INSTITUTO DE ENSEÑANZA SUPERIOR EN LENGUAS VIVAS
“JUAN R. FERNÁNDEZ”
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En diálogo con personas con discapacidad visual
Mariana Salgado
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Agradecimientos
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El tema del presente artículo son las herramientas utilizadas para diseñar soluciones accesibles en el contexto de las exposiciones de un museo. El artículo está enfocado en el uso de piezas de arcilla en dos talleres de diseño participativo organizados en el Ateneum Art Museum en 2005. Además, presentamos la manera en que utilizamos tarjetas y diagramas de afinidad para analizar los resultados. Basándonos en esos diagramas, describimos algunos de los aspectos que las personas con discapacidad visual consideran importantes para las exposiciones.
Mediante el análisis de las piezas de arcilla y de las interpretaciones orales de los participantes, se examinan las percepciones de las personas con discapacidad visual en el contexto de los museos. Las emociones y el espacio fueron los temas centrales que surgieron del proceso de organización de los talleres y de tratar de comprender el material recolectado. A partir de ese análisis, formulamos sugerencias preliminares para planificar diálogos futuros con personas con discapacidad visual en este contexto particular.

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En diálogo con personas con discapacidad visual

  1. 1. INSTITUTO DE ENSEÑANZA SUPERIOR EN LENGUAS VIVAS “JUAN R. FERNÁNDEZ” TRADUCTORADO EN INGLÉS RESIDENCIA Prof. Paula Grosman In Dialogue with the Visually Impaired Páginas 1-10 En diálogo con personas con discapacidad visual SALGADO, Mariana y SALMI, Anna Traducción: DURIGUTTI, Lucía y VALENTE, Lucía Julio de 2014
  2. 2. En diálogo con personas con discapacidad visual Mariana Salgado Media Lab, University of Art and Design Helsinki Hämeentie 135C, Helsinki, Finlandia (00560) msalgado@uiah.fi + 358 40 585 7727 GSM Anna Salmi Media Lab, University of Art and Design Helsinki Hämeentie 135C, Helsinki, Finlandia (00560) asalmi@uiah.fi + 358 50 357 2255 GSM Resumen El tema del presente artículo son las herramientas utilizadas para diseñar soluciones accesibles en el contexto de las exposiciones de un museo. El artículo está enfocado en el uso de piezas de arcilla en dos talleres de diseño participativo organizados en el Ateneum Art Museum en 2005. Además, presentamos la manera en que utilizamos tarjetas y diagramas de afinidad para analizar los resultados. Basándonos en esos diagramas, describimos algunos de los aspectos que las personas con discapacidad visual consideran importantes para las exposiciones. Mediante el análisis de las piezas de arcilla y de las interpretaciones orales de los participantes, se examinan las percepciones de las personas con discapacidad visual en el contexto de los museos. Las emociones y el espacio fueron los temas centrales que surgieron del proceso de organización de los talleres y de tratar de comprender el material recolectado. A partir de ese análisis, formulamos sugerencias preliminares para planificar diálogos futuros con personas con discapacidad visual en este contexto particular. Palabras clave: museo, diseño participativo, discapacidad visual, materiales táctiles y visuales, accesibilidad. Introducción Como parte de nuestro proceso de diseño de una herramienta interactiva para la comunidad de personas con discapacidad visual, planteamos algunas preguntas: ¿Cómo podemos relacionarnos con esa comunidad a fin de entender sus necesidades en el contexto de la visita a un museo? ¿Cómo podemos esclarecer preguntas sobre accesibilidad vinculadas a las emociones? Para tratar de responder esas preguntas, organizamos dos talleres en 2005 en el Ateneum Art Museum de la Finnish National Gallery de Helsinki. Los talleres se basaron en metodologías del diseño participativo. Ya ha habido investigadores, como Hulcrantz e Ibrahim, que han trabajado con talleres de esta clase para evaluar conceptos futuros [4]. Nuestros talleres se organizaron a partir del modelo propuesto por Taxén para introducir el diseño participativo en los museos [6]. Taxén describe métodos de evaluación de muestras en museos y de desarrollo de conceptos para exposiciones. Los dos talleres se armaron para formar parte de las actividades de investigación del proyecto Äänijälki (Rastros sonoros). El proyecto consta de un servicio de audio interactivo para museos que permite el intercambio de comentarios entre visitantes pasados y presentes y el personal del museo. Dichos comentarios están relacionados con las obras exhibidas en la exposición y con la circulación dentro del museo. «Rastros sonoros se empleará para compartir consejos acerca de la experiencia de dirigirse a una 2
  3. 3. exposición y permanecer en ella. El objetivo es motivar a las personas con discapacidad visual a que visiten museos, brindándoles una herramienta que les permita obtener información sobre espacios del museo y exposiciones que allí se realizan y que contenga sus “comentarios”» [5]. En este momento, el proyecto se encuentra en etapa de prototipo. En los talleres, los participantes no tuvieron la posibilidad de utilizar el dispositivo personal (PDA) creado para Rastros sonoros, pero se les brindó información sobre el concepto y su funcionalidad básica. A través de los talleres también se busca reunir material de investigación que sea útil para el proyecto y obtener ideas inspiradoras para hacer que los museos sean accesibles para la comunidad de personas con discapacidad visual. El objetivo es brindarnos a los diseñadores la posibilidad de entender más profundamente a los usuarios, sus opiniones y emociones y los desafíos que enfrentan al visitar un museo. Descripción y comparación de situaciones Los talleres fueron proyectados con el fin de agregar el material de audio allí producido al contenido de Rastros sonoros. Tenemos documentación en audio y en video de ambos talleres. Cada uno fue organizado de modo distinto. Para el primero, invitamos a personas con las que estábamos en contacto y enviamos cartas promocionando el taller a través de una lista de correo de personas con discapacidad visual. A ese primer taller se presentaron seis personas, de las cuales solo una veía y era la esposa de otro participante. Dos eran amigos y uno era un conocido con el que se encontraron por casualidad en el taller. Tres de los seis eran mujeres de alrededor de 70 años y los otros tres tenían aproximadamente 40 años. Para el segundo taller, invitamos a las personas a través del Arla Institute, donde presentamos el proyecto Rastros sonoros. De los participantes, siete tenían discapacidad visual y los demás eran asistentes o profesores. Todos ellos participaron del taller en igualdad de condiciones. El grupo estaba integrado por personas de diferentes edades, de 16 a 50 años, y con diferente formación (por ejemplo: estudiantes de arte y masajistas). En total, diecisiete personas participaron del taller. De esas, doce provenían del Arla Institute, dos trabajaban en el Ateneum Museum, una persona estaba a cargo de documentar el proceso y otras dos eran investigadores. El programa de cada taller fue diferente. En el segundo, agregamos una visita al museo y duró una hora más que el primero. Piezas de arcilla El objetivo de la primera tarea realizada en los talleres fue aclarar qué factores contribuyen a una buena experiencia en el museo para las personas con discapacidad visual. En el primer taller, la primera tarea práctica fue describir las características de un futuro guía ideal para museos; podía ser una persona, un perro o un artefacto. En el segundo taller, la tarea consistió en describir las características de una buena exposición. En ambos casos, el material utilizado para la visualización de pensamientos fue la arcilla. Elegimos arcilla ya que es un medio visual, un elemento fundamental en diseño para transmitir ideas y, además, porque ninguna de nosotras sabe braille. También consideramos que la familiaridad con el material y su vinculación con la infancia podrían facilitar la tarea. Se les pidió a los participantes que hicieran una pieza para cada aspecto que quisieran presentar. Las piezas fueron colocadas de a una en el centro 3
  4. 4. de la mesa a medida que los participantes las completaban. Cada uno de ellos modelaba la arcilla y hablaba sobre sus ideas. Cuando la persona finalizaba su explicación sobre la pieza de arcilla, nosotras hacíamos una pregunta vinculada con el tema que surgía de la pieza. En varios casos, la pregunta se relacionó con cómo la persona conectaba la pieza que había creado con la temática de una exposición en el museo. Al finalizar la actividad descripta, les pedimos a los participantes que comenzaran a agrupar las piezas. Primero debían clasificar los objetos de acuerdo con alguna característica común y luego darle un título a cada grupo. Nosotras actuamos como facilitadoras durante la tarea de clasificación. Colaborativamente con los participantes examinamos una por una las piezas que estaban sobre la mesa, repitiendo el título y pidiendo sugerencias para agruparlas. También formulamos juntos títulos para cada grupo. Al final de la tarea, confirmamos que todos estuvieran de acuerdo con los títulos elegidos. Basamos esa actividad en la técnica de creación de diagramas de afinidad [3]. En general, ese tipo de diagrama se arma sobre una pared usando, por ejemplo, notas autoadhesivas; el objetivo de construirlo es organizar notas individuales en una estructura jerárquica que revele los temas y las problemáticas comunes de la materia en cuestión [3]. Las piezas de arcilla son pequeñas esculturas únicas, creadas para comunicar las ideas de los participantes en el contexto del taller. Fueron una herramienta para estimular el debate y una ayuda para recordar lo que se había discutido. La tangibilidad de las piezas permitió dar al significado vinculado a ellas una forma concreta. Análisis de las piezas de arcilla 1. Tarjetas «En los montajes pictóricos las costuras se notan, mientras que las imágenes logradas con palabras se fusionan en todos unificados» [1: 265]. Basándonos en esa afirmación, decidimos que nuestra interpretación se centraría tanto en las imágenes como en las descripciones orales que las acompañaron en la situación. Aislar esas dos caras de una misma moneda habría conducido a interpretaciones equivocadas. Figura 1: Tarjeta en la que se muestra el título, una pieza de arcilla y la explicación. Durante el proceso de análisis de los elementos de arcilla hechos por los participantes creamos tarjetas. Cada una presentaba una imagen de la pieza de arcilla particular (con corrección de color digital), un título pensado por el autor de la pieza y un fragmento de la información oral, que los investigadores eligieron y tradujeron. 4 «En cambio, lo gracioso viene de que alguien puede estar tan inmerso en algo que para él o ella es tan genial que casi resulta cómico.» Kalle «En una serie: el inconsciente produce»
  5. 5. Durante el trabajo con las tarjetas, tomaron forma algunas de las interpretaciones. Las tarjetas funcionaron como objetos frontera para el análisis. El proceso de transformar las piezas de arcilla en tarjetas llevó tiempo, pero ayudó a que nos familiarizáramos con el material y a que se suscitara un debate fructífero dentro de nuestro grupo. En primer lugar, existe el hecho de que las piezas perdieron su tangibilidad en el momento que comenzamos a trabajar con imágenes y dejamos de trabajar con objetos tridimensionales. En segundo lugar, es discutible que se haya elegido un fragmento corto de texto que describa la pieza, dado que a veces no era en ese fragmento de la descripción donde aparecían ideas significativas, sino en la discusión posterior. Además, en algunos casos otros participantes agregaban características o comentarios sobre la pieza, pero decidimos dejar en la tarjeta solo los comentarios del autor. Entendemos que todas esas decisiones influenciaron el análisis. Le otorgamos un seudónimo a cada participante de los talleres. A través de las piezas, los participantes ofrecieron una descripción de sí mismos, sus intenciones y su personalidad. Por ejemplo, Hanna asoció un gato pequeño con el amor (Figura 2). Para ella era importante que la labor del guía se hiciera con amor, demostrando interés por el trabajo y la actividad que se llevaba a cabo. Esa pieza también mostró la habilidad de la persona para hacer un pequeño gato de arcilla con precisión. Por otra parte, considerar el gato una representación del amor fue una construcción personal, no una conexión directa. Figura 2: «Gato». La figura 2 representa una conexión posible entre las piezas de arcilla y la explicación oral que las acompañó. En las tarjetas aparecieron una variedad de relaciones. Por ejemplo, un cubo posee un vínculo perceptible y cultural con el significado semántico de «cubo». Todos lo entienden como una forma simple. Anniina colocó un cubo sobre la mesa, explicando que para ella significa claridad. Ella eligió una característica del cubo y la asoció con el mensaje que quería expresar. Por el contrario, la tarjeta que presenta el «Gato» muestra una conexión personal entre la metáfora elegida y la explicación. 2. Diagramas Con el propósito de interpretar las piezas, armamos dos diagramas en los que se interpretan los resultados de cada taller. 5 «Gato» «Un guía de carne y hueso es lo mejor; alguien que demuestre amor por lo que está presentando, por lo que está explicando». Hanna
  6. 6. En primera instancia, tras la finalización del taller, utilizamos las tarjetas para crear un diagrama de afinidad que nos ayudara a responder la pregunta: ¿qué características debe tener un buen guía? Basándonos en nuestro diagrama (Figura 3), encontramos algunas características que las personas con discapacidad visual consideraban importantes: las habilidades para realizar las presentaciones, los aspectos emocionales o humanos, y la conciencia del contexto en el que está inmerso. Figura 3: Diagrama 1. Las habilidades de presentación se relacionan con el hecho de que un guía «tiene que ser claro», dominar la complejidad y las fallas que pudiera tener una exposición y ser capaz de explicar una pieza en relación con otras. El guía tiene ciertas características emocionales, entre ellas: «amor por lo que está explicando», interés por su trabajo, sentido del humor, personalidad, presencia en el momento y conexión inconsciente con el tema. En relación con esta última característica, uno de los participantes dijo: «Lo gracioso surge de que para ella es algo tan genial que casi se vuelve cómico». Otro aspecto importante fue la noción de que el guía tiene que poder conectar el saber con la experiencia. Los temas que se trataron en el taller sobre la situación de participar de una visita guiada en un museo fueron la importancia del diálogo entre el guía y los visitantes y la flexibilidad del guía al hablar sobre distintos temas relacionados con la presentación, «aun cuando se tratara de descripciones técnicas en las que alguien podría estar interesado». La flexibilidad se relaciona con la idea de que el guía no debería decir siempre lo mismo, sino que debería poder cambiar su presentación según la audiencia. Otro punto de interés en lo que se refiere a las visitas guiadas fue que la conformación del grupo de participantes da forma a la visita, y eso define si surgen o se reprimen preguntas ingenuas. Asimismo, surgieron del debate otras características específicamente relacionadas con la exposición y se las representó en algunas de las figuras de arcilla. Se dijo que un guía también podría abordar esos problemas si bien no hacen a las características 6 Características de un guía ideal Clasificación de acuerdo con el grado de similitud entre las descripciones verbales con los objetos de arcilla
  7. 7. propias del guía. Para los participantes, la presencia del artista en la exposición y la conexión que surge entre el artista y la pieza eran temas importantes. Más aún, los participantes resaltaron la importancia de tener en una exposición elementos que se puedan tocar para explorarlos. Por último, agregaron que, a veces, presuponen inconscientemente que no podrán circular, por lo tanto, ni siquiera se lo plantean y, en consecuencia, evitan ir al museo. Para representar esta idea, Kalle utilizó la metáfora de un umbral. En el caso del segundo taller, utilizamos la primera reclasificación de tarjetas para crear un diagrama temático, en el que identificamos cuatro grupos: A)Piezas de arcilla fuera del contexto del taller o que no respondían a la pregunta que se planteó. B) Problemas de accesibilidad, que se dividieron en dos subgrupos: la accesibilidad cinestésica (relacionada con la posibilidad de circular por el museo, incluidas las acciones físicas en la exposición) y la accesibilidad sensorial. En el subgrupo relacionado con la accesibilidad cinestésica se propusieron como características de una buena exposición la ausencia de obstáculos, la posibilidad de trasladarse aun en silla de ruedas, el estímulo de movimientos físicos tales como colgarse, balancearse y tocar, y la claridad en el recorrido de la exposición. En el subgrupo relacionado con la accesibilidad sensorial se destacaron los sentidos del tacto y el olfato como factores importantes para disfrutar de la exposición. C) Atmósfera y emociones. Los participantes sugirieron que toda la atmósfera influye en las emociones que despierta la exposición. Sugirieron que lo ideal es que el museo sea acogedor. También se mencionaron temas como la vergüenza, la seguridad y el hecho de tener la energía suficiente para recorrer todo el museo. D)Ideas concretas tales como la de una exposición que incluya momentos de relajación y momentos de experiencias extremas. También se mencionaron otros museos, como los museos provinciales de Finlandia y los museos de Ciencias Naturales como experiencias positivas. En segunda instancia, volvimos a agrupar las tarjetas (Figura 7). Esta vez, tuvimos en cuenta la relación entre las piezas de arcilla y las descripciones orales. Clasificamos las tarjetas en características sensoriales y arbitrarias. Ware define esos conceptos de la siguiente manera: «La palabra sensorial representa símbolos y aspectos de la visualización que derivan su poder de expresión de la capacidad de usar la facultad de procesamiento perceptivo del cerebro sin aprender. […] Por el contrario, lo arbitrario define aspectos de la representación que deben ser aprendidos, porque las representaciones no tienen una base perceptiva». [7] Por ejemplo, «Gato» es una pieza sensorial y «Cabezas parlantes» es una pieza arbitraria (Figura 4). 7
  8. 8. Figura 4: «Cabezas parlantes». «… Quien ve la imagen recibe el mensaje perceptible y el mensaje cultural al mismo tiempo» [2: 36]. En el caso del cubo, la relación entre la pieza y la descripción oral no presenta ninguna dificultad. Más aún, se insinúan otros significados, como la simplicidad y la facilidad, que no se muestran explícitamente. En los dos grupos encontramos que en el caso de algunas piezas se establece una relación personal e innovadora con la descripción oral. Véase el caso de «Gracioso con personalidad» (Figura 5). Figura 5: «Gracioso con personalidad». Por el contrario, en otras encontramos una conexión directa, como en «Mano derecha» (Figura 6). 8 «Un tipo de personalidad, como un guardia… Si encuentras a alguien así, que realmente tenga eso que hace falta, creo que es importante». Anniina «Según la situación, se discute lo que le interesa al cliente: puede tratarse de un diálogo sobre un fenómeno en un momento y de una descripción puramente técnica en otro». Kalle «Cabezas parlantes»
  9. 9. Figura 6: «Mano derecha». En algunos casos no había relación literal entre la descripción y la metáfora que se eligió. Eso sucedió con «El cuerno de la abundancia», una pieza que ciertamente tiene connotaciones culturales. 9
  10. 10. Figura 7: Diagrama 2. En otros casos, las piezas y los significados que se les dieron no eran tan claros. Algunos son metáforas, como sucede con «Pincel y paleta». Según Jouko, la pieza representa la «presencia del artista» en la exposición. En el segundo taller, la mayoría de las piezas de arcilla correspondían a material sensorial, y gran parte del grupo utilizó metáforas para presentar sus ideas. Análisis Los participantes advirtieron que podían moldear las piezas fácilmente y utilizarlas para expresar sus ideas. Nos dijeron que, en algunos casos, las piezas fueron lo primero en aparecer y que luego intentaron conectarlas con su idea. Algunos de los participantes pudieron abrirse y expresaron emociones. Se habló de la soledad, la vergüenza, la posición en la sociedad, la religión y cuestiones espirituales, temas que rara vez imaginaríamos que surgirían en un grupo de personas que hasta entonces no necesariamente se conocían ni habían trabajado como grupo. El material alienta a hablar a las personas y funciona como inspirador de ideas. Todavía tenemos algunas preguntas que nos gustaría explorar en el futuro: ¿Cómo interactúan en estos casos el pensamiento y la actividad física? ¿Cómo se vuelven visibles las emociones cuando se modela o se trabaja con el material? Usar arcilla fue la decisión correcta: es lo suficientemente flexible y es posible pasar las piezas de mano en mano; esta característica permitió que todo el grupo pudiera tocarlas y que surgiera un entendimiento compartido. Solo se pasaron las piezas entre los participantes en el segundo taller. Así, se generaron muchas pequeñas conversaciones dentro del grupo, ya que la persona que entregaba la pieza se la explicaba a quien la recibía. En ambos grupos, la atmósfera fue muy distinta: en el primer taller, los participantes se involucraron más en un debate grupal. En el segundo, se formaban conversaciones paralelas constantemente. Es posible que esto se debiera a la cantidad de participantes y a la atmósfera y el programa del taller. A los participantes les preocupaba completar una pieza y hacer aportes valiosos, pero no mostraron una actitud comprometida a la hora de escuchar al resto del grupo. Es por eso que en algunos de los objetos se superpusieron significados; es decir, dos objetos diferentes tenían el mismo significado. Incluso se repitieron algunas piezas, 10 Características de un guía ideal Agrupamiento de objetos de arcilla en formas arbitrarias y formas sensoriales, y clasificación en función de cómo las descripciones verbales reflejan las características de un guía ideal.
  11. 11. como los botes o los hombres. En ese caso, dos objetos que representaban lo mismo tenían distintos significados. Una característica única del segundo taller fue que algunas piezas de arcilla y algunos comentarios no tenían relación con la pregunta formulada. Les preguntamos constantemente a los participantes cómo relacionaban su pieza con la exposición del museo y, en algunos casos, no obtuvimos respuesta. También sentimos que en el segundo taller hubo muchas observaciones interesantes que no se pudieron tratar en profundidad debido a la falta de tiempo. Percibimos que el grupo del segundo taller fue demasiado grande y heterogéneo: los participantes tenían distintas edades, formaciones, grados de discapacidad visual y otro tipo de dificultades. ¿De qué manera su identidad define su participación en el grupo? Pensamos que necesitamos interactuar con este grupo a largo plazo para entender sus necesidades, no solo como sujetos con discapacidad visual, sino como personas con identidad y experiencias propias. Esos dos talleres no fueron suficientes pero nos dieron indicios sobre el tipo de diálogo que queríamos tener con esta comunidad en particular. En el futuro, los ejes del diálogo cuestionarán la percepción de la emoción y el espacio de personas con discapacidad visual. Sabemos que la manera en la que se recolecta el material afecta el resultado, por lo que es necesario reflexionar sobre el enfoque que se utilizó para obtener el material. Las tareas que se les plantearon a los participantes estaban bien definidas pero no tenían un desarrollo preestablecido. De esta manera, las personas podían expresarse con ingenio. La base de nuestro análisis fue la categorización de las piezas de arcilla. Se eligió ese enfoque tanto para recolectar material de investigación como para analizarlo; los diagramas nos ayudaron a clarificar nuestras interpretaciones y a presentarlas en cierto orden. Sobre este tema, Bertin opina que los gráficos vuelven visibles las nociones de discusión, razonamiento y entendimiento [2]. El material que se recolectó es material que servirá de inspiración para la próxima etapa de Rastros Sonoros, que planeamos implementar en el Ateneum Art Museum de la Finnish National Gallery. También se utilizarán los resultados para diseñar intervenciones apropiadas y accesibles en otros espacios de museos. 11
  12. 12. Agradecimientos Queremos agradecerle a Lily Diaz-Kommonen por ayudarnos y alentarnos en nuestro trabajo siempre. Queremos agradecer especialmente a todos los participantes de los talleres y al personal del Ateneum. También al Arla Institute, y a M. Luhtala y T. Laine, que estuvieron a cargo de documentar los talleres en video. Bibliografía 1. ARNHEIM, Rudolf, El pensamiento visual, Barcelona, Ediciones Paidós, 1986. 2. BERTIN, Jacques, “Matrix theory of graphics”, Information Design Journal, Vol.5, Nº 19, 2000/2001, p.11. 3. BEYER, Hugh y Karen HOLTZBLATT, Contextual Design, Defining Customer-Centered Systems, San Francisco, Morgan Kaufmann Publishers, 1998, p. 154. 4. HULTCRANTZ, Johanna y Assel IBRAHIM, “Contextual Workshops: Participation in the Evaluation of Future Concepts”, actas de la Participatory Design Conference, Mälmö, 23-25 de junio de 2002. 5. SALGADO, Mariana y Arto KELLOKOSKI, “Un diálogo abierto: la inclusión de personas con discapacidad visual en la comunidad del museo” (trad. Nadia Ale), en actas del congreso International Workshop: “Re-Thinking Technology for Museums: Towards a New Understanding of the User”, Limerick, 29-30 de junio de 2005. 6. TAXÉN, Gustav, “Introducing Participatory Design in Museums”, actas de la Participatory Design Conference, Toronto, 27-31 de julio de 2004. 7. WARE, Colin, Information Visualization. Perception for design, segunda edición, San Francisco, Morgan Kaufmann Publishers, 2004. 12

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