Poemas De Amor En Metaforas
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Poemas De Amor En Metaforas Document Transcript

  • 1. UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA Guía de Aprendizaje: SISTEMA DE EDUCACIÓN MEDIA SUPERIOR APRECIACIÓN DEL ARTE BACHILLERATO GENERAL POR COMPETENCIAS Módulo 2. Actividad 10 POEMAS DE AMOR EN METÁFORAS GLOSA INCOMPLETA EN TRES TIEMPOS SOBRE UN TEMA DE AMOR (Salvador Novo, 1933) Dentro de estos cuatro muros pretendí ocultar mi dicha: Pero el fruto, pero el aire ¿cómo me los guardaría? Hora mejor que pospuse, camino que no elegí, voces que eran para mí, destino que no dispuse; ¡cómo os volvisteis oscuros! ¡qué amargo vuestro sabor cuando nos encerró mi amor dentro de estos cuatro muros! Entre tu aurora y mi ocaso el Tiempo desaparecía y era nuestra y era mía sangre, labio, vino y vaso. En perdurar se encapricha mi sombra junto a tu luz y bajo negro capuz pretendí ocultar mi dicha. Pero el fruto, pero el aire, pero el Tiempo que no fluya, pero la presencia tuya fuerte, joven, dulce, grande; sangre tuya en vena mía, lazos a instantes maduros,
  • 2. dentro de estos cuatro muros ¿cómo me los guardaría?
  • 3. EL ENAMORADO (Alfredo Fressia, en Eclipse. Cierta poesía, 1973-2003) I Te busco en el castillo de mi cuerpo, soy un rey abandonado en su palacio soy el tirano de mis mudos huesos. Clausurado en mi cuerpo, te persigo en la carrera de mi sangre, te veo en los ojos que me arden hasta girar la órbita de su reposo último, te siento impenetrable entre mi vientre como una dura catedral de vino. Rey demente en su país de sangre te recorreré por estancias agrietadas hasta que estalles la frontera de mi piel hasta que alumbres mi hueso con tu hueso, hasta que oigan caer el esqueleto tu acantilado varón y mi destierro. II La noche, la alta noche sostenida De celeste sonata y lenta esfera, sucumbe si te pienso, oh noche de tu cuerpo, desvarío de laúd, cuerdas que sólo yo tañía. Te oigo todavía vibrando entre mis manos y la noche de nadie y lenta esfera crece sola, arde sola para nadie su incendio de sonata.
  • 4. EL AMOR DE LAS SELVAS (José Santos Chocano, 1906) Yo apenas quiero ser humilde araña, que en torno tuyo su hilazón tejiera; y que, como explorando una montaña, se enredase en tu misma cabellera. Yo quiero ser gusano: hacer encaje; dar mi capullo a las dentadas ruedas; y, así, poder, en la prisión de un traje, sentirte palpitar bajo mis sedas. . . Y yo quiero también, cuando se exhala toda esta fiebre que mi amor expande, ir recorriendo la salvaje escala, desde lo más pequeño a lo más grande. Yo quiero ser un árbol: darte sombra; con mis ramas en flor hacerte abrigo; y, con mis hojas secas, una alfombra, donde te echaras a soñar conmigo. . . ¡Yo soy bosque sin trocha: abre el sendero! ¡Yo soy astro sin luz: prende la tea! ¡Cóndor, boa, jaguar, yo apenas quiero ser lo que quieres tú que por ti sea! Yo quiero ser un cóndor: hacer gala de aprisionar un rayo entre mi pico; y, así, soberbio. . ., regalarte un ala, para que te hagas de ella un abanico. Yo quiero ser boa: en mis membrudos lazos ceñirte la gentil cintura; envolver las pulseras de mis nudos; y morirme, oprimiendo tu hermosura. . . Yo quiero ser jaguar de tus montañas; y arrastrarte a mi propia madriguera. Para poder abrirte las entrañas. . . ¡y ver si tienes corazón siquiera!
  • 5. VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA Poema VI (Pablo Neruda, 1924) Te recuerdo como eras en el último otoño. Eras la boina gris y el corazón en calma. En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo. Y las hojas caían en el agua de tu alma. Apegada a mis brazos como una enredadera, las hojas recogían tu voz lenta y en calma. Hoguera de estupor en que mi sed ardía. Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma. Siento viajar tus ojos y es distante el otoño: boina gris, voz de pájaro y corazón de casa hacia donde emigraban mis profundos anhelos y caían mis besos alegres como brasas. Cielo desde un navío. Campo desde los cerros. ¡Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma! Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos. Hojas secas de otoño giraban en tu alma.