143446574930<br />ALMA MÁTER DEL MAGISTERIO NACIONAL<br />586740261620ESCUELA DE POSTGRADO<br />MENCIÓN        :        GE...
El problema del lenguaje de la ciencia
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El problema del lenguaje de la ciencia

  1. 1. 143446574930<br />ALMA MÁTER DEL MAGISTERIO NACIONAL<br />586740261620ESCUELA DE POSTGRADO<br />MENCIÓN : GESTIÓN EDUCACIONAL<br />CURSO : EPISTEMOLOGÍA<br /> <br />TEMA : EL PROBLEMA DEL LENGUAJE DE LA CIENCIA<br /> DOCENTE : Dr. VLADIMIR DEL CASTILLO NARRO<br />INTEGRANTES: NELSON PEVEL RUBIO MARTEL<br /> ALEJANDRO MAYORIA DE LA CRUZ<br /> RUTH RUBIO CARBAJAL<br /> CHARITO SUCASAIRE CONDORI<br /> <br />CICLO: I <br /> <br />EL PROBLEMA DEL LENGUAJE DE LA CIENCIA<br />INTRODUCCIÓN<br />Antes de que hombre pretenda elaborar una ciencia (esto es. un conocimiento critico-racional adecuadamente construido) posee ya un sistema de conocimiento ordinario de la realidad que se expresa en un sistema de lenguaje ordinario, comúnmente usado en la cultura. Se posee un lenguaje lleno de palabras y estructuras sintácticas que está dotado de denso contenido semántico: gracias a él se piensa sobre la realidad y se expresan los conocimientos adquiridos. Pero el conocimiento y lenguaje ordinario no poseen la precisión reflexiva, orden y sistematización cognitiva, que, como novedad, se pretende alcanzar en el conocimiento critico-racional. De ahí que, cuando se quiere elaborar una ciencia, haya que crear un nuevo conocimiento – y expresarlo en un nuevo sistema de lenguaje – que posea las características de plena reflexión, orden y sistematización. Sin embargo, sería totalmente imposible construir un nuevo sistema de lenguaje científico sin presuponer ya un sistema de lenguaje ordinario. Para construir una ciencia hay que “pensar” y, para ello, hay que presuponer un sistema de conocimiento y de lenguaje (que en ultimo termino tiene que ser no científicos) que permitan precisamente “pensar” sobre la realidad. Toda ciencia se construirá necesariamente desde el lenguaje ordinario (que supone el contenido semántico del conocimiento ordinario establecido en la cultura); éste será para el lenguaje científico que debe crearse novedosamente, un caudal inagotable de recursos cognitivos, semánticos, gramaticales en que continuamente se estará apoyando la ciencia. Si hay un rasgo que caracterice a nuestro mundo tal como lo conocemos, es sin duda, la interminable sucesión de fenómenos. Gran parte de nuestra vida la empleamos en tratar de comprenderlos y encontrar respuestas que satisfagan nuestra marcada tendencia a darle sentido a todo. Por otro lado, la necesidad de sobrevivir en el mundo nos ha llevado a hallar maneras de prever los cambios en nuestro entorno y, tratar de controlarlos para poder usarlos en nuestro propio provecho. Desde el punto de vista de la ciencia moderna, la formulación de leyes y teorías científicas es lo más adecuado a la hora de prever eventos naturales y controlarlos. De esta manera, la ciencia dispone de métodos sistemáticos, muy sofisticados, que permiten por medio de clasificaciones y generalizaciones, describir los diversos aspectos de los fenómenos naturales, para así, poder explicarlos.<br />El lenguaje es y ha sido objeto de investigación por parte de un amplio número de disciplinas científicas. Dos grandes disciplinas aparecen como las más directamente vinculadas: por un lado, una parte significativa de la filosofía de la ciencia se ha ocupado directamente de la relación entre el lenguaje y el conocimiento; y, por otro, la lingüística y otras disciplinas afines tienen como objeto propio de investigación el lenguaje. <br />Si alguna filiación quiere establecerse para esta investigación, es necesario mirar en una serie de trabajos que, en los últimos tiempos, reivindican el análisis del lenguaje especializado como un campo de investigación legitimo para los propios científicos practicantes de las ciencias sociales y humanas.<br />Es `por eso que continuación mencionare a algunos de los grandes filósofos que han estudiado el problema del lenguaje en la investigación: Karl Popper, Mario Bunge, Thomas Kuhn y Imre Lakatos <br />Concepto general <br />Una misma lengua no se emplea siempre igual. Hay circunstancias que hacen que aparezcan rasgos especiales, siendo la misma lengua. Cuando esas peculiaridades están motivadas por el tema del que se trata, hablamos de lenguajes especiales (lenguaje humanístico, lenguaje técnico, etcétera). Cada área del saber exige expresiones y rasgos de estilo propios. Una de las áreas de saber que exige utilizar el lenguaje con particularidades especiales es la ciencia, en general, si bien cada rama científica tiene sus particularidades (Biología, Medicina, Tecnología, Matemáticas, Lingüística, etcétera). A pesar de esas diferencias particulares, hay unas características generales de uso del lenguaje en textos científico-técnicos. <br />Cuando un científico o un técnico habla o escribe sobre su área de conocimiento no usa una lengua distinta de la que emplea cuando habla de asuntos cotidianos. La diferencia está en que, al expresarse en el modo propio de su ciencia o su técnica, utiliza, entre otras cosas, términos específicos de la materia de la que habla y, también, con frecuencia, términos de la lengua ordinaria con un sentido especial cuyos significados vienen exigidos por la materia tratada. El rasgo léxico especial de los textos científicos y técnicos, en tanto que tales, es la terminología (= palabras de significado propio de una rama del saber). <br />En esta variedad de uso no tienen cabida ni el sentimentalismo ni la mera opinión personal, por lo cual todo rasgo subjetivo está ausente y no hay connotación[1]. La ciencia y la técnica necesitan de un objetividad extrema y de un lenguaje que evite toda posible ambigüedad. De ahí la necesidad de claridad y precisión expresivas, para evitar confusiones en la comprensión de lo que se dice. <br /> Según la filosofía.<br />Los filósofos del lenguaje no están muy preocupados con el significado individual de una palabra u oración. El diccionario más cercano o la enciclopedia pueden resolver el problema sobre el significado de las palabras y cómo hablar correctamente un lenguaje al saber cuál es el significado de la mayoría de las oraciones.<br />Lo que más les interesa a los filósofos es la pregunta: ¿Qué significado tiene una expresión que quiere decir alguna cosa?, ¿por qué las expresiones tienen el significado que tienen?, ¿qué expresiones tienen el mismo significado que otras expresiones y por qué?, ¿cómo puede conocerse el significado?, y la pregunta más básica: ¿qué se ‘quiere decir’ cuando usamos el término "significar”?<br />En la misma línea los filósofos se maravillan sobre las relaciones entre el significado y la verdad. Los filósofos están menos interesados en conocer qué oraciones son realmente verdad, y más en qué tipos de significados pueden ser falsos y cuales verdaderos. Algunos ejemplos sobre las preguntas orientadas a la verdad que los filósofos del lenguaje se preguntan, incluyen: ¿Pueden oraciones sin significado ser verdaderas o falsas? ¿Qué ocurre con oraciones sobre cosas que no existen? ¿Son las oraciones las verdaderas o falsas? o ¿Es el uso de las oraciones lo que las hace tales?<br /> Según la ciencia.<br />Cuando un investigador redacta los resultados de sus trabajos, utiliza el lenguaje científico. Igualmente, cuando los alumnos de cualquier nivel estudian una determinada asignatura o realizan un trabajo escolar de investigación en cualquier disciplina, manejan el lenguaje científico. En una revista de divulgación se utiliza también este lenguaje, aunque matizado en sus elementos más crípticos por condicionantes periodísticos. En un prospecto de medicinas, en un manual de instrucciones, en un libro de texto, en una revista especializada, en la lista de ingredientes de una lata de fabada asturiana, en el informe de un radiólogo..., en todos estos textos, y en muchos más, se utiliza alguna variedad de lenguaje técnico o científico. En realidad, un individuo de cultura media está constantemente en contacto con esta variedad; porque el lenguaje técnico–científico no es más que una variedad de habla que resulta de adaptar la lengua común a la comunicación de contenidos técnicos o científicos.<br /> Características del lenguaje científico<br /> El lenguaje técnico–científico no es uniforme. Cada rama del saber, cada disciplina, utiliza un lenguaje propio. Más que de un solo lenguaje científico pues, habría que hablar de variedades o subsistemas que coinciden en unas características comunes.<br />Como el resto de los lenguajes especializados, el técnico–científico sólo es utilizado por sus hablantes en una parcela de su actividad; fuera de ella hacen uso de la lengua común. La dificultad de estos lenguajes los convierte en algo difícil de comprender para el resto de los hablantes.<br />Los textos científicos deben observar las cualidades fundamentales de la ciencia: objetividad, universalidad y verificabilidad.<br />Teniendo en cuenta todo lo anterior, trataremos de extraer el denominador común de los textos que pueden caracterizarse como científicos.<br />Registro culto<br />En general, los textos científicos suelen poseer un alto nivel de corrección sintáctica y, por ello, acostumbran a ser claros y concisos. La precisión, que se logra fundamentalmente mediante el uso abundante de léxico monosémico, es otro de los rasgos definitorios de este tipo de lenguaje.<br />Claridad<br />En general, predomina la coordinación y la yuxtaposición sobre la subordinación; esto produce una marcada sencillez sintáctica; no son raros, sin embargo, los textos de sintaxis más enrevesada.<br />Son frecuentes las subordinadas adjetivas explicativas, que actúan como aclaración de sus antecedentes.<br />Con la misma finalidad se utilizan abundantemente incisos, aposiciones y enunciados parentéticos entre comas, rayas o paréntesis.<br />No es infrecuente el uso de la conjunción disyuntiva o con valor de identificación o equivalencia.<br />Son habituales también los resúmenes, aclaraciones o definiciones tras dos puntos.<br />Mediante enlaces extra oracionales explicativos se consolida la coherencia textual .<br />La repetición de palabras, desaconsejada en otros tipos de textos, se tolera en los técnico–científicos por su valor aclaratorio.<br />Se utilizan profusamente los enlaces extra oracionales, tanto los que distribuyen secuencialmente los párrafos, como los que establecen relaciones de conclusión o consecuencia.<br />Formas expresivas propias de la disciplina<br />Aparecen en los textos científicos elementos gráficos, iconográficos, cromáticos, tipográficos, etc. que sirven de apoyo al código lingüístico. El resultado es un código muy distinto para cada ciencia o disciplina y que varía según el destino del texto; en los destinados a la enseñanza primaria y media son más abundantes los recursos gráficos que en textos universitarios o destinados a profesionales y especialistas en la materia. Estos elementos suelen ser los mismos para todas las lenguas, tienen un carácter mucho más universal que los recursos no lingüísticos propios de otros lenguajes especializados.<br />Objetividad<br />Se basa esta en datos reales.<br />La ciencia busca un lenguaje de carácter expositivo que persigue la objetividad; por ello, entre otras características formales de este metalenguaje, las voces usadas en estos mensajes son mono sémicas, para reproducir lo más fielmente, sin confusiones perturbadoras, la observación y el análisis del fenómeno, procesos u objetos.<br />La objetividad se consigue diluyendo la importancia del sujeto, destacando los hechos y los datos, y determinando las circunstancias que acompañan a los procesos. Para ello, los escritos científicos suelen utilizar recursos como los siguientes:<br />Oraciones enunciativas. Presencia casi exclusiva de la función referencial.<br />Construcciones impersonales y pasivas, tanto pasivas reflejas como perifrásticas, que ocultan o hacen desaparecer al agente. Utilización esporádica de la voz media.<br />Adjetivos casi exclusivamente especificativos, generalmente pospuestos, que delimitan y concretan la extensión semántica del sustantivo.<br />Con idéntica función que los adjetivos, utilización profusa de otros adyacentes del SN: proposiciones de relativo especificativas, y complementos del nombre (SN precedidos de preposición).<br />Uso predominante del indicativo como modo de la realidad.<br />Estructuras oracionales que comienzan con una construcción de infinitivo, gerundio o participio.<br />CC que sitúan las circunstancias de los hechos, tanto SN precedidos de preposición,<br />Universalidad<br />Los investigadores científicos, a la hora de hacer públicos sus resultados, pretenden que sus descubrimientos y tesis alcancen la mayor difusión. Consecuentemente se hace necesario un lenguaje común. Solo se necesita traducir el significante, pero no el significado.<br />Algunos rasgos que muestran la universalidad del texto científico son:<br />Uso del artículo con valor generalizador. Atribuye a la especie lo que se dice del individuo: el león es uno de los mayores depredadores de la selva.<br />Presente científico. Al ser el presente de indicativo o subjuntivo el tiempo no marcado, el tiempo cero, es el más indicado para designar la universalidad de los hechos.<br />Utilización de sustantivos abstractos que confieren a lo material un valor mental y universal.<br />Uso de tecnicismos, fácilmente traducibles a cualquier lengua y, por tanto, auxiliares inestimables para contribuir a la universalidad del texto científico.<br />Para conseguir universalidad, se utilizan también muchos rasgos no lingüísticos como gráficos, fórmulas, demostraciones matemáticas, símbolos convencionales... que, además, contribuyen a la verificabilidad de los hechos.<br />Léxico Científico<br />La rapidez con la que progresan actualmente las disciplinas técnico–científicas exige una permanente actividad creadora de tecnicismos, de resultados a veces precipitados y poco acordes con el sistema morfológico y fonológico español. Los procedimientos que se usan para la creación de neologismos científicos son los siguientes: <br />Denotación:<br />Expresa el significado de las palabras, sin mezcla de nota cualitativa alguna.<br />La significación de los vocablos científicos es denotativa.<br />Consta de un vocabulario inmóvil, sin posibilidad de traslado de su significado.<br />Verificabilidad:<br />La ciencia, tiene entre sus objetivos, la demostración de los saberes, necesita que sus investigaciones, y los resultados de ellas derivados aporten pruebas suficientes para justificar su veracidad.<br />Función lingüística:<br />La función esencial de estos mensajes es la simbólica o referencial. La explicación de la continua y abundante producción de términos y conceptos científicos se apoya en la función metalingüística, que empleara la lengua<br />Para definirlos.<br />Coherencia:<br />El carácter universal de este lenguaje, determina que cuando se emplean al principio de un texto unos términos con un significado o con un valor definido, han de mantenerse con esos valores semánticos hasta el final del discurso, para conseguir la precisión y no la vaguedad de significados, y la claridad, tan peculiares de estos mensajes.<br />Reglas Para Ser Considerado Lenguaje Científico<br />Utilizar términos técnicos en lugar de sinónimos coloquiales, emplear símbolos hablados <br />Evitar coloquiales de lenguaje y emplear formas cercanas a las del lenguaje escrito<br />Ser tan verbalmente explicito y universal como sea posible <br />Evitar la personificación y el empleo de atributos o cualidades específicamente humana y tipos humanos de acción <br />Evitar el lenguaje metafórico y figurativo.<br />Evitar las hipérboles y la exageración, la ironía y expresiones humorísticas o cómicos.<br />Evitar referirse a la ficción y a la fantasía.<br />Utilizar formas causales de explicación y evitar declaraciones narrativas y dramáticas.<br />Ser serio y digno en toda las expresiones y eventos históricos<br />IMRE LAKATOS<br />396811590170Los programas de investigación científica.<br />Para Lakatos, las más importantes series de teorías se caracterizan por una cierta continuidad entre sus miembros. Ésta se origina en un programa de investigación que consiste en reglas metodológicas: algunas nos dicen las rutas de investigación que deben ser evitadas (heurística negativa), y otras, los caminos que deben seguirse (heurística positiva).“Se puede señalar que la heurística positiva y negativa suministra una definición primaria e implícita del «marco conceptual» (y, por tanto, del lenguaje).<br /> El reconocimiento de que la historia de la ciencia es la historia de los programas de investigación en lugar de ser la historia de las teorías, puede por ello entenderse como una defensa parcial del punto de vista según el cual la historia de la ciencia es la Historia de los marcos conceptuales o de los lenguajes científicos.”. Veamos, entonces, estos nuevos conceptos.<br />Todos los programas de investigación científica pueden ser caracterizados por su «núcleo firme». La heurística negativa del programa impide que apliquemos el modus tollens a este «núcleo firme». Por el contrario, debemos utilizar nuestra inteligencia para incorporar e incluso inventar hipótesis auxiliares que formen un cinturón protector en torno a ese centro, y contra ella debemos dirigir el modus tollens. El cinturón protector de hipótesis auxiliares debe recibir los impactos de las contrastaciones y, para defender al núcleo firme, será ajustado y reajustado e incluso completamente sustituido. Un programa de investigación tiene éxito si ello conduce a un cambio progresivo de problemática; fracasa, si conduce a un cambio regresivo. Pero, el «núcleo» es «irrefutable» por decisión metodológica de sus defensores; las anomalías sólo deben originar cambio en el cinturón «protector» de hipótesis auxiliares «observacionales» y en las condiciones iníciales. El auténtico centro firme del programa realmente no nace ya dotado de toda su fuerza, por el contrario, se desarrolla lentamente mediante un proceso largo, preliminar, de ensayos y errores<br />El «progreso teórico» de un programa de investigación puede ser verificado inmediatamente, pero no ocurre lo mismo con el «progreso empírico». Podemos decir que hay que exigir que cada etapa de un programa de investigación incremente el contenido de forma consistente; que cada etapa constituya un cambio de problemática teóricamente progresivo. Además de esto, lo único que necesitamos es que Ocasionalmente se aprecie retrospectivamente que el incremento ha sido corroborado; también el programa en su conjunto debe exhibir un cambio empírico intermitentemente progresivo. No exigimos que cada nuevo paso produzca inmediatamente un nuevo hecho observado. Nuestro término «intermitente» suministra suficiente espacio racional para que sea posible la adhesión dogmática a un programa a pesar de las refutaciones aparentes <br />Pero, además, los programas de investigación también se caracterizan por su heurística positiva: por la construcción del «cinturón protector» y por la autonomía relativa de la ciencia teórica. Un programa progresivo sólo puede digerir la evidencia en contra de un modo fragmentario, las anomalías nunca desaparecen completamente. Pero no hay que pensar que son abordadas en cualquier orden o que el cinturón protector es construido de forma ecléctica, sin un plan preconcebido. El orden suele decidirse en el gabinete del teórico con independencia de las anomalías conocidas. Pocos científicos teóricos implicados en un programa de investigación se ocupan excesivamente de las «refutaciones». Mantienen una política de investigación a largo plazo que anticipa esas refutaciones. Esta política de investigación, u orden de investigación, queda establecida, con mayor o menor detalle, en la heurística positiva del programa de investigación. La heurística negativa especifica el núcleo firme del programa que es «irrefutable» por decisión metodológica de sus defensores; la heurística positiva consiste en un conjunto, parcialmente estructurado, de sugerencias o pistas sobre cómo cambiar y desarrollar las «versiones refutables» del programa de investigación, sobre cómo modificar y complicar el cinturón protector «refutable».<br />La heurística positiva del programa impide que el científico se pierda en el océano de anomalías. La heurística positiva establece un esquema que enumera una secuencia de modelos crecientemente complicados simuladores de la realidad: la atención del científico se concentra en la construcción de sus modelos según las instrucciones establecidas en la parte positiva de su programa. Ignora los contraejemplos reales, los «datos» disponibles. “Si un científico (o matemático) cuenta con una heurística positiva rehúsa involucrarse en temas observacionales. «Permanecerá sentado, cerrará los ojos y se olvidará de los datos» Por supuesto, en ocasiones preguntará a la Naturaleza con penetración y resultará estimulado por un SI, pero no defraudado si oye un NO.”<br />Esta metodología explica la autonomía relativa de la ciencia teórica. La selección racional de problemas que realizan los científicos que trabajan en programas de investigación importantes está determinada por la heurística positiva del programa y no por las anomalías embarazosas. Éstas se enumeran pero se archivan después con la esperanza de que, llegado el momento, se convertirán en corroboraciones del programa. Sólo aquellos científicos que trabajan en ejercicios de prueba y error o en una fase degenerada de un programa de investigación cuya heurística positiva se quedó sin contenido, se ven obligados a redoblar su atención a las anomalías <br />Esta metodología ofrece simultáneamente una reconstrucción racional de la ciencia. O, en otros términos, es asimismo un programa de investigación científico. Y, como programa de investigación científica, comparte algunos puntos con sus rivales y cuenta con otros discrepantes. Así, toma del convencionalismo la libertad de aceptar racionalmente, mediante convención, no sólo los «enunciados fácticos» singulares en un sentido espaciotemporal, sino también las teorías espacio-temporalmente universales<br />. La unidad básica para la evaluación no debe ser una teoría aislada o una conjunción de teorías, sino un programa de investigación con un núcleo firme convencionalmente aceptado (y, por tanto, «irrefutable» por decisión provisional) y con una heurística positiva. “El científico enumera anomalías, pero mientras su programa de investigación conserve su empuje, puede dejarlas aparte. La selección de sus problemas está fundamentalmente dictada por la heurística positiva de su programa y no por las anomalías. Sólo cuando se debilita la fuerza impulsora de la heurística positiva, se puede otorgar más atención a las anomalías. Así es como se alcanza la autonomía de la ciencia teórica.<br />La metodología de Lakatos es más exigente que el convencionalismo. Ofrece criterios de progreso y de estancamiento internos a los programas, y también reglas para la eliminación de programas de investigación completos. Se dice que un programa progresa mientras sucede que su crecimiento teórico se anticipa a su crecimiento empírico; esto es, mientras continúe prediciendo hechos nuevos con algún éxito (cambio progresivo de problemática); un programa está estancado si su crecimiento teórico se retrasa con relación al crecimiento empírico; esto es, si sólo ofrece explicaciones post-hoc de descubrimientos casuales o de hechos anticipados y descubiertos en el seno de un programa rival (cambio regresivo de problemática). Si un programa de investigación explica de forma progresiva más hechos que un programa rival, supera a este último, que puede ser eliminado o archivado<br />Pero, dado que no debemos exigir la existencia de progreso para cada paso dado, resulta muy difícil decidir cuándo un programa de investigación ha degenerado más allá de toda esperanza o cuándo uno de los dos programas rivales ha conseguido una ventaja decisiva sobre el otro. En la metodología de Lakatos, como en el convencionalismo, no puede existir una racionalidad instantánea y mucho menos mecánica. “Ni la prueba lógica de inconsistencia ni el veredicto de anomalía emitido por el científico experimental pueden derrotar de un golpe a un programa de investigación. Sólo ex-post podemos ser «sabios».”<br />Pero, llegados a este extremo, surge un problema vinculado con el radical convencionalismo de esta presentación de la metodología de los programas de investigación científicos. Es necesario, y así lo hace Lakatos, postular algún principio extra metodológico que permita poner en relación (por tenue que sea) el juego científico de aceptaciones y rechazos pragmáticos con la verosimilitud. En caso contrario, podríamos no ser capaces de distinguir el divertimento del trabajo serio.<br />THOMAS KUHN <br />La estructura y el carácter lingüístico de las revoluciones científicas.<br />3863975164465La teoría kuhniana del conocimiento científico<br />En la “Introducción” de su obra, Kuhn nos dice que: “Su finalidad es trazar un bosquejo del concepto absolutamente diferente de la ciencia que puede surgir de los registros históricos de la actividad científica misma.” “El proceso de desarrollo descrito en este ensayo ha sido un proceso de evolución desde los comienzos primitivos, un proceso cuyas etapas sucesivas se caracterizan por una comprensión cada vez más detallada y refinada de la naturaleza. Pero nada de lo que hemos dicho o de lo que digamos hará que sea un proceso de evolución hacia algo.”. El camino que recorre la ciencia, el proceso de desarrollo descrito, es el de las revoluciones científicas o cambios de paradigmas. Los paradigmas son considerados, en un primer momento, como realizaciones científicas universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad científica. Más tarde prefirió Kuhn adoptar el término de «matriz disciplinal» para expresar aquello que comparten los miembros de una comunidad científica y que explica la relativa unanimidad de sus juicios profesionales <br />El término de paradigma se relaciona estrechamente con la noción de «ciencia normal» y el cambio de paradigma lo está con la de «ciencia no-ordinaria». Para Kuhn, «ciencia normal» significa investigación basada firmemente en una o más realizaciones científicas pasadas, realizaciones que alguna comunidad científica reconoce, durante cierto tiempo, como fundamento para su práctica posterior Una ciencia normal determina los problemas y métodos legítimos de un campo de la investigación para generaciones sucesivas de científicos. <br />Una de las cosas que adquiere una comunidad científica con un paradigma, es un criterio para seleccionar problemas que, mientras se dé por sentado el paradigma, puede suponerse que tienen soluciones. Ésos son los únicos problemas que la comunidad científica admitirá como científicos o que animará a sus miembros a tratar de resolver. Así pues, la investigación efectiva desarrollada bajo un paradigma permite, a una comunidad científica, encontrar respuestas firmes a preguntas tales como: ¿Cuáles son las entidades fundamentales de que se compone el Universo? ¿Cómo interactúan esas entidades, unas con otras y con los sentidos? ¿Qué preguntas pueden plantearse legítimamente sobre esas entidades y qué técnicas pueden emplearse para buscar las soluciones?<br />Los principios que rigen la ciencia normal no sólo especifican qué tipos de entidades contienen el Universo, sino también, por implicación los que no contiene. De ello se desprende que un descubrimiento no se limita a añadir un concepto nuevo a la población del mundo de los científicos. Tendrá ese efecto en última instancia, pero no antes de que la comunidad profesional haya reevaluado los procedimientos experimentales tradicionales, alterando su concepto de las entidades con las que ha estado familiarizada durante largo tiempo y, en el curso del proceso, modificado el sistema teórico por medio del cual se ocupa del mundo. Los hechos y las teorías científicas no son categóricamente separables <br />A partir de aquí, debemos preguntarnos por qué, llegado un momento, los científicos comienzan a comportarse de manera diferente. Y Kuhn nos responde que la ciencia normal posee un mecanismo interno que siempre que el paradigma deja de funcionar de manera efectiva, asegura el relajamiento de las restricciones que atan a la investigación. En sus propias palabras:<br />“..., la ciencia normal suprime frecuentemente innovaciones fundamentales,<br />debido a que resultan necesariamente subversivas para sus compromisos básicos.<br />Sin embargo, en tanto esos compromisos conservan un elemento de arbitrariedad, la<br />naturaleza misma de la investigación normal asegura que la innovación no será<br />suprimida durante mucho tiempo.” (Kuhn, 1962, pp 26-7). “En el desarrollo de<br />cualquier ciencia, habitualmente se cree que el primer paradigma aceptado explica<br />muy bien la mayor parte de las observaciones y experimentos a que pueden con<br />facilidad tener acceso todos los que practican dicha ciencia. Por consiguiente, un<br />desarrollo ulterior exige, normalmente, la construcción de un equipo complejo, el<br />desarrollo de un vocabulario esotérico y de habilidades, y un refinamiento de los<br />conceptos que se parecen cada vez menos a sus prototipos usuales determinados por<br />el sentido común. Por una parte, esta profesionalización conduce a una inmensa<br />limitación de la visión de los científicos y a una resistencia considerable al cambio<br />del paradigma. La ciencia se hace así cada vez más rígida. Por otra parte, en los<br />campos hacia los que el paradigma dirige la atención del grupo, la ciencia normal<br />conduce a una información tan detallada y a una precisión tal en la coincidencia de<br />la teoría y de la observación como no podrían lograrse de ninguna otra forma.<br />Además, esa minuciosidad y esa precisión de la coincidencia tienen un valor que<br />transciende su interés intrínseco no siempre muy elevado. Sin el aparato especial<br />que se construye principalmente para funciones previstas, los resultados que<br />conducen eventualmente a la novedad no podrían obtenerse. E incluso cuando existe<br />el aparato, la novedad ordinariamente sólo es aparente para el hombre que,<br />conociendo con precisión lo que puede esperar, está en condiciones de reconocer<br />que algo anómalo ha tenido lugar. La anomalía sólo resalta contra el fondo<br />proporcionado por el paradigma. Cuando más preciso sea un paradigma y mayor<br />sea su alcance, tanto más sensible será como indicador de la anomalía y, por<br />consiguiente, de una ocasión para el cambio del paradigma. En la forma normal del<br />descubrimiento, incluso la resistencia al cambio tiene una utilidad... Asegurando<br />que no será fácil derrumbar el paradigma, la resistencia garantiza que los<br />científicos no serán distraídos con ligereza y que las anomalías que conducen al<br />cambio del paradigma penetrarán hasta el fondo de los conocimientos existentes. El<br />hecho mismo de que, tan a menudo, una novedad científica importante surja<br />simultáneamente de varios laboratorios es un índice tanto de la poderosa naturaleza<br />tradicional de la ciencia normal como de lo completamente que esta actividad<br />prepara el camino para su propio cambio.” (Kuhn, 1962, pp 110-1).<br />Pero, esta respuesta simplemente traslada el interrogante a una nueva pregunta: ¿Por qué un paradigma que ha demostrado ser efectivo deja de serlo y debe ser sustituido por otro nuevo? En otras palabras, cuáles son las causas de las revoluciones científicas<br />. El descubrimiento comienza con la percepción de la anomalía, con el reconocimiento de que en cierto modo la naturaleza ha violado las expectativas, inducidas por el paradigma, que rigen la ciencia normal. Seguidamente, se produce una exploración más o menos prolongada de la zona de la anomalía. Y sólo concluye cuando la teoría del paradigma ha sido ajustada de tal modo que lo anormal se haya convertido en lo esperado. La asimilación de un hecho de tipo nuevo exige un ajuste más que aditivo de la teoría y en tanto no se lleve a cabo ese ajuste, hasta que la ciencia aprenda a ver a la naturaleza de una manera diferente, el nuevo hecho no es completamente científico.<br />Sin embargo, el descubrimiento de un tipo nuevo de fenómeno es necesariamente un suceso complejo, que involucra el reconocimiento tanto de que algo existe como de qué es. Pero si tanto la observación y la conceptualización, como el hecho y la asimilación a la teoría, están entrelazados inseparablemente en un descubrimiento, éste es, entonces, un proceso y debe tomar tiempo. “Sólo cuando todas las categorías conceptuales pertinentes están preparadas de antemano, ..., podrá descubrirse sin esfuerzo que existe y qué es, al mismo tiempo y en un instante.” <br />Es decir, tras un proceso extenso, aunque no necesariamente prolongado, de asimilación conceptual, de creación o reformulación de un lenguaje, es posible hablar de descubrimiento de fenómenos nuevos13. Y las características comunes a todos los descubrimientos de los que surgen nuevos tipos de fenómenos, incluyen: la percepción previa de la anomalía, la aparición gradual y simultánea del reconocimiento tanto conceptual como de observación y el cambio consiguiente de las categorías y los procedimientos del paradigma <br />Sin embargo, los descubrimientos no son las únicas fuentes de esos cambios de paradigmas. Otros cambios similares, pero generalmente mucho mayores en opinión de Kuhn, son el resultado de la formulación de nuevas teorías. Veamos como tiene lugar este segundo tipo de cambio.<br />Para Jun, de los tres tipos de fenómenos sobre los que puede desarrollarse una nueva teoría, sólo uno de ellos es fuente de cambio en el paradigma. Sólo cuando fallan los esfuerzos de articulación de los paradigmas existentes, encuentran los científicos las anomalías reconocidas cuyo rasgo característico es su negativa tenaz a ser asimiladas en los paradigmas existentes. Sólo este tipo produce nuevas teorías susceptibles de producir una revolución científica<br />Una vez que ha alcanzado el status de paradigma, una teoría científica se declara inválida sólo cuando se dispone de un candidato alternativo para ocupar su lugar. Pero, ningún proceso descubierto hasta ahora por el estudio histórico del desarrollo científico se parece en nada al estereotipo metodológico de la demostración de falsedad, por medio de la comparación directa con la naturaleza14. No hay ninguna norma más elevada que la aceptación de la comunidad pertinente <br />Implicaciones de las revoluciones científicas <br />Preludia Kuhn que cada una de las revoluciones científicas necesita el rechazo, por parte de la comunidad científica, de una teoría antes reconocida, para adaptar otra incompatible con ella. Cada una de ellas producía un cambio consiguiente en los problemas disponibles para el análisis científico y en las normas por las que la profesión determinaba qué debería considerarse como problema admisible o como solución legítima de un problema. Y cada una de ellas transformaba la imaginación científica en modos que, eventualmente, deberemos describir como una transformación del mundo en que se llevaba a cabo el trabajo científico. Esos cambios, junto con las controversias que los acompañan casi siempre son las características que definen las revoluciones científicas.<br />Por consiguiente, con las revoluciones científicas cambian los problemas científicos, las normas que permiten su identificación y también la admisión de soluciones, el mundo o universo científico15, pero también cambia el significado de los conceptos establecidos y familiares de una comunidad científica particular. Cuatro, pues, parecen ser las implicaciones mayores de los cambios de paradigmas. Y, quizá no sea un exceso de simplicidad decir que con las revoluciones científicas lo que cambia es el lenguaje teórico y, de ahí, se altere el concepto de las entidades que componen el universo científico, las entidades mismas y, también en el curso del proceso, los criterios por medio de los cuales una comunidad científica se ocupa del mundo. Guiados por un nuevo paradigma, los científicos adoptan nuevos instrumentos y buscan en lugares nuevos. “Lo que es todavía más importante, durante las revoluciones los científicos ven cosas nuevas y diferentes al mirar con instrumentos conocidos y en lugares en los que ya habían buscado antes.” Los cambios de paradigmas hacen que los científicos vean el mundo de investigación, que les es propio, de manera diferente (Kuhn, 1962, p 176). Pero lo que cambia con las revoluciones científicas no puede reducirse completamente a una reinterpretación de datos individuales y estables.<br />En primer lugar, pues, los datos no son inequívocamente estables. En segundo lugar, “las operaciones y mediciones que realiza un científico en el laboratorio no son «lo dado» por la experiencia, sino más bien «lo reunido con dificultad».” (Kuhn, 1962, p 197)16. Y, finalmente, “Los datos mismos habían cambiado. Éste es el último de los sentidos en que podemos afirmar que, después de una revolución, los científicos trabajan en un mundo diferente.” <br />Con un cambio revolucionario acontece un cambio en el modo en que las palabras y las frases se relacionan con la naturaleza, es decir, un cambio en el modo en que se determinan sus referentes. Pero, este cambio no es exclusivo de las revoluciones científicas, pues “lo que caracteriza a las revoluciones no es simplemente el cambio en el modo en que se determinan los referentes, sino una clase de cambio más restringido.” “..., hablando en términos generales, el carácter distinto del cambio revolucionario en el lenguaje es que altera no sólo los criterios con los que los términos se relacionan con la naturaleza; altera, además, considerablemente, el conjunto de objetos o situaciones con los que se relacionan esos términos.” <br />Así pues, lo que caracteriza a las revoluciones científicas, y de ahí sus consecuencias, es el cambio en varias de las categorías taxonómicas que son el requisito previo para las descripciones y generalizaciones científicas. Además, ese cambio es un ajuste no sólo de los criterios relevantes para la caracterización, sino también del modo en que los objetos y situaciones dadas son distribuidos entre las categorías preexistentes. Ya que tal redistribución afecta siempre a más de una categoría, y esas categorías se interdefinen, esta clase de alteración es necesariamente holista <br />La práctica científica implica siempre la producción y explicación de generalizaciones sobre la naturaleza; estas actividades presuponen un lenguaje con una mínima riqueza; y la adquisición de ese lenguaje lleva consigo conocimiento de la naturaleza. Así, cuando la presentación de ejemplos forma parte del proceso de aprendizaje, lo que se adquiere es conocimiento del lenguaje y del mundo a la vez. En la mayoría del proceso de aprendizaje del lenguaje estas dos clases de conocimiento -conocimiento de palabras y conocimiento de la naturaleza- se adquieren a la vez; en realidad no son en absoluto dos clases de conocimiento, sino dos caras de una sola moneda que el lenguaje proporciona. “Si tengo razón, dirá Kuhn, la característica esencial de las revoluciones científicas es una alteración del conocimiento de la naturaleza intrínseco al lenguaje mismo, y por tanto anterior a todo lo que pueda ser completamente descriptible como una descripción o una generalización, científica o de la vida diaria.”<br />No es sorprendente, pues, que Kuhn terminase su trabajo de 1981 titulado “¿Qué son las revoluciones científicas?” con las siguientes palabras: “La violación o distorsión de un lenguaje científico que previamente no era problemático es la piedra de toque de un cambio revolucionario.”<br /> <br />KARL POPPER<br />3958590248920Popper fue, ante todo, un filósofo de la ciencia, pero en sus textos encontramos interesantes sugerencias y desarrollos sobre el lenguaje: asume como suya, con algunas correcciones, la del psicólogo austriaco Karl Bühler (1980, pp. 43-52 y 1985) y le asigna un lugar fundamental en su propia filosofía, concretamente en su ‘epistemología evolucionista’, como parte de su explicación del surgimiento del ‘pensamiento objetivo’, la crítica, la ciencia y, por supuesto, el Mundo 3 (Popper, 1995b, pp. 242-251 y 1988, pp. 117-120). Por eso, para entender lo que dice sobre el lenguaje es necesario hablar primero de su epistemología evolutiva (Popper, 1995c, pp. 17-41).<br />Popper sostiene que el conocimiento humano utiliza el mismo “método” que el conocimiento de todo ser vivo, a saber, el método de ensayo y error, y que solamente es un perfeccionamiento de éste: todo conocimiento es un mecanismo adaptativo sometido a las leyes de la selección natural <br />Sin embargo, con esa concepción del conocimiento surge el problema de qué es lo específico de la ciencia o cuál es la diferencia decisiva entre una bacteria y un gran científico como Einstein Y Popper responde que lo específico de la ciencia reside en la aplicación consciente del “método crítico”; es decir, a diferencia del conocimiento pre científico (ya sea animal o humano) que es “dogmático”, el conocimiento científico es crítico <br />Ahora bien, ¿por qué el conocimiento científico puede ser “crítico”? Popper contesta que es debido a que el ser humano posee el lenguaje. En efecto, la expresión lingüística “objetiva” al pensamiento y permite el paso del pensamiento subjetivo o de la mera certeza al pensamiento objetivo pues solamente el pensamiento expresado lingüísticamente puede someterse a la discusión pública Y la aparición de la crítica es el resultado de un proceso evolutivo, en el cual han surgido diferentes funciones lingüísticas.<br />Es entonces cuando Popper recurre al psicólogo Bühler quien formuló la doctrina de las tres funciones del lenguaje 1) la función expresiva o sintomática, que consiste en manifestar el estado interno de un organismo emisor, principalmente sus sentimientos (valores: revelador/no revelador); 2) la función estimuladora o señalizadora, que consiste en provocar o desencadenar una reacción en otro organismo receptor (valores: eficiencia/no eficiencia) y 3) la función descriptiva, en la que se representan estados de cosas (valores: verdadero/falso) <br />Las dos primeras son las funciones primarias, presentes incluso entre las plantas, los animales y hasta en algunas máquinas, y la tercera es la superior, exclusiva de los seres humanos. Además, Popper agregó una cuarta función superior que es la argumental o explicativa, que consiste en dar razones para defender o atacar la verdad o falsedad de alguna proposición (valores: validez/invalidez).<br />Como vemos, frente a otras concepciones, Popper nos dice que el lenguaje no sólo es vehículo de emociones y estímulos, no sólo expresa y comunica, sino que también sirve para entablar pretensiones de verdad y validez.<br />La función argumentadora es la más elevada y es la última en aparecer en el proceso evolutivo. La crítica es la invención de una selección consciente de teorías que substituye a la simple selección natural: si una teoría o hipótesis sobre la realidad es equivocada, se le deshecha. Es decir, se deja morir las teorías en lugar de poner en peligro la propia vida o de la especie. Incluso, por medio de la crítica, se les deshecha antes de que hayan sido puestas en práctica <br />En efecto, el lenguaje permite, primero, la objetivación de las teorías, segundo, su crítica intersubjetiva y, tercero, su selección consciente y racional, en lugar de una selección natural que trae consigo la muerte de los organismos en caso de que sus teorías estén equivocadas. La crítica es la continuación de la tarea de la evolución, pero de modo consciente (Popper y Lorenz, 1992, pp. 45-50 y 54-55).<br />Para Popper el lenguaje humano no es sino un desarrollo y perfeccionamiento de una capacidad “natural”, pero señala que, además de expresar, estimular o, en general, comunicar, en él se puede argumentar en torno a la verdad y falsedad de las teorías, cosa imposible en el lenguaje de los niveles inferiores.<br />Pero, además, con las funciones superiores del lenguaje se origina un mundo nuevo, accesible sólo para los seres humanos: el mundo de los productos objetivos del pensamiento o el Mundo 3 (el Mundo 1 es físico o natural y el Mundo 2 es el psicológico o subjetivo). Éste es el mundo no sólo de las teorías científicas, sino también de las obras de arte, es decir, de la cultura, pues una vez creada una teoría o una obra se independiza de su autor, tiene consecuencias imprevistas e imprevisibles, pero completamente necesarias y puramente lógicas, de tal modo que aquél tiene que descubrirlas y tratar de entenderlas. <br />Por otro lado, aunque el Mundo 3, emerge gracias a los Mundos 1 y 2 y tiene sus condiciones de posibilidad y de existencia en ellos e interaccionada con ellos, no se reduce ni se identifica con ninguno de ellos, sino que es autónomo o se rige por medio de leyes propias. Sus productos tienen propiedades que no poseen los mundos previos: precisamente, la verdad y la validez <br />Por ello, no es raro que Popper sostenga que el interés primero de la ciencia y de la filosofía sean las funciones superiores (descriptiva y argumental), pues, para él, una teoría es un sistema argumentativo cuyo rasgo esencial es predecir o explicar un fenómeno particular por medio de un conjunto de leyes universales y condiciones iniciales (y en caso de que la predicción sea falsa, una o todas las leyes quedan “falsadas”) <br />Crítica pragmática a las ideas popperianas sobre el lenguajeLas ideas de Popper sobre el lenguaje son sumamente interesantes, sin embargo, se podría cuestionar su sustento científico, es decir, hasta qué punto la biología las apoya. Sin embargo, de momento me interesa hacerles otro tipo de cuestionamientos, referentes al lugar que le asignan a la pragmática.<br />Popper se opone, con razón, a las teorías expresionistas para las cuales el lenguaje se reduce a un medio de expresión del estado interno de un sujeto y frente a ellas afirma que el lenguaje también sirve como vehículo de “productos objetivos”, tales como las teorías científicas. Pero, igualmente, se opone a las teorías conductistas que sólo dan una explicación física o causal del lenguaje y que no pueden dar razón de las funciones superiores de éste. Sin embargo, parece no conocer otras opciones a esas doctrinas que el cognitivismo pre-pragmático que sostiene, el cual, como mostraré en seguida, entraña serios problemas.<br />Popper reconoce la existencia de otras funciones, además de la expresiva, estimuladora, descriptiva y argumentativa, como la prescriptiva o directiva, pero sostiene que, en esencia, éstas son parte de las funciones inferiores, concretamente de la estimuladora, pues consisten, según él, simplemente, en desencadenar ciertas reacciones en otros organismos.<br />No obstante, es sumamente cuestionable que la función por medio de la que se interactúa con otros seres humanos, y dentro de la cual está incluido el lenguaje de la moral, se reduzca a un mero proceso de estímulo-respuesta. <br />Lo cierto es que las relaciones entre individuos en una sociedad no se reducen a relaciones causales, sino que están regidas por reglas y valores, los cuales pueden justificarse racionalmente y, debido a esto, los sujetos pueden entablar pretensiones de validez respecto de ellas.<br />Por otra parte, Popper sostiene que la función descriptiva, que permite plantear el problema de la verdad, es la más importante de todas. <br />Ciertamente, concede un lugar privilegiado a la función argumentativa, pero la concibe de una forma particularmente estrecha, como dedicada a la discusión de las descripciones del mundo y regida por un valor puramente sintáctico, pues su idea de validez es la relación deductiva que se da entre la forma lógica de los enunciados.<br />Sin embargo, la verdad es que la función argumentativa supone la intersubjetividad, pues argumentar no es solamente establecer relaciones lógicas entre enunciados, sino que consiste en interactuar con otros sujetos y no únicamente estimulándolos, sino, principalmente, llegando a acuerdos racionales con ellos (Popper, 1995b, pp. 185-188).<br />No toma en cuenta que las funciones descriptiva y argumental suponen y son posibles gracias a la pragmática, entendiendo por ella no, desde luego, las relaciones de estímulo-respuesta entre organismos ni tampoco solamente la relación entre el lenguaje y el usuario de éste sino, fundamentalmente, las relaciones que establecen entre sí los hablantes del lenguaje, pues el lenguaje es un tipo acción -desde luego, social-, sometida a reglas y valores, que permite llegar a acuerdos, es decir, que hace posible el racionalismo crítico y la sociedad abierta que propone y defiende.<br />Para la filosofía de la ciencia, dice Popper, no es importante lo que expresa el sujeto (si es revelador o no) ni el estímulo que produce (si es eficaz o no lo es), sino únicamente lo que describe (si es verdadero o falso) y cómo lo justifica (válida o inválidamente); es decir, sólo es importante el contenido semántico o la estructura sintáctica del lenguaje, no los efectos psicológicos o físicos y mucho menos los propiamente pragmáticos.<br />Por ejemplo, un caso de la función estimuladora sería un rugido, ya que por medio de él un animal puede provocar una reacción en otros organismos, sean de su misma especie o de otra especie. Pero para Popper también lo sería una orden, la cual, obviamente, es completamente diferente a un simple rugido, pues quien ordena no simplemente provoca una reacción instintiva o mecánica (o expresa su estado interno), sino que entabla una pretensión de validez la cual, a su vez, supone la aceptación por parte del receptor de un conjunto de reglas y valores así como de una comunidad no sólo lingüística sino, inclusive, de forma de vida (y, dependiendo de esto, esa orden será o no obedecida).<br />Popper parece creer que las relaciones entre los seres humanos son relaciones puramente causales, por lo que no pueden estar regidas por otro valor que no sea la eficacia.<br />No distingue, entonces, en términos habermasianos, entre la acción estratégica, medios-fines y orientada al éxito, y la acción comunicativa, orientada al entendimiento y a llegar a consensos. Sin embargo, la acción estratégica sólo tiene que ver con objetos y relaciones entre ellos o con seres humanos o personas tomadas como objetos, es decir, como medios o instrumentos para conseguir ciertos fines.<br />Lo anterior pone de manifiesto que, por lo menos en el caso de su concepción de las funciones del lenguaje, Popper sigue preso del paradigma del sujeto, pues sólo a una conciencia encerrada en sí misma el mundo social se le presenta como un conjunto de objetos que ha de modificar según sus intereses y no como formado por personas con las que tiene que entenderse o llegar a acuerdos.<br />Popper acepta que, sobre todo en el lenguaje humano, en una misma situación lingüística, pueden coexistir varias de las funciones antes mencionadas o incluso todas (por ejemplo, un emisor, al aseverar y argumentar acerca la verdad de un estado de cosas, también puede expresar su estado de ánimo e intentar modificar la conducta del receptor).<br />Pero en su perspectiva la función argumentativa está claramente subordinada a la descriptiva, pues, en realidad, nos dice, sólo se puede argumentar racionalmente entorno a cuestiones de hecho, acerca de su verdad o falsedad, y no sobre cuestiones normativas, o sólo se puede argumentar sobre ellas si se les trata como aseveraciones acerca de estados de cosas, esto es, sobre el estado físico de los sujetos, su conducta, la adecuación de ésta respecto de ciertos patrones, etc., pero olvidándose totalmente de su especificidad propia.<br />Y para Popper en la función argumentativa sólo se puede discutir acerca de cuestiones cognoscitivas porque, como los positivistas lógicos, no sólo distingue tajantemente entre cuestiones lógicas y de hecho, sino también entre éstas y las cuestiones de derecho, referentes al deber ser, las cuales sólo son, según él, asunto de decisión personal, gusto, emociones y sentimientos, pero no de lógica y de pruebas empíricas y, en ese sentido, son irracionales <br />La única discusión posible referente a una acción o regla moral sería, desde su perspectiva, en términos de su eficacia o de su relación lógica respecto de otras reglas o acciones, pero no en términos de su validez o justificación y, mucho menos, en términos de su bondad o justicia (Habermas, 1994, pp. 77-79).Lo anterior conduce a varios problemas en la filosofía popperiana porque recordemos que en ella el establecimiento de la base empírica para la contrastación de las teorías científicas depende de una convención, es decir, de una decisión (Popper, 1990, pp. 89-99).<br />Por otra parte, algo más grave, la decisión misma a favor de la racionalidad se convierte igualmente en una cuestión irracional, pues obviamente no es un asunto meramente lógico ni se puede derivar directamente de los hechos; y con la elección entre formas de gobierno y su justificación sucede lo mismo. En efecto, la ingeniería social, gradual, por partes o fragmentaria, que propone Popper en su filosofía política, se plantea únicamente el problema de cómo conseguir ciertos fines, pero no cuáles son los fines se han de buscar (Popper, 1996, pp. 72-84).Finalmente, el defensor de la racionalidad, el archienemigo del irracionalismo, el crítico implacable de aquellos que hacen consideraciones sociológicas respecto de la ciencia (Popper, 1992), se ve imposibilitado de dar cuenta racionalmente, ya no digamos de la racionalidad, la ciencia y la sociedad abierta, sino incluso de su propia postura (Habermas, 1988, pp. 21-70).<br />Conclusiones: el método crítico, la intersubjetividad y la objetividad de la cienciaAntes he dicho que la concepción del lenguaje de Popper adolece de ciertas carencias, principalmente de una concepción inadecuada de la dimensión pragmática del lenguaje. No obstante, su concepción de la ciencia tiene como a priori a la intersubjetividad y supone un enfoque pragmático. <br />Lo anterior puede resultar extraño ya que Popper es conocido como crítico del convencionalismo, el sociologismo y de toda forma de relativismo y para algunos la simple mención de cuestiones sociales corre el riego de infectar mortalmente de irracionalismo a cualquier planteamiento dentro de la filosofía de la ciencia.<br />No obstante, desde La Lógica de la investigación científica, consideró que el único método científico es el método crítico, el cual consiste no sólo en enunciar claramente los problemas, proponer soluciones y examinarlas, analizar las consecuencias lógicas de cada propuesta o esforzarse por echar abajo cada solución, en lugar de defenderla, sino que también consiste en averiguar qué han pensado y dicho otros acerca del problema en cuestión, por qué han tenido que afrontarlo, cómo lo han formulando y tratado de resolver <br />Así, mientras que las primeras características parecerían dejar abierta la posibilidad de que un sujeto individual, sin necesidad de contacto o cooperación con otros sujetos, pudiera adoptar una actitud crítica, las últimas dejan en claro que la crítica es fundamentalmente un asunto intersubjetivo <br />Popper dice, efectivamente, que la crítica consiste en la discusión racional con los demás, presentando argumentos y contraargumentos, es decir, supone una comunidad lingüística, sujetos que utilizan efectivamente el lenguaje, reglas y valores que les rigen, etc.<br />La crítica no es algo meramente natural o heredado genéticamente, no se reduce a una actitud subjetiva o a cierto estado mental ni tampoco a un procedimiento formal o lógico, sino que es una actividad social. Incluso, podríamos decir que es una práctica históricamente constituida, pues no ha existido en todas las sociedades. De hecho, para Popper la crítica es una tradición surgida en Grecia alrededor del siglo VI antes de nuestra Era <br />Y si para él la crítica supone ciertas condiciones sociales específicas, lo que hace objetiva a la ciencia es el carácter público de su método, lo cual implica instituciones sociales creadas para fomentar esa objetividad. En efecto, la objetividad sólo puede explicarse en términos de ideas sociales como la competencia, la tradición, las instituciones y el poder del estado <br />Lo anterior nos remite más allá de la mera pragmática, a saber, al estudio de las relaciones entre la ciencia y las condiciones sociales e históricas, sin embargo, ése es tema de otro trabajo.<br />Al menos espero haber sugerido en este que en la filosofía de la ciencia actual existe la necesidad tanto de profundizar el giro lingüístico a través de un giro pragmático así como de iniciar el diálogo entre las diferentes tradiciones filosóficas, ya que en unas podemos encontrar respuesta a algunos de los problemas de las otras.<br />Sería una irresponsabilidad plantear el giro sociológico en la filosofía de la ciencia (sobre todo, la propia de la tradición anglosajona o analítica), cuando todavía se desconoce el pragmático. Por el momento, debo conformarme con haber hecho algunas precisiones pragmáticas sobre el racionalismo crítico de Popper.<br />En concreto, traté de mostrar que su concepción de la ciencia no sólo nos remite a un enfoque pragmático sino incluso sociológico, pues nos dice que la ciencia se basa en el método crítico y éste, a su vez, es posible gracias a la intersubjetividad y a diversas instituciones sociales.<br />Sin embargo, el justificado rechazo popperiano del psicologismo le llevó a un rechazo injustificado y dañino de la pragmática y de todo enfoque sociológico de la ciencia; digo “dañino” porque debido a él no puede dar cuenta cabal de la ciencia ni de su propio trabajo, por lo que termina por introducir, por la puerta de atrás, los factores sociales y pragmáticos.<br />Así, aunque a nivel proposicional tiene una concepción incorrecta de la pragmática y rechaza los enfoques sociológicos, de todas maneras, para dar cuenta de la ciencia hace uso de ella y, también, de nociones sociológicas, como la intersubjetividad.<br />No estoy diciendo que su filosofía está completamente equivocada o que se encuentra invalidada por una gran contradicción pragmática, sino, más bien, que debe ser desarrollada y completada por medio del giro pragmático.<br />De hecho, sería bueno recordar que Habermas, partiendo de la teoría del lenguaje de Bühler y de la propia teoría popperiana del mundo 3, además de la teoría de los actos de habla y de la hermenéutica alemana, desarrolló su teoría de la acción comunicativa en el libro del mismo nombre <br />4. EL LENGUAJE DE LOS TEXTOS CIENTÍFICOS<br />4.1. ASPECTOS PRAGMÁTICOS. <br />a) Emisor: un científico. Un emisor con un conocimiento exhaustivo sobre la materia que escribe. <br />b) Canal: Textos escritos, conferencias. <br />c) Receptores: Se impone un distanciamiento entre el emisor y el receptor .<br />d) Expertos: el receptor posee un alto nivel de conocimientos lingüísticos y de la disciplina en cuestión. <br />e) Formativos: los receptores, sin ser expertos, tienen cierta formación en una materia o necesidad de iniciarse en ella. <br />f) Divulgativos: público amplio e indeterminado.<br />g) Código: Mixto: mezcla de código lingüístico más códigos formales (fórmulas matemáticas, nomenclatura química, etc) <br />h) Mensaje: Los contenidos científicos se caracterizan por tres rasgos fundamentales: <br />Validez universal <br />Objetividad: pueden proponerse diferentes explicaciones de un <br />fenómeno determinado, pero siempre se precisan pruebas que las avalen. <br />Necesidad de rigor y claridad en la exposición.<br />i) Intención del discurso: <br />Informar y explicar. <br />Divulgar los avances producidos en el ámbito de la ciencia y la técnica.<br />4.2. ASPECTOS ESTRUCTURALES. <br />a) El tema o eje vertebrador. Los textos técnicos y científicos pretender transmitir conocimientos objetivos sobre la realidad física, tanto del entorno como del hombre. Se separan así de los textos humanísticos, cuyo objeto de estudio es el entorno y el ser humano, en su vertiente psíquica. La separación entre ambas no es tajante. El elemento que mejor separa ambos textos es la intención del emisor: la objetividad es propia de la ciencia y de la técnica, mientras que las humanidades no rechazan la subjetividad. <br />b) Variedades discursivas. Predomina la exposición y la argumentación. Pero puede aparecer la descripción: sirve para delimitar el objeto de estudio a análisis. Tampoco es extraña y la narración, especialmente en los enfoques historicistas. c) Tipo de estructura. Depende, en buena medida, del método científico adoptado. <br />El método deductivo cornienza con una idea general y se desarrolla luego esa idea presentando casos particulares, detalles concretos, ejemplos, etc. Este método impone una estructura analizante ya que permite analizar la idea inicial en sus diferentes aspectos. Se suele utilizar <br /> ENUMERACIÓN EJEMPLIFICACIÓN COMPARACIÓN DEFINICIONES: <br />Aclaran conceptos complicados (textos científicos), o matizan el significado de conceptos (textos humanísticos) <br /> <br /> DESCRIPCIONES TÉCNICAS: Informan cómo es una determinada parcela de realidad.<br />El método inductivo Se presenta primeramente la información de aspectos concretos, para llegar a la idea general que explica toda la información anterior y que funciona como conclusión. Se llama también estructura sintetizante,y a ella se asocian también otros procedimientos de estructuración : <br /> RELACIONES LÓGICAS: La  ordenación viene determinada por una relación lógica entre las diferentes partes del discurso. La más frecuente es la relación  causa - efecto. Otras habituales son la relación  entre el planteamiento de un problema y su solución, afirmación - demostración, etc. En estos casos, habrá que prestar especial atención a los conectores utilizados. <br /> ARGUMENTACIONES <br /> RESUMEN DE IDEAS: Se trata de pequeñas recapitulaciones de ideas o conceptos especialmente complicados<br />4.3. ASPECTOS LINGÜÍSTICOS.<br /> Lenguaje preciso, riguroso, de fuerte estructuración lógica, capaz de exponer con claridad los contenidos conceptuales que hay que transmitir. <br />a) Nivel morfológico. <br />Predominio de adjetivos especificativos, que precisan el significado del sustantivo hasta el punto de designar entidades diferentes. Es habitual la presencia doble de adjetivos Uso del plural y del artículo de generalización. Empleo de formas verbales del modo indicativo, en especial en presente atemporal. Utilización de la 1ª persona plural, o plural de modestia. En algunos casos obedece a un sujeto plural: la ciencia y la tecnología no es hoy labor individual, sino de equipo.<br />b) Nivel sintáctico. <br />Construcciones sintácticas claras, bien ordenadas. Se combinan oraciones simples con subordinadas lógicas (condicionales, causales, etc) <br />Abundantes incisos, explicaciones aclaratorias y ejemplos<br />c) Nivel léxico- semántico. <br />Léxico preferentemente denotativo Tendencia a la monosemia, es decir, al empleo de términos con un único significado Abundante uso de tecnicismos (xenismos, préstamos, neologismos y cultismos) propios de cada disciplina científica. Tienen un grado considerable de universalidad y rigor.<br />d) Nivel retórico. <br />Utilización de la 1ª persona plural, o plural de modestia. Puede no ocultar al emisor. El emisor puede atraer al receptor a su terreno haciéndole partícipe de sus ideas. Aparece con más frecuencia en los textos humanísticos, pero no está ausente de los científicos, especialmente en los divulgativos.<br />FALACIAS <br />No deja de ser sorprendente que, a pesar de la lógica, seguimos equivocándonos o construyendo mal nuestros razonamientos. A este fenómeno nos referimos cuando hablamos de falacias. Platón solía decir que “los razonamientos, como los hombres, a menudo son hipócritas”. Las falacias son los razonamientos, que aún siendo incorrectos, son psicológicamente persuasivos. Son formas de razonamiento que parecen correctas, pero cuando se las analiza cuidadosamente resultan no serlo. La comprensión de estas falacias, nos ayudará a conocerlas y a no ser engañados por ellas. El estudio de las falacias se remonta a la Antigüedad, a la Retórica de Aristóteles, y a la Oratoria de los romanos. En la actualidad ha adquirido un gran interés, incluyéndose bajo el epígrafe de Lógica informal o Pensamiento crítico. <br />También son conocidos como argumentos aparentemente correctos, que no dicen todo lo que tienen que decir, sino que ocultan sus intenciones manipuladoras.<br />Pero en lógica el término “falacia” se aplica exclusivamente a errores del razonamiento que resultan fáciles de cometer.Las falacias lógicas se suelen clasificar en formales y no formales. <br />FALACIAS FORMALES <br /> Son argumentos no validos que aparentemente parecen ser validos , y esto nos puede llevar a pensar de modo erróneo que son correctos. Principales ejemplos de Falacias Formales:<br />Ejemplo: Todos los pájaros tienen pico, el ornitorrinco tiene pico por lo tanto es un pájaro. <br />1- Afirmación del consecuente <br />Razonamiento que partiendo de un condicional (si p, entonces q) y dándose o afirmando el segundo: q o consecuente, se concluye p, que es el primero o el antecedente. <br />2- Negación del antecedente<br /> Razonamiento que partiendo de un condicional (si p, entonces q) y negando el primero, que es el antecedente, se concluye la negación de q, que es el consecuente.<br />Ejemplo: <br />Si tengo que hacer una tarea (p) (entonces) , uso el computador (q) ; no tengo que hacer una tarea (niego q) . Entonces, no uso el computador (concluyo la negación de q). <br />3- Silogismo disyuntivo falaz <br /> Razonamiento que partiendo de una disyunción y, como segunda premisa, se afirma uno de los dos componentes de la disyunción, se concluye la negación del otro componente.   Ejemplo: <br />Te gusta la música (p) o te gusta la lectura (q); te gusta la música (afirmo p). Entonces no te gusta la lectura (concluyo la negación de q) <br />FALACIAS NO FORMALES <br />Las falacias no formales son razonamientos en los cuales lo que aportan las premisas no es adecuado para justificar la conclusión a la que se quiere llegar. Se quiere convencer no aportando buenas razones sino apelando a elementos no pertinentes o, incluso, irracionales. Cuando las premisas son informaciones acertadas, lo son, en todo caso, por una conclusión diferente a la que se pretende. Las falacias informales, en este caso su validez no se debe a la incorrección de su forma, sino a otras causas como: la ambigüedad del lenguaje , la complejidad del asunto que se está tratando en el argumento , etc.<br />Ejemplo.: Un grupo de amigos está hablando de varios temas; terminadas todas las charlas, uno de los amigos hace una pregunta ya formulada anteriormente. Esto quiere decir que el chico no estaba prestando atención. <br /> 1.- Falacia ad hominem (Dirigido contra el hombre) <br /> Esta falacia se comete cuando se pretende desaprobar una afirmación mediante el cuestionamiento moral de la persona que la expresa, es decir, se ataca a la persona en lugar de refutar lo que dice. Consiste en atacar una opinión descalificando a quien la defiende.ch lucha junto a las madres de plaza de mayo por la recuperación de los chicos perdidos durante la época de la dictadura o sea por el bienestar de las familias; él y su hermano fueron condenados por asesinar a sus padres. Por lo tanto no es la persona indicada para lo que está haciendo. <br />Ejemplo: "Los ecologistas dicen que consumimos demasiado energía; pero no hagas caso porque los ecologistas siempre exageran. <br /> Ejemplo: No podemos fiarnos de este estudio sobre los efectos del tabaco sobre la salud humana, ya que lo ha financiado la industria tabacalera. <br />2.- Falacia ad baculum (Se apela al bastón) <br />Razonamiento en el que para establecer una conclusión o posición no se aportan razones sino que se recorre a la amenaza, a la fuerza o al miedo. Es un argumento que permite vencer, pero no convencer.<br /> Quien comete esta falacia apela a las amenazas o a la fuerza para convencernos. Es frecuente usarla cuando faltan o fracasan los argumentos raciona-<br />Les y quienes lo practican son las personas que tienen poder, ya sea político, militar y social, etc.<br />Argumentos racionales y quienes lo practican son la personas que tienen poder , ya sea político , militar , social , etc.<br /> Ejemplo:"No vengas a trabajar a la tienda con éste piercing; recuerda que quién paga manda”. <br />Ejemplo: Debes conducir respetando las normas de circulación, porque de lo contrario te multarán. . <br />3.- Falacia ad verecundiam (Se apela a la autoridad) <br />Este error lógico se comete cuando se trata de utilizar a un experto para demostrar algo no relacionado con el campo de competencia del experto, o se cita a un experto en un tema como dando por supuesto que la opinión del experto es infalible. <br />Ejemplo: Greenpeace nos informa que los barcos japoneses navegan nuestros mares cazando ballenas. Como Greenpeace es una Organización Mundial que se especializa en este tema lo que nos dice es verdad. <br /> Ejemplo:"Según el alcalde, lo mejor para la salud de los ciudadanos es asfaltar todas las plazas de la ciudad" <br /> Ejemplo: más moderno es el uso de famosos en anuncios: un producto que deberías comprar/usar/apoyar sólo porque tu famoso favorito lo hace.<br />Ejemplo: La homeopatía es una terapia eficaz ya que hay médicos que la recomiendan.<br />4.- Falacia ad populum (Dirigido al pueblo provocando emociones) <br /> Este error lógico se comete cuando se juega con los sentimientos populares, o se dice a los oyentes lo que éstos quieren oír. (Conocido también como Falacia del mal uso de la democracia.) <br />Apelación al pueblo: se comete esta falacia cuando se pretende lograr la aceptación popular de determinada conclusión, produciendo ciertas emociones en la gente. Es un recurso muy corriente en el discurso político y en la publicidad. Es una argumentación demagógica o seductora.<br />Ejemplo: En su campaña un político aseguro que "iba a limpiar el riachuelo".<br />Ejemplo: "Tenemos que prohibir que venga gente de fuera. ¿Qué harán nuestros hijos si los extranjeros los roban el trabajo y el pan?"<br />Ejemplo: ¿Cómo no va a existir Dios? ¿Puede tanta gente estar equivocada? <br />5.- Falacia ad ignorantiam (Por la ignorancia) <br />Este error lógico se comete cuando se razona en el sentido que si una posición no puede ser demostrada, la otra gana por defecto, siendo que podría haber más de dos posibles explicaciones, sin haber evidencia independiente disponible<br />Razonamiento en el que se pretende defender la verdad (falsedad) de una afirmación por el hecho que no se puede demostrar lo contrario. <br />Ejemplo: Existe vida extraterrestre puesto que nadie ha probado lo contrario.<br /> Ejemplo: Se cree que existe una cuarta dimensión, como nadie a llegado debemos pensar que es verdad.<br />Ejemplo: "Nadie puede probar que no haya una influencia de los astros en nuestra vida; por lo tanto, las predicciones de la astrología son verdaderas" <br />6.- Falacia Post hoc... (Falsa causa) <br />Este error lógico se comete cuando se razona que algo es la causa de alguna otra cosa sencillamente porque la primera es anterior en el tiempo.<br />Razonamiento que a partir de la coincidencia entre dos fenómenos se establece, sin suficiente base, una relación causal: el primero es la causa y el segundo, el efecto. Clásicamente era conocida con la expresión: "Post hoc, ergo propter hoc" (Después de esto, entonces por causa de esto).<br />Ejemplo: <br />El cáncer de pulmón se presenta (frecuentemente) en personas que fuman cigarrillos; por lo tanto, fumar cigarrillos es la causa de este cáncer"<br />

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