EL TICTY
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EL TICTY
(Una novela novelera)
CIRO V. PALOMINO DONGO
CIRO V. PALOMINO DONGO
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Dedicado a todos los políticos novatos,
recorridos y caducos de mi tierra.
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"Dicen que una vez que entras en la política, estás
perdido, porque eso es como una droga que no para
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CIRO V. PALOMINO DONGO
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Un buen día. De esos cuando empezaba la democracia de la última parte del siglo pasado,
una comit...
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Sentado en ese enorme sillón de cedro con su inmenso respaldar y asiento tapizados con una
felpa que alguna v...
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la licencia municipal de funcionamiento que ya había sido otorgada por anteriores administracione...
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El impuesto al patrimonio predial que había sido casi suprimido por las gestiones anteriores,
siguió igual de a...
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los jueces, que nada tienen que ver con la ley, lo que le valió el aplauso agradecido de los
bene...
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paisanos exhiben sus trajes, sus zapatillas, sus gafas playeras, sus sonrisas, lo que gastan en lo que
comen y ...
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La hermanita, no era pues la hermanita, sino una muy bonita chiquilla de diecisiete años.
Pequeñ...
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Cuando luego, a medio mes, se le entregaba "en crudo" el fruto de esas requisas, veía con
atolondrado orgullo ...
CIRO V. PALOMINO DONGO
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distinguir nítidamente desde el cerro mirador del pueblo. También se planteó formar dentro de la...
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Aquella metidaza de yuca no podía quedarse a medias, había que culminar la faena que les
dedicaba a los camara...
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Como eso de la administración municipal no sólo consistía en recibir las suplicas o las
quejas...
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palabras terminó su discurso ante los miembros del Concejo Municipal. Como no se decidían,
porque eso de las e...
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chatarras les ofreció regalarle hasta 5 automóviles si adquirían la planta procesadora, y por un...
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–Si no se puede adjudicarnos directamente los vehículos a nosotros que somos sus legítimos
propietarios, porqu...
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se había girado a su primo para cubrir el “préstamo consular”; que lo mismo se hizo con el pago ...
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cuando se hacen verdaderas obras, ni escuchen a los envidiosos lenguaraces, amantes del atraso y la
miseria.
–...
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departamento! ¡Cachos, a los huevones! No hay peor desgracia que tu querida te saque la vuelta y...
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En algún lugar escondido de su alma, el alcalde tenía un arma secreta que le permitía intuir
el curso de los...
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–En verdad este grandísimo y todopoderoso Dios existe, y se llama Wiracocha. Es tan inmensa su
m...
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Lo más loable de su apostolado y envidia de sus correligionarios, era que solo él se había
bañado en congelada...
CIRO V. PALOMINO DONGO
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qué modo van a actuar; cómo neutralizarlos, disolverlos o aniquilarlos. De otro modo estás muert...
EL TICTY
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porque tiene en su poder la copia de algunos documentos que traicioneramente algunos empleados
infidentes, le ...
CIRO V. PALOMINO DONGO
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Organizando desfiles y concursos de comparsas carnavalescas, yunsas de enero a abril,
desfile cí...
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sus ofertas también en sus comunidades. Con esta fórmula ya no necesitas preocuparte de estar
buscando partida...
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  1. 1. EL TICTY 1 EL TICTY (Una novela novelera) CIRO V. PALOMINO DONGO
  2. 2. CIRO V. PALOMINO DONGO 2 Dedicado a todos los políticos novatos, recorridos y caducos de mi tierra.
  3. 3. EL TICTY 3 EL TICTY "Dicen que una vez que entras en la política, estás perdido, porque eso es como una droga que no para hasta matarte". 1 Aunque ahora el Ticty se la pegue de pituco intelectual porque ha recibido un cartón universitario, de esos que recibe cualquiera que se empeñe en ser llamado doctor, ingeniero, arquitecto o abogado, todo el mundo sabe que es hijo de una de las cuatro estirpes de las mujeres de este pueblo: las abaceras, panaderas, costureras o chicheras. De eso, en estos pueblos de asolapados racistas, ninguno tiene el remedio para dejar de sufrir ese destino, aun cuando en un canalla pacto de silencio, los descendientes de estas sacrificadas trabajadoras, han decidido negarlo, por todo el tiempo que les dure la vida. Pero los que tienen la desgracia de albergar su humilde origen a flor de sus subconscientes, han decidido remediarlo vistiéndose a la usanza de las diez nuevas modas y varias de las pasadas, o aprovechando el dinero fácil que te entregan los bancos han adquirido un carro, que luego lo pierden por falta de pago, más pago y mucho más pago que exige esa maldita obligación, para más tarde lamentarse de la enorme caída que ha tenido su fortuna y posición social. –¿Te acuerdas mi amor cuando fuimos con el carro nuevo al Valle Sagrado de los Incas. Puro gente pituca habíamos allí, no?” –preguntará la una. –Sí. También me acuerdo de la envidia del huanaco Muñiz, diciendo que éramos narcos o que habíamos matado vicuñas o que nos habíamos apoderado de un enorme “tapado” después de haber matado a nuestros socios. –Contestará el otro. –¡Que importa pues carajo!, aunque nadie quiera reconocerlo, nosotros también hemos sido pitucos. Para no sufrir ese horrible traspié. Lo más inteligente, provechoso y moderno es meterse en eso de la política, porque además de otorgarte la gloria de poder decidir sobre lo que no te cuesta, te obsequia el inmenso placer que todos los paisanos te pidan algo que solo tú puedes darles y en sus propias narices, decirles: ¡No! O lo que es mejor no decirles nada, de modo que el palurdo se aguante de rajarte hasta el final de tu mandato con la esperanza de recibir el tan ansiado: ¡Sí! Eso sí que se pasa! Pero bueno, volviendo al asunto del Ticty, que bien podría haber sido el más acreditado hijo del pueblo de Atunrumi, prefirió ser el más grande maldito de toda su desdichada historia, por haber hecho lo que hizo. Por muchas razones, que el común de las gentes no está obligada a entender, pero sí a conocer por que le conviene; como eso de: “Alianza Estratégica” y aquello de “Ganar espacios de poder en el terreno de la oligarquía”, o este otro de “Hacer uso revolucionario de las vetustas instituciones de la burguesía reaccionaria” y otras aun más raras oraciones, que sólo ellos saben inventar, entender y descifrar. Sumándose a estas lúcidas propuestas, el acierto que solo la probada sapiencia del líder histórico del partido habría podido lograr, y que era eso de escoger a un nuevo, intachable, transparente e ilustre personaje surgido de las entrañas del mismo proletariado, para representarlos en las elecciones municipales que se aproximaban.
  4. 4. CIRO V. PALOMINO DONGO 4 Un buen día. De esos cuando empezaba la democracia de la última parte del siglo pasado, una comitiva del Comité Central, le fueron a decir al Ticty si quería ser Alcalde de Atunrumi. De muy mala gana les contestó, ¿por qué no?, ¿que acaso era eso cosa de otro mundo?, total varios badulaques habían pasado por esa alcaldía, ¿porqué no probar? Y así de la noche a la mañana, como suceden muchas cosas en estos pueblos, con: “El apoyo incondicional a este insigne profesional, genuino hijo de estas tierras y del Partido Comunista, facción patria autóctona y salvaje, estamos proponiendo la candidatura del ilustre ciudadano don Rufino Concha Madrigal”. Y bajo el lema: “Servir al pueblo de todo corazón”, participó en las elecciones municipales convocadas después de la dictadura militar. Así pues, llegado al punto donde no hay vuelta atrás porque la historia no tiene retorno, al estallido del grito de guerra del eterno líder marxista de la región: “RUFINO AMIGO, EL PUEBLO ESTA CONTIGO!, los disciplinados, consecuentes, combativos y muy bien adoctrinados camaradas, se encargaron de llevar a todas las comunidades, anexos, poblados, sectores, villorrios y parajes de la provincia, la consigna de elegir al Ticty como alcalde de Atunrumi, por ser un autentico hijo del pueblo, que gracias a los esfuerzos de su santa madre que vendía alfalfa y otros forrajes caseros en una esquina del mercado de abastos, había logrado ser un gran profesional al servicio de las clases populares. Alentados por las directivas del partido, los camaradas de Atunrumi, no dejaron sin pintar con el nombre del Ticty todas las paredes, puertas, cercos, piedras, cerros, puentes y los avisos publicitarios que estuvieran a su disposición, porque para su esclarecida dirigencia, era cuestión de vida o muerte, montarse en las instituciones públicas cuyas autoridades surjan de una elección popular, con el claro objetivo de ir transformando la democracia burguesa representativa en la verdadera democracia del pueblo y para el pueblo, porque así estaba escrito en el ineluctable desenvolvimiento de la historia de la lucha de clases, la revolución proletaria y los grandes saltos históricos de las masas organizadas, que nadie podía explicar en cristiano. Ese afanoso quehacer no tuvo casi ningún resultado, pues del mismo fervoroso modo, los partidarios de los demás aspirantes pintaron día y noche, casi todo los espacios disponibles, porque además de mucho dinero, automóviles, camionetas, refrigerios, cigarros y paga, les sobraba pintura y en muchos lugares borraron con los nombres de sus candidatos las humildes pintas de los camaradas. Ante este atrevimiento para la maldición de los propietarios de muros y paredes, les devolvieron su arte borrando sus pintas con el aceite que desechan los motores. Pero su mayor venganza fue arrancar de cuajo las fotos de los oponentes que empapelaban todas las paredes del pueblo y las llamativas banderolas que pendían de poste a poste en las calles principales. Por su parte el astuto Ticty, que se mantenía al margen de la movilización y despliegue de las bases proletarias, en una alegre juerga reunió a todos los mostrencos que compartían sus borracheras, para analizar los alcances del derecho a voto, recientemente otorgado a los analfabetos, y sin mayores aspavientos se fueron a las capitales de los distritos de la provincia, donde identificaron a los flamantes e iletrados ciudadanos, a quienes en nombre y representación del organismo electoral, les enseñaron a marcar el número 2 de su candidatura, y se los pintaron tachado en las manos, los brazos, las piernas y un poco más hasta en el poto, no sin dejarles de advertir en quechua y en castellano, que ese era el número que obligatoriamente debían marcar en sus cédulas de votación, sino querían que su voto sea declarado nulo y por eso ser multados con 200 soles, más la destrucción de su flamante Libreta Electoral, que a partir de esa fecha era su única arma para no ser detenido por indocumentado y metido en la cárcel porque algún conchadesumadre, tomando su nombre había robado ganado o golpeado a alguien. Así empezó la mataperra carrera política del Ticty.
  5. 5. EL TICTY 5 2 Sentado en ese enorme sillón de cedro con su inmenso respaldar y asiento tapizados con una felpa que alguna vez fue rojo carmesí, que en tiempos remotos algún señor de tierras y de indios trajo a esta municipalidad para sentirse más cómodo, y que exhibía por todos lados sus toscos tallados de escudos de armas, laureles, rosas y una que otra tracería, hecho por mano aprendiz, más experta en el desgaste que en el pulido. Desde ese antiguo sitial, el Ticty pudo apreciar que en ese pueblo de descendientes de mitmas y yanaconas, sometidos en cuerpo y alma al vasallaje de encomenderos, reducciones, repartimientos y parroquias; gobernado por caciques, tucuyricus, curacas, mandones, visitadores, corregidores, intendentes y gamonales, la autoridad no era tenida en cuenta como la representación del poder ciudadano, sino como una fuerza poderosa y sobrenatural ejercida por mandato divino o surgida de poderosos y oscuros dominios. De manera que sin recordar el origen del elegido, al día siguiente de instalado el mandamás, nadie podía, ni debía cuestionar las razones, caprichos o desvaríos en que basaba sus decisiones y ordenes el favorecido de los cielos o los infiernos. –¡Eso no se puede, pues! –Decían con gran convicción y a modo de ventajoso consejo, los más viejos empleados del municipio. En ese puesto de mando, donde no hace mucho tiempo los hacendados hicieron de este pueblo un lugar para atender sus necesidades de peones, artesanos, comerciantes, policías, gobernantes y jueces provinciales para defender su buena vida, el Ticty pudo darse cuenta del billete ganador de la lotería que le habían obsequiado los ingenuos camaradas, que dos semanas atrás lo habían instalado en el poder edil con renovados cánticos de la guerra civil española y la nueva trova que algunos universitarios limeños trajeron desde Cuba para cantarle a la guerra fría, porque para satisfacción del partido, el nacido de las entrañas del mismo pueblo, había llegado junto a nueve probados y leales camaradas al gobierno municipal de Atunrumi, que a partir de ese momento se convertía en bastión del pueblo unido que jamás será vencido. Lo primero que advirtió dentro de la administración municipal fue la existencia ancestral de un puñado de empleados semianalfabetos, lo que era mejor, domesticadísimos a pesar de ser mal pagados, y más aun, muy bien entrenados en cazar las presas que engordaban la caja municipal. Notó también que al municipio ingresaban dineros que llegaban desde Lima. Desde el primer momento, el gasto de estos caudales lo mortificaron a más no poder, porque había que someterse a directivas, procedimientos, formas y formatos y luego rendir cuenta documentada con iguales directivas y muchos más formatos, y sumada a esta majadería, la obligación de adjuntar comprobantes de pago legalmente autorizados. Pero para su consuelo se percató, que lo mejor que había eran los dineros que provenían directamente del pueblo, esos que le eran entregados a sus pies, día a día, por la recaudación de las tasas, derechos, sisas, multas, alcabalas, arbitrios, impuestos y demás gravámenes que correspondían al patrimonio municipal, y lo que era mejor e insuperable, para su liberal y antojado manejo. También conoció que el Alcalde podía pedir y hasta invitar la cerveza que quisiera, y era porque el vendedor de la cervecería, tenía licencia para distribuir y hacer alegrar a las 20 o 30 polladas que aun funcionan en plena vía pública todos los sábados, domingos y feriados hasta convertir las calles en descarados urinarios, a esto se le llamaban derechos de pollada. Que también existía el derecho de pernada, que no era otra cosa que tirarse gratuitamente a las putas más bonitas y saludables de los 20 “focos rojos” que funcionan en todos los suburbios del pueblo, contando con
  6. 6. CIRO V. PALOMINO DONGO 6 la licencia municipal de funcionamiento que ya había sido otorgada por anteriores administraciones y de las cuales él podía eximirse mandando decir al ilustre reclamante: –Padrecito, yo no he expedido esas licencias, pero revisado el caso con mi asesor jurídico, este me ha informado por escrito, que esos son derechos administrativos firmes y legalmente ganados por los administrados, y lo único que puedo es recomendarle al obispo que inicie las acciones legales que la ley le faculta para que se declare la nulidad de las mismas, haciendo valer sus prerrogativas espirituales sobre las materiales necesidades de los demás y las otras cosas más del alma y la metafísica que desde hace más de dos mil años ustedes se irrogan. No creo que el monseñor, con la inteligencia que lo caracteriza, no sepa que en este pueblo también trabaja el demonio. ¡Dónde diablos pues, van a saciar sus bajos instintos los violadores, los lujuriosos, los sátiros, los libidinosos, los maricones y los pajeros solitarios! ¿En las escuelas de las niñas, en sus casas con sus empleadas y hasta con los familiares a su cargo, o quizá con las desamparadas campesinas en los parajes deshabitados y los caminos solitarios? ¿Acaso no sabe el señor obispo que el 50 por ciento de los niños que nacen en esta provincia son producto de violaciones sexuales?” Y antes de que el emisario abandone la alcaldía, en voz alta, como para que escuche, le decía a su secretario. –No hay nada malo en tirarse un polvo fuera de casa o porque no tienes mujer. Lo que pasa es que los curas quieren que todo el mundo sean pajeros como ellos, o hacernos creer que porque se oponen a los burdeles, no se tiran de lo lindo a las monjas. Claro que para decir esto ya había empezado a recibir la bolsa segura que acotaban los rufianes. En eso había hecho una mejora sustancial, pues la cuota debía entregarse puntualmente cada semana y en justa proporción a la ganancia de sus mentores, sin importarle el cupo que exigían el Prefecto, el Subprefecto, el Jefe de la Policía y otros tantos “cafichos de cuello y corbata” más. Total, en ese pueblo medio cojudo, cualquier avispado petimetre, se daban el lujo de explotar chiquillas que el hambre y la miseria siguen malogrando. Incluso, según ellos, por tratarse de un negocio pituco y moderno, algunos administraban esos sucios lupanares en turno con sus mujeres. “El sexo, es una necesidad vital, como beber, comer y dormir, porque si no lo haces, te vuelves loco”, decían. También mejoró la cuota de la carne que le corresponde al Alcalde por la administración del matadero municipal. A partir de su gestión, el ganado que se sacrificaba sin tener la certificación de la oficina de sanidad agraria, debía dejar una utilidad de hasta el 10 por ciento de su peso y hasta del 20, si la res, además de carecer del requisito anterior, no tenía certificación de propiedad o compra – venta extendida por los Gobernadores y Tenientes Gobernadores de la provincia, distrito o comunidad de su procedencia; pero si se daba el caso que alguna autoridad política estaba otorgando certificaciones a los abigeos, inmediatamente se declaraban nulas esas certificaciones, entonces el derecho de carnada ascendía automáticamente al 35 por ciento. –¡Así se manejan las ganancias, carajo! ¿Qué es eso de acopiar vales de carne para cobrarlos un día señalado o de compartir con los trabajadores en el aniversario del pueblo, el día del trabajador municipal, el día de la madre, del padre o de la concha de su madre! ¡Yo he ganado las elecciones! ¡Yo tengo el poder! –Había dicho y se puso punto final a ese tema. Total los empleados del camal, que eran los que verdaderamente se sacrificaban con el insano oficio de asesinar los animales que con tanto cariño crían los campesinos, siempre tenían de dónde cortar. Como parte del programa municipal de paternidad responsable, mandó abrir a favor de la madre de su cuarto hijo, una Carnicería Modelo en una de las tiendas del mercado de abastos con el nombre de “RUFICO” en honor al nombre del engreído de papá. A cambio de ese tremendo favor, le obsequió otro hijo a la beneficiaria, para que no vaya irse veleteando con las ganancias de tan pingüe negocio.
  7. 7. EL TICTY 7 El impuesto al patrimonio predial que había sido casi suprimido por las gestiones anteriores, siguió igual de abolido durante los primeros meses de su mandato, porque sus antecesores habían establecido, como ley surgida de la mala costumbre, que el hecho de que casi todo el vecindario deba por más de veinte años el importe de este tributo que hace progresar a otros pueblos, les hacía cómplices del atraso de Atunrumi, y solo así pudieron hacer lo que les vino en gana, y para defenderse de la apatía de su gobierno, decían a sus reclamantes: “Paguen sus impuestos a la municipalidad y verán florecer las obras, como los amancayes en diciembre. Mientras tanto, solo puedo rogar al cielo para que Lima se apiade de nosotros”. Eso mismo, más o menos, decía el Ticty. Pero el muy taimado se las arregló para que ese pago se haga en circunstancias muy especiales, y como se trataba de un pago extraordinario y casual, estos dineros iban a engrosar los caudales de su antojada disposición. Este mecanismo de amplio uso y abuso en todas las mañosas municipalidades del país, fue que para la compra venta notarial de un inmueble, urbano o rural, el vendedor debía ponerse al día en el pago de este impuesto, pues sin ese requisito, no se daba pase al pago de la alcabala, entonces la transacción se venía a tierra, de modo que no había más remedio que pagar todos sus adeudos a pesar de sus rabiosos reclamos y sus amenazas de denuncias penales. Los ingresos que generaba esa gastada modalidad de captación tributaria, dio pie a que los empleados le informaran que el importe del impuesto adeudado por los atunruminos durante 10, 15 o 20 años, más sus intereses, moras y otros derechos que nunca se sabe de dónde salen, superaban hasta en cuatro veces el precio real del inmueble, y por eso, con el voto favorable de los camaradas consejeros, se creó el Programa Extraordinario de Rehabilitación Tributaria – PERTRI, con el objeto de que el vecindario pueda sanear ante la administración municipal el pago de estos adeudos, bajo apercibimiento de su cobro coactivo. Luego de que se acumularan más de 180 reclamos, un buen día convocó a todos los demandantes, y delante de ellos y sin objeción alguna, decidió que el pago de esos adeudos sería retroactivo solo a cuatro años, bajo las siguientes condiciones: MUNICIPALIDAD DE ATUNRUMI PROGRAMA EXTRAORDINARIO DE REHABILITACIÓN TRIBUTARIA – PERTRI TIPO MODALIDAD DE PAGO REDUCCION DE LA DEUDA A Al contado La deuda tributaria se reduce en un 60% B Fraccionada En año de doce cuotas, la deuda se reduce en un 40% En dos años de veinticuatro cuotas, la deuda se reduce en un 30% AVISO IMPORTANTE: Los deudores acogidos a la modalidad “Fraccionada”, que en cualquier momento paguen al contado el saldo de sus adeudos tendrán una reducción del 60%, sobre el saldo resultante de la liquidación. NOTA. – Los contribuyentes que no se acojan al PERTRI, conforme a ley, seguirán debiendo el monto total de la liquidación de sus adeudos, más los intereses y moras. También les hizo saber que hacía esa locura sólo con el propósito de servir al pueblo de todo corazón, aunque eso le signifique poner su sagrada libertad a los malditos trajines de la justicia de
  8. 8. CIRO V. PALOMINO DONGO 8 los jueces, que nada tienen que ver con la ley, lo que le valió el aplauso agradecido de los beneficiarios. Desde ese momento, los contribuyentes que deseaban arreglar sus deudas con la municipalidad solo se acogían a la modalidad A): “Al cash” como le gustaba decir al Ticty. Ese ilegal procedimiento le dio tanta fama que fue inmediatamente emulado y hasta sobrepasado por los alcaldes de todas las municipalidades de la región, y aun hasta la fecha se recuerda su hazaña como uno de los logros más categóricos de la política tributaria andina. Lo más triste de esta proeza, es que casi todos los dineros logrados con esa viveza fueron a parar a sus manos para que las invierta en las obras que debían hacerse gracias a ese respiro económico. Y de verdad los hizo, parchando algunas calles, construyendo algunas veredas y cambiando la forma de los pocos y pequeños parques que tiene el pueblo, y expidiendo Licencias de Construcción para que los vecinos edifiquen sus nuevas viviendas metidos un poco a la calle, de donde resultó que la ciudad se encogió y sigue encogiéndose con el paso de los años. Otro negocio que montó fue el “perdón” de las multas de transito. “El Alcalde no quiere saber nada con los multados, en eso yo no me meto”, decían sus asesores. Pero sin embargo gracias a sus temerosos oficios, “justo y para tu suerte, antes de que llegue a su Despacho he podido sacar tu papeleta", para canjearla por la módica suma equivalente al 25% de su importe. Ese nuevo negocio le dio tanto dinero que los encargados de controlar el tránsito se negaron a seguir multando infructuosamente, hasta arrancarle la promesa de que algo debía “caerles” a los esforzados, diligentes y mal pagados policías. Entonces fue cuando las papeletas llovieron como la maldición de los gitanos. Mejor que perdonar papeletas era autorizar la parcelación de las mejores chacras que rodeaban y daban un bello paisaje al pueblo. Eso sí que era una ganancia directa y segura, pues podía disponer de hasta el 20% de los lotes resultantes a cambio de permitir al propietario urbanizador no prever dentro del plano de su lotización la obligación de asignar tierras para parques y avenidas, sino tan solo pasajes entre manzana y manzana. Negocio hecho, fue aquel que encontró en las oficinas de la administración municipal. El artificio estaba perfectamente montado, lo único que se debía hacer era afinar alguna que otra pieza y así el Programa del Vaso de Leche, podía dar más para todos, incluso para los muertitos de hambre. Hacía tiempo que habían metido la mano a los dineros de este programa que según su ley debía garantizar la atención de la alimentación de la población infantil que se encontraba en los niveles de pobreza y extrema pobreza con productos e insumos preferentemente de la región. ¡Ese era el gran negocio!, y este se había articulado desde el primer año de su funcionamiento. ¿Cómo? ¡Cómo siempre, pues¡ Con la simple, grosera y abierta violación de la ley, y a través del tristemente célebre y manoseado mecanismo de cotizar a todos, comparar los precios que dan ganancia, pero nunca solicitar información de la calidad de los bienes, y después, como si la cosa hubiera surgido de las más límpidas aguas de los altos nevados andinos, sin mayor comentario, adjudicar la Buena Pro a la empresa que mejor los cotizó a ellos. Inmediatamente después de repartir las casacas, polos, gorros, buzos y llaveros que para todos los trabajadores nombrados y contratados, que gentilmente la empresa ganadora había hecho confeccionar. Todos ganaban. Solo perdían los murmuradores y maledicentes que eran inmediatamente despedidos de aquel importante centro de trabajo al servicio del pueblo, por desgraciados y malagradecidos. Eso sí, la casaca, el buzo, el gorro y los polos de los Regidores y funcionarios, les fueron entregados junto con las zapatillas, las trusas, las camisetas y las gorritas deportivas con su respectivo nombre, y bordados con el logo de la municipalidad. De tan buena calidad y colorido eran esas prendas, que no se les veía nada mal cuando asistían a las reuniones del Concejo con esa indumentaria, pero donde mejor lo exhibían eran los sábados, domingos y feriados; especialmente en la feria dominical doméstica del pueblo, que hasta ahora es el lugar donde los
  9. 9. EL TICTY 9 paisanos exhiben sus trajes, sus zapatillas, sus gafas playeras, sus sonrisas, lo que gastan en lo que comen y la cantidad de víveres que compran, que es el grado con que miden su compromiso familiar, y si es por costales, que la mujer paga y el marido carga: ¡Mejor! Concluida esa sencilla pero delicada operación, el Ticty además de ganarse el 20% del valor total de la adquisición, no solo se limitó a culminar ese negocio, sino que escogió que el ganador de la Buena Pro, sean dos empresas limeñas porque: –Todo el mundo conoce que Lima es la Meca de la industria alimentaria nacional de punta, pero no solo eso, yo personalmente he dispuesto que no sea una, sino dos empresas, para que a lo largo del Año Fiscal compitan saludablemente, ofreciéndonos la mejor calidad y los más bajos precios. Lo que era más. Para garantizar el suministro oportuno y la inmejorable calidad ofrecida, ordenó que ya no se pagara por Tesorería a los representantes de ambas empresas, sino que él mismo, en su Despacho, previo informe pormenorizado de la Oficina de Abastecimientos, realizaría esos pagos. Total, él era el único responsable de la administración municipal. Así se hicieron las cosas, y así marchó el negocio del bendito Vaso de Leche, aun cuando la calidad de los productos, a parte de su llamativo envase donde estaba escrito la generosidad nutritiva del producto y hasta tres recetas para prepararlas, era evidentemente deplorable. Ante los airados reclamos de los regidores de la oposición y de alguno de los beneficiarios, el Ticty se limitó a comentar entre sus allegados: –Puta madre, ni que los chibolos de esta parte del Perú necesitaran la miserable limosna del Gobierno Central y menos aun cuando está históricamente demostrado que los pueblos andinos han solucionado el problema del hambre y la desnutrición desde hace más de 5,000 años. Lo que pasa que esto del Vaso de Leche se ha puesto de moda en Lima, porque allí los niños se cagan de hambre y la tuberculosis se los come vivos. Que más calidad quieren esos hijos de puta de la oposición, si con esta u otra calidad los niños siempre arrojarán esa porquería por los aires. Eso lo hacen sólo porque mi administración ha realizado un proceso normal de abastecimiento, pero no se quejan de las galletitas que con el mismo dinero llegan desde la capital por las oficinas del FONCODES, que además de tener un pestilente olor a saborizantes sintéticos, es tan intragable que ni los perros las quieren, pero como vienen de Lima, ¡vale! ¡Váyanse a la mierda, la política del Vaso de Leche de este gobierno local, seguirá siendo definida por mi Despacho! Años después en el proceso judicial, felizmente librado por el Ticty, se demostró que el producto que supuestamente contenía leche en polvo de vaca, realmente solo contenía harina de soya, con más de seis saborizantes no autorizados, harina de trigo en plena descomposición y dizque algunos rastros de vitamina “C”, y que en buenas condiciones, su precio representaba el 20% de lo que se había pagado. Que las dos empresas competidoras de Lima eran propiedad del mismo proveedor. Que el Alcalde jamás había recibido el 30% de todo lo que habían cobrado ambas empresas, y que además era falso de toda falsedad que ese proveedor le había obsequiado al ex alcalde un departamento independiente totalmente amoblado ubicado en el distrito de Pueblo Libre de la ciudad de Lima, construido en los aires de la propiedad de sus suegros, para que el burgomaestre se pudiera alojar cuando llegaba a la ciudad capital, pero que normalmente era ocupado por su hermanita, que además de estudiar computación en el CESCA, servía como enlace de los negocios que la municipalidad hacía en Lima. Como nada de todo eso le pudieron probar, y como el fiscal superior dijo que la denuncia no había sido formulada por alguna de las bases sociales beneficiarias del programa del vaso de leche, sino por los enemigos políticos del encausado, la sentencia acabó señalando la existencia de indicios razonables para la aplicación del principio constitucional de INDUBIO PRO REO, es decir, "la duda favorece al reo" y el reo acabó bailando y chupando como un vampiro de puro contento. El pueblo comenzó a llamar a esta forma de administrar justicia: “Sin dubio arreo al reo”.
  10. 10. CIRO V. PALOMINO DONGO 10 La hermanita, no era pues la hermanita, sino una muy bonita chiquilla de diecisiete años. Pequeñita de estatura, pero de cuerpito bien formado, modosita en su forma de hablar y de vestir, de grandes ojos soñadores que encubrían una muy natural y disimulada mirada voluptuosa, de pelo rizado color castaño –claro y rojos y carnosos labios, que hace algún tiempo, muy graciosamente y a su modo había pedido trabajar como secretaria en la municipalidad. Desde el primer instante que la conoció, el Ticty quedó completamente prendado de ese "Bomboncito". Después de tantearla un poco arriesgada a lucir buena ropa, viajar y a no morirse de hambre con la comida de su casa, a nombre de la municipalidad le ofreció una beca completa de estudios de capacitación en el CESCA de Lima, que incluía gastos de alimentación, alojamiento y pago de los estudios. Ante esa generosa oferta los padres de la niña le ofrecieron un convido con todas las de la ley: medio chancho, cuatro gallinas, ocho cuyes, dos patos, dos arrobas de cancha salada y cuatro cajas de cerveza. El alcalde agradeció la deferencia diciendo que no era para tanto, al tiempo que hizo trasladar todo el fiambre a la casa de su última querida. Luego les rogó guardar en el más profundo secreto el otorgamiento de la Beca Integral Municipal, porque si no se vería obligado a concursarla con los hijos de los regidores, y así, las cosas ya no serían igual, porque el concurso estaría a cargo de un Comité, presidido por el Regidor que más interés mostraba sobre este asunto, ya que lo quería para la hija medio bruta que tenía. –¡Que se vaya a la mierda! ¡Lo que vale, vale!, y eso a mí, nadie me lo va discutir! El padre de la muchacha emocionadísimo hasta los tuétanos y avergonzado de la poca cantidad de carnes y cerveza que ofrecía el convido, pero aun así, sobreponiéndose a su natural cortedad, con palabras entrecortadas por la emoción y las lágrimas solo atinó a decir: –Gracias padre. Que Dios te lo pague y te bendiga a ti y a tu santa familia. Papacito lindo sólo el santísimo sabe de qué apuro me sacas! A lo que el Ticty muy suelto de huesos, respondió: –Ustedes también no saben el privilegio y honor que me otorgan al confiarme la educación de esta hermosa flor con que el bienaventurado ha bendecido este lindo hogar. El alcalde, como ningún otro gobernante, había encontrado el remedio a la falta de liquidez para otorgar los aguinaldos de fiestas patrias y navidad a los trabajadores de la municipalidad, y fue que se hizo informar puntualmente acerca del origen, duración y vigencia que tenían ciertos tributos, gabelas, arbitrios y otras exacciones más, llegados a la legislación nacional a través de todo el siglo pasado. Así cayó en la cuenta que algunas de esas obligaciones aun mantenían su vigencia legal y que otras a pesar de estar derogadas seguían siendo pagados por los artesanos, comerciantes y campesinos. Sobre la base de esa información daba órdenes para arremeter contra todos esos contribuyentes. –¡Carajo, que mierda tienen que echar ojo fácil a los recursos del autoavalúo o del Fondo de Compensación Municipal! Si quieren los aguinaldos de Fiestas Patrias o de Navidad, vayan a cobrar a esos perromuerteros lo que deben a la comuna, para eso he dictado una resolución señalando los conceptos, la base legal, los montos, el plazo, el decomiso y la multa por no cumplir con su deber ciudadano. Entonces a comienzo de julio y de diciembre se desataba por todo el comercio informal un operativo que secuestraba desde media arroba de papas, maíz, trigo, cebada, mashua, ocas, ollucos, paltas, naranjas, tarwi y otros productos de la estación, y que además producía el cierre de toda clase de kioskos: zapaterías, plastiquerías, relojerías al paso, cerrajerías, soldadura, de reparación de artefactos eléctricos, de venta de CD y DVD piratas, de venta de ropa de segunda made in USA; sin faltar el decomiso de carretillas de frutas, panes, pasteles y otras golosinas; baldes de chicha de quinua y agua de cebada, etc., etc.
  11. 11. EL TICTY 11 Cuando luego, a medio mes, se le entregaba "en crudo" el fruto de esas requisas, veía con atolondrado orgullo que nunca se equivocaba. Que tenía un “tucto brutal” para los negocios. Así que hecha la planilla de aguinaldo por fiestas patrias o navidad, el alcalde se fijaba un monto cinco veces superior a los trabajadores, tres veces superior a los funcionarios y dos veces superior al teniente –alcalde. Pero su “tucto brutal” hizo que los regidores a quienes no les correspondía en absoluto la percepción de ese beneficio, fueran gratificados con un aguinaldo equivalente al que percibía un funcionario. –¡Señores funcionarios y trabajadores, nuestros regidores también tienen derecho a unas felices navidades y fiestas patrias, porque en un gobierno municipal socialista no se puede discriminar por razones imputables a leyes injustas. –Con este gesto se engolillaba a los regidores que mostraban indignación por estos latrocinios. Con el saldo del primer saqueo se acordó distribuir una canasta familiar por navidad, la misma que estaría a cargo de una comisión integrada por cuatro camaradas. Mediante un oficio múltiple dirigido a todos los regidores, funcionarios y directivos del Sindicato, el Ticty les hizo saber que esa canasta no tenía porque llegarle, pues se trataba del gesto de un padre desprendido y bondadoso, y porque: “Ninguno que regala debe regalarse”. La Comisión tuvo a bien denominarla "Canasta Navideña Proletaria". Pero el proveedor del Vaso de Leche, se encargó de llamar “La canasta del conchasumadre” al regalo que el Ticty le exigía, a seis días de vencerse la adjudicación de la Buena Pro del ejercicio anterior, y a diez días de convocarse a un nuevo Concurso de Precios. –¡Tú no me haces ningún favor, huevón! ¡Yo soy el que te hago el gran favor de comprarte esa porquería que tanto me reclaman! ¡Yo soy el que me como la mierda, los palos y la rajadera de los imbéciles que me reclaman y con razón, por colocar tu mezcolanza de inmundicias y no sé qué basuras más! ¡Yo soy el huevonazo que se saca la mierda para que esa tu cochinada sea negociable! ¡Hasta aquí no más llega tu oferta cagona, tu mala compañía y tu interesada amistad¡ Para calmar al alcalde no sólo le mejoraron su canasta navideña con la venta barata de la azotea –departamento de Pueblo Libre, sino que hasta pensionaron en Lima a la becada con menú ejecutivo hasta que culminaran sus estudios, al cabo de los cuales debían emplearla en la empresa para que pudiera atender sus necesidades. Y no pudo ser de otro modo, porque los ejecutivos conocían de buena fuente, que se había incrementado sustancialmente los montos del Programa del Vaso de Leche, para las regiones en situación de extrema pobreza y Atunrumi era la más pobre entre las pobres. Hecha la juramentación de los cargos y encargos dentro de las comisiones ordinarias y especiales para mejorar la calidad de la gestión municipal. Los camaradas regidores en nombre y representación del pueblo soberano que los había elegido entre más de 250 postulantes, solicitaron al camarada alcalde, la convocatoria a una sesión solemne de Concejo Municipal para que en nombre de todos los pobres del mundo, se declare al inmortal camarada Mao Tse Tung, hijo predilecto y protector eterno del pueblo de Atunrumi, y asimismo acordar se levante en su honor, un busto en el parque dedicado a la heroína del pueblo. Cuando el Ticty escuchó esa propuesta, no solo la aplaudió, sino que les prometió mandar hacer una estatua de cuerpo entero a lado de campesinos andinos recorriendo la larga marcha de la revolución mundial, la que sería instalada en el canchón, que por esos días estaba siendo utilizada como el campo deportivo de la barriada más grande del pueblo y porque además en ella habitaban las familias más pobres, las más proletarias, y que a partir de esa fecha se llamaría “Plaza de la Revolución”. Todos los camaradas se felicitaron por aquella visión histórica, así que sin más trámite se propuso la creación del “Comité Municipal Pro –construcción de la Plaza de la Revolución” integrada por los más distinguidos camaradas regidores, a quienes mediante Resolución de Alcaldía se les confiaba la contratación de un artista plástico especializado en escultura monumental, pues la estatua debía tener un alto de seis metros, para que se pudiera
  12. 12. CIRO V. PALOMINO DONGO 12 distinguir nítidamente desde el cerro mirador del pueblo. También se planteó formar dentro de la barriada beneficiaria de la obra, el Comité Popular Pro –construcción de la Plaza de la Revolución, como órgano de apoyo del comité municipal. La aplastante mayoría del alcalde, votó, aplaudió y vitoreo este acuerdo. La magnitud de la obra causó gran revuelo entre los más de diez artistas plásticos llegados de las principales ciudades del sur del país. Todos se presentaron ante el Ticty con fotografías de sus inmortales obras, y todos ofrecieron los mejores materiales, las mejores composiciones y los mejores precios. Algunos de ellos llegaron acompañados de ingenieros civiles y arquitectos proponiendo el diseño integral de la “Plaza de la Revolución”. A todos se les presentó a los miembros del Comité Municipal resolutivamente designado. Estos no solo los recibieron con la ceremonia que obligaba la envergadura de sus propuestas y los documentos exhibidos, sino que les prometieron que en dos o tres meses se decidiría al ganador, que no siempre podía ser un equipo multidisciplinario, sino el más conspicuo artista, el mejor ingeniero y el más excelente arquitecto, porque no había que olvidar que se trataba de regalarle al pueblo una obra de arte para toda la eternidad. Como eso de tener que erigir una estatua a Mao Tse Tung, era un asunto muy serio para los camaradas, hasta el extremo de que estos pensaban que levantando el monumento al gran timonel, daban por sentado que el pueblo estaría definitivamente conquistado para la causa proletaria. Pero tras de bastidores el Ticty a través de los forajidos a su servicio, hizo conocer a un connotado dirigente de la barriada, que ¿cómo él?, un buen aprista, iba a permitir que se levantara un obelisco al gran rábano oriental, en su barrio, frente a su casa y ante sus propias narices, cuando en ese terreno y con los millones de soles que se gastarían, lo mínimo que correspondía era erigir un estatua a Víctor Raúl Haya de la Torre o por lo menos al camarada José Carlos Mariátegui, que fueron los más grandes pensadores peruanos del siglo XX, los que en base a su doctrina y visión directa de la realidad nacional habían definido el derrotero del quehacer nacional y las directrices de la política nativa, mientras ésta fue peruana. –!Qué Mariátegui, ni que otro rábano de mierda, el monumento tiene que ser del inmortal compañero Víctor Raúl y punto¡ Sino vas a ver de lo que somos capaces los apristas. Al quinto día de pronunciada esa sentencia, llegó al Despacho del alcalde un memorial con 923 firmas solicitando se construya en la plaza de armas del Pueblo Joven “Año Nuevo”, un monumento de doce metros de altura al ilustre político norteño, y que cualquier otra estatua u ocurrencia extranjera, sería destruida en el acto por los moradores del barrio. Lo único que tuvo que hacer el alcalde fue correr traslado de esta petición al “Comité Popular Pro –construcción de la Plaza de la Revolución”, la misma que hasta la fecha viene luchando por la vigencia de los objetivos del Comité, persona jurídica de derecho privado, sin fines de lucro, constituida hace más de 24 años e inscrita en el Tomo I, Folio 40 del Libro de Personas Jurídicas de la Oficina Registral de Atumrumi, contra el Comité Pro Construcción de la Plaza Víctor Raúl Haya de la Torre, persona jurídica de derecho privado, sin fines de lucro, constituida hace más de 24 años e inscrita en el Tomo I, Folio 41 del Libro de Personas Jurídicas de la misma oficina registral. Ahora mismo, aun cuando han desaparecido los enfrentamientos públicos y privados de sus integrantes, las pintas, los volantes y los insultos en la radio y televisión local, la vigencia institucional de ambos comités se mantiene en la organización de polladas, parrilladas y otras actividades sociales en la "Pampa de las estatuas", que es cómo ha terminado llamándose el canchón de la discordia, y donde cada domingo se realiza el campeonato oficial Inter Comunidades Campesinas y la feria agrícola, industrial, agroindustrial, artesanal, folklórica, turística y escolar dominical, donde el plato de chicharrones con papas doradas y ensalada con yerba buena se sirve a 15 soles, el cuy relleno a 25 y la cerveza a 3 x 13, hasta nuevo aviso.
  13. 13. EL TICTY 13 Aquella metidaza de yuca no podía quedarse a medias, había que culminar la faena que les dedicaba a los camaradas, que por andar metidos en todas las andanzas que les confiaba el Comité Central del Partido de Lima, no tenían tiempo para co-gobernar el municipio, ni mucho menos para atender las quejas que les llovía de todas partes por las trapacerías que el alcalde hacía a diario. Total, lo que más les importaba del municipio era seguir cobrando puntualmente las dietas y los otros beneficios que el Ticty inventaba para mantenerlos a su servicio. Además suficiente habían tenido con ese pleito de la Plaza de la Revolución, donde los apristas de todos los pueblos de la región unidos en una estrella de cinco puntas, les hicieron ver estrellas, no solo con cachiporrazos en la cabeza, sino en todos y cada uno de los trapos al aire que les exhibieron a todos y cada uno de ellos, especialmente en lo que concernía su vida privada. –Como para eso, los camaradas tampoco…. tampoco, eran muy limpiecitos que digamos. Cada uno había tenido su caquita suelta, sus uñitas largas y sus pinguitas locas, cuando se presentaba la ocasión. Caras vemos, corazones no sabemos. –Comentaba el Ticty con tono burlón.
  14. 14. CIRO V. PALOMINO DONGO 14 3 Como eso de la administración municipal no sólo consistía en recibir las suplicas o las quejas de los vecinos y gastarse los dineros de los unos y de los otros, sino hacer obra, algo había que hacer. –¡Obras sí, pero en grande, no cojudeces¡ Tengo mi tapado señores regidores. –Así daba cuenta en cualquier sesión del Concejo Municipal donde le reclamaban esa parte de su responsabilidad. Lo que vino después tuvo que ver con el hecho de que hace buen tiempo, algunos familiares del alcalde habían emigrado a Italia, Francia, España, Suiza, para eso de “sacarle brillo al culo de Europa”, y por ellos se había enterado que en todos estos lugares existían gigantescos almacenes de maquinaria, “buena y casi nueva”, y hasta le habían enviado algunos folletos, más o menos traducidos y plagados de fotografías de esos basurales europeos. Más tarde como quien se distrae, escribió una carta al más enterado e interesado de esos parientes lejanos, para ver si podía "darse un salto" por alguno de esos establecimientos para indagar por alguna de las máquinas que podría interesarle al municipio, especialmente tractores de oruga, cargadores frontales y volquetes. “Con esas maquinarias se hace plata y obra por estos lares”, le había comentado. Cuando ya casi se había olvidado de esa curiosidad epistolar, le llegó un gigantesco sobre de manila con la documentación completa de una planta procesadora de asfalto con la maquinaria adicional, a precio de ganga. Al día siguiente hizo correr por todo el pueblo esta noticia: "Gracias a las gestiones internacionales del Ticty, los europeos le han adjudicado en propiedad a la municipalidad de Atunrumi, una planta procesadora de asfalto para ser instalada en las lagunas de oxidación de Acaccocha, y que estaría acompañada por una máquina terminadora y un rodillo compactador y que en ese mismo día estaba presentando ante el Concejo Municipal el Plan de Asfaltos que incluiría todas las avenidas, jirones, calles, callejuelas y pasajes del pueblo ". Adicionalmente, sin que sepa el mismo Ticty los camaradas agregaron: "Con esa maquinaria la ciudad se verá liberada de sus tortuosas calles de tierra, que durante las lluvias te obligan a arrastrar hasta dos kilos de barro en cada zapato y durante el estío, tragar hasta dos kilos del polvo que levantan el viento y los carros". “Ya no te puedes ni bañar, ni lavar con champú, porque sales a la calle y ¡zuas", otra vez estas cochino”. Así, de la noche a la mañana y de un solo golpe, Atunrumi se asomaría a la modernidad que exige estos tiempos. –Se imaginan una planta procesadora de asfalto. Con ella en el plazo de un año pondríamos fin al atraso de nuestro pueblo, y cuando acabemos aquí, podremos alquilarla a las otras municipalidades provinciales. Así generaríamos no solo progreso regional sino grandes ganancias, incluso la Plaza de la Revolución la podríamos construir en la cima del cerro mirador, desde donde Mao Tse Tung contemplaría la grandeza del porvenir de los pueblos comunistas de la cordillera de los andes, desde la Patagonia hasta el istmo de Panamá. De este modo y con mucha vehemencia les explicaba para hacerles aprobar, un crédito con garantía de las remesas mensuales que llegaban al municipio del Tesoro Público, señalando que dicho préstamo se necesitaba para la adquisición de un tractor y un volquete nuevos en algún distribuidor limeño, y que una vez conseguido el dinero, el alcalde y el teniente alcalde se trasladarían a Europa, para comprar la procesadora de asfalto; hacer los trámites para internarla en el país y sobre la marcha modernizar el pueblo. –Si hacemos esto, las nuevas generaciones de electores agradecerán nuestra visión futurista y por haber convertido a este municipio, en la primera empresa local descentralizada del Perú. –Con esas
  15. 15. EL TICTY 15 palabras terminó su discurso ante los miembros del Concejo Municipal. Como no se decidían, porque eso de las europas y viajes a ultramar les parecía demasiado osado, el alcalde sacó de la manga una carta que la arrojó a los regidores con estas palabras. –Eso de traer la maquinaria no es todo. Soy consciente de que esta adquisición hará de nuestro pueblo una urbe moderna y de este municipio una próspera empresa pública de la industria de la construcción que dará trabajo a muchos atunruminos, ¿pero nosotros qué? ¿Acaso, nosotros sus ejecutivos nos quedaremos en el aire, dejando a quién nos suceda para que se haga cargo gratuitamente del fruto de nuestros esfuerzos? ¡No! Entonces queremos o no queremos la reelección? –preguntó a quemarropa. Cuando los escuchó a todos decir: ¡Sí! a todo pulmón, les dijo: –Entonces con qué gracia y con qué cara nos presentaremos a la reelección. Acaso creemos que por que una vez el pueblo nos eligió, tiene la obligación de reelegirnos. ¡No! "¡Obras son amores, y no buenas razones!" –repitió ese viejo refrán y agregó. –Eso significa que las buenas palabras deben ir acompañadas de hechos, que dentro de nuestra gestión edil debe traducirse en obras y nada más que obras, ¡el resto son cojudezas! –después continuó. –En esos mismos almacenes existen cientos de automóviles de lujo casi nuevecitos que los europeos se dan el gusto de abandonar cuando llegan al año, porque así es la moda en esos países. Esos carros los venden libres de impuestos a una bagatela que cualquier persona que gana las dietas que ustedes perciben en pocos meses pueden pagarlo. Con estos modernos vehículos podríamos desplazarnos por la nueva ciudad asfaltada para cumplir de la mejor manera, con nuestro deber. Más adelante les explicó cómo sería el negocio que les podría beneficiar sin gastar un solo céntimo. Se trataba de un Convenio que su Despacho había suscrito con la Caja Municipal de Ahorro y Crédito "AL TOQUE", para que esa entidad financiera les otorgue un crédito de hasta 10,000 soles para cada regidor, deuda que la comuna iría pagando con cargo a sus dietas, y así en el plazo de escasos cuatro meses, la deuda estaría totalmente cancelada y ellos serían los dueños de unos automóviles, que ni en sus sueños habrían pensado manejar. Cuando alguien le hizo reparar que 10,000 soles no se pagaban en cuatro meses con dietas de 1,500 soles mensuales, el Ticty anunció que si se aceptaba su propuesta, la dieta se elevaría automáticamente a 2,500 soles mensuales. Eso aclaró por completo el panorama. “¡Claro, si es así, vale la pena!”. Cuando uno de ellos se alegró porque con ese crédito podría comprarse un terreno para construirse una casita, le dijo: “No has llegado a la condición de regidor con el objeto de construirte una vivienda con los dineros del pueblo, sino para servirlo de todo corazón, y si he hablado de carros de ocasión y a precios de robo, ha sido precisamente para eso: para servir al pueblo. ¿Acaso tu casa va a ser la casa del pueblo?”. La moción fue aprobada por todos los regidores, menos por el constructor y por otro que quería el dinero para operarse de la próstata. En menos de una semana, la casi totalidad de los regidores se inscribio en el Programa Especial Municipal del Carro Propio (PEMUCAPRO) y en menos de un mes el alcalde partió para las europas llevándose el crédito de la municipalidad y todos los dineros del programa especial, y jurando mantenerse en comunicación con los interesados a través de la regidora Zoila Concha Ricra encargada de la oficina del teniente alcalde por razones de su viaje en comisión de servicios a la Unión Europea por acuerdo del Concejo Municipal. Luego de cuarenta y cinco días de agitados paseos por Italia, Francia, Holanda, España e Inglaterra, con la boca abierta y la cabeza entre sueños, al igual que lo hicieran los primeros indios caribes, arahuacos y siboney que se llevó Colón, los viajeros atunruminos se animaron a adquirir a precio de chatarra la planta procesadora de asfalto que salía junto con un volquete viejo y otros armatostes más. La negociación por los carros si que fue colosal, porque el dueño del almacén de
  16. 16. CIRO V. PALOMINO DONGO 16 chatarras les ofreció regalarle hasta 5 automóviles si adquirían la planta procesadora, y por una bagatela más, hasta diez automóviles. Por su parte el alcalde le propuso al rey de la chatarra europeo, que si era posible agregar el precio de los diez vehículos al de la planta procesadora, a lo que el gringo respondió: "No problems", entonces el Ticty comentó riéndose: “En todas partes hay pendejos, pero este pata se pasa porque no hace preguntas, ni siquiera nos ha hecho un gesto de extrañeza. Estos gringos son de otro lote, hasta para la cutra”. Lo que era más, la documentación para el viaje de los carros podía salir a nombre de la municipalidad. En esas condiciones se cerró el negocio, pero por recomendación de los primos del Ticty se hizo ante el Cónsul del Perú de la localidad más cercana, para evitar los cabezazos o los perros muertos que nunca faltan hasta en los rincones más ricos del mundo. Lo único que empañó aquel negocio fue el precio que cobró el cónsul por autorizar el contrato. Después de eso el primo que fungió de agregado comercial ad –honorem de la municipalidad de Atunrumi, le comentó que seguramente ese ratero cobró tan caro, porque pensó que la municipalidad de Atunrumi debía tener tanto dinero, como para darse el lujo de enviar a sus autoridades hasta Europa a comprar chatarra al por mayor. Llegado al pueblo, el alcalde ofreció una conferencia de prensa, diciendo que en el viejo continente había realizado la operación comercial transnacional más importante de la historia de Atunrumi, que consistió en la adquisición a precio de tercer mundo de una monumental y sofisticada planta procesadora de asfalto, que en muy pocas semanas estaría personalmente internando al territorio patrio por el puerto de Matarani. Después de cuatro meses, el alcalde se ausentó hasta por seis semanas, al cabo de los cuales llegó con un amasijo de fierros recién pintados y los “automóviles secretos” que fueron internados en un canchón de las afueras. Al día siguiente a través de su gente procedió a ofrecerlo en venta a todos los dueños de talleres de mecánica automotriz, comercio de repuestos de vehículos y de los grifos al cómodo precio de cinco mil dólares cada uno, pero rogándoles que no era necesario que ellos mismos los adquieran, sino que a través de sus empresas se ofrezca a los ciudadanos interesados en adquirir un vehículo europeo a seis mil dólares cada uno, de los cuales mil sería para los que presentaran compradores seguros. La noticia de 15 carros europeos puestos a la venta por el alcalde corrió como reguero de pólvora por el pueblo en menos de veinticuatro horas, lo cual indignó grandemente a todos los regidores; así que no tuvo más remedio que convocar a una sesión extraordinaria de Concejo, que para evitar la envidia de los demás empleados del Estado que nunca reciben algo, se llevó a cabo en su casa, previa exhibición de los vehículos y del antojo de sus posibles beneficiarios. Ya en su casa, les confió este secreto. –Todos ustedes conocen perfectamente que vuestros carros han ingresado al territorio nacional como propiedad de la Municipalidad de Atunrumi, es decir del Estado Peruano y por eso exentos del pago de los aranceles de aduana, como consecuencia de ello, los carros a pesar de ser nuestros, son de propiedad pública. He hecho las consultas necesarias a los juristas de la aduana del puerto de Matarani, estos me han advertido que para transferirles legalmente sus automóviles debo primero ingresarlos al patrimonio de la municipalidad, luego darlos de baja con conocimiento de la Superintendencia Nacional de Bienes y más tarde proceder a su remate público, si hay que hacer todo esto que manda la ley, nadie nos garantiza que el carro que hemos escogido esta mañana podría ser nuestro, solo bastaría que alguien ofrezca unos dólares más que nuestra oferta y lo perdemos para siempre, aunque no nuestros dineros, porque la municipalidad les garantiza la devolución de su inversión. Por un buen momento los regidores se quedaron fríos y de una sola pieza. Pero al rato, alguien que se consideraba experto en compra –venta de carros, le dijo:
  17. 17. EL TICTY 17 –Si no se puede adjudicarnos directamente los vehículos a nosotros que somos sus legítimos propietarios, porqué se ofrece en venta a todo el mundo. –La respuesta no se dejó esperar. –Quiero que reconozcan que es muy diferente ser un ciudadano común y corriente, que ser un regidor de la municipalidad. Como regidores ustedes son funcionarios públicos y están sometidos al rigor que la ley penal ha establecido para estos casos, que son como ocho años de prisión efectiva. Por eso es que me he atrevido a ofrecer en venta estos carros que me queman las manos y la conciencia como un fierro al rojo vivo, así que una vez vendidos, para estar definitivamente tranquilo, devolverles su plata y girar a mi primo Paulino Concha en España los dineros que ha tenido la gentileza de prestarme para pagar el saldo de su costo y el pago por su transporte marítimo. Claro que había buenos carros para los diez mil soles que han acotado, pero son autos europeos cuyos repuestos no se venden en el Perú porque los fabricantes no han autorizado su venta en el territorio nacional. Lo que han visto en el canchón son autos Volvo, Nisan, Mazda, Peugeot, autos que podemos encontrar en cualquier parte del mundo. En realidad el precio que han pagado ustedes solo alcanza para cubrir la mitad de su costo real y como no quiero ponerlos de mala sangre exigiéndoles lo que falta de su precio, he optado por venderlos al público en general, devolverles su inversión y salvarlos de la cárcel. Yo sé que de todas maneras voy a ser denunciado por el delito de defraudación de rentas de aduana, por internar vehículos extranjeros para la municipalidad y luego venderlos a particulares sin haberlos dado de alta e ingresado al patrimonio de la municipalidad, pero este es un riesgo del cual no me puedo correr, tanto más cuando los carros ya están aquí y a la vista de todos ustedes. El teniente alcalde pidió la palabra para darle la razón absoluta al Ticty, y decirle que su persona estaba dispuesta a comprar el carro que le correspondía y que de igual modo algunos de sus parientes y amigos podrían adquirirlos al precio que se adquirió en Europa, por eso estaba en contra de que se ofreciera al público, desdeñando el esfuerzo que para lograr esta hazaña habían hecho los propios regidores, funcionarios y trabajadores de la administración municipal. Algunos otros manifestaron su voluntad de adquirirlos, si es que se financiaba el saldo del mismo modo que se hizo con los diez mil soles que ahora pasarían a ser parte de la cuota inicial. –En eso también he pensado, pero la Caja Municipal de Ahorro y Crédito "AL TOQUE", me ha denegado esa posibilidad, dizque porque durante un año no pueden hacer dos préstamos que supere su tope de financiamiento que precisamente son 10,000 soles. Estamos en agosto, mi primo no puede esperar que le pague el año que viene; sino vean ustedes el contrato consular redactado en Europa suscrito por mi persona y mi primo ante el Cónsul General de ese lugar. Y les repartió sendas copias fotostáticas de un contrato donde aparecían sellos grandes del Escudo Nacional y otros iguales de grandes y extraños, pero muy bonitos. Se trataba de un préstamo de 32,000 mil dólares a favor de la municipalidad de Atunrumi para el pago por la adquisición de 15 automóviles para fines institucionales de ese gobierno local. –Así que señores, si no honramos esta deuda la semana entrante, interno por almacén estos malditos fierros que tanto trabajo me han costado, en una semana los doy de baja, en otra procedo a rematarlos públicamente, pago a mi primo la deuda que le tenemos y la ganancia la reparto entre los trabajadores del municipio con cargo a la deuda que le tenemos por derecho de escolaridad, y punto. Discutieron acaloradamente entre ellos, porque el alcalde había dicho su última palabra, y cuando finalmente cayeron en la cuenta que estaba demás discutir sobre lo que ya había decidido el Ticty, y porque además nadie perdería sus dineros, ni mucho menos sufrir el infierno de los envidiosos y menos aun el martirologio de la cárcel pública. Al final de la reunión, se anotaron diez, entre ellos todos los camaradas, y cinco pidieron la devolución de sus dineros. Mes tras mes los regidores viandantes iban a reclamarle al Ticty la devolución de sus dineros, a lo que sabía responderles, que del producto de la venta de los cinco vehículos, la totalidad
  18. 18. CIRO V. PALOMINO DONGO 18 se había girado a su primo para cubrir el “préstamo consular”; que lo mismo se hizo con el pago del saldo que hicieron algunos regidores porque había que honrar el pago de una deuda cuyos intereses en moneda extranjera podía crecer sin límites, pero a partir de esa fecha les iría pagando según vayan cancelando sus deudas los regidores morosos. Al quinto mes de sus reclamos el alcalde les dijo. –Que, mierda me reclaman el pago de 10,000 soles. Recuerden que a ustedes se les pagó la suma de 2,500 soles por concepto de dieta por su asistencia obligatoria durante un mes a cuatro sesiones del Concejo Municipal. Desde la fecha de mi viaje a Europa hasta mi regreso han pasado tres meses, sin que haya reunión alguna. Luego tuve que viajar al puerto de Matarani a internar los vehículos y otros asuntos por espacio de cuatro meses más, es decir, que en los últimos siete meses no hemos tenido ninguna sesión de Consejo, pero sin embargo se les ha pagado puntualmente. En otras palabras se les ha pagado la suma de 17,500 soles sin haber hecho nada. ¿Ahora pues, qué deuda de 10,000 soles me reclaman? Cuando le recordaron que ellos estaban en la misma situación de los demás regidores, les respondió. –¡Esos son carne de prisión por defraudación de rentas de aduana y cobro ilegal de dineros de la administración Municipal! ¡Eso ellos lo conocen perfectamente, pero saben correr sus riesgos. Nunca olviden que hay dos diferencias entre ellos y ustedes, la una es que ellos no tienen miedo a la cárcel, pero ustedes si, y la segunda es que la chirona es para los huevones, no para los que se arriesgan, eso lo conocen bien los jueces y fiscales. No hay laurel, corona, ni dinero para los orinados! –Los miró con el desprecio con que se mira a los cobardes y se largó a la calle en medio de su estupefacción, sus reclamos, sus insultos y sus amenazas. –¡Vas a ver, entre todos te vamos a sacar la mierda! –lo amenazaron. –¡Con papel higiénico por favor! –les respondió el Ticty riéndose socarronamente. Esa traición y desprecio les dolió en lo más profundo de sus almas. Les despertó el dolor, la vergüenza, la furia, el odio, pero sobretodo, la venganza. Por eso es que cuando conocieron el elevado costo de la instalación de la planta de asfalto y cuando más tarde fracasaron las primeras pruebas y el ingeniero a cargo les dijo, que gran cosa no se podría esperar de esa chatarra, se irritaron hasta las almorranas. Se enojaron muchísimo más cuando se asfaltaron las primeras calles y el asfalto se veía hervir en las calles con el calor de octubre y otro tanto más cuando vieron que los carros que las transitaban debían hacerlo sin frenar, porque si no se levantaban una lonja del pavimento, y también porque las personas no se atrevían a pisarlas por temor a quedarse pegadas para siempre, y mucho más aun, cuando el asfalto apestaba a asfalto hasta aturdir cualquier nariz a más de doscientos metros a la redonda, y muchísimo más, cuando todo eso apestaba a dinero malvadamente derrochado, y hasta casi se mueren de rabia cuando cayeron en la cuenta, que también eran culpables de todo eso que estaba sucediendo. "Hemos debido frenarlo desde el primer momento. Podíamos hacerlo y no lo hemos hecho" se lamentaban. Por la radio con tono sosegado, el alcalde explicaba a la población que así eran las primeras pruebas y que gracias a Dios los ingenieros de la municipalidad habían encontrado el material ideal en las canteras de la municipalidad y en el álveo del río Aucapana, y que esta vez sería resistente al despegue de su película y del agregado por efectos del agua, así como de la abrasión que provoca el tránsito. Con esa gran noticia, dio comienzo a los incesantes trabajos que harían de Atunrumi la ciudad más moderna del sur del país. También imploraba al vecindario a sacar el desmonte de sus domicilios a la calle y suplicaba a los habitantes de las calles sin agua ni desagüe, para que fueran haciendo las zanjas para sanear sus hogares, porque jamás se asfaltan las calles que aun no tienen esos servicios básicos. Finalmente les imploraba que no se fijen en los pequeños errores que ocurren
  19. 19. EL TICTY 19 cuando se hacen verdaderas obras, ni escuchen a los envidiosos lenguaraces, amantes del atraso y la miseria. –Porque sino el municipio se verá en la imperiosa necesidad de multarlos con hasta 500 soles por cada metro cúbico de desmonte que sea arrojado sobre el nuevo asfalto – y agregaba en una jerga casi jurídica –sin perjuicio de tener que pagar hasta por el doble de su precio normal, si su traslado lo hace el propio municipio, bajo apercibimiento de rematarse el inmueble por las deudas que acumulen la multa y el costo de su transporte. Los alegres vecinos, en furibunda competencia cívica se hermanaron en sendos Comités Pro Pavimentación. Así surgieron: "Los tigres de la calle La Victoria", "Los bravos de la alameda", "Los chambas de la calle trucos", "Los truchas del pasaje Kennedy", "Los íntimos del jirón Paraguay", "Unión para el Progreso de la prolongación Las Intimpas", "Trabajo y Futuro de la calle Los Sauces", "Vecinos Unidos de la avenida Camino Real"; etc., etc. En ese loco afán perforaron todas las calles sin saneamiento básico y sacaron de casi todas las casas tal cantidad de desmonte y basura, hasta dibujar sobre la superficie del pujante pueblo, un paisaje de guerra de trincheras o de la luna en la tierra. Lo triste de todo eso fue que lo hicieron aun conociendo perfectamente que la municipalidad contaba con solo dos viejos volquetes. Como no había modo de saber cuándo debía empezar la modernización del pueblo, en el preciso momento en que el indignado vecindario estaba a punto de echarlo de Atunrumi montado en un burro, no sin antes hacerle tapar completamente calato las catorce cuadras de la zanja abierta en la Avenida de la Cultura, porque en ese hueco maldito había fallecido el borrachín mas simpático del barrio y una criatura que al caerse se destrozó la cabecita en el pedregal filudo del fondo de la cuneta, se presentaron los regidores sin carro para decirle a la exaltada turbamulta, que habían denunciado al Ticty ante la Fiscalía Superior de la Región por la comisión del delito de Defraudación de Rentas de Aduana en agravio de la Oficina de Aduanas, concusión y peculado y por otras treinta fechorías más, que lo meterían por más de veinte años a la cárcel. Esta buena gente, enemiga de la venganza y del dolor ajeno, se tranquilizó y dejó que la justicia se encargue de ese badulaque al que sin pensarlo dos veces, ellos le habían hecho caso. Además para eso estaban los jueces, fiscales y vocales, que con su andar altanero y pensativo, su terno brilloso, sus zapatos de charol, sus coloridas corbatas, sus medias blancas y su firmeza en la contestación de los saludos que reciben, eran suficiente garantía para que ese desvergonzado recibiera el castigo que la ley escrita de los hombres tiene reservado para los malhechores. Tantas fueron las felicitaciones que recibieron los regidores peatones que provocó la envidia de los regidores motorizados, de modo que estos, para no quedarse atrás, también lo denunciaron por los delitos de peculado y concusión en el manejo del Programa del Vaso de Leche, cuya documentación le había sido entregada por la becada que se había quedado sin beca porque se enamoró del hijo del dueño de la empresa proveedora, al que recibía en el departamento –azotea de Pueblo Libre. Sobre ese asunto se sabe que dos meses atrás, el Ticty se enteró de las cuitas sentimentales de su "culito" como la llamaba, por una carta sincera y agradecida de la propia estudiante que culminaba con estas palabras: “Le digo esto por respeto a su digna esposa y porque también tengo derecho a amar y ser amada”. Los que conocían las andanzas del Ticty, cuentan que le confió al dueño del pecho donde apoya su cabeza para echarse a llorar cuando se amaricona. que al día siguiente de esa noticia se apareció en Lima. –¡Le saqué su mierda a la huevona hasta hacerle tragar los dientes de su pendeja sonrisa y quedarme con un puñado de sus mechas en mis manos, y no paré hasta dejarle las piernas, el culo, las tetas y la concha completamente moradas y casi termino tirándola por la ventana más grande del
  20. 20. CIRO V. PALOMINO DONGO 20 departamento! ¡Cachos, a los huevones! No hay peor desgracia que tu querida te saque la vuelta y menos cuando esas cojudas son puro gasto y tienen la obligación de ser agradecidas. Cuando le preguntó por la opinión y los sentimientos de su prudente, religiosa y distinguida esposa, le dijo: –Mi mujer está en mi casa, cocinando, lavando, barriendo, viendo televisión, escuchando radio, planchando y gastando el dinero que gano. ¡Qué mierda más puede hacer!, si al final será la que se quedará con todo el producto de mi trabajo, porque un día de estos me rayo y me voy de este pueblo de mierda para siempre. ¡Porque ahora estoy pensando como un loco, en cómo va a acabar toda esta cojudez en la que me pusieron esos cagones que se hacen llamar revolucionarios! Y de veras que pensó en todo. Pensó en la forma de hablar con los jueces y fiscales para suplicarles con “plata en la mano, sino estas jodido". "Solo así puedes conseguir que te investiguen por la comisión del delito de contrabando agravado y no de defraudación de rentas de aduana", pues si los carros ingresaron el día tantos de tal año, entonces aprovechando que ahora esa ley está derogada, se podría solicitar la aplicación benigna de la ley penal y lograr que lo absolvieran, pero esa modificación de la calificación del delito le costaría solo cinco mil dólares. –No hay delito si no hay ley, pues. –Le aseguró el cabildero judicial. –¡Mierda, el precio de un carro! ¡Qué pendejos son estos tinterillos! ¡Qué fácil se la llevan y encima esperan que los saludes moviendo la cola como un perro agradecido o como a un Santo que con tan solo una vela, te ha hecho el milagro esperado. –Pero calmándose por el alivio que le producía esa oportunidad, agregó. –Está bien pagaré, pero con la condición de que durante todo el juicio los jodan rico a todos los hijos de puta que me denunciaron, aun sabiendo que eran mis cómplices. Al cabo de tres años, luego de ser bien zarandeados con dos años de instrucción y un expeditivo juicio oral, todos fueron felizmente absueltos y: "Se archiva el proceso en beneficio de los imputados por no ser considerado delito acceder a la propiedad de un vehículo otorgado a través del Programa Municipal del Carro Propio (PROMUCAPRO), por ser este un beneficio contemplado en la legislación de los servidores públicos…..”. Y punto.
  21. 21. EL TICTY 21 4 En algún lugar escondido de su alma, el alcalde tenía un arma secreta que le permitía intuir el curso de los acontecimientos o dar en el clavo de una enmarañada decisión. –El pueblo nunca se equivoca porque como constructor del progreso está siempre al tanto de todo y por eso es que en su seno existen unos predestinados por los dioses, que tienen la virtud de avistar el destino de las personas, los acontecimientos de la historia y la evolución de la humanidad. Decía esto cuando quería referirse a una secreta afición que le quitaba buena parte de su tiempo y del dinero que llegaba a sus manos, y continuaba. –Estos iluminados han existido en todos los pueblos, en todas las culturas y en todos los tiempos, incluso ahora a pesar de tanta ciencia y tecnología, no han venido a menos, y aun nos ofrecen sus virtudes para hacernos conocer los caminos del futuro. Ahora valen más que nunca, porque hoy por hoy, que con gran facilidad nos dejamos atraer por la moda de no creer en nada que no esté escrito en una computadora. Ahora que nos dicen que es el tiempo de la ciencia, pero no lo es tanto, pues si nos damos cuenta, en realidad solo estamos rodeados por un mar de pequeños inventos que solo nos causan impacto como novedad pasajera, sino vean nomás con cuántos nuevos adefesios que al final no nos sirven para nada, nos han vaciado los bolsillos. ¡Nadie es científicamente feliz¡ – luego agregaba. –Felizmente nuestra cultura andina no ha sido tocada en absoluto por esta festiva ciencia, y por eso mantiene a salvo la base primaria de los dones naturales de la clarividencia, la telepatía, la conexión con los primeros elementos de la evolución y las fuerzas creadoras del cosmos, y otros grandes secretos más. Nunca olvidemos que nuestros antepasados han sido parte de la caravana estelar que se afincó en este planeta. Los incas, sus hijos, lo conocían todo en los signos de las estrellas, la sangre de los sacrificios, el vuelo de los cóndores, las hojas de la coca, el humo del tabaco, las señales de nuestras manos y nuestras sombras, el recorrido de la plata fundida sobre las frías piedras de las punas, la forma de los penachos nevados de los Apus andinos que son nuestros ángeles. Llegado a ese punto procedía a explicar con reverente tonillo. –Los hombres que llegaron a estos andes hace miles de años y vivieron en la oscuridad de las cavernas fueron de la estirpe de los Ayar y deambularon por toda la cordillera dejando sus signos en las paredes de sus cuevas, hasta que con la bendición de las fuerzas que gobiernan el cosmos llegaron al gran lago Titicaca las naves espaciales de la estirpe de los Mancos, los eternos viajeros estelares y en ellas nuestros padres espirituales que nos enseñaron a derretir la piedra para levantar nuestros gigantescos y milenarios edificios, a obtener el oro de las rocas y las arenas, a encontrar el agua en los desiertos y hacerlos caminar por campos florecidos, a conocer los poderes curativos de la coca, la sagrada hoja conocedora de los tiempos por venir. Nos enseñaron a conocer la maldad de los corazones a través de los poderosos ojos colectivos de la ayahuasca, las pencas "San Pedro" y las callampas. Esos poderes jamás pudieron ser extirpados por la invasión española porque esos malditos, salidos de los quintos infiernos, caminaban a cuestas con un Dios que ellos mismos habían matado hace más de mil quinientos años. Ellos después de aniquilar a más de diez millones de los nuestros en nombre del Dios del amor y del perdón, nos quisieron quitar nuestra sagrada verdad, al decirnos que la historia de nuestros padres ancestrales, era un mito de salvajes. Levantando un poco más la voz, agregaba:
  22. 22. CIRO V. PALOMINO DONGO 22 –En verdad este grandísimo y todopoderoso Dios existe, y se llama Wiracocha. Es tan inmensa su majestad que no necesita ser creído, loado y venerado para existir porque habita dentro de nosotros, por eso nunca podrá ser comprendido por curas, obispos y papas. El es el formador de la perfecta danza celestial de las estrellas, del sol y de la luna y de todo lo que existe y esta por existir para los mortales. Este poderoso Señor le dice a nuestras conciencias, quiénes somos y qué debemos hacer para que nuestro destino se cumpla. Él, que desde los primeros tiempos nos ha regalado los frutos de la Pachamama, la gran paridora de vida, la protectora de nuestra existencia. Ella, la preñada por las lluvias que los ríos, lagos y mares hacen levantar hacia el disco dorado, el padre sol Inti, el falo del planeta, el consorte de la Mamaquilla, la del rostro de pálida plata, la que con su luz nocturna nos señala los tiempos propicios para la llegada de los hombres, los animales y la crecida de las plantas que nos sostienen. Ya en trance y casi gritando, decía: –¡Los Apus que viven en las grandes y blancas montañas son los celosos guardianes de nuestras vidas. Ellos ruegan por nosotros ante el universal Wiracocha, para que sigan los días y las noches y continúe la multiplicación de los frutos y los animales, y así aumenten las huellas de los hombres sobre estas montañas, los áridos desiertos y las profundas selvas, para que no haya hambre, ni maldad en nuestros corazones! Y como si se tratara de una solemne oración para todos los males, concluía: –Por eso cuando muere uno de los nuestros, su espíritu viaja a las entrañas de los andes. Cumplida su purificación en el uccupacha sube a la cima de las montañas, lejos de las cabezas voladoras que andan por el mundo comiendo caca, más allá de los huesesillos tumefactos que infestan a las mujeres en los manantiales o de los enanos pervertidos y crueles que juegan con las vidas de los hombres provocando los huaycos, las sequías, las plagas de langostas, ratas, zancudos con malaria, de mosquitos con lepra, gringos capitalistas, cholos explotadores y todas esas maldades que quieren acabar con nosotros. Luego de velar 500 años por las lluvias, los sembríos y las cosechas, esas almas al fin puras por el servicio a los hombres, se van al mundo del más allá y desde ese lugar de gloria protegen a los hijos de sus hijos, dándoles fortuna, salud y paz para su espíritu con tan solo pedirles devotamente a través de nuestros chamanes y los pagos que le hacemos a la madre tierra. Ese era, más o menos, su credo aprendido en procesiones, peregrinaciones y mesadas limeñas, cusqueñas, puneñas, piuranas, cajamarquinas y pucalpeñas. Estas eran más o menos las palabras que entre sus allegados y concertados debía difundirse, pero sobretodo mantener la fe en nuestros ancestros para que desde el infinito, que no lo es tanto, sino un mundo invisible pegado al nuestro, nos muestren el camino en la sangre de los animales, los metales fundidos y el espíritu de las plantas, el secreto lugar de los eternos dioses andinos, que los malditos españoles no pudieron destruir en más de 500 años. Por todo eso, y para la buena realización de sus aspiraciones personales y de la cosa pública, el alcalde solía organizar todos los viernes por la noche, secretas reuniones repletas de baños de florecimiento, mesadas, oraciones con cera de velas derretidas sobre su pecho o sus espaldas, según empiece o acabe el mes, y la ingesta de salvajes brebajes a base de hierbas y alcohol. Por supuesto cuando tenía oportunidad y el municipio pagaba, participaba en esos ritos. “De la selva a los andes y de los andes al mar”, solía jactarse citando a un viejo poeta nativo. Entre los que compartían esa sui generis creencia, el Ticty se ufanaba que ninguno como él había sido drogado con San Pedro, ayahuasca, marihuana, tabaco nativo, callampitas del alma; ni había bebido tanta sangre de alpacas, llamas, ovejas, cuyes, gallinas, patos e iguanas ofrecidos en sacrificio; ni habían bebido las chichas de todas las plantas y semillas sagradas. Nadie como él había sido sopleteado con cañazo, yonque, pisco, chicha, ron, wisky y otros brebajes más, por sapientísimos chamanes.
  23. 23. EL TICTY 23 Lo más loable de su apostolado y envidia de sus correligionarios, era que solo él se había bañado en congeladas lagunas a más de cuatro mil metros de altura; ninguno como él había sido reciamente sacudido por las salvajes olas del litoral peruano en parajes sin Dios y sin nombre y nadie como él había sido flagelado con látigos fabricados con vísceras de auquénidos, con ramas de muchas yerbas urticantes y hasta con la hoja de varios machetes. Sólo a él lo habían ahumado como charqui especial con la fumarada de varias plantas sagradas, y nadie como él había besado las calaveras de más de mil gentiles. Solo él estaba libre de todos los males del cuerpo y del alma que acarrea la envidia de los enemigos, pues andaba premunido de estampitas de San Cipriano, de Sarita Colonia, la Melchorita de Umay , todas benditas en sabias mesadas. Cartas del Tarot medieval, mil doscientos huairuros y otros miles de semillas más. Collares de piedras semipreciosas, hilos, lanas, pelos, grasa de auquénidos, más de diez kilos de hojas de coca consagradas en el Ccoylloriti y Tiahuanaco, cigarros mapacho, incienso y algunos tejidos saqueados de chulpas y apachetas incas y preincas. Dos calaveras de nobles gentiles. Agua de varias lagunas y ríos benditos. Medallitas de plomo, aluminio, cobre y bronce al por mayor con figuras de santos y de los signos de casi toda la iconografía ocultista, y lo mejor de todo, un feto humano conservado dentro de un botellón con alcohol y formol. Con todo eso se defendía de sus enemigos, haciéndoles llegar cuando era preciso y a las puertas de sus casas un atadito de esos embrujos para neutralizarlos unas veces, inutilizarlos las más de las veces y aniquilarlos cuando era necesario. Los iniciados en su credo decían que el embotellado era un hijo que debió parir para él la becada. Todas esas cosas permanecían ocultas en un gran baúl forrado de hojalata y pintado con la iconografía de las culturas chimú, nazca, wari, chavín y otras que no se podían distinguir, y que estaba en el Despacho de la alcaldía cubierto con una fina manta andina. Como su carrera política estaba siempre auspiciada por los bienhechores Apus andinos, dentro de ese cajón, tenía una fotografía ingresando al Gobierno Regional, otra ingresando al Congreso de la República y una más ingresando al Palacio de Gobierno. Esta era la verdad de su credo y esas eran las potencias a las que el Ticty había confiado su futuro. –Estas fuerzas telúricas, visibles y confiables no tienen iglesias, ni profetas, ni catecismos, ni pontífices, ni vírgenes, ni Mesías. No te ofrecen el cielo, ni te asustan con el infierno. No te salvan, ni te condenan, porque ésta tu amarga vida es solo un embarazo para una parición a la vida espiritual que han creado nuestros ancestros y que la muerte no puede acabar. Así que solo te ayudan y te ayudan de tan buena gana y del modo más visible posible. –Comentaba con aire de sabiduría. Y añadía haciendo una solemne reverencia. –Salga como haya salido mi gestión al frente de la municipalidad de nuestro querido Atunrumi, lo que jamás podrán olvidar ustedes, es que sin necesidad de ser cura o un bellaco santón, les estoy dejando las verdades de nuestras creencias ancestrales que son la más grande riqueza de los pueblos pobres como el nuestro. ¡Les estoy trasmitiendo una sagrada verdad nacida en estos andes!, que es superior a miles de millones de bolsas de cemento o kilómetros de asfalto. Y como le gustaba hablar, hablaba hasta por los codos. Hablaba, “hasta que se le seque la baba”, como decía su sufrida audiencia. –Dicen los libros de la política, que cuando se hace uso del poder para decidir la historia de los hombres que uno gobierna porque así lo han decidido ellos mismos, es necesario tener un equipo de inteligencia que te mantenga permanentemente informado de todos los sucesos, circunstancias y eventos que se producen a tu alrededor. Pues, no sólo te bastará saber que tienes enemigos, sino debes conocer quiénes y porqué son tus enemigos; qué están tramando en tu contra; cuándo y de
  24. 24. CIRO V. PALOMINO DONGO 24 qué modo van a actuar; cómo neutralizarlos, disolverlos o aniquilarlos. De otro modo estás muerto antes que te des cuenta. También es muy útil conocer quiénes quieren ser tus amigos, porque en esto de la política no existen los verdaderos amigos. Saber qué es lo que exactamente quieren, y si pueden resultar valiosos para tus intereses, los tomas para que te sirvan hasta donde puedan, pero si por ahí se andan ufanando que son algo mejor de lo que son, y se atreven a tomar tu nombre para obtener alguna ventaja que no les corresponde, les estampas un puntapié en el mismo centro del culo para que se vaya por donde vino. En política los que deben estar a tu lado son los que tienen el instinto de los perros fieles y por eso no pueden fallarte, porque te aprecian como el pan de cada día que les das de comer. Y no les digo más porque ustedes me entienden de sobra. Bajo esas sabias lecciones, aprendidas en no se sabe qué panfletos políticos, hizo de sus allegados los más grandes chismosos. A la primera hora de todos los días reunía a esa gavilla de maldicientes para enterarse quiénes habían llegado y quiénes se habían retirado del pueblo. Quiénes habían fallecido y a quienes les había llegado un hambriento más sin su pan bajo el brazo. Al hijo de quién le había pasado una desgracia. A la hija de quién habían embarazado. Qué negocios se habían hecho a sus espaldas. Quiénes habían ingresado al hospital y porqué. Quiénes habían sido absueltos y a qué pobres diablos había condenado la justicia. Qué se hacía o se decía en las reuniones de los enemigos políticos o en las agrupaciones de desocupados salvados por la política, y sobretodo que se decía y pensaba del alcalde. Luego de tanto truculento chisme, miraba con ojos interrogantes a todos sus correveidile para exigirle la noticia que le interesaba. Le angustiaba escuchar que el doctor Pelayo haya comentado en su noticioso radial "Por las puras" que el alcalde era un ladrón, pero le satisfacía saber que ese era el hijo de una chichera y que estaba casado con una campesina semianalfabeta. –Esa mierdita es un triste cojudo que le gusta vestirse como si fuera gente. Patea el castellano a su regalada gana, especialmente cuando dice seise en lugar de decir seis. Ustedes conocen su casita hasta las huevas y que hasta ahora no mejora desde que fue una concurrida chichería donde cualquier borracho baboso podía tirarse a su madre. Qué mierda de gente tiene ese bastardo para regalarse el placer de rajar de mi persona sin que le conste nada en absoluto, y más aún, cuando los jueces y vocales, paso a paso conforme avanzan los procesos, se van dando cuenta de las estúpidas calumnias urdidas en mi contra, y poco a poco me van quitando todo el lodo con que han cubierto mi honor y mi derecho constitucional a la presunción de la inocencia. Ya se jodió el huevón, ahora mismo voy a dejar sin efecto la licencia de funcionamiento de la tienda de su mujer, para que sepa hasta dónde le puede llevar su lengua larga y atrevida. Gracias hermano por el dato. Hace tiempo que ese abogadillo de mierda se me había sobrado porque funge de periodista hasta las huevas, y no solo eso, sino que hasta se había atrevido a darse el lujo de calificarme. ¡Vaya hijo de puta! Culminada la segunda parte del primer tiempo, el alcalde despedía a los chismosos domésticos y luego convocaba a los lenguaraces políticos y judiciales para que le entregaran sus informes, y era que el Pancorbo estaba por las inmediaciones del Poder judicial, seguramente para esto. Que el Loayza estaba por la Prefectura, seguramente para lo otro. Que el Palomino estaba en la esquina conversando con el Tejada y el Letona, seguramente planeando aquello. Que los periódicos de Lima dicen que a Vladimiro Montesinos no le han podido demostrar nada. Que los Martínez de todas las provincias han festejado una “martinada” con polos estampados y campamento incluido. Cada cual le hacia las entregas más alucinantes, de modo que a lo largo de esa jornada lo hacían rabiar y pelear con medio mundo y sus familias, pero también alegrar y reír a carcajadas con las desgracias de sus enemigos. A pesar de ese: “encuentro de primera hora”, ordenaba a su secretaria que se le invitará al doctor Pelayo para la presentación del libro que hará el médico Melchor Huallpa Castañeda de la ONG “Samaritanos sin fronteras” sobre los resultados de sus investigaciones acerca del efecto de las salchipapas en la degeneración de la dieta andina. "Hay que andar en paz con este conchadesumadre, que sin ningún desparpajo suelta al aire todas las huevadas que se le ocurre,
  25. 25. EL TICTY 25 porque tiene en su poder la copia de algunos documentos que traicioneramente algunos empleados infidentes, le hacen llegar". Lo que más le mortificaba era conocer que la becada estaba saliendo con un huevoncito que todas las tardes se paseaba con ella hasta que terminando de comerse un pollo a la brasa o un chifa taipa, muy gentilmente la dejaba en su casa. Más tarde, ya bien papeada, la pendeja se iba a la discoteca a vivirle los tragos a otro cojudo, pero que el último viernes se emborrachó con roche y piernas abiertas hasta el calzón en el restaurante turístico del mariconcito solapa que atiende junto a su mujer, en compañía de un limaquito achorado que se la llevó en un taxi con rumbo desconocido. –No te he preguntado que hace con su vida. ¿La becada es puta o no es puta? –¿Puta? No jefe, ruca nomás –contestaba el interrogado. –¿Cómo es eso? –Como la chata está que se le rebalsan los jugos, le gusta salir con el que le pone buena comida, buen chamullo y unas chelas en algún lugar más o menos decente y ella paga con todo. –¿Cómo con todo? –Con todo pues Jefe, con el culo también, sino cómo la becada libera sus tercos fluidos. –¡Mierda!, así que cualquier huevón puede comerse de lo lindo a la chata por un plato de chicharrones, tallarines o un cuy. –No se olvide de las cervezas, jefe. Y que la muy rucasa se ha teñido el pelo y por eso ahora está más gringa que una gringa, porque de ser blanquita....blanquita era la pendeja. –¿Qué rico debe moverse, no jefe? Con las buenas patazas que se maneja, y mejor es aun cuando con su minifalda rajada, las cruza hasta que se le vea el alma. El Ticty se quedaba triste……largamente triste y para acabar con su tristeza. –¡Fuera carajo. Chismosos de mierda! ¡Este es un centro de trabajo, no una alcahuetería! Con las noticias de las últimas andanzas de la becada, terminaba la reunión de la primera hora. De toda esa información, solo el odio lo llenaba. Solo el miedo le quedaba. “Lo del Amezquita y los otros no me interesa, pero el Pancorbo, ese aprista maricón sí me preocupa, no porque sea un buen abogado, sino que lo he visto cómo negocia con los jueces la suerte de los internados en el penal. Y si de repente los apristas lo han mandado a negociar el resultado del proceso penal donde se ventila el asunto de los carros con defraudación de rentas de aduana o esa calumnia del Vaso de Leche. Lo de los Martínez: una “martillada” habría sido esa cojuda reunión de cholos. Ahora resulta que porque tienen plata, algunos aindiados para creerse de la casta de los españoles que saquearon estas tierras, realizan reuniones solo para cerrarle el paso a los verdaderos Martínez, que son todos esos campesinos que sin mezcla alguna, viven en las remotas comunidades campesinas conservando intacto su pellejo blanco, su pelo claro y sus ojos azules. Lo del Loayza por la Prefectura, ese negro cuatrero debe estar cagándose de miedo, porque con el Prefecto, que es más bandolero que el Aulico, le hemos tendido una trampa para quedarnos con más de la mitad del ganado robado que le compra a los abigeos de Lambras y Vichuica y los hace ocultar en su cabaña de Machaypucro. ¡Para que choca conmigo, carajo!”, pensaba para sus muy adentros.
  26. 26. CIRO V. PALOMINO DONGO 26 Organizando desfiles y concursos de comparsas carnavalescas, yunsas de enero a abril, desfile cívico, militar, policial y escolar en el día de Atumrumi, veladas culturales con payasos groseros, gincanas, carreritas de motos y bicicletas, rezos a los cerros y un montón de otros adefesios más. La bulliciosa inauguración de alguna que otra obrita aquí y deshaciendo otra allá, acabó su mandato de tres años que en realidad fue solo de dos. Los seis primeros meses se le fueron en aprender el oficio de gobernar, los otros cuatro semestres fueron del buen provecho, y los últimos seis meses, no pudo hacer nada porque empezó la campaña electoral, y de la noche a la mañana se aparecieron más de quince candidatos secundados por más de trescientos cincuenta aspirantes a regidores, que llenaban sus ensalivadas bocas de trabajo seguro, capacidad comprobada, honestidad inmaculada, progreso imparable, desarrollo infinito, mega construcciones, administración computarizada, moralización y anticorrupción, pero en realidad todos ambicionando el sueldo, las dietas, los carros propios y la distinción y el respeto que obsequia el cargo. –De esa huevada de repetir el plato, no puedes salirte así nomás, porque si no vas a la reelección, la gente pensará que en verdad les has robado y por eso te vas satisfecho, pero si vuelves a postular, las sospechas son menos concluyentes, incluso te creen hasta cojudo, por suponer que el pueblo va equivocarse otra vez. Además cuando vuelves a candidatear, los que verdaderamente están contigo siempre lo estarán, como si fueran tus socios en una empresa que nada les cuesta, pero que les da todo. También gracias a esa repetición tienes la oportunidad de hacerte de nuevos socios que están dispuestos a seguirte sin dudar, porque han visto con sus propios ojos, que aun arriesgando tu pellejo, además de cobrar buenos sueldazos, jugosas dietas y grandes viáticos sólo por el hecho de picar tarjeta para andar tras tuyo, pueden hacer los negocios que quieran con los asuntos de la municipalidad y ganarse un carro de lujo por haber creído en ti. Así, poco a poco, construyes tu propia movida política, por supuesto regional e independiente, que la puedes armar a tu antojo cuando se asomen los tiempos electorales. –Le explicó al más caro de sus asesores, para que supiera que eso de querer repetir el plato no era ningún craso error, sino una inteligente estrategia. Luego de las elecciones, si no existiera el último lugar ni siquiera se habría hablado de él. Sus partidarios lo defendían diciendo que esa derrota se debía a que el Ticty se había asociado a CAMBIO TOTAL, un partido limeño inscrito en el Jurado Electoral Nacional, que a la hora de la verdad solo le enviaron unos cuantos afiches con la foto de su máximo líder. Lejos estuvieron los 50,000 dólares que creyó debían enviarle para impulsar su candidatura. Menos aun, le llegó el afiche full color donde debía aparecer en mangas de camisa y con el puño de la mano derecha en alto. –Por las huevas me han maquillado como a una hembrita y me han puesto en varias poses y mandado hacer más de mil muecas para salir en esa foto –se lamentaba. –Es muy buena esa pose, porque con el puño en alto puedes parecerte a un líder popular. Jamás se fotografíen con terno y corbata, sino van a creer que eres un funcionario público o un abogado y los electores no confían en ninguno de los dos –les decía a los que lo consolaban de tan estrepitosa caída. Al inicio de la siguiente campaña electoral municipal se declaró co-fundador del Partido Nacional Democrático del Pueblo PANDEPUEBLO, liderado por el brillante politólogo Bartolomé Febres Minaya. Esta vez gracias a que no se confió en absoluto de su líder nacional y gracias también a que año tras año aumentan los esperanzados en el quehacer político para conseguir empleo y ganarse los frijoles, la opción del Ticty, tuvo representación en casi todos los barrios de la periferia del pueblo. –Es importantísimo tener bases políticas sólidas en todos los barrios urbano marginales, porque en ellos se concentran todos los campesinos desplazados de los distritos de la provincia, y al igual que en sus pueblos, en esos lugares tampoco tienen caminos, agua potable, desagüe, ni luz eléctrica, entonces cuando en esos barrios les ofreces la pronta instalación de esos servicios, inmediatamente lo conectan con sus pueblos y dan por hecho que el mensaje es general y que el candidato cumplirá
  27. 27. EL TICTY 27 sus ofertas también en sus comunidades. Con esta fórmula ya no necesitas preocuparte de estar buscando partidarios, local y otras sonseras por esas comarcas. Con esa estrategia y la oferta abierta y descarada de dar trabajo seguro a los más leales y empeñosos partidarios, el Ticty quedó en segundo lugar. Gracias a la incapacidad casi absoluta del alcalde saliente. –Ese no servía ni para cortar una cinta, por eso no ha inaugurado ni una sola obra. Durante los siguientes tres años el PANDEPUEBLO atunrumino le hizo un cargamontón belicista y rabioso al alcalde electo. Denunciándolo por todo y por nada en el noticioso radial del doctor Pelayo y ante el Poder Judicial, gracias a que a este improvisado comunicador social y ahora regidor del PANDEPUEBLO, le había llegado comprometedores documentos de la nueva gestión. De modo que el otrora "hijo de puta", no solo había recuperado el honor de su madre, sino que ahora era el "huayquicha lindo" del Ticty, y de “indio motecastellano” había pasado a ser un inteligente defensor de los intereses sociales, económicos, políticos, judiciales, culturales y medioambientales de Atunrumi. –Mi arma letal, es la justicia –aseguraba jactanciosamente el Ticty y explicaba. –Nadie como yo sabe, cuánto se puede joder a un pendejo con los jueces y fiscales, aun cuando al final esos huevones no sirvan para nada. Pero lo cierto es que un denunciado, por más que sea un abogado, no duerme tranquilo mientras esté denunciado, aun cuando a la luz de una vela se note que es totalmente inocente, porque mientras estés en la “moledora judicial de carne humana”, nunca se sabe, a menos que tengas plata, en ese caso aunque misio por las coimas, puedes roncar en paz. Pero no contento con eso, denunció ante los portadores de su arma letal hasta por los pedos que se soltaban el nuevo alcalde y sus regidores. Cualquier chisme, sospecha, inquietud o preocupación que sus regidores tenían de las acciones del burgomaestre o de su equipo, era motivo para que: –Los vecinos en uso de su legítimo deber ciudadano, han denunciado ante el Fiscal Superior de la Región, la comisión de los delitos de peculado, concusión, malversación, apropiación ilícita, abuso de autoridad, usurpación de funciones, falsificación de documentos, falsedad ideológica etc., etc., en contra del alcalde, sus regidores lacayos y los corruptos funcionarios que lo secundan. – Anunciaba casi gritando por la frecuencia modulada de radio “Brillante”. Jactándose de ser su táctica política exclusiva, no les otorgaba, ni siquiera por piedad, el derecho a la presunción de inocencia tantas veces invocada en sus procesos penales, junto con la monserga de no existir pruebas en su contra, así como de la existencia de una confabulación oculta destinada a privarle de su derecho constitucional a elegir y ser elegido. Mientras se ahogaban con denuncias, cargos y descargos, testigos mentirosos, peritajes pagados, enfurecidos abogados de una y otra parte y jueces pedantes y enredadores, el Programa del Vaso de Leche mejoró. Los asaltos a los artesanos, pequeños comerciantes y ambulantes cesaron, al igual que la oferta de grandes obras. Por fin se notaba algún adelanto en la administración municipal, sin dejar de tener sus excepciones, pues la becada con una flamante sonrisa de baquelita, con cada una de sus carnes bien puestas en su lugar, el pelo perfectamente rubio, los labios rojos, sus ojos mirando sensualmente tras vidrios azules, era por segundo periodo consecutivo la Secretaria de la Dirección Municipal, aunque nadie sabía su verdadera ocupación. Unos decían porque se especializó en alcaldes y otros porque sabía tantas porquerías del Ticty que era bueno tenerla como confidente pagada y al alcance de la mano. Para minimizar toda esa sarta de adefesiosas exageraciones, los jefes de turno les mostraban a todos los mal hablados, una fotocopia de su título de Secretaria Ejecutiva Computarizada del CESCA de Lima.

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