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El pastor cerró los ojos y se resignó a morir descuartizado; pero cuál sería su
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El Público en las graderías no lograba
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El leon leal

  1. 1. Un día al despuntar el sol, los rayos del astro empezaron a caer sobre la cabeza de un león, el cual se encontraba profundamente dormido. Molesta por la luz, la fiera se levantó y comenzó a caminar dando tumbos por la espesura de la selva en dirección a la pradera. Soñoliento aún y sin fijarse por dónde caminaba, pues pensaba solamente en su desayuno.
  2. 2. El león pisó lo que no tenía que pisar... una tuna del tamaño de un puñal. Si bien el pinchazo lo sintió hasta la cola, al principio no le puso atención Pero poco a poco el dolor empezó a aumentar y su andar comenzó a cambiar; es decir, la cojera le era inevitable.
  3. 3. Al llegar a la pradera, la fiera cambió sus intenciones, pues en lugar de acercarse a las ovejas que allí pastaban. utilizó su sigilo de gran cazador y se acercó al pastor que las cuidaba.... Cuando el pastor lo vio tan cerca, se frotó los ojos creyendo que se trataba de una ilusión... ¡Pero no! El león estaba a su lado con una`pata levantada y moviendo su cola sin cesar, en señal de paz.
  4. 4. El pastor comprendió la actitud amable del león y observó que algo extraño le atormentaba en una de sus patas. Sacando fuerza y valor de donde no tenía, se arrimó al animal y, con sus manos temblorosas, empuñó su cuchillo y procedió a rajar la hinchazón, escarbándola cuidadosamente hasta lograr extraer de ella la espina que lo molestaba por su tamaño descomunal. De inmediato el león sintió un alivio y, cual Fuese un gatito inofensivo, lamió la mano del pastor en un gesto de agradecimiento. Tras un breve descanso, el pastor llamó a su rebaño y se fue con él en dirección al pueblo; en tanto que el león, olvidando su hambre matutina, se fue corriendo hacía la selva con gran satisfacción.
  5. 5. Días después, el león fue atrapado y llevado con otras fieras a un circo de la ciudad. Se trataba de un circo cuyo espectáculo central consistía en arrojar a la jaula de las fieras a bandoleros y truhanes capturados en plena acción de su maldad. A los pocos días de atrapado el león, el pastor también fue capturado “in fraganti” robando en una mesa del mercado citadino. El pastor fue condenado y su día señalado le llegó. las rejas de la jaula se abrieron y tigres, panteras y leones se abalanzaron sobre el indefenso condenado.
  6. 6. El pastor cerró los ojos y se resignó a morir descuartizado; pero cuál sería su sorpresa cuando sintió que un aire caliente resoplaba en sus ropas... Abriendo tímidamente un ojo, observó que el león lo olfateaba minuciosamente. Enseguida se reconocieron. La fiera asumió la defensa de su antiguo curandero y dando vueltas a su alrededor, rugía a sus contrincantes con el más apuro orgullo de león.
  7. 7. El Público en las graderías no lograba entender lo que pasaba. El dueño del circo, seguido de una multitud de espectadores se arrimó a la jaula para comprobar lo que estaba sucediendo. el león se había recostado al lado del pastor y lo lamía cariñosamente. Todo mundo quería saber la razón de tan extraña e inexplicable amistad. El pastor contó lo sucedido días atrás en la pradera. La gente se negaban a creer, pero la amistad entre ellos era indiscutible. Lo que comenzó como un suave murmullo, terminó en un coro a gritos... La multitud solicitaba a las autoridades de la ciudad la libertad incondicional para tan estupendo par de amigos. Las autoridades accedieron. el pastor regresó feliz a su pradera y el león de igual manera a su selva.

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