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Un reconocimiento equitativo y plural de las victimas

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Hasta hoy las políticas de víctimas enEuskadino responden a un criterio de equidad: a igual violación la misma reparación o reconocimiento. 8 Julio 2010 Diario Vasco

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Un reconocimiento equitativo y plural de las victimas

  1. 1. El silencio del seguro Hace casi mes y medio llamamos porprimeravezamisegurodelho- gar,vinculadoalacajamásimpor- tantedeGipuzkoa.Aldíasiguien- tevolvimosallamar.Yalospocos días,lohicimosporterceravez.La personaqueatendiómiterceralla- mada respondió, de forma altiva, quenoinsistiera,queellossepon- drían en contacto con nosotros. Pero no ha ocurrido. Quería acla- rarunproblemademicocina.Hubo unescapedeaguaqueafectóalte- cho y que cubrió el seguro de mi vecino,elmismoqueelmío.Tiem- podespuésestallólaluzporlaque había caído agua.Al desmontarla, percibimos un gran olor a hume- dadqueaúnpermanece.Aviséami vecino, que mencionó algo sobre la pérdida de la prima, y un perito dictaminóqueelasuntonopuede vincularse «jurídicamente» al de- rrame inicial. Un electricista me aseguraqueelproblemasedebeal agua.Mantengoabiertounaguje- roeneltecho.Soyunaviudade82 años.¿Nomerezcountratomejor? :: EDEL GÓMEZ DE SEGURA SARASA DONOSTIA Respeto En la nueva campaña de la Direc- ción General deTráfico en la cual quieren hacer ver a todos los ciu- dadanoscómosesienteunaperso- naquerecibeunallamadaenlaque ha perdido la vida un familiar y cómo le cambia la vida en un se- gundo,quierodecirquenotienen niideadeldañoquehacenalasper- sonas que hemos perdido a un fa- miliardeesamanera.Hacemásde 5 años perdí a mi hermano en un accidente de tráfico, fui el que re- cibió la llamada y posteriormente se lo dije a mis padres. No se pue- den hacer una idea de cómo nos sentimosalvereseanuncio,esdu- rísimo. Ruego por favor respeto a todaslasvíctimasenaccidentesde tráfico y sus familiares. :: DAVID SALCEDO MAGUREGUI MADRID Aclaración La serie que dirigirá Diego Galán sobrelahistoriadelFestivaldeCine deSanSebastiánesunencargoex- clusivo de Euskal Telebista y no compartido entre la cadena auto- nómica y TVE, como se publicó ayer por error. Como me corresponde cada dos años, he vuelvo a pasar la ITV del coche, en Urnieta concretamente, y me vuelve a indignar el mis- mo motivo, que no es otro que los casi 43 euros que me llevan por la ‘revisión’. No salgo de mi asombro cuando por los quince minutos escasos en que ‘inspeccionan’ mi vehículo cobren a mi entender una desmesurada cantidad. No me salen los cálculos de cuánto se lleva Gobierno Vasco y cuánto la empresa, y a cuenta de qué, cuando pasarla es algo obligatorio. Sigo pensando que es un abuso, uno más contra los que tenemos vehículo. Y tam- poco entiendo por qué en otras ITV los precios son más bajos. La respuesta sería sencilla: ¡vete a otra! Pero, claro, a más cien kiló- metros; así que a tragar. Y es que todas las revisiones obliga- torias de cualquier cosa pasan por cobrarse de modo abusivo. No hacerlo tiene sanción en forma de recargo o multa, y me pre- gunto si estas normas las dictan ‘marcianos’, gentes que no son ciudadanos normales, de a pie o asalariados, si son gentes que no manejan dinero propio y si lo hacen lo deben de ganar muy fácil. :: JOSÉ IGNACIO MIGUEL DONOSTIA Obligación y abuso CARTAS AL DIRECTOR Las cartas dirigidas a esta sección no de- berán exceder de 15 líneas mecanogra- fiadas y han de llegar a la Redacción debi- damente identificadas con firma, nombre y apellidos, y número de DNI. Es impres- cindible adjuntar dirección y un teléfono de contacto. La Dirección de El Diario Vasco se reserva el derecho a resumirlas y no se manten- drá correspondencia escrita, personal o telefónica sobre las mismas. Los envíos se harán bajo el encabezamiento «Cartas al Director» por cualquiera de estas vías: Por fax: 943 410 814 Por correo postal: Camino de Portuetxe, 2. 20018 San Sebastián Por correo electrónico: redaccion@diariovasco.com P aradisminuirlosíndices dedelincuencia,odepo- breza,nohayfórmula mejorquetrasladaralos delincuentesyalosmenesterosos. Facilitándolesquesemudende unaautonomíaaotra,selogran grandeséxitosprovinciales,aun- quelaestadísticaglobalsigainalte- rable.Ojosquenoven,políticos quenosienten.Siencualquierco- munidadseimpidequeesosuceda ensusclínicas,seconsiguequeno ocurra,peronopuedeimpedirse quesigasucediendo,enidéntica cuantía,entodoeltambaleantete- rritorionacional.Ponerlascosas másdesagradablesadistanciano dejadeserunainciertatécnicade evasión.Además,siemprelescoge- rámáscercaaquieneshayandeci- didonoaumentarlademografía trasladarsealaregiónmáspróxima, envezdeirseaInglaterra. AhorahayminisancionesdeHa- ciendaalosevasoresquerepatríen sudineroenSuizaymuchagente creequetambiéndebehaberlas paraquienessearrepientandeha- bercolaboradoatraeralmundoa másgente.Alosquecreemosenla ‘procreaciónconsciente’noschirría untantolapalabraaborto,almar- gendeescrúpulosreligiososylava- dosdecerebroinfantiles,quesiem- prehanqueridoinfluirenconduc- tasantesdequelagentesupiera conducirse.¿Porquéibaaserlapro- creaciónalgoexcepcional?Todo debedeserconsciente,desdeel consumodeginebraalashorasde trabajo,yaqueambascosasinflu- yenmuchoenelsueño.Hubouna épocaenlaquela‘hermosagente’, quedecíaSaroyan,queeraunopti- mistapatológico,sesentíapartida- riadetenerloshijos«queDios quiera».CreíanqueelSumoHace- dor,entreotrascarreras,habíacur- sadoladeginecología.Ahorahe- mosoptadopordesconocerlaesta- dísticayhayquealejarlosasuntos quenosperturban.Unpocomásle- jos.Hayquetenerlosadistancia.A serposible,comolascentralesnu- cleares,enelpueblodeallado. VUELTA DE HOJA MANUEL ALCÁNTARA Un poco más lejos A finales de junio, por mandatodelParlamen- to Vasco de 22 de di- ciembrede2009,debe- ría haberse presentado una conti- nuación del ‘Informe de víctimas de vulneraciones de derechos hu- manosderivadasdelaviolenciade motivaciónpolítica’.EsteInforme se elaboró en junio de 2008 y su- puso un primer intento serio por girar la mirada a todas esas perso- nas que murieron asesinadas o re- sultaron gravemente lesionadas por atentados, secuestros, abuso depoder,violacionessexuales,tor- turas…llevadosacaboporagentes policiales o grupos parapoliciales, ultras, incontrolados… Una reali- dadquedesconocemosmásalládel rifirrafe político, que carece de re- gistro oficial, que durante décadas sehaseguidonegandoporalgunos y cuyas víctimas han sido someti- dasalolvidoinstitucionalconuna falta evidente de reconocimiento ohansidoobjetodemanipulación política. Estas víctimas llevan esperan- do décadas a que se tomen en se- riolasviolacionesdederechoshu- manos que sufrieron. Mientras, hanvividotodoestetiemposinun reconocimiento social de los he- chos, de la responsabilidad del Es- tado o de su impunidad posterior. Además de esta falta de recono- cimiento oficial, muchos de esos hechosnocontaronconunainves- tigación judicial acorde a su grave- dad.LaAdministracióndeJusticia, en la mayoría de los supuestos, o no inició actividad alguna o, si la hubo, fue parcial y muy deficien- te. Hasta la actualidad, en nume- rosos de esos casos no se ha reali- zado ninguna investigación inde- pendiente. Todo está por hacer: aclararquépasó,establecerrespon- sabilidades y promover una repa- ración.Paraelloresultaimprescin- dible un discurso público que asu- ma,antesquenada,laimplicación yresponsabilidaddelEstado,ysea creíbleyeficazconlasvíctimasen términos del discurso simbólico y delaspolíticaspúblicasquedeben desplegarse.Larecienteresolución del Gobierno de Gran Bretaña res- pecto de la represión del Domin- go Sangriento en Irlanda del Nor- teofreceunejemplocercanodelo saludablequeesademásparalade- mocracia dicho reconocimiento. Hacerlo así no significa igualar los procesos que han llevado a la vic- timización, ni a los perpetradores, ni mucho menos justificar cual- quier tipo de actuación violenta. Hasta hoy las políticas de vícti- masenEuskadinorespondenaun criterio de equidad: a igual viola- ción la misma reparación o reco- nocimiento. Las víctimas de ETA cuentan con un marco legal esta- tal y autonómico que recoge sus derechos y que impulsa también un discurso público de reconoci- mientoyreparación.Sinembargo, aquellas ‘víctimas del terrorismo’ que no es el de ETA no han recibi- do el mismo tratamiento. En mu- chas ocasiones los tribunales han hecho interpretaciones restricti- vas,negándoleslacondicióndevíc- timas,osóloreconociéndolascomo talesdespuésdeunainterminable batalla judicial, como en el caso de Normi Menchaca (santurtziarra muerta por disparos en una mani- festación en 1976), aumentando injustamente su discriminación y sufrimiento.Otrasmuchasnohan tenidofuerzasoapoyoparahacer- lo, pero se encuentran en la mis- ma situación. El discurso público, además, las ha relegado de la me- moria,lasformasdereconocimien- to o los homenajes oficiales. Incluso los propios conceptos que se usan para definir las viola- cionesdederechoshumanosestán sometidosarestriccionesyfaltade reconocimiento. Por ejemplo, en muchos casos la condición de víc- tima del terrorismo depende de quelosperpetradoreshayanactua- dodeformaclandestinaolohayan hecho con uniforme. El problema deestascategoríasnoeselanálisis que cada quien quiera hacer de las mismas o el juicio histórico que merezcan según la ideología, sino que conllevan consecuencias ne- gativasydiscriminatoriasparamu- chasvíctimas.Losderechosquese les deben, y que vienen marcados porelderechointernacionaldelos derechoshumanos,noencuentran en las leyes actuales una traduc- cióncabalsinountamizquegene- ra categorías de mejor y peor con- dición, con prestaciones y discur- sosdereparaciónquesebasanmás en la categorización que en el re- conocimiento de los hechos. Esta asimetría es injusta, para las vícti- masdirectasysusfamiliares,ytie- ne implicaciones colectivas por- que perpetúa heridas que no per- miten ir reconstruyendo nuestro tejido social. Unapolíticapúblicaeincluyen- te de víctimas debe responder no sólo a una demanda siempre pos- tergada de reconocimiento a unas víctimas para que deje de llamár- selas ‘las otras víctimas’; además debe ser una contribución al res- peto de los derechos humanos y a la reconstrucción social. Volveradejarlascosasenladis- criminación y en la falta de reco- nocimiento,oencerrarseenloses- quemas excluyentes, o limitarse a los casos que tengan una senten- cia judicial reproduciría de nuevo la marginación de las víctimas. Como ya sucede en la minoría de casos de tortura que han contado coninvestigaciónjudicialefectiva o una determinación de responsa- bilidades individuales, la repara- ción se ha establecido con el bare- mo de los accidentes de tráfico y noconestándaresdederechoshu- manos. No dejemos que este lega- do de injusticia forme parte de nuestrahistoria.Cientosdeperso- nasqueresultaronvíctimasdevio- laciones de derechos humanos es- peranymerecenunarespuestadig- naenlaqueellasyellosseanelcen- tro, y no las preocupaciones polí- ticas de este o aquel partido po- lítico. Firman también Pedro Larraia, Iñaki Lekuona, Carlos Martín, Benito Moren- tín y Sabino Ormazabal, miembros asi- mismo de Argituz. JOANA ABRISKETA, ANDRÉS KRAKENBERGER, JON LANDA ASOCIACIÓN PRO DERECHOS HUMANOS ARGITUZ Un reconocimiento equitativo y plural de las víctimas Jueves 08.07.10 EL DIARIO VASCO28 OPINIÓN

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