Sen y rawls

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Sen y rawls

  1. 1. Bienes o Capacidades: la polémica entre Rawls y SenMarco Lorenzeli 1John Rawls revolucionó el ambiente de la filosofía política en el año 1971 con lapublicación de su libro “A theory of justice”. Este trabajo tuvo también particular influenciaentre los economistas que buscaban una alternativa a la teoría del bienestar y alutilitarismo. A pesar de que Rawls sostiene en el prefacio de “A theory of justice” que nadanuevo está planteando y su objetivo es generalizar y llevar la teoría tradicional delcontrato social ya formulado por Locke, Rousseau y Kant, a un nivel más elevado deabstracción, su planteamiento resultó profundamente removedor.Entre los autores que más se benefició de la propuesta revolucionaria de Rawls seencuentra el economista Amartya Sen. Sin embargo, el punto de atención de ambosautores resulta diferente y esto llevó a que mantuvieran una polémica en torno a laidea de justicia y de lo que debería considerarse una sociedad justa. A continuaciónse plantean los puntos más relevantes de acuerdo y desacuerdo entre Rawls y Sen luegode señalar los principales argumentos de cada uno.John Rawls plantea en “Prioridad de lo justo e ideal del bien” (Rawls, 1996), una idea dejusticia como imparcialidad, esto significa que la prioridad de lo justo significa que losprincipios de justicia política imponen límites sobre las maneras de vivir permisibles. Deaquí se deriva que los reclamos de los ciudadanos en cuanto a perseguir fines que violenestos límites no deban ser considerados (Rawls, 1996: 171).Ahora ¿cuál deben ser estos límites? Para Rawls una adecuada concepción política dejusticia debe suponer dos cosas: a) que sean compartidas por ciudadanos considerados libres e iguales; b) que no presupongan una doctrina comprensiva.Claro que la propuesta no es de una sociedad de personas encuadradas en la mismamatriz ideológica en lo político, religioso o filosófico. Bastarán dos cosas para lograr unaidea compartida: primero, que los ciudadanos profesen la misma concepción política de símismos como personas libres e iguales; y, segundo, que sus concepciones permisiblesdel bien necesiten para su promoción más o menos los mismos bienes primarios (Rawls,1996: 177).Esta idea de igualdad (o casi) en los bienes primarios es el principal aporte de Rawls a lateoría de justicia como imparcialidad. Los bienes primarios se definen como cosas quenecesitan los ciudadanos en tanto que personas libre e iguales (Rawls, 1996: 177). Elautor propone una lista no taxativa de esos bienes primarios:1 El autor es economista uruguayo y alumno de la Escuela de Desarrollo Humano. Trabaja en elPNUD de Uruguay como analista de políticas y ha trabajado como consultor de organismosinternacionales en materia de políticas sociales. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) 1
  2. 2. i) derechos y libertades básicas; ii) libertad de desplazamiento y de elección de ocupación; iii) poderes y prerrogativas de los puestos y cargos de responsabilidad en las instituciones políticas y económicas; iv) ingreso y riqueza; v) bases sociales de respeto a sí mismo.Esta lista de bienes primarios puede ampliarse siempre y cuando se respete el límite de lajusticia como imparcialidad y el límite de la simplicidad y disponibilidad de información(Rawls, 1993: 178). Sin embargo, la ampliación de la lista también debería respetar elespíritu de los cinco bienes enumerados que suponen medios y no fines para losindividuos.Por su parte Sen criticó esta postura en “Justicia: medios contra libertades” (Sen, 1997).Allí plantea que la idea de la justicia se encuentra en las libertades reales que gozan losindividuos. El autor declara su reconocimiento a la teoría de la justicia como imparcialidadde Rawls, pero sostiene que la atención en las posesiones de medios para la libertad(como por ejemplo los bienes primarios) no pueden proporcionar las comparacionesinterpersonales que constituyan una base informacional de la justicia (Sen, 1997: 110). Enparticular, la diversidad interpersonal en la tasa de conversión de bienes primarios encapacidades puede ser fuente de arbitrariedad si solo nos concentramos en los medios yno en los fines.Para Sen, las reivindicaciones individuales se han de evaluar no por los medios sino porlas libertades de que gozan realmente para elegir entre alternativos modos de vivir. Estaes la libertad real de una persona y se representa por su capacidad para conseguircombinaciones alternativas de realizaciones o haceres y estares (Sen, 1997: 113).Rawls y Sen construyeron su andamiaje teórico siguiendo una misma preocupación:generar una alternativa a la teoría utilitarista que se había erigido como dominanteen el ámbito de la economía y de la filosofía política. La oposición a que la justicia deuna sociedad puede evaluarse según la suma aritmética de las utilidades individuales desus integrantes, es el principal punto de contacto entre ambos autores.Esta fuente de información resulta muy limitada para caracterizar a la sociedad encuestión y también resulta errónea la forma de combinación o agregación de dichainformación. En respuesta a la visión reduccionista de los utilitaristas, Rawls proponecentrarse en la distribución de los bienes primarios y Sen en las capacidades.Aquí se encuentra la principal diferencia entre los dos autores. Mientras Rawls fija suatención en los medios para lograr los fines deseados por los individuos, Sen se centra enla libertad real de las personas concebida como la capacidad de lograr realizaciones. Loque constituye un fin para cada individuo. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) 2
  3. 3. Sen argumenta que como la capacidad para convertir los bienes primarios en libertadvaría de una persona a otra, la igualdad en la posesión de estos medios puede implicardesigualdades en las libertades reales de que gozan las personas. Propone el ejemplo deun minusválido que por su misma incapacidad no le alcanzará la misma dotación debienes primarios para convertirlos en libertad, en comparación con otro individuo en plenogoce de todas sus facultades (Sen, 1997: 115).Asimismo las conocidas diferencias culturales e institucionales entre mujeres y hombreshacen que existan diferencias, a veces importantes, en la capacidad de convertir bienesprimarios en particular, o medios en general, en libertades. Estas diferencias puedenresultar fuente de profundas diferencias en los resultados aun partiendo de un repartoigualitario de bienes primarios.Rawls argumenta en su defensa que aunque los ciudadanos no tengan igualescapacidades, posen, al menos en un grado mínimamente aceptable, las capacidades(morales, intelectuales y físicas) que les permiten ser integrantes plenamentecooperadores de la sociedad (Rawls, 1996: 179). Inclusive propone que pueden aceptarsevariaciones en las capacidades, en las concepciones del bien y en los gustos ypreferencias, siempre y cuando ninguna de estas variaciones sean injustas o genereninjusticia. Lo cual se produciría si todos tienen la capacidad mínima de ser un miembrocooperador de la sociedad. Si se asegura esta última condición se tolera la diferencia delproducto final surgido del reparto igualitario de bienes primarios.BibliografíaRawls J. 1996. “Prioridad de lo justo e ideas del bien”, en Liberalismo político, UNAM –FCE, México, pp 171 – 203.Sen A., 1997. “Justicia: medios contra libertades”, en Bienestar, justicia y mercado, Paidos– ICE – UAB, Barcelona, pp 109 – 121. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) 3

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