Autores : Juan Ignacio Fernández – Marco Liñayo – Julián Vinocur.
<ul><li>Uno de los más famosos e importantes personajes de la historieta argentina, especie de superhéroe inocente y bonac...
En diciembre de 1928   Quinterno   comienza a trabajar para el diario   La Raz ó n , con la tira   Don Juli á n de Montep ...
<ul><li>En diciembre de 1928  Quinterno  comienza a trabajar para el diario  La Razón , con la tira  Don Julián de Montepí...
<ul><li>ISIDORO </li></ul><ul><li>Pasa a La Razón, en diciembre de 1928 la tira llamada  Julián  de Montepío . Cuenta las ...
<ul><li>Patoruzú  comienza a hacerse más popular entre el público, relegando a  Julián , hasta que la tira cambia de nombr...
<ul><li>Creado por  Dante  Quinterno , el día 11 de octubre de 1945 apareció, en su propio semanario, un nuevo personaje: ...
<ul><li>Sería en septiembre del año 1955, en uno de los episodios de las &quot;Aventuras de Pi-Pío&quot;, cuando debutaría...
<ul><li>Mafalda es una nena terrible, simpática y atrevida, que vive en la Argentina de mediados de los 60 y principios de...
QUINO Y SUS PERSONAJES
<ul><li>Apareció como un personaje secundario en la tira del diario Clarín &quot;Bartolo el maquinista&quot; en el año 197...
<ul><li>Matías es el personaje central de la tira. Es un chico travieso, simpático y adorablemente ingenuo. Su mundo son s...
<ul><li>Este simpático y pícaro gato nació entre políticos en septiembre de 1993, fecha en que se bajó definitivamente de ...
<ul><li>En su primera parte, era una apasionante historia fantástica, brillantemente escrita y ambientada en un Buenos Air...
<ul><li>Diógenes y el  Linyera  es una popular  tira cómica  dibujada por el  historietista   uruguayo   Tabaré  editada p...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

Historietas argentias

1.023 visualizaciones

Publicado el

Publicado en: Educación
0 comentarios
0 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
1.023
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
16
Acciones
Compartido
0
Descargas
9
Comentarios
0
Recomendaciones
0
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

Historietas argentias

  1. 1. Autores : Juan Ignacio Fernández – Marco Liñayo – Julián Vinocur.
  2. 2. <ul><li>Uno de los más famosos e importantes personajes de la historieta argentina, especie de superhéroe inocente y bonachón, la creación de  Dante Quinterno  es también la de más extensa publicación. </li></ul><ul><li>Cómo se ha dado otras veces con importantes personajes de historieta,  Patoruzú  hizo su debut con un papel secundario en otro título.  Dante Quinterno  publicaba en el diario  Crítica  la tira  Un porteño optimista  desde 1927, que luego cambió su nombre a Aventuras de Don Gil Contento . El 17 de octubre de 1928  Crítica anuncia que &quot;Don Gil Contento adoptará al indio Curugua-Curiguagüigua&quot;, al día siguiente otro aviso dice &quot;mañana debuta el indio Curugua-Curiguagüigua&quot;. El 19 aparece el nuevo personaje, el último indio &quot;tehuelche gigante&quot;, venido de la Patagonia. Es rebautizado (recomendado el autor ante el dificultoso nombre) por Don Gil  como  Patoruzú . El nombre deriva de unos caramelos negros que se vendían en la época, llamados Pasta de Orozú. Poca vida tuvo el nuevo personaje ya que la tira fue levantada el día 21. </li></ul>
  3. 3. En diciembre de 1928   Quinterno   comienza a trabajar para el diario   La Raz ó n , con la tira   Don Juli á n de Montep í o . El 27 de septiembre de 1930 reaparece   Patoruz ú , de una manera muy similar a la anterior. Se explica en el diario que   Juli á n   debe convertirse en tutor del indio, extra ñ a herencia de un t í o de la Patagonia.   Patoruz ú   es el ú ltimo tehuelche, hijo de un rico cacique.
  4. 4. <ul><li>En diciembre de 1928  Quinterno  comienza a trabajar para el diario  La Razón , con la tira  Don Julián de Montepío . El 27 de septiembre de 1930 reaparece  Patoruzú , de una manera muy similar a la anterior. Se explica en el diario que  Julián  debe convertirse en tutor del indio, extraña herencia de un tío de la Patagonia.  Patoruzú  es el último tehuelche, hijo de un rico cacique. </li></ul>
  5. 5. <ul><li>ISIDORO </li></ul><ul><li>Pasa a La Razón, en diciembre de 1928 la tira llamada  Julián de Montepío . Cuenta las andanzas de un “vivillo porteño, playboy de Chántele con aires de millonario industrial y comercial&quot;. Durante años las aventuras de Don Julián, su novia Lolita y su vallet  Cocoa  están en la última página hasta que llega Patoruzú. El 27 de setiembre de 1930 explica La Razón; “He aquí que de la noche a la mañana Julián se encuentra apadrinando a un indio del sur por una curiosa herencia de un tío, el finado Rudesindo. Julián pasa con el tiempo (en 1935) a ser Isidoro Cañones. En ese año tiene cambios. Patoruzú es ahora el último vástago de los Tehuelches, hijo de un rico cacique de la Patagonia, quien al morir deja al huérfano en manos del tío Rudecindo. Éste, al sentirse morir, manda al indio ingenuo y lleno de oro a Buenos Aires, bajo la tutela de Julián. La imagen es la misma de Crítica, bajando del tren carguero pero el avestruz es macho, y se llama Lorenzo. Julián, al ver la fortuna de su ahijado, busca apoderarse de ella haciéndole creer a Patoruzú que las pepitas están embrujadas. El indio se está convenciendo cuando un peón del tío Rudesindo (que le explica el verdadero valor de las monedas) lo salva del padrino. Con el paso de los días, sospechosamente Lorenzo termina asado en un restorán. Poco a poco el indio va apoderándose de la historieta, por el interés de la gente. </li></ul>
  6. 6. <ul><li>Patoruzú  comienza a hacerse más popular entre el público, relegando a  Julián , hasta que la tira cambia de nombre al de  Patoruzú  en agosto de 1931. </li></ul><ul><li>El 11 de diciembre de 1935 la historieta pasa a publicarse en el diario  El Mundo . Es la primera reventa de una historieta en Argentina, los derechos pertenecían al autor, que con el traspaso crea el primer sindicato de historietas del país, el Sindicato Dante Quinterno. En 1936 aparece una página a color en la revista  Mundo Argentino , y las tiras se publican en diarios del interior. </li></ul><ul><li>Ese año, el 10 de noviembre, aparece el Nº 1 de la revista Patoruzú , agotándose en el día. En el debut se recopilaba la tira aparecida en  El Mundo . A partir del segundo número se producen nuevos capítulos con el nombre de  Nuevas aventuras . Estas historietas se comenzaron a república en la revista  Las grandes Andanzas del Indio Patoruzú , que apareció el 16 de octubre de 1956. Nuevos episodios hechos para esta revista aparecen desde el Nº 55 de julio del 61. En la actualidad se siguen re publicando. </li></ul><ul><li>La historieta era realizada por un equipo de artistas siguiendo precisas instrucciones de  Dante Quinterno , en las que indicaba que podía o no hacer el personaje, su relación con otros y la moral que debía envolver al gran cacique.  Quinterno  comenzó sus instrucciones a los guionistas de la siguiente manera: &quot;El indio  Patoruzú  es un símbolo, símbolo universal en el que se conjugan todas las virtudes, inalcanzables para el común de los mortales&quot;. </li></ul>
  7. 7. <ul><li>Creado por  Dante Quinterno , el día 11 de octubre de 1945 apareció, en su propio semanario, un nuevo personaje: &quot; Patoruzito . El mismo surgió como una figura para un público más infantil que el ya popular &quot; Patoruzú &quot;, también de Quinterno. Las tiras de Patoruzito eran dibujadas por Tulio Lovato, con guiones de Mirco Repetto. Contaba las aventuras del casi siempre sonriente indiecito, un pequeño cacique que, se suponía, era la versión infantil del cacique Patoruzú, aunque, con el tiempo, aparecerían &quot;jets&quot; y otros elementos fuera de tiempo, como para desmentir eso. Vestido igual que en su versión adulta, Patoruzito carece sin embargo de la desmesurada nariz de éste. Como era de esperar, Patoruzito era un chico noble, valiente, fuerte, dotado de un genuino ingenio criollo (es bastante más &quot;avispado&quot; y astuto que el personaje de Patoruzú), y con un alma generosa. Su personalidad se oponía a la de su amigo Isidorito (quien llegaría a ser, con el paso del tiempo, el padrino Isidoro, símbolo de la viveza y picardía porteña). Patoruzito debía enfrentar mil intrigas tejidas por malignos personajes (ladrones, indios malos, cuatreros, ambiciosos extranjeros, estafadores, etc.), generalmente empeñados en robarle las tierras que heredó de su padre, el cacique Patoruzek. </li></ul>
  8. 8. <ul><li>Sería en septiembre del año 1955, en uno de los episodios de las &quot;Aventuras de Pi-Pío&quot;, cuando debutaría uno de los primeros personajes que conseguiría una gran popularidad entre los niños de Argentina: Hijitus . Este tierno personaje, creación de  García Ferré , fue el primer superhéroe argentino. En su primera aparición, donde gráficamente sería bastante distinto había sido presentado como un chico muy andrajoso (su &quot;sombreritus&quot;, en realidad un sombrero de copa, mantuvo siempre un aspecto algo descosido), pero poco a poco fue evolucionando, hasta convertirse en personaje central de su propia tira. Hijitus era una fiel caricatura de los personajes y costumbres porteñas. En sus historietas era un héroe muy especial, ya que las tiras poseían toda una galería de personajes bien definidos, y el personaje se movía dentro de un ambiente perfectamente descripto, es decir, existía todo un microcosmos dentro del cual se desenvolvían sus aventuras. </li></ul>
  9. 9. <ul><li>Mafalda es una nena terrible, simpática y atrevida, que vive en la Argentina de mediados de los 60 y principios de los 70. Es nacida de una típica familia de Buenos Aires (porteña) de clase media. Esta niña, como todas, tiene una familia y unos amigos que forman su pandilla. Va a la escuela y, en verano, cuando le salen las cuentas a su papá, va de vacaciones. Pero Mafalda no es una niña como otra cualquiera. Humilde y comprometida con las etnias, le preocupa el mundo y no entiende como los adultos pueden llevarlo tan mal. Es famosa en el mundo entero por la gracia de sus preguntas, la inocencia de su mundo y la altura de sus ideales. Luchadora social incansable, emite manifiestos políticos desde su sillita con una inocente falta de inocencia. Puede decirse que es una revolucionaria más allá del lápiz y el papel. A través de Mafalda y su entorno, su autor,  Quino  (Joaquín Salvador Lavado), reflexiona sobre la situación del mundo y las personas que en él vivimos. </li></ul>
  10. 10. QUINO Y SUS PERSONAJES
  11. 11. <ul><li>Apareció como un personaje secundario en la tira del diario Clarín &quot;Bartolo el maquinista&quot; en el año 1973. La historieta se trataba de un conductor de un tranvía llamado Bartolo (dibujo de la derecha), que recorría Buenos Aires, con su mascota, Clemente. En esas primeras aventuras el tranvía se movía como loco, volaba, se achicaba o se agrandaba. </li></ul><ul><li>  </li></ul><ul><li>Clemente, en un tiempo corto, fue convirtiéndose en el protagonista de la historieta, sacando de este lugar a Bartolo. Con el tiempo Bartolo desapareció con su tranvía y Clemente inició una nueva etapa, una nueva tira, donde él era el protagonista. Gran crítico de la realidad socio-económica, amante de las &quot;minas&quot; y el fútbol, se haría más adulto, más canchero, y sólo de vez en cuando volvería a visitar los zócalos de la nostalgia barrial, aquí tan claros. Suele vérselo leyendo el diario, charlando con su hijo Jacinto, admirando las curvas de la Mulatona, o rodeado de otros ilustres personajes. </li></ul><ul><li>  </li></ul><ul><li>Como se dijo anteriormente, a Clemente le encanta el fútbol, y es por eso que se destaca su participación no sólo en tiras, sino también en la televisión, mediante su versión animada durante los mundiales. En esos momentos suelen aparecer decenas de Clementes saltando y gritando a favor del seleccionado argentino desde una tribuna de fútbol, con gorros, banderas y vinchas, también suele aparecer “el hincha de Camerún”, un personaje similar a Clemente pero negro, que simpatiza por el país africano y que se hizo conocido durante el mundial de España ´82. </li></ul><ul><li>  </li></ul><ul><li>En noviembre de 2004 se llevó a cabo la inauguración del Monumento a Clemente, obra del escultor Fernando Rusquellas, en la Plazoleta Clemente, en pleno centro de Adrogué. </li></ul>
  12. 12. <ul><li>Matías es el personaje central de la tira. Es un chico travieso, simpático y adorablemente ingenuo. Su mundo son su escuela, su casa, y su barrio. Entre las cosas preferidas de Matías están darse baños de inmersión, visitar el zoológico, disfrazarse, y comer panqueques como postre. Su fantasía, su imaginación, sus temores, sus deseos, construyen el eje de la historia. Con la simpleza del pensamiento infantil intenta entender el mundo adulto, ayudado por su mamá (que nunca se ve en las tiras) sin olvidarse de realizar las cosas típicas de su edad. Matías tiene pequeñas historias alrededor de pequeñas cosas. Suele poner histérica a su madre con su insistencia y sus desconcertantes preguntas. Es un personaje infantil que reflexiona, con humor, sobre la vida de los adultos. </li></ul><ul><li>La madre de Matías: es una mujer que adora a su hijo, con toda la pasión de una madre, pero que también busca conservar su identidad de mujer y su individualidad como persona sin inmolarse en el único rol de madre. Ella quiere gustar, ser atractiva, y seguramente busca la pareja que ya no tiene (es divorciada). Se llama Mariana, y nunca aparece en cuadro, pero bien hace notar su presencia. Está obsesionada con las máscaras faciales, y suele probar en ellas distintas combinaciones de alimentos en busca de una solución para las arrugas. </li></ul>
  13. 13. <ul><li>Este simpático y pícaro gato nació entre políticos en septiembre de 1993, fecha en que se bajó definitivamente de la cabeza del entonces presidente Menem, donde ridiculizaba su llamativo &quot;jopo&quot;. Desde esa época, sigue acompañando todos los chistes e ilustraciones de su genial creador,  Nik , y ha conseguido tener su propia tira diaria en el diario La Nación (desde el año 1996), donde se crió. Gaturro es inseguro, curioso, travieso, tierno, y algo romántico. Vale aclarar que Gaturro (que por ser muy observador del mundo, suele ser un comentador y crítico político muy avezado), además de su casa frecuenta la escuela (con la maestra Ruda Vinagreti), los techos del vecindario, y, a veces, la oficina en el área del Dr. Garquetti y su empleado Aldopetti, donde hace de cadete. También frecuenta el sillón del living, su preferido, pero generalmente lo sacan &quot;volando&quot;. Además le fascina pasear por el barrio y hacer agudas observaciones de la vida cotidiana. </li></ul><ul><li>La familia de Gaturro lo adoptó desde muy chiquito; quizá por ello es un poco malcriado, y todo gira a su alrededor (es el centro del hogar). Gaturro vive, además de con su familia (compuesta por los hermanos Agustín y Luz, más la mamá y el papá de ellos), con su sobrino Gaturrín y con el pececito Emilio. En las tiras aparecen otros personajes, como las gatas  Agatha  y Gaturranta, la mamá de Gaturro (Mamurra), su primo Gatulongo, el perro Canturro, el ratón Ramiro, etc. Gaturro es un romántico incurable, está perdidamente enamorado de Ágatha e inventa mil y una técnicas para conquistarla, aunque siempre fracasa. </li></ul>
  14. 14. <ul><li>En su primera parte, era una apasionante historia fantástica, brillantemente escrita y ambientada en un Buenos Aires exacto, que mantuvo en vilo a miles de lectores durante las 106 semanas en que se publicó en la revista &quot;Hora Cero&quot;. La historia cuenta que eran cuatro amigos jugando al truco una noche en un chalecito de Vicente López. En el piso de abajo dormían Elena y Martita, la mujer y la hija de Juan Salvo. Parecía que &quot;el ancho de espada&quot; era lo más duro que habría que enfrentar esa noche; pero no. Desde la calle vino el ruido de un choque y enseguida el silencio. Un silencio que sobresaltó a los cuatro. A través de la ventana caían copos de nieve. Raro para la zona. Claro, no era nieve exactamente. El cielo estaba escupiendo alguna sustancia mortal. Desde la buhardilla, los ocho ojos vieron coches volcados, la gente tirada. Muertos con sólo un sutil contacto con la &quot;nieve&quot;. En poco tiempo supieron que no era algo de este mundo: estaban ante la primera avanzada de una invasión extraterrestre. Encerrados en esa casa, se supieron unos de los pocos sobrevivientes. Deciden organizarse para superar la catástrofe. Después, con el protagonismo, sobre todo, de Juan Salvo, Favalli y Franco, habrán peleas y más peleas contra los enviados de un enemigo casi invisible: &quot;Los Ellos&quot;. Así, la serie de batallas (en la Rotonda de General Paz, en la Cancha de River, en las Barrancas de Belgrano) se desarrollaría contra los &quot;Manos&quot;, los &quot;Cascarudos&quot;, los &quot;Hombres Robot&quot; y los &quot;Gurbos&quot;, ya que tanto los grandes insectos como los humanos tomados prisioneros sufren el implante de un tele director en la nuca que los vuelve títeres del invasor. </li></ul>
  15. 15. <ul><li>Diógenes y el Linyera es una popular tira cómica dibujada por el historietista uruguayo Tabaré editada por el Diario Clarín de Buenos Aires Clarín y guionada por Héctor García Blanco , y Jorge Guinzburg , creadores de la misma junto a Tabaré. </li></ul><ul><li>Diogenes es un perro de raza indeterminada e indeterminable. Es el personaje en el que suele recaer la responsabilidad del remate cómico en cada tira, a través de las conclusiones cargadas de ironía pero sin malicia a las que llega observando a su dueño. A diferencia de Mendieta , otro conocido perro de la historieta argentina , éste no posee la propiedad de poder hablar ni su proverbial cobardía, aunque sus razonamientos suelen ser tan punzantes como los del personaje de Fontanarrosa . </li></ul><ul><li>El Linyera es un vagabundo que habita alguna plaza de una ciudad que puede ser Buenos Aires o Montevideo . Siempre viste los mismos saco, pantalón, sombrero y zapatos estragados, siguiendo la tradición en los personajes gráficos de no cambiar su aspecto a lo largo de los años. Las situaciones que en Diógenes generan un pensamiento sardónico —la lectura del titular de un periódico, el retal de una conversación absurda...—, lo dejan siempre estupefacto y sin respuestas. </li></ul>

×