Novela xx

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Novela del siglo XX

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Novela xx

  1. 1. Corrientes narra+vas hasta la II Guerra Mundial
  2. 2. Novela realista s.XIX s.XX Crisis de la novela realista Los Vanguardistas Los renovadores La Generación Perdida americana La novela neorrealista italiana La novela existencialista
  3. 3. Novela realista q  Los grandes escritores realistas ex+enden su producción a los primeros años del siglo XX. Henryk Sienkiewcz Quo Vadis? Polonia 1 hGp://www.hislibris.com/quo-vadis-henryk-sienkiewicz/ 2 hGp://www.gsta+c.com/tv/thumb/movieposters/2194/p2194_p_v8_aa.jpg 1 2
  4. 4. Novela realista Italia Luigi Capuano El marqués de Roccaverdina 3hGp://pictures.abebooks.com/KALAMO/md/md9369842824.jpg 3
  5. 5. Novela realista Norteamericanos Edith Wharton La edad de la inocencia Theodore Dreiser Una tragedia americana Cine: Un lugar bajo el sol 4 hGp://image.casadellibro.com/a/l/t1/59/9788466368759.jpg 5  hGps://encrypted-tbn0.gsta+c.com/images?q=tbn:ANd9GcSH_R-5hsb6yyLurUtR5ZnP7xhrLnDem5UP2kmra7Ug3QLI056nnQ 6  hGp://cloud2.todocoleccion.net/libros-segunda-mano-literatura/tc/2011/04/03/25853856.jpg 7  hGp://t3.gsta+c.com/images?q=tbn:ANd9GcRu40U-u9QdUBPeA6qGdu6gYp5OdY7LcTyuAe_8kNiGQojOrMNc 4 5 6 7
  6. 6. Novela realista España Benito Pérez Galdós Blasco Ibáñez Emilia Pardo Bazán Pío Baroja Ramiro de Maeztu Benito Pérez Galdós Blasco Ibáñez Emilia Pardo Bazán Ramiro de Maeztu Pío Baroja 8  hGps://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/7f/Perez_galdos.jpg/800px-Perez_galdos.jpg?1463846633351 9 hGps://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/11/Vicente_Blasco_Ib%C3%A1%C3%B1ez.jpg?1463847792380 10 hGps://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/thumb/5/59/Emilia_Pardo_Baz%C3%A1n.jpg/220px-Emilia_Pardo_Baz%C3% 11 hGps://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/7b/Portrait_of_Ramiro_de_Maeztu.jpg/440px-Portrait_of_Ramiro_de_Maeztu.jpg 12  hGp://elpais.com/diario/imagenes/2005/06/26/cultura/1119736801_850215_0000000000_sumario_normal.jpg 8 11 9 10 12
  7. 7. 13 13 hGp://www.newyorker.com/wp-content/uploads/2014/09/Beha-Henry-James-834.jpg q  Nació en Nueva York en una familia culta y acomodada. q  Viajó a Europa y contactar con Balzac o Maupaussant. Se instaló en Inglaterra. q  Su es+lo, elegante y limpio, apunta ya esa preocupación por la forma.
  8. 8. q  El tratamiento de los personajes es de una complejidad psicológica que nutre el resto de elementos de la obra. q  Los detallados ambientes, por ejemplo, son reflejo del estado mental de aquellos, evidenciado mediante «corrientes de conciencia», término que acuñó su hermano William. q  En algunas de sus obras, como en Otra vuelta de tuerca, manifiesta un dominio prodigioso del punto de vista narra>vo, jugando con el lector hasta enterrarlo en la duda sobre la naturaleza del relato. q  Maneja el ritmo narra>vo como pocos, introduciendo cierto flujo automá+co del discurso o permi+éndose un final inesperado que culmina el juego de contrastes que convierte a esta breve novela en una obra maestra Aportaciones a la novela 14 15 14 hGps://unlibroparaestanoche.files.wordpress.com/2015/02/libro-otra-vuelta-de-tuerca-henry-james.jpg 15 hGp://pics.filmaffinity.com/Otra_vuelta_de_tuerca-559214664-large.jpg
  9. 9. q  Nació en en la actual Ucrania. q  Viajó mucho al servicio de la marina mercante británica, lo cual se refleja en sus novelas. q  Su es+lo, elegante y limpio, apunta ya esa preocupación por la forma.
  10. 10. q  Analiza dilemas morales, la lucha entre el bien y el mal o el cues>onamiento de la doble moral aplicada por los países occidentales imperialistas aparecen en Nostromo o en El corazón de las Anieblas. q  Un narrador en primera persona, salpica notas autobiográficas del propio Conrad, teje obras de personajes perfectamente definidos, con un discurso directo y con constantes saltos temporales que suponen uno de los primeros intentos por comba+r la linealidad de los relatos realistas. 16 16 hGp://d.gr-assets.com/books/1328865264l/115476.jpg 17 hGp://image.casadellibro.com/a/l/t0/86/9788426135186.jpg 17
  11. 11. q  En la adaptación de las técnicas realistas mediante la incorporación de nuevos temas, está el origen de géneros como: La novela de aventuras, La novela de ciencia ficción La novela policíaca. Arthur Conan Doyle creó al célebre Sherlock Holmes y fue autor de una sorprendente novela de aventuras: El mundo perdido (llevada al cine por Steven Spielberg. 18 hGps://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/b9/Adventures_of_sherlock_holmes.jpg 19 hGp://www.gsta+c.com/tv/thumb/dvdboxart/11155/p11155_d_v8_ab.jpg 20 hGp://image.casadellibro.com/a/l/t1/14/9788466715614.jpg 21 hGp://pics.filmaffinity.com/El_mundo_perdido_Jurassic_Park-905605132-main.jpg 18 19 21 20
  12. 12. Julio Verne fue el gran visionario que escribió Viaje a la luna o 20 000 lenguas de viaje submarino. 22 hGps://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/8/86/Verne_Tour_du_Monde.jpg/360px-Verne_Tour_du_Monde.jpg 23 hGp://pics.filmaffinity.com/La_vuelta_al_mundo_en_80_d_as-548246449-main.jpg 24 hGp://pics.filmaffinity.com/La_vuelta_al_mundo_en_80_d_as-336877506-main.jpg 22 23 24
  13. 13. 25 hGps://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/35/Mapa_Vuelta_al_Mundo_en_80_d%C3%ADas_de_Verne.jpg/1560px- Mapa_Vuelta_al_Mundo_en_80_d%C3%ADas_de_Verne.jpg
  14. 14. Julio Verne , Viaje a la luna o 20 000 lenguas de viaje submarino. 26 hGp://image.casadellibro.com/a/l/t0/80/9788435055680.jpg 27 hGp://pics.filmaffinity.com/20_000_leguas_de_viaje_submarino-198394118-main.jpg 27 hGp://mlm-s2-p.mlsta+c.com/un-viaje-a-la-luna-julio-verne-pasta-dura-ilustrado-3037-MLM3797900628_022013-F.jpg 28 hGp://pics.filmaffinity.com/Viaje_a_la_luna_C-126242508-main.jpg 26 28 27 29
  15. 15. H. G. Wells salieron La máquina del Aempo, El hombre invisible y La guerra de los mundos. 30 hGp://www.elresumen.com/tapas_libros/la_maquina_del_+empo.jpg 31 hGp://pics.filmaffinity.com/La_m_quina_del_+empo-130216138-main.jpg 32 hGp://st-listas.20minutos.es/images/2009-06/107604/1258089_640px.jpg?1274357908 33 hGp://pics.filmaffinity.com/El_hombre_invisible-654935945-main.jpg 34 hGp://image.casadellibro.com/a/l/t1/36/9788499083636.jpg 35 hGp://pics.fil353489914-main.jpgity.com/maffinLa_guerra_de_los_mundos 30 33 31 34 32 35
  16. 16. Rudyard Kipling concibió El libro de la selva, además de numerosos relatos. 36 hGp://image.casadellibro.com/a/l/t0/83/9788498011883.jpg 37 hGp//pics.filmaffinity.com/El_libro_de_la_selva-643399158-main.jpg 36 37
  17. 17. Mark Twain, además de la paternidad de Tom Sawyer y Huckleberry Finn, le debemos Un yanqui en la corte del rey Arturo o Príncipe y mendigo, etc. 38 hGp://biblioteca.intelektus.com/wp-content/uploads/2012/12/tom-sawyer.jpg 39 hGp://t0.gsta+c.com/images?q=tbn:ANd9GcSPuabbv_4GsBskA8Y6GdjWC39KKgQFVy36trr_1n-FA-bZOjQy 40 hGp://image.casadellibro.com/a/l/t1/24/9788466777124.jpg 41 hGp://cloud2.todocoleccion.net/libros-segunda-mano-novela-infan+l-y-juvenil/tc/2012/02/26/30664736.jpg 38 39 40 41
  18. 18. q  Los movimientos de vanguardia de las primeras décadas de siglo pretendían renovar las obras arvs+cas mimé+cas y orgánicas del inmediato Realismo. q  En las concepciones más globales se ha querido ver en los ismos la culminación de un proceso que comenzó con el Simbolismo y que +ene un precedente claro en el Roman+cismo exacerbado. q  La visión más generalizada de las vanguardias es la de grupos de jóvenes creadores en toda Europa que se entregaron al culto de la forma y de la experimentación en todas y cada una de las manifestaciones arvs+cas. Los Vanguardistas
  19. 19. q  La narra+va vanguardista +ene unos rasgos comunes muy evidentes: Los Vanguardistas a fragmentarismo, b deshumanización de los personajes, c primacía de lo lírico (con la imagen poé+ca como herramienta fundamental), d principio estructurador basado en el montaje cinematográfico, y e tramas débiles, armadas en torno al ero>smo, el maquinismo, el hombre moderno, la ciudad o la adaptación del mito. 42 hGp://metropolis1927.com/METROPOLIS_Quad_Poster_72dpi_1920pixels.jpg 42
  20. 20. Los Vanguardistas q  La lectura de esta nueva prosa es dixcil. q  Para alejarse de la pretensión realista de mime+zar la realidad de manera obje+va, se hace una parodia de sus procedimientos básicos. q  Solo desde esa óp+ca son comprensibles textos que se muestran como construcción y que exhiben el propio proceso de escritura planteando los problemas de las relaciones entre el texto y la realidad.
  21. 21. q  Traspasa no solo al cine (Nosferatu, El gabinete del doctor Galigari, Metrópolis, El testamento del doctor Mabuse), sino también a la novela muchos de sus hallazgos. q  El grito expresionista es un intento de obje+var la realidad presente en el esperpento deformador de Valle-Inclán, en La metamorfosis de Franz Kaya o en los protagonistas de Thomas Mann y Herman Hesse, afectados por la angus+a y la soledad en un entorno caó+co y tenebroso. Los Vanguardistas 43 43 hGp://t0.gsta+c.com/images?q=tbn:ANd9GcSfv1xTFVXc3G2tkS-7uiClF2AHFADnU7Zo1jivryEA4_BdF6tF 44 hGp://www.gsta+c.com/tv/thumb/movieposters/6890/p6890_p_v8_aa.jpg 45 hGps://encrypted-tbn0.gsta+c.com/images?q=tbn:ANd9GcSNXiPZY3thsqI93Div0jLbpDMN7t28W5GjJrHRaKKukTTQaOoK 46 hGp://pics.filmaffinity.com/El_testamento_del_Dr_Mabuse-745977420-large.jpg 44 45 46
  22. 22. Los Vanguardistas q  El nihilismo dadaísta se apoya en la provocación, que tan ú+l fue a movimientos posteriores como el Surrealismo. q  Louis Aragón, André Breton o Benjamin Peret fundamentaron en ella algunas de sus obras en prosa. 47 hGp://4.bp.blogspot.com/-cNgP4jpDcto/VbtgAlI_wHI/AAAAAAAAF9A/6XKS2Lyc3y8/s320/71%2BBreton%252C%2BEluard %252C%2BPeret%2By%2BTzara%2Ben%2B1930.jpg 47 André Breton, Paul Éluard, Tristan Tzara y Benjamín Peret
  23. 23. Los Vanguardistas Fotos archivo: Montserrat Muntané Barceló
  24. 24. q  Otro tanto cabría decir sobre la incorporación del Futurismo a la prosa, con su temá>ca maquinista, centrada en la técnica, el deporte o la ciudad y haciendo valer sus propuestas esté+cas de supresión del adje+vo o sobre la enunciación verbal. Los Vanguardistas 48 hGp://www.rosaspage.com/im/feliz.jpg 48 El vtulo +ene origen en una obra del autor William Shakespeare, La tempestad, en el acto V, cuando Miranda pronuncia su discurso: ¡Oh qué maravilla! ¡Cuántas criaturas bellas hay aquí! ¡Cuán bella es la humanidad! ¡Oh mundo feliz, en el que vive gente así!
  25. 25. q  El Surrealismo está presente en numerosas obras del período y aun posteriores. Se ha dicho que Nadja (1928) de Breton es la primera y tal vez la mejor novela surrealista. q  Philippe Soupault, Louis Aragon, Jean Cocteau o los pintores españoles Eugenio Granell (La novela del indio Tupinamba) o Salvador Dalí (Rostros ocultos) también escribieron novelas. q  Los juegos surrealistas han sido asimilados por muchos de los grandes creadores del siglo XX: la fantasía, la escritura automá>ca, la incorporación de mo+vos tomados de la co>dianeidad, la u+lización de lo onírico y el inconsciente... Y ello por no mencionar la raíz surrealista en el origen del realismo mágico (Alejo Carpen+er militó en las filas de Breton), el Surrealismo en Baroja o en Azorín, su presencia en la novela experimental de los sesenta, en Cortázar o Cane~, etc. Los Vanguardistas 49 hGps://c1.sta+cflickr.com/7/6078/6073038720_b7f688e180_b.jpg 50 hGps://encrypted-tbn1.gsta+c.com/images?q=tbn:ANd9GcTg0qocBPsGIJw7PC64teN5XB7SvSRy9xzqG_QHtjZ_t5sPrlkagA 49 50
  26. 26. q  En España durante los úl+mos años se ha desplegado un movimiento crí+co que reivindica la importancia de la prosa del 27. Sin intentar su equiparación con la poesía de nuestra Edad de Plata, da idea de que la prosa vanguardista en España supuso algo más que el puñado de novelas auspiciadas por Ortega y Gasset en su colección Nova novorum. q  La novela vanguardista española se abre en una triple dirección: Los Vanguardistas a La experimental, con autores como Antonio Espina o Benjamín Jarnés. b La de avanzada, coincidiendo con la rehumanización del arte, en donde encontraríamos obras de Arderius o García Maroto. c La humorís>ca, con Edgar Neville por ejemplo, influida sin duda por Gómez de la Serna y por el cine de Chaplin o Buster Keaton.
  27. 27. Los renovadores q  Frente a la oposición radical al Realismo de la vanguardia, en la literatura anglosajona la transición hacia una novela moderna recoge dos elementos: a La incorporación de los hallazgos presentes en algunos precursores(como James o Conrad). b La asimilación de postulados vanguardistas ya no como provocación o broma, sino en su calidad de avances de tremendo valor expresivo.
  28. 28. Los renovadores q  La revolución poé+ca era firmada por E. Pound o T. S. Eliot. q  La nueva narra>va lleva los nombres de Joyce, Virginia Woolf o D. H. Lawrence. q  La crí+ca anglosajona declara una nueva era para el arte literario y comienza a hablar de «literatura modernista». q  En realidad, la novela modernista inglesa englobaría a los ingleses y a los norteamericanos de la Generación perdida. q  El fenómeno, visto con perspec+va, no se limita a la narra+va en lengua inglesa, sino que se ex+ende a Francia (Marcel Proust) o Alemania (Tho mas Mann, KaVa, Hesse...). q  Cierta crí+ca considera incluso a la Generación del 98 parte de ese proceso. q  No son pocos, por lo tanto, los que reconocen en el término modernismo la producción literaria vanguardista de nuestro entorno geográfico-cultural entre 1900 y 1940.
  29. 29. James Joyce ( Retrato de un arAsta adolescente, Dublineses, Ulises) El Círculo de Bloomsbury, que perseguía el placer esté+co y el conocimiento a través de la creación: el novelista y crí+co E. M. Forster (Una habitación con vistas, Pasaje a la India, Maurice), el poeta T. S. Eliot, el filósofo Bertrand Russell, el economista M. Keynes. Virginia Woolf (Al faro, Las olas , Entre los actos) Marcel Proust, (En busca del Aempo perdido) Thomas Mann ( La montaña mágica) Frank KaVa ( La metamorfosis) Los fundadores del Círculo de Inklings: §  J. R. Tolkien (El señor de los anillos) §  C. S. Lewis (Crónicas de Narnia). Los contrautopistas: §  George Orwell (1984, Rebelión en la granja) §  Aldous Huxley (Un mundo feliz) D. H. Lawrence (El amante de Lady ChaZerley) Los renovadores
  30. 30. La Generación Perdida americana q  En EEUU, a par+r de los años veinte se impone el american way of life, basado en el consumo individual incitado por la publicidad. q  Se exhibía como el escaparate de las libertades, del éxito y el bienestar, mientras en sus ciudades el esplendor capitalista se enfrentaba a enormes bolsas de pobreza y delincuencia, que fueron comba+das con una polí+ca puritana y con célebres normas como la llamada «Ley seca». q  García Lorca vivió el Nueva York previo a la gran depresión: «Yo denuncio la conjura de estas desiertas oficinas que no radian las agonías». 51 hGp://www.radioqk.org/wp-content/uploads/2015/09/American-Way-of-Life.jpg 52 hGps://i.y+mg.com/vi/hgzlfLyrDeU/maxresdefault.jpg 51 52
  31. 31. La Generación Perdida americana q  Para los escritores y ar+stas americanos resultaba, sin duda, más atrac+vo el París recién salido de la I Guerra Mundial. Una ciudad barata, inquieta, repleta de ar+stas vanguardistas, cafés, exposiciones, revistas, cabarets... q  En este París de los veinte exisvan dos centros de reunión incontestables: la casa de Gertrude Stein y la librería Shakespeare & Company. q  Allí podía verse a gente como Picasso, André Gide o Paul Valéry junto a un grupo de jóvenes americanos que, ya aquí, vivían de la literatura: Ezra Pound, Hemingway, Scob Fitzgerald, Dos Passos... q  Fue Stein quien los bau+zó con un nombre que hizo fortuna: una «generación perdida».
  32. 32. La Generación Perdida americana q  Sylvia Beach fundó en la década de los años 20 la librería Shakespeare & Co de París ubicada en la calle Odeón, nº12. Actualmente está en la calle Bûcherie. 53 hGp://cp91279.biography.com/1000509261001/1000509261001_1852213191001_BIO-Biography-39-American-Authors-Gertrude- Stein-SF.jpg 54 hGps://workfortheeyetodotoo.files.wordpress.com/2013/03/shakespeare.jpg 53 Silvya Beach 54
  33. 33. La Generación Perdida americana Fotos archivo: Montserrat Muntané Barceló
  34. 34. La Generación Perdida americana q  Fue Gertrude Stein quien los bau+zó con un nombre que hizo fortuna: una «generación perdida». 53 hGp://cp91279.biography.com/1000509261001/1000509261001_1852213191001_BIO-Biography-39-American-Authors-Gertrude- Stein-SF.jpg 53 Gertrude Stein Pintada en 1906 por Pablo Picasso
  35. 35. La Generación Perdida americana Hemingway, Scob Fitzgerald, Dos Passos William Faulkner y John Steinbeck, son los principales introductores de la nueva esté+ca narra+va en la literatura americana. q  Son considerados parte de ese gran movimiento renovador anglosajón conocido como «modernismo».
  36. 36. La Generación Perdida americana q  La dificultad de establecer rasgos comunes a todos ellos se mi+ga par+endo de que el nombre del grupo, Generación Perdida, sugiere ya dos aspectos fundamentales: a La conciencia de compar>r determinadas i n q u i e t u d e s ideológicas y esté>cas. b El encontrarse d e s o r i e n t a d o s , perdidos, en lbusca de algo.
  37. 37. La Generación Perdida americana q  La crisis moral de su país de origen les llevó a romper con sus predecesores, aún instalados en el Realismo, e incorporar las innovaciones esté+cas del arte europeo. q  La descripción de la inu>lidad de la guerra, de la sociedad vacía, del jazz y de la depresión económica, de la gran falacia del mundo moderno. q  (F. ScoG Fitzgerald), empujó a muchos de ellos a la acción polí>ca directa y a la aventura existencial. q  En defini+va, con ellos cambia radicalmente la ac+tud del narrador, un mero tes>go que finge saber tan poco de los personajes como el propio lector. q  Ese distanciamiento se da en otras escuelas realistas europeas, como la neorrealista italiana o la francesa del nouveau roman y, en España, en autores como C. J. Cela, tan similar en algunos aspectos a ellos (personaje coral, denuncia social, incorporación de técnicas cinematográficas, etc.).
  38. 38. Fue el primero en publicar en Europa algunos relatos breves, que ya preconizaban ese es+lo de economía expresiva y de sen>mientos tan caracterís+co. Combinó un +empo sus reportajes periodís+cos con la literatura, tal vez siguiendo una tradición literaria americana como la muckraker, donde a través de novelas reportaje se denunciaba un sistema social despiadado con el individuo. La Generación Perdida americana
  39. 39. Desde Francia, vino intermitentemente a España atraído por las expecta+vas republicanas y, sobre todo, por nuestra cultura y tradiciones. Fiesta (1925), por ejemplo, se desarrolla en la Pamplona de los sanfermines, y en ella ya encontramos esa frustración, extravío vital más bien, de los personajes, que debe ser comba+do a base de esfuerzo, sufrimiento y aventura. Sus densas descripciones, el distanciamiento de los personajes en que la narración de la acción cede ante el diálogo y no se especula ni se comentan sus sen+mientos, los períodos sintác>cos breves y el autobiografismo, es decir, el Hemingway en estado puro, reaparecen en sus obras más conocidas: Adiós a las armas, Muerte en la tarde, Por quién doblan las campanas o El viejo y el mar. La Generación Perdida americana
  40. 40. Obtuvo un rápido éxito de crí+ca y lectores, que le llevó a una vida de lujo, opulencia y alcohol que acabaría con su vida buscando si+o entre los guionistas de Hollywood. En sus cinco novelas y sus numerosos relatos retrató –y mi+ficó– los años veinte del jazz, del dinero, del placer y del arte. La Generación Perdida americana
  41. 41. El gran Gatsby (1925) es su gran obra, además de una de las novelas fundamentales de la época. En ella destaca un original enfoque narra>vo, mediante la interposición de un narrador que, ocupando su lugar como personaje, no par+cipa en las acciones principales, aunque se ve afectado por ellas. Asimismo, sus impecables diálogos y algunas descripciones antológicas dan fe del dominio técnico del autor de Minnesota. Sin embargo, lo que va asociado a su nombre es la reconstrucción de un mundo donde el hombre, desesperado en pos de un ideal, fracasa finalmente. La Generación Perdida americana
  42. 42. Es seguramente el más atrevido en lo que se refiere a innovaciones técnicas. Viajó a España con veinte años y, mientras esperaba plaza en la Residencia de Estudiantes, se relacionó con el mundo literario madrileño: Valle-Inclán, Juan Ramón Jiménez, etc. En ManhaZan Transfer (1925) evidencia la asimilación de los hallazgos narra+vos inmediatamente anteriores. La ciudad es el verdadero protagonista, en sintonía con esos personajes corales de Contrapunto de Huxley, La montaña mágica de Mann o, dos décadas más tarde, La colmena de Cela. La obra de Cela toma diversos elementos de aquí: la fragmentación, el encadenamiento de acciones a través de trucos de montaje cinematográfico, la descripción desde diversos planos, la simultaneidad de acciones que leemos en progresión... En la trilogía USA, vuelve a u+lizar esas técnicas y a conver+r la caó+ca Nueva York en protagonista de unas novelas. La Generación Perdida americana
  43. 43. El más influyente de todos fue el que menos +empo estuvo en París, el que no se relacionó con el mundo de las letras, encerrado en su casa sureña durante años: William Faulkner. Tras sus primeras obras, comenzó la creación del imaginario condado de Yoknapatawpha y lo pobló de personajes y referencias que entran y salen de sus novelas para completar una mitología par+cular, un mundo simbólico que, como ha reconocido García Márquez, ejerce un magisterio ineludible en los mundos mitológicos creados por novelistas posteriores (Macondo de García Márquez, Comala de Juan Rulfo o Región de Juan Benet). La Generación Perdida americana
  44. 44. En efecto, Faulkner ejerce de puente entre Joyce, al que idolatraba, y los novelistas de la segunda mitad del siglo. También tomarán algunos de ellos su es>lo lento y cuidado, donde se suceden las cláusulas subordinadas, donde la linealidad cronológica se rompe para enlazar el presente y el pasado. En los treinta llegan sus producciones más complejas y celebradas: El sonido y la furia (1929), Santuario (1931), Luz de agosto (1932), Absalón, Absalón (1936). La Generación Perdida americana
  45. 45. En ellas se despliega un catálogo de indagaciones sobre voces narra>vas y puntos de vista: cuatro narradores en El sonido y la furia, monólogo interior de más de diez personajes en Mientras agonizo, el material presentado al lector para que reconstruya la historia en Absalón, Absalón, su obra más compleja. Faulkner presenta historias viejas, comparte la necesidad de contar de los narradores del pasado, pero lo hace otorgando la mayoría de edad a la novela. La Generación Perdida americana
  46. 46. Fue, como Hemingway y Faulkner, galardonado con el Nobel. Unos años más joven que sus compañeros de generación, su reconocimiento no llegó hasta los treinta. Se volvió más propicio al compromiso y se alejó de la pureza y la experimentación, de manera que sus inquietudes sociales se proyectaron en sus relatos sobre emigrantes, granjeros y huelguistas. La Generación Perdida americana
  47. 47. Fue en 1939 cuando Las uvas de la ira le consagraron gran novelista y estandarte de la protesta social americana. Si es cierto que su narración huye, premeditadamente, de veleidades formalistas y se presenta con aparente sencillez, demuestra que Steinbeck era un perfecto conocedor del arte de escribir guiones cinematográficos: despliega todo un catálogo de técnicas de enfoque, caracterización de personajes y engarce de secuencias. Por otra parte, domina tanto la amable situación cómica como el drama, lo que le permite variar el tono a lo largo de su producción. Otras obras narra+vas muy conocidas son La perla, De ratones y hombres o Al este del Edén. La Generación Perdida americana
  48. 48. La novela existencialista Las producciones literarias ligadas al pensamiento existencialista suelen situarse tras la II Guerra Mundial, pues el término lo acuñó Gabriel Marcel en 1943. La obra de sus más destacados representantes, Jean Paul Sartre y Albert Camus, es posterior a la Segunda Gran Guerra, pero la angus+a existencial caracterís+ca de los personajes de sus novelas aparece mucho antes: en los alemanes Thomas Mann y Herman Hesse, como hemos visto, en los británicos Chesterton y Aldous Huxley, en franceses como Mauriac, Malraux y Saint- Exupéry, en el italiano Luigi Pirandello o en nuestra Generación del 98 (en Unamuno sobre todo, aunque también en Baroja y Azorín), cuyas obras son anteriores.
  49. 49. La novela existencialista Aunque su formulación como doctrina filosófica sea más tardía, el existencialismo se origina en el siglo XIX, al entrar en crisis el idealismo hegeliano y plantearse (por ejemplo, Kierkegaard) una percepción pesimista de la existencia que deja al hombre, lo puramente subje+vo, solo para hacer ciertas elecciones. La respuesta a la angus>a vital del hombre contemporáneo suele darse, desde el punto de vista literario, en tres direcciones: a Nihilismo, absurdo y experimentación. Es en cierto modo la salida de Kaya, de los representantes del teatro de lo absurdo, de muchos de los cul+vadores de la vanguardia, etc. b Salida religiosa. Lógica en autores con creencias religiosas, que dan cierto sen+do a la existencia. Se postula cierta vuelta a valores tradicionales o se reclama su adaptación a los nuevos +empos. c Compromiso social. No excluye ninguna de las otras tendencias. En el fondo, se trata de intentar corregir la causa de la angus+a, que no es otra que el mundo absurdo que nos ha tocado vivir. La humanización de los treinta o el realismo de los cuarenta responden a ello.
  50. 50. La novela existencialista El existencialismo cris+ano varía en función de la naturaleza de las convicciones religiosas de sus autores, su ideología polí+ca y su grado de compromiso social. En general, fueron autores de familias burguesas con una arraigada educación cris+ana que concluyeron en una exigencia a la Iglesia de mayor compromiso y en la denuncia sistemá+ca de ciertas ac+tudes del cris+anismo.
  51. 51. G.K. Chesterton comenzó con la saga de novelas protagonizadas por el padre Brown, peculiar cura detec+ve, o con la simbólico-humorís+ca El hombre que fue jueves. Acabó su vida literaria con escritos religiosos y biograxas de santos, tras su conversión al cris+anismo. François Mauriac Oscila entre la convicción de la reconciliación del hombre a través de la experiencia religiosa (Nudo de víboras) y la exigencia a la Iglesia para que abandonara sus tradicionales apoyos ideológicos a favor de los par+dos e ideologías de la izquierda europea. George Bernanos. Tras algunos planteamientos sobre dilemas individuales acabaría, en Los grandes cementerios bajo la luna, denunciando el arropamiento de la Iglesia española al régimen franquista. Miguel de Unamuno. Alejado del cris+anismo tradicional y defensor de ideas progresistas, plantea en su obra la constante de la angus+a y los consecuentes escep+cismo y necesidad de una vida espiritual, que volcará en la creación de los personajes de sus novelas. La novela existencialista
  52. 52. Es Jean-Paul Sartre el proto+po de escritor que intenta dar sen+do a la vida mediante la persecución de valores individuales, es decir, mediante la acción. Si en Sartre el compromiso polí>co y social se confunde con la negación de cualquier otro compromiso, por ejemplo el religioso, unos años antes Saint-Exupéry (Piloto de guerra, El principito) o André Malraux (La condición humana) habían llegado a conclusiones semejantes, si bien el resultado filosófico no era en ellos, necesariamente, el ateísmo. La novela existencialista
  53. 53. En Sartre, es al hombre al que le corresponde dar sen>do a su vida, contando solo con sus recursos, y ello excluye a Dios. Cada día aparece una situación nueva, y el hombre debe ejercer en libertad una acción que le comprometa consigo mismo y con los demás, sin reparar en prejuicios morales o religiosos que restrinjan esa libertad. Desde La náusea (1938), pasando por las tres novelas de Los caminos de la libertad y, sobre todo, en Las palabras (1964). Sartre parecería abocado a abandonar la literatura, empujado por la urgencia de los asuntos sociales y polí+cos del momento. Si no llegó a abandonarla nunca. La novela existencialista
  54. 54. Cercanos a Sartre en algunos aspectos estuvieron su esposa, Simone de Beauvoir, cuya vocación social la convir+ó en adalid de la causa feminista; Jean Genet, dramaturgo y novelista, que con humor rechazó los valores sociales impuestos al +empo que ra+ficaba su compromiso; y, sobre todo, Samuel Beckeb, integrante del teatro del absurdo y autor de algunas novelas donde, al igual que en su teatro, las acciones son reemplazadas por situaciones donde personajes desorientados entran y salen, hablan y hablan y hablan, y donde la superación del absurdo no está ya en la acción, sino en la palabra. La novela existencialista
  55. 55. Para muchos es Albert Camus el que más talento literario muestra. No obstante su militancia anarquista y sus intervenciones humanitarias y polí+cas, fue acusado desde el círculo de Sartre de mantener una rebeldía únicamente esté+ca y de re+rarse de la lucha social, lo que molestó al escritor. Su es+lo era elegantemente sobrio, cuidadísimo, demoledoramente expresivo. La novela existencialista
  56. 56. Su obra maestra, El extranjero (1942), es un relato en primera persona y en es+lo indirecto, con períodos sintác+cos muy cortos que le confieren un dinamismo asombroso, pero también la aparente frialdad consecuente con el carácter de Mersault, el protagonista: un hombre frío, condenado por asesinato, sin sen+mientos, que deja al aire la hipocresía de una sociedad que juzga más las apariencias que la acción reprobable en sí. El extranjero significa la materialización de lo absurdo, y ese absurdo es superado en novelas posteriores mediante lo que Camus llama rebeldía. Rebeldía no es, para él, sinónimo de desorden o violencia, sino de resistencia contra la condición humana, contra la injus>cia y la men>ra. El propio arte se convierte en rebelión, en tabla de salvación de un hombre que naufraga en este mundo. La novela existencialista
  57. 57. La novela neorrealista italiana Como reacción a –o como evolución de–las vanguardias, en la década de los treinta se reclama un arte más humano, comprome+do y social. El caso del «nuevo Roman+cismo» en España, el «Realismo socialista» en la joven URSS o la «nueva obje+vidad» en Alemania representan una vuelta a la narra+va realista. En Italia, Arnaldo Bocelli comienza a hablar de neorrealismo al analizar la obra de pintores, ar+stas y cineastas convencidos de la necesidad de evidenciar con su arte la realidad de una Italia recién salida de la propaganda fascista. En todo caso, el neorrealismo no contó con manifiestos, declaraciones o conciliábulos que agruparan a tal o cual grupo de ar+stas. Si acaso, los pintores que en 1947 fundan el Frente Nuevo de las Artes se autodenominan neorrealistas (GuGuso, Birolli, Fontana y Persico). Sin embargo, es en el cine donde el término +ene éxito y se exporta como sello de unos directores que comenzaron a forjar su esté+ca en la década de los treinta, pero que solo a par+r del año 1944 y, sobre todo, en la década de los cincuenta, realizaron algunas de sus obras maestras: Rossellini, de Sica, Viscon>, Fellini, Antonioni, etc.
  58. 58. La u+lización de la e+queta «neorrealismo» intenta unificar las artes a par+r de la cinematograxa de esta época. De hecho, no son pocos los que han comenzado a hablar de neorrealismo para referirse a la novela social española de los cincuenta (Sánchez Ferlosio, Aldecoa o Fernández Santos). Sin embargo, ya hacía más de veinte años que Alberto Moravia había publicado la obra Los indiferentes (1929). En plena Italia fascista, esa novela cri>ca las convenciones y falsedades de la burguesía italiana. Su segunda novela (Mascarada) afila las uñas contra la cúpula fascista, lo que unido a su ascendencia judía determina que se ocultara para evitar la prisión. Es al final de los cuarenta cuando publica sus mejores obras, manteniendo siempre ese tono existencialista que subyace en novelas que par+cipan de un proyecto común para cambiar la situación. La novela neorrealista italiana
  59. 59. En 1933 Einaudi fundaría el buque-insignia editorial de Italia. Elio Viborini, Cesare Pavese e Italo Calvino fueron sus colaboradores y, como traductores, estudiosos o lectores, son los responsables de la incorporación a esa cultura de nombres como Hemingway, Faulkner o Dos Passos. La novela neorrealista italiana
  60. 60. ViGorini muestra, con Conversaciones en Sicilia, su temprana aversión al fascismo en una novela de +ntes autobiográficos donde el protagonista, con la excusa de regresar a Sicilia para consolar a su madre, se va encontrando con algunos proto+pos de la Italia de esos años. Por su parte, Pavese vio en los escritores americanos una forma de salir de esa «vida encogida» del fascismo de su juventud. En su obra pretendía mirar la realidad inmediata al +empo que mantener un «recato profesional, artesano, humanista». Todo ello desde una personalidad lírica que le llevó a escribir sobre la soledad, el amor y la muerte sin olvidar su compromiso social, sus ideas comunistas o su fe en el obrero. La novela neorrealista italiana
  61. 61. Al igual que Italo Calvino se inició en la esté+ca neorrealista de la mano de Pavese, Pratolini, Francesco Jovine o Pier Paolo Pasolini que publicaron en los primeros cincuenta novelas en esta órbita. La novela neorrealista italiana

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