La posada del silencio nº 3, curso vi

276 visualizaciones

Publicado el

0 comentarios
0 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
276
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
74
Acciones
Compartido
0
Descargas
1
Comentarios
0
Recomendaciones
0
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

La posada del silencio nº 3, curso vi

  1. 1. Los platos de la vergüenza 19/09/2014 Menús y platos solidarios, una campaña de una ONG junto con TVE ha sido lanzada como negocio de imagen mutua, usted se pone las botas en uno de esos restaurantes de varios tenedores y es solidario con los niños hambrientos, ¿se puede caer más bajo? Pídase usted unos Chipirones en su tinta rellenos de marisco o quizás unas manitas de pernil rellenas de boletus y foie...y subirá su "solidaridad" igual que sube la cotización de los realitys de cocina que abundan en los canales de las televisiones en España. La campaña de "Restaurantes contra el hambre, platos que alimentan" está insertada en aquello que ya se denunció hace muchos años de la buena conciencia; y en esa falsa proporcionalidad de que en la medida que soy más animal soy más solidario. En los últimos años en España se está promocionando una cultura del refinamiento culinario, en un país con 1.800.000 familias con todos sus miembros en paro. Quizás porque interesa promocionar a España como país de hosteleros de "calidad" con empleos de "precariedad". Otros datos nos dicen que la pobreza y la marginación se están volviendo crónicas en muchas familias en España, según los informes de Cáritas. Pero si hablamos de los empobrecidos de la tierra podemos hacer referencia a la subida del precio de los alimentos básicos para bastas regiones de África o Asia por pura especulación de futuros, o que en países como Venezuela hagan falta 5 salarios para garantizar la alimentación de una familia. El asistencialismo es un cáncer, y la conciencia que crea favorece bastardos objetivos comerciales. Pero llegarán las navidades y nos meterán en los medios y en las calles los rastrillos, las campañas televisivas, la lotería...etc. Denunciémoslo. En la palabra solidaridad, Juan Pablo II puso el listón bien alto cuando afirmó, "solidaridad es compartir hasta lo necesario para vivir", esa es la mirada. Autor: Juan Rodríguez
  2. 2. PIB, desarrollo humano y bienestar Creado el 19 septiembre 2014 por Manfred Nolte Manfred Nolte. Se atribuye a Robert Kennedy la frase de que el PIB (Producto interior bruto) “lo mide todo, excepto lo que hace que la vida valga la pena”. Sugerente mensaje que precisa de algunos importantes matices. Dos acontecimientos han volcado comentarios e informaciones que pueden ayudarnos en esta tarea. El primero se refiere al simposio organizado en mayo de este año por Naciones Unidas en Malasia bajo el lema ‘Alternativas al PIB’. El segundo se traduce en la reciente publicación del ‘Informe de Desarrollo Humano 2014’, cuya autoría corresponde igualmente a la referida Organización Multilateral[1]. ‘Nada nuevo bajo el sol’ acertó a expresar el sabio rey Salomón. En efecto. La profesión económica lleva lustros preguntándose por la efectividad de un registro que surgió en Estados Unidos para evaluar el éxito de las medidas acometidas para paliar la gran recesión del 29. Nadie le atribuyó entonces una relación directa con el bienestar. Pero como índice económico, el PIB cuenta con algunas ventajas. Carece de juicios de valor y mide lo que mide: bienes y servicios finales, monetizados. Y al caer su registro e incurrir la economía en recesión, el malestar que se traduce en desempleo y pobreza lanza una señal de alerta del máximo nivel: el PIB avisa. Por el contrario, las críticas son acertadas cuando se alude a las limitaciones del PIB como indicador de desarrollo y del bienestar. Siendo un agregado económico presta poca o ninguna atención a aspectos de distribución y a elementos de la actividad humana para la que no exista mercado ni en consecuencia valoración monetaria. La segunda, que mide flujos productivos y que, consiguientemente, ignora el impacto en las masas de riqueza, en los recursos naturales y en el medioambiente, en la problemática de género y otras. El PIB no distingue entre actividades beneficiosas o nefastas para el desempeño económico. La reconstrucción de una gran catástrofe, el tráfico de armas o el trazado de un viaducto de flagrante impacto ambiental se agregan de forma similar e indiscriminada en su cómputo. Los embotellamientos urbanos aumentan el consumo de gasolina y por tanto el producto global. Pero es a costa de un modelo regresivo que no hace sentirse a los conductores ni más felices ni más opulentos. De ahí las reacciones y la búsqueda de alternativas. Convendría medir e impulsar la alegría contenida en el corazón de las gentes más que el dinero guardado en sus bolsillos. Claro que, al indigente, tener algunos billetes más en el bolsillo le ayudará, sin duda, a acumular un poco más de alegría en su corazón. De modo que poner el bienestar o la felicidad por delante del PIB no significa despreocuparse del nivel de vida de las personas sino todo lo contrario. Un nivel de vida decente es requisito básico de dignidad. Una economía orientada a la maximización del bienestar de sus ciudadanos se preocupará más –y no menos- de reducir la pobreza y la desigualdad. Pobreza y privaciones son predictores inequívocos del malestar. Hacer crecer la renta de los más indigentes acarreará significativos dividendos de bienestar, a diferencia del mero crecimiento del PIB en abstracto, particularmente si los frutos de ese crecimiento se asignan desproporcionadamente a los más ricos. Por supuesto, el bienestar es algo más que dinero: la evidencia muestra que nuestro bienestar está determinado por toda una serie de factores ignorados por el análisis económico convencional, desde la salud hasta la seguridad del empleo. Y aún hay presupuestos más básicos y condicionantes. En su obra maestra ‘Desarrollo y Libertad’ el nobel Amartya Sen explica cómo en un mundo de opulencia, millones de personas siguen sin ser libres. Aunque técnicamente no son esclavos, se les niegan las libertades elementales y permanecen encarcelados en una u otra forma por la pobreza económica, la privación social, la tiranía política o el autoritarismo cultural. El objetivo principal del desarrollo es devolver la libertad a esos ciudadanos atenazados. Desde la libertad –argumenta Sen- se produce el avance de todas las capacidades humanas. El ‘Índice de desarrollo humano’ (IDH), que Naciones Unidas actualiza en su reciente ‘Informe de desarrollo humano’ de 2014 es la medida resumen de los logros en las dimensiones clave del desarrollo de la persona: una vida larga y saludable, el acceso al conocimiento a través del sistema educativo y un estándar de vida decente en términos de renta disponible. Encabezan la lista del IDH este año Noruega, Austria, Suiza, Holanda y Estados Unidos, aunque este ultimo se desploma 23 puestos si se ajusta el índice con el componente de desigualdad. El quinteto de países subsaharianos Nigeria, Republica Democrática del Congo, República Centroafricana, Chad y Sierra Leona ocupan las últimas posiciones. España se mantiene en su puesto número 27. Pero ni siquiera el IDH ampliamente consensuado en Naciones Unidas como indicador de bienestar y
  3. 3. desarrollo logra satisfacernos del todo. Su aplicación es más útil para comparar el estado relativo de los países en desarrollo y su progreso en el tiempo que para evaluar a los países avanzados. Al igual que el PIB, omite la problemática de los impactos medioambientales, de género, de derechos humanos o de libertades políticas y algunos aspectos más. Luego, también, quedan las encuestas a pie de calle. En su barómetro de Junio, el CIS ha pedido a los ciudadanos españoles que se puntúen el grado de felicidad entre cero, muy desgraciado y 10, superfeliz. La nota media obtenida ha sido del 7,2 que no está nada mal. Pero las medias siguen siendo la gran trampa estadística. Que se lo pregunten, si no, a los infelices de solemnidad. [1] NACIONES UNIDAS(2014): ‘The 2014 Human Development Report – Sustaining Human Progress: Reducing Vulnerabilities and Building Resilience’ http://hdr.undp.org/es Esclavas en una cárcel de oro Unas 320.000 mujeres inmigrantes se exponen a todo tipo de abusos en el sector del servicio doméstico de Hong Kong Myanmar ha prohibido a sus ciudadanas trabajar allí  FOTOGALERÍA Salir del maltrato y de la esclavitud Zigor Aldama Hong Kong 17 SEP 2014 - 17:17 CEST35 Kasmiah escapó de la casa donde trabajaba sin dinero ni documentación. / miguel candela Dora sabe que el infierno tiene facilidad para camuflarse de paraíso. Esta joven indonesia de 25 años llegó a Hong Kong con la esperanza de que trabajar duro en la ciudad más próspera de China —esa que
  4. 4. lucha por las libertades individuales y busca la creación de un modelo democrático que dé verdadero significado al lema "un país, dos sistemas"— le sirviera para salvar la vida de su padre. "Había enfermado gravemente y mi familia no tenía dinero para pagar el hospital. Así que decidí dejar a mi marido y emigrar para cubrir los gastos con mi trabajo". Como muchas otras compatriotas, Dora acudió a una de las agencias de reclutamiento que proliferan en la isla de Java y, después de pagar una exorbitante tarifa que la dejó en la ruina, voló a la excolonia británica para convertirse en una de las 320.000 mujeres extranjeras que trabajan en el sector del servicio doméstico de la ciudad. Pero Hong Kong le dio la espalda. Dora pronto descubrió que los destellos de neón de uno de los principales centros financieros mundiales dejan profundas sombras sin iluminar, y que el lujo y el glamur del territorio que Reino Unido devolvió a China en 1997 es una fachada que esconde una crueldad institucionalizada. "Primero fueron los insultos y el abuso verbal. La abuela exigía que hablase cantonés y no inglés, así que decidieron rechazarme y devolverme a la agencia que había tramitado mi contrato". Después de una semana de incertidumbre y desesperación, la readmitieron. "Lo hicieron con la condición de que trabajase también en el piso de enfrente, algo que es ilegal. Al principio protesté, pero vi que no tenía alternativa". Y entonces fue cuando comenzaron las palizas. "La mujer me agarraba del pelo, me golpeaba, y me sujetaba del cuello contra la pared. Pero no me atreví a decir nada, porque necesitaba el dinero para que tratasen a mi padre". Dora cobraba el salario mínimo estipulado por la ley —4.010 dólares de Hong Kong (400 euros)— a cambio de jornadas de trabajo de hasta 18 horas, seis días a la semana. Además, tal y como estipula la legislación de esta Región Administrativa Especial de China, estaba obligada a residir en el domicilio de la familia que la contrataba, lo cual la convirtió en una esclava. "Me enteré de que la chica anterior también había sufrido abusos, y de que la habían enviado de vuelta a Indonesia sin cobrar la mayor parte de lo que se le adeudaba, así que empecé a preocuparme". Su liberación llegó durante el Año Nuevo chino de la mano de una tragedia: la muerte de su padre. "Fue un golpe muy duro, pero me permitió escapar de allí porque ya no me urgía el dinero". Unas compatriotas le hablaron del centro de acogida Bethune House, abierto por unas inmigrantes filipinas en 1986, y allí encontró refugio, empatía, y consejo legal. Pocos días después interpuso una demanda por malos tratos contra la familia que la contrató. "Aunque soy consciente de que tengo todo en mi contra, ahora solo espero que se haga justicia". No es la única. De hecho, son tantas que la semana pasada Myanmar (antigua Birmania) decidió prohibir temporalmente a sus ciudadanas trabajar en el sector doméstico de Hong Kong y de Singapur, alarmada por lo extendidos que están estos abusos. Grace, filipina, firmó un contrato para trabajar en Hong Kong pero la familia la envió a la ciudad china de Dalian, algo ilegal / Miguel Candela En el pequeño edificio que administra la Misión para los Trabajadores Migrantes en el barrio hongkonés de Tsim Sha Tsui, una docena de mujeres cuyos casos resultan similares al de Dora han encontrado techo, comida, y comprensión. Los suyos son relatos de una decepción muy extendida que varía poco. "La mayoría ha contraído grandes deudas en sus países de origen para conseguir un contrato en el que tenían puestas muchas esperanzas. Han dejado atrás a sus hijos y a sus maridos porque creían que desde Hong Kong les proporcionarían una vida mejor", resume Esther C. Bangcawayan, la mujer filipina que dirige el centro. "La mayoría no quiere quedarse aquí, sino hacer algo de dinero para abrir un pequeño comercio y escapar de la pobreza en sus países de origen. Pero lo que encuentran es todo tipo de abusos: desde laborales, hasta sexuales". Sophia es india, tiene 44 años, y refleja bien cómo el sueño de prosperidad se puede convertir en pesadilla. Llegó a Hong Kong hace una década y se ha sacrificado todo este tiempo para proporcionar un futuro mejor a su familia. "Solo he visto a mi hijo y a mi marido una vez cada dos años, cuando acababa mi contrato, y rara vez he disfrutado de mi día de descanso semanal. En estos 10 años no he tenido nunca un billete de dólares de Hong Kong —la divisa de la ciudad— en mis manos. Los contratos se firmaban en rupias indias y parte del dinero se enviaba directamente a mi familia. El resto esperaba recuperarlo cuando decidiese regresar a India para abrir un negocio". No obstante, cuando Sophia expuso su intención de marcharse, la pareja que la contrataba se negó a pagarle los 4.400 euros que le adeudaba. "Me dijeron que me pagarían el billete de vuelta y que me olvidase del resto". Ahora, será un tribunal quien decida si tiene derecho a recibir esos atrasos o no. La mujer me agarraba del pelo, me golpeaba, y me sujetaba del cuello contra la pared Dora, ex empleada doméstica
  5. 5. "El problema es que la propia legislación discrimina a los inmigrantes que trabajan de sirvientes en Hong Kong. Por un lado está la obligación que tienen de convivir con quienes les emplean, y, por otro, una norma en la que se estipula que si no consiguen un trabajo en las dos semanas siguientes a la finalización de su contrato anterior deben abandonar la ciudad", explica la directora de Amnistía Internacional para China, Mabel Au. "Pero lo peor es que ni siquiera se implementan las leyes que, teóricamente, deberían proteger a estas mujeres de los abusos que sufren. Las mafias internacionales que se sirven de ellas campan a sus anchas". En los principales países emisores, Filipinas e Indonesia, existen agentes que van reclutando a jóvenes en las zonas más pobres. "Les aseguran un buen trabajo y las convencen para que pidan un crédito cuya cuantía se utilizará para abonar las tasas de un curso de formación, que en realidad es una especie de campo de concentración en el que las mujeres esperan a viajar, el coste de los trámites de sus papeles, y algún soborno que otro si es necesario. De media pagan entre cinco y siete meses de su salario en origen, una cifra muy superior al máximo estipulado por las autoridades de esos países —en Indonesia el tope es de 1.500 euros—", asegura Au. "Además, ellas no pueden escoger quién les contrata, pero las agencias de empleo sí que muestran sus fotografías y datos personales a quienes las emplean para que elijan". Su explotación laboral continúa cuando llegan a Hong Kong, donde, legalmente, las agencias que las reciben solo pueden cobrar un 10% del sueldo del primer mes. O sea, 401 dólares de Hong Kong (40 euros). "En la práctica, el importe es muy superior. La mayoría de las chicas tiene miedo, firma contratos en un idioma que no entiende —inglés y chino— y desconoce el funcionamiento del sector. Eso facilita que se les pague por debajo del salario mínimo y que no lo denuncien. Por si fuera poco, sus pasaportes son requisados a la llegada, y así están completamente expuestas al abuso", apostilla la responsable de Amnistía Internacional. Mujeres de Indonesia practican defensa personal para aprender a defenderse de las palizas que les propinas algunos empleadores. / Miguel Candela Kamsiah sabe que no es fácil escapar. A pesar de las humillaciones que sufría, a esta mujer indonesia de 41 años le costó reunir el coraje necesario para salir corriendo varios meses. Lo hizo la noche del pasado día 17 de mayo, y abandonó el hogar en el que trabajaba con lo puesto. Descalza. "Esta es la segunda vez que trabajo en Hong Kong, y con los tres empleadores anteriores no tuve ningún problema. Pero esta familia me trató peor que a sus cinco perros". Kamsiah no exagera. Tenía que dormir con los animales y apenas le daban de comer un bol de arroz con algo de verduras. Los canes, sin embargo, recibían todo tipo de cuidados desde las cinco de la mañana. "Me tenía que levantar a esa hora para pasearlos. Luego preparaba el desayuno, limpiaba la casa, hacía la colada, cocinaba, hacía las compras, tendía la ropa y la planchaba, preparaba la cena, y luego la señora me pedía que le diese masajes hasta altas horas de la madrugada", cuenta. Y todo por 3.920 dólares de Hong Kong (390 euros) a los que tuvo que descontar la mordida de 2.543 dólares que le asestó la agencia durante los seis primeros meses. "Escapé porque me hicieron firmar el recibo del sueldo pero se negaron a darme el dinero. No pude aguantar más". Era casi medianoche y Kamsiah se refugió en uno de los pocos lugares abiertos las 24 horas, un McDonald’s. "No tenía dinero ni documentación, ya que el pasaporte estaba en manos de la agencia, así que esperé hasta que apareció otra indonesia. Ella me habló de una ONG que ofrece ayuda a las trabajadoras del servicio doméstico y acudí a ellos". Pero su desesperación acababa de comenzar, ya que la policía se presentó en el lugar y la arrestó. "La familia me había acusado de robar una cartera con 7.300 dólares dentro". Ahora, después de probar su inocencia, es ella quien ha pasado al ataque y prepara una demanda por explotación laboral. Me golpeaban en la cabeza con perchas y zapatos, y utilizaban una cadena de bicicleta para darme latigazos Kartika, ex empleada doméstica "Las denuncias falsas contra las empleadas domésticas se utilizan en muchos casos para evitar pagarles sueldos atrasados", explica Sring Atin, una sirvienta indonesia que llegó a Hong Kong en 2002 y que, gracias a la independencia que le concede quien la contrata, trabaja como activista por los derechos de otras mujeres como ella en la Asociación para los Migrantes de Asia-Pacífico. En este tiempo ha sido testigo de casos de extrema violencia. "De hecho, si la gente en Hong Kong ha comenzado a preocuparse por el tema es porque la prensa se ha hecho eco de la brutalidad que sufrieron Kartika y Erwiana". El caso de la primera, Kartika Puspitasari, fue un mazazo que despertó bruscamente a la anestesiada
  6. 6. sociedad hongkonesa. "Me golpeaban en la cabeza con perchas y zapatos, y utilizaban una cadena de bicicleta para darme latigazos", contó al juez. Además, le hacían pasar tanta hambre que comía lo que rescataba de la basura. No le pagaban, y la sometían a todo tipo de humillaciones. "Me obligaban a dormir en el suelo del baño o de la cocina. Un día, ella me rapó el pelo y, cuando volvió a crecer, me lo volvió a cortar". El vaso de su paciencia se colmó cuando, tras descubrir que había comido de la basura, la mujer le dio un puñetazo en la boca y la amenazó con arrancarle todos los dientes. Corrió al Consulado de Indonesia, y, a finales del año pasado, el tribunal sentenció a la pareja a tres años y medio de cárcel. El pasado mes de enero, Erwiana Sulistyaningsih demostró que el de Kartika no fue un caso aislado, como quisieron hacer creer las autoridades. También de nacionalidad indonesia, fue llevada hasta el aeropuerto por quien la contrataba para que abandonase China con 100.000 rupias (unos seis euros) y regresara a su país. "¡Ni se te ocurra decir nada de lo que te ha sucedido en Hong Kong, porque mataremos a tus padres!", le amenazó. Los funcionarios de Inmigración la dejaron pasar sin hacerle una sola pregunta a pesar de que tenía la nariz rota, varios dientes arrancados, y hematomas por todo el cuerpo. Los médicos en Indonesia ordenaron su inmediato ingreso en un hospital en el que descubrieron que sufre daños cerebrales por los repetidos golpes en la cabeza que recibió. Son las consecuencias de un calvario de siete meses que se repite en silencio demasiadas veces. Los domingos, las calles y los parques de Hong Kong se llenan de mujeres emigrantes que aprovechan para hacer picnic. / Miguel Candela "No existe ningún control de las agencias por parte del Gobierno, así que hacen lo que les da la gana", denuncia Eni Lestari, portavoz del Comité Justicia para Erwiana. "Afortunadamente, creemos que sus casos están ayudando para que la población tome conciencia de que las sirvientas no son animales. De hecho, una celebridad recibió grandes críticas cuando mostró una fotografía de su casa en la que se veía que la mujer que trabajaba para ella dormía en el suelo. Esperamos que la situación mejore, pero nos preocupa el efecto negativo que tiene la crisis económica y que la mayoría de los abusos —76%—, excepto los sexuales, sean cometidos por mujeres". Todas las trabajadoras y activistas entrevistadas para este reportaje coinciden en sus demandas al gobierno de Hong Kong. "Que se eliminen la obligatoriedad de convivencia, la regla de las dos semanas, y dos prohibiciones muy injustas: que no se permita cambiar de empleador más de tres veces al año, y que no se permita a quienes han sido contratadas en origen como servicio doméstico cambiar de sector si encuentran otro empleo", enumera Atin. Actualmente, según datos de Amnistía Internacional, por cada 50 residentes en Hong Kong hay dos sirvientas filipinas y otras dos indonesias. Teóricamente, ganan un tercio del suelo medio de la ciudad y trabajan el doble. "Un territorio que quiere dar lecciones de ética a un país como China no se puede permitir que persista esta situación", sentencia Mabel Au. Misión principal de la Iglesia: ¡Evangelizar! El Papa a participantes del “Proyecto pastoral de Evangelii Gaudium” 2014-09-19 Radio Vaticana (RV).- A las 16.30 de la tarde de este viernes, en el Aula Pablo VI, el Papa Francisco recibió en Audiencia a los participantes en el Encuentro internacional “El proyecto pastoral de Evangelii Gaudium” organizado por el Pontificio Consejo para la promoción de la nueva evangelización, que se realiza en el Vaticano del 18 al 20 de septiembre. El Obispo de Roma recordó a todos la misión principal de la Iglesia: evangelizar: este es el “tiempo favorable” subrayó, es el momento del compromiso concreto, es el contexto dentro del cual estamos llamados a trabajar para hacer crecer el Reino de Dios. (RC-RV) TEXTO COMPLETO DEL DISCURSO DEL PAPA
  7. 7. Queridos hermanos y hermanas, buenas tardes. Estoy contento de tomar parte en sus trabajos y agradezco a Mons. Rino Fisichella por su introducción. También agradezco la belleza de este marco de vida: ¡esto es vida! ¿eh? Gracias. Ustedes trabajan en la pastoral en diversas Iglesias del mundo, y se han reunido para reflexionar juntos sobre el proyecto pastoral de la Evangelii gaudium. En efecto yo mismo he escrito que este documento tiene un “significado programático y consecuencias importantes” (n. 25). Y no podría ser de otra manera cuando se trata de la misión principal de la Iglesia, o sea ¡evangelizar! Hay momentos, sin embargo, en los que esta misión se vuelve más urgente y nuestra responsabilidad tiene necesidad de ser reavivada. Me viene a la mente, ante todo, las palabras del Evangelio de Mateo donde se dice que Jesús «viendo a la gente, sintió compasión porque estaban cansados y agobiados, como ovejas sin pastor » (Mt 9,36). ¿Cuantas personas, en las tantas periferias existenciales de nuestros días, están “cansadas y agotadas” y espera a la Iglesia, ¡nos esperan a nosotros! ¿Cómo poderlas alcanzar? ¿Cómo compartir con ellas la experiencia de la fe, el amor de Dios, el encuentro con Jesús? Es esta la responsabilidad de nuestras comunidades y de nuestra pastoral. El Papa no tiene la tarea de «ofrecer un análisis detallado y completo sobre la realidad contemporánea» (Evangelii gaudium, 51), sino invita a toda la Iglesia a acoger los signos de los tiempos que el Señor nos ofrece sin cesar. ¡Cuántos signos están presentes en nuestras comunidades y cuantas posibilidades nos pone el Señor adelante para reconocer su presencia en el mundo de hoy! En medio a realidades negativas, que como siempre hacen más bulla, nosotros vemos también tantos signos que infunden esperanza y dan valor. Estos signos, como dice la Gaudium et spes, deben ser releídos a la a la luz del Evangelio (cfr n. 4 e 44): este es el “tiempo favorable” (cfr 2 Cor 6,2), es el momento del compromiso concreto, es el contexto dentro del cual estamos llamados a trabajar para hacer crecer el Reino de Dios (cfr Jn4, 35-36). ¡Cuánta pobreza y soledad lamentablemente vemos en el mundo de hoy! ¡Cuántas personas viven en gran sufrimiento y piden a la Iglesia ser signo de la cercanía, de la bondad, de la solidaridad y de la misericordia del Señor!. Esta es una tarea que de manera particular compete a cuantos tienen la responsabilidad de la pastoral: al obispo en su diócesis, al párroco en su parroquia, a los diáconos en el servicio de la caridad, a los catequistas y a las catequistas en su ministerio de transmitir la fe. En conclusión, todos aquellos que están comprometidos en los diversos ámbitos de la pastoral están llamados a reconocer y leer estos signos de los tiempos para dar una respuesta sabia y generosa. Ante tantas exigencias pastorales, ante tantos pedidos de hombres y mujeres, corremos el riesgo de asustarnos y de encerrarnos en nosotros mismos, en una actitud de miedo y defensa. Y de ahí nace la tentación de la autosuficiencia y del clericalismo, aquel modo de codificar la fe en reglas y normas, como hacían los escribas, los fariseos y los doctores de la ley del tiempo de Jesús. Tendremos todo claro, todo ordenado, pero el pueblo creyente y en búsqueda continuará a tener hambre y sed de Dios. También, he dicho algunas veces que la Iglesia se parece a un hospital de campaña: tanta gente herida, tanta gente herida… que nos pide cercanía, que nos piden aquello que pedían a Jesús: cercanía, proximidad. Y con esta actitud de los escribas, de los doctores de la ley y fariseos, ¡jamás! - ¡jamás! daremos un testimonio de cercanía. Hay una segunda palabra que me hace reflexionar. Cuando Jesús narra sobre el dueño de una viña que, teniendo necesidad de obreros, salió de su casa en diferentes horas del día para llamar a trabajadores para su viña (cfr. Mt 20,1-16). No salió una sola vez. En la parábola de Jesús dice que salió al menos cinco veces: al alba, a las nueve, a medio día, a las tres y a las cinco de la tarde. Todavía tenemos tiempo que venga a nosotros, ¿eh? Tenía tanta necesidad en la viña y este señor ha tenido todo el tiempo para ir a las calles y a las plazas del país a buscar obreros. Piensen en aquella última hora: ninguno le había llamado; quien sabe cómo podían sentirse, porque al final de la jornada no habrían llevado a casa nada para alimentar a sus hijos. Esto, a todos los que son responsables de la pastoral pueden encontrar un bonito ejemplo en esta parábola. Salir en diversas horas del día para ir y encontrar a aquellos que están en búsqueda del Señor. Alcanzar a los más débiles y a los más necesitados para darles el apoyo de sentirse útiles en la viña del Señor, aunque sea solamente por una hora. Otro aspecto: no seguimos, por favor, la voz de las sirenas que llaman a hacer de la pastoral una confusa serie de iniciativas, sin lograr captar lo esencial del compromiso de la evangelización. A veces parece que estamos más preocupados de multiplicar las actividades en vez de estar atentos a las personas y su encuentro con Dios. Una pastoral que no tiene esta atención se vuelve poco a poco estéril. No olvidemos de hacer como Jesús con sus discípulos: después de que ellos habían ido por las aldeas a llevar el anuncio del Evangelio, regresaban contentos por el éxito; pero Jesús los lleva aparte, a un lugar aislado para estar junto a ellos (cfr Mc6,31). Una pastoral sin oración y contemplación no podrá alcanzar jamás el corazón de las personas. Se detendrá en la superficie sin permitir que la semilla de la Palabra de Dios pueda nacer, germinar, crecer y dar fruto (cfr Mt 13, 1-23). Sé que todos ustedes trabajan bastante, y por esto quiero decirles una última cosa importante: paciencia. Paciencia y perseverancia. El Verbo de Dios ha entrado en paciencia, en el momento de la Encarnación, y así hasta la muerte en la cruz. Paciencia y perseverancia. No tenemos la “varita mágica” para todo, pero
  8. 8. poseemos la confianza en el Señor que nos acompaña y que no nos abandona jamás. En las dificultades como en las desilusiones que están presentes frecuentemente en nuestro trabajo pastoral, tenemos necesidad de disminuir jamás la confianza en el Señor y en la oración que la sostiene. No nos olvidemos, de todas maneras, que la ayuda nos viene dada, en primer lugar, justamente de todos aquellos que nosotros hemos acercado y sostenido. Hagamos el bien, pero sin esperar la recompensa. Sembremos y demos testimonio. El testimonio es el inicio de una evangelización que toca el corazón y lo transforma. ¿Eh?, las palabras sin el testimonio no son, ¿eh?, no sirven. El testimonio es lo que lleva y da validez a las palabras. ¡Gracias por su compromiso! Los bendigo y, por favor, no se olviden de rezar por mí, porque yo debo de hablar tanto: también para que yo de un poco de testimonio cristiano. Gracias. Oremos a la Virgen, la Madre de la evangelización: Ave María… (Traducción del italiano: Raúl Cabrera, Renato Martínez- Radio Vaticano) La identidad cristiana se realiza con nuestra resurrección, dijo el Papa Francisco 2014-09-19 Radio Vaticana (RV).- (Con audio) El recorrido del cristiano se realiza en la Resurrección. Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de la misa matutina celebrada en la Casa Santa de Marta. Al comentar las palabras de San Pablo en la Primera Carta a los corintios, el Pontífice subrayó que los cristianos parecen tener dificultades para creer en la transformación del propio cuerpo después de la muerte. El Santo Padre centró su homilía en la primera lectura en la que San Pablo realiza una “corrección difícil”, “la de la Resurrección”. El Apóstol se dirige a la comunidad de los cristianos de Corinto, quienes creían que “Cristo ha resucitado” y “nos ayuda desde el Cielo”, pero no era claro para ellos que “también nosotros resucitaremos”. “Ellos – dijo Francisco – pensaban de otro modo: sí, los muertos son justificados, no irán al infierno – ¡muy lindo! – pero irán un poco en el cosmos, en el aire, allí, el alma delante de Dios, sólo el alma”. Por otra parte, prosiguió explicando el Papa, también San Pedro “la mañana de la Resurrección fue corriendo al Sepulcro y pensaba que habían robado su cuerpo”. Y así también María Magdalena. “No entraba en su mente – observó Francisco – una resurrección real”. No lograban comprender ese “pasaje nuestro de la muerte a la vida”, a través de la Resurrección. Al final, comentó el Obispo de Roma, “han aceptado la Resurrección de Jesús porque lo han visto”, pero “la de los cristianos no era comprendida”. Y recordó que cuando San Pablo va a Atenas y comienza a hablar de la Resurrección de Cristo, los griegos sabios, filósofos, se asustan: “Pero la resurrección de los cristianos es un escándalo, no pueden comprenderla. Y por esto Pablo hace este razonamiento, razona así, es tan claro: ‘Si Cristo ha resucitado, ¿cómo pueden decir algunos de entre ustedes que no existe la resurrección de los muertos? Si Cristo ha resucitado, también los muertos resucitarán’. Está la resistencia a la transformación, la resistencia a que la obra del Espíritu que hemos recibido en el Bautismo nos transforme hasta el final, en la Resurrección. Y cuando nosotros hablamos de esto, nuestro lenguaje dice: ‘Yo quiero ir al Cielo, no quiero ir al Infierno’, pero nos detenemos ahí. Ninguno de nosotros dice: ‘Yo resucitaré como Cristo’: no. También a nosotros nos resulta difícil entender esto”. Francisco añadió que “es más fácil pensar en un panteísmo cósmico”. Y esto a causa de “la resistencia a ser transformados, que es la palabra que usa Pablo: ‘Seremos transformados. Nuestro cuerpo será transformado’”. “Cuando un hombre o una mujer debe someterse a una intervención quirúrgica – dijo también el Papa – tiene mucho miedo, porque o le quitarán algo o le pondrán alguna otra cosa… será transformado, por decirlo de alguna manera”. Y reafirmó que “con la Resurrección, todos nosotros seremos transformados”: “Éste es el futuro que nos espera y éste es el hecho que nos lleva a resistirnos tanto: resistencia a la
  9. 9. transformación de nuestro cuerpo. También resistencia a la identidad cristiana. Diré más: quizá no tengamos tanto miedo al Apocalipsis del Maligno, del Anticristo que debe venir antes; quizá no tengamos tanto miedo. Quizá no tengamos tanto miedo a la voz del Arcángel o al sonido de la trompeta; porque será la victoria del Señor. Pero quizá tengamos miedo de nuestra resurrección: todos nosotros seremos transformados. Esa transformación será el final de nuestro recorrido cristiano”. Esta “tentación de no creer en la Resurrección de los muertos – prosiguió diciendo el Papa – nació en los primeros días de la Iglesia. Y cuando Pablo tuvo que hablar de esto a los Tesalonicenses, “al final, para consolarlos, para animarlos, dice una de las frases más llenas de esperanza del Nuevo Testamento: ‘Al final, estaremos con Él’”. Así es la identidad cristiana: “Estar con el Señor. Así, con nuestro cuerpo y con nuestra alma”. Nosotros – añadió – “resucitaremos para estar con el Señor, y la Resurrección comienza aquí, como discípulos, si nosotros estamos con el Señor, si nosotros caminamos con el Señor”. Éste – reafirmó – “es el camino hacia la Resurrección. Y si nosotros estamos acostumbrados a estar con el Señor, este miedo de la transformación de nuestro cuerpo se aleja”. La Resurrección – dijo también el Papa – “será como un despertar”. Y agregó que la identidad cristiana no termina con un triunfo temporal, no termina con una bella misión”, sino que se cumple “con la Resurrección de nuestros cuerpos, con nuestra Resurrección”: “Allí está el fin, para saciarnos de la imagen del Señor. La identidad cristiana es un camino, es un camino donde se está con el Señor; como aquellos dos discípulos que ‘estuvieron con el Señor’ toda aquella tarde, también toda nuestra vida está llamada a estar con el Señor pero – al final, después de la voz del Arcángel, después del sonido de la trompeta – permanecer, estar con el Señor”. (María Fernanda Bernasconi – RV). El Papa: «Obispos, no desperdicien energías enfrentándose» (©Ansa) (©Ansa) Francisco con algunos obispos El discurso pronunciado ayer frente a los nuevos pastores es uno de los más importantes de todo el Pontificado: estén presentes en sus diócesis, acojan a todos en sus diócesis sin discriminaciones, no sean pesimistas
  10. 10. ANDREA TORNIELLI Ciudad del Vaticano El discurso que Papa Francisco pronunció ayer al reunirse con los nuevos obispos es uno de los más significativos del Pontificado. Indicó nuevas características al perfil que ya había comenzado a trazar en ocasiones anteriores. Se trata de un texto que debe ser leído íntegro para comprender tanto su origen como su profundidad.En el penúltimo párrafo del texto hay un pasaje iluminador porque describe la realidad de estas semanas que anteceden al comienzo del Sínodo. «Veo en ustedes pastores capaces de restaurar la unidad, de tejer redes, de remendar, de vencer la fragmentariedad. Dialoguen respetuosamente con las grandes tradiciones en las que están sumergidos, sin miedo de perderse y sin necesidad de defender sus fronteras, porque la identidad de la Iglesia es definida por el amor de Cristo que no conoce fronteras. Incluso custodiando celosamente la pasión por la verdad, no desperdicien energías para oponerse y enfrentarse, sino para construir y amar».Entre los temas que son importantes para el Papa, destaca sobre todo el de la presencia estable en las diócesis. El obispo no puede estar siempre en otro sitio. «Siento el deber de recordar a los pastores de la Iglesia el vínculo irrompible entre la presencia estable del obispo y el crecimiento del rebaño. Cualquier reforma auténtica de la Iglesia de Cristo comienza con la presencia, de la de Cristo que no falta nunca, pero también de la del pastor que rige en nombre de Cristo. No se trata de un pío consejo. Cuando falta el Pastor o no se le encuentra, están en juego el cuidado pastoral y la salvación de las almas», aclaró Francisco citando el Concilio de Trento.«No sean obispos con fecha de caducidad -dijo el Papa-, que necesitan siempre cambiar siempre de dirección, como medicinas que pierden la capacidad de curar, o como esos alimentos inútiles que acabarán en la basura porque han perdido sabor». «Para habitar plenamente en sus Iglesias -añadió Francisco- es necesario habitar siempre en Él y no escapar de Él: morar en su Palabra, en su Eucaristía, en las ‘cosas de su Padre’, y, sobre todo, en su cruz. ¡No detenerse de paso, sino habitar largamente! Así como permanece inextinguiblemente encendida la linterna del tabernáculo de sus majestuosas catedrales o humildes capillas, en su mirada el rebaño debe encontrar siempre la llama del Resucitado».De este vivaz encuentro nace un enfoque diferente hacia el mundo y no replegado en sí mismo. «Por lo tanto -continuó el Papa- no sean obispos apagados o pesimistas, que, apoyados solo en sí mismos y, por tanto, rendidos a la oscuridad del mundo o resignados a la aparente derrota del bien, gritan en vano que el fuerte ha sido tomado. Su vocación –prosiguió Bergoglio– no es la de ser guardianes de una masa fracasada, sino custodios de la “Evangelii gaudium”, por lo que ustedes no pueden no tener la única riqueza que podemos dar verdaderamente y que el mundo no puede darse a sí mismo: la alegría del amor de Dios» Muy significativo también el pasaje siguiente del discurso: «Además, les ruego que no se dejen ilusionar por la tentación de cambiar al pueblo. Amen al pueblo que Dios les ha dado, aunque cuando haya “cometido grandes pecados”, sin cansarse nunca de “elevarse hacia el Señor” para obtener perdón y un nuevo inicio, incluso pagando el precio de ver esfumarse muchas de sus falsas imágenes sobre el rostro divino o de las fantasías que hayan alimentado sobre la forma para suscitar su comunión con Dios. Aprendan el poder humilde, pero irresistible, de la sustitución vicaria, que es la única raíz de cualquier redención».Francisco invitó a los obispos a ser verdaderos padres para los sacerdotes, a recibirlos, acogerlos, escucharlos y ayudarlos. Esta paternidad y esta disponibilidad se debe manifestar y debe llegar a todo el pueblo de Dios, al cual no hay que ofrecerle un «catálogo de remordimientos»: «Quisiera que ustedes fueran Obispos disponibles no por la cantidad de medios de comunicación a disposición, sino por el espacio interior que ofrecen para acoger a las personas y sus necesidades concretas, ofreciéndoles la enseñanza competa de la Iglesia, y no un catálogo de remordimientos. Y que esta acogida sea para todos, sin discriminación, ofreciendo la firmeza de la autoridad que hace crecer y la dulzura de la paternidad que genera. Y, por favor, no caigan en la tentación de sacrificar su libertad reodeándose de cortes, grupúsculos o coros de consenso, puesto que en los labios del Obispo la Iglesia y el mundo tienen siempre el derecho de encontrar el Evangelio que nos hace libres». Para concluir, Francisco dijo que veía en los obispos «centinelas, capaces de despertar a sus Iglesias, levantándose antes del alba o en medio de la noche para despertar la fe, la esperanza, la caridad; sin dejarse adormentar y sin conformarse con la queja nostálgica de un pasado fecundo […] Excaven aún más en sus fuentes, con la valentía para remover las incrustaciones que han ocultado la belleza y el vigor de sus antepasados peregrinos y misioneros que implantaron Iglesias y crearon civilizaciones». Francisco: «No cambien al pueblo, sino condúzcanlo hacia Dios»
  11. 11. Audiencia a los religiosos nombrados este año: «dialoguen sin fronteras, no sean pesimistas y cultiven la “evangelii gaudium”. No cambien al pueblo, sino condúzcanlo hacia Dios». Iacopo Scaramuzzi Ciudad del Vaticano Los obispos no deben ser «apagados o pesimistas», sino, por el contrario, deben cultivar y defender la “evangelii gaudium”. No deben tener «fecha de caducidad», como «medicinas que pierden la capacidad de curar». Deben dialogar con las «grandes tradiciones» en las que se encuentran sumergidos, sin necesidad de defender las propias fronteras. Que no crean que deben «cambiar al pueblo»; deben conducirlo, introducirlo a Dios, sobre todo a los jóvenes y a los ancianos. Los obispos deben acompañar a los sacerdotes, incluso a aquellos que acaban en los bajos fondos de la existencia. Tampoco deben caer en la “tentación” de sacrificar la propia libertad rodeándose de «cortes, grupúsculos o coros de consenso»; deben, en cambio, ejercer una «paternidad» firme y dulce. Papa Francisco dirigió estos consejos a los obispos nombrados durante el año, a quienes recibió esta mañana en audiencia. «Me da mucho gusto encontrarme con ustedes ahora, personalmente, porque, de verdad, debo decir que, de alguna manera, ya los conocía», dijo el Papa. «Hace no mucho tiempo, ustedes me fueron presentados por la Congregación para los Obispos o por la de las Iglesias Orientales», prosiguió Bergoglio. «Conozco sus curricula y tengo grandes esperanzas en sus potencialidades. Ahora puedo finalmente asociar el primer conocimiento, mediante documentos, a sus rostros, y, después de haber esuchado hablar sobre ustedes, puedo escuchar personalmente el corazón de cada uno y fijar la mirada en cada uno para descubrir todas las esperanzas pastorales que Cristo y su Iglesia han puesto en ustedes», dijo el Papa, invitando a los obispos a «nunca dar por descontado» el misterio los ha investido, a «no perder el estupor frente al plan de Dios, ni el temor de caminar en consciencia hacia su presencia y hacia la presencia de la Iglesia, que, antes que nada, es suya». Papa Francisco quiso dirigirse con sencillez a los obispos, sobre todo para reflexionar sobre algunos temas que le interesan, empezando por el inseparable «vínculo entre la
  12. 12. estable presencia del Obispo y el crecimiento del rebaño». «Cualquier reforma auténtica de la Iglesia de Cristo comienza con la presencia» y «cuando falta el Pastor o no es posible encontrarlo, están en juego el cuidado pastoral y la salvación de las almas». Dicen, prosiguió Bergoglio, «que después de años de intensa comunión de vida y de fidelidad, incluso en las parejas humanas las huellas de la fisionomía de los esposos gradualmente se comunican recíprocamente, y ambos acaban por parecerse»; de la misma manera, el amor del obispo por la Iglesia que le ha sido encomendada «gradualmente permite imprimir la huella de ustedes en su rostro y, al mismo tiempo, que ustedes lleven los rasgos de su fisionomía. Por ello se requiere la intimidad, la asiduidad, la constancia y la paciencia». En este sentido, «no sirven los Obispos contentos en la superficie»: «No sean Obispos con fecha de caducidad, que necesitan cambiar siempre dirección, como medicinas que pierden la capacidad de curar, o como los insípidos alimentos» que hay que tirar, porque se han vuelto inútiles. Por consecuencia, no sirven obispos «apagados o pesimistas, que, apoyados solo en sí mismos y, por tanto, rendidos a la oscuridad del mundo o resignados a la aparente derrota del bien, gritan en vano que el fuerte ha sido tomado. Su vocación –prosiguió Bergoglio– no es la de ser guardianes de una masa fracasada, sino custodios de la “Evangelii gaudium”, por lo que ustedes no pueden no tener la única riqueza que podemos dar verdaderamente y que el mundo no puede darse a sí mismo: la alegría del amor de Dios». «Además, les ruego –prosiguió Francisco– que no se dejen ilusionar por la tentación de cambiar al pueblo. Amen al pueblo que Dios les ha dado, aun cuando haya “cometido grandes pecados”, sin cansarse nunca de “elevarse hacia el Señor” para obtener perdón y un nuevo inicio». Hay que «imitar la paciencia de Moisés para poder guiar a la gente, sin miedo de morir como exiliados, sino consumando hasta la última energía, no por ustedes, sino para hacer que entren en Dios todos los que guían. ¡No hay nada más importante que introducir a las personas en Dios! Les encomiendo sobre todo a los jóvenes y a los ancianos. Los primeros porque son nuestras alas, los segundos porque son nuestras raíces. Alas y raíces sin las cuales no sabríamos lo que somos ni hacia dónde debemos ir». El Papa dedicó una reflexión particular a los sacerdotes de los que cada obispo se debe encargar: «Hay muchos que ya no buscan en donde Él vive, o que moran en otras latitudes existenciales, algunos en los bajos fondos. Otros, olvidando la paternidad episcopal o, tal vez, cansados de buscarla en vano, ahora viven como si ya no fueran padres o creen que no necesitan padres. Los exhorto a cultivar en ustedes, Padres y Pastores, un tiempo interior en el que puedan encontrar espacio para sus sacerdotes: recibirlos, escucharlos, guiarlos. Quisiera que ustedes fueran Obispos disponibles no por la cantidad de medios de comunicación a disposición, sino por el espacio interior que ofrecen para acoger a las personas y sus necesidades concretas, ofreciéndoles la enseñanza competa de la Iglesia, y no un catálogo de remordimientos. Y que esta acogida sea para todos, sin discriminación, ofreciendo la firmeza de la autoridad que hace crecer y la dulzura de la paternidad que genera. Y, por favor, no caigan en la tentación de sacrificar su libertad rodeándose de cortes, grupúsculos o coros de consenso, puesto que en los labios del Obispo la Iglesia y el mundo tienen siempre el derecho de encontrar el Evangelio que nos hace libres. Y luego está el Pueblo de Dios que les ha sido encomendado. Cuando, al momento de su consagración, el nombre de su Iglesia fue proclamado, reverberaba el rostro de todos aquellos que Dios les estaba donando».
  13. 13. Carl Gustav Jung Respuesta a Job Traducción de Rafael Fernández de Maruri En palabras de C. G. Jung, el Libro de Job marca un hito en el largo desarrollo de un drama divino, el de un Dios presa de emociones desmesuradas y que sufre a causa de esa desmesura. Por ello reviste también especial significado para el hombre contemporáneo cada vez que este se ve asaltado por la violencia del afecto y ha de tratar de transformarla en conocimiento. Renunciando a la fría objetividad y sin pretensiones exegéticas, sino dejando precisamente que el afecto tome la palabra, el creador de la Psicología analítica se ocupa en este ensayo de las oscuridades divinas que traslucen en el relato bíblico a fin de comprender por qué Yahvé, en su celo, abatió a Job. La lectura del Libro de Job sirve así de introducción, de manera paradigmática, a la psicología de lo inconsciente y de los arquetipos. La fe en la ciudad secular Laicidad y democracia Edición de Daniel Gamper En la ciudad secular, se dice, deberían imperar de manera exclusiva las razones compartidas por todos. Los ordenamientos democráticos han de considerar por igual a todos los ciudadanos, con independencia de su confesión religiosa. Sin embargo, la creciente diversidad de los países occidentales exige una actualización de estos principios reguladores de la vida política. Nuestra sociedad es secular, en el sentido de que los dogmas religiosos no tienen el rango de ley. Sin embargo, la religión no ha desaparecido del espacio público ni ha sido privatizada. Pero si la vitalidad de las religiones parece poner en duda la tesis de la secularización, ello no permite afirmar que se esté produciendo un «retorno de lo religioso». El debate acerca de la laicidad intenta precisar el lugar que le corresponde a la religión en la democracia determinando los mecanismos institucionales que garanticen al mismo tiempo la libertad de conciencia y la libertad religiosa. Machado y la angustia por la tensión entre la vida y la muerte Frente al sinsentido de la existencia caben tres actitudes fundamentales, una de ellas ambivalente Ante la vida y la muerte, cabrían tres actitudes fundamentales: la optimista, la pesimista y la “optimopesimista”, típicamente ambivalente. Esa experiencia dramática de la vida en la búsqueda de sentido fue vivida también por el poeta Antonio Machado. Dios aparece en su obra como una respuesta que abre al hombre a la plenitud de la luz, desde la angustia por la tensión entre la vida y la muerte. Por Andrés Ortiz Osés. inShare1 Retrato de Antonio Machado (1875 - 1939), sanguina de Leandro Oroz Lacalle (1883 - 1933). Fondos de la Fundación Ortega y Gasset. Fuente: Wikipedia.
  14. 14. El sentido de la existencia está en vivir la vida de atrás adelante, de la vida a la muerte, asumiendo el sinsentido críticamente. El sinsentido representa la sombra y lo sombrío respecto a la luz vital, la otra cara y el contrapunto. De aquí la necesidad de re-mediar los contrarios y coimplicar los opuestos a través de la trama conflictiva de la vida y de la muerte. Esta experiencia dramática de sentido se vive con profundidad en el poeta Antonio Machado. Dios aparece en la confluencia de la luz y de las tinieblas, del Ser y del No-Ser, o la Nada. Se trata de una recreación del mundo fatídico, o si se quiere, de una procreación poética y metafísica, así pues de la realización como liberación simbólica de lo real, atrapado o encadenado por la contingencia, la confinitud y el confinamiento, pero también por la incuria, la injusticia y la inhumanidad. Actitudes humanas ante la búsqueda de sentido El duelo de existir supone una respuesta humana impuesta por los hechos y que nunca puede dejar de darse. La apertura libre del hombre a Dios tiene relación sin duda con la actitud humana, es decir, con la forma de situarse ante el duelo de existir. La apertura de Machado a la luz final de la Divinidad estuvo fundada en su actitud ante la vida, en su “talante” ante el duelo de existir. El talante ante la vida – la pasión con que el hombre busca la vida y la plenitud – están en el fundamento del tipo de respuesta que el hombre es capaz de asumir ante el sentido, bien sea el teísmo, el ateísmo, la creencia o la increencia. Actitud optimista La actitud optimista ante la vida es la actitud positiva y aún positivista o buenista. Es la actitud clásica y aún clasicota, por cuanto ve la unidad de lo real y su verdad, la belleza de lo real y su bondad. Todo lo real es racional decía Hegel: estamos en el mejor mundo posible, afirma Leibniz. El optimismo clásico procede de un cruce entre la Biblia y la filosofía griega. El Dios bíblico vio que su creación era buena, y tanto Platón como Aristóteles confirman la bondad primigenia del ser, solo maleada accidentalmente en este mundo. La sustancia de lo real es racional, lo irracional es accidental. El bien triunfa en consecuencia sobre el mal, como el héroe clásico triunfa tradicionalmente sobre el dragón maligno. Esta actitud positiva o positivista acaba en el dualismo de la vida contra la muerte, del bien contra el mal, de Dios contra el diablo. El propio Epicuro piensa que mientras hay vida no hay muerte, porque cuando llegue la muerte ya no hay vida. Esta visión epicúrea propicia un idealismo que está hoy en moda, especialmente en los aledaños de la New Age y alrededores. En donde se festeja una idea evanescente y flotante de la existencia humana, ajena a su negatividad y límites. La actitud optimista desemboca fácilmente en una vivencia deletérea de carácter mágico, en la que se confunde la felicidad con los efluvios anímicos más etéreos. Ahora bien, una cosa es la apertura positiva de la vida desde su encallamiento en tierra al mar abierto, y otra anegarse místicamente en las brumas marítimas presuntamente deliciosas. El problema del optimismo es que resulta enemigo de lo bueno, pues es un buenismo que no tiene en cuenta el mal, así como el positivismo no asume lo negativo. Así se recae en un idealismo romanticote, cuya idea no se corresponde con la realidad. Por cierto, no hay que olvidar en este contexto que al optimismo exagerado suele suceder por ab-reacción un pesimismo desaforado. La apertura positiva es buena, pero la apertura positivista o buenista es mala, pues es incapaz de asumir la maldad críticamente. Actitud pesimista Si el optimismo es un extremo, el pesimismo es el otro extremo que piensa el mundo negativamente como malo. Aquí se junta la gnosis oriental y el pensamiento trágico griego, el pesimismo de Schopenhauer y el existencialismo del absurdo de Sartre, así como el nihilismo que arriba a Cioran.
  15. 15. Nos las habemos con una revisión dracontiana de la realidad, según la cual no vence decisivamente el héroe sino el dragón encarnado por la muerte. El héroe vence batallas, pero la guerra es ganada por el dragón. En su insensatez el hombre piensa que se va a tragar el mundo, pero finalmente es tragado por el dragón/tragón. La muerte plantea así a la vida su límite irracional y su destino oscuro, su tope mortal. Pues no es que nos muramos meramente al final, como piensa Epicuro, sino que nos vamos muriendo poco a poco, a través de límites, obstáculos, enfermedades y sufrimientos. Por otra parte, no se trata solo de la muerte, sino de morir de mala manera: y todo morir se realiza malamente. La contingencia nos cerca y la finitud nos acerca al morir de la muerte. Somos moribundos en potencia, como los gladiadores romanos, y saludamos con el pulgar abatido. La melancolía puede anidar en la actitud pesimista ante la vida, una melancolía lúcida que puede desembocar en la depresión negra y tortuosa. Sin embargo, la visión oscura de la existencia no debería acabar en oscurantismo psicológico, sino que podría provocar una sana reacción o ab-reacción. Ese es el caso de Cioran cuando afirma que la meditación lacerante del suicidio le ha evitado la realidad lacerada del mismo, así como también el hastío le ha acabado conduciendo al hastío del hastío. La positividad del positivismo está en abrirnos el espíritu más allá de la realidad dada a través de un suplemento optimista; pero la negatividad del positivismo está en dejarnos colgados arriba sobre el abismo de la realidad abajo. Por su parte, la positividad del negativismo radica en oscurecer o enturbiar la trasparencia ideal de lo real, haciéndonos más realistas; pero su negatividad radica en el negativismo al ultranza. Deberíamos entonces buscar la mediación entre el optimismo expansivo y el pesimismo impansivo (que domina por dentro). Optimopesimismo El optimismo del bien se topa con el tope del pesimismo del mal, y viceversa. Se trata de dos extremos que se correlativizan mutuamente, y cuya mediación resulta clave para remediar nuestra auténtica actitud ante la vida La cual sería la actitud de un “optimopesimismo”, o sea, de un optimismo o positivismo que tiene en cuenta el pesimismo o negativismo y, por tanto, abierto a su compensación; así como de un pesimismo o negativismo abierto al optimismo y, por tanto, que lo tiene en cuenta compensatoriamente. Nos las habemos así con oposiciones complementarias. Nuestra labor psicológica consiste en re-mediar los contrarios y coimplicar los opuestos en una compostura medial y relacional. Asumimos entonces una actitud de ambivalencia, palabra que significa “doble valencia”, porque la realidad es positiva y negativa, buena y mala, vital y mortal. Podemos hablar de una dialéctica de los contrarios, que yo suelo traducir o interpretar como “dualéctica” de los opuestos compuestos. Una tal composición de los opuestos resulta oscilante y constituye una trama abierta. Para que esta trama no resulte traumática o contradictoria, es necesario reconvertirla en drama o dramática humana, ya que el hombre oscila melodramáticamente entre los contrarios contractos o coimplicados relacionalmente. Esto quiere decir que lo positivo –el bien- y lo negativo –el mal- no son absolutos o excluyentes, sino cómplices existenciales. Por eso el bien debe abrirse al mal para trasfigurarlo, mientras que el mal debe abrirse al bien para sublimarse. La lucha entre el héroe del bien y el dragón del mal no se decide unilateralmente en favor del uno o del otro, sino que es una lucha entre los extremos a mediar y remediar. El punto medio virtual/virtuoso es el amor de los contrarios, una filosofía “compresente” tanto en el taoísmo del yin-yang como en el cristianismo del amor a los enemigos. Ha sido el físico Niels Bohr quien mejor ha comprendido semejante remediación de los contrarios en su lema de los contrarios como complementarios (Contraria sunt Complementa). Por su parte, el maestro C.G.Jung titula su obra magna “El misterio de la conjunción” (Mysterium coniunctionis). Como decía E. Trias sobre caminos filosóficos, lo sublime es la conjunción de lo bello y lo siniestro. Lo sublime menta el sentido de la vida, o sea, el sentido existencial, el cual dice asunción del sinsentido mortal. Y es que finalmente el héroe muestra su naturaleza mortal, mientras que el dragón muestra su naturaleza humanizable.
  16. 16. Sentido y sinsentido Hemos hablado de la actitud optimista o pesimista ante la vida, pero tras nuestro discurso hablamos de una actitud optimista y pesimista, optimopesimista, de un optimismo que asume el pesimismo mortal y de un pesimismo que asume el optimismo vital. A partir de nuestra mediación no cabe hablar de un optimismo puro sino impuro, o sea, de un optimismo trágico; y tampoco cabe hablar ya de un pesimismo impuro sino purificado, o sea, de un pesimismo cómico. El optimismo trágico asume lo peor para tratar de sacarle algún sentido; por su parte el pesimismo cómico asume el humor como corrosión de la propia corrosión. El caso es que no podemos superar el sinsentido y el mal, pero podemos “supurarlos”. Tampoco podemos acceder a un supersentido, como querría V. Frankl, pero sí a un sentido que asume el no y lo negativo, componiendo así la consonancia disonante del sí y del no, o sea, del si-no o sino, destino o destinación de nuestra coexistencia. Ahora bien, como adujo Einstein, plantear el sentido de la existencia es adoptar una actitud religiosa, por lo que plantear el sentido y sinsentido de la existencia es adoptar una actitud religiosa y secular, de religación de los contrarios: los cuales son significados tradicionalmente como Dios y el diablo. La Canción de la tierra musicada por Mahler acaba en un acorde sin resolver, un acorde no resuelto y por lo tanto abierto. La apertura es siempre la clave del sentido, capaz de asumir el sinsentido proyectivamente. Por eso Laín Entralgo redefinía la enfermedad como una prueba y un reto, como un desafío existencial. Sin embargo, lo más intrigante de nuestro médico humanista es que colocaba a Dios no solo como el fundante sino como el desfundante, o en su terminología, como el “vulnerante”, tal y como se muestra en nuestra muerte. En el cristianismo el Dios de Jesús es el fundante de la vida y el desfundante, el Dios de la vida y también de la muerte, el Dios que abandona al propio Jesús en la Cruz. En palabras de Laín Entralgo: “Dios no es para el hombre sólo lo “fundamentante” y lo “abarcante”; para confusión y dolor del alma humana, Dios es también lo “vulnerante”, y así lo muestra la enfermedad” (Experiencia de la vida, pág.93). Dios en Machado La filosofía de Antonio Machado se expone en la obra de su apócrifo Juan de Mairena. Pero Machado no es un filósofo sino un poeta sensorial, que tiene una filosofía realista y una metafísica idealista, sin duda inspirada por la tradición del krausismo y su “panenteísmo”. Este último es un idealismo de inspiración cristiana, según el cual el universo es la presencia de lo divino mundanizado, sensorializado y atrapado o encerrado en su confinitud o confinación. Dejamos aquí constancia de nuestra exégesis existencial de la filosofía machadiana, sintetizada en la visión de Dios y el mundo, del ser y la nada, de la conciencia y la inconsciencia. Dios, el mundo y la nada En la metafísica machadiana Dios sería el ser radical, cuyo atributo esencial sería la conciencia pura o luminosa. Por su parte, el mundo es la aparición entitativa del Dios, el ente que refleja al ser divino, su (in)consciencia significada por la bella inmanencia de la tierra. Frente a la tierra y su conciencia impura, Dios es la presencia y la conciencia pura, el cual se desliza poéticamente sobre el mar hasta desbordarlo hacia la nada, que es la niebla del ser, su reverso o anverso, su sombra y noche, la ausencia opaca de su presencia trasparente. El Dios machadiano se refleja en el mundo pero no lo crea, ya que el mundo es el ente que refracta el ser divino. Dios no crea el ser sino que es el ser, un ser trascendente pero inmanentizado en la realidad de lo real. Ser metafísico o ideal Dios es así el ser del ente o entes, un ser divino que no crea el mundo real sino el trasmundo irreal de la
  17. 17. nada, la cual es el no-ser surreal, la sombra del ser que se manifiesta en la ensoñación poética y en el pensamiento filosófico. La nada es el gran cero que cerca al gran Uno (Dios), un Uno que se replica o multiplica en las realidades del mundo y se contrareplica en el no-ser. A partir de aquí Machado coloca junto a la realidad del mundo, lo que podemos llamar la transrealidad del supramundo ideal o conceptual, poético o racional, un mundo problemático que abre la realidad real a la realidad surreal, así como el ser a su reverso o nada. De esta guisa, la tierra del ente se anega en el mar del ser, un mar que se cubre de niebla ontológica hasta desembocar en el transer o ser meta-físico (ideal). Esa niebla ontológica es el símbolo de la nada del ser, o sea, de la nada en la que sobrenada el ser como conciencia o logos de por sí radiante, pero ensombrecido por la nada. De este modo, Dios es la conciencia del ser sobre el mundo (in)consciente, la conciencia de ser sobre la niebla de la nada. En esta cosmovisión de Machado, Dios nos inmerge en la vida real pero nos libera del mundo entitativo, lo mismo que el ser nos libera del ente, así como la conciencia nos libera de la (in)consciencia y el mar nos libera de la tierra. Finalmente la propia nada nos libera tanto del Dios entitativo como del ser cósico, por cuanto ambos comparecen ahora reflotando libremente sobre la realidad literal o reificada de la necesidad. En donde Dios reaparece como el éxodo o salida de lo dado, así trascendido (recuérdese que el Éxodo bíblico es la liberación de Egipto por parte del Dios). Juan de Mairena, apócrifo de Antonio Machado (silueta a partir del óleo pintado por Cristóbal Ruiz Pulido en 1927, y dedicado al poeta español). Fuente: Wikipedia. Dios-creación Todo ello viene a decir que Dios es el fundamento liberador del mundo como el ser es el fundamento liberador del ente. Por su parte, la nada comparece como el desfundamento del ser de Dios, por cuanto Dios y el ser quedan flotando sobre su envés o revés (la nada). Dios sería por lo tanto el ser que nada en el horizonte de la nada, ya que la nada nimba a Dios y al ser. Ello significa que Dios no es el ser creador de lo físico sino de lo metafísico, no de la realidad sino de lo transreal, no de lo presente sino de lo ausente, no de la luz sino de la sombra. Por eso la presencia se concibe o conciencia por la ausencia, Dios en relación a la nada y el ser en referencia al no-ser. Machado se imagina así la nada como ámbito de creación, poética o filosófica, de un Dios creador de sentido, lo cual es propio de un ser transentitativo o metafísico que, como el Dios encarnado (el hombre), ensueña o piensa, imagina o proyecta abriendo el mundo simbólicamente. Esta apertura simbólica define el ser de Dios y reflejamente el ser del hombre, así como sus amores y verdades. Nuestro poeta lo expresa afirmando que “todo amor es fantasía”, para añadir: “también la verdad se inventa”. En donde la nada es el no-ser o posibilidad que posibilita imaginalmente al ser, el silencio que posibilita simbólicamente al Dios, la muerte que posibilita en su límite la vida, el horizonte abierto que posibilita la visión mundanal. El Cristo de Machado Frente al Dios entitativo o dado (cósicamente), nuestro poeta postula un Dios-dación o creación, un Dios conciencia de nuestra (in)consciencia y, por tanto, abierto radicalmente a la otredad tanto del otro como de lo otro (alteridad como alteración de lo meramente dado). En efecto, Dios en A. Machado es alteridad u otredad trascendente, pero inmanentizada en el corazón humano como amor, el cual se define como alteración de nuestra identidad cerrada o encerrada y, por tanto, como fraternidad abierta. El Cristo de Machado es el arquetipo histórico de semejante otredad inmanente, caracterizada por una fraternidad que pone en tela de juicio la gran tradición machista y patriarcal, como afirma nuestro autor expresa y explícitamente.
  18. 18. En su encarnación, Cristo expía según Machado el pecado de la vieja divinidad patriarcal, por eso el Cristo machadiano es el Cristo libre y liberador que camina en la mar, el Cristo desenclavado que nos desenclava de nuestra enajenación o alienación en un mundo inhumano o cainita. Ello significa para el poeta seguir el consejo de su amigo Miguel de Unamuno, cuando predica descatolizar España para poder cristianizarla. Conclusión El sentido de la existencia está en vivir la vida de atrás adelante, de la vida a la muerte, asumiendo el sinsentido críticamente. Pretendemos el sentido puro, como si el sentido no tuviera una relación dialéctica/dualéctica con el sinsentido, el cual representa la sombra y lo sombrío respecto a la luz vital, la otra cara y el contrapunto. De aquí la necesidad de re-mediar los contrarios y coimplicar los opuestos a través de la trama conflictiva de la vida y de la muerte, en una coexistencia humana humanizada. Como hemos apuntado, es propio de lo sagrado del sentido existencial la compresencia de lo luminoso y lo oscuro, de la expansión vital y de la impansión mortal, de eros y antieros. Por eso el ser, símbolo del sentido en Heidegger, aparece como fundante y desfundante de los seres o entes. Esta dualitud de los contrarios reaparece en el propio Dios, personificación del sentido existencial, cuando se concibe como fundante y desfundante, vida y muerte, tal y como se muestra en la pasión de Jesús. Antonio Machado invoca finalmente al Dios de Jesús como “alma”, y el alma dice aliento, o sea, amor o caridad. Un tal amor es creación no de lo real dado sino de lo ideal, no dado sino puesto por el hombre abierto al Dios. Se trata de una recreación del mundo fatídico, o si se quiere, de una procreación poética y metafísica, así pues de la realización como liberación simbólica de lo real, atrapado o encadenado por la contingencia, la confinitud y el confinamiento, pero también por la incuria, la injusticia y la inhumanidad. Referencias bibliográficas: ---Aristóteles (Ética a Nicómaco). ---Epicuro (Carta a Meneceo). ---Cioran (Breviario de podredumbre). ---C.G.Jung (Mysterium coniunctionis). ---P. Laín Entralgo, La enfermedad como experiencia, en: Varios, Experiencia de la vida, Alianza, Madrid 1966. ---V. Frankl (El hombre doliente). ---L. Rojas Marcos (Nuestra incierta vida normal). ---A. Cortina (Ética civil y religión). ---A.Ortiz-Osés (El duelo de existir). ---Antonio Machado, Obras, Losada, Buenos Aires 1964. ---Aurora de Albornoz (Antología de A. Machado). ---José Mª González Ruiz (La teología de A. Machado). ---M. Unamuno (Del sentimiento trágico de la vida). ---A.Ortiz-Osés (Heidegger y el ser-sentido). ---Para el krausismo, véase la obra de Krause (Sistema de filosofía, así como Compendio de estética), y su influencia en la Institución Libre de Enseñanza. ---Para el trasfondo existencial, puede consultarse H. Bergson y M. Heidegger, J.P. Sartre y María Zambrano. Heidegger y los seminarios de Zollikon Carlos Javier González Serrano
  19. 19. Martin Heidegger es en ocasiones considerado un autor de lenguaje enmarañado y de difícil comprensión, inaccesible para los legos en filosofía. Tanto dentro como fuera de la academia, el autor alemán siempre ha topado con no pocos detractores que, al leer e interpretar sus textos, han criticado la manera rebuscada con la que expresó sus principales doctrinas. Sin embargo, hemos de notar que el conjunto de su pensamiento debe entenderse no sólo como un ejercicio genuino de filosofía, sino también como un esfuerzo genealógico de carácter filológico que encerró la intención de investigar y recuperar el carácter y significado genuino de algunas expresiones y conceptos que, de tan tratados, corrían el peligro de perderse en la peligrosa oscuridad de la indeterminación. La editorial barcelonesa Herder acaba de publicar en español, en excelente traducción del profesor Ángel Xolocotzi Yáñez, los seminarios que Heidegger impartió en la ciudad suiza de Zollikon. Un documento que, como apunta el propio Xolocotzi, “rebasa el ámbito estrictamente filosófico” y que, en este sentido, interesará a personas de variada formación. En estos textos reunidos por el editor alemán, amigo y corresponsal del filósofo, Medard Boss, toparemos con reflexiones de Heidegger que traspasan los límites más puramente filosóficos: a través de un diálogo sincero, abierto y siempre riguroso, nuestro protagonista interpela sin tapujos a disciplinas con las que, a lo largo de su vida, mantuvo una relación cuanto menos conflictiva, como es el caso de la psicología, la psiquiatría o, en general, las ciencias positivas. Martin Heidegger y su amigo y editor Medard Boss Estos maravillosos Seminarios de Zollikon, de imprescindible y amena lectura para los conocedores del pensamiento de Heidegger, y esclarecedor para quienes se acerquen a él por vez primera, comenzaron a impartirse en la más plena y lúcida madurez del filósofo de Meßkirch, exactamente el 8 de septiembre del año 1959. Mientras Heidegger impartía sus charlas (abiertas al diálogo, como decimos, y a un cercano coloquio con los asistentes), los textos fueron anotados y taquigrafiados convenientemente; su redacción final fue siempre complementada y aprobada en su versión final por el mismo Heidegger. Como en él era costumbre, veló con sumo cuidado por la calidad de sus escritos públicos, y éste no fue un caso distinto. ¿Cómo va, pues, el tiempo? El tiempo trans-curre. Curioso: transcurre y simultáneamente está parado. Se habla también del fluir del tiempo. [...] Cada ahora, que decimos, es a la vez también un hace un instante y un dentro de un instante; esto quiere decir que el tiempo, que nosotros hemos mencionado bajo el término “ahora”, tienen en sí un lapso. Cada ahora es en sí también hace un instante y dentro de un instante. A través del contraste con otras disciplinas de diverso calado y recorrido (recordemos que el cada ves más desarrollado psicoanálisis ya había hecho mucha mella en toda Europa y comenzaba a dar incluso sus primeros pasos en Norteamérica), Heidegger pule numerosas aristas de su pensamiento a través de las preguntas que psiquiatras, psicólogos, psicoanalistas y científicos de toda índole le dirigían en este singular enclave de Zollikon. Los seminarios se convirtieron, y de ello da testimonio la magnífica edición de Herder, en un auténtico taller donde Heidegger, siempre fiel a su doctrina, no deja de encontrar ciertos recovecos que han de ser tapados si desea dar con un todo filosófico bien cerrado y armado. El existir humano en su fundamento esencial nunca es sólo un objeto que esté ahí en algún lugar, ni mucho menos un objeto cerrado en sí [explicaba Heidegger frente a aquellos que le preguntaban por nuestro lugar físico en el mundo]. Más bien este existir consiste en “meras” posibilidades-de-percibir óptica y táctilmente no aprehensibes, que están orientadas hacia aquello que, interpelado, se le enfrenta. Un sonriente Heidegger posa junto a Medard Boss en la sala donde se llevaron a cabo los seminarios de Zollikon Aunque los Seminarios de Zollikon se prestan a una exégesis casi ilimitada, por la riqueza de matices que los temas recopilados en ellos esconde, sí es palpable la preocupación de Heidegger, así como la de los asistentes y contertulios, por algunos asuntos centrales: el problema del cuerpo (del ser-ahí o Dasein como algo tangible, material, en contraste con su ser-existente, su ser-posibilidad arrojada al mundo); el siempre inagotable concepto de tiempo, que tanto obsesionó al joven Heidegger y que en Zollikon prosigue desarrollando; la relación entre ciencia y filosofía (observamos a un dialogante Heidegger con la teoría de la relatividad, la física e incluso la química); y quizá, sobrevolando estos seminarios como inquietud constante, el dilema de la identidad: ¿cómo es que el ser-ahí que somos, que vive en un mundo
  20. 20. cambiante, esquizofrénico, puede sin embargo siempre reconocerse en un “yo”? Leamos un fragmento a este último respecto, tan problemático y polémico como capital para entender el complejo y profundo debate que Heidegger mantuvo con la psicología empírica y el psicoanálisis: Cuando un ser humano dice “yo”, esto siempre es un dar nombre al sí-mismo que él tiene en cuenta en ese momento. [...] El “sí-mismo” es eso que en el curso histórico completo de mi Dasein se mantiene permanentemente en tanto que lo mismo, que precisamente es en el modo del ser-en-el-mundo, del poder- ser-en-el-mundo. El sí mismo nunca es dado como sustancia. La constancia del sí-mismo es una constancia propia, en el sentido de que el sí-mismo siempre puede regresar a sí mismo y siempre se encuentra en su estancia como lo mismo. En suma, Seminarios de Zollikon es un documento de una importancia mayúscula, de cuya publicación la editorial Herder debe estar muy orgullosa, y que mostrará al lector tanto como le ocultará (una característica que pondrá a prueba, en particular, al investigador avanzado, pues le hará transitar de una a otra obra de Heidegger, intentando dar con aquellos puntos en los que el filósofo calló, así como en los que -también los hay, los hubo- habló de más). Estos seminarios, que, hay que añadir, se editan acompañados de la enjundiosa y extensa correspondencia que Heidegger mantuvo con Medard Boss, nos abocan al Heidegger más personal, pero también más irreverente, por cuanto no duda en defender sus doctrinas frente a posibles ataques de las ciencias positivas. El veredicto final habrá de ofrecerlo el propio lector. Una elección de lectura y estudio que, en definitiva, no decepcionará a nadie. El Greco, una factoría fascinante La última exposición dedicada al IV centenario del artista desmenuza la esencia de su obra Ángeles García Toledo 20 SEP 2014 - 00:00 CEST1 Una pareja de visitantes ante uno de los 'grecos' expuestos en el museo de Santa Cruz. / Bernardo Pérez En el arte contemporáneo, el concepto de taller o factoría ligada a un artista (desde Warhol hasta Jeff Koons, por poner dos conocidos ejemplos) no tiene ningún misterio de cara al gran público. Ellos deciden, ordenan y controlan las obras ayudados por equipos variables de especialistas. En el mundo del arte antiguo, el concepto de taller como centro de producción más o menos masivo, es menos conocido, aunque se sabe que la mayor parte de los artistas importantes de los siglos XVI y XVII tuvieron un centro de producción propio en el que se realizaban las réplicas de las obras más demandadas y se ayudaba al pintor en sus trabajos más complejos. En el caso de El Greco (1541-1614), contratado ya en 1577 por el deán de la catedral de Toledo, Luis de Castilla, por ser “eminente en su arte y oficio”, se sabe que en 1585, la demanda de su obra era tal que abrió un taller estable para poder ejecutar sus codiciados retablos y sus pinturas devocionales, sobre las que había una fuerte demanda, tanto desde la sociedad eclesiástica, como la civil. La exposición El Greco: Arte y oficio, que hasta el 9 de diciembre se puede ver en el museo de Santa Cruz de Toledo, cuenta a partir de 92 obras cuales son los elementos que hacen único a El Greco y cuál fue el papel de su taller. El recorrido por la exposición es una profunda reflexión sobre su concepto de arte y manera de entender su oficio a través de obras esenciales de toda la producción del Greco en España. Ejemplo excepcional de personalidad artística en continua evolución, Leticia Ruiz, comisaria de la exposición, demuestra que estamos ante un inmenso creador cuya profunda originalidad radica en su capacidad para absorber fórmulas y modelos ajenos y transformarlos hasta convertirse en iconos únicos e inolvidables. La suave iluminación de las obras colgadas sobre paredes de color burdeos y el sonido de Rediscovering Spain de fondo refuerzan un recorrido en el que los descubrimientos se suceden, se revela qué obras le
  21. 21. inspiraron y cuál fue el resultado final. Las detalladas cartelas ofrecen información fundamental para entender una exposición dividida en cuatro zonas. Resulta impactante la contemplación de ‘Cristo crucificado’, pintado hacia 1573 De entrada se le cuenta al visitante que a los tres meses de la muerte del Greco, su hijo Jorge Manuel redactó el inventario de los bienes paternos que permite imaginar la casa y, sobre todo, el taller del pintor: libros, dibujos, estampas, algunos modelos en yeso, cera o barro y unas 140 pinturas en diferente grado de terminación —aparejadas, bosquejadas, sin concluir o acabadas— que sugieren la secuencia completa de trabajo propia de una factoría artística capaz de producir no sólo pinturas, sino retablos completos con la implicación de distintos oficios. Tanto esta relación de bienes como el inventario que en 1621 presentó el hijo del artista con motivo de su matrimonio son fundamentales para entender la dinámica del Greco y su taller. Se cuenta también en el comienzo del recorrido de dónde venía el artista y cuál había sido su formación. En su Creta natal conoció la elaboración de los iconos bizantinos, en Venecia aprendió la técnica del óleo y el uso del lienzo como soporte que luego utilizaría de manera deslumbrante en Toledo; en Roma conoció a fondo el sentido espacial, el paisaje, la perspectiva, la anatomía de las figuras y el retrato gracias a su virtuoso dominio del dibujo. Todo ello conformó un estilo propio que le convirtió en un auténtico genio. Su visión de San Francisco, las Anunciaciones (impresionantes la del Thyssen y la del Bellas Artes de Bilbao colgadas una junto a la otra). No menos impactante resulta la contemplación de Cristo crucificado (hacia 1573), una composición que elaboró durante sus años en Roma basada en un modelo anatómico relacionado con Miguel Ángel y en el que también los expertos señalan elementos próximos a Tiziano por la idea de situar la figura en un paisaje muy bajo y dedicar un amplio espacio para un cielo poblado de potentes nubes. De este Cristo pueden verse numerosas versiones más o menos similares realizadas por el propio Greco con o sin participación del taller e incluso de su hijo. En este primer ámbito se encuentra una de las joyas de la exposición: cuatro delicados dibujos de los 250 que figuran en su inventario. La muestra avanza por sus grandes retablos: historias sagradas realizadas con composiciones muy complejas en medio de las que están los santos más venerados por los católicos. La Santa Faz pintada sobre un escudo de madera, prestada por un coleccionista particular y escasamente expuesta, es una de las piezas más relevantes de este espacio. Los apostolados, trece lienzos con la figura de Cristo y sus apóstoles, son las series más populares de El Greco. En Toledo, después del concilio de Trento, se asentó la tradición de representar a los apóstoles. Se sabe que realizó un mínimo de ocho. En Toledo se encuentran habitualmente expuestos dos, en el Museo de El Greco y en la catedral, y para esta ocasión se ha conseguido traer otros dos: el del Museo de Oviedo (habitualmente en el Museo de Escultura de Valladolid) y el de Almadrones (Guadalajara), disperso desde que en 1946 fuera vendido por el obispado de Guadalajara (cuatro pinturas fueron adquiridas por el Estado para el Museo del Prado y cinco viajaron a Estados Unidos). Los rostros y las telas con las que se visten estos “hombres feos”, como se les llamaba entonces, fueron para El Greco una oportunidad única para ensayar los colores que conseguía a base de mezclas insólitas y secretas. También requerían la ayuda plena de los artistas y especialistas de su taller. En una de las obras de esta sección, Pentecostés (hacia 1600), entre el grupo de personajes que ocupan la composición, se cree que a la derecha se encuentra el propio artista y su hijo. Y como prueba irrefutable de la modernidad de Doménikos Theotokópoulos, la exposición El Greco: Arte y oficio concluye con una instalación fotográfica, Retablo de retablos, firmada por Joaquín Bérchez, inspirada en sus planteamientos arquitectónicos, y una creación audiovisual sobre las ideas del arte y el oficio del pintor, realizada por Magoga Piñas y el estudio Sopa de Sobre. La Editorial PPC nombra a José Beltrán Aragoneses como nuevo director de la revista Vida Nueva Publicado el 16.09.2014
  22. 22. Tomará posesión del cargo el próximo 6 de octubre José Beltrán Aragoneses (Madrid, 1980) ha sido hasta ahora redactor jefe de Sociedad y Religión del diario La Razón, donde ha desarrollado su actividad periodística en los últimos diez años. Licenciado en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha trabajado en Telemadrid y Antena 3. Su andadura en la información religiosa arrancó en las revistas Ecclesia y Vida Nueva y actualmente es colaborador de Misioneros del Tercer Milenio, editada por Obras Misionales Pontificias. Laico comprometido con la familia calasancia, pertenece al Equipo de Pastoral del Colegio Divina Pastora de Getafe, es miembro de la Delegación Diocesana de Misiones de la diócesis madrileña y colaborador de Cristianos Sin Fronteras. Ha coordinado la cobertura informativa y los suplementos especiales de las dos últimas visitas del papa Benedicto XVI a España, incluida la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid, además del cónclave en el que fue elegido el papa Francisco. Hace unos meses puso en marcha La Razón de la Fe, el suplemento novel de la prensa española que busca, desde la información, el análisis y la opinión, ser instrumento ante el reto de la nueva evangelización propuesta por el papa Francisco. Además de las tareas de dirección de la revista Vida Nueva, José Beltrán será el Gerente global de publicaciones periódicas de PPC, realizando una labor de coordinación de las revistas en Colombia, México y Argentina. Además, será director de las revistas Imágenes de la fe y Orar y celebrar, también editadas por PPC. Día de fiesta en la Fraternidad de las Hermanitas de Jesús Dolores Aleixandre Lunes 8 de septiembre de 2014 Magdeleine Hutin fue la fundadora de las Hermanitas de Jesús. Foto. OMS El 8 de septiembre es la fiesta de la Natividad de la Virgen y la Fraternidad de las Hermanitas de Jesús celebran los 75 años de la fundación. Hermanita Magdeleine, que quería seguir los pasos del Hermano Carlos de Foucauld, acabó en ese día del año 1939 su noviciado en la casa de las Hermanas Blancas en Argel y su primera profesión marcó la fundación de la nueva Congregación. Para Hermanita Magdeleine Jesús es “el Señor de lo Imposible”. Su marcha al desierto, en medio de los nómadas, sufriendo una grave artritis en el hombro, sola con otra joven que tenía deseos semejantes a los suyos y sin conocer allí a nadie, parecía, en principio, destinada al fracaso. La primera fraternidad nació en Touggourt (Argelia) con la ayuda de sus amigos nómadas, en los que tenía una confianza absoluta. Entre ellos se forjó una amistad que puso su sello en la Fraternidad entera. Nuestra congregación es fruto de un encuentro con esos amigos musulmanes, con personas de estamento social, origen y religión diferentes. Hermanita Magdeleine tenía una fe inquebrantable en la
  23. 23. amistad siempre posible entre todas las personas, a pesar de las barreras que las puedan separar. Ella quería que nuestra amistad tuviese como principales características un profundo respeto, una confianza total y una sinceridad absoluta. Estamos convencidas de que este encuentro “construyó”, efectivamente, nuestra congregación y le dio su manera particular de ser. Algunos años después otras chicas la siguieron. La Fraternidad, nacida para vivir únicamente en el mundo musulmán, se abre en 1946, por deseo de las nuevas hermanitas, a los países de Oriente Medio, con una atención especial a las Iglesias Orientales y, por último, al mundo entero. Pero el mundo musulmán, por causa de nuestro origen, quedará siempre en nuestro corazón como algo entrañable y las inserciones en esos países serán a lo largo del tiempo una prioridad. Magdeleine tenía una fe inquebrantable en la amistad siempre posible entre todas las personas. Foto. La mano blanca de la luna La espiritualidad de la Hermanita Magdeleine no es inaccesible, es muy sencilla. Su centro es la vida cotidiana, como la vivió Jesús en Nazaret, carpintero desconocido, amigo del Padre y de su pueblo. Su vida no es un modelo para imitar, sino más bien una inspiración y un desafío. Su gran libertad, su fe intensa, su frescor y su no conformismo nos hablan de una vida en plenitud. Esta vida en plenitud es lo que queremos agradecer a Dios en este aniversario. Nuestra región de España-Portugal tiene la alegría de celebrar este mismo día 8 de septiembre, en Madrid, la primera profesión de nuestra Hermanita Paloma. Aún hay jóvenes que se entusiasman hoy por este carisma. Pero, en las circunstancias actuales del mundo, esta fiesta está también marcada por la cruz. El Medio Oriente, donde las Hermanitas árabes, a lo largo de los años, construyeron una amistad profunda con los vecinos musulmanes y, especialmente, Irak y Siria, están atravesando uno de los momentos más duros de su historia. Nuestras hermanitas soportan todos los días la violencia y la destrucción infligida a sus pueblos. Las de Mosul tuvieron que huir hacia el Kurdistán; las de Bagdad y Siria permanecen, valientes, en sus fraternidades. Nuestra Responsable General nos ha pedido a todas que intensifiquemos la oración, sobre todo la adoración en la noche del jueves al viernes, para pedir fortaleza y valor para nuestras hermanas y sus pueblos, a fin de que puedan continuar viviendo, creyendo y esperando y para que se llegue finalmente a alcanzar la paz. A todos y todas os pedimos que intercedáis con nosotras. Entre el Olvido y el Desengaño Salamanca RTV al Día No dejan de ser coincidencias llenas de humanidad. La fotografía está tomada en un cruce de calles en un pueblo, muy especial por distintos motivos, de la provincia de Zamora, Villaescusa. Si el lector tiene ocasión no deje de visitar el pueblo y recorrerlo preguntando por las señales y las huellas de la historia en las calles del pueblo. Está ahí mismo, al lado de Fuentesaúco. Pero a lo que iba. En ese cruce de la fotografía se encuentran dos calles con nombres por lo menos extraños, la del Olvido y la del Desengaño. Son nombres de calles que hay en muchos
  24. 24. pueblos y ciudades, pero nunca las vi juntas. Por eso el caso me parece original y hasta sugerente. Oportunas son las dos, efectivamente, porque el olvido es a veces la mejor medicina para los desengaños y saber desengañarse a tiempo facilita la solución del olvido, amarga siempre pero en muchos espacios de la vida inevitable para hacer las paces con el pasado. Que no nos falte ni una ni la otra cuando se nos hagan necesarias para una existencia equilibrada. Por el lado contrario una dosis alta de olvido puede ser letal, porque sin memoria el ser humano es un muerto precoz. El olvido puede valer como recurso higiénico pero tiene efectos secundarios que requieren mucha precaución. Y a su vez una carga excesiva de desengaño puede provocar una seria incapacidad para mantener el tono vital que necesitan las ganas de vivir y la ilusión de cada día. Aquí vale como tantas veces el viejo precepto que figuraba en el frontón del templo de Apolo en Éfeso: ΜΗΔΕΝ ΑΓΑΝ: “nada en demasía”. Si hay exceso en cualquier dirección, vienen los malos resultados: Olvido pero no perdono, Todo es un engaño, Sólo se desengaña el que se ilusiona, El gozo en un pozo… Largo es el olvido, decía Neruda; o el oscuro deseo de Joan Benet, que, resumido, deseaba no tener nada para evitar el desengaño de perderlo. Es como no vivir para no desvivirse ni morirse. Por eso es buena idea que entre estas dos duras calles de la vida, el Olvido y el Desengaño, se coloque, aunque sólo sea mientras duran las fiestas del pueblo, la Peña de la Alegría. No suele tener efectos secundarios si se consume con moderación y, tomada con sentido común, cura muchos de esos males que como remedios extremos señalan las dos calles. Que cada uno se sienta invitado a tomarse vino y tapa en la peña, para evitar olvidos y desengaños. Fe y política más allá del fundamentalismo Leonardo Boff Estamos en tiempo de elecciones. Muchos sectores de las distintas Iglesias, también de la católica, se
  25. 25. movilizan alrededor de proyectos para el país y de candidatos a varios cargos. Es el momento de clarificar un poco cómo se da la relación entre fe y política. En primer lugar hay que distinguir entre una política escrita con p mayúscula y otra con p minúscula, o entre la política social (P) y la política partidaria (p). La política social (P) se relaciona con el bien común de la sociedad; así por ejemplo, la organización de la salud, la red escolar, los transportes, los salarios, etc. tienen que ver con la política social. Luchar para conseguir un centro de salud en el barrio, unirse para traer la línea de bus hasta lo alto del monte es hacer política social. Esa política significa la búsqueda común del bien común. En ese nivel todos los ciudadanos y todos los cristianos católicos o evangélicos pueden y deben participar. La política partidaria (p) representa la lucha por el poder del estado para conquistar el gobierno municipal, estatal y federal. Los partidos políticos existen en función de llegar al poder, ya sea para cambiarlo (proceso liberador), ya sea para ejercerlo así como se encuentra constituido (gobernar el estado que existe). El partido, como la misma palabra dice, es parte y parcela de la sociedad, no toda la sociedad. Cada partido tiene detrás intereses de grupos o de clases que elaboran un proyecto para toda la sociedad. Si llega al poder del estado (gobierno) van a dirigir llevar a cabo las políticas públicas conforme a su programa y a su visión partidaria de los problemas. Con referencia a la política partidaria es importante considerar los siguientes puntos: ver cuál es el programa del partido; cómo entra el pueblo en este programa, si fue discutido en las bases, si atiende a las reclamaciones históricas del pueblo; si prevé la participación del pueblo, mediante sus movimientos y organismos, en su concepción, implementación y control; quienes son los candidatos que representan el programa, qué biografía tienen, si están en la lista de ficha sucia, si han mantenido siempre una ligazón orgánica con las bases, si son verdaderamente aliados y representantes de las causas de la justicia y del cambio social necesario o si quieren mantener las relaciones sociales así como están, con las contradicciones e injusticias que encierran. Este último modo de poder político ha sido ejercido históricamente por nuestras élites a fin de beneficiarse de él, olvidando el sujeto de todo el poder que es el pueblo. ¿Cómo entra la fe en todo esto? La fe tiene que ver directamente con Dios y su designio sobre la humanidad, pero está dentro de la sociedad y es una creadora de opinión y de decisión. Funciona como una bicicleta; tiene dos ruedas mediante las cuales se vuelve efectiva en la sociedad: la rueda de la religión y la rueda de la política. La rueda de la religión se concreta por medio de la oración, las celebraciones, las predicaciones y por la lectura de las Escrituras. Mediante la rueda de la política la fe se expresa a través de la práctica de la justicia, de la solidaridad, de la denuncia de la corrupción. Como se ve, política aquí es sinónimo de ética. Tenemos que aprender a mantener el equilibrio encima de las dos ruedas para poder andar correctamente. La Biblia considera la rueda de la política como ética más importante que la rueda de la religión como culto. Sin ética, la fe se vuelve vacía e inoperante. Son las prácticas y no las prédicas las que cuentan para Dios. Mejor que proclamar «Señor, Señor» es hacer la voluntad del Padre que es amor, misericordia, justicia, cosas todas prácticas, por tanto, éticas. Concretamente, fe y política se encuentran juntas en la vida de las personas. La fe incluye la política, es decir, un cristiano por el hecho de ser cristiano debe empeñarse por la justicia y el bienestar social; también debe optar por programas y personas que se aproximen lo más posible a aquello que entiende ser el proyecto de Jesús y de Dios en la historia. Fue lo que resaltó el Papa Francisco cuando estuvo en Brasil. Pero la fe transciende la política, porque la fe se refiere también a la vida eterna, a la resurrección de la carne, a la transformación del universo, cosa que ninguna política social y ningún partido o estado pueden prometer. El paso de la fe a la política partidaria no es directo, es decir, de la Biblia no se deduce directamente el apoyo a un determinado partido ni el deber de votar a una persona, ni cuánto debe ser el salario mínimo. La Biblia no ofrece soluciones, sino inspiraciones para que se pueda escoger bien el partido y crear un salario digno. Para un cristiano en la línea de lo que viene insistiendo el Papa Francisco, la política debe ser - liberadora: no basta reformar la sociedad que está ahí; es importante otro modelo de sociedad que permita más inclusión mediante la participación, la justicia social. - liberadora a partir de las mayorías pobres y excluidas: debe empezar desde bien abajo, pues así no deja fuera a nadie; si comenzase por los asalariados o por la burguesía dejaría fuera, desde el principio, a casi la mitad de la población excluida. - una política que use métodos liberadores, es decir, que use procesos de participación del pueblo, de abajo hacia arriba y de dentro hacia fuera; esa política pretende más que una democracia
  26. 26. representativa/delegaticia, una democracia participativa por la cual el pueblo con sus organizaciones ayude a discutir, a decidir y a resolver las cuestiones sociales. Esa fue la gran reclamación de las manifestaciones de junio de 2013 y que se exige firmemente ahora. - una democracia ecológico-social que respete los derechos de la Madre Tierra, de los ecosistemas, de los animales y de los seres de la creación con los cuales mantenemos relaciones de interdependencia. Una política así es una de las formas más altas de amor social. La Alegría de Anunciar el Evangelio Editado por Luis Miguel Modino La pastoral es el alma de la evangelización y por eso el Encuentro sobre el Proyecto Pastoral de la Evangelii Gaudium, organizado por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización ha sido un momento en el que desde la reflexión teológico-pastoral se han ofrecido caminos para poder llevar a cabo el desafío que constituye anunciar con alegría el Evangelio en el mundo actual, elemento que ya aparece presente en el subtitulo de la exhortación pastoral del Papa Francisco. Desde el día 18 hasta el 20 de septiembre, unas dos mil personas, procedentes de más de 60 países se han encontrado en el aula Paulo VI de la Ciudad del Vaticano para conocer con mayor profundidad los desafíos pastorales de la Evangelii Gaudium. Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, pero sobre todo un buen número de laicos y laicas han participado de este momento en el que ha sido repetido en diversas ocasiones que la misión, la práctica pastoral, es tarea que compete a todos, como recordaba el Papa Francisco en la visita que realizaba a los participantes del encuentro. Estos días han servido para profundizar en el conocimiento de un documento que el propio Francisco define como programático y que debe marcar la forma de evangelizar, de hacerse presente en la vida de todas las personas, también de aquellas que están lejos. Por ello hay que salir, ir al encuentro, estar en estado permanente de misión, dejar que tenga lugar en nuestras vidas y en la vida de la propia Iglesia, una conversión pastoral, que en palabras de Monseñor Víctor Fernández, Rector de la Pontificia Universidad Católica Argentina, y el único teólogo vivo a quien el Papa cita en la Evangelii Gaudium, debe llevarnos a revisar las estructuras de la Iglesia para que la pastoral ordinaria sea más misionera y expansiva y la Iglesia se vuelva así más acogedora. Han sido muchos, junto con el teólogo argentino citado, los que han ayudado a escudriñar los secretos del texto papal. Cardenales, obispos, teólogos, pero también gente que hace vida en el día a día aquello que el Papa nos invita a realizar. En este sentido, fue emocionante el testimonio de Jean Vanier, fundador de las comunidades del Arca, y que llevó a reflexionar sobre la escucha de los pobres, a hacernos amigos suyos, pues eso nos evangeliza, nos cambia. El reconocimiento hacia este gran personaje vino hasta del propio Farnscisco, que le saludó efusiva y cariñosamente en el momento en que se encontraron. El trabajo evangelizador debe ser llevado a cabo en el mundo real, que nos desafía con su cultura urbana, especialmente en las grandes ciudades, como nos recordaba el cardenal Philippe Barbarin, arzobispo de Lyon, pero también en el mundo virtual, en los santuarios donde se manifiesta la piedad popular, en las familias. Todo ello debe estar imbuido de espiritualidad. Monseñor José Rodríguez Carballo, Secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, hacía ver que el hecho de que el evangelizador sea una persona del Espíritu vuleve su testimonio, fundamentado en Jesucristo, la Palabra de Dios y la liturgia, más creíble. En total han sido 17 conferencias y testimonios que sin duda pueden ayudar a encontrar caminos para que la Nueva Evangelización se vuelva cada vez más explícita y así pueda ayudar a hacer realidad el deseo de toda la Iglesia y especialmente del Papa Francisco, que quiere, como recordaba nuevamente en su visita, que la Iglesia sea hospital de campaña, donde los heridos encuentren cercanía y proximidad, evitando la actitud de los fariseos y los doctores de la Ley que convertían la fe en reglas. Que la paciencia y perseverancia, que el mismo Papa pedía, nos ayuden a confiar cada día más en el Dios que nunca nos abandona. Seamos testigos de eso, pues las palabras sin testimonio no sirven.

×