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S in o p sis
Un Damon un poco más gentil, una Elena con el corazón hecho un caos y un
viaje que los va a llevar—literalm...
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Staff de Traducción
AndreaN
Andre_G
Cowdiem
Cristina
Cyely Divinna
Daniela
+DaRkGiRl+
Dham-Love
Evelin
Karol
LadyG
Lapay...
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Traducido por LadyG
Corregido por Ginabm
—Querido Diario, —Elena susurró—, ¿Que tan frustrante es esto? Te deje en
el ...
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—¿Cómo puedo dejar de pensar en lo que Ellos podrían estar haciéndole a él,
en este mismo instante, quienquiera que Ello...
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lo más profundo del corazón... hasta que un chico muy especial llegó. —Se detuvo
y trago y dijo otra vez—. Un chico espe...
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—Pero yo sólo tuve tiempo para hacer algunas cosas en mi vida como
vampiro. Tuve tiempo para recordar a Stefan y amarlo ...
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—Es cierto, ¡Tengo alas! Y las alas tienen poderes que no creerías, el único
problema es que no tengo la menor idea de c...
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Malach se adhiere a tus nervios y se deslizan a lo largo de todo tu sistema nervioso
y, finalmente, te toman desde aden...
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recuerdos. Y Shinichi quería los recuerdos de los últimos días de Damon, el tiempo
cuando Damon estaba poseído y nos to...
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Tyler Smallwood un buen tiempo antes de que fuera su víctima. Me pregunto
cuánto tiempo estarían juntos y donde estará ...
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rodeado de hierro. El hierro es una mala noticia para cualquier criatura
sobrenatural, sumada a que los vampiros necesi...
14
Elena se detuvo, entre risas, la cabeza contra el respaldo del asiento del pasajero,
su voz ronca por el uso excesivo.
...
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Traducido por AndreaN
Corregido por V!an*
Elena estallo fuera del asiento trasero del Jaguar y corrió un pequeño cami...
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botas negras, y todo combinaba con su cabello oscuro descuidado por el viento y
sus ojos negros.
Ahora mismo, él hizo a...
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atentaba con moldear su camisón a su cuerpo. Ella no quería que Damon detrás de
ella supiera.
—¡No! Digo, ¡Sí! ¡No y si...
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—Él me tiro eso y dijo ‘sirvió para dos’, —Matt dijo—. Él mato a dos
personas, ¡Y estaba alardeando de ello!
Elena repe...
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Cuando Damon lo tomó, Elena sacudió sus manos en su camisón, sintiéndose
vagamente con la cabeza ligera. Ella tembló, p...
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por lo que él había hecho, gratitud por su apreciación, y una intencional
apreciación para Damon en sí mismo. Él había ...
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3
Traducido por AndreaN
Corregido por Ginabm
El tiempo se detuvo. Elena se dio cuenta de que ella estaba instintivament...
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—¿Tienes frio?
Le preguntó al chico, cuyas cadenas eran lo suficientemente largas para
permitirle envolver su brazo apr...
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—Yo soy, Damon, —el pequeño niño susurro, blanco alrededor de sus labios.
Tal vez incluso eso era doloroso, Elena pensó...
24
—¡No—no! —Elena estaba luchando sola en la oscuridad—. Déjame tengo
que encontrarlo, no puedo creer que olvidé.
—Elena....
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—Estoy bien, honestamente, —ella le dijo a Matt—. Solo estoy un poquito
mareada. Estaré mejor en unos pocos minutos.
Ma...
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Damon sacudió su oscura cabeza—. No. Estoy tomando la vía escénica. Y
mientras menos personas sepan a dónde vamos estar...
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—Porque o es una jungla, donde sanguijuelas de metro y medio que están
lanzándose a ti desde los arboles van a ser la ú...
28
Hubo una pausa bastante larga. Luego Damon dijo en un tono ligeramente
herido—, no lo haré.
—Eso es lo que tú—gente—hac...
29
never intended to get sucked in so deeply—if you’ll forgive a pun): en español —sucked— es —
chupar— o —absorber—. La a...
30
4
Traducido por AndreaN
Corregido por ZarahFandy
—Estas temblando. Déjame hacerlo sola—. Meredith dijo, poniendo una
ma...
31
Ella dio una patada y hubo un chasquido satisfactorio en la acera. Bonnie casi
sonrió—. ¿Trajiste tus nudillos de acero...
32
No insultaré a Caroline, no importa lo que haga, Bonnie prometió
silenciosamente. No importa que pase. Incluso< si, inc...
33
Ella dio un paso dentro de la oscuridad por delante suyo.
Notas del Traductor:
1 [*] Pulgada: Una pulgada equivale a 2....
34
5
Traducido por AndreaN
Corregido por Chole_ann
Elena se metió en el asiento trasero del Jaguar y se puso una suave cam...
35
¡Perdí la gravedad de nuevo! Ella pensó, horrorizada. Pero, no, esto era
diferente de lo que había pasado cuando ella h...
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Damon tal vez pensara que ella no sabía a dónde ir, y era verdad que sólo
podía sentir vagamente por el sol saliente qu...
37
oficial de policía se detuviera mientras yo estaba en el asiento trasero del Jag. El Jag
que tú me compraste. ¡Pero yo ...
38
—¡Por supuesto que no! —Stefan dijo indignado, y hubiera dicho más, pero
Elena estaba corriendo ahora.
—Y creo que< que...
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como agujas ensartándole la carne dentro de su pecho. Ella sabía que se estaba
rompiendo, también, porque ella estaba l...
40
Elena lo miró. La cara de Stefan, que había estado gris y estirada antes, estaba
diferente ahora. Él era usualmente pál...
41
Y entonces abruptamente el mundo—el universo entero—se estremeció por el
sonido de un gigantesco sonido de golpe. Moles...
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hermosa. Y él había estado en América el tiempo suficiente para saber que a esta
hora temprana de la mañana podías enco...
43
Krysta se veía sorprendida y algo brillante atravesó su mente, demasiado
rápido para que Damon lo atrapara. Pero entonc...
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Era natural mirar para ver de donde estaba viniendo la voz. Justo antes de
que Meredith cortara la única rendija de luz...
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¡No dejes que ella llegue a mí en la oscuridad!
Era un pensamiento irracional y lleno de pánico, pero Bonnie ya no podí...
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La sonrisa de Caroline se había desvanecido, dejando que su cara se viera
demacrada y llena de sombría furia. ¿Por qué?...
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Bonnie quería ayudar a Caroline. Lo quería. Pero ella no se podría haber
movido o hablado por nada.
Ahí habían—canas gr...
48
—¿Por qué elegiste a Matt? —Meredith exigió—. ¿Cómo supiste que fue
atacado por un malach esa noche? ¿Shinichi lo envió...
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6to shadowsoulsalmas+sombrias (1)

  1. 1. 1
  2. 2. 2
  3. 3. 3 S in o p sis Un Damon un poco más gentil, una Elena con el corazón hecho un caos y un viaje que los va a llevar—literalmente—al infierno. ¿Qué más se podría esperar de unas vacaciones con tus mejores amigos? Sentirte como si te llevaran jalando de un collar de perros y ser considerada la esclava del vampiro quien se supone que es de los tuyos. De repente Damon aprende que se siente tener tres esposas al mismo tiempo. Mientras tanto Stefan sigue en prisión, dependiente solo de Elena en sus sueños para no morir. Además, un final inesperado.... Segundo libro de la Saga The Return.
  4. 4. 4 Staff de Traducción AndreaN Andre_G Cowdiem Cristina Cyely Divinna Daniela +DaRkGiRl+ Dham-Love Evelin Karol LadyG Lapay Lina Maria Misspynk Nancy Roux maro Rpbellamy Sandra Sheilita Belikov Staff de Corrección AndreaN Andy Parth Chole_ann Ginabm Lapay Lorena Melo Rubrix V!an* Virtxu ZarahFandy Recopilación Recopilación de Traducción: AndreaN. Recopilación de Corrección: Ginabm Diseño Madri
  5. 5. 5 1 Traducido por LadyG Corregido por Ginabm —Querido Diario, —Elena susurró—, ¿Que tan frustrante es esto? Te deje en el maletero del Jaguar y son las dos de la mañana. Ella clavó el dedo en la pierna de su camisón como si tuviera un lápiz y estuviera haciendo un punto. Ella susurró en voz aún más baja, con la frente contra la ventana. —Y tengo miedo de salir en la oscuridad por ti. ¡Tengo miedo!— Ella hizo otro punto y, a continuación, mientras las lágrimas se deslizaban por sus mejillas, a regañadientes volvió a poner su móvil para grabar. Sería un derroche estúpido de batería, pero no podía evitarlo. Ella necesitaba esto. —Por eso estoy aquí, —dijo en voz baja—, sentada en la parte posterior del coche. Esta va a ser la entrada de hoy de mi diario. Por cierto, hemos hecho una regla para este viaje por carretera, yo duermo en el asiento trasero del Jaguar y es el aire libre para Matt y Damon. Ahora es tan oscuro en el exterior que no puedo ver a Matt por ninguna parte... Pero he estado volviéndome loca, llorando y sintiéndome tan sola sin Stefan. —Tenemos que deshacernos del Jaguar, es demasiado grande, demasiado rojo, demasiado llamativo, y también recordable cuando estamos tratando de no serlo mientras viajamos al lugar donde tienen a Stefan. Después de que se venda el coche, el lapislázuli y el colgante de diamantes que Stefan me dio el día antes de su desaparición serán las cosas más valiosas que me queden. El día antes< de que Stefan fuera engañado para ir en un viaje, pensando que podría convertirse en un ser humano ordinario. Y ahora<
  6. 6. 6 —¿Cómo puedo dejar de pensar en lo que Ellos podrían estar haciéndole a él, en este mismo instante, quienquiera que Ellos sean? Probablemente los kitsune, los espíritus zorros malignos en la prisión llamada el Shi no Shi. Elena hizo una pausa para limpiarse la nariz con la manga del camisón. —¿Cómo pude ponerme en esta situación? Sacudió la cabeza, golpeó el respaldo del asiento con el puño cerrado. —Tal vez si pudiera averiguarlo, podría llegar a un Plan A. Siempre tengo un plan A. Y mis amigas siempre tienen un plan B y C para ayudarme. —Elena parpadeó con fuerza, pensando en Bonnie y Meredith—. Pero ahora tengo miedo de que no pueda volver a verlas. Y tengo miedo por todo Fell´s Church. Por un momento se sentó con el puño cerrado sobre su rodilla. Una pequeña voz dentro de ella estaba diciendo. Deja de quejarte, Elena, y piensa. Piensa. Empieza desde el principio. ¿El principio? ¿Cuál fue el comienzo? ¿Stefan? No, ella había vivido en Fell´s Church mucho antes de que Stefan viniera. Poco a poco, casi en sueños, habló en su móvil. —En primer lugar: ¿Quién soy yo? Soy Elena Gilbert, de dieciocho años de edad. Aún más lentamente, dijo—, Yo... no creo que esté de más decir que soy hermosa. Aun si no supiera que lo era, nunca tendría que haberme visto en un espejo o escuchado un cumplido. No es algo de lo que deba estar orgullosa, es sólo algo que< Se transmite de mamá y papá. —¿Como me veo? Tengo el pelo rubio que cae en algo como ondas pasando mis hombros y ojos azules que algunas personas han dicho que son como el lapislázuli: azul oscuro con manchas de de oro. —Ella rió ahogadamente—. Tal vez por eso les gusto a los vampiros. Luego, con los labios apretados y mirando a la absoluta oscuridad a su alrededor, habló seriamente. —Un montón de chicos me han llamado la chica más angelical en el mundo. Y yo jugué con ellos. Los use, por popularidad, por diversión, por lo que sea. Estoy siendo honesta, ¿De acuerdo? Consideré que eran juguetes o trofeos. —Hizo una pausa—. Pero había algo más. Algo que sabía que iba a llegar a mi vida, pero yo no sabía qué era y sentía como si estuviera buscando algo que nunca podría encontrar con los muchachos. Ninguna de mis intrigas o juegos con ellos nunca me tocó... en
  7. 7. 7 lo más profundo del corazón... hasta que un chico muy especial llegó. —Se detuvo y trago y dijo otra vez—. Un chico especial. Su nombre era Stefan. —Y él resultó no ser lo que parecía, un normal, pero magnífico estudiante de secundaria con ondulado cabello oscuro y ojos verdes como esmeraldas. —Stefan Salvatore resultó ser un vampiro. —Un vampiro real. Elena tuvo que hacer una pausa para tomar unas cuantas respiraciones ahogadas antes de lograr decir las siguientes palabras. —Y lo mismo era su hermoso hermano mayor, Damon. Se mordió los labios, y parecía haber pasado mucho tiempo cuando agregó—, ¿Habría amado a Stefan si hubiera sabido que era un vampiro desde el principio? —¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Me habría enamorado de él sin importar qué! Sin embargo, eso cambió las cosas, y me cambió a mí. —El dedo de la mano de Elena trazó un patrón en su camisón—. Veras, los vampiros muestran su amor por el intercambio de sangre. El problema era< que yo estaba compartiendo sangre con Damon, también. En realidad, no por elección, sino porque estaba detrás de mí constantemente, día y noche. Ella dejó escapar un suspiro. —Lo que Damon dice es que me quiere para hacerme un vampiro y la princesa de la noche. Lo que se traduce en: me quiere para él solo. Pero yo no confiaría en Damon a menos que me dé su palabra. Esa es una peculiaridad que él tiene, no faltaría a su palabra. Elena pudo sentir una extraña sonrisa curvando sus labios, ahora estaba hablando con calma, con fluidez, casi había olvidado su móvil. —Una chica envuelta con dos vampiros< Bueno, no es necesariamente un problema, ¿No? Así que tal vez merecía lo que me ha pasado. —He muerto. —No sólo ‚muerto‛ como cuando tu corazón se detiene y después te resucitan y cuando vuelves hablas de casi ir hacia la luz. Yo fui hacia la luz. —Yo morí. —Y cuando volví, ¡Qué sorpresa! Ahora era un vampiro. —Damon... fue amable conmigo, supongo, cuando desperté como vampiro por primera vez. Quizás esa sea la razón por la que todavía tengo... sentimientos por él. No se aprovechó de mí cuando podía haberlo hecho fácilmente.
  8. 8. 8 —Pero yo sólo tuve tiempo para hacer algunas cosas en mi vida como vampiro. Tuve tiempo para recordar a Stefan y amarlo más que nunca, ya que yo sabía, entonces, lo difícil que todo era para él. —Llegué a escuchar mi propio funeral. —¡Ja! Todo el mundo debería tener la oportunidad de hacerlo. Aprendí a siempre, siempre llevar lapislázuli, así no me convertiría en un Crispy Critter de vampiro. Tuve que decir adiós a mi pequeña hermana de cuatro años, Margaret, y visitar a Bonnie y Meredith< Las lágrimas aun seguían cayendo por sus mejillas. Pero ella habló en voz baja. —Y entonces morí de nuevo. —Morí de la forma que un vampiro muere, cuando no tienen lapislázuli en la luz del sol. Me convertí en polvo; sólo tenía diecisiete años. Pero el sol me envenenó de todos modos. —Irse fue casi... pacífico. Allí fue cuando hice a Stefan prometer que cuidaría a Damon, siempre. Y creo que Damon juró cuidar de Stefan, en su mente. Y fue así como morí, con Stefan sosteniéndome y Damon a su lado mientras yo me alejaba, como yendo a dormir. —Después de eso tuve sueños que no recuerdo, y luego de repente, un día todo el mundo estaba sorprendido porque yo estaba hablando con ellos a través de Bonnie, que es muy psíquica, la pobre cosita. —Supongo que llegué con el trabajo de ser el espíritu guardián de Fell´s Church. Había un peligro para la ciudad. Tenían que luchar contra eso y de alguna manera, cuando ellos estaban seguros de que habían perdido, algo me llevo de vuelta al mundo de los vivos para ayudar. Y, bueno, cuando la guerra fue ganada me quedé con estos poderes extraños que no entiendo. ¡Pero estaba Stefan, también! ¡Estábamos juntos de nuevo! Elena se abrazo a sí misma con fuerza y se sostuvo como si la estuviera sosteniendo Stefan, imaginó sus cálidos brazos a su alrededor. Cerró los ojos hasta que su respiración se hizo lenta. —Acerca de mis facultades, vamos a ver. Existe la telepatía, que puedo hacer si la otra persona es telepática también, que son los vampiros, pero en diferentes grados a menos que estés intercambiando sangre con ellos al mismo tiempo. —Y luego están mis Alas.
  9. 9. 9 —Es cierto, ¡Tengo alas! Y las alas tienen poderes que no creerías, el único problema es que no tengo la menor idea de cómo usarlas. Hay unas que puedo sentir a veces, como justo ahora, tratando de salir de mí, tratando de dar forma a mis labios con el nombre de ellas, tratando de mover el cuerpo en la posición correcta. Son las Alas de protección y eso definitivamente suena como algo que necesitaremos en este viaje. —Pero aún no puedo recordar cómo pude hacer que las viejas alas trabajaran, mucho menos adivinar cómo hacer que estas funcionen nuevamente. Yo repito las palabras hasta que me siento como una idiota, pero no pasa nada en absoluto. —Así que soy un ser humano de nuevo, tan humana como Bonnie. Y, oh, Dios, ¡Si tan sólo pudiera verlas a ella y a Meredith ahora mismo! Pero todo el tiempo me digo que estoy más cerca a Stefan cada minuto. Es decir, si se tiene en cuenta a Damon llevándonos de arriba a abajo y en todas las direcciones para tratar de despistar a cualquiera que nos este siguiendo. —¿Por qué alguien querría seguirnos? Bueno, verás, cuando volví de la otra vida hubo una gran explosión de energía que todos quienes pueden ver energía en el mundo lo vieron. —Ahora, ¿Cómo explicar el poder? Es algo que todo el mundo tiene, pero que los humanos, excepto los que son médiums auténticos como Bonnie, ni siquiera reconocen. Los vampiros definitivamente tienen el poder, y lo utilizan para influenciar a los seres humanos para agradarles, o para que piensen que las cosas son diferentes que en la realidad. —Oh, como la forma en que Stefan influenció el personal de la escuela secundaria para que pensaran que todos sus registros estaban en orden al ser — transferido— al Robert E. Lee High School. O usan sus poderes para destruir otros vampiros o criaturas de la oscuridad, o seres humanos. —Pero yo estaba hablando de la explosión de energía cuando caí del cielo. Era tan grande que atrajo a dos criaturas horribles desde el otro lado del mundo. Y entonces decidieron venir a ver que había estallado y como podrían usarlo para su propio beneficio< —No estoy bromeando, ya sea, de que ellos son del otro lado del mundo. Son kitsune, malos espíritus zorro del Japón. Son algo así como nuestros occidentales hombres lobo, pero mucho más poderosos. Tan poderosos que utilizan Malach, que son realmente plantas que parecen insectos que pueden ser del tamaño de una cabeza de alfiler pero lo suficientemente grandes para arrancar un brazo. Y el
  10. 10. 10 Malach se adhiere a tus nervios y se deslizan a lo largo de todo tu sistema nervioso y, finalmente, te toman desde adentro. Ahora, Elena se estremeció, y su voz se acalló. —Eso es lo que le pasó a Damon. Una pequeña se metió en él y lo tomó para que fuera un títere de Shinichi. Me olvidé de decir, los kitsune se llaman Shinichi y Misao. Misao es la chica. Ambos tienen el pelo negro con rojo alrededor de las puntas, pero el de Misao es largo. Y se supone que son hermano y hermana, pero seguro que no actúan como tales. —Y una vez que Damon estuvo totalmente poseído, fue cuando Shinichi hizo al cuerpo de Damon... hacer cosas terribles. Él le hizo torturar a Matt y a mí, y aun ahora sé que Matt a veces quiere matar a Damon por ello. Pero si él hubiera visto lo que yo vi, un segundo cuerpo delgado, húmedo y blanco que tuve que sacar con las uñas de la columna vertebral de Damon, con Damon finalmente desmayándose por el dolor, Matt entendería mejor. —No puedo culpar a Damon por lo que Shinichi le hizo hacer. No puedo. Damon fue... no puedes imaginar cuan diferente. Él fue aplastado. Él gritó. Él< —De todos modos, no espero verlo así de nuevo. Pero si alguna vez tengo mis poderes alados de vuelta, Shinichi va a estar en grandes problemas. —Creo que ese fue nuestro error la última vez, veras. Nosotros finalmente pudimos luchar contra Shinichi y Misao, y no los matamos. Estábamos demasiado morales o demasiado amables o algo así. —Fue un grave error. Debido a que Damon no fue el único poseído por los Malach de Shinichi. Había niñas, jóvenes, de catorce y quince años y menores. Y algunos chicos. Actuando... como locos. Haciéndose daño a sí mismos y a sus familias. —No sabíamos que tan grave era hasta después de que negociáramos con Shinichi. —Tal vez fuimos demasiado inmorales, haciendo un trato con el demonio. Pero habían secuestrado a Stefan, y Damon, que ya estaba poseído para entonces, los había ayudado. —Una vez con Damon desposeído, lo único que quería era que Shinichi y Misao nos dijeran donde estaba Stefan, y luego expulsarlos de Fell´s Church para siempre. —A cambio de eso, Damon deja que Shinichi entre en su mente. Si los vampiros están obsesionados con el poder, los kitsune están obsesionados con los
  11. 11. 11 recuerdos. Y Shinichi quería los recuerdos de los últimos días de Damon, el tiempo cuando Damon estaba poseído y nos torturo... y el momento en que mis alas hicieron que Damon se diera cuenta de lo que había hecho. Yo no creo que Damon quiera esos recuerdos, ya fuera por lo que había hecho o por cuando tuvo que enfrentar lo que había hecho. Así que dejó que Shinichi los tomara, a cambio de que Shinichi pusiera la ubicación de Stefan en su mente. —El problema es que estábamos confiando en la palabra de Shinichi de que se iría para entonces, cuando la palabra Shinichi significaba nada en absoluto. —Además, desde entonces ha estado usando el canal telepático que abrió en la mente de Damon para tener más recuerdos de Damon sin que Damon ni siquiera se entere. —Ocurrió la pasada noche, cuando fuimos detenidos por un policía que quería saber lo que tres adolescentes estaban haciendo por la noche en un coche caro. Damon lo influenció para que se fuera, pero sólo unas horas más tarde Damon se había olvidado del policía por completo. —Me da miedo Damon. Y todo lo que asusta a Damon, no que él alguna vez lo admitiera, me asusta de muerte. —Y, tú te puedes preguntar, ¿Qué hacen tres adolescentes en el medio de la nada, en el Condado de Union, Tennessee, de acuerdo con la señalización de la última vez que vi una carretera? Nos dirigimos hacia alguna puerta a la Dimensión Oscura< donde Shinichi y Misao dejaron a Stefan en una prisión llamada Shi no Shi. —Shinichi sólo puso el conocimiento en la mente de Damon, y yo no he podido hacer que Damon me hable mucho acerca de qué lugar es. Pero Stefan está allí y yo tengo que llegar a él de alguna manera, incluso si muero haciéndolo. —Incluso si tengo que aprender a matar. —Ya no soy la dulce niña de Virginia que solía ser. Elena se detuvo y contuvo el aliento. Pero entonces, abrazándose a sí misma, prosiguió. —¿Y por qué Matt está con nosotros? Bueno, a causa de Caroline Forbes, mi amiga desde el jardín de niños. En último año... cuando Stefan llego a Fell´s Church, ella y yo lo queríamos. Pero Stefan no quería a Caroline. Y después de eso ella se convirtió en mi peor enemiga. —Caroline fue también la feliz ganadora de la primera visita de Shinichi al interior de una chica en Fell´s Church. Sin embargo, más al punto: ella fue novia de
  12. 12. 12 Tyler Smallwood un buen tiempo antes de que fuera su víctima. Me pregunto cuánto tiempo estarían juntos y donde estará Tyler ahora. Todo lo que sé es que, al final, Caroline se aferró a Shinichi porque ella< necesitaba un ‘marido’ así fue como lo puso ella. Así que supongo, bueno, lo que Damon asume. Es que ella va a... tener cachorros. Un pequeño hombre lobo, ¿Sabes? ya que Tyler es un hombre lobo. —Damon dice que tener un hijo hombre lobo te convierte en un hombre lobo, incluso más rápido que si fueras mordido, y que en algún momento en el embarazo ganas poder para ser lobo o todo humano, pero antes de ese punto sólo eres un lio de mezcla. —Lo triste es que Shinichi apenas dio a Caroline una segunda mirada cuando ella soltó todo. —Pero antes de eso Caroline había estado lo suficientemente desesperada para acusar a Matt, de atacarla, en una fecha que fue mal. Tenía que haber sabido algo acerca de lo que Shinichi estaba haciendo, porque había declarado que la fecha de su ‘cita’ había sido en el momento en que Matt había sido atacado por los Malach, recibiendo marcas en el brazo que parecían arañazos de una chica. —Eso envió a la policía tras Matt, está bien. Así que básicamente eso lo hizo venir con nosotros. El padre de Caroline es una de las personas más importantes de Fell´s Church, y es amigo del fiscal de distrito en Ridgemont y es el líder de uno de los clubes en los que hacen esos apretones de manos y, ya sabes, cosas que te hacen prominente en la comunidad. —Si no hubiera convencido a Matt a venir en lugar de enfrentarse a los Cargos de Caroline, la Forbes le hubieran linchado. Y siento la ira como un fuego dentro de mí, no sólo la ira y el dolor por Matt, sino la ira y la sensación de que Caroline ha permitido que todas esas niñas cayeran. Porque la mayoría de ellas no son mentirosas patológicas, y no diría algo así sobre un niño falsamente. Está avergonzando a todas las niñas, haciendo lo que ella hizo. Elena hizo una pausa, se miró las manos, y luego añadió—, a veces cuando me enojo con Caroline, las tazas se sacuden y los lápices ruedan sobre la mesa. Damon dice que es por mí, la fuerza de mi vida, y que desde que volví del más allá ha sido diferente. En primer lugar, cualquiera que beba de mi sangre se hace increíblemente fuerte. Stefan al principio era tan fuerte que los demonios zorros no podrían haberlo hecho caer en su trampa si Damon no lo hubiera engañado. Sólo pudieron hacerle frente a él cuando se fue debilitando por estar
  13. 13. 13 rodeado de hierro. El hierro es una mala noticia para cualquier criatura sobrenatural, sumada a que los vampiros necesitan alimentarse al menos una vez al día o se debilitan, y apuesto, no, estoy segura que utilizaron eso en su contra. —Es por eso que no puedo soportar pensar en qué forma pueda estar Stefan en este momento. Pero no puedo dejarme asustar o enojarme demasiado o podría perder el control de mi aura. Damon me enseñó a mantener mi aura en su mayoría en el interior, como una chica normal. Es todavía un tono dorado claro y bonito, pero no un faro para criaturas como vampiros. —Porque no hay otra cosa que mi sangre, tal vez aunque sólo sea mi aura, puede hacer. Se puede... Oh, bueno, puedo decir lo que quiera aquí, ¿Verdad? Hoy en día mi aura hace que los vampiros me quieran... de la forma humana en la que los chicos lo hacen. No sólo para morder, ¿Entiendes? Para besar y todo lo demás. Y así, que naturalmente vendrían tras de mi si se dieran cuenta. Es como si el mundo estuviera lleno de abejas y yo fuera la única flor. —Así que tengo que practicar para mantener mi aura oculta. Si apenas se muestra podría pasar como humana normal, no como alguien que ha muerto y ha regresado. Pero es difícil de recordar siempre de ocultarlo, y me duele mucho tirar de ella si de repente se me ha olvidado. —Y entonces me siento, esto es absolutamente privado, ¿Está bien? Estoy poniendo una maldición sobre ti, Damon, si reproduces esto. Pero es entonces cuando quiero que Stefan me muerda. Alivia la presión, y eso es bueno. Ser mordido por un vampiro sólo duele si te opones, o si el vampiro quiere hacerte daño. De lo contrario, sólo puede sentirse bien, y luego se toca la mente del vampiro, y... ¡Oh, yo sólo extraño tanto a Stefan! Elena estaba temblando ahora. Por más que ella intentara calmar su imaginación, ella seguía pensando en lo que los carceleros de Stefan podrían estar haciéndole. Tristemente, se aferró su móvil una vez más, dejando que las lágrimas cayeran sobre ella. —Yo no puedo dejar de pensar en lo que podrían hacer con él porque entonces realmente empiezo a volverme loca. Me convierto en esta inútil persona que tiembla y quien sólo quiere gritar sin parar. Tengo que luchar cada segundo para no pensar en ello. Porque sólo soy una tranquila y serena Elena con un Plan A, B y C. Así que solo cuando lo tenga a salvo en mis brazos podre dejarme llorar, y gritar también.
  14. 14. 14 Elena se detuvo, entre risas, la cabeza contra el respaldo del asiento del pasajero, su voz ronca por el uso excesivo. —Estoy cansada ahora. Pero tengo un Plan, por lo menos. Necesito obtener más información de Damon sobre el lugar al que vamos, la Dimensión Oscura, y todo lo que sabe acerca de las pistas que Misao nos dio sobre la llave que puede abrir la celda de Stefan. —Supongo... Supongo que no he mencionado nada sobre eso. La llave, la llave del zorro, que tenemos que conseguir para sacar a Stefan de su celda, se divide en dos piezas que están ocultas en dos diferentes lugares. Y cuando Misao se burló de mí acerca de lo poco que sabía de esos lugares, ella me dio algunas pistas sueltas de donde se encontraban. Ella jamás soñó que de hecho yo si iría a la Dimensión Oscura, sólo estaba presumiendo. Pero aún puedo recordar las pistas, y estas decían así: ‘La primera mitad esta en el instrumento ruiseñor de la plata’. Y la segunda la mitad esta ‘enterrada en el salón de baile de los Bloddeuwedd’. —Tengo que ver si Damon tiene alguna idea acerca de estos lugares. Porque suena como si una vez que lleguemos a la Dimensión Oscura vamos a tener que infiltrarnos en casas de algunas personas y de otros lugares. Para buscar un salón de baile, lo mejor es que de alguna manera obtengamos una invitación, ¿verdad? Eso suena como —es más fácil decirlo que hacerlo— pero lo que sea necesario, lo haré. Es tan simple como eso. Elena levantó la cabeza con determinación y se quedó inmóvil, y luego dijo en un susurro—, ¿No es increíble? Miré hacia arriba y ahora puedo ver las vetas más pálidas de la aurora en el cielo: naranja verde y crema ligero y la más remota Agua... He hablado durante toda la oscuridad. Es tan tranquilo ahora. Justo ahora que el sol asoma por< —¿Qué diablos fue eso? Algo acaba de hacer BANG en la parte superior del Jaguar. Muy, muy fuerte. Elena apagó la grabadora en su móvil. Tenía miedo, por un ruido como ese< y ahora algo estaba escarbando en el techo< Tenía que salir el coche tan rápido como le fuera posible.
  15. 15. 15 2 Traducido por AndreaN Corregido por V!an* Elena estallo fuera del asiento trasero del Jaguar y corrió un pequeño camino desde el carro antes de voltearse a ver que había caído en el techo. Lo que había caído era Matt. El estaba en el proceso de luchar para levantarse de su espalda. —Matt —¡Oh, Dios mío...! ¿Estás bien? ¿Estás herido? —Elena lloro al mismo tiempo en que Matt le estaba disparando en tonos de angustia. —Elena— ¡Oh, Dios mío! ¿El Jag está bien? ¿Está herido? —Matt, ¿Estás loco? ¿Te golpeaste la cabeza? —¿Acaso le quedaron rayones? ¿El techo lunar todavía funciona? —No hay rayones. El techo lunar está bien. —Elena no tenía idea si el techo lunar funcionaba, pero ella se dio cuenta de que Matt estaba delirando en su mente. Él estaba intentando bajarse sin ensuciar el Jag, pero estaba minusválido porque sus piernas y pies estaban cubiertos de lodo. Bajarse del carro sin usar sus pies estaba probando ser difícil. Mientras tanto, Elena estaba viendo todo a su alrededor. Ella misma una vez había caído del cielo, si, pero ella había estado muerta por seis meses primero y había aterrizado desnuda, y Matt no cumplía ninguno de esos requisitos. Ella tenía una explicación más prosaica en mente. Y ahí estaba, descansando contra un árbol de madera amarilla y mirando la escena con una muy ligera, malvada sonrisa. Damon. Él era compacto; no tan alto como Stefan, pero con una indefinible aura de amenaza que más que lo compensaba. Él estaba tan inmaculadamente vestido como siempre: jeans Armani negros, camiseta negra, chaqueta negra de cuero, y
  16. 16. 16 botas negras, y todo combinaba con su cabello oscuro descuidado por el viento y sus ojos negros. Ahora mismo, él hizo a Elena agudamente consciente de que ella estaba usando un largo camisón blanco que había traído con la idea de que podría cambiar sus ropas de abajo si fuera necesario mientras ellos estaban acampando. El problema era que ella usualmente sólo hacia esto al amanecer, y haber escrito hoy en su diario la había distraído. Y de todos modos el camisón no era la vestimenta adecuada para una pelea temprana—en—la—mañana con Damon. No era puro, porque era más similar a tela de franela que a la de nylon, pero era de encaje, especialmente alrededor del cuello. Encaje alrededor de un cuello bonito para un vampiro—como Damon le había dicho—era como una capa roja ondeando en frente de un toro furioso. Elena cruzo sus brazos encima de su pecho. Ella también intento asegurarse de que su aura estaba retraída en decoro. —Te ves como Wendy, —Damon dijo, y su sonrisa era malvada, brillante, y definitivamente apreciativa. Él inclino la cabeza a un lado con zalamería. Elena se rehusó a ser rogada—. ¿Wendy quién? —Ella dijo, y justo en ese momento recordó el nombre de la joven chica en Peter Pan, e hizo una mueca por dentro. Elena siempre había sido buena con las replicas agudas de este tipo. El problema era que Damon era mejor. —Quién, Wendy< Querida, —Damon dijo, y su voz era una caricia. Elena sintió y tembló por dentro. Damon le había prometido no influenciarla—usar sus poderes telepáticos para nublar o manipular su mente. Pero algunas veces sentía como si él se aproximara aterradoramente a la línea. Sí, era definitivamente culpa de Damon, Elena pensó. Ella no tenía sentimientos por él que fueran—bueno, que fueran alguna otra diferente a algo fraternal. Pero Damon nunca se rendía, no importa cuántas veces ella lo había rechazado. Detrás de Elena estaban un pulgar y un silenciador que sin duda significaban que Matt por fin se había bajado del techo del Jag. Él salto a la lucha de inmediato. —¡No llames a Elena, Elena querida! —El disparo, continuado mientras se volteaba hacia Elena—, Wendy es probablemente el nombre de su ultima pequeña novia. Y—y— ¿Y sabes lo que él hizo? ¿Cómo me despertó esta mañana? Matt estaba temblando de indignación. —¿Él te recogió y te tiro al techo del carro?— Elena aventuro. Ella le hablo por encima de su hombro a Matt porque había una débil brisa mañanera que
  17. 17. 17 atentaba con moldear su camisón a su cuerpo. Ella no quería que Damon detrás de ella supiera. —¡No! Digo, ¡Sí! ¡No y si! Pero, ¡Cuándo él lo hizo, ni siquiera se molesto en usar sus manos! Él sólo hizo algo así —Matt sacudió un brazo —y primero me caí en un agujero de lodo y después lo último que supe es que fui tirado en el Jag. Podría haber roto el techo lunar, ¡O a mí mismo! Y ahora estoy todo lodoso. —Matt agregó, examinándose a sí mismo con disgusto, como si sólo le hubiera pasado a él. Damon habló—. ¿Y por qué te levante y te baje de nuevo? ¿Qué estabas haciendo realmente en el momento en que puse algo de distancia entre nosotros? Matt enrojeció hasta las raíces de su rubio cabello. Sus normalmente tranquilos ojos azules estaban ardiendo. —Estaba sosteniendo un palo, —él dijo desafiante. —Un palo. ¿Un palo del tipo que encuentras solo al lado de la carretera? ¿Ese tipo de palo? —Yo si lo recogí de al lado de la carretera, ¡Sí! —Todavía desafiante. —Pero entonces algo extraño parece haberle pasado. —De ningún lugar que Elena podría ver, Damon repentinamente produjo una estaca muy larga, que se veía muy resistente, con un extremo que había sido tallado a un punto extremadamente afilado. Definitivamente había sido tallado de madera dura: roble por lo que parecía. Mientras Damon estaba examinando su —palo— desde todos lados con una mirada de penetrante blasfemia, Elena se volteo a un chisporroteante Matt. —¡Matt!— Ella dijo con reproche. Esto era definitivamente un golpe bajo de la guerra fría entre los dos chicos. —Yo solo pensé, —Matt continuo tercamente—, Que tal vez sería una buena idea. Ya que estoy durmiendo afuera en la noche y< otro vampiro tal vez venga solo. —Elena ya se había volteado de nuevo y le estaba haciendo sonidos de queja a Damon cuando Matt estallo de nuevo. —¡Dile como me despertaste en realidad!— Él dijo explosivamente. Luego, sin darle a Damon una oportunidad de decir nada, él continuo—, ¡Yo solo estaba abriendo los ojos cuando él me lanzo esto!— Matt anduvo hacia Elena, sosteniendo algo hacia arriba. Elena, verdaderamente perdida, lo tomó de él, volteándolo. Parecía ser un lápiz, pero estaba decolorado en un oscuro rojo y marrón.
  18. 18. 18 —Él me tiro eso y dijo ‘sirvió para dos’, —Matt dijo—. Él mato a dos personas, ¡Y estaba alardeando de ello! Elena repentinamente no quería estar sosteniendo más el lápiz—. ¡Damon!— Ella dijo en un llanto de real angustia, mientras trataba hacer algo con su expresión de no—expresión. —Damon, tu no< no realmente —No le ruegues, Elena. Lo que tenemos que hacer es< —Si alguien me deja decir una palabra, —Damon dijo, ahora sonando verdaderamente exasperado—. Podría mencionar que antes de que pueda explicarme acerca del lápiz, alguien intentó estacarme en el punto, incluso antes de salirse de su bolsa de dormir. Y lo que yo iba a decir después era que ellos no eran personas. Ellos eran vampiros, duros, con grandes músculos, pero estos estaban poseídos por los malach de Shinichi. Y ellos estaban en nuestro tráiler. Ellos llegaron tan lejos como Warren Kentucky, probablemente haciendo preguntas acerca del carro. Nosotros definitivamente tendremos que deshacernos de él. —¡No!— Matt disparo defensivamente—. Este carro, este carro significa algo para Stefan y Elena. —Este carro significa algo para ti, —corrigió Damon—. Y podría señalar que tuve que dejar mi Ferrari en una cueva sólo para que pudiéramos tomarte a ti en esta pequeña expedición. Elena sostuvo su cabeza. Ella no quería oír mas nada. Ella si tenía sentimientos por el carro. Era grande y brillantemente rojo y luminoso y llamativo, y expresaba como ella y Stefan se habían estado sintiendo en el día en que él lo compro para ella, celebrando el comienzo de su nueva vida juntos. Sólo mirar el carro la hizo recordar el día, y el peso de los brazos de Stefan alrededor de sus hombros y la manera en que él vio abajo hacia ella, cuando ella vio hacia arriba a él—sus ojos verdes brillando con la dicha y alegría de haberle regalado algo que ella realmente quería. Para la vergüenza y furia de Elena, ella se dio cuenta de que estaba temblando ligeramente, y que sus propios ojos estaban llenos de lagrimas. —Viste, —Matt dijo, mirando a Damon—. Ahora la hiciste llorar. —¿Yo? Yo no soy el que menciono a mí querido desaparecido hermano menor, —Damon dijo casualmente. —¡Sólo deténganse! ¡Ahora mismo! Ambos paren, —Elena disparo, intentando encontrar su compostura—. Y yo no quiero este lápiz, si no les importa, —ella agregó, sosteniéndolo con los brazos abiertos.
  19. 19. 19 Cuando Damon lo tomó, Elena sacudió sus manos en su camisón, sintiéndose vagamente con la cabeza ligera. Ella tembló, pensando en los vampiros del tráiler. Y luego, repentinamente, mientras ella exclamaba, ahí estaba un cálido, fuerte brazo alrededor de ella y la voz de Damon estaba detrás de ella diciendo—, lo que ella necesita es un poco de aire fresco, y yo se lo voy a dar. —Abruptamente Elena estaba sin peso y en los brazos de Damon y ellos estaban yendo más arriba. —Damon, ¿Podrías por favor bajarme? —¿Justo ahora, querida? Hay mucha distancia< — Elena continúo subiendo con Damon, pero ella podía decir que él la había ayudado. Y el aire frío de la mañana estaba despejando su cabeza un poco, aunque también la hizo temblar. Ella intento detener su temblor, pero ella no podía evitarlo. Damon miro hacia abajo a ella y para su sorpresa, pareciendo completamente serio, empezó a hacer una posición como si se fuera a quitar su chaqueta. Elena embriagada dijo—, no, no, tú sólo maneja, vuela, me refiero, y yo me sostendré. —Y cuidado con las gaviotas que vuelan bajo, —Damon dijo solemnemente, pero con una sonrisa a un lado de su boca. Elena tuvo que voltear su cara lejos porque ella estaba en peligro de ponerse a reír. —Así que, ¿Cuándo aprendiste a levantar a la gente y arrojarlos a los carros? —Ella inquirió. —Oh, recientemente. Fue como volar: un desafío. Y sabes que me gustan los desafíos. Él estaba mirándola con dicha en sus ojos, esos ojos negros sobre negro con esas largas pestañas que se veían pasadas para un chico. Elena se sintió tan ligera como si ella fuera el viento, pero también un poco con la cabeza ligera, casi borracha. Ella estaba mucho más cálida ahora, porque—ella se dio cuenta— Damon la había envuelto en su aura, la cual era cálida. No sólo en temperatura, tampoco, si no con una cálida, embriagadora, casi emborrachadora apreciación, mientras él la tomaba dentro, los ojos de ella y su cara y su cabello flotaban ligeramente en una nube de oro alrededor de sus hombros. Elena no pudo evitar su sonrojo, y ella casi oyó los pensamientos de él, que el rubor combinaba muy bien, rosa pálido contra su tez clara. Y justo como sonrojarse era una repuesta física involuntaria a su calidez y apreciación, Elena sintió una repuesta emocional involuntaria—de agradecimiento
  20. 20. 20 por lo que él había hecho, gratitud por su apreciación, y una intencional apreciación para Damon en sí mismo. Él había salvado su vida esta noche, si ella sabía algo acerca de los vampiros poseídos por los malash de Shinichi, los vampiros que eran duros para empezar. Ella ni siquiera podía imaginar lo que esas criaturas le harían a ella, y tampoco quería saber. Ella solo podía estar alegre de que Damon había sido lo suficientemente listo y, si, lo suficientemente rudo para hacerse cargo de ellos antes de que llegaran a ella. Y ella tendría que estar ciega y sólo completamente estúpida para no apreciar el hecho de que Damon era hermoso. Después de haber muerto dos veces, este hecho no le había afectado como lo haría a la mayoría de otras chicas, pero todavía era un hecho, ya sea que Damon fuera pensativo o le dedicara una de esas raras y genuinas sonrisas que parecía tener solo para Elena. El problema con esto era que Damon era un vampiro y podía, por lo tanto leer su mente, especialmente con Elena estando tan cerca, con sus auras mezcladas. Y Damon apreciaba la apreciación de Elena, y se convirtió un poco en un ciclo de retroalimentación, todo por sí mismo. Antes de que Elena pudiera concentrarse ella se estaba derritiendo, su cuerpo ligero se sentía más pesado como si se hubiera moldeado a si misma a los brazos de Damon. Y el otro problema era que Damon no estaba influenciándola, él estaba tan atrapado en la retroalimentación como lo estaba Elena—incluso más, porque él no tenía barreras contra eso. Elena si las tenía, pero ellas estaban borrosas, disolviéndose. Ella no podía pensar con propiedad. Damon estaba mirándola con maravilla y una mirada que ella estaba acostumbrada a ver—pero ella no podía recordar donde. Elena había perdido el poder de analizar. Ella estaba simplemente deleitándose en el cálido resplandor de ser querida, ser sostenida y amada y que se preocuparan por ella con una intensidad que la estremeció hasta los huesos. Y cuando Elena daba algo de sí misma, ella lo daba completamente. Casi sin esfuerzo consciente, ella arqueo su cabeza hacia atrás para exponer su garganta y cerro sus ojos. Damon gentilmente posiciono su cabeza diferentemente, sosteniéndola con una mano, y la beso.
  21. 21. 21 3 Traducido por AndreaN Corregido por Ginabm El tiempo se detuvo. Elena se dio cuenta de que ella estaba instintivamente buscando a tientas la mente del que estaba besándola tan dulcemente. Ella nunca había apreciado realmente un beso hasta que murió, se convirtió en un espíritu, y luego había regresado a la tierra con un aura que revelaba los significados secretos de los pensamientos, palabras e incluso mentes y almas de otras personas. Era como si ella hubiera ganado un nuevo hermoso sentido. Cuando dos auras se mezclaban tan profundamente como esto, dos almas estaban al descubierto entre ellas. Semi—consciente, Elena dejo que su aura se expandiera, y conociera esa mente casi de una. Para su sorpresa, retrocedió de ella. Eso no era correcto. Ella se manejo para capturarla antes de que pudiera retraerse hacia atrás como una gran piedra dura, como un peñasco. Las únicas cosas que dejo fuera de la roca—lo cual le recordaba a una foto de un meteorito que ella había visto, con una agujereada, carbonizada superficie—fueron funciones del cerebro rudimentarias, y un pequeño niño, anclado a la roca por ambas muñecas y ambos tobillos. Elena estaba en shock. Lo que sea que ella estaba viendo, ella sabía que sólo era una metáfora, y que ella no debería juzgar tan rápidamente lo que significaba la metáfora. Las imágenes ante ella eran realmente los símbolos del alma desnuda de Damon, pero en una forma que su propia mente podría entender e interpretar, si sólo ella lo mirara desde la perspectiva correcta. Instintivamente, pensó, ella sabía que estaba viendo algo importante. Ella había atravesado el deleite sin aliento y la dulzura vertiginosa de unir su alma a la de alguien más. Y ahora, su inherente amor y preocupación la hicieron intentar comunicarse.
  22. 22. 22 —¿Tienes frio? Le preguntó al chico, cuyas cadenas eran lo suficientemente largas para permitirle envolver su brazo apretadamente alrededor de sus piernas estiradas hacia arriba. El estaba vestía harapos negros. Él asintió silenciosamente. Sus enormes ojos negros parecían tragar su cara. —¿A dónde perteneces? —Elena dijo dudosamente, pensando en maneras de hacer que el chico estuviera cálido—. ¿No a eso? —Ella hizo un gesto hacia el gigantesco peñasco de piedra. El chico asintió de nuevo—. Es cálido ahí, pero él ya no me deja entrar más. —¿Él? —Elena siempre estaba pendiente de signos de Shinichi, ese malvado espíritu zorro—. ¿Cuál ‘él’ querido? —Ella ya se había arrodillado y tomado al chico en sus brazos, y él estaba frio, frio como el hielo, y el hierro estaba congelado. —Damon, —el pequeño niño indigente susurro. Por primera vez los ojos del niño dejaron su cara, para mirar con miedo alrededor de él. —¿Damon hizo esto? —La voz de Elena empezó ruidosa y terminó tan suave como el susurro del niño, mientras él volteaba sus ojos suplicantes en ella y desesperadamente le dio unas palmaditas en sus labios, como un gatito con garras de terciopelo. Todo esto son sólo símbolos, Elena se recordó a sí misma. Es la mente de Damon—su alma—lo que tú estás mirando. ¿Pero lo es? Una parte analítica de ella se pregunto repentinamente. Acaso no hubo—un tiempo antes, cuando tú hiciste esto con alguien—y viste un mundo dentro de ello, lleno de paisajes lleno de amor y belleza de luz de luna, todo eso simbolizando el normal, saludable trabajo de una ordinaria, extraordinaria mente. Elena no podía recordar el nombre de la persona ahora, pero ella recordaba la belleza. Ella sabía que su propia mente usaría esos símbolos para presentarse a si misma a otra persona. No, ella se dio cuenta abruptamente y definitivamente: ella no estaba viendo el alma de Damon. El alma de Damon estaba en algún lugar dentro de esa enorme, pesada bola de roca. Él vive apretujado dentro de esa cosa repulsiva, y él lo quería de ese modo. Todo lo que dejo afuera fue un recuerdo antiguo de su niñez, un niño que había sido desterrado del resto de su alma. —Si Damon te puso aquí, entonces, ¿Quién eres tú?— Elena preguntó lentamente, probando la teoría, mientras ella reparaba en los ojos negros del niño, y el cabello oscuro y las facciones que ella conocía incluso si ellas eran tan jóvenes.
  23. 23. 23 —Yo soy, Damon, —el pequeño niño susurro, blanco alrededor de sus labios. Tal vez incluso eso era doloroso, Elena pensó. Ella no quería herir este símbolo de la infancia de Damon. Ella quería que él sintiera la dulzura y comodidad que ella estaba sintiendo. Si la mente de Damon había sido como una casa, ella habría querido hacer la limpieza, y llenar cada cuarto con flores y luz de sol. Si hubiera sido un paisaje ella habría puesto un halo alrededor de la luna llena blanca, o arcoíris en medio de las nubes. Pero en cambio se presento a sí mismo como un niño hambriento encadenado a una bola que nadie podría romper, y ella quería confortar y tranquilizar al niño. Ella acunó al pequeño niño, frotando sus brazos y piernas y lo acurrucó contra su cuerpo de espíritu. Al principio él se sintió tenso y cauteloso en sus brazos. Pero después de un poco de tiempo, cuando nada terrible paso como resultado de su contacto, él se relajó y ella sintió su pequeño cuerpo volverse cálido, soñoliento y pesado en sus brazos. Ella misma sintió un aplastante dulce sentido protector por la pequeña criatura. En sólo unos pocos minutos, el chico en sus brazos estaba dormido, y Elena pensó que ahí estaba el menor fantasma de una sonrisa en sus labios. Ella acurrucó su pequeño cuerpo, sosteniéndolo gentilmente, sonriendo también. Ella estaba pensando en alguien que la había sostenido cuando lloraba. Alguien que era—era inolvidable, siempre inolvidable—pero que hacía que su garganta picara con tristeza. Alguien tan importante—era desesperantemente importante que ella lo recordara ahora, ahora—y que ella< ella tenía que< que encontrar< Y entonces repentinamente la noche pacifica en la mente de Damon se dividió— por sonido, por luz, y por energías que incluso Elena, joven como era en las maneras del Poder, sabía que habían sido encendidas por la memoria de un solo nombre. Stefan. Oh, Dios, ella lo había olvidado—ella realmente, por unos pocos minutos se permitió a si misma estar pintada en algo que significaba olvidarlo. La angustia de todas esas solitarias horas en la noche tardía, sentada y vertiendo su dolor y miedo en su diario—y entonces la paz y comodidad que Damon le había ofrecido realmente la habían hecho olvidar a Stefan—olvidar lo que él tal vez estaría sufriendo en este momento.
  24. 24. 24 —¡No—no! —Elena estaba luchando sola en la oscuridad—. Déjame tengo que encontrarlo, no puedo creer que olvidé. —Elena. —La voz de Damon estaba suave y calmada—o al menos sin emociones—. Si sigues dando sacudidas así, vas a liberarte—y es un largo camino hasta el piso. Elena abrió sus ojos, todos sus recuerdos de rocas y pequeños niños se fueron, dispersándose como un diente de león de seda en cada dirección. Ella miro a Damon acusadoramente. —Tú—tú< —Sí. —Damon dijo con serenidad—. Cúlpame a mí. ¿Por qué no? Pero yo no te influencie, y yo no te mordí. Yo apenas te bese. Tus Poderes hicieron el resto; ellos tal vez sean incontrolables, pero ellos son extremadamente irresistibles también. Francamente, yo nunca pretendí quedar atrapado tan profundamente si me perdonas el juego de palabras.* Su voz era ligera, pero Elena tuvo una repentina visión interna de un niño llorando, y ella se pregunto si él era en realidad tan diferente como parecía. Pero esa es su especialidad, ¿No lo es? Ella pensó, repentinamente amarga. él abandona sueños, fantasías, el placer que se queda en la mente de sus< donantes. Elena sabía que las chicas y mujeres jóvenes que Damon< cazaba< lo adoraban, su única queja era que él no las visitaba lo suficientemente a menudo. —Entiendo. —Elena le dijo mientras ellos iban a la deriva y más cerca del piso—. Pero esto no puede pasar de nuevo. Sólo hay una persona a la que puedo besar, y esa es Stefan. Damon abrió su boca, pero justo entonces ahí estaba el sonido de una voz que estaba tan furiosa y acusadora como Elena lo había estado, y a la cual no le importaban las consecuencias. Elena recordó a la otra persona que había olvidado. —¡DAMON, TU BASTARDO, TRAELA HACIA ABAJO! Matt. Elena y Damon llegaron girando, en una elegante parada, justo al lado del Jaguar. Matt inmediatamente corrió hacia Elena y se la arrebató, examinándola como si ella hubiera estado en un accidente, poniendo particular atención a su cuello. Una vez más Elena estaba incómodamente consiente de estar vestida en un camisón blanco de encaje en la presencia de dos chicos.
  25. 25. 25 —Estoy bien, honestamente, —ella le dijo a Matt—. Solo estoy un poquito mareada. Estaré mejor en unos pocos minutos. Matt dejo salir un suspiro de alivio. Él tal vez no estaba tan enamorado de ella como lo había estado una vez, pero Elena sabía que él se preocupaba profundamente por ella y que él siempre lo haría. Él se preocupaba por ella como su amiga, la novia de Stefan, y también por sus propios meritos. Ella sabía que él nunca olvidaría el tiempo en que ellos habían estado juntos. Más que nada, él creía en ella. Así que ahora mismo, cuando ella prometió que estaba bien, él le creyó. Él estaba incluso dispuesto a darle a Damon una mirada que no era completamente hostil. Y luego los dos chicos se dirigieron hacia la puerta del asiento del conductor del Jag. —Oh, no, —Matt dijo—. Tú manejaste ayer ¡Y mira lo que paso! Tú mismo lo dijiste, ¡Hay vampiros detrás de nosotros! —¿Estás diciendo que es mi culpa? Los vampiros están siguiendo esta máquina—de—fuego—con—trabajo—de—pintura—rojo gigante y, ¿De alguna manera es mi culpa? Matt simplemente lo miró testarudo: su mandíbula cerrada, su piel bronceada enrojecida—. Estoy diciendo que deberíamos tomar turnos. Tú ya tuviste tu turno. —No recuerdo que se haya dicho nada acerca de ‘tomar turnos.’ — Damon se manejó para darle a la palabra una inflexión que la hizo sonar como alguna bastante malvada actividad—. Y si yo voy en un carro, yo manejó el carro. Elena aclaró su garganta. Ninguno de ellos ni siquiera la notó. —¡Yo no me voy a montar en un carro si tú estás manejando!— Matt dijo furiosamente. —¡Yo no me voy a montar en un carro si tú estás manejando!— Damon dijo lacónicamente. Elena aclaró su garganta más ruidosamente, y Matt finalmente recordó su existencia. —Bueno, Elena no puede estar esperando manejar con nosotros a donde sea que estamos yendo. —Él dijo, antes de que ella pudiera siquiera sugerir la posibilidad—. Al menos que lleguemos ahí hoy, —él agregó, mirando a Damon sostenidamente.
  26. 26. 26 Damon sacudió su oscura cabeza—. No. Estoy tomando la vía escénica. Y mientras menos personas sepan a dónde vamos estaremos más seguros. No pueden contarlo si no lo saben. Elena sintió como si alguien justo le hubiera tocado ligeramente los cabellos en la parte de atrás de su cuello con un cubo de hielo. Por la manera en que Damon dijo esas palabras< —Pero ellos ya saben a dónde estamos yendo, ¿Verdad?— Ella pregunto, sacudiéndose así misma de nuevo a lo práctico. —Ellos saben que queremos rescatar a Stefan, y ellos saben dónde está Stefan. —Oh, sí. Ellos saben que estamos intentando llegar a la Dimensión Oscura. ¿Pero por cuál puerta? ¿Y cuándo? Si podemos perderlos la única cosa de la que tendremos que preocuparnos es Stefan y los guardianes de la prisión. Matt miro alrededor—. ¿Cuántas puertas hay? —Miles. Donde sea que tres líneas de la ley crucen, hay potencial para una puerta. Pero desde que los europeos manejaron a los Nativos Americanos fuera de sus hogares, la mayoría de las puertas no son usadas o mantenidas como eran en los viejos tiempos. —Damon se encogió de hombros. Pero Elena estaba estremeciéndose de nuevo con emoción, con ansiedad—. ¿Por qué no encontramos la puerta más cercana y vamos a través de ella, entonces? —¿Viajar todo el camino hacia la prisión subterránea? Mira, tú no lo entiendes del todo. Primero que nada, me necesitas a mi contigo para meterte dentro de una puerta—e incluso entonces eso no va a ser placentero. —¿No va a ser placentero para quién? ¿Para nosotros o para ti?— Matt pregunto tristemente. Damon le dio una larga, mirada en blanco—. Si lo intentas por tu cuenta eso sería breve y terminalmente no placentero para ti. Conmigo, debería ser incomodo pero más que nada un asunto de rutina. Y en cuanto a cómo es viajar por incluso unos pocos días hacia allá abajo—bueno, ustedes lo verán por sí mismos, eventualmente. —Damon dijo, con una sonrisa extraña—. Y les tomaría mucho, mucho más tiempo que ir por una puerta principal. —¿Por qué?— Matt demando, siempre listo para preguntar cosas de las que Elena de verdad, de verdad no quería saber las respuestas.
  27. 27. 27 —Porque o es una jungla, donde sanguijuelas de metro y medio que están lanzándose a ti desde los arboles van a ser la última de tus preocupaciones o, un desierto, donde un enemigo puede disparate—y todos son tus enemigos. Hubo una pausa mientras Elena pensaba con fuerza. Damon se veía serio. Claramente, el realmente no quería hacerlo—y no muchas cosas molestaban a Damon. A él le gustaba pelear. Más, si sólo era una pérdida de tiempo< —De acuerdo, —Elena dijo lentamente—. Seguiremos con tu plan. Inmediatamente, ambos chicos buscaron la manija en el lado de la puerta del conductor de nuevo. —Escuchen, —Elena dijo sin mirar a ninguno de ellos—. Yo voy a manejar mi Jaguar hasta que lleguemos al próximo pueblo. Pero primero voy a entrar dentro del carro y cambiarme a ropas de verdad y tal vez incluso dormir unos pocos minutos. Matt seguro querrá encontrar un arrollo o algo donde él pueda limpiarse. Y después iré al primer pueblo que sea el más cercano para un desayuno tardío. Después de eso< —Las peleas pueden empezar de nuevo, —Damon termino por ella. —Tú has eso, querida. Te encontrare en cualquier cucharilla grasienta que hayas elegido. Elena asintió. —¿Estás seguro de que serás capaz de encontrarnos? Yo estoy tratando de sostener mi aura, realmente. —Escucha, una máquina—rojo—fuego de Jaguar en cualquier lugar de un pueblo que se encuentre más debajo de esta vía va a ser tan visible como un OVNI, —Damon dijo. —Porque él solo no viene con< —la voz de Matt se apagó. De alguna manera, aunque era su queja más profunda contra Damon, él a menudo se manejaba para olvidar que Damon es un vampiro. —Así que tú vas a ir por ahí primero y después vas a encontrar a alguna chica joven caminando hacia la escuela de verano, —Matt dijo, sus ojos azules pareciendo más oscuros. —Y vas a arremeter contra ella y llevártela lejos donde nadie pueda oír sus gritos y luego vas a jalar su cabeza hacia atrás y vas a hundir tus dientes en su garganta.
  28. 28. 28 Hubo una pausa bastante larga. Luego Damon dijo en un tono ligeramente herido—, no lo haré. —Eso es lo que tú—gente—hace. Me lo hiciste a mí. Elena tuvo la necesidad de hacer una intervención realmente drástica: la verdad—. Matt, Matt, no fue Damon quien hizo eso. Fue Shinichi. Tú lo sabes. — Ella gentilmente tomó a Matt por los antebrazos y lo volteó hasta que él la estaba encarando. Por un largo momento Matt no la miró. El tiempo se estiró y Elena empezó a temer que él estaba más allá de su búsqueda. Pero entonces a lo último él levantó su cabeza para que ella pudiera verlo a los ojos. —De acuerdo, —él dijo suavemente—. Voy a dejarlo pasar. Pero sabes que él se va para beber sangre humana. —¡De un donante dispuesto! —Damon, quien tenía muy buena audición, disparó. Matt explotó de nuevo—. ¡Porque tú haces que estén dispuestos! Tú los hipnotizas< —No, no lo hago. —<o los ‘influencias’, o lo que sea. Como te gustaría< Detrás de la espalda de Matt, Elena estaba haciendo señales de ‘vete lejos’ furiosamente a Damon, como si ella estuviera espantando una manada de pollos. Al principio Damon sólo le levantó una ceja, pero después él se encogió de hombros elegantemente y obedeció, su figura haciéndose borrosa mientras tomaba la forma de un cuervo y rápidamente se volvió un punto en el sol saliente. —¿Crees, —Elena dijo calladamente—, que podrías deshacerte de tu estaca? Eso sólo va a hacer que Damon se vuelva completamente paranoico. Matt miró a todos lados menos a ella y luego finalmente asintió—. La botaré cuando valla bajo la colina a limpiarme, —él dijo mirando a sus lodosas piernas tristemente. —De todos modos, —él agregó—. Tú metete en el carro e intenta dormir un poco. Luces como si lo necesitaras. —Despiértame en un par de horas, —Elena dijo, sin saber que esta iba a ser la primera idea de la cual en un par de horas se iba a lamentar más de lo podría decir. Notas del traductor: [*] Yo nunca pretendí quedar atrapado tan profundamente, si me perdonas el juego de palabras (I
  29. 29. 29 never intended to get sucked in so deeply—if you’ll forgive a pun): en español —sucked— es — chupar— o —absorber—. La autora hace un juego de palabras al referirse a que el quedo muy — absorbido en sus poderes— ya que como es un vampiro ellos —chupan— o —absorben— sangre.
  30. 30. 30 4 Traducido por AndreaN Corregido por ZarahFandy —Estas temblando. Déjame hacerlo sola—. Meredith dijo, poniendo una mano en el hombro de Bonnie mientras ellas se paraban juntas en frente de la casa de Caroline Forbes. Bonnie empezó a inclinarse con la presión, pero se detuvo a sí misma. Era humillante estar temblando tan obviamente en una mañana de Virginia a finales de Julio. Era humillante ser tratada como una niña, también. Pero Meredith, quien era solo seis meses mayor, se veía hoy más adulta que de costumbre. Su cabello oscuro estaba retirado hacia atrás, así que sus ojos se veían muy grandes y su rostro de piel oliva con sus altos pómulos estaba mostrando su mejor ángulo. Ella prácticamente podría ser mi niñera, Bonnie pensó abatidamente. Meredith tenía puestos tacones, en lugar de sus habituales tenis. Bonnie se sintió más pequeña y joven que nunca en comparación. Ella corrió una mano a través de sus rizos rubio—fresa, tratando de encresparlos hacia arriba una preciosa media pulgada* más alta. —No tengo miedo, tengo f—frió. —Bonnie dijo con toda la dignidad que pudo reunir. —Lo sé. Sientes algo viniendo de ahí, ¿Verdad? —Meredith asintió hacia la casa en frente de ellas. Bonnie miró a ambos lados y luego de vuelta a Meredith. Repentinamente la adultez de Meredith era más confortadora que molesta. Pero antes de que mirara a casa de Caroline de nuevo ella dijo abruptamente—. ¿Qué paso con los tacones de aguja? —Oh. —Meredith dijo, mirando hacia abajo—. Sólo es un pensamiento práctico. Si algo intenta agarrar mi tobillo esta vez, obtendrá esto.
  31. 31. 31 Ella dio una patada y hubo un chasquido satisfactorio en la acera. Bonnie casi sonrió—. ¿Trajiste tus nudillos de acero, también? —No los necesito; golpearé a Caroline de nuevo con las manos desnudas si ella intenta algo. Pero deja de cambiar el tema de conversación. Puedo hacer esto sola. Bonnie finalmente se permitió a si misma poner su propia pequeña mano en la delgada y de largos dedos de Meredith. Ella la apretó—. Sé que puedes. Pero yo soy la que debería. Fue a mí a la que invito a venir. —Sí. —Meredith dijo, con una ligera, elegante curva en su labio. —Ella siempre sabe donde clavar el cuchillo. Bueno, pase lo que pase, Caroline se lo busco ella misma. Primero intentamos ayudarla, por su bien y el nuestro. Luego intentamos que ella consiguiera ayuda. Después de eso< —Después de eso. —Bonnie dijo tristemente—. No hay más nada que contar. —Ella vio la casa de Caroline de nuevo. Se veía< sesgada< de alguna manera, como si estuviera viéndolo a través de un espejo distorsionado. Además de eso, tenía un mal aura: negro recortado a través de una fea sombra gris—verdosa. Bonnie nunca había visto una casa con tanta energía antes. Y era fría, esta energía, como el viento que sale fuera de un refrigerador de carne. Bonnie se sintió como si eso le podría chupar su propia fuerza—vital y convertirla en hielo, si tuviera la oportunidad. Ella dejó que Meredith tocara la campana de la puerta. Tenía un ligero eco, y cuando la Sra. Forbes atendió, su voz parecía tener un ligero eco, también. El interior de la casa todavía tenía ese aspecto de locura, Bonnie pensó, pero el sentimiento era incluso más extraño. Si ella cerraba sus ojos podría imaginarse a sí misma en un lugar mucho más grande, donde el piso estaba inclinado bruscamente hacia abajo. —Vinieron a ver a Caroline. —La Sra. Forbes dijo. Su apariencia impactó a Bonnie. La madre de Caroline se veía como una anciana. Con cabello gris y una ojerosa cara blanca. —Ella está arriba en su cuarto. Las acompañaré. —La madre de Caroline dijo. —Pero Sra. Forbes, sabemos dónde... — Meredith se calló cuando Bonnie puso una mano en su brazo. La descolorida, encogida mujer estaba liderando el camino. Ella casi no tenía un aura, Bonnie se dio cuenta, y estaba afligida de corazón. Ella conocía a Caroline y a sus padres desde hace tanto tiempo —¿Cómo sus relaciones pudieron llegar a esto?
  32. 32. 32 No insultaré a Caroline, no importa lo que haga, Bonnie prometió silenciosamente. No importa que pase. Incluso< si, incluso después de que le hizo a Matt. Intentaré recordar algo bueno acerca de ella. Pero era difícil pensar en cualquier cosa en esta casa, mucho menos pensar en algo bueno. Bonnie sabía que iba a subir las escaleras; ella podía ver cada escalón por encima de ella. Pero todos sus otros sentidos le dijeron que ella estaba yendo hacia abajo. Fue una sensación aterrorizante que la hizo marearse: esta inclinación aguda hacia abajo mientras ella veía a sus pies subir. También había un olor, extraño y mordaz, de huevos podridos. Era un maloliente, vil hedor que se podía probar en el aire. La puerta de Caroline estaba cerrada, y en frente de ella, recostado en el piso, estaba un plato de comida con un tenedor y un cuchillo de trinchar encima de él. La Sra. Forbes se apresuró enfrente de Bonnie y Meredith y rápidamente recogió el plato, abrió la puerta opuesta a la de Caroline, y lo colocó ahí, cerrando la puerta detrás de ella. Pero justo antes de que desapareciera, Bonnie creyó haber visto movimiento en la pila de comida de la elegante porcelana china. —Ella apenas me habla a mí. —La Sra. Forbes dijo en el mismo tono de voz vacío que ella uso antes—. Pero ella dijo que te estaba esperando. Ella se apresuró a pasarlas, dejándolas solas en el corredor. El olor a huevos podridos, no a azufre, Bonnie se dio cuenta, era muy fuerte. —Azufre. —Ella reconocería el olor de la clase de química del año pasado. ¿Pero cómo un olor tan horrible se metió dentro de la elegante casa de la Sra. Forbes? Bonnie se volteo a Meredith para preguntarle, pero Meredith ya estaba sacudiendo su cabeza. Bonnie conocía esa expresión. No digas nada. Bonnie tragó, se secó sus ojos llorosos, y vio a Meredith girar el seguro de la puerta de Caroline. La habitación estaba oscura. Suficiente luz brillaba desde el pasillo para mostrar que las cortinas de Caroline habían sido reforzadas por opacas colchas pintadas encima de ellas. Nadie estaba en o encima de la cama. —¡Pasen! ¡Y cierren esa puerta rápido! Era la voz de Caroline, con el típico enojo de Caroline. Un flujo de alivio se derramó dentro de Bonnie. La voz no era una voz grave de hombre que sacudía el cuarto, o un aullido, era la de Caroline—en—un—mal—humor.
  33. 33. 33 Ella dio un paso dentro de la oscuridad por delante suyo. Notas del Traductor: 1 [*] Pulgada: Una pulgada equivale a 2.54 cm y media pulgada son 1.27 cm.
  34. 34. 34 5 Traducido por AndreaN Corregido por Chole_ann Elena se metió en el asiento trasero del Jaguar y se puso una suave camisa aguamarina y unos jeans debajo de su camisón, sólo en caso de que un oficial de policía—o incluso alguien tratando de ayudar a los dueños de un carro aparentemente varado en una carretera desierta—se detuvieran a ver qué pasaba. Y luego ella se recostó en el asiento trasero del Jag. Pero incluso ahora que estaba cálida y cómoda, el sueño no llegaba. ¿Qué es lo que quiero? ¿Lo que realmente quiero en este momento? Ella se pregunto a sí misma. Y la respuesta vino a ella inmediatamente. Quiero ver a Stefan. Quiero sentir sus brazos alrededor de mí. Sólo quiero mirar su cara—sus ojos verdes, con esa mirada especial que él sólo me mostraba a mí. Quiero que él me perdone y que me diga que sabe que yo siempre lo amaré. Y quiero< Elena se sintió a si misma enrojecer mientras una gran calidez pasaba atreves de su cuerpo, Quiero que Stefan me bese. Quiero los besos de Stefan< c{lidos, dulces y reconfortantes< Elena estaba pensando en esto mientras ella cerraba sus ojos como por segunda o tercera vez y cambiaba de posición, las lágrimas una vez más apareciendo. Si tan solo ella pudiera llorar, realmente llorar, por Stefan. Pero algo la detuvo. Le costó derramar una lágrima. Dios, ella estaba exhausta< Elena lo intentó. Mantuvo sus ojos cerrados y se volteó hacia atrás y adelante, intentando no pensar en Stefan por sólo unos pocos minutos. Ella tenía que dormir. Desesperada, ella dio un poderoso empujón para intentar encontrar una mejor posición—cuando todo repentinamente cambio. Elena estaba cómoda. Muy cómoda. Ella no podía sentir el asiento. Se sentó verticalmente y se quedo inmóvil, sintiendo el aire. Ella casi estaba golpeando su cabeza contra el techo del Jag.
  35. 35. 35 ¡Perdí la gravedad de nuevo! Ella pensó, horrorizada. Pero, no, esto era diferente de lo que había pasado cuando ella había regresado por primera vez del más allá, y había volado por ahí como un globo. Ella no podía explicar por qué, pero estaba segura. Ella tenía miedo de moverse en cualquier dirección. Ella no estaba segura de la causa de su angustia pero no se atrevió a moverse. Y luego ella lo vio. Ella se vio a sí misma, con su cabeza hacia atrás y sus ojos cerrados en el asiento trasero del carro. Ella podía distinguir cada pequeño detalle, desde las arrugas en su suave camisa aguamarina hasta la trenza que ella hizo con su cabello dorado pálido, el cual, por falta de nudo de cabello, ya se estaba destrenzando. Ella se veía como si estuviera durmiendo serenamente. Así que así era como todo terminaba. Esto es lo que dirán, que Elena Gilbert, un día de verano, murió pacíficamente en su sueño. Nunca encontraron una causa de muerte< Porque ellos nunca podrían ver un corazón roto como una causa de muerte, Elena pensó, y en un gesto incluso más melodramático que sus usuales gestos melodramáticos, ella intentó lanzarse a sí misma a su propio cuerpo con un brazo cubriendo su rostro. No funcionó. Tan pronto como ella retrocedió para empezar a lanzarse a sí misma, se dio cuenta de que estaba fuera del Jaguar. Ella pasó derecho a través del techo sin sentir nada. Supongo que eso es lo que pasa cuando eres un fantasma, pensó. Pero esto no era en nada como la última vez. Esa vez yo vi el túnel, fui hacia la luz. Tal vez no soy un fantasma. Repentinamente Elena sintió una oleada de euforia. Sé lo que es esto, pensó triunfalmente. ¡Esto es una experiencia extra—corporal! Ella miró hacia abajo a su yo durmiente, buscando cuidadosamente. ¡Sí! ¡Sí! Ahí estaba una cuerda uniendo su cuerpo durmiente—su cuerpo real—a su yo espiritual. ¡Ella estaba atada! No importa a donde fuera, podría encontrar su camino a casa. Sólo había dos destinos posibles. Una era de regreso a Fell’s Church. Ella sabía la dirección general del sol, y estaba segura de que alguien que tuviera un O.O.B* (como Bonnie, quien una vez había ido a través de un plato espiritualista y había leído montones de libros acerca del tema, familiarmente llamado) sería capaz de reconocer la cruzada de todas esas líneas de ley. El otro destino, por supuesto, era hacia Stefan.
  36. 36. 36 Damon tal vez pensara que ella no sabía a dónde ir, y era verdad que sólo podía sentir vagamente por el sol saliente que Stefan estaba en la otra dirección— hacia su oeste. Pero ella siempre oyó que las almas de los verdaderos amantes estaban conectadas de alguna manera< por un lazo plateado de corazón a corazón o una cuerda roja de pulgar a pulgar. Para su deleite, ella lo encontró casi inmediatamente. Una delgada cuerda del color de la luz de luna, que parecía estar entretejida entre el corazón de Elena y< sí. Cuando toco la cuerda, resonó tan claramente a Stefan para ella que supo que la llevaría hacia él. Nunca hubo una duda en su mente de cual dirección tomaría. Ella había estado en Fell’s Church. Bonnie era una psíquica con unos impresionantes poderes y también lo era la vieja casera de Stefan, la Sra. Theophilia Flowers. Ellos estaban ahí, solos con Meredith y su brillante intelecto, para proteger el pueblo. Y todos ellos entenderían, se dijo a si misma de alguna manera desesperada. Ella quizás no tendría esta oportunidad de nuevo. Sin otro momento de indecisión, Elena se volteo hacia Stefan y se dejo a si misma ir. Inmediatamente se encontró a si misma apresurándose a través del aire, demasiado rápido para tomar nota de su alrededor. Todo lo que pasaba era un borrón, diferenciándose sólo en color y textura mientras Elena se daba cuenta con un nudo en la garganta que ella estaba pasando a través de los objetos. Y así, en sólo unos pocos instantes, ella se encontró a si misma mirando una escena que le partió el corazón: Stefan en una prisión usada y rota, viéndose delgado y con el rostro gris. Stefan en una asquerosa celda de pico—sembrado e infestada de piojos con sus barrotes de hierro que lo represaban y de los que ningún vampiro podría escapar. Elena se volteó por un momento para que cuando ella lo despertara el no viera su angustia y sus lágrimas. Ella justo estaba terminando de componerse a sí misma, cuando la voz de Stefan sacudió a través de ella. Él ya estaba despierto. —Lo intentas, y lo intentas, ¿Verdad? —Él dijo, su voz pesada con sarcasmo. —Supongo que deberías obtener puntos por eso. Pero siempre tienes algo mal. La última vez fueron las orejas un poco puntiagudas. Esta vez son las ropas. Elena no usaría una camisa arrugada como esa ni tendría los pies sucios y gastados aunque su vida dependiera de ello. Vete. —Encogiéndose de hombros debajo de la manta raída, él le dio la espalda. Elena se le quedó viendo. Ella estaba en demasiadas clases de angustia como para elegir sus palabras: Estas emergieron de ella como un geiser*—. ¡Oh, Stefan! Yo sólo estaba intentando quedarme dormida en mis ropas en caso de que un
  37. 37. 37 oficial de policía se detuviera mientras yo estaba en el asiento trasero del Jag. El Jag que tú me compraste. ¡Pero yo no creí que te importaría! Mis ropas están arrugadas porque yo las saqué de mi bolsa de lona y mis pies se ensuciaron cuando Damon— bueno—bueno—olvida eso. Yo tenía un camisón real, pero no lo tenía puesto cuando me salí de mi cuerpo y supongo que cuando sales todavía te ves como tú mismo en tu cuerpo< Luego ella tiró sus manos en alarma mientras Stefan se dio la vuelta. Pero— milagro de milagros—ahora había un toque de sangre en sus mejillas. Más que nada, él ya no se veía desdeñoso. Él se veía mortífero, sus ojos verdes centelleando con malevolencia. —Tus pies se ensuciaron cuándo Damon hizo ¿Qué? —Él demando, preguntando cuidadosamente. —No importa. —Maldita sea, si importa. —Stefan la detuvo cortantemente. —¿Elena? —Él susurró, mirándola como si ella sólo hubiera aparecido. —¡Stefan! —Ella no pudo evitar sostener sus brazos a su alrededor. Ella no podía controlar nada—. Stefan, yo no sé cómo, pero estoy aquí. ¡Soy yo! No soy un sueño o un fantasma. Yo estaba pensando en ti y me quede dormida, ¡y aquí estoy! —Ella intento tocarlo con manos fantasmales—. ¿Me crees? —Te creo< porque yo estaba pensando en ti. De alguna manera—de algún modo eso te trajo aquí. Por el amor. ¡Porque nos amamos! —Él dijo las palabras como si fueran una revelación. Elena cerró sus ojos. Si tan solo ella pudiera estar en su cuerpo. Ella le mostraría a Stefan cuanto lo amaba. Porque así, ellos tenían que usar palabras torpes—clichés que eran únicamente ciertos. —Siempre te amaré, Elena, —Stefan dijo, susurrando de nuevo—. Pero no te quiero cerca de Damon. Él encontrara la manera de lastimarte. —No puedo evitarlo, —Elena lo interrumpió. —¡Tienes que evitarlo! —¡Porque él es mi única esperanza, Stefan! Él no va a lastimarme. Él ya ha matado para protegerme. Oh, Dios, ¡Ha pasado tanto! Nosotros estamos en camino a< —Elena vaciló, sus ojos mirando alrededor con cautela. Los ojos de Stefan se ampliaron por un instante. Pero cuando habló su cara estaba inexpresiva—. Algún lugar donde estarán seguros. —Sí, —ella dijo, igual de seria, sabiendo que lágrimas fantasmas estaban ahora corriendo por sus mejillas sin huesos—. Y< oh, Stefan, hay mucho que no sabes. Caroline acusó a Matt de atacarla mientras ellos estaban en una cita porque ella está embarazada. ¡Pero no fue Matt!
  38. 38. 38 —¡Por supuesto que no! —Stefan dijo indignado, y hubiera dicho más, pero Elena estaba corriendo ahora. —Y creo que< que el pequeño es realmente de Tyler Smallwood por el tiempo, y por el cambio de Caroline. Damon dice que< —El bebé de un hombre lobo siempre convertirá a su madre en mujer loba —¡Sí! Pero la parte de hombre lobo va a tener que pelear con el malash que ya está dentro de ella. Bonnie y Meredith me dijeron cosas acerca de Caroline—como la manera en que ella se estaba arrastrando en el suelo como un lagarto—eso me horrorizó. Pero tuve que dejarlas lidiar con eso para que yo pudiera—pudiera llegar a ese lugar seguro. —Hombres lobo y hombres—zorro, —Stefan dijo, sacudiendo su cabeza—. Por supuesto, que los kitsune, los zorros, son mucho más poderosos mágicamente, pero los hombres lobo tienden a matar antes de pensar—. Él golpeó su rodilla con su puño—. ¡Desearía poder estar ahí! Elena estalló con maravilla y desesperación mezcladas—. Y en vez de eso aquí estoy yo ¡Contigo! Yo nunca supe que podía hacer esto. Pero no he sido capaz de traerte nada en esta dirección, ni siquiera a mí misma. Mi sangre. —Ella hizo un gesto desesperado y vio la presunción en los ojos de Stefan. ¡Él todavía tenía el vino negro mágico de Clarion Loess que ella le había contrabandeado! ¡Ella lo sabía! Ese era el único líquido que ayudaría—una pizca— a mantener a un vampiro vivo cuando no tenía sangre disponible. El —vino— Mágico Negro—sin alcohol y nunca hecho para humanos en primer lugar, era la única bebida con la que los vampiros realmente disfrutaban aparte de la sangre. Damon le había dicho a Elena que era hecho mágicamente con uvas especiales que eran cultivadas en el suelo de los bordes de los glaseares, loess*, y que eran mantenidas en completa oscuridad. Eso es lo que le da su aterciopelado sabor oscuro, él dijo. —Eso no importa, —Stefan dijo, sin duda por el beneficio de quien pudiera estar espiando—. ¿Exactamente cómo paso? —Le preguntó entonces—. ¿Esta experiencia extra—corporal? ¿Por qué no vienes aquí y me cuentas de eso? —Él se recostó en su prisión, volteando sus ojos doloridos a ella—. Siento no tener una mejor cama que ofrecerte. —Por un momento la humillación se mostró claramente en su rostro. Todo este tiempo él se manejó para ocultársela: la vergüenza que él sentía por aparecer ante ella de esta manera—en una celda mugrienta, con harapos por ropas, e infestado con sólo Dios sabía qué. Él—Stefan Salvatore, quien una vez había sido< había sido< El corazón de Elena realmente se rompió entonces. Ella sabía que se estaba rompiendo, porque ella podía sentir en su interior como la rotura de un vidrio,
  39. 39. 39 como agujas ensartándole la carne dentro de su pecho. Ella sabía que se estaba rompiendo, también, porque ella estaba llorando, grandes lágrimas espirituales que caían en la cara de Stefan como sangre, translúcidas en el aire mientras caían, pero tornándose de un intenso rojo cuando tocaron la cara de Stefan. ¿Sangre? Por supuesto, no era sangre, ella pensó. Ella no le podía traer algo tan útil en esta forma. Ella estaba realmente sollozando ahora; sus hombros sacudiéndose mientras las lágrimas continuaron cayendo encima de Stefan, quien ahora tenía una mano hacia arriba como si quisiera atrapar una< —Elena. —Había sorpresa en su voz. —¿Qu—qué? —Ella se lamentó. —Tus l{grimas. Tus l{grimas me hacen sentir< —Él estaba mirando hacia arriba a ella con algo como admiración. Elena todavía no podía evitar llorar, aunque ella sabía que había calmado su orgulloso corazón—y hecho algo más. —N<oo entiendo. El atrapó una de sus lágrimas y la beso. Luego él la miró con brillo en sus propios ojos—. Es difícil hablar de ello, hermoso pequeño amor< ¿Entonces por qué usas palabras? Ella pensó, todavía llorando, pero bajando a su nivel para que ella pudiera lloriquear sólo con su garganta. —Es sólo que< ellos no son muy generosos con los refrigerios por aquí. —Él le dijo—. Como habrás supuesto. Si tú no me hubieras—ayudado—yo estaría muerto en este momento. Ellos no pueden entender por qué no lo estoy. Así que ellos—bueno, ellos huyen antes de llegar a mí, pero algunas veces, veras< Elena levantó su cabeza, y esta vez lágrimas de pura rabia cayeron derecho sobre su cara—. ¿Dónde están? Yo los mataré. No me digas que no puedo porque yo encontraré una manera. Encontraré una manera de matarlos incluso aunque estoy en este estado. Él sacudió su cabeza—. Ángel, ángel, ¿No lo vez? No tienes que matarlos. Porque tus lágrimas, las lágrimas fantasmales de una doncella pura< Ella sacudió su cabeza de regreso—. Stefan, si alguien sabe que yo no soy una doncella pura, ese eres tú. —De una doncella pura—. Stefan continuó, ni siquiera perturbado por la interrupción—, pueden curar todas las enfermedades. Y yo estaba enfermo esta noche, Elena, incluso aunque intente esconderlo. ¡Pero estoy curado ahora! ¡Tan bueno como nuevo! Ellos nunca serán capaces de entender cómo pudo suceder. —¿Estás seguro? —¡Mírame!
  40. 40. 40 Elena lo miró. La cara de Stefan, que había estado gris y estirada antes, estaba diferente ahora. Él era usualmente pálido, pero ahora sus finas facciones se veían sonrojadas—como si él hubiera estado parado en frente de una fogata y la luz todavía se estuviera reflejando en las líneas puras y los planos elegantes de su amado rostro. —Yo< ¿Hice qué? —Ella recordó la primera gota cayendo, y como se había visto como sangre en su rostro. No como sangre, ella se dio cuenta, si no como color natural, hundiéndose dentro de él, refrescándolo. Ella no pudo evitarlo y escondió su rostro en la garganta de él mientras pensaba, estoy alegre, oh, estoy tan alegre. Pero desearía que pudiéramos tocarnos. Quiero sentir tus brazos alrededor de mí. —Al menos puedo mirarte, —Stefan susurró, y Elena supo que incluso esto era como agua en un desierto para él—. Y si pudiéramos tocarnos, yo pondría mi brazo alrededor de tu cintura aquí, y te besaría aquí y aquí< Ellos se hablaron el uno al otro de esta manera por un rato—sólo intercambiando tonterías de amantes, cada uno sostenido por la vista y el sonido del otro. Y entonces, suave pero firmemente, Stefan le pidió que le contara todo acerca de Damon—todo desde que ellos comenzaron. Para este momento Elena estaba lo suficientemente imperturbable para contarle acerca del incidente con Matt sin hacer sonar a Damon demasiado como un villano. —Y Stefan, Damon realmente esta protegiéndonos lo mejor que puede. —Ella le dijo acerca de los dos vampiros poseídos que los habían estado rastreando y lo que Damon había hecho. Stefan apenas y se encogió de hombros y dijo irónicamente—, la mayoría de la gente escribe con lápices; Damon borra a la gente con ellos. —Él agregó—, ¿Y cómo se ensuciaron tus ropas? —Porque escuché una explosión enorme—la cual terminó siendo Matt en el techo del carro, —ella dijo—. Pero, para ser justos, él estaba intentando estacar a Damon en ese momento. Yo lo hice deshacerse de la estaca. —Ella agregó, en el más elemental de los susurros: —Stefan, por favor que no te importe que Damon y yo tengamos que—que estar juntos un montón en estos momentos. Eso no cambia nada entre nosotros. —Lo sé. Y lo maravilloso de eso era que él si lo sabía. Elena estaba bañada con el brillo profundo de su confianza en ella. Después de que ellos se —sostuvieron— el uno al otro, Elena estaba acurrucada sin peso por encima del brazo de Stefan< y era feliz.
  41. 41. 41 Y entonces abruptamente el mundo—el universo entero—se estremeció por el sonido de un gigantesco sonido de golpe. Molestó a Elena. No pertenecía aquí con el amor, la confianza y la dulzura de compartir cada parte de sí misma con Stefan. Empezó de nuevo—una explosión monstruosa que aterrorizo a Elena. Ella se agarró inútilmente a Stefan, quien la estaba mirando con preocupación. Él no escuchó el estrépito que la estaba molestando, ella se dio cuenta. Y entonces algo incluso peor paso. Ella estaba fuera del brazo de Stefan y se estaba apresurando hacia atrás, a través de los objetos, hacia atrás más rápido y más rápido hasta que en un choque ella aterrizó en su cuerpo. A pesar de su renuencia ella aterrizó perfectamente en el cuerpo sólido que hasta ahora había sido el único que conocía. Ella aterrizó en él y se mezcló dentro de él y entonces ella estaba sentada y los sonidos eran los sonidos de Matt dando golpecitos a la ventana. —Han pasado más de dos horas desde que te fuiste a dormir, —dijo él mientras ella abría la puerta—. Pero yo supuse que lo necesitabas. ¿Estás bien? —Oh, Matt, —Elena dijo. Por un momento parecía imposible que ella fuera capaz de no llorar. Pero luego ella recordó la sonrisa de Stefan. Elena parpadeó, forzándose a sí misma a encargarse de su nueva situación. Ella no había visto a Stefan por el tiempo suficiente. Pero sus recuerdos de su corto, dulce momento juntos estaban envueltos en junquillos y lavandas y nada podría jamás apartarlos de ella. Damon estaba irritado. Mientras volaba más alto en sus alas de cuervo anchas y negras, el paisaje debajo de él estaba desplegado como una maravillosa alfombra, la última hora del día haciendo los paisajes y colinas brillar como esmeraldas. Damon lo ignoró. Él lo había visto demasiadas veces. Lo que él estaba buscando era una donna splendida*. Pero su mente seguía a la deriva. Mutt* y su estaca< Damon todavía no podía ver porque Elena quería tomar a un fugitivo de la justicia con ellos. Elena< Damon intentó conjurar los mismos sentimientos irritados para ella que los que tenía para Mutt, pero no pudo hacerlo. Él hizo círculos hacia el pueblo por debajo de él, manteniéndose en el distrito residencial, buscando auras. Él quería un aura fuerte tanto como quería una
  42. 42. 42 hermosa. Y él había estado en América el tiempo suficiente para saber que a esta hora temprana de la mañana podías encontrar tres tipos de personas levantadas y fuera de su casa. Los estudiantes eran los primeros, pero estábamos en verano, así que había menos de los que elegir. A pesar de la suposición de Matt, Damon rara vez mordió a chicas de secundaria. Los corredores eran los segundos. Y los terceros, pensando cosas hermosas, justo como< esa all{ abajo<eran las jardineras caseras. La joven mujer con las tijeras de podar levanto la vista mientras Damon giraba la esquina y se acercaba a su casa, deliberadamente apurando y luego desacelerando su paso. Sus pasos suaves hicieron claro que él estaba encantado de ver la extravagancia floral en frente de la encantadora casa Victoriana. Por un momento la chica se vio sorprendida, casi asustada. Eso era normal. Damon estaba usando botas negras, jeans negros, una camiseta negra, y una chaqueta de cuero negro, además de sus Ray—Bans.* Pero luego él sonrió y en el mismo momento empezó la primera delicada infiltración en la mente de la bella donna. Una cosa estaba clara incluso antes de eso. A ella le gustaban las rosas. —Un ramo completo de Tejedoras de sueño, —él dijo, sacudiendo su cabeza con admiración mientras miraba a los arbustos cubiertos con flores rosadas brillantes—. Y esas enredaderas blancas en las rejas< Ah, ¡Pero tus piedras de luna! —Él tocó ligeramente una rosa abierta, su pétalo coloreado del color de la luz de luna pero degradándose a rosado pálido en las esquinas. La joven mujer—Krysta—no pudo evitar sonreír. Damon sintió fluir la información sin esfuerzo de la mente de ella a la suya. Ella sólo tenía veintidós, no estaba casada, todavía viviendo en casa. Ella tenía precisamente el tipo de aura que él estaba buscando, y sólo un padre durmiendo en su casa. —No pareces del tipo que sabe mucho acerca de rosas, —Krysta dijo francamente, y luego dio una risa semiconsciente—. Lo siento. Conocí todos los tipos de rosas en el Show de rosas de Creekville. —Mi madre es una ávida jardinera. —Damon mintió con fluidez y sin un rastro de recelo—. Supongo que obtuve mi pasión de ella. Aunque yo no me quedo en un solo lugar el tiempo suficiente para cultivarlas, pero todavía puedo soñar. ¿Te gustaría saber cuál fue mi último sueño? Esta vez Krysta sintió como si ella estuviera flotando en una deliciosa nube perfumada con rosas. Damon sintió cada delicado matiz de ella, disfrutando verla sonrojarse, disfrutando el ligero temblor que sacudió su cuerpo. —Sí —Krysta dijo simplemente—. Me encantaría saber tu sueño. Damon se inclinó hacia delante, bajando su voz—. Quiero sembrar una rosa negra verdadera.
  43. 43. 43 Krysta se veía sorprendida y algo brillante atravesó su mente, demasiado rápido para que Damon lo atrapara. Pero entonces ella dijo en una voz igualmente silenciosa—, entonces hay algo que me gustaría enseñarte. Si—si tienes tiempo de venir conmigo. El patio trasero era incluso más esplendido que el frontal y ahí había una hamaca balanceándose gentilmente, Damon notó con aprobación. Después de todo, él necesitaría pronto un lugar para poner a Krysta< mientras ella se quedaba dormida. Pero en la parte trasera del cenador estaba algo que causo que sus pasos se apresuraran involuntariamente. —¡Rosas negras mágicas! —Él exclamó, viendo los pétalos vino oscuro, casi coloreados de borgoña. —Sí, —Krysta dijo suavemente—. Mágicas Negras. Lo más cercano que alguien alguna vez ha llegado a una rosa negra. Consigo tres ramos cada año, — ella susurró tremulosamente, ya no preguntándose quién podría ser este joven hombre, abrumada por sus sentimientos que casi tomaron a Damon con ella. —Son magnificas, —él dijo—. Es el rojo más profundo que haya visto jamás. Lo más cercano al negro de su raza. Krysta todavía estaba temblando con felicidad—. Puedes tomar una, si quieres. Voy a llevarlas al Creekville show la semana que viene pero puedo darte una con el capullo cerrado ahora. Tal vez serás capaz de olerlas. —A mi< me gustaría eso, —Damon dijo. —Puedes dársela a tu novia. —No tengo novia, —Damon dijo, alegre de volver a mentir. Las manos de Krysta se sacudieron ligeramente mientras cortaba una de las que tenían el tallo más largo y derecho para él. Damon se acercó para agarrarla y sus dedos se tocaron. Damon le sonrió. Cuando las rodillas de Krysta se desvanecieron con placer, Damon la atrapó fácilmente, y siguió con lo que estaba haciendo. Meredith estaba justo detrás de Bonnie mientras ella caminaba dentro del cuarto de Caroline. —Dije, ¡Cierra la maldita puerta! — Caroline dijo, no, más bien gruñó.
  44. 44. 44 Era natural mirar para ver de donde estaba viniendo la voz. Justo antes de que Meredith cortara la única rendija de luz al cerrar la puerta, Bonnie vio el escritorio esquinero de Caroline. La silla que solía estar en frente ya no estaba. Caroline estaba debajo. Podría haber sido un buen espacio para esconderse para alguien de diez años, pero como una chica de dieciocho años, Caroline se había curvado en una posición imposible para caber ahí. Ella estaba sentada en una pila de lo que parecían jirones de ropa. Sus mejores ropas, Bonnie pensó repentinamente, mientras un centelleo de lamé* dorado brilló y desapareció cuando cerraron la puerta. Luego sólo estuvieron ellas tres juntas en la oscuridad. Ninguna iluminación provenía de por encima o por debajo de la puerta desde el pasillo. Es porque el pasillo esta en otro mundo, Bonnie pensó salvajemente. —¿Qué hay de malo con un poco de luz, Caroline? —Meredith preguntó tranquilamente. Su voz era firme, confortable—. Tú dijiste que viniéramos a verte—pero nosotras no podemos verte. —Dije que vinieran a hablar conmigo, —Caroline corrigió instantáneamente, exactamente como ella siempre lo había hecho en los viejos tiempos. Eso debería haber sido confortante, también. Excepto—excepto que ahora Bonnie podía oír en su voz un tipo de reverberación debajo del escritorio, ella podía decir que tenía una nueva cualidad. No tan ronca m{s bien como< Tú realmente no quieres estar pensando esto. No en la medianoche oscura de este cuarto, la mente de Bonnie le dijo. No tan ronca, más bien como un gruñido, Bonnie pensó impotente. Casi podías decir que Caroline gruñía sus respuestas. Pequeños sonidos le dijeron a Bonnie que la chica debajo del escritorio se estaba moviendo. La propia respiración de Bonnie se aceleró. —Pero nosotras queremos verte a ti, —Meredith dijo calmadamente—. Y sabes que Bonnie le tiene miedo a la oscuridad. ¿Puedo prender sólo la lámpara al lado de tu cama? Bonnie se podía sentir a si misma temblar. Eso no era bueno. No era inteligente mostrarle a Caroline que tenías miedo de ella. Pero el campo de oscuridad la estaba haciendo temblar. Ella podía sentir que este cuarto estaba mal en sus ángulos—o tal vez era sólo su imaginación. Ella también podía oír cosas que la hicieron saltar—como ese ruidoso sonido de doble click directamente detrás de ella. ¿Qué había hecho eso? —¡Esta bieeen entonces! Prrendan la que está al lado de la cama. Caroline definitivamente estaba gruñendo. Y se estaba moviendo más cerca de ellas; Bonnie podía oír su crujido y su respiración acercándose.
  45. 45. 45 ¡No dejes que ella llegue a mí en la oscuridad! Era un pensamiento irracional y lleno de pánico, pero Bonnie ya no podía evitar pensarlo como tampoco podía evitar tropezar a ciegas contra< Algo alto—y cálido. No era Meredith. Nunca desde que Bonnie la había conocido ella había olido como rancio dulce y huevos podridos. Pero la cosa cálida tomo ambas manos levantadas de Bonnie, y ahí había extraños y pequeños sonidos de click mientras ellas se cerraban. Las manos no eran solo cálidas; eran calientes y secas. Y los extremos picaban extrañamente en la piel de Bonnie. Entonces, mientras una luz al lado de la cama se prendía, las manos ya no estaban. La lámpara que Meredith había encontrado apagaba una muy, muy tenue luz rubí—y era fácil ver porque. Una bata rubí y un salto de cama* habían sido atados alrededor de la pantalla de la lámpara. —Esto se ve como si hubiera un peligro de incendio, —Meredith dijo, pero incluso su nivel de voz sonó tembloroso. Caroline se paró detrás de ellas en la luz roja. Ella parecía más alta que nunca para Bonnie, alta y musculosa, excepto por el ligero bulto de su vientre. Ella estaba vestida normalmente, en jeans y una camiseta ajustada. Ella estaba sosteniendo sus manos juguetonamente escondidas detrás de su espalda, y sonriendo con su vieja sonrisa insolente y astuta. Quiero irme a casa, Bonnie pensó. Meredith dijo—, ¿Entonces? Caroline sólo siguió sonriendo—. ¿Entonces, qué? Meredith perdió los estribos—. ¿Qué quieres? Caroline sólo la miró maliciosa—. ¿Han visitado a su amiga Isobel? ¿Han tenido una pequeña charla con ella? Bonnie tenía una poderosa urgencia de darle una bofetada a esa sonrisa petulante para sacarla de la cara de Caroline. No lo hizo. Era sólo un truco de la luz de la lámpara—ella sabía que tenía que serlo—pero se veía casi como si ahí hubieran unos puntos rojos brillando en el centro de cada uno de los ojos de Caroline. —Visitamos a Isobel en el hospital, si, —Meredith dijo sin expresión. Luego, con inconfundible ira en su voz, ella agrego—, y tú sabes muy bien que ella no puede hablar todavía, pero con un poco de precipitación triunfal los doctores dicen que ella será capaz de hacerlo. Su lengua sanara, Caroline. Ella tal vez tenga cicatrices en todos los lugares en que se perforó a sí misma, pero ella va a ser capaz de hablar de nuevo muy bien.
  46. 46. 46 La sonrisa de Caroline se había desvanecido, dejando que su cara se viera demacrada y llena de sombría furia. ¿Por qué? Bonnie se preguntó. —Te haría algo de bien salir de esta casa, —Meredith le dijo a la chica de cabello cobrizo—. No puedes vivir en la oscuridad —No lo haré por siempre, —Caroline dijo bruscamente—. Sólo hasta que los gemelos nazcan. —Ella se paró, las manos todavía detrás de ella, y arqueó su espalda para que así su estomago se pronunciara más que nunca. —Los< ¿Gemelos? —Bonnie estaba sorprendida y sin habla. —Matt Junior y Mattie. Así es como voy a llamarlos. La sonrisa de regodeo de Caroline y sus ojos insolentes eran casi demasiado para que Bonnie lo soportara—. ¡No puedes hacer eso! —Se oyó a si misma gritando. —O tal vez pueda llamar a la niña Honey. Matthew y Honey, por su papi, Matthew Honeycutt. —No puedes hacerlo, —Bonnie disparó, más estridentemente. —Especialmente porque Matt no está aquí para defenderse a sí mismo —Si, él escapó muy repentinamente, ¿Verdad? La policía se está preguntando por qué él tenía que huir. Por supuesto< —Caroline llevó a su voz a un susurro significativo— él no estaba solo. Elena estaba con él. Me pregunto, ¿Qué hacen ellos dos en su tiempo libre? —Ella rió, una alta, necia risa. —Elena no es la única persona que está con Matt, —Meredith dijo, y ahora su voz era baja y peligrosa—. Alguien más está con ellos. ¿Recuerdas un acuerdo que firmaste? ¿Acerca de no decirle a nadie acerca de Elena o atraer publicidad para ella? Caroline parpadeó lentamente, como un lagarto—. Hace mucho tiempo. En una vida diferente, para mí. —¡Caroline, no vas a tener una vida si rompes ese juramento! Damon te mataría. ¿O<acaso tu ya<? —Meredith se detuvo. Caroline todavía se estaba riendo en ese modo infantil, como si ella fuera una pequeña niña y alguien le acabara de decir un chiste travieso. Bonnie sintió correr un sudor frío por todo su cuerpo de una vez. Finos cabellos se levantaron en sus brazos. —¿Qué estas escuchando, Caroline? —Meredith humedeció sus labios. Bonnie podía ver que ella estaba intentando sostener los ojos de Caroline, pero la chica de cabellos cobrizos se dio la vuelta—. Acaso es< ¿Shinichi? —Meredith se movió hacia delante repentinamente y sostuvo los brazos de Caroline—. Tú solías verlo y oírlo cuando te mirabas en el espejo. ¿Lo escuchas ahora todo el tiempo, Caroline?
  47. 47. 47 Bonnie quería ayudar a Caroline. Lo quería. Pero ella no se podría haber movido o hablado por nada. Ahí habían—canas grises—en el cabello de Caroline. Cabellos grises, Bonnie pensó. Se veían insípidas, mucho más ligeras que el flamante y hermoso cabello natural del que Caroline estaba tan orgullosa. Y ahí había< otros cabellos que no brillaban para nada. Bonnie había visto ese color leonado en perros; ella sabía vagamente que algunos lobos se debían ver iguales. Pero era realmente algo diferente verlo en el cabello de tu mejor amiga. Especialmente cuando parecían erizarse y temblar, levantándose como los pelos de un perro< Ella está molesta. No molesta furiosa; molesta demente, Bonnie se dio cuenta. Caroline levanto la vista, no miró a Meredith, sino directo a los ojos de Bonnie. Bonnie dio un respingo. Caroline la estaba mirando como si considerara que Bonnie era la cena o sólo basura. Meredith se paró al lado de Bonnie para apoyarla. Sus puños estaban cerrados. —No me mirrres, —Caroline dijo abruptamente, y se dio la vuelta. Sí, eso definitivamente era un gruñido. —Tú realmente querías que te viéramos, ¿No es verdad? —Meredith dijo suavemente—. Estas—alardeando de ti misma en frente de nosotras. Pero creo que tal vez esta es tu manera de pedir ayuda. —¡Dificilmeeeente! —Caroline, —Bonnie dijo repentinamente, sorprendida por una ola de lástima que la embistió—, por favor trata de pensar. ¿Recuerdas cuando dijiste que necesitabas un esposo? Yo< —Ella se rompió y tragó. ¿Quién iba a casarse con este monstruo, quien unas pocas semanas antes se había visto como una chica adolescente normal? —Yo te entendía entonces, —Bonnie culmino patéticamente—. Pero, honestamente, ¡No va a hacer ningún bien seguir diciendo que Matt te atacó! Nadie< —Ella no podía permitirse a sí misma decir lo obvio. Nadie le creería a algo como tú. —Oh, me puedo arrrreglar rrrrealmente bonita, —Caroline gruñó y después río—. Ustedes se sorrrrprenderían. En su ojo interno, Bonnie vio el viejo flash insolente de la mirada esmeralda de Caroline, la astuta y secreta expresión de su rostro, y el brillo de su hermoso cabello natural.
  48. 48. 48 —¿Por qué elegiste a Matt? —Meredith exigió—. ¿Cómo supiste que fue atacado por un malach esa noche? ¿Shinichi lo envió para que lo persiguiera sólo por ti? —¿O lo hizo Misao? —Bonnie dijo, recordando que era la hembra de los gemelos kitsune, los espíritus zorros, quien le había hablado más a Caroline. —Salí en una cita con Matt esa noche—. Repentinamente la voz de Caroline estaba cantarina, como si ella estuviera recitando poesía horriblemente—. No me importó besarlo, él es tan lindo. Supongo que así fue como él obtuvo la herida en su cuello. Supongo que yo podría haber mordido sus labios un poco. Bonnie abrió su boca, sintió la mano restrictiva de Meredith en su hombro, y la cerró de nuevo. —Pero luego él sólo se volvió loco, —Caroline mintió—. ¡Él me atacó! Yo lo rasguñé con mis uñas, por arriba y por debajo de uno de sus brazos. Pero Matt era demasiado fuerte. Más que demasiado fuerte. Y ahora< Y ahora vas a tener cachorros, Bonnie quería decir, pero Meredith apretó su hombro y ella se detuvo a si misma de nuevo. Además, Bonnie pensó con un repentino timbre de alarma, los bebes tal vez luzcan humanos, y tal vez sólo sean gemelos, como la misma Caroline había dicho. ¿Entonces como serían? Bonnie sabía la manera en que las mentes de los adultos trabajaban. Incluso si Caroline no podía teñir su cabello de vuelta a uno hermoso y natural, ellos dirían, mira cuanto estrés ella ha tenido: ¡Ella realmente se está volviendo prematuramente canosa! E incluso si los adultos veían la apariencia bizarra de Caroline y su comportamiento extraño, como Bonnie y Meredith justo lo habían hecho, ellos lo pasarían por alto como causa del shock. Oh, pobre Caroline, toda su personalidad ha cambiado desde ese día. Ella esta tan asustada de Matt que se esconde debajo de su escritorio. Ella no se baña—tal vez ese es un síntoma común después de lo que le ha pasado. Además, ¿Quién sabe cuánto tiempo tardaran estos bebes lobos en nacer? Tal vez el malach dentro de Caroline podía controlar eso, hacerlo parecer un embarazo normal. Y luego repentinamente Bonnie fue sacada de sus propios pensamientos para sintonizar las palabras de Caroline. Caroline todavía estaba gruñendo por el momento. Ella sonaba casi como la vieja Caroline, ofendida y traviesa, mientras decía—, Yo sólo no entiendo por qué ustedes toman su palabra sobre la mía. —Porque, —Meredith dijo rotundamente—, nosotras los conocemos a los dos. Nosotras habríamos sabido si Matt hubiera estado saliendo contigo—y él no

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