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Lección 6 | Primarios | Naamán y el río sucio | Escuela Sabática Tercer trimestre 2014

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Lección 6 | Primarios | Naamán y el río sucio | Escuela Sabática Tercer trimestre 2014

  1. 1. Toca tus codos. Luego, lentamentefrota tus dedos índices uno contra el otro. ¿Cuál puedes sentir más? Existen muchos más nervios en tus dedos que los que existen en tus codos. Dios nos dio nervios especialespara ayudarnos a saber cuándo tocamos algo caliente,frío, duro, blando o punzante. La gente quepadece leprapierde la capacidad de sentir esas cosas, es decir, la sensibilidad. Ahora veamos qué sucedió con un hombre quepadecía lepra. Naamán era el comandante del ejército de Aram (Siria). Era famoso por su éxito en las batallas. Era amigo cercano del Rey. Un día; este guerrero se enfermó gravemen­ te. Su piel comenzó a secarse; se volvió blanca y comenzó a caérsele. Estaba perdiendo algo de su capacidad para sentir cosas. Naamán tenía lepra, una enfermedad que ningún médico podía curar en ese entonces. Una joven niña israelita trabajaba para la esposa de Naamán; era cautiva de uno de los ataques contra Israel. La niña ahora vivía lejos su hogar, entre los enemigos de su pue­ blo. Pero ella no se había olvidado de las grandes cosas que Dios había hecho por Israel. -¿Por qué no va su esposo a Israel y le pide al profeta de Dios que lo sane? -le sugirió a la señora. Naamán se había atendido con todos los médicos de Aram; había probado todas las medicinas. Nada lo había ayudado. Elí­ seo era su última esperanza. ¡Qué extraño cuadro habrá sido ese! Naamán, precedido por una escolta de varias compañías de soldados sirios que se diri­ gían a Israel. Lo seguían carros cargados con tesoros, para pagar por una cura milagrosa. Eliseo no le recetó a Naamán ninguna medicina; no quemó incienso ni susurró encantamientos secretos. Le dijo a Naamán que fuera y se bañara; no en cual­ quier lugar, sino en el río Jordán, que corría allí cerca. Naamán estaba frustrado cuando regre­ só hasta su compañía. Había esperado que el Dios de Israel hiciera algo grande. ¡Pero todo lo que se le había dicho era que se bañara en un río sucio! ¡No una vez! ¡Siete veces! Enojado, estaba listo para regresar a su casa. Los ríos cercanos a su 28
  2. 2. La gracia de Dios es para todos. casa, en Damasco, eran rápidos y cristalinos, iEl Jordán era una corriente barrosa no más ancha que una casa! Afortunadamente, uno de ios siervos de Naa- mán lo detuvo. -Si Eliseo te hubiera pedido que hicieras algo grande o difícil, ¿no lo habrías hecho? -le pregun­ tó. Porsupuesto que lo habría hecho, pensó Naa- mán. Él había conquistado países enteros. No existían cosas grandes que él no pudiera hacer... excepto sanarse a sí mismo. El siervo continuó: -Entonces, ¿por qué no hacer algo pequeño? Entonces, Naamán supo que su sanidad vendría únicamente como un regalo de la gracia de Dios. Iba a hacer lo que el profeta de Dios le había indicado. Fue al río Jordán. Seis veces se sumergió en el agua. No sucedió nada. Cuando surgió del agua la séptima vez, algo había cambiado. ¡Su piel pálida y seca había desapa­ recido! ¡Estaba cubierto con una piel suave y rosada como la de un niño! No sólo fue transformado exte- riormente; Naamán tuvo también un cambio interior. -Yo sé que el Dios de Israel es el único Dios verdadero -dijo él. Solamente el amor de Dios pudo hacer que una niña cautiva y sier- va fuera amable con sus captores; solamente el poder de Dios pudo obrar milagros a través del profeta Eliseo. Y solamente la gracia de Dios pudo sanar a un guerrero extranjero de sus pecados y de su enfermedad. Dios desea darnos sus dones de gracia a cada uno. Queridos padres: Recuerden que los maestros de Escuela Sabática enseñarán esta lección en la fecha señalada. Los alumnos deberán estudiarla y hacer las actividades prácticas después, durante la semana que comienza a partir de ese sábado. 29
  3. 3. JLÁJ-A^SrVayan a hacer una caminata por la naturaleza en familia. Recojan cosas como hojas, semillas, cardos, pasto, flores, bellotas, nueces, pinas y palitos. Clasifica las cosas en grupos de objetos similares (todas las bellotas juntas, etc.). ¿Tienen la misma textura? Lee la lección de la Escuela Sabática acerca de un hombre que estaba perdien­ do su sentido del tacto. iWS # Durante el culto familiar, lean y comenten 2 Reyes 5:2 al 6. Envía el versículo que decoras­ te para alguien de tu Escuela Sabática. 0 prepa­ ra una tarjeta para alguien, colocando su nom­ bre y un texto de las Escrituras, como Romanos 1:7. “Gracia y paz* a [nombre] de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo”. Cuéntale a la persona que la gracia de Dios es para todos, y esto lo incluye a él. ¿Puedes escribir lo que sigue sin que te ayuden, para completar tu versículo para memo- rizar? “Porque de su _________________________ tomamos__________________ , y ________ sobre ” (Juan 1:16). Con un adulto, haz una mancha de tinta en un trapo. Rocíala con fijador de cabello. ¿Qué sucede? Naamán habría estado contento si él hubiera podido quitar sus manchas con fijador de cabello. ¿Por qué tenía manchas? Lee 2 Reyes 5:1. (Adaptado de Kathie Reimer, 100/ W6ks to Help Your Child Walk With God CWheaton, IL: Tyndale Wouse Publishers, Inc., W 4 ] , p. 77). ^rEscribe el versículo para memorizar en un papel y decóralo con figuras que representen bendiciones que Dios te ha dado. MAATAJJ Junto con tu familia, lee 2 Reyes 5:7 al 12. ¿Qué métodos de curación se utilizan hoy? ¿Cuál te parece que es la mejor forma de mantenerse sano? Escribe “Formas de mantenerse sano” en la parte de arriba de un papel. Dibuja ejemplos en el espacio que queda. Repite tu versículo para memorizar sin ayuda. Luego, canta “Busca primero el reino de Dios” antes de orar. $ r Lee 2 Reyes 5:13 al 16 con tu familia. ¿Por qué sanó Dios a Naamán, aunque a él no le gustaron sus instrucciones? ^¿Recuerdas alguna ocasión en la que no te gustaron las instrucciones de Dios? Pide a Dios que te per­ done en una oración silenciosa, y agradécele porque te ama a pesar de eso. Pídele ayuda para hacer su voluntad. ^fabrica un marcador que diga: “Me agrada, Dios mío, hacer tu voluntad” (Salmo 40:?, NVI). Del otro lado, escribe: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:23). Su fuerza es otro don de la gracia. 30
  4. 4. J . l i l i S •O La Biblia nos cuenta acerca de otros lepro­ sos. ¿Puedes descifrar sus nombres? Números 12:10 irania_____________ Éxodo 4:6 som iés_____________ Mateo 26:6 isnóm_______________ Lucas 17:12 zedi soslopre_____________ # D io s les quitó la lepra también. Ya no fue­ ron considerados “¡mundos”. Repite el versículo para memorizar; luego canta “Comprado con sangre por Cristo” (Uimario Adventista, N°2£?6) antes de orar. Repara el culto vespertino, cuelga una sábana entre dos sillas. Imagina que el río Jordán está detrás de ella. Dramatiza la historia de Naamán. Recuerda que debes sumergirte siete veces en el “agua”. #rLean el ¿almo 4?, turnándose para leer los versículos. Pide a cada miembro de la familia que cuente algo maravilloso que ha hecho Dios por ellos. Repitan juntos el versículo para memorizar. Canten “Cantad alegres al Señor” (Uimario Adventista, N° 1) antes de orar. certijeNaamán y el río sucio Naamán necesitó mucha fe para bañarse en el río Jordán. Ordena las palabras para descubrir lo que aprendió Naamán. OISD ESAED RNOASD ODSNE Y CA RG A IA DOSTO

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