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Época Precolombina

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Época Precolombina

  1. 1. Hasta hace poco se suponía que la etapa formativa cultural americana, las expresiones más precoces de cultura debieron darse en territorios de Mesoamérica, hasta producir las civilizaciones maya, olmeca, zapoteca y teotihuacana, a las cuales sobrevivieron los aztecas, o quizás en el Perú, donde se generaron las igualmente conocidas de Chavín, Paracas, Mochica, Nazca y Huari-Tiahuanaco, que en los Incas, ambos procesos, entre 500 años A.C. y el primer milenio de la era cristiana.<br /> Los siglos que transcurrieron entre 1550 y 1810 se han denominado “Época Colonial” debido a la presencia y al dominio político por parte de los españoles en lo que actualmente comprende el territorio de Colombia. Durante este tiempo se formó en América una sociedad en la que las costumbres, la lengua y la religión traídas por los españoles se mezclaron con la cultura indígena y, más tarde, con la africana. Así se conformó lo que hoy en día es Hispanoamérica.<br /> Es acertado llamar este período del modo como se ha hecho, porque, en efecto, en estos siglos asistimos a un proceso de colonización, en el cual un grupo humano emprende la tarea de dominar y controlar un territorio distinto al suyo tradicional, y a sus pobladores, de modo sistemático y permanente, apareciendo al comienzo de este proceso dos grupos definidos: los dominadores y los dominados.El fenómeno de la colonización española tuvo como objetivo primordial la apropiación de riquezas del nuevo territorio, generando un sistema de explotación que podría caracterizarse como de “economía extractiva”. No se debe creer que España traslado todas sus instituciones, creencias, valores, etc., cambiando radicalmente las costumbres de los indígenas, y además que estos aceptaron todo con conformidad; lo que realmente paso, fue un choque de culturas, lo que provoco que los indios aparecieran en sus luchas por la defensa de sus derechos, en sus guerras intestinas por preservar su cultura o en algunos casos relaciones amistosas con los colonizadores. La sociedad colonial era una sociedad dinámica, viva, que no se mantuvo igual por tres siglos. Es por esto que hacer la historia del periodo colonial resulta no sólo necesario sino urgente, porque allí se comenzó a tejer la nación colombiana de hoy, se fue entramando un país que necesita construirse y casi inventarse a diario.<br />Pedro de Alvarado (1485-1541), natural de Badajoz, en Extremadura (España), fue uno de las capitanes más ilustres del Siglo XVI.Después de participar en la colonización de Cuba, acompañó a Juan de Grijalbo en la exploración del litoral del golfo de México y como segundo jefe a Hernán Cortés en la conquista del imperio azteca, donde acredito su valor temerario, su don de mando y un corazón más duro que la obsidiana misma.A este conquistador español, a quien los indios de Tlaxcala dieron el sobrenombre de Tonatiun (el Sol), se le atribuye la conquista de las naciones civilizadas de Guatemala y El Salvador. De fines de febrero a principios de junio de 1524 conquistó a los quichés, cachiqueles, zutuhiles, pipiles de Escuinta y xincas de Guazacapein y ante su espíritu vívido de aventura, gloria y riqueza, se mostró una poderosa nación india: la nación pipil.Alvarado, al mando de 150 infantes, 100 caballeros españoles, y entre 5 a 6 mil indios auxiliares ocuparon (y sin resistencia el pueblo de monicaco (6 de junio de 1524).El día siguiente parte y llega a Acatepeque, población que previamente habían abandonado sus moradores ante la noticia de las crueldades de las conquistadores.El 8 de junio de 1524 en las proximidades de Acajutla, se libró una sangrienta batalla, la más sangrienta de la conquista. El ejército pipil fue completamente aniquilado; relata el propio Alvarado: "Fue tan grande el destrozo que en ellos hicimos que en poco tiempo no había ninguno de todos los que salieron vivos". Sin embargo, no fue fácil la victoria de las armadas españolas, pues perecieron también muchos indios auxiliares, algunos soldados españoles y el propio Tonatiun recibió un flechazo en el muslo de la pierna izquierda, lanzado por el Príncipe Atonal, que lo mantuvo durante ocho meses en trance de muerte y que lo dejó cojo para toda la vida, y tuvo que usar, una suela de cuatro dedos de corcho.Allí, los invasores permanecieron cinco dias descansando y curándose de las heridas y el 13 de junio de 1524 avanzaron sobre Tacuzcalco donde los pipiles presentaron un segundo y más poderoso ejército."Cabalgué en un caballo como pude -dice Alvarado-, para mejor Poder dar orden como se acometiesen, y vi que había un cuerpo de gente de guerra, todos hecha una batalla de enemigos". Y en seguida afirma que confió la dirección del combate a sus hermanos: por el flanco izquierdo Gómez de Alvarado, con 30 de caballo; por el flanco derecho Gonzalo de Alvarado, con 20 de caballo y por el centro Jorge de Alvarado, con el grueso de la tropa.<br />  El ejército pipil, numeroso, dice el jefe conquistador que verlo "era para espantar, porque tenían todos los más lanzas de treinta palmos todas enarboladas; y yo me puse en un cerro por ver bien como se hacía, y vi que llegaron locos los españoles hasta...... los indios, y que ni los indios huían ni los españoles acometían; que yo estuve espantado de los indios que así osaron esperar". Nuevamente, seguían las propias palabras del conquistador ibero, "aquí se hizo muy grande matanza y castigo".<br />Dos días después marchó a Miahuatlán; luego a Ateos, donde recibió mensajeros de los señores de Cuscatlán, y finalmente penetró en esta ciudad el 17 de junio de 1524 donde según sus propias palabras, halló "todo el pueblo alzado, y mientras nos aposentábamos, no quedó hombre de ellos en el pueblo, que todos se fueron a las sierras".El cacique Alacate y sus bravos soldados estaban dispuestos a triunfar o morir. Alvarado les envió mensajeros, pidiéndoles que retornaran a la ciudad y rindieran el vasallaje; pero el jefe indio contestó: "Si queréis nuestras armas venid a llevarlas a las montañas".Iracundo, Alvarado atacó a los pipiles infructuosamente en las serranías: allí perdió once caballos, algunos españoles y muchos indios auxiliares y lo que es más importante aun: su calidad de capitán invicto. En efecto: Tonatiun confiesa así su derrota en la capital de los pipiles:"Sobre estos indios de Cuscatlán, que estuve diecisiete días, que nunca por entradas que mandé hacer, ni por mensajeros que les hice, como he dicho, los pude atraer, por la mucha espesura de los montes y grandes sierras y quebradas y otras muchas fuerzas que tenían"."Acúrdeme -agregar volver a esta ciudad de Guatemala, y de pacificar de vuelta la tierra que atrás dejaba (los pipiles de los Isiacos), y por cuanto hice y en ello trabajé nunca los pude atraer al servicio de su majestad; porque toda esta costa del Sur, por donde fui es muy montañosa, y las sierras cerca, donde tienen el acogida".Alvarado, cuyo firme propósito era pasar en Cuscatlán la estación de las lluvias y cuya herida en Acajutla lo ratificaba en ese propósito, salió huyendo de la metrópoli de los pipiles el 4 de julio de 1524.En la primera confrontación histórica Cuscatlán había triunfado sobre España.<br />La independencia significa, con respecto a los países, lo que para las personas adultas significa mandarse en su propia casa. Es la forma que casi todos los pueblos del mundo han escogido para gobernarse a sí mismos y ser dueños de su propio destino. La independencia nos capacita para interactuar con el resto del mundo, con personalidad propia, a base de decisiones tomadas por nosotros mismos y no por un gobierno extranjero.<br />La independencia es el derecho de nuestro pueblo a mandarse en su propia tierra mediante un gobierno plenamente democrático que proteja los derechos humanos y afirme nuestra nacionalidad e idioma. Es el disfrute de todos los poderes y atributos de la soberanía que son necesarios para lograr mayor desarrollo y prosperidad, incluyendo las poderes para estimular y promover nuestra industria, agricultura y comercio, controlar la inmigración y negociar acuerdos internacionales que amplíen mercados y promuevan inversiones de otros países.<br />Se ha definido la independencia de conformidad con los anteriores principios articulados por el PIP. y avalados por las diversos proyectos de ley que ha considerado el Congreso de Estados Unidos. La definición de la independencia está formulada como un reclamo dirigido al Congreso de Estados Unidos, para que reconozca que Puerto Rico debe convertirse en una república soberana, es decir, que debe tener autoridad plena sobre su territorio nacional y sobre sus relaciones internacionales, sin intervención extranjera, y sujeta únicamente a su propia constitución, la cual proveerá para un sistema de gobierno republicano y garantizará la vigencia de los derechos humanos. La definición contempla, naturalmente, que los puertorriqueños y puertorriqueñas seremos ciudadanos de la república de Puerto Rico, aunque la ciudadanía americana que se nos impuso la deben poder mantener aquellas personas que la interesen. En términos económicos, la definición dispone que aquellos beneficios a que tienen derecho las personas en Puerto Rico por aportaciones hechas o servicios brindados a los Estados Unidos antes de la proclama de la independencia, serán honrados por dicho país. La definición contempla la negociación de un tratado de cooperación entre ambos países que abarcará un periodo de transición y ayuda económica luego de la independencia para que Puerto Rico pueda utilizar dichos fondos para transformar la economía de dependencia a una de producción y trabajo. El tratado también contemplará el libre comercio entre ambos países, como en la actualidad, y el libre tránsito de personas en una y otra dirección, como ha sido el caso durante todo el siglo XX. Por último, la definición contempla la negociación de la presencia militar de Estados Unidos en Puerto Rico, de manera que eventualmente podamos lograr nuestro objetivo de desmilitarizar al país.<br />

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