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    Tema xxix. el calcolítico en la europa continental y mediter Tema xxix. el calcolítico en la europa continental y mediter Document Transcript

    • Prehistoria Tema XXIX Carlos Basté López 2º cuatrimestre Tema XXIX. El Calcolítico en Europa continental y mediterránea 1. LOS PRIMEROS FOCOS METALÚRGICOS EUROPEOS Los primeros focos metalúrgicos europeos parecen situarse en el sureste de Europa. En general, actualmente se admite que la metalurgia del cobre surgió en los Balcanes independientemente de la metalurgia en el Próximo Oriente, con la explotación de sus propios recursos mineros metálicos y la obtención de cobre fundido para fabricar útiles. Los pasos previos a la metalurgia se explicarían por la experiencia de las entes del Neolítico reciente ya que, entre otras cosas, los adelantos en la tecnología cerámica habrían conseguido hornos capaces de alcanzar temperaturas suficientes para lograr la fusión del metal. A parecer, las técnicas más antiguas conseguían reducir los minerales de cobre mediante recipientes cerámicos que cumplían la función de un horno, ya que en ellos se calentaba el mineral, hasta que se fundía el cobre separándose de la escoria. 1.1 Recursos metalúrgicos y actividad minera Para llegar a una verdadera actividad metalúrgica en Europa fue necesaria una larga tradición minera de explotación y beneficio de materias primeras de primera necesidad. Las actividades mineras se incrementaron a partir del Neolítico; especialmente, desde mediados del V milenio, la intensificación de las labores agrícolas exigió un utillaje macrolítico con el que aclarar bosques o levantar terrones de tierra, que produjo un aumento de la demanda de sílex en grandes cantidades. Para llegar a los bancos de sílex excavaban amplias extensiones de terreno, cavando zanjas o fosas y, en ocasiones, pozos de más de 20 metros de profundidad. Para remover la tierra utilizaban picos y martillos de caliza, cuarcita, sílex o asta, según el terreno. La obsidiana en general se extraía a cielo abierto desde épocas muy antiguas. Además del sílex y la obsidiana, se explotaron desde rocas duras de grano fino para útiles (hachas, azadas...) y recipientes, a las más raras o bellas para objetos suntuarios (ídolos, recipientes) o de adorno. Casos interesantes son, por ejemplo, la cantera de dolerita de Plussulien en Francia o la explotación minera de “piedra verde” de Can Tintoré en Gavá (España). La minería era por tanto una actividad con larga tradición entre las gentes neolíticas. Su dedicación a los minerales metálicos no debió de exigir una especialización concreta, sin embargo, no ocurrió así con el conocimiento de las posibilidades del metal, que sí exigió una nueva tecnología, sobre todo teniendo en cuenta que no todos los minerales de cobre ofrecían las mismas dificultades para su identificación y aprovechamiento. 1.2 Los orígenes de la metalurgia europea En Europa Suroriental, en el IV milenio a.C., mientras se desarrollan culturas balcánicas como la cultura de Maritza (Karanovo V), aparecen los primeros objetos de cobre y comienza a extraerse el cobre de la mina de Ai Bunar (Bulgaria), explotación a cielo abierto que se produce durante las fases culturales de Maritza (Neolítico reciente) y Gumelnitza-Karanovo VI (Calcolítico), fechadas hacia el 3.500 a.C. También aparece 1
    • Prehistoria Tema XXIX Carlos Basté López 2º cuatrimestre por esas fechas la mina de cobre de Rudna Glava, en Serbia, explotada durante el Neolítico reciente y el Calcolítico. Estas explotaciones iban dirigidas a la exportación de la materia prima, pues son escasos los objetos de cobre encontrados en la zona. Más tarde se empezaron a fabricar piezas fundidas, en fases ya calcolíticas, en el centro y este de los Balcanes, alcanzando su apogeo en los horizontes de Gumelnitza, Kodzadermen-Karanovo VI-Cucuteni inicial (ver cerámica adjunta) y Tripolye A, así como Sitaroi II, en Grecia. Una vez fundido el cobre, se vertía en moldes univalvos, para terminar la pieza con antiguas técnicas de forja en frío o caliente. Con la fundición, ya se empezaron a fabricar verdaderos útiles: hachas planas, cinceles, hachas-martillo, etc. 1.3 La región de los Balcanes y el Egeo En la región de los Balcanes y en el área de los Cárpatos, al sur y al norte del Danubio, se desarrollaron, a partir de mediados del IV milenio a.C., una serie de secuencias culturales a lo largo del Neolítico reciente-Calcolítico, sin que sea fácil distinguir una separación entre ambas fases hasta comienzo del Bronce antiguo, a mediados del III milenio a.C. Los diversos estudios han podido establecer una serie de sincronismos más o menos aceptables. Hacia el 3.500 a.C.los de Karanovo VI, final de Vinca y Gumelnitza en los Balcanes, a los que correspondería Cucuteni-Tripolye en Rumania, Moldavia y Ucrania, y el horizonte Dímini en Grecia continental. En el Egeo, la fase llamada de Kephala que culminó en la de Phylakopi, ya en el periodo Cicládico antiguo. En Creta, hay que situar el inicio del Minoico antiguo y en Chipre, tan importante por sus recursos de mineral de cobre, en el IV milenio a.C., se desarrolló la fase Sotira del Neolítico reciente. En general, a comienzos del Calcolítico parece haber un aumento demográfico. Aparecen nuevos tells de los horizontes Karanovo V y VI. En el noroeste de Bulgaria parece que los asentamientos buscan lugares más elevados, formando recintos cuadrangulares rodeados de doble foso y con casas rectangulares agrupadas en bloques. En Moldavia, en la facies Cucuteni se diversifican los tipos de asentamiento, variando la distribución espacial dentro de ellos. También aumentaron los asentamientos en Tesalia oriental y en el Egeo parecen ocuparse islas antes deshabitadas, como Egina, Keos, Mykonos, Antíparos y Naxos. En Grecia continental son característicos los hábitats con acrópolis tipo Dímini, cuya reconstrucción se muestra a continuación. 2
    • Prehistoria Tema XXIX Carlos Basté López 2º cuatrimestre Las cerámicas siguen las tradiciones, aunque hay una evolución, a finales del Calcolítico, hacia las cerámicas lisas bruñidas, sobre todo grises, y las formas de jarros y vasos o copas, para verter y beber líquidos. Siguen haciéndose figurillas de cerámica, en general femeninas y pintadas, cada vez más estilizadas, así como modelos de casas e incluso de posibles santuarios. En cuanto a los metales, el cobre pareció no influir mucho en la producción de herramientas en un primer momento, tratándose más bien como algo exótico o de valor. El oro también se usó, aunque se desconoce su procedencia, quizás de alguna zona del Mar Negro, llevándose a largas distancias, sobre todo en el horizonte Cucuteni-Tripolye, donde aparece en ajuares de tumbas. Es particularmente espectacular la necrópolis calcolítica situada junto al lago Varna, en Bulgaria (fases Gumelnitza-Karanovo VI), con más de 300 tumbas de distintos tipos acompañadas de un rico ajuar entre cuyos objetos había piezas de oro y cobre. Esta necrópolis ha dado lugar a lógicas interpretaciones sobre la nueva sociedad calcolítica y su relación con la gente de las estepas. 2. EL CALCOLÍTICO EN LAS DIVERSAS REGIONES EUROPEAS Como se ha indicado anteriormente, el proceso de cambio de las comunidades neolíticas no se debe al impacto de la metalurgia, sino a su propia dinámica interna. Este tránsito, centrado en los milenios III y IV a.C., es difícil de seguir hasta la aparición del vaso campaniforme, pues tiene caracteres muy diferentes entre regiones, que en cualquier caso preparan a las sociedades para el gran desarrollo de la Edad de Bronce en el II milenio. 3
    • Prehistoria Tema XXIX Carlos Basté López 2º cuatrimestre 2.1 Europa central y atlántica Desde comienzos del III milenio se detecta la metalurgia del cobre en Europa central, en general objetos importados desde la zona de los Cárpatos, dentro de los horizontes de las culturas de Baden, de las ánforas globulares y la cerámica cordada. Hasta la segunda mitad del III milenio, y sobre todo en sus últimas centurias, en los horizontes de Kostolac, Vucedol, Jevisovice y el de la cerámica cordada, no aparece de forma generalizada el cobre fundido, en realidad, habrá que esperar a la aparición del vaso campaniforme más bien tardío, después del 2.000 a.C. Aunque la cerámica campaniforme presente también líneas impresas con cordoncillo, no es menos importante su estrecha vinculación a la actividad metalúrgica, cuyo pleno desarrollo es difícil atribuir a un centro situado en el Rin o en Holanda. La metalurgia, como el vaso campaniforme, parecen elementos exóticos en esas tierras, cuyas gentes están caracterizadas por sepulturas individuales, hachas de piedra y cerámicas globulares o cordadas precisamente hasta la llegada del vaso campaniforme. Precisamente por eso parece más congruente pensar en un origen centrado en los Cárpatos. En la vertiente atlántica francesa, el megalitismo fue evolucionando, generalizándose el tipo de galería cubierta, a veces de gran monumentalidad, entre el 2.500 y el 2.000 a.C., lo mismo que en otras regiones de Francia, incluso mediterránea. A finales del III milenio y, aproximadamente, hasta el 1.800 a.C., en la región del Marne surge un nuevo tipo de enterramiento colectivo, los hipogeos excavados en roca. Como en las galerías cubiertas, en la antecámara de los hipogeos, suele haber representaciones en bajorrelieve de la “diosa madre” con el rostro sumamente esquematizado, los senos bien marcados y adornadas con collares. Los ajuares de ambos tipos de enterramientos corresponden a contextos del Neolítico final. El metal parece llegar acompañado del campaniforme, a finales del III milenio. 4
    • Prehistoria Tema XXIX Carlos Basté López 2º cuatrimestre En Francia se han distinguido dos centros principales de vaso campaniforme, el de Bretaña y el mediterráneo. El del norte, parece haber penetrado desde el Bajo Rin hacia el Paso de Calais. Casi todos los vasos campaniformes bretones proceden de tumbas megalíticas, lo que parece indicar que acompañan un ritual de enterramiento múltiple. Casi todos son del tipo AOO (All Over Ornamented), con decoración en todo el vaso, desde la base al borde, o del estilo marítimo, decorado con bandas juntas o espaciadas. A veces aparecen asociados a otras piezas de ajuar, concretamente de metal. Algo parecido ocurre en las Islas Británicas, la asociación de cobre y oro con vaso campaniforme en la primera metalurgia. La fase precampaniforme se caracteriza por una expansión y colonización agrícola, proceso que parece durar unos 500 años, entre 2.600 y 2.100 a.C. y supone una gran fase constructiva como Silbury Hill, Stonehenge I o Avebury, que debieron exigir un gran esfuerzo y una concentración de poder para llevarlos a cabo. Las sepulturas de tipo comunal son sustituidas por individuales, lo que parece indicar una clara evolución social en el Neolítico final. Esta transición se sitúa hacia el 2.100-1.500 a.C. No todas las sepulturas individuales tenían ajuar pero, cuando lo había, eran frecuentes vasos campaniformes, puntas de flecha, brazales de arquero, cuchillos o puñales de cobre o sílex, etc. En realidad, los arqueólogos británicos nunca han considerado un verdadero Calcolítico, pues las piezas metálicas más antiguas las relacionan con el Bronce antiguo. La gran riqueza del ajuar de las tumbas más antiguas parece reafirmar la existencia de una jefatura y situarse plenamente en la Edad de Bronce. En Iralanda, en cambio, el campaniforme aparece en New Grange con dataciones bastante coherentes de 1.935 y 1.925 a.C. Allí continúan vigentes los rituales funerarios de carácter colectivo o múltiple, lo mismo que las tradiciones cerámicas y el utillaje de sílex. En realidad, el Neolítico final parece enlazar con la aparición del vaso campaniforme. 2.2 Europa mediterránea En Italia, el Calcolítico podría situarse desde el 2.600 al 1.800 a.C. aproximadamente. El vaso campaniforme aparecería hacia el 2.000, aunque debemos considerar las diferencias existentes entre las distintas áreas de la geografía italiana. 5
    • Prehistoria Tema XXIX Carlos Basté López 2º cuatrimestre En el norte, la cultura de La Lagozza, parece prolongarse en la zona de los lagos hasta casi de Edad de Bronce, aunque en algunas zonas alpinas se produce un gran desarrollo del megalitismo. Hay numerosas sepulturas de carácter colectivo en cueva o abrigo, en el área alpina y prealpina de Lombardía. En cambio, en la llanura oriental lombarda (Emilia y Véneto) se desarrolla la cultura de Remedello, caracterizada por sepulturas individuales, en cuyos ajuares aparece una fina cerámica con decoración en metopas, además de útiles líticos y metálicos como puñales (ver figuras a continuación), mientras que la aparición del vaso campaniforme señala su final. Es interesante señalar también la presencia del caballo y el comienzo del uso del carro y el arado de tracción animal. En Italia central, se atribuye el Calcolítico (3.000-2.300 a.C.) las facies Conelles y Ortuchio en la vertiente adriática, y en la tirrénica, Rinaldone y Gaudio, ésta en el Lacio y sur del Tíber. Los objetos de cobre son bastante abundantes. También se explotaron canteras de mármol, materia prima de la mayoría de las piezas ornamentales. En el Calcolítico final (2.500-2.300 a.C) se documenta cerámica campaniforme. En Italia centro-meridional, se han estudiado dos yacimientos principales, la Grotta del Fontino, de carácter sepulcral colectivo y los poblados de Sesto Fiorentino. En Cerdeña, las facies calcolíticas de Filigosa y Abealzu, que parecen marcar el final del Neolítico tipo Ozieri, se consolidan en el horizonte de Monte Claro, con poblados de llanura que parecen indicar una gran expansión agrícola (2.500-2.300 a.C) al que sigue la aparición del vaso campaniforme. En la cultura de Monte Claro se desarrolla el gran santuario solar de Monte Biriai, situado en una gran área sacra, reservada al culto del toro. La metalurgia del cobre e incluso de la plata, parecen tener sus comienzos en la primera mitad del III milenio, en el Neolítico final, tipo Ozieri. El campaniforme también está bien representado en Cerdeña, generalmente en ambientes funerarios. En el Calcolítico del sur de Italia y Sicilia destaca una gran diversidad cultural. En el sur de la península hay que considerar la fuerte implantación local neolítica que se mantiene en las primeras manifestaciones calcolíticas, caracterizadas por el horizonte Piano Conte. A comienzos del III milenio se afirman los grupos calcolíticos del Gaudo (Campania) y Andria (Apulia), documentados casi exclusivamente en contextos funerarios. Junto a la sepultura individual, empieza a generalizarse la de tipo colectivo, siendo característico el 6
    • Prehistoria Tema XXIX Carlos Basté López 2º cuatrimestre tipo “a forno”. El hábitat parece muy disperso respondiendo a nuevas estrategias económicas de mayor movilidad, debidas quizás a una mayor aridez climática y al empobrecimiento del suelo agrícola. Hay también asentamientos como el de Toppo Daguzzo con instalaciones defensivas. El vaso campaniforme está escasamente documentado y en el Calcolítico final se inicia la fase Laterza, caracterizada por sepulturas colectivas. En Sicilia, después del horizonte Diana, se generaliza la inhumación en pequeñas cuevas artificiales y algún hipogeo. En el área occidental domina la cultura de Conca d’Oro, con cerámicas pintadas. En las islas Eolias, aparece el cobre desde el Neolítico final, aunque el desarrollo de la metalurgia fue muy lento. La isla de Malta experimentó un gran apogeo durante el Calcolítico. Desde finales del IV milenio a.C. a finales del III milenio a.C. Las secuencias más antiguas, fechadas en el 4.000 a.C., documentan cerámicas decoradas con impresiones, obsidiana de Lípari, domesticación de oveja, buey, cerdo y perro y agricultura (cebada, trigo y lenteja). Durante el IV milenio se establecieron dos fases, la de cerámica gris y cerámica roja, más reciente, con decoraciones, y figurillas femeninas de influencias egeas. En esta época se empezaron a construir edificios de planta oval, precedentes de las cámaras o cellas de los templos. El inicio del Calcolítico se podría situar en la fase Zebbug, con cerámicas grises o negras, bruñidas y, en ocasiones, decoradas, fechada hacia el 3.000- 2.800 a.C. Las tumbas excavadas en la roca (Ta Trapana) parecen iniciar un ritual funerario múltiple de tipo calcolítico. En la fase Ggantija (plano, a continuación), hacia el 2.500 a.C., se construyen los grandes templos megalíticos de planta trilobulada, así como los grandes hipogeos de planta compleja (Hal Saflieni, en la imagen) 7
    • Prehistoria Tema XXIX Carlos Basté López 2º cuatrimestre El Calcolítico final correspondería a la fase Tarsiense, desde el 2.400/2.300 a.C. hasta el 2.000/1.9000 a.C., momento de gran apogeo y prosperidad de la isla. La necrópolis de Tarsien se siguió usando hasta el final, cuando se empezaron a abandonar los templos inexplicablemente, a final del III milenio o comienzos del II milenio a.C. En Francia central y meridional, el final de la cultura Chassey a finales del IV milenio, dio lugar al desarrollo e culturas más o menos locales. Hay una gran expansión del doblamiento, con ocupación de zonas agrestes en el Pirineo y Prepirineo o de la zona de las Garrigues en el Herault, donde se desarrolló el grupo de Ferriéres, hacia el 2.500 a.C., hasta la Provenza. También se produce una gran expansión del megalitismo y el ritual funerario colectivo en dólmenes, hipogeos y sepulcros de cámara circular con falsa cúpula y corredor. En la segunda mitad del III milenio a.C., el contexto mejor definido es el de Fontbouisse (2.200-1.800 a.C), con sus poblados de casas ovaladas y las cerámicas con decoración de acanaladuras. Los poblados a veces son abiertos y en otros casos fortificados, con actividad agrícola y ganadera. El ritual funerario es de inhumación múltiple en cuevas naturales, dólmenes e hipogeos. El momento campaniforme parece asociarse con un aumento de la actividad metalúrgica. 3. LA EVOLUCIÓN DEL POBLAMIENTO Y DESARROLLO DE LA TÉCNICA METALURGIA 3.1 El vaso campaniforme El vaso campaniforme aparece como un elemento cultural que enlaza el final del Calcolítico con los inicios del Bronce antiguo, etapa con una metalurgia plena, con útiles metálicos y adornos característicos, además de su típica cerámica. Actualmente la definición de “cultura del vaso campaniforme” ha caído en un cierto desuso, por considerarse que no se conocen suficientes elementos definitorios de una cultura. La ventaja del vaso campaniforme es que tiene una cronología muy concreta, entre finales del III milenio y los primeros siglos del II a.C. El vaso campaniforme aparece en Europa Central y Occidental, presentando numerosas variantes. La mayor parte de las veces los hallazgos se producen en sepulturas, aunque ya se van situando en algunos lugares de habitación. Parece poder afirmarse su relación con la actividad metalúrgica de cobre y oro, e incluso puede aceptarse la idea de difusores (fabricantes y vendedores) de objetos metálicos, por lugares a veces 8
    • Prehistoria Tema XXIX Carlos Basté López 2º cuatrimestre recónditos, lo que explicaría su movilidad y la presencia del vaso campaniforme por una extensión tan dilatada de Europa. En Europa central se extiende desde Renania hasta Hungría y desde las regiones alpinas a Dinamarca. Se conoce casi exclusivamente por sepulturas. Se trata de inhumaciones individuales, con el esqueleto flexionado, depositado en simples fosas excavadas en la tierra, o en cofres con losas de piedra, pero sin túmulo. A veces aparecen vasos campaniformes en sepulturas bajo túmulo de la cultura de la cerámica cordada o en tumbas megalíticas, lo que parece indicar que el vaso campaniforme pudo ser adquirido por cualquier otro grupo o que las gentes del vaso campaniforme pudieron haberse integrado en otros grupos. La cerámica campaniforme es, en general, de buena calidad y suele estar muy bien modelada para obtener sus formas características. Predomina el típico vaso para beber, aunque también hay cazuelas, fuentes o cuencos, que siguen el mismo ritmo decorativo. Aunque existen numerosas variantes locales, en general son piezas de color rojizo y están decoradas con franjas horizontales, alternadas con otras lisas, desde el borde al fondo. Las técnicas decorativas empleadas son variadas: incisiones e impresiones simples de líneas o puntos, excisiones e impresiones de peine y cordoncillos. En las regiones más orientales, los vasos llevan a menudo un asa de cinta y los tipos más recientes suelen ser lisos, sin decoración. Son también típicos los vasos con cuatro pies (polípodos). 9
    • Prehistoria Tema XXIX Carlos Basté López 2º cuatrimestre El vaso campaniforme acostumbra a ir acompañado, cuando forma parte del ajuar de las tumbas, de puñales triangulares de cobre y adornos en oro y electrón, además de abundantes botones de hueso con perforación en V, brazaletes de arquero y puntas de flecha de sílex. Estos ajuares campaniformes responden a la demanda de los líderes, en pleno ascenso de las sociedades de jefatura. Cerca de Budapest se ha estudiado el poblado y la necrópolis de Csepel Háros, donde se ha localizado abundante material cerámico y huesos de animales, la mayor parte de los cuales son de caballos domesticados. Este dato ha hecho volver a especular sobre la procedencia de las estepas de las gentes del vaso campaniforme. El vaso campaniforme está también muy bien representado en el Calcolítico de Europa occidental, en Italia, Cerdeña, Sicilia, Francia, Países Bajos, Islas Británicas, el extremo más occidental de la Península Ibérica e incluso en el norte de África. En general, también en Europa occidental aparece a menudo en sepulturas individuales, asociado a un puñal de cobre, un brazal de arquero de piedra, botones de hueso y, a veces, también a adornos de oro. Las dataciones de C14 parecen indicar dos fases. La más antigua se desarrollaría entre el 2.250 y el 2.000 a.C. y tipológicamente correspondería a un estilo decorativo “internacional”, a base de líneas horizontales por impresión de cuerdas, que cubren toda la superficie del vaso, o bandas horizontales con líneas puntilladas por impresión de un peine, o rellenas de líneas oblicuas, alternado con bandas lisas. Estos vasos son poco frecuentes en hábitats calcolíticos y serían elementos intrusitos en los contextos locales. La segunda fase, que en algunos lugares se prolongó varios siglos, muestra una evolución de formas y decoraciones, y dio lugar a producciones de tipo local o regional. Se puede fechar ampliamente entre el 2.100 y el 1.700 a.C. aproximadamente. Las 10
    • Prehistoria Tema XXIX Carlos Basté López 2º cuatrimestre formas pueden ser achatadas o muy esbeltas asociadas a copas, jarros, polípodos o fruteros. Las decoraciones combinan diversos motivos: reticulados, líneas truncadas en zigzag o meandros, triángulos rayados. Es más frecuente la presencia de estos tipos campaniformes en poblados, en Gran Bretaña, España y Portugal, el sur de Francia o en los Países Bajos. Puede afirmarse que el vaso campaniforme es un “factor de reunificación”, aunque sea difícil asegurar la existencia de unas redes europeas de intercambio de objetos de lujo o prestigio. La cerámica destaca respecto a las producciones anteriores respondiendo, quizás, a las nuevas costumbres de libación1 en determinados estratos sociales. Podría considerarse un producto de lujo. Una serie de elementos nos indican el uso del arco entre las gentes del vaso campaniforme, que tiene un gran resurgir desde el Neolítico reciente y en el Calcolítico. Sería interesante comprobar si la domesticación del caballo y su uso en Europa, corresponde a estos momentos. En cualquier caso, las gentes del vaso campaniforme serían los últimos grandes arqueros de Europa, pues la espada va imponiéndose poco a poco en la Europa micénica. La generalización del metal para útiles y armas, debió hacer decaer la técnica de talla aprendida sabiamente durante milenios. Las primeras puntas de flechas de cobre son las de tipo Palmella, características del mundo campaniforme del estuario del Tajo, sin embargo, su problema era que muchas veces eran irrecuperables y, por tanto, muy costosas, por lo que el arco fue sustituyéndose por otros tipos de armas arrojadizas o de lanceo. 1 Ceremonia religiosa de los antiguos paganos, que consistía en llenar un vaso de vino o de otro licor para derramarlo después de haberlo probado. 11