4 El Estado liberal en el periodo de la Restauración I (1875-1898).  PARA COMENZAR PRESENTACIÓN RECURSOS INTERNET
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1.-  El sistema político de la Restauración 1.1.- Un nuevo sistema político La Constitución de 1876 Bipartidismo y turno p...
Fue el resultado de un largo proceso de maniobras diplomáticas Los orígenes del proceso restaurador  Introducción Antonio ...
La Constitución de 1876  1.1.Un nuevo sistema político  1.-  El sistema político de la Restauración Cánovas  pretende pone...
Bipartidismo y turno de partidos El proyecto de Cánovas pretendía que la monarquía fuese la base y los partidos un instrum...
1.2. Fin de los conflictos bélicos <ul><li>Fin de la guerra carlista   </li></ul><ul><ul><li>Abolición del régimen foral <...
Partido Conservador Los partidos dinásticos El funcionamiento del sistema requería la existencia de dos  partidos dinástic...
Falseamiento electoral y caciquismo  2.-  La vida política y la alternancia en el poder El régimen era  oligárquico , caci...
<ul><li>Las  elecciones se manipulaban  para que el nuevo gobierno tuviera mayoría en las Cortes </li></ul>El turnismo y e...
<ul><li>La falta de libertades se mostró en la política educativa (se exigió la fidelidad al gobierno), en el control de l...
La regencia de María Cristina  Tras la muerte de Alfonso XII comenzó la regencia de su mujer, María Cristina de Habsburgo-...
El Partido Federal <ul><li>Pi i Margall </li></ul><ul><li>Descentralización, laicismo y anticlericalismo </li></ul>El sect...
En 1879,  Pablo Iglesias  fundó el  PSOE , de ideología marxista y con voluntad de participar políticamente En 1888, se cr...
<ul><li>En el siglo  XX  se creó  la Lliga Regionalista, de Enric Prat de la Riba y Francesc Cambó </li></ul><ul><li>En el...
<ul><li>Tras la derrota carlista de 1876,  el fuerismo se dividió en dos grupos : </li></ul>El nacionalismo vasco 4.-  El ...
Cuba, la perla de las Antillas  5.-  La guerra en ultramar Tras la Paz de Zanjón (1878) los cubanos esperaban reformas Sur...
La gran insurrección. La intervención de los Estados Unidos  La última guerra cubana se inició en 1895 con el  Grito de Ba...
Las consecuencias del desastre: crisis de conciencia y regeneracionismo  La derrota provocó una  crisis moral e ideológica...
Cuadro cronológico Recursos La Constitución de 1876 El Manifiesto de Sandhurst Mapa del caciquismo en España,  Alm a n a q...
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DOC. 3  Texto: La Constitución de 1876 Art. 11.º La religión Católica, Apostólica, Romana, es la del Estado. La Nación se ...
El sistema político de la Constitución de 1876 DOC. 4
Los partidos políticos durante la Restauración
El descalabro electoral republicano
Mapa del caciquismo en España,  Alm a n a que Gedeón , 1898 DOC. 5
DOC. 6  Texto:   El fraude electoral Si no fuera por las grandes desgracias que causan al país, nuestras elecciones serían...
El fraude electoral DOC. 6
El mecanismo del fraude electoral DOC. 7
Presidentes del gobierno durante la primera etapa de la Restauración  DOC. 8
El turno de partidos durante la Regencia (1886-1901) (en número de diputados) DOC. 16 Práctica del Tema 4. Comentario de u...
Población española con derecho a sufragio (1869-1890) DOC. 11
Caricatura publicada en la revista  L’Esquellade laTorratxa DOC. 25 y 26 Resultados electorales al Congreso de los Diputad...
Texto: La opinión de Cánovas sobre el sufragio universal DOC. 12 El sufragio universal, que es en sí mismo una malísima in...
Texto: Las ideas de José Martí DOC. 13 <ul><ul><ul><ul><ul><li>.  </li></ul></ul></ul></ul></ul>Su derecho de hombres es l...
Caricatura sobre la intervención americana en la guerra de Cuba DOC. 14
La guerra de Cuba (1895-1898) DOC. 14
DOC. 15 La voladura del acorazado  Maine
Monárquicos, republicanos, conservadores, liberales, todos los que tengan algún interés en que este cuerpo nacional viva, ...
Texto:  Tratado de paz entre España y Estados Unidos de América DOC. 23  S. M. la Reina Regente de España, en nombre de su...
Texto:  El desastre de 1898 DOC. 27 Si el ejército ha tenido culpabilidad, ha sido en tan corto grado, que si esa culpabil...
“ Libre e independiente de poder extraño vivía Bizkaia, gobernándose y legislándose a sí misma, como nación aparte, como e...
Texto:  Visión de España en el inicio del siglo XX DOC. 24  No es, no es nuestra forma de gobierno un régimen parlamentari...
Texto:  Visión de España en el inicio del siglo XX DOC. 24  No es, no es nuestra forma de gobierno un régimen parlamentari...
Referencias a los materiales utilizados <ul><li>Aróstegui Sánchez, J.  y otros ,   Historia del mundo contemporáneo , Vice...
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HE. Tema 04 La Restauración. 1ª parte

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  1. 1. 4 El Estado liberal en el periodo de la Restauración I (1875-1898). PARA COMENZAR PRESENTACIÓN RECURSOS INTERNET
  2. 2. Para comenzar Seguir
  3. 3. Para comenzar. Eje cronológico
  4. 4. Para comenzar
  5. 5. 1.- El sistema político de la Restauración 1.1.- Un nuevo sistema político La Constitución de 1876 Bipartidismo y turno pacífico 1.2.- El fin de los conflictos bélicos 2.- La vida política y la alternancia en el poder 2.1.- Los partidos dinásticos 2.2.- Falseamiento electoral y caciquismo 2.3.- El desarrollo del turno de partidos Índice 3.- Las fuerzas políticas marginadas del sistema 4.1.- El nacionalismo catalán 4.2.- El nacionalismo vasco 4.3. El nacionalismo gallego 4.4. Valencianismo, aragonesismo y andalucismo 4.- El surgimiento de los nacionalismos 5.1.- Cuba, la perla de las Antillas 5.2.- La gran insurrección 5.3.- La intervención de Estados Unidos 3.1.- La evolución del republicanismo 3.2.- La reconversión del carlismo 3.3.- Otras fuerzas políticas 5.- La guerra en ultramar 6.- Las consecuencias del desastre del 98 6.1.- Una crisis política y moral 6.2.- El regeneracionismo 6.3.- El fin de una época Introducción
  6. 6. Fue el resultado de un largo proceso de maniobras diplomáticas Los orígenes del proceso restaurador Introducción Antonio Cánovas del Castillo fue el político encargado de restaurar la monarquía borbónica en Alfonso XII , el hijo de Isabel II La más importante de las cuales fue la Abdicación de Isabel II en su hijo Se creó el «partido alfonsino», de carácter conservador, bajo el lema « paz y orden » <ul><li>Las clases moderadas, medias y altas </li></ul><ul><li>Los terratenientes de las Antillas (esclavistas) </li></ul>Con el apoyo de A pesar de que Alfonso XII llegó al poder a través del pronunciamiento del general Martínez Campos , Cánovas deseaba un ejército subordinado al poder civil Las ideas principales del proyector restaurador se presentaron en el Manifiesto de Sandhurst , en diciembre de 1874 <ul><li>Monarquía constitucional y tradición católica </li></ul>DOC. 1
  7. 7. La Constitución de 1876 1.1.Un nuevo sistema político 1.- El sistema político de la Restauración Cánovas pretende poner fin a los intentos de revolución política y social en España vertebrando un nuevo modelo político. Para conseguirlo se propone dos objetivos: Un sistema político basado en el bipartidismo La pacificación del país Convocatoria a Cortes Constituyentes por sufragio universal Basada en el liberalismo doctrinario (carácter conservador) Los puntos más polémicos quedaban en manos de los gobiernos de turno (el sufragio o la cuestión religiosa) Los rasgos más importantes eran <ul><li>La soberanía compartida rey-Cortes </li></ul><ul><li>Cortes bicamerales (senadores vitalicios) </li></ul><ul><li>El derecho al sufragio se dejaba pendiente a leyes posteriores (1878 censitario, 1890 universal) </li></ul><ul><li>Se declaraba el Estado confesional con libertad religiosa </li></ul><ul><li>Amplia declaración de derechos que se restringen con leyes posteriores </li></ul>Ampliación
  8. 8. Bipartidismo y turno de partidos El proyecto de Cánovas pretendía que la monarquía fuese la base y los partidos un instrumento a su servicio: dos partidos mayoritarios (bipartidismo) con alternancia en el poder. Renuncian a los pronunciamientos estableciendo un turno pacífico . 1.- El sistema político de la Restauración El ejército queda subordinado al poder civil aunque con amplia autonomía Ampliación
  9. 9. 1.2. Fin de los conflictos bélicos <ul><li>Fin de la guerra carlista </li></ul><ul><ul><li>Abolición del régimen foral </li></ul></ul><ul><ul><li>Concierto económico (1878) </li></ul></ul>1.- El sistema político de la Restauración <ul><li>Fin de la guerra en Cuba Paz de Zanjón (1878) </li></ul><ul><ul><li>Abolición de la esclavitud </li></ul></ul><ul><ul><li>Promesa de reformas </li></ul></ul><ul><ul><li>Guerra chiquita (1879) </li></ul></ul>
  10. 10. Partido Conservador Los partidos dinásticos El funcionamiento del sistema requería la existencia de dos partidos dinásticos que se turnasen en el poder <ul><li>Dirigido por Cánovas del Castillo, representa al sector más conservador de la Restauración </li></ul>2.- La vida política y la alternancia en el poder Partido Liberal <ul><li>Dirigido por Sagasta, representa al sector progresista de la Restauración </li></ul><ul><li>-Tenían una considerable indefinición ideológica con algunas coincidencias </li></ul><ul><ul><li>Monarquía </li></ul></ul><ul><ul><li>Constitución de 1876 </li></ul></ul><ul><ul><li>Propiedad privada </li></ul></ul><ul><ul><li>Estado centralista </li></ul></ul><ul><li>Inmovilismo y orden social </li></ul><ul><li>Favorables a la Iglesia </li></ul><ul><li>Sufragio censitario </li></ul><ul><li>Reformismo </li></ul><ul><li>Laicismo </li></ul><ul><li>Sufragio universal </li></ul>
  11. 11. Falseamiento electoral y caciquismo 2.- La vida política y la alternancia en el poder El régimen era oligárquico , caciquil y corrupto Un grupo reducido dominaba el sistema, mientras que la «España real» (clases medias y populares) quedaba excluida El caciquismo se basaba en las relaciones de patronazgo y clientelismo . Sus tres ejes eran <ul><li>Los altos cargos en Madrid, los gobernadores civiles en las provincias y los «caciques» en los pueblos </li></ul>Mediante el pucherazo se adulteraban sistemáticamente los resultados electorales para conseguir la elección del candidato gubernamental Ampliación
  12. 12. <ul><li>Las elecciones se manipulaban para que el nuevo gobierno tuviera mayoría en las Cortes </li></ul>El turnismo y el fraude electoral Se trataba de establecer una -Democracia puramente formal o «sistema liberal sin democracia» Desde el año 1881 se estableció el turno pacífico entre los dos partidos dinásticos Se seguían estos pasos 2.- La vida política y la alternancia en el poder La corona llamaba a gobernar al partido en la oposición Se disolvían las Cortes y se convocaban nuevas elecciones El sistema era sencillo DOC. 6 DOC. 7 DOC. 25
  13. 13. <ul><li>La falta de libertades se mostró en la política educativa (se exigió la fidelidad al gobierno), en el control de la libertad de expresión y de imprenta o por el limitado derecho de reunión </li></ul>El reinado de Alfonso XII 2.3. El desarrollo del turno de partidos El dominio del Partido Conservador (1876-1881) Etapa conocida como «dictadura canovista» por el fuerte carácter autoritario de su política Con el objetivo de <ul><li>Consolidar la monarquía restaurada </li></ul><ul><li>Construir un sistema de orden y centralizado </li></ul>Se pudieron concluir varios conflictos: la guerra carlista y la sublevación cubana <ul><li>Derrota de Carlos VII y abolición de los fueros vascos </li></ul><ul><li>Paz de Zanjón en 1878 </li></ul>La consolidación del sistema (1881-1884) En 1881 empezó a gobernar el Partido Liberal de Sagasta Acción de gobierno <ul><li>Se modernizó el ejército </li></ul><ul><li>Se practicó una política librecambista (que afectó a los industriales) </li></ul><ul><li>Se amplió el sufragio pero no se impuso el sufragio universal </li></ul><ul><li>Se amplió la libertad de expresión y de imprenta y de educación </li></ul>
  14. 14. La regencia de María Cristina Tras la muerte de Alfonso XII comenzó la regencia de su mujer, María Cristina de Habsburgo-Lorena <ul><li>Con el Pacto de El Pardo se consolidaba el turno pacífico y el sistema canovista </li></ul>2.3. El desarrollo del turno de partidos El «gobierno largo» liberal (1885-1890) Fue una época de reformas liberales <ul><li>Ley de Asociaciones de 1887 (legalización de sindicatos y partidos obreros –UGT y PSOE-) </li></ul><ul><li>Ley del Jurado </li></ul><ul><li>Ley de sufragio universal en 1890 (pero se mantienen las prácticas corruptas) </li></ul><ul><li>El código civil </li></ul><ul><li>La reforma del ejército </li></ul>La crisis de fin de siglo (1890-1898) Surgieron tres problemas que desembocaron en la crisis de 1898: la situación de las colonias , la cuestión social y el auge de los regionalismos convertidos en nacionalismos <ul><li>Se mantiene el turno pero el excesivo personalismo del sistema deteriora a los partidos y provoca la aparición de facciones internas. Gamazo y Maura entre los liberales y Silvela entre los conservadores </li></ul><ul><li>Otro problema de finales de siglo fue: la necesidad de «regeneracionismo» del sistema. </li></ul>DOC. 12 DOC. 11 G. T.4
  15. 15. El Partido Federal <ul><li>Pi i Margall </li></ul><ul><li>Descentralización, laicismo y anticlericalismo </li></ul>El sector dirigido por Ruiz Zorrilla y Salmerón <ul><li>De raíz más radical </li></ul><ul><li>Defendía el motín popular o el levantamiento militar </li></ul>La evolución del republicanismo El republicanismo estaba muy dividido. Los principales partidos republicanos E Partido Posibilista o republicano histórico <ul><li>Era el más moderado </li></ul><ul><li>Tras la implantación del sufragio universal se integraron en el sistema de la Restauración </li></ul>3.- Las fuerzas políticas marginadas del sistema <ul><li>El sufragio universal supuso la revitalización del republicanismo permitió la formación de algunas alianzas electorales ( Unión Republicana ) </li></ul>Ampliación
  16. 16. En 1879, Pablo Iglesias fundó el PSOE , de ideología marxista y con voluntad de participar políticamente En 1888, se creó la UGT, de orientación socialista -El ideario obrerista se difundía a través de las Casas del Pueblo El anarquismo , introducido por Giuseppe Fanelli , fue la ideología más importante entre el obrerismo español del siglo XIX -Se impuso el anarquismo violento (atentados terroristas) La reconversión del carlismo La derrota del carlismo en 1876 hizo que entraran en una grave crisis pero se abrió a la vía de la política <ul><li>En 1886 Vázquez de Mella en el Acta de Loredan propuso el programa carlista: fuerismo, catolicismo, oposición a la democracia aceptando el orden liberal-capitalista </li></ul><ul><li>En 1888 hubo una escisión: entre los integristas (católicos intransigentes) de Nocedal y las Juntas Tradicionalistas (se funda el Requeté ) </li></ul>3.- Las fuerzas políticas marginadas del sistema El movimiento obrero
  17. 17. <ul><li>En el siglo XX se creó la Lliga Regionalista, de Enric Prat de la Riba y Francesc Cambó </li></ul><ul><li>En el siglo XIX se elaboraron dos modelos alternativos de catalanidad </li></ul>El nacionalismo catalán 4.- El surgimiento de los nacionalismos y regionalismos Los nacionalismos -Nace en los años 30 del siglo XIX, enfrentado al centralismo liberal y en defensa de la cultura y la lengua tradicionales de Cataluña ( Renaixença ). Comienza siendo un movimiento literario para acabar siendo político. Se relaciona con la burguesía industrial y su defensa del proteccionismo -El republicanismo federal catalán de Valentí Almirall -El de carácter conservador y corporativo El Catalanismo católico (Torras i Bages) y la Unión Catalanista Crearon <ul><li>Las Bases de Manresa , 1892 </li></ul>Era el primer gran partido del nacionalismo catalán Cataluña autónoma dentro de España
  18. 18. <ul><li>Tras la derrota carlista de 1876, el fuerismo se dividió en dos grupos : </li></ul>El nacionalismo vasco 4.- El surgimiento de los nacionalismos y regionalismos Los nacionalismos -Se fundamentó en tres elementos: el fuerismo , las guerras carlistas y el proceso industrializador <ul><li>Euskaros navarros (defendían la unión vasco-navarra para reivindicar los fueros) </li></ul><ul><li>Euskalerriacos vizcaínos (defensores del autonomismo) </li></ul>Los principales líderes surgieron del carlismo ( Sabino Arana ) Fundó <ul><li>El Partido Nacionalista Vasco , 1895 </li></ul>El nacionalismo gallego -En el siglo XIX se mantuvo en el campo literario y cultural. En el XX adquiere carácter político El valencianismo - Lo Rat Penat en 1878, en defensa de la lengua valenciana DOC. 20
  19. 19. Cuba, la perla de las Antillas 5.- La guerra en ultramar Tras la Paz de Zanjón (1878) los cubanos esperaban reformas Surgen dos partidos en la isla Partido Autonomista <ul><li>Integrado por cubanos </li></ul><ul><li>Defiende la autonomía y la abolición de la esclavitud </li></ul>Unión Constitucional <ul><li>El gobierno español emprende una serie de reformas pero fueron rechazadas por los sectores españolistas </li></ul><ul><li>Movimiento independentista dirigido por el Partido Revolucionario Cubano (José Martí) </li></ul><ul><li>Representación política en las Cortes </li></ul><ul><li>Participación en el gobierno de la isla </li></ul><ul><li>Libertad de comercio </li></ul><ul><li>Abolición de la esclavitud </li></ul>Oposición de los grandes terratenientes, negreros y comerciantes <ul><li>Españolista </li></ul><ul><li>Subida de aranceles </li></ul>Protesta de los Estados Unidos apoyo DOC. 13
  20. 20. La gran insurrección. La intervención de los Estados Unidos La última guerra cubana se inició en 1895 con el Grito de Baire 5.- La guerra en ultramar La guerra hispanocubana (1895-1898) <ul><li>Primera etapa: sublevación y muerte de José Martí, en 1895 </li></ul><ul><li>Segunda etapa: época de Martínez Campos y de máximo avance rebelde </li></ul><ul><li>Tercera etapa: Época de Weyler. Fuerte represión. Concentraciones de campesinos </li></ul><ul><li>Cuarta etapa: Blanco. Estrategia de conciliación. Autonomía . </li></ul>Con cuatro fases La guerra hispano-estadounidense (1898) Estados Unidos interviene en su período de máxima expansión imperialista -El interés por Cuba se concretó en el intento de comprar la isla y en la ayuda a los insurrectos La flota americana derrotó a la española en dos batallas: Cavite (Filipinas) y Santiago de Cuba La excusa fue el hundimiento del acorazado estadounidense Maine Tras el Tratado de París , España cedía Puerto Rico, Filipinas y Guam a los Estados Unidos y se reconocía la independencia de Cuba Al mismo tiempo Rebelión en Filipinas: Movimiento independentista dirigido por la Liga Filipina de José Rizal DOC. 23 Ampliación
  21. 21. Las consecuencias del desastre: crisis de conciencia y regeneracionismo La derrota provocó una crisis moral e ideológica que engendro un nuevo espíritu: el regeneracionismo <ul><li>Dignificación de la política, modernización social y superación del atraso cultural </li></ul>6.- Las consecuencias del desastre de 1898 Políticos que pretendían regenerar el país sin modificar el sistema <ul><li>Macías Picavea </li></ul><ul><li>Lucas Mallada </li></ul><ul><li>Joaquín Costa </li></ul>Intelectuales al margen del sistema <ul><li>Francisco Silvela </li></ul><ul><li>General Polavieja </li></ul>Su fracaso mostraba la incapacidad del sistema para evolucionar Generación del 98 (Unamuno, Valle Inclán, Machado…) -Cuestionaban la capacidad del pueblo español para progresar, consideraban la falta de educación uno de los males y criticaban el sistema y su funcionamiento El regeneracionismo se convirtió en parte del programa de los conservadores (Maura o Silvela) y de los liberales (Canalejas o Alba) DOC. 17
  22. 22. Cuadro cronológico Recursos La Constitución de 1876 El Manifiesto de Sandhurst Mapa del caciquismo en España, Alm a n a que Gedeón , 1898 El fraude electoral Población española con derecho a sufragio Las ideas de José Martí La opinión de Cánovas sobre el sufragio universal La voladura del acorazado Maine Presidentes del gobierno durante la primera etapa de la Restauración Los imperios coloniales El sistema político de la Constitución de 1876 El fraude electoral El mecanismo del fraude electoral Mapa de la guerra de Cuba Tras el desastre Tratado de paz entre España y Estados Unidos El desastre de 1898 La ideología de Sabino Arana Caricatura publicada en la revista L’Esquellade laTorratxa Resultados electorales al Congreso de los Diputados (1876-1899) Visión de España en el inicio del siglo XX Los partidos políticos durante la Restauración El descalabro electoral republicano Eje cronológico Caricatura sobre el apoyo de EE.UU. A los cubanos El turno de partidos durante la Regencia
  23. 23. Internet La Restauración borbónica Edad Contemporánea Restauración y fin de la monarquía La Restauración borbónica 1874-1902 vídeos (Política, economía, sociedad…) Textos Seguir
  24. 24. Internet vídeos y animaciones La guerra de Cuba (Artehistoria) Cuestionarios interactivos La Restauración borbónica 1874-1902 Constituciones de España Web La Restauración borbónica
  25. 25. Los imperios coloniales
  26. 26. Cuadro cronológico
  27. 27. Texto: El Manifiesto de Sandhurst Huérfana la nación ahora de todo derecho público e indefinidamente privada de sus libertades, natural es que vuelva los ojos a su acostumbrado derecho constitucional y a aquellas libres instituciones que ni en 1812 le impidieron defender su independencia ni acabar en 1840 otra empeñada guerra civil. Les debió, además, muchos años de progreso constante, de prosperidad, de crédito y aun de alguna honra […] Por todo esto, sin duda, lo único que inspira ya confianza en España es una monarquía hereditaria y representativa, mirándola como irreemplazable garantía de sus derechos e intereses desde las clases obreras hasta las más elevadas. […] No hay que esperar que decida yo nada de plano y arbitrariamente: sin Cortes no resolvieron negocios arduos los príncipes españoles allá en los antiguos tiempos de la monarquía, y esta justísima regla de conducta no he de olvidarla yo en mi condición presente, y cuando todos los españoles están ya habituados a los procedimientos parlamentarios. Llegado el caso, fácil será que se entiendan y concierten las cuestiones por resolver un príncipe leal y un pueblo libre. Nada deseo tanto como que nuestra patria lo sea de verdad. A ello ha de contribuir poderosamente la dura lección de estos tiempos. Sea la que quiera mi propia suerte ni dejaré de ser buen español ni, como todos mis antepasados, buen católico, ni, como hombre del siglo, verdaderamente liberal. Manifiesto de don Alfonso de Borbón, Sandhurst, 1 de diciembre de 1874 DOC. 1
  28. 28. DOC. 3 Texto: La Constitución de 1876 Art. 11.º La religión Católica, Apostólica, Romana, es la del Estado. La Nación se obliga a mantener el culto y sus ministros. Nadie será molestado en territorio español por sus opiniones religiosas […]. No se permitirán, sin embargo, otras ceremonias ni manifestaciones públicas que las de la religión del Estado […]. Art. 13.º Todo español tiene derecho: De emitir libremente sus ideas y opiniones, ya de palabra, ya por escrito, valiéndose de la imprenta o de otro procedimiento semejante, sin sujeción a la censura previa. De reunirse pacíficamente. De asociarse para los fines de la vida humana. De dirigir peticiones individual o colectivamente al Rey, a las Cortes y a las autoridades. El derecho de petición no podrá ejercerse por ninguna clase de fuerza armada. Art. 18.º La potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey. Art. 19.º Las Cortes se componen de dos Cuerpos Colegisladores, iguales en facultades: el Senado y el Congreso de los Diputados. [...] Art. 50.º La potestad de hacer ejecutar las leyes reside en el Rey, y su autoridad se extiende a todo cuanto conduce a la conservación del orden público en el interior y a la seguridad del Estado en la exterior, conforme a la Constitución y a las leyes. Art. 51.º El Rey sanciona y promulga las leyes. 30 de junio de 1876
  29. 29. El sistema político de la Constitución de 1876 DOC. 4
  30. 30. Los partidos políticos durante la Restauración
  31. 31. El descalabro electoral republicano
  32. 32. Mapa del caciquismo en España, Alm a n a que Gedeón , 1898 DOC. 5
  33. 33. DOC. 6 Texto: El fraude electoral Si no fuera por las grandes desgracias que causan al país, nuestras elecciones serían uno de los espectáculos más divertidos que podrían verse en Europa. [...]. Entre nosotros reina la farsa en toda su desnudez, una farsa completa, especial y exclusiva de las elecciones españolas; tanto si el sufragio es universal como si es restringido nunca hay más que un solo y único elector: el ministro de Gobernación. Este con sus gobernadores de provincia y el innumerable ejército de empleados de todas clases, sin excluir a los altos dignatarios de la magistratura y el profesorado, prepara, ejecuta y consuma las elecciones […]. Se confeccionan las listas de electores poniendo algunos nombres reales entre una serie de nombres imaginarios, y sobre todo nombres de difuntos que en el acto de votación están representados por empleados subalternos vestidos con trajes civiles para ir a votar. […] los últimos restos de legalidad y de pudor electoral fueron destruidos precisamente por el partido del señor Sagasta, quien tiene la pretensión de representar el matiz más liberal de los monárquicos. […] A este partido liberal se debe, sin lugar a duda, la creación de la Partida de la Porra, que salpicó de sangre las calles de muchas ciudades que se atrevieron a oponer resistencia a la voluntad de los que dirigían las elecciones. [...] Desde entonces lo grotesco llegó al extremo de instalar colegios electorales en el local del Círculo, propiedad del partido dominante, local cuyo acceso estaba prohibido a los que no eran socios del mismo. VALENTÍ ALMIRALL, España tal como es, 1886
  34. 34. El fraude electoral DOC. 6
  35. 35. El mecanismo del fraude electoral DOC. 7
  36. 36. Presidentes del gobierno durante la primera etapa de la Restauración DOC. 8
  37. 37. El turno de partidos durante la Regencia (1886-1901) (en número de diputados) DOC. 16 Práctica del Tema 4. Comentario de una gráfica
  38. 38. Población española con derecho a sufragio (1869-1890) DOC. 11
  39. 39. Caricatura publicada en la revista L’Esquellade laTorratxa DOC. 25 y 26 Resultados electorales al Congreso de los Diputados (1876-1899)
  40. 40. Texto: La opinión de Cánovas sobre el sufragio universal DOC. 12 El sufragio universal, que es en sí mismo una malísima institución política, una institución incompatible con todo ordenado régimen político, y más si ese régimen es el monárquico, el sufragio universal, aun cuando sea verdad (y sobre todo ha de ser verdad), es incompatible a la larga con la propiedad individual, con la desigualdad de las fortunas y con todo lo que no sea un socialismo desatentado y anárquico. El sufragio universal no puede ser más que un instrumento de socialismo o una farsa vil, y, en estos últimos tiempos, es, bajo ese título postrero, como he juzgado conveniente calificarlo. Cualesquiera que sean los peligros y los inconvenientes del sufragio universal, es inútil discutirlo ahora. ¿Quién piensa, quién ha dicho siquiera que, después de que en España se haya votado una Iey de sufragio universal, las opiniones de las muchedumbres, de los pobres, de los que nada tienen, estarán representadas en las urnas electorales? ¿Hay alguien que sospeche esto siquiera? ¿A qué, pues, discutir el sufragio universal? Ya he indicado brevemente a qué consecuencias puede llegar ese sufragio. En otras ocasiones lo he discutido; y, si llegara el caso, como simple tema académico, podría discutirlo de nuevo. A. CÁNOVAS DEL CASTILLO, 8 de noviembre de 1888
  41. 41. Texto: Las ideas de José Martí DOC. 13 <ul><ul><ul><ul><ul><li>. </li></ul></ul></ul></ul></ul>Su derecho de hombres es lo que buscan los cubanos en su independencia; y la independencia se ha de buscar con alma entera de hombre. ¡Que Cuba, desolada, vuelve a nosotros los ojos! ¡Que los niños ensayan en los troncos de los caminos la fuerza de sus brazos nuevos! ¡Que las guerras estallan, cuando hay causas para ella, de la impaciencia de un valiente o de un grano de maíz! ¡Que el alma cubana se está poniendo en fila, y se ven ya, como al alba, las masas confusas! ¡Que el enemigo, menos sorprendido hoy, menos interesado, no tiene en la tierra los caudales que hubo de defender la vez pasada, ni hemos de entretenernos tanto como entonces en dimes y diretes de localidad, ni en competencias de mando, ni de envidias de pueblo, ni en esperanzas locas! ¡Que afuera tenemos el amor en el corazón, los ojos en la costa, la mano en la América, y el arma al cinto! Discurso pronunciado por José Martí, 26 de noviembre de 1891
  42. 42. Caricatura sobre la intervención americana en la guerra de Cuba DOC. 14
  43. 43. La guerra de Cuba (1895-1898) DOC. 14
  44. 44. DOC. 15 La voladura del acorazado Maine
  45. 45. Monárquicos, republicanos, conservadores, liberales, todos los que tengan algún interés en que este cuerpo nacional viva, es fuerza se alarmen y preocupen con tal suceso. Las turbulencias se encauzan; las rebeldías se reprimen; hasta las locuras se reducen a la razón por la pena o por el acertado régimen; pero el corazón que cesa de latir y va dejando frías e insensibles todas las regiones del cuerpo, anuncia la descomposición y la muerte al más lego. La guerra con los ingratos hijos de Cuba no movió una sola fibra del sentimiento popular. Hablaban con elocuencia los oradores en las Cámaras de sacrificar la última peseta y derramar la postrer gota de sangre... de los demás; obsequiaban los Ayuntamientos a los soldados, que saludaban y marchaban sumisos, trayendo a la memoria el Ave César de los gladiadores romanos; sonaba Ia marcha de Cádiz; aplaudía la prensa, y el país, inerte, dejaba hacer. Era, decíamos, que no interesaba su alma en una lucha civil, una guerra contra la naturaleza y el clima, sin triunfos y sin derrotas. Se descubre más tarde nuestro verdadero enemigo; lanza un reto brutal; vamos a la guerra extranjera; se acumulan en pocos días, en breves horas, las excitaciones más vivas de la esperanza, de la ilusión, de la victoria, de las decepciones crueles, de los desencantos más amargos, y apenas si se intenta en las arterías del Suizo y de las Cuatro Calles una leve agitación por el gastado procedimiento de las antiguas recepciones y despedidas de andén de los tiempos heroicos del Sr. Romero Robledo. Se hace la paz, la razón la aconseja, los hombres de sereno juicio no la discuten; pero ella significa nuestro vencimiento, la expulsión de nuestra bandera de las tierras que descubrimos y conquistamos; todos ven que alguna diligencia más en los caudillos, mayor previsión en los Gobiernos hubieran bastado para arrancar algún momento de gloria para nosotros, una fecha o una victoria en la que descansar de tan universal decadencia y posar los ojos y los de nuestros hijos con fe en nuestra raza; todos esperaban o temían algún estremecimiento de la conciencia popular; solo se advierte una nube general de silenciosa tristeza que presta como un fondo gris al cuadro, pero sin alterar vidas, ni costumbres, ni diversiones, ni sumisión al que, sin saber por qué ni para qué, Ie toque ocupar el Gobierno. FRANCISCO SILVELA, «Sin pulso», El Tiempo , 16 de agosto de 1898 DOC. 17 Texto: Tras el desastre
  46. 46. Texto: Tratado de paz entre España y Estados Unidos de América DOC. 23 S. M. la Reina Regente de España, en nombre de su augusto hijo D. Alfonso XIII, y los Estados Unidos de América, deseando poner término al estado de guerra hoy existente entre ambas naciones […] Previa discusión de las materias pendientes han convenido en los siguientes artículos: 1.º España renuncia a todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba. En atención a que dicha isla, cuando sea evacuada por España, va a ser ocupada por los Estados Unidos […]. 2.º España cede a los Estados Unidos la isla de Puerto Rico y las demás que ahora están bajo su soberanía en las islas Occidentales y la isla de Guam en el archipiélago de las Marianas o Ladrones. 3.º España cede a los Estados Unidos el archipiélago conocido por Islas Filipinas […] los Estados Unidos pagarán a España la suma de veinte millones de dólares dentro de los tres meses después del canje de ratificaciones del presente Tratado. 4.º Los Estados Unidos, durante el término de diez años a contar desde el canje de ratificación del presente Tratado, admitirán en los puertos de las Islas Filipinas los buques y mercancías españolas, bajo las mismas condiciones que los buques y mercancías de los Estados Unidos […]. 1898
  47. 47. Texto: El desastre de 1898 DOC. 27 Si el ejército ha tenido culpabilidad, ha sido en tan corto grado, que si esa culpabilidad ha existido, realmente, no ha sido de los jefes y oficiales que allí, [en Cuba y Filipinas] se han batido, sino de los que han dirigido al ejército allí o aquí […]. Las elecciones de Diputados y Senadores se hacen con coacciones, como se han hecho esta última vez [se refiere a los comicios a Cortes de abril de 1899, celebrados a raíz de la formación del gobierno conservador de Silvela y Polavieja], y se han hecho siempre desde que existe sufragio universal, realmente no se trae aquí [a las Cortes] la genuina expresión del país; y en prueba de ello, obsérvense las palpitaciones de la opinión pública, por lo que han expuesto las Cámaras de Comercio, las Cámaras Agrícolas y lo que los pueblos han venido pidiendo a voz en grito, es decir, economías. Intervención del general Valeriano Weyler. Diario de Sesiones de las Cortes, Senado, 26 de julio de 1899
  48. 48. “ Libre e independiente de poder extraño vivía Bizkaia, gobernándose y legislándose a sí misma, como nación aparte, como estado constituido; y vosotros, cansados de ser libres, habéis acatado la dominación extraña, os habéis sometido al extranjero poder, tenéis a vuestra Patria como región del país extranjero y habéis renegado de nuestra nacionalidad para aceptar la extranjera. Vuestros usos y costumbres eran dignos de la nobleza, virtud y virilidad de vuestro pueblo: y vosotros, degenerados y corrompidos por la influencia española, o lo habéis adulterado por completo, o lo habéis afeminado o embrutecido. Vuestra raza, singular por sus bellas cualidades, pero más singular aún por no tener ningún punto de contacto o fraternidad ni con la raza española ni con la francesa, que son sus vecinas, ni con raza alguna del mundo, era la que constituía a vuestra Patria Bizkaia; y a vosotros, sin pizca de dignidad ni de respeto a vuestros padres, habéis mezclado vuestra sangre con la española o maketa, os habéis hermanado y confundido con la raza más vil y despreciable de Europa, y estáis procurando que esta raza envilecida sustituya a la vuestra en el territorio de vuestra Patria. Poseíais una lengua más antigua que cualquiera de las conocidas, más rica que vuestros montes, más vigorosa y altiva que vuestras costas, más bella que vuestros campos, y era la lengua de vuestros padres, la lengua de vuestra raza, la lengua de vuestra nacionalidad, y hoy vosotros la despreciáis sin vergüenza y aceptáis en su lugar el idioma de unas gentes groseras y degradadas, el idioma del mismo opresor de vuestra Patria. Era antes vuestro carácter noble y altivo a la vez que sencillo, franco y generoso y hoy vais haciéndoos tan viles y pusilánimes, tan miserables, falsos y ruines como vuestros mismos dominadores. Bizkainos: Bizkaia perece... y vosotros la estáis matando” SABINO ARANA, Bizkaitarra (1894) Texto: El pensamiento de Sabino Arana DOC. 20
  49. 49. Texto: Visión de España en el inicio del siglo XX DOC. 24 No es, no es nuestra forma de gobierno un régimen parlamentario, viciado por corruptelas y abusos, según es uso entender, sino, al contrario, un régimen oligárquico, servido, que no moderado, por instituciones aparentemente parlamentarias. O, dicho de otro modo, no es el régimen parlamentario la regla, y excepción de ella los vicios y las corruptelas denunciadas en la prensa y en el Parlamento mismo durante sesenta años; al revés, eso que llamamos desviaciones y corruptelas constituyen el régimen, son la misma regla […] Nos enseña, en primer lugar, que el problema de la libertad, que el problema de la reforma política no es el problema ordinario de un régimen ya existente, falseado en la práctica, pero susceptible de sanearse con depurativos igualmente ordinarios, sino que es un hecho, y positivamente, todo un problema constitucional de cambio de forma de gobierno; que se trata nada menos que de una revisión del movimiento revolucionario de 1868, y, más aún, de la revolución misma de todo el siglo XIX, respuesta al estado del problema. Nos enseña, en segundo lugar, que mientras esa revolución no se haga, que mientras soportemos la actual forma de gobierno, será inútil que tomemos las leyes en serio, buscando en ellas garantía o defensa para el derecho. […] Oligarcas y caciques constituyen lo que solemos denominar clase directora o gobernante, distribuida o encasillada en «partidos». Pero aunque se lo llamemos, no lo es; si lo fuese, formaría parte integrante de la Nación, sería orgánica representación de ella, y no es sino un cuerpo extraño. Joaquín Costa, Oligarquía y caciquismo , 1901
  50. 50. Texto: Visión de España en el inicio del siglo XX DOC. 24 No es, no es nuestra forma de gobierno un régimen parlamentario, viciado por corruptelas y abusos, según es uso entender, sino, al contrario, un régimen oligárquico, servido, que no moderado, por instituciones aparentemente parlamentarias. O, dicho de otro modo, no es el régimen parlamentario la regla, y excepción de ella los vicios y las corruptelas denunciadas en la prensa y en el Parlamento mismo durante sesenta años; al revés, eso que llamamos desviaciones y corruptelas constituyen el régimen, son la misma regla […] Nos enseña, en primer lugar, que el problema de la libertad, que el problema de la reforma política no es el problema ordinario de un régimen ya existente, falseado en la práctica, pero susceptible de sanearse con depurativos igualmente ordinarios, sino que es un hecho, y positivamente, todo un problema constitucional de cambio de forma de gobierno; que se trata nada menos que de una revisión del movimiento revolucionario de 1868, y, más aún, de la revolución misma de todo el siglo XIX, respuesta al estado del problema. Nos enseña, en segundo lugar, que mientras esa revolución no se haga, que mientras soportemos la actual forma de gobierno, será inútil que tomemos las leyes en serio, buscando en ellas garantía o defensa para el derecho. […] Oligarcas y caciques constituyen lo que solemos denominar clase directora o gobernante, distribuida o encasillada en «partidos». Pero aunque se lo llamemos, no lo es; si lo fuese, formaría parte integrante de la Nación, sería orgánica representación de ella, y no es sino un cuerpo extraño. Joaquín Costa, Oligarquía y caciquismo , 1901
  51. 51. Referencias a los materiales utilizados <ul><li>Aróstegui Sánchez, J. y otros , Historia del mundo contemporáneo , Vicens Vives, 2010 </li></ul><ul><li>Fernández Ros, J.M. y otros. , Historia de España , Santillana, 2009 </li></ul><ul><li>Ocaña, Juan Carlos, http:// www .historiasiglo20. org </li></ul><ul><li>Wikipedia </li></ul>

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