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del ser humano capaz de engañar, ser avaro etc.., Es por esto y mucho más que podemos decir que       Boccaccio es humanis...
»Ellos montaron sus telares y simulaban estar muchas horas tejiendo. Pasados varios días, fue uno de ellos adecir al rey q...
»Así, vos, señor Conde Lucanor, como aquel hombre os pide que ninguna persona de vuestra confianza sepa loque os propone, ...
Patronio                             Conde                            Lucanor                         Tres tejedores      ...
“Y vestido de esta forma, es decir, totalmente desnudo, montó a caballo para recorrer la ciudad; por suerte,era verano y e...
EL COCINERO CHICHIBIO DE LA OBRA EL DECAMERÓNCurrado Gianfiglazzi se distinguía en nuestra ciudad como hombre eminente, li...
-Pronto vamos a ver quién de los dos ha mentido ayer, si tú o yo -le dijo al cocinero.Chichibio, viendo que todavía le dur...
Temática: coloque a la inteligencia emocional porque Chichibio en vez de discutir mucho con Brunetta mejorle dio un muslo ...
Currado mando una grulla para que su vecino Chichibio la asara y éste lo hizo. Cuando la ave ya estaba listauna aldeana en...
Psicológico y social.“Currado Gianfiglazzi se distinguía en nuestra ciudad como hombre eminente, liberal y espléndido, y v...
Me detuve delante de aquel espejo en el cual se había contemplado ella tantas veces... tantas veces, tantasveces, que el e...
cuencas de sus ojos contempló el lugar donde habían estado grabadas. A continuación, con la punta del huesode lo que había...
Personajes: el personaje principal es el narrador, no aparece el nombre.                                                 P...
Luego apareció el muerto, un esqueleto desnudo, empujando la losa desde abajo con su encorvada espalda.Lo vi claramente, a...
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Prueba 2 cuento

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Prueba 2 cuento

  1. 1. UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL “FRANCISCO MORAZÁN”Modelos literarios: Cuento Primer Período Lic. José Alberto DíazNombre. Zelania Portillo Caballero Fecha: 08 /05/ 2012TIPO ENSAYO Valor 25% (5% c/u)Instrucciones: conteste cada una de las interrogantes con argumentación válida, de forma coherente y conilación temática. 1- ¿Por qué se facilitó la épica a los escritores de la Edad Media? Tres argumentos como mínimo  La narración heroica en verso, era más fácil y rápida su propagación en todo el territorio.  Porque habían muchas guerras para ensanchar el territorio de dichos países o pueblos, plasmaban la realidad que Vivian.  La necesidad de crear un héroe y lograr que la sociedad cobre espíritu patriótico. 2- ¿Cuál es la diferencia entre El Mío Cid y Conde Lucanor? Cuatro argumentos como mínimo  El Mío Cid es totalmente patriótico, incentiva al pueblo español para luchar por la unidad nacional y la defensa de sus creencias.  Conde Lucanor es totalmente moralizante, busca crear o inspirar a cumplir los valores ahí presentados..  En el Conde Lucanor se ve el declive de la época Medieval ya que no muestra aventuras caballerescas ni la religión de forma dogmática.  En el Mío Cid se ve el clímax de la dicha época porque hace referencia a la caballería, la religión y la guerra contra los árabes.  El Mío Cid es una obra escapista, buscaban huir de la realidad del país, sucumbidos en la pobreza, las guerras y la imposición de mandatos religiosos.  En el Conde Lucanor no hay tanta descripción detallada de aspectos físicos como en el Mío Cid.  El Conde Lucanor no se hace énfasis en un héroe nacional, como en el Mío Cid.  El conde Lucanor, obra del XIV, con el Mío Cid del siglo XII. 3- ¿Cuál es la impresión dejada por La Divina Comedia? 4- Es un libro que me ha dejado con una profunda curiosidad acerca de la vida después de la muerte. Hay cosas del libro que yo sé que no son ciertas, a según he leído en la biblia, si hay cosas que se ve claramente que son inventadas, sin embargo hay otras que si concuerdan con la biblia, por ejemplo el hace referencia en los diferentes lugares de castigos que hay en el infierno y en la Biblia en ninguna parte habla de cada uno de esos lugares o que sean así como el los describe. Eso pone en debate al escritor, que no lo juzgo porque supongo que bajo su creencia católica escribió dicho libro, sin embargo, me gusta que Dante hace que los lectores reflexionen en su modus vivendi y que cambie las malos actitudes, ya que a según explica el autor la paga por ser malos es el castigo eterno. 5- Con la ayuda de los cuentos de El Decamerón, ¿qué hacen de Giovanni Boccaccio un humanista? En el libro el Decamerón se ve como las debilidades o necesidades humanas, brotan a flor de piel, se ve como Boccaccio manifiesta que el hombre por naturaleza necesita una mujer, no importa que sea un sacerdote, un burgués o un pobre todos tienen necesidades básicas así también la naturaleza malvada
  2. 2. del ser humano capaz de engañar, ser avaro etc.., Es por esto y mucho más que podemos decir que Boccaccio es humanista. 6- Tomando en cuenta lo analizado en clase y con la ayuda de los cuentos leídos, ¿cuál es el movimiento fuerte en Guy de Maupassant? El naturalismo porque hace énfasis en el aspecto psicológico de los personajes.Procura mostrar en las obras una reproducción fiel y exacta de la realidad El Realismo es más descriptivo y refleja los intereses de una capa social muy definida, la burguesía, mientras que el Naturalismo extiende su descripción a las clases más desfavorecidas, intenta explicar de forma materialista y casi mecanicista la raíz de los problemas sociales y alcanza a hacer una crítica social profunda; además, si el individualismo burgués es siempre libre y optimista en su fe liberal de que es posible el progreso sin contrapeso y labrar el propio destino, el naturalismo es pesimista y ateo merced al determinismo, que afirma que es imposible escapar de las condiciones sociales que guían nuestro sendero en la vida sin que podamos hacer nada por impedirlo. TIPO PRÁCTICO Valor 25% (6.25% c/u) Instrucciones: realice lo que se le solicita.1- A los sucesivos cuentos extraerles lo siguiente:Temática, tipo de narrador, personajes, Planteamiento, nudo, desenlace, diálogo, descripción, tiempo externoe interno, espacio físico, psicológico y social. CUENTO DE LA OBRA “EL CONDE LUCANOR”Lo que sucedió a un rey con los burladores que hicieron el pañoOtra vez le dijo el Conde Lucanor a su consejero Patronio:-Patronio, un hombre me ha propuesto un asunto muy importante, que será muy provechoso para mí; perome pide que no lo sepa ninguna persona, por mucha confianza que yo tenga en ella, y tanto me encarece elsecreto que afirma que puedo perder mi hacienda y mi vida, si se lo descubro a alguien. Como yo sé que porvuestro claro entendimiento ninguno os propondría algo que fuera engaño o burla, os ruego que me digáisvuestra opinión sobre este asunto.-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, para que sepáis lo que más os conviene hacer en este negocio, megustaría contaros lo que sucedió a un rey moro con tres pícaros granujas que llegaron a palacio.Y el conde le preguntó lo que había pasado.-Señor conde -dijo Patronio-, tres pícaros fueron a palacio y dijeron al rey que eran excelentes tejedores, y lecontaron cómo su mayor habilidad era hacer un paño que sólo podían ver aquellos que eran hijos de quienestodos creían su padre, pero que dicha tela nunca podría ser vista por quienes no fueran hijos de quien pasabapor padre suyo.»Esto le pareció muy bien al rey, pues por aquel medio sabría quiénes eran hijos verdaderos de sus padres yquiénes no, para, de esta manera, quedarse él con sus bienes, porque los moros no heredan a sus padres si noson verdaderamente sus hijos. Con esta intención, les mandó dar una sala grande para que hiciesen aquellatela.»Los pícaros pidieron al rey que les mandase encerrar en aquel salón hasta que terminaran su labor y, de estamanera, se vería que no había engaño en cuanto proponían. Esto también agradó mucho al rey, que les diooro, y plata, y seda, y cuanto fue necesario para tejer la tela. Y después quedaron encerrados en aquel salón.
  3. 3. »Ellos montaron sus telares y simulaban estar muchas horas tejiendo. Pasados varios días, fue uno de ellos adecir al rey que ya habían empezado la tela y que era muy hermosa; también le explicó con qué figuras ylabores la estaban haciendo, y le pidió que fuese a verla él solo, sin compañía de ningún consejero. Al rey leagradó mucho todo esto.»El rey, para hacer la prueba antes en otra persona, envió a un criado suyo, sin pedirle que le dijera la verdad.Cuando el servidor vio a los tejedores y les oyó comentar entre ellos las virtudes de la tela, no se atrevió adecir que no la veía. Y así, cuando volvió a palacio, dijo al rey que la había visto. El rey mandó después a otroservidor, que afamó también haber visto la tela.»Cuando todos los enviados del rey le aseguraron haber visto el paño, el rey fue a verlo. Entró en la sala y vio alos falsos tejedores hacer como si trabajasen, mientras le decían: «Mirad esta labor. ¿Os place esta historia?Mirad el dibujo y apreciad la variedad de los colores». Y aunque los tres se mostraban de acuerdo en lo quedecían, la verdad es que no habían tejido tela alguna. Cuando el rey los vio tejer y decir cómo era la tela, queotros ya habían visto, se tuvo por muerto, pues pensó que él no la veía porque no era hijo del rey, su padre, ypor eso no podía ver el paño, y temió que, si lo decía, perdería el reino. Obligado por ese temor, alabó muchola tela y aprendió muy bien todos los detalles que los tejedores le habían mostrado. Cuando volvió a palacio,comentó a sus cortesanos las excelencias y primores de aquella tela y les explicó los dibujos e historias quehabía en ella, pero les ocultó todas sus sospechas.»A los pocos días, y para que viera la tela, el rey envió a su gobernador, al que le había contado las excelenciasy maravillas que tenía el paño. Llegó el gobernador y vio a los pícaros tejer y explicar las figuras y labores quetenía la tela, pero, como él no las veía, y recordaba que el rey las había visto, juzgó no ser hijo de quien creíasu padre y pensó que, si alguien lo supiese, perdería honra y cargos. Con este temor, alabó mucho la tela,tanto o más que el propio rey.»Cuando el gobernador le dijo al rey que había visto la tela y le alabó todos sus detalles y excelencias, elmonarca se sintió muy desdichado, pues ya no le cabía duda de que no era hijo del rey a quien había sucedidoen el trono. Por este motivo, comenzó a alabar la calidad y belleza de la tela y la destreza de aquellos que lahabían tejido.»Al día siguiente envió el rey a su valido, y le ocurrió lo mismo. ¿Qué más os diré? De esta manera, y portemor a la deshonra, fueron engañados el rey y todos sus vasallos, pues ninguno osaba decir que no veía latela.»Así siguió este asunto hasta que llegaron las fiestas mayores y pidieron al rey que vistiese aquellos pañospara la ocasión. Los tres pícaros trajeron la tela envuelta en una sábana de lino, hicieron como si ladesenvolviesen y, después, preguntaron al rey qué clase de vestidura deseaba. El rey les indicó el traje quequería. Ellos le tomaron medidas y, después, hicieron como si cortasen la tela y la estuvieran cosiendo.»Cuando llegó el día de la fiesta, los tejedores le trajeron al rey la tela cortada y cosida, haciéndole creer quelo vestían y le alisaban los pliegues. Al terminar, el rey pensó que ya estaba vestido, sin atreverse a decir que élno veía la tela.»Y vestido de esta forma, es decir, totalmente desnudo, montó a caballo para recorrer la ciudad; por suerte,era verano y el rey no padeció el frío.»Todas las gentes lo vieron desnudo y, como sabían que el que no viera la tela era por no ser hijo de su padre,creyendo cada uno que, aunque él no la veía, los demás sí, por miedo a perder la honra, permanecieroncallados y ninguno se atrevió a descubrir aquel secreto. Pero un negro, palafrenero del rey, que no tenía honraque perder, se acercó al rey y le dijo: «Señor, a mí me da lo mismo que me tengáis por hijo de mi padre o deotro cualquiera, y por eso os digo que o yo soy ciego, o vais desnudo».»El rey comenzó a insultarlo, diciendo que, como él no era hijo de su padre, no podía ver la tela.»Al decir esto el negro, otro que lo oyó dijo lo mismo, y así lo fueron diciendo hasta que el rey y todos losdemás perdieron el miedo a reconocer que era la verdad; y así comprendieron el engaño que los pícaros leshabían hecho. Y cuando fueron a buscarlos, no los encontraron, pues se habían ido con lo que habían estafadoal rey gracias a este engaño.
  4. 4. »Así, vos, señor Conde Lucanor, como aquel hombre os pide que ninguna persona de vuestra confianza sepa loque os propone, estad seguro de que piensa engañaros, pues debéis comprender que no tiene motivos parabuscar vuestro provecho, ya que apenas os conoce, mientras que, quienes han vivido con vos, siempreprocurarán serviros y favoreceros.El conde pensó que era un buen consejo, lo siguió y le fue muy bien.Viendo don Juan que este cuento era bueno, lo mandó escribir en este libro y compuso estos versos que dicenasí: A quien te aconseja encubrir de tus amigosmás le gusta engañarte que los higos.FINTemática: El engaño lo coloque como el tema principal porque todos fueron engañados.Temática:Tipo de narrador: Observador
  5. 5. Patronio Conde Lucanor Tres tejedores El ReyPersonajes: El personaje principal es el rey porque el es el que sufre los cambios. PlanteamientoHabía un rey, quien escucho hablar de tres tejedores y quiso que le hicieran una prenda. NudoLos tres tejedores lo engañaron, harían una prenda mágica con materiales carísimos pero que el rey no lapodía ver porque era un hijo bastardo. DesenlaceEl rey creyendo que solo el no podía ver su nuevo vestido salió y todo mundo lo vio desnudo, pero cuandofueron a buscar los picaros ya habían huido. DiálogoEs directo, ya que el conde Lucanor le presento su dilema a Patronio para que éste le dé consejo sabio.“Otra vez le dijo el Conde Lucanor a su consejero Patronio:-Patronio, un hombre me ha propuesto un asunto muy importante, que será muy provechoso para mí; perome pide que no lo sepa ninguna persona, por mucha confianza que yo tenga en ella, y tanto me encarece elsecreto que afirma que puedo perder mi hacienda y mi vida, si se lo descubro a alguien. Como yo sé que porvuestro claro entendimiento ninguno os propondría algo que fuera engaño o burla, os ruego que me digáisvuestra opinión sobre este asunto.-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, para que sepáis lo que más os conviene hacer en este negocio, megustaría contaros lo que sucedió a un rey moro con tres pícaros granujas que llegaron a palacio.”Es indirecto, porque se narra lo que el rey le dice a los tres tejedores y a los servidores.“Cuando el servidor vio a los tejedores y les oyó comentar entre ellos las virtudes de la tela, no se atrevió adecir que no la veía. Y así, cuando volvió a palacio, dijo al rey que la había visto.” DescripciónProsopografía: Describir el exterior de una persona.
  6. 6. “Y vestido de esta forma, es decir, totalmente desnudo, montó a caballo para recorrer la ciudad; por suerte,era verano y el rey no padeció el frío”.“Cuando el gobernador le dijo al rey que había visto la tela y le alabó todos sus detalles y excelencias, elmonarca se sintió muy desdichado, pues ya no le cabía duda de que no era hijo del rey a quien había sucedidoen el trono. Por este motivo, comenzó a alabar la calidad y belleza de la tela y la destreza de aquellos que lahabían tejido. “ Tiempo externo e internoTiempo interno:» Pasados varios días, fue uno de ellos a decir al rey que ya habían empezado la tela y que era muy hermosa;también le explicó con qué figuras y labores la estaban haciendo, y le pidió que fuese a verla él solo, sincompañía de ningún consejero. Al rey le agradó mucho todo esto.»A los pocos días, y para que viera la tela, el rey envió a su gobernador, al que le había contado las excelenciasy maravillas que tenía el paño.En si no muestra una cantidad exacta de días solo se habla de varios, pocos, día de la fiesta. Pudieron habersido semanas.Tiempo externo:El conde Lucanor, obra del XIV. Espacio físico“tres pícaros fueron a palacio y dijeron al rey que eran excelentes tejedores, y le contaron cómo su mayorhabilidad era hacer un paño que sólo podían ver aquellos que eran hijos de quienes todos creían su padre,pero que dicha tela nunca podría ser vista por quienes no fueran hijos de quien pasaba por padre suyo.”La acción se realiza en el palacio. Psicológico y social.»Todas las gentes lo vieron desnudo y, como sabían que el que no viera la tela era por no ser hijo de su padre,creyendo cada uno que, aunque él no la veía, los demás sí, por miedo a perder la honra, permanecieroncallados y ninguno se atrevió a descubrir aquel secreto. Pero un negro, palafrenero del rey, que no tenía honraque perder, se acercó al rey y le dijo: «Señor, a mí me da lo mismo que me tengáis por hijo de mi padre o deotro cualquiera, y por eso os digo que o yo soy ciego, o vais desnudo».El rey carecía de autoestima, por no ser un hijo legítimo.El gobernador era un hombre con temores y sin ninguna convicción.
  7. 7. EL COCINERO CHICHIBIO DE LA OBRA EL DECAMERÓNCurrado Gianfiglazzi se distinguía en nuestra ciudad como hombre eminente, liberal y espléndido, y viviendovida hidalga, halló siempre placer en los perros y en los pájaros, por no citar aquí otras de sus empresas demayor monta. Pues bien; habiendo un día este caballero cazado con un halcón suyo una grulla cerca dePerétola y hallando que era tierna y bien cebada, se la mandó a su vecino, excelente cocinero, llamadoChichibio, con orden de que se la asase y aderezase bien. Chichibio, que era tan atolondrado como parecía,una vez aderezada la grulla, la puso al fuego y empezó a asarla con todo esmero.Estaba ya casi a punto y despedía el más apetitoso olor el ave, cuando se presentó en la cocina una aldeanallamada Brunetta, de la que el marmitón estaba perdidamente enamorado; y percibiendo la intrusa eldelicioso vaho y viendo la grulla, empezó a pedirle con empeño a Chichibio que le diese un muslo de ella.Chichibio le contestó canturreando:-No la esperéis de mí, Brunetta, no; no la esperéis de mí.Con lo que Brunetta irritada, saltó, diciendo:-Pues te juro por Dios que si no me lo das, de mí no has de conseguir nunca ni tanto así.Cuanto más Chichibio se esforzaba por desagraviarla. tanto más ella se encrespaba; así es que, al fin, cediendoa su deseo de apaciguarla, separó un muslo del ave y se lo ofreció.Luego, cuando les fue servida a Currado y a ciertos invitados, advirtió aquel la falta y extrañándose de ello hizollamar a Chichibio y le preguntó qué había sido del muslo de la grulla. A lo que el trapacero del venecianocontestó en el acto, sin atascarse:-Las grullas, señor, no tienen más que una pata y un muslo.Amoscado entonces Currado, opuso:-¿Cómo diablos dices que no tienen más que un muslo? ¿Crees que no he visto más grullas que ésta?-Y, sin embargo, señor, así es, como yo os digo; y, si no, cuando gustéis os lo demostraré con grullas vivas -arguyó Chichibio.Currado no quiso enconar más la polémica, por consideración a los invitados que presentes se hallaban, perole dijo:-Puesto que tan seguro estás de hacérmelo ver a lo vivo -cosa que yo jamás había reparado ni oído a nadie-mañana mismo, yo dispuesto estoy. Pero por Cristo vivo te juro que si la cosa no fuese como dices, te haré dartal paliza que mientras vivas hayas de acordarte de mi nombre.Terminada con esto la plática por aquel día, al amanecer de la mañana siguiente, Currado, a quien el descansono había despejado el enfado, se levantó cejijunto, y ordenando que le aparejasen los caballos, hizo montar aChichibio en un jamelgo y se encaminó a la orilla de una albufera, en la que solían verse siempre grullas aldespuntar el día.
  8. 8. -Pronto vamos a ver quién de los dos ha mentido ayer, si tú o yo -le dijo al cocinero.Chichibio, viendo que todavía le duraba el resentimiento al caballero y que le iba mucho a él en probar que lasgrullas sólo tenían una pata, no sabiendo cómo salir del aprieto, cabalgaba junto a Currado más muerto quevivo, y de buena gana hubiera puesto pies en polvorosa si le hubiese sido posible; mas, como no podía, nohacía sino mirar a todos lados, y cosa que divisaba, cosa que se le antojaba una grulla en dos pies.Llegado que hubieron a la albufera, su ojo vigilante divisó antes que nadie una bandada de lo menos docegrullas, todas sobre un pié, como suelen estar cuando duermen. Contentísimo del hallazgo, asió la ocasión porlos pelos y, dirigiéndose a Currado, le dijo:-Bien claro podéis ver, señor, cuán verdad era lo que ayer os dije, cuando aseguré que las grullas no tienenmás que una pata: basta que miréis aquéllas.-Espera que yo te haré ver que tienen dos -repuso Currado al verlas. Y, acercándoseles algo más, gritó-: ¡Jojó!Con lo que las grullas, alarmadas, sacando el otro pie, emprendieron la fuga. Entonces Currado dijo,dirigiéndose a Chichibio:-¿Y qué dices ahora, tragón? ¿Tienen, o no, dos patas las grullas?Chichibio, despavorido, no sabiendo en dónde meterse ya, contestó:-Verdad es, señor, pero no me negaréis que a la grulla de ayer no le habéis gritado ¡Jojó!, que si lo hubieraishecho, seguramente habría sacado la pata y el muslo como éstas han hecho.A Currado le hizo tanta gracia la respuesta que todo su resentimiento se le fue en risas, y dijo:-Tienes razón, Chichibio: eso es lo que debí haber hecho.Y así fue como gracias a su viva y divertida respuesta, consiguió el cocinero salvarse de la tormenta y hacer laspaces con su señor.FIN
  9. 9. Temática: coloque a la inteligencia emocional porque Chichibio en vez de discutir mucho con Brunetta mejorle dio un muslo del ave, y busco una forma de explicarle a Currado que las aves solo tienen un muslo, a pesarque currado no le pago por cocinarle el ave y hasta lo insulto y humillo Chichibio de forma divertida lerespondió a la ultima afrenta de Currado.Temática:Tipo de narrador: Observador porque no se expresa como se siente Chichibio al verse acusado, simplemente se narra lo que sucedió.Personajes: personaje principal Chichibio porque la historia se centra en él, además de que es quien sufre los cambios. Planteamiento
  10. 10. Currado mando una grulla para que su vecino Chichibio la asara y éste lo hizo. Cuando la ave ya estaba listauna aldeana enamorada de Chichibio llamada Brunetta le pidió un muslo de dicha grulla, Chichibio no quisopero de tanto y tanto rogarle se la dio y luego llevo el resto del ave a su vecino. NudoCurrado noto que faltaba un muslo y se enojo por esto y comenzó a reclamarle a Chichibio. Los dos quedaronde acuerdo de observar las aves para ver quien tenia la razón, ya que Currado decía que las aves tienen dospatas y Chichibio decía que tienen una pata. DesenlaceCuando Currado dijo jojo la ave bajo la pata escondida y le comprobó a Chichibio que las aves tienen dospatas. Chichibio en vez de contestar enojado le contesto de forma divertida, ya que cuando Currado recibió elave muerta el no dijo jojo y por eso solo le vio un muslo. DiálogoEs directo:Contentísimo del hallazgo, asió la ocasión por los pelos y, dirigiéndose a Currado, le dijo:“-Bien claro podéis ver, señor, cuán verdad era lo que ayer os dije, cuando aseguré que las grullas no tienenmás que una pata: basta que miréis aquéllas.-Espera que yo te haré ver que tienen dos -repuso Currado al verlas. Y, acercándoseles algo más, gritó-: ¡Jojó!Con lo que las grullas, alarmadas, sacando el otro pie, emprendieron la fuga. Entonces Currado dijo,dirigiéndose a Chichibio:-¿Y qué dices ahora, tragón? ¿Tienen, o no, dos patas las grullas?” DescripciónEtopeya“Currado Gianfiglazzi se distinguía en nuestra ciudad como hombre eminente, liberal y espléndido, y viviendovida hidalga, halló siempre placer en los perros y en los pájaros, por no citar aquí otras de sus empresas demayor monta. Pues bien; habiendo un día este caballero cazado con un halcón suyo una grulla cerca dePerétola y hallando que era tierna y bien cebada, se la mandó a su vecino, excelente cocinero, llamadoChichibio, con orden de que se la asase y aderezase bien. Chichibio, que era tan atolondrado como parecía,una vez aderezada la grulla, la puso al fuego y empezó a asarla con todo esmero.” Tiempo externo e interno“Terminada con esto la plática por aquel día, al amanecer de la mañana siguiente, Currado, a quien eldescanso no había despejado el enfado, se levantó cejijunto, y ordenando que le aparejasen los caballos, hizomontar a Chichibio en un jamelgo y se encaminó a la orilla de una albufera, en la que solían verse siempregrullas al despuntar el día.”“-Pronto vamos a ver quién de los dos ha mentido ayer, si tú o yo -le dijo al cocinero.”Tiempo interno: transcurrieron dos días.Tiempo externo: fue escrita dicha obra en el siglo XIV, en 1351. Para engarzar estas cien historias, Boccaccioestableció un marco de referencia narrativo. La obra comienza con una descripción de la peste bubónica (laepidemia de peste negra que golpeó a Florencia en 1348
  11. 11. Psicológico y social.“Currado Gianfiglazzi se distinguía en nuestra ciudad como hombre eminente, liberal y espléndido, y viviendovida hidalga, halló siempre placer en los perros y en los pájaros, por no citar aquí otras de sus empresas demayor monta. Pues bien; habiendo un día este caballero cazado con un halcón suyo una grulla cerca dePerétola y hallando que era tierna y bien cebada, se la mandó a su vecino, excelente cocinero, llamadoChichibio, con orden de que se la asase y aderezase bien. Chichibio, que era tan atolondrado como parecía,una vez aderezada la grulla, la puso al fuego y empezó a asarla con todo esmero.”A pesar que Chichibio era atolondrado poseía inteligencia emocional porque al ser tratado de mala forma porCurrado Gianfiglazzi en vez de contestar de forma agresiva lo hizo de forma divertida. LA MUERTA DE GUY DE MAUPASSANTLa había amado desesperadamente! ¿Por qué se ama? Cuán extraño es ver un solo ser en el mundo, tener unsolo pensamiento en el cerebro, un solo deseo en el corazón y un solo nombre en los labios... un nombre queasciende continuamente, como el agua de un manantial, desde las profundidades del alma hasta los labios, unnombre que se repite una y otra vez, que se susurra incesantemente, en todas partes, como una plegaria.Voy a contarles nuestra historia, ya que el amor sólo tiene una, que es siempre la misma. La conocí y viví de suternura, de sus caricias, de sus palabras, en sus brazos tan absolutamente envuelto, atado y absorbido portodo lo que procedía de ella, que no me importaba ya si era de día o de noche, ni si estaba muerto o vivo, eneste nuestro antiguo mundo.Y luego ella murió. ¿Cómo? No lo sé; hace tiempo que no sé nada. Pero una noche llegó a casa muy mojada,porque estaba lloviendo intensamente, y al día siguiente tosía, y tosió durante una semana, y tuvo queguardar cama. No recuerdo ahora lo que ocurrió, pero los médicos llegaron, escribieron y se marcharon. Secompraron medicinas, y algunas mujeres se las hicieron beber. Sus manos estaban muy calientes, sus sienesardían y sus ojos estaban brillantes y tristes. Cuando yo le hablaba me contestaba, pero no recuerdo lo quedecíamos. ¡Lo he olvidado todo, todo, todo! Ella murió, y recuerdo perfectamente su leve, débil suspiro. Laenfermera dijo: "¡Ah!" ¡y yo comprendí!¡Y yo comprendí!Me consultaron acerca del entierro pero no recuerdo nada de lo que dijeron, aunque sí recuerdo el ataúd y elsonido del martillo cuando clavaban la tapa, encerrándola a ella dentro. ¡Oh! ¡Dios mío!¡Dios mío!¡Ella estaba enterrada! ¡Enterrada! ¡Ella! ¡En aquel agujero! Vinieron algunas personas... mujeres amigas. Memarché de allí corriendo. Corrí y luego anduve a través de las calles, regresé a casa y al día siguiente emprendíun viaje.*Ayer regresé a París, y cuando vi de nuevo mi habitación -nuestra habitación, nuestra cama, nuestros muebles,todo lo que queda de la vida de un ser humano después de su muerte-, me invadió tal oleada de nostalgia y depesar, que sentí deseos de abrir la ventana y de arrojarme a la calle. No podía permanecer ya entre aquellascosas, entre aquellas paredes que la habían encerrado y la habían cobijado, que conservaban un millar deátomos de ella, de su piel y de su aliento, en sus imperceptibles grietas. Cogí mi sombrero para marcharme, yantes de llegar a la puerta pasé junto al gran espejo del vestíbulo, el espejo que ella había colocado allí parapoder contemplarse todos los días de la cabeza a los pies, en el momento de salir, para ver si lo que llevaba lecaía bien, y era lindo, desde sus pequeños zapatos hasta su sombrero.
  12. 12. Me detuve delante de aquel espejo en el cual se había contemplado ella tantas veces... tantas veces, tantasveces, que el espejo tendría que haber conservado su imagen. Estaba allí de pie, temblando, con los ojosclavados en el cristal -en aquel liso, enorme, vacío cristal- que la había contenido por entero y la había poseídotanto como yo, tanto como mis apasionadas miradas. Sentí como si amara a aquel cristal. Lo toqué; estabafrío. ¡Oh, el recuerdo! ¡Triste espejo, ardiente espejo, horrible espejo, que haces sufrir tales tormentos a loshombres! ¡Dichoso el hombre cuyo corazón olvida todo lo que ha contenido, todo lo que ha pasado delante deél, todo lo que se ha mirado a sí mismo en él o ha sido reflejado en su afecto, en su amor! ¡Cuánto sufro!Me marché sin saberlo, sin desearlo, hacia el cementerio. Encontré su sencilla tumba, una cruz de mármolblanco, con esta breve inscripción:«Amó, fue amada y murió.»¡Ella está ahí debajo, descompuesta! ¡Qué horrible! Sollocé con la frente apoyada en el suelo, y permanecí allímucho tiempo, mucho tiempo. Luego vi que estaba oscureciendo, y un extraño y loco deseo, el deseo de unamante desesperado, me invadió. Deseé pasar la noche, la última noche, llorando sobre su tumba. Peropodían verme y echarme del cementerio. ¿Qué hacer? Buscando una solución, me puse en pie y empecé avagabundear por aquella ciudad de la muerte. Anduve y anduve. Qué pequeña es esta ciudad comparada conla otra, la ciudad en la cual vivimos. Y, sin embargo, no son muchos más numerosos los muertos que los vivos.Nosotros necesitamos grandes casas, anchas calles y mucho espacio para las cuatro generaciones que ven laluz del día al mismo tiempo, beber agua del manantial y vino de las vides, y comer pan de las llanuras.¡Y para todas estas generaciones de los muertos, para todos los muertos que nos han precedido, aquí no hayapenas nada, apenas nada! La tierra se los lleva, y el olvido los borra. ¡Adiós!Al final del cementerio, me di cuenta repentinamente de que estaba en la parte más antigua, donde los quemurieron hace tiempo están mezclados con la tierra, donde las propias cruces están podridas, dondeposiblemente enterrarán a los que lleguen mañana. Está llena de rosales que nadie cuida, de altos y oscuroscipreses; un triste y hermoso jardín alimentado con carne humana.Yo estaba solo, completamente solo. De modo que me acurruqué debajo de un árbol y me escondí entre lasfrondosas y sombrías ramas. Esperé, agarrándome al tronco como un náufrago se agarra a una tabla.Cuando la luz diurna desapareció del todo, abandoné el refugio y eché a andar suavemente, lentamente,silenciosamente, hacia aquel terreno lleno de muertos. Anduve de un lado para otro, pero no conseguíencontrar de nuevo la tumba de mi amada. Avancé con los brazos extendidos, chocando contra las tumbascon mis manos, mis pies, mis rodillas, mi pecho, incluso con mi cabeza, sin conseguir encontrarla. Anduve atientas como un ciego buscando su camino. Toqué las lápidas, las cruces, las verjas de hierro, las coronas demetal y las coronas de flores marchitas. Leí los nombres con mis dedos pasándolos por encima de las letras.¡Qué noche! ¡Qué noche! ¡Y no pude encontrarla!No había luna. ¡Qué noche! Estaba asustado, terriblemente asustado, en aquellos angostos senderos entredos hileras de tumbas. ¡Tumbas! ¡Tumbas! ¡Tumbas! ¡Sólo tumbas! A mi derecha, a la izquierda, delante demí, a mi alrededor, en todas partes había tumbas. Me senté en una de ellas, ya que no podía seguir andando.Mis rodillas empezaron a doblarse. ¡Pude oír los latidos de mi corazón! Y oí algo más. ¿Qué? Un ruido confuso,indefinible. ¿Estaba el ruido en mi cabeza, en la impenetrable noche, o debajo de la misteriosa tierra, la tierrasembrada de cadáveres humanos? Miré a mi alrededor, pero no puedo decir cuánto tiempo permanecí allí.Estaba paralizado de terror, helado de espanto, dispuesto a morir.Súbitamente, tuve la impresión de que la losa de mármol sobre la cual estaba sentado se estaba moviendo. Seestaba moviendo, desde luego, como si alguien tratara de levantarla. Di un salto que me llevó hasta unatumba vecina, y vi, sí, vi claramente cómo se levantaba la losa sobre la cual estaba sentado. Luego apareció elmuerto, un esqueleto desnudo, empujando la losa desde abajo con su encorvada espalda. Lo vi claramente, apesar de que la noche estaba oscura. En la cruz pude leer:«Aquí yace Jacques Olivant, que murió a la edad de cincuenta y un años. Amó a su familia, fue bueno yhonrado y murió en la gracia de Dios.»El muerto leyó también lo que había escrito en la lápida. Luego cogió una piedra del sendero, una piedrapequeña y puntiaguda, y empezó a rascar las letras con sumo cuidado. Las borró lentamente, y con las
  13. 13. cuencas de sus ojos contempló el lugar donde habían estado grabadas. A continuación, con la punta del huesode lo que había sido su dedo índice, escribió en letras luminosas, como las líneas que los chiquillos trazan enlas paredes con una piedra de fósforo:«Aquí yace Jacques Olivant, que murió a la edad de cincuenta y un años. Mató a su padre a disgustos, porquedeseaba heredar su fortuna; torturó a su esposa, atormentó a sus hijos, engañó a sus vecinos, robó todo loque pudo y murió en pecado mortal.»Cuando hubo terminado de escribir, el muerto se quedó inmóvil, contemplando su obra. Al mirar a mialrededor vi que todas las tumbas estaban abiertas, que todos los muertos habían salido de ellas y que todoshabían borrado las líneas que sus parientes habían grabado en las lápidas, sustituyéndolas por la verdad. Y vique todos habían sido atormentadores de sus vecinos, maliciosos, deshonestos, hipócritas, embusteros,ruines, calumniadores, envidiosos; que habían robado, engañado, y habían cometido los peores delitos;aquellos buenos padres, aquellas fieles esposas, aquellos hijos devotos, aquellas hijas castas, aquelloshonrados comerciantes, aquellos hombres y mujeres que fueron llamados irreprochables. Todos ellos estabanescribiendo al mismo tiempo la verdad, la terrible y sagrada verdad, la cual todo el mundo ignoraba, o fingíaignorar, mientras estaban vivos.Pensé que también ella había escrito algo en su tumba. Y ahora, corriendo sin miedo entre los ataúdes medioabiertos, entre los cadáveres y esqueletos, fui hacia ella, convencido de que la encontraría inmediatamente. Lareconocí al instante sin ver su rostro, el cual estaba cubierto por un velo negro; y en la cruz de mármol dondepoco antes había leído:«Amó, fue amada y murió.»Ahora leí:«Habiendo salido un día de lluvia para engañar a su amante, pilló una pulmonía y murió.»Parece que me encontraron al romper el día, tendido sobre la tumba, sin conocimiento.FINTemas: La verdad la coloco como un tema principal porque solo el amaba desesperadamente a la mujer que lefue infiel, el lo supo a raíz de ver que todos los muertos escribieron la verdad acerca de ellos en la lápida.:Tipo de narrador: protagonista, porque es el quien narra lo sucedido y dice lo que siente.
  14. 14. Personajes: el personaje principal es el narrador, no aparece el nombre. PlanteamientoEl narrador había perdido a su amada, la cual la extrañaba y se sentía triste por eso. NudoUn día mientras el estaba en su habitación sentado de repente sintió que la losa de mármol se movia y dio unsalto y apareció en un campo fúnebre y después de tanto ver tumbas miro a Jacques Olivant era un muerto aquien en su lapida le habían escrito que murió a la edad de cincuenta y un años. Amó a su familia, fue bueno yhonrado y murió en la gracia de Dios. El muerto borro esto y escribió:«Aquí yace Jacques Olivant, que murió a la edad de cincuenta y un años. Mató a su padre a disgustos, porquedeseaba heredar su fortuna; torturó a su esposa, atormentó a sus hijos, engañó a sus vecinos, robó todo loque pudo y murió en pecado mortal.»Todos los muertos habían borrado lo que les habían escrito en las lapidas y habían escrito sus verdades. DesenlaceAl ver lo que los muertos hicieron, el corrió ha ver que había escrito su amada, la encontró con un velo y sulápida decía: “Habiendo salido un día de lluvia para engañar a su amante, pilló una pulmonía y murió.”Al amanecer lo encontraron sin conocimiento.Diálogo MonólogoY luego ella murió. ¿Cómo? No lo sé; hace tiempo que no sé nada. Pero una noche llegó a casa muy mojada,porque estaba lloviendo intensamente, y al día siguiente tosía, y tosió durante una semana, y tuvo queguardar cama. No recuerdo ahora lo que ocurrió, pero los médicos llegaron, escribieron y se marcharon. Secompraron medicinas, y algunas mujeres se las hicieron beber. Sus manos estaban muy calientes, sus sienesardían y sus ojos estaban brillantes y tristes. Cuando yo le hablaba me contestaba, pero no recuerdo lo quedecíamos. ¡Lo he olvidado todo, todo, todo! Ella murió, y recuerdo perfectamente su leve, débil suspiro. Laenfermera dijo: "¡Ah!" ¡y yo comprendí!¡Y yo comprendí! DescripciónProsopografía“Sus manos estaban muy calientes, sus sienes ardían y sus ojos estaban brillantes y tristes.
  15. 15. Luego apareció el muerto, un esqueleto desnudo, empujando la losa desde abajo con su encorvada espalda.Lo vi claramente, a pesar de que la noche estaba oscura.Está llena de rosales que nadie cuida, de altos y oscuros cipreses; un triste y hermoso jardín alimentado concarne humana.” Tiempo externo e interno Y luego ella murió. ¿Cómo? No lo sé; hace tiempo que no sé nada. Pero una noche llegó a casa muy mojada,porque estaba lloviendo intensamente, y al día siguiente tosía, y tosió durante una semana, y tuvo queguardar cama.Ayer regresé a París, y cuando vi de nuevo mi habitación -nuestra habitación, nuestra cama, nuestros muebles,todo lo que queda de la vida de un ser humano después de su muerte-, me invadió tal oleada de nostalgia y depesar, que sentí deseos de abrir la ventana y de arrojarme a la calle.No había luna. ¡Qué noche! Estaba asustado, terriblemente asustado, en aquellos angostos senderos entredos hileras de tumbas.Parece que me encontraron al romper el día, tendido sobre la tumba, sin conocimiento.En el tiempo interno transcurrió dos días desde la muerte de ella, hasta el momento en que él sabe la verdaden el cementerio.En el tiempo externo lo escribió en el siglo XIX. Espacio físico“Qué pequeña es esta ciudad comparada con la otra, la ciudad en la cual vivimos. Y, sin embargo, no sonmuchos más numerosos los muertos que los vivos.”“Di un salto que me llevó hasta una tumba vecina, y vi, sí, vi claramente cómo se levantaba la losa sobre la cualestaba sentado.”La ciudad y el cementerio cercano. Psicológico y social.“¡La había amado desesperadamente!”El protagonista la había amado sinceramente sin embargo saber la verdad de la infidelidad de ella lo hizo hastadesmayarse.

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