LLANTO DE MUDO-1    suplemento antonin artaud
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F    I    O    D    O R        D O S T O I E                           V    S    K     I                              LOS ...
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TOCARSEescribir mierda en sus cabezasescribírselas en sus pulmonesen su carneen sus paladarescon el amargo metal de su amo...
como un hombrecomo un animaly yo lo aprieto.el mundo es asqueroso.y estoy sucio.y no limpio.sucio.siempre lo estaré.tiembl...
un hombre puede caercomo un vasoantes de que amanezcaenvuelto en paredesque asesinancon quietudcon el repetitivoruido de u...
NOCHEConfidente denuestros másasquerosos deseosMADRE decucarachasratassuicidasasesinostrastornadosdesesperadoshumilladosla...
tan cortacuando se buscaque no alcanzasa distinguirlatan largacuando dueleirremediablecampo de batallasin conquistacastigo...
LA HERIDA SIEMPRE ESTA AHI SANGRANDO. EL DOLOR COMIENZA CUAN-DO SE ES CONSCIENTE DE ELLA.           Es cómoda la “vida” de...
R       O       B       E    R       T     O           A             R       L      T                            Introducc...
sillos, las columnas de la sociedad se inventarán un nuevo ídolo a quien no leerán sino media do-cena de iniciados.       ...
ANTONIN ARTAUD                                    Autorretrato  (1896 - 4 de Septiembre - 1996)         100 años de VIDA
no amamos la Poesía.nunca hemos amado la Poesía. nunca hemos amado las palabras, no jugamos con ellas.NO AMAMOS LA POESIA....
No podemos vivir eternamenterodeados de muertos            y de muerte.Y si todavía quedan prejuicioshay que destruirlos  ...
D onde los otros proponen obras yo no pretendo más que mostrar mi espíritu.   La vida es quemar preguntas.   No concibo un...
que devuelve a todos los vientos su espíritu,   — son unos cochinos.   Aquellos para los que ciertas palabras guardan un s...
LOS ENFERMOS Y LOS MÉDICOSLa enfermedad es un estado,la salud no es sino otro,más desgraciado,quiero decir más cobarde y m...
la heroína, un superhombre de hueso.Ca itrá la sará cafenaCa itrá la sará cafáy el opio es esta cuevaesta momificación de ...
CARTA A LOS RECTORES DE LAS UNIVERSIDADES EUROPEASSeñor Rector:En la estrecha cisterna que llamáis “Pensamiento” los rayos...
CARTA A LOS DIRECTORES DE ASILOS DE LOCOSSeñores:Las leyes, las costumbres, les conceden el derecho de medir el espíritu. ...
“Había allí, hacia el fondo de la sala -de esa querida, vieja sala del VieuxColombier que podía contener alrededor de 300 ...
Antonín ArtaudEl muchacho sostiene la pistola sobre la cabeza de Diostomá esto vaca sagradapon la crueldad en accióndeja q...
Antonín Artaud4 de setiembre de 1896 - 4 de marzo de 1948
Llanto de mudo numero 1
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Llanto de mudo numero 1

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La famosa llantodemudo 1, de septiembre de 1996.
En esta revista colaborabamos todos. Tapas de Pablo Peisino, el grosso Carlos Crespo, Diego Cortés, Gustavo Ponce, Federico Rübenacker, María Fernanda Sattler, textos de Dostoievsky, Arlt, y un pequeño homenaje a Antonin Artaud. También varios textos escritos a 4 manos, firmados como llantodemudo, ja.
36 páginas, revista formato 17x22 cms. toda blanco y negro, que la disfruten!

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  1. 1. LLANTO DE MUDO-1 suplemento antonin artaud
  2. 2. Ilustración de tapa: “Aprenda a transformar el sufrimiento en sabiduría (ja, ja)” (detalle) - Pablo Peisino Ilustración de contratapa: Carlos Crespo otras publicaciones: - poemas de un sufrido hijo de puta - charles bukowski - pájaros negros - pablo peisino - diego cortés - habitación vacía - diego cortés llanto de mudo ediciones setiembre 1996Correspondencia: Adolfo Conte 712 - Dpto. 6 1º Piso - Bº Ipona C.P. 5016 - Córdoba Capital Impreso en: Página’s - Brown 56 A. Alberdi - Tel.: 808114
  3. 3. de lo único que queremos alimentarnos lo único que queremos lograr es la BELLEZA pero no la belleza de los rostros ruborizados, de los estómagos tibios, de las caricias de manos limpias BELLEZA Sino la de las heridas abiertas de los gritos desgarrados por la furia de un golpe al estómago que nos hace caer de rodillas y contemplarnos en el espejocontemplar nuestra estupidez, nuestra fragilidad, nuestro orgullo de miel manchado de miedo no nos pidan explicaciones sólo queremos que vean cuan simple somos cuan simple es todo sólo son impulsos, por eso no nos comprenden No nos Odien No nos Maten No Nos AMEN NO SOMOS NORMALES NO ESTAMOS LOCOS llanto de mudo
  4. 4. F I O D O R D O S T O I E V S K I LOS DEMONIOS, fragmento cap. III. - 1870 - ... yo sólo busco el motivo de que la gente no se atreva a suicidarse. Eso es todo. Y da lo mismo. - ¿Cómo que no se atreve? ¿Le parece que hay pocos suicidios? - Muy pocos. - ¿Usted considera que hay pocos? Sin responder a mi pregunta, se levantó y se puso a recorrer la pieza con aire meditabundo. - ¿Qué es, en su opinión, lo que contiene a la gente del suicidio? - inquirí. Kirílov se miró distraído, cual si tratara de recordar el tema de nuestra conversación. - Yo... yo sé muy poco todavía. Dos prejuicios la contienen, dos cosas, sólo dos: una muy pequeña, y laotra muy grande; pero también la pequeña es muy grande. - ¿Cuál es la pequeña? - El dolor. - ¿El dolor? ¿Es tan trascendental el dolor... en este caso? - Es lo principal. Hay dos géneros: el de los que se suicidan a causa de una pena muy honda, o por ira, opor demencia, o porque todo les da lo mismo... Ésos se matan de un golpe. Piensan poco en el dolor, y todoes repentino. En cambio, los que se dan muerte por raciocinio piensan mucho. - Pero ¿hay quien se mata por raciocinio? - Muchísimos. De no existir los prejuicios, serían más; muchos más; todos. - ¿Dice usted todos? Kirílov no respondió. - ¿Es que no hay manera de morir sin dolor? - pregunté. - Imagínese - repuso, deteniéndose ante mí -, imagínese una piedra del tamaño de una enorme casa, quependiera sobre su cabeza. Si le cayera encima, ¿le dolería? - ¿Una piedra del tamaño de una casa? Verdaderamente, da miedo. - No me refiero al miedo. Le pregunto si dolería. - ¿Una piedra como una montaña, de un millón de puds? Naturalmente, no me causaría dolor alguno. - Bien; pero colóquese de verdad y mientras tenga la piedra en la cabeza sentirá usted un miedo horrible,lo cual es doloroso. Hasta el primer científico, hasta el más eminente doctor, todos, todos tendrían miedo.Aunque sepan que el golpe no les dolerá, cada cual se horrorizará pensando que le va a doler. - Bueno, ¿y cuál es el segundo motivo, el que usted considera grande? - El otro mundo. - Es decir, el castigo... - Da igual. El otro mundo. Sólo el otro mundo. - ¿Acaso no hay ateos, que no creen en absoluto en la existencia de otro mundo? Kirílov volvió a guardar silencio. - ¿Tal vez juzga por sí mismo? - Nadie puede juzgar más que por sí mismo - profirió, sonrojándose -. La libertad completa existirá cuando 4
  5. 5. sea indiferente vivir o no vivir. Ése es el fin de todo. - ¿El fin? Pero es que entonces quizá nadie quiera vivir. - Nadie - repuso decidido. - El hombre teme a la muerte porque ama la vida - observé -. Así lo entiendo yo, y así lo tiene ordenado lanaturaleza. - Esa es una ruindad , y ahí está todo el engaño - refulgieron sus ojos -. La vida es dolor, la vida es miedo,y el hombre es un desdichado. Hoy todo es dolor y miedo. El hombre ama la vida porque ama el dolor y elmiedo. Y así lo han hecho. La vida se interpreta hoy como dolor y miedo, y ahí reside todo el engaño. El hom-bre de hoy no es todavía el que debería ser. Surgirá un hombre nuevo, feliz y orgulloso. Aquél a quien le déigual vivir o no vivir será el hombre nuevo. Quien venza el dolor y el miedo será Dios. Y el otro Dios no exis-tirá. - Luego, según usted, el otro Dios existe. - No existe, pero existe. Una piedra no encierra dolor, pero el miedo a la piedra sí lo encierra. Dios repre-senta el dolor del miedo a la muerte. Quien venza al dolor y al miedo será Dios. Entonces nacerá una vidanueva, entonces un hombre nuevo, todo nuevo... La historia se dividirá en dos partes: desde el gorila hastala destrucción de Dios y desde la destrucción de Dios hasta... - ¿Hasta el gorila? - Hasta la transformación de la tierra y del hombre físicamente. El hombre será Dios y cambiará físicamen-te. Y el mundo cambiará, y las cosas cambiarán, y las ideas, y todos los sentimientos. ¿Qué opina usted?¿Cambiará entonces físicamente el hombre? - Si va a dar igual vivir o no vivir, todos se suicidarán, y acaso sea ése el cambio que se produzca. - No importa. Matarán el engaño. Quienquiera que desee la libertad máxima, debe perder el miedo al sui-cidio. Quien se atreva a darse muerte, descubrirá el enigma del engaño. Más allá de eso no hay libertad; eneso está todo, y más allá no hay nada. Aquel que tenga fuerza para suicidarse será Dios. Cualquiera puedehacer ya que no haya Dios y que no haya nada. Pero nadie lo ha hecho ni una sola vez. - Han habido millones de suicidas. - Pero no con el fin que yo digo; todo ha sido por temor, no para matar el miedo. Quien se suicide con elsolo objeto de matar el miedo se convertirá inmediatamente en Dios. - Puede que no le dé tiempo - objeté. - Da lo mismo - respondió en voz baja, con serena altanería, punto menos que con desprecio -. Lamentoque usted, al parecer, lo tome a broma - añadió tras una pausa de medio minuto. - Y a mí me extraña que antes se mostrara usted tan irascible y ahora tan sereno, aunque habla con pa-sión. - ¿Antes? Aquello fue ridículo - replicó sonriente -. No me gusta blasfemar y nunca me río - agregó comocon tristeza. - Ciertamente, sus noches junto a la tetera no deben ser muy alegres. Me levanté y agarré la gorra. - ¿Lo cree así ? - sonrió con cierta expresión de sorpresa -. ¿Por qué? Pues no, yo... en fin, no sé... - seconfundió de pronto -, no sé qué harán los demás, pero siento que no puedo ser como cualquiera. Los de-más piensan una cosa, y luego, en seguida, piensan en otra. Yo no puedo en otra; toda la vida en una. Diosme ha atormentado toda la vida - concluyó de súbito, con sorprendente franqueza. • 5
  6. 6. M A X I M O G O R K I EL RELOJ - 1898 CAPÍTULO SEGUNDO ¡TIC-TAC, tic-tac! Nada más impasible en el mundo que un reloj: con idéntica regularidad nace en el instante denuestro nacimiento y en el momento que cortáis con avidez las flores del ensueño de la juventud.Desde aquel en que nace, cada día se avecina el hombre a la muerte más de cerca. Y cuandojadeéis en la agonía, descontará sus segundos el reloj seca y tranquilamente. en su frío descuen-to -¡prestad oído!-existe algo de omnisciente y harto de tanto saber. Nada le conmoverá jamás nile será querido nada. Es indiferente, y si pretendemos vivir, se nos hace indispensable para cre-ar otras horas plenas de sensaciones y de pensamientos, plenas de acción, para sustituir esashoras aburridas, monótonas, que asesinan de fastidio el alma, esas horas con latidos reprobato-rios y glaciales. CAPÍTULO OCTAVO ¡TIC-TAC, tic-tac! ¡Vivan los espíritus fuertes, los hombres viriles, los que sirven a la verdad, a la justicia, a la be-lleza! No los conocemos porque son orgullosos y no exigen recompensa; no vemos cómo consu-men de buena gana sus corazones. Alumbrando la vida con un fulgor resplandeciente, obliganver claro aún a los ciegos, que son tan numerosos, y a que todos los hombres se percaten conhorror y asco cuán grosera, injusta y fea es su vida. ¡Viva el hombre señor de sus deseos! En sucorazón reside el mundo entero; en su alma reside todo el dolor del mundo, todo el sufrimientode la humanidad. El mal y el lodo de la vida, la mentira y la crueldad son sus enemigos; gasta to-das sus horas sin cuento en el combate, y su vida está llena de júbilos fogosos, de hermosa có-lera, de fiera obstinación. No te reprimas, pues tamaña actitud supone la más activa, la más hermosa sabiduría en la tie-rra. ¡Viva el hombre que no sabe reprimirse! No hay más que dos formas de vida: la podredum-bre y la combustión. Los poltrones y los codiciosos escogerán la primera, los viriles y los genero-sos la segunda; quienquiera que ame la belleza sabe con claridad dónde está la grandeza. Horas vacuas y fastidiosas son las de nuestra vida. Llenémoslas, pues, de hermosas proezassin reprimirnos. Y entonces viviremos horas hermosas, plenas de un gozoso estremecimiento; ho-ras plenas de una soberbia ardiente. ¡Viva el hombre que no sabe reprimirse! • 6
  7. 7. puertacerrada.con una sola vuelta de llave.y adentrola crueldadcayendode las manoscomo un puñado de sal.adentroyotemblando de díacomo un hombretemblando de nochecomo un niño.adentroyotratandode darvidaa la vida. diego cortés 7
  8. 8. siempre un ojorasgadopor lágrimassiempre un hombrerotoen una habitación blancabuscandoy la desesperaciónaprender a vivircon la desesperaciónaprendera sostenerseen piecon los huesosquebrados. diego cortés 8
  9. 9. TODO ES INUTIL TODO ES ABSURDOTODOES HERMOSOnada mássólo el alma congelándosemientras afuera el mundoardeTODO ES INUTIL TODO ES UN MOVIMIENTO DESESPERADOno quiero sentido donde no lo hayno necesito forzar con mis dientes las cosas para amarlasno necesito saber si es para siempreno necesito entenderTODO ES INUTIL TODO ES ABSURDO TODO ES HERMOSOY SE DESGARRA SE DESNUDA SE DESMEMBRAY NO NOS QUEDANADAde todosiemprequedanadavacíohuecosobrehuecopero es demasiado hermosodemasiado hermososólo esoy con eso alcanza. diego cortés 9
  10. 10. Podrida manzana verde se acuesta junto a mí,al dormir en noche gris y solitaria.Parece unirme los párpados y hundirme profundo,hablarme en silencio y dejarme caer por allí...Me dice mentiras, me mira imponente,me roza la piel y come mi carne.Podrida manzana verde me sigue incansable,me burla en escena santa, confundiéndome.Desafina en mi oído casi sordo su canto sucio,me quema los labios su desabrido beso.Se alimenta de mi sangre,y respira de mi aire, ya un poco turbio, pesado, asfixiante.Podrida manzana verde que late en mi pulso,que observa en mis ojos, camina en mis pies,y crece en mi pecho de reprimida leche fresca,de útero dormido en vientre niño.Podrida manzana que manda, se hace amiga,me mima, me pudre y me acaba. María Fernanda Sattler 10
  11. 11. Esparcidos estaban sus restos por el piso.Sus restos, huesos, cenizas...El entendimiento llegaba tarde,el entendimiento, la comprensión, la aceptación...Vacío. Trataría de establecer un alto.Decidió girar y observar desde otro punto.Parecían su perfume, su pielparecían sus manos, su boca,todo lo que, trágicamente, ahí habíaparecía semejarse a la última imagenque tuvo frente a sí en el espejo,al levantarse hoy...¿Traición?... había quedado en seguir hasta el finFin. ¿Quién podía establecerlo?Pudo sentirse abatido, defraudado, feliz,una extraña mezcla irónica la invadía.Oscuridad... y su cuerpo resplandeciente aún.Su cuerpo elevado observando todo.Su cuerpo humano durmiendo (creyó)en las húmedas baldozas.En el tiempo del arrepentimiento,de la consulta, del perdón.Fin del tiempo de visión, de sensación,antes oscuro, ahora todo existente.Lejos del tiempo entonces,lejos del miedo, del frío, del recuerdo,lejos de la memoria, ya no pensaba.Ya estaba. Ya era. Habría sido y sería,hasta la hora de volver...y qué aseguraba que debería volver?. María Fernanda Sattler 11
  12. 12. HOYhoy nadie habla por nosotros.nadie habla de lo que nos da vida.y los que lo hacen están muertos.nadie habla por nosotros. y nosotros ya no podemos hablar. sólo gritar. gritar como un hombre conuna pierna amputada. como un niño con fiebre que llama a su madre.nadie habla con nuestra voz.por eso comenzamos a hablar.sólo para decirles esto.no la verdad. sino lo que escupe nuestro estómago.SUS VIDAS APESTAN.apestan a miedo. a culpa. a muerte.quizás las nuestras también. pero nosotros lo sabemos. y nuestro grito es el del hombre enfermo queintenta que la fiebre no lo domine, que lucha contra la enfermedad.ustedes. ustedes hacen que su vida sea la enfermedad. arrastran la peste y cubren todo con ella y lomatan y lo ensucian, cubren lo que aman y enferman al mundo y lo fuerzan a que sea lo que no es.y llaman VIDA a su enfermedad.y juzgan a los que luchan contra esa enfermedad. y los encierran. y los callan. y los llaman locos.USTEDES SON LOS LOCOS.nadie habla por nosotros.y ahora comenzamos a hablar.quizás nos equivocamos. pero lo que decimos es nuestro. nace de nuestros estómagos. de nuestrasangre.hablamos porque es nuestro derecho. nuestro deber.sin esperar nada.ustedes nunca cambiarán. nosotros nunca podremos ser cambiados. así es.sólo así.gritar por el grito mismo.no hay verdad. sólo esta necesidad que quema como sed.ustedes nunca cambiarán.lo sabemos.pero tampoco vivirán tan tranquilos.buenas noches. 12
  13. 13. aquí.crezco.donde el alma se calcina como un cerdo opaco.crezco de dolor.maduro de asco.y mi cuerpo. mis llagas.cubren cada rincónde este cuarto.donde vuelo. como un ángel y puedo ver todo.lo que aman. ver lo que muerden.no soy nada.no hay nada.nada para mí.somos algo. algo en un vientre.todo es terrible.nuestros cuerpos son terribles.y devoran carne de su propia carne.carne infeliz. agria. apestosa.y en el delirio. no podré callarles. no podré callar su grito.sus gritos. de abundancia. sus llantos que son risas.soy feo. soy agrio.es fácil fingir.hablarte es hablarme.golpearte es golpearme.puedo hacer magia. puedo crear.no puedo escapar a todo.nunca se puede. no todo se puede lograr.se puede amar.se puede odiar.no se puede olvidar.el estómago frunce. rompe.siempre tengo algo que no me deja pensar.les dejaré esto.estaré lejos.donde todo se llena. Federico Rubenacker 13
  14. 14. el asesino. golpea. golpea mi puerta.y no tengo nada.nada que darle.sólo me arrugo.pero no le interesa mi culpa.no.golpea.mi cara.mi pecho.nunca se le puede calmar.estoy aquí!. estoy aquí!. dentro de mi cuerpo.aquí!.como un feto. enfurecido.toda la madera. todo a su paso. muerde.y su arma es un bastardo.y me destruye.y la sangre llena sus ojos.y sus ojos me llenan a mí.se mancha. y arde.y mis piernas callan. caigo. y me arrastro. y él pega.y su bastardo gatilla y rompe. rompe. rompe. Federico Rubenacker 14
  15. 15. TOCARSEescribir mierda en sus cabezasescribírselas en sus pulmonesen su carneen sus paladarescon el amargo metal de su amor oxidado.la mierda que admiransu mierda.negar es afirmarviolar es ser violado.matar es matarse.coger es cogerse.tan sucio.mi manoentre la ropa.y el sudor.hago.hago lo que otros no hacen.entre la ropa.mastico.sin estar desnudo.sísin estarlo.semen.mi mano. la ropa.se manchan.como mi pecho.como mi espalda.como todo el cuerpo.y el azul entre las sábanasse mezclacomo un viejocomo un niñocomo un homosexual 15
  16. 16. como un hombrecomo un animaly yo lo aprieto.el mundo es asqueroso.y estoy sucio.y no limpio.sucio.siempre lo estaré.tiemblo.amarte es amarme. Federico Rubenacker 16
  17. 17. un hombre puede caercomo un vasoantes de que amanezcaenvuelto en paredesque asesinancon quietudcon el repetitivoruido de una goteray en silenciohasta terminaren un instantecomo siemprese termina. gustavo ponce 17
  18. 18. NOCHEConfidente denuestros másasquerosos deseosMADRE decucarachasratassuicidasasesinostrastornadosdesesperadoshumilladosladronesputasputosborrachosdrogadictosy de todosaquellos queprotejesbajo tu capapor ellosdamecomo hasta ahoraotra nueva esperanzadefalsasalvación. gustavo ponce 18
  19. 19. tan cortacuando se buscaque no alcanzasa distinguirlatan largacuando dueleirremediablecampo de batallasin conquistacastigosin crimenviajesin llegaday todossiguencon esperanzao sin ella. gustavo ponce 19
  20. 20. LA HERIDA SIEMPRE ESTA AHI SANGRANDO. EL DOLOR COMIENZA CUAN-DO SE ES CONSCIENTE DE ELLA. Es cómoda la “vida” del cobarde que se esconde de la realidad detrás de ilusionesque lo calman y lo hacen creer exitoso, amado y culto; cuando no es más que un dormidoprisionero del trabajo y del sexo; cuando no es más que un insensible consumidor de un “ar-te” que lo deja tranquilo consigo mismo; y un juez condenador del que le muestra todo lo fal-so y cobarde de su persona. Es necesario despertar a la vida. Tratar de ser libre, aunque nunca lo logremos,aunque la libertad no exista, hay que buscarla apasionadamente, sin miedo al dolor ni al fra-caso, enfrentar la vida de lleno, sin mentiras, sin armaduras. Para que otra cosa es la vida sino para vivirla y disfrutarla hasta el final. Y si es así,entonces por qué ser hipócritas con nosotros mismos y calmar el dolor o el placer que la vi-da nos da, con mentiras religiosas, científicas e intelectuales. Sólo soportando el dolor y disfrutando el placer a pleno, recibiremos tranquilamen-te a la muerte. El cobarde morirá con miedo, con un desesperante arrepentimiento, con una horri-ble tristeza. Porque es triste desperdiciar tanto en tan poco tiempo, porque es inútil tratar deescapar a lo inevitable e hipócrita intentar que no haya dolor cuando la herida sangra. 20
  21. 21. R O B E R T O A R L T Introducción a LOS LANZALLAMAS, 1931. Con “Los Lanzallamas” finaliza la novela de “Los siete locos”. Estoy contento de haber tenido la voluntad de trabajar, en condiciones bastante desfavora-bles, para dar fin a una obra que exigía soledad y recogimiento. Escribí siempre en redaccionesestrepitosas, acosado por la obligación de la columna cotidiana. Digo esto para estimular a los principiantes en la vocación, a quienes siempre les interesael procedimiento técnico del novelista. Cuando se tiene algo que decir, se escribe en cualquierparte. Sobre una bobina de papel o en un cuarto infernal. Dios o el Diablo están junto a uno dic-tándole inefables palabras. Orgullosamente afirmo que escribir, para mí, constituye un lujo. No dispongo, como otros es-critores, de rentas, tiempo o sedantes empleos nacionales. Ganarse la vida escribiendo es peno-so y rudo. Máxime si cuando se trabaja se piensa que existe gente a quien la preocupación debuscarse distracciones les produce surmenage. Pasando a otra cosa: Se dice de mí que escribo mal. Es posible. De cualquier manera, notendría dificultad en citar a numerosa gente que escribe bien y a quienes únicamente leen correc-tos miembros de sus familias. Para hacer estilo son necesarias comodidades, rentas, vida holgada. Pero, por lo general,la gente que disfruta tales beneficios se evita siempre la molestia de la literatura. O la encara co-mo un excelente procedimiento para singularizarse en los salones de sociedad. Me atrae ardientemente la belleza. ¡Cuántas veces he deseado trabajar una novela que, co-mo las de Flaubert, se compusiera de panorámicos lienzos...! Mas hoy, entre los ruidos de un edi-ficio social que se desmorona inevitablemente, no es posible pensar en bordados. El estilo requie-re tiempo, y si yo escuchara los consejos de mis camaradas, me ocurriría lo que les sucede a al-gunos de ellos: Escribiría un libro cada 10 años, para tomarme después unas vacaciones de diezaños por haber tardado diez años en escribir cien razonables páginas discretas. Variando, otras personas se escandalizan de la brutalidad con que expreso ciertas situacio-nes perfectamente naturales a las relaciones entre ambos sexos. Después, estas mismas colum-nas de la sociedad me han hablado de James Joyce, poniendo los ojos en blanco. Ello proveníadel deleite espiritual que les ocasionaba cierto personaje de “Ulises”, un señor que se desayuna-ba más o menos aromáticamente aspirando con la nariz, en un inodoro, el hedor de los excre-mentos que ha defecado un minuto antes. Pero James Joyce es inglés, James Joyce no ha sido traducido al castellano, y es de buengusto llenarse la boca hablando de él. El día que James Joyce esté al alcance de todos los bol- 21
  22. 22. sillos, las columnas de la sociedad se inventarán un nuevo ídolo a quien no leerán sino media do-cena de iniciados. En realidad, uno no sabe qué pensar de la gente. Si son idiotas en serio, o si se toman apecho la burda comedia que representan en todas las horas de sus días y sus noches. De cualquier manera, como primera providencia he resuelto no enviar ninguna obra mía ala sección de crítica literaria de los periódicos. ¿Con qué objeto? Para que un señor enfático en-tre el estorbo de dos llamadas telefónicas escriba para satisfacción de las personas honorables: “El señor Roberto Arlt persiste aferrado a un realismo de pésimo gusto, etc., etc.” No, no y no. Han pasado esos tiempos. El futuro es nuestro, por prepotencia de trabajo, crearemos nues-tra literatura, no conversando continuamente de literatura, sino escribiendo en orgullosa soledadlibros que encierran la violencia de un “cross” a la mandíbula. Sí, un libro tras otro, y “que los eu-nucos bufen”. El porvenir es triunfalmente nuestro. Nos lo hemos ganado con sudor de tinta y rechinar de dientes, frente a la “Underwood”, quegolpeamos con manos fatigadas, hora tras hora, hora tras hora. A veces se le caía a uno la ca-beza de fatiga, pero... mientras escribo estas líneas pienso en mi próxima novela. Se titulará: “Elamor brujo” y aparecerá en agosto del año 1932. Y que el futuro diga. 22
  23. 23. ANTONIN ARTAUD Autorretrato (1896 - 4 de Septiembre - 1996) 100 años de VIDA
  24. 24. no amamos la Poesía.nunca hemos amado la Poesía. nunca hemos amado las palabras, no jugamos con ellas.NO AMAMOS LA POESIA.amamos a Baudelaire, a Rimbaud, a Lautremont, a Bukowski, a Artaud.amamos sus vidas ardiendo hasta consumirse, amamos el calor que golpea nuestro pecho a travésde sus voces.El ARTE no importa.La POESIA no importa.Lo único que importa es la VIDA.Vida que atraviesa los ojos como el sol, que llena la boca como el viento.Vida que lastima y cura. Vida que nos asesina a cada segundo.Antonín Artaud no fue sólo un escritor.Fue un hombre. Un hombre sacudido por el dolor, herido por las mentiras del mundo en el que lo obli-gaban a vivir. Un hombre golpeado por las mismas tempestades que nos sacuden a todos.Las palabras sólo son un medio para tratar de encontrar las heridas de nuestra piel, de nuestra alma,para tratar de entenderlas.Gritar es una forma de no dejar que el alma muera.Artaud fue sólo un hombre. Pero él se atrevió a buscar. Desnudó todas las cosas tratando de encon-trar el remedio para esta vida enferma de mentiras y miedos, para esta vida que asesina las almas.Antonín Artaud no sólo escribió.Antonín Artaud luchó.Antonin Artaud vivio. 24
  25. 25. No podemos vivir eternamenterodeados de muertos y de muerte.Y si todavía quedan prejuicioshay que destruirlos “el deber”digo bien EL DEBERdel escritor, del poeta, no es ir a encerrarsecobardemente en un texto, un libro, una revistade los que ya nunca más saldrá, sino al contrariosalir afuera para sacudir para atacar a la conciencia pública si no ¿para qué sirve?¿Y para qué nació? A.A. 25
  26. 26. D onde los otros proponen obras yo no pretendo más que mostrar mi espíritu. La vida es quemar preguntas. No concibo una obra separada de la vida. No quiero la creación separada. Ni concibo al espíritu separado de sí mismo. Cada una de mis obras,cada uno de los proyectos de mí mismo, cada una de las heladas floraciones de mi alma fluye babosa-mente en mí. Me reconozco tanto en una carta escrita para explicar el estrechamiento íntimo de mi ser y la insen-sata castración de mi vida, como en un ensayo exterior a mí, que surge como un engendro indiferentede mi espíritu. Sufro porque el Espíritu no esté en la Vida y porque la Vida no esté en el Espíritu, sufro por el Espí-ritu-Organo, por el Espíritu-traducción, o el Espíritu-intimidación-de-las-cosas para hacerlas volver alEspíritu. Suspendo en la vida este libro, quiero que sea mordido por las cosas exteriores, y sobre todo por lossobresaltos acechantes, por todas las oscilaciones de mi yo por venir. Todas estas páginas se arrastran como témpanos en el espíritu. Perdonad mi libertad absoluta. Meniego a hacer diferencias entre los minutos de mí mismo. No acepto un espíritu programado. Es necesario acabar con el Espíritu y con la literatura. El Espíritu y la Vida se comunican en todassus fases. Quisiera hacer un Libro que moleste a los hombres, que sea como una puerta abierta y quelos lleve hacia donde ellos jamás consentirían llegar, simplemente una puerta enfrentada con la reali-dad. Y esto no es más prefacio a un libro, que los poemas que lo jalonan o la enumeración de todas lasfurias del malestar. Esto no es más que un témpano mal tragado. Es necesario que comprendamos que toda la inteligencia no es más que una vasta eventualidad, yque podemos perderla, no como el alienado que está muerto, pero sí como un ser vivo que está en lavida y que siente sobre sí la atracción y el soplo (de la inteligencia, no de la vida). Las titilaciones de la inteligencia y ese brusco vuelco de las partes. Las palabras a medio camino de la inteligencia. Esa posibilidad de pensar hacia atrás y de injuriar de golpe a su mente. Ese diálogo en la mente. La absorción, la ruptura total. Y de golpe, ese hilo de agua sobre un volcán, la caída tenue y retardada del espíritu. Toda escritura es una porquería. La gente que surge de la vaguedad para tratar de precisar como quiera que sea lo que sucede en unpensamiento, es una cochina. Toda la gente de letras es cochina, y especialmente en estos momentos. Todos los que tienen puntos de referencia en la mente, es decir, en cierto lado de la cabeza, sobrepuntos bien localizados del cerebro, todos esos que son maestros de su lengua, para quienes las pa-labras tienen un sentido, todos esos para quienes las palabras tienen un sentido, para quienes existenaltitudes en el alma, y corrientes en el pensamiento, aquellos que son espíritus de su época y han nom-brado sus corrientes de pensamiento, pienso en sus trabajos precisos y en ese rechinar de autómata 26
  27. 27. que devuelve a todos los vientos su espíritu, — son unos cochinos. Aquellos para los que ciertas palabras guardan un sentido, y ciertas maneras de ser, los que creanperfectas formas, para los que los sentimientos tienen clases, y que discuten sobre cualquier grado desus hilarantes clasificaciones, los que todavía creen en “términos”, los que remueven las ideologías quetienen prestigios en la época, aquellos de quienes las mujeres hablan bien, y también las mujeres quehablan tan bien, y que hablan de las corrientes de la época, los que todavía creen en una orientacióndel espíritu, los que siguen caminos, que agitan nombres, que hacen gritar a las páginas de los libros, — esos son los peores cochinos. ¡Está usted infundado, joven! No, yo pienso en los críticos barbados. Y yo se lo he dicho: sin obras, sin lengua, sin palabras, sin espíritu, nada. Nada, salvo un bello Pesa-Nervios. Una especie de estación incomprensible y erguida en medio de todo en el espíritu. Y no esperen que les nombre ese todo, en cuántas partes se divide, que les dé su peso, que cami-ne, que me ponga a discutir sobre ese todo, y que, discutiendo, me pierda y que así, sin saberlo, meponga a PENSAR, —y que se ilumine, que viva, que se adorne de una multitud de palabras, bien im-pregnadas de sentido, todas diversas, y capaces de poner al día todas las aptitudes, todos los maticesde un pensamiento penetrante e hipersensible. Ah esos estados que uno jamás nombra, esas eminentes situaciones del alma, ah esos intervalos delespíritu, ah esos minúsculos fracasos que son el pan diario de mis horas, ah ese pueblo hormiguean-te de datos, —son siempre las mismas palabras utilizadas y realmente no doy la apariencia de mover-me mucho en mi pensamiento, pero me muevo más que usted, barbas de asno, cerdos oportunos, ma-estros del falso verbo, tejedores de retratos, folletinistas, herbolarios, entomólogos, plaga de mi lengua. Os lo he dicho, no tengo ya mi lengua, pero eso no es una razón para que persistan, para que seobstinen en mi lengua. Vamos, dentro de diez años, seré comprendido por los que harán lo que ustedes hoy hacen. Enton-ces conocerán mis géiseres, verán mis heladas, habrán aprendido a desnaturalizar mis venenos, reve-larán mis juegos del alma. Entonces todos mis cabellos serán colados en la cal, todas mis venas mentales, entonces percibiránmi bestiario, y mi mística se convertirá en un sombrero. Entonces verán humear las junturas de las pie-dras y arborescentes ramos de ojos mentales cristalizarán en glosarios, entonces verán cuerdas, com-prenderán la geometría sin espacios, y aprenderán lo que es la configuración del espíritu, comprende-rán cómo he perdido el espíritu. Entonces comprenderán por qué mi espíritu no está aquí, verán todas las lenguas agotarse, todoslos espíritus desecarse, todas las lenguas endurecerse, las figuras humanas se aplastarán, se desin-flarán, como aspiradas por ventosas desecantes, y esa lubricante membrana continuará flotando en elaire, esa membrana lubricante y cáustica, esa membrana de doble grosor, de múltiples grados, de grie-tas infinitas, esa melancólica y vidriosa membrana, pero tan sensible, tan oportuna también, tan capazde multiplicarse, de desdoblarse, de retorcerse en su espejismo de grietas, o de sentidos, de estupefa-cientes, de irrigaciones penetrantes y virulentas, entonces todo eso parecerá bien y yo no tendré necesidad de hablar.• A.A. 27
  28. 28. LOS ENFERMOS Y LOS MÉDICOSLa enfermedad es un estado,la salud no es sino otro,más desgraciado,quiero decir más cobarde y más mezquino.No hay enfermo que no se haya agigantado,no hay sano que un buen día no haya caído en la traición, porno haber querido estar enfermo, como algunos médicos quesoporté.He estado enfermo toda mi vida y no pido más que continuar estándolo.pues los estados de privación de la vida me han dado siempre mejores indicios sobre laplétora de mi poder que las creencias pequeñoburguesas de que:BASTA LA SALUDPues mi ser es bello pero espantoso. Y sólo es bello porque es espantoso.Espantoso, espanto, formado de espantoso.Curar una enfermedad es criminalSignifica aplastar la cabeza de un pillete mucho menos codicioso que la vidaLo feo con-suena. Lo bello se pudre.Pero enfermo, no significa estar dopado con opio, cocaína o morfina.Y es necesario amar el espanto de las fiebres.la ictericia y su perfidiamucho más que toda euforia.Entonces la fiebre, la fiebre ardiente de mi cabeza,—pues estoy en estado de fiebre ardiente desde hace cincuentaaños que tengo de vida—me darámi opio,—este ser—éstecabeza ardiente que llegaré a ser, opio de la cabeza a los pies.Pues,la cocaína es un hueso, 28
  29. 29. la heroína, un superhombre de hueso.Ca itrá la sará cafenaCa itrá la sará cafáy el opio es esta cuevaesta momificación de sangre cava,este residuo de esperma de cueva,esta excrementación de viejo pillete,esta desintegración de un viejo agujero,esta excrementación de un pillete,minúsculo pillete de ano sepultado,cuyo nombre es:mierda, pipí,Con-ciencia de las enfermedades.Y, opio de padre a higa,higa, que a su vez, va de padre a hijo,—es necesario que su polvillo vuelva a ticuando tu sufrir sin lecho sea suficiente.Por eso consideroque es a mí, enfermo perenne,a quien corresponde curar a todo los médicos,—que han nacido médicos por insuficiencia de enfermedad—y no a médicos ignorantes de mis estados espantosos de enfermo,imponerme su insulinoterapia,salvación de un mundo postrado.• A.A. 29
  30. 30. CARTA A LOS RECTORES DE LAS UNIVERSIDADES EUROPEASSeñor Rector:En la estrecha cisterna que llamáis “Pensamiento” los rayos de espíritu se pudren como parvas depaja.Basta de juegos de palabras, de artificios de sintaxis, de malabarismos formales; hay que encontrar—ahora— la gran Ley del corazón, la Ley que no sea una ley, una prisión, sino una guía para elespíritu perdido en su propio laberinto. Más allá de aquello que la ciencia jamás podrá alcanzar, allídonde los rayos de la razón se quiebran contra las nubes, ese laberinto existe, núcleo en el que con-vergen todas las fuerzas del ser, las últimas nervaduras del espíritu. En ese dédalo de murallasmovedizas y siempre trasladadas, fuera de todas las formas conocidas de pensamiento, nuestroespíritu se agita espiando sus más secretos y espontáneos movimientos, esos que tienen un carácterde revelación, ese aire de venido de otras partes, de caído del cielo.Pero la raza de los profetas se ha extinguido. Europa se cristaliza, se momifica lentamente dentro delas ataduras de sus fronteras, de sus fábricas, de sus tribunales, de sus Universidades. El espíritu“helado” cruje entre las planchas minerales que lo oprimen. Y la culpa es de vuestros sistemas enmo-hecidos, de vuestra lógica de dos y dos son cuatro; la culpa es de vosotros —Rectores— atrapadosen la red de los silogismo. Fabricáis ingenieros, magistrados, médicos a quienes escapan los ver-daderos misterios del cuerpo, las leyes cósmicas del ser; falsos sabios , ciegos en el más allá , filó-sofos que pretenden reconstruir el espíritu. El más pequeño acto de creación espontánea constituyeun mundo más complejo y mucho más revelador que cualquier sistema metafísico.Dejadnos, pues, señores; sois tan sólo usurpadores. ¿Con qué derecho pretendéis canalizar lainteligencia y extender diplomas de saber?Nada sabéis de la naturaleza del hombre, ignoráis sus más ocultas y esenciales ramificaciones, esashuellas fósiles tan próximas a nuestros propios orígenes, esos rastros que a veces alcanzamos alocalizar en los yacimientos más oscuros de nuestro cerebro.En nombre de vuestra propia lógica, os decimos: la vida apesta, señores. Contemplad por un instantevuestros rostros, y considerad vuestros productos. A través de las cribas de vuestros diplomas, pasauna juventud demacrada, perdida. Sois la plaga de un mundo, señores, y buena suerte para esemundo, pero que al menos no se considere a la cabeza de la humanidad.• A.A. 30
  31. 31. CARTA A LOS DIRECTORES DE ASILOS DE LOCOSSeñores:Las leyes, las costumbres, les conceden el derecho de medir el espíritu. Esta jurisdicción soberana yterrible, ustedes la ejercen con su entendimiento. No nos hagan reír. La credulidad de los pueblos ci-vilizados, de los especialistas, de los gobernantes, reviste a la psiquiatría de inexplicables luces so-brenaturales. La profesión que ustedes ejercen está juzgada de antemano. No pensamos discutir aquíel valor de esa ciencia, ni la dudosa realidad de las enfermedades mentales. Pero por cada cien pre-tendidas patogenias, donde se desencadena la confusión de la materia y el espíritu, por cada cien cla-sificaciones donde las más vagas son también las únicas utilizables, ¿cuántas nobles tentativas sehan hecho para acercarse al mundo mental en el que viven todos aquellos que ustedes han encerra-do? ¿Cuántos de ustedes, por ejemplo, consideran que el sueño del demente precoz o las imágenesque lo acosan, son algo más que una ensalada de palabras?No nos sorprende ver hasta qué punto ustedes están por debajo de una tarea para la que sólo haymuy pocos predestinados. Pero nos rebelamos contra el derecho concedido a ciertos hombres —in-capacitados o no— de dar por terminadas sus investigaciones en el campo de la mente con un vere-dicto de prisión perpetua.¡Y qué encarcelamiento! Se sabe —nunca se sabrá lo suficiente— que los asilos, lejos de ser “asilos”,son cárceles horrendas donde los recluidos proveen mano de obra gratuita y cómoda, y donde la bru-talidad es norma. Y ustedes toleran todo esto. El hospicio de alienados, bajo el amparo de la cienciay de la justicia, es comparable a los cuarteles, a las cárceles, a los presidios.No nos referimos aquí a las internaciones arbitrarias, para evitarles las molestias de un fácil desmen-tido.Afirmamos que gran parte de sus internados —completamente locos según la definición oficial— es-tán también recluidos arbitrariamente. Y no podemos admitir que se impida el libre desenvolvimientode un delirio, tan legítimo y lógico como cualquier otra serie de ideas y de actos humanos. La repre-sión de las reacciones antisociales es tan quimérica como inaceptable en principio. Todos los actosindividuales son antisociales. Los locos son las víctimas individuales por excelencia de la dictadurasocial. Y en nombre de esa individualidad, que es patrimonio del hombre, reclamamos la libertad deesos galeotes de la sensibilidad, ya que no está dentro de las facultades de la ley el condenar a en-cierro a todos aquellos que piensan y obran.Sin insistir en el carácter verdaderamente genial de las manifestaciones de ciertos locos, en la medi-da de nuestra aptitud para estimarlas, afirmamos la legitimidad absoluta de su concepción de la rea-lidad y de todos los actos que de ella se derivan.Esperamos que mañana por la mañana, a la hora de la visita médica, recuerden ésto, cuando tratende conversar sin léxico con esos hombres sobre los cuales —reconózcanlo— sólo tienen la superio-ridad que da la fuerza.• A.A. 31
  32. 32. “Había allí, hacia el fondo de la sala -de esa querida, vieja sala del VieuxColombier que podía contener alrededor de 300 personas- una media doce-na de graciosos llegados a esa sesión con la esperanza de bromear. Oh, yalo creo que hubiesen recogido los insultos de los amigos fervientes de Artauddistribuidos por toda la sala. Pero no: después de una tímida tentativa dealboroto ya no hubo que intervenir. Asistíamos a ese espectáculo prodigioso:Artaud triunfaba. Hacía mucho que yo conocía a Artaud y también su desam-paro y su genio. Nunca hasta entonces me había parecido más admirable.De su ser material nada subsistía sino lo expresivo. Su alta silueta desgarba-da, su rostro consumido por la llama interior, sus manos de quien se ahoga,ya extendidas hacia un inasible socorro, ya cubriendo estrechamente su cara,todo en él narraba la abominable miseria humana, una especie de conde-nación inapelable, sin otra escapatoria posible que un lirismo arrebatado delque llegaban al público sólo fulgores obscenos, imprecatorios y blasfemos. Larazón retrocedía derrotada: no sólo la suya sino la de toda la concurrencia. Yanadie tenía ganas de reír y además Artaud nos había sacado las ganas de reírpor mucho tiempo. Al terminar esa memorable sesión, el público callaba.¿Qué se hubiera podido decir? Se acababa de ver a un hombre miserable,atrozmente sacudido por un dios...” André Gide, comentario sobre un monólogo de Antonín Artaud de 13 de enero de 1947. 32
  33. 33. Antonín ArtaudEl muchacho sostiene la pistola sobre la cabeza de Diostomá esto vaca sagradapon la crueldad en accióndeja que el carnicero haga una reverencialas palabras del viejo, calientes cuchillos blancosrebanando a través de la manteca carcomidala manteca es el corazónel alma rancia repiqueteanteArañar pinturas en las paredes del asilouñas rotas y paloshipodérmica hipodérmica hipodérmicaPARCHE ROJOel veneno de un hombre es la carne de otrola agonía de un hombre el trato del otroArtaud vivía con su cuello, situadofirmemente en el lazoojos negros con dolormiembros acalambrados, contorsionadosel teatro y su doblelo inválido y lo abortadoESOS INDIOS MASTURBANDOSE EN ESTOS HUESOS. Letra y Música: BAUHAUS Traducción: Gabriel Castro 33
  34. 34. Antonín Artaud4 de setiembre de 1896 - 4 de marzo de 1948

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