La Teoría de la Justicia de John     Rawls y sus críticos.    Nozick, Sandel y Sen                      Francisco Gracia  ...
CONTENIDO  -   Introducción                            2  -   El marco histórico                      3  -   La Teoría de ...
IntroducciónA lo largo de esta exposición vamos a realizar un repaso a las teorías actuales sobre lajusticia. Un debate qu...
Etimológicamente proviene del latín iustitĭa, equivalente en Roma a la diosa griega dela justicia Diké, lo que nos indica ...
El desarrollo de estas teorías coincide con la revolución industrial, produciendoresultados que, a pesar de ser legales, c...
prefacio de su obra y dice que lo que pretende es “generalizar y llevar la teoríatradicional del contrato social represent...
está en discusión lo que es justo o injusto, pero a pesar de esto, los integrantes de esasociedad comprenden que son neces...
El propio Rawls reconoce dos limitaciones a su formulación: la presunción de lasociedad como un sistema cerrado, “aislado ...
En la búsqueda de la descripción más favorecida de esta situación trabajamos desde los       dos extremos. Empezamos por d...
1- Cada persona ha de tener un derecho igual al esquema más extenso de libertades             básicas5 iguales que sea com...
universalidad se enfrenta a que en el mundo real hay “diversas maneras de organizarseuna sociedad justa o de distribuir lo...
Para Nozick los derechos lockeanos son fundamentales, estos son el derecho a la vida, ala salud, la libertad y las posesio...
original que garantiza cierta imparcialidad y que garantiza unas condiciones de dignidadpara el individuo.La crítica comun...
ciudadanos una política del bien común” ya sea desde la escuela pública o medianteservicios civiles voluntarios, 2) establ...
original tenga que ser sí y solo sí la combinación de principios que establece Rawls20 nique su regla lexicográfica haya d...
tal de maximizar el bienestar social, será capaz de no respetar a algunos          individuos y suslibertades, uno de los ...
perspectivas diferentes”24. Por lo tanto puede que la solución, si la podemos encontrar,la encontremos en una propuesta si...
BIBLIOGRAFIAMonografíasKukathas, C. Pettit, “La teoría de la justicia de John Rawls y sus críticos” Madrid.Tecnos, 2004.Ra...
Roque, S. Suárez, M. “La teoría de la justicia de Amartya Sen” Fuente:http://www.ucm.es/info/ec/jec8/Datos/documentos/comu...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

La teoría de la justicia de Rawls y sus críticos

17.452 visualizaciones

Publicado el

Este trabajo se va a ocupar de explicar la teoría de la justicia formulada por John Rawls,
que puso en el centro del debate a la justicia como pilar fundamental para la
construcción de la sociedad. Su obra se ha convertido en el punto de referencia de las
teorías más actuales, ya sea por oposición (libertarios, comunitaristas) o por superación
(Amartya Sen). A su vez, veremos que Rawls se opone al utilitarismo imperante en su
época, por lo que también dedicaremos unas líneas a los conceptos de utilidad.

Publicado en: Educación
0 comentarios
3 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
17.452
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
498
Acciones
Compartido
0
Descargas
316
Comentarios
0
Recomendaciones
3
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

La teoría de la justicia de Rawls y sus críticos

  1. 1. La Teoría de la Justicia de John Rawls y sus críticos. Nozick, Sandel y Sen Francisco Gracia Asignatura Historia del Pensamiento II Licenciatura de Historia Facultad de filosofía y letras de la universidad de Zaragoza
  2. 2. CONTENIDO - Introducción 2 - El marco histórico 3 - La Teoría de la Justicia en Rawls 4 - Reacciones a la Teoría de la Justicia 9 - Valoración 14 - Bibliografía 17 1
  3. 3. IntroducciónA lo largo de esta exposición vamos a realizar un repaso a las teorías actuales sobre lajusticia. Un debate que se remonta a lo más antiguo de la historia del pensamiento, a laépoca de los primeros filósofos griegos, cuando ya distinguían entre Themis, como lajusticia dada por los Dioses y Diké, la que se dan los hombres; aunque no nos vamos aremontar tan lejos, veremos que nos llegan ecos de aquellas épocas.Este trabajo se va a ocupar de explicar la teoría de la justicia formulada por John Rawls,que puso en el centro del debate a la justicia como pilar fundamental para laconstrucción de la sociedad. Su obra se ha convertido en el punto de referencia de lasteorías más actuales, ya sea por oposición (libertarios, comunitaristas) o por superación(Amartya Sen). A su vez, veremos que Rawls se opone al utilitarismo imperante en suépoca, por lo que también dedicaremos unas líneas a los conceptos de utilidad.Antes de pasar a la exposición de estas teorías, creo necesario definir que entendemospor Justicia, algo que, como ya he adelantado, ha ido cambiando de significado a lolargo del tiempo. Si buscamos en el diccionario de la Real Academia, nos encontramoscon nada menos que nueve acepciones distintas, de las que destacamos las seisprimeras: Justicia RAE: (Del lat. iustitĭa) 1. f. Una de las cuatro virtudes cardinales, que inclina a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece. 2. f. Derecho, razón, equidad. 3. f. Conjunto de todas las virtudes, por el que es bueno quien las tiene. 4. f. Aquello que debe hacerse según derecho o razón. Pido justicia. 5. f. Pena o castigo público. 6. f. Poder judicial.Como vemos, un término muy ambiguo en el que ni siquiera acudiendo al diccionarioencontramos una definición clara, aunque si aparecen conceptos que trataremos a lolargo de la exposición como la justicia honorífica (dar a cada uno lo que lecorresponde), el derecho, la razón, la equidad, etc. 2
  4. 4. Etimológicamente proviene del latín iustitĭa, equivalente en Roma a la diosa griega dela justicia Diké, lo que nos indica que vamos a tratar la justicia positiva, la que se danlos hombres, sin atender la justicia natural o de los dioses, aunque hay algunos derechosque, desde el liberalismo, se van a fundamentar sobre la ley natural.A pesar de lo complejo y a veces vago del término, todos tenemos una noción de lo queconsideremos justo o, al menos, de lo que consideramos injusto. La justicia tiene muchoque ver con la libertad, con la equidad, la igualdad, la fraternidad, etc. y sonprecisamente las tensiones y las diferentes combinaciones de estos “bienes” las quevamos a ver en distintas teorías sobre la justicia. Principalmente veremos las que ponenel acento en la libertad, que incluyen desde las más extremas teorías de Nozick hasta elliberalismo amable de Rawls, por otro, tenemos al utilitarismo, que a pesar de susdiferente versiones podríamos resumir que trata de que el mayor número de personasposibles alcancen el mayor grado de bienestar posible. Veremos también las teorías queinciden en la virtud y la “vida buena” como generadores de justicia, recogidas en lacorriente comunitarista y, finalmente, atenderemos a la concepción de justiciaestablecida por grandes pensadores contemporáneos como Jürgen Habermas y AmartyaSen.El marco históricoPara poder encuadrar el nacimiento de la Teoría de la Justicia nos debemos remontar alsiglo XVIII cuando surgen las teorías contractualistas que influyen en la justificacióndel poder y en el cómo se organiza la sociedad. Estás teorías son el fundamento de laprimeras democracias liberales del s. XIX que situaban el origen de las instituciones enun acuerdo que depende de voluntades individuales1. Desde Locke, nos encontramoscon que la Soberanía ha cambiado de dueño, residiendo ahora en el pueblo, entendidoeste como la suma de los individuos libres (y propietarios). De este modo lo justo es loque se establece en el contrato, abandonando el iusnaturalismo vigente. Este contrato notiene otra finalidad que establecer unas reglas de convivencia que respeten los derechosfundamentales, que en la tradición lockeana son la vida, la libertad y la propiedad.1 Por el contrario, antes de esto Hobbes utilizó la fórmula del contrato como fundamento para defender lamonarquía absoluta, aunque paradójicamente en su teoría hay aspectos que anuncian el camino a seguirpara la justificación de las monarquías limitadas por una constitución. 3
  5. 5. El desarrollo de estas teorías coincide con la revolución industrial, produciendoresultados que, a pesar de ser legales, conducen a situaciones que a ojos vista soninhumanas, lo que generó un cúmulo de tensiones económicas, políticas y sociales queexplotaron a principios del s. XX. No son estos hechos los que nos interesan paranuestro estudio sino el que debido a esas consecuencias se aparcaron las teoríascontractualistas que exigían un estado mínimo, para dar paso al utilitarismo clásico,establecido principalmente por Jeremy Bentham y John Stuart Mill, que establece que loque es socialmente justo es lo que maximice la utilidad social. Al perseguir esteincremento del bienestar social, el utilitarismo permite al Estado ampliar sus poderes yla ley deja de ser un mero elemento de arbitraje para convertirse en una herramientapara procurar bienestar a la mayor gente posible, esto supone un ataque directo alcorazón mismo del liberalismo ya que los derechos individuales se ven supeditados alaumento del bienestar social.Para Pettit y Kukathas, hacia mediados de siglo “la teoría política estaba casi marchita”en parte por la existencia de un consenso político por el que socialdemócratas y liberalescompartían que los fallos del mercado hacían necesaria la existencia de un Estadoextenso.2La Teoría de la Justicia en RawlsEs ante esta situación ante la que se encuentra John Rawls, catedrático de la universidadde Harvard, nacido en 1921, y que participa en la Segunda Guerra mundial en elpacífico, lo que le permite ser testigo de las terribles consecuencias del bombardeoatómico en Hiroshima. La Teoría de la Justicia de Rawls se publicó en 1971 y es elfruto de veinte años en los que Rawls, a través de sus ensayos, conferencias y de supropia experiencia vital fue perfilando las líneas maestras de su obra magna.Rawls consigue con su obra el resurgimiento de la teoría política, significó “la vuelta alo sustantivo, a los temas de filosofía clásica”3 y también ofreció a la democracia liberaluna justificación teórica de la que hasta entonces carecía, porque es capaz de afrontar,desde el contractualismo, los fallos y los desmanes a los que abocaba el contrato liberalclásico. A pesar de ello, el propio Rawls se reconoce deudor de estos clásicos en el2 Kukathas, C. Pettit, “La teoría de la justicia de John Rawls y sus críticos” Madrid. Tecnos, 2004. Pág.1833 Alba, C. A. Vallespín, F. “El neocontractualismo de "A Theory of Justice” Documento fuente: Revistade estudios políticos. -- Nueva época, n. 8 (marzo-abr. 1979). Pág. 233 4
  6. 6. prefacio de su obra y dice que lo que pretende es “generalizar y llevar la teoríatradicional del contrato social representada por Locke, Rousseau y Kant, a un nivel máselevado de abstracción” para que de ese modo “la teoría no quede expuesta a lasobjeciones más obvias que a menudo se piensa que la destruyen (10)4.Como Rousseau y Kant, y a diferencia de Locke, no considera el contrato algo históricoy por lo tanto legitimador, sino como una situación hipotética que sirve para evaluar lajusticia y la equidad de una situación.El contrato de Rawls no nos remite al estado de naturaleza del hombre, aquí essustituido por una Posición Original que permite, a través de una serie decondicionantes que vamos a exponer, permite llegar a acuerdos sobre lo que es justo oinjusto, es decir, la teoría de Rawls nos habla de lo que debe ser, bajo qué condicionespuede considerarse justa o injusta una sociedad. Y es que para Rawls ese debe ser elobjeto de la justicia: “la estructura básica de la sociedad” (19). Por tanto, el autorenseguida nos dice que entiende por sociedad “una asociación, más o menosautosuficiente, de personas que reconocen ciertas reglas de conducta como obligatoriasen sus relaciones, y que en su mayoría actúan de acuerdo con ellas” (20).Dentro de esta sociedad conviven tanto una identidad de intereses como un conflicto delos mismos, la identidad viene dada porque la sociedad es “una empresa cooperativapara obtener ventajas mutuas” mientras que las tensiones se producen porque “laspersonas no son indiferentes respecto a cómo han de distribuirse los mayores beneficiosproducidos por su colaboración.”(20). Es por esta tensión por la que el autor creenecesarios una serie de principios que sirvan para elegir entre los distintos “arreglossociales” que establecen cuál ha de ser el reparto de los beneficios que produce lacolaboración. Para Rawls los principios de justicia social son los que “proporcionan unmodo para asignar derechos y deberes en las instituciones básicas de la sociedad ydefinen la distribución apropiada de los beneficios y las cargas de la cooperaciónsocial.” (21)En esta sociedad cada uno sabe que tanto él como los demás conocen y aceptan losmismos principios, y las instituciones sociales se encargan de satisfacer estos principios.Rawls reconoce que es difícil encontrar estas sociedades ordenadas ya que casi siempre4 El número entre paréntesis corresponde a la página de “Teoría de la Justicia” donde se encuentra la citaliteral, referida a la edición que aparece en la bibliografía final. 5
  7. 7. está en discusión lo que es justo o injusto, pero a pesar de esto, los integrantes de esasociedad comprenden que son necesarios unos principios para garantizar el acuerdo delreparto de cargas y beneficios. Así, aún cuando se presente esa diferente concepciónentre lo que es o no justo, existirá un acuerdo en que la regla de reparto sea imparcial: Aquellos que sostienen diferentes concepciones de la justicia pueden entonces, no obstante, estar de acuerdo en que las instituciones son justas cuando no se hacen distinciones arbitrarias entre las personas al asignarles derechos y deberes básicos y cuando las reglas determinan un balance corrector entre las pretensiones competitivas respecto de la vida social.(22)A este requisito de existencia de un cierto acuerdo en las concepciones de justicia paraque la sociedad sea factible añade tres condiciones más: coordinación, eficacia yestabilidad, porque para Rawls no es condición suficiente atender al papel distributivode la sociedad si no que es necesario que se acomoden “los planes de los individuos”para que sean compatibles y ejecutables entre sí, y, muy importante, que el esquema decooperación social sea estable.Un punto de los aspectos que él mismo reconoce definir con cierta vaguedad es,precisamente, cuáles son esas instituciones que “definen los derechos y deberes delhombre e influyen sobre sus perspectivas de vida, sobre lo que pueden esperar hacer ysobre lo que hagan”. Nos dice que por esas instituciones entiende “la constituciónpolítica y las principales disposiciones económicas y sociales” (23) y pone comoejemplos la protección jurídica de la libertad de pensamiento y de conciencia, lacompetencia mercantil, la propiedad privada de los medios de producción y la familiamonogámica; aunque no dice cuál es el criterio de por qué son esas y no otras, lo quenos hace sospechar que más que establecer una teoría de la justicia universal estápensando en un teoría de la justicia para la democracia liberal.Pero lo importante es que apunta que esa estructura básica, como no puede ser de otramanera, contiene varias posiciones sociales diferentes y, por lo tanto, diferentesexpectativas de vida determinadas “por el sistema político y la circunstanciaseconómicas y sociales” (24). A esta diferencia en las posiciones iniciales es a las quehay que aplicar, según Rawls, los principios de justicia social. 6
  8. 8. El propio Rawls reconoce dos limitaciones a su formulación: la presunción de lasociedad como un sistema cerrado, “aislado de otras sociedades” y el carácter ideal, yaque reconoce que el mundo real es difícil encontrar una sociedad “bien ordenada”.Ninguna de estas limitaciones supone un problema severo, puesto que lo que pretende elautor es encontrar un modelo, un tipo ideal para la comparación, algo que nos sirva paraconfrontar con la realidad el modo en cómo hubiéramos hecho esta elección atendiendoal acuerdo original.La posición originalRawls sostiene que los individuos que acceden a la cooperación social han de elegir demanera conjunta “los principios que han de asignar los derechos y deberes básicos ydeterminar la división de los beneficios sociales” (28). Por lo tanto, es hora de definirbajo qué condiciones se va a realizar está elección, ya que según sean estas condicionesel resultado será uno u otro. Para que la elección sea equitativa es necesario que nadieparta desde una posición aventajada, ya sea de carácter natural o social, y también quenadie pueda guiarse por el propio interés.Rawls apunta que son necesarias una serie de restricciones que eliminen este tipo deinformación, eliminándolas se llega al “velo de ignorancia” que permite que la elecciónse lleve a cabo en una situación hipotética de igual libertad, en la que nadie sepa cuál essu lugar en la sociedad, su posición, clase o status social”. Tampoco nadie sabe cuálesson sus capacidades naturales y si estás le ponen en una situación de ventaja odesventaja. El velo de ignorancia es la herramienta que va a garantizar que la elecciónse haga en términos totalmente imparciales, puesto que el autor supone que losindividuos en la posición original son seres responsables y racionales con sus propiosfines y poseen cierto sentido de justicia; si estos individuos son colocados en unasituación inicial equitativa, el resultado de sus acuerdos será imparcial y nadie saldráexcesivamente castigado ni premiado, es decir, el resultado será, también equitativo.Una vez establecida la Posición Original Rawls plantea que existirá una concordanciaentre sus condiciones, los juicios que obtengamos a través de ella y nuestros propiosjuicios morales, todo esto se consigue a través de un proceso de ajuste que denomina“equilibrio reflexivo” (38): 7
  9. 9. En la búsqueda de la descripción más favorecida de esta situación trabajamos desde los dos extremos. Empezamos por describirla de tal modo que represente condiciones generalmente compartidas y preferentemente débiles. Vemos entonces si estas condiciones son suficientemente fuertes como para producir un conjunto significativo de principios. Si no, buscamos ulteriores premisas igualmente razonables. Y si es así, y estos principios corresponden a las convicciones meditadas que tenemos acerca de la justicia, entonces mucho mejor. Es de suponer, sin embargo, que habrá discrepancias. En ese caso tenemos que elegir. Podemos, o bien modificar el informe de la situación inicial, o revisar nuestros juicios existentes, ya que aun los juicios que provisionalmente tomamos como puntos fijos son susceptibles de revisión. Yendo hacia atrás y hacía delante, unas veces alterando las condiciones de las circunstancias contractuales, y otras retirando nuestros juicios y conformándolos a los principios, supongo que eventualmente encontraremos una descripción de la situación inicial que a la vez expresa condiciones razonables, y produzca principios que correspondan a nuestros juicios debidamente conformados y adaptados.La condición de equilibrio se produce, según Rawls, porque principios y juicios de lapersona coinciden, además es equilibrio reflexivo porque dice que sabemos que esosprincipios se ajustan a nuestros propios juicios reflexivos.Los dos principios de la justicia.Así pues, cuando una persona se encuentra en la posición original “no hay manera deque obtenga ventajas especiales para sí mismo” y tampoco de que acepte determinadasdesventajas por lo que “lo más sensato –apunta Rawls- es reconocer como primer pasoun principio de justicia que exija una distribución igualitaria”. Siguiendo esterazonamiento ve obvio que lo primero que acuerden las partes en la posición originalsea un principio que garantice “iguales libertades básicas para todos así como unaigualdad equitativa de oportunidades” (178), además considera que también permitiríanla diferencia de asignación de ciertos recursos en tanto en cuanto “mejoren la situaciónde todos, incluyendo los más desaventajados, con tal de que estas desigualdades vayan ala par con una distribución equitativa de las oportunidades y una libertad igual” (179).Atendiendo a este razonamiento los dos principios de justicia que se acordarían en laposición original sería dos: 8
  10. 10. 1- Cada persona ha de tener un derecho igual al esquema más extenso de libertades básicas5 iguales que sea compatible con un esquema semejante de libertades para los demás. 2- Las desigualdades sociales y económicas habrán de ser conformadas de modo tal que a la vez que: a) se espere razonablemente que sean ventajosas para todos, b) se vinculen a empleos y cargos asequibles para todos.A partir de estos principios se han de asignar derechos y deberes y ellos son los quetienen que definir la adecuada distribución de los beneficios y cargas de la cooperaciónsocial. Producto de la deliberación en la posición original, Rawls establece unagradación entre estos principios, un orden lexicográfico, por el cual antepone el primeroal segundo (el reparto equitativo de libertades básicas es innegociable einintercambiable) y dentro del segundo antepone la libertad de oportunidades alprincipio de diferencia. En estos principios está recogida una solución maximin, quegarantiza que en el peor de los casos el resultado sea el mejor de los posibles.6Reacciones a la Teoría de la JusticiaEl peso del pensamiento de Rawls es palpable en la ingente bibliografía generada entorno a sus postulados. Es tarea casi imposible hacer un repaso a todos las obras queanalizan, explican, diseccionan, rebaten o completan la obra de Rawls. Y las teorías dela justicia formuladas tras la publicación de la formulada por Rawls giran en torno aella, ya sea como oposición o superación. Rawls estuvo atento a todo esto y se dedicó acontestar, aclarar e incluso a reformular algunos aspectos de esta teoría.Asume algunas limitaciones de su Teoría de la Justicia en cuanto a la estabilidadresultante del acuerdo conseguido con el velo, que tienen que ver con la pretendidauniversalidad de su teoría y con el presupuesto de la sociedad como un sistema cerrado.A la exigencia de universalidad se puede objetar, como ya hemos hecho, que desde elprincipio Rawls establece su teoría pensando en una sociedad como la americana y bajolos valores propios que representa la democracia liberal, por lo tanto su pretendida5 Las libertades básicas serán las que se acuerden en la posición original: libertad política, libertad deexpresión, de conciencia y pensamiento, libertad personal (frente a la opresión psicológica, la agresiónfísica y la integridad de la persona), derecho a propiedad personal y libertad respecto a detencionesarbitrarias.6 Hernández-Pacheco, J. “John Rawls. Neocontractualismo y justicia social” Fuente: Corrientes Actualesde filosofía (II). Editorial Tecnos (Madrid), 1997.págs. 73 a 113. 9
  11. 11. universalidad se enfrenta a que en el mundo real hay “diversas maneras de organizarseuna sociedad justa o de distribuir los recursos”7Rawls intenta corregir estos fallos en su obra Liberalismo Político, donde pretendesuperar las limitaciones aparcando cualquier concepción moral, estableciendo un“nacionalismo cívico” similar al “patriotismo de la constitución” formulado porHabermas por el cual la uniformidad jurídica es el único modo de garantizar la igualdadciudadana dentro del marco del Estado. Bernardo Bayona cuestiona que haya “unrégimen constitucional en abstracto universalmente válido” y cree que Rawls estápensando en la Constitución de Estados Unidos.8 Rawls establece que no solo esposible, sino también necesario, proceder ante el debate público como si se fueramiembro del Tribunal Supremo algo que para Bayona, además de confirmar “elreduccionismo de lo político a lo jurídico-constitucional” , es exagerado, ya que el quelos jueces estén “privados de ideología y de intereses particulares” es fácilmenterefutable si atendemos al histórico de sus sentencias, por lo que debemos evitarconvertir la inapelabilidad de la decisión del Tribunal Constitucional en criterio deJusticia Universal.La alternativa libertariaComo decimos, el peso de la formulación rawlsiana se puede medir a través de lasreacciones, tanto positivas como negativas, que generó a su alrededor. Las primerascríticas vinieron del lado del liberalismo clásico9, tanto en su versión pragmática comoen la de principios. Los primeros defienden el Estado mínimo en tanto en cuanto creenque produce ciertos beneficios el que la satisfacción de las necesidades se haga a travésdel libre mercado, pero no porque crean que los derechos que protege este Estado seande carácter fundamental, algo que sí defienden los libertarios de principios. Entre estosúltimos se encuentra Robert Nozick, quién tan solo tres años después de la publicaciónde la obra de Rawls, publica Anarquía, estado, utopía que se convertirá en un clásico dereferencia para los liberales más conservadores, conocidos en Estados Unidos comoLibertarios.7 Bayona, B. “Límites de la reformulación del liberalismo político de Rawls” Fuente: Sistema N. 144(mayo 1998). Pág. 418 Ibíd. Pág. 509 Sigo las distinciones establecidas por Kukathas y Pettit en “La teoría de la justicia de John Rawls y suscríticos” que diferencia entre liberales clásicos (Nozick) y modernos (Rawls) siendo la principaldiferencia que los últimos aceptan cierto carácter redistributivo entre las funciones del Estado. 10
  12. 12. Para Nozick los derechos lockeanos son fundamentales, estos son el derecho a la vida, ala salud, la libertad y las posesiones. Convierte los derechos en “triunfos” que losindividuos pueden esgrimir en caso de que el Estado, en aras de un pretendido biencomún, atente contra esos derechos. Por lo tanto Nozick aboga por un Estado mínimoque se limite a asegurar estos derechos negativos. Para explicar el paso de Estado deNaturaleza a Estado mínimo no recurre a ningún contrato sino a una evolución naturalbasada en progresivos Estadios, cuatro en total, por el que los individuos vanconformando “agencias de protección” para proteger sus derechos frente al otro hastaconformar un Estado “cuasi-mínimo.10 Este paso de Estado de naturaleza a Estadomínimo será válido si no se violan los derechos naturales.Atendiendo a esta concepción del Estado, Nozick no acepta una Teoría de la Justiciacomo la de Rawls, que permite un Estado redistributivo que atentaría contra losderechos fundamentales del individuo. Además también duda de que la soluciónigualitaria fruto de la elección a través de la posición original rawlsiana fuera estable alo largo del tiempo ya que está solución no puede imponerse sobre la posterior voluntadde las personas11.Considerado el derecho a la propiedad como fundamental, Nozick establece tresprincipios sobre la justicia de las mismas: 1) justicia en la adquisición, 2) justicia en lastransmisiones y 3) principio de rectificación. Por lo tanto para que una propiedad seajuste a lo que Nozick considera justo basta con se haya adquirido o transferido demanera legal y, en el caso de que anteriormente se hubiese adquirido de manera injusta,que se compense a quién en su momento se perjudicó.También arremete contra el principio de diferencia establecido por Rawls, arguyendoque acaba con la neutralidad de la cooperación ya que por este principio la cooperaciónes más favorable para los menos dotados que para los más dotados por lo que es posibleque en este caso los mejor dotados no estén dispuestos a cooperar.Vemos, pues, que más que una crítica a Rawls es una vuelta de tuerca a los valores delliberalismo clásico y que la principal diferencia es que unos (Nozick) consideran lapropiedad como un bien fundamental e inviolable mientras que para otros (Rawls) eldisfrute de este bien hay que someterlo a ciertas condiciones que surgen de una posición10 Kukathas y Pettit “La teoría de la justicia de John Rawls y sus críticos”, pág.8711 Caballero, J.F. “la teoría de la justicia de John Rawls” Pág. 14 11
  13. 13. original que garantiza cierta imparcialidad y que garantiza unas condiciones de dignidadpara el individuo.La crítica comunitaristaEn los años ochenta la Teoría de la Justicia de Rawls recibió varios ataques de un grupode autores anglosajones englobados bajo la etiqueta de “comunitaristas”, los cuales venla justicia asociada a la virtud y a una vida buena, por lo que creen que ésta ha deatender al merecimiento de la conducta de las personas, conducta que se debe adecuar aesta vida buena. No comparten la búsqueda de unos criterios universales de Justicia.Las críticas más fundamentadas fueron realizadas por Michael Sandel, que no duda delatractivo de las teorías de justicia que aspiran a la neutralidad ya que ofrecen la“esperanza de que la política y la justicia se libren de quedar empantanadas en lascontroversias morales y religiosas que abundan en la sociedad pluralista”12. Pero Sandelno cree que la libertad de elegir sea condición suficiente para conseguir una sociedadjusta, rechaza “que lo que es debido preceda a que se tenga por un bien”13. Apunta queesta idea de justicia neutra respecto a las distintas concepciones de la vida buenapresupone que la persona carece de ataduras morales a la hora de escoger, algo que elpropio Rawls, en Liberalismo Político, considera que tal vez sea imposible pero, a pesarde ello, insiste en exigir que al debatir sobre la justicia hay que argumentar “desde unaconcepción política de la personas14” ya que en el mundo real existen diferentesconcepciones sobre la vida buena y no podemos intentar imponer unas sobre otras, porlo que es necesario despojarse de estas ataduras morales. Es aquí cuando Rawls presentala exigencia de razonar como si fuéramos jueces de un Tribunal Supremo.Sandel cree imposible la imparcialidad, incluso duda de que se pueda alcanzar la justiciaa través de ella ya que piensa que esta imparcialidad se aleja de la dignidad moral quedeben tener nuestros fines, y postula que para conseguir una sociedad justa “hemos derazonar juntos sobre el significado de la vida buena y crear una cultura pública queacoja las discrepancias que inevitablemente surgirán”15. Para llegar a una política delbien común propone 1) aumentar el sentimiento comunitario, “cultivar en los12 Sandel, M. J. “Justicia: ¿hacemos lo que debemos?” Michael J. Sandel. 1ª ed. Barcelona: Debate, 2011.Pág. 2413 Ibíd., 25014 Ibíd., 28115 Ibíd., 295 12
  14. 14. ciudadanos una política del bien común” ya sea desde la escuela pública o medianteservicios civiles voluntarios, 2) establecer límites morales a los mercados, 3) disminuirlas desigualdades, ya que estas socaban la solidaridad comunitaria y separan a losmiembros de la sociedad y 4) pasar de un Estado neutro en lo referente a lasconvicciones morales y religiosas a un Estado atento a esas convicciones, que discrepecuando lo crea necesario pero que a la vez delibere, “escuche y aprenda de ellas”16.La Idea de la justicia de Amartya SenEn 2010 se publicó la última gran obra sobre la justicia, firmada por el Nobel eneconomía Amartya Sen. La principal novedad de su postulado es que defiende laigualdad desde la libertad, un golpe a la línea de flotación de los libertarios. Sen noshabla desde la economía, la ética, las matemáticas, la política, algo que hace que su obratenga una gran consistencia.Sen comparte con la teoría rawlsiana y los comunitaristas sus críticas al utilitarismo, yse declara no solo deudor de la obra de John Rawls sino también continuador, aunque apoco que avanzamos en su obra nos damos cuenta que más que continuar lo que hace esdesmontar y superar la teoría, partiendo de un planteamiento radicalmente distinto en elque en lugar de buscar las instituciones perfectas se fija en el mundo real, haciendo unacrítica de lo que denomina “institucionalismo trascendental”17 que se caracteriza por labúsqueda de la “justicia perfecta” debido a la cual “no se ocupa directamente de lassociedades reales”18. Este punto de partida resulta bastante alentador ya que es obvioque avanzaremos más y mejor si luchamos contra la injusticia manifiesta, algo no difícilde identificar, que si estamos teorizando sobre cómo deben ser las instituciones justas.Por esto, a pesar de su crítica al utilitarismo no desprecia el consecuencialismo, aunquenos avisa de que no debemos olvidar nunca la posición del agente que evalúa.No se libra de las críticas el artificio de la Posición Original de Rawls ya que inclusobajo esas restricciones “puede no haber consenso razonado […] sobre la naturaleza de lasociedad justa”19 y tampoco está predeterminado que el resultado de esa posición16 Ibid.,30417 Sen, A. K. “La idea de la justicia” Madrid. Taurus, 2010. Pág. 3718 Ibíd., pág. 3919 Ibíd., pág. 41 13
  15. 15. original tenga que ser sí y solo sí la combinación de principios que establece Rawls20 nique su regla lexicográfica haya de ser única.Tampoco comparte que la propuesta de equidad de Rawls se base en el acceso a losbienes primarios y recursos, ya que estos solo son medios para obtenerfuncionamientos21 y se olvida de la capacidad, entendida esta como las “combinacionesalternativas que una persona puede hacer o ser: los distintos funcionamientos que puedelograr”22, se olvida de la capacidad de las personas para convertir estos bienes en esasrealizaciones. No obstante, para Sen la justicia no se encuentra ni en el repartoequitativo de bienes y recursos ni en las realizaciones alcanzadas sino en la libertad quetienen las personas de alcanzar o no esos funcionamientos, en tener la capacidad paraconvertir los bienes primarios y recursos en realizaciones, y esta capacidad varía segúnla persona, la educación, el entorno, etc. Por lo tanto la sociedad ha de poner al alcancede todos los individuos la “libertad más amplia para obtener funcionamientos”, loimportante es que los funcionamientos estén a disposición de las personas ya sea através del estado o de ellos mismo.Este planteamiento novedoso de Sen permite aborda desde otro punto de vistainjusticias como las hambrunas, que ahora se pueden explicar por falta de libertad al nodisponer de las capacidades necesarias para llevar adelante una realización, en este caso“estar sanos y bien nutridos”. También es fundamental que ponga el acento en lo que esy no en lo que debería ser, su insistencia en luchar contra las injusticias flagrantes antesque pensar en cómo debe ser la sociedad perfectamente justa.ValoraciónDecíamos al principio que la Teoría de Rawls viene a ocupar un espacio que estaba huérfano depensamiento político que lo fundamentase: la democracia liberal. Esta es su principal virtud ytambién la fuente de alguna de las críticas que hemos visto, que le achacan estar pensandosiempre desde el punto de vista de la sociedad liberal americana. La teoría rawlsiana surge comooposición al utilitarismo, del que cree puede derivar en una forma de autoritarismo porque con20 Ibíd. Pág. 4221 “Los funcionamientos representan partes del estado de una persona: en particular, las cosas que lograhacer o ser al vivir. La capacidad de una persona refleja combinaciones alternativas de losfuncionamientos que ésta pueda lograr, entre los cuales puede elegir una colección.” Sen, A.K.“Capacidad y Bienestar” http://www.eumed.net/cursecon/economistas/textos/Sen-capacidad_y_bienestar.htm. en “La idea de la Justicia" no utiliza este término sino “realizaciones” por loque a partir de aquí usaré estos términos como sinónimos.22 , Ibíd. 14
  16. 16. tal de maximizar el bienestar social, será capaz de no respetar a algunos individuos y suslibertades, uno de los principales motivos por los que se opone a los utilitaristas.Pero Rawls pretende también corregir los excesos del liberalismo, algo que trata de hacermediante una formulación basada en el velo de ignorancia, por lo cual juega con el miedo deque una vez retirado ese velo nosotros seamos los peor situados de la sociedad, con ese miedo,consigue por lo tanto, suavizar la peor de las posiciones posibles garantizando unos mínimos dedignidad. Además, el velo permite encontrar un punto de vista distanciado y no sesgado,imparcial.El liberalismo de Rawls es reciprocidad, que no es, ni de lejos, lo mismo que igualdad, perotampoco es el sálvese quien pueda que representa Nozick. Es más bien una idea de regular lasociedad para que nadie se quede descolgado. Y trata además de hacerlo desde un punto de vistaimparcial, con el velo de ignorancia, uno de los aspectos más controvertidos de su teoría, hacíadonde apuntan las principales críticas de los comunitaristas para quienes esta abstracción queintenta dejar fuera convicciones y valores personales es, además de imposible, perjudicial. Talvez tenga parte de razón, tal vez la pretensión de Rawls de que obremos como jueces delTribunal Supremo sea un imposible porque, como dice Hobsbawm, “hablamos como hombres ymujeres de un tiempo y un lugar concretos”23. Aún así, pienso que no por imposible debemosdejar de intentarlo, aunque no lo consigamos tal vez así nos acerquemos a una posición másjusta.La crítica comunitarista puede ser, en parte, acertada pero tiene el mismo peligro que elutilitarismo, interferir demasiado en la libertad del individuo. Además, cuando hablan de respetopor culturas distintas, por las religiones, no nos hablan ni de cuál es el límite a ese respeto ni dequién lo establece. A pesar de ello, no creo que fuera difícil llegar a un consenso de mínimos:antes del respeto a las culturas esta el respeto a la dignidad humana, un respeto que debemosponer a nivel casi Kantiano.Puede que, olvidándonos de las teorías del vale (casi) todo de los libertarios, debamos coger lomejor de cada una, porque a pesar de sus diferente enfoques, en el discurso de todas ellasaparecen puntos comunes que apelan a un continuo diálogo: tanto Rawls con su consensoentrecruzado, como Sandel cuando habla de “razonar juntos sobre el significado de la vidabuena” están apelando al diálogo, ya sea con abstracción o sin ella, pero apelan aldiálogo. Lo mismo que Amartya Sen y su apelación a la “razón en público” a la“necesidad básica de razonamiento público que implica argumentos diferentes y23 Hobsbawm, E. “Historia del s. XX” Editorial Crítica. Madrid 1995. Pág. 13 15
  17. 17. perspectivas diferentes”24. Por lo tanto puede que la solución, si la podemos encontrar,la encontremos en una propuesta similar a la de Habermas y su discursethik (ética deldiscurso) que dice que la búsqueda de la justicia exige un “diálogo real, continuado,sincero”25 que Habermas denomina “situación ideal del habla” en la que se deben darcondiciones de libertad e igualdad para que sea posible una “racionalidadcomunicativa”. Esta práctica debe permitir a la comunidad trascender de su cultura, desus creencias y producir normas universales, pero Habermas cree que estos logros noson fruto del esfuerzo individual sino que “están insertos en el desarrollo social”26. Creoque mediante este dialogo podemos llegar a un consenso de mínimos, a una culturapública, o como queramos llamarlo, pero lo que tengo claro es que el dialogo sincero esel único camino que nos puede llevar hacía una sociedad no sé si justa, pero tal vez conmenos injusticias como las que vemos cada día.24 Sen, A. K. “La idea de la justicia” Madrid. Taurus, 2010. Pág. 425.25 Falcón y Tella, M.J “John Rawls y el debate contemporáneo sobre la justicia” Fuente: “Pensando en elderecho del S. XX” Coordinador D. Ángel Sánchez de La Torre. Edita Servicio de estudios del Colegiode Registradores. Madrid. 2003. Pág. 45126 Ibíd., 454 16
  18. 18. BIBLIOGRAFIAMonografíasKukathas, C. Pettit, “La teoría de la justicia de John Rawls y sus críticos” Madrid.Tecnos, 2004.Rawls, J. “Teoría de la justicia “.Madrid [etc.] Fondo de Cultura Económica, 1979Sandel, M. J. “Justicia: ¿hacemos lo que debemos?” Michael J. Sandel. 1ª ed.Barcelona: Debate, 2011Sen, A. K. “La idea de la justicia” Madrid. Taurus, 2010ArtículosAlba, C. A. Vallespín, F. “El neocontractualismo de "A Theory of Justice” Documentofuente: Revista de estudios políticos. -- Nueva época, n. 8 (marzo-abr. 1979). - p. 233-250.Bayona, B. “Límites de la reformulación del liberalismo político de Rawls” Fuente:Sistema N. 144 (mayo 1998). --p. 41-56Brito, J. “Introducción a la teoría de la justicia en Amartya Sen” Fuente:http://www.personales.ulpgc.es/jbrito.daea/21.%20SenJusticia.PDF 1998.Caballero, J.F. “La teoría de la Justicia de John Rawls” Fuente:http://www.uia.mx/actividades/publicaciones/iberoforum/2/pdf/francisco_caballero.pdf2006Falcón y Tella, M.J “John Rawls y el debate contemporáneo sobre la justicia” Fuente:“Pensando en el derecho del S. XX” Coordinador D. Ángel Sánchez de La Torre. EditaServicio de estudios del Colegio de Registradores. Madrid. 2003.Hernández-Pacheco, J. “John Rawls. Neocontractualismo y justicia social” Fuente:Corrientes Actuales de filosofía (II). Editorial Tecnos (Madrid), 1997.págs. 73 a 113.Martínez, E. “El socialismo del último Rawls” Fuente: Sistema N. 125 (marzo 1995). --p. 117-130Ortega, R. “Justicia social y desarrollo: el debate entre Amartya Sen y Martha C.Nussbaum” Fuente: “Ética, bioética y desarrollo: el hombre como ser dependiente”Aquilino Cayuela [et al.] (Editores). -- Albolote (Granada): Comares, 2004. -- P. [181]-189. 17
  19. 19. Roque, S. Suárez, M. “La teoría de la justicia de Amartya Sen” Fuente:http://www.ucm.es/info/ec/jec8/Datos/documentos/comunicaciones/Bienestar/Roque%20Sergio%202.PDFSen, A. K. Sen, “Capacidad y Bienestar”http://www.eumed.net/cursecon/economistas/textos/Sen-capacidad_y_bienestar.htm 18

×