Se ha denunciado esta presentación.
Utilizamos tu perfil de LinkedIn y tus datos de actividad para personalizar los anuncios y mostrarte publicidad más relevante. Puedes cambiar tus preferencias de publicidad en cualquier momento.

Hacia un reconocimiento equitativo y plural de las victimas

16 visualizaciones

Publicado el

Cientos de víctimas de violaciones de derechos humanos esperan y merecen una respuesta digna. 4 Julio 2010 Noticias de Gipuzkoa

Publicado en: Noticias y política
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Hacia un reconocimiento equitativo y plural de las victimas

  1. 1. Noticias de Gipuzkoa Domingo, 4 de julio de 2010 OPINIÓN 5 Colaboración P O R M E R T X E M U G I K A ( * ) Los euskaltegis al Gobierno Vasco A finales de este mes de junio, por mandato del Parlamento Vasco del 22 de diciembre de 2009, debería haberse presentado una continuación del Informe de vícti- mas de vulneraciones de derechos humanos derivadas de la violencia de motivación política. Este infor- me se elaboró en junio de 2008 y supuso un primer intento serio por girar la mirada a todas esas personas que murieron asesinadas o resultaron gravemente lesiona- das por atentados, secuestros, abu- so de poder, violaciones sexuales, torturas… llevados a cabo por agentes policiales o grupos para- policiales, ultras, incontrolados… Una realidad que desconocemos más allá del rifirrafe político, que carece de registro oficial, que durante décadas se ha seguido negando por algunos y cuyas víc- timas han sido sometidas al olvi- do institucional con una falta evi- dente de reconocimiento o han sido objeto de manipulación polí- tica. Estas víctimas llevan esperando décadas a que se tomen en serio las violaciones de derechos humanos que sufrieron. Mientras, han vivi- do todo este tiempo sin un recono- cimiento social de los hechos, de la responsabilidad del Estado o de su impunidad posterior. Además de esta falta de recono- cimiento oficial, muchos de esos hechos no contaron con una inves- tigación judicial acorde a su gra- vedad. La Administración de Jus- ticia, en la mayoría de los supues- tos, o no inició actividad alguna o si la hubo fue parcial y muy defi- ciente. Hasta la actualidad, en numerosos de esos casos no se ha realizado ninguna investigación independiente. Todo está por hacer: aclarar qué pasó, establecer responsabilidades y promover una reparación. Para ello resulta imprescindible un discurso públi- co que asuma, antes que nada, la implicación y responsabilidad del Estado, y sea creíble y eficaz con las víctimas en términos del dis- curso simbólico y de las políticas públicas que deben desplegarse. La reciente resolución del gobier- no de Gran Bretaña respecto de la represión del Domingo Sangrien- to en Irlanda del Norte ofrece un ejemplo cercano de lo saludable que supone además para la demo- cracia dicho reconocimiento. Hacerlo así no significa igualar los procesos que han llevado a la vic- timización, ni a los perpetradores, ni mucho menos justificar cual- quier tipo de actuación violenta. Hasta hoy, las políticas de vícti- mas en Euskadi no responden a un criterio de equidad: a igual viola- ción la misma reparación o reco- nocimiento. Las víctimas de ETA cuentan con un marco legal esta- tal y autonómico que recoge sus derechos y que impulsa también un discurso público de reconoci- miento y reparación. Sin embar- go, aquellas “víctimas del terro- rismo” que no es el de ETA, no han recibido el mismo tratamiento. En muchas ocasiones los tribunales han hecho interpretaciones res- trictivas, negándoles la condición de víctima, o sólo reconociéndoles como tal después de una intermi- nable batalla judicial, como en el caso de Normi Menchaca (san- turtziarra muerta por disparos en una manifestación en 1976), aumentando injustamente su dis- criminación y sufrimiento. Otras muchas no han tenido fuerzas o apoyo para hacerlo, pero se encuentran en la misma situación. El discurso público, además, las ha relegado de la memoria, las for- mas de reconocimiento o los home- najes oficiales. Incluso los propios conceptos que se usan para definir las violacio- nes de derechos humanos están sometidos a restricciones y falta de reconocimiento. Por ejemplo, en muchos casos la condición de víctima del terrorismo depende de que los perpetradores hayan actuado de forma clandestina o lo hayan hecho con uniforme. El pro- blema de estas categorías no es el análisis que cada quién quiera hacer de las mismas o el juicio his- tórico que merezcan según la ideo- logía, sino que conllevan conse- cuencias negativas y discrimina- torias para muchas víctimas. Los derechos que se les deben, y que vienen marcados por el dere- cho internacional de los derechos humanos, no encuentran en las leyes actuales una traducción cabal sino un tamiz que genera categorías de mejor y peor condi- ción, con prestaciones y discursos de reparación que se basan más en la categorización que en el reco- nocimiento de los hechos. Esta asi- metría es injusta, para las vícti- mas directas y sus familiares, y tie- Hasta la fecha, las políticas de víctimas en Euskadi no responden a criterios de equidad - Cientos de víctimas de violaciones de derechos humanos esperan y merecen una respuesta digna R ECIENTEMENTE los euskaltegis de la CAPV expresamos nuestra preocupación y peticio- nes ante los medios de comunica- ción. Posteriormente recibimos la respuesta de la Viceconsejería de Política Lingüística y hemos de confesar que en gran medida nos ha provocado sorpresa y pesar. En esa respuesta, entre otras cuestiones, la Viceconsejería de Política Lingüística reconoce que es probable que también haya recortes en el sector del euskara. Después de afirmar eso, en las siguientes líneas, nos hace un lla- mamiento a los diferentes agentes que trabajamos en el terreno del euskara y añade que, si es necesa- rio, deberemos ser solidarios, pues, al parecer hay otros sectores que están peor. Ante todo eso, creemos que debemos hacer las siguientes reflexiones: No estamos pidiendo ningún tipo de trato especial, sino que el Gobierno Vasco aclare cuál va a ser la subvención que nos va a dar el año que viene. Desde hace años esa cuestión se nos comunica en mayo, puesto que para poder pla- nificar el siguiente curso es imprescindible que sepamos cuán- to dinero vamos a recibir. Poste- riormente, después de reflexionar sobre ello, vendría nuestra lectura sobre el asunto. En cualquier caso, si a alguien se le debe pedir la solidaridad que menciona la Viceconsejería de Política Lingüística, tendrá que ser a los que tienen el mismo punto de partida, y no pedir más a quienes están en situación de inferioridad. Aunque nuestro sector ha desa- rrollado una trayectoria de déca- das, todavía no está normalizado, y para normalizarse necesita, con- cretamente, un sistema de finan- ciación estable. Si no, el trabajo y esfuerzo de los 1.500 trabajadores del sector y de los 40.000 alumnos estarían en una situación de incer- tidumbre, la misma situación en la que según parece se encuentra el actual sistema de subvenciones. En la Euskaldunización y Alfa- betización de Adultos no hay cri- sis, puesto que este año ha crecido el número de alumnos. Y la razón de ello no es únicamente el aumen- to de la tasas de paro, como algu- nos han afirmado de manera frí- vola. Es consecuencia del esfuerzo de largos años: diversificación de la oferta, formación de los trabaja- dores, campañas promocionales, proceso de convalidación de los títulos de euskara,… y, sin duda alguna, de la voluntad y deseo que este Pueblo muestra para vivir en euskara. Es cierto que hemos cre- cido en número de alumnos, pero, no ha sucedido lo mismo con el pre- supuesto de este curso; eso quiere decir que ya se ha dado el primer recorte, en concreto de un 6,7 %, es decir, el equivalente al aumento del alumnado. Así las cosas, cualquier otro recorte acarrearía grandes difi- cultades a un sector que no está en crisis; resulta impensable que en esta situación se tenga que producir un gran incremento de la tasas de matriculación de los alumnos y se retroceda en el camino de la gratui- dad. Además, y tal y como el Consejo Asesor del Euskara y el Plan General de Promoción del Uso del Euskara hanafirmadloenmásdeunaocasión, el sector de la Euskaldunización y Tribuna Abierta P O R A N A A B R I S K E TA , A N D R É S K R A K E N B E R G E R Y J O N L A N D A ( * ) Hacia un reconocimiento equitativo y plural de las víctimas AlfabetizacióndeAdultostienecarác- ter estratégico en el proceso de nor- malización del euskara. Los euskal- tegis cumplimos una labor impres- cindible también para el desarrollo devariosproyectosdelpropioGobier- no Vasco. Ante esta situación, nuestra peti- ción es simple: que la Viceconseje- ría de Política Lingüística y el Gobierno Vasco aclaren cuál va a ser la política de subvenciones del próximo curso (y, de paso, sería mejor que aclarasen cuál va a ser la política de los próximos años). Finalmente, está claro que en situación de crisis económica todos debemos de esforzarnos para que el futuro del euskara no quede con- dicionado por aquella, por tanto, los euskaltegis seguiremos hacien- do aquello que mejor sabemos hacer: impartir clases de euskara y desarrollar programas para su uso. Esperamos que en ese camino encontremos por parte del Gobier- no Vasco la solidaridad y los nive- les de responsabilidad convenien- tes. *Firmanesteescrito:MertxeMugika(AEK), YolandaBarbero(IKA),MertxeLuzuriaga (DeustukoUnibertsitatekoEuskal Irakaslegoa),IsidroYoldi(Batuz),JuanCarlos Murillo(Elkarlan),MarianBidegain (Maizpide)yEntziZubiri(Bai&By) ne implicaciones colectivas porque perpetúa heridas que no permiten ir reconstruyendo nuestro tejido social. Una política pública e incluyente de víctimas debe responder no solo a una demanda siempre posterga- da de reconocimiento a unas vícti- mas para que deje de llamárseles “las otras víctimas”; además debe ser una contribución al respeto de los derechos humanos y a la recons- trucción social. Volver a dejar las cosas en la dis- criminación y en la falta de reco- nocimiento, o encerrarse en los esquemas excluyentes, o limitarse a los casos que tengan una senten- cia judicial, reproduciría de nuevo la marginación de las víctimas. Como ya sucede en la minoría de casos de tortura que han contado con investigación judicial efectiva o una determinación de responsa- bilidades individuales, la repara- ción se ha establecido con el bare- mo de los accidentes de tráfico y no con estándares de derechos huma- nos. No dejemos que este legado de injusticia forme parte de nuestra historia. Cientos de personas que resultaron víctimas de violaciones de derechos humanos esperan y merecen una respuesta digna en la que ellas y ellos sean el centro y no las preocupaciones políticas de este o aquel partido político. * Firman también este artículo Pedro Larraia, Iñaki Lekuona, Carlos Martín, Benito Morentin y Sabino Ormazabal, miembros de la Asociación Pro Derechos Humanos Argituz No pedimos ningún trato especial sino que el Gobierno aclare cuál va a ser la subvención que nos van a dar

×