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Segundos Para Herir, Años Para Sanar
Autor: Gloria M. Lugo Vélez
Writing: 2013
Edition Copyright 2013: Gloria M. Lugo Véle...
Renuncia de Responsabilidad:
Windmills International Edition Inc., sus directores, empleados y colaboradores, no se respon...
Windmills International Editions, Inc.
California - USA – 2013
Primeramente quiero dedicarle este libro a Dios quien me ha...
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  1. 1. Segundos Para Herir, Años Para Sanar Autor: Gloria M. Lugo Vélez Writing: 2013 Edition Copyright 2013: Gloria M. Lugo Vélez Diseño de Portada: WIE Dirección General: Cesar Leo Marcus Windmills International Editions, Inc. www.windmillseditions.com windmills@windmillseditions.com ISBN 978-1-304-19736-8
  2. 2. Renuncia de Responsabilidad: Windmills International Edition Inc., sus directores, empleados y colaboradores, no se responsabilizan del contenido de este libro. Los puntos de vista, opiniones y creencias, expresados en el mismo, representan exclusivamente, el pensamiento del autor, y propietario del Copyright. Todos los derechos reservados Es un delito la reproducción total o parcial de este libro, su tratamiento informático, la transmisión de ninguna forma o por cualquier medio, ya sea electrónico, mecánico, por fotocopia, por registro u otros métodos, su préstamo, alquiler o cualquier otra forma de cesión de uso del ejemplar, sin el permiso previo y por escrito del titular del Copyright. Únicamente, se podrá reproducir párrafos parciales del mismo con la mención del titulo y el autor. All Rights Reserved It is a crime the total or partial reproduction of this book, his computer treatment, nor the transmission of any form or for any way, already be electronic, mechanical, neither for photocopy, for record or other methods, his lending, rent or any other form of transfer of use of the copy, without the previous permission and in writing of the holder of the Copyright. Only, they can play the same partial paragraphs with reference to the title and author Segundos Para Herir, Años Para Sanar Del Infierno al Cielo Una Historia Real Contada por su Protagonista Gloria M. Lugo Vélez
  3. 3. Windmills International Editions, Inc. California - USA – 2013 Primeramente quiero dedicarle este libro a Dios quien me ha dado la vida y me la ha conservado.
  4. 4. A mi cuñada Maribel Cruz quien me motivo a escribir este libro. A mi Amado Esposo Luis A. Pérez quien ha estado conmigo en los momentos más difíciles de mi vida, Te Amo mi Amor. A la Sra. Lupe Avilés quien tomo de su tiempo para leer el borrador has sido de bendición. A todas las personas que de alguna forma han sido parte de mi vida y me han alentado en mis momentos difíciles. A mi Suegra Ramona Ruiz y Mi Suegro José Pérez quienes fueron mis padres por 18 años de mi vida A mi Amado Pastor José Feliciano por creer en mí A mis Hijas que me han perdonado y amado incondicionalmente a Marisel Ortiz y Ericka Pérez. A todos los hermanos de la Iglesia Fuente de Vida y De Verdad, Inc. del Barrio Jobos de Isabela, Puerto Rico donde persevero, gracias a todos por su apoyo.
  5. 5. INDICE 01… 09 02… 16 03… 20 04… 24 05… 29 06… 30 07… 31 08… 33 09… 35 10… 37 11… 38 12… 40 13… 43 14… 45 15… 47 16… 48 17… 49 18… 50 19… 51 20… 52 21… 54 22… 57 23… 59 24… 61 25… 64 26… 66
  6. 6. 27… 68 28… 69 29… 73 30… 74 31… 76 32… 78 33… 79 34… 82 35… 86 36… 88 37… 94
  7. 7. CAPITULO 1 24 de agosto año 1962, nace Gloria Milagros Lugo Vélez en un hogar de padres separados, ya, antes de yo nacer. Fui criada en el hogar de mis abuelos maternos, junto a mi madre, tío y hermano mayor, en un residencial público en el pueblo de San German, Puerto Rico. Mi abuelito estaba enfermo de los pulmones, tenía cáncer, le pidió a mi mama que si algún día ella se volvía a casar que me dejara viviendo con Rosita su mama, mi abuelita. Ella así se lo prometió. El día 24 de agosto de 1964 falleció Don Juan Vélez, mi abuelito, precisamente el mismo día que yo cumplía mis dos añitos. Crecí con mi mama, abuelita, mi hermano y mi tío que tenía retraso mental pero era un amor. Tuve una niñez bastante normal aunque faltaba la figura de un padre. Cuando estaba, en primer grado, ya para este entonces tenía 6 añitos, estaba en mi salón de clases y mi mama me fue a buscar temprano a la escuela, y me dio la noticia que se iba a mudar a Mayagüez con un señor, que me iba a quedar con mi abuelita a la que yo le llamaba Mama. Ella se llevó a mi hermano con ellos y me dijo que en las vacaciones iba a intercambiar con mi hermano, o sea iba a pasar las vacaciones con ellos y mi hermano iría a casa de abuelita Rosita. Los primeros años fueron más o menos bien. Cuando ya yo contaba con 7 años y medio comencé a notar que mi padrastro tomaba mucho alcohol. En unas navidades me toco pasarlas con ellos y allí experimente el horror de ver como este hombre maltrataba a mi madre. Ya yo no quería pasar ni un verano, ni navidades con ellos pues tenía terror a lo que había presenciado, presencie en aquellas navidades a este hombre tratando de ahorcar a mi madre. También cada vez que se embriagaba le decía a mi mama que me llamara para el cuarto, y me sentaba al borde de la cama. Yo sentía unos movimientos raros pero por mi corta edad no sabía que era lo que sucedía. También este hombre bregaba con espiritismo. Se mudaron a San German cuando yo tenía 10 años, en la casa que vivían tenía como otra casita abajo que era el templo donde hacían los "trabajos espirituales." Un 10 de mayo del año 1972, mi padrastro le regalo una estufa a mi madre de regalo por las madres y la misma exploto y la casa se quemó y mi madre a causa de la vida que llevaba con este hombre quería morir, pero el mismo la salvo. Mi madre se quemó la cara, los brazos y las piernas, se vio muy grave. Les dieron ayudas y un apartamento en el mismo residencial donde yo vivía con Mama, después que mami logro recuperarse, este hombre volvió a beber y a trabajar con brujería. Cada vez que se embriagaba me mandaba a buscar con mi hermano o llamaba por teléfono a casa de mama para que yo fuera a su casa. Pasaba lo mismo, me hacía sentar al borde de la cama y ya yo sabía lo que sucedía, se estaba masturbando estando yo allí sentada. Él mandaba a mi madre a salir del cuarto y cometía su acto. Esto yo lo mantuve callado y no se lo decía a nadie, mi mama tampoco
  8. 8. decía nada por el terror que le tenía. En una ocasión yo estaba en la casa de un hermano de mi mama de fin de semana y este hombre borracho, fue a buscarme, me tuve que ir con él para evitar una desgracia con mi tío. Con él fue otro hombre amigo de él. Me llevo a su casa y me obligo a acostarme con mi mama y con él en la misma cama, y estando yo allí tuvo relaciones con mi mama, fue horrible. A causa del incendio ellos demandaron a la mueblería que les vendió la estufa. En lo que esta demanda corría se fueron a vivir a New York y se llevaron a mi hermano. Allá mi hermano veía día a día como nuestra madre era maltratada. Yo seguí viviendo con mi abuela y mi tío Francis. El cargaba compras en un supermercado que había frente al residencial donde vivíamos, con esos chavitos él le ayudaba a mi abuelita para los gastos de la casa. Mi abuelita era costurera y me hacia la ropa y mis uniformes escolares. Ella era muy buena conmigo pero cuando le daba coraje me botaba todas mis cosas y me pegaba con lo que tuviera en las manos. En el residencial mi vecina era una ancianita que era pentecostal y me llevaba a la iglesia cuando yo era más niña y allí fueron mis primeros pasos en la Iglesia Pentecostal, la semilla fue sembrada en mi corazón. Según fui creciendo no volví a la iglesia pero siempre estaba con ella y cuando se enfermaba yo la cuidaba en el hospital. Yo tenía 13 años para este entonces, y llego de Estados Unidos un joven que era el que llevaba la hija de la señora y a mí al hospital. Mi abuelita siempre me decía que si iba a hablar con algún muchacho que le dijera que fuera a casa a visitarme. Al principio hablábamos en los viajes al hospital pero cuando dieron de alta a la señora ya no había excusa. Yo le hable a él y le dije que hablara con mama para visitarme como amigos, así lo hizo y comenzó a visitarme los fines de semana, y con el tiempo mi abuela le cogió cariño y ya con el tiempo iba todos los días. Al año de estar visitando me regalo la sortija de compromiso, yo tenía 14 años. En ese tiempo mi madre y padrastro tienen que venir a Puerto Rico para resolver la demanda. Yo le pedí a mi novio que en el tiempo que ellos estuvieran acá no me visitara para evitar problemas. Llegaron ellos y a los días de estar por allí, mami se encontró con una comadre que le pregunto si había venido para mi boda, esto fue frente a mi padrastro. Mami sabía que yo tenía novio pero mi padrastro no. Llegaron a casa y yo lo note a el molesto y se metió en el baño y mami aprovecho para decirme lo que había sucedido, yo le dije que eso no era problema de él pues mama lo había autorizado y yo no necesitaba autorización de ella ni de él. Cuando el salió del baño me ordeno que fuera a buscarle unas cajas al supermerdo para enviar unas imágenes que tenía guardadas en casa, a su casa, a Estados Unidos. Yo fui y no habían y al regresar se lo hice saber y se fue con mami nuevamente a la calle. En ese momento fue la primera vez que el Señor me mostro como una película de lo que iba a suceder esa noche. Fue la primera vez que el Señor me hablo y no me percate en ese momento. Me mostro que mi padrastro iba a llegar ebrio y delante de todos iba a tratar de abusar de mí. Cuando el Señor me mostro esto rápidamente llame a mama y la senté a la mesa para relatarle todo lo que nunca le había dicho y lo que iba a suceder allí esa noche. Ella me pregunto por qué nunca le comente nada de lo que estaba pasando, y le dije que por miedo. Allí fui y me bañe y fui
  9. 9. a casa de una amiga a decirle lo que iba a pasar y ella me ofreció su ayuda de allí fui a casa de mi madrina que vivía un apartamento de por medio del nuestro. Desde el balcón de su casa podía ver cuando ellos llegaran, y efectivamente ellos venían de camino y los vi, salí corriendo para irme a mi casa. Efectivamente, lo que Dios me mostro estaba pasando, el venia ebrio y mi madre aguantándolo para que no se cayera. Pase frente a ellos para subir a casa y mi abuelita del balcón me grito que avanzara que estaba lloviznando y me iba a enfermar, yo siempre estaba enferma. Este hombre le hizo burlas a mi abuela, subí y me pare en el balcón junto a mama y a mi tío Francis, en eso ellos subieron y el empujo a mami en la entrada del apartamento luego el entro, dándome ordenes de que me fuera a dormir. No sé de donde saque valor y le respondí que era muy temprano y además no tenía sueño. Él se enfureció y me dijo miles de cosas, que yo era una malcriada que acabara y le obedeciera. Allí intervino mi madre y me pidió de favor que hiciera caso a lo que el decía. Camine arrastrando mis sandalias y sentí cuando se me fue detrás y corrí y me encerré en la habitación. El comenzó a dar puños y patadas a la puerta y yo llena de terror puse un caucho (cama plegable) atravesado en la puerta y luego pensé que si se volaba el pestillo no iba a poder salir lo volví a quitar y comencé a hacer fuerzas con la puerta. Me decía que le abriera la puerta, que si no era de él no iba a ser de nadie, y mi abuela en medio del revolú tratando de defenderme y el la insultaba, me decía cosas indecentes. En un momento hubo un silencio y pensé que mami lo había encerrado en el otro cuarto. Abrí lentamente el seguro de la puerta y al abrir la puerta me lo encontré de frente y volví y cerré la puerta, y el volvió a golpearla y a decirme cosas indecentes. Al rato surgió nuevamente un silencio, pegue mi oído a la puerta a ver si lograba escuchar algo y no escuche nada. Nuevamente abrí la puerta y no vi a nadie solo a mi tío parado en el balcón. Busque a mama por todos lados y no la encontré, quería decirle que me iba que estuviera tranquila pero no la encontré. Por miedo a que el hombre volviera a salir decidí irme cuando fui a abrir la puerta de salida del apartamento no abría y era que tenía el pestillo puesto, se lo quite y baje corriendo tan rápido que las personas que estaban en los balcones no me vieron pasar. Me fui a casa de mi amiga y ella me estaba esperando, rápidamente la mama de mi amiga fue a casa de mi madrina para que el esposo de ella la llevara al cuartel para denunciar a ese hombre. Las muchachas y yo nos asomamos por la ventana para ver lo que ella iba a hacer y desde allí pude ver el carro de mi novio pasar, allí salí corriendo diciéndole a las muchachas que me iba a ir con él. y las muchachas me halaban por los brazos y me decían que no lo hiciera. Logre zafarme de sus manos y corrí a detenerlo. Cuando él se detuvo le suplique que me llevara con él y el me decía que no que él no me podía mantener y después de yo insistirle tanto me dijo que él me llevaba a casa de algún familiar y le dije que me llevara a casa de mi otra abuela. Así lo hizo, cuando llegamos allá estaba uno de mis tíos gemelos y estaba ebrio y no me reconoció cuando le pregunte por abuela me dijo que estaba hospitalizada y me identifique con él y me dijo de llamar a mi otro tío y así lo hicimos y hable con él y me dijo que fuera a su casa. Mi novio me llevo allá, y de
  10. 10. allí llame a mama y le dije dónde estaba, ya le habían dicho que yo me había ido con mi novio. Le explique y le dije que no se preocupara, que necesitaba ropa y mi novio fue y me la busco. Mama me envió la ropa, galletitas de las que me gustaban y dinero por si necesitaba algo. Viví en casa de mi tío aproximadamente un mes. Él era de esos que llevan la comunión a los hogares, allí comencé a visitar la iglesia Católica otra vez. Iba a misa siempre y hasta llegue a ir a un retiro espiritual. Esto fue en el año 1976. El hombre al otro día del revolú, fue con un paño rojo y le decía a mi abuela que no se preocupara que yo iba a aparecer ya mismo, que sus entidades me iban a llevar a casa. Mi abuela les decía a ellos que se fueran de su casa ya, me buscaron y nunca dieron conmigo hasta que finalmente regresaron a Estados Unidos y yo regrese a casa. CAPITULO 2 Luego de toda esta tragedia cuando se acercaba mi cumpleaños número 15 mi abuela se sentó con mi novio y le pregunto que si el verdaderamente me quería como para casarse conmigo. Él le dijo que me quería pero que no podía mantenerme como él quisiera ya que ganaba muy poco. Él era porteador de periódicos, los repartía en las madrugadas y por el día una vez a la semana cobraba los mismos. Mi abuela le dijo que eso no era lo que le había preguntado y le repitió la pregunta. Al decir que sí que me amaba, mama le dijo que ella iba a correr con los gastos de la boda y lo iba a ayudar a mantenerme. Y comenzamos a preparar todo para la boda. Mama me hizo el cumpleaños de 15 en agosto y en Noviembre 26 del 1977 me case. Fue una boda sencilla pero hermosa. Nos fuimos a vivir a una casita de madera que era de la mama de mi esposo y en marzo de l978 quede embarazada. Ya casi a finales del año mi esposo
  11. 11. consiguió un empleo en Dorado y nos mudamos a Levittown. El 28 de diciembre del 1978 nació mi hija Marisel en el pueblo de Bayamón Puerto Rico. Hermosa, su nombre es en honor a una amiga mía que siempre que me veía me sobaba la barriga. De Dorado paso a trabajar al pueblo de Las Piedras y de Levittown nos mudamos al pueblo de Dorado donde vivimos muy poco y luego nos mudamos a Humacao. Con el tiempo mi esposo comenzó a llegar tarde a la casa. Cuando la nena tenía como año y medio me reconcilie con mi madre pues ella me aseguro que mi padrastro había dejado de beber y había cambiado. Fui a Connecticut a visitarles y en las noches yo me acostaba aterrada con el temor que el fuera a aparecer a mi cuarto pero todo estuvo bien. En una ocasión tuve la única discusión con mi esposo en la cual el me tiro con una cascara de aguacate. Esa noche el llego "temprano" a las 11:00 de la noche y no había comida hecha. Yo no había cocinado pues no había nada solo plátanos maduros y huevos. Él nunca llegaba temprano y mucho menos a comer pues muchas veces la comida se perdía. Ese altercado me dolió mucho y se lo comenté a mi madre. Mi abuela me seguía mandando chavitos y cuando le visitaba ella siempre me tenía un traje o dos y en su compra siempre me compraba cositas que me gustaban. Al tiempo mi madre me manda a decir que la iban a operar y necesitaba que yo fuera a cuidarla. Se lo dije a mi esposo y él no estaba muy de acuerdo pero accedió. Mami solo me envió pasaje de ida. Cuando mi esposo me fue a llevar a aeropuerto el no paraba de llorar y le pregunte porque lloraba y me dijo que el tenía la corazonada que yo no iba a volver. Yo le dije que no pensara eso que yo no pensaba quedarme allá. Me fui y cuide de mi madre, cuando ya estaba de alta en la casa mami me sentó y me comenzó a hablar de que me quedara allá, que si volvía a Puerto Rico y tenía problemas con mi esposo ella no me iba a poder enviar el pasaje y que allá el Estado me daba un cheque por mi hija y podía tener mi propio apartamento etc. Yo no sabía qué hacer, mi esposo me llamo para saber cuándo regresaba, el había recibido una carta que mi madre me dicto que le escribiera, donde le decía que no lo amaba y no iba a regresar con él. En realidad lo amaba pero en mi ignorancia hice la carta. El me llamo y me prometió que iba a cambiar que le diera la oportunidad y me dio dos semanas para que lo pensara. Comencé a orar a Dios, me comunique con el Dios del cielo una vez más para que me dirigiera que debía hacer, le dije "Señor dame una señal de lo que debo hacer". Allí en ese momento vino a mi mente que en ese tiempo que estuve cuidando de mami no me percate que me falto la regla, que no la había tenido y se lo comenté a mami y ella me llevo al hospital a hacerme la prueba de embarazo. Mami tenía una amiga allí en el hospital y ella quedo de llamar a la casa para darme el resultado. Mientras yo seguía orando a Dios y le decía "Señor si estoy embarazada quiere decir que debo regresar con mi esposo. Sonó el teléfono y mami lo contesto, cuando la vi que se acercó a mí y me dijo "te iba a hacer una broma pero no es broma estas embarazada". Mi corazón dio un brinco pues yo si amaba a mi esposo pero mi ignorancia me domino. Inmediatamente llame a mi comadre, que era de donde él
  12. 12. me llamaba, ella me dijo que él no estaba pero que cuando el llegara le iba a decir que me llamara y me pregunto que si iba a volver y yo le dije que dependía de como el recibiera la noticia que le tenía. Ya casi de noche el me llamo, mami cogió la otra línea que tenía en la cocina y escucho nuestra conversación. Me pregunto el que si lo había llamado para decirle que iba a regresar, le dije que dependía de como tomara la noticia que le tenía, me pregunto qué noticia y allí le dije que iba a ser papa otra vez. Su reacción fue tan rápida de decirme que como era posible que yo estando por allá y el por acá yo estaba embarazada. Yo en mi corazón me entristecí y le dije ok si vas a dudar que este hijo es tuyo yo me quedo por acá y crío mis hijos sola, el rápidamente respondió que lo perdonara que esto lo había tomado por sorpresa, que no se lo esperaba, y le explique que no me había percatado de ello porque había estado tan envuelta en el cuidado de mami que no me había dado cuenta. El rápido me pregunto que si quería que fuera nene o nena y le dije que quería un varón pues ya teníamos la nena y que quería ponerle su nombre. Allí seguimos coordinando para el enviarme los pasajes para que regresara a casa. Cuando enganche el teléfono mi madre se acercó a mí y me dijo que yo iba a hacer, que el había dudado que ese hijo era del ahora y que en el momento que tuviéramos alguna discusión el me lo iba a reclamar otra vez que no era su hijo. Allí nuevamente comenzó mi madre a hablarme nuevamente que no me iba a poder ayudar y en eso mientras ella trataba de convencerme que me quedara llegaron los pasajes y el día que estaba supuesta a irme a Puerto Rico cambie los pasajes por dinero y le hice un giro de correo y no me fui. Cuando llegamos a la casa el llamo para saber si había salido para el aeropuerto, mami le dijo que no me esperara que no iba que yo había cambiado los pasajes por dinero y se los había enviado. Ese hombre boto sapos y culebras por la boca de la furia que tenía. Yo lloraba pues eso no era lo que mi corazón verdaderamente quería y las consecuencias por desobedecer a Dios fueron devastadoras. CAPITUL0 3 Me quede y fui al “Wellfare” y tenía mi apartamento pero seguía viviendo con mi madre y su esposo. La nena comenzó a ir a la escuela y que paso ya para noviembre del año 1983 la nena molestaba y lloraba mucho y el esposo de mami, el mismo que trato de abusar de mí, comenzó a quejarse que la nena molestaba. Recogí mis cosas y me fui a mi apartamento, comencé a beber y a fumar más de lo que hacía. Me fumaba 3 cajas diarias de cigarrillos. Unos vecinos de mi madre me fueron a visitar y vieron como yo estaba bebiendo, fumando, mi hija comiendo espaguetis de pote y me propusieron que me mudara con ellos. Yo les dije que no quería ser estorbo de nadie pero ellos y sus hijas insistieron y me mude con ellos. Ellos trataron de arreglar lo que yo había destruido, hablaron con mi esposo pero él estaba rebelde. Yo logre hablar con él y le dije que igual que él me
  13. 13. había pedido 2 semanas para pensar que iba a hacer yo quería que el pensara y me dijo que estaba bien. Llego el 3 de Marzo del 1984, yo había ido a una cita de mi embarazo ya estaba entrando en los 9 meses de gestación, yo estaba guardando dinerito en una botella de 5 galones de agua destilada, dinero para las cositas de mi bebe. Cuando llegue a mi casa me recosté en el piso a escuchar música que me lo recordaba a él y sonó el teléfono. Cuando conteste era el, mi esposo, Me emocione mucho y le dije me llamaste para decirme que vamos a volver, el me preguntaba constantemente que si estaba sola en el apartamento yo le decía que sí y el me repetía que si estaba segura y yo le repetía que sí que porque me preguntaba tanto. Me dijo que era que tenía que decirme algo y le pregunte que sí era que me iba a decir que íbamos a volver, me dijo no es sobre tu abuela,. Allí me desespere y comencé a bombardearle preguntas que si ella estaba enferma que le pasaba y el de sopetón me dijo que ella había muerto. Me volví loca de dolor pues hacía varios días yo había hablado con ella y le había dicho que cuando tuviera él bebe me iba a ir a vivir con ella. Comencé a gritar e incrédula le decía que eso no podía ser, y él me dijo si falleció la encontraron muerta en la cama y también llame para decirte que no voy a volver contigo, allí me remato. Cuando colgué llame al matrimonio con el que vivía, ellos rápidamente llegaron a la casa y llame a mi madre para decirle que su mama había muerto. Ellos sacaron sus pasajes y yo conté mi dinero del pote de agua pero me faltaba para completar los pasajes mío y de mi hija. El señor de la casa me dijo vamos a casa de mis amistades que tu veras que los vas a completar y vas a poder ir allá. Así fue sin su ayuda no lo hubiera logrado. Cuando llegue al aeropuerto tuve que mentir con respecto al tiempo que tenia de embarazo pues con los 9 meses encima no me iban a dejar viajar y como mi barriga era pequeñita pase de 6 meses. Llegamos a Puerto Rico y tuve que viajar con mami y su esposo camino a San German que era de donde éramos. Ya en casa de mama tuve que esperar que amaneciera para ir a la funeraria a verla. Pase por el dolor de ver a mi abuelita muerta, y allí a la funeraria llego mi esposo y la nena salió corriendo donde el yo hubiera deseado hacer lo mismo o que él se hubiera acercado a mí a darme un abrazo de consuelo pero no fue así. Pase todo el proceso con mi hermano y una prima que hacía muchos años no veía. Después del funeral trate una y otra vez de salvar mi matrimonio me arrodille y le pedí perdón de rodillas pero fue inútil. No se le movió ni una fibra de su corazón. Ya era casi fin de mes era el día 28 de Marzo del 1984 y fui a casa de mi tía y le pedí que si ella y su esposo me podían llevar a casa de mi esposo a Humacao a tratar por última vez de salvar mi matrimonio. Ella me dijo antes que nada que me quería hacer una pregunta, que si él bebe que yo esperaba era de mi esposo, yo le dije si no fuera de él no tendría la cara de insistirle tanto a él de regresar, claro que es su hijo y ella me dijo haz la maleta que te voy a llevar. Me llevo y al llegar a la casa estaba allí mi suegra la que se sorprendió y se molestó que yo hubiera llegado allí. Me pregunto qué haces aquí y le dije:” hasta donde yo sé su hijo sigue siendo mi esposo por lo tanto esta sigue siendo mi casa”. Mi tía se sentó con ella y hablaron no sé qué se dijeron. Yo me fui al cuarto de mi hija y me acomode allí. Después que mi tía se fue mi suegra vino al cuarto y me empezó a reclamar
  14. 14. que el hijo que yo iba a tener no era de su hijo que él ya tenía otra persona que me fuera de la casa. Me enfurecí al ella decirme esto que le dije que ella no me había servido de “matress” para que dijera eso. Yo estaba muy molesta, ya en la tarde llego mi esposo y yo estaba en el cuarto con la nena, cuando su mama le dijo que yo estaba allí fue al cuarto a reclamarme que yo hacia allí que recogiera mis cosas que me iba a llevar a San German de regreso. Yo le dije que no iba para allá pues no tenía a donde ir, y me dijo que ese no era su problema y se fue con su mama y nos dejó allí. Luego en la noche regreso pero todo se quedó tranquilo al menos por esa noche. Yo dormí en el cuarto con mi hija, al día siguiente él se fue a trabajar y yo me levante y recogí su cuarto lave el baño mapeé la casa y me volví al cuarto, mi suegra le dio desayuno a la nena. Mi suegra tenía una enfermedad en los huesos creo que cáncer. Al rato regreso mi esposo de trabajar y vino a insistirme que recogiera todo que me iba a llevar a casa de mi tía y le dije que no me iba a ir. Él me dijo si tú no te vas yo me voy quédate y se fue con su mama. Me quede allí sola con mi hija, la vecina le decía que no me dejara allí sola que si me daban dolores a mitad de la noche no había quien me llevara al hospital él le dijo que se jo........ pues yo no la mande a venir acá y se fue. Cuando me percaté de que no me dejo las llaves de la casa y esta la puerta principal cerraba por dentro y por fuera con llave y me desespere y me acorde de mi prima que me había dicho que cualquier cosa la llamara. Ella vivía en Guayama era casada con dos hijos y la llame y en cuestión de una hora ya ella y su esposo me fueron a buscar. Recogí mis cosas y llame a mi esposo y le dije que fuera a cerrar la casa si no quería que le robaran todo que yo me iba, él me dijo déjala así y me fui a Guayama. Era el día 29 de Marzo del año 1984. Llegamos a casa de mi prima cenamos y luego ella me pregunto si tenía cositas para mi bebe y le explique que el dinero que tenía para sus cositas lo había utilizado para viajar a Puerto Rico. Ella tenía una máquina de coser y comenzó a hacerle cotitas al bebe y esa noche nos acostamos muy tarde. CAPITULO 4 31 de marzo 1984 mi prima fue a chequear al cuarto y me pregunto si todo estaba bien, le dije tengo dolores pero no te preocupes pues para la nena me empezaron los dolores a esa hora y di a luz en la noche. Me dio su número del trabajo por si algo surgía y se fue a trabajar. A eso de las nueve de la mañana los dolores eran más y más fuertes, pero no quería molestar a mi prima en su trabajo, pero Dios nuevamente estaba cuidando de mí y ella llego a la casa, y yo me había acordado que decía mi madrina que los dolores de parto se calmaban dándole vuelta a una butaca, ella me encontró haciendo esto y me pregunto qué hacía y le dije y me dijo vístete y vamos al hospital, llevo mi hija a cuidar a la casa de la señora que le cuidaba los de ella, era al lado del hospital y me llevo a dar a luz.
  15. 15. Llamo a su ginecólogo y me atendieron y a eso de las 10:00 de la mañana había nacido mi hijo en medio de tanto problema y sufrimiento que yo había pasado, me acobarde al momento del parto y me durmieron y me lo sacaron. Cuando desperté ya estaba en la habitación y mi prima y su esposo estaban allí. Cuando le pregunte que había tenido y me dijo que era un varón no lo podía creer. Ella me dijo que había llamado a mi esposo para decirle del nacimiento del nene y el solo le dijo que tú quieres que haga y ella le dijo solo te llamo para que sepas que tienes un hijo que reconocer. El nene nació viernes y no fue hasta domingo que el llego al hospital con mi compadre que parecía más mi esposo que él. Mi compadre me ayudo a levantarme de la cama y caminamos al nursery y al llegar allí y el ver el nene me miro y se sonrío como quien dice verdaderamente es mi hijo, se parecía mucho a su mama en los ojos. Mis esperanzas de reconciliación volvieron al ver su sonrisa, al par de días fue a buscarme para ir a inscribir al bebe. Me vestí hermosísima a ver si lo conquistaba, al bajar para irnos me resbale por la cuesta de la marquesina y llevaba él bebe en brazos y el evito que se cayera. Me pele una rodilla y el me dio su pañuelo para que me limpiara. Al llegar al registro le pedí que sostuviera al bebe en lo que iba al baño a lavarme la rodilla. Cuando regrese el me pregunto qué nombre le iba a poner y le dije pues tu nombre y el de mi papa y el muy orgulloso lo inscribió Efrén Luis Justiniano Lugo. Al terminar allí de camino a la casa me arme de valor y volví a decirle que si le podía hacer una pregunta sin que me gritara al contestarme y me dijo dime, le dije ahora que sabes que él bebe es tuyo podríamos tratar de salvar nuestro matrimonio por nuestros hijos para que no se críen sin padre como tú y yo, y me contesto con un NO rotundo. Quede en silencio hasta llegar a casa y las lágrimas corrían por mi rostro, al llegar a la casa me dirigí directamente a mi cuarto llorando y mi prima me pregunto que sucedía y le dije. Ella trato de hablar con él pero él estaba cerrado a toda posibilidad de reconciliación. Me sentía muy rechazada, dolida y herida. Mi prima y su esposo trabajaban por el día y ella de noche daba clases en la universidad. Ellos bautizaron el nene, cuando esto practicaba la religión Católica. Él bebe se enfermó y estuvo hospitalizado varios días y su papa no lo fue a ver. Cuando salió del hospital llame al papa para decirle que necesitaba dinero para comprarle medicamentos al bebe pero él me dijo que él no podía ir a llevármelos y le dije que mi prima no me los podía prestar por que no los tenía y que era necesario pues el nene necesitaba las medicinas. Su respuesta fue pues vete véndete a la plaza pública y me dio tanto coraje que le dije si lo tengo que hacer por la salud de mi hijo lo hago y le enganche el teléfono. Comencé a llorar otra vez y mi prima me pregunto que me había dicho y le dije y en eso volvió a sonar el teléfono. Mi prima contesto y era él y le dio tremenda descarga y él le dijo que bajaría a comprar las medicinas. Luego de eso fueron escasas las veces que el vio a su hijo. Allí me sentía dolida, despreciada y sola y cometí el peor de los errores de mi vida. Es escribiéndolo aquí y me avergüenzo de lo hecho pero es parte de mi testimonio. Al sentirme sola, dolida y despreciada, el esposo de mi prima siempre
  16. 16. estaba en la casa conmigo y los nenes de ellos y los míos mientras mi prima estaba en la universidad. En una tarde me invito a tomar vino y tomamos y tomamos demás y pasaron cosas que no debieron suceder. Luego yo hablé con él y le dije que eso no se podía volver a repetir, pues ella era mi prima y se había portado muy bien conmigo y no se merecía eso. Pero el siguió acosándome y una noche al regresar de un paseo, mi prima se fue a bañar y el comenzó a acosarme en la sala de la casa y me beso a la fuerza y mi prima nos vio. Fue doloroso tanto para mi prima como para mí, me fui y me encerré en el cuarto y hasta pensé en quitarme la vida, pero Dios siempre estaba allí velando por mí. Ella logro abrir la puerta del cuarto y hablamos. Yo estaba estudiando y hable con una amiga mía y le dije lo que estaba sucediendo y ella hablo con su mama y me mude a la casa de mi amiga. Mi prima estuvo de acuerdo y con todo y eso me ofreció su ayuda. Su esposo me seguía acosando y supuestamente ella lo envió a llevarme a ver un apartamento para mí y los nenes que ella me iba a ayudar a pagar, yo fui y era en un campo y yo le dije a el que yo no podía vivir allí pues yo no tenía carro y si uno de los nenes se enfermaba no iba a poder llevarlo al médico. Me siguió acosando, que quería que yo siguiera con él y le dije que no, que iba a hablar con mi mama para irme a Estados Unidos pues aparte de todo yo no les quería causar más problemas. Allí se apareció mi prima a darle al carro por detrás con su guagua y estaba furiosa. Le dije a el que me llevar a mi casa y me llevo y le pedí que no volviera a buscarme que lo único que me había traído a mi vida había sido problemas más de los que ya tenía y uno más que posiblemente tenia, cometí el error de decirle que creía que estaba embarazada pero que no se preocupara que si era así yo me iba a encargar de todo, discutimos y se fue. Le pedí que no comentara nada de lo del embarazo pues no era nada seguro y no iba a darle un golpe más a mi prima. Esa tarde mi prima me llamo y me cuestiono con respecto al embarazo y me dijo que yo iba a hacer, pues si yo estaba embarazada o era su bebe o el mío y allí me entere que ella también estaba embarazada. Yo le dije que jamás pasaría por mi mente un aborto pues ella sabía que iba en contra de Dios. Volvió y me repitió que era o su hijo o el mío. Yo en ese momento me sentí tan indigna e inmerecedora de ese hijo y accedí a ir a ese lugar donde me llevarían. El día antes de ir a ese lugar ella fue a la casa donde yo me estaba quedando y hablo conmigo, me dijo que después que yo fuera a ese lugar ella me iba a pagar el pasaje para que me fuera con mi madre a Connecticut y que nadie iba a saber lo sucedido. Al día siguiente me fueron a buscar ella y su esposo, por el camino yo iba orando a Dios que no saliera positivo la prueba de embarazo. Al llegar a ese lugar me llamaron para hacerme la prueba, luego de unos minutos me llamaron para darme el resultado, fue positivo. Comencé a llorar sin consuelo pues yo no quería abortar. La enfermera me decía que si yo no quería abortar ellos no me obligaban, yo le decía que yo no quería pero estaba obligada a hacerlo y le explique. Le dije también que ellos estaban afuera esperándome. Me dieron un calmante y la enfermera me decía que solo tenía pocas semanas, que eso era solo sangre. Luego de llorar hasta el cansancio accedí y procedieron a hacerme el aborto. Yo me sentía morir. Al salir al lobby ellos me esperaban y al verme salir se abrazaron a mi dándome las gracias, yo les dije: ¿me dan gracias por asesinar a mi hijo? De allí
  17. 17. salimos y me llevaron a comer apenas pude hacerlo y luego me llevaron a casa de mi amiga. Luego mi prima comenzó a decirle a la señora donde yo vivía lo que había sucedido y se lo dijo también al padre de mis hijos y no cumplió con su promesa ni con la parte de comprarme los pasajes. Mami me envió los pasajes y me fui a Connecticut. CAPITULO 5 EL VIAJE Era una tarde del mes de octubre del año 1984, en ese entonces ya yo tenía 22 años y dos hijos preciosos, una niña de 5 años y un varoncito de siete meses. Viajamos a Connecticut a casa de mami y su esposo. Cuando llegamos al aeropuerto me recibieron ellos y un joven que era amigo de ellos. Durante el camino a casa de New York a Connecticut este joven me miraba por el retrovisor. Fue muy amable y cariñoso conmigo y mis hijos. Al día siguiente el joven fue a casa de mi mama donde me estaba hospedando, y así comenzó a ganarse mi confianza. Mi padrastro aprobaba que me visitara y un día muy cortésmente me invito a dar una vuelta por Hartford, nosotros vivíamos en New Britain un pueblito cerca de Hartford, le pidió autorización a mi padrastro y el autorizo la salida con él y mis hijos. Yo había llegado a este país destruida, despreciada por el padre de mis hijos y me sentía muy sola, esto no lo digo para justificar lo que sucedió. Nunca confíen en alguien que se muestra tan dócil y amoroso. Estudia bien la situación antes de dar un paso tan importante, piensa en tus hijos primero y luego en ti. CAPITUL 6 EL ENCANTAMIENTO El joven seguía visitando todos los días la casa y poco a poco en muy poco tiempo se ganó mi
  18. 18. confianza y la de mis hijos. Yo estaba pasando por la separación dolorosa del padre de mis hijos y la pesadilla del aborto etc. Al recibir tanta atención y cariño de este joven caí en un encanto. Ya salíamos a dar vueltas casi todos los días. Una noche en la que habíamos salido solos, al llegar al estacionamiento de mi casa el saco una bolsita plástica pequeña, y tenía un polvo blanco dentro y un sorbeto y me ofreció, yo le pregunte qué era eso y me dijo coca dale date un pase. Yo le dije tu eres loco yo no me meto nada por mi nariz me da terror, el insistió diciendo que no era nada del otro mundo e inmediatamente me dijo "si tú me amas lo haces conmigo". Yo por no perder ese hombre tan maravilloso accedí y use la cocaína por primera vez en mi vida. A partir de ese día el comenzó a quedarse en casa de mi mama conmigo y los nenes. Todos los días nos amanecíamos consumiendo cocaína. CAPITUL 7 COMIENZA LA PESADILLA Luego de un mes aproximadamente de estar quedándonos en casa de mami el decidió llevarnos a vivir al edificio donde vivía su familia, estos edificios eran puntos de droga, al momento yo no lo sabía. Toda su familia hasta su madre consumía drogas y las vendían. Allí conocí a todos sus hermanos, hermanas y a su mama. El hermano menor de él era el único que no usaba coca solo fumaba marihuana y se llevaba mucho conmigo. Cuando yo tenía que ir a comprar algo él era uno de los sabuesos que me vigilaba cuando salía. Siempre que salía tenía que ir con alguien de confianza de el para que me vigilara con quien yo hablaba y que hacía. Una tarde comenzó a cerrar las puertas de los cuartos de los nenes y me mando a sentar en el sofá, ya sentada yo allí se sentó frente a mí en una silla y me apunto con un rifle de alto poder y me dijo que le dijera cuantos hombres habían habido en mi vida, yo me frisé y comencé a cubrir mi cuerpo con mis manos como si eso fuera a detener las balas si el disparaba, en cuestión de segundos pensé tantas cosas estaba aterrada. Pensé en mis hijos, en mi vida, que iba a pasar con ellos si me pasaba algo. El me aparto totalmente de mi madre, yo no le podía llamar o visitar. No tuve otra opción que contestar su pregunta y estallo en rabia, y comenzó a decirme que tú crees si te disparo a la cabeza o mejor en el pecho o mejor a la cara? Al final no disparo pero me dejo aterrada y destrozada de los nervios. A partir de ese día los maltratos fueron en aumento cada
  19. 19. día más y más. Si salíamos yo no podía levantar la mirada para nada tenía que caminar mirando el piso. No podía siquiera mirar por una ventana si lo hacía me daba sin control. Yo no podía compartir con mis hijos solo lo necesario, darle alimento y al bebe bañarlo y en el corralito todo el día, no compartía juegos ni nada con ellos. CAPITULO 8 LA PRIMERA PÉRDIDA Luego de navidad la nena comenzó clases y allí comenzó a molestarse por todo lo que ella hacia o decía. Ella tenía que permanecer en su cuarto todo el tiempo y si no lo hacia la maltrataba y le pegaba. Un día con una correa le estaba pegando a la niña y yo intervine para que no le pegara más y me cogí mis golpes pero logre que no le diera más. Los golpes que recibió mi hija tuvieron una triste consecuencia, en la escuela le vieron unos morados y cuando la siguieron chequeando le vieron los que tenía en las piernitas y la interrogaron y ella les dijo que su padrastro le había pegado. Vinieron los trabajadores sociales de la escuela a interrogarme e inmediatamente la removieron mi hija de mi casa y la llevaron a un hogar sustituto. El verme separada de uno de mis hijos en especial la mayor fue
  20. 20. devastador fue un dolor tan grande ya que nunca nos habíamos separado. La trabajadora social me visitaba para coordinar visitas para ver mi hija pero él no me permitía cumplir con ellas. Me amenazaba constantemente, un día se enfureció por mis suplicas para que me dejara ver a mi hija que me hecho "thiner" por el área del pecho y luego se me acerco con un encendedor y me dijo si sigues con lo mismo te voy a prender en fuego. Opte por dejarlo todo tranquilo por el momento, por miedo a morir y dejar mis hijos huérfanos. Pasaron los días y una noche llego a la casa con una bolsita que era heroína. Lo mezclo con la cocaína y me dio para que inhalara, la reacción que me dio fue nefasta, me dieron nauseas, escalofríos, sudor frio y yo le decía que tenía ganas de vomitar y me amenazo que si lo hacía me iba a caer encima. Yo trataba y trataba de no hacerlo por miedo a la golpiza, me saco al patio a coger aire fresco y poco a poco la reacción fue pasando. A veces el traía a su hijo que tenía con una compañera anterior y tenía que atendérselo bien y darle atenciones y cuidados que él me prohibía darle a mi hijo. Si yo no le atendía su hijo como el quería me amenazaba que lo iba a pagar bien caro. CAPITUL 9 VISITA TRAGICA Un día la trabajadora social fue a casa para hablar conmigo y me dijo que si no iba a ver mi
  21. 21. hija al hogar sustituto iba a perder los derechos sobre ella. Ella se ofreció a llevarme a verla y me arriesgue a ir con ella en contra de la voluntad de el. El no estaba en la casa v me fui con ella a verla. Al llegar a verla me conmovió tanto, le habían picoteado su cabello, despedía un olor desagradable a perro y a gato y su ropa estaba llena de pelos de perro y gato. Le pregunte como se sentía y por qué tenía esa peste encima a lo cual me respondió que ella dormía con perros y gatos que la señora de la casa tenia arriba. Tenía el alma destrozada pues nunca había visto mi hija en esas condiciones, sucia y apestosa. Yo todavía no me explico cómo le dan niños a personas en esas condiciones de vida. Me fui con el corazón destrozado al dejar mi nena allí en esas condiciones y no podía hacer nada para recuperarla. La única solución, era dejar a este hombre y de camino a casa iba decidida a hacerlo. Al llegar a la casa él me estaba esperando sentado en la sala e inmediatamente me pregunto dónde estaba , le respondí que viendo a mi hija con la trabajadora social y que había decidido dejarlo para poder recuperarla. Se incorporó rápidamente y comenzó a golpearme y a decirme que no iba a permitir que me fuera y seguía golpeándome, corrí hacia el cuarto como desesperada y me siguió y seguía golpeándome me subí a la cama y me halo por las piernas y me tiro al piso y comenzó a patearme el rostro con sus tenis. Luego de esto comencé a considerar seriamente en abandonarlo. Ya era cerca del 4 de julio del año 1985, hice una maleta para irme pero me detuve a pensar a donde iría pues no me atrevía a ir a casa de mi madre por causa de mi padrastro pues no quería saber de mi pues después de estar de acuerdo con la relación al ver que no los visitaba pensarían que fue un acto de mal agradecimiento de mi parte, lo que no sabían era el calvario que estaba pasando, mami mas o menos imaginaba de su maltrato, madre al fin y por su propia experiencia. Ese 4 de julio el hombre me trajo su hijo y el jugo con él y compartió y luego lo llevo a casa de su mama. En algún momento en esos meses anteriores habían hecho un allanamiento en el apartamento pero lo único que encontraron fueron bolsas vacías de droga y no hubo cargos ni arrestos. También un mes antes a esta fecha un hermano suyo se mudó a nuestro apartamento con su esposa. Reorganizamos el apartamento y un cuarto de dormitorio pasó a ser la sala. Mi hijo era un amante de la música que era uno de sus calmantes en las pocas veces que se incomodaba.
  22. 22. CAPITULO 10 COMIENZO DE LA TRAGEDIA El día 9 de julio 1985 en el que pasaron pocas cosas fuera de lugar, su hermano le informo que se mudarla al otro día a otro lugar. Y el día transcurrió normalmente. En la noche se desarrolló una tormenta de rayos y lluvia muy fuerte. Él me dijo que pasara el corral del nene a nuestro cuarto puesto que la tormenta era muy fuerte. Me tomo por sorpresa, no lo podía creer, le pregunte si yo había escuchado bien y me dijo que sí. Rápidamente fui y busque el corralito y lo coloque al lado de nuestra cama. Él bebe se paró y le daba los bracitos a él para que lo sacara del corral y le decía papa, papa. Él lo saco y lo sentó en la cama, el nene tenía una maraquita de esas de Fisher Price que tenía un girasol por un lado y un espejito por el otro, el nene comenzó a menear la maraquita y lo miraba sonriendo y le decía papa y lo abrazaba y esto se repitió varias veces. Era como si el tuviera el presentimiento de lo que le iba a pasar. Luego él le puso un poco de coca en la tetilla del biberón y yo le reclame que no hiciera eso. Luego lo puso en el corral y el nene se tomó su leche y se paró con la intención que él lo volviera a sacar del corral y él le dijo a dormir y el nene se acostó y se durmió. Aquella noche era el preámbulo a una historia de terror que iba a vivir el próximo día. Hubo muchos rayos que alumbraban la habitación, cada vez y mucha lluvia. Fue espantoso. Luego de la tormenta dicen que viene la calma, Vino una aparente calma que jamás pensé iba a tener un desenlace tan terrible. CAPITULO 11 PREAMBULO DE LA TRAGEDIA 10 de julio 1985, fue un amanecer increíble bello como nunca antes había visto en mucho tiempo, soleado, sin la menor señal de la tormenta ocurrida la noche anterior. Para mí era como un nuevo comienzo en general después de lo sucedido la noche anterior pensé que el podía cambiar su forma de ser. El nene ya tenía 15 meses, ya caminaba estaba dando sus primeros pasitos, despertó lo bañe y lo vestí como hacía mucho tiempo no lo hacía. Lo vestí con un jumper rojo que mami le había regalado con una camisita blanca, le puse medias y zapatos, lucia hermoso, hacía mucho tiempo no lo vestía así, pues él no me lo permitía. Cuando él lo vio rápidamente me pregunto porque lo había vestido así y le dije que nada que sentía en mi corazón verlo vestidito con ropita y zapatitos, le dije: ”¿Verdad que lindo se ve?”. Para mi asombro me dijo vente vamos allí abajo a sentarnos un rato con mami. Frente al edificio había un asiento de carro viejo y allí nos sentamos con su mama y su hermano. Como a la media hora comenzaron a llegar los compradores de droga y el inmediatamente me dijo que me subiera al apartamento. Llego el hermano de él que vivía con nosotros a comenzar a mudarse. Cuando subí al nene ya le tocaba su bibí se lo calenté, y en eso mi pareja me dice que vaya a la tienda a comprar cigarrillos, que me fuera con su sobrino, fui a coger el nene para irme a la tienda y
  23. 23. él me dijo déjalo que yo le doy la botella de leche y lo atiendo, el nene estaba llorando mucho se lo deje y me fui a la tienda con su sobrino y la tienda estaba llena y nos tardamos un poco. Cuando regrese a la casa el corralito del nene no estaba donde yo lo había dejado, la puerta de la sala estaba cerrada y se escuchaba música en el interior. Él me tenía dicho que si la puerta estaba cerrada que no entrara, lo que hice fue tocar a la puerta y seguí para mi habitación, cerré la puerta tras de mi prendí el televisor, el aire acondicionado y coloque los cigarrillos en la mesita de noche y me recosté a ver televisión. CAPITULO 12 LA TRAGEDIA Pasaron algunos diez minutos y el apareció a la habitación y me pregunto que para que tocaba la puerta de la sala y le dije que para que supiera que había llegado y me pregunto por los cigarrillos y le dije que estaban en la mesa de noche. En ese momento le pregunte por el nene y me dijo que se lo llevo a la sala por que no paraba de llorar y le puso música y se calmó. También me dijo que permaneciera en la habitación ya que su hermano se estaba mudando y él estaba con su amigo cortando "coca". Algo dentro de mí me decía que le dijera que me trajera a mi hijo pero no me atreví por miedo a que pensara que desconfiaba de él. Se fue y me quede viendo televisor. Como a los diez
  24. 24. o quince minutos regreso a la habitación y comenzó a caminar de adelante para atrás y de atrás para adelante y me pregunto que veía en la tele cosa muy rara, le pregunte que le pasaba y rápidamente me dijo que tenía que hablar conmigo muy seriamente, lo primero que me vino a la mente fue que el sobrino le dijo algo de cuando fuimos a la tienda. Le volví a preguntar qué pasaba y me dijo: "tienes que jurarme que no vas a llorar no vas a gritar ni te vas a volver loca". Yo le dije que no le podía jurar algo de lo cual yo no tenía conocimiento y a la vez se me vino a la mente mi precioso hijo y le pregunte:" le paso algo al nene? le diste un mal golpe? se cayó por la ventana? dime que sucede". Volvió a pedirme que le jurara lo mismo y le repetí que no podía jurarle nada, me respondió que si no le juraba no me diría nada. Respire hondo y le dije: “está bien te lo juro dime que pasa?", y me respondió que cuando fue a buscar los cigarrillos a la habitación había dejado en la sala donde estaba el nene una mesita plegable con cocaína cerca del corral y el nene la había cogido y se la había comido y se estaba muriendo. Yo quede en shock e inmediatamente reaccione y le dije de llevarlo al hospital y el me respondió que no lo podíamos llevar al hospital pues allí llamarían la policía y nos darían silla eléctrica por eso, yo le dije que no me importaba que solo le quería salvar la vida a mi hijo que por favor lo lleváramos. Yo continúe insistiendo y en un momento él se enfureció tanto que me empujo a la cama y cuando trato de salir del cuarto le pregunte si le había dado algo para hacerlo devolver y me dijo que le había dado leche y que había devuelto y también lo había metido en la ducha con agua fría pero no reaccionaba. Al ver que no iba a acceder a llevarlo al hospital le pedí que me lo trajera y me dijo que me lo iba a traer pero que no intentara salir de la habitación o me mataba, yo le dije que allí lo esperaría. Al cabo de unos minutos apareció a la habitación con el nene en los brazos, al verlo el nene estaba monguito y con sus labios morados le pedí que por favor me lo entregara, él lo deposito en mis brazos y rápidamente comencé a quitarle la ropita que con tanta alegría le había puesto en la mañana, estaba mojada. Qué ironía lo había vestido hermoso después de tanto tiempo y fue la última vez que lo vi así. Al quitarle la ropita note en su barriguita unos puntitos violetas y le pregunte a el que era eso y él me dijo que eso era según él se había comido la cocaína y le había reventado el estómago. Yo no tenía conocimiento si esto era cierto o no inmediatamente trate de darle respiración boca a boca a mi pequeño pensando que podría darle vida pero yo no sabía hacerlo y mis intentos fueron en vano. Sentía su cuerpo calientito todavía y volví a suplicarle a el que lo lleváramos al hospital que su cuerpo estaba calientito que allí lo iban a salvar, pero enérgicamente me dijo que no y me exigió que lo acostara en la cama como si estuviera dormido y lo arropara y lo acompañara a la sala y así lo hice.
  25. 25. CAPITULO l3 LA MENTIRA Me llevo a la sala y allí me comenzó a dar instrucciones de lo que tenía que decir a su familia. Su mente retorcida supo hacer que todo pareciera tan real. Comenzó diciéndome que le iba a decir a todos que mi hermano había salido de pase del ejército para Puerto Rico y que había sufrido un accidente y había muerto. Que teníamos que salir de emergencia a Puerto Rico para los funerales. Que el nene lo iba a dejar en casa de mi tía cuidando. Llego su hermana menor y yo lloraba sin parar ya ella le habían dicho la vil mentira y trataba de consolarme Ella no imaginaba lo que en realidad sucedía. El me dejo con ella y me había advertido de no hablar de lo sucedido con ella, fue a hablar con su otra hermana para que le prestara dinero para los pasajes y nos llevara a aeropuerto. Ellos rápidamente dijeron que si sin saber lo que sucedía en realidad. Regreso a mi casa y le dijo a su hermanita menor que le avisara a su mama y ella nos volvió a dejar solos. Rápidamente él me dijo que iba a buscar el carro y que yo iba a arropar el nene como si estuviera dormido y bajara y me montara en el carro. Yo no tenía salida tenía que hacer lo que me dijera pues yo sabía que era capaz de matarme. Ya no tenía fuerzas estaba agotada y no quería morir pues mi otra hija estaba sola y no quería que me sucediera nada ya que nadie sabía que estaba en el Foster Home. Bajo a buscar el carro y me fui al cuarto a buscar el nene lo arrope con la sabana y baje y me monte en el carro sin saber a dónde me llevaría. Salimos y se dirigió a casa de la madre de su hijo, me dejo en el carro y volvió a amenazarme que no hiciera nada. Bajo rápidamente y traía una pala en sus manos y la coloco en el baúl y se montó y arranco. Le pregunte que pensaba hacer que
  26. 26. que había echado al baúl del carro pero su respuesta fue firme no me preguntes y cállate. CAPITULO 14 LA PESADILLA NO TERMINA Comenzó a conducir sin yo imaginar cuales eran sus intenciones, aunque era evidente al ver la pala que había colocado en el baúl, pero yo me resistía a creer que fuera capaz de eso. Primero se detuvo en un parque, eran alrededor de las tres o cuatro de la tarde, se estaciono y se bajó, busco la pala al baúl y no se alejó mucho del auto y comenzó a probar como estaba el terreno y me dijo: "vámonos esta tierra está muy dura". Allí me di cuenta que lo que imaginaba era lo que tenía el planeado, a todo esto yo sabía que mi hijo aún vivía pues seguía su cuerpecito tibio. Me atreví una vez más a decirle que lo lleváramos al hospital y enérgicamente me dijo que no "si sigues insistiendo en lo mismo te mueres y te quedas con tu hijo". Me mantuve callada y el siguió conduciendo hasta llegar a otro parque, caminamos y el buscaba un área donde pudiera cavar una fosa para enterrar a mi hijo, ya estaba oscureciendo y de pronto sentí el cuerpo de mi hijo ponerse rígido en mis brazos. En ese momento cerré mis ojos y me
  27. 27. di por vencida a la esperanza de que reaccionara en algún momento. Llore sola en silencio su muerte pues solo yo supe en el momento que se puso rígido. Allí él se cansó de buscar donde hacer la fosa además ya estaba oscureciendo y vio un arbusto y fue hacia él, en el arbusto en la parte de atrás había como un piso en cemento y él me dijo: “arrópalo bien con la sabana y colócalo allí", Estalle en llanto y le dije: “No puedo más yo no voy a dejar mi hijo aquí tu eres el que lo quiere dejar, me lo arrebato de los brazos y lo envolvió en la sabana y lo dejo allí, en el piso de cemento. Me agarro por el brazo y me dijo: "ahora tú vas a guiar para la casa", el me llevaba con un arma con la que me amenazo y les digo fue Dios el que guio a la casa pues yo temblaba y lloraba que apenas veía el camino mientras él seguía dándome instrucciones de lo que haría mas adelante. CAPITULO 15 LA HUIDA Regresamos a la casa y comencé a hacer las maletas, en mi maleta eche pertenencias de mi hijo, ropitas de él, zapatos y lo más preciado la cobertura del corral donde dormía que tenía su olor. La hermana y el esposo de ella nos llevaron a aeropuerto de New York, nos dejaron allí y se fueron. El día
  28. 28. 11 de julio 1985 conseguimos vuelo a St. Thomas pues no había vuelo a Puerto Rico y nos fuimos allá. Al llegar allí el llamo a alguien en Connecticut para que le enviara más dinero por Western Union pues estábamos varados allí e íbamos a necesitar más dinero para llegar a Puerto Rico. Allí en St. Thomas no había vuelo ese día para Puerto Rico y teníamos que permanecer allí hasta el próximo día. Este aeropuerto cerraba en la noche y nosotros no teníamos dinero para quedarnos en un hotel, el no perdió tiempo y hizo amistad con el guardia de seguridad del aeropuerto. Le comenzó a decir que no teníamos dinero para un hotel y que yo estaba deprimida pues hacia muy poco había perdido mi bebe, y aprovecho y le pregunto que si nos podíamos quedar a dormir dentro del aeropuerto y el accedió y nos dejó quedarnos allí. CAPITULO 16 LA CONFESION Llego la hora de cerrar el aeropuerto y nos quedamos solos en aquel lugar y las luces de las tiendas eran lo único que nos alumbraban. Tarde en la noche el comenzó como a alucinar y me decía: “mira a Luisito allí, míralo, no lo ves?. Y repitió esto varias veces. De repente comenzó a llorar y me dijo: “si yo te digo algo tu no me vas a dejar nunca y me vas a amar por siempre? Yo por un momento pensé que me va a decir ahora? debo jurarle otra vez? y me dije ya perdí demasiado una de las personas que más que amaba en la vida que más puedo perder con prometerle ahora?. Le dije:" claro que siempre te voy a amar y jamás te voy dejar". y me dijo: “me lo prometes" y le dije que sí. Comenzó diciéndome:" Luisito no murió como yo te dije" a lo que le pregunte: “cómo que no murió como tú me dijiste entonces que paso?". El comenzó narrándome que él estaba en la sala cortando una cocaína con un amigo y que el amigo salió a buscar algo un momento y el aprovecho para ir al cuarto donde yo estaba dejando la droga en una mesita y que cuando el regreso a la sala donde estaba el nene se encontró que el nene había virado la mesita con la droga y que se le metió como el diablo por dentro y tomo el nene por el pechito por su ropita y comenzó a golpearlo sin parar hasta que se le desmonguilló en las manos. Mi reacción fue: “entonces tu mataste mi hijo?". Reacciono rápidamente y me tomo por el cuello y me amenazo que si lo dejaba me mataba. No tuve otra opción que seguir adelante hasta ver en que terminaba todo esto. CAPITULO 17 LLEGADA A PUERTO RICO
  29. 29. 12 de julio 1985, esa noche antes, yo no veía la hora de que amaneciera fue muy larga para mí. Al amanecer abrieron el aeropuerto y comenzó el flujo de pasajeros. Entramos a una cafetería y diviso un piloto que me dijo se parecía mucho a su papa. Se le acercó y le hizo una historia de que queríamos llegar a Puerto Rico, que el dinero no nos alcanzaba y que el quería llevarme allí pues yo estaba muy deprimida por la muerte de mi bebe. Que se había atrevido a acercarse por qué se le parecía mucho a su papa y no sé qué otras cosas más le dijo, el caso fue que el buen piloto se compadeció de la historia que el le hizo y nos llevó a Puerto Rico. No recuerdo si nos cobraron o no, abordamos el avión hacia San Juan de Puerto Rico. Llegamos a la isla y tomamos un carro público que nos llevaría a casa de un amigo de el en Aguirre, yo lo había conocido en Connecticut ya que era nuestro vecino y también conocía a su esposa y cuñaditos que eran menores de edad y huérfanos y su esposa estaba a cargo de ellos. También cerca de este vivía su abuela. CAPITULO 18 LA CONFESION SIN FRUTOS Llegamos a la casa de su amigo que era un monstruo igual que él. Nos recibieron en su casa y al ratito de llegar el invito a su amigo que le acompañara a casa de su abuela. Para ir allá había un camino que era por las vías de tren, que eran usadas en el pasado, y llegarían más pronto allí. Se fueron y al quedarme sola con la esposa ella me pregunto por mis hijos y comencé a llorar y a confesarle lo que había sucedido a mi hija y a mi hijo. Le suplique que me ayudara a conseguir un teléfono para notificar a la policía y poder ponerle fin a mi pesadilla pero fue inútil. Al confesarle lo sucedido ella se echó a llorar conmigo y de corazón sé que ella hubiera querido ayudarme pero me dijo: “no sabes cuánto daría por ayudarte pero no puedo pues tu sabes como es mi esposo, igual o peor que el tuyo, lo siento, lo siento tanto". Mis esperanzas se esfumaron al ella decirme esas palabras me sentía que estaba atrapada en esta pesadilla para siempre. Quería despertar de ella y no podía, mis días y noches eran insoportables, lloraba día y noche.
  30. 30. CAPITULO 19 QUE PASABA EN CONNECTICUT 11 de julio 1985, mi madre me envió con un sobrino de su esposo una carta que me había llegado de los proyectos de vivienda. Al muchacho llegar al edificio donde yo vivía le pregunto a la madre del asesino por mí. Ella, ajena de lo que sucedía le dijo que yo había tenido que salir de emergencia para Puerto Rico ya que mi hermano había salido de pase del ejército y había muerto en un accidente allá. El muchacho regreso a donde mami con la noticia, ella rápidamente analizo y supo dentro de su corazón de madre que algo malo había sucedido. Mi madre era la misma madre del hermano que supuestamente había tenido el accidente si esto hubiera sucedido la primera que hubieran llamado hubiera sido a ella. Mami sabía que algo no andaba bien y tomo la decisión que destapo una caja de pandora. Mami busco fotos del nene , mías y de él y se dirigió al Departamento de Policía y puso una denuncia de mi desaparición y la de mi hijo. Ella sabía de los maltratos a los que yo estaba expuesta por este hombre y temía lo peor. Le informo a la policía lo que la señora le había dicho al muchacho y comenzó una investigación. Fueron a casa de las supuestas tías donde yo había dejado a mi hijo. Les registraron los apartamentos como si ellas hubieran estado encubriendo algo. No encontraron nada. CAPITUL0 20 PESADILLA EN PUERTO RICO Al ver que no podía hacer nada al contarle a la muchacha y ella decirme que no me podía ayudar me sentí perdida y trate de resignarme a ver que me depararía el destino. Todos y cada uno de los días y las noches eran un calvario, cada hora, cada minuto, cada segundo lloraba sin cesar. El me llevo a conocer su abuela y como les dije antes para ir a casa de ella era por un camino solitario donde era una vía de tren antes, él no le había dicho a su abuela lo sucedido. Una noche me dijo en un tono amenazante que estaba cansado de mi constante llanto. Al día siguiente me invito a casa de su abuela y vi que antes de irnos fue y busco un machete y nos fuimos. Cuando íbamos por el camino de la vía del tren había un perro muerto y me dijo: "así debe estar ya el cuerpo de Luisito". Yo comencé a llorar desconsoladamente y el me cogió por el brazo y me amenazo y me dijo: “estoy harto de verte llorar todo el tiempo, me traje este machete para picarte en pedacitos y tirarte regada por aquí pues
  31. 31. nadie jamás te va a encontrar ni sabrán a quien pertenecían esos pedazos si es que los encuentran". Me dio terror, yo sabía que era capaz de hacerlo y le dije: "perdóname por favor no me mates, te prometo que tratare lo más posible de no llorar pero no lo hagas tengo una hija que no quiero dejar sola en el mundo, te lo suplico por favor". Me soltó y me dijo: "camina", y fuimos a casa de su abuela. Luego de unos días se comunicó con su papa en Humacao y decidió ir a pasar unos días allá y de eso solo recuerdo caminar con una maleta, como la maleta pesaba mucho se detuvo y la abrió y comenzó a botar la ropita del bebe y todo lo que tenía de el en la maleta porque eso no era necesario. Entre esas cosas que boto estaba la ropita que había usado para su bautismo. Seguimos adelante y llegamos a casa de su papa. Su papa era la persona más decente de este mundo no sabía el monstruo que tenía por hijo. Estando allí los hermanos se comunicaron con el papa y él le dijo a el que los hermanos querían hablar con él y los llamo de un teléfono público. Allí los hermanos le dijeron que la policía nos estaba buscando y que estaban buscando a mi hijo por todos lados, que le dijera que había pasado y él no le dijo nada solo que mi hijo estaba con mi tía. Allí supe que mami estaba luchando por descubrir que había pasado. CAPITUL0 21 ESTADIA EN HUMACAO Y REGRESO A AGUIRRE El hermano le dijo que mi mama había puesto una denuncia de desaparición mía y del nene y estaban buscando por todos lados al nene y a mí. Mami busco por los parques por el patio donde vivíamos, por todos lados sin éxito. Él le seguía diciendo a su hermano que el nene estaba con mi tía y que todo se iba a aclarar. Esa misma noche decidió que nos regresaríamos a Aguirre al día siguiente antes de que su papa descubriera lo que sucedía. Al regresar a Aguirre volvimos a casa de su amigo, allí nos pasamos Yendo y viniendo a casa de su abuela. Yo tenía un cheque que para ese tiempo daban
  32. 32. los cupones en cheque y era viejo y estaba expirado. Ese día habíamos ido a casa de su abuela y estando allí llegaron unos hombres y antes que ellos nos vieran nos subimos a la planta alta de la casa mientras los hombres hablaban con su abuela. Eran agentes de la policía que habían enviado de Connecticut a investigar. En los altos de la casa había una ventana de las que abren en dos hojas y yo me asome por ella con sumo cuidado a ver quiénes eran y a tratar de escuchar de que hablaban. Uno de los hombres miro hacia arriba y yo me eche hacia atrás para que no me viera y yo le dije: “yo creo que me vieron” y efectivamente me vio uno de ellos pero no hizo nada para no poner mi vida en riesgo, él se enfureció. Cuando se fueron la abuela le dio una llave de la casita de la hermana que nos había llevado al aeropuerto que quedaba en la carretera de la vía del tren. Él me dijo busca el cheque que tú tienes yo le dije que ese cheque no servía porque estaba expirado y me dijo búscalo que tu veras como va a servir. Salimos de la casa de su abuela y por el camino que siempre caminábamos había una carreterita que daba a la carretera principal, había que pasar por allí y él me dijo que cuando llegáramos a ese cruce me detuviera para mirar a ver si la policía estaba estacionada allí. Así mismo fue ellos estaban esperando a ver si nosotros pasábamos por allí. Él me dijo vas a cruzar corriendo al otro lado y al llegar allá me esperas allí. Yo comencé a correr y él se fue detrás de mi corriendo también y al llegar al otro lado pensó que yo iba a seguir corriendo y me empujo de lado hacia la orilla del camino donde había como arbustos y piedras, al empujarme me caí y me golpee en el lado derecho por el área de los riñones, el me levanto y me hizo seguir caminando. Sentía un dolor muy agudo que apenas podía caminar. De allí fuimos a buscar el cheque expirado y fuimos a una tiendita de un viejito que apena podía ver. Compramos galletas, huevos, cosas no perecederas ya que no teníamos nevera y entre esas cosas compro una caneca de ron. El viejito de la tienda inocentemente, sin saber que el cheque estaba expirado nos cobró la comprita y nos dio la vuelta. Con lo que sobro compro marihuana y el resto se lo echo al bolsillo. Llegamos a la casita y ya yo tenía mucha fiebre y un dolor espantoso en la cintura en el área del riñón derecho, en eso su abuela llego a llevarnos un caucho (cama plegable) y sabanas. Yo permanecí en un viejo sofá acostada pues no me sostenía de pie. Cuando su abuela se fue le pedí por favor me llevara al hospital pues el dolor y la fiebre eran cada vez más insoportable. Él se negó a llevarme y lo que hizo fue que me abrió la boca a la fuerza y me echo ron. Al rato fui al baño que quedaba fuera de la casita y me bañe como pude con agua fría que era lo que había, me puse una bata y encima otra de las que se usan para salir del baño en tela de toalla. Tenía mucho frio y un dolor insoportable. Nos acostamos y de madrugada ardía en fiebre y tenía mucho frio y le pedí por favor que me calentara que tenía mucho frio y me dijo que él no se acostaba con mujeres enfermas. Como diez minutos después le pedí que me ayudara a levantar de la cama para ir al baño y en el intento de levantarme no pude y me orine encima. Cuando logre levantarme me fui al baño y me di una ducha, salí temblando de frio y tuve que volver a ponerme las misma bata de toalla para tratar de calmar el frio tan horrible que tenía.
  33. 33. CAPITUL0 22 DIA DE MI CAPTURA Al amanecer me levanto para que le hiciera desayuno, me levante casi sin poder pues todavía estaba con ese horrible dolor y cuando estaba preparando el desayuno llego el hermanito de la esposa de su amigo a llevarnos pan. En eso yo estaba en la cocina y el escucho un ruido afuera y fue a ver que era, cuando miro por la ventana, salió corriendo despavorido y grito: “POLICÍAS, POLICIAS", y salió huyendo por una puerta que había atrás. Cuando yo me asome por la ventana habían muchos policías con armas largas y decían: “POLICÍAS HABRAN LA PUERTA" Yo me quede atónita, estaba como en shock, no sabía que hacer al ver todos esos policías con aquellas armas. El nene que había llegado a la casita estaba asustado y luego de unos minutos reaccione y me dije esta puede ser mi oportunidad de terminar con esta pesadilla. Abrí la puerta e inmediatamente ellos entraron y comenzaron a buscarlo a él y preguntándome mil cosas a la vez. Me aturdieron que no sabía que pregunta contestar primero, me preguntaban si yo era Lilly, que de donde yo era, y un sinnúmero de preguntas. Uno de los policías se dio cuenta de mi malestar del dolor y lo tomo con más calma y me pregunto de nuevo mi nombre y ya más calmada le dije mi nombre y me dijo que estaba detenida por posesión de narcóticos en el Estado de Connecticut. Me sorprendí de los cargos pero no puse resistencia al arresto pues estaba resignada a lo que me deparaba el destino. Nada podía ser peor que seguir aliado de ese monstruo. El policía me pregunto que si estaba enferma y le dije lo que me había sucedido y como había pasado la noche y me dijo que no me preocupara que después del interrogatorio me iban a llevar al hospital. No me presionaron más y procedieron a arrestarme.
  34. 34. CAPITUL0 23 EL INTERROGATORIO Me montaron en una patrulla para llevarme al pueblo de Guayama para proceder con el interrogatorio. En la patrulla iba uno de los detectives que vino de Connecticut y otro que era de Puerto Rico que ayudo en la investigación. El que vino de afuera comenzó a interrogarme en la patrulla y este fue el interrogatorio. Detective: “Tiene hijos?" Millie: "Si" Detective: “Cuántos?'' Millie: "Dos" Detective: “Dónde están'?" Millie: "Mi hija está en un Foster Home y el nene esta con mi tía." Detective: “Cómo se llama tu tía?"
  35. 35. Millie: "No puedo decirle, tengo miedo él me va a matar." Detective: "No tengas miedo, nosotros queremos ayudarte." Millie: "No puedo hablar él se escapó y me va a buscar y me va a matar." Detective: "Ok, vamos a ir al cuartel de Guayama y allí te vamos a ayudar, no tengas miedo todo va a estar bien." Aproveche para preguntarle por qué me arrestaron por posesión de narcóticos y me dijo que por un allanamiento que habían hecho en mi casa y habían encontrado bolsas de droga vacías. Le pregunte por que esperaron hasta ese momento para arrestarme y no en el momento del allanamiento, me dijo que más adelante iba a entender el porqué. Llegamos a Guayama y allá me esperaban otros dos detectives que habían venido de afuera, eran americanos. Me sentaron al lado de un escritorio y me volvieron a preguntar lo antes redactado, yo no me atrevía a hablar pues estaba aterrada. Yo vi a uno de los americanos ir hacia un maletín a sacar algo. Se paró frente a mí y me mostro una foto de mi hijo, yo me quede atónita al ver la foto, no me lo esperaba y me pregunto: “Es este tu hijo?", le dije: “Sí", me pregunto:" Está vivo o está muerto?" y mis lágrimas empezaron a rodar por mi rostro y estalle en gritos y llanto y les dije: “ESTÁ MUERTO, ESTA MUERTO" y no pude hablar más. El policía hispano que había venido de afuera les pidió a ellos parar el interrogatorio y a proceder a pedir la extradición y nos dirigimos al Tribunal de Hato Rey, y allí tomarían la decisión de encarcelarme en la cárcel de mujeres de Vega Alta. Antes de llevarme allí me llevaron al hospital para que me chequearan lo del dolor y la fiebre. CAPITULO 24 DEL HOSPITAL A LA CARCEL Llegamos al Centro Medico de Rio Piedras con todo y policías, me atendieron en emergencia y me hicieron placas, análisis de sangre y el médico me pregunto el porqué de los policías. Le explique lo que sucedía y que al salir de allí me llevarían a la cárcel de mujeres de Vega Alta, él me dijo no te
  36. 36. preocupes esta noche no duermes en la cárcel te vas a quedar aquí a pasar la noche pues tienes un riñón inflamado e infección y tenemos que medicarte por vena con antibióticos. Por ese momento me sentí aliviada pues al menos tenía tiempo para prepararme mentalmente para lo que venía. El detective de E.U. y el de P.R. estaban conmigo en el hospital, el médico le informo la situación. Uno de ellos se acercó a mí para preguntarme que si ellos se iban a descansar si yo no me fugaba. Yo le dije que se fueran tranquilos que yo no quería seguir huyendo y además yo era muy cobarde para quitarme el suero. Se despidieron de mi diciéndome que nos veríamos el día siguiente y se fueron. Por la madrugada yo estaba despierta y se me acerco el guardia de seguridad y me pregunto porque una muchacha tan linda y joven la tenían detenida. Le pregunte como sabia eso y me dijo que lo habían dejado vigilándome que no me fugara, conversamos un rato y luego se fue. En la mañana vinieron todos los detectives para preguntarme donde habíamos dejado el nene. Yo les explique todo paso por paso y luego los dos detectives americanos se fueron a Connecticut para comenzar la búsqueda del cadáver. El hispano que vino de afuera y el de Puerto Rico permanecieron conmigo y cuando me dieron de alta del hospital me llevaron a comer. Yo apenas comí yo no tenía apetito ninguno, luego me compraron cigarrillos y partimos para la cárcel de mujeres de Vega Alta. Yo les dije de mi temor a este lugar y les pedí que no me llevaran allí. Me dijo que él quisiera complacerme pero que no se podía, le suplique que me llevara a donde él se estaba quedando y me pusiera esposas y me mantuviera amarrada pero que no me llevara allí. Pero no se podía y me llevo a la cárcel, mi llanto no paraba, tenía mucho miedo a lo que me podía suceder allí. Llegamos a la cárcel, allí me llevaron a la oficina, había una policía esperándonos para hacer mi ingreso. Llenaron los documentos y luego procedieron al registro, fue humillante me hicieron desnudarme para registrarme que no llevara drogas, luego pasamos otra vez a la oficina donde los policías le explicaron mi condición de salud. Ella les dijo que me iba a colocar en el hospital de la institución. Procedió a entregarme mi cepillo de dientes, jabón y un matrecito pues el hospital estaba lleno y no había cama y tendría que dormir en el piso en ese matresito. El detective me entrego mis cigarrillos que él me había comprado y se despidió. Mi llanto no cesaba, no sabía que iba a suceder ahora, la oficial del lugar me guio hasta el hospital cuando abrió la reja (ya era tarde en la noche) y cuando yo mire hacia dentro me impacte al ver que era una enorme habitación con muchas camas una al lado de la otra. Cuando dos o tres confinadas se percataron de mi llegada me empezaron a preguntar que si había llevado algo refiriéndose a drogas, que si tenía cigarrillos e inmediatamente procedí a repartir cigarrillos. Cuando ya había repartido dos o tres cigarrillos vino una confinada y me dijo que no regalara mis cigarrillos porque cuando yo tuviera nadie me iba a dar, y a la vez me pregunto que por qué tenía ese matress que cual era la razón por la que me habían llevado al hospital. Le explique brevemente y me dijo que yo no iba a dormir en el piso, que me cedía su cama. Wow nuevamente Dios tomando control de todo y guardándome. Me pidió mis cigarrillos para guardármelos y que cuando fuera a fumar se los pidiera. No podía dormir, mi primera noche allí me daba mucho miedo pues todas las
  37. 37. confinadas tenían acceso a mí, si me querían hacer daño lo podían hacer. CAPITUL0 25 CONVIVENCIA CON CONFINADAS Al día siguiente todas las confinadas se percataron de mi ingreso, muchas se acercaron a mí a preguntarme por qué estaba allí. Les decía que por posesión de narcóticos en E.U. Había una confinada que era la que me guardaba los cigarrillos, me cuidaba que nadie me hiciera daño. Gracias a Dios me complemente con ellas y la convivencia fue un poco más llevadera. Había una que se llamaba Iris Violeta que siempre noto mi tristeza. Un día se acercó a mí y dialogamos y en el dialogo me pregunto si me sucedía algo más pues ella me notaba demasiado triste y en ocasiones me había visto llorar mucho. Yo no me atrevía a decirle nada por miedo a que regara la voz. Si ella llegaba a saber la verdadera razón por la que yo estaba allí era mujer muerta. Un día Iris Violeta, ya me había dado mucha confianza y me atreví a decirle mi pena, ella fue muy solidaria conmigo, me apoyo, y fue para mí de gran ayuda el poder desahogarme con ella. Me regalo una biblia la que aún conservo y me dijo que le pidiera a Dios que me ayudara, que ella sabía que él me iba a ayudar y que no temiera que ella iba a guardar mi secreto. Los días pasaron y llego el día de mi extradición. A la hora de despedirme de mis compañeras fue muy triste para mí, se pusieron todas de pie e hicieron dos filas yo pase por medio de las dos filas y me iba despidiendo de cada una de ellas mientras ellas me cantaban: "ADIOS CON EL CORAZON, QUE CON EL ALMA NO PUEDO, AL DESPEDIRME DE TI, DE SENTIMIENTO ME MUERO....". Mis lágrimas corrían por mi rostro pues fueron muy buenas compañeras.
  38. 38. Quiero dar gracias a Dios por esas compañeras que compartieron conmigo en el año 1985 en el mes de agosto en la Cárcel de Mujeres de Vega Alta en el área de hospital. Espero en Dios que ya estén en la libre comunidad y hayan podido rehacer sus vidas en la sociedad. A ti Iris Violeta Cruz de Jesús gracias por tu apoyo y ayuda y gracias por la biblia que aún conservo. Espero que todas hayan tenido un encuentro con el Señor así como yo lo he tenido. Espero que Dios, Iris Violeta te halla premiado como te mereces y que estés bien. DIOS BENDIGAA TODAS LAS CONFINADAS DE LA CARCEL DE MUJERES DE VEGA ALTA Y DEL MUNDO. CAPITUL0 26 LA EXTRADICION Partimos el detective de afuera y el de P.R. y yo para el aeropuerto. Nos despedimos del detective de Puerto Rico y nos montamos en el avión, y nadie sabía que yo iba detenida pues el detective no me esposo. Viajamos de San Juan de Puerto Rico a Miami Florida pues el avión hacia escala. En el aeropuerto de Miami tomamos café y nos sentamos a conversar en lo que salía el vuelo. Me explico que al llegar a Hartford me iba a recoger una patrulla de la policía en la pista de aterrizaje pues la prensa ya sabía de mi regreso y me estaban esperando en el aeropuerto y ellos me querían proteger lo más posible. Al llegar a Hartford las patrullas llegaron a la pista, el policía allí me tuvo que esposar y bajamos y me montaron rápidamente en la patrulla, eran aproximadamente las 12:00 de la media noche. De allí me llevaron a New Britain un pueblito de Connecticut, donde habían ocurrido los hechos. Era viernes, por lo tanto tenía que permanecer en la comandancia hasta lunes, en una celda del cuartel hasta que me llevaran delante del juez. La celda era un lugar frio, la cama era de cemento, al llegar allí eran como la 1:30 de la madrugada. El policía me informo que temprano en la mañana
  39. 39. del sábado íbamos para al lugar donde encontraron el cuerpecito de mi hijo para verificar su identidad. Trate de dormir un poco pero no pude, a eso de las 7:00 de la mañana vino el policía a mi celda a buscarme para irnos al parque, yo le pedí por favor que no me llevaran allí que no quería pasar por eso otra vez pero fue inútil que era necesario que esto se hiciera. Salimos al parque y al llegar allí me pidieron que explicara y les mostrara paso por paso todo como sucedió. Mi alma estaba despedazada al tener que volver a vivir todo nuevamente con la única diferencia que no tenía a mi hijito en mis brazos. Les explique paso por paso hasta llegar al arbusto, allí comencé a temblar, mis piernas apenas me sostenían y comencé a llorar y les dije :"allí detrás de ese arbusto" y ellos me dijeron que tenía que señalarles el lugar, pase detrás del arbusto y vi el piso de cemento y voltee el rostro y les señale el lugar y les dije :"fue allí, fue allí que lo dejo" y me mostraron la sabanita con la que el nene estaba envuelto y me preguntaron si esa era la sabana que el tenia y les dije que sí y me tuvieron que sacar de allí rápidamente, estaba muy afectada de los nervios. Me llevaron nuevamente a la celda, me dijeron que sentían mucho que tuviera que pasar por eso otra vez pero era necesario para estar seguros que el cuerpo que encontraron era el de mi hijo. Ese sábado fue eterno para mí, en la tarde el detective que viajo conmigo fue a ver como seguía, y me llevo chocolates y me acompaño un rato para que no me sintiera sola, el domingo hizo lo mismo. Gracias por su preocupación y sus atenciones para conmigo, fue un fin de semana eterno para mí. Me sentía sola y al estar sola tenia demasiado tiempo para pensar una y otra vez en la pesadilla que estaba viviendo. El detective también me llevaba cositas de comer más agradables que las que me llevaban. CAPITUL0 27 EL DIA FRENTE AL JUEZ Llego el día lunes donde me iba a presentar delante del juez por los cargos de posesión de narcóticos, el estado me había asignado un abogado. Mi padre que vivía en Maine cuando sucedió esto, bajo a mi vista y hablo con el abogado y le dijo que no quería que yo saliera libre por miedo a que me asesinaran ya fuera el asesino o su familia. Siendo así me enviaron a la cárcel de mujeres de Niantic hasta que se viera la otra vista que iba a ser una semana después. Llego el momento de mi traslado a la cárcel y volvía a temer por mi vida pues allá la noticia de la desaparición de mi hijo había corrido por toda la prensa y televisión. Gracias Papi por tu preocupación por mi vida, gracias por los sacrificios que hiciste para estar a mi lado en esos momentos tan difíciles, gracias por creer en mí y enfrentarte a todos por mí, tu sabes por qué te lo digo. Te Amo con todo mi corazón.
  40. 40. CAPITUL0 28 MI CUMPLEAÑOS EN LA CARCEL Llegue a Niantic y la habitación, porque eso era lo que parecía, me la dieron para mi sola. No había barrotes como en las películas, parecía una casa enorme con muchas habitaciones. A la hora de salir de la habitación yo siempre permanecía allí. El día de mi cumpleaños, el más negro de mi vida, vino un oficial a mi habitación a decirme que tenía una llamada. Me sorprendí mucho, fui a recibir la llamada y para mi sorpresa era el detective que me había acompañado a Connecticut. Me saludo y me pregunto cómo estaba le dije que bien y rápidamente me dijo: “llamé para que sepas que a pesar de la situación que estás pasando quiero desearte un feliz cumpleaños y espero que el próximo lo pases mejor". Me sorprendí y le agradecí tanto ese detalle. Allí me fui a mi habitación nuevamente. En las noches en la institución se hacia la limpieza y eran las confinadas las que lo hacían a cambio de cigarrillos, nos anotábamos en una lista y nos turnaban. Así sufragaba mi vicio del cigarrillo. El día 26 de agosto 1985 me quede en mi habitación y me puse a escribir un poema a mi hijo que tanto extrañaba y esto fue el resultado de ese día. La semana después de haber ido por primera vez al juez, mi padre vino para la otra vista y tuve la oportunidad de hablar con él. Le dije que por favor no insistiera en dejarme presa pues me iba a volver loca si me quedaba allí. El hablo con el abogado y coordinaron llevarme a una casa de mujeres maltratadas con la condición que no saliera de allí a menos que fuera con un guardaespaldas u oficial de la policía. Estuvieron de acuerdo pero tuve que permanecer una semana más en la cárcel en lo que me buscaban la casa. Una semana después me habían conseguido una casa en el pueblito de Hartford. Llegue al hogar y todas me recibieron muy bien. En ese hogar se suponía que todas las mujeres salieran a buscar trabajo, vivienda y otras ayudas, y como yo no salía un día una de las muchachas me pregunto porque yo no salía y no supe que decirle y gracias a Dios no insistió. Una tarde estábamos viendo televisión y en las noticias salió algo del caso y enseñaron una foto mía cuando yo me percate me fui rápidamente a mi cuarto. Al otro día una muchacha se me acerco y me pregunto si yo era la de las noticias, que ella había visto la foto mía y que estaba segura que era yo. No me pude negar, ella fue muy discreta y no comento nada con nadie. En esos días me llamo el guarda espaldas que me iba a ir a
  41. 41. buscar para llevarme a Niantic a buscar mis cosas que todavía estaban allá y luego de regreso me llevo a almorzar. En lo que nos servían el almuerzo me comento que vivía al lado de un escritor de películas para el cine y que este estaba interesado en mi historia para hacer una película, en ese momento mi dolor estaba tan presente en mi vida que inmediatamente me negué y le dije: “NO quiero hacer rico a nadie a costa de mi dolor, no me interesa". El respeto mi posición y no hablamos más del tema. Después del almuerzo regresamos al hogar y a mediados del mes de septiembre del año1985 volví a corte y el juez decidió dejarme otra semana en el hogar. El 24 de septiembre del 1985 me informaron que me iban a entregar el cuerpecito de mi hijo para darle sepultura, había estado desde que lo encontraron el 8 de agosto 1985 en medicina forense haciéndole estudios para ver si podían determinar la causa de la muerte. Al momento del hallazgo no podían determinar la causa ya que el cuerpecito estaba descompuesto pues había pasado casi el mes cuando lo encontraron. Poema a mi hijo: Efrén Luis Justiniano Lugo Marzo 30,1984-Julio 10,1985 26 de Agosto, 1985. Qué triste y sola me siento En la soledad de mi cuarto Recordando viejos tiempos Y a mi hijo tan amado. Hoy no se encuentra conmigo Dios lo ha llevado a su lado Por causa de un hombre malo Que a mi hijo me ha matado. Nadie sabe cuánto amaba A mi hijo tan soñado Era sano era hermoso Se los juro lo adoraba Él era el único hijo
  42. 42. Varón que yo atesoraba Ya tenía quince meses Y les digo ya el andaba. Efrén Luis era su nombre Y aun así yo lo atesoro No se por qué este mal hombre A mí me ha quitado todo. Él era todos mis sueños Él era mi vida entera De mi corazón el dueño Y en el cielo Dios lo vela. Dios te bendiga mi hijo Dondequiera que te encuentres A nombre de tu hermana y mío Recibe un beso en tu frente. Estas con los angelitos En el reino de los Cielos Dios te bendiga LUISITO Dios te bendiga mi Cielo. CAPITUL0 29 DIA DEL VELATORIO El guardaespaldas me fue a buscar al hogar y nos dirigimos a la funeraria. Allí me esperaba la poca familia que tenía allí, mi madre y su esposo, mi padre y su esposa, la que había sido esposa de un tío mío y su esposo entre otros conocidos. Mi padre salió a recibirme y me abrazo y me dijo: "allí hay alguien que tu no esperabas ver aquí". Le pregunte que quien era que si era alguien de la familia del asesino y me dijo que no que era el padre de mis hijos. Yo rápidamente le dije a el que yo esperaba que el no viniera a reclamarme nada de lo sucedido pues si él me hubiera perdonado y me hubiera dado la oportunidad que le había pedido eso no hubiera pasado. Papi me dijo que estuviera tranquila que él no me iba a reclamar nada. Procedimos a entrar a la funeraria y allí estaba el, el padre de mi hijo y al verme se acercó a mí y me abrazo y me dijo cuanto lo sentía. Luego se acercó a mí el dueño
  43. 43. de la funeraria a preguntarme si quería que subieran el féretro. El me explico que solo sería la cajita cerrada con la foto del bebe encima o si quería lo dejaba abajo donde estaba. Le dije que lo dejara abajo donde estaba pues no iba a soportar ver su cajita allí cerrada sin poder verlo o tocarlo. Nos quedamos un rato allí reunidos todos y luego me dieron la oportunidad de quedarme en casa de mi mama por esa noche. Esa noche me dedique a sacarle copias al poema que había escrito en prisión para darle una copia a cada persona que fuera al entierro. CAPITUL0 30 DIA DEL SEPELIO 26 de septiembre 1985, día del sepelio, fuimos a la funeraria y compartimos un rato los pocos familiares que allí estábamos, no se llenó de gente porque no se informó la fecha del sepelio a nadie. Salimos de la funeraria hacia el campo santo para el sepelio pero antes de salir le di una copia del poema a todos los presentes. Ya le había dicho a mi papa que yo quería leer el poema a mi hijo en el cementerio antes de enterrarlo. Mi papa no se sentía seguro de que yo pudiera cumplir y me pregunto si estaba segura de querer hacer esto y le dije que sí. Al llegar al cementerio el sacerdote procedió a darle la despedida y al fin al anuncio que yo iba a leer el poema. Comencé a leer el poema y a medida que lo leía mi voz se entrecortaba y mis lágrimas invadían mi rostro, mi padre me decía que no siguiera pero yo seguía leyendo ya cuando leí el final me desplome y mi padre me tuvo que sacar del lugar, mientras esto acontecía llego el sobrino del esposo de mami, el mismo que llevo la carta de vivienda que destapo la caja de pandora, con la gran noticia que habían capturado al asesino en Puerto Rico. La que era esposa de mi tío dijo: “justicia divina el nene descansando y el empezando a pagar por su crimen". Desde ese día me dejaron en libertad. Nos fuimos a casa de mi mama y el padre del nene nos acompañó, allí en casa de mami le invite a ver los álbumes de retratos que mami conservaba del nene. Le mostré cuan hermoso estaba nuestro hijo, le dije que al morir tenia quince meses y le comente lo poco que lo disfruto, en los quince meses que tenía el apenas lo vio algunas cinco o seis veces en sus primeros siete meses de vida. A él se les salían las lágrimas, imagino que pensando en todo lo que se perdió de nuestro hijo. Yo sentí en mi corazón obsequiarle unas fotos de las que vio para que las conservara de recuerdos y ellas acepto. Una o dos semanas más tarde extraditaron al asesino de Puerto Rico a Connecticut y comenzó el juicio, fue un proceso un poco tedioso y doloroso. Tuve que declarar en su contra en la corte, no fue fácil para mi enfrentarme a él y acusarlo pero Dios me dio fortaleza, valor y fuerzas para hacerlo. Durante este proceso tuve que ir a un psiquiatra para tratar de superar lo que había vivido, como en la segunda visita el trato de propasarse conmigo y no volví mas donde él. Cuando finalizo el juicio no pudieron probar que ello mato a golpes pero lo condenaron a once años de prisión por riesgo contra un menor y otro cargo que en ingles es "manslaughter" que significa homicidio involuntario su traducción al español.
  44. 44. CAPITUL0 31 LUCHA POR RECUPERAR A MI HIJA Luego del juicio comencé a visitar a mi hija al hogar sustituto. Comencé a buscar trabajo, fui a un supermercado y al llenar la solicitud la persona me pregunto si yo era la del caso del bebe desaparecido, yo le dije que sí y a pesar de eso me dieron el empleo eso lo hizo Dios, pero créanme que no fue fácil trabajar allí. Me dieron trabajo en el área de mariscos y acepte pues no podía darme el lujo de rechazarlo. Me esmeraba por hacer bien mi trabajo pero seguí buscando en otros sitios. Finalmente conseguí trabajo en un restaurante de comida rápida, allí me desempeñaba como cajera. Seguí visitando a mi hija y llego un día una cita con una Psicóloga que iba a evaluar si me la podían devolver. Nos evaluaron individualmente y luego juntas y la Psicóloga llego a la conclusión que tenían que devolverme a mi hija lo más pronto posible. Cuando esta decisión llego a DCYS que era la agencia encargada de mi hija, ellos si aceptaban la decisión de la Psicóloga pero me exigían un apartamento aprobado por ellos, un empleo con ganancias imposibles de lograr en ese momento, ya que todo lo sucedido estaba muy reciente. Nadie me iba a dar un empleo con esos requerimientos. También exigían una persona aprobada por ellos para cuidar a la nena durante mis horas de trabajo. No tenía dinero para alquilar un apartamento y darle la vida que ellos me exigían y para colmo vivía con mi madre y su esposo que el tenía un caso pendiente por abusar de su sobrina sexualmente. La trabajadora social me informo que si pasaba un año del caso iban a dar en adopción a mi hija. Me volví loca el solo saber que mi hija iba a pasar a manos de un extraño para siempre me enloquecía. En esos días el padre de mis hijos volvió a aparecer pero esta vez a luchar la custodia de la niña. El hizo todo lo que estaba a su alcance para poder ganar la custodia. En esos días nos sentamos y dialogamos sobre el asunto y le comente que si yo firmaba los papeles para que le dieran la custodia a él si me prometía que me la iba a dejar ver y compartir con ella las veces que yo quisiera que nunca le hablara mal de mí y que nos íbamos a mantener comunicados y llegamos a un acuerdo en todo y
  45. 45. fuimos y firmamos los documentos. Por un lado me sentía feliz que mi hija no iba a ser adoptada y por otro lado triste pues no la iba a tener a mi lado, donde yo la quería tener con todo mi corazón. Era lo único que me quedaba en la vida que era mío y tenía que desprenderme de ella. Que injusta es la vida a veces pensé, alguien trata de levantarse en la vida para comenzar de nuevo y veía como se me cerraban las puertas, me daba coraje pues todos tenemos derecho a una segunda oportunidad. Creo que si me hubieran dado esa oportunidad mi hija se hubiera criado a mi lado conmigo. CAPITUL0 32 DIA DE LA SEPARACION Llego el día de la separación, el padre de mis hijos y yo fuimos a buscarla al hogar sustituto donde estaba. Al ella vernos llegar al lugar a buscarla estaba feliz, mientras viajábamos hasta el hotel donde su papa se estaba hospedando ella se veía muy alegre. Me imagino que ella pensaba que papi y mami habían vuelto y que íbamos a vivir juntos otra vez. Llegamos al hotel y nos sacamos fotos juntas y llego el momento de partir. El abuelito de ella había llegado a recogerlos para llevarlos al aeropuerto. Llego el momento más doloroso para ella y para mí, al ella ver que yo me despedía de ella y la abrazaba, la besaba y las lágrimas bajaban por mi rostro estaba confundida. Cuando iba de camino para mi carro me voltee para verla partir y ella me extendía sus manos llamándome y pidiéndome que me fuera con ella. Esto para mí fue el golpe final al perderla a ella también mi vida no tenía sentido en ese momento, quería morirme lo había perdido todo, quería destruirme hasta morir pues ya no tenía nada por que vivir.
  46. 46. CAPITUL0 33 MI AUTODESTRUCCION Comencé a beber desmedidamente, volví a usar drogas nuevamente y comencé a bailar y beber todos los días, trabajaba y al salir de trabajar me iba a beber y a corretear de baile en baile. Muchas veces llegaba al trabajo ebria. Tenía dos y hasta tres trabajos para mantenerme ocupada y no pensar. Al esposo de mami lo sentenciaron no se a cuantos años de cárcel por el caso de abuso sexual a su sobrina. Mami no se atrevía a dejarlo pues este hombre como les dije la maltrato muchos años y ella pensaba que todavía le podía hacer daño.. Un día la invite a salir a bailar y no se atrevía y me dijo que si era a otro pueblito donde no la conocieran iba y estuve de acuerdo y nos fuimos y desde ese día se olvidó de ir a ver a este señor que tanto daño nos había hecho a todos. Y salíamos a bailar juntas y a compartir. Trate de hacer mi vida otra vez y comencé a trabajar en una fábrica de magazines de pistolas, allí trabajaba también mami. Trabajando allí decidí enviarle una carta a mi hija, yo siempre mantuve comunicación con ella y ya para ese entonces vivía en Florida. En esa carta le decía que quería que fuera a pasar esas vacaciones conmigo y trabajando un día recibí una llamada, en el trabajo había un teléfono publico donde recibíamos llamadas los empleados, y ese día yo estaba más contenta que nunca, y dije jugando esa llamada es para mí y cuando vinieron a buscarme para decirme que la llamada era para mí. Fui corriendo y era el primo del papa de mi hija, me saludo y me dijo: “tengo un individuo que quiere hablar con usted", y yo le dije:" pues pásalo me lo puso al teléfono era el padre de mi hija y me saludo y a la vez me dijo que mi hija no podía venir a pasar las vacaciones conmigo, yo le pregunte que si era que ella no quería o si era el que no la quería dejar que ella viniera , y me dijo que era que ella no podía ir y cuando le pregunte el porque me dijo que era que ella había tenido un accidente y que no podía viajar. Me volví como loca y ese mismo día yo había recibido el reintegro de las planillas y me fui y lo cambie y comencé a buscar pasaje para ir a Florida los de avión estaban muy caros, por el tren estaba lleno y la única opción que me quedo fue por guagua. Salí jueves a las seis de la tarde de New Britain, Connecticut. Hacia Orlando Florida llegue viernes amanecer sábado a las dos de la madrugada y no encontré a mi compadre por que se había mudado y tuve que ir a la casarle mi hija a esa hora, solo iba a preguntar la dirección de mis compadres y regresaría al día siguiente a ver mi hija pero la madrastra de mi hija insistió a que me quedara y así lo hice y cuando me dirigí al cuarto de la nena pues su madrastra la había despertado, ella estaba tapada con la sabana y la madrastra de golpe le quito la sabana y cuando yo vi su yeso me iba a morir de dolor y tristeza, tenía un yeso de la cintura para abajo en las dos pierna y un roto en sus partes para hacer sus necesidades fisiológicas. Compartí con ella y unos de esos días fue su maestra a darle clases y cuando me pregunto quién yo era le dije que la mama de Marisel y ella como que no entendió pues ella creía todo el tiempo que la madrastra

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