samaritano

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samaritano

  1. 1. PARÁBOLA DEL BUEN SAMARITANO EN CLAVE DE PASTORAL EDUCATIVA ACADÉMICA ¿Quién es ¿Quiénes somos Nuestro Dios? nosotros? El verdadero El verdadero Dios? Ser Humano? “EL QUE TUVO COMPASIÓN – MISERICORDIA CON ÉL” Lucas 10, 25 - 37
  2. 2. Pretendo trabajar la PARÁBOLA DEL BUEN SAMARITANO – Lucas 10, 25-37 – tratando de descubrir en el texto una propuesta pedagógica y una espiritualidad para construir en nuestros colegios un nivel de conciencia de la misericordia - solidaridad ya que aunque sabemos que es parte intrínseca de nuestro ser cristiano, la misma no se muestra necesariamente de manera espontánea o por lo menos la acción efectiva hay que formarla para no pensar que cualquier cosa es solidaridad.
  3. 3. EL CÍRCULO HERMENÉUTICO Re-leer el texto a la luz del con-texto en búsqueda de un pre-texto: El Reino de Dios
  4. 4. LA IMPORTANCIA DE LAS PREGUNTAS SOBRE LAS RESPUESTAS Si no se da la interpretación aparece la repetición, ya no hay libertad sino seguridad o lo que es lo mismo, hay respuestas antes de tener las preguntas, y, en lugar de progreso, regreso, en lugar de liberar personas se trata es de salvar almas!.
  5. 5. En la Iglesia es indispensable la unidad de fe: El horizonte del Reino de Dios que todos debemos aceptar y favorecer; pero no es aconsejable la uniformidad que la hace estéril pues la saca de la historia de sus con-textos propios y por tanto la coloca fuera del camino hacia la plenitud de vida: que es misericordia, justicia, libertad, pan que se parte y se reparte.
  6. 6. Jesús hizo una propuesta de verdadera Misericordia desde la ilegabilidad ya que la legalidad estaba corrompida. Y la hizo desde quien no tenía ataduras legales. El legalismo convertía en mentira toda propuesta que se hiciera desde la ley. Un samaritano libre del legalismo era el mejor protagonista para demostrar que la compasión-misericordia era todo lo contrario de la moral oficial y que el amor-solidaridad con el hermano necesitado seguía siendo el único medio para demostrar el mandamiento del amor para con el Padre Dios
  7. 7.  LA PRÁCTICA DE JESÚS GENERADORA DE VIDA PLENA Y ABUNDANTE La Parábola del Buen Samaritano está indisolublemente unida a la vida y a la praxis de Jesús. Por eso es más que una enseñanza. Lucas la presenta para aprender a comprender el compromiso de Jesús con el que sufre, con el excluido, con el que queda tirado al borde del camino. La vida de Jesús fue una vida de servicio, de entrega, un ser para los otros, un ser para los demás y con los demás. Su Espiritualidad fue la de las entrañas de Misericordia: A pesar del horror el único perdón posible es perdonar lo imperdonable
  8. 8. Al comenzar esta reflexión confieso que al avanzar en la meditación de la Parábola del Buen Samaritano, siento crecer la inadecuación de mis palabras. Para comprender de verdad la Buena Nueva de Jesús, se necesita penetrar en su corazón, en su Proyecto de Vida Plena y Abundante. Les pido que escuchen principalmente lo que el Señor les sugiere, más allá de mi explicación. Que estén atentos al Espíritu del Señor que quiere comunicarse con cada uno de ustedes. El Evangelio no es solo verdad, sino que es, ante todo, BUENA NOTICIA que produce vida pero vida alegre y en plenitud.
  9. 9. El Evangelio no es solo verdad, sino que es, ante todo, BUENA NOTICIA que produce vida pero vida alegre y en plenitud. “Nuestra fe no es una teoría, una opinión sobre Dios y sobre el mundo. Nuestra fe es el impacto del amor de Dios y de su Proyecto de Vida en nuestro corazón, en nuestra existencia” Benedicto XVI
  10. 10. Jesús era consciente de que cuando obraba comprometía a Dios con lo que hacía. Su obrar no era nada inocente. Traía todo un PROYECTO DE VIDA PLENA Y ABUNDANTE. “Vayan y díganle a Juan lo que han visto y oído. Cuéntenle que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan curados, los sordos oyen, los muertos vuelven a la vida y a los pobres se les anuncia el mensaje de salvación. ¡Y dichoso aquel que no pierda su confianza en mi!” Lc. 7, 22-23 “El Espíritu del Señor está sobre mi, porque me ha consagrado para llevar la Buena Noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar libertad a los presos y dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos a anunciar el año favorable del Señor” Lc. 4, 18-19
  11. 11.  EL EXPERTO “Se levantó un doctor de la ley y dijo, para ponerle a prueba, para tenderle una trampa.... Maestro qué debo hacer para conseguir la vida en plenitud” versículo 26 La pregunta del doctor de la ley Encierra una negativa a aceptar que la forma como obra Jesús, acercándose a los que sufren, sea el camino para alcanzar la vida en plenitud. Lo central es la ley como lo cree el escriba o la misericordia como lo vive Jesús? Qué es lo central en nuestros colegios la ley, las normas o la misericordia?
  12. 12. Jesús no puede soportar a un individuo como aquel, dispuesto a justificarse más que a dejarse cuestionar e inicia todo un proceso maieutico: pregunta por pregunta. “Que está escrito en la ley? Que lees en ella? Contestó: “ Amarás al Seńo r tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza, con todo tu ser y a tu prójimo como a ti mismo” Versículos 26 – 27. Su respuesta es perfecta. Es la fórmula de la oración cotidiana que todos saben de memoria y que los judíos observantes tenían que recitar dos veces al día, pero incompleta y Jesús se lo hace notar al decirle:
  13. 13. “Haz eso y vivirás”... versículo 28. Está indicando Jesús que el saber 28 teológico no sirve de nada, si el amor al prójimo y a Dios no es lo que orienta la vida. El escriba había venido a discutir, a disputar, a argumentar. Jesús busca hacerle funcionar el corazón para que sea fiel al Proyecto de su Dios. Es una pedagogía que no podemos olvidar como maestros, como agentes de pastoral.
  14. 14.  LA PREGUNTA ACERTADA? El quiso justificar su pregunta y preguntó a Jesús: “Y quién es mi prójimo”... versículo 29 El doctor de la ley se pone en el centro y coloca a los demás a su alrededor. También nosotros en el colegio podemos colocarnos en el centro, como autoridad, como institución, como poder, con el reglamento y las calificaciones en las manos. La motivación del escriba no es aprender, sino poner en jaque el proyecto, la propuesta de Jesús. El sabe quién es el prójimo. También nosotros muchas veces sabemos quien es nuestro prójimo en el colegio.
  15. 15. Jesús da un vuelco radical a la pregunta: desplaza el centro de interés. Jesús le dice: “Piensa a partir de aquel que sufre, colócate en su lugar, pregúntate quién me necesita? “Quién de estos tres te parece que s e hizo prójimo del que cayó en manos de los salteadores?”... versículo 36 Aquí está la clave de lectura de la Parábola:
  16. 16. El problema fundamental del discípulo o la discípula de Cristo no es conocer “quien es mi prójimo” sino “De quién me hago prójimo?”, desplazando el centro de interés del yo a los otros. Se trata de hacerse próximo. Existe el peligro de crear distancias inmensas en nuestro trabajo educativo: estudiantes antipáticos, fastidiosos, necios, inoportunos, vulgares, exasperantes, estudiantes que nos critican con razón o sin ella y que no tragan entero... Y pasamos de largo, nos rozamos con ell@s, convencidos de que sus problemas y sus angustias no tienen nada que ver con nosotros. Para esto debo acercarme, hacerme vecino, “próximo” a todos. Anular distancias para poder escuchar sus gritos, sus clamores oír su angustia silenciosa, descubrir o al menos intuir sus sufrimientos. Humanizar el colegio practicando la proximidad, la “projimidad”, la samaritanidad.
  17. 17. “Bajaba un hombre...” versículo 30. “Que quimera, es el hombre? Que novedad, que monstruo, que caos, que sujeto de contradicción, que prodigio!. Juez de todas las cosas, imbécil gusano de la tierra; depositario de lo verdadero, cloaca de incertezas y de errores; gloria y refugio del universo” Pascal
  18. 18. La Parábola habla de “ un hombre o mujer” sin más detalles. Equivale a decir cualquier persona en estado de necesidad. Nosotros los humanos somos criaturas defectuosas, seres finitos que piensan en el infinito, seres mortales dolorosamente tentados con la eternidad, seres inacabados que soñamos con la completitud, seres inciertos hambrientos de certidumbre. Somos desesperadamente insuficientes y por esta razón irrevocablemente religiosos … Dios es el gran interrogante de los seres humanos. La “cuestión de las cuestiones es Dios”.
  19. 19. Es la condición humana, sabia y demente, dramática y trágica. Dramática, cuando logramos mantener el difícil y siempre frágil equilibrio entre una cosa y la otra, entre lo sim-bólico y lo dia-bólico que hay en nosotros, dando la hegemonía a lo primero. Trágica, cuando permitimos que irrumpa la demencia y predomine lo dia-bólico. ¿Quién vence: el drama o la tragedia? Las dos opciones son posibles, y ambas son profundamente humanas.
  20. 20. LA AMBIGÜEDAD Y LA AMBIVALENCIA CARACTERÍSTICAS DE LA CONDICIÓN HUMANA:  Libertad del Miedo:  Libertad de la Ley Gal. 3, 24-25 Miq. 3,8 – Rom 8,15  Libertad del Poder Mt 20,28  Libertad del Tiempo Mat.  Libertad de la Riqueza 6,34 Lc.12,16-19
  21. 21. “de Jerusalén a Jericó...” versículo 30. Jerusalén: según los judíos la ciudad de Dios, del Templo. Jericó: La ciudad cismática. Camino peligroso, inseguro. El trayecto que va de Jerusalén a Jericó es el horizonte que simboliza todas las situaciones que se dan en nuestros colegios.
  22. 22.  VEINTISIETE KILÓMETROS SON SUFICIENTES PARA CONOCER LA CONDICION HUMANA Veintisiete kilómetros vigilados por la mirada de Dios que bastan para conocer la vulnerabilidad de la naturaleza humana, la ambigüedad de la condición humana que está presente en nuestra ciudad, en nuestros colegios. Un mundo de Pecado y Y Un mundo de Gracia Cuando pasamos de largo Cuando nos detenemos Cuando nos interesa solo lo nuestro. Cuando nos preocupamos por lo de los demás.   Cuando pensamos: “esto no es asunto mío” Cuando nos sentimos responsables de todo y de todos.   Cuando no queremos complicaciones Cuando nos comprometemos con el sufrimiento, con el dolor que hay en este mundo. Cuando no le hacemos daño a nadie Cuando sabemos inclinarnos ante cualquier necesidad. Cuando estamos ocupados en “asuntos Cuando nos preocupamos por la cotidianidad de la urgentes”. gente.   Cuando tenemos corazón de carne, entrañas de Cuando tenemos corazón de piedra. Misericordia, vientre materno. “Corazón cainita” Corazón manso y humilde
  23. 23. El hombre que bajaba de Jerusalén a Jericó simboliza a NUESTROS ESTUDIANTES, que pueden caer heridos víctimas de nuestra indiferencia, al no tener en cuenta sus heridas: soledad, depresión, droga, embarazos, abortos, intentos de suicidio, ausencia de vida familiar, no entendimiento con sus padres, malas relaciones con sus compañeros, pereza ante una ciencia que no les dice nada. Víctimas de nuestro descuido al no trabajar por el recto uso de su razón entregándoles una ciencia fragmentada, una ciencia sin conciencia y sin sentido, lejos del Proyecto del Dios de la Vida. Víctimas de nuestra falta de horizonte pues no entroncamos la ciencia dentro del Proyecto de Dios. No somos capaces de convertirla en sabiduría, en mediación para el seguimiento y construcción del Reino de Dios, para la formación del ciudadano sin indiferencia: incluyente, participativo, samaritano.
  24. 24.  TRES CAMINOS EQUIVOCADOS: “Y cayó en manos de unos bandidos que, después de robarlo y golpearlo sin piedad, se marcharon dejándolo medio muerto”... versículo 30. “Dios vio que la maldad del hombre en la tierra era grande y que todos los pensamientos que salían de su corazón eran puro mal... Por esto a causa de él, la tierra se llenó de violencia, de corrupción – Gén 6,5-6; 6,11-13 -.
  25. 25. De los bandidos solo sabemos que son más de uno. Y dentro de estos bandidos estamos todos. La producción de tanto dolor no solo es debido a la maldad de unos pocos, sino que entre todos hemos estructurado un estilo de vida, de relaciones y de convivencia, que favorece la codicia, la ambición y produce mucha miseria.
  26. 26. “Casualmente bajaba por aquel camino un Sacerdote: - El Señor Obispo, una Religiosa, un padrecito, el capellán del colegio … • y al verlo, NO le funcionó el corazón, siguió indiferente. • se desvió NO fue capaz de ponerse en la piel del estudiane emproblemado. •Y pasó de largo”. Le ganó el corazón de Piedra. Dejó las cosas como estaban.
  27. 27. “De igual modo un Levita que pasaba por aquel sitio, - un miembro del equipo de pastoral, un profesor - • al verlo NO se conmovió. Ve, pero no ve! Luego no siente. • se desvió lo evita. Se asusta ante el herido. • Y pasó de largo” Ignoró el dolor del otro, para el lo importante es la ley no la vida. Versículo 32
  28. 28. Son seres dominados por “la razón” que consideran que el tiempo que dedican al herido los distrae de sus ocupaciones religiosas. 1) Caminan por la vida sin contaminarse con “las impurezas” que encuentran a lo largo de él. 2) También sin arriesgarse ni compartir la propia vida con el que sufre. Les da susto que los asalten
  29. 29. El Sacerdote y el Levita “son ministros de la letra que mata no del Espíritu que da vida” 2 Cor 3,6. “no escucharon ni prestaron oído, seguían sus planes, la maldad de su corazón obstinado, dandome la espalda y no la cara” Jer. 7,24 Cumplen todo menos “la única cosa necesaria” Luc 10,42 necesaria No se conmueven delante de la miseria, del dolor, del sufrimiento humano.
  30. 30. Su forma de entender a Dios no les permite sentir que El los interpela desde el sufrimiento y el dolor del herido. El estricto cumplimiento de unas reglas, no facilita que aflore la misericordia. Los hace sordos a los clamores y al sufrimiento del herido.
  31. 31. La actitud del sacerdote del templo y del levita, que bajan de Jerusalén, lo ven y pasan de largo, expresa algunas dificultades o tentaciones que el discípul@ de Jesús encuentra para vivir el amor, la misericordia y el servicio.  La prisa impide que las relaciones en el colegio sean auténticas, profundas y libres. Vivimos en colegios devorados por la prisa, porque tenemos muchos papeles que llenar; estamos aturdidos por Ciencia fragmentada, sin conciencia, sin horizonte. Cada día mas solos, incapaces de encontrar tiempo para nosotros y para los otros, o para gastar tiempo y vida en los demás.
  32. 32. También los discípulos y las discípulas de Jesús, las profesoras y profesores tenemos siempre a disposición sólidas razones para sustraernos a los compromisos del amor. Pero estamos equivocados, por ello el camino continúa maldito. El colegio se vuelve peligroso por la indiferencia. No por la presencia de los bandidos sino por la ausencia del amor, porque hemos hecho callar al corazón con sólidas razones. Es la ilusión grande y terrible de quien se engaña pensando que puede llegar a Dios pasando por encima del prójimo. Lo que hace terrible el camino no es tanto los salteadores sino la indiferencia que puede llegar a ser homicida: preocupaciones de tipo ritual: un horario que respetar, un reglamento que cumplir... tienen prisa no pueden perder tiempo. El corazón se nos vuelve de piedra.
  33. 33.  EL CAMINO ACERTADO: UN SAMARITANO Ejemplo extremo para enfatizar la supremacía de la Misericordia Por dificultades que se originaron en el año 721 a.C judíos y samaritanos no se trataban – Jn 4,9. En dicho año, los asirios conquistaron Samaria. Los judíos que permanecieron allí y los extranjeros advenedizos se aliaron en negocios y matrimonios y cayeron en el sincretismo religioso equiparando y adorando a Yahvé junto con los “cinco dioses” de los pueblos paganos – los “cinco maridos” de la samaritana – Jn 4, 18 -, 2 Rey 17, 30-31. Por esta razón los judíos del templo de Jesús consideraban impuros e impíos a los samaritanos. Los tenían por un pueblo extranjero y endemoniado y así los trataban – Jn 8,48 -. Se entiende el profundo malestar de escribas y fariseos cuando aparece en escena un “Samaritano”.
  34. 34. El Samaritano es un extranjero, un hereje no un hombre religioso. En el Reino que Jesús predica no hay barreras rígidas entre lo de dentro y los de fuera. El Reino de Dios está abierto a todos. Gal 3,28. Dios quiere mostrarnos su misericordia, derribar puertas, ventanas y barreras de todo tipo. La sensibilidad del “malo” contrasta con la insensibilidad de “los buenos”. Y hereje fue el único que se mostró compasivo como lo ratifica el doctor de la ley. Jesús está introduciendo un nuevo concepto de prójimo como lo veremos a continuación: Para el seguidor@ de Jesús no pueden existir seres distantes. Cualquier indigente es mi prójimo.
  35. 35. “Pero un SAMARITANO que iba de viaje, al llegar junto a el y al VERLO:” deja que el dolor del otro entre a través de sus ojos. Pasa a ver el mundo a partir del sufrimiento del otro. Y se estremece al ver al otro sufriendo, no huye, no levanta teorías que justifican la exclusión y alivian la conciencia. Interrumpe sus planes y se deja guiar por lo que sucede a su alrededor, atiende la voz de su conciencia. Esta mirada no produce curiosidad, genera disponibilidad. Es una manera distinta de mirar la alteridad. El acto previo a conmoverse es VER. Se trata de “un corazón que ve donde falta amor”.
  36. 36. El remedio para nuestra locura sólo puede ofrecérnoslo en una nueva manera de mirar al otro. Ese otro tiene una existencia propia y merece ser mirado con absoluto respeto y veneración. En vez de dominarlo, subordinarlo o apropiárnoslo, podemos establecer con él una verdadera comunión fraterna.
  37. 37. “TUVO COMPASIÓN”: Tuvo entrañas de Misericordia. Se puso en la piel del otro, comprendió su necesidad. Se le conmovió el corazón. Se enternece y estremece hasta lo más profundo de su ser. El dolor entró por los ojos e invadió todo su cuerpo, todo su ser. El verlo “compadecerse” describe un cariño tierno y profundo que brota de las propias entrañas que “se revuelven” o se estremecen ante el sufrimiento ajeno. En griego SPLAGNIZOMAI es enternecerse, vibrar de cariño hasta lo más íntimo del ser, com-padecerse hasta las entrañas por el sufrimiento ajeno, dolerse por lo que le pasa al próximo. Supone una fuerte conmoción afectiva, algo así como “ e s tre c h a rs e e l c o ra z ó n ” y dennota una íntima participación en el acontecimiento, un com-padecer que no se limita a una conmiseración, sino que se hace solidaridad concreta, una atención personal. No palabras bonitas, ni sentimientos efímeros, algo interior que nos cambia totalmente. La Misericordia, la compasión desató un dinamismo de solidaridad, de cercanía, de hermandad gratuita. Compasivo como Dios es aquel que se aproxima para ofrecer consuelo y cuidar al desvalido hasta que su dignidad y su vida queden restauradas.
  38. 38. El cristianismo muy pronto tuvo serias dificultades con esta sensibilidad fundamental hacia el sufrimiento del otro, que es inherente a su mensaje. La inquietante pregunta por la justicia para con el inocente que sufre, que está en la entraña de las tradiciones bíblicas, se transformó con demasiada rápidez en la pregunta por la salvación de los pecadores. El cristianismo pasó de ser una religión sensible ante todo al sufrimiento, a ser una religión sensible ante todo al pecado. La mirada primordial dejó de fijarse en el dolor de la criatura, y se fijó en su pecado. Esto paralizó la sensibilidad fundamental hacia el sufrimiento del otro y eclipsó la visión bíblica de la justicia, de la que, según Jesús, hay que tener hambre y sed.
  39. 39. Olvidó que para Jesús el pecado era la negativa a participar en el dolor de los otros, era lo que Agustín después llamó “el auto-atrofamiento del corazón”
  40. 40. “Acercándose”: El corazón le puso a funcionar el sentido común para dar los pasos acertados, para priorizar en su vida lo que hay que hacer. Se acercó a el: El amor eficaz del samaritano es acercamiento, descubrimiento, eficacia. Se trata de un colocarse en su lugar, un hacerse vida concreta. Se trata de entrar en su historia, ser fermento de liberación para el otro. El fundamental movimiento de liberación en el samaritano es el salir de si, el “dar la vida” como dice Jesús. Se bajó del caballo: Se puso en plano de igualdad con el herido, rompió esquemas.
  41. 41. “Cuidó sus heridas echando en ellas vino y aceite”; se hizo prójimo del herido. “La parábola del Buen Samaritano nos lleva a dos aclaraciones importantes: Se universaliza el concepto de prójimo: Mi prójimo es cualquiera que tenga necesidad de mi y que yo pueda ayudar. Permaneciendo Concreto: Requiere mi compromiso práctico aquí y ahora… Jesús se identifica con los heridos: los pobres, los hambrientos y sedientos, los forasteros, los desnudos, enfermos o encarcelados” Benedicto XVI – Carta Dios es Amor – No. 15.
  42. 42. “Luego lo montó sobre su propia cabalgadura”... Se hizo cargo de su sufrimiento. “Según el modelo expuesto en la Parábola del Buen Samaritano, la caridad cristiana es ante todo y simplemente la respuesta a una necesidad inmediata en una determinada situación: los hambrientos han de ser saciados, los desnudos vestidos, los enfermos atendidos, los prisioneros visitados… En efecto se trata de seres que sufren, de seres humanos… que necesitan humanidad… para esto se necesita sobre todo una “formación del corazón” que el amor al prójimo sea una consecuencia que se desprende de la fe, la cual actúa por la caridad” Benedicto XVI – Carta Dios es Amor – No. 31.
  43. 43. “Lo llevó a una posada y cuidó de él”. Es el viaje hacia la vida, pues de permanecer allí, la víctima del asalto seguramente habría muerto. Este viaje de la muerte a la vida es el resumen de la existencia cristiana.– Rom 7, 20-24. “Y cuidó de él” Sintetiza la obra de Cristo. Su práctica debe constituir el tipo de acción del Cristiano en el mundo. No se trata de conducir al hombre al culto, cuanto de revelarle la dimensión de su profundidad para sanarlo de su egoísmo, sus miedos, su orgullo, su pereza y su avaricia, su ambición...
  44. 44. Al día siguiente sacó dinero y se lo dio al posadero diciendo: “cuida de él, y lo que gastes de más te lo pagaré a mi vuelta...” Sacar dinero: La aventura del hombre asaltado concluye en la posada y concluye con una operación que sería la más trivial sino fuese un signo que resume por entero el amor del samaritano: la de sacar del bolsillo dinero para pagar el hospedaje. En el caso nuestro debemos descubrir que hemos sido “comprados”, “salvados” por el AMOR. Se puede tratar de servir a Dios por temor sin haber descubierto el AMOR. Quien no ha descubierto el amor, no ha descubierto todavía a Nuestro Dios 1 Jn 4, 16. “Nuestro Dios es Amor”.
  45. 45. A la procesión de la muerte Jesús responde con la procesión de la vida. 1. “El Señor al verla”: Todo empieza por los ojos. Dichosos los que tienen ojos y ven, tienen oídos y oyen. Jesús ve la realidad de muerte, no desvía la mirada del dolor. La enfrenta. La mira con benevolencia y ternura. Deja que la realidad del sufrimiento penetre en Él, lo contagia, penetra en todo su ser. Los ojos son por excelencia, la puerta de entrada de la compasión. La compasión de Jesús entró por sus ojos, conmovió todo su cuerpo y puso a funcionar su corazón para traducir en solidaridad la compasión sentida.
  46. 46. 2. “Se compadeció” por la soledad total de una madre que ya era viuda y ahora pierde a su único hijo, la ultima esperanza de apoyo afectivo y económico. Cambia la procesión de muerte en una procesión de vida. se le conmovieron las entrañas. Salió a flote su humanidad
  47. 47. • “Le dijo no llores”: Dichosos quienes lloráis ahora, porque reiréis. Jesús dice “no llores”. Quién está conmovido solo puede pronunciar palabras de consuelo. Pocas, pues la verdadera conmoción coloca en crisis el discurso y lo pone en el camino de la solidaridad. Se trata por tanto de palabras comprometidas no por salir simplemente del paso. “No deberíamos añadir una palabra sobre aquello que hacemos”. 4. “Acercándose”: No pasó de largo, se involucró, en el dolor de la viuda. Utilizó su capacidad comunicativa. La misericordia supone un salir hacia los otros gratuitamente. Toda la vida verdadera es encuentro.
  48. 48. • “Tocó al muerto”: Una historia truncada en el momento de mayor vitalidad. Una realidad cruel. La soledad de una madre que pierde su apoyo afectivo y aún económico. Jesús se aproxima al muerto y lo toca amorosamente. Toca la raíz del sufrimiento, de la tristeza, de la muerte. Al tocar amorosamente al muerto, Jesús interrumpe el ciclo de la muerte. Vuelve a comenzar el ciclo de la vida. El toque amoroso es como una red eléctrica que lleva la energía del amor. Necesitamos para ser felices, que alguien nos toque con amor. El discurso solo no es capaz de interrumpir el ciclo de la muerte. Así Jesús supera el Proyecto Santidad – Pureza que prohibía tocar un muerto.
  49. 49. • “A ti te digo levántate”: Su palabra se realizó de manera puntual. No solo es devuelto a la vida, también se reintegra al mundo de las relaciones. Lo devuelve a la procesión de la vida Jesús recrea la vida “Joven, yo te lo ordeno, levántate” la palabra gana poder de recrear la vida, es autoridad para “levantar” difuntos cuando es llevada por alguien que vive la espiritualidad samaritana. Jesús transforma la muerte en vida, el sufrimiento, la tristeza en alegría. • “Se lo entregó”: Es la Buena Nueva de Jesús, es el triunfo de la vida sobre la muerte. Jesús entrega la vida nueva a la persona que sufre. No se queda con ella para sí. Comparte la vida. resucitar es reunir personas que se aman.
  50. 50. 1. Cuando aún estaba lejos su Padre lo vio. “El país lejano” es el ambiente en el cual se ignora el tesoro sagrado de la propia casa. Somos libres de dejar el hogar. El Padre lo ha dejado marchar con plena libertad. No lo obligó a permanecer en casa a pesar del dolor que le causaba. Lo deja decidir sobre sus propia historia. Actúa pedagógicamente. Lo ve: No como algo, como un objeto sino como alguien como una persona, como un rostro humano que para el era especialísimo. El Padre ve de lejos. Es una madre, ve con ternura y benevolencia. Ve con los ojos, con la cabeza, con el corazón, los brazos, los pies, con el cuerpo todo. Porque el corazón ve realidades que la cabeza no ve. Los pies ven realidades que el corazón no percibe. Los brazos ven realidades que los ojos no descubren.
  51. 51. 2. “Profundamente conmovido”: El hijo nunca se le ha salido del corazón. La misericordia rehace la vida del hijo. Supo esconder su decepción a la hora de la partida más no su emoción a la hora del retorno. La alegría contagia todo su cuerpo. Es importante resaltar que no solo el dolor y el sufrimiento conmueven a las personas. La belleza, los bellos recuerdos, los gestos gratuitos también nos conmueven.
  52. 52. • “Salió corriendo a su encuentro”: Una forma de proceder que no es común en un anciano pero el corazón conmovido no se frena ante nada. El hijo arrepentido va hacia el Padre pero al final es el Padre quien corre hacia su hijo impulsado por la conmoción. La misericordia del padre supera en mucho las expectativas del hijo y la cultura oriental. Guarda silencio, no lo reprende, no pone a funcionar el sentimiento de culpa, no lo “sermonea”. La conducta del Padre es algo raro e insólito contrario a lo tradicional. No lo acogió como empleado sino como HIJO.
  53. 53. • “Lo abrazó y lo cubrió de besos”: Es un signo de perdón prolongado. El Padre rompe las barreras. Es un signo de perdón incondicional. Este Padre es maternal. Dios como Madre recibe a quien creó a su propia imagen y semejanza. Esta expresión libre de amor está fuera de lugar para un padre de aquella sociedad patriarcal. Aquí hay un padre que desestima su honor, la herencia y los parámetros patriarcales de la época, es un mal padre y actúa como UNA MADRE muy buena.
  54. 54. 5. “Celebremos una fiesta”: No necesita las explicaciones del hijo, ni las pide, ni las quiere. La fiesta tiene una función reorientadora: • Que el hijo se perdone, se ame • Que saque provecho de la experiencia pasada, que no se desoriente.
  55. 55. El Padre hace fiesta porque el hijo ha vuelto a la vida. En el versículo 22 el Padre da tres órdenes: “que son comparadas a Gen 41,42 donde José, después de ser entronizado como gran canciller de Egipto recibe un anillo, un vestido de lino precioso y un collar de oro. El hijo recibe en primer lugar un vestido de fiesta: significa una alta distinción, es figura del tiempo de la salvación, el anillo significa plenos poderes y los zapatos son un lujo; es el hombre libre quien los usa, el hijo no debe andar con los pies descalzos. Las tres ordenes son una publicación de perdón y de restablecimiento en la condición de hijo” .
  56. 56. El Hijo esperaba ser recibido dentro de una espiritualidad de la ley que prescribía el castigo para las transgresiones, pero fue recibido dentro de una espiritualidad samaritana, lo que superó muchísimo sus expectativas. Aquí hay un baño de misericordia. La misericordia de Dios devuelve la identidad al Hijo. El vuelve a ser persona, a sentirse amado y dispuesto a amar. El que pensaba volverse empleado, descubre que continúa siendo el hijo de un padre compasivo y misericordioso: Compasivo, tierno, sin rencores.
  57. 57. 6. “Su Padre salió y trataba de convencerlo” para que participe en la fiesta. Quiere contagiarle su alegría para que salga de su egoísmo para que no viva como un extraño sino como un hijo a pesar de su falta de respeto con él. La misericordia del Padre se extiende a los dos hijos. Se necesita igualmente desinteresado por la inmoralidad del menor y por la auto- justificación del mayor. El interés del Padre es unir en el amor a sus dos hijos. Ambos son culpables de faltas graves y el quiere perdonar a los dos. La preocupación del Padre no es la justicia son la Misericordia, el triunfo de la compasión.
  58. 58. 7. “Todo lo mío es tuyo”: El corazón misericordioso del Padre es la mayor riqueza. Esta parábola constituye el fundamento espiritual de la terapia de la imperfección de ella se saca una nueva forma de conciencia suyo desenlace es la misericordia y no la condenación
  59. 59. • El menor dijo a su padre: Es una conducta escandalosa • Reunió todo lo que tenía y partió a un lugar lejano. Se dedicó a “la buena vida”. • Allí malgastó y gastó todo. Se va degradando progresivamente. • Fue a buscar trabajo. Termina en una situación desastrosa. Toca fondo, termina en una ocupación que para los judíos era una apestación. • Entra en sí. Toma conciencia de su realidad • Volveré a mi Padre y le diré … A la ingratitud ha añadido la injusticia. • Partió de vuelta donde su padre. Emprende el camino del retorno cansado y harapiento, oliendo a perro muerto …
  60. 60. La misericordia supone un salir hacia los otros de manera gratuita. • Lo abraza: El padre rompe las barreras. No crea distancia. Su inmensa cercanía con quien está sucio. Lo trata como lo que es: Su hijo. • Lo cubre de besos: Expresión del perdón fraterno. Lo perdido no eran los bienes sino el hijo. • Rápido le manda poner el mejor vestido: El Padre no ve la hora en que el hijo se repone de sus heridas, que se de cuenta de lo que había perdido: su dignidad, el lugar en su familia, su libertad. 4. Le coloca el anillo: Formaba parte de las insignias reales. Le confirma sus antiguos privilegios, los poderes del hijo.
  61. 61. 5. Le manda poner sandalias: Privilegio de los hombres libres. El Padre se adelanta al hijo quien va a pedir trato de jornalero, quien apela a la misericordia como única esperanza. 6. Hace sacrificar el novillo cebado: El animal alimentado con más cuidado y reservado para una celebración especialísima. 7. Convoca una fiesta con todas las de la ley mejor comida, música, baile. Parece exagerada pero el Padre explica el motivo: el gran valor de la vida del hijo.
  62. 62. Escuchemos al profeta Ezequiel: “¡Ay de ustedes, Pastores de Israel: pastores que sólo se preocupan de ustedes mismos! ¿Acaso el pastor no tiene que preocuparse del rebaño? Se alimentan de leche, se visten con lana, se sacrifican los animales gordos, pero no se preocupan de sus ovejas: No han reanimado la oveja agotada, no se han preocupado de la que estaba enferma, ni curado a la que estaba herida, ni han traído de vuelta a la que estaba extraviada, ni buscado a la que estaba perdida. Y a las que eran fuertes, las han conducido a base de miedo...” (Ez 34,2-4). “... Sin pastores mis ovejas se han dispersado: siendo así presa fácil de las fieras salvajes... La culpa es de los pastores: Se preocuparon de sí mismos pero no del rebaño...” (Ez 34, 5,8 y 9). “...Yo mismo me preocuparé de mis ovejas, yo las llevaré a descansar. Buscaré a la que esté perdida, volveré a traer a la que esté extraviada, curaré a la que esté herida, reanimaré a la que esté enferma, velaré por la que esté sana; las cuidaré con justicia...” (Ez 34, 15-16 ).
  63. 63. En el griego de Lucas hay cuatro términos para expresar la misericordia:  Splangnizomai: Compasión  Oiktirmones: Conmoción – ser solidario  Eleos: Bondad  Ilasteti: “Se prójimo conmigo”, “tenga piedad de mí”.
  64. 64. Lucas hace coincidir al Dios de Jesús con el Misericordioso Dios del Éxodo 3,7-10 He visto la humillación de mi pueblo en Egipto Dios ve nuestro sufrimiento, lo experimenta He escuchado sus gritos cuando los Dios escucha nuestros clamores, los siente. maltrataban sus mayordomos Yo conozco sus sufrimientos Dios comparte lo que le nos pasa. Estoy bajando para liberarlo y llevarlo a Dios desciende, se aproxima para una tierra que produce leche y miel conducirnos a un estilo de vida diferente: Otro lugar geográfico, otra organización social. El clamor de los Hijos de Israel ha llegado hasta Dios se hace solidario con nosotros. mi. Dios se indigna con lo que nos hacen y nos ayuda He visto como los egipcios los oprimen para asumir la historia y caminar solidariamente.
  65. 65. Nos vamos a detener tan solo en el primero de estos términos. Splangnizomai: Ocurre 3 veces solo en Lucas 7,13; 10,33; 15,20. Su mejor traducción compasión significa el movimiento de las entrañas humanas – vísceras, vientre, corazón, causado por el dolor del otro al ser visto. Es un revolver del vientre materno. Es sufrir con, sentir con, conmoverme interiormente por el dolor del otro. El sufrimiento del otro me contagia y yo paso a sentir con él.
  66. 66. Para ser discípul@ de Jesús es necesario tener el coraje de mirar cara a cara al que sufre. El que desvía la mirada del otro que está sufriendo no se conmueve. Quien racionaliza no se conmueve simplemente busca justificaciones teóricas. Todo misericordioso es compasivo pero no todo compasivo es misericordioso. Hay personas que se conmueven al ver sufrir al otro pero no se hacen solidarios con su dolor. “La misericordia es una acción, mas exactamente una re-acción frente al sufrimiento ajeno interiorizado que llegó hasta las propias entrañas, el propio corazón. Esta re- acción es motivada exclusivamente por este sufrimiento.
  67. 67. El sufrimiento ajeno interiorizado – com - pasión – es el principio de la re - acción, de la misericordia. Se convierte en el principio configurador de toda la acción de Dios. La parcialidad de Dios con las víctimas por el solo hecho de ser víctimas, la activa defensa que hace de las víctimas y su designio liberador para con ellas”.
  68. 68. Psicológicamente compasión es atender al otro, comprometerse con el que sufre, asumir con el su dolor. Es dirigir mi atención a la persona que clama, que grita. Hacer de esa persona, en ese momento, el absoluto de la vida de modo que se sienta acogida, valorizada, comprendida y cobijada. La sede de la compasión para la madre está en el seno materno, en sus entrañas, para un padre en el corazón. La puerta de entrada de la compasión en nuestro cuerpo está en la visión o en la audición haciendo estremecer todo nuestro cuerpo , sentir escalofrío, agitarse. El corazón sufre, lo ojos lloran, la cabeza se indigna, las entrañas se conmueven, todo el cuerpo se estremece y de ahí brota la fuente para tener un corazón de carne. La compasión es como un volcán que nos va sacudiendo por dentro hasta irrumpir en las manos y los pies como invitación para acciones solidarias. La estructura de la compasión consiste en que el sufrimiento ajeno se interioriza en la persona al ser descubierto; este sentimiento interiorizado genera una re-acción, una acción.
  69. 69. La compasión trae consigo la indignación. Son dos caras de la misma moneda, son como carne y uña : están siempre juntas. La compasión nos invita a la solidaridad gratuita. La indignación nos convida a encontrar las verdaderas causas del sufrimiento y combatirlas. Nos hace críticos – creativos. En otras palabras la justicia y la Misericordia siempre deben ir de la mano
  70. 70. Indignación Compasión Ternura Reacción Fidelidad Acción Solidaridad
  71. 71. EL SER HUMANO UN SER QUE REQUIERE SER CUIDADO  Cuidar es preservar la identidad del otro  Cuidar es velar por la autonomía del otro, de sus decisiones libres y responsables  Cuidar es preocuparse y ocuparse del otro a causa de su vulnerabilidad  Cuidar es velar por las circunstancias del otro  Cuidar es darle herramientas al otro para resolver sus problemas por sí mismo
  72. 72. La Misericordia no es lo único que ejercita Jesús, pero si es lo que está en su origen y lo que configura toda su vida, su misión y su destino. Esas entrañas conmovidas son las que configuran todo lo que Él es: Su saber, su esperar, su actuar y su celebrar. Elevar a principio esta misericordia en nuestros colegios puede parecer un mínimo; pero, según Jesús sin ella no hay humanidad, ni divinidad, no hay justicia.
  73. 73. “Misericordia es una actitud fundamental ante el sufrimiento ajeno, en virtud de la cual se reacciona para erradicarlo, por la única razón de que existe tal sufrimiento y con la convicción de que en esa re-acción ante el no – deber – ser del sufrimiento ajeno, se juega sin escapatoria posible, el propio ser”. La realidad histórica está configurada por la anti-misericordia activa, que hiere y da muerte a los seres humanos y amenaza y da muerte a quienes se rigen por el principio misericordia. Por trágico que pueda parecer, Jesús murió ajusticiado por ejercitar la misericordia consecuentemente y hasta el final. “Quien vive según el principio – Misericordia” realiza lo más hondo del ser humano, se hace semejante a de Jesús – “homo verus” y al Padre – Madre Celestial”.
  74. 74. El contraste, la actitud radicalmente opuesta, entre la conducta del personal del templo – dar un rodeo y seguir de largo – y la del samaritano - enemigo preocuparse del herido – salta a la vista. Pero el contraste de conductas no es más que el contraste de motivaciones: Sacerdote y Levita aman intensamente la Ley de Dios; Jesús en cambio ama intensamente al Dios de la Le y paciente y bondadoso, rico en misericordia. Los dos primeros se preguntan “si me detengo a ayudar a ese hombre, qué podrá pasarme a mi”. El Samaritano le da la vuelta a la pregunta “si no me detengo qué podrá ocurrirle a él”. Dos maneras de ver la vida diametralmente opuestas. La primera centrada en la preocupación de uno mismo; la segunda orientada al otro.
  75. 75. La trascendencia humanizadora, o salida de nosotros mismos para llegar a ser más de lo que somos, solo se logra en el amor gratuito y solidario que piensa no tanto en qué será de mi, sino “qué será del otro”. El único camino es percibir al hermano y socorrerlo: el modelo es el samaritano.
  76. 76. Y Nosotros? 1. Tenemos un corazón misericordioso compasivo frente a nuestros estudiantes, frente a sus alegrías, sus angustias, sus sufrimientos? 2. Nos acercamos a ellos, entramos en su vida, empatamos con sus sentimientos? 3. Nos bajamos de nuestro caballo, de nuestra seguridad, de nuestra “superioridad”? 4. Curamos sus heridas con respeto, con ternura, con diálogo, con entrañas de misericordia, con amor? 5. Los montamos sobre nuestra propia cabalgadura, una cabalgadura llena de debilidades y ambigüedades pero plena de misericordia y ternura? Realizamos con ell@s la samaritanidad. 6. Compartimos con ellos nuestra vida, nuestras alegrías y limitaciones; cuidamos su corazón, su inteligencia, todo su ser? 7. Sacamos de lo nuestro para integrarlos a la sociedad, una sociedad que deben transformar, a la Iglesia, una Iglesia que deben convertir en Samaritana, misionera y pobre? Hacemos seguimiento a su trabajo con ellos. Nos interesa lo puntual o lo procesual? CONTAGIAMOS A LOS OTROS DE NUESTRA COMPASIÓN - MISERICORDIA?
  77. 77. Los pasos egoístas alejaron al sacerdote y al levita del hombre asaltado, pero los pasos misericordiosos acercaron al samaritano a socorrer al necesitado. El samaritano un cismático, un excomulgado dejó que el corazón hablara y esto le sugirió el comportamiento acertado. Un desconocido? Pero a el no le interesaba averiguar su identidad, le bastaba saber que se trataba de un hombre en necesidad. Ese es su único título. Motivo más que suficiente para detenerse, acercarse, perder tiempo, renunciar a sus programas de viaje y sacar plata de su billetera. El samaritano, ignorante y despreciado, contrario al sacerdote y al levita encontró a Dios en una curva del camino. No faltó a la cita decisiva. Supo ponerse en la piel del otro y se dejó interpelar por El, aceptó el contratiempo, la variación. El amor no abandona nunca al hombre a si mismo. La caridad exige continuidad, fidelidad. Nada de entusiasmos epidérmicos. La acción del samaritano es, antes que un acto humanitario, un acto de trasgresión de un modelo cultural. El amor de esta samaritano es realmente subversivo.
  78. 78. Y Nosotros? 2. Cómo es nuestra mirada respecto a nuestras muchachas y muchachos? Nos fijamos en su pecado, en su equivocación o en su sufrimiento? 3. Tratamos de colocarnos en su piel? Somos humanos? 4. Ante sus necesidades nos detenemos o pasamos de largo? Nos alejamos? Damos respuestas programadas? 5. Nos dejamos interpelar por sus cuestionamientos, dudas, equivocaciones? O simplemente nos acostumbramos a los que les sucede? 6. Tenemos un corazón de carne? O se impone en nuestros colegios el corazón de piedra? Estamos convencidos que el gran enemigo es la indiferencia, la inhumanidad? 6. Les damos nuestro tiempo? Nos aproximamos a ellos?
  79. 79. MODELOS DE SER Y DE VIVIR En la parábola están representados tres modos de ser y de vivir: el del ladrón, el del sacerdote y el levita y el del samaritano.  El ladrón piensa: lo tuyo es mío y vive a la espera continua del robo.  El sacerdote y el levita piensan: lo mío es mío, se encierran en lo que poseen y dejan que los demás se las arreglen como puedan.  El Samaritano piensa: lo que es mío es también tuyo y reparte y comparte no sólo el corázón, sino también su tiempo y todo lo que posee. Para ser prójimo es preciso vivir la espiritualidad de la Compasión – Misericordia. No se trata de dar alguna cosa, sino de darse por entero. Es vivir a partir del otro, ser un maestro para los demás.
  80. 80.  El Sujeto – Individuo – Sacerdote y Levita – afirma: “Si no hay para todos, que por lo menos haya para mi”.  El Sujeto – Comunidad – El Samaritano – por el contrario dice: “Si hay para todos, entonces también habrá para mi” nos dice que otro mundo, otro colegio es posible.
  81. 81. “El capitalismo creó una cultura del yo sin el nosotros. El Socialismo creó una cultura del nosotros sin el yo. Ahora necesitamos de la síntesis que permita la convivencia del yo con el nosotros. Ni individualismo, ni colectivismo, sino democracia social y participativa” Leonardo Boff
  82. 82. Y EN NUESTROS COLEGIOS?  Formamos sujetos-individuo o sujetos-comunidad?  Estamos convencidos que “la solidaridad libra de la muerte e impide caer en la tinieblas”?  De que “don valioso es la solidaridad para cuántos la practican”?  De qué “mejor es la solidaridad con justicia que la riqueza con iniquidad”?  En fin que “la Misericordia libra de la muerte y purifica de todo pecado”? Tobias 4,7-11; 12,8-9.
  83. 83. LA PREGUNTA CORRECTA: La pregunta final de Jesús al escriba es la clave de lectura de toda la parábola. La pregunta que dio origen a la parábola fue “quién es mi prójimo”. Quién tiene derecho a mi amor? Al final Jesús retoma la pregunta, pero se la cambia: “Quién de los tres... Se hizo prójimo del que cayó en manos de los salteadores”. A quién tengo que amar, qué tengo que hacer? Jesús lleva al escriba a reconocer que “prójimo” no es aquel que es cercano a uno, sino aquel a quien yo me aproximo. Considero como mi prójimo a aquel en cuyo camino yo me pongo, a quien salgo a buscar. Así mi mundo cambia y mi vida se complica. No se trata de saber quién es mi prójimo, se trata de actuar, dejarnos de tonterías e ir a la práctica – Mt 7,21,24-.
  84. 84. El escriba acepta en parte la enseñanza de Jesús y a la pregunta: “Quién de los se hízo prójimo del que cayó en manos de los asaltantes” tres te parece que responde “El que tuvo compasión de el”. Responde bien, pero se ajusta nuevamente a la ley. Si los personajes de la parábola están bien identificados , no era más fácil responder “el Samaritano”? Pero esta palabra representaba una realidad impura y maldita por lo que los labios del judío piadoso no la podían pronunciar. Una vez más el escriba cumple la ley, pero olvida el perdón y la misericordia. Al final Jesús no le pregunta “Has entendido bien”? ni tampoco le recomienda “preocúpate de no olvidar esta lección” Le impone un camino “VETE” y un estilo de vida “Y HAZ TU LO MISMO”. Ten un corazón MISERICORDIOSO, HUMANO, SOLIDARIO. En la Parábola del Samaritano la búsqueda y denuncia de los culpables está totalmente ausente. La atención se centra en “Haz tu lo mismo”.
  85. 85. “VETE Y HAZ TU LO MISMO”  La actitud compasiva solo puede brotar de un hombre consciente de sus limitaciones, de su fragilidad, de su vulnerabilidad. La aceptación de nuestra existencia contradictoria, enigmática, impredecible.  Cambia tu conciencia, tu manera de conocer y tratar la realidad. Descubre tu propia indigencia.  Toma el camino de la misericordia no el de la perfección. El perfeccionista es un ser anestesiado, severo consigo mismo, exigente y riguroso con los otros. Sus esquemas mentales le impiden cambiar la ley por la compasión.  Busca un esquema alternativo, arriésgate, bájate del caballo. Aprende otra manera de ver, conocer y tratar la realidad. Experimenta el sufrimiento del otro y verás la vida de modo diferente.  No te quedes en la teoría, en las buenas intenciones pasa a la práctica deja la compasión pasa a la Misericordia. Haz lo mismo que hizo el samaritano frente a la indigencia del prójimo
  86. 86. Y NOSOTROS 1. Lo central para nosotros son nuestros muchachos y muchachas, nos hacemos prójimos y próximos de ellas y de ellos? 2. Nos acercamos a su estilo de vida, a sus paradigmas, a sus búsquedas, a sus equivocaciones y aciertos? 3. Trabajamos para que tengan vida plena y abundante en Justicia, dignidad y paz? Trabajamos para para que al seguir a Jesús y su Proyecto de vida nuestras comunidades educativas construyan Reino de Dios? 4. Tenemos en cuenta sus preguntas, sus dudas, sus temores, o simplemente a su lenguaje post-moderno respondemos con un corazón pre-moderno?
  87. 87. Dos Preguntas Decisivas a partir de la Parábola “El amor de Dios por nosotros es una cuestión fundamental para la vida y plantea preguntas decisivas sobre ¿quién es Nuestro Dios y quiénes somos nosotros?” Benedicto XVI. Resulta imposible la aproximación a la problemática sobre el misterio de Dios si previamente, de manera explícita o implícita, no se ha considerado la problemática inherente a la condición humana. Es incontestable que cuando decimos algo sobre Dios, estamos afirmando algo sobre nosotros mismos. La remisión a lo lejano y desconocido siempre sucede a partir de lo cercano y familiar.
  88. 88. Todas los seres humanos pero más un profesor@ maestr@ siempre se encuentran, como lo recuerda el gran teólogo Karl Barth, ante el dilema de no poder hablar de Dios y de tener que hablar de Él.
  89. 89. Dios no es un dato metafísico conocido a priori, sino que es presencia y ausencia es “Deus - absconditus” el Dios escondido y “Deus revelatus” El Dios revelado en la persona de Jesús de Nazareth. Esta tensión es constitutiva del cristianismo. Dios no es una idea sino alguien que me descubre y a quien yo descubro en mi cotidianidad.
  90. 90. Dios se sitúa más bien en el nivel de los interrogantes y no de las certezas. El deseo y la búsqueda de Dios son ya de alguna manera tal vez la única respuesta posible en clave provisional y transitoria a ese Dios que es siempre, lo sepan o no nuestro contemporáneo. El conflicto de las imágenes de Dios, no es sino otra manera de expresar el conflicto de interpretaciones con el que el ser humano ha de enfrentarse siempre, sin poder alcanzar nunca. “Una solución definitiva”
  91. 91. Toda imagen de Dios, para que no se convierta en idolátrica, ha de someterse sin cesar a la crítica – discernimiento de los espíritus – que nace del convencimiento de que es totalmente imposible el empalabramiento definitivo y exhaustivo de la inefabilidad de lo divino. No conocemos a Dios, solo encarnaciones de Dios.
  92. 92. El problema de fondo está en que no nos cabe en la cabeza que a partir de la encarnación de Dios, el cristianismo modificó radicalmente nuestra manera de entender la trascendencia de Dios. Resulta comprensible que a las instituciones religiosas les viene mejor el Omnipotente de la Filosofía que el Misericordioso del Evangelio. El Omnipotente diviniza el poder y nos empuja a desear ser poderosos, para ser imagen suya. Es el Dios que cuadra divinamente y paradójicamente con la tentación satánica: “seréis como dioses” – Gen 3,5 -. El Misericordioso no empuja a nadie a desear poderes, por muy divinos que sean. Porque es el Dios que no “legitima” nada más que la identificación y hasta la fusión con el destino de todos los que se ven machacados por el dolor y la injusticia del “orden” presente.
  93. 93. Todo esto significa que el cristianismo, no sólo cambió el concepto de Dios, sino igualmente el modo de encontrar a Dios. El modo de encontrar a Dios no va por el camino ascendente de la perfección y la divinización, sino por el camino descendente de la humanización y la Misericordia. Es decir, encontramos a Dios en la medida, y sólo en la medida, en que - como lo hizo Dios mismo - nos fundimos con lo humano, precisamente para liberar a los seres humanos, y a la sociedad en que vivimos los seres humanos, de la deshumanización que a todos nos amenaza y a todos nos domina, causando tanta inhumanidad y tanto sufrimiento.
  94. 94. LA PARÁBOLA NOS ACERCA A UNA IMAGEN MAS CREIBLE DE NUESTRO DIOS Tito 3,4 Con la llegada de Jesús, la relación de la persona humana con Dios sufre un cambio radical: El Dios de Jesús rescata la profunda imperfección del hombre e intensifica su relación con ella. La inconsistencia se vuelve la nueva versión de Dios, del mimo modo que la Misericordia viene a ser su contenido. El Dios de Jesús es definido a partir de su sensibilidad por todo cuanto el ser humano tiene de frágil, finito, limitado, humano. Pensar algo respecto de Dios significa pensar en su Misericordia.
  95. 95. Jesús hace varias revelaciones a partir de su experiencia de Dios: • Un Dios desprovisto de dogmatismos • Un Dios desprovisto de control y poder. En resumen un Dios al que le basta la Misericordia para correr al encuentro del hombre, abrazarlo y cubrirlo de besos.
  96. 96. Hacer lo mismo que hizo el samaritano, implicaba corregir totalmente una concepción de Nuestro Dios centrada en el culto, en el olvido de la persona humana, de la subordinación a la ley. Para Jesús es claro que hay que dejar a un lado las reglas y ayudar al que sufre. En la parábola Jesús revela el “genuino rostro de Nuestro Dios” – Padre – Madre “Clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en amor” Jonás 4,2. Ex 34,6.
  97. 97. La parábola del Buen Samaritano, leída en el contexto de la crítica al compromiso de Jesús con los cobradores de impuestos y los pecadores, es la revelación de una imagen de Dios que invita a la persona creyente a una entrega incondicional a favor del que sufre. Refleja las tensiones que rodean el Misterio de Jesús y cómo los fariseos entienden muy bien que Jesús rechaza la caricatura que encierra a Dios en el marco de unos preceptos vacíos del amor y de la Misericordia de Dios. La conducta del Buen Samaritano es el mejor retrato de Jesús: EL SAMARITANO es el único que encuentra a Dios en el dolor del herido, el único que se compromete con él y hace verdad la unidad del amor a Dios y el prójimo como a uno mismo. Es el camino a transitar para conseguir la plenitud de la vida.
  98. 98. La parábola del Buen Samaritano nos recuerda que “Ahora le toca al ser humano darle lo suyo a Dios que ha renunciado a su poder para que la creación se hubiera podido dar”. En este caso el samaritano comprende que no es Dios quien puede ayudarnos, sino él es quien debe ayudar a Dios. SI el no socorre al herido, Dios “no puede “hacer nada”
  99. 99. En la parábola del Buen Samaritano se nos muestra que no es Dios el llamado a evitar el sufrimiento del hombre, sin que el hombre es el llamado a evitar el dolor de Dios en la historia
  100. 100. Dios respeta las leyes de la naturaleza y de la libertad humana. Entonces la oración no debe ir tanto dirigida al Señor para que arregle las cosas “sino para que nos cambie a nosotros, nos asista y nos ayude a arreglarlos; para que asumamos nuestras responsabilidades”.
  101. 101. No se trata de pedirle a Dios que resuelva el hambre de los pobres sino de pedirle que nos haga más sensibles a la miseria y responsables para ayudar con nuestros bienes y talentos a calmar su hambre. Lo que no hagamos nosotros no suele hacerlo Dios. Lo que no hubiera hecho el samaritano se hubiera quedado para siempre sin ser hecho. Lo que dejemos de hacer nosotros, por egoísmo, lo deja de hacer Dios! Así de serio.
  102. 102. Lo decía la judía Etty Hillesum asesinada en Auschwitz en 1943 “solo una cosa me parece cada vez más clara: no eres tu quien puede ayudarnos, sino nosotros somos los que podemos ayudarte, y haciéndolo, nos ayudamos a nosotros mismos”
  103. 103. En la parábola del Buen Samaritano se revela la calidad humana de Jesús y la grandeza del Dios en quien creía. En Jesús Dios se revela como aquel que está a merced del hombre en la historia supuesto que ni siquiera “intervino” en la muerte de su Hijo
  104. 104. De Jesús impactaba la Misericordia y la gran importancia que le otorgaba: nada hay más acá ni más allá de ella, y desde ella defina la verdad de Dios y del Ser Humano.
  105. 105. La Misericordia constituye la respuesta a la indigencia humana no el juicio y la condenación. La Misericordia es la respuesta de Dios al delirio de la persona humana de querer ser perfecta. Jesús da a entender que el elemento central de su proyecto no es la contabilidad sino la COMPASÍÓN – MISERICORDIA
  106. 106. Esta parábola nos hace presente el fascinante misterio de Nuestro Dios. Un Dios “semper maior et semper novus”. Nos ayuda a comenzar a experimentar la innegable incomprensibilidad de Dios la sorprendente libertad que le caracteriza de un modo cada vez más intenso y más puro. Nos comunica algo acerca de Nuestro Dios y de su gracia, de Jesucristo crucificado y resucitado. NOS LLEVA A EXPERIMENTAR A NUESTRO DIOS: COMPASIVO Y MISERICORDIOSO, SILENCIOSO Y CERCANISIMO, INEFABLE Y SORPRENDENTE. Nos conduce a encontrar realmente a Nuestro Dios, al Dios Vivo y Verdadero, al Dios que merece ese nombre superior a cualquier nombre. En el Samaritano está Nuestro Dios a quien tenemos que “contemplar” y “practicar” en nosotros, en nuestros colegios.
  107. 107. La perenne actualidad de Dios, nos exige la perenne actualidad de sus imágenes … Más que de respuestas, lo importante, el meollo de la cuestión es la pregunta acerca de Dios: viviente por antonomasia, fuente, a la vez de inquietudes y de alegría, de zozobra y de esperanza, de interrogantes angustiosos y de confianza que vence todo desaliento.
  108. 108. LA PARÁBOLA NOS MUESTRA UNA IMAGEN AUTÉNTICA DE LA PERSONA HUMANA En la Parábola Jesús descubre al hombre concreto por excelencia: el que al VER un Herido en el camino, le funciona el corazón, se le mueven las entrañas, atiende y cura sus heridas y lo acompaña hasta la sanación total. No se trata de “obras de misericordia” sino de la estructura fundamental que nos hace humanos: re-accionar ante las víctimas de este mundo.
  109. 109. La Parábola nos manifiesta, pues, quién es el auténtico ser humano:  El que vio al herido en el camino, escuchó sus gritos de auxilio, reaccionó y lo ayudó a curarse.  El que interioriza las necesidades ajenas, las hace parte de sí mismo y las vuelve motor de su existencia.
  110. 110. Cuando Jesús quiere enseñarnos la verdad del ser humano, narra la Parábola del Buen Samaritano. El ser humano cabal es aquel que vio a un herido en el camino, re-accionó y le ayudó todo lo que pudo.Movido a Misericordia. El ser humano cabal es el que interioriza en sus entrañas el sufrimiento injustamente infligido, lo hace a parte de si y lo convierte en principio interno y ultimo de su actuación. Pues la misericordia como re-acción se convierte en su acción fundamental. El Evangelio de Lucas nos muestra que Jesús encantó al Pueblo – 4,14 – 15, 23.27; 5,15; 6,17-19 – por ser compasivo y misericordioso.
  111. 111. En definitiva, el ser cristiano no consiste solo en creer en Dios, sino en creer en el hombre, no porque este se muestre digno y merecedor de esta fe, sino por algo más radical: porque primero Dios ha creído en él, por que Dios tuvo esa audacia de apostar primero por el hombre, y en esa apuesta, lo ha salvado.
  112. 112.  LO CENTRAL DEL PROYECTO DE NUESTRO DIOS “No endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano a tu hermano”. Tener corazón es lo que define la humanidad. La falta de corazón nos deshumaniza, nos endurece. Nuestro Dios no comparte este punto de vista “Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo he visto la opresión con que los egipcios los oprimen, y he escuchado su clamor... Ya conozco sus sufrimientos. He bajado para liberarle... El clamor de los Israelitas ha llegado hasta mi”. Ex 3, 7 –9. “Yo los oiré porque soy compasivo” Ex 22, 20-26. “Todo lo contrario que le sucede al Faraón cuyo corazón “se endureció”. Ex. 7,13.22;8,15 “Nuestro Dios no nos trata según nuestros pecados, ni nos da lo que merecemos por nuestras culpas” Salmo 103,10
  113. 113. Jeremías pone en boca de Nuestro Dios las siguientes Palabras conmovedoras que lo muestran como es: Movido por Misericordia: “Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las fibras de mi corazón; mi corazón se agita dentro de mí…” Jeremías 4,19. “No es Efraím para mí un hijo predilecto, o un niño mimado, para que después de cada amenaza deba siempre pensar en él, y por él se conmuevan mis entrañas y se desborde mi ternura?” Jeremías 31,20 “Mi corazón se conmueve y a la vez se estremecen mis entrañas. No puedo dejarme llevar por mi indignación …Porque soy Dios y no hombre y no me gusta destruir” Oseas 11,8-9. “Les daré un corazón nuevo, infundiré en ustedes un Espíritu nuevo, quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré UN CORAZÓN DE CARNE” Ez 36, 26 –27.
  114. 114.  LO CENTRAL DEL PROGRAMA DE JESÚS: El Reino de Dios “Sed Misericordiosos, como vuestro Padre es Misericordioso” “Dios es Misericordioso con todos” Rom 11,32 “La Misericordia no tiene porque temer el juicio” Sant 2,13. el Tener capacidad de asombrarse, de enternecerse y estremecerse con el dolor ajeno. Salir de nosotros mismos es decir no pasar de largo ante el dolor humano. “Sentimos el dolor del otro, luego existimos” Es el camino de la humanización que pasa necesariamente por la espiritualidad de la Compasión – Misericordia.
  115. 115. “El programa del Cristiano – el programa del Buen Samaritano, el programa de Jesús – es un Corazón que ve donde se necesita amor y actúa en consecuencia” “Cerrar los ojos ante el prójimo nos convierte también en ciegos ante Dios” Benedicto XVI – Carta Dios es Amor – No. 31 y No. 16 -.
  116. 116. Lo captó profundamente Paulo VI en la Evangelii Nuntiandi “Lo único absoluto es el Reino, todo lo demás es relativo” yo me atrevería a traducirlo así: “Lo absoluto es la misericordia, todo lo demás es relativo”, “La primacía la tiene el sufrimiento, no la ley. La experiencia de la misericordia – corazón con entrañas de misericordia que no pasa de largo – como experiencia de conocimiento de Dios, Mt 9, 13; 12, 7 Luc 1. 51-54. El seguimiento, o acontece aquí, o no acontece en absoluto. Lo que está en juego no es la soteriología sino la Teodicea.
  117. 117. Que significa para nosotros que Reine Dios? Según el Salmo 145: Justicia para los oprimidos, libertad para los cautivos, pan para los hambrientos, vista para los ciegos, sostener al que cae, acoger al de afuera … El Reino, por tanto, es pura humanidad, pura misericordia, es pura gratuidad, pura vida plena y abundante …!
  118. 118. No hay nada más sagrado que el hecho de que deje de sufrir la persona humana. Cuando una persona sufre, según el Evangelio, a Nuestro Dios se le conmueven las entrañas Luc 10, 25-37.
  119. 119. Se ve que el proyecto del Reino de Dios, es un proyecto de humanización de las personas, un proyecto de vida plena y abundante y por ende de felicidad para todos los que sufren. Y así es el proyecto básico de la espiritualidad de los cristianos. El centro de la espiritualidad cristiana es LA VIDA PLENA no solo la divina, sino esta vida, la vida diaria, la vida de lo cotidiano, de lo rutinario. La vida normal de una persona normal.
  120. 120. Con su mística de la misericordia, de la compasión, la Iglesia no se halla por encima, sino bajo la autoridad de los que sufren. No es sobre todo la misericordia lo que constituye el objeto de la revelación, “el amor de Dios revelado?…” Una misericordia que es desconcertante; que desborda, que no la podemos entender ni mucho menos comprender. – Salmos 50, 102, 129; Oseas 2 – Jeremias 2; Ezequiel 16; Luc 15; Encíclicas “Dives in Misericordia”, “Dios es amor”-.
  121. 121. En el principio era la Misericordia y la Misericordia era Dios y Dios era Misericordia … El dolor del mundo es lo que preocupa a la revelación de Nuestro Dios desde el mensaje del amor y de la misericordia que presenta el Evangelio. El único sufrimiento que Dios acepta es el que brota de la lucha contra las causas del sufrimiento, contra el sufrimiento de las víctimas de este mundo, contra el dolor, la desgracia y la humillación de los más pobres de la tierra …
  122. 122. Esto nos hace cada día más libres, más disponibles, en definitiva más humanos. Por eso sufrió Jesús. Se puso absolutamente de parte de todas las víctimas del sufrimiento humano. Se comprende que quien causa sufrimiento no puede encontrar a Dios, Dios no puede habitar en un corazón de piedra.
  123. 123. Nos dice la Palabra del Señor que Jesús se dejó llevar por su Espíritu. ¿Para qué? En resumidas cuentas, para una cosa: aliviar el sufrimiento humano: dar la Buena Noticia a los pobres, la vista a los ciegos, la libertad a los cautivos, la salud a los enfermos – Lucas 4, 16-20 – Mt 4,23 – Mt 10,7 –.
  124. 124. Jesús fundió la causa de Dios con la causa de la vida plena y abundante – Jn 10,10 -. La defensa de la vida plena, el respeto de la vida y la lucha por la dignidad de la vida. Los que se afanan por la vida digna de los demás, esos son los que encuentran a Dios. Esos son los misericordiosos – Mt 25, 31-46 – ya que la mediación esencial entre los seres humanos y Dios es la VIDA PLENA Y ABUNDANTE no la religión que tiene que estar siempre al servicio de la vida.
  125. 125. No podemos olvidar que lo que Jesús cuestionó fue el modo de relacionarnos con su Dios. Para la religión, la relación con Dios se realiza mediante la aceptación de verdades absolutas, de normas intocables y de observancias y prácticas rituales. Para Jesús lo fundamental y determinante no fueron ni las verdades, ni las normas, ni las observancias sino las PERSONAS: su vida, su dignidad y sobre todo la liberación del sufrimiento de los más desgraciados, los pobres, los enfermos, los excluidos de la sociedad – Sant 1,27.
  126. 126. Hablar de la vida humana es hablar de la dignidad de las personas, de sus derechos, del respeto que merecen, de la libertad a la que tienen derecho, de la seguridad y la felicidad a la que aspira cualquier persona normal.
  127. 127. La utopía del Reino no consiste en que nos divinicemos, sino en que nos humanicemos tanto y de tal manera, que nos resulte insoportable el sufrimiento, la humillación, la falta de seguridad y de libertad o cualquier forma de agresión que sufra cualquier ser humano.
  128. 128. Me suena que “el entre vosotros no debe ser así”, va en esa dirección son las “entrañas de misericordia” de la parábola del Buen Samaritano. Acaso no es la misericordia de Nuestro Dios la que nos transforma en testigos de su misericordia, la que nos convierte en mediación para encarar la dureza del mundo. Una dureza que empieza en la debilidad, pasa a la mezquindad y la ceguera y muchas, muchísimas veces termina en la maldad.
  129. 129. El proyecto central de la fe cristiana se tiene que centrar en la lucha contra la inhumanidad que todos llevamos dentro ya que no puede haber vida divina donde la vida humana se ve amenazada, limitada, humillada o deteriorada de la manera que sea.
  130. 130. “La necesidad de dejar que el sufrimiento hable con elocuencia, es condición de toda verdad” Adorno. La teología actual, encabezada por Karl Rahner se opone a todo intento por reconciliarse con Dios a espaldas de la historia del sufrimiento humano. San Juan de Ávila decía que lo que nos pasa es que “desnatamos la misericordia” y nos quedamos con la justicia a secas que corre el peligro de volverse venganza.
  131. 131. Para nosotros los cristianos la pregunta clave debe ser QUIÉN SUFRE? Mt 25, 31-46. Es la “memoria passionis” como rememoración cristiana de Nuestro Dios. Si no nos queda en el alma sitio privilegiado y claro para los que sufren para los que cada noche se acuestan sin comer, para los que se pudren en los hospitales, en las cárceles, en los barrios de la periferia es porque estamos satisfechos, porque tenemos cubiertas todas nuestras aspiraciones y no podemos olvidar que ni el Evangelio, ni la espiritualidad son para gentes satisfechas, mucho menospara gentes arrogantes.
  132. 132. Cuidemos para no caer en “el auto- atrofiamiento del corazón”. San Agustín
  133. 133. LO CENTRAL DEL PROYECTO DE NUESTRO DIOS, DEL PROGRAMA DE JESÚS ES LO CENTRAL DE NUESTROS COLEGIOS?  Evangelizar en nuestros colegios, es anunciar, al Dios Padre- Madre con entrañas de misericordia, que se indigna, que es cercano y compasión, que es acogedor y tierno, que es solidario, que es VIDA. Es transmitir la alegría de sentirnos amados por nuestro Padre- Madre Dios. Es compartir con otros la experiencia de la gratuidad del amor. Es servir a nuestros estudiantes en el camino para que se curen, se sanen, se liberen, se salven. Es dialogar, entrar en comunión con todos ellos.  Evangelizar es la Buena Noticia de que algo fundamental va a cambiar para nuestro bien, pues Jesús viene a rehacer la creación, a ofrecernos el Reino de Vida de su Padre - Madre y a transformar nuestra existencia al estilo del Buen Samaritano.  Evangelizar en Nuestros Colegios implica poner a dialogar la ciencia con el Proyecto de Vida que Dios tiene sobre ella para Construir la Bogotá sin indiferencia, la ciudad de la Misericordia
  134. 134. NUESTROS COLEGIOS CÓMO ESTÁN?  Nuestro trabajo educativo es para nuestras muchachas y muchachos una Buena Noticia?  Somos conscientes del horizonte, de la meta que exige; “Qué tengan vida y la tengan en abundancia”?  Partimos de la realidad que viven nuestr@s muchach@s, por la cotidianidad que los rodea, por el sufrimiento que experimentan, por el mal que los aqueja? Conocemos verdaderamente a nuestros estudiantes?  Nuestro trabajo educativo está centrado en la persona de ellas y de ellos. Es para nosotros lo absoluto o más bien estamos preocupados por doctrinas, contenidos, que muchas veces nos desvían de lo esencial, como desviaron al sacerdote y al levita?  Los escuchamos, los contextualizamos, los acompañamos como el Pastor acompaña a las ovejas, caminamos con ellos camino del Reino definitivo?
  135. 135. “NUESTRA META Y OBJETIVO EDUCATIVO ES FORMAR PERSONAS QUE NO VIVAN PARA SÍ; SINO PARA NUESTRO DIOS Y SU PROYECTO DE VIDA, PERSONAS PARA LOS DEMÁS y CON LOS DEMÁS, ES DECIR, QUE NO CONCIBAN EL AMOR A NUESTRO DIOS , SIN EL AMOR A LA PERSONA HUMANA; UN AMOR EFICAZ QUE TIENE POR PRIMER POSTULADO LA JUSTICIA MISERICORDIOSA” P. Arrupe
  136. 136. Son nuestros colegios Practicamos el santuarios de misericordia, “Bienaventurados los de compasión, de ternura, de misericordiosos porque ellos perdón? alcanzarán Misericordia”?
  137. 137. Fernando Quiroz Me cuesta trabajo creer lo que leo en una página perdida de un diario: que un obispo italiano se negó a casar a una pareja, porque el novio sufrió un accidente unas semanas antes de la boda y, entre otros muchos males, quedó impotente. El argumento del obispo fue simple: no puede casar a alguien que está impedido para procrear. Me pregunto si es ésta la misma iglesia de un hombre llamado Jesús, que buscaba a los pobres, a los desvalidos, a los perseguidos y a los enfermos para llevarles un mensaje de amor. Para tenderles la mano. Para compartirles el pan. Para sanarles las heridas. Quizá no sea la misma. La de este obispo italiano, de nombre Lorenzo Chiarinelli, se parece más a la iglesia de los que torturaban y mataban en los palacios de la inquisición a quienes no compartían sus creencias, a quienes se atrevían a dudar aunque fuera como mero ejercicio filosófico –, a quienes buscaban en la ciencia respuestas para ese mundo que se estaba descubriendo, a quienes se amaban sin su bendición.
  138. 138. Se parece a la iglesia de los jerarcas que se visten con paños de Inglaterra y sedas de Oriente y dedican sus horas a atender en los palacios del Vaticano a los mandatarios del planeta, a los miembros de la realeza, a los industriales millonarios y a los banqueros poderosos. Y les tienden la mano para que besen sus anillos de brillantes. Y miran al pueblo desde los balcones, detrás de las cintas de seguridad, lejos, cada vez más lejos. Se parece a la iglesia de esas señoras que entregan las migajas a los pobres que se agolpan a la entrada de los templos, que buscan en la cartera la moneda más pequeña y la sueltan antes de que sus manos corran el riesgo de tocar las manos de los enfermos, de los pordioseros. Y hacen fila para comulgar y se sientan en la primera fila para rogar a Dios que les siga llenando las arcas. ¿Acaso no les habían prometido el reino de los cielos a los que sufrían, a los que pasaban hambre, a los que padecían enfermedades? O tal vez sea eso precisamente: que les tienen reservado un reino del que no se tienen noticias ciertas a cambio de que los dejen en paz mientras pasan por esta vida. Al fin y al cabo es corta, muy corta, comparada con la eternidad de la que hablan.
  139. 139. ¿Acaso no habían dicho que había que dar de comer al hambriento, de beber al sediento, vestir al desnudo y visitar al enfermo? Tal vez sea eso lo que pretende monseñor Chiarinelli: que los enfermos estén recluidos donde no molesten, donde no incomoden, donde no conmuevan… ya habrá alguna señora bondadosa que quiera ir a visitarlos. Mientras tanto, le niega a este joven la posibilidad de que una mujer lo ame y de que él ame a una mujer. Porque también se puede amar con el corazón y con las palabras, no sólo con los órganos que ya no le funcionan a aquel hombre: y eso debería saberlo el obispo. Con actitudes como la de Chiarinelli, la iglesia católica se aleja cada día más de ese pueblo al que le habla desde el púlpito con discursos adornados y promesas del más allá, pero al que rara vez visita en las calles para untarse de él, para conocer sus problemas, para llevarle, como ese Jesús al que cada día se parecen menos los curas y los obispos, un mensaje de amor, un trozo de su propio pan. Que no se quejen de que a los templos cada día les sobran más bancas, de que muchos de sus feligreses han ido a buscar el mensaje de Dios en otras iglesias o, sencillamente, han dejado de creer en los hombres que dicen ser sus representantes en la tierra. Porque lo cierto es que cada vez lo representan peor.
  140. 140. Leonardo Boff Andando por las comunidades eclesiales de base del Norte amazónico, allí donde crece una Iglesia pobre y liberadora, oí de un líder comunitario, buen conocedor de la lectura popular de la Biblia, la siguiente visión, que él aseguraba era verdadera. Iba un día camino del centro comunitario cuando se vio trasportado, no sé si en sueño o en espíritu, a los jardines del Vaticano. De repente vio a un papa -no era ninguno de los conocidos- todo de blanco, rodeado por sus principales cardenales consejeros. Hacían el habitual paseo después del almuerzo, caminando por los jardines en flor del Vaticano. De pronto, el Papa vislumbró, a unos pocos metros de distancia, la figura del Maestro. Éste siempre aparece disfrazado, unas veces como jardinero, otras como caminante que va hacia Emaús. Pero el sucesor de Pedro, apartándose del grupo de cardenales, con fino tacto, identificó al instante al Resucitado. Se arrodilló y quiso pronunciar la profesión que hizo a Pedro ser la piedra sobre la cual se construye la Iglesia ("Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo") cuando fue atajado por Jesús. Mirando el palacio del Vaticano a lo lejos y la silueta de los edificios de la Santa Sede, Jesús con voz entristecida dijo: «No te bendigo, Simón, hijo de Jonás y sucesor de Pedro, porque todo esto no fue inspirado por mi Padre que está en los cielos sino por la carne y por la sangre. A ti te digo que no fue sobre estas piedras que edifiqué mi Iglesia, porque temía que así las puertas del infierno pudiesen prevalecer contra ella».
  141. 141. El Papa se quedó perplejo y dirigió su mirada al rostro de Jesús. Vio que caían furtivamente dos lágrimas de sus ojos. Se acordó de Pedro que lo había traicionado tres veces y que, arrepentido, lloró amargamente. Quiso articular alguna palabra, pero ésta murió en su garganta. Él también empezó a llorar. En esto el Señor desapareció. Los cardenales oyeron las palabras del Maestro y se apresuraron a asistir al Papa. Entonces éste les dijo con gran severidad: «Hermanos, el Señor me abrió los ojos. Por eso, las cosas no pueden quedar así. Ayúdenme a realizar la voluntad del Señor». El Cardenal Camarlengo, el más anciano de todos, afirmó: «Santidad, sí, vamos a hacer algo para seguir a Jesús y la tradición de los Apóstoles. Mañana reuniremos a todo el colegio cardenalicio presente en Roma e, invocando al Espíritu Santo, decidiremos cómo proceder, conforme a las palabras del Señor».
  142. 142. Todos se alejaron pesarosos, mientras les venían a la memoria aquellas escenas del Nuevo Testamento que se refieren a Jesús llorando sobre la ciudad santa que mataba a sus profetas y apedreaba a los enviados de Dios, y que se negaba a reunir a sus hijos e hijas como la gallina recoge a sus polluelos bajo sus alas. Algunos, sin embargo, comentaban: «hermanos, seamos realistas y prudentes, pues nos toca vivir en este mundo que ayudamos a construir. ¿Podemos negar nuestra historia? Pero veamos lo que el Espíritu nos inspira». Al día siguiente, cuando los cardenales se dirigían a la sala del consistorio, graves y cabizbajos, el secretario del Papa vino corriendo y les comunicó casi a gritos: «El Papa ha muerto». Se celebraron los funerales con la pompa que acostumbran los cardenales, con sus vestimentas brillantes y llenas de color, venidos de todas partes del mundo. Una semana después sepultaron al Papa. Y nadie se acordó nunca más de las palabras que el Señor había dicho.
  143. 143. Jn 20, 24 – 29 REFLEXIÓN SOBRE LA ARROGANCIA LA ARROGANCIA UN TERRIBLE VENENO La arrogancia es uno de los grandes males en el sistema de funcionamiento del mundo contemporáneo. En verdad, la arrogancia ha sido siempre un terrible veneno generador de muerte en todos los tiempos. Un elemento nocivo que destruye las relaciones desde lo más recóndito de las familias, incluyendo el deterioro de las mismas en las comunidades de fe, hasta los absurdos de todo lo que se realiza en las instituciones sociales y políticas de una sociedad.
  144. 144. EN LA ARROGANCIA ESTÁ LA RAÍZ DE LA VIOLENCIA Y LA INDIFERENCIA No es otra la raíz de tanta violencia y de tanta indiferencia que impide el desarrollo de compromisos solidarios y altruistas en la reconstrucción y promoción de la vida. La arrogancia acaba con el sentido del límite, reduce y destruye la verdad del amor y vuelve incomprensible el respeto que se debe al otro. En la arrogancia está la misma raíz de los crímenes repugnantes de los criminales posesivos, así como de aquellos pandilleros desorientados y sin rumbo, bien como los absurdos realizados en la manipulación de informaciones generando la corrupción y justificando la toma arbitraria de prioridades, con un congruente daño para el bien común. La arrogancia es el reverso de la fe y el verdadero amor.
  145. 145. JESÚS NO QUIERE DISCÍPULOS ARROGANTES: La Pasión y Muerte de Jesús desarticularon el camino de sus discípulos. No fueron capaces por sí mismos, de descubrir el sentido de aquella oferta. Después del acontecimiento trágico de la muerte del Maestro, se encerraron en una casa llenos de miedo. El miedo, mezclado con la arrogancia presente en el tejido de la sociedad, puede arrastrar las irracionalidades de palabras y de procedimientos comprometedores en la vida de todos.
  146. 146. EL CASO DEL APÓSTOL TOMÁS Tomás, uno de los doce, no estaba con el grupo cuando Jesús, resucitado, vivo y vencedor de la muerte, entró para estar con ellos, que estaban reunidos con las puertas cerradas por miedo. Jesús entró, y se colocó en medio de ellos diciendo: “La paz sea con vosotros” soplando sobre ellos, les entregó su Espíritu. Ellos se alegraron por ver al Señor – Jn 24, 24-29 -. Una alegría nacida de la experiencia de un encuentro personal con la comunidad reunida por la fuerza amorosa del Espíritu recibido. Ausente de la comunidad por esto mismo no-destinatario del Espíritu de Amor, que nos hace comprender todo y romper el miedo que incapacita para la generosidad del Amor. Tomás revela su arrogancia: cuando oye el testimonio de sus compañeros discípulos que testimonian que han visto al Señor. Una experiencia de amor en un encuentro fecundado por la fuerza de una presencia. Tomás no titubea para decir lo que dijo. Solo la arrogancia oscurece tanto la mente y sitúa en la oscuridad el corazón confundiendo la inteligencia en la consideración de los datos, en la credibilidad a ser dada a la palabra del otro y en el sentido de respeto a la realidad. Tomás dice: “si no veo las señales de los clavos en sus manos, si no meto mis dedos en el lugar de estos clavos, no creeré”.

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