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Presos de conciencia, presos politicos y politicos presos. Diario Vasco

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El término ‘preso político’ alude únicamente a una mera categoría de reclusos. Nada más. Es un mero término en el nivel descriptivo. No implica atenuación de responsabilidad ni atenuación moral en el nivel valorativo. 11 Mayo 2013 Diario Vasco

Publicado en: Noticias y política
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Presos de conciencia, presos politicos y politicos presos. Diario Vasco

  1. 1. Para un envejecimiento activo es importante el aprendizaje per- manente y recursos interesantes están siendo las escuelas de la experiencia comarcales. Además, obligados por esta época de cri- sis hemos tenido que aprender conceptos financieros y económi- cos para intentar comprender algo la caótica situación actual y su dudosa solución, dada la escasa capacidad de gestión de los pode- res políticos actuales. Y ahora, los pensionistas tenemos que apren- der los términos que utilizará la clase política como excusa para no actualizar nuestras pensiones, tales como: factor de sostenibi- lidad, desindexación, inflación subyacente, IPC-IC, PIB, etc..., para explicarles a nuestros descendientes las razones por las que segui- remos perdiendo poder adquisitivo y no podremos continuar ayu- dándoles económicamente, como hasta ahora, y ser su colchón de la crisis y del paro. :: FERNANDO SERRANO ECHEVERRÍA EIBAR Aprendizaje permanente CARTAS AL DIRECTOR Las cartas dirigidas a esta sección no de- berán exceder de 15 líneas mecanogra- fiadas y han de llegar a la Redacción de- bidamente identificadas con firma, nom- bre y apellidos, y número de DNI. Es im- prescindible adjuntar dirección y un te- léfono de contacto. La Dirección de El Diario Vasco se reser- va el derecho a resumirlas y no se man- tendrá correspondencia escrita, personal o telefónica sobre las mismas. Los envíos se harán bajo el encabezamiento «Cartas al Director» por cualquiera de estas vías: Por fax: 943 410 814 Por correo postal: Camino de Portuetxe, 2. 20018 San Sebastián Por correo electrónico: redaccion@diariovasco.com R eiteradamentesevienede- batiendo si tiene carácter político o no el encarcela- miento de determinadas personas.Aquí, en nuestro entorno inmediato, se ha argumentado que enunademocracianocabenielcon- cepto de preso político ni el de víc- timadeviolenciademotivaciónpo- lítica. Debates conceptuales y apa- sionadoscomoéstos,aunsiendoim- portantes,nosimpidenavanzarha- cia una democracia en la que no se produzcan conculcaciones de dere- choshumanos,o–almenos–quese produzcan muchas menos. La pa- sión denota sentimiento y el senti- miento no siempre atiende a lo ra- cional. Para poder avanzar hay que intentar introducir en el debate un ingrediente racional. ¿Puede haber presos políticos y víctimas de vio- lencia política en una democracia? Claro que sí. Ningún sistema de go- bierno es perfecto, y la democracia tampocoloes.AesosereferíaChur- chill cuando afirmaba que la demo- cracia no era el mejor de los siste- mas,perosíelmenosmalo.Cuanto más mejoremos la democracia, me- nos imperfecciones tendrá; y tam- biénhabrámenoscasosdevíctimas deviolenciademotivaciónpolítica, y menos presos políticos. Una de- mocracia supuestamente tan bien reputada como la británica ha oca- sionadovíctimasdeviolenciademo- tivación política y presos políticos. Recuérdense si no los casos de los seisdeBirmingham,lossietedeMa- guire y los cuatro de Guilford. Acasolosdiferentespuntosdevis- ta sobre lo que –en rigor– no debe- ría pasar de ser una mera clasifica- ción semántica de categorías peni- tenciariastengansuorigenenlasre- volucionesburguesascontralasmo- narquíasabsolutasdeorigendivino, cuandomuchagentefueencarcela- da por oponerse a lo que entonces era el status quo imperante. Entre losqueseenfrentabanaesasmonar- quíasabsolutashabíaquienlohacía utilizando pluma y papel, y había quienes optaron por las armas. Na- diediscutía,noobstante,elcarácter político de la reclusión que ello ori- ginaba. Se les penaba por querer un cambio. De las monarquías absolu- tas pasamos a las dictaduras, a las monarquías parlamentarias y a los regímenes republicanos. Regíme- nes, todos ellos, con mayores o me- noresdosisdedemocracia;mayores o menores índices de víctimas de violenciasdemotivaciónpolítica,y también de presos políticos. Convienequelasdefinicioneses- tén claras: preso de conciencia es cualquier persona encarcelada por su raza, religión, color de piel, idio- ma,orientaciónsexualocredo,siem- pre que no haya practicado la vio- lencia ni abogado por ella. Tan im- portante, en la definición, es la mo- tivacióncomoelhechodenohaber practicadolaviolencianihaberlade- fendido. Preso político es cualquier persona física a la que se mantenga en la cárcel o detenida de otra for- ma, por ejemplo bajo arresto, por- que sus ideas supongan un desafío ounaamenazaparaelsistemapolí- tico establecido, sea éste de la natu- raleza que sea. Hay presos de con- ciencia que no son presos políticos: por ejemplo, en la antigua URSS se encarceló por su credo religioso a personas que no se oponían al régi- men político. Hay presos políticos quenosonpresosdeconcienciapor- que en su oposición al régimen uti- lizaron la violencia o abogaron por ella. Mandela no practicó personal- mentelaviolenciaperoendetermi- nada fase de su vida abogó por ella en su programa político, lo cual le convirtió, cuando fue encarcelado, en preso político, pero no en preso deconciencia.Tampocohayquecon- fundir la categoría de preso político conladepolíticopreso.Sehandado casos también de personas que se han incluido simultáneamente en lascategoríasdepresopolíticoypre- sodeconciencia. Solzhenitsyn,Kyi yHaidar,encarceladosporsuoposi- ción política al status quo, han sido presos políticos, y el hecho de ejer- ceresaoposiciónsinpracticarlavio- lenciani abogar por ella, lesconver- tía en presos de conciencia. El término ‘preso político’ alude únicamenteaunameracategoríade reclusos.Nadamás.Esunmerotér- minoenelniveldescriptivo.Noim- plicaatenuaciónderesponsabilidad ni atenuación moral en el nivel va- lorativo.Portanto,laposiblesimpa- tía, empatía o antipatía hacia esas personasosuactividadnotienenada que ver con su categorización. Des- deámbitoscontrapuestoshayquien lousacomoequivalenteaunaespe- cie de justificación o comprensión de lo hecho como menos malo que lacriminalidadordinaria,porenten- der que esa motivación política en- noblece la acción. En términos del filósofo inglés Moore, se trataría de unafalacianaturalista,dondesepre- tendedesprenderdeterminadasva- loraciones favorables de unos he- chos. En contraposición, hay quien afirma que el término no cabe en unademocracia;locualesunsínto- ma de miopía, además de erróneo en el mejor de los casos. Es posible quehayaquiennieguelaexistencia depresospolíticosenunademocra- cia como forma de negar a determi- nadacategoríadepersonasencarce- ladas los derechos inherentes a la condicióndereclusosdeacuerdocon el derecho internacional. En este casonosetrataríademiopía,sinode noquererver.Afirmarqueelhecho deutilizareltérminoesmotivopara ilegalizarunaopciónpolíticaesque- rerhacerméritosenlaceguera,ade- máspodríaseratentatoriocontralos derechos humanos; y más cuando ennuestroentornonohayesasitua- ción de violencia, que esperemos esté ya definitivamente en vías de superación. ANDRES KRAKENBERGER Y SABINO ORMAZABAL ASOCIACIÓN PRODERECHOS HUMANOS ‘ARGITUZ’ Presos de conciencia, presos políticos y políticos presos :: FOTOLIA El abandono de los jóvenes ¿Cuántas veces hemos escuchado esa frase hecha de que los «jóve- nes somos el futuro»? ¿Cuántas veces nos han halagado los oídos diciendo que somos «la genera- ción mejor preparada»? De nada sirven las palabras, si no van acom- pañadas de hechos que lo demues- tren.Todos conocemos a algún jo- ven que ha tenido que migrar for- zosamente al extranjero en busca de trabajo. La realidad es la que es, y no podemos mirar para otro lado. En 2012 fueron 10.600 jóvenes los que abandonaron Euskadi. ¿Pero qué sucede con los jóvenes que se quedan? ¿No nos tenemos que preocupar por ellos también? Euskadi necesita tener de una vez por todas una LeyVasca de Juven- tud y el desarrollo del III Gazte Pla- na de Euskadi 2020, en los que se incluyan las posibles medidas para solucionar los distintos problemas que sufrimos los jóvenes. Pero des- graciadamente el lehendakari Urkullu y su gobierno del PNV no creen en nosotros. Dentro de los 16 proyectos de ley que pretende llevar al Parlamento Vasco duran- te esta legislatura no se encuen- tra la Ley de Juventud. Señor Urku- llu, sus hechos demuestran que no cree que los jóvenes vascos sea- mos ni presente ni futuro de Euskadi. ::JESÚS ZABALLOS LASARTE-ORIA Aclaración El 10 de mayo apareció una noti- cia en su periódico según la cual «el rector de la UPV pedirá que se verifique la seguridad de los pro- fesores exiliados». La Universidad desea aclarar que esa afirmación no se ha producido y que confir- ma plenamente en la solvencia de los informes elaborados por el De- partamento de Seguridad del Go- bierno Vasco. La labor del Gobier- no en materia de seguridad mere- ce la absoluta confianza de la Uni- versidad del País Vasco. La tarea del Rectorado consistirá en facili- tar para los profesores que así lo deseen el contacto directo con el Departamento del Gobierno. :: JAVIER GIL GOIKOURIA UPV-EHU L o tenían tan bien estudiado todo que pasaron de ser los últimos de la clase a figurar en el cuadro de deshonor. La Policía confirma las prácticas de financiación ilegal en el Partido Popular, no querían desmerecer en el torneo de la desvergüenza na- cional a las perpetradas por el PSOE. Las donaciones no es que fuesen mentira: los mentirosos eran los donantes. No merecían este nombre, sino el de negocian- tes. Daban algún dinero, en algu- nos casos mucho, pero esperaban recibir bastante más. Hay que reco- nocerles la virtud de la paciencia, tan alabada por su cuestionado lí- der: aguardaban a que sus dádivas fueran cobradas todas juntas, como detalla el informe de la Unidad de Delitos Económicos y Financieros. Estos honorables granujas trans- formaron las donaciones nomina- les por encima del límite legal en ingresos anónimos por valor infe- rior, pero siempre a su favor. La generosidad ha muerto y al entierro no va ni Bárcenas. Me re- fiero a la generosidad entendida como largueza y liberalidad, no como valor en las empresas arduas, que eso tampoco. «Bolsa abierta abre puerta», dice el refrán, pero algunos entendieron que la puerta era la de su chalé, edificado por un constructor de toda confianza. La Biblia nos advierte, en el Éxodo, de que no debemos recibir regalos, ya que «deslumbran aun a los más prudentes» y hoy, sin ir más lejos, los datos de Hacienda acreditan que José MaríaAznar cobró del par- tido tres sobresueldos siendo ya presidente del Gobierno y tenien- do vedada cualquier retribución ajena a su cargo. Quizá pensara que todo es bue- no para el convento. El que esté li- bre de pecado que tire la primera piedra, pero lo peor de esa exigen- cia no es que haya pocos políticos en esas condiciones sino que no hay piedras. Los estudiantes salen a la calle empuñando una cada uno. Reclaman la retirada de la ‘ley Wert’ y denuncian que el sector no puede sufrir más recortes. «No so- bran maestros, sobran ministros», es el grito más repetido. VUELTA DE HOJA MANUEL ALCÁNTARA Los altruistas interesados Sábado 11.05.13 EL DIARIO VASCO 24 OPINIÓN

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