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TRATADO EL MAESTRO SILENCIOSO "UN GRAN AMIGO" No. 208

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TRATADO EVANGELISTICO QUE MUESTRA EN LOS PERSONAJES DE LA HISTORIA UNA SEMEJANZA O COMPARA CION DEL AMOR DE DIOS POR NOSOTROS LOS PECADORES Y LO QUE EL PUEDE HACER A FAVOR DE NOSOTROS

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TRATADO EL MAESTRO SILENCIOSO "UN GRAN AMIGO" No. 208

  1. 1. Un Gran Amigo<br />-6667550800Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828), nació el 30 de Marzo 1746 en Fuendetodos, pueblo de la provincia de Zaragoza. España. Considerado "El padre del arte moderno". Goya era un artista muy versátil, sus obras incluyeron, entre otros, grabados, retratos, frescos, caricaturas, tapices, etc. <br />Una de las obras que le hizo famoso incluye su autorretrato. En la parte baja del cuadro figura un epígrafe, que dice: "Goya agradecido a su amigo Arrieta: por el acierto y esmero con que le salvó la vida en su aguda y peligrosa enfermedad, padecida a fines del año 1819 a los setenta y tres de su edad. Lo pinto en 1820". Reposa en Institute of Arts (Minneapolis, Estados Unidos). <br />Ese cuadro refleja la grave enfermedad -- quizá el Tifus -- que padeció en 1819. Así como en ese cuadro se aprecia a Goya enfermo, también sabemos cuál es la condición en la cual nos encontramos nosotros ante Dios: “Enfermos espirituales por el pecado”. Dios dice en su Palabra: !Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! … Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite. (Isaías 1:4-6). <br /> Goya aparece autorretratado enfermo y agonizante, con la boca ligeramente abierta, la mirada extraviada, en actitud casi de moribundo, falto de fuerza y de total consciencia. Con las manos se aferra febril a las ropas que lo cubren sostenido por detrás por el doctor Arrieta que le da a beber alguna medicina. Goya buscó a su amigo y médico el Dr. Arrieta, quien como muestra el cuadro le dio la medicina que él necesitaba, con la cual se curó y en agradecimiento a la curación de la delicada enfermedad que padeció le pintó ese famoso cuadro, en Óleo sobre lienzo. 117 x 79 cm. El pintor consideró que “le había salvado la vida”.<br />¡Gracias a Dios por su don inefable! Él dio a su Hijo en la cruz por nuestros pecados. … Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios…, (1 Pedro 3:18). Él quiere nuestra curación, la cual se efectúa cuando decidimos de todo corazón, arrepentirnos de nuestros pecados y abrirle para que entre el Señor. Jesús dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. … Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento. (Mateo 9:12-13).<br />Goya presenta aquí a su médico, no sólo como su salvador que le hace beber la medicina, sino como el amigo que le abraza y le conforta ante la presencia de la muerte. Este médico nos representa a Cristo quien puede y quiere ser nuestro Salvador y Señor. En (Romanos 10:8-9). Dice: Esta es la palabra de fe que predicamos: Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. . <br />Goya pintó la serie de 14 murales al óleo conocida como las pinturas negras en su villa, “la Quinta del Sordo”, en las afueras de Madrid —entre 1821 y 1823—. Así como el nombre de su casa, nosotros nos comportamos ante la invitación del Señor “Sordos”. Sin embargo, él te dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones. (Hebreos 3:7-8). Cristo, como el Gran Amigo y Médico Divino te invita: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). ¿Lo harás?<br />Si tú le recibes podrás decir: Hallé un buen amigo, mí amado Salvador; contaré lo que Él ha hecho para mí. Hallándome perdido e indigno pecador, me salvó, y ya me guarda para sí. Promete estar conmigo hasta el fin. Grandes cosas Cristo ha hecho para mí.<br />Dr. Luis A. Silva Cisneros.<br />

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