2 AdvA Mafalda y Manolito

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Dos visiones ante una misma realidad, Mafalda y Manolito. Juan el Bautista es esa piedra. Leer Mateo 3,1-12

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2 AdvA Mafalda y Manolito

  1. 1. Mafalda y Monolito Homilía del 2° Domingo del Adviento, ciclo A. 8/12/13 Dos visiones ante una misma realidad, Mafalda y Manolito. Juan el Bautista es esa piedra. Leer Mateo 3,1-12 1. Una Piedra En este día, segundo domingo de Adviento, y también para nosotros primeras comuniones, quería compartir con ustedes un pequeño texto, hecho en forma de viñeta de Quino, con ese personaje que quizás muchos de ustedes conozcan, que se llama Mafalda. ¿Conocen a Mafalda? Si. Bueno. Les voy a contar una tira de Mafalda y de ahí vamos a tratar de sacar la enseñanza. En la tira se ven dos personajes. Uno Mafalda y el otro Manolito, otro personaje claramente diseñado allí por Quino, como dos formas de ver la realidad. Y aparece Mafalda, con esta novedad, había encontrado una piedra. Entonces le dice a Manolito así: “Mirá que linda piedra encontré, Manolito”. Y se la muestra. Y Manolito, que es el hombre materialista, utilitario, de este tiempo, qué le dice? “¿Linda? Es una piedra, ¿Qué tiene de lindo?”. Entonces se ve en la tira final, Mafalda que se vuelve por el camino que había venido y Manolito por el otro y cada uno de ellos dice, para sus adentros, pensando en el otro: “¡Pobre…!”
  2. 2. 2. No ver Mafalda porque vio la belleza de la piedra, el otro no ve nada. Y Manolito porque ve solo una piedra, qué es una piedra. Y nos puede pasar así con las cosas de Dios. Y ahí está el tema. Y Dios quiere comunicarse con nosotros y lo hace de las maneras más insólitas. 3. Un loquito Elige un hombre, veamos el texto del evangelio de hoy, un tipo llamado Juan el Bautista, que vivía en el desierto, que se vestía con una túnica de pelos de camello, y un cinturón de cuero. Y se alimentaba con langostas y miel. Se aparece el tipo allí y viene en nombre de Dios. Nos descoloca a todos. Imaginen ustedes, hoy, aparece en las orillas del río Paraná, un tipo vestido así y dice a todos: vengo en nombre de Dios a darles un mensaje. ¿Qué diríamos nosotros? Lo vamos a ir a escuchar? Un loco es. Hay que encerrarlo en Oliveros (loquero) ya! Sin embargo, Dios elige para hablarnos, los lugares más insólitos. Cuando se suponía que Dios tenía que hablarnos a través del Sumo Sacerdote o desde el templo, o algo así, elige un loquito allá en el desierto que va y pide que se bauticen en las aguas del Jordán y que se conviertan. Guarda eh! Porque es el mensaje de Dios! 4. Oído atento Es la Palabra de Dios que habla desde los lugares más insólitos. Por eso, el Adviento, este tiempo en el que hemos entrado, necesita de nosotros un oído atento. Dios habla. Posiblemente nosotros no estemos preparados porque estamos en el ruido del mundo, entonces no sabemos escucharlo.
  3. 3. 5. Primeras comuniones Yo quisiera que hoy leamos este mensaje de Dios, estos niños que se preparan para la comunión, que hoy van a recibir por primera vez a Jesús en la Eucaristía; qué nos dice esto? Hay un mensaje de Dios para nosotros aquí! Qué lejos estamos nosotros!, nos viene a decir. Qué lejos de esta blancura de estos niños!. Qué lejos estamos. Cuánto necesitamos que Dios nos transforme! Cuánto necesitamos que Dios nos sane! Que nos haga de nuevo! Cuánto necesitamos que Él se fije hoy en nosotros y nos haga así una nueva criatura. 6. Signo en medio nuestro Por eso, el signo de las comuniones, es el signo de Dios en medio nuestro, en medio de nuestras familias. Dios quiere decirnos algo. Más allá de la fiesta, más allá de los vestidos, más allá de las fotos y de la comida. Más allá; lo que no se ve. Dios quiere dejarnos un mensaje. Hoy a nosotros. En medio de todo esto y a través de estos niños. Así como lo hizo con Juan el Bautista. Así como lo hizo con Jesús, un artesano de Nazareth. O como lo hizo con María, una ama de casa, en un pueblo perdido en las montañas de Galilea. O
  4. 4. como lo hizo con los Apóstoles, muchos de ellos, pescadores, sin instrucción, gente de lo más humilde. 7. Un Bebé en un pesebre Vienen al mundo a decirle: Dios está con nosotros. Jesús es el Hijo de Dios y ha resucitado y está vivo. Él es nuestra esperanza. Y por eso, la Iglesia nos dice hoy: preparen el corazón. Así como Juan nos viene diciendo. Porque Jesús viene. Preparen el corazón porque se acerca la Navidad. Y el signo de Jesús en la Navidad es un Bebé en un pesebre! Cuál es el signo? Nadie se dio cuenta. Había nacido el Señor. 8. Ver la piedra Hoy puede pasarnos a nosotros, que todavía estemos como esa gente de allí (de la Palestina), que ni siquiera se enteró de lo que pasó. Como Manolito cuando vió la piedra. Una piedra...! O nosotros cuando vemos un Bebé. Un
  5. 5. Bebé, nada más. ¡Dios está ahí! Y quiere hablarnos, y viene a nosotros. No nos perdamos esta riqueza. Que recuperemos el mensaje de Dios. Que nos habla desde donde Él quiere. Y por eso debemos estar atentos. El oído atento, la mirada vigilante, buscando porque Dios está por aparecer en medio nuestro. 9. con el Espíritu Santo Dice Juan el Bautista: Viene uno detrás de mí, que es más poderoso que yo, yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de sus sandalias. Yo los bautizo con agua, El los bautizará con el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios y con fuego. El fuego de Dios. El viene a hacer nuevas todas las cosas. Por eso, el oído atento. Dios habla. Y esto es lo más importante de la celebración de hoy. Dios nos habla. Se quiere comunicar con nosotros. Quiere hacernos sus amigos.

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