Se ha denunciado esta presentación.
Utilizamos tu perfil de LinkedIn y tus datos de actividad para personalizar los anuncios y mostrarte publicidad más relevante. Puedes cambiar tus preferencias de publicidad en cualquier momento.

Reconocer a las victimas sin paralelismos ni equiparaciones

15 visualizaciones

Publicado el

El futuro de nuestra convivencia deberá ser construido ineludiblemente sobre la memoria de las víctimas. 14 Julio 2010 El Correo

Publicado en: Noticias y política
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Reconocer a las victimas sin paralelismos ni equiparaciones

  1. 1. M iembros del colectivo Argituz, entre los que se encuentra mi ante- cesorenlaDirecciónde Derechos Humanos del Gobierno vasco,JonLanda,reclamabanenun artículo (EL CORREO, 8-7-10) un reconocimiento «equitativo y plu- ral»detodaslasvíctimasquelavio- lenciademotivaciónpolíticahapro- vocadoenEuska- di en los últimos 40 años. Resu- miendo, su plan- teamiento viene a decir que mien- tras las víctimas del terrorismo de ETA han visto re- conocidossusde- rechos en leyes y se ha impulsado para ellas un dis- curso público de reconocimientoy reparación, otras ‘víctimas de vul- neracionesdede- rechos humanos derivadas de la violencia de mo- tivación política’ (por utilizar la misma terminología delinformequeelpropioLandaela- boróenjuniode2008)aúnesperan salir del olvido institucional. Con ‘víctimas de violencia de motiva- ción política’ el colectivo se refiere, básicamente, a personas asesinadas o heridas en atentados llevados a caboporagentesdelaautoridad,gru- pos parapoliciales o de incontrola- dos, y a víctimas de torturas en de- pendencias policiales. ComoresponsabledelaDirección de Derechos Humanos, quiero de- jar constancia del firme compromi- so del Gobierno vasco con todas las personas que han sido víctimas de violaciones de derechos humanos en Euskadi, así como con la defen- sa de los principios de libertad, plu- ralismo político y respeto a la lega- lidad.Toda forma de tortura, abuso depoderoextralimitaciónporagen- tes de seguridad, en el marco de la lucha antiterrorista o en cualquier otro ámbito, debe ser perseguida, denunciada,investigadaycondena- da en los tribunales. El futuro de nuestra convivencia deberá ser construido ineludible- mente sobre la memoria de las víc- timas. De todas. Los vascos quere- mos poder mirarnos mañana a los ojos y recordar a quienes más han sufrido para que la historia, nuestra historia, no se repita. El reconoci- miento de todas las víctimas es, en consecuencia,nosólounactodejus- ticiasinolaexpresiónsinceradeuna sociedadquenoquiererevivirnun- ca más el sufrimiento injusto que ellas han padecido. Dichoesto,esimportantequelas instituciones actuemos con rigor a la hora de reconocer todos los sufri- mientos padecidos en Euskadi para no incurrir en paralelismos y equi- paracionesinjustas.Estoes,parano alimentar el continuo y reiterado recurso a la teoría del conflicto po- lítico del que se derivan, como ma- nifestacionesinevitablesdeviolen- cia paralelas, el terrorismo de ETA por un lado y las vulneraciones de derechos humanos por otro. Este tipo de planteamientos que presentan dos violencias enfrenta- das, como fenó- menos interde- pendientes o concausales,ade- másdeofenderla memoria de las víctimas del te- rrorismo, ignora y oculta que, en el ámbito inter- nacional, las en- tidadesyorganis- mos que tutelan los derechos hu- manos distin- guensiempreen- tre su vulnera- ción en Estados democráticos y en los que no lo son.Porejemplo, Amnistía Inter- nacional reserva la calificación ‘de motivación política’ a las víctimas de dictaduras y regímenes totalita- riosquenocumplenlospresupues- tosbásicosdeunEstadodeDerecho. En los que sí lo son, como España desde que entró en vigor la Consti- tución de 1978, sus informes inclu- yen estos supuestos en el apartado de abusos o extralimitaciones del poder por el Estado y sus agentes. Ésta no es una mera distinción teórica, sino que resulta sumamen- teprácticaenelcasoquenosocupa. En primer lugar, nos indica la nece- sidad de fijar un límite temporal a la violencia de motivación política que hemos padecido en Euskadi en ladictadura(1968-1975)yenlospri- meros años de laTransición a la de- mocracia. Sánchez Soler, en su de- finicióndeviolenciademotivación política, la ciñe en el caso español a aquellos supuestos en los que hubo unaactuaciónorganizadaoconsen- tidaporelEstadoosusagentes,yli- mitaelfenómenohasta1983.Esuna fecha. Se podrían fijar otras poste- riores, pero es importante estable- cerelmomentoenqueelEstadoes- pañol, apagados los rescoldos del franquismo, pasa a ser una demo- craciaasimilablealasdenuestroen- torno. Y, en segundo lugar, por cuanto no pueden equipararse realidades que son sustancialmente diferen- tes.Siendociertoquelavulneración del derecho y la victimización se producenconindependenciadelori- gen de la lesión, a efectos del reco- nocimiento y reparación del daño noeslomismoquelaviolaciónpro- ceda del ejercicio de un poder legí- timamente constituido en un Esta- do democrático, a que tenga lugar enunámbitosociopolíticoquedes- conoce y niega los derechos funda- mentales y las libertades públicas. Un Estado democrático goza de sus propios instrumentos de reconoci- miento y reparación del daño pro- cedente de un anormal funciona- mientodesusinstitucionesy,ensu caso, la vulneración será un hecho anormalyexcepcionalenelconjun- to del sistema.Todo ello sin perjui- cio de que deban reforzarse los me- canismosdeprevenciónylasgaran- tías en relación a eventuales vulne- racionesderivadasdelosagentesdel Estado. Teniendo todo esto en cuenta y sinperderdevistaquelaLeydeRe- conocimientoyReparaciónalasVíc- timas del Terrorismo ya reconoce tantoalasvíctimasdegruposcomo ETA,losGALyotrosdeextremade- recha, como de personas individua- les, desde la Dirección de Derechos Humanos vamos a responder al mandato parlamentario para aten- derotrasviolacionesnocontempla- das en la citada ley. Un trabajo que debe ser riguroso y que requiere de consenso político si queremos que dé frutos duraderos. Sólo así contri- buiremos desde los poderes públi- cos a la tarea de construir la paz y sólo así podremos compensar, en la medida de lo posible, los olvidos y la incomprensión que las víctimas han sentido y sufrido durante mu- chos años. ANTÓN Ausencia comparseril Estoy siguiendo con honda preocupación las noticias so- bre la propuesta que nuestras simpares comparsas quieren plantear, tras una honda re- flexión de hondo calado, so- bre la posibilidad de suspen- der sus actuaciones –y de paso sugieren que lo haga toda la hostelería cascovieje- ril– un día de la próximaAste Nagusia, en protesta por la prohibición de instalar dos de ellas sus txoznas por su –hay que recordarlo– exhibi- ción de símbolos terroristas. Creo que para ser plena y hondamentecoherentescon- tra semejante imposición, y dada la magnitud del agravio, nuestras consecuentes com- parsas deberían parar no uno sino al menos los nueve días que dura la tal Semana Gran- de. La higiene, el buen gusto y los oídos de muchos bilbaí- nos se lo agradecerían. FERNANDO BARRIO. BILBAO ¡Ha sido Copa! Un hospital de Johannesbur- go ha comunicado que, tras un parto delicado, siendo como es primeriza, la selec- ción española de fútbol ha alumbrado un trofeo que será bautizado con el nombre de ‘Copa del Mundo’. Felicida- des a todos los que han cola- borado en el gozoso alumbra- miento. Ha pesado 6 kilos y mide 37 centímetros aproxi- madamente. Su pelo, aún es- caso, es dorado y si le tocas el ombliguito dice: ‘Aguafies- tas, caca y pis’; una monada. Y aquí concluye la trilogía epistolar sobre mi pronosti- cado, anunciado y razonado final feliz. Ya habrá quien se encargue de juzgar los pecu- lios de algunos deportistas: Unos dirán que para eso los generan y crean empleos co- laterales, y otros, que es un agravio comparativo hacia otras profesiones con más grado de provecho para el mundo y la sociedad. Nada nuevo. Bueno, sí, hay algo nuevo: Un runrún vuvucéli- co-catalanistaacercadelaevi- dente afluencia de jugadores catalanes o del Barcelona. Es lo habitual; el Barcelona es el mejor equipo del momento. Todos los seleccionadores si- guen el mismo criterio en sus países.Enotrostiempos,eran elAthletic,Atlético, Madrid, Valencia y Zaragoza los que más aportaban. El éxito y el fracaso son de todos. Hemos ‘subcampeonizado’ a una Ho- landa protestona y violenta en exceso. Un día inolvida- ble para mucha gente. No en- redemos las cosas. ALBERTO F. ARAÚJO. BARAKALDO-VIZCAYA CARTAS AL DIRECTOR Osalan siempre ha sido y es una referencia para los profesiona- les de la prevención, lo era antes con gobiernos nacionalistas y lo es ahora con Gobierno del PSE sostenido por el PP. En el pa- sado se han hecho unas cuantas guías de consulta y se siguen haciendo más. Siempre en perfecta sintonía entre técnicos de las empresas y los de Osalan. La ‘Guía de labores en espacios confinados’ es una referencia en Europa. Por lo tanto, no pue- do estar de acuerdo cuando ELA, por boca de su secretario ge- neral, dice que «es un modelo inútil al servicio de la patro- nal» (sic).A quienes estamos a pie de obra, muchas veces,Osa- lan nos sirve de guía, consulta y ayuda, sea el gobierno del co- lor que sea. Otra cosa es la verdadera estrategia de ELA, lo de- más son milongas. Ya desde Elorrieta, los secretarios generales de ELA han ac- tuadocomo‘lehendakarisinpectore’.Elsindicalismoeraelme- dio para hacer política, dirigida a dar vías de salida a la izquier- daabertzale(supacto conLAB),paraapoyarlanegociacióncon ETA o para apoyar el plan Ibarretxe. Su ‘modus operandi’ ha sido siempre utilizar el sindicalismo para hacer política. Aho- ra están en su particular ‘plan Ibarretxe’, tratando de poner en unbreteelactual‘marcojurídico-político’,porquesolosnopue- den liquidarlo. Por eso, cuando dicen que salen deOsalan por- que «sólo sirve a la patronal», ésa es la excusa sindical para ha- cer política. Pero en este país, donde nos conocemos todos, no engañan a nadie; ni a ellos mismos. Y aunque ELA sea el sindi- cato mayoritario, no tiene ninguna legitimidad para desca- lificaraunainstituciónquesísirvealosprofesionales,quepue- de ser manifiestamente mejorable, claro, pero también la la- bor sindical. :: COSME A. LUZARRAGA. BERMEO-VIZCAYA ¿Sindicalismo o el plan Ibarretxe? Reconocer a las víctimas sin paralelismos ni equiparaciones INÉS IBÁÑEZ DE MAEZTU DIRECTORA DE DERECHOS HUMANOS DEL GOBIERNO VASCO :: JOSÉ IBARROLA Miércoles 14.07.10 EL CORREO28 OPINIÓN

×