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UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL NORTE
FACULTAD DE HUMANIDADES, ESCUELA DE PSICOLOGÍA
MAGISTER EN PSICOLOGIA SOCIAL

ESTADO DE ...
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ESTADO DE SALUD REAL Y PERCIBIDO Y SU RELACIÓN CON
BIENESTAR PSICOLÓGICO Y CALIDAD DE VIDA EN TRABAJADORES DE
EMPRESAS ...
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I.

INTRODUCCIÓN

Tradicionalmente la “administración científica del trabajo” se centraba en buscar la
especialización ...
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inteligencia emocional como los temas en los que habría que focalizar la atención
investigativa”, bajo el fundamento de...
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Díaz, 2010). Los estudios reflejan una retroalimentación mutua entre ambos conceptos
(Moyano Díaz, et.al., 2010).
Tanto...
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De acuerdo a Verbrugge y Jette (1993, citado en Azpiazu et.al. 2010), la percepción de
salud estaría determinada por la...
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ANTECEDENTES TEÓRICOS

A continuación presento los principales antecedentes conceptuales y teóricos utilizados
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en aumento, también lo hace la complejidad de su definición. Es por ello que no existe
un única definición de CV (Leva,...
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Bajo esta perspectiva, la CV se obtiene a través de la suma de los puntajes obtenidos de
la medición objetiva de las co...
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con esta definición, cambios en los valores, en las condiciones de vida o en la
percepción, pueden provocar cambios en ...
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percibe aspectos particulares de su vida, utilizándose para ello variados instrumentos
(Bradley et al., 2010 citado en...
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dominios específicos de la vida. Por su parte, el componente afectivo se refiere a la
presencia de sentimientos positi...
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esperanza de vida y el nivel educacional. Tomando en cuenta estos criterios, Chile se ha
ubicado recientemente en el p...
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teniendo una media de 5 en un máximo de 7 puntos, el cual representa la opción máxima
muy bueno. Sin embargo, el 25% d...
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El desarrollo de indicadores de bienestar humano fue evolucionando desde la vertiente
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de vida. Los primeros estudios sobre esta temática intentaron resolver preguntas tales
como ¿por qué algunas personas ...
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personal hasta la experiencia vital de fracaso. Este componente es más estable, se
mantiene en el tiempo e impregna la...
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puede definir como bienestar cuando predominan los afectos positivos más que
los negativos.
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de manera profunda con el autoconocimiento y la manera en que las personas se
evalúan a sí mismas.
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Alta calidad de...
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metas que permitan a las personas dar sentido a su existencia (Ryff, 1989b citado
en Gallardo y Salazar, 2010).
3.2.4....
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cuyos niveles de satisfacción con la vida se encuentran resueltos, de aquellos sujetos que
viven en países menos desar...
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satisfecha con la vida que tiene y simultáneamente estar enfermo. Del mismo modo, se
puede no estar enfermo o estar sa...
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3.1 Pregunta de Investigación
El presente estudio intenta dar respuesta a la siguiente pregunta de investigación: ¿Exi...
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

Establecer si existe relación entre la salud real y percibida y el bienestar
psicológico y la calidad de vida en tr...
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3.5.1 Salud real y percibida y su relación con bienestar psicológico y calidad de vida
En cuanto a la relación entre s...
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H2.1: La percepción de salud mental y la percepción de salud física tienen el
poder de predecir el bienestar psicológi...
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autores sugieren que no existirían diferencias en la CV entre crónicos y no crónicos o
bien que existirían diferencias...
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H8: A medida que aumentan los niveles de bienestar psicológico, aumentan los
niveles de calidad de vida.
3.5.4. Relaci...
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En Chile la minería es un campo laboral altamente relevante, del cual se obtienen los
mayores ingresos económicos del ...
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El estrés laboral y la ansiedad.

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Exposición a productos químicos peligrosos como: ácidos, asbestos, altas
tempe...
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A continuación se exponen en forma detallada los aspectos relevantes a considerar
durante la etapa empírica de la inve...
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psicológica a los trabajadores para poder desempeñar cualquier cargo que se encuentre
en altura geográfica, con una al...
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Componente Mental (MCS). El cuestionario está validado para la población chilena y se
utilizó en la Encuesta de Calida...
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amplio de personas en un tiempo limitado, porque es de fácil comprensión para el
encuestado y porque está validado en ...
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cuales los participantes debieron responder su grado de acuerdo o desacuerdo, utilizando
un formato de respuesta tipo ...
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elemental para poder determinar valores de base para las variables recolectadas a través
de la muestra de orina y sang...
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VIII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Ardila, R. (2010). Prólogo. En Moyano Díaz, E. (Ed.). Calidad de vida y psicología en...
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Espinoza, I.; Osorio, P.; Torrejón, M.; Lucas-Carrasco, R. y Bunout, D. (2008).
Validación del cuestionario de calidad...
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Urzúa, A. (2010). Calidad de Vida relacionada con la Salud: Aspectos conceptuales.
Revista Médica de Chile 138, 358-36...
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  1. 1. 0 UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL NORTE FACULTAD DE HUMANIDADES, ESCUELA DE PSICOLOGÍA MAGISTER EN PSICOLOGIA SOCIAL ESTADO DE SALUD REAL Y PERCIBIDO Y SU RELACIÓN CON BIENESTAR PSICOLÓGICO Y CALIDAD DE VIDA EN TRABAJADORES DE EMPRESAS PROVEEDORAS DE SERVICIOS A LA MINERÍA Seminario de Tesis para optar al grado de Magister en Psicología Social Profesor Guía: Dr. Alfonso Urzúa Morales ALUMNO: LUIS PIQUIMIL ARDILES Antofagasta, Chile, 2013
  2. 2. 1 ESTADO DE SALUD REAL Y PERCIBIDO Y SU RELACIÓN CON BIENESTAR PSICOLÓGICO Y CALIDAD DE VIDA EN TRABAJADORES DE EMPRESAS PROVEEDORAS DE SERVICIOS A LA MINERÍA DE GRAN ALTURA GEOGRÁFICA RESUMEN La presente investigación tiene por propósito establecer si existe relación entre el estado de salud real y percibida y el bienestar psicológico y la calidad de vida en 253 trabajadores de empresas proveedoras de servicio a la minería que se hayan realizado su Examen de Gran Altura Geográfico en la clínica de salud ocupacional Labonort Salud S.A., durante los meses de Julio a Septiembre. Para ello, se utilizaron los cuestionarios GHQ-12, SF-12, WHOQOL-BREF y la Escala de Bienestar Psicológico de Ryff. Además, se obtuvo permiso con la institución de salud para tener acceso a la Ficha Personal de cada trabajador y al Informe Médico de Aptitud Geográfica.
  3. 3. 2 I. INTRODUCCIÓN Tradicionalmente la “administración científica del trabajo” se centraba en buscar la especialización y eficiencia que podían demostrar los trabajadores en tareas particulares, específicas y fragmentadas. Para ello, existía una jerarquía organizacional marcada y rígida, sobredependencia de las reglas, los procedimientos y la jefatura, y un bajo nivel de relaciones socioafectivas entre los compañeros de trabajo. Este modo de organizar y ejecutar el trabajo provocaba insatisfacción laboral, rotación y ausentismo a nivel organizacional (Davis y Newtrom, 1991 citado en Moyano Díaz, Nuñez y Jiménez, 2010). No obstante, cambios importantes en el trabajo emergieron a partir de las últimas décadas del siglo XX (Cascio, 2003; Greenhaus, 2003), puesto que tanto en EE.UU. como en Europa surge una especial preocupación por la calidad de vida de los trabajadores y la humanización del trabajo, a través de los enfoques sociotécnicos y la democracia industrial (Torres y Tomas, 2002). El contrato psicológico entre empleadores y empleados fue evolucionando desde modelos taylorianos con un concepto de individuo centrado en la producción, hacia modelos de empresa con un enfoque humanista, donde el trabajador es concebido como un ser humano que no solo busca la satisfacción de sus necesidades básicas, sino que además posee otras dimensiones de interés y motivación (Chiavenato, 2009). En la actualidad, las empresas intentan proveerle al trabajador condiciones que faciliten su desarrollo integral (Torres y Tomas, 2002). El trabajo trasciende la esfera estrictamente económica, para permear otros aspectos de la vida de las personas y las comunidades, tanto en la experiencia individual como colectiva (Blanch, 1996 citado en Moyano Díaz y Jiménez, 2010). La tradicional psicología del trabajo enfocaba el estudio en “la baja motivación, las pérdidas, el burnout (estar quemado o fundido) o estrés, la desvinculación, la cesantía, el abuso administrativo o de la dirección, la discriminación, etc.”. En cambio, la actual psicología positiva “propone a la empatía, el valor, la resiliencia, el optimismo y la
  4. 4. 3 inteligencia emocional como los temas en los que habría que focalizar la atención investigativa”, bajo el fundamento de que la felicidad de los empleados afectaría de modo positivo a la producción (Moyano Díaz y Jiménez, 2010, p. 44). Con este nuevo enfoque se busca rediseñar el trabajo de manera que se integren los objetivos personales con los organizacionales, permitiendo una mayor participación, autonomía y compromiso de las personas (Davis y Newtrom, 1991 citado en Moyano Díaz, et.al., 2010). De esta manera, al aumentar la calidad de vida (CV) de los trabajadores, se espera un efecto positivo sobre su desempeño y nivel de producción, pero más aún sobre salud y bienestar general (de la Rosa, Hernández y Pérez, 1999 citado en Moyano Díaz, et.al., 2010). Al respecto, cabe destacar que la CV puede definirse como: “el estado de satisfacción general, derivado de la realización de las potencialidades de las personas, con aspectos subjetivos (intimidad, expresión emocional, seguridad percibida, productividad personal y salud percibida) y con aspectos objetivos (bienestar material, relaciones armónicas con el ambiente físico y social y con la comunidad y salud objetivamente considerada” (Ardila, 2010, p. 10). De acuerdo con esta definición, la CV sería una evaluación del nivel de vida basada tanto en indicadores “objetivos” como en la percepción individual de esta situación, a menudo equiparada con el término de bienestar (well-being) (Palomba, 2002). Así, la dimensión objetiva de la CV refiere a la disponibilidad de bienes y servicios, mientras la dimensión subjetiva refiere a la valoración de aquellos bienes y servicios en relación con la propia vida (Moyano Díaz y Ramos, 2010). La CV incluye al bienestar como componente subjetivo del concepto (Moyano Díaz, et.al., 2010), el que a su vez estaría conformado tanto por aspectos cognitivos como afectivos (Diener, 1994). El componente cognitivo del bienestar sería la satisfacción vital, mientras que el componente afectivo hace alusión a la presencia de sentimientos positivos, lo que algunos autores denominan felicidad (Arita, 2005 citado en Moyano
  5. 5. 4 Díaz, 2010). Los estudios reflejan una retroalimentación mutua entre ambos conceptos (Moyano Díaz, et.al., 2010). Tanto felicidad como bienestar están asociados a salud física y mental, y por lo tanto, se tornan factores protectores de depresión y suicidio, entre otros fenómenos psicopatológicos (Moyano Díaz y Ramos, 2010). Por ello, es posible afirmar que el estado de salud de las personas es uno de los principales determinantes de su calidad de vida (Azpiazu, Cruz, Villagrasa, Abanades, García y Alvear, 2010). Por otro lado, de acuerdo a Lyubomirsky, King y Diener (2005 citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010), diversos estudios señalan que las personas que presentan un alto afecto positivo (felices) reportan menos sintomatología en el ámbito de la salud física y mental, y mejor funcionamiento social. De esta manera, el impacto de la salud depende de la percepción que tiene la persona sobre su situación particular en la vida, donde una mala salud podría influir negativamente en el bienestar si interfiere en la consecución de metas personales (Diener, Suth, Lucas y Smith, 1999 citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010). No obstante a lo anterior, los estudios que vinculan salud y bienestar sugieren que la relación entre ambas variables no es directa, ya que las medidas objetivas de saludenfermedad y el bienestar pueden estar medidas por factores intervinientes como por ejemplo la adaptación a la enfermedad, la comparación social que se realiza y la importancia que cada quien le da a su estado de salud (Barrientos, 2005). Según Johnson y Wolinsky (1993, citado en Azpiazu et.al. 2010) la enfermedad produce un deterioro físico que conduce a una limitación para realizar actividades o comportamientos habituales, lo cual finalmente repercutirá en la percepción del propio estado de salud. Por ejemplo, el solo conocimiento de padecer una enfermedad, independiente del deterioro físico que produzca, puede dar lugar a un cambio en las actividades o comportamientos de la persona y con ello un empeoramiento en la percepción de su salud (Azpiazu et.al. 2010).
  6. 6. 5 De acuerdo a Verbrugge y Jette (1993, citado en Azpiazu et.al. 2010), la percepción de salud estaría determinada por la dificultad que una persona enferma tiene para desempeñar su rol social, siendo el grado de discapacidad uno de los factores que influyen sobre la calidad de vida de las personas y dependiendo éste de la interrelación entre la persona y su ambiente. De acuerdo a estos autores, “la discapacidad para una determinada actividad ocurre cuando la capacidad personal para esa actividad no puede satisfacer la demanda del ambiente, de modo que la discapacidad puede disminuir tanto aumentando la capacidad como disminuyendo la demanda” (p. 684). Según Urzúa (2008), los estudios realizados en esta área no son concluyentes, ya que aun cuando la gran mayoría de los investigadores reporta la presencia de una enfermedad crónica como un elemento modulador de la CV, algunos autores sugieren que no existirían diferencias en la CV entre crónicos y no crónicos (Cassileth et al., 1984 citado en Urzúa, 2008), o bien que existirían diferencias dada la condición o tipo de cronicidad En consecuencia, mediante la presente propuesta pretendo analizar el estado real de salud de los trabajadores y compararlo con el estado de salud percibido por ellos mismos, con el propósito de establecer la relación que poseen dichas variables con la Calidad de Vida y el Bienestar Psicológico en trabajadores de empresas prestadoras de servicios a la minería que hayan realizado su examen preocupacional de gran altura geográfica válido para desempeñarse hasta 3.500 m.s.n.m. Dado que tanto la CV como el bienestar están determinados por un gran número de factores que se combinan e intervienen en distintos niveles (Diener, 1994 citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010), es poco probable que un grupo reducido de variables pueda explicar su variabilidad. Sin embargo, debido a la disparidad de resultados encontrados en el análisis de las variables en culturas anglosajonas, el insuficiente reporte de resultados sobre esta temática en la cultura latinoamericana y una notoria ausencia de estudios empíricos en el país, resulta interesante medir cómo la salud real y percibida de las personas se relaciona con su CV y su BP.
  7. 7. 6 II. ANTECEDENTES TEÓRICOS A continuación presento los principales antecedentes conceptuales y teóricos utilizados en el presente reporte de investigación, entre los que destacan: Calidad de Vida, Bienestar Psicológico y su relación el Estado de salud. 3.1. Calidad de Vida El concepto CV emerge con la finalidad de “señalar las diferencias entre nivel de vida – bienes y recursos que un sujeto posee y de los que puede hacer uso – y la valoración personal y por tanto subjetiva, que cada sujeto hace de esos bienes y recursos (Giner y cols., 2011 citado en Moyano Díaz, Núñez y Jiménez, 2010, p. 30). El estudio de la CV permite conocer la percepción de un individuo de su posición en la vida, en el contexto cultural y el sistema de valores en que vive, en relación con sus metas, objetivos, expectativas, valores y preocupaciones (Ministerio de Salud [MINSAL], 2006). De esta manera, la Organización Mundial de la Salud (OMS) (1992), define a la CV como la percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus objetivos, sus expectativas, sus normas e inquietudes. Es un concepto amplio influido de modo complejo por la salud física del sujeto, su estado psicológico, su nivel de independencia, sus relaciones sociales, así como por su relación con el entorno. En esta evaluación subjetiva convergen múltiples dimensiones y factores que incluyen aspectos relacionados con la satisfacción hacia distintos aspectos de la vida, percepción del entorno, uso de redes de apoyo social, factores de riesgo, conducta sexual y condiciones laborales, entre otros, (Ministerio de Salud, 2006). 3.1.1. Definiciones de CV La expresión “calidad de vida” es utilizada con gran énfasis tanto en el lenguaje común como en distintas disciplinas que se ocupan de estudiar los complejos problemas económicos, sociales, ambientales, territoriales y de relaciones que caracterizan a la sociedad moderna. Al mismo tiempo que el uso de la expresión “calidad de vida” sigue
  8. 8. 7 en aumento, también lo hace la complejidad de su definición. Es por ello que no existe un única definición de CV (Leva, 2005). En la Tabla 1 se presentan las principales definiciones aportadas por diversos autores al referirse a la CV (Urzúa y Caqueo, 2012, p. 63). Referencia Ferrans (1990b) Definición Propuesta Calidad de vida general definida como el bienestar personal derivado de la satisfacción o insatisfacción con áreas que son importantes para él o ella. Hornquist (1982) Define en términos de satisfacción de necesidades en las esferas física, psicológica, social, de actividades, material y estructural. Shaw (1977) Define la calidad de vida de manera objetiva y cuantitativa, diseñando una ecuación que determina la calidad de vida individual: QL=NE x (H+S), en donde NE representa la dotación natural del paciente, H la contribución hecha por su hogar y su familia a la persona y S la contribución hecha por la sociedad. Críticas: la persona no evalúa por sí misma, segundo, no puede haber cero calidad de vida. Lawton (2001) Evaluación multidimensional, de acuerdo a criterios intrapersonales y socio-normativos, del sistema personal y ambiental de un individuo. Haas (1999) Evaluación multidimensional de circunstancias individuales de vida en el contexto cultural y valórico al que se pertenece. Bigelow et al., Ecuación en donde se balancean la satisfacción de necesidades y (1991) la evaluación subjetiva de bienestar. Calman (1987) Satisfacción, alegría, realización y la habilidad de afrontar… medición de la diferencia, en un tiempo, entre la esperanza y expectativas de una persona con su experiencia individual presente. Martin & Stockler Tamaño de la brecha entre las expectativas individuales y la (1998) realidad a menor intervalo, mejor calidad de vida. Opong et al., (1987) Condiciones de vida o experiencia de vida. Tabla 1. Diversas definiciones para el concepto de calidad de vida. Tal como se ha visto, no existen definiciones únicas sobre el concepto de CV, sin embargo, con fines didácticos estas definiciones pueden ser agrupadas en distintas categorías (Borthwick-Duffy, 1992 citado en Urzúa y Caqueo, 2012; Felce & Perry, 1995 citado en Urzúa y Caqueo, 2012): 3.1.1.1. CV como Condiciones de Vida.
  9. 9. 8 Bajo esta perspectiva, la CV se obtiene a través de la suma de los puntajes obtenidos de la medición objetiva de las condiciones de vida de una persona, tales como salud física, condiciones de vida, relaciones sociales, actividades funcionales u ocupación. Este tipo de definición permitiría comparar a una persona con otra desde indicadores estrictamente objetivos, sin embargo, al ser indicadores tan objetivos pareciera que apuntan más una cantidad que CV (Hollanflsworth, 1988 citado en Urzúa y Caqueo, 2012). 3.1.1.2. CV como Satisfacción con la Vida. Bajo este marco, se considera a la CV como un sinónimo de satisfacción personal. Así, la CV sería la sumatoria de la satisfacción en los diversos dominios de la vida. Según Urzúa y Caqueo (2012), este grupo de definiciones (…) “(…) también tiene sus detractores, ya que al otorgar el principal foco de interés al bienestar subjetivo y dejar de lado las condiciones externas de vida, supone un individuo capaz de abstraerse, por ejemplo, de su contexto económico, social, cultural, político o incluso de su propio estado de salud, para lograr la satisfacción personal” (p. 63). 3.1.1.3. CV como Condiciones de Vida más Satisfacción con la Vida. Desde esta perspectiva, las condiciones de vida pueden ser establecidas mediante indicadores objetivos, los que sumados a los sentimientos subjetivos sobre cada área pueden ser reflejados en el bienestar general. Las definiciones pertenecientes a este grupo intentarían conciliar la discusión acerca de considerar a la CV desde un punto de vista netamente objetivo o desde uno subjetivo (Urzúa y Caqueo, 2012). 3.1.1.4. CV como Condiciones de Vida más Satisfacción con la Vida, multiplicado por los Valores. Para Felce y Perr (1995, citado en Urzúa y Caqueo, 2012), la CV es definida como un estado de bienestar general que comprende descriptores objetivos y evaluaciones subjetivas de bienestar físico, material, social y emocional, junto con el desarrollo personal y de actividades, todas estas mediadas por los valores personales. De acuerdo
  10. 10. 9 con esta definición, cambios en los valores, en las condiciones de vida o en la percepción, pueden provocar cambios en los otros, bajo un proceso dinámico. En esta categoría de definiciones se incluye a la definición planteada por la OMS, (The WHOQOL Group, 1995 citado en Urzúa y Caqueo, 2012) que establece: a) que la CV es subjetiva, puesto que distingue la percepción de condiciones objetivas, b) la naturaleza multidimensional de la CV, y c) incluye tanto funcionamientos positivos como dimensiones negativas. Bajo este marco, la CV es definida como la percepción individual de la posición en la vida en el contexto de la cultura y sistema de valores en el cual se vive y su relación con las metas, expectativas, estándares e intereses. 3.1.1.5. CV como Condiciones de Vida más Satisfacción con la Vida, multiplicado por Evaluación. En este grupo de definiciones, “el nivel de CV percibido por un individuo estaría fuertemente modulado por los procesos cognitivos vinculados a la evaluación que la persona realiza tanto de sus condiciones objetivas de vida, como del grado de satisfacción con cada una de ellas” (Urzúa y Caqueo, 2012, p. 65). Según Avis & Assman (1999 citado en Urzúa y Caqueo, 2012), la percepción de la CV estaría basada en un proceso cognitivo similar al que se usa para formular actitudes y juicios. Este proceso de evaluación involucraría: a) identificar los dominios relevantes que la comprenden, b) determinar los estándares en cada dominio y c) integrar los juicios separados de cada uno de los dominiosen una evaluación global de calidad de vida. Bajo esta mirada, la CV es multidimensional, ya que puede incorporar distintas dimensiones para llegar a una sola evaluación. 3.1.1.6. Otras definiciones. Desde una óptica distinta, pero complementaria, Ferrans (1990a citado en Urzúa y Caqueo, 2012) sugiere que las aproximaciones a la CV han seguido por dos rumbos: a) la vida normal, es decir, cuan bien funciona un individuo dentro de la sociedad a través de indicadores observable; y b) evaluativas, las que ponen el acento en cómo la persona
  11. 11. 10 percibe aspectos particulares de su vida, utilizándose para ello variados instrumentos (Bradley et al., 2010 citado en Urzúa y Caqueo, 2012). De esta manera, el concepto calidad de vida ha sido estructurado teniendo en cuenta los aportes de varias disciplinas de contenidos muy diferentes. No obstante, en su esencia la CV posee un carácter valorativo, contextual e histórico al que debe atenerse, así como su relación con los valores humanos que constituyan expresión de progreso social y respeto a una individualidad en que se armonicen necesidades individuales y sociales. Partiendo de estas exigencias, la utilización del concepto CV permitirá valorar las condiciones de vida de las personas y comunidades, para poder estimar el grado de progreso alcanzado y seleccionar las formas de interacción humana y con el medio ambiente más adecuadas para acercarnos progresivamente a una existencia digna, saludable, libre, con equidad, moral y feliz (González, 2002). 3.1.2. Las dimensiones de la CV. La CV es un constructo multidimensional que incluye componentes objetivos y subjetivos, relativos a diversos ámbitos de la vida. La dimensión objetiva de la CV refiere a la disponibilidad de bienes y servicios, mientras la dimensión subjetiva hace alusión a la valoración de éstos en la propia vida (Cummins y Cahill, 2000 citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010). Según Palomba (2002), entre los aspectos objetivos que afectan la CV es posible encontrar factores materiales, factores ambientales, factores de relacionamiento y políticas gubernamentales. Sobre este último factor, el autor afirma que la CV no debe ser considerada solamente tomando en cuenta la percepción de los individuos, sino también debe considerar una perspectiva de corte social. Por otro lado, la CV también incluye al bienestar como un componente subjetivo del concepto (Liberalesso 2002, citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010), el que a su vez estaría compuesto por aspectos cognitivos y afectivos (Diener, 1994). De acuerdo a Arita (2005, citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010), el componente cognitivo del bienestar estaría representado por la satisfacción con la vida, ya sea de manera global como por
  12. 12. 11 dominios específicos de la vida. Por su parte, el componente afectivo se refiere a la presencia de sentimientos positivos hacia la vida, lo que algunos autores denominan felicidad. En la Figura 1 se presenta el modelo propuesto por Moyano, Acevedo y Avendaño (2006, citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010), en el que se grafica la relación entre estos conceptos para explicar la CV de las personas. En cuanto al estudio de la felicidad, Argyle (1992, citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010) propone que se trata de un estado psicológico, de tipo emocional y cognitivo de las personas, que se encuentra distribuido en las poblaciones de los países independientemente del nivel de desarrollo alcanzado por éstos. Objetiva Disponibilidad de bienes y servicios Satisfacción Vital Calidad de Vida Cognitivo Dominios de Satisfacción Subjetiva Bienestar Subjetivo Positivo (Felicidad) Afectivo Negativo Figura 1. Modelo explicativo de la CV Por su parte, la investigación acerca de bienestar en psicología se ha dividido en dos enfoques fundamentales. El primero, rescata la tradición hedónica del bienestar y se basa en la idea de que la felicidad es la base del bienestar. El segundo enfoque rescata la tradición eudamónica del bienestar, para la cual la felicidad se produce por la realización de tareas que permiten el crecimiento del ser humano, como algo distinto a la búsqueda del placer por sí mismo (Diener, 1999 citado en Moyano Díaz, et.al., 2010). 3.1.3. CV en Chile A nivel internacional, el Programa de Desarrollo de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha medido la CV en los países a partir de tres indicadores: el PIB, la
  13. 13. 12 esperanza de vida y el nivel educacional. Tomando en cuenta estos criterios, Chile se ha ubicado recientemente en el primer lugar en CV entre los países de Latinoamérica (PNUD, 2009 citado en Moyano Díaz, 2010). No obstante, el PIB de un país puede ser alto, pero tener una distribución desigual de los ingresos o bien, a medida que aumenta la esperanza de vida, no necesariamente aumenta la CV de los adultos mayores (Moyano Díaz, 2010) De este modo, en Chile el crecimiento económico no va claramente acompañado de desarrollo, o al menos, existe una desincronización entre modernización y crecimiento económico. En los últimos 20 años el país ha logrado disminuir la pobreza, a la vez que se registra un aumento de la brecha entre quienes son más ricos y lo menos ricos. Según Wilkinson (1996, citado en Moyano Díaz, 2010), este fenómeno de desigualdad de ingresos se asocia a peores indicadores de salud. Por otro lado, según el PNUD (1998, citado en Moyano Díaz, 2010), los chilenos son extraordinariamente desconfiados en sus relaciones interpersonales y experimentan temor e incertidumbre con respecto al futuro. La sociedad chilena es de una cohesión social escasa, más bien fragmentada, donde se ha puesto en evidencia un claro malestar social y síntomas de precaria salud mental, existiendo una prevalencia de depresión para la población mayor de 18 años entre 16% y 19%. Como muestra de ello, Santiago se ha transformado en una de las capitales del mundo donde existe mayor incidencia de trastornos emocionales y consumo de tranquilizantes, aumento de depresión y de suicidios (Moyano Díaz y Barría, 2006 citado en Moyano Díaz, et.al., 2010). Ahora bien, estas medidas solo incluyen aspectos objetivos, dejando de lado la subjetividad de las personas en la evaluación de su propia CV. Por esto, al analizar aspectos subjetivos sobre la CV, en el año 2000 se realizó en Chile la I Encuesta Nacional de Calidad de Vida y Salud (ECVS), la cual permitió conocer la percepción de los chilenos acerca de su estado de salud y la presencia de diversos factores determinantes de la salud (MINSAL, 2006). Posteriormente, el año 2006 (MINSAL) se lleva a cabo la II ECVS. Los resultados indican que la gente parece sentirse satisfecha en los distintos aspectos de su vida,
  14. 14. 13 teniendo una media de 5 en un máximo de 7 puntos, el cual representa la opción máxima muy bueno. Sin embargo, el 25% de las personas encuestas se siente a lo menos “frecuentemente estresado”. Además, las personas aumentaron su grado de satisfacción con el dinero, la diversión y su trabajo. Asimismo, un 11, 98% reporta sentirse “ansioso” o “estresado” en su vida en general (ECVS, 2006 citado en Moyano Díaz, et.al., 2010). De igual modo, la II ECVS (MINSAL, 2006) estableció lo siguiente con respecto a CV en Chile: a) Con independencia de variables como el sexo y el NSE, el hecho de trabajar se asocia a una mayor probabilidad de tener una buen estado de salud percibido; b) Las diferencias de género en el estado de salud percibido son mayormente explicadas por la presencia de limitaciones físicas, por dolor o por desanimo/depresión; c) A medida que aumenta el bienestar socioeconómico, aumenta la probabilidad de tener un mejor estado de salud percibido. En el ámbito laboral, la situación no varía en relación con la realidad nacional. Entre los cambios sostenidos los últimos años se ha observado un sostenido aumento de la participación laboral de las mujeres, una excesiva permanencia de los Chilenos en sus trabajos diarios –equivalente a más de 100 días anuales con respecto a los países desarrollados – y un incremento del nivel de estrés laboral, teniendo a la depresión como principal causa de licencia médica en el trabajo y un notable incremento del suicidio (Moyano Díaz, 2010). En cuanto al plano epidemiológico, Chile está en transición desde un país pobre, donde predominan enfermedades infecciosas, hacia un país desarrollado, donde comienzan a instalarse enfermedades crónicas y degenerativas como las principales causas de mortalidad, como: enfermedades cardiovasculares, obesidad, hipertensión, resistencia a la insulina, diabetes, etc. También existe evidencia de que ha aumentado el nivel de esperanza de vida, sin embargo, ha disminuido la fertilidad (Barro, 2002 citado en Moyano Díaz, 2010). 3.2. Bienestar Psicológico
  15. 15. 14 El desarrollo de indicadores de bienestar humano fue evolucionando desde la vertiente de las condiciones de vida hasta la percepción, interpretación y valoración de estas situaciones y condiciones. Así, se ha transitado desde indicadores materiales y objetivos hasta indicadores de satisfacción a través de medidas psicosociales subjetivas (Victoria, 2005; Diener & Suh, 2000). En psicología, la investigación acerca de bienestar se ha dividido en dos enfoques fundamentales. El primero, rescata la tradición hedónica del bienestar y se basa en la idea de que la felicidad es la base del bienestar. El segundo enfoque rescata la tradición eudamónica del bienestar, para la cual la felicidad se produce por la realización de tareas que permiten el crecimiento del ser humano, como algo distinto a la búsqueda del placer por sí mismo (Diener, 1999 citado en Moyano Díaz, et.al., 2010). Dentro de esta última perspectiva, Ryff y sus colaboradores proponen el concepto de bienestar psicológico (BP), el cual sería alcanzado a través del logro de metas y la superación de desafíos existenciales con la finalidad de desarrollar capacidades y el crecimiento personal (Ryff, 1998 citado en Moyano Díaz, et.al., 2010). Así, las personas evalúan su estado actual en relación con las expectativas de futuro que tienen para sí mismas, donde el nivel de satisfacción estaría dado por la discrepancia percibida entre las aspiraciones y los logros (Veenhoven, 1994 citado en Moyano – Díaz y Ramos, 2010). Según Gallardo y Salazar (2010), a diferencia del enfoque del BS, la tradición del BP enfatiza en el desarrollo de las capacidades y el crecimiento personal, concebidas ambas como los principales indicadores de funcionamiento positivo. De esta manera, aspectos de la vida cargados con un alto componente afectivo negativo, como la muerte de un familiar o una separación, pueden afectar positivamente al BP debido a que influyen en el crecimiento personal (Gallardo y Salazar, 2010). 3.2.1. El concepto de Bienestar Psicológico (BP) El concepto de bienestar psicológico surge en Estados Unidos y se fue precisando a partir del desarrollo de las sociedades industrializadas y del interés por las condiciones
  16. 16. 15 de vida. Los primeros estudios sobre esta temática intentaron resolver preguntas tales como ¿por qué algunas personas se sienten más satisfechas con sus vidas que otras? y ¿cuáles serían los factores relacionados con el bienestar psicológico y la satisfacción? En un comienzo, el bienestar psicológico se asociaba el sentirse bien con la apariencia física, la inteligencia o el dinero, pero actualmente, como resultado de diversas investigaciones en el tema, se sabe que el bienestar psicológico no sólo se relaciona con éstas variables sino que más bien con la subjetividad personal (Diener, Suh y Oishi, 1979). De esta manera, el bienestar psicológico se le podría caracterizar a partir de tres elementos: su carácter subjetivo, que descansa sobre la propia experiencia de la persona; su dimensión global, porque incluye la valoración del sujeto en todas las áreas de su vida; y la apreciación positiva, ya que su naturaleza va más allá de la mera ausencia de factores negativos (Diener, 1994). 3.2.2. Definiciones de BP Dentro de la comunidad científica no existe un consenso sobre su definición, puesto que las definiciones del bienestar existentes sobre el tema no resultan del todo explícitas y en general están asociadas con los instrumentos utilizados para su medición (Diener, Suh y Oishi, 1979). A pesar de las diferencias y limitaciones conceptuales, una de las definiciones más aceptadas y utilizadas de bienestar psicológico es la entregada por Veenhoven (1991, citado en Barrientos, 2005), quien define al bienestar subjetivo como el grado en que un individuo juzga su vida como un todo en términos positivos, es decir, en qué medida un sujeto se encuentra a gusto con la vida que lleva. De acuerdo al autor, el individuo utilizaría dos componentes para realizar esta evaluación: sus pensamientos, llamado componente cognitivo, y sus afectos, llamado componente afectivo. El componente cognitivo se relaciona directamente con la satisfacción con la vida y representa la discrepancia percibida entre las aspiraciones y los logros. El rango de satisfacción en este ámbito varía gradualmente desde la sensación de realización
  17. 17. 16 personal hasta la experiencia vital de fracaso. Este componente es más estable, se mantiene en el tiempo e impregna la vida global de los sujetos. Por su parte, el componente afectivo comprende el plano hedónico y es el que contiene el agrado experimentado por la persona con sus sentimientos, emociones y estados de ánimo más frecuentes. Este componente mucho más frágil, momentáneo y cambiante (Veenhoven, 1991 citado en Barrientos, 2005). Ambos componentes se encuentran interrelacionados. Así, una persona que tiene experiencias emocionales placenteras es más probable que perciba su vida como deseable y positiva. Igualmente los sujetos que tienen un alto bienestar son aquellos que experimentan satisfacción con la vida, en los que predomina una valoración positiva de sus circunstancias vitales, su estado de ánimo y de motivación es bueno y sólo ocasionalmente experimentan emociones displacenteras como la tristeza. Por el contrario, los sujetos infelices serían aquellos que valoran la mayor parte de sus acontecimientos vitales como perjudiciales y negativos (Diener, 1994 citado en Victoria, 2005). Tanto el componente cognitivo como el componente afectivo del bienestar subjetivo tienden a correlacionar, ya que ambos están influidos por la valoración que realiza el sujeto acerca de los sucesos, actividades y circunstancias en los que se desarrolla su vida. Asimismo, ambos componentes pueden diferir, puesto que la satisfacción con la vida representa una valoración global de la vida como un todo, mientras que el balance afectivo depende más de las reacciones puntuales a eventos concretos que acontecen en el transcurrir de su vida (Diener, 1994 citado en Barrientos, 2005). Por último, de acuerdo a Diener y Diener (1995), las distintas definiciones sobre el bienestar se pueden agrupar en tres grandes categorías: a. La primera corresponde a las descripciones sobre el bienestar referidas a la valoración que realiza el propio sujeto de su vida en términos favorables; éstas se relacionan con la satisfacción vital. b. Una segunda agrupación posible corresponde a la preponderancia de afectos positivos sobre los negativos; esto se refiere a lo que usualmente una persona
  18. 18. 17 puede definir como bienestar cuando predominan los afectos positivos más que los negativos. c. Y la última categoría hace referencia a aquella desarrollada por los filósofos griegos, que concibe a la felicidad como una virtud y como el único valor final y suficiente en sí mismo. Es todo, puesto que lo demás no es más que un medio para alcanzarla. Una vez conseguida, nada más es deseado. 3.2.3 Las dimensiones del BP En primer lugar, es posible afirmar que el bienestar psicológico se presenta como un concepto complejo y multidimensional el que ha sido empleado de un modo impreciso en relación con otros como satisfacción vital y calidad de vida. (Ryff y Keyes, 1995). No obstante, Ryff y Keyes (1995) diferencian al bienestar psicológico, definiéndolo como percepción subjetiva, estado o sentimiento; la satisfacción es entendida como la gratificación proporcionada por los proyectos personales; mientras que la calidad de vida es el grado en que la vida es percibida favorablemente. Estos autores consideran que se lo puede medir a través de algunos de sus componentes, -afectos y cognición-, los cuales tienen que ser examinados en diferentes contextos tales como familia y trabajo. De este modo, Ryff (1989), entiende por bienestar psicológico el resultado de una evaluación valorativa por parte del sujeto con respecto a cómo ha vivido. Para una mayor comprensión del concepto, ofrece una articulación de las teorías del desarrollo humano óptimo, el funcionamiento mental positivo y las teorías del ciclo vital. Con respecto a las dimensiones, pudo determinar, a través del análisis factorial en la población norteamericana, la existencia de las siguientes seis dimensiones (Ryff & Keyes, 1995): 1. Apreciación positiva de sí mismo. También llamada Auto-aceptación, es definida como una característica fundamental de la salud mental del crecimiento personal, del funcionamiento óptimo y de la madurez (Díaz et. al., 2006, citado en Gallardo y Salazar, 2010). Según estos autores, se relaciona a nivel individual
  19. 19. 18 de manera profunda con el autoconocimiento y la manera en que las personas se evalúan a sí mismas. 2. Alta calidad de los vínculos personales. También llamada Relaciones Positivas, se define como la necesidad de las personas de mantener relaciones positivas con otras personas, que sean estables y basadas en la confianza. De este modo, a través de la relación con los demás se va configurando la propia identidad, en la medida que permite establecer semejanzas y diferencias con otros (Turner, 1990 citado en Gallardo y Salazar, 2010). 3. Sentido de autodeterminación. También llamada Autonomía, se define como la capacidad de poder sostener la propia individualidad en diferentes contextos sociales. Las personas necesitan tener sus convicciones firmes, mantener su independencia y su autoridad personal (Ryff y Keyes, 1995 citado en Gallardo y Salazar, 2010). 4. Capacidad para manejar de forma efectiva el medio y la propia vida. También llamada Dominio del Entorno, se define como la habilidad para elegir o crear entornos favorables para satisfacer los deseos y necesidades propias, otorgando una mayor sensación de control sobre el mundo (Ryff y Keyes, 1995). Según Gallardo y Salazar (2010), el control personal se compone de dos elementos: a) la autonomía para decidir qué hacer y la forma de realizar aquello, y b) la posibilidad de que al ejecutar dicha tarea una persona pueda desarrollar las propias capacidades, como la creatividad, trabajo en equipo, liderazgo, etc. 5. Sentimiento de que se va creciendo y desarrollando a lo largo de la vida. También llamada Crecimiento Personal, esta dimensión refiere al esfuerzo de las personas por buscar el desarrollo de sus propias potencialidades, para madurar y lograr el máximo de sí mismo (Ryff, 1989). En este sentido, según Rogers (1974, citado en Gallardo y Salazar, 2010), la búsqueda principal de las personas en la vida es hacia aquello que ellas mismas son, es decir, su “yo real”. 6. Creencia de que la vida tiene propósito y significado. También llamada Propósito en la Vida, se define como la búsqueda y logro de objetivos de vida y
  20. 20. 19 metas que permitan a las personas dar sentido a su existencia (Ryff, 1989b citado en Gallardo y Salazar, 2010). 3.2.4. Áreas de estudio del BP Según Gallardo y Salazar (2010), las escalas de bienestar han sido utilizadas para analizar la relación entre bienestar psicológico con diferentes ámbitos de la vida humana. A modo de ejemplo, Schleicher et. al. (2005, citado en Gallardo y Salazar, 2010), encontraron que la fatiga correlacionaba negativamente con todas las dimensiones del BP en mujeres con fibromialgia. Asimismo, Ryff y Singer (2000, citado en Gallardo y Salazar, 2010) han mostrado que la CV correlaciona positivamente con un mejor funcionamiento autoinmune y con la secreción de oxitocina, la cual es una hormona asociada al alivio del estrés y mejor estado del ánimo. De igual manera, Ryff, Magee, Kling y Wing (1999, citado en Moyano Díaz, et.al., 2010) examinaron el impacto de la pobreza sobre el BP, encontrando que muchos de los efectos negativos asociados a un menor estado socioeconómico como resultado de procesos de comparación social negativos con otras personas, especialmente cuando quienes se comparan se sienten incapaces de lograr recursos que les permitan reducir la inequidad percibida. Por otro lado, se han encontrado diferencias en los niveles de bienestar al realizar estudios de comparaciones entre aquellos países muy pobres y los países desarrollados. Estos resultados indican que una vez satisfechas las necesidades básicas, no existen diferencias en los niveles de satisfacción entre los distintos grupos sociales (Diener y Diener, 1995). De esta manera, siempre el bienestar psicológico será un resultado del nivel de desarrollo en cuanto a factor objetivo, pero bajo el prisma de la evaluación inicial, más bien subjetiva (Victoria, 2005). Con respecto al contexto, hay que mencionar que se conoce por diversos estudios que las variables sociodemográficas no son buenas predictoras del bienestar. Las investigaciones realizadas desde esta perspectiva revelan que no hay diferencias en el bienestar subjetivo de los sujetos que viven en condiciones sociales aceptables o en
  21. 21. 20 cuyos niveles de satisfacción con la vida se encuentran resueltos, de aquellos sujetos que viven en países menos desarrollados (Casullo y Castro Solano, 2000). Sin embargo, existe evidencia de que el BP puede cambiar de acuerdo a algunas variables sociodemográficas como estado civil y edad. Así, hombres y mujeres que se encuentren separados o divorciados tienen significativamente menores niveles de autoaceptación y de relaciones positivas que las personas que están casadas. En cuanto a la edad, Ryff (1989a, citado en Gallardo y Salazar, 2010) encontró que los adultos jóvenes se centran sobre todo en las áreas de autoconocimiento, auto-aceptación y competencia personal, mientras que los adultos de mayor edad se centran en capacidades de afrontamiento para el cambio, imprescindible para el crecimiento personal. El impacto de la cultura en el bienestar psicológico constituye un tema relevante y de interés para la psicología. Según Diener y Suh (2001), diversas investigaciones refieren que los individuos más felices y satisfechos sufren menos malestar, tienen apreciaciones personales más calificadas y tienen habilidades para el manejo del entorno físico y social. Finalmente, en los países donde el individualismo es muy marcado la autoestima es mayor, es decir que la autoestima está mediatizada por factores culturales (Diener y Diener, 1995). 3.3. Estado de salud y CV y BP. Los conceptos de salud y calidad de vida tienen aspectos en común. Según Ardila (2003, citado en Moyano Díaz, 2010) la CV hace referencia a una sensación subjetiva de bienestar físico, psicológico y social, lo cual remite a la definición clásica de salud entregada por la OMS (2008, citado en Moyano Díaz, 2010), según la cual la salud es entendida no sólo como la ausencia de enfermedad, sino como un completo estado de bienestar. Entre ambos conceptos se establecen complejas relaciones. Por ejemplo, de acuerdo a la evidencia registrada, una persona puede tener una alta calidad de vida y estar muy
  22. 22. 21 satisfecha con la vida que tiene y simultáneamente estar enfermo. Del mismo modo, se puede no estar enfermo o estar sano y aun así presentar una deficiente CV (Moyano Díaz, 2010). De esta manera, hay que destacar que la CV está referida a las condiciones externas o próximas del ambiente en el que se desenvuelven o viven las personas, pero también a la percepción y evaluación desde la subjetividad de quienes vivencian dichas condiciones. Las personas realizan una evaluación intra-psíquica acerca de la satisfacción experimentada en relación con las condiciones del ambiente. Por ello, la CV está referida a la interacción de ambas dimensiones, la objetiva o condiciones externas y la subjetiva o condiciones vivenciales o internas (Moyano Díaz, 2010). III. PROPÓSITO DE INVESTIGACIÓN A continuación presento los principales aspectos relacionados con la definición del problema de investigación, vale decir: pregunta de investigación, el objetivo general, los objetivos específicos e hipótesis científicas del estudio.
  23. 23. 22 3.1 Pregunta de Investigación El presente estudio intenta dar respuesta a la siguiente pregunta de investigación: ¿Existe relación entre el estado de salud, real y percibido, y el bienestar psicológico y la calidad de vida en trabajadores de empresas proveedoras de servicios a la minería? 3.2 Preguntas Directrices Para lograr dar respuesta empírica a la pregunta de investigación, he propuesto las siguientes preguntas directrices de investigación: 1) ¿La salud real y la salud percibida tienen el poder de predecir el nivel de bienestar psicológico en trabajadores de empresas proveedoras de servicio a la minería? 2) ¿La salud real y la salud percibida tienen el poder de predecir el nivel de calidad de vida en trabajadores de empresas proveedoras de servicio a la minería? 3) ¿Se encontrarán diferencias entre personas diagnosticadas con alguna patología médica y personas sin diagnóstico de patología médica con respecto bienestar psicológico en trabajadores de empresas proveedoras de servicio a la minería? 4) ¿Se encontrarán diferencias entre personas diagnosticadas con alguna patología médica y personas sin diagnóstico de patología médica con respecto a la calidad de vida en trabajadores de empresas proveedoras de servicio a la minería? 5) ¿A medida que aumenta el bienestar psicológico, aumenta la calidad de vida en trabajadores de empresas proveedoras de servicio a la minería? 3.3 Objetivo General El presente proyecto tiene por objetivo general:
  24. 24. 23  Establecer si existe relación entre la salud real y percibida y el bienestar psicológico y la calidad de vida en trabajadores de empresas proveedoras de servicio a la minería. 3.4 Objetivos Específicos Para el logro de los objetivos generales, he establecido los siguientes objetivos específicos:  Caracterizar el estado de salud real y el estado de salud percibido en trabajadores de empresas proveedoras de servicio a la minería.  Establecer la prevalencia de patologías y trastornos asociados a la salud en trabajadores de empresas mineras.  Determinar los principales factores de riesgo asociados a un bajo bienestar psicológico y una baja calidad de vida en trabajadores de empresas mineras.  Determinar los principales factores protectores asociadas a un alto bienestar psicológico y una alta calidad de vida en trabajadores de empresas mineras.  Establecer si a medida que aumenta el bienestar psicológico, aumenta la calidad de vida en trabajadores de empresas proveedoras de servicios a la minería. 3.5 Hipótesis Científicas A continuación presentaré las hipótesis de investigación que se derivan de la información teórica con respecto a salud real, salud percibida, bienestar psicológico y calidad de vida en trabajadores de empresas proveedoras de servicios a la minería, todas las cuales fueron organizadas con base en los siguientes temas: a) Salud real y percibida y su relación con bienestar psicológico y calidad de vida. b) Diferencias entre personas con diagnóstico de patologías y personas sin diagnóstico de patologías con respecto a su bienestar psicológico y calidad de vida. c) Relación entre bienestar psicológico y calidad de vida. d) Relación entre variables sociodemográficas y bienestar psicológico y calidad de vida.
  25. 25. 24 3.5.1 Salud real y percibida y su relación con bienestar psicológico y calidad de vida En cuanto a la relación entre salud y bienestar, la valoración personal de la propia salud es más importante que la salud per sé, principalmente porque esta última viene a aportar una percepción externa sobre el estado de salud (Arita, 2005 citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010). Por otro lado, de acuerdo a Lyubomirsky, King y Diener (2005 citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010), diversos estudios señalan que las personas que presentan un alto nivel de bienestar, reportan menos sintomatología en el ámbito de la salud física y mental, y mejor funcionamiento social. En consecuencia, he decidido plantear las siguientes hipótesis de investigación: H1: La salud percibida tiene mayor capacidad de predecir el bienestar psicológico y la calidad de vida que la salud real. H2: La percepción salud mental tiene mayor capacidad de predecir el bienestar psicológico y la calidad de vida que la percepción salud física. H3: A medida que aumenta el riesgo de trastorno psiquiátrico, disminuye el bienestar psicológico y la calidad de vida. Para poder contrastar la H1 he decidido plantear las siguientes hipótesis científicas: H1.1: La salud real, medida a través de las variables nivel de glicemia, colesterol total, pulso, presión arterial diastólica, presión arterial sistólica, peso, talla, IMC, grasa corporal y cantidad de cigarrillos fumados tienen el poder el predecir el bienestar psicológico, donde menores niveles de estas variables de salud real se relacionan con mayores niveles de bienestar psicológico. H1.2: La salud real, medida a través de las variables nivel de glicemia, colesterol total, pulso, presión arterial diastólica, presión arterial sistólica, peso, talla, IMC, grasa corporal y cantidad de cigarrillos fumados tienen el poder el predecir la calidad de vida, donde menores niveles de estas variables de salud real se relacionan con mayores niveles de calidad de vida. Para poder contrastar la H2 he decidido plantear las siguientes hipótesis científicas:
  26. 26. 25 H2.1: La percepción de salud mental y la percepción de salud física tienen el poder de predecir el bienestar psicológico, donde mayores niveles de salud mental y salud física se relacionan con mayores niveles de bienestar psicológico. H2.2: La percepción de salud mental y la percepción de salud física tienen el poder de predecir la calidad de vida, donde mayores niveles de salud mental y salud fisca se relacionan con mayores niveles de calidad de vida. 3.5.2 Diferencias entre personas con diagnóstico de patologías y personas sin diagnóstico de patologías con respecto a su bienestar psicológico y calidad de vida. El impacto de la salud depende de la percepción que tiene la persona sobre su situación particular en la vida, donde una mala salud podría influir negativamente en el bienestar si interfiere en la consecución de metas personales (Diener, Suth, Lucas y Smith, 1999 citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010). Además, tanto felicidad como bienestar se relacionan salud física y mental, y por lo tanto, se tornan factores protectores de depresión y suicidio, entre otros fenómenos psicopatológicos (Moyano Díaz y Ramos, 2010). Por ello, es posible afirmar que el estado de salud de las personas es uno de los principales determinantes de su calidad de vida (Azpiazu, Cruz, Villagrasa, Abanades, García y Alvear, 2010). De esta manera, es posible plantear las siguientes hipótesis científicas: H3: Se encontrarán diferencias entre personas con diagnóstico de patología médica y personas sin diagnóstico de patologías médicas con respecto a su nivel de bienestar psicológico, puesto que aquellas personas que no poseen patología diagnosticada presentarán mayores niveles de bienestar psicológico. H4: Se encontrarán diferencias entre personas con diagnóstico de patología médica y personas sin diagnóstico de patologías médicas con respecto a su nivel de calidad de vida, puesto que aquellas personas que no poseen patología diagnosticada presentarán mayores niveles de calidad de vida. No obstante a lo anterior, mientras la gran mayoría de los investigadores reporta la presencia de una enfermedad crónica como un elemento modulador de la CV, algunos
  27. 27. 26 autores sugieren que no existirían diferencias en la CV entre crónicos y no crónicos o bien que existirían diferencias dada la condición o tipo de cronicidad (Cassileth et al., 1984 citado en Urzúa, 2008). De esta manera, para contrastar este planteamiento propongo las siguientes hipótesis científicas: H5: Se encontrarán diferencias entre personas que se encuentran realizando tratamiento médico y personas que no se encuentren realizando tratamiento médico, con respecto a su nivel de bienestar psicológico, puesto que aquellas personas que no estén bajo tratamiento médico presentarán mayores niveles de bienestar psicológico. H6: Se encontrarán diferencias entre personas que se encuentran realizando tratamiento médico y personas que no se encuentren realizando tratamiento médico, con respecto a su nivel de calidad de vida, puesto que aquellas personas que no estén bajo tratamiento médico presentarán mayores niveles de calidad de vida. En cuanto a la prevalencia de enfermedades que a la salud, Chile está en transición desde un país pobre, donde predominan enfermedades infecciosas, hacia un país desarrollado, donde comienzan a instalarse enfermedades crónicas y degenerativas como las principales causas de mortalidad (Barro, 2002 citado en Moyano Díaz, 2010). De esta manera, a partir de este estudio es posible plantear la siguiente hipótesis: H7: La presencia de enfermedades crónicas y degenerativas presentará una mayor frecuencia que la presencia de enfermedades infecciosas. 3.5.3 Relación entre bienestar psicológico y calidad de vida. Algunos autores plantean que la CV incluye al bienestar como componente subjetivo del concepto (Liberalesso, 2002, citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010; García-Viniegras y González, 2000 citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010), el que a su vez estaría conformado tanto por aspectos cognitivos como afectivos (Diener, 1994 citado en Moyano Díaz y Ramos, 2010). De esta manera, es posible plantear la siguiente hipótesis científica:
  28. 28. 27 H8: A medida que aumentan los niveles de bienestar psicológico, aumentan los niveles de calidad de vida. 3.5.4. Relación entre variables sociodemográficas y bienestar psicológico y calidad de vida. La relación entre salud percibida y bienestar varía con la edad, puesto que las personas a medida que envejecen van ajustando sus metas según sus posibilidades (García, 2002). Por lo tanto, a partir del estudio de García (2002) es posible plantear la siguiente hipótesis: H9: A medida que aumenta la edad de las personas, aumenta su bienestar psicológico y su calidad de vida. Según Ministerio de Salud ([MINSAL], 2006), en general el estado de salud percibido es peor entre las mujeres y es menos positivo en edades mayores. De esta manera, es posible plantear las siguientes hipótesis: H10.1: Se encontrarán diferencias entre hombres y mujeres con respecto a su percepción de salud física, puesto que los hombres presentarán un mejor estado de salud percibido que las mujeres. H10.2: Se encontrarán diferencias entre hombres y mujeres con respecto a su percepción de salud mental, puesto que los hombres presentarán un mejor estado de salud percibido que las mujeres. H11.1: A medida que aumenta la edad de las personas, disminuye su percepción de salud mental. H11.1: A medida que aumenta la edad de las personas, disminuye su percepción de salud física. 3.6. Justificación
  29. 29. 28 En Chile la minería es un campo laboral altamente relevante, del cual se obtienen los mayores ingresos económicos del país, centrándose sus más altos índices de producción en la II Región de Antofagasta. Debido a su importancia económica para el país, esta área laboral necesita maximizar lo más posible su nivel de producción, ante lo cual es necesario implementar medidas que mantengan activa dicha área las veinticuatro horas del día. Una de las medidas más populares adoptadas por las empresas mineras es el trabajo por turnos, sean estos nocturnos, diurnos o rotativos “que permiten un funcionamiento prolongado e ininterrumpido de la actividad productiva por encima de la jornada de los trabajadores que prestan esa tarea común” (Carcelén, 2000; p.133). En este sentido, los resultados de investigaciones dan cuenta de que el trabajo por turnos puede comprometer la salud, el bienestar personal y el rendimiento laboral (Costa 1996; Duchon y Smith 1993; Fisher et al. 1998; Kogi 1996; Monk et al.1993 citados en Córdova, 2004). En el caso de los trabajadores pertenecientes al tipo de turno rotativo entre día y noche, se han registrado reducciones o incrementos en la amplitud de numerosos ritmos circadianos, entre ellos la temperatura corporal periférica, el ritmo o pulso cardíaco y la presión sanguínea sistólica y diastólica (García, Díaz y Rubio, 1995; Baehr, Revelle y Eastman, 2000 citados en Sánchez, 2004). Más aun, cuando el turno bajo sistema rotativo de trabajo diurno-nocturno, los trabajadores pueden sufrir alteraciones digestivas, mayor percepción del cansancio, problemas relacionados con el sueño y mayor duración subjetiva del turno, entre otros (Wedderburn, 1978; Bohle y Tilley, 1998; Zedeck y Summers, 1983 citados en Sánchez, 2004). Esto, debido al escaso periodo de adaptación que tienen los trabajadores, tanto en su jornada de trabajo, como en su jornada descanso. Esta última variable afecta mucho más a los trabajadores cuando el trabajo es en gran altura geográfica, puesto que deben viajar largas horas desde su ciudad de residencia hacia la faena, y viceversa. Por otro lado, de acuerdo a Chiavenato (2009) los problemas de salud en las organizaciones actuales se relacionan con:  Alcoholismo y la dependencia química a drogas.  Automedicación y falta de asistencia médica adecuada.
  30. 30. 29  El estrés laboral y la ansiedad.  Exposición a productos químicos peligrosos como: ácidos, asbestos, altas temperaturas, humos metálicos, etc.  Exposición a condiciones ambientales de frío, calor, contaminación, resequedad, humedad, ruido, mala iluminación, etc.  Los hábitos alimenticios inadecuados que generan obesidad o pérdida de peso.  Vida sedentaria, escaso ejercicio físico. Tomando en cuenta estas problemáticas, es posible suponer que dichas alteraciones de salud pueden traer problemas relacionados con el estado de bienestar psicológico y la calidad de vida de los trabajadores, puesto que este tipo de trastornos no solo tienen una alta prevalencia, sino que también condicionan la morbilidad y mortalidad en los pacientes. IV. MÉTODO
  31. 31. 30 A continuación se exponen en forma detallada los aspectos relevantes a considerar durante la etapa empírica de la investigación. 4.1 Diseño de investigación y tipo de estudio La presente investigación es de tipo descriptiva-correlacional (Hernández, Fernández y Baptista, 2006), debido a que su propósito es determinar el estado de salud de los trabajadores, tanto real como percibido. Además, se toma en cuenta el hallazgo de relaciones que se podrían encontrar entre dichas variables y el bienestar psicológico y la calidad de vida. Por otro lado, puesto que en este estudio se ha concebido a todas las variables de estudio como fenómenos susceptibles de ser medidos a través de técnicas estandarizadas, la recolección de información le he realizado mediante el uso de métodos cuantitativos, con un diseño ex post facto prospectivo simple (León y Montero, 2008). 4.2 Participantes El tipo de muestreo utilizado fue no probabilístico por conveniencia (Davidovics y Mayol, 2008), puesto que se intentó encuestar a la mayor cantidad posible de trabajadores, hombres y mujeres, mayores de 18 años, pertenecientes a empresas prestadoras de servicio de la minería y que se realizaron el examen preocupacional de gran altura geográfica durante los meses de Julio, Agosto y Septiembre de 2013 en el centro de salud Labonort Salud Integral S.A., ubicado en la ciudad de Antofagasta, Chile. Los participantes de este estudio fueron 253 personas. 4.3 Instrumentos A continuación presento los principales instrumentos de medición variables utilizados para levantar información que permita contrastar las hipótesis del estudio. 4.3.1. Examen preocupacional de gran altura geográfica. Este examen evalúa la salud real a través de la medición de variables biológicas. Este examen es uno de los más completos en su categoría y entrega la aptitud física y
  32. 32. 31 psicológica a los trabajadores para poder desempeñar cualquier cargo que se encuentre en altura geográfica, con una altura máxima de 3.500 m.s.n.m. El examen en cuestión incluye la siguiente batería de exámenes: a) muestra de sangre b) muestra de orina, c) bioimpedanciometría, d) antropometría, e) control de signos vitales y f) examen con médico ocupacional. Para tener acceso a estas variables se contó con la revisión y levantamiento de información proveniente de la Ficha Médica de cada paciente y su correspondiente Informe Médico de Aptitud Geográfica, el cual es el informe emitido por el Médico en Salud Ocupacional, donde aparece los principales hallazgos encontrados en el análisis de la información recolectada en el examen completo. También se hace mención al diagnóstico de posibles patologías y sugerencias de tratamientos médicos para mejorar el estado de salud actual. 4.3.2. Cuestionario de antecedentes personales de salud. Este es un cuestionario de autoaplicación diseñado por Labonort Salud Integral S.A., cuyo propósito es la caracterización del estado de salud actual de las personas. Este cuestionario midió las siguientes variables: presencia/ausencia de trastorno de salud, tipos de trastornos de salud, presencia/ausencia de tratamiento médico, tipo de medicamento utilizado, hábito de tabaquismo y hábito de consumo de alcohol. 4.3.3. Cuestionario de Calidad de Vida Este cuestionario de autoaplicación (Anexo 1) fue diseñado por el propio Investigador, de manera de recolectar información relativa a la percepción de salud, calidad de vida y bienestar psicológico. Este cuestionario estuvo compuesto por las siguientes 4 escalas: 4.3.3.1. Escala de CV Relacionada con la Salud, SF-12. Es una versión reducida del SF-36 que recoge medidas sobre el estado funcional y emocional del individuo es una escala que evalúa la autopercepción de salud (RamírezVélez, 2008). El SF-12 está formado por un subconjunto de 12 ítems del SF-36 obtenidos a partir de regresión múltiple, incluidos 1 o 2 ítems de cada una de las 8 escalas del SF-36 (Vilagut et. al., 2005). El Cuestionario SF-12, permite obtener 2 puntajes generales: el Resumen del Componente Físico (PCS) y el Resumen del
  33. 33. 32 Componente Mental (MCS). El cuestionario está validado para la población chilena y se utilizó en la Encuesta de Calidad de Vida aplicada por el Ministerio de Salud de Chile el año 2006 (Hoffmeister, 2008 citado en Zuñiga, 2009). Los ítems del cuestionario SF-12 explicaron más del 90% de la varianza de los índices de salud físico y mental del en Estados Unidos y el 91% en España. Aunque el SF-12 conlleva una pérdida de la precisión en las puntuaciones con respecto al SF-36, para estudios de comparación de grupos numerosos, estas diferencias no son tan importantes dado que los intervalos de confianza de las medias de los grupos están muy determinados por el tamaño de la muestra (Vilagut et. al., 2005). 4.3.3.2. Cuestionario General De Salud GHQ-12. Elaborado por Goldberg y William (1988, citado en Rocha et.al., 2011), está diseñado para detectar riesgo de enfermedad mental no psicótica ni orgánico-cerebral y es aplicable al trabajo clínico, encuestas de población o estudios longitudinales (Trucco, Campusano y Larraín, 1979 citado en Benítez, Quinteros y López, 2001). La escala está formada por 12 ítems, siendo 6 de ellos sentencias positivas y 6 sentencias negativas. Los ítems son contestados a través de una escala tipo Likert de cuatro puntos (0-1-2-3), donde a mayor puntuación, peor es el nivel de salud mental. Así, se obtiene una estimación del grado de severidad de la ausencia de salud mental, cuyo puntaje total es la sumatoria de los valores obtenidos en cada uno de los ítems. El valor máximo que se puede obtener en la escala de 12 preguntas es de 36 puntos y el mínimo de cero puntos (Garmendia, 2007). El GHQ-12 presenta una buena fiabilidad en los diferentes estudios realizados con alfas de Cronbach que varían entre 0,82 y 0,86 (Goldberg et al., 1997 citado en Rocha et.al., 2011). Un estudio reciente desarrollado en España describe un alfa de Cronbach de 0,76 (Sánchez-López y Dresh, 2008 citado en Rocha et. al., 2011). Los resultados de validación del GHQ-12 realizado en 15 países del mundo son buenos, con resultados de curva ROC que varían entre 83 y 85. Además, el cuestionario ha sido traducido a más de 11 idiomas, siendo uno de los instrumentos de “screening” validado más utilizados en todo el mundo y recomendado para ser utilizado en encuestas de salud (Rocha et.al., 2011). Se eligió este instrumento porque puede ser aplicado a un grupo
  34. 34. 33 amplio de personas en un tiempo limitado, porque es de fácil comprensión para el encuestado y porque está validado en Chile (Lewis y Araya, 2005; Benítez et.al., 2001). 4.3.3.3. Cuestionario de Calidad de Vida de la Organización Mundial de Salud (WHOQOL) – BREF. Su elaboración y propiedades psicométricas en varias poblaciones han sido reportadas en diversas investigaciones (Skevington, Lotfy & O`Conell, 2004, citado en Urzúa, 2008; The WHOQOL Group, 1998, citado en Urzúa, 2008: Barros da Silva et al., 2005 citado en Urzúa, 2008; Jang et al., 2004, citado en Urzúa, 2008; y Saxena et al., 2001 citado en Urzúa, 2008). La escala consta de 26 reactivos agrupados en cuatro factores: físico, psicológico, social y ambiental, más una pregunta sobre percepción de CV general y otra sobre satisfacción con la salud. Según Urzúa (2008), sobre la validación de este instrumento en el idioma castellano solo se encuentran referencias del trabajo de Lucas (1998). Puntuaciones mayores indican mejor calidad de vida. Las escalas de respuesta son de tipo Likert, con 5 opciones de respuesta. Validaciones del WHOQOL-BREF se encuentran en la literatura en adultos mayores, población general y con problemas de salud y otras condiciones. En Chile, se encuentra la validación efectuada en el estudio de Torres et.al. (2008, citado en Espinoza, et.al., 2008), el cual no deja establecido con certeza las características psicométricas del instrumento y confianza para la aplicabilidad en el país. 4.3.3.4. Escala de Bienestar Psicológico de Ryff. La versión inicial de este cuestionario fue realizado por Ryff y Keyes (1995, citado en Moyano Díaz, Nuñez y Jiménez, 2010) y tenía un total de 6 dimensiones. Posteriormente, en el año 2004 Van Dierendonck (citado en Moyano Díaz, Nuñez y Jiménez, 2010) adaptó el cuestionario original a la población española, generando un instrumento final con los mismos 39 ítems agrupados en las 6 dimensiones originales del modelo de Ryff. Por último, Díaz et. al. (2006, citado en Moyano Díaz, Nuñez y Jiménez, 2010) propone una versión reducida del test que consta de 26 ítems que se agrupan en las dimensiones que propone que el modelo. Los ítems están compuestos por frases que reflejan cómo pueden pensar las personas con respecto a su vida, ante los
  35. 35. 34 cuales los participantes debieron responder su grado de acuerdo o desacuerdo, utilizando un formato de respuesta tipo Likert con puntuaciones comprendidas entre 1 (no, en lo absoluto) y 7 (sí, totalmente). La confiabilidad de este instrumento ha presentado indicadores aceptables tanto para la población anglosajona como hispana (Díaz et. al., 2006 citado en Moyano Díaz, Nuñez y Jiménez, 2010). Según Díaz et. al. (2006, p. 575), “los análisis de fiabilidad realizados con las escalas nos indicaron que muestran, en general, una buena consistencia interna, excepción hecha de la Escala de Crecimiento personal que ofrece una menor consistencia que el resto, con un valor α de Crombach de 0,68”. Acerca de la validez de constructo del instrumento, se ha encontrado discrepancias entre los análisis factoriales realizados en distintos estudios, siendo el Modelo de original de Ryff compuesto por 6 dimensiones el que mejor da cuenta de los datos hasta el momento (Van Dierendonck et. al., 2008 citado en Moyano Díaz, Nuñez y Jiménez, 2010). 4.4. Procedimiento de recolección de información En primer lugar se procedió a obtener los permisos correspondientes con Labonort Salud para poder recolectar información en dicho centro. En seguida se modificó el Consentimiento Informado (Anexo N° 2), de manera que no sólo quedara explícito el detalle de los exámenes médicos a los cuales debía someterse el trabajador, sino que se agregó un apartado donde se hace mención a la inclusión de una Encuesta de Calidad de Vida. Asimismo, se agregó una declaración simple donde el trabajador autoriza a Labonort Salud para realizar análisis estadístico con la información entregada por los sujetos y publicar los resultados de dicho análisis, resguardando siempre la confidencialidad del trabajador. La coordinación del día, hora y tipo de examen a realizar es llevada a cabo por parte del empleador. Según esto, el día en que debe presentarte el trabajador, debe hacerlo portando su carnet de identidad. El trabajador se tiene que presentar en Recepción de Público, donde se corroboran sus datos personales, se entrega el consentimiento informado y se da inicio formal a la ruta de exámenes de salud ocupacional. Cabe destacar que el trabajador debe asistir con un ayuno de 12 hrs. aprox., requisito
  36. 36. 35 elemental para poder determinar valores de base para las variables recolectadas a través de la muestra de orina y sangre. La ruta de exámenes que debe completar el trabajador se divide básicamente en exámenes médicos y psicológicos. En el caso de los exámenes médicos, éstos los realizan los paramédicos, bajo la atenta supervisión de un enfermero universitario que cumple el rol de Gerente de Operaciones. Las muestras de sangre y orina son analizadas en las propias dependencias de Labonort, en laboratorio a cargo de un Tecnólogo Médico. Los exámenes psicológicos son realizados por un Psicólogo, incluyendo las Encuestas de CV, quien es el encargado de entregar las instrucciones al trabajador y responder a sus consultas, en caso que las hubiere. El llenado de la encuesta lo realizó cada trabajador en forma personal, debido a la alta demanda de personas realizando exámenes en forma simultánea. Todo el proceso de exámenes se realiza bajo dirección de un médico de salud ocupacional, quien es el encargado posteriormente de entregar la aptitud a los trabajadores para desempeñarse laboralmente en condiciones de gran altura geográfica 4.5. Procedimiento de análisis de datos Los datos recolectados serán vaciados en una planilla y llevados al Software Estadístico SPSS 17.0 (Pardo y Ruiz, 2002). Los análisis estadísticos realizados consistieron básicamente en cálculo de propiedades psicométricas de los instrumentos de medición (validez y confiabilidad), análisis de estadísticos descriptivos (frecuencia, tendencia central, variabilidad, posición no central y gráficos) y los respectivos contrastes de hipótesis (prueba de asociación, prueba de diferencia entre dos medias, prueba de correlación, prueba de análisis de varianza). V. RESULTADOS VI. DISCUSIÓN VII. CONCLUSIÓN
  37. 37. 36 VIII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Ardila, R. (2010). Prólogo. En Moyano Díaz, E. (Ed.). Calidad de vida y psicología en el Bicentenario de Chile, 9-12. Santiago, Chile: Mármor. Azpiazu, M., Cruz, A., Villagrasa, J., Abanades, J., García, N. y Alvear, F. (2002). Factores asociados a la mala calidad de vida en personas mayores de 65 años. Revista Española de Salud Pública 76 (6), 683-699. Barrientos, J. (2005). Calidad de vida, bienestar subjetivo: una mirada psicosocial. Universidad Diego Portales: Santiago, Chile. Benítez, C.; Quintero, J.; Torres, R. (2001). Prevalencia de riesgo de trastornos psiquiátricos en estudiantes de pregrado de la Escuela de Medicina de la P. Universidad Católica de Chile. Revista Médica de Chile, 129 (2), 173-178. Recuperado en 18 de diciembre de 2013, de http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S00348872001000200008&lng=es&tlng=es. 10.4067/S0034-98872001000200008. Cascio, W. (2003). Changes in workers, work and organizations. En I. Weiner (Ed), Handbook of Psychology 12, Industrial and Organizational Psychology (401422). Nueva York: John Wiley & Sons. Carcelén, J. (2000). El sistema de trabajos de turno y su problemática. FC Editorial: Madrid. Casullo, M. y Castro Solano, A. (2000). Evaluación del bienestar psicológico en estudiantes adolescentes argentinos. Revista de Psicología de la Pontificia Universidad de Perú 18 (1), 36-68. Chiavenato, I. (2009). “Gestión del Talento Humano” (4ª Ed.). México D.F.: McGrawHill/Interamericana. Córdova, V. (2004). Trabajo en sistemas de turnos en la industria de la salmonicultura chilena. Ciencia y Trabajo, jul – sept; 6 (13), 122– 125. Davidovics, G. y Mayol, A. (2008). Introducción al uso de muestras para la realización de encuestas en la investigación social. En P. Salinas y M. Cárdenas (Eds.), Métodos de Investigación Social: Una aproximación desde las estrategias cuantitativas y cualitativas (71-95). Antofagasta: Ediciones Universidad Católica del Norte. Díaz, D.; Rodríguez-Carvajal, R.; Blanco, A.; Moreno-Jiménez, B.; Gallardo, I.; Valle, C. y Van Dierendonck, D. (2006). Adaptación española de las escalas de bienestar psicológico de Ryff. Revista Psicothema 18, (3), 572-577. Diener, E. (1994). Assessing Subjective Well-Being: Progress and Opportunities. Social Indicators Research, 31, 103-157.
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