Thomas Merton, O.C.S.O “Los hombres no son Islas”.Óleos de Sor Isabel Guerra, O.C.S.OMúsica gregoriana de Silos
No somos perfectamente libres,sino hasta que vivimos en esperanzapura: porque cuando nuestraesperanza es pura, ya no confí...
Cuando no deseamos las cosasde este mundo por ellas mismas,nos hacemos capaces de verlastales como son. Vemos al mismotiem...
La esperanza sobrenatural es lavirtud que lo despoja a uno detodas las cosas para darle laposesión de todas las cosas. No ...
Así el alma que espera en Dios yale pertenece, y pertenecerle estanto como poseerle, pues Él seda enteramente a aquellos q...
La esperanza es proporcional aldesprendimiento. Ella lleva nuestraalma al estado del más perfectodesprendimiento. Al hacer...
Si en vez de confiar en Diosconfío sólo en mientendimiento, en misfuerzas, en mi prudencia, mefallarán todos los medios qu...
Sería pecado poner límites anuestra esperanza en Dios: hemosde amarlo sin medida. Todo pecadotiene su raíz en una falta de...
La esperanza es la médula viva del ascetismo. Nos enseña a negarnos a nosotros mismosy a dejar el mundo; no porque nosotro...
Sólo el hombre que ha tenido que enfrentarse a la desesperación está realmenteconvencido de que necesita misericordia. Los...
La esperanza no busca sóloa Dios en sí, no sólo losmedios de alcanzarlo, sinoque busca, en últimotérmino y sobre todo lagl...
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Pensamientos sobre la esperanza, thomas merton (+)

  1. 1. Thomas Merton, O.C.S.O “Los hombres no son Islas”.Óleos de Sor Isabel Guerra, O.C.S.OMúsica gregoriana de Silos
  2. 2. No somos perfectamente libres,sino hasta que vivimos en esperanzapura: porque cuando nuestraesperanza es pura, ya no confíaexclusivamente en medios humanosy visibles, ni descansa en ningún finvisible. El que espera en Dios, confíaen que Dios, a quien nunca ve, loconduzca a la posesión de cosasinimaginables.
  3. 3. Cuando no deseamos las cosasde este mundo por ellas mismas,nos hacemos capaces de verlastales como son. Vemos al mismotiempo su bondad y su fin, ypodemos apreciarlas como nuncalas habíamos apreciado. Allibramos de ellas, comienzan aagradamos. Al dejar de confiaren ellas solas, pueden servimos.Puesto que no dependemos nidel placer ni de la ayuda queobtenemos de las cosas, éstasnos brindan placer y ayuda,ordenados por Dios. Pues Jesúsdijo: "Buscad primero el Reino deDios y su justicia, y todas estascosas (es decir, todo lo quenecesitáis para vuestra vidaterrena) se os darán porañadidura" (Mateo 6.33).
  4. 4. La esperanza sobrenatural es lavirtud que lo despoja a uno detodas las cosas para darle laposesión de todas las cosas. No seespera lo que ya se tiene. Luego,vivir en esperanza es vivir enpobreza, no teniendo nada. Y contodo, si uno se abandona enmanos de la economía de la DivinaProvidencia, tendrá todo lo queespera. Por la fe conocemos aDios, a quien no vemos. Por laesperanza poseemos a Dios, sinsentir Su presencia. Si esperamosen Dios, por la esperanza ya loposeemos, pues la esperanza es laconfianza que Él crea en nuestraalma como evidencia secreta deque ya ha tomado posesión denosotros.
  5. 5. Así el alma que espera en Dios yale pertenece, y pertenecerle estanto como poseerle, pues Él seda enteramente a aquellos que sedan enteramente a Él. Lo únicoque la fe y la esperanza no nosdan es la visión clara de Aquel aquien poseemos. Estamos unidosa Él en oscuridad, porquetenemos que esperar. Spes quaevidetur non est spes .La esperanza nos priva de todo loque no es Dios, para que todaslas cosas puedan servir a suverdadero fin, como medios parallevamos a Dios. "Porque en esperanza es comohemos sido salvados; ahora bien:la esperanza que se tiene alojo noes esperanza; pues lo que uno ve,¿a qué viene el esperarlo?"(Romanos 8.24).
  6. 6. La esperanza es proporcional aldesprendimiento. Ella lleva nuestraalma al estado del más perfectodesprendimiento. Al hacerla así,restaura todos los valores,colocándolos en su orden adecuado.La esperanza vacía nuestras manospara que podamos trabajar conellas; nos muestra que tenemos algopor qué trabajar; y nos enseña cómotrabajar por ese algo.
  7. 7. Si en vez de confiar en Diosconfío sólo en mientendimiento, en misfuerzas, en mi prudencia, mefallarán todos los medios queDios me ha dado paraencontrarlo.Ninguna cosa creada es deuso final sin esperanza. Ponerla confianza en las cosasvisibles es vivir en ladesesperación.
  8. 8. Sería pecado poner límites anuestra esperanza en Dios: hemosde amarlo sin medida. Todo pecadotiene su raíz en una falta de amor.Todo pecado es un retiro del amorde Dios, para amar otra cosa. Elpecado pone límites a la esperanzay pone grilletes al amor. Si ponemosnuestro fin en algo limitado,habremos retirado completamentenuestro corazón del servicio delDios vivo. Si seguimos amándolocomo fin nuestro, pero ponemosesperanza en algo más junto con Él,nuestro amor y nuestra esperanzano son lo que deberían, porquenadie puede servir a dos señores.
  9. 9. La esperanza es la médula viva del ascetismo. Nos enseña a negarnos a nosotros mismosy a dejar el mundo; no porque nosotros o el mundo seamos malos, sino porque sin unaesperanza sobrenatural que nos eleve sobre las cosas temporales no estamos encondiciones de usar perfectamente de nosotros ni de la verdadera bondad del mundo.
  10. 10. Sólo el hombre que ha tenido que enfrentarse a la desesperación está realmenteconvencido de que necesita misericordia. Los que no quieren misericordia, nunca labuscan. Es mejor encontrar a Dios en el umbral de la desesperación, que arriesgar la vidaen una complacencia que nunca ha sentido la necesidad de perdón. La vida sin problemaspuede, así como suena, ser más sin esperanza que aquella que siempre está al borde dela desesperación.
  11. 11. La esperanza no busca sóloa Dios en sí, no sólo losmedios de alcanzarlo, sinoque busca, en últimotérmino y sobre todo lagloria de Dios revelada ennosotros. Ésa será lamanifestación final de Suinfinita misericordia, y esoes lo que pedimos cuandodecimos: "Venga a nosotrostu reino".

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