Los pescadores      1
¿deporte o pasatiempo?                    Archipiélago Jardines del Rey                    Un paraíso para los pescadoresE...
pUerto padre                Liceo de Puerto Padre.   Foto de la época.Richard nació en un pintoresco pueblo, en la costa n...
Cuando se observa la población desde su más alta elevación, (ElCastillo Salcedo, o Fuerte de la Loma), si el visitante ori...
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pesca, cuyas aledañas aguas están pobladas por innumerablesescuelas de las más variadas especies de peces regionales, asíc...
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utilizando para ello semillas de mangle. Esa práctica era el terrorde la madre de Richard, porque se manchaba la ropa con ...
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atada finalmente a un grueso cordel, utilizando como cebo carnadaviva, o pedazos de carne sangrante.Al ser trabajados a ma...
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rotativa solamente uno, para que de ese modo todos pudierandisfrutar de extensos períodos de descanso.Antich utilizaba en ...
JardiNes deL reY             Faro Diego Velásquez en el Cayo Paredón GrandeEl día indicado para comenzar la excursión, que...
La mayoría de esos cayos contaba con infinidad de hermosasplayas de fina arena y límpidas aguas, que en algunos casos eran...
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Los perros, usualmente escogen dentro de los integrantes de la casadonde viven, el miembro de la familia a quien acatan co...
La escUeLa de La americaNa                   Colegio Wilmington en Puerto padreYa instalado en Puerto Padre, Richard asist...
A su nuevo compañero, por prerrogativas del cargo de su cuñado,le fue concedida una beca en el colegio Municipal Habanero ...
UN “ GUaJirito ” eN La HabaNa                 Colegio José Miguel Gómez, vista satelitalJosé Miguel Gómez contaba con un e...
eso se solucionó rápidamente por medio de algunos intercambios apuñetazos, incluyendo cabezazos y bien localizadas patadas...
La FamiLia se reUbica                             La HabanaLos padres de Richard tomaron la sabia decisión de reubicar laf...
pUebL ito de pescadores                        El Torreón de CojímarEl adolescente no podía creer que fuera posible tener ...
A su arribo a Cojímar ya había caído la noche.En la minúscula estación se encontraron con el padre de Pepín, quelos espera...
desLUmbraNte amaNecer                     Un impresionante CrepúsculoA la mañana siguiente se levantó muy temprano, aún an...
variados matices rosados, desde los más brillantes a los pálidos, asícomo numerosas inflexiones de tonalidades anaranjadas...
NUeVo amiGo pescador                      Pescando sardinas para carnadaCorto tiempo después, esta vez en compañía de su a...
adentrándose en el agua con rumbo a la mancha de sardinas quehabía divisado durante su previo paseo matutino.Cuando ya hab...
eNcUeNtro FortUito                        El Americano barbudoEstando muy ensimismado en su estrambótica tarea, no se habí...
Decidiendo no prolongar más lo que tanto le intrigaba, rompió elsilencio haciéndole algunas preguntas al jovencito, dirigi...
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Otras de sus grandes pasiones, que eran poco comunes en losciudadanos norteamericanos, eran tener una gran afición a laspe...
1933 Winner takes Nothing.            1935 Green Hills of Africa.            1937 To Have and Have Not.            1938 Fo...
mi amiGo GoYo                              GoyoRichard tuvo el placer de cultivar la amistad de un pintorescopersonaje que...
ba res FaVoritos    Sloppy Joe’s      El Floridita        La Terraza de Cojímar   La Bodeguita del MedioPapa” Hemingway, c...
FiNca La ViGia                           Finca La VigíaCuando terminaron las vacaciones de verano, a su regreso a LaHabana...
Hemingway amó tanto a Cuba, que cuando estableció allí suresidencia en al año 1933 no se desvinculó jamás de ella,describi...
La pesca de aGUJas                           Pescando agujasLas conversaciones en La Vigía gravitaban usualmente en histor...
despedida              Famosa caricatura realizada por Conrado Massaguer  (La cual no le gustó al escritor y causó un enfr...
de obsequiarle a Richard una copia de su libro, titulado “The OldMan and the Sea”, autografiada con una extensa y afectuos...
Richard F. De La Rosa se adjudica y reserva todos los derechos de autor.                                    44
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Los Pescadores

  1. 1. Los pescadores 1
  2. 2. ¿deporte o pasatiempo? Archipiélago Jardines del Rey Un paraíso para los pescadoresEs debatible si la pesca es un deporte o un pasatiempo.Lo que no se puede rebatir ni es objeto de discusión, es que susaficionados pertenecen a una especie híbrida distinta del resto dela sociedad, porque una vez que la toxina de la pesquería seintroduce dentro de un organismo, su sistema inmunológico noes capaz de protegerlo, y no existe vacuna ni cura posible quepueda librarlo de ese empecinado virus. 2
  3. 3. pUerto padre Liceo de Puerto Padre. Foto de la época.Richard nació en un pintoresco pueblo, en la costa norte de laProvincia de Oriente, Cuba, llamado Puerto Padre, conocidotambién como Villa Azul o La Villa de los Molinos.Dicha ciudad dista mucho de ser la repetida “copia a carbón” de lamayoría de los ancestrales pueblos del interior, que proliferandesde el Cabo de San Antonio, a la Punta de Maisí.Al contrario de los demás, en lugar de haber sido edificado aorillas de un río, fue erigido sobre una colina, con su base en elmar; cuya cima está coronada por las bien conservadas reliquias deun Fuerte militar, construido por los españoles en el siglodiecinueve.La fascinante vista ofrecida a cualquier forastero que arribe por lacarretera que viene desde Victoria de Las Tunas le regala unpanorama maravilloso y excitante. 3
  4. 4. Cuando se observa la población desde su más alta elevación, (ElCastillo Salcedo, o Fuerte de la Loma), si el visitante orienta lamirada con rumbo norte, puede apreciar un paisaje enteramentefuera de lo común.Se vislumbra, no solo la inmensa bahía, sino también la totalidadde la ciudad, con muchas de sus aún conservadas casas colonialesde tradicionales techos de tejas, así como, en un pasado no muylejano se destacaban los típicos y característicos artefactos deviento que le dieron su primer nombre de “Villa de los Molinos”,(los cuales desaparecieron hace años cuando fueron sustituidos porturbinas eléctricas), que extraían (y aún lo hacen hoy en día con losmotores que los sustituyeron) agua de magnífica calidad y purezapara el consumo y deleite de sus pobladores.Es tan excelente el precioso líquido que ofrece el subsuelo, queexiste un manantial de agua dulce, que increíblemente brota dentrodel mar, cuya calidad es tan pura para el consumo humano como lade las albercas de tierra adentro.Existe una leyenda, cuyo origen data de la fundación de PuertoPadre, que pronostica que cualquier foráneo que se instale allí ybeba agua de ese manantial nunca se marchará, asentando porsiempre sus raíces en ese hermoso y tradicional pueblo,enteramente distinto a todos los otros de la Nación. 4
  5. 5. eL caYo El Cayo Juan ClaroRichard vivió en Puerto Padre desde su nacimiento, hasta que porexigencias del empleo de su padre como Jefe de Inspectores de laAduana local, la familia tuvo que trasladar su residencia a un sitiosituado entre las bahías de Puerto Padre y Cascarero, el cualcontaba con grandes facilidades portuarias, desde donde seefectuaban los embarques al extranjero, de azúcar y sus derivados,elaborados por los cercanos centrales Delicias y Chaparra.Le llaman cayo, aunque en realidad es una península artificial,concebida por la mente lucida del hombre y edificada por obra dela más moderna y audaz ingeniería de aquellos tiempos.“El Cayo”, nombre por el cual es conocido, obviando el segundoapelativo de Juan Claro, es un apacible y encantador lugar, creadopor la madre naturaleza; fiel exponente de una zona idónea para la 5
  6. 6. pesca, cuyas aledañas aguas están pobladas por innumerablesescuelas de las más variadas especies de peces regionales, asícomo una gran fauna de pájaros y aves marinas, integrada pormuchas de las seiscientas que pueblan el nordeste de Cuba.El mar que baña sus costas es tibio y cristalino, cuya coloraciónestá compuesta por variadas gamas de tonalidades; verdosas oazuladas, dependiendo de la profundidad, localización y naturalezadel fondo de las mismas.Para mencionar alguno de los volátiles, nombraremos lasgallinetas, rabi-horcados, gaviotas, gallaretas, grullas, pelícanos,cocos, y garzas, entre las cuales la más abundante, sobresaliente yconocida, es la blanca.Cohabitan también, pero en exiguas cantidades, iguanas verdes yalgunos roedores, como el poco conocido y casi extinto almiquí,que es extremadamente difícil de observar, por lo bien que sabeocultarse. 6
  7. 7. FaUNa mariNa Peces de la zonaDentro de las distintas y numerosas variedades de peces, se puedendetallar las siguientes: -Muchos tipos de Tiburones, grandesmanchas de sardinas y manjúas, mojarra, aguja voladora, sierra,serrucho, bajonao, caballerote, albacora, cobia, bonito, dorado,jocú, lisa, liseta, cají, gallego, levisa, sábalo, biajaca, pargo,cherna, robálo, macabí, mero, civil, atún, manta, raya, cubera,guaguancho, cubereta, ronco, sobaco, cojinúa, morena, rabirrubia,agujón, emperador, guasa, guaicán, picúa, macarela, rascacio,chopa, peto, pez perro, aguají, coronado, y muchas otras, ademásde mamíferos acuáticos como los delfines, a los cuales nosotrosconocíamos como “toninas”.No se pueden omitir los moluscos, crustáceos y otras especies,entre las que se encuentran la langosta, camarón, ostra, ostión,cangrejo, caguama, tortuga, carey, pulpo, calamar, erizo, estrella ycaballito de mar, y variados y coloridos caracoles, cuyo mejorrepresentante es el conocido y delicioso Cobo. 7
  8. 8. Los esparcimieNtos Fotografía del Radio de la familia, Marca Philco, de múltiples bandasAunque peculiarmente atractivo, El Cayo contaba en aquella épocacon exiguas amenidades, que no fueran las ofrecidas por el ClubNáutico.No habiendo sido inventada aún la televisión, las recién establecidas estaciones radiales escaseaban, siendo poco amenos los programas que ofrecían, y con un audio colmado de molestos ruidos, producidos por electricidad estática. Para colmo, no existía en el lugar ningún teatro, o cinematógrafo.Richard, por lo tanto aprovechaba su tiempo ocioso construyendoen tierras aledañas al mar pequeñas salinas, cuyo productoutilizaba para preservar algunos de los peces que capturaba, pero lamayor parte lo consumía pescando, nadando en el Club Náutico,buceando, tendiendo trampas para atrapar cangrejos y langostas,navegando con su padre en botecitos de remos, velas o motor, asícomo también, empleaba una parte considerable conversando concuando experimentado marino o pescador se le acercara,mayormente Jamaiquinos, con cuyo diario contacto pudo adquirircierto dominio del Idioma Ingles. 8
  9. 9. eL apreNdiZaJe ¿Solo nubes, o tormenta a la vista?Un numeroso grupo de pescadores y marinos se reunía cadaatardecer en una pequeña explanada cercana a los muelles,intercambiando relatos e historias, relacionadas por supuesto atodo lo concerniente al mar y la pesca, a cuyas peñas el muchachoera un asiduo concurrente.Richard se sentaba entre ellos a escucharlas ávidamente, poniendogran atención a todas, sin que le preocupara si eran verídicas osolamente el producto de la imaginación de quienes las exponían,porque por regla general, aunque fueran invenciones, conteníanalguna enseñanza o dato que podría utilizar en el futuro,considerándolas todas un aporte a su aprendizaje.Uniendo esos relatos a observaciones, indagaciones y experienciaspersonales, Richard pudo ampliar sus conocimientos, desarrollandoal mismo tiempo una enorme pasión por todo lo relacionado con elmar, la pesca y la navegación.Una de las primeras técnicas que aprendió fue la de teñir loscordeles de pesca para que no fueran visibles una vez sumergidos, 9
  10. 10. utilizando para ello semillas de mangle. Esa práctica era el terrorde la madre de Richard, porque se manchaba la ropa con un tintetan indeleble, que no había forma de erradicar.Amarrando la punta de los cordeles de pita (no habían sidoinventados aún los de nylon) entre dos postes, se les frotaba fuertey repetidamente el mangle palmo a palmo, hasta que el líquido queéste emanaba los impregnara, dejándolos al sol hasta que sesecaran.Le enseñaron también algo de mucha utilidad, pero sobre todo degran economía, cuando había necesidad de adquirir ciertos avíosde pesca. Se trataba de la habilidosa forma de tejer todo tipo deredes y chinchorros utilizando una aguja especial de madera,evitando de ese modo tener que comprarlos.Dominó la técnica de como, mirando atentamente las distintasformaciones de nubes en la lejanía y detectando olores peculiaresacarreados por la brisa marina, le fuera posible vaticinar laproximidad de lluvia o peligro próximo de tormenta, aunque no loevidenciaran las aparentemente normales condiciones ambientales,ni existieran indicios manifiestos de mal tiempo que saltaran a lavista a personas sin mucha experiencia y un perenne contacto conel mar y sus rápidos y peligrosos cambios.Debido a las enseñanzas de sus mentores, supo como seleccionarlos lugares idóneos para la pesca, cuando, donde y como poderatrapar las distintas especies, e identificarlas por sus nombrescomunes, así como construir sus propias “fijas” para arponearpeces, desarrollar su capacidad pulmonar para bucear sin lasventajas de los tanques de aire comprimido y equipos sofisticados,muy comunes en esta época, pero inexistentes entonces, y lo masimportante, dominar el difícil arte de navegar con destreza yseguridad, distintos tipos de embarcaciones, ya fueran de remo,vela o motor, en mares serenos o enfurecidos. 10
  11. 11. pesca de tibUroNes Pesca de enormes tiburonesAl padre de Richard le gustaba ir de pesquería en todas susmodalidades, siendo una de sus favoritas, al curricán, (o al corso,como él le llamaba), así como también utilizando “palangres”.Sin embargo, su predilecta, la efectuaba en compañía de variosamigos, saliendo a atrapar tiburones en las bahías de Puerto Padrey Cascarero, en un remolcador que alquilaban a la compañía dueñade los ingenios azucareros.Debido a la fortaleza de los grandes escualos, y a que contaban confuertes mandíbulas y varias hileras de afilados dientes, siendo susmordidas capaces de cercenar cualquier cordel o alambre delgado,los avíos que utilizaban eran especiales, compuestos por enormesanzuelos de acero, asegurados con pernos a una cadena de hierro, 11
  12. 12. atada finalmente a un grueso cordel, utilizando como cebo carnadaviva, o pedazos de carne sangrante.Al ser trabajados a mano limpia, utilizando “fuerza bruta”, senecesitaba una gran condición física para realizar esa inusualmodalidad.Una vez que el tiburón era diezmado por cansancio, lo arrimaban ala borda, ultimándolo con gruesas macanas de madera.Era todo un espectáculo observar cuando regresaban, la grancantidad de escualos que habían pescado, prueba irrefutable de lapericia de quienes los habían atrapado.Después de extraerles el hígado para la venta (con él se elaborabael famoso aceite de hígado “de bacalao”), así como las aletas, queadquirían los chinos para hacer sopa, (ambas ventas costeaban casien su totalidad el alquiler del remolcador), les entregaban parte delos restos a quienes los solicitaran, echando al mar bajo losmuelles, los remanentes cortados en pequeños pedazos, con elobjeto de atraer otros peces a esos lugares.En múltiples ocasiones Richard fue obsequiado por aquellosexcepcionales pescadores con enormes mandíbulas o grandesdientes, extraídos de sus presas.En su hogar se atesoraba un álbum con muchas fotografías de supadre, en compañía de sus amigos, tomadas durante esas aventuras. 12
  13. 13. NUestra tUrbULeNta HistoriaEl dictador Gerardo Machado Gobernantes provisionalesLa historia ha demostrado desde el principio de la humanidad,luchas frontales contra todo tipo de tiranías, y muestra patria nopodía ser una excepción.Corto tiempo después de derrocada la satrapía de GerardoMachado, surgió la sangrienta sublevación de los sargentos del 4de Septiembre de 1933.Cuando se sintió suficiente fuerte, Fulgencio Batista, apoyado porun ejército que le era enteramente fiel, estableció una nuevadictadura, que aunque la enmascaró utilizando cómplices civiles,no pudo lograr engañar al pueblo ni a las organizacionesestudiantiles, cívicas o políticas del país.Durante esta nueva usurpación del poder, en el mes de Marzo de1935, se organizó con el objetivo de derrocarla, una huelga generalque supuestamente paralizaría toda la nación, pero que no logró suobjetivo al ser prontamente aplastada, cuando los militares nosolamente esgrimieron sus bayonetas, sino también utilizaron unnutrido grupo de rompe-huelgas. 13
  14. 14. Todos los empleados gubernamentales que la habían secundadofueron cesanteados inmediatamente de sus cargos.Como el padre de Richard había participado en ella, siendo uno delos organizadores en nuestro municipio, fue separado de su cargoaduanero, junto al resto de los patrióticos huelguistas.Terminado tan abruptamente su empleo, el jefe de la familia,analizando distintas opciones decidió dedicarse al comercio,retornando a Puerto Padre, donde adquirió un establecimiento devíveres que tenía a la venta su hermano Rodolfo, continuandodesde allí su lucha contra la nueva toma del poder por la fuerza.Aunque era difícil en esos tiempos que un incipiente negocio, sino prosperara, por lo menos no se convirtiera en un total fracaso,debido no solamente a los acontecimientos turbulentos que vivía elpaís, sino también a la depresión económica mundial, el padre deRichard, con tesón y habilidad logró hacerlo rentable, a pesar quedebido a su buen corazón, no permitía que ninguna familia seacostara sin comer; ofreciéndoles víveres a crédito, que sabia deantemano que nunca podría cobrar, o cuando durante una mortíferaepidemia de gastroenteritis que estaba diezmando la poblacióninfantil, costeó innumerables sueros fisiológicos para que los niñossin recursos no continuaran muriendo. 14
  15. 15. NaVeGaNte Y maestro El Velero de los Antich, en el que llegaron a Puerto PadreVivía en Puerto Padre un Práctico de Puerto de apellido Antich,que llegó a ese pueblo en unión de su padre, en un barco de vela demediano tamaño, cruzando en esa precaria embarcación el OcéanoAtlántico desde su lugar de nacimiento, Mallorca, en las IslasBaleares españolas.Aquellos experimentados marinos y excepcionales navegantes,durante el enorme trayecto, se alimentaron primordialmente de lospeces que capturaban.Efectuaron la extraordinaria travesía guiados por el sol, lasestrellas y sus instintos, siendo propulsados por los vientos y lascorrientes marinas.El padre de Richard era un viejo y entrañable amigo de ese señor, ypara que su hijo no extrañara la ausencia de sus aventuras en ElCayo, procuró que Antich lo acogiera bajo su égida. Como en “el tiempo muerto” eran muy contados los buques quearribaban a puerto, necesitando los servicios de los Prácticos, ellosacordaron turnarse en sus labores, quedando de guardia en forma 15
  16. 16. rotativa solamente uno, para que de ese modo todos pudierandisfrutar de extensos períodos de descanso.Antich utilizaba en muchas ocasiones ese tiempo libre para salir depesquería acompañado de parte de su prole, e invitó a Richard(para así complacer al padre de éste) a unírseles en una de susprolongadas excursiones.El nuevo mentor del muchacho era rígido y exigente con su infantiltripulación, haciendo cumplir reglas estrictas, la mayoría deseguridad y disciplina, pero la que consideraba más importante yobligatoria era que únicamente permitía llevar en su bote café,leche condensada, galletas para el desayuno, condimentos, arroz,sal, azúcar, varias latas de aceite de oliva, carbón vegetal, un“anafe”, utensilios de cocina, y un enorme tanque con aguapotable.Absolutamente ningún producto salado, conservado o enlatado.¡Si cualquier miembro de su tripulación quería comer, tenía quepescar!.El incentivo mayor para la captura de peces, langostas, pulpos uotras especies marinas comestibles, era que quien no apresara algopara su sustento tendría que ayunar, sin excusas ni excepciones,porque no permitía que ningún otro tripulante le cediera parte de supesca a quien no lograra capturar nada. 16
  17. 17. JardiNes deL reY Faro Diego Velásquez en el Cayo Paredón GrandeEl día indicado para comenzar la excursión, que duraría más detres semanas, partieron de madrugada con rumbo oeste hacia elarchipiélago de Los Jardines del Rey, enclavado al norte de laprovincia de Camagüey.El mencionado archipiélago se compone de un collar de cayos eislotes que suman mas de mil quinientos, entre los cuales los masconocidos son: cayos Coco, Romano (que en aquella épocacontaba con una gran manada de caballos salvajes), Santa María,Fragoso, Guayabal, Sabinal, Guillermo, Guajaba, Pajonal yParedón Grande, que aunque no muy extenso, es muy célebre poralbergar el famoso faro Diego Velásquez, el cual data de mas deciento cincuenta años, pues fue erigido en el 1857.En la periferia de cayo Guillermo podía observarse una duna quese levantaba 15 metros sobre el nivel del mar, y era el producto dela acumulación de arena transportada por las olas, las corrientesmarinas y el viento, por cerca de dos siglos. 17
  18. 18. La mayoría de esos cayos contaba con infinidad de hermosasplayas de fina arena y límpidas aguas, que en algunos casos eranaún vírgenes, por ser una región poco visitada en aquella época.En los entornos de esa zona,está ubicado un arrecife de coral, queteniendo doscientos cincuenta kilómetros de extensión es elsegundo más grande del mundo y alberga una enorme cantidad deespecies marinas, que es el sueño e ilusión de todo pescador obuceador submarino.En ese archipiélago Richard pescó, puso trampas, practicó la cazasubmarina y nadó en sus playas, buscándose el diario sustento deacuerdo con las reglas establecidas por su mentor, sin nunca verseen la necesidad de quedarse sin comer, pero lo más importante paraél fue la inmensa experiencia que adquirió, y las enseñanzasmarinas que Antich le impartió.Esas fueron las semanas más felices de su vida. 18
  19. 19. perro pescador sUbmariNo Yak y su presaAl regreso de su excursión, a Richard lo esperaba una sorpresamuy agradable.Claudio, uno de sus tíos maternos, había dejado en su casa un perropara que lo cuidaran, porque como él era muy enamorado y“tarambana”, no acababa de sentar cabeza, y en esos momentos seencontraba en medio de uno de sus múltiples divorcios o truncadasaventuras amorosas, no teniendo lugar propio de domicilio que lepermitiera hacerse cargo del animal debidamente.Era un hermoso ejemplar, pastor alemán de pura raza, aún muyjoven, grande, fuerte y entrenado para cuidar la residencia dondeviviera, al que le habían dado el nombre de Yak.Era tan buen guardián, que de noche, si se necesitaba salir al patiodonde lo dejaban suelto, había que llamarlo, abrirle la puerta ydespués que había entrado salir con él, porque de lo contrarioatacaba a quien irrumpiera en sus predios, sin distinguir si era unextraño o algún miembro de la familia. 19
  20. 20. Los perros, usualmente escogen dentro de los integrantes de la casadonde viven, el miembro de la familia a quien acatan como sudueño principal, y los distinguen, siguen, respetan, y obedecensobre todos los demás.Tan pronto el animal vio y olfateó a Richard, decidió que este seríasu amo, siguiéndole los pasos desde ese momento en todas susactividades y aventuras, incluyendo las marinas.A Richard le gustaba no solamente nadar, sino también bucear, porlo que tratándose de un perro, increíblemente logró enseñarlo asumergirse y sacar en su boca piedras del fondo del mar.En una ocasión, dejando estupefacto a su joven dueño, Yak,inverosímilmente emergió del agua con un pez en su boca,llevándolo hasta la orilla, donde lo depositó orgullosamente a lospies de su amo.Este hecho lo convirtió, probablemente en el primer y quizás únicoperro pescador submarino. 20
  21. 21. La escUeLa de La americaNa Colegio Wilmington en Puerto padreYa instalado en Puerto Padre, Richard asistió a la mejor escuela dellugar, el colegio Wilmington, cuyo nombre derivaba de la ciudadde nacimiento en el estado de Delaware, de su fundadora ydirectora, la educadora Emma Phillips, mas conocida por MissisMartínez, por ser viuda de un norteamericano de origen hispanoque llevaba ese apellido, el cual falleció siendo pastor de la IglesiaEvangélica Los Amigos, en su pueblo adoptivo.Tanto el Pastor Martínez, como su esposa, seguramente bebieronagua del famoso manantial.Wilmington era en aquel tiempo el mejor plantel en todo elmunicipio, contando con un excelente equipo de maestros, yaunque sus educadores y la mayoría de los alumnos pertenecían ala religión protestante, la práctica de ese dogma no era obligatoriapara los discípulos que profesaban otras creencias.En dicho colegio, adquirió nuevos amigos, uno de los cuales, hijodel Dr. Puello, tenía una hermana mayor que él, casada con elentonces Alcalde de La Habana, Antonio Beruff Mendieta. 21
  22. 22. A su nuevo compañero, por prerrogativas del cargo de su cuñado,le fue concedida una beca en el colegio Municipal Habanero JoséMiguel Gómez, pero no siéndole nada agradable trasladarse solo aun lejano plantel donde no conocía a nadie, les comunicó a susfamiliares que no aceptaría desplazarse a ese establecimiento, sialguien que le fuera familiar no lo acompañaba, sugiriendo que leofrecieran otra plaza a Richard, su compañero de clases y amigo,lo cual no ofreció ninguna dificultad, solucionándose rápida ydiligentemente, por la potestad del cargo que ostentaba su cuñado.Cuando le fue otorgada la beca, a Richard no le agradó porque elhecho de haberse visto obligado a dejar El Cayo, perdiendo eldiario trato con sus amigos pescadores, la ausencia del ambiente ycostumbres a las que tan bien se había adaptado, verse ahora en eldilema de abandonar también su pueblo natal era una disyuntivadifícil, porque en Puerto Padre aún podía conservar en ciertogrado su acostumbrado contacto con el mar; pero su padre,analizando con él todas las alternativas, supo exponerle con lujo dedetalles las prerrogativas que ofrecía aceptarla, para poder recibiruna educación esmerada, en tan excelente institución docente.Considerando todos los “pro” y los “contra”, decidió consentir ytrasladarse a La Habana, aunque sabiendo que dejaba tras de sí, nosolo sus padres y hermano, su pueblo natal, sus nuevos amigos ycompañeros de clase, sino también su cercanía al mar, un pedazode su corazón.Ambos amigos partieron a su destino al inicio del siguiente cursoescolar, estableciéndose en su nueva escuela como alumnosinternos. 22
  23. 23. UN “ GUaJirito ” eN La HabaNa Colegio José Miguel Gómez, vista satelitalJosé Miguel Gómez contaba con un elenco selecto de educadores,comenzando con su director, el Dr. Calixto Suárez Gómez, uno delos mas afamados y eruditos pedagogos de su época, así como unexcelente cuerpo de profesores, la flor y nata de la educación en laCapital, entre ellos los doctores en Pedagogía Roberto UrzquizaCueto, el señor Perruc (todos le llamaban así, sin mencionar sudoctorado, o nombre de pila), Ruth Robés Masses, WilliamRangel, esposo de esta última y maestro de Ingles, y muchos otrosque sería tedioso mencionar, pero no menos afamados y meritoriosque los anteriores.El Colegio, debido a la sabia guía de su director y su elenco demagníficos pedagogos, era más que una escuela una fragua deciudadanos, reflejándose en el carácter de sus alumnos lasenseñanzas cívicas y éticas que les impartían sus profesores.No fue fácil adaptarse a un nuevo medio ambiente, en particular,debido a que por su marcado deje oriental en su forma de hablar,era burlonamente llamado por algunos alumnos “guajiro”, pero 23
  24. 24. eso se solucionó rápidamente por medio de algunos intercambios apuñetazos, incluyendo cabezazos y bien localizadas patadas, quelos orientales sabían propinar en sus riñas, obligando a los jocososa recapacitar y respetarlo.Existía una ley no escrita dentro entre los pupilos, que castigaba alos que no eran buenos compañeros, especialmente a los delatores,aplicándoles la “ley del hielo”; consistente en que nadie le hablabaal castigado bajo pena de correr la misma suerte, lo cual lo salvó deuna expulsión segura, porque las peleas que sostuvo paraestablecer su dignidad, nunca fueron reportadas a las autoridadesescolares.En ese plantel educativo, los dos amigos comenzaron a cursar elcuarto grado de enseñanza primaria, quedando radicadas lasfamilias de ambos en Puerto Padre.Breves días después de instalados, Puello (en la escuela todos eranllamados utilizando los apellidos, no los nombres de pila), sufrióun fulminante ataque de apendicitis, que al complicarse conperitonitis lo dejo al borde de la muerte.Después de una riesgosa operación quirúrgica se vio en lanecesidad de regresar a su pueblo natal para restablecerse, nopudiendo retornar a la escuela debido a su precario estado de salud.Richard continuó sus estudios en José Miguel Gómez, donde gozóde una magnífica educación, graduándose con honores de sextogrado de enseñanza primaria, (el máximo que impartía dichaescuela), ingresando mas tarde en el Instituto de segundaenseñanza de La Habana sin necesidad de cursar el séptimo yoctavo grados, por vía de un examen de admisión, para el cual sepreparó tomando un curso de verano en la Academia Bravo, unplantel privado que se especializaba en esos menesteres. 24
  25. 25. La FamiLia se reUbica La HabanaLos padres de Richard tomaron la sabia decisión de reubicar lafamilia en la capital, en busca no solamente de mejoresposibilidades económicas, sino también de una buena educaciónpara sus dos hijos.El hermano menor, Rafael, recién comenzaba la educaciónprimaria, pero cuando el mayor regresara no tendría la posibilidadde una educación secundaria, debido a que en esa época laenseñanza en su pueblo natal solo llegaba hasta el sexto grado.La Habana ofrecía, por el contrario, las posibilidades de una sólidaformación en planteles educativos que les permitirían llegar hastauna de las mejores Universidades del Mundo, ubicada en esaciudad.Al tiempo de su graduación en la escuela José Miguel Gómez, supadre liquidó la tienda de víveres y otros intereses, y su madrerenunció como secretaria del Consejo Municipal, cargo queostentaba desde su regreso a Puerto Padre.Ya con su familia en La Habana, instalados en un cómodo,moderno y céntrico edificio, se relacionó rápidamente con sunueva barriada, adquiriendo amigos, entre los cuales se encontrabaPepín, un vecino cercano y compañero de estudios, con quienestableció una estrecha amistad. 25
  26. 26. pUebL ito de pescadores El Torreón de CojímarEl adolescente no podía creer que fuera posible tener tan buenasuerte, abriéndosele de nuevo los cielos, cuando el padre de Pepín,su nuevo amigo, lo invitó a pasar las venideras vacaciones, en unacasa de verano que había adquirido recientemente en un cercanopueblecito costero llamado Cojímar, al este de La Habana,conocido no solo como lugar de veraneo, sino también, por ser unpuerto pesquero.Transcurrido un breve lapso de tiempo, que más que semanas leparecieron años, el ansiado receso escolar finalmente arribó.El día señalado para la partida, Richard y Pepín, acarreando susequipajes, abordaron un autobús que los trasladó a la bahía de LaHabana, cruzando ésta en una pequeña lanchita de pasajeros quelos llevo al otro lado del puerto, una diminuta población demarinos y pescadores, llamada Casablanca.Desde allí partieron en un ferrocarril de vía estrecha, que movíacarga y pasajeros, perteneciente al central azucarero Hershey, cuyotren los transportó a su destino. 26
  27. 27. A su arribo a Cojímar ya había caído la noche.En la minúscula estación se encontraron con el padre de Pepín, quelos esperaban en al automóvil de la familia.Cojímar contaba con un alumbrado tan exiguo, que no le permitiódistinguir con claridad, en la penumbra de la noche, las pintorescasedificaciones de corte colonial, muy comunes en las poblacionesdel interior de Cuba, quedando pendiente por lo tanto una futura yvasta exploración del lugar.En el trayecto a la casa, a pesar del ruido que producía el motor delautomóvil, podía escucharse nítidamente el característico rugidodel mar al romper sus olas contra la cercana costa, así comoolfatearse el peculiar olor náutico, que les llegaba a través de unabrisa eminentemente marina.Esa noche Richard durmió profunda y plácidamente, con laconvicción de que se encontraba en un territorio deleitablementefamiliar, a pesar de que siendo ésta su primera visita a esa pequeñaciudad, todavía no había podido observar detalladamente susparticularidades, sobre todo, lo que más le interesaba, la bahía. 27
  28. 28. desLUmbraNte amaNecer Un impresionante CrepúsculoA la mañana siguiente se levantó muy temprano, aún antes queemergiera el astro rey.Cuando el resto de las personas que ocupaban el domicilio aúndormían, salió sigilosamente de la casa con el objeto de realizaruna pequeña caminata, que le permitiera familiarizarse con lospormenores de los lugares aledaños.Se encaminó a la pequeña bahía, situada favorablemente cercana allugar donde se encontraba alojado, y al llegar comprobó que estabade nuevo en lo que para él significaba un paraíso.Con esa caminata matutina pudo verificar que Cojímar, sin lugar adudas era un puerto pesquero, quedando maravillado al observarun deslumbrante espectáculo, cuando una gran esfera de colorrojizo comenzaba a levantarse en el horizonte, al este de la bahía.La incipiente alborada hacia que su fulgidez, al reflejarsemajestuosamente sobre las calmadas aguas, ofrendara hermosasirradiaciones de gran multiplicidad de gamas, comenzando con élmás furioso carmesí, hasta degradar gradual y progresivamente a 28
  29. 29. variados matices rosados, desde los más brillantes a los pálidos, asícomo numerosas inflexiones de tonalidades anaranjadas.Aquellos destellos, al impactar vigorosamente las partes metálicasde los mástiles de los veleros, así como las amuras y puentes de lospesqueros anclados en la ensenada, emanaban gran diversidad detonos, que combinados con la belleza de las plácidas y tonalizadasaguas, convertían ese hermoso amanecer en uno de los másfastuosos que puede ofrecer la madre naturaleza.Entre tanto, no prestando atención alguna a tan ostentoso alborear,las gaviotas y pelícanos se concedían un festín a costa de una granmancha de sardinas que nadaban despreocupadamente en el estero.Entusiasmado por haber encontrado un lugar que cubriera el vacíoque le había dejado su ausencia del Cayo y Puerto Padre, ydeslumbrado por tanta belleza, tomó nota mental de todo lo quehabía observado en los alrededores, retornando a la casa, donde alllegar ya se estaba sirviendo el desayuno. 29
  30. 30. NUeVo amiGo pescador Pescando sardinas para carnadaCorto tiempo después, esta vez en compañía de su amigo, regresóal área de la bahía, donde aún, a pesar de la temprana hora yahabía bastante actividad.Mientras su amigo se entretenía conversando con un grupo deconocidos que también estaban de vacaciones, Richard se acercó aun pescador que preparaba su pequeño velero para realizar suslabores cotidianas, haciéndole innumerables preguntas acerca delos lugares cercanos, recabando información de los lugares dondela pesca era más abundante y sobre las corrientes marinas, losvientos, las variedades de peces que poblaban los entornos ycuando eran sus habituales corridas, las mejores carnadas quedebían utilizarse para capturar las distintas especies locales, el flujode las mareas y todo cuanto estuviera relacionado con la periferia.Tomando prestada del marino una pequeña red, se quitó loszapatos, camisa y pantalón, quedando vestido solamente con una“trusa” que previsoriamente llevaba en lugar de ropa interior, 30
  31. 31. adentrándose en el agua con rumbo a la mancha de sardinas quehabía divisado durante su previo paseo matutino.Cuando ya había apresado suficiente carnada le devolvió elchinchorro al pescador, entregándole parte de lo capturado, ydándole las gracias no solamente por el préstamo de la malla, sinotambién por toda la información que había recibido, se despidiócon un afectuoso apretón de manos, que selló una nueva y valiosaamistad.Buscando afanosamente por los alrededores, pudo coleccionarentre algunos deshechos abandonados varios artículos, queconsideraba útiles para un proyecto que tenía en mente, entre loscuales se encontraban un palo de escoba, un largo clavo, trozos dealambre y un viejo saco de yute.Asegurando con parte del alambre el largo clavo a la punta del palode escoba, construyó un improvisado arpón, cortando el saco deyute en varios pedazos.Dirigiéndose a otra parte no muy lejana de la bahía, se adentró denuevo en el mar, esta vez calzando sus “zapatos tenis”, debido aque el fondo de esa zona estaba cubierto de erizos.Cuando ya había capturado con su improvisada lanza unaconsiderable cantidad de ellos, regresó a tierra firme.Instalado frente a una roca, utilizando una piedra como martillo,comenzó a triturar sobre ella erizos y sardinas, confeccionando unaamalgama no apta para olfatos delicados.Llenando con esa mal oliente combinación los pedazos del saco deyute, le agregó a dichas bolsas pesadas piedras, amarrándolas conlos remanentes del alambre. 31
  32. 32. eNcUeNtro FortUito El Americano barbudoEstando muy ensimismado en su estrambótica tarea, no se habíapercatado que un yate estaba siendo anclado en la bahía, a cortadistancia de donde se encontraba.Del interior de la embarcación emergió un hombre algo grueso yfornido, de buena estatura e impresionante porte, que llevaba unahirsuta barba, casi blanca, quien con fuertes, largos y rítmicosgolpes de remos se trasladó en un pequeño botecito a tierra firme, aunos escasos pies de donde Richard se encontraba ensimismado ensu proyecto.Sintiendo curiosidad por saber que labor extraña estaba efectuandoel adolescente, el hombre paró sus pasos abruptamente, decidido aindagar, porque además de llamarle enormemente la atención latarea que evidentemente tenia tan ocupado al muchacho, notó queéste ni siquiera se había percatado de su presencia. 32
  33. 33. Decidiendo no prolongar más lo que tanto le intrigaba, rompió elsilencio haciéndole algunas preguntas al jovencito, dirigiéndose aél en su idioma natal, porque su español era muy exiguo.Al escucharlo, Richard se percató inmediatamente de que estabasiendo interpelado en el idioma Inglés, notando asimismo que suinterlocutor le hablaba con un acento distinto al conocido ymelodioso deje de sus amigos Jamaiquinos, pero no obstante, pudoentenderlo sin mucha dificultad gracias a las lecciones recibidaspor el Dr. Rangel en el colegio José Miguel Gómez.Poniéndose de pié, como acostumbraba cuando se trataba de unapersona mayor, sació la curiosidad del extranjero explicándole conlujo de detalles cual era la labor que lo tenía tan absorto, no sinantes disculparse por sus deficiencias en el dominio del idiomaforáneo.El muchacho le respondió textualmente: -Estoy confeccionando“angoa”. Estos pequeños envoltorios llenos con la mezcla desardinas y erizos de mar, serán fondeados en la bahía debajo de unbote de remos que prometió prestarme un pescador que conocí estamañana, para que los peces, atraídos por el fuerte olor de sucontenido se acerquen, y luego de habérseles despertado susapetitos, sean una presa fácil, ya que picarán cualquier anzuelocercano.El hombre de la barba quedó impresionado por los razonamientosdel muchacho, y en ese momento una fuerte unión de caracteres, apesar de todas las diferencias que pudieran separarlos, quedósellada por un fuerte y perdurable lazo de amistad. 33
  34. 34. UNa VaLiosa amistad Monumento a Hemingway en CojímarEl extranjero siguió su camino, no sin antes extender al muchachouna invitación para salir a pescar próximamente en su yate.Richard, queriendo conocer la identidad del hirusto extranjero,realizó serias pesquisas e indagaciones, pues no solo le intrigabasaber de quien se trataba, si no porque también sentía una grancuriosidad de conocer que hacía aquel norteamericano en Cojímar.Para su asombro y beneplácito, descubrió que no solamente era unfamoso escritor y novelista, con muchos premios por sus obrasliterarias, pero también un conocido aventurero, con innumerables“safaris” en el continente Africano, pero su gran pasión era lapesca. 34
  35. 35. Otras de sus grandes pasiones, que eran poco comunes en losciudadanos norteamericanos, eran tener una gran afición a laspeleas de gallos, y la lidia de toros.Visitaba en Cuba las más populares “Vallas”, y durante unaestancia en Zaragoza, España, se aficionó al deporte taurino,llamándole mucho la atención la gran devoción que sentían lostoreros por la santa patrona de aquella ciudad; la Virgen del Pilar.Indagando aún mas exhaustivamente, pudo enterarse que durantela primera guerra mundial había sido chofer de ambulancia delgobierno Ingles, sirviendo mas tarde como soldado en la infanteríaItaliana, a cuyo servicio resultó herido en combate, aún antes dehaber cumplido los 19 años de edad, recibiendo del gobiernoItaliano, la medalla de plata por su valor en los campos de batalla.También fue informado que su yate había sido bautizado con elnombre de “El Pilar”, en memoria de sus valientes amigos toreros,para honrar la santa patrona de ellos y la ciudad de Zaragoza.Sus obras literarias constaban de una gran variedad de ensayos,reportajes y exitosas novelas, que sumaban muchas y le habíanganado una bien merecida fama en tos más eruditos círculosliterarios del mundo.Entre las más conocidas, detalladas cronológicamente por losnombres en el idioma que fueron escritas, se encontraban lassiguientes: 1923 Tree Stories and Ten Poems. 1924 In Our Times. 1925 Torrents of Spring. 1926 The Sun also Rises. 1927 Men without Woman. 1929 Farewell to Arms. 1932 Death in the Afternoon. 35
  36. 36. 1933 Winner takes Nothing. 1935 Green Hills of Africa. 1937 To Have and Have Not. 1938 Forty Nine Stories (Que incluían The Killers, The Undefeated and The Snows of Kilimajaro). 1940 For Whom the Bells Tolls.En un corto lapso de tiempo, el muchacho no solo era un habitualinvitado al barco del escritor, sino que fue acogido como protegidoy discípulo de su capitán, un curtido lobo de mar, oriundo deLanzarote, en las Islas Canarias.A propósito de esas islas, existe un dato curioso y poco conocido.Se trata de su nombre, “Canarias”, que, al contrario de lo quemuchos piensan, no se deriva de los pájaros llamados canarios,sino de los perros, o canes. 36
  37. 37. mi amiGo GoYo GoyoRichard tuvo el placer de cultivar la amistad de un pintorescopersonaje que vivió mas de cien años, llamado Gregorio Fuentes,“Goyo”, quien era el capitán del yate El Pilar, amigo, cocinero,compañero de aventuras y confidente de Ernest Hemingway.Durante la Segunda Guerra Mundial los submarinos alemanesoperaban impunemente, habiendo hundido varios barcos mercantesen aguas cercanas a Cuba, por cuyo motivo la Marina de Guerra delos Estados Unidos le otorgó a Hemingway una “Comisión deexplorador contra el enemigo”, por lo cual él y Goyo montaron unaametralladora calibre cincuenta en el puente de El Pilar,lanzándose diariamente al mar con el pretexto de estar pescando,pero en realidad dedicados a “peinar” las aguas del estrecho de laFlorida, tratando de detectar los U-2 alemanes y transmitir porradio las coordinadas donde se ubicaran, para que las torpederasnorteamericanas los eliminaran con bombas de profundidad. 37
  38. 38. ba res FaVoritos Sloppy Joe’s El Floridita La Terraza de Cojímar La Bodeguita del MedioPapa” Hemingway, cuando no se encontraba en su residencia, opescando, era un asiduo parroquiano de la Terraza de Cojímar,lugar favorito para sus libaciones, y donde su mesa habitual estabasituada en la esquina izquierda, junto a una ventana..Existían tres lugares de su mayor predilección en La Habana, loscuales eran: • La Bodeguita del Medio, donde servían los mejores Mojitos. • El mundialmente conocido Sloppy Joe’s Bar. • El Floridita, donde su trago preferido era el original Daiquiri, y en cuyo sitio conoció a su gran y poco conocida pasión cubana, una despampanante mulata llamada Leopoldina, asidua cliente de ese lugar, con la cual vivió tórridos momentos. • La Terraza de Cojímar, donde su mesa favorita estaba al fondo del establecimiento, junto a una ventana. 38
  39. 39. FiNca La ViGia Finca La VigíaCuando terminaron las vacaciones de verano, a su regreso a LaHabana, Richard era un invitado habitual, no solamente a la casade Goyo, situada en la calle 98 #210, en Cojímar, sino también a lafinca “La Vigía”, en San Francisco de Paula, residenciapermanente de Hemingway, la cual estaba colmada de trofeos detodo tipo, que incluían cabezas disecadas de animales y fieras,colectadas durante las múltiples cacerías de su intrépidopropietario, así como las tumbas de sus antiguos perros, 50 gatos yuna biblioteca con mas de 9,000 raros ejemplares, y por supuesto,su máquina de escribir marca Royal.Los manuscritos originales de sus obras eran habitualmenteredactados a mano, usualmente desde su cama o un pequeñoescritorio, y luego tipografiados sin necesidad de tener quehacerles muchas correcciones. 39
  40. 40. Hemingway amó tanto a Cuba, que cuando estableció allí suresidencia en al año 1933 no se desvinculó jamás de ella,describiéndola en uno de sus escritos como una Isla larga, hermosay desdichada, agregando: -“amo este país y me siento como en micasa, y cuando un hombre se siente como en su casa aparte dellugar donde nació, ese es el sitio al que estaba destinado”.En La Vigía, o cualquier otro lugar de reunión, los dos amigos, noteniendo en cuenta las diferencias de edad o cultura, charlaban porhoras, mezclando el pasable Ingles del muchacho con el reducidoespañol del anfitrión, que a mucha insistencia de su invitado y aregañadientes, le relataba alguna que otra de sus aventuras, peroprefiriendo primordialmente escuchar las historias y anécdotas deRichard y sus amigos pescadores en El Cayo, las cuales nosolamente se deleitaba oyéndolas, si no también tomaba notas conel propósito de acoplándolas o adaptándolas, poder incluirlas encualquier futuro escrito o novela. 40
  41. 41. La pesca de aGUJas Pescando agujasLas conversaciones en La Vigía gravitaban usualmente en historiasde pesquerías. Al escritor le llamaba mucho la atención una enparticular, y en múltiples ocasiones el diálogo estuvo centrado enella, y a los presentes no les importaba volver a escucharlarepetidamente, debido a lo interesante de su contenido.Hemingway y Goyo se encontraban pescando Agujas (él lesllamaba Marlins), al norte del pueblo de Cabañas, presenciando unsuceso protagonizado por Anselmo Hernández, un viejo pescadorde Cojímar, a quien Richard había conocido en dicho pueblo.Uno de los avíos del pescador había sido “picado” por unahermosa y enorme Aguja, causando que el pescador tuviera quesostener una fiera batalla tratando de salvar su presa de variostiburones que la atacaban persistentemente.La feroz e infructuosa lucha fue extensa y violenta, hasta quefinalmente la aguja terminó completamente devorada, sin queAnselmo pudiera salvarla de los feroces escualos. 41
  42. 42. despedida Famosa caricatura realizada por Conrado Massaguer (La cual no le gustó al escritor y causó un enfrentamiento con el caricaturista)Pasaron algunos años sin verse, debido a los frecuentes viajes deHemingway, pero una tarde, el muchacho, ya un adulto, fuesorprendido en su casa en La Habana con una visita inesperada, ala vez que agradable.El escritor había regresado a Cuba para una breve estadía, de pasopara los Estados UnidosNuevamente los dos amigos hablaron largamente de sus temasfavoritos.Como era probable que no volverían a encontrarse, quien sabe porcuanto tiempo, debido a los constantes viajes y aventuras por todoel mundo del escritor; tomando en cuenta la evidente estimaciónque le profesaba a su joven amigo, Hemingway tuvo la gentileza 42
  43. 43. de obsequiarle a Richard una copia de su libro, titulado “The OldMan and the Sea”, autografiada con una extensa y afectuosadedicatoria manuscrita.La trama de dicho libro se sustentaba en la historia verídica, de lacual fue protagonista Anselmo Hernández.“El Viejo y el Mar”, su título en español, le ganó al laureadoescritor, en el año 1953 el premio Pulitzer, y en el año 1954 recibiópor dicha novela el premio Novel de literatura, considerado él másalto galardón que puede recibir un escritor.En un gesto de nobleza, que demostraba el amor que sentía pornuestra patria, Hemingway ofrendó la medalla de ese premio a laVirgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba.Al siguiente año, en Noviembre 17 de 1955, el gobierno municipalhabanero le entregó la orden de San Cristóbal de La Habana, porsu larga residencia en la isla, y sus meritos como escritor.Richard se sintió, no solamente halagado por el preciado libro, sinotambién profundamente agradecido por la dedicatoria, unadeferencia muy especial de parte de su viejo amigo.Aquel fue su último encuentro, antes del trágico fin de ErnestHemingway.Fin. 43
  44. 44. Richard F. De La Rosa se adjudica y reserva todos los derechos de autor. 44

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