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ÍNDICE
Prólogo.............................................................................................................
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Prólogo
La llamada brecha o fractura digital es una barrera virtual y, sin embargo, muy real, que amenaza
con relegar a ...
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I. Objetivos e introducción
1.	 El estudio que ofrecemos tiene su origen en el que se presentó en el año 2011, con el tí...
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II. Análisis cualitativo
6.	 Los participantes en el estudio no se identifican a sí mismos como personas mayores
(“mayor...
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10.	 Existe un conjunto de factores que afectan a la percepción de costes y beneficios de las
diferentes TIC. Entre ello...
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11.	 Combinando la percepción de costes y beneficios de las TIC, y específicamente de sus utili-
dades, podemos diferenc...
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guir entre los usuarios básicos (utilizan terminales poco sofisticados para un número limitado
de tareas) y los avanzado...
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publicaciones, foros especializados y, especialmente, telefonía IP; y los avanzados, un grupo
reducido de participantes,...
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tiene lugar cuando Internet se convierte en el único medio para llevar a cabo determinadas
gestiones.
21.	 De acuerdo c...
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III. Estudio cuantitativo
24.	 El análisis de la relación entre “la próxima generación de personas mayores” con las TIC...
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27.	 Aunque cada tecnología responde a diferentes necesidades, algunas de las regiones anali-
zadas tienden a situarse ...
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en este ámbito a la Comunidad de Madrid (tres cuartas partes de los internautas madrileños
utilizan la red de redes par...
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III.1. Usuarios de telefonía móvil
30.	 Tanto la disponibilidad en el hogar como el uso del teléfono móvil son mayorita...
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32.	 Los usuarios de los Grupos V y VI, que podremos caracterizar como avanzados, mues-
tran los índices más altos de u...
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35.	 La valoración económica del teléfono móvil es, como pudimos ver en el análisis cualitativo,
positiva: se trata de ...
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38.	 En relación con los smartphones, es preciso poner de manifiesto la existencia de un amplio
desconocimiento al resp...
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III.2. No usuarios de telefonía móvil
41.	 El análisis de los no usuarios de telefonía móvil debe tener en cuenta la es...
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42.	 La mayor parte de los rechazos se achacan, más que a dificultades económicas, a una escasa
valoración de los benef...
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tre 56 y 60 años al 44,4% en el siguiente quinquenio y, finalmente, el 31% a partir de los 66
años. De este modo, ademá...
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46.	 En la utilización del análisis Chaid para dividir la muestra en Grupos en función del porcentaje
de usuarios de In...
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48.	 Respecto a la utilización de las diferentes herramientas de la red, los resultados obtenidos en
el estudio cuantit...
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53.	 La utilización de los servicios electrónicos de las Administraciones Públicas (e-administración)
es relativamente ...
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55.	 Teniendo en cuenta que la valoración económica de cualquier tecnología tiende a ser crítica,
podemos considerar qu...
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57.	 De forma análoga al estudio cualitativo, el nivel de información que aporta Internet es el
valor más estimado en e...
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59.	 Los resultados de este estudio reafirman, entre los mayores del futuro, las conclusiones del
anterior estudio, “Lo...
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61.	 Un primer rasgo destacado es el escaso conocimiento de Internet por parte de los no
usuarios: sólo uno de cada tre...
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pero que no conocen de ninguna forma l...
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64.	 La caracterización de los grupos de no usuarios arroja los siguientes perfiles:
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IV. Situación de las personas con discapacidad y limitación
65.	 Los principales valores asociados a la telefonía móvil...
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67.	 Al igual que en el conjunto de la población, Internet no es una herramienta extendida ma-
sivamente entre las pers...
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V. Análisis predictivo
69.	 Finalmente, el estudio concluye con un análisis predictivo, orientado a conocer, a través
d...
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72.	 En relación con los servicios electrónicos de las Administraciones Públicas, las variables que
más condicionan su ...
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73.	 La utilización de Internet es el punto de partida necesario para el uso de otras herramien-
tas, como las redes so...
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VI. Conclusiones
1. 	 Una primera impresión, resultado de las diferentes fases del estudio, es necesariamente posi-
tiv...
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6. 	 Por otra parte, hay que señalar que la mayor parte de personas encuestadas utiliza o está
dispuesta a utilizar los...
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Estudio mayores y TIC Vodafone. Conectados al futuro

  1. 1. 2 ÍNDICE Prólogo.............................................................................................................................................................3 I. Objetivos e introducción......................................................................................................................4 II. Análisis cualitativo..................................................................................................................................5 III. Estudio cuantitativo........................................................................................................................... 11 III.1. Usuarios de telefonía móvil................................................................................................... 14 III.2. No usuarios de telefonía móvil............................................................................................ 18 III.3. Usuarios de Internet................................................................................................................. 19 III.4. No usuarios de Internet........................................................................................................... 26 IV. Situación de las personas con discapacidad y limitación.................................................. 30 V. Análisis predictivo................................................................................................................................ 32 VI. Conclusiones........................................................................................................................................ 35
  2. 2. 3 Prólogo La llamada brecha o fractura digital es una barrera virtual y, sin embargo, muy real, que amenaza con relegar a un lugar secundario en la sociedad y, por tanto, con una menor calidad de vida, a las personas que no han podido adaptarse adecuadamente al aprendizaje de una determinada tecno- logía. Si tenemos en cuenta los avances que se han producido en las condiciones de vida en los países OCDE, se podría incluso afirmar que la caída en la brecha digital es un claro síntoma del inicio de la vejez de una persona. La historia reciente, con el consiguiente avance de las tecnologías de la información y las comuni- caciones, nos ha mostrado la constante aparición de herramientas que han abierto nuevas brechas, que se han ido suturando progresivamente, no sin antes dejar atrás a personas, o incluso a gene- raciones enteras. El progresivo incremento de la complejidad de estas nuevas tecnologías puede generar divisiones más grandes y, quizás, cada vez más difíciles de cerrar. Todos estamos implicados en la lucha contra este efecto negativo de los avances tecnológicos desde distintas posiciones. Las Administraciones Públicas son responsables de poner a disposición de toda la sociedad estas herramientas, que contribuyen decisivamente al bienestar de los ciuda- danos. Las empresas, por su parte, muestran tanto un compromiso como un interés por adaptarse a las necesidades de una parte cada vez más importante de la sociedad. El tercer sector, en el que la Fundación Vodafone España se encuentra, trata a su vez de volcarse en el apoyo a las personas que sufren un mayor riesgo de exclusión. Los ciudadanos, en fin, debemos tomar la iniciativa en la cons- tante actualización de nuestros conocimientos para evitar quedar aislados por unas herramientas cuyo objetivo es conectarnos. Este trabajo, desarrollado por la Fundación Vodafone España, trata de analizar la relación entre las que podemos denominar personas mayores del futuro, próximas a los 65 años, y las tecnologías de la información. Objetivo, sin duda ambicioso, que consiste tanto en reflejar la magnitud de los posibles problemas actuales, como en valorar los desequilibrios que pueden surgir en los próximos años, concretamente en los periodos que van hasta los años 2015, 2017 y 2020. Con este fin, tras valorar la información procedente de las principales fuentes de información se- cundaria, se detallan los principales hallazgos del estudio, cualitativa y cuantitativamente. Por últi- mo, a través de un análisis predictivo, se realiza una aproximación a los niveles esperados de utili- zación de las herramientas tecnológicas valoradas en este estudio en los años citados, apuntando a las variables que influirán en mayor medida en dichos niveles. De esta forma, los resultados obtenidos plantean diversas actuaciones orientadas no solo a facilitar la utilización de las tecnologías de la información y las comunicaciones por parte de las personas mayores que actualmente están alejadas de ellas, sino a apoyar a las futuras generaciones de per- sonas mayores, a las que todos de alguna forma pertenecemos, en una interminable carrera para estar junto a la tecnología y no detrás de ella. Francisco Román Presidente de Vodafone España y de la Fundación Vodafone España
  3. 3. 4 I. Objetivos e introducción 1. El estudio que ofrecemos tiene su origen en el que se presentó en el año 2011, con el título Los Mayores ante las TIC. Accesibilidad y Asequibilidad, que reflejó una sensible diferencia de actitud y comportamiento de las personas mayores ante las TIC dependiendo muy nota- blemente, entre otros factores, de la edad y la formación. De igual modo, en dicho estudio se realizaron algunos planteamientos, a nivel básico, sobre la realidad de “la próxima generación de personas mayores”, esto es, las personas que alcanzarán los 65 años en los próximos años. 2. De este modo, el objetivo genérico de este trabajo ha sido conocer cómo puede ser esa relación en un futuro próximo, analizando en profundidad un segmento de edad que no fue objeto del estudio anterior, las personas entre 56 y 65 años, así como la evolución experi- mentada por las personas de cuya edad se situaba entre 65 y 70 años, las más entusiastas en relación con las TIC. De este modo, el estudio trata de efectuar un pronóstico de cómo será la relación de los mayores con la tecnología dentro de 7 u 8 años, es decir, una probable foto fija de la relación de los mayores de 65 en los próximos años. 3. El interés de este objeto de estudio deriva de la necesidad de evitar que una parte cada vez más importante de la población pueda verse afectada por la fractura o brecha digital, que genera desigualdades nítidas entre las personas que acceden habitualmente a las TIC y aquellas que no lo hacen. Se pretende, simultáneamente, investigar los aspectos más posi- tivos de las TIC, singularmente la Red, para potenciar el acceso de estos futuros mayores en orden a lograr una vida más segura y comunicada. 4. De acuerdo con los objetivos planteados, el foco del estudio se ha fijado en las personas cu- yas edades actuales se sitúan entre los 56 y 70 años. De esta forma, se trata de incluir a las citadas próximas generaciones de personas mayores, aunque no a los que integrarán, en ese futuro proyectado, la cuarta edad, que comprende a personas mayores de 80 años, aproxi- madamente la mitad de ellas afectadas por problemas vinculados con la discapacidad o limi- tación y la enfermedad crónica. 5. Es preciso señalar que el objeto de este estudio excluye específicamente la teleasistencia. Si bien se trata de una tecnología muy bien valorada por sus usuarios y el entorno de éstos, las motivaciones y barreras para su utilización tienen menos relación con las percibidas para el resto de TIC, siendo más una tecnología vinculada a la dependencia o a la limitación o disca- pacidad.
  4. 4. 5 II. Análisis cualitativo 6. Los participantes en el estudio no se identifican a sí mismos como personas mayores (“mayor es mi madre, que tiene 87 años”), incluyendo a las personas con edades más elevadas dentro del objeto del estudio (70 años). Este hecho ratifica la necesidad de distinguir entre las personas que tienen más de 65 años y la cuarta edad a la que se ha hecho referencia con ante- rioridad. Como consecuencia de esta lejanía a la condición de personas mayores, la totalidad de los participantes se sienten alejados de la necesidad de utilizar personalmente la teleasis- tencia (reforzando su exclusión del objeto del estudio) y prefieren dispositivos modernos, con una apariencia más actual. 7. Aunque con diversos matices, no se han encontrado en los grupos casos de tecnofobia, entendida como un rechazo radical a la tecnología en sí misma, los participantes consideran que las TIC son herramientas con mayor o menor utilidad potencial. No obstante, en algunos casos sí existe una cierta vergüenza a la hora de reconocer el uso de determinadas tecnolo- gías (consolas, redes sociales); un rechazo al abuso de la tecnología (utilización de móviles en transportes públicos o al comer); un grado mayor o menor de desconocimiento (creencia generalizada de que toda la información de las redes sociales es completamente pública); e incluso un cierto miedo a robos de información, suplantaciones... 8. La utilización de cualquier TIC deriva de una comparación de los beneficios esperados de dicho uso y los costes o inconvenientes percibidos. Los costes no son, fundamental- mente, económicos, sino que hacen referencia de forma genérica a los recursos materiales e inmateriales que deben consumir para adoptar una tecnología, tanto en el momento del aprendizaje (tiempo requerido, gastos, reconocimiento de una necesidad de aprender, otras molestias...) como en el propio uso (tiempo de uso, gastos en dispositivos e infraestructura, gastos en consumo, molestias derivadas del uso...). 9. El rango de beneficios potenciales derivados del uso de una TIC es muy diverso, y de- pende de la naturaleza de ésta. Entre ellos, de forma generalizada, cabe destacar el contacto con la familia y amigos, la obtención de información, la sensación de seguridad, la posibilidad de realizar determinadas tareas con mayor facilidad o el potencial de socialización.
  5. 5. 6 10. Existe un conjunto de factores que afectan a la percepción de costes y beneficios de las diferentes TIC. Entre ellos cabe destacar de forma especial el nivel formativo (que reduce los inconvenientes de adoptar una TIC y aumenta las ventajas percibidas), la edad, la situación económica (que ha mostrado una menor relevancia), el nivel de actividad (que requiere en muchos casos el uso de estas herramientas) y la situación personal o familiar (que puede au- mentar el número de contactos potenciales, o llevar a las personas a buscar nuevas relaciones a través de las TIC).
  6. 6. 7 11. Combinando la percepción de costes y beneficios de las TIC, y específicamente de sus utili- dades, podemos diferenciar tres grandes grupos: las que tienen un uso universal, por la alta percepción de ventajas y las escasas dificultades, entre las que están la recepción y realiza- ción de llamadas con el teléfono móvil y la fotografía con éste; las que muestran un grado intermedio de penetración, entre las que debemos señalar el envío de mensajes con el te- léfono móvil, la telefonía IP, la búsqueda de información en la red, los servicios clásicos de mensajería en Internet (Messenger), el correo electrónico y la prensa digital; y las que tienen una utilización testimonial, incluyendo la banca electrónica, la descarga de contenidos, las redes sociales, el uso de Internet a través del teléfono móvil la teleasistencia o las consolas.. 12. El teléfono móvil es percibido, más allá de sexo, edad o nivel formativo, como una tec- nología universal, de la que dispone la práctica totalidad de la población. No obstante, como se ha señalado, el grado de utilización de las diferentes funcionalidades es muy diverso, sien- do las más populares las llamadas telefónicas y la fotografía. Podemos, de esta forma, distin-
  7. 7. 8 guir entre los usuarios básicos (utilizan terminales poco sofisticados para un número limitado de tareas) y los avanzados (generalmente más jóvenes, suelen tener móviles más modernos, incluyendo smartphones, y utilizan la mayor parte de servicios disponibles). 13. Los principales costes o barreras vinculados a la utilización del teléfono móvil son el coste de consumo, más como motivo de queja que de abandono; el coste de los propios dis- positivos, que frena el acceso a algunos de los más avanzados (tabletas, smartphones); y la dificultad para el aprendizaje, que condiciona un uso más o menos avanzado de la tec- nología. Estos factores pueden ser potenciados o mitigados por la situación de actividad, que fomenta un uso más desarrollado; la edad, que dificulta el aprendizaje; el efecto de red derivado del uso por parte de la familia o los amigos; y el presupuesto disponible. 14. Los dos principales valores asociados al teléfono móvil son su inmediatez y ubicuidad, dada su disponibilidad prácticamente permanente y en cualquier lugar, y su universalidad, a la que ya se ha hecho mención. Como consecuencia de ambos, el teléfono móvil genera una importante percepción de seguridad, tanto respecto al propio usuario, que tiene un medio de comunicación para resolver posibles incidentes, como respecto a personas a su cargo; una sensación de compañía, que lleva a sentir incomodidad a quien olvida el teléfono móvil en casa;ysuversatilidad,porsuutilidadenmúltiplescircunstancias(viajes,trabajo,compañía...). 15. La percepción de inconvenientes de la telefonía móvil está más relacionada con su utiliza- ción inadecuada que con la propia tecnología. De esta forma, se cuestiona el mal uso o abu- so, rompiendo en cierta medida la tranquilidad, así como una cierta invasión de la intimidad, derivada de la sensación de estar localizado en todo momento. 16. La utilización de Internet es más modesta que la del teléfono móvil, pudiendo encontrar herramientas de uso intermedio o de uso testimonial. Esto se debe a una percepción más intensa de los costes (y una mayor variedad de éstos), así como un desconocimiento o menor apreciación de las ventajas. Entre los usuarios, cabe distinguir los básicos, que han aprendido los rudimentos más elementales de la red, y la utilizan especialmente para buscar informa- ción y, muy ocasionalmente, para enviar correos electrónicos; los intermedios, que van des- cubriendo nuevas funcionalidades de la red adaptadas a sus necesidades como el acceso a
  8. 8. 9 publicaciones, foros especializados y, especialmente, telefonía IP; y los avanzados, un grupo reducido de participantes, entre los más jóvenes y activos, que utiliza prácticamente todas las funcionalidades, superadas las diferentes barreras. 17. Entre los costes de Internet, las barreras más frecuentemente aludidas son el coste de opor- tunidad, esto es, la necesidad de elegir entre la utilización de Internet y la realización de otro tipo de actividades; los problemas de aprendizaje, especialmente complejo para personas con bajo nivel formativo, que dificultan e incluso impiden el acceso a la red; y el miedo, de- rivado de la gran difusión de noticias sobre los perjuicios que puede causar una utilización inadecuada de la red. 18. La percepción de estos costes, así como de las ventajas potenciales de Internet, están fuerte- mente condicionados por el tipo de actividad que una persona ha desarrollado en su vida laboral (hay un mayor uso por parte de personas que han desarrollado un trabajo de carácter administrativo, empresarial, o de índole profesional con estudios superiores); el momento de aprendizaje (los problemas de aprendizaje son mayores cuanto más avanzada es la edad); la configuración de la familia (las personas que conviven con hijos suelen disponer de la infraestructura); y las necesidades específicas de cada persona. 19. Los valores asociados con más frecuencia a Internet son la globalidad, ya que los contenidos de Internet abarcan prácticamente todo aquello que se pueda desear localizar; y su versati- lidad, dadas las múltiples finalidades y utilidades de la red. Ambos conducen a la percepción de ventajas como la información casi universal, que pone prácticamente cualquier contenido a disposición de los usuarios; la capacidad de comunicación, a través de diferentes formas como voz, datos...; la oportunidad de socialización, contactando con personas con necesida- des, intereses o aficiones comunes; y la amplia variedad de usos específicos, casi inagotable. 20. Entre los inconvenientes del Internet, el mal uso de la red (pérdida de tiempo, generación de perjuicios a otras personas) es, al igual que en el caso de la telefonía móvil, el más citado; no obstante, también se hace referencia al potencial aislamiento que experimentan algunas personas que dedican mucho tiempo a Internet; la pérdida de intimidad que supone la publi- cación de información de carácter personal; y la obligatoriedad de la e-administración, que
  9. 9. 10 tiene lugar cuando Internet se convierte en el único medio para llevar a cabo determinadas gestiones. 21. De acuerdo con lo indicado con anterioridad, aunque la teleasistencia se percibe como una tecnología extremadamente útil, ninguno de los participantes en los grupos de enfoque considera que sea adecuada actualmente para su uso personal, estando asociada a la edad y a la discapacidad o limitación. 22. Respecto a otras tecnologías, como los lectores de libros electrónicos o las consolas, como ya se ha mencionado, su uso es testimonial, existiendo un cierto nivel de desconocimiento sobre sus funcionalidades más allá de las obvias. 23. Respecto a los dispositivos, se han clasificado en tres grandes grupos en función del interés suscitado entre los participantes en los grupos y los costes percibidos (nuevamente, no sólo económicos). Como puede observarse, las tabletas no han generado un extraordinario interés, mientras que sí lo han hecho algunos de los smartphones o incluso teléfonos relati- vamente básicos. Los terminales diseñados para personas mayores sólo resultan interesantes para padres o familiares a su cargo, aunque no para su uso personal.
  10. 10. 11 III. Estudio cuantitativo 24. El análisis de la relación entre “la próxima generación de personas mayores” con las TIC se va a centrar en el uso de éstas. No obstante, es posible hacer una primera reflexión acerca de la cercanía o lejanía entre las cifras de disponibilidad y las de uso de las tecnologías. En este sentido, es necesario hacer una diferencia entre las tecnologías orientadas al “hogar”, cuyo uso puede/suele ser compartido por varios miembros de la unidad familiar, como son el orde- nador e Internet; y las tecnologías orientadas al uso personal, como son la teleasistencia o el teléfono móvil. De este modo, mientras que en las primeras es factible, e incluso habitual, que la disponibilidad no implique su utilización (esto es, muchas personas viven en hogares conectados, aunque ellos mismos no lo estén); en el segundo caso se produce una práctica identificación (quienes tienen la tecnología a su alcance la utilizan). La menor complejidad del aprendizaje parece mostrarse, como veremos más adelante, como un factor clave a este res- pecto. De esta forma, la ratio uso/disponibilidad (proporción de personas que disponen de una tecnología que son usuarios) es extremadamente alta en las tecnologías personales (móvil), y más baja en las orientadas al hogar (ordenador o teléfono móvil). 25. Más allá de esta valoración genérica, cabe hacer algunas precisiones de partida acerca de la utilización de las diferentes TIC. La telefonía móvil es una TIC de uso personal, cuya disponi- bilidad generalizada y, en consecuencia uso, está amplísimamente extendida en el colectivo analizado. De este modo, su posterior análisis debe partir de su práctica universalidad, que ya apareció con nitidez en al análisis cualitativo, detectando mediante el análisis multivariable si existen colectivos en los que esta afirmación deba matizarse, así como la pre- sencia de diferencias en el uso y valoración de esta herramienta. Por lo que se refiere a Inter- net, aunque la proporción de hogares que dispone de conexión es cada vez más alta, hay un porcentaje no desdeñable de personas que, aunque cuenten con acceso doméstico a Inter- net, no utilizan la red. En este caso, es importante dilucidar cuáles son las principales barreras de acceso, esto es, los problemas que deberán resolverse para tratar de cerrar la brecha digital. 26. En el análisis de la disponibilidad y uso de las TIC en las diferentes comunidades autónomas, si bien puede afirmarse nuevamente que la utilización del teléfono móvil es prácticamente universal, esta regularidad no se cumple en el caso del ordenador o de Internet ya que, tan sólo en el caso de la Comunidad de Madrid, la proporción de usuarios supera, ligera- mente, el 50% de los encuestados.
  11. 11. 12 27. Aunque cada tecnología responde a diferentes necesidades, algunas de las regiones anali- zadas tienden a situarse en los lugares destacados en ambos casos, tanto en lo que se refiere a proporción de usuarios sobre el total de la población como en frecuencia de uso. De esta forma, la citada Comunidad de Madrid ocupa un lugar destacado en lo que se refiere a disponibilidad y utilización de todas las tecnologías analizadas. Además, los madrileños de- muestran ser usuarios habituales. En un segundo escalón deberíamos situar a la Comunidad Valenciana y el País Vasco, con una difusión de la telefonía móvil superior al 95% y un uso cualificado de la red de redes, que muestran la clara pujanza de ambas regiones. Adicional- mente, los buenos niveles de disponibilidad alcanzados ponen de manifiesto cómo la do- tación de infraestructuras ha facilitado, sin duda, la expansión de estas herramientas entre la población, incluyendo la comprendida en el rango de edad analizado. 28. Una posición destacada, por diferentes motivos, corresponde también a Cataluña, Asturias, Canarias y Baleares. En el caso de los archipiélagos, tanto su condición insular como la fuer- te presencia de colonias europeas de edad avanzada suponen un incentivo para el apren- dizaje y utilización de herramientas de comunicación y de relación tanto con la península como con otros países. Por otro lado, el tradicional desarrollo de Cataluña, ciertamente hoy ligeramente ralentizado, va acompañado de forma armónica con una buena disponibi- lidad de herramientas de comunicación. En Asturias se observa, en fin, un interesante nivel de implantación tanto de la red como de la telefonía móvil. 29. La mencionada presencia de importantes colonias extranjeras puede estar, entre las per- sonas incluidas en el rango de edad analizado, en el origen de una fuerte utilización de las redes sociales. De este modo, la Comunidad Valenciana y Baleares se sitúan a la cabeza en lo que se refiere a esta herramienta, por delante de la Comunidad de Madrid, donde la fuerte presencia de internautas eleva el número, aunque lógicamente no la proporción, de usuarios de esta herramienta. Por lo que se refiere a la e-administración, el porcentaje de usuarios debe estar influido de forma especialmente importante por dos aspectos: la propor- ción y frecuencia de uso de la red y el esfuerzo consciente de las administraciones por desarrollar sistemas que faciliten el contacto con los ciudadanos. Nuevamente, cabe destacar
  12. 12. 13 en este ámbito a la Comunidad de Madrid (tres cuartas partes de los internautas madrileños utilizan la red de redes para realizar gestiones vinculadas con la administración), así como la Comunidad Valencia, la Región de Murcia o Extremadura. Finalmente, por lo que se refiere a los smartphones, es preciso recordar que éstos aúnan las ventajas y valores de la telefonía móvil (seguridad, comunicación instantánea) con los de Internet (información, conexión con el mundo). De este modo, estos dispositivos tienden a ser muy utilizados en lugares en los que ambas tecnologías son muy populares, como la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana y, por encima de ambas, Canarias.
  13. 13. 14 III.1. Usuarios de telefonía móvil 30. Tanto la disponibilidad en el hogar como el uso del teléfono móvil son mayoritarios entre el colectivo encuestado, con niveles de disponibilidad cercanos al 95% y de uso (en los últimos tres meses) de casi el 92%. Por edades, existe una relación inversa entre edad y uso del teléfono móvil: cuanto mayor es la edad del encuestado, menor es la probabilidad de que éste sea usuario de telefonía móvil. Así, la proporción de usuarios de esta herramienta de comunicación está cercana al 93% en el caso de los individuos situados en la franja de edad de 56 a 65 años, cayendo por debajo del 90% en el caso de los que tienen entre 66 y 70 años. Por sexo, las diferencias son prácticamente inapreciables, siendo ligeramente más alto el porcentaje de usuarios entre los hombres que entre las mujeres. 31. A través de la utilización del análisis CHAID, técnica estadística de análisis multivariante, se ha dividido la muestra en seis grupos, tratando de determinar qué variables explican, en mayor manera, el porcentaje de usuarios de la telefonía móvil. Las dos variables que han mostrado una mayor influencia en dicha proporción son el nivel formativo y la edad.
  14. 14. 15 32. Los usuarios de los Grupos V y VI, que podremos caracterizar como avanzados, mues- tran los índices más altos de utilización de la telefonía móvil, que incluso se potencian a partir de la propia experiencia con los dispositivos y el aprendizaje de nuevas funcionalidades. Por el contrario, los integrantes del Grupo I, y en menor medida los del Grupo II, son usuarios menos frecuentes, más ocasionales, de una tecnología que consideran útil, pero con la que no se sienten del todo cómodos, requiriendo el apoyo de familiares para aprender nuevas po- sibilidades. Finalmente, los Grupos III y IV quedan en un lugar intermedio, si bien el primero de ellos muestra más similitudes con los Grupos I y II, mientras que el otro se asemeja más a los usuarios más avanzados. 33. La realización o recepción de llamadas, esto es, el uso básico del teléfono, es común a los diferentes Grupos, más allá del mayor carácter ocasional ya mencionado en los Grupos I y II. Por otra parte, podemos considerar la existencia de algunos servicios intermedios (envío y recepción de mensajes y realización de fotos), que son sensiblemente más utilizados por los usuarios más avanzados (Grupos IV, V y VI) y menos populares entre los usuarios bá- sicos. No obstante, por su propia naturaleza, la fotografía tomada con un teléfono móvil no es una actividad cotidiana, sino que se suele circunscribir a la disponibilidad de ocasiones en las que “merezca la pena”. Finalmente, según se apuntó en el estudio cualitativo, existen algunas herramientas que requieren tanto dispositivos más complejos (y, por lo general, más costosos) como mayores destrezas en el manejo de la tecnología. Por ello, tanto la nave- gación por Internet como el uso del correo electrónico o la video-llamada quedan restringi- das a una minoría de usuarios, los que verdaderamente los requieren, generalmente dentro del Grupo VI. 34. Independientemente del Grupo, existen algunas coincidencias en la alta utilidad del telé- fono móvil en desplazamientos largos o vacaciones, y una menor en actividades más cotidianas. En estas últimas, es incluso posible percibir una cierta reticencia al uso del móvil por parte de los Grupos más avanzados, rechazando posiblemente una esclavitud del móvil.
  15. 15. 16 35. La valoración económica del teléfono móvil es, como pudimos ver en el análisis cualitativo, positiva: se trata de una tecnología útil, con diversas funcionalidades, cuyo gasto estaría sobradamente compensado. No obstante, del mismo modo que veremos en el caso de In- ternet, las valoraciones de los aspectos económicos se invierten respecto a la frecuencia y desarrollo del uso: los usuarios avanzados (Grupos V y VI) tienden a ser sensiblemente más críticos, mientras que los usuarios básicos (Grupos I y II) aceptan más fácilmente el coste aso- ciado a esta tecnología. Como norma general, esta diferencia de valoración debe asociarse precisamente el mayor sentido crítico desarrollado por aquellos que son buenos conocedores de la tecnología, aunque en ningún caso suponen barreras para el acceso (como resulta evi- dente dada la altísima proporción de usuarios precisamente en estos Grupos). 36. A pesar de la práctica universalidad de la telefonía móvil, las usuarios pertenecientes a los Grupos I y II perciben algunas dificultades derivadas del aprendizaje y, con menor fre- cuencia, una cierta ausencia de terminales adecuados a sus necesidades. 37. De acuerdo con los resultados del análisis cualitativo, la ventaja de la utilización del móvil percibida con mayor claridad es la seguridad o tranquilidad que genera su disponibilidad. En este sentido, aunque pueda parecer paradójico, la valoración es mejor entre los usuarios menos avanzados que, aunque tienen un menor conocimiento tecnológico, sí experimentan con nitidez los beneficios de utilizar esta TIC.
  16. 16. 17 38. En relación con los smartphones, es preciso poner de manifiesto la existencia de un amplio desconocimiento al respecto, así como su amplio rechazo por parte de la mayoría de in- tegrantes de todos los Grupos, algo más limitado no obstante dentro del Grupo VI. De estos terminales se valora especialmente el hecho de ser herramientas flexibles y versátiles, que permiten un amplio grado de adaptación a las necesidades de los usuarios. Entre aquellos que están interesados, aunque aún no disponen de esta tecnología, el precio es sin duda la barrera más destacada, unida a la percepción de no ser capaz de sacarle partido, que podría estar asociada de alguna forma al precio (el precio se considera alto para el uso que se va a poder dar al dispositivo). 39. Existe una percepción muy extendida de gratuidad de los terminales móviles (dado que hasta ahora se han adquirido sin coste asociados a un determinado contrato), derivada de la adquisición subvencionada por consumo, que limita el coste del terminal que los usuarios es- tán dispuestos a asumir. En relación con el consumo, nuevamente los Grupos de usuarios más ocasionales restringen mayoritariamente su gasto mensual por debajo de los 15 €, mientras que los usuarios más avanzados y frecuentes están dispuestos, porque de hecho lo hacen, a asumir un mayor desembolso. Finalmente, pese a la existencia de una cierta proporción de personas fieles a la opción de prepago, que supone un menor compromiso y un mayor control del gasto, la opción de contrato es mayoritaria, especialmente entre los usuarios más fre- cuentes. 40. Tras este análisis, es posible caracterizar con mayor profundidad a los usuarios de cada uno de los Grupos resultantes de la aplicación del análisis Chaid:
  17. 17. 18 III.2. No usuarios de telefonía móvil 41. El análisis de los no usuarios de telefonía móvil debe tener en cuenta la escasez de és- tos en todos los Grupos, muy especialmente el V y VI. Los Grupos II, III y IV coinciden práctica- mente en la existencia de un 30% de no usuarios “recuperables”, esto es, que seguro o casi seguro que van a utilizar esta tecnología en el futuro; y de un 30% de “irrecuperables”, que de forma definitiva o prácticamente definitiva no lo harán. En el caso del Grupo I, la proporción de personas que es improbable que utilicen el móvil es aún mayor, superando la mitad de los no usuarios.
  18. 18. 19 42. La mayor parte de los rechazos se achacan, más que a dificultades económicas, a una escasa valoración de los beneficios que esta tecnología puede generar en comparación con sus costes, tanto de aprendizaje como de consumo. De esta forma, aunque el teléfono móvil se considera económicamente asequible por parte de la mayoría, también se considera que pue- de suponer un gasto superior al que se desea afrontar. Consecuentemente, en los diferentes Grupos predominan ampliamente las personas dispuestas a no hacer ningún desembolso o uno escaso por el terminal, y un gasto exiguo o nulo en consumo. También es frecuente el hecho de no tener una impresión a priori de cuál es el nivel que puede tener un gasto que no se quiere tener. Aquí si se advierte nítidamente el efecto de la crisis económica. 43. No se perciben claras barreras actitudinales, apareciendo únicamente en los Grupos I y II un cierto miedo al engaño. Tampoco existen importantes barreras para el aprendizaje, si bien el nivel formativo, como variable más característica de esta segmentación, puede supo- ner una dificultad tanto para el uso como para una utilización avanzada de la telefonía móvil. En algunos casos, es preciso hacer hincapié en la falta de formación/información como barrera, si se analizan conjuntamente los datos relativos a usuarios y no usuarios: la va- loración del teléfono móvil como un “gasto innecesario” puede obedecer, en muchos casos, a una nítida percepción del gasto y una visión menos concreta de las ventajas que se obtienen a cambio, quizás derivada de un escaso contacto con la tecnología valorada. De ahí nuestra insistencia en estas dos facetas fundamentales: formación e información. III.3. Usuarios de Internet 44. Como se mencionó anteriormente, Internet es, por el momento, una tecnología asocia- da al hogar, por lo que la diferencia entre disponibilidad y uso es más amplia que en el caso de la telefonía móvil: aunque el 62,9% de los encuestados viven en hogares con acceso a la red, sólo un 42,7% son usuarios recientes de ésta. Como cabía esperar, existe una relación inversa entre la edad y la utilización de Internet: los porcentajes de uso habitual de la red caen desde el más que aceptable 52,4% correspondiente a las personas con edades en-
  19. 19. 20 tre 56 y 60 años al 44,4% en el siguiente quinquenio y, finalmente, el 31% a partir de los 66 años. De este modo, además de la edad, el efecto de la jubilación es claro en la población estudiada. Por sexos, la diferencia es muy sensible (23 puntos porcentuales) a favor de los hombres. Esta distancia puede estar relacionada con factores educacionales vinculados a generaciones anteriores, constituyendo el segundo factor diferenciador más claro a la hora de constituir Grupos de usuarios/no usuarios. 45. Cuanto mayor es el nivel de estudios, mayor es el grado de penetración de Internet, existiendo una variación de más de cuarenta puntos entre el colectivo con menos estudios y el segmento con estudios universitarios superiores. Esto señala a esta variable como la más relevante a la hora de determinar la utilización de Internet.
  20. 20. 21 46. En la utilización del análisis Chaid para dividir la muestra en Grupos en función del porcentaje de usuarios de Internet, el nivel de estudios es, de hecho, la variable más diferencial, por en- cima de la edad (para las personas con menor formación) y el sexo (en los niveles educativos más altos). En este caso, la aplicación de la técnica ha configurado nueve Grupos. 47. Por lo que se refiere a la penetración de Internet, analizando el comportamiento de los Grupos derivados del análisis Chaid, hay dos extremos claramente diferenciados: mientras que el Grupo IX (varones con estudios universitarios superiores) se caracteriza por una utilización masiva, frecuente y autodidacta de Internet, los escasos usuarios del Grupo I (personas con formación primaria o inferior) no son asiduos de la red, y se han apoyado mayoritaria- mente en familiares para adquirir sus destrezas. Entre las posiciones intermedias, aunque no alcancen el extremos, es preciso poner de manifiesto que los usuarios con estudios universita- rios de primer ciclo o de carácter técnico, especialmente los varones, muestra también un alto grado de actividad en la red, lo que nuevamente pone de manifiesto cómo la posesión de una serie de habilidades, generalmente derivadas de los estudios, es la variable clave para evitar la fractura digital.
  21. 21. 22 48. Respecto a la utilización de las diferentes herramientas de la red, los resultados obtenidos en el estudio cuantitativo son un buen reflejo, por lo general, de los adelantados por el estudio cualitativo. Así, la búsqueda de información en Internet, la “navegación” y el uso del co- rreo electrónico son las funcionalidades utilizadas de forma más habitual por la mayor parte de los perfiles. Como también cabía esperar, la frecuencia de uso de la mayor parte de las fun- cionalidades está, lógicamente, asociada a la frecuencia de uso general de Internet. De este modo, los integrantes del Grupo IX, varones con estudios universitarios superiores, son los que más emplean la práctica totalidad de los servicios analizados, siendo las perso- nas pertenecientes al Grupo I los que lo hacen en menor medida. Cabe establecer, no obs- tante, una excepción en lo referente a la lectura de prensa, para la que, paradójicamente, los usuarios del Grupo I presentan la frecuencia más alta. Por otro lado, la utilización del correo electrónico está, por su parte, fuertemente condicionada por su vinculación al ámbito laboral. Podemos, de esta forma, señalar que las personas que utilizan Internet en su trabajo suelen emplear de forma diaria el correo electrónico, por lo que las categorías con más forma- ción y, por tanto, empleos más cualificados, hacen un uso más frecuente de esta tecnología. 49. La utilización de redes sociales muestra un carácter que podemos considerar demo- crático entre todos los Grupos, esto es, no está fuertemente correlacionada con el nivel for- mativo, el sexo o incluso la edad, ni, posiblemente, con la necesidad de utilizarlas como medio de contacto. De este modo, el porcentaje de usuarios de estas funcionalidades entre los internautas de cada Grupo se establece prácticamente siempre entre el 20% y el 30%, exceptuando el Grupo II. Las redes más frecuentadas son nítidamente Facebook y Mes- senger (que es mayoritariamente considerada como tal por los participantes). En amplias capas sociales, no especialmente formadas, las redes sociales pueden ser un vehículo excelente para penetrar en la Galaxia Internet. 50. La motivación más habitual para el uso de redes sociales tanto en el conjunto como en cada uno de los Grupos es el contacto habitual con familiares y amigos. No obstante, la rela- ción con colegas profesionales tienen una cierta incidencia entre los Grupos con mayor nivel formativo (VI, VII, VIII y, especialmente, el IX). La diversión como motivo de uso es más frecuente que la búsqueda de compañía. Respecto a los frenos para una mayor utiliza- ción de estas herramientas, en todos los Grupos, independientemente de su nivel formativo, el miedo a la pérdida de privacidad/intimidad, así como a una posible suplantación, son los aspectos más comentados. En todos los casos, aunque especialmente en los Grupos con un nivel formativo más alto, hay una cierta reticencia a la posible “pérdida de tiempo” que puede suponer un uso intensivo de redes sociales. Es especialmente clara la ausencia de demanda de redes sociales adaptadas a las necesidades, edad e intereses particulares de las personas: la inmensa mayoría de los usuarios actuales de redes sociales se muestran partidarios de herramientas generalistas, donde su “mundo” vaya más allá de aquellos con los que tienen aparentemente más identidad. 51. Entre los no usuarios de las redes sociales, existen claras diferencias de motivación. Así, en los Grupos con menor nivel formativo es más frecuente encontrar personas que desearían utilizarlas, pero no saben cómo hacerlo. Por el contrario, las personas que pertenecen a los Grupos más formados que no utilizan las redes sociales las “rechazan” debido a la preferen- cia por otras actividades o, simplemente, por considerarlas una pérdida de tiempo, por lo que no es sencillo conseguir que lleguen a utilizarlas. Entre los inconvenientes, al margen de los ya mencionados entre los usuarios (riesgo de pérdida de intimidad/privacidad o de suplan- tación), cobran mayor relevancia los relacionados con los motivos para no utilizar las redes so- ciales:eltiempoqueconsumeno,simplemente,elhechodequenolegustenalencuestado. 52. De este modo, parece claro el hecho de que las redes sociales tienen un mayor potencial de aumentar su penetración entre las personas con menores niveles formativos, entre las que aún no tienen un amplio predicamento, que en los Grupos de personas más formados, donde los actuales usuarios son prácticamente todos los que se puede llegar a conseguir.
  22. 22. 23 53. La utilización de los servicios electrónicos de las Administraciones Públicas (e-administración) es relativamente frecuente entre los integrantes de la muestra: más del 60% de los internautas participantes ha hecho uso alguna vez de esta posibilidad, siendo este por- centaje aún más elevado en algunos de los Grupos, especialmente aquellos con estudios téc- nicos o universitarios. 54. La buena valoración de las posibilidades que brinda la administración electrónica en todos los Grupos choca de frente con una visión crítica de las posibilidades, herramientas y medios que existen para ello. Se trata, de esta forma, de servicios difíciles de utilizar, deficientemente adaptados a personas con discapacidad o limitación y menos conocidos de lo que deberían. Las críticas arrecian, llegando a calificaciones medias de suspenso, entre los internautas con mayor cualificación. La mayor parte de los no usuarios, independientemente del Grupo al que pertenezcan, expresa su preferencia por un trato personal y directo, aunque existe un porcen- taje nunca inferior al 20% de cada Grupo que no saben cómo utilizar estas herramientas.
  23. 23. 24 55. Teniendo en cuenta que la valoración económica de cualquier tecnología tiende a ser crítica, podemos considerar que la imagen general que tienen los usuarios de los costes de In- ternet es razonable, considerándola asequible desde el punto de vista económico y consi- derando en muy pocas ocasiones que Internet pueda suponer un gasto superior al esperado. Las diferencias entre grupos son, por lo general, escasas. Tan solo es en los grupos con pre- paración intermedia, en los que la penetración de Internet muestra un cierto equilibrio entre usuarios y no usuarios, en los que se considera con más frecuencia que Internet puede llegar a generar un gasto superior al deseado. 56. Para los usuarios actuales, el aprendizaje tampoco ha representado aparentemente una barrera significativa, si bien ha dificultado más a los integrantes de los Grupos con menor nivel formativo.
  24. 24. 25 57. De forma análoga al estudio cualitativo, el nivel de información que aporta Internet es el valor más estimado en esta tecnología. De forma casi consecuente, “estar en el mundo” concede a los usuarios un mayor grado de autonomía, de libertad, así como, en menor medi- da, de conexión con otras personas. Por el contrario, la tranquilidad, valor más asociado a la telefonía móvil, tienen mucho menos peso en el caso de Internet. Tampoco tiene especial relevancia la sensación de “juventud”. Se podría decir, de esta forma, que Internet no rejuve- nece a las personas, sino que las hace libres, autónomas dentro de sus capacidades y experiencia actuales. 58. Tras este análisis, es posible caracterizar con mayor profundidad a los usuarios de cada uno de los Grupos resultantes de la aplicación del análisis Chaid:
  25. 25. 26 59. Los resultados de este estudio reafirman, entre los mayores del futuro, las conclusiones del anterior estudio, “Los Mayores ante las TIC. Accesibilidad y Asequibilidad”. De este modo, cabe esperar que las próximas generaciones de personas mayores afronten inquietudes similares a los actuales: es necesario un nivel formativo adecuado, o como sustitutivo una instruc- ción adecuada y dedicada para poder adquirir las destrezas suficientes para el uso de la red de redes y las posibilidades que esta brinda. La formación sigue siendo, por tanto, el reto. III.4. No usuarios de Internet 60. El peso de los no usuarios de Internet, especialmente en algunos de los grupos, es mucho ma- yor que en el caso de la telefonía móvil, por lo que el análisis de sus opiniones y valoraciones es el necesario complemento de las visiones planteadas por las personas que actualmente acceden a la red de redes.
  26. 26. 27 61. Un primer rasgo destacado es el escaso conocimiento de Internet por parte de los no usuarios: sólo uno de cada tres, mayoritariamente pertenecientes a los grupos con mayor ni- vel formativo, afirma conocer esta tecnología. Esta es, por tanto, una grave barrera de partida. Además, existe una gran mayoría de “no rescatables” que consideran que con toda proba- bilidad no utilizarán Internet en el futuro. Nuevamente, los Grupos VII y IX, caracterizados por usuarios más técnicos, son los que tienen, entre sus no usuarios, una mayor potencialidad de rescate, siempre y cuando perciban claramente las utilidades que Internet puede brindarles. 62. La valoración de los aspectos económicos de Internet por parte de los no usuarios es extrema: la consideración de la red como gasto innecesario o la valoración negativa de la necesi- daddedisponerdeordenadorestánfuertementeextendidas,especialmenteentrelosinte- grantes del Grupo I. No obstante, hay que insistir en el hecho de que cualquier evaluación del coste siempre se realiza en paralelo a las ventajas o beneficios que se esperan obtener de una tecnología. De esta forma, pese al escaso conocimiento de Internet entre los no usua-
  27. 27. 28 rios,parecequeestossoncapacesdepercibirlosdesembolsosquesuponeelaccesoaInternet, pero que no conocen de ninguna forma los beneficios que pueden derivarse de dicha conexión. 63. Los no usuarios de los diferentes Grupos no consideran difícil obtener un acceso a Internet, por lo que éste no supone una barrera fundamental para la disponibilidad. La percepción de facilidad es mayor aún entre los grupos con mayor nivel formativo. En relación con otras barre- ras, aunque la mayor parte de los usuarios no ha experimentado un fracaso a la hora de intentar conectarse a Internet (ya que, posiblemente, no lo han hecho), la percepción de complejidad del uso de la red es muy alta, especialmente en los grupos con menor nivel formativo. Nue- vamente, la sensación de poder ser víctima de un engaño está fuertemente asociada a una menor familiaridad con la tecnología analizada, muy frecuente en los Grupos I a III. Asimismo, entodoslosGruposanalizadosescomúnla preferenciaporotrasactividades:nodeseanuti- lizarInternetdadoqueestolosrequiereuntiempoquenoquierenconsumir.Noobstante,sería interesante valorar si el tiempo al que se hace referencia se limita exclusivamente al propio uso de Internet o, lo que es más probable, al aprendizaje requerido para poder incorporar esta TIC.
  28. 28. 29 64. La caracterización de los grupos de no usuarios arroja los siguientes perfiles:
  29. 29. 30 IV. Situación de las personas con discapacidad y limitación 65. Los principales valores asociados a la telefonía móvil, como son la seguridad y la confianza, resultan especialmente interesantes para las personas con discapacidad o limitación, que valoran muy positivamente la telefonía móvil como elemento de seguridad que han in- corporado a sus vidas de forma prácticamente universal, a semejanza del conjunto de la po- blación. 66. Noobstante,algunasdelasbarrerasparaelusodeestaTICseincrementan:elaprendiza- je es más complejo, y determinados terminales, especialmente aquellos con botones (teclas) o pantallas pequeñas, generan dificultades adicionales a este grupo de personas. La solución propuesta, mayoritariamente, no sólo pasa por la disponibilidad de terminales adaptados, sino también porque los ya existentes contemplen sus necesidades.
  30. 30. 31 67. Al igual que en el conjunto de la población, Internet no es una herramienta extendida ma- sivamente entre las personas con discapacidad o limitación. La existencia de algunas barreras de acceso adicionales, así como de determinadas diferencias motivacionales, hacen que las personas con discapacidad o limitación lleven a cabo un uso extremadamente prag- mático de las TIC, rechazando los usos puramente lúdicos. En este contexto, las redes socia- les tienen un mayor arraigo en este subconjunto que en el conjunto de la muestra, con el ob- jetivo de facilitar la conexión con personas que tienen sus mismos intereses, aficiones o, en muchos casos, problemas, y formar grupos para lograr determinados objetivos. 68. Existe un cierto descontento entre las personas pertenecientes a la muestra que tienen al- guna limitación o discapacidad respecto a las herramientas de administración electrónica disponibles, lo que les ha conducido a un uso menos habitual de éstas, indicando en no poca medida que carecen de la necesaria adaptación a sus requerimientos, por lo que puede llegar a ser más fácil hacer los trámites in situ que tratar de realizarlos a través de la red.
  31. 31. 32 V. Análisis predictivo 69. Finalmente, el estudio concluye con un análisis predictivo, orientado a conocer, a través de la aplicación de modelos estadísticos, cuál será en 2015, 2017 y 2020 la proporción de personas con más de 65 años que utilizarán diversas tecnologías: Internet, las redes sociales, la e-administración y los smartphones. La amplia difusión de la telefonía móvil, tecnología que, como ya se ha indicado, podemos considerar prácticamente universal, hace que no sea relevante plantear un modelo similar para dicha TIC. 70. Sólo se podido alcanzar una estimación de modelos estadísticamente válidos en las tecno- logías que cuentan en la actualidad con un número suficiente de usuarios, dado que sólo en estos casos es posible establecer una relación regular entre determinadas variables demo- gráficas, actitudinales o de comportamiento y la utilización o no dichas herramientas. De esta forma, sólo se han podido plantear modelos predictivos válidos en relación con la utili- zación de Internet y la de los servicios electrónicos de las Administraciones Públicas. 71. Por lo que se refiere al uso de Internet, las variables que tienen una mayor influencia en la probabilidad de que una persona utilice esta tecnología son su nivel de estudios, su última ocupación, los inconvenientes percibidos, el sexo, las ventajas percibidas y la posible existencia de barreras de acceso. En todos los escenarios y horizontes planteados, cabe esperar un aumento de usuarios respecto a la última encuesta TIC elaborada por el INE. La proximidad entre los escenarios central y optimista concede a ambos una mayor probabilidad de materializarse, situándose las cifras más probables de número de usuarios alrededor de los 1,35 millones en 2015; 1,7 millones en 2017; y por encima de los dos millones en 2020 para este segmento de edad que recordamos es mayor de 65 años.
  32. 32. 33 72. En relación con los servicios electrónicos de las Administraciones Públicas, las variables que más condicionan su uso son la utilización de otros servicios de Internet, la última ocu- pación laboral, las ventajas percibidas y el tipo de aprendizaje de la red realizado. Los tres escenarios relativos a 2015, un horizonte muy cercano, arrojan resultados muy similares. No obstante, parece muy probable que más de un 60% de los actuales usuarios de Internet utilicen estos servicios, superándose asimismo el 50% de usuarios entre los internautas en 2017. La caída del porcentaje de usuarios sobre internautas en las sucesivas previsiones está vinculada a la incorporación a la utilización de Internet de usuarios menos avanzados y, por tanto, menos proclives al uso de la e-administración. No obstante, todas las estimaciones realizadas supondrían que algunas personas que actualmente tienen más de 65 años y no emplean dichos servicios pasarían a hacerlo.
  33. 33. 34 73. La utilización de Internet es el punto de partida necesario para el uso de otras herramien- tas, como las redes sociales, la e-administración e incluso, como se mencionó en su análisis, los smartphones. De esta forma, los esfuerzos para la potenciación del uso de Internet entre las personas mayores de 65 años tendrán un importante efecto de difusión hacia las diferen- tes tecnologías apoyadas en la red de redes. 74. Asimismo, tanto para fomentar el uso de la red como de dichas herramientas, la formación y la información son las palancas más relevantes. La primera, debe orientarse al aprendizaje genérico del uso de Internet, así como de las diferentes herramientas específicas que ésta proporciona en orden a romper la posible brecha digital que pudiera presentarse. En cuanto a la información, debe centrarse en una adecuada difusión de las ventajas de las TIC, así como en la eliminación de mitos y miedos derivados del desconocimiento de su funcionamiento. 75. En cuanto a los servicios electrónicos de las Administraciones Públicas, se trata de herramien- tas fuertemente arraigadas en nuestra realidad cotidiana, que lo estarán aún más en los próxi- mos años, en algunos casos de forma prácticamente excluyente: si una persona no puede realizar un determinado trámite de forma electrónica, puede perder su autonomía en este ámbito, necesitando a otras personas que lo hagan en su lugar. De esta forma, muchas per- sonas mayores de 65 años, actuales usuarios de Internet (o no) se incorporarán en los próxi- mos años a estos canales de comunicación. Con este fin, parece necesario requerir de las Administraciones una mayor adaptación al administrado, especialmente cuando este puede tener ciertas dificultades que, en el extremo, podrían motivar un cierto grado de exclusión.
  34. 34. 35 VI. Conclusiones 1. Una primera impresión, resultado de las diferentes fases del estudio, es necesariamente posi- tiva en relación con el “cierre” de la brecha tecnológica: las personas que serán mayores en los próximos años, y que actualmente tienen entre 56 y 70 años, muestran una actitud proclive al uso de tecnologías, especialmente de la telefonía móvil, de la que son, de hecho, usuarios de forma muy mayoritaria. Esto parece reducir el riesgo de exclusión, y facilita el ac- ceso de estas personas, cuando alcancen una edad más avanzada, a múltiples recursos enca- minados a mejorar sus condiciones de vida. No obstante, esta primera impresión requiere de una importante cantidad de matices, que oscurecen en cierta forma el panorama y reflejan el trabajo que aún queda por hacer. 2. En primer lugar, si bien el teléfono móvil es una tecnología prácticamente universal, exis- ten grupos de personas que o bien aún no lo utilizan (una cuarta parte de las personas con formación inferior a los estudios primarios) o realizan un uso relativamente pobre, limitados en algunos casos por la dificultad para al aprendizaje, que depende con frecuencia de fami- liares que no disponen del tiempo o la paciencia que serían necesarios. En este sentido, el es- fuerzo no debe orientarse a lograr que las personas utilicen el móvil todos los días, sino a que tengan la posibilidad de sacar partido a los terminales de los que disponen, con el fin de satisfacer en mayor medida sus necesidades reduciéndose, de esta forma, el coste percibido. Además, la práctica totalidad de los usuarios ha cuestionado el grado de adaptación de los móviles a sus necesidades, no demandando aparatos excesivamente complejos que permitan infinitas funcionalidades, sino terminales con una pantalla grande, botones maneja- bles y de uso sencillo. De este modo, respecto a la telefonía móvil, una vez vencida la barrera del acceso a la tecnología, es necesario plantearse otras barreras, las del acceso a las funcionalidades que, más allá de llamar y recibir llamadas, tiene actualmente esta TIC. 3. Por lo que se refiere a Internet, los datos muestran claramente cómo el porcentaje de usua- rios debe crecer en los próximos años, aunque, salvo disrupciones tecnológicas (por otra parte, aspecto habitual) lo hará de una forma presumiblemente lenta, dadas las importan- tes dificultades para el acceso que tienen las personas con una formación inferior a la secundaria. De este modo, la brecha digital seguirá existiendo, y posiblemente excluya a las personas con menor formación, que habitualmente son también las que tienen empleos menos cualificados y salarios o pensiones más modestos. Uno de los principales problemas, muy presente entre los no usuarios, es el fuerte desconocimiento de la propia red: dos terce- ras partes de las personas con edades entre 56 y 70 años que no utilizan Internet tampoco la conocen. 4. De este modo, junto a la formación, parece preciso también un esfuerzo de información, trasladando una visión positiva de lo que Internet puede ofrecer a las personas, más allá de las imágenes negativas presentes habitualmente en los medios de comunicación (piratería, hackers, divulgación de datos confidenciales, delitos informáticos…). Es preciso incidir en el hecho de que, como se indicó anteriormente, un adecuado nivel de información reduce los costes asociados a la utilización de las TIC, incrementando la percepción de sus beneficios. 5. Debido en buena medida a sus componentes lúdicos y de establecimiento y mantenimien- to de contactos con otras personas, las redes sociales pueden suponer en los próximos años una herramienta “democratizadora” del uso de la red, la puerta de entrada a Inter- net para mucha gente que se vea especialmente atraída por estas funcionalidades. Esto será especialmente posible, como se ha indicado, si está disponible un nivel mínimo de formación, ya que la adquisición de destrezas básicas en el uso de Internet es la puerta de entrada nece- saria a sus diferentes funcionalidades.
  35. 35. 36 6. Por otra parte, hay que señalar que la mayor parte de personas encuestadas utiliza o está dispuesta a utilizar los servicios electrónicos de las administraciones, valorando muy positiva- mente esta posibilidad. No obstante, también son muchas las críticas vertidas hacia las herra- mientas existentes actualmente, por lo que los poderes públicos deben revisar su estrate- gia de acercamiento a estos “mayores del futuro” si se quiere que la e-administración sea una realidad universal en un futuro inmediato.
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