Instituto de Estudios sobre Estado y Participación (IDEP) de      la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE)   ACERCA ...
1. INTRODUCCION      Durante las últimas décadas el crecimiento de la deuda externa delos países latinoamericanos ha sido ...
adeudado, solucionaría una     de las principales restricción al desarrolloque enfrentan los países de América Latina.    ...
la tasa de interés interna respecto a la internacional que se mantuvieron alo largo del período debido a que el endeudamie...
De esta manera, la expansión del capital concentrado interno sesustenta en las ganancias extraordinarias obtenidas en los ...
2. LAS  CARACTERISTICAS     DEL  ENDEUDAMIENTO                   EXTERNO   ARGENTINO A PARTIR DE LA DICTADURA MILITAR     ...
industrial. Estas disputas entre el espacio urbano y rural se sustentabanen una producción industrial que era la actividad...
contraida por 30 grupos económicos y poco más de cien conglomeradosextranjeros y empresas transnacionales). Esta situación...
3. LAS TRANSFERENCIAS DE INGRESOS HACIA LOS ACREEDORES  EXTERNOS Y EL CAPITAL CONCENTRADO DURANTE LA DECADA  DE LOS OCHENT...
No obstante, los ingentes ingresos que perdieron los asalariados yrecibieron los grupos económicos y los diversos tipos de...
comprueba que los trabajadores dejaron de percibir durante estos añosuna cifra equivalente a 12,6% del valor agregado gene...
Total Anual Total Anual      %     Total Anual    %     Total Anual    %                                                  ...
capital concentrado se apropió, por este concepto, de una masa derecursos que más que duplicó los recursos pagados a los a...
Debido a que en ese momento las divisas de los países latinoamericanosno alcanzaban ni siquiera para cubrir los pagos de l...
realizó Roque B. Fernández, consiste en los sobreprecios pagados en lacompras estatales, se puede estimar que las mismas a...
superior- a la transferencia de recursos al exterior destinada al pago de losintereses de la deuda externa.      La espect...
4. LA VINCULACIÓN ENTRE EL ENDEUDAMIENTO EXTERNO, LAREDISTRIBUCION DEL INGRESO Y LA FUGA DE CAPITALES: LAVALORIZACIÓN FINA...
de cambio decreciente en el tiempo, confluyen la Reforma Financiera conla apertura externa en el mercado de los bienes (im...
argentina ya no fue la producción industrial sino la valorizaciónfinanciera, la cual por presentar la tasa de rentabilidad...
contradicciones que se despliegan en la sociedad argentina. En estesentido, todo parece indicar que durante la sustitución...
5. LAS TRANSFORMACIONES ESTRUCTURALES DE LOS AÑOSNOVENTA Y LAS CARACTERISTICAS DEL NUEVO CICLO DELENDEUDAMIENTO EXTERNO.  ...
de las empresas públicas. Esta última política, era insustituible para losacreedores externos ya que consideraban la capit...
y una tendencia hacia su autonomía respecto a la evolución del cicloeconómico.      Asimismo, como parte de este mismo pro...
los Gráficos Nro. 1 y Nro. 2, la deuda externa del sector privado se elevó de8,6 a 56,9 miles de millones de dólares –es d...
Gráfico Nro. 1                            Evolución de la deuda externa total, pública y privada, 1991-1998               ...
Aunque la modificación de la importancia relativa de la deudapública y privada tiene una indudable trascendencia, no fue l...
del correspondiente al sector público. Al respecto es tanto o másimportante reparar en que ese endeudamiento externo, y la...
La evolución de la distribución del ingreso y la cristalización denuevos niveles de desocupación y subocupación como rasgo...
6. EL CAPITAL CONCENTRADO EN LOS AÑOS NOVENTA      Si bien los costos para superar la crisis de 1989 recayeronprimordialme...
obsoletos otros. Este es el caso de la distinción entre empresas nacionalesy extranjeras.      En efecto, y circunscribien...
Estas conclusiones difieren diametralmente de lo que realmente ocurrióya que durante la década pasada se registró un impor...
empresas de mayor facturación en la Argentina) cambios substanciales enla conformación de la cúpula que giran alrededor de...
de los grupos económicos; y de Techint o Bemberg dentro de losconglomerados extranjeros tradicionales). Estos últimos son ...
pese a lo cual su participación siguió siendo la de menor incidencia en lacúpula empresaria -siempre excluyendo a las empr...
en determinar si efectivamente el acelerado crecimiento de las ventasrealizadas por ambos tipos de firmas extranjeras, sup...
7. ENDEUDAMIENTO EXTERNO, SALIDA DE CAPITALES ALEXTERIOR Y VALORIZACION FINANCIERA EN LA DECADA DE LOSAÑOS NOVENTA     En ...
automotriz; la puesta en marcha de otros regímenes como el deespecialización que beneficia a las empresas oligopólicas, et...
Gráfico Nro. 5                                                  Evolución del stock de deuda externa total y              ...
La trayectoria de la salida de capitales locales al exterior y del propioendeudamiento externo indican, sin embargo,      ...
últimos años, la salida de capitales al exterior creció por encima delendeudamiento externo –entre 1994 y 1997, la primera...
la década pasada –donde el destino primordial del endeudamiento fue laobtención de renta finan ciera-. Es muy importante t...
Acerca de la_naturaleza_d_la_deuda_externa_basualdo1999
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  1. 1. Instituto de Estudios sobre Estado y Participación (IDEP) de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) ACERCA DE LA NATURALEZA DE LA DEUDA EXTERNA Y LA DEFINICION DE UNA ESTRATEGIA POLITICA Eduardo M. BasualdoEste trabajo fue realizado por Eduardo M. Basualdo en elInstituto de Estudios sobre Estado y Participación (IDEP) dela Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) a raíz de losdebates que se desarrollaron en el II Congreso Nacional de laCentral de Trabajadores Argentinos (CT A) realizado en laciudad de Mar del Plata entre el 28 y el 30 de mayo de 1999 yen el cual participaron más de ocho mil delegados de todo elpaís. La versión preliminar fue corregida y mejorada a partir delos valiosos aportes efectuados por: Martín Abeles, Enrique Arceo,Daniel Azpiazu, Joon Hee Bang, Karina Forcinito, MartínHourest, Matías Kulfas, Claudio Lozano, Hugo J. Nochteff, JoséNun, Martín Schorr y Horacio Verbitsky. El autor es Coordinador einvestigador del Area de Economía y Tecnología de laFacultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO),Investigador del Consejo Nacional y Ciencia y Técnica(CONICET), y miembro del Instituto de Estudios sobre Estadoy Participación (IDEP)Agosto 1999
  2. 2. 1. INTRODUCCION Durante las últimas décadas el crecimiento de la deuda externa delos países latinoamericanos ha sido vertiginoso e ininterrumpido. Tan esasí que en el caso de nuestro país, el pago de los intereses y laamortización del capital anual que reciben actualmente los acreedoresexternos duplica la deuda externa total existente a mediados de los añossetenta. Debido a este crecimiento explosivo, la problemática de la deudaexterna devino en uno de los temas centrales de la discusión económica,social y política de los últimos veinte años. La activa participación dediversos sectores sociales en ese debate concitó un creciente consenso, yexpectativa, acerca de que el repudio (no pago) de la deuda externa era laúnica solución para revertir la profunda redistribución del ingreso y elasombroso crecimiento de la pobreza y la marginalidad social. Por cierto, esta posición se basa en la convicción de que elendeudamiento externo involucra exclusivamente, un conflicto deintereses que se establece entre los distintos países de América Latina,como deudores, y los países centrales, como acreedores. Desde estaperspectiva, se entiende que la principal restricción al crecimiento denuestro país se generaría a partir de la relación perversa que se estableceentre acreedores y deudores, en tanto el pago de los intereses y el capitala los acreedores externos provocaría una pérdida de recursos internos detal magnitud que el deterioro del crecimiento y la regresividad distributivaserían fenómenos inevitables. Asimismo, se asume que esta situación impondría la necesidad derecurrir a nuevos endeudamientos, que no harían sino aumentarsucesivamente la extracción de recursos en tanto traerían aparejado unincremento de la salida de capital por el aumento del monto de losintereses y el capital adeudado. Siendo ésta la dinámica económica ysocial que impondría la deuda externa, se afirma que la interrupción de lasalida de recursos al exterior destinados a pagar los intereses y el capital Página 1
  3. 3. adeudado, solucionaría una de las principales restricción al desarrolloque enfrentan los países de América Latina. Desde una perspectiva política, esta concepción implica que lacontradicción principal en nuestro país se establecería entre “el Imperio yla Nación”, mientras que el resto de las contradicciones y conflictos de lasociedad se derivarían de su existencia, incluso la más básica dentro delrégimen capitalista, es decir la que se despliega entre el trabajo y elcapital. Por lo tanto, se estaría asumiendo que todos los grupos sociales,sean parte de los sectores populares o de los sectores dominantes, se venafectados, en mayor o menor medida, por la carga que implica el crecienteendeudamiento externo. Situación que, potencialmente, plantearía lanecesidad estratégica de conformar un “frente nacional” contra losacreedores externos cuyo objetivo central consistiría en garantizar el “nopago” de las obligaciones externas. Sin embargo, es necesario destacar que la estrategia del “no pago”es el resultado de considerar, solamente, uno de los términos que definenla naturaleza de la deuda externa. En efecto, en ese planteo no se integrael otro aspecto crucial en la problemática de la deuda externa: elcomportamiento que asumen quienes son los deudores externos decisivosen el nuevo proceso que se inicia desde mediados de la década de los añossetenta. Se trata de los grupos económicos y los diversos tipos de capitalextranjero, los cuales no sólo son los principales deudores externosprivados sino también los responsables de las características que adopta elendeudamiento externo tanto del sector público como del privado. Este documento pretende examinar la importancia relativa queasumen estos dos aspectos que integran la problemática de la deudaexterna y, en ese contexto, revisar el fundamento y la certeza de lasconcepciones asumidas durante las últimas décadas, así como de laspropuestas que de ellas se derivan. En este sentido, aquí se intenta demostrar que durante la décadapasada, el endeudamiento externo operó como una masa de capitalvalorizable para los grupos económicos y las empresas transnacionalesque concentraron el grueso de la deuda externa privada. Dichavalorización fue posible por las diferencias que se establecieron a favor de Página 2
  4. 4. la tasa de interés interna respecto a la internacional que se mantuvieron alo largo del período debido a que el endeudamiento estatal en el mercadofinanciero impedía la reducción de la primera de ellas. De esta manera, elcapital concentrado local se apropia de una ingente masa de excedenteque proviene de la notable pérdida de ingresos que soportan losasalariados a partir de la instauración de la dictadura militar. A estaprimera redistribución del ingreso se le suma la que implementa la nuevadinámica estatal, que, de acuerdo a las evidencias disponibles,comprometió durante esa década casi el equivalente al Producto BrutoInterno generado en un año. La notable magnitud de la redistribución delingreso que el endeudamiento externo permitió que se concentrara enmanos del capital concentrado interno, no se expresó en un aumento dela inversión sino en un incremento del consumo de los sectores de altosingresos y en una notable salida de capitales locales al exterior. En efecto,durante la década pasada la fuga de capitales al exterior fue equivalente alpago de los servicios de la deuda externa total que percibieron losacreedores externos. En el marco de los profundos cambios estructurales que seimplementan durante la década actual, se producen modificacionessubstanciales respecto a la etapa anterior. El Estado modifica suarticulación con el capital concentrado interno porque, al mismo tiempo,que pierden importancia sus transferencias directas de excedente, lestransfiere sus activos mediante la privatización de las empresas públicas, yla capacidad de definir el funcionamiento de los mercados mediante ladenominada, paradójicamente, “desregulación” de la economía.Estrechamente vinculado a este proceso, y a la normalización de lasrelaciones con los acreedores externos mediante la firma del “Plan Brady”,se genera un nuevo ciclo de endeudamiento externo que reconoce al quegenera el capital concentrado interno como su componente más dinámico.Al igual que en la década pasada el nuevo endeudamiento externo lepermite al capital concentrado interno continuar el proceso de valorizaciónfinanciera, sustentada en las diferenciales entre las tasas de interésinternas e internacionales. Página 3
  5. 5. De esta manera, la expansión del capital concentrado interno sesustenta en las ganancias extraordinarias obtenidas en los serviciospúblicos privatizados y la valorización financiera sustentada en el nuevociclo de endeudamiento externo. Por ambas vías los grupos económicos ylos distintos capitales extranjeros concentran en sus manos el excedenteque pierden los trabajadores argentinos. Sin embargo, a pesar de que el comportamiento del capitalconcentrado interno adopta nuevas características durante la décadaactual, mantiene otra de crucial importancia: la remisión de capital local alexterior. En efecto, luego de la repatriación de capital local orientado aasegurar la propiedad de las empresas privatizadas, la salida de capitalesal exterior crece ininterrumpidamente a partir de 1994 y su importanciaes de tal significación que, nuevamente, supera largamente los serviciosde la deuda externa que reciben los acreedores externos. Página 4
  6. 6. 2. LAS CARACTERISTICAS DEL ENDEUDAMIENTO EXTERNO ARGENTINO A PARTIR DE LA DICTADURA MILITAR Desde la perspectiva planteada, es necesario comenzar el análisismediante una revisión de las peculiaridades que asume el endeudamientoexterno de nuestro país desde mediados de los años setenta en adelante,porque la dictadura militar en este terreno -al igual que en otros múltiplesaspectos de nuestra sociedad- trajo aparejados cambios substanciales quese mantienen, o incluso se han profundizado, hasta nuestros días. El endeudamiento externo con las características fundamentalesque exhibe en la actualidad surgió en 1979, cuando la Reforma Financieraque puso en marcha la política económica de la dictadura militar en 1977,convergió con la apertura del mercado de bienes y de capitales y elestablecimiento de una tasa de cambio decreciente en el tiempo (la“tablita cambiaria” de Martinez de Hoz). Según los funcionarios de ladictadura, a partir de estas políticas (“enfoque monetario de balanza depagos”) las tasas de interés internas se adecuarían a las vigentes en elmercado internacional, igualación que nunca ocurrió porque la existenciadel Estado como el mayor demandante de fondos en mercado financierolocal no permitió que descendieran las tasas de interés. De esta forma, seconstituyeron las condiciones para que se desarrolle plenamente lavalorización financiera por parte del capital concentrado interno. A partir de ese momento se generó un espectacular aumento de ladeuda externa -de 12 mil millones de dólares en 1978 llegó a 43 milmillones de dólares en 1982- que fue el resultado de un cambio cualitativoen la naturaleza de este fenómeno. En este sentido, cabe mencionar quedesde allí en adelante se alteró la relación que mantenían durante lasustitución de importaciones el endeudamiento externo y las crisis en laBalanza de Pagos. En efecto, durante las décadas en que rigió la industrializaciónsustitutiva, el incremento del endeudamiento externo se producía casiexclusivamente cuando las importaciones superaban a las exportaciones,siendo esta última una variable de crucial importancia y en base a la cualla oligarquía agropecuaria pampeana expresaba su veto al predominio Página 5
  7. 7. industrial. Estas disputas entre el espacio urbano y rural se sustentabanen una producción industrial que era la actividad central pero vinculadaal abastecimiento del mercado interno y demandante de cuantiosasimportaciones, y en un sector agropecuario que era el proveedorfundamental de las divisas con las que se adquirían los bienes importados.En ese marco, el resultado de la Balanza Comercial expresaba la pugnaentre ambos sectores, irrumpiendo periódicamente déficits quegeneraban una crisis en la Balanza de Pagos y procesos recesivos. Estecomportamiento, que prevaleció durante décadas, no se repitió a partir de1979, porque el aceleradísimo endeudamiento externo de entonces seinició en una situación externa caracterizada por todo lo contrario, esdecir con un superávit en la Balanza Comercial y una inéditadisponibilidad de reservas internacionales (diez mil millones de dólares). Otra de las modificaciones trascendentes que presentó el nuevoendeudamiento externo fue que los principales prestamistas ya no fueronlos organismos internacionales de crédito, como había ocurrido en lasustitución de importaciones, sino la banca privada transnacional. De allíen más, tanto el Fondo Monetario Internacional como el Banco Mundialpasaron a ser representantes y negociadores de los principalesprestamistas, es decir de los bancos privados extranjeros. Es importante destacar que las profundas alteraciones que severificaron en torno a la deuda externa no sólo se expresaron desde elpunto de vista de la oferta de crédito externo, sino también de la demandade fondos. Es así como el Estado dejó de ser el demandante exclusivo definanciamiento externo -rasgo típico de la sustitución de importaciones- yaque, desde 1979 en adelante, el sector privado fue un importantedemandante de recursos del exterior y, por lo tanto, deudor externo. En el mismo sentido, resulta decisivo tener en cuenta que losdeudores externos que comenzaron a imponer las modalidades y el ritmode todo el endeudamiento externo -público y privado- fueron losintegrantes del sector privado, tratándose específicamente de un reducidonúmero de grupos económicos, conglomerados extranjeros y empresastransnacionales que constituían el núcleo del capital concentrado denuestro país (en 1983 casi el 70% de la deuda externa privada había sido Página 6
  8. 8. contraida por 30 grupos económicos y poco más de cien conglomeradosextranjeros y empresas transnacionales). Esta situación alteró el carácterdel endeudamiento del sector público porque, de allí en más, quedósubordinado a las necesidades de los sectores dominantes, situación quese manifestó de diversas formas en las distintas etapas que recorrió elendeudamiento externo de nuestro país. En algunas ocasiones el Estadofue el proveedor de divisas para abastecer la demanda de dólares en elmercado de cambio (razón que lo obligó a endeudarse), en otras se hizocargo de la deuda contraida por los grupos económicos y los diferentescapitales extranjeros. Página 7
  9. 9. 3. LAS TRANSFERENCIAS DE INGRESOS HACIA LOS ACREEDORES EXTERNOS Y EL CAPITAL CONCENTRADO DURANTE LA DECADA DE LOS OCHENTA. Sobre la base de las transformaciones mencionadasprecedentemente durante los primeros años de la década de los 80 lapolítica económica de la dictadura militar impulsó un aceleradoendeudamiento externo que adquirió características inéditas tanto por lamagnitud que alcanzó como por las consecuencias que generó al modificarno sólo la situación del sector externo sino también las propiascondiciones internas de la economía argentina. De esta manera, respectoa la situación vigente durante la industrialización sustitutiva, seinvirtieron los papeles, porque en el modelo anterior los ciclos delendeudamiento externo estaban en función de las modificaciones de lascondiciones internas de la economía local. En ese sentido, es indudable que la primera consecuencia de ladeuda externa fue impulsar una significativa salida de recursos para pagarlos intereses a los acreedores externos. Sin embargo, más importante aúnes que al operar dentro del país como una masa de recursos valorizable lepermitió a los principales deudores externos privados convertirse endestinatarios privilegiados de una profunda redistribución del ingreso. Esapropiado recordar que la brutal redistribución del ingreso en contra delos asalariados que impuso la dictadura militar benefició, en un primermomento, al conjunto del capital, pero luego la mayor parte de esatransferencia de ingresos pasó a manos del capital concentrado interno enbase a la valorización financiera de su deuda externa. A su vez, lavalorización financiera fue posible debido a que la tasa de interés interna –por la influencia alcista que ejercía el endeudamiento interno estatal-superaba largamente el nivel de la vigente en el mercado internacional.Estas nuevas características del proceso de acumulación de capital definenla preeminencia de la valorización financiera sobre la producción debienes e impulsan una inédita fuga de capitales que determina lainternacionalización de los grupos económicos locales cuyas decisiones deinversión ya no se verán restringidas por las fronteras nacionales. Página 8
  10. 10. No obstante, los ingentes ingresos que perdieron los asalariados yrecibieron los grupos económicos y los diversos tipos de capital extranjero–de ellos se trata-, se ven acrecentados adicionalmente por los subsidios ytransferencias que les aporta el Estado, los cuales también se originaronen los efectos internos, directos e indirectos, que provocó la deudaexterna. Finalmente, es inevitable destacar que la descomunaltransferencia de ingresos que, desde los asalariados y el Estado, se dirigióhacia el capital concentrado dio como resultado una notable fuga decapitales al exterior que igualó o superó –según las etapas- el pago de losintereses a los acreedores externos. La decisiva importancia que asumieron estos procesos exige unanálisis pormenorizado sobre cada una de las transferencias de ingresosque produjo la deuda externa durante la década pasada, específicamenteentre 1981 y 1989. Respecto a la transferencia de recursos al exterior que se originó e nel pago de los intereses por la deuda externa, es preciso tener en cuentaque nuestro país suspendió estos pagos entre 1988 y 1990, adoptandouna “moratoria de hecho” que fue una de las principales causas de lacrisis hiperinflacionaria de fines de la década. Tomando en cuenta esacircunstancia, las evidencias disponibles (Cuadro Nro. 1) indican que elpago de los intereses representó el 5,5% del PBI ( 3,8 miles millones dedólares por año). Sin embargo, su efecto neto alcanza al 4,3% del PBI (3mil millones de dólares anuales) debido a que durante esos años secontrajo nuevo endeudamiento con el exterior que implicó una entrada derecursos equivalente al 1,2% del PBI (alrededor de 900 mil dólaresanuales). Por otra parte, la segunda transferencia de recursos que semencionó anteriormente tiene un carácter interno ya que se trata de laque afecta a los ingresos percibidos por los asalariados. Estos ascendierondurante el período considerado a 21,1 miles de millones de dólares poraño que representan el 30,2% del PBI. Si para evaluar la pérdida relativaque registran los asalariados, se comparan dichos ingresos con elpromedio de los percibidos entre 1970 y 1975 -que ascendieron a 29,9miles de millones de dólares y eran equivalentes al 42,8% del PBI- se Página 9
  11. 11. comprueba que los trabajadores dejaron de percibir durante estos añosuna cifra equivalente a 12,6% del valor agregado generado anualmente.Este monto, que duplicó la transferencia neta de recursos al exteriordebido al pago de las obligaciones externas, se redistribuyó hacia losempresarios y, especialmente, dentro de ellos hacia el núcleo del capitalconcentrado de nuestro país, constituido por grupos económicos yconglomerados extranjeros. Sin embargo, pese a su importancia, la transferencia de recursosvinculada a la redistribución primaria del valor agregado no fue la únicaque se manifestó durante esos años, sino que hubo otras que estuvieronvinculadas a la manera en que se realizó el gasto estatal. A este respecto,cabe recordar que el actual Ministro de Economía, Roque B. Fernández,cuando era presidente del Banco Central de la República Argentinarealizó, con motivo de la reforma de la carta orgánica del Banco Central,una evaluación de la magnitud que alcanzaron las transferencias derecursos del Estado al capital concentrado local. Textualmente, el citadofuncionario afirma: "En nuestro caso la inestabilidad de precios ha sidodoblemente regresiva: mientras que el impuesto inflacionario ha sidopagado principalmente por los sectores más postergados, los recursos queoriginó, en una parte muy significativa, fueron apropiados por un reducidogrupo de beneficiarios. Justamente, un problema al que hemos asistido enlos últimos años es que el impuesto inflacionario se encontrabaprivatizado, al servicio de distintos grupos que, con una suerte directamentevinculada a su capacidad de lobby, han podido beneficiarseindividualmente con cargo a la emisión de dinero”1.Cuadro Nro.1Transferencias internas y externas de ingresos y formación de capital, 1981- 1989(miles de millones de dólares) Total de la Acreedores Capital Formación de Economía Externos concentrado Capital Interno1 Fernández, R.B.; "Comentarios sobre el proyecto oficial de reforma de la carta orgánica del BancoCentral de la República Argentina", 1990. Presentado en la Convención de ADEBA (Asociación deBancos Argentinos). Página 10
  12. 12. Total Anual Total Anual % Total Anual % Total Anual % PBI PBI PBIProducto Bruto Interno 630 70,0Sector Externo*Endeudamiento ExternoIntereses pagados al 34,7 3,8 5,5exteriorFinanciamiento externo 7,8 0,9 1,2Transferencias netas 26,9 3,0 4,3(intereses –financiamiento)*Salida de capitaleslocalesFlujo 1981/1989 30,0 3,3 4,7Redistribucionesinternas de ingresos*Ingresos de losasalariados1981/1989 190,0 21,1 30,2Deterioro respecto a -79,0 -8,8 -12,61970/75*Transferencias del 67,5 6,8 9,7Estadoal capital concentradoInversión*Inversión neta fija 31,0 3,4 4,91981/1989Deterioro respecto a -74,0 -8,3 -10,11970/80Fuente : Elaboración propia sobre la base de la información del BCRA y CEPAL. De acuerdo a esta evaluación, la tercera transferencia de ingresos -los recursos canalizados por el Estado hacia el capital concentrado-alcanzaron a 67,5 mil millones de dólares, entre 1981 y 1989, que sonequivalentes a 6,8 miles de millones de dólares por año, y representan enconsecuencia un 9,7% del PBI. Esto significa que en esos nueve años el Página 11
  13. 13. capital concentrado se apropió, por este concepto, de una masa derecursos que más que duplicó los recursos pagados a los acreedores de ladeuda externa y equivalían a, prácticamente, el PBI generado por laeconomía argentina en todo un año. Además, cabe señalar que dentro de las transferencias que secomputan en el estudio mencionado se encuentran con una importanciavariable: los subsidios al sector financiero por la quiebra de entidades y lalicuación de la deuda interna que puso en marcha Cavallo en 1982cuando era presidente del Banco Central de la República Argentina, elcosto fiscal de la promoción industrial, los subsidios a las exportacionesindustriales, etc.. Es decir el conjunto de transferencias que centralmentetenían al capital concentrado local como receptor privilegiado. También seencuentran dos transferencias directamente vinculadas con elendeudamiento externo de esos años: la estatización de la deuda externaprivada y los subsidios transferidos a través de los primeros regímenes decapitalización de deuda externa (rescate de bonos de la deuda externaemitidos desde 1982 en adelante). Al respecto, es pertinente recordar que los grupos económicos y losdiversos tipos de capital extranjero transfirieron una parte mayoritaria desu deuda externa al Estado entre 1981 y 1989. Este proceso se basó enlos regímenes de seguro de cambio que se pusieron en marcha acomienzos de 1981 y 1982, e implicó el traslado al Estado de una deudade muchos miles de millones de dólares -la estimación mínima la ubica enalrededor de los diez mil millones de dólares- por parte de los gruposeconómicos y el capital extranjero. La otra vía de subsidios al capital concentrado estuvo vinculada a ladenominada “capitalización de deuda externa”, es decir al rescate de losbonos de la deuda externa emitidos por el Estado desde 1982 en adelante.Esta política surgió en la reunión del FMI que se realizó en Seúl acomienzos de 1985, en donde los organismos internacionales leplantearon a los países latinoamericanos que, además de saldar losintereses, debían devolver el capital adeudado a raíz de los compromisoscontraídos en los años anteriores que en buena medida estabanrespaldados por una multiplicidad de títulos y bonos emitidos en dólares. Página 12
  14. 14. Debido a que en ese momento las divisas de los países latinoamericanosno alcanzaban ni siquiera para cubrir los pagos de los intereses anuales,los representantes políticos de los acreedores externos plantearon que elcapital debía saldarse mediante la venta de activos estatales, es decirmediante la privatización de las empresas públicas, que parcialmentepodrían abonarse con los mencionados títulos y bonos. En nuestro país, la “capitalización de la deuda externa” comienza aser aplicada en 1985 pero sin estar vinculada a la privatización deempresas públicas. En realidad, el primer régimen de capitalización dedeuda externa fue el que terminó de transferir la deuda externa privada alsector público –el régimen de capitalización de deuda externa con segurode cambio-, al que posteriormente le siguieron otros regímenes –entre loscuales el más importante fue el destinado a deuda pública- que enconjunto comprometieron alrededor de dos mil doscientos millones dedólares capitalizados e involucraron subsidios del Estado. A pesar de la notable magnitud que alcanzaron estas transferencias,sus dimensiones reales sólo se pueden apreciar parcialmente dado queestas cifras dejan de lado la que tradicionalmente fue la principal vía decanalizar recursos públicos al capital concentrado local: los sobrepreciosque paga el Estado a sus grandes proveedores de bienes y servicios,destacados integrantes del capital concentrado local. Estas transferenciasencubiertas estaban fuertemente concentradas en las grandes empresasoligopólicas de la economía argentina de aquellos años, dentro de lascuales el grupo económico Pérez Companc y los conglomeradosextranjeros Techint, Siemens y Fiat eran los de mayor importancia. Lamagnitud de las transferencias que se canalizaron por ese concepto,pueden estimarse a partir una evaluación, posterior a la ya mencionada,que realizaron para el mismo período distintos organismos públicos comoel propio BCRA, la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas, laProcuraduría del Tesoro, etc.. Este segundo estudio, que nunca fuepublicado, estimó que las transferencias totales del Estado al capitalconcentrado alcanzaron a 105 mil millones de dólares, es decir el valoragregado generado en un año y medio por la economía argentina.Teniendo en cuenta que el principal item que le agrega este estudio al que Página 13
  15. 15. realizó Roque B. Fernández, consiste en los sobreprecios pagados en lacompras estatales, se puede estimar que las mismas alcanzaron alrededorde 35 mil millones de dólares durante el período considerado. Un análisis de la situación económica del país con los elementoshasta aquí examinados, llevaría a concluir que tendría que haberseregistrado una notable reactivación de la formación de capital, dado que elfenómeno predominante en esa época era la redistribución de recursoshacia los grupos económicos y los diversos tipos de capital extranjero, y elsecundario la remisión de recursos al exterior como pago de lasobligaciones externas. En efecto, todo parecería indicar que el aumento de la inversiónsería un hecho mas que esperable ya que semejante redistribución deingresos necesariamente superaba las posibilidades de incrementar elconsumo de estos agentes económicos en esa misma magnitud y, enconsecuencia, una parte importante tendría que haber sido canalizadahacia la formación de capital. Al evaluarse la formación de capital se comprueba, sin embargo, quela inversión neta fija que se realizó en esos años alcanzó nivelesllamativamente reducidos -tal como consta en el Cuadro Nro. 1-equivalentes a un 4,9% del valor agregado promedio, mientras que en ladécada anterior dichas inversiones llegaban a un 15,0% del mismo. Setrata de una reducción inédita en la historia argentina resultado de unacreciente disminución de la misma a medida que pasan los años, y queocasionó que hacia el fin del período no alcanzara a cubrir lasnecesidades de reposición de la maquinaria y los equipos obsoletos. La fenomenal redistribución del ingreso a favor de los gruposeconómicos y los diversos tipos de capital extranjero que se desplegódurante la década de los años ochenta, no dio lugar a una reactivación dela inversión porque los recursos que perdieron los asalariados y el Estadose remitieron al exterior. En efecto, las estimaciones disponibles, quetambién forman parte del Cuadro Nro. 1, indican que la fuga de capitalesde esos años alcanzó a 30 mil millones de dólares, comprometiendo el4,7% del PBI. Por lo tanto, esta fuga de capitales fue equivalente –o incluso Página 14
  16. 16. superior- a la transferencia de recursos al exterior destinada al pago de losintereses de la deuda externa. La espectacular reducción de la inversión que se registró en ladécada pasada constituye un fenómeno económico y social de sumatrascendencia por dos motivos. El primero es que la acentuada eininterrumpida disminución de la inversión fue decisiva para determinarel estancamiento y la crisis de la economía argentina que, a su vez, alreducir la demanda de mano de obra disminuyó el salario real. El segundomotivo, es que ese mismo proceso indica que una interrupción odisminución del pago de los intereses de la deuda externa no habríaaminorado la crisis económica, la reducción del salario real y ladesocupación porque en esas condiciones esos recursos no habrían sinoaumentado la fuga de capitales al exterior por parte de l capitalconcentrado interno. Página 15
  17. 17. 4. LA VINCULACIÓN ENTRE EL ENDEUDAMIENTO EXTERNO, LAREDISTRIBUCION DEL INGRESO Y LA FUGA DE CAPITALES: LAVALORIZACIÓN FINANCIERA Los resultados obtenidos del análisis de las transferencias deingresos durante la década de los años 80 demuestran que la interrupciónde la sustitución de importaciones trajo aparejados cambios estructuralesque modificaron drásticamente el funcionamiento económico y social denuestro país. Si bien se puede afirmar que la industrialización dejó de serel eje ordenador de la actividad económica, quedan por dilucidar losfactores que definen las nuevas características de las relaciones sociales.Sin duda el endeudamiento externo es un factor decisivo debido a suincidencia tanto en la salida de recursos para pagar los intereses a losacreedores externos, como en la redistribución del ingreso hacia el capitalconcentrado y la inédita fuga de capitales que se registra durante esosaños. En términos más específicos, para los grupos económicos y losdiversos tipos de capital transnacional, el endeudamiento externo operabacomo una masa de capital líquido que se valorizaba en el mercado internodebido a las notables diferencias que registraban las tasas de interésinternas (a las cuales colocaban los fondos) respecto a las vigentes en elmercado internacional (a las que se endeudaban), todo lo cual generabauna renta financiera que luego remitían al exterior. Esta renta financieratenía una doble función. Por un lado, era una garantía ante los bancos delexterior que les permitía obtener nuevos créditos y, por otro lado, era uncapital que producía nuevas rentas financieras. Analizando esta problemática desde la perspectiva de la teoríaeconómica es indudable que una de las funciones fundamentales delendeudamiento de la firma es la obtención de los recursos necesarios parafinanciar su actividad económica específica, lo cual es plenamentecongruente con lo que ocurre durante el desarrollo del modelo sustitutivo.Sin embargo, esta premisa discrepa significativamente con elcomportamiento de las grandes empresas a partir de la interrupción dedicho proceso, es decir con lo que sucede durante los últimos 20 años.Específicamente desde 1979 en adelante cuando, en el marco de un tipo Página 16
  18. 18. de cambio decreciente en el tiempo, confluyen la Reforma Financiera conla apertura externa en el mercado de los bienes (importadora) y elmercado de capitales (endeudamiento externo)- el grueso delendeudamiento de las grandes firmas no se orientó prioritariamente aposibilitar la actividad específica de la firma, sino que se destinó -conmayor o menor intensidad, según las etapas- al otro objetivo que semenciona en la teoría económica: la realización de colocacionesfinancieras en el mercado interno e internacional. Esta operatoria lepermitió al capital oligopólico obtener una ingente renta que, en buenamedida, se canalizó hacia el exterior, desvinculándose del procesoeconómico local. Mas aún, ese es uno de los destinos importantes no sólodel endeudamiento externo sino en muchos casos del interno, e inclusode una parte de las utilidades obtenidas en el desarrollo de su actividadeconómica. En esas circunstancias, el Estado cumplió un papel insustituible.Mientras su endeudamiento en el mercado interno mantenía lasacentuadas diferencias positivas entre las tasas de interés internas yexternas, su endeudamiento en el exterior permitía obtener las divisasque los grupos económicos y los capitales extranjeros adquieran en elmercado cambiario y luego remitían al exterior. Posteriormente, laimportancia del Estado siguió siendo decisiva porque mediante losregímenes de seguro de cambio se hizo cargo de la mayor parte de ladeuda externa de los grupos económicos y los conglomerados extranjeros,los cuales, de esta manera, n o pagaron la deuda externa que contrajeron yeximieron a sus depósitos en el exterior de funcionar como garantía desus deudas. Todas estas redistribuciones a favor de los sectores del capital queconforman la cúpula empresaria fueron posibles debido a los recursos queperdieron los asalariados, de una manera directa porque se redujeron susingresos, e indirectamente por el carácter crecientemente regresivo de laestructura impositiva y la orientación que asumieron las transferencias derecursos que realizó el Estado. De esta manera, los cambios económicos y sociales durante ladécada de los años ochenta indican que el eje ordenador de la economía Página 17
  19. 19. argentina ya no fue la producción industrial sino la valorizaciónfinanciera, la cual por presentar la tasa de rentabilidad relativa máselevada se convirtió en el principal objetivo de las grandes firmas, inclusode las propias empresas productoras de bienes. Dados los elementos señalados no caben dudas acerca de que elendeudamiento externo se constituyó en una de las problemáticascentrales de la sociedad argentina. Pero al mismo tiempo el nuevofuncionamiento económico también indica que su indudable importanciano radicó solamente en la magnitud de los recursos que se remitieron alexterior para pagar los inte reses que se le adeudaba a los acreedoresexternos sino, primordialmente, en la capacidad que les otorga a losgrupos económicos y los conglomerados extranjeros que tenían uncomportamiento económico centrado en la valorización financiera para serlos destinatarios principales de los ingentes ingresos que perdieron losasalariados debido a las políticas que instrumentó la dictadura militar. La mayor influencia relativa del capital concentrado respecto a losacreedores externos que se percibe cuando se considera el conjunto de lastransformaciones que produjo el endeudamiento externo incluso seconfirma analizando exclusivamente el comportamiento del propio sectorexterno de la economía argentina. En efecto, circunscribiendo la atencióna ese aspecto, se comprueba que los pagos derivados del endeudamientoexterno – que son los recursos que perciben los acreedores externos- noconstituyó la única ni la más importante transferencia al exterior, ya quela misma fue similar, o incluso más reducida, que la fuga de capitales alexterior que llevaron a cabo los grupos económicos y las distintasfracciones del capital extranjero. El predominio del capital concentrado es más nítido si se tiene encuenta que los acreedores externos fueron afectados por una moratoria dehecho, ya que los pagos se suspendieron en 1988 y recién se reanudaronen 1990, mientras que las ingentes transferencias del Estado a los gruposeconómicos y los distintos tipos de capital extranjero continuaron a lolargo de todo ese período. En última instancia, las profundas transformaciones que introdujola dictadura militar se expresaron en una modificación substancial de las Página 18
  20. 20. contradicciones que se despliegan en la sociedad argentina. En estesentido, todo parece indicar que durante la sustitución de importacionesla evolución del proceso económico era definido por los diversos tipos decapital extranjero, en tanto eran los propietarios de las grandes empresasoligopólicas que controlaban la producción industrial y, a partir de esainserción, lideraban el proceso económico en su conjunto. Obviamente,esto no significaba que los conflictos y contradicciones entre el capitalconcentrado y los asalariados estuvieran ausentes, sino que los mismospresentaban una relevancia menor respecto a las alianzas que seestablecían entre los asalariados y las empresas nacionales con el objetivode enfrentar a las empresas transnacionales, principalmente de origennorteamericano, que conformaban el núcleo central del capitalconcentrado. De esta manera, el dominio ejercido por el capitaltransnacional aparecía como el obstáculo fundamental para el concretarun acelerado desarrollo nacional, que era la meta buscada por los diversossectores sociales que conformaban la alianza policlasista. A partir de la dictadura militar, y de las profundas transformacioneseconómicas, políticas y sociales que acompañaron la mayor derrotapopular de este siglo, la situación anterior se replanteó drásticamente.Todo parece indicar que, en el marco del endeudamiento externo, elcapital concentrado interno –constituido a partir de entonces por unafracción del capital extranjero (los conglomerados de ese origen) con losgrupos económicos locales- pasó a controlar el proceso económico en basea la explotación de los trabajadores y la subordinación del Estado a susintereses particulares. El proceso de acumulación que lideran ya no estácondicionado por el consumo de los sectores populares ni las fronterasnacionales, pero además de haber replanteado el tipo de Estado redefinióal capital industrial local que establecía alianzas de diversa índole con losasalariados en la búsqueda de lograr el desarrollo industrial. Todo lo cualno hace sino señalar que la posibilidad de replantear la relación de losacreedores externos depende de la manera en que se resuelva lacontradicción entre los sectores populares y el capital concentradointerno. Página 19
  21. 21. 5. LAS TRANSFORMACIONES ESTRUCTURALES DE LOS AÑOSNOVENTA Y LAS CARACTERISTICAS DEL NUEVO CICLO DELENDEUDAMIENTO EXTERNO. La situación de los acreedores externos de la Argentina a fines de ladécada de los ochenta no dejaba de ser paradojal. Es indudable que, através de los organismos internacionales de crédito, tenían la capacidadpara determinar las características globales que asumía la políticaeconómica pero, sin embargo, también hay claras evidencias de que lascondiciones específicas que adoptaban las mismas estaban moldeadasprimordialmente por los intereses particulares del capital concentradointerno. Esta situación trajo aparejado que, dentro de los sectoresdominantes, los acreedores externos tuvieran, en buena medida, unaparticipación secundaria en la redistribución del excedente interno,posición que alcanza su punto culminante en mayo de 1988, cuando laArgentina asume una “moratoria externa de hecho”, al suspender el pagode las obligaciones vinculadas a su endeudamiento con el exterior. Esta pugna entre el capital concentrado interno y los acreedoresexternos incidió acentuadamente en el estallido de la crisishiperinflacionaria de 1989. Tan es así que la primera crisishiperinflacionaria, que terminó con el gobierno constitucional del Dr.Alfonsín, comenzó, en febrero de dicho año, con la "corrida" en el mercadocambiario iniciada por los bancos extranjeros, luego de las reiteradasadvertencias del FMI al gobierno argentino para que retomara los pagos alos bancos acreedores. De esta manera, esa crisis resultó sorprendenteporque no se originó en la contradicción principal entre el capital y eltrabajo que operó durante esa década, sino en las disputas que sedesarrollaban dentro de los propios sectores dominantes, entre el capitalconcentrado interno y los acreedores externos. Durante el desarrollo de la crisis, la relación entre el capitalconcentrado interno y los acreedores externos era compleja, porqueinvolucraba acuerdos y discrepancias. Ambos coincidían en que, paradejar atrás los notables desajustes que afectaban a la economía argentina,se debía acentuar la concentración del ingreso y encarar la privatización Página 20
  22. 22. de las empresas públicas. Esta última política, era insustituible para losacreedores externos ya que consideraban la capitalización de la deudaexterna (rescate de los bonos de la deuda externa) como la única forma derecuperar una parte considerable del capital adeudado por los paíseslatinoamericanos. Pero esa política también resultaba fundamental para elcapital concentrado interno, porque era la oportunidad histórica deacceder a la propiedad de activos de gran magnitud y de una elevadarentabilidad potencial, sobre todo cuando desde la propia administraciónestatal se forzaban las medidas para facilitarles el acceso a la propiedad delas empresas públicas al capital concentrado y, a la vez, se establecían -como ocurrió posteriormente- las condiciones para que obtuvieran unaganancia extraordinaria mediante la fijación de precios oligopólicos, elotorgamiento de subsidios, y una regulación que, por acción u omisión,beneficiaba a los nuevos consorcios prestadores de esos servicios,apartándose, de esta manera, incluso de los procedimientos "standard"recomendados por los organismos internacionales para las privatizaciones. Las principales discrepancias entre ambos sectores del capitalgiraron en torno al destino de las transferencias estatales, y al grado deexposición a la competencia externa de las diferentes produccioneslocales. Estas contradicciones se expresaron tanto en el tratamiento y enel contenido de la Ley de Emergencia Económica (Ley 23.697) de 1989 -cuyo objetivo prioritario era reestructurar el gasto estatal, y en ese sentidodefinir la nueva estructura de transferencias de recursos a la cúpulaeconómica- como en la posterior desregulación económica que involucró laliberalización de algunos mercados, la remoción de barreras arancelarias ypara-arancelarias, la consolidación de múltiples estructuras oligopólicas,etc. Las reformas estructurales, especialmente la privatización de lasempresas estatales, y el Plan de Convertibilidad fueron las políticas clavespara superar las crisis hiperinflacionarias de 1989 y 1990. Suconvergencia en el tiempo, permitió a los sectores dominantes superar suspropias contradicciones y subordinar al resto del conjunto social,consolidándose a partir de allí el predominio de la cúpula en la economía, Página 21
  23. 23. y una tendencia hacia su autonomía respecto a la evolución del cicloeconómico. Asimismo, como parte de este mismo proceso, desde 1990 enadelante comenzó la negociación por el capital y los intereses adeudados alos acreedores externos privados, que culminó en 1992 con el firma delPlan Brady. Mediante este plan se normalizó la situación con losacreedores externos privados a los cuales se les entregaron bonos delTesoro de EE.UU, se estableció un cronograma de pagos que lesgarantizaba a los acreedores externos que no se repe tirían en el futuro losincumplimientos de la década del ochenta, y se accedió nuevamente, en elmarco de una acentuada liquidez internacional, a un amplioendeudamiento externo. Sobre la base de estas reformas y negociaciones se inició, en losaños noventa, un nuevo ciclo de crecimiento económico financiado por losingresos provenientes de las privatizaciones y, sobre todo, por unaceleradísimo endeudamiento externo (Gráfico Nro. 1). Fue así que entre1991 y 1998 la deuda externa creció al 14,7% anual, más que duplicandosu monto total –pasa de 61,3 miles de millones de dólares a 139,3 milesde millones de dólares-, superando claramente el incremento que registróel PBI durante esos mismos años. Asimismo, durante este nuevo ciclo de crecimiento económico semodificó la composición del endeudamiento externo. Al respecto, caberecordar que a lo largo de los años ochenta se registró una crecienteincidencia de la deuda externa pública y, en consecuencia, una notablereducción de la correspondiente al sector privado. Estas alteraciones sedebieron a que los grupos económicos y los diversos tipos de capitalesextranjeros transfirieron, durante esa década, su deuda externa al Estado,que, a su vez, incrementaron atenuadamente sus propias obligacionesexternas debido a la falta de liquidez internacional. Estas tendencias sealteraron drásticamente en la década actual ya que aunque ambos tiposde endeudamiento crecieron sostenidamente, el sector privado –al igualque en el período dictatorial-, fue el más dinámico, aumentandorápidamente su participación relativa. Es así que , tal como se observa en Página 22
  24. 24. los Gráficos Nro. 1 y Nro. 2, la deuda externa del sector privado se elevó de8,6 a 56,9 miles de millones de dólares –es decir a una tasa del 37,0%anual- mientras que la deuda pública pasó de 52,7 a 82,4 miles demillones de dólares –equivalente a una tasa del 7,7% anual-. Es indudable que estos cambios están vinculados a la conjunción delas nuevas condiciones internacionales con la normalización de lasrelaciones con los acreedores externos (Plan Brady), que dio por concluidala etapa inaugurada por la moratoria externa de México en 1982, cuyosigno distintivo fue la escasez de crédito internacional para los paíseslatinoamericanos. Sin embargo, el nuevo auge del endeudamiento externo, queencabezó el sector privado, también está sensiblemente influido por lareestructuración económica y social y, especialmente, por la privatizaciónde las empresas públicas, ya que los grupos económicos y losconglomerados extranjeros –que habían terminado de transferirle sudeuda externa al Estado a fines de la década anterior- comenzaron aendeudarse para financiar una parte del capital de trabajo de los nuevosconsorcios que se hicieron cargo de los servicios públicos y especialmenteincrementar sus activos mediante las fusiones, adquisiciones de empresasy nuevos negocios (entre 1991 y 1994, la deuda externa privada se elevade 8,6 a 24,4 miles de millones de dólares, llegando en 1997 a 56,9 milesde millones de dólares). En ese momento, dichos capitales fueron losagentes económicos que se encontraron en las mejores condiciones paracontraer nuevo endeudamiento en el exterior, debido a que se habíandesembarazado de la deuda anterior y a que habían adquirido lasempresas públicas -por lo cual exhibían un incremento patrimonialexcepcionalmente elevado e inédito en la historia argentina- y obteníanuna altísima rentabilidad garantizada por el marco regulatorio que losconvertía en los deudores ideales para los acreedores externos. Página 23
  25. 25. Gráfico Nro. 1 Evolución de la deuda externa total, pública y privada, 1991-1998 (millones de dólares) 160.000 139.317 140.000 124.282 120.000 109.756 98.547 100.000 85.656 80.000 72.209 82.423 61.334 62.766 73.511 74.803 60.000 67.002 61.274 53.620 56.894 52.739 50.678 40.000 49.479 36.245 31.545 20.000 24.382 18.589 12.088 8.595 0 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 Deuda Externa Total Deuda Externa Pública Deuda Externa Privada Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos de la Nación (1999). Gráfico Nro. 2 Evolución de la composición de la deuda externa total, 1991-1998 (Deuda externa total =100) 100 90 86,0 80,7 80 74,3 71,5 68,0 70 67,0 60,2 59,2 60 50 40 39,8 40,8 30 32,0 33,0 28,5 25,7 20 19,3 14,0 10 0 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 Deuda Externa Pública Deuda Externa PrivadaFuente: Elaboración propia en base a Ministerio de Economía y Obras y Servicios Pú licos de la Nación (1999). b Página 24
  26. 26. Aunque la modificación de la importancia relativa de la deudapública y privada tiene una indudable trascendencia, no fue la única quese registró en estos años. Otra alteración sumamente significativa desde elpunto de vista de la oferta de fondos, fue la pérdida de importancia queregistraron los bancos privados transnacionales. Todas las evidenciasdisponibles indican que, desde el Plan Brady en adelante, una partemayoritaria de la deuda externa -tanto del sector público como delprivado- dio lugar a la emisión de bonos, títulos y obligaciones,posibilitando la irrupción de otros acreedores externos, como los Fondosde Inversión, que a lo largo del período se convirtieron en importantestenedores de los mismos. En efecto, en los Gráficos Nro. 3 y Nro. 4, se constata que en 1992se generó un cambio drástico en la composición de la deuda externa, yaque de allí en más, en el contexto de un aceleradísimo crecimiento delendeudamiento externo, los bonos y títulos pasaron a concentrar más del50% del monto, mientras que la participación relativa de la deudabancaria –que a principios del período representaba más del 50%-descendió abruptamente, oscilando de allí en más entre el 10% y el 16%del total. Por otro lado, en términos de la demanda de fondos, el sectorpúblico transformó la mayor parte de la deuda interna en externa aldolarizar ese componente de sus obligaciones. Asimismo, se modificó lacomposición de la deuda externa privada porque a las que contrajeron lasgrandes firmas se agregaron las de la banca comercial. El conjunto de estas transformaciones indica, con notablecontundencia, que el nuevo ciclo de endeudamiento externo que sedesplegó durante la década actual fue conducido –tal como ocurrió a finesde los años setenta- por los grupos económicos y los diversos tipos decapital extranjero que, en esta ocasión, convergieron con elendeudamiento que llevaron a cabo los grandes bancos del mercado local.Por cierto, el liderazgo que ejercieron estos capitales se expresó a través deun crecimiento de su endeudamiento externo, que no sólo fuenotablemente acentuado sino que superó ostensiblemente la expansión Página 25
  27. 27. del correspondiente al sector público. Al respecto es tanto o másimportante reparar en que ese endeudamiento externo, y la superación dela crisis económica, se realizaron primordialmente a costa del resto de lossectores sociales y del Estado, que pagaron los costos la crisis de fines delos años ochenta que, provocada, como ya se indicó, por las disputas entrelas distintas fracciones de los sectores dominantes. Gráfico Nro. 3 Evolución de la incidencia del endeudamiento externo contraido con los bancos comerciales y a través de la emisión de bonos y títulos, 1991-1998 (millones de dólares) 90.000 Bonos y Títulos 78.256 80.000 Bancos 70.000 67.215 60.000 millones de dólares 58.332 50.000 48.246 40.000 33.028 45.979 33.065 38.413 30.000 22.686 20.000 20.230 6.314 16.619 10.000 15.641 11.231 9.282 8.460 Fuente: Elaboración 0 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos de la Nación (1999). Gráfico Nro. 4 Incidencia porcentual del endeudamiento externo con los bancos comerciales y de la emisión de bonos y títulos, 1991-1998 (porciento) 60 53,7 54,1 56,2 53,9 53,2 53,1 52,6 49,0 50 40 Bonos y Títulos porciento Bancos 30 20 16,3 Página 26 15,9 16,3 14,8 15,1 10 13,1 10,3 11,7 0 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998
  28. 28. La evolución de la distribución del ingreso y la cristalización denuevos niveles de desocupación y subocupación como rasgos estructuralesde primera magnitud son sólo algunas expresiones de los notables costosque se le imponen a la clase trabajadora. No menos severas son laspérdidas que debe enfrentar el Estado –es decir el conjunto social- queúnicamente, en términos de la deuda externa debió transferir susempresas para, entre otras cosas, pagar el capital adeudado a losacreedores externos y, al mismo tiempo, hacerse cargo -mediante la firmadel Plan Brady- de las deudas impagas de los años anteriores porque esosrecursos había sido transferidos, en su momento, al propio capitalconcentrado. Página 27
  29. 29. 6. EL CAPITAL CONCENTRADO EN LOS AÑOS NOVENTA Si bien los costos para superar la crisis de 1989 recayeronprimordialmente, directa e indirectamente, sobre los sectores populares,la dimensión de los cambios que fue preciso introducir para solucionar losconflictos internos que estallaron en el poder económico afectaron lacomposición de la cúpula económica que había surgido a partir de ladictadura militar. Visto desde otra perspectiva, se podría afirmar que losconflictos larvados durante la década de los ochenta entre los integrantesde la cúpula (debido a la autonomía relativa, pero profunda, de los gruposeconómicos locales y algunos conglomerados extranjeros respecto a losacreedores externos) eran de tal magnitud que su solución exigía unacentuamiento de la disparidad que ya exhibía el capital sobre el trabajo.Por cierto, esa búsqueda también traerá aparejada una redefinición de laconfiguración de la propia cúpula económica. El análisis de la evolución y las transformaciones estructurales delos sectores dominantes en las últimas décadas y, especialmente, durantelos últimos años, debe tener en cuenta las distintas fracciones del capitalque los componen. Al respecto, cabe recordar que uno de los instrumentosanalíticos indispensables para aprehender la naturaleza del proceso desustitución de importaciones era la distinción, dentro de la producciónindustrial, entre las empresas nacionales y las extranjeras. Dichadiferenciación era fundamental en ese momento, porque de esa manera sepodían analizar y confrontar dos tipos de agentes económicos que, si biencoincidían en que producían fundamentalmente para el mercado interno,presentaban significativas diferencias en términos de sus actividades,tamaño, productividad, utilidades, etc.. Sin embargo, la interrupción de lasustitución de importaciones que se manifestó en los paíseslatinoamericanos desde la década del setenta, a partir de dictadurasmilitares en muchos de ellos, y en base a los nuevas propuestasregionales en todos los casos (que en los ochenta se condensan en eldenominado Consenso de Washington), modificaron radicalmente lasituación y volvieron insuficientes algunos instrumentos analíticos, y Página 28
  30. 30. obsoletos otros. Este es el caso de la distinción entre empresas nacionalesy extranjeras. En efecto, y circunscribiendo el análisis a nuestro país, desdemediados de los años setenta se introdujo una reestructuracióneconómica y social, en el marco de la cual, entre otros cambios mayores,se redefinió la cúpula económica. Dicha modificación consistió en laconsolidación de un conjunto de grupos económicos locales y de unaparte de las empresas extranjeras que condujeron la segunda etapa de laindustrialización sustitutiva, los conglomerados extranjeros. De estamanera, se generaron acentuadas disparidades dentro del capitaloligopólico local (entre los grupos económicos y las empresas localesindependientes) y dentro del capital extranjero (entre las empresastransnacionales y los conglomerados extranjeros) que no eran únicamenteformales, sino que aludían a la existencia de agentes económicos tandiferentes como las empresas nacionales y las extranjeras en lasustitución de importaciones. Los contrastes entre las respectivasfracciones del capital local y del extranjero son tan acentuados que, enrealidad, hay mayores semejanzas entre los grupos económicos y losconglomerados extranjeros, que entre los primeros y las empresas localesindependientes. Por lo tanto, durante las últimas dos décadas no es posibleconfrontar el comportamiento y la evolución de las empresas locales y lasextranjeras, porque en ambas categorías coexisten agentes económicoscrecientemente heterogéneos, más diferentes aún que las categorías quese pretende diferenciar. Además, y en relación con lo anterior, cabedestacar que si se utilizaran como categorías de análisis centrales, paraexaminar las últimas décadas, las de “capital nacional” -entendida comoel agregado de las empresas locales independientes y los gruposeconómicos- y de “capital extranjero”- producto de la suma de lasempresas transnacionales más los conglomerados extranjeros-, se llegaríaa la conclusión de que, en la cúpula empresaria, el “capital extranjero”predominó claramente durante la década de los años ochenta y el “capitalnacional” durante la primera mitad de la década actual, mientras que, de1995 en adelante, nuevamente el “capital extranjero” tomó la delantera. Página 29
  31. 31. Estas conclusiones difieren diametralmente de lo que realmente ocurrióya que durante la década pasada se registró un importante reflujo delcapital extranjero y una reactivación en la década actual, incluso antes de1995. Más aún, omiten otros fenómenos decisivos en esas etapas, en tantodejan de lado que, en los ochenta, las empresas estatales tuvieron unapresencia decisiva en la cúpula que s diluyó en la actualidad con su etransferencia al capital concentrado, y tampoco toman en cuenta lairrupción -a partir del propio proceso de privatización de las empresaspúblicas- de las asociaciones que devinieron la forma de propiedad másrelevante en los años noventa, y en las cuales confluyeron, compartiendola propiedad del capital, grupos económicos, conglomerados extranjeros yempresas transnacionales. En consecuencia, esas categorías analíticas(“capital nacional” y “capital extranjero”) al no captar la realidad, noresultan útiles para aprehender los procesos que se registran durante lasúltimas décadas. En este contexto, es pertinente recordar que los capitales centralesde la economía argentina desde la dictadura militar en adelante, fuerontanto los grupos económicos como los conglomerados extranjeros.Ciertamente, la irrupción de los primeros fue la más novedosa -porque noocupan ese lugar durante el modelo sustitutivo- y dinámica -porquecrecieron más que el resto, aún partiendo de una participación reducida-.Lo que no es menos cierto, sin embargo, es que los conglomeradosextranjeros -que ya integraban la cúpula en la sustitución deimportaciones- concentraban una proporción de las ventas que superaba ala de los grupos económicos. La que sí redujo su incidencia de unamanera significativa fue la otra fracción dominante en la sustitución deimportaciones, es decir la de las empresas transnacionales, debido a laingente repatriación de capitales que se registra durante ese período.Cabe consignar que todos estos procesos fueron posibles debido al nuevopapel que cumplieron el Estado y sus empresas -cuyas ventas tienen unapresencia muy significativa en las ventas de la cúpula económica- duranteesa década. Durante el primer quinquenio de la década actual se expresaron (talcomo surge del Cuadro Nro. 2 donde se evalúa la evolución de las 200 Página 30
  32. 32. empresas de mayor facturación en la Argentina) cambios substanciales enla conformación de la cúpula que giran alrededor de la principalmodificación estructural de la década: la privatización de empresaspúblicas. El primer efecto de la misma fue una caída vertiginosa en laparticipación de las empresas del Estado en la cúpula empresaria, y elsegundo una inédita expansión de las asociaciones, debido a la irrupciónde los consorcios que toman a su cargo la prestación de los serviciospúblicos. Junto a estos cambios, también se registró una acentuadaconsolidación de la participación de los grupos económicos en las ventasde la cúpula empresaria, proceso que avanzó por dos carrilesdiferenciados: la expansión de las ventas que realizaron sus empresascontroladas y el crecimiento más acentuado aún de la facturación de susempresas vinculadas (los nuevos consorcios privados que se apropiaron delas empresas públicas privatizadas). Sin embargo, es imprescindible recordar que el traumático tránsitoentre una y otra -las crisis hiperinflacionarias de fines de la décadapasada y comienzos de la actual- tuvo repercusiones en los gruposeconómicos. Fue así como un conjunto de estos agentes económicos nopudieron superarlas y desaparecieron como tales, transfiriendo susempresas, en algunos casos a los grandes conglomerados extranjeros quese constituyeron en esa etapa. Sin duda el caso más notorio, e importante,fue el de Celulosa Argentina que le vendió sus principales empresas al CEICiticorp Holdings. Sin embargo también se disgregó un conjunto degrupos económicos de menor importancia económica, entre los que seencontraban: Bonafide, Noel, FV-Canteras Cerro Negro, etc.. Asimismo,hubo otro conjunto de grupos económicos que, sin desaparecer en esosaños, perdieron posiciones en forma ostensible. En esa situación seencuentran, por ejemplo, Bunge y Born, Bridas, Alpargatas y Garovaglio yZorraquín. Sin embargo, al mismo tiempo que todo esto ocurría, tambiénse advertía que existía otro conjunto de grupos económicos, e inclusoalgunos conglomerados extranjeros, que aumentaron sus activos eincidencia económica de una manera muy significativa (como por ejemploPerez Companc, Astra, Loma Negra, SOCMA, Arcor, IMPSA y Clarín dentro Página 31
  33. 33. de los grupos económicos; y de Techint o Bemberg dentro de losconglomerados extranjeros tradicionales). Estos últimos son los queacrecentaron su influencia en la facturación de la cúpula tanto por elincremento de las ventas de sus empresas controladas como por laexpansión que registraron sus vinculadas, una expresión de suacentuada, y peculiar, diversificación en la década actual.Cuadro Nro. 2Tasa de crecimiento de las ventas, parti cipación en la facturación y cantidad de firmassegún tipo de empresa, 1991-1997 (porcentajes y valores absolutos). Tasa de crecimiento (%) Participación promedio en Cantidad promedio de las ventas totales (%) firmas 1991-97 1991-95 1995-97 1991-97 1991-95 1995-97 1991-97 1991-95 1995-97Total 13,6 15,8 9,1 100 100 100 200 200 200Estatales -26,6 -32,3 -14,0 7,6 10,5 2,7 8,9 11,0 4,0ELI 14,0 22,4 -1,1 11,8 12,1 11,6 38,0 40,0 34,7GGEE 10,6 16,0 0,6 20,8 21,8 19,9 53,9 57,2 47,7ET 26,9 28,7 23,3 14,7 12,2 17,7 34,9 29,6 43,7CE 20,1 14,7 31,7 16,6 14,8 18,1 29,0 29,0 27,7Asociaciones 27,7 42,9 2,0 28,7 28,6 30,0 35,4 33,2 42,3Fuente: Proyecto Privatización y Regulación en la Economía Argentina, Documentos de Trabajo Nro. 6 y7, Area de Economía y Tecnología de la FLACSO. Por su parte, las empresas transnacionales, que partieron de unasituación precaria debido a la repatriación de capital en la décadaanterior, se expandieron sostenidamente a lo largo del quinquenio contasas que superaron las de los grupos económicos y los conglomeradosextranjeros. Ciertamente, estos últimos, registraron una expansiónmodesta durante estos años que se ubicó por debajo de las queregistraron todos los otros tipos de empresa -excluidas las estatales queprácticamente desaparecieron-. Por último, las empresas localesindependientes, también se expandieron a tasas significativamente altas, Página 32
  34. 34. pese a lo cual su participación siguió siendo la de menor incidencia en lacúpula empresaria -siempre excluyendo a las empresas estatales-. A partir de 1995, la situación del quinquenio anterior se alterósubstancialmente porque el monto de la facturación de las asociaciones yde los grupos económicos se estancó, descendiendo sus participacionesrelativas al expandirse las ventas totales de la cúpula. Esta disminución seacentuó a medida que pasaron los años -especialmente en el caso de losgrupos económicos-. La contracara de este proceso está constituida por latrayectoria de los dos tipos de capitales extranjeros, cuyas ventasaumentaron aceleradamente, incrementando su participación en lafacturación total en forma creciente a lo largo del tiempo. Durante estaetapa, aún cuando el crecimiento de las empresas transnacionales fueacentuado -continuando el proceso de expansión del quinquenio anterior-aquel que registraron las ventas de los conglomerados extranjeros losuperó claramente. Finalmente, las empresas locales independientestuvieron una facturación oscilante pero su participación disminuyótambién sistemáticamente durante este trienio. En este contexto, es indudable que un análisis acabado sobre lasituación imperante en la cúpula durante el último trienio, requiereconjugar una serie de elementos que superan en mucho los procesos quese perciben desde la perspectiva de las ventas. En efecto, dicha discusiónexige determinar otro conjunto de aspectos -como la naturaleza de lasfirmas durante la valorización financiera, sus rentabilidades relativas, elalcance de su inserción en las asociaciones, su importancia en el comercioexterior, etc.. No obstante, considerando la evolución y las característicasque asume la facturación de los capitales que conforman la cúpula, sepueden aportar algunos elementos acerca de lo que ocurre en el últimotrienio. Desde esta perspectiva, el problema no radica en determinar si lasempresas transnacionales y los conglomerados extranjeros se expandieronaceleradamente entre 1995 y 1997, porque el análisis de las tendenciasconfirma que efectivamente ello ocurrió. El núcleo del problema seencuentra en el otro término de las caracterizaciones en danza, es decir Página 33
  35. 35. en determinar si efectivamente el acelerado crecimiento de las ventasrealizadas por ambos tipos de firmas extranjeras, supuso el colapso y ladisolución de los grupos económicos debido a que perdieron su incidenciaen los mercados donde actuaban, y a que sus firmas fueron adquiridas pordichos capitales. En términos generales todo parece indicar que no se puede afirmarque los grupos económicos -a pesar de su acentuada e indiscutibledeclinación- hayan colapsado en el último trienio del período analizado, yse hayan encontrado en una situación terminal en 1997, sino que aúncuando se vieron seriamente afectados a partir de la venta de empresascontroladas y de sus participaciones de capital en las vinculadas, lograronconservar una relevante presencia estructural en la cúpula empresaria. Enprincipio, avalan este diagnóstico las evidencias presentadas en estecapítulo, las cuales indican que durante el último trienio la participaciónpromedio de los grupos económicos superó la que exhibieron tanto losconglomerados extranjeros como las empresas transnacionales. Si bien escierto que la influencia de la participación de los grupos en las ventas de1995 fue notoria, no es menos cierto que su declinación en 1997 no fue losuficientemente acentuada como para definir valores promedio que lasubicaran por debajo de la que obtuvieron los capitales que crecieronacentuadamente durante esos años (los conglomerados extranjeros y lasempresas transnacionales). Página 34
  36. 36. 7. ENDEUDAMIENTO EXTERNO, SALIDA DE CAPITALES ALEXTERIOR Y VALORIZACION FINANCIERA EN LA DECADA DE LOSAÑOS NOVENTA En el inicio de la última década del siglo los sectores dominantesimpusieron una visión sobre la crisis hiperinflacionaria de 1989 queconsistió en entender que ese era el resultado ineludible por habermantenido un Estado “distribucionista” que condenaba a la sociedadargentina al estancamiento económico y la desigualdad social. En realidadel Estado “distribucionista” nada tenía que ver con el de la década pasadaque casualmente se caracterizó por impulsar todo lo contrario, es decir laconcentración de la riqueza y de los ingresos en manos de los sectoresdominantes. A pesar de que desvirtuaba la realidad, la visión dominante sedifundió y el conjunto del sistema político la asumió como propia,desplegándose de allí en más una serie de profundas transformacioneseconómicas que se proponían quitarle al Estado incidencia económica ycapacidad regulatoria. Desde esta perspectiva, la privatización de lasempresas públicas y la desregulación económica, al permitir que funcionela competencia del “mercado”, traerían aparejadas una mejor distribucióndel ingreso vinculada a una expansión económica. Es público y notorioque nada de esto ocurrió –entre otras cosas porque los mercados ennuestro país no son competitivos sino acentuadamente oligopólicos- pero,sin embargo, dieron lugar a que amplios sectores sociales creyeran que sehabían terminado las transferencias de recursos por parte del Estado. Sibien no se dispone de estudios abarcativos sobre esta problemática, esinnegable que durante esta década el Estado –al igual que en la décadapasada- ha sido un actor central en la redistribución del ingreso y lariqueza hacia el capital concentrado interno. Así por ejemplo, bastarecordar la sistemática pérdida de los derechos laborales que sufren lostrabajadores; la subvaluación de los activos públicos privatizados; lagarantía de rentas extraordinarias que convalida el marco regulatorio delos servicios públicos; los subsidios directos que reciben muchos de esosservicios; la vigencia de un régimen excepcional para la industria Página 35
  37. 37. automotriz; la puesta en marcha de otros regímenes como el deespecialización que beneficia a las empresas oligopólicas, etc. Por otra parte, al analizar los cambios que se registran durante losprimeros años de esta década en el sector externo, se percibe que sealteraron algunos de los comportamientos típicos de los capitales queejercían el poder económico. Una de las modificaciones más significativasconsistió en la interrupción de la incesante transferencia de capitaleslocales al exterior por parte del capital concentrado. Sin duda, esteproceso alcanzó una notable profundidad en tanto no sólo cesó la salidade capitales sino que, incluso, volvieron al país una parte de los capitalesque se habían fugado en los años previos. El momento álgido de estarepatriación de capital se ubicó en los años 1991 y 1992, cuando el stockde los recursos de los residentes locales en el exterior descendió de 60,4miles de millones de dólares a 53,6 miles de millones de dólares. El otrofenómeno notable en esos primeros años fue que el endeudamientoexterno total se estabilizó, interrumpiéndose el ritmo de la expansión queregistraba hasta ese momento (Gráfico Nro. 5). Es indudable que la convergencia de ambos procesos estableció, enamplios sectores sociales, la convicción de que la economía argentinadurante la década actual ha recobrado –gracias a las profundas reformasestructurales que se llevaron a cabo- la capacidad para retener losrecursos generados por los factores de la producción, que se había perdidodurante la década de los años ochenta. Desde esta perspectiva, se habríaproducido un cambio histórico en el comportamiento del capitalconcentrado, ya que los recursos que antes se fugaban al exterior, ahorase estarían canalizando hacia la inversión, aumentando de esta forma lacapacidad productiva de la economía local. Por lo tanto, la únicarestricción al crecimiento que subsistiría en las nuevas condicionesestructurales del país, sería el pago de los intereses y amortizaciones a losacreedores externos, aunque se trataría de una salida de capitalescontrolada debido a la ya mencionada estabilización del endeudamientoexterno total. Página 36
  38. 38. Gráfico Nro. 5 Evolución del stock de deuda externa total y de los capitales locales en el exterior, 1991-1997 (miles de millones de dólares) 140 124,3 120 109,8miles de millones de dólares 98,5 100 85,7 96,4 72,2 80 84,3 62,8 61,3 75,0 60 62,9 60,4 57,0 53,6 40 Deuda Externa total 20 Capitales locales en el exterior 0 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos de la Nación (1999). Gráfico Nro. 6 Variación anual de la deuda externa total, la salida de capitales locales al exterior y los ingresos por privatización de empresas públicas, 1991-1997 (miles de millones de dólares) 20 13,5 15 14,5 12,8 11,3 12,1 9,4 12,1 10 5,9 9,3 4,8 4,4 5 2,3 1,4 1,9 0,6 1,4 3,4 0,3 1,5 0 -0,5 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 -5 Deuda Externa Total -6,8 Salida de capitales al exterior Privatizaciones -10 Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio de Economía y Obras y Servicios Púlicos de la Nación (1999); Kulfas, b M. y Hecker, E.; (1998) Página 37
  39. 39. La trayectoria de la salida de capitales locales al exterior y del propioendeudamiento externo indican, sin embargo, que la reversión de laprimera y la estabilización del otro, fueron hechos excepcionales que semodificaron drásticamente a partir de 1993. En efecto, a partir de ese añose desplegó -con altibajos- una creciente remisión de capital al exteriorpor parte del capital concentrado que alcanzó un total de 40 mil millonesde dólares aproximadamente y determinó que, de acuerdo a las cifrasoficiales, el stock de capitales locales en el exterior superara, en 1997, los96 mil millones de dólares. Tal como se verificó anteriormente unfenómeno similar se registró en términos del endeudamiento externo quealcanzó a poco más de 124 mil millones de dólares en el mismo año(Gráfico Nro. 5). Es indudable que el comportamiento excepcional del capitalconcentrado -en tanto implicó una alteración drástica de sufuncionamiento durante las últimas décadas- está estrechamentevinculado con la reforma estructural más importante de esta década: laprivatización de empresas públicas. Tan es así, que el lento crecimiento dela deuda externa de esos años y el retorno de una parte de los capitalesprivados desde el exterior, se produjeron en el momento culminante delas privatizaciones, y volvieron a crecer sostenidamente a medida quedicho proceso se agotaba (Gráfico Nro. 6). El crecimiento de la deudaexterna se atenuó con las privatizaciones porque una parte significativa delos ingresos estatales por ese concepto se concretó a través del rescate debonos de la deuda externa, mientras que la entrada de capitales localesradicados en el exterior cobró impulso porque los grupos económicostrajeron en ese momento una parte de los capitales que tenían en elexterior para adquirir diversas participaciones accionarias en el capital delos múltiples consorcios que se apoderaron de las empresas públicas. No obstante, el impacto que causaron las privatizaciones en elcomportamiento de estas variables fue sensiblemente más acentuado en lasalida de capitales locales al exterior que en el endeudamiento externo -entre 1991 y 1994, la primera creció al 1,4% mientras que la deudaexterna lo hizo al 11,8%- pero, una vez que se desaceleró el ritmo de lasprivatizaciones, la situación se modificó drásticamente porque, durante los Página 38
  40. 40. últimos años, la salida de capitales al exterior creció por encima delendeudamiento externo –entre 1994 y 1997, la primera se incrementó al15,3% mientras que la deuda externa lo hizo al 13,2% anual acumulativo-.De esta forma, la relación entre ambas variables se fue acercando a losvalores que mantenía durante la etapa de Martínez de Hoz, cuando porcada dólar de endeudamiento externo salía un dólar del país. Todas estas evidencias ponen de manifiesto que el capitalconcentrado, luego del corto intervalo generado por la privatización de lasempresas públicas, retomó decididamente un comportamiento económicofuertemente asentado en la valorización financiera, siendo una de susexpresiones la creciente remisión de recursos al exterior. Sin embargo,sería un error pensar que se trata de un funcionamiento que replicóexactamente el de la década anterior, sin que se hubieran introducidonuevos elementos a raíz de las notables reformas estructurales que sedesplegaron desde 1990 en adelante. Efectivamente, todo indica que lavalorización financiera y la salida de capitales al exterior fueronimpulsadas por la confluencia en el tiempo del endeudamiento externocon la notable rentabilidad que obtuvieron los servicios públicosprivatizados –los más altos de la economía argentina- y la venta de lasempresas y participaciones accionarias que realizan los gruposeconómicos a partir de 1995. Se trata de un proceso complejo que cobró forma progresivamente, yen el cual una parte significativa del endeudamiento externo privado sevalorizó internamente en base dos condiciones básicas que semejantes alas vigentes en la etapa anterior: la diferencia a favor de las tasas deinterés internas respecto a las internacionales y el seguro de cambio quesupone el régimen de convertibilidad. Sin embargo, también es cierto queuna parte del endeudamiento externo se destinó a financiar lasactividades y la expansión de las grandes firmas oligopólicas. Teniendo encuenta las dos funciones que cumplió el endeudamiento de las firmas –mencionadas en el cuarto apartado de este trabajo-, se podría sostenerque la situación actual combina lo que ocurrió en la su stitución deimportaciones –donde el endeudamiento interno se destinaba a financiarel capital de trabajo y la inversión de las firmas- con el comportamiento de Página 39
  41. 41. la década pasada –donde el destino primordial del endeudamiento fue laobtención de renta finan ciera-. Es muy importante tener en cuenta queaún la parte del endeudamiento que se destinó a financiar parte delcapital de trabajo y especialmente incrementar sus activos mediante lasfusiones, adquisiciones de empresas y nuevos negocios, cumplió un pape linsustituible para la vigencia de la valorización financiera, porque permitióa esas empresas disponer del capital propio para otros fines. Esta funciónindirecta que cumplió el endeudamiento destinado a financiar el capitalde trabajo y la expansión de las grandes empresas es nuevo –no existió enla sustitución de importaciones- y permitió al capital concentrado orientarel capital propio a la valorización financiera en el exterior, característicaque parece ser sumamente importante en las empresas que prestan losservicios públicos porque son las actividades de mayor rentabilidad de laeconomía argentina. A estos dos procesos –endeudamiento externo y destino de lasutilidades- se le agregó en los últimos años la venta de empresas yparticipaciones accionarias por parte, principalmente, de los gruposeconómicos. Si bien la venta de activos responde a un conjunto de factoresentre los cuales se contaron los ya mencionados, hay otros que parecenhaber ejercido una influencia significativa y están vinculados con lavalorización financiera. A este respecto, cabe recordar que los consorciosprivados -constituidos en la mayoría de los casos por grupos económicos,conglomerados extranjeros, empresas y bancos transnacionales- sehicieron cargo de las empresas públicas pagando precios subvaluados ycon un alto componente en bonos de la deuda externa. Por otra parte, latransferencia de empresas monopólicas u oligopólicas con mercadoscautivos fue acompañada por marcos regulatorios que por su precaridad,en algunos casos, e intencionalidad, en otros, no hicieron más queaumentar la capacidad de los nuevos consorcios para imponer susintereses en la estructura de precios relativos, y en el funcionamientogeneral de los mercados, lo cual les garantizó una elevada y crecienterentabilidad. La conjunción de estos dos factores (bajo precio inicial ycreciente rentabilidad) dio como resultado una acelerada revaluaciónpatrimonial en términos económicos, que sólo podía realizarse en el Página 40

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