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García LorcaRosalía de CastroJorge Luis BorgesAntonio MachadoMario BenedettiGabriela MistralPablo Nerudapara leer los poem...
Federico García LorcaGranada 1898-19361898 el 5 de junio nace Federico García Lorcaen Fuente Vaqueros, provincia de Granad...
Romance de la LunaLa luna vino a la fragua consu polizón de nardos.El niño la mira, mira. Elniño la está mirando. En elair...
Preciosa y el aireSu luna de pergamino Preciosatocando viene por un anfibiosendero de cristales y laureles.El silencio sin...
ReyertaEn la mitad del barrancolas navajas de Albacetebellas de sangre contraria,relucen como los peces.Una dura luz de na...
Romance SonámbuloVerde que te quiero verde. Verdeviento. Verdes ramas. El barco sobre lamar y el caballo en la montaña. Co...
La monja gitanaSilencio de cal y mirto.Malvas en las hierbas finas.La monja borda alhelíessobre una tela pajiza.Vuelan en ...
San MiguelSe ven desde las barandas,por el monte, monte, monte,mulos y sombras de muloscargados de girasoles.Sus ojos en l...
Muerto de amor¿Qué es aquello que relucepor los altos corredores?Cierra la puerta, hijo mío,acaban de dar las once.En mis ...
El Camborio de caminoa SevillaAntonio Torres Heredia,hijo y nieto de Camborios,con una vara de mimbreva a Sevilla a ver lo...
El CamborioVoces de muerte sonaroncerca del Guadalquivir.Voces antiguas que cercanvoz de clavel varonil.Les clavó sobre la...
El Piyayo¿Tu conoces al ”Piyayo”un viejecillo renegro, reseco y chicuelo;la mirada de gallo pendenciero y hocicode raposo ...
La casada infielY que yo me la lleve al ríocreyendo que era mozuela,pero tenía marido.Fue la noche de Santiagoy casi por c...
Rosalía de CastroSantiago de Compostela (Galicia)1837-1885Nació en Santiago de Compostela. Fue bautizada con losnombres de...
1A través del follaje perenneque oír deja rumoresextraños,y entre un mar deondulante verdura,amorosa mansión de lospájaros...
3Oigo el toque sonoro que entonces a milecho a llamarme venía con sus ecos queel alba anunciaban, mientras, cualdulce cari...
5¡Cuán hermosa es tu vega, oh Padrón,oh Iria Flavia! Mas el calor, la vidajuvenil y la savia que extraje de tuseno, como e...
7¡Cuán hermosa es tu vega, oh Padrón,oh Iria Flavia! Mas el calor, la vidajuvenil y la savia que extraje de tuseno, como e...
Jorge Luis BorgesBuenos Aires 1899-1986Siguiente Nació en Buenos Aires el 24 deagosto de 1899. Fue bilingüe desdesu infan...
AlhambraGrata la voz del aguaa quien abrumaron negras arenas,grato a la mano cóncavael mármol circular de la columna,grato...
Antelación del amorNi la intimidad de tu frente clara como unafiestani la privanza de tu cuerpo, aún misterioso ytácito y ...
Antonio MachadoSevilla 1875-1939(Sevilla, 1875 - Collioure, 1939) Poeta español. Aunqueinfluido por el modernismo y el sim...
A un viejo ydistinguido señorTe he visto, por el parquecenicientoque los poetas amanpara llorar, como una noblesombravagar...
A Miguel de UnamunoEste donquijotescodon Miguel de Unamuno, fuerte vasco,lleva el arnés grotescoy el irrisorio cascodel bu...
A orillas del DueroMediaba el mes de julio. Era un hermoso día. Yo, solo,por las quiebras del pedregal subía, buscando los...
Mario BenedettiTacuarembó (Uruguay) 1920-2009Mario Benedetti nació el 14 de septiembrede 1920 en Paso de Toros, en Tacuare...
Desde los afectosCómo hacerte saber que siempre hay tiempo?Que uno solo tiene que buscarlo y dárselo.Que nadie establece n...
Corazón corazaPorque te tengo y noporque te piensoporque la noche está de ojos abiertosporque la noche pasa y digo amorpor...
Hagamos un tratoCuando sientas tu herida sangrarcuando sientas tu voz sollozarcuenta conmigo.Compañera,usted sabeque puede...
Rostro de vosTengo una soledad tan concurridatan llena de nostalgias y de rostros de vosde adioses hace tiempo y besos bie...
AlguienAlguien limpia la celdade la torturaque no quede la sangreni la amarguraalguien pone en los murosel nombre de ellay...
Amor de tardeEs una lástima que no estés conmigocuando miro el reloj y son las cuatroy acabo la planilla y pienso diez min...
SíndromeTodavía tengo casi todos misdientescasi todos mis cabellos y poquísimascanaspuedo hacer y deshacer el amortrepar u...
Te quieroTus manos son mi caricia,mis acordes cotidianos;te quiero porque tus manostrabajan por la justicia.Si te quiero e...
Ustedes y nosotrosUstedes cuando aman exigen bienestar una cama decedro y un colchón especial, nosotros cuando amamoses fá...
AyerAyer pasó el pasado lentamentecon su vacilación definitivasabiéndote infeliz y a la derivacon tus dudas selladas en la...
Gabriela MistralVicuña (Chile)1889- Nueva York 1957Lucila Godoy, llamada Gabriela Mistral (conocidamejor como Gabriela Mis...
AdiosEn costa lejanay en mar de Pasión,dijimos adiosessin decir adiós.Y no fue verdadla alucinación.Ni tú la creísteni la ...
AmorAnda libre en el surco, bate el ala en el viento,late vivo en el sol y se prende al pinar.No te vale olvidarlo como al...
BesosHay besos que pronuncian por sí solosla sentencia de amor condenatoria,hay besos que se dan con la miradahay besos qu...
Canción amarga¡Ay! ¡Juguemos, hijo mío,a la reina con el rey!Este verde campo es tuyo.¿De quién más podría ser?Las oleadas...
Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, nombre auténtico dePablo Neruda—seudónimo que utilizó por primera vez en 1920 yadoptó desd...
Poema 1Cuerpo de mujer, blancas colinas,muslos blancos,te pareces al mundo en tu actitud deentrega.Mi cuerpo de labriego s...
Poema 3Ah vastedad de pinos, rumor de olasquebrándose,lento juego de luces, campanasolitaria,crepúsculo cayendo en tus ojo...
Poema 5Para que tú me oigasmis palabrasse adelgazan a vecescomo las huellas de las gaviotas en las playas.Collar, cascabel...
Poema 7Abeja blanca zumbas -ebria de miel- en mi almay te tuerces en lentas espirales de humo.Soy el desesperado, la palab...
Poema 9Hemos perdido aun este crepúsculo.Nadie nos vio esta tarde con las manos unidasmientras la noche azul caía sobre el...
José MartíLa Habana 1853 -DosRíos 1895(La Habana, 1853 - Dos Ríos, Cuba, 1895) Político yescritor cubano. Nacido en el sen...
Dolor¡Dolor! ¡Dolor! eterna vida mía,Ser de mi ser, sin cuyo aliento muero!Goce en buen hora espíritu mezquinoAl son del b...
Con la PrimaveraCon la primaveraViene la canción,La tristeza dulceY el galante amor.Con la primaveraViene una ansiedadDe p...
Copa con alasUna copa con alas: quién la ha vistoantes que yo? Yo ayer la vi. Subíacon lenta majestad, como quien vierteól...
A los espaciosA los espacios entregarme quieroDonde se vive en paz, y con un mantoDe luz, en gozo embriagador henchido,Sob...
Gustavo Adolfo BécquerSevilla 1836 - Madrid 1870 (Gustavo Adolfo Domínguez Bastida;Sevilla, 1836-Madrid, 1870) Poetaespaño...
Amor eternoPodrá nublarse el sol eternamente;Podrá secarse en un instante elmar;Podrá romperse el eje de la tierraComo un ...
Rima IISaeta que voladoracruza, arrojada al azar,y que no se sabe dóndetemblando se clavará;hoja que del árbol secaarrebat...
Rima IVNo digáis que, agotado su tesoro,de asuntos falta, enmudeció la lira;podrá no haber poetas; pero siemprehabrá poesí...
Rima VSacudimiento extrañoque agita las ideas,como huracán que empujalas olas en tropel.Murmullo que en el almase eleva y ...
Miguel de UnamunoBilbao 1864- Salamanca 1936Escritor, poeta y filósofo español,principal exponente de laGeneración del 98....
Dime que dices mar¡Dime qué dices, mar, qué dices, dime!Pero no me lo digas; tus cantaresson, con el coro de tus varios ma...
Que es tu vida almamía¿Qué es tu vida, alma mía?, ¿cuáltu pago?,¡Lluvia en el lago!¿Qué es tu vida, alma mía, tucostumbre?...
CastillaTú me levantas, tierra de Castilla,en la rugosa palma de tu mano,al cielo que te enciende y te refresca,al cielo, ...
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  1. 1. Enciende la luz, haz clic en el botón
  2. 2. CONTIENE MUSICA DE FONDOAhora enciende la chimenea, haciendo clic en el botón
  3. 3. García LorcaRosalía de CastroJorge Luis BorgesAntonio MachadoMario BenedettiGabriela MistralPablo Nerudapara leer los poemas elije laestantería del autor y haz clicJosé MartíGustavo Adolfo BécquerMiguel de Unamunomiércoles, 15 de mayo de 2013Salir
  4. 4. Federico García LorcaGranada 1898-19361898 el 5 de junio nace Federico García Lorcaen Fuente Vaqueros, provincia de Granada,hijo de Federico García Rodríguez y VicentaLorca Romero. Será el mayor de cuatrohermanos: Francisco, Concha e Isabel.1908 Pasa unos meses en Almería, dondecomienza sus estudios de bachillerato.Primeros estudios de música. 1909 se trasladacon su familia a vivir a Granada.1915-1917 Estudios de Filosofía y Letras y deDerecho en la Universidad de Granada.Amistad con el núcleo intelectual granadino(Melchor Fernández Almagro, Miguel Pizarro,Manuel Ángeles Ortiz, Ismael G. de la Serna,Angel Barrios,...). Viajes de estudios, dirigidospor el Catedrático Martín Domínguez Barrueta,por Andalucía, Castillla y Galicia. Inicia suamistad con el compositor Manuel de Falla,quien fija su residencia en Granada.1918Publica en Granada su primer libroImpresiones y Paisajes y escribe algunospoemas que aparecerán más tarde en su primerlibro de versos, Libro de Poemas.Siguiente 
  5. 5. Romance de la LunaLa luna vino a la fragua consu polizón de nardos.El niño la mira, mira. Elniño la está mirando. En elaire conmovido mueve laluna sus brazos y enseña,úbrica y pura, sus senos deduro estaño.Huye luna, luna, luna. Sivinieran los gitanos, haríancon tu corazón collares yanillos blancos.Niño, déjame que baile.Cuando vengan los gitanos,te encontrarán sobre elyunquecon los ojillos cerrados.Huye, luna, luna, luna, queya siento los caballos.Niño, déjame, no pises miblancor almidonadoEl jinete se acercaba tocandoel tambor del llano.Dentro de la fragua el niñotiene los ojos cerrados.Por el olivar venían, bronce ysueño, los gitanos.Las cabezas levantadas y losojos entornados.¡Cómo canta la zumaya,ay, cómo canta en el árbol!Por el cielo va la luna con unniño de la mano.Dentro de la fragua lloran,dando gritos, los gitanos.El aire la vela, vela.El aire la está velando.Siguiente 
  6. 6. Preciosa y el aireSu luna de pergamino Preciosatocando viene por un anfibiosendero de cristales y laureles.El silencio sin estrellas, huyendodel sonsonete, cae donde el marbate y canta su noche llena depeces.En los picos de la sierraos carabineros duermenguardando las blancas torresdonde viven los ingleses.y los gitanos del agua levantanpor distraerse, glorietas decaracolas yramas de pino verde.Niña, deja que levante tu vestidopara verte.Abre en mis dedos antiguos larosa azul de tu vientre.Preciosa tira el pandero y corresin detenerse.El viento-hombrón la persigue conuna espada caliente.Frunce su rumor el mar. Los olivospalidecen. Cantan las flautas deumbría y el liso gong de la nieve.¡Preciosa, corre, Preciosa, que tecoge el viento verde!¡Preciosa, corre, Preciosa!¡Míralo por donde viene!Sátiro de estrellas bajas con suslenguas relucientes.Preciosa, llena de miedo, entra enla casa que tiene, más arriba de lospinos, el cónsul de los ingleses.Asustados por los gritos trescarabineros vienen, sus negrascapas ceñidas y los gorros en lassienes.El inglés da a la gitana un vaso detibia leche, y una copa de ginebraque Preciosa no se bebe. Y mientrascuenta, llorando, su aventura aaquella gente, en las tejas depizarra el viento, furioso, muerde.Siguiente 
  7. 7. ReyertaEn la mitad del barrancolas navajas de Albacetebellas de sangre contraria,relucen como los peces.Una dura luz de naiperecorta en el agrio verdecaballos enfurecidosy perfiles de jinetes.En la copa de un olivolloran dos viejas mujeres.El toro de la reyertase sube por las paredes.Ángeles negros traíanpañuelos y agua de nieve.Ángeles con grandes alasde navajas de Albacete.Juan Antonio el de Montillarueda muerto la pendiente,su cuerpo lleno de liriosy una granada en las sienes.Ahora monta cruz de fuego,carretera de la muerte.El juez, con guardia civil,por los olivares viene.Sangre resbalada gimemuda canción de serpiente.Señores guardias civiles: aquípasó lo de siempre.Han muerto cuatro romanosy cinco cartagineses.La tarde loca de higuerasy de rumores calientescae desmayada en los muslosheridos de los jinetes.Y ángeles negros volabanpor el aire del poniente.Ángeles de largas trenzasy corazones de aceite.Siguiente 
  8. 8. Romance SonámbuloVerde que te quiero verde. Verdeviento. Verdes ramas. El barco sobre lamar y el caballo en la montaña. Con lasombra en la cintura ella sueña en subaranda, verde carne, pelo verde, conojos de fría plata. Verde que te quieroverde. Bajo la luna gitana, las cosas laestán mirando y ella no puede mirarlas.Verde que te quiero verde. Grandesestrellas de escarcha, vienen con el pezde sombra que abre el camino del alba.La higuera frota su viento con la lija desus ramas, y el monte, gato garduño,eriza sus pitas agrias. ¿Pero quiénvendrá? ¿Y por dónde...? Ella sigue en subaranda, verde carne, pelo verde,soñando en la mar amarga. Compadre,quiero cambiar mi caballo por su casa,mi montura por su espejo, mi cuchillopor su manta. Compadre, vengosangrando, desde los puertos de Cabra.Si yo pudiera, mocito, ese trato secerraba. Pero yo ya no soy yo, ni micasa es ya mi casa. Compadre, quieromorir decentemente en mi cama. Deacero, si puede ser, con las sábanas deholanda.¿No ves la herida que tengo desde elpecho a la garganta? Trescientas rosasmorenas lleva tu pechera blanca.Tu sangre rezuma y huele alrededor detu faja. Pero yo ya no soy yo, ni mi casaes ya mi casa. Dejadme subir al menoshasta las altas barandas, ¡dejadme subir!,dejadme hasta las verdes barandas.Barandales de la luna por donde retumbael agua.Ya suben los dos compadres hacia lasaltas barandas. Dejando un rastro desangre. Dejando un rastro de lágrimas.Temblaban en los tejados farolillos dehojalata. Mil panderos de cristal, heríanla madrugada.Verde que te quiero verde, verde viento,verdes ramas. Los dos compadressubieron. El largo viento, dejaba en laboca un raro gusto de hiel, de menta y dealbahaca. ¡Compadre! ¿Dónde está, dime?¿Dónde está tu niña amarga? ¡Cuántasveces te esperó! ¡Cuántas veces teesperara cara fresca, negro pelo, en estaverde baranda! Sobre el rostro del aljibese mecía la gitana. Verde cama, peloverde, con ojos de fría plata. Uncarámbano de luna la sostiene sobre elagua. La noche se puso íntima como unapequeña plaza. Guardias civilesborrachos en la puerta golpeaban. Verdeque te quiero verde. Verde viento. Verdesramas. El barco sobre la mar. Y el caballoen la montana.Siguiente 
  9. 9. La monja gitanaSilencio de cal y mirto.Malvas en las hierbas finas.La monja borda alhelíessobre una tela pajiza.Vuelan en la araña gris,siete pájaros del prisma.La iglesia gruñe a lo lejoscomo un oso panza arriba.¡Qué bien borda ! ¡Con quégracia!Sobre la tela pajiza,ella quisiera bordarflores de su fantasía.¡Qué girasol! ¡Qué magnoliade lentejuelas y cintas!¡Qué azafranes y qué lunas,en el mantel de la misa!Cinco toronjas se endulzanen la cercana cocina.Las cinco llagas de Cristocortadas en Almería.Por los ojos de la monjagalopan dos caballistas.Un rumor último y sordole despega la camisa,y al mirar nubes y montesen las yertas lejanías,se quiebra su corazónde azúcar y yerbaluisa.¡Oh!, qué llanura empinadacon veinte soles arriba.¡Qué ríos puestos de pievislumbra su fantasía!Pero sigue con sus flores,mientras que de pie, en labrisa,la luz juega el ajedrezalto de la celosía..Siguiente 
  10. 10. San MiguelSe ven desde las barandas,por el monte, monte, monte,mulos y sombras de muloscargados de girasoles.Sus ojos en las umbríasse empañan de inmensa noche.En los recodos del airecruje la aurora salobre.Un cielo de mulos blancoscierra sus ojos de azoguedando a la quieta penumbraun final de corazones.Y el agua se pone fríapara que nadie la toque.Agua loca y descubiertapor el monte, monte, monte.San Miguel lleno de encajesen la alcoba de su torre,enseña sus bellos muslosceñidos por los faroles.Arcángel domesticadoen el gesto de las doce,finge una cólera dulcede plumas y ruiseñores.San Miguel canta en los vidrios;efebo de tres mil noches, fragantede agua colonia y lejano de lasflores. El mar baila por la playa,un poema de balcones. Las villas dela luna pierden juncos, gananvoces. Vienen manolas comiendosemillas de girasoles, los culosgrandes y ocultos como planetas decobre.Vienen altos caballeros y damas detriste porte, morenas por lanostalgia de un ayer de ruiseñores.Y el obispo de Manila, ciego deazafrán y pobre, dice misa con dosfilos para mujeres y hombresSan Miguel se estaba quietoen la alcoba de su torre,con las enaguas cuajadasde espejitos y entredoses.San Miguel, rey de los globosy de los números nones,en el primor berberiscode gritos y miradores.Siguiente 
  11. 11. Muerto de amor¿Qué es aquello que relucepor los altos corredores?Cierra la puerta, hijo mío,acaban de dar las once.En mis ojos, sin querer,relumbran cuatro faroles.Será que la gente aquellaestará fregando el cobre.*Ajo de agónica platala luna menguante, ponecabelleras amarillasa las amarillas torres.La noche llama temblandoal cristal de los balcones,perseguida por los milperros que no la conocen,y un olor de vino y ámbarviene de los corredores.*Brisas de caña mojaday rumor de viejas voces,resonaban por el arcoroto de la media noche.Bueyes y rosas dormían.Sólo por los corredores las cuatroluces clamaban con el furor de SanJorge.Tristes mujeres del valle bajaban susangre de hombre, tranquila de florcortada y amarga de muslo joven.Viejas mujeres del río lloraban alpie del monte, un minutointransitable de cabelleras ynombres. Fachadas de cal, poníancuadrada y blanca la noche.Serafines y gitanos tocabanacordeones. Madre, cuando yo memuera, que se enteren los señores.Pon telegramas azules que vayandel Sur al Norte.Siete gritos, siete sangres, sieteadormideras dobles, quebraronopacas lunas en los oscuros salones.Lleno de manos cortadas ycoronitas de flores, el mar de losjuramentos resonaba, no sé donde.Y el cielo daba portazos al bruscorumor del bosque, mientrasclamaban las luces en los altoscorredores.Siguiente 
  12. 12. El Camborio de caminoa SevillaAntonio Torres Heredia,hijo y nieto de Camborios,con una vara de mimbreva a Sevilla a ver los toros.Moreno de verde lunaanda despacio y garboso.Sus empavonados buclesle brillan entre los ojos.A la mitad del caminocortó limones redondos,y los fue tirando al aguahasta que la puso de oro.Y a la mitad del camino,bajo las ramas de un olmo,guardia civil camineralo llevó codo con codo.El día se va despacio,la tarde colgada a un hombro,dando una larga torerasobre el mar y los arroyos.Las aceitunas aguardanla noche de Capricornio,y una corta brisa, ecuestre,salta los montes de plomo.Antonio Torres Heredia,hijo y nieto de Camborios,viene sin vara de mimbreentre los cinco tricornios.Antonio, ¿quién eres tú?Si te llamaras Camborio,hubieras hecho una fuentede sangre con cinco chorros.Ni tú eres hijo de nadie,ni legítimo Camborio.¡Se acabaron los gitanosque iban por el monte solos!Están los viejos cuchillostiritando bajo el polvo.A las nueve de la nochelo llevan al calabozo,mientras los guardias civilesbeben limonada todos.Y a las nueve de la nochele cierran el calabozo,mientras el cielo relucecomo la grupa de un potro.Siguiente 
  13. 13. El CamborioVoces de muerte sonaroncerca del Guadalquivir.Voces antiguas que cercanvoz de clavel varonil.Les clavó sobre las botasmordiscos de jabalí.En la lucha daba saltosjabonados de delfín.Bañó con sangre enemigasu corbata carmesí,pero eran cuatro puñalesy tuvo que sucumbir.Cuando las estrellas clavanrejones al agua gris,cuando los erales sueñanverónicas de alhelí,voces de muerte sonaroncerca del Guadalquivir.Antonio Torres Heredia,Camborio de dura crin,moreno de verde luna,voz de clavel varonil:¿Quién te ha quitado la vidacerca del Guadalquivir?Mis cuatro primos Herediashijos de Benamejí.Lo que en otros no envidiaban, yalo envidiaban en mí.Zapatos color corinto, medallonesde marfil, y este cutis amasadocon aceituna y jazmín.¡Ay Antoñito el Camborio,digno de una Emperatriz!Acuérdate de la Virgen porque tevas a morir.¡Ay Federico García,llama a la Guardia Civil! Ya mitalle se ha quebrado como caña demaíz. Tres golpes de sangre tuvoy se murió de perfil.Viva moneda que nuncase volverá a repetir.Un ángel marchoso ponesu cabeza en un cojín.Otros de rubor cansado,encendieron un candil.Y cuando los cuatro primosllegan a Benamejí,voces de muerte cesaroncerca del Guadalquivir.Siguiente 
  14. 14. El Piyayo¿Tu conoces al ”Piyayo”un viejecillo renegro, reseco y chicuelo;la mirada de gallo pendenciero y hocicode raposo tiñoso... que pide limosna por"tangos“ y maldice cantando"fandangos“ gangosos?¡A chufla lo toma la gente y a mi me dapena y me causa un respeto imponente!Ata a su cuerpo una guitarra, Quechilla como una corneja Y zumba comouna chicharra Y tiene arrumacos devieja Pelleja. Yo le he visto cantando,Babeando De rabia y de vino, BailandoCon saltos felinos Tocando a zarpazos,.Los acordes de un viejo"tangazo“ Y, asus contorsiones de ardilla, Hace soncon la sucia calderilla.¡ a chufla lo toma la gente y a mi me dapena y me causa un respeto imponente!Es su extraño arte su cepo y su cruz,su vida y su luz, su tabaco y suaguardientillo... y su pan y el de susnietecillos: "churumbeles" con greñas dealambre y panzas de sapos.Que aullan de hambre Tiritando bajo losharapos; Sin madre que lave su roña;Sin padre que "afane“ Porque pena unamuerte en santoñaSin mas sombra que la del abuelo... ¡pocasombra, porque es tan chicuelo; en elaltozano tiene un cuchitril ¡a las vigasalcanza la mano; y por lumbre y por luz,un candil. Vacia sus alforjas Que son susbolsillos, Bostezando los siete chiquillos, Seagrupan riendo. Y entre carantoñas lesva repartiendo Pan y pescao frito, Con laparsimonia de un antiguo rito:¡chavales!¡pan de flor de harina! Mascarlo despasio.Mejo pan no se come en palasio. Y estepescaito, ¡no es na? sacao uno a uno delfondo del má! ¡gloria pura él! Las espinasse comen tamié, Que to es alimento...Asi....despasito. ¡no llores, Manuela!Tu no pués, porque no tiés muelas. ¡es tanchiquitita mi niña bonita!.. así, despasito.Muy remascaito, Migaja a migaja, quedure, Le van dando fin A los cinco realesque costo el festín. Luego entre guiñaposdurmiendo, Por matar el frío, muyapiñaditos. La Virgen María contemplaal “Piyayo” Riendo Y hay un Angel rubioque besa la frente De cada gitanochiquito. A chufla lo toma la gente!...¡y a mi me da penay me causa un respetoimponente!Siguiente 
  15. 15. La casada infielY que yo me la lleve al ríocreyendo que era mozuela,pero tenía marido.Fue la noche de Santiagoy casi por compromiso.Se apagaron los farolesy se encendieron los grillos.En las últimas esquinastoqué sus pechos dormidos,y se me abrieron de prontocomo ramos de jacintos.El almidón de su enagua mesonaba en el oído,como una pieza de sedarasgada por diez cuchillosSin luz de plata en sus copaslos árboles han crecido,y un horizonte de perrosladra muy lejos del río.Pasadas las zarzamoras,los juncos y los espinos,bajo su mata de pelohice un hoyo sobre el limo.Yo me quité la corbata. Ella sequitó el vestido. Yo el cinturón conrevólver Ella sus cuatro corpiños.Ni nardos ni caracolas tienen elcutis tan fino, ni los cristales conluna relumbran con ese brillo. Susmuslos se me escapaban como pecessorprendidos, la mitad llenos delumbre, la mitad llenos de frío.Aquella noche corrí el mejor de loscaminos, montado en potra denácar sin bridas y sin estribos. Noquiero decir, por hombre, las cosasque ella me dijo. La luz delentendimiento me hace ser muycomedido. Sucia de besos y arena,yo me la lleve del río. Con el aire sebatían las espadas de los lirios. Meporté como quien soy. Como ungitano legítimo. La regalé uncosturero grande de raso pajizo, yno quise enamorarme porqueteniendo marido me dijo que eramozuela cuando la llevaba al río. Volver a la biblioteca
  16. 16. Rosalía de CastroSantiago de Compostela (Galicia)1837-1885Nació en Santiago de Compostela. Fue bautizada con losnombres de María Rosalía Rita. hija de padresdesconocidos. Muy poco se sabe de su educación. Se sabeque en la escuela mostró talento de versificadora.También le gustaba el dibujo, la música y la declamación.Rosalía de Castro contrajo matrimonio con ManuelMartínez Murguía, erudito cronista de Galicia. Al añosiguiente Rosalía da luz a su primera hija, Alejandra, a laque han de seguir seis hijos más. Su domicilio cambióvarias veces, entre Madrid y Simancas. Rosalía nuncadisfrutó de buena salud. Luchó siempre contraenfermedades, y a menudo con la penuria, vivió dedicadaa su hogar, a sus hijos y a su marido, nunca aspiró a lafama. Su marido fue quien la convenció para quepublicara sus obras. Murió de cáncer a los cuarenta y ochoaños en su casa de Padrón, la cual hoy es un museo.Todos sus hijos murieron antes que ella, sin poder dejarherederos.Compuso sus primeros versos a la edad de 12 años. A los17 años ya era conocida en el "Liceo de San Agustín". porsu primer libro; La Flor. y Follas Novas: es el título de suúltimo libro que contiene su manera de ver la vida, en elmuestra su esencia vital. Rosalía muestra una visiónsombría de la existencia humana. En los Cantares, Rosalíaasume la voz del pueblo gallego. Su obra maestra encastellano es En las Orillas del Sar, versos de tono íntimo,de extraña penetración, cargados de nocturna belleza.Merece ser considerada, al lado de Gustavo AdolfoBécquer, como la precursora de la Modernidad einiciadora de una nueva métrica castellana.Siguiente 
  17. 17. 1A través del follaje perenneque oír deja rumoresextraños,y entre un mar deondulante verdura,amorosa mansión de lospájaros,desde mis ventanas veoel templo que quise tanto.El templo que tanto quise...,pues no sé decir ya si lequiero,que en el rudo vaivén quesin treguase agitan mis pensamientos,dudo si el rencor adustovive unido al amor en mipecho.2¡Otra vez!, tras la lucha que rindey la incertidumbre amargadel viajero que errante no sabedónde dormirá mañana,en sus lares primitivoshalla un breve descanso mi alma.Algo tiene este blando reposode sombrío y de halagüeño,cual lo tiene, en la noche callada,de un ser amado el recuerdo,que de negras traiciones y dichasinmensas, nos habla a untiempo.Ya no lloro..., y no obstante,agobiado y afligido mi espíritu,apenas de su cárcel estrecha ysombría osa dejar las tinieblaspara bañarse en las ondasde luz que el espacio llenan.Cual si en suelo extranjero mehallase, tímida y hosca, contemplodesde lejos los bosques y alturasy los floridos senderos donde encada rincón me aguardabala esperanza sonriendo.Siguiente 
  18. 18. 3Oigo el toque sonoro que entonces a milecho a llamarme venía con sus ecos queel alba anunciaban, mientras, cualdulce caricia, un rayo de sol doradoalumbraba mi estancia tranquila.Puro el aire, la luz sonrosada, ¡quédespertar tan dichoso! Yo veía entrenubes de incienso, visiones con alas deoro que llevaban la venda celestede la fe sobre sus ojos... Ese sol es elmismo, mas ellas no acuden a miconjuro; y a través del espacio y lasnubes, y del agua en los limbos confusos,y del aire en la azul transparencia,¡ay!, ya en vano las llamo y las busco.Blanca y desierta la vía entre losfrondosos setos y los bosques y arroyosque bordan sus orillas, con gratomisterio atraerme parece y brindarmea que siga su línea sin término.Bajemos, pues, que el caminoantiguo nos saldrá al paso,aunque triste, escabroso y desierto,y cual nosotros cambiado,lleno aún de las blancas fantasmasque en otro tiempo adoramos4Tras de inútil fatiga, que mis fuerzas agota,caigo en la senda amiga, donde una fuentebrota siempre serena y pura,y con mirada incierta, busco por la llanurano sé qué sombra vana o que esperanzamuerta, no sé qué flor tardía de virginalfrescura que no crece en la vía arenosa ydesierta. De la oscura Trabanca tras laespesa arboleda, gallardamente arranca alpie de la vereda La Torre y sus contornoscubiertos de follaje, prestando a la miradadescanso en su ramaje cuando de la anchavega por vivo sol bañada que las pupilasciega, atraviesa el espacio, gozosa ydeslumbrada. Como un eco perdido, como unamigo acento que sueña cariñoso, el familiarchirrido del carro perezoso corre en alas delviento y llega hasta mi oído cual en aquellosdías hermosos y brillantes en que las ansiasmías eran quejas amantes, eran doradossueños y santas alegrías. Ruge la Presalejos..., y, de las aves nido, Fondón cercadescansa; la cándida abubilla bebe en elagua mansa donde un tiempo he creído de laesperanza hermosa beber el néctar sano, yhoy bebiera anhelosa las aguas del olvido,que es de la muerte hermano; donde de losvencejos que vuelan en la altura, la sombrase refleja.Siguiente 
  19. 19. 5¡Cuán hermosa es tu vega, oh Padrón,oh Iria Flavia! Mas el calor, la vidajuvenil y la savia que extraje de tuseno, como el sediento niño el dulcejugo extrae del pecho blanco y lleno,de mi existencia oscura en eltorrente amargo pasaron, cualbarrida por la inconstancia ciega,una visión de armiño, una ilusiónquerida, un suspiro de amor. De tussuaves rumores la acordeconsonancia, ya para el alma yertatornóse bronca y dura a impulsos deldolor; secáronse tus flores de virginalfragancia; perdió su azul tu cielo, elcampo su frescura, el alba su candor.La nieve de los años, de la tristeza elhielo constante, al alma niegan todailusión amada, todo dulce consuelo.Sólo los desengaños preñados detemores, y de la duda el frío, avivanlos dolores que siente el pecho mío, yahondando mi herida, me desti rrandel cielo, donde las fuentes brotaneternas de la vida.6¡Oh tierra, antes y ahora, siemprefecunda y bella!Viendo cuán triste brilla nuestrafatal estrella,del Sar cabe la orillaal acabarme, siento la sed devoradoray jamás apagada que ahoga elsentimiento,y el hambre de justicia, que abate yque anonadacuando nuestros clamores losarrebata el vientode tempestad airada.Ya en vano el tibio rayo de lanaciente aurora tras del Mirandaaltivo, valles y cumbres dora con suresplandor vivo; en vano llega mayode sol y aromas lleno, con su frente deniño de rosas coronada, y con su luzserena: en mi pecho ve juntos el odio yel cariño, mezcla de gloria y pena,mi sien por la corona del mártiragobiada y para siempre frío yagotado mi seno.Siguiente 
  20. 20. 7¡Cuán hermosa es tu vega, oh Padrón,oh Iria Flavia! Mas el calor, la vidajuvenil y la savia que extraje de tuseno, como el sediento niño el dulcejugo extrae del pecho blanco y lleno,de mi existencia oscura en eltorrente amargo pasaron, cualbarrida por la inconstancia ciega,una visión de armiño, una ilusiónquerida, un suspiro de amor. De tussuaves rumores la acordeconsonancia, ya para el alma yertatornóse bronca y dura a impulsos deldolor; secáronse tus flores de virginalfragancia; perdió su azul tu cielo, elcampo su frescura, el alba su candor.La nieve de los años, de la tristeza elhielo constante, al alma niegan todailusión amada, todo dulce consuelo.Sólo los desengaños preñados detemores, y de la duda el frío, avivanlos dolores que siente el pecho mío, yahondando mi herida, me desti rrandel cielo, donde las fuentes brotaneternas de la vida.8¡Ya que de la esperanza, para lavida mía,triste y descolorido ha llegado elocaso,a mi morada oscura,desmantelada y fría,tornemos paso a paso,porque con su alegría no aumentemi amargurala blanca luz del día.Contenta el negro nido busca elave agorera;bien reposa la fiera en el antroescondido,en su sepulcro el muerto, el tristeen el olvidoy mi alma en su desierto. Volver a la biblioteca
  21. 21. Jorge Luis BorgesBuenos Aires 1899-1986Siguiente Nació en Buenos Aires el 24 deagosto de 1899. Fue bilingüe desdesu infancia ya que su abuelamaterna le hablaba en Inglés."Georgie", como le decían en casa,tenía apenas seis años cuando dijoa su padre que quería ser escritor.En 1910 aparece su primerapublicación en el diario El País, deBuenos Aires, donde tradujo Elpríncipe feliz, de Oscar Wilde. En1914, el padre de Borges se jubilódebido a su ceguera casi total, porlo que la familia pasó unatemporada en Europa.Sorprendidos por la guerra, seinstalaron en Ginebra donde eljoven Borges escribió algunospoemas en francés y cursó lapreparatoria (1914-1918). Vivió enEspaña de 1919 a 1921 y dos añosdespués la familia regresó aBuenos Aires. En 1923 publicó elpoemario Fervor de Buenos Aires.
  22. 22. AlhambraGrata la voz del aguaa quien abrumaron negras arenas,grato a la mano cóncavael mármol circular de la columna,gratos los finos laberintos del aguaentre los limoneros,grata la música del zéjel,grato el amor y grata la plegariadirigida a un Dios que está solo,grato el jazmín.Vano el alfanjeante las largas lanzas de losmuchos,vano ser el mejor.Grato sentir o presentir, reydoliente,que tus dulzuras son adioses,que te será negada la llave,que la cruz del infiel borrará laluna,que la tarde que miras es laúltima.AlguienUn hombre trabajado por el tiempo,un hombre que ni siquiera espera lamuerte (las pruebas de la muerte sonestadísticas y nadie hay que no corra elalbur de ser el primer inmortal), unhombre que ha aprendido a agradecerlas modestas limosnas de los días: elsueño, la rutina, el sabor del agua, unano sospechada etimología, un versolatino o sajón, la memoria de una mujerque lo ha abandonado hace ya tantosaños que hoy puede recordarla sinamargura, un hombre que no ignora queel presente ya es el porvenir y el olvido,un hombre que ha sido desleal y con elque fueron desleales, puede sentir depronto, al cruzar la calle, unamisteriosa felicidad que no viene dellado de la esperanza sino de unaantigua inocencia, de su propia raíz o deun dios disperso. Sabe que no debemirarla de cerca, porque hay razonesmás terribles que tigres que ledemostrarán su obligación de ser undesdichado, pero humildemente recibeesa felicidad, esa ráfaga. Quizá en lamuerte para siempre seremos, cuando elpolvo sea polvo, esa indescifrable raíz, dela cual para siempre crecerá, ecuánimeo atroz, nuestro solitario cielo nfierno.o...Siguiente 
  23. 23. Antelación del amorNi la intimidad de tu frente clara como unafiestani la privanza de tu cuerpo, aún misterioso ytácito y de niña,ni la sucesión de tu vida situándose enpalabras o acallamientoserán favor tan persuasivo de ideascomo el mirar tu sueño implicadoen la vigilia de mis ávidos brazos.Virgen milagrosamente otra vez por la virtudabsolutoria del sueño,quieta y resplandeciente como una dicha en laselección del recuerdo,me darás esa orilla de tu vida que tú misma notienes,Arrojado a la quietuddivisaré esa playa última de tu sery te veré por vez primera quizás como Dios hade verte,desbaratada la ficción del Tiemposin el amor, sin mí.Arte poéticoMirar el río hecho de tiempo y aguay recordar que el tiempo es otro río,saber que nos perdemos como el ríoy que los rostros pasan como el agua.Sentir que la vigilia es otro sueñoque sueña no soñar y que la muerteque teme nuestra carne es esa muertede cada noche, que se llama sueño.Ver en el día o en el año un símbolode los días del hombre y de sus años,convertir el ultraje de los añosen una música, un rumor y un símbolo,ver en la muerte el sueño, en el ocasoun triste oro, tal es la poesíaque es inmortal y pobre. La poesíavuelve como la aurora y el ocaso.A veces en las tardes una caranos mira desde el fondo de un espejo;el arte debe ser como ese espejoque nos revela nuestra propia cara.Cuentan que Ulises, harto de prodigios,lloró de amor al divisar su Itacaverde y humilde. El arte es esa Itacade verde eternidad, no de prodigios.También es como el río interminableque pasa y queda y es cristal de un mismoHeráclito inconstante, que es el mismoy es otro, como el río interminable. Volver a la biblioteca
  24. 24. Antonio MachadoSevilla 1875-1939(Sevilla, 1875 - Collioure, 1939) Poeta español. Aunqueinfluido por el modernismo y el simbolismo, su obra esexpresión lírica del ideario de la Generación del 98. Hijodel folclorista Antonio Machado y Álvarez y hermanomenor del también poeta Manuel Machado, pasó suinfancia en Sevilla y en 1883 se instaló con su familia enMadrid.Se formó en la Institución Libre de Enseñanza y en otrosinstitutos madrileños. En 1899, durante un primer viaje aParís, trabajó en la editorial Garnier, y posteriormenteregresó a la capital francesa, donde entabló amistad conR. Darío. De vuelta a España frecuentó los ambientesliterarios, donde conoció a J. R. Jiménez, R. del Valle-Inclán y M. de Unamuno.En 1907 obtuvo la cátedra de francés en el instituto deSoria, cuidad en la que dos años después contrajomatrimonio con Leonor Izquierdo. En 1910 le fueconcedida una pensión para estudiar filología en Parísdurante un año, estancia que aprovechó para asistir a loscursos de filosofía de H. Bergson y Bédier en el Collegede France. Tras la muerte de su esposa, en 1912, pasó alinstituto de Baeza.Doctorado en filosofía y letras (1918), desempeñó sucátedra en Segovia y en 1928 fue elegido miembro de laReal Academia Española. Al comenzar la Guerra Civilse encontraba en Madrid, desde donde se trasladó con sumadre y otros familiares al pueblo valenciano deRocafort y luego a Barcelona. En enero de 1939emprendió camino al exilio, pero la muerte lo sorprendióen el pueblecito francés de Colliure.Siguiente 
  25. 25. A un viejo ydistinguido señorTe he visto, por el parquecenicientoque los poetas amanpara llorar, como una noblesombravagar, envuelto en tu levita larga.El talante cortés, ha tantos añoscompuesto de una fiesta en laantesala,?¡qué bien tus pobres huesosceremoniosos guardan!?Yo te he visto, aspirando distraído,con el aliento que la tierra exhala?hoy, tibia tarde en que lasmustias hojashúmedo viento arranca?,del eucalipto verdeel frescor de las hojas perfumadas.Y te he visto llevar la seca manoa la perla que brilla en tu corbata.A un olmo secoAl olmo viejo, hendido por el rayoy en su mitad podrido,con las lluvias de abril y el sol de mayoalgunas hojas verdes le han salido.¡El olmo centenario en la colinaque lame el Duero! Un musgo amarillentole mancha la corteza blanquecinaal tronco carcomido y polvoriento.No será, cual los álamos cantoresque guardan el camino y la ribera,habitado de pardos ruiseñores.Ejército de hormigas en hilerava trepando por él, y en sus entrañasurden sus telas grises las arañas.Antes que te derribe, olmo del Duero,con su hacha el leñador, y el carpinterote convierta en melena de campana,lanza de carro o yugo de carreta;antes que rojo en el hogar, mañana,ardas en alguna mísera caseta,al borde de un camino;antes que te descuaje un torbellinoy tronche el soplo de las sierras blancas;antes que el río hasta la mar te empujepor valles y barrancas,olmo, quiero anotar en mi carterala gracia de tu rama verdecida.Mi corazón esperatambién, hacia la luz y hacia la vida,otro milagro de la primavera.Siguiente 
  26. 26. A Miguel de UnamunoEste donquijotescodon Miguel de Unamuno, fuerte vasco,lleva el arnés grotescoy el irrisorio cascodel buen manchego. Don Miguel camina,jinete de quimérica montura,metiendo espuela de oro a su locura,sin miedo de la lengua que malsina.A un pueblo de arrieros,lechuzos y tahúres y logrerosdicta lecciones de Caballería.Y el alma desalmada de su raza,que bajo el golpe de su férrea mazaaún durme, puede que despierte un día.Quiere enseñar el ceño de la duda,antes de que cabalgue, el caballero;cual nuevo Hamlet, a mirar desnudacerca del corazón la hoja de acero.Tiene el aliento de una estirpe fuerteque soñó más allá de sus hogares,y que el oro buscó tras de los mares.Él señala la gloria tras la muerte.Quiere ser fundador, y dice: Creo;Dios y adelante el ánima española...Y es tan bueno y mejor que fue Loyola:sabe a Jesús y escupe al fariseo.A un naranjo ylimoneroNaranjo en maceta, ¡qué triste es tu suerte!Medrosas tiritan tus hojas menguadas.Naranjo en la corte, ¡qué pena da verte contus naranjitas secas y arrugadas!.Pobre limonero de fruto amarillo cualpomo pulido de pálida cera, ¡qué penamirarte, mísero arbolillo criado enmezquino tonel de madera! De los clarosbosques de la Andalucía, ¿quién os trajo aesta castellana tierra que barren los vientosde la adusta sierra, hijos de los campos dela tierra mía? ¡Gloria de los huertos, árbollimonero, que enciendes los frutos depálido oro, y alumbras del negro cipresalausterolas quietas plegarias erguidas en coro; yfresco naranjo del patio querido, del camporisueño y el huerto soñado, siempre en mirecuerdo maduro o floridode frondas y aromas y frutos cargado!Siguiente 
  27. 27. A orillas del DueroMediaba el mes de julio. Era un hermoso día. Yo, solo,por las quiebras del pedregal subía, buscando los recodosde sombra, lentamente. A trechos me paraba para enjugarmi frente y dar algún respiro al pecho jadeante; o bien,ahincando el paso, el cuerpo hacia adelante y hacia lamano diestra vencido y apoyado en un bastón, a guisa depastoril cayado,trepaba por los cerros que habitan las rapaces aves dealtura, hollando las hierbas montaraces de fuerte olor ?romero, tomillo, salvia, espliego?. Sobre los agrioscampos caía un sol de fuego. Un buitre de anchas alas conmajestuoso vuelo cruzaba solitario el puro azul del cielo.Yo divisaba, lejos, un monte alto y agudo, y una redondaloma cual recamado escudo, y cárdenos alcores sobre laparda tierra?harapos esparcidos de un viejo arnés de guerra?,las serrezuelas calvas por donde tuerce el Duero paraformar la corva ballesta de un arquero en torno a Soria. ?Soria es una barbacana, hacia Aragón, que tiene la torrecastellana?. Veía el horizonte cerrado por colinas oscuras,coronadas de robles y de encinas; desnudos peñascales,algún humilde prado donde el merino pace y el toro,arrodillado sobre la hierba, rumia; las márgenes de ríolucir sus verdes álamos al claro sol de estío, y,silenciosamente, lejanos pasajeros, ¡tan diminutos! ?carros, jinetes y arrieros?, cruzar el largo puente, y bajolas arcadas de piedra ensombrecerse las aguas plateadasdel Duero. El Duero cruza el corazón de roble de Iberia yde Castilla.¡Oh, tierra triste y noble, la de los altos llanos y yermos yroquedas, de campos sin arados, regatos ni arboledas;decrépitas ciudades, caminos sin mesones, y atónitospalurdos sin danzas ni canciones que aún van,abandonando el mortecino hogar, como tus largos ríos,Castilla, hacia la mar! Castilla miserable, ayerdominadora, envuelta en sus andrajos desprecia cuantoignora. ¿Espera, duerme o sueña? ¿La sangre derramadarecuerda, cuando tuvo la fiebre de la espada? Todo semueve, fluye, discurre, corre o gira; cambian la mar y elmonte y el ojo que los mira. ¿Pasó? Sobre sus camposaún el fantasma yerta de un pueblo que ponía a Diossobre la guerra. La madre en otro tiempo fecunda encapitanes, madrastra es hoy apenas de humildesganapanes. Castilla no es aquella tan generosa un día,cuando Mío Cid Rodrigo el de Vivar volvía, ufano de sunueva fortuna, y su opulencia, a regalar a Alfonso loshuertos de Valencia; o que, tras la aventura que acreditósus bríos, pedía la conquista de los inmensos ríosindianos a la corte, la madre de soldados, guerreros yadalides que han de tornar, cargados de plata y oro, aEspaña, en regios galeones, para la presa cuervos, para lalid leones.Filósofos nutridos de sopa de convento contemplanimpasibles el amplio firmamento; y si les llega ensueños, como un rumor distante, clamor de mercaderesde muelles de Levante, no acudirán siquiera a preguntar¿qué pasa? Y ya la guerra ha abierto las puertas de sucasa. Castilla miserable, ayer dominadora,envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora. Volver a la biblioteca
  28. 28. Mario BenedettiTacuarembó (Uruguay) 1920-2009Mario Benedetti nació el 14 de septiembrede 1920 en Paso de Toros, en Tacuarembó,Uruguay, fruto del matrimonio entreBrenno Benedetti y Matilde Farugia. Laeconomía familiar se vio seriamenteafectada por un engaño que sufrió elpadre de Mario y así con tan sólo 4 años,la familia se trasladó a Montevideo (no envano en Montevideo vive más de la mitadde la población de Uruguay, el mayorporcentaje de población que vive en unacapital de toda Sudamérica). Este engañocondujo a tiempos difíciles para la familiaBenedetti que tuvo que vender multitud deobjetos de valor para seguir adelante y queobligó a Brenno a la clandestinidadeconómica para evitar a los acreedores yen busca del soñado empleo público, unauténtico sueño en el Uruguay de la épocaen el que el sueldo de un funcionario erainembargable y echarlo era casi unacuestión de Estado. Mario estudió en uncolegio alemán, en parte por laadmiración que el padre tenía por ese país.De esta experiencia, además de aprenderel idioma, aprendió el gusto por el trabajobien hecho y por la puntualidad. Pero en1933 el padre le obligó a salir del colegio,ya que en éste obligaban a utilizar elsaludo nazi, otro año en un Liceo ytermina su educación.Siguiente 
  29. 29. Desde los afectosCómo hacerte saber que siempre hay tiempo?Que uno solo tiene que buscarlo y dárselo.Que nadie establece normas salvo la vida.Que la vida sin ciertas normas pierde forma.Que la forma no se pierde con abrirnos.Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.Que no está prohibido amar.Que también se puede odiar.Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo lavida!...Que el odio y el amor son afectos.Que la agresión porque sí, hiere mucho.Que las heridas se cierran.Que las puertas no deben cerrarse.Que la mayor puerta es el afecto.Que los afectos nos definen.Que definirse no es remar contra la corriente.Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más sedibuja.Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.Que negar palabras implica abrir distancias.Que encontrarse es muy hermoso.Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.Que la vida parte del sexo.Que el porqué de los niños tiene un por qué.Que querer saber de alguien no sólo es curiosidad.Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana.Que nunca está de más agradecer.Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.Que nadie quiere estar solo.Que para no estar solo hay que dar.Que para dar debimos recibir antes.Que para que nos dentambién hay que saber cómo pedir.Que saber pedir no es regalarse.Que regalarse es, en definiva, no quererse.Que para que nos quieran debemos mostrar quiénessomos.Que para que alguien sea hay que ayudarlo.Que ayudar es poder alentar y apoyar.Que adular no es ayudar.Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.Que las cosas cara a cara son honestas.Que nadie es honesto porque no roba.Que el que roba no es ladrón por placer.Que cuando no hay placer en hacer las cosas,no se está viviendo.Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe lamuerte.Que se puede estar muerto en vida.Que se siente con el cuerpo y la mente.Que con los oídos se escucha.Que cuesta ser sensible y no herirse.Que herirse no es desangrarse.Que para no ser heridos levantamos muros.Que quien siembra muros no recoge nada.Que casi todos somos albañiles de muros.Que sería mucho mejor construir puentes.Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.Siguiente 
  30. 30. Corazón corazaPorque te tengo y noporque te piensoporque la noche está de ojos abiertosporque la noche pasa y digo amorporque has venido a recoger tu imageny eres mejor que todas tus imágenesporque eres linda desde el pie hasta elalmaporque eres buena desde el alma a míporque te escondes dulce en el orgullopequeña y dulcecorazón corazaporque eres míaporque no eres míaporque te miro y mueroy peor que muerosi no te miro amorsi no te miroporque tú siempre existes dondequierapero existes mejor donde te quieroporque tu boca es sangrey tienes fríotengo que amarte amortengo que amarteaunque esta herida duela como dosaunque te busque y no te encuentrey aunquela noche pase y yo te tengay no..Estados de ánimoA veces me sientocomo un águila en el aireUnas veces me sientocomo pobre colinay otras como montañade cumbres repetidas.Unas veces me sientocomo un acantiladoy en otras como un cieloazul pero lejano.A veces uno esmanantial entre rocasy otras veces un árbolcon las últimas hojas.Pero hoy me siento apenascomo laguna insomnecon un embarcaderoya sin embarcacionesuna laguna verdeinmóvil y pacienteconforme con sus algassus musgos y sus peces,sereno en mi confianzaconfiando en que una tardete acerques y te mires,te mires al mirarme.Siguiente 
  31. 31. Hagamos un tratoCuando sientas tu herida sangrarcuando sientas tu voz sollozarcuenta conmigo.Compañera,usted sabeque puede contar conmigo,no hasta dos ni hasta diezsino contar conmigo.Si algunas vecesadvierte que la miro a los ojos,y una veta de amor reconoce en los míos,no alerte sus fusilesni piense que deliro;a pesar de la veta,o tal vez porque existe,usted puede contar conmigo.Si otras veces me encuentrahuraño sin motivo, no piense que esflojera igual puede contar conmigo.Pero hagamos un trato: yo quisieracontar con usted, es tan lindosaber que usted existe,uno se siente vivo; y cuando digo estoquiero decir contar aunque sea hasta dos,aunque sea hasta cinco.No ya para que acudapresurosa en mi auxilio,sino para saber a ciencia ciertaque usted sabe que puedecontar conmigo.PasatiempoCuando éramos niñoslos viejos tenían como treintaun charco era un océanola muerte lisa y llanano existía.Luego cuando muchachoslos viejos eran gente de cuarentaun estanque un océanola muerte solamenteuna palabra.Ya cuando nos casamoslos ancianos estaban en cincuentaun lago era un océanola muerte era la muertede los otros.Ahora veteranosya le dimos alcance a la verdadel océano es por fin el océanopero la muerte empieza a serla nuestra.Siguiente 
  32. 32. Rostro de vosTengo una soledad tan concurridatan llena de nostalgias y de rostros de vosde adioses hace tiempo y besos bienvenidosde primeras de cambio y de último vagón.Tengo una soledad tan concurridaque puedo organizarla como una procesiónpor colores tamaños y promesas por época por tactoy por sabor. Sin temblor de más me abrazo a tusausencias que asisten y me asisten con mi rostro de vos.Estoy lleno de sombras de noches y deseosde risas y de alguna maldición.Mis huéspedes concurren concurren como sueñoscon sus rencores nuevos su falta de candoryo les pongo una escoba tras la puertaporque quiero estar solo con mi rostro de vos.Pero el rostro de vos mira a otra partecon sus ojos de amor que ya no aman como víveresque buscan su hambremiran y mirany apagan mi jornada.Las paredes se vanqueda la nochelas nostalgias se vanno queda nada.Ya mi rostro de voscierra los ojosy es una soledadtan desolada.Si Dios fuera una mujer¿Y si Dios fuera mujer?pregunta Juan sin inmutarse,vaya, vaya si Dios fuera mujeres posible que agnósticos y ateosno dijéramos no con la cabezay dijéramos sí con las entrañas.Tal vez nos acercáramos a su divina desnudezpara besar sus pies no de bronce,su pubis no de piedra,sus pechos no de mármol, sus labios no de yeso. Si Diosfuera mujer la abrazaríamospara arrancarla de su lontananzay no habría que jurarhasta que la muerte nos separeya que sería inmortal por antonomasiay en vez de transmitirnos SIDA o pániconos contagiaría su inmortalidad.Si Dios fuera mujer no se instalaríalejana en el reino de los cielos,sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno, consus brazos no cerrados,su rosa no de plástico y su amor no de ángeles. Ay Diosmío, Dios míosi hasta siempre y desde siempre fueras una mujer quélindo escándalo sería,qué venturosa, espléndida, imposible, prodigiosablasfemia.Siguiente 
  33. 33. AlguienAlguien limpia la celdade la torturaque no quede la sangreni la amarguraalguien pone en los murosel nombre de ellaya no cabe en la nocheninguna estrellaalguien limpia su rabiacon un consejoy la deja brillantecomo un espejoalguien piensa hasta cuandoalguien caminasuenan lejos las risasuna bocinay un gallo que propone su canto en horamientras sube la angustia la voladora alguien piensa enafuera que allá no hay plazo piensa en niños de vida yen un abrazo alguien quiso ser justo no tuvo suerte esdifícil la lucha contra la muerte alguien limpia la celdade la tortura lava la sangre pero no la amargura.AllendePara matar al hombre de la pazpara golpear su frente limpia de pesadillastuvieron que convertirse en pesadillapara vencer al hombre de la paztuvieron que congregar todos los odiosy además los aviones y los tanques para batir alhombre de la paz tuvieron que bombardearlo hacerlollama porque el hombre de la paz era una fortalezapara matar al hombre de la paz tuvieron que desatar laguerra turbia para vencer al hombre de la paz y acallarsu voz modesta y taladrante tuvieron que empujar elterror hasta el abismo y matar más para seguirmatando para batir al hombre de la paz tuvieron queasesinarlo muchas vecesporque el hombre de la pazera una fortalezapara matar al hombre de la paztuvieron que imaginar que era una tropa una armadauna hueste una brigada tuvieron que creer que era otroejército pero el hombre de la paz era tan sólo unpueblo y tenía en sus manos un fusil y un mandato yeran necesarios más tanques más rencores más bombasmás aviones más oprobios porque el hombre del pazera una fortaleza para matar al hombre de la paz paragolpear su frente limpia de pesadillas tuvieron queconvertirse en pesadilla para vencer al hombre de lapaz tuvieron que afiliarse para siempre a la muertematar y matar más para seguir matando y condenarse ala blindada soledad para matar al hombre que era unpueblo tuvieron que quedarse sin el pueblo.Siguiente 
  34. 34. Amor de tardeEs una lástima que no estés conmigocuando miro el reloj y son las cuatroy acabo la planilla y pienso diez minutosy estiro las piernas como todas las tardesy hago así con los hombros para aflojar la espalday me doblo los dedos y les saco mentiras.Es una lástima que no estés conmigocuando miro el reloj y son las cincoy soy una manija que calcula intereseso dos manos que saltan sobre cuarenta teclaso un oído que escucha como ladra el teléfonoo un tipo que hace números y les saca verdades.Es una lástima que no estés conmigocuando miro el reloj y son las seis.Podrías acercarte de sorpresay decirme "¿Qué tal?" y quedaríamosyo con la mancha roja de tus labiostú con el tizne azul de mi carbónico.Ausencia de DiosDigamos que te alejas definitivamentehacia el pozo de olvido que prefieres,pero la mejor parte de tu espacio,en realidad la única constante de tu espacio,quedará para siempre en mí, doliente,persuadida, frustrada, silenciosa,quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,tu corazón de una promesa únicaen mí que estoy enteramente solosobreviviéndote.Después de ese dolor redondo y eficaz,pacientemente agrio, de invencible ternura,ya no importa que use tu insoportable ausenciani que me atreva a preguntar si cabescomo siempre en una palabra. Lo cierto es que ahora yano estás en mi noche desgarradoramente idéntica a lasotras que repetí buscándote, rodeándote. Hay solamenteun eco irremediable de mi voz como niño, esa que nosabía. Ahora que miedo inútil, qué vergüenza no teneroración para morder, no tener fe para clavar las uñas, notener nada más que la noche, saber que Dios se muere, seresbala, que Dios retrocede con los brazos cerrados, conlos labios cerrados, con la niebla, como un campanarioatrozmente en ruinas que desandara siglos de ceniza. Estarde. Sin embargo yo daría todos los juramentos y laslluvias, las paredes con insultos y mimos, las ventanas deinvierno, el mar a veces, por no tener tu corazón en mí,tu corazón inevitable y doloroso en mí que estoyenteramente solo sobreviviéndote..Siguiente 
  35. 35. SíndromeTodavía tengo casi todos misdientescasi todos mis cabellos y poquísimascanaspuedo hacer y deshacer el amortrepar una escalera de dos en dosy correr cuarenta metros detrás delómnibuso sea que no debería sentirme viejopero el grave problema es que antesno me fijaba en estos detalles.Táctica y estrategiaMi táctica esmirarteaprender como sosquererte como sos.Mi táctica eshablartey escucharteconstruir con palabrasun puente indestructible.Mi táctica esquedarme en tu recuerdono sé cómo ni sécon qué pretextopero quedarme en vos.Mi táctica esser francoy saber que sos francay que no nos vendamossimulacrospara que entre los dosno haya telónni abismos.Mi estrategia esen cambiomás profunda y mássimple.Mi estrategia esque un día cualquiera no sé cómo ni sé conqué pretexto por fin me necesites.Siguiente 
  36. 36. Te quieroTus manos son mi caricia,mis acordes cotidianos;te quiero porque tus manostrabajan por la justicia.Si te quiero es porque sosmi amor, mi cómplice, y todo.Y en la calle codo a codosomos mucho más que dos.Tus ojos son mi conjurocontra la mala jornada;te quiero por tu miradaque mira y siembra futuro.Tu boca que es tuya y mía,Tu boca no se equivoca;te quiero por que tu bocasabe gritar rebeldía.Si te quiero es porque sos mi amor micómplice y todo. Y en la calle codo a codosomos mucho más que dos. Y por tu rostrosincero. Y tu paso vagabundo. Y tu llantopor el mundo. Porque sos pueblo te quiero.Y porque amor no es aurora, ni cándidamoraleja, y porque somos pareja que sabeque no está sola. Te quiero en mi paraíso;es decir, que en mi país la gente vive felizaunque no tenga permiso. Si te quiero espor que sos mi amor, mi cómplice y todo.Y en la calle codo a codo somos muchomás que dos.Una mujer desnudaUna mujer desnuda y en lo oscurotiene una claridad que nos alumbrade modo que si ocurre un desconsuelo unapagón o una noche sin luna esconveniente y hasta imprescindible tenera mano una mujer desnuda. Una mujerdesnuda y en lo oscuro genera unresplandor que da confianza entoncesdominguea el almanaquevibran en surincón las telarañas y los ojos felices yfelinos miran y de mirar nunca se cansan.Una mujer desnuda y en lo oscuro es unavocación para las manos para los labios escasi un destino y para el corazón undespilfarro una mujer desnuda es unenigma y siempre es una fiesta descifrarlo.Una mujer desnuda y en lo oscuro generauna luz propia y nos enciende el cielo rasose convierte en cielo y es una gloria no serinocente una mujer querida o vislumbradadesbarata por una vez la muerte.Siguiente 
  37. 37. Ustedes y nosotrosUstedes cuando aman exigen bienestar una cama decedro y un colchón especial, nosotros cuando amamoses fácil de arreglar con sábanas qué bueno sin sábanasda igual. Ustedes cuando aman calculan interésy cuando se desaman calculan otra vez, nosotroscuando amamos es como renacer y si nos desamamosno la pasamos bien. Ustedes cuando aman son de otramagnitud hay fotos chismes prensa y el amor es unboom, nosotros cuando amamos es un amor comúntan simple y tan sabroso como tener salud. Ustedescuando aman consultan el reloj porque el tiempo quepierden vale medio millón, nosotros cuando amamossin prisa y con fervor gozamos y nos sale barata lafunción. Ustedes cuando amanal analista vanél es quien dictaminasi lo hacen bien o mal,nosotros cuando amamossin tanta cortedadel subconsciente piolase pone a disfrutar.Ustedes cuando amanexigen bienestaruna cama de cedroy un colchón especial,nosotros cuando amamoses fácil de arreglarcon sábanas qué buenosin sábanas da igual.ViceversaTengo miedo de vertenecesidad de verteesperanza de vertedesazones de verte.Tengo ganas de hallartepreocupación de hallartecertidumbre de hallartepobres dudas de hallarte.Tengo urgencia de oírtealegría de oírtebuena suerte de oírtey temores de oírte.o sea,resumiendoestoy jodidoy radiantequizá más lo primeroque lo segundoy tambiénviceversa.Siguiente 
  38. 38. AyerAyer pasó el pasado lentamentecon su vacilación definitivasabiéndote infeliz y a la derivacon tus dudas selladas en la frenteayer pasó el pasado por el puentey se llevó tu libertad cautivacambiando su silencio en carnevivapor tus leves alarmas de inocenteayer pasó el pasado con su historiay su deshilachada incertidumbre/con su huella de espanto y dereprochefue haciendo del dolor unacostumbresembrando de fracasos tu memoriay dejándote a solas con la noche.BienvenidaSe me ocurre que vas a llegar distintano exactamente más lindani más fuerteni más docilni más cautatan solo que vas a llegar distintacomo si esta temporada de no vermete hubiera sorprendido a vos tambiénquizá porque sabescómo te pienso y te enumerodespués de todo la nostalgia existeaunque no lloremos en los andenes fantasmalesni sobre las almohadas de candorni bajo el cielo opacoyo nostalgiotu nostalgiasy cómo me revienta que él nostalgietu rostro es la vanguardiatal vez llega primeroporque lo pinto en las paredescon trazos invisibles y segurosno olvides que tu rostrome mira como pueblosonríe y rabia y cantacomo puebloy eso te da una lumbre inapagable ahora no tengo dudasvas a llegar distinta y con señales con nuevas conhondura con franqueza sé que voy a quererte sinpreguntas sé que vas a quererme sin respuestas. Volver a la biblioteca
  39. 39. Gabriela MistralVicuña (Chile)1889- Nueva York 1957Lucila Godoy, llamada Gabriela Mistral (conocidamejor como Gabriela Mistral), escritora chilena.Hija de un maestro rural, que abandonó el hogar alos tres años del nacimiento de Gabriela, lamuchacha tuvo una niñez difícil en uno de losparajes más desolados de Chile. A los 15 añospublicó sus primeros versos en la prensa local, yempezó a estudiar para maestra. En 1906 seenamoró de un modesto empleado de ferrocarriles,Romelio Ureta, que, por causas desconocidas, sesuicidó al poco tiempo; de la enorme impresiónque le causó aquella pérdida surgieron susprimeros versos importantes. En 1910 obtuvo eltítulo de maestra en Santiago, y cuatro añosdespués se produjo su consagración poética en losjuegos florales de la capital de Chile; los versosganadores- Los sonetos de la muerte- pertenecen asu libro Desolación (1922), que publicaría elinstituto de las Españas de Nueva York. En 1925dejó la enseñanza, y, tras actuar comorepresentante de Chile en el Instituto decooperación intelectual de la S.D.N., fue cónsul enNápoles y en Lisboa. Vuelta a su patria colaboródecisivamente en la campaña electoral del Frentepopular (1938), que llevó a la presidencia de larepública a su amigo de juventud P. AguirreCerda. En 1945 recibió el premio Nobel deliteratura; viajó por todo el mundo, y en 1951recogió en su país el premio nacional.Siguiente 
  40. 40. AdiosEn costa lejanay en mar de Pasión,dijimos adiosessin decir adiós.Y no fue verdadla alucinación.Ni tú la creísteni la creo yo,«y es cierto y no es cierto»como en la canción.Que yendo hacia el Surdiciendo iba yo:«Vamos hacia el marque devora al Sol».Y yendo hacia el Nortedecía tu voz:«Vamos a ver juntosdonde se hace el Sol».Ni por juego digaso exageración que nos separaron tierra y mar, queson ella, sueño y el alucinación. No te digas solo nipida tu voz albergue para uno al albergador. Echarásla sombra que siempre se echó, morderás la duna conpaso de dos... Para que ninguno, ni hombre ni dios,nos llame partidos como luna y sol; para que ni rocani viento errador, ni río con vado ni árbolsombreador, aprendan y digan mentira o error delSur y del Norte, del uno y del dos!AguaHay países que yo recuerdocomo recuerdo mis infancias.Son países de mar o río,de pastales, de vegas y aguas.Aldea mía sobre el Ródano,rendida en río y en cigarras;Antilla en palmas verdi-negrasque a medio mar está y me llama;¡roca lígure de Portofino,mar italiana, mar italiana!Me han traído a país sin río,tierras-Agar, tierras sin agua;Saras blancas y Saras rojas,donde pecaron otras razas,de pecado rojo de atridasque cuentan gredas tajeadas;que no nacieron como un niñocon unas carnazones grasas,cuando las oigo, sin un silbo,cuando las cruzo, sin mirada.Quiero volver a tierras niñas; llévenme a unblando país de aguas.En grandes pastos envejezca y haga al río fábula yfábula. Tenga una fuente por mi madre y en lasiesta salga a buscarla, y en jarras baje de una peñaun agua dulce, aguda y áspera. Me venza y parelos alientos el agua acérrima y helada. ¡Rompa mivaso y al beberla me vuelva niñas las entrañas!Siguiente 
  41. 41. AmorAnda libre en el surco, bate el ala en el viento,late vivo en el sol y se prende al pinar.No te vale olvidarlo como al mal pensamiento:¡le tendrás que escuchar!Habla lengua de bronce y habla lengua de ave,ruegos tímidos, imperativos de mar.No te vale ponerle gesto audaz, ceño grave:¡lo tendrás que hospedar!Gasta trazas de dueño; no le ablandan excusas.Rasga vasos de flor, hiende el hondo glaciar.No te vale decirle que albergarlo rehúsas:¡lo tendrás que hospedar!Tiene argucias sutiles en la réplica fina,argumentos de sabio, pero en voz de mujer.Ciencia humana te salva, menos ciencia divina:¡le tendrás que creer! Te echa venda de lino; tú lavenda toleras. Te ofrece el brazo cálido, no le sabeshuir. Echa a andar, tú le sigues hechizada aunquevieras que eso para en morir!AusenciaSe va de ti mi cuerpo gota a gota.Se va mi cara en un óleo sordo;se van mis manos en azogue suelto;se van mis pies en dos tiempos de polvo.¡Se te va todo, se nos va todo!Se va mi voz, que te hacía campanacerrada a cuanto no somos nosotros.Se van mis gestos que se devanaban,en lanzaderas, debajo tus ojos.Y se te va la mirada que entrega,cuando te mira, el enebro y el olmo.Me voy de ti con tus mismos alientos:como humedad de tu cuerpo evaporo.Me voy de ti con vigilia y con sueño,y en tu recuerdo más fiel ya me borro.Y en tu memoria me vuelvo como esosque no nacieron ni en llanos ni en sotos.Sangre sería y me fuese en las palmasde tu labor, y en tu boca de mosto.Tu entraña fuese, y sería quemadaen marchas tuyas que nunca más oigo,¡y en tu pasión que retumba en la nochecomo demencia de mares solos!¡Se nos va todo, se nos va todo!Siguiente 
  42. 42. BesosHay besos que pronuncian por sí solosla sentencia de amor condenatoria,hay besos que se dan con la miradahay besos que se dan con la memoria.Hay besos silenciosos, besos nobleshay besos enigmáticos, sinceroshay besos que se dan sólo las almashay besos por prohibidos, verdaderos.Hay besos que calcinan y que hieren,hay besos que arrebatan los sentidos,hay besos misteriosos que han dejadomil sueños errantes y perdidos.Hay besos problemáticos que encierranuna clave que nadie ha descifrado,hay besos que engendran la tragediacuantas rosas en broche han deshojado.Hay besos perfumados, besos tibiosque palpitan en íntimos anhelos,hay besos que en los labios dejan huellascomo un campo de sol entre dos hielos.Hay besos que parecen azucenaspor sublimes, ingenuos y por puros,hay besos traicioneros y cobardes,hay besos maldecidos y perjuros.Judas besa a Jesús y deja impresaen su rostro de Dios, la felonía,mientras la Magdalena con sus besosfortifica piadosa su agonía.Desde entonces en los besos palpitael amor, la traición y los dolores,en las bodas humanas se parecena la brisa que juega con las flores.Hay besos que producen desvaríosde amorosa pasión ardiente y loca,tú los conoces bien son besos míosinventados por mí, para tu boca.Besos de llama que en rastro impresollevan los surcos de un amor vedado,besos de tempestad, salvajes besosque solo nuestros labios han probado.¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;cubrió tu faz de cárdenos sonrojosy en los espasmos de emoción terrible,llenaron sé de lágrimas tus ojos.¿Te acuerdas que una tarde en loco excesote vi celoso imaginando agravios,te suspendí en mis brazos... vibró un beso,y qué viste después...? Sangre en mis labios.Yo te enseñe a besar: los besos fríosson de impasible corazón de roca,yo te enseñé a besar con besos míosinventados por mí, para tu boca.Siguiente 
  43. 43. Canción amarga¡Ay! ¡Juguemos, hijo mío,a la reina con el rey!Este verde campo es tuyo.¿De quién más podría ser?Las oleadas de la alfalfapara ti se han de mecer.Este valle es todo tuyo.¿De quién más podría ser?Para que los disfrutemoslos pomares se hacen miel.(¡Ay! ¡No es cierto que tiritascomo el Niño de Belény que el seno de tu madrese secó de padecer!)El cordero está espesandoel vellón que he de tejer.Y son tuyas las majadas,¿De quién más podrían ser?Y la leche del establoque en la ubre ha de correr,y el manojo de las mieses¿de quién más podrían ser?(¡Ay! ¡No es cierto que tiritascomo el Niño de Belény que el seno de tu madrese secó de padecer!)¡Sí! ¡Juguemos, hijo mío,a la reina con el rey! Volver a la biblioteca
  44. 44. Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, nombre auténtico dePablo Neruda—seudónimo que utilizó por primera vez en 1920 yadoptó desde 1946—, nació el 12 de julio de 1904en Parral, Chile, pero se crió enla localidad de Temuco, entre «la poesía y la lluvia»,como diría en sus memorias. Sus padres fueron RosaBasoalto, que murió de tuberculosis cuando tenía unmes de nacido, y José del Carmen Reyes, quienabandonó el campo para trabajar como obrero en losdiques del puerto de Talcahuano, hasta alcanzar elcargo de ferroviario en Temuco. Neruda aprendió aamar la naturaleza en sus años de infancia, durantesus recorridos en tren hacia la exuberante vegetaciónde Boroa. La región había sido en el pasadoescenario de enfrentamientos entre losconquistadores españoles y los araucanos, que con eltiempo fueron despojados de su territorio yposteriormente aniquilados por los colonosprotagonistas de la «pacificación de la Araucanía».Esas frías y húmedas tierras australes, bordeadas porel más puro océano Pacífico, emergen en una poéticade la desesperanza, de la soledad del ser humano ydel amor, como en Veinte poemas de amor y unacanción desesperada, libro que llevó a su autor a loscircuitos internacionales y le dio una fama similar ala de Rubén Darío, hasta hacerlo merecedor delPremio Nobel en 1971Siguiente Pablo NerudaParral (Chile) 1904-1973
  45. 45. Poema 1Cuerpo de mujer, blancas colinas,muslos blancos,te pareces al mundo en tu actitud deentrega.Mi cuerpo de labriego salvaje tesocavay hace saltar el hijo del fondo de latierra.Fui solo como un túnel. De mí huíanlos pájarosy en mí la noche entraba su invasiónpoderosa.Para sobrevivirme te forjé como unarma,como una flecha en mi arco, comouna piedra en mi honda.Pero cae la hora de la venganza, y teamo.Cuerpo de piel, de musgo, de lecheávida y firme.Ah los vasos del pecho! Ah los ojos deausencia!Ah las rosas del pubis! Ah tu vozlenta y triste!Cuerpo de mujer mía, persistiré en tugracia. Mi sed, mi ansia sin límite, micamino indeciso! Oscuros caucesdonde la sed eterna sigue, y la fatigasigue, y el dolor infinito.Poema 2En su llama mortal la luz te envuelve.Absorta, pálida doliente, así situadacontra las viejas hélices delcrepúsculoque en torno a ti da vueltas.Muda, mi amiga,sola en lo solitario de esta hora demuertesy llena de las vidas del fuego,pura heredera del día destruido.Del sol cae un racimo en tu vestidooscuro.De la noche las grandes raícescrecen de súbito desde tu alma,y a lo exterior regresan las cosas en tiocultas,de modo que un pueblo pálido y azulde ti recién nacido se alimenta.Oh grandiosa y fecunda y magnéticaesclavadel círculo que en negro y doradosucede:erguida, trata y logra una creacióntan vivaque sucumben sus flores, y llena es detristeza.Siguiente 
  46. 46. Poema 3Ah vastedad de pinos, rumor de olasquebrándose,lento juego de luces, campanasolitaria,crepúsculo cayendo en tus ojos,muñeca,caracola terrestre, en ti la tierracanta!En ti los ríos cantan y mi alma enellos huyecomo tú lo desees y hacia donde túquieras.Márcame mi camino en tu arco deesperanzay soltaré en delirio mi bandada deflechas.En torno a mí estoy viendo tu cinturade nieblay tu silencio acosa mis horasperseguidas,y eres tú con tus brazos de piedratransparente donde mis besos anclany mi húmeda ansia anida. Ah tu vozmisteriosa que el amor tiñe y doblaen el atardecer resonante y muriendo!Así en horas profundas sobre loscampos he visto doblarse las espigasen la boca del viento.Poema 4Es la mañana llena de tempestaden el corazón del verano.Como pañuelos blancos de adiósviajan las nubes,el viento las sacude con sus viajerasmanos.Innumerable corazón del vientolatiendo sobre nuestro silencioenamorado.Zumbando entre los árboles, orquestaly divino,como una lengua llena de guerras yde cantos.Viento que lleva en rápido robo lahojarascay desvía las flechas latientes de lospájaros.Viento que la derriba en ola sinespumay sustancia sin peso, y fuegosinclinados.Se rompe y se sumerge su volumen debesoscombatido en la puerta del viento delverano.Siguiente 
  47. 47. Poema 5Para que tú me oigasmis palabrasse adelgazan a vecescomo las huellas de las gaviotas en las playas.Collar, cascabel ebriopara tus manos suaves como las uvas.Y las miro lejanas mis palabras.Más que mías son tuyas.Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.Ellas trepan así por las paredes húmedas.Eres tú la culpable de este juego sangriento.Ellas están huyendo de mi guarida oscura.Todo lo llenas tú, todo lo llenas.Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.Ahora quiero que digan lo que quiero decirtepara que tú las oigas como quiero que me oigas.El viento de la angustia aún las suele arrastrar.Huracanes de sueños aún a veces las tumban.Escuchas otras voces en mi voz dolorida.Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.Voy haciendo de todas un collar infinitopara tus blancas manos, suaves como las uvas.Poema 6Te recuerdo como eras en el último otoño.Eras la boina gris y el corazón en calma.En tus ojos peleaban las llamas delcrepúsculo.Y las hojas caían en el agua de tu alma.Apegada a mis brazos como una enredadera,las hojas recogían tu voz lenta y en calma.Hoguera de estupor en que mi sed ardía.Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:boina gris, voz de pájaro y corazón de casahacia donde emigraban mis profundosanhelos y caían mis besos alegres comobrasas. Cielo desde un navío. Campo desdelos cerros. Tu recuerdo es de luz, de humo, deestanque en calma! Más allá de tus ojosardían los crepúsculos. Hojas secas de otoñogiraban en tu alma.Siguiente 
  48. 48. Poema 7Abeja blanca zumbas -ebria de miel- en mi almay te tuerces en lentas espirales de humo.Soy el desesperado, la palabra sin ecos,el que lo perdió todo, y el que todo lo tuvo.Última amarra, cruje en ti mi ansiedad última.En mi tierra desierta eres la última rosa.Ah silenciosa!Cierra tus ojos profundos. Allí aletea la noche.Ah desnuda tu cuerpo de estatua temerosa.Tienes ojos profundos donde la noche alea.Frescos brazos de flor y regazo de rosa.Se parecen tus senos a los caracoles blancos.Ha venido a dormirse en tu vientre una mariposa desombra.Ah silenciosa!He aquí la soledad de donde estás ausente.Llueve. El viento del mar caza errantes gaviotas.El agua anda descalza por las calles mojadas.De aquel árbol se quejan, como enfermos, las hojas.Abeja blanca, ausente, aún zumbas en mi alma.Revives en el tiempo, delgada y silenciosa.Ah silenciosa!Poema 8Ebrio de trementina y largos besos,estival, el velero de las rosas dirijo,torcido hacia la muerte del delgado día,cimentado en el sólido frenesí marino.Pálido y amarrado a mi agua devorantecruzo en el agrio olor del clima descubierto,aún vestido de gris y sonidos amargos,y una cimera triste de abandonada espuma.Voy, duro de pasiones, montado en mi ola única,lunar, solar, ardiente y frío, repentino,dormido en la garganta de las afortunadasislas blancas y dulces como caderas frescas.Tiembla en la noche húmeda mi vestido de besoslocamente cargado de eléctricas gestiones,de modo heroico dividido en sueñosy embriagadoras rosas practicándose en mí.Aguas arriba, en medio de las olas externas,tu paralelo cuerpo se sujeta en mis brazoscomo un pez infinitamente pegado a mi almarápido y lento en la energía subceleste.Siguiente 
  49. 49. Poema 9Hemos perdido aun este crepúsculo.Nadie nos vio esta tarde con las manos unidasmientras la noche azul caía sobre el mundo.He visto desde mi ventanala fiesta del poniente en los cerros lejanos.A veces como una monedase encendía un pedazo de sol entre mis manos.Yo te recordaba con el alma apretadade esa tristeza que tú me conoces.Entonces, dónde estabas?Entre qué gentes?Diciendo qué palabras?Por qué se me vendrá todo el amor de golpecuando me siento triste, y te siento lejana?Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.Siempre, siempre te alejas en las tardeshacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.Poema 10Casi fuera del cielo ancla entre dos montañasla mitad de la luna.Girante, errante noche, la cavadora de ojos.A ver cuántas estrellas trizadas en la charca.Hace una cruz de luto entre mis cejas, huye.Fragua de metales azules, noches de las calladasluchas,mi corazón da vueltas como un volante loco.Niña venida de tan lejos, traída de tan lejos,a veces fulgurece su mirada debajo del cielo.Quejumbre, tempestad, remolino de furia,cruza encima de mi corazón, sin detenerte.Viento de los sepulcros acarrea, destroza,dispersa tu raíz soñolienta.Desarraiga los grandes árboles al otro lado deella. Pero tú, clara niña, pregunta de humo,espiga. Era la que iba formando el viento conhojas iluminadas. Detrás de las montañasnocturnas, blanco lirio de incendio, ah nadapuedo decir! Era hecha de todas las cosas.Ansiedad que partiste mi pecho a cuchillazos, eshora de seguir otro camino, donde ella nosonría. Tempestad que enterró las campanas,turbio revuelo de tormentas para qué tocarlaahora, para qué entristecerla. Ay seguir elcamino que se aleja de todo, donde no estéatajando la angustia, la muerte, el invierno, consus ojos abiertos entre el rocío. Volver a la biblioteca
  50. 50. José MartíLa Habana 1853 -DosRíos 1895(La Habana, 1853 - Dos Ríos, Cuba, 1895) Político yescritor cubano. Nacido en el seno de una familiaespañola con pocos recursos económicos, a la edadde doce años José Martí empezó a estudiar en elcolegio municipal que dirigía el poeta Rafael Maríade Mendive, quien se fijó en las cualidadesintelectuales del muchacho y decidió dedicarsepersonalmente a su educación.El joven Martí pronto se sintió atraído por las ideasrevolucionarias de muchos cubanos, y tras el iniciode la guerra de los Diez Años y el encarcelamientode su mentor, inició su actividad revolucionaria:publicó una gacetilla El Diablo Cojuelo, y pocodespués una revista, La Patria Libre, que contenía supoema «Abdalá». A los diecisiete años José Martífue condenado a seis de cárcel por su pertenencia agrupos independentistas. Realizó trabajos forzadosen el penal hasta que su mal estado de salud le valióel indulto. Deportado a España, en este país publicósu primera obra de importancia, el drama Adúltera.Inició en Madrid estudios de derecho y se licenció enderecho y filosofía y letras por la Universidad deZaragoza. Durante sus años en España surgió en élun profundo afecto por el país, aunque nuncaperdonó su política colonial. En su obra LaRepública Española ante la Revolución Cubanareclamaba a la metrópoli que hiciera un acto decontrición y reconociese los errores cometidos enCuba. Tras viajar durante tres años por Europa yAmérica, José Martí acabó por instalarse en México.Siguiente 
  51. 51. Dolor¡Dolor! ¡Dolor! eterna vida mía,Ser de mi ser, sin cuyo aliento muero!Goce en buen hora espíritu mezquinoAl son del baile animador, y prendaSu alma en las flores que el flotante linoDe mujeres bellísimas engasta:?Goce en buen hora, y su cerebroenciendaEn la rojiza lumbre de la incastaHoguera del deseo:?Yo, ?embriagado de mis penas,? medevoro,Y mis miserias lloro,Y buitre de mí mismo me levanto,Y me hiero y me curo con mi canto,Buitre a la vez que altivo Prometeo.Arbol de mi almaComo un ave que cruza el aire claroSiento hacia mí venir tu pensamientoY acá en mi corazón hacer su nido.Ábrese el alma en flor: tiemblan susramasComo los labios frescos de un manceboEn su primer abrazo a una hermosura:Cuchichean las hojas: tal parecenLenguaraces obreras y envidiosas,A la doncella de la casa ricaEn preparar el tálamo ocupadas:Ancho es mi corazón, y es todo tuyo:Todo lo triste cabe en él, y todoCuanto en el mundo llora, y sufre, ymuere!De hojas secas, y polvo, y derruidasRamas lo limpio: bruño con cuidadoCada hoja, y los tallos: de las floresLos gusanos del pétalo comidoSeparo: oreo el césped en contornoY a recibirte, oh pájaro sin manchaApresto el corazón enajenado!Siguiente 
  52. 52. Con la PrimaveraCon la primaveraViene la canción,La tristeza dulceY el galante amor.Con la primaveraViene una ansiedadDe pájaro presoQue quiere volar.No hay cetro más nobleQue el de padecer:Sólo un rey existe:El muerto es el rey.Cese señora el dueloCese, señora, el duelo en vuestrocanto,¿Qué fuera nuestra vida sinenojos?¡Vivir es padecer! ¡sufrir es santo!¿Cómo fueran tan bellos vuestrosojosSi alguna vez no los mojara elllanto?Romped las cuerdas del amargoduelo.Quien sufre como vos sufrís,señora:Es más que una mujer, algo delcielo,Que de él huyó y entre nosotrosmora.Siguiente 
  53. 53. Copa con alasUna copa con alas: quién la ha vistoantes que yo? Yo ayer la vi. Subíacon lenta majestad, como quien vierteóleo sagrado: y a sus bordes dulcesmis regalados labios apretaba:?Ni una gota siquiera, ni una gotadel bálsamo perdí que hubo en tu beso!Tu cabeza de negra cabellera?Te acuerdas?? con mi mano requería,porque de mí tus labios generososno se apartaran. ?Blanda como el besoque a ti me transfundía, era la suaveatmósfera en redor: La vida enterasentí que a mí abrazándote, abrazaba!Perdí el mundo de vista, y sus ruidosy su envidiosa y bárbara batalla!Una copa en los aires ascendíay yo, en brazos no vistos reclinadotras ella, asido de sus dulces bordes:Por el espacio azul me remontaba!Oh amor, oh inmenso, oh acabado artista:en rueda o riel funde el herrero el hierro:una flor o mujer o águila o ángelen oro o plata el joyador cincela:Tú sólo, sólo tú, sabes el modode reducir el Universo a un beso!Cuando me puse apensarCuando me puse a pensarLa razón me dio a elegirEntre ser quien soy, o irEl ser ajeno a emprestar,Mas me dije: si el copiarFuera ley, no naceríaHombre alguno, pues haríaLo que antes de él se ha hecho:Y dije, llamando al pecho,¡Sé quien eres, alma mía!?Siguiente 
  54. 54. A los espaciosA los espacios entregarme quieroDonde se vive en paz, y con un mantoDe luz, en gozo embriagador henchido,Sobre las nubes blancas se pasea, ?Y donde Dante y las estrellas viven.Yo sé, yo sé, porque lo tengo vistoEn ciertas horas puras, cómo rompeSu cáliz una flor,? y no es diversoDel modo, no, con que lo quiebra el alma.Escuchad, y os diré: ?viene de prontoComo una aurora inesperada, y comoA la primera luz de primaveraDe flor se cubren las amables lilas...Triste de mí: contároslo queríaY en espera del verso, las grandiosasImágenes en fila ante mis ojosComo águilas alegres vi sentadas.Pero las voces de los hombres echanDe junto a mí las nobles aves de oro:Ya se van, ya se van: ved cómo ruedaLa sangre de mi herida.Si me pedís un símbolo del mundoEn estos tiempos, vedlo: un ala rota.Se labra mucho el oro, el alma apenas!?Ved cómo sufro: vive el alma míaCual cierva en una cueva acorralada:?¡Oh, no está bien:me vengaré, llorando!A EmmaNo sientas que te falteel don de hablar que te arrebatael cielo,no necesita tu belleza esmalteni tu alma pura más extensovuelo.No mires, niña mía,en tu mutismo fuente de dolores,ni llores las palabras que te diganni las palabras que te faltanllores.Si brillan en tu faz tan dulces ojosque el alma enamorada se va enellos,no los nublen jamás tristes enojos,que todas las mujeres de mislabios,no son una mirada de tus ojos... Volver a la biblioteca
  55. 55. Gustavo Adolfo BécquerSevilla 1836 - Madrid 1870 (Gustavo Adolfo Domínguez Bastida;Sevilla, 1836-Madrid, 1870) Poetaespañol. Hijo y hermano de pintores,quedó huérfano a los diez años y vivió suinfancia y su adolescencia en Sevilla,donde estudió humanidades y pintura.En 1854 se trasladó a Madrid, con laintención de hacer carrera literaria. Sinembargo, el éxito no le sonrió; suambicioso proyecto de escribir unaHistoria de los templos de España fue unfracaso, y sólo consiguió publicar un tomo,años más tarde. Para poder vivir hubo dededicarse al periodismo y haceradaptaciones de obras de teatro extranjero,principalmente del francés, encolaboración con su amigo Luis GarcíaLuna, adoptando ambos el seudónimo de«Adolfo García».Siguiente 
  56. 56. Amor eternoPodrá nublarse el sol eternamente;Podrá secarse en un instante elmar;Podrá romperse el eje de la tierraComo un débil cristal.¡todo sucederá! Podrá la muerteCubrirme con su fúnebre crespón;Pero jamás en mí podrá apagarseLa llama de tu amor.Rima IYo sé un himno gigante yextrañoque anuncia en la noche delalma una aurora,y estas páginas son de ese himnocadencias que el aire dilata enlas sombras.Yo quisiera escribirle, delhombredomando el rebelde, mezquinoidioma,con palabras que fuesen a untiemposuspiros y risas, colores y notas.Pero en vano es luchar, que nohay cifracapaz de encerrarle; y apenas,¡oh, hermosa!,si, teniendo en mis manos lastuyas,pudiera, al oído, cantártelo asolas.Siguiente 
  57. 57. Rima IISaeta que voladoracruza, arrojada al azar,y que no se sabe dóndetemblando se clavará;hoja que del árbol secaarrebata el vendaval,sin que nadie acierte el surcodonde al polvo volverá;gigante ola que el vientoriza y empuja en el mar,y rueda y pasa, y se ignoraqué playa buscando va;luz que en cercos temblorososbrilla, próxima a expirar,y que no se sabe de elloscuál el último será;eso soy yo, que al acasocruzo el mundo sin pensarde dónde vengo ni a dóndemis pasos me llevarán.Rima IIIBesa el aura que gimeblandamentelas leves ondas que jugandoriza;el sol besa a la nube en occidentey de púrpura y oro la matiza;la llama en derredor del troncoardientepor besar a otra llama sedesliza;y hasta el sauce, inclinándose asu peso,al río que le besa, vuelve unbeso.Siguiente 
  58. 58. Rima IVNo digáis que, agotado su tesoro,de asuntos falta, enmudeció la lira;podrá no haber poetas; pero siemprehabrá poesía.Mientras las ondas de la luz al besopalpiten encendidas,mientras el sol las desgarradas nubesde fuego y oro vista,mientras el aire en su regazo lleveperfumes y armonías,mientras haya en el mundo primavera,¡habrá poesía!Mientras la ciencia a descubrir noalcancelas fuentes de la vida,y en el mar o en el cielo haya un abismoque al cálculo resista,mientras la humanidad siempreavanzandono sepa a dó camina,mientras haya un misterio para elhombre,¡habrá poesía!Mientras se sienta que se ríe el alma,sin que los labios rían;mientras se llore, sin que el llantoacudaa nublar la pupila;mientras el corazón y la cabezabatallando prosigan,mientras haya esperanzas yrecuerdos,¡habrá poesía!Mientras haya unos ojos que reflejenlos ojos que los miran,mientras responda el labio suspirandoal labio que suspira,mientras sentirse puedan en un besodos almas confundidas,mientras exista una mujer hermosa,¡habrá poesía!Siguiente 
  59. 59. Rima VSacudimiento extrañoque agita las ideas,como huracán que empujalas olas en tropel.Murmullo que en el almase eleva y va creciendocomo volcán que sordoanuncia que va a arder.Deformes siluetasde seres imposibles;paisajes que aparecencomo al través de un tul.Colores que fundiéndoseremedan en el airelos átomos del irisque nadan en la luz.Ideas sin palabras,palabras sin sentido;cadencias que no tienenni ritmo ni compás.Memorias y deseosde cosas que no existen;accesos de alegría,impulsos de llorar.Actividad nerviosaque no halla en qué emplearse;sin riendas que le guíen,caballo volador.Locura que el espírituexalta y desfallece,embriaguez divinadel genio creador...Tal es la inspiración.Gigante voz que el caosordena en el cerebroy entre las sombras hacela luz aparecer.Brillante rienda de oroque poderosa enfrenade la exaltada menteel volador corcel.Hilo de luz que en haceslos pensamientos ata;sol que las nubes rompey toca en el zenít.Inteligente manoque en un collar de perlas consigue las indócilespalabras reunir. Armonioso ritmo que concadencia y número las fugitivas notas encierra enel compás. Cincel que el bloque muerde la estatuamodelando, y la belleza plástica añade a la ideal.Atmósfera en que giran con orden las ideas, cualátomos que agrupa recóndita atracción. Raudal encuyas ondas su sed la fiebre apaga, oasis que alespíritu devuelve su vigor... Tal es nuestra razón.Con ambas siempre en lucha y de ambasvencedor, tan sólo al genio es dado a un yugo atarlas dos. Volver a la biblioteca
  60. 60. Miguel de UnamunoBilbao 1864- Salamanca 1936Escritor, poeta y filósofo español,principal exponente de laGeneración del 98. Entre 1880 y 1884estudió filosofía y letras en launiversidad de Madrid, épocadurante la cual leyó a T. Carlyle,Herber Spencer, Friedrich Hegel yKarl Marx. Se doctoró con la tesisCrítica del problema sobre el origeny prehistoria de la raza vasca, ypoco después accedió a la cátedra delengua y literatura griega en launiversidad de Salamanca, en la quedesde 1901 fue rector y catedráticode historia de la lengua castellana.Inicialmente sus preocupacionesintelectuales se centraron en lascuestiones éticas y los móviles de sufe. Desde el principio trató dearticular su pensamiento sobre labase de la dialéctica hegeliana ymás tarde acabó buscando en lasdispares intuiciones filosóficas deSpencer, Sören Kierkegaard, W.James y H. Bergson, entre otros,vías de salida a su crisis religiosa.Siguiente 
  61. 61. Dime que dices mar¡Dime qué dices, mar, qué dices, dime!Pero no me lo digas; tus cantaresson, con el coro de tus varios mares,una voz sola que cantando gime.Ese mero gemido nos redimede la letra fatal, y sus pesares,bajo el oleaje de nuestros azares,el secreto secreto nos oprime.La sinrazón de nuestra suerte abona,calla la culpa y danos el castigo;la vida al que nació no le perdona;de esta enorme injusticia sé testigo,que así mi canto con tu canto entona,y no me digas lo que no te digo.Porque esos lirios quelos hielos matan¿Por qué esos lirios que los hielos matan?¿Por qué esas rosas a que agosta el sol?¿Por qué esos pajarillos que sin vuelose mueren en plumón?¿Por qué derrocha el cielo tantas vidasque no son de otras nuevas eslabón?¿Por qué fue dique de tu sangre puratu pobre corazón?¿Por qué no se mezclaron nuestrassangresdel amor en la santa comunión?¿Por qué tú y yo, Teresa de mi almano dimos granazón?¿Por qué, Teresa, y para qué nacimos?¿Por qué y para qué fuimos los dos?¿Por qué y para qué es todo nada?¿Por qué nos hizo Dios?de amar.Siguiente 
  62. 62. Que es tu vida almamía¿Qué es tu vida, alma mía?, ¿cuáltu pago?,¡Lluvia en el lago!¿Qué es tu vida, alma mía, tucostumbre?¡Viento en la cumbre!¿Cómo tu vida, mi alma, serenueva?,¡Sombra en la cueva!,¡Lluvia en el lago!,¡Viento en la cumbre!,¡Sombra en la cueva!Lágrimas es la lluvia desde elcielo,y es el viento sollozo sin partida,pesar, la sombra sin ningúnconsuelo,y lluvia y viento y sombra hacenla vida.Amor de la lumbreAl amor de la lumbre cuya llamacomo una cresta de la mar ondea.Se oye fuera la lluvia que goteasobre los chopos. Previsora el amasupo ordenar se me temple la camacon sahumerio. En tanto la Odiseamontes y valles de mi pecho oreade sus ficciones con la rica tramapreparándome el sueño. Delcastañoque más de cien generaciones dehojacriara y vio morir, cabe el escañoabrasándose el tronco con su rojabrasa me reconforta. ¡Dulce engañola ballesta de mi inquietud afloja!Siguiente 
  63. 63. CastillaTú me levantas, tierra de Castilla,en la rugosa palma de tu mano,al cielo que te enciende y te refresca,al cielo, tu amo,Tierra nervuda, enjuta, despejada,madre de corazones y de brazos,toma el presente en ti viejos coloresdel noble antaño.Con la pradera cóncava del cielolindan en torno tus desnudos campos,tiene en ti cuna el sol y en ti sepulcroy en ti santuario.Es todo cima tu extensión redonday en ti me siento al cielo levantado,aire de cumbre es el que se respiraaquí, en tus páramos.¡Ara gigante, tierra castellana,a ese tu aire soltaré mis cantos,si te son dignos bajarán al mundodesde lo alto!Dormirse en el olvido¡Dormirse en el olvido del recuerdo,en el recuerdo del olvido,y que en el claustro maternal mepierdoy que en él desnazco perdido!¡Tú, mi bendito porvenir pasado,mañana eterno en el ayer;tú, todo lo que fue ya eternizado,mi madre, mi hija, mi mujer! Volver a la biblioteca

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