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Ya no voy a la escuela y estoy bien de salud. Noticias de Gipuzkoa

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Los derechos de reunión y de asociación pacíficas, junto con el derecho de opinión y
expresión, se ven amenazados. Ningún sistema educativo ha mejorado despidiendo
profesores y poniendo más alumnos en las clases. 4 Mayo 2012 Noticias Gipuzkoa

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Ya no voy a la escuela y estoy bien de salud. Noticias de Gipuzkoa

  1. 1. 4 OPINIÓN Noticias de Gipuzkoa Viernes, 4 de mayo de 2012 El PP vasco Como es habitual en él, la verborrea simplona y barriobajera del señor Antonio Basagoiti, presidente del Partido Popular de Euskadi, para reducir en su opinión el alto gasto sanitario que se produce en Euska- di, propone al igual que el Gobierno español de Mariano Rajoy que la Sanidad, en este caso la vasca, sea únicamente para los vascos. Con declaraciones de esta naturaleza empiezan a desnudarse de cara a la ciudadanía el carácter xenófobo y ultra que lleva el partido popular en su ADN. Le invito Sr. Basagoiti, a usted y a todos los miembros de su partido, a que en la próxima campa- ña electoral vasca exponga sin disi- mulo alguno las propuestas más ultras que forman parte de su idea- rio pero que no lo hacen público por el temor a sufrir un severo varapalo de los electores. A no ser que repita el impresentable fraude electoral masivo cometido por su partido en lapasadacampañaelectoralquepro- metió hacer todo lo contrario de lo que está haciendo ahora. Si el gran problema es el déficit público, le propongo que su partido persiga con ahínco a todos los políti- cos ladrones que han robado sin pie- dad a la ciudadanía, les sea incauta- dotodoloquehanrobadoyseancon- denados a cadena perpetua. Por qué cuandoquierenyasabenponerleyes con efectos retroactivos, ya que en Euskadiporejemplo,parasegúnqué tipo de delito poco miramiento ha habido para incluir la retroactividad a las leyes. En vez de castigar sin pie- dad a los inmigrantes y a las familias y premiando con amnistías fiscales a políticos ladrones, blanqueadores de dinero, defraudadores, etc… dedi- quen toda su energía a atajar el masi- vo fraude fiscal que hay en España. Nekane Ubiria Vergara Cartas a la Dirección A la directora del Museo Ferrocarril E L miércolesfuepublicadaunaentrevistaconladirectoradelMuseo Vasco del Ferrocarril en este diario y me gustaría señalar algunas cosas que me han parecido injustas. Para empezar, critica con total impunidad la labor realizada por el anterior director del museo, sin tener en cuenta que es la persona que lo creó y lo puso en el lugar en que se encuentra hoy en día. Es la persona que con la ayuda de mucha gente, de for- ma desinteresada ha ido recopilando información, documentos y material ferroviario que se encontraban perdidos o abandonados, incluso a punto de ser tirados a la basura o la chatarra por los responsables de estos, y que gra- cias a su labor se conservan. Creo que todo esto no lo ha tenido en cuenta a la hora de lanzar críticas gratuitas, y que tal vez no se haya dado cuenta, por su desconocimiento en el tema y su poco interés en averiguar el proceso de recuperación de dichos elementos, que tal vez la documentación y material ferroviario ya se encontraba deteriorado por el paso del tiempo y el mal alma- cenaje que se había llevado a cabo antes de su llegada al museo. Muchas han sido las personas que se han preocupado, sin ser su trabajo y de forma volun- taria, por la conservación del patrimonio ferroviario, porque, como le recuer- do, usted llega a un museo que, admitiendo que tiene sus deficiencias, ha sido creado de la nada gracias al inestimable trabajo del anterior director, como hapodidoapreciarenlasmuestrasdecariñoyapoyodediversosgruposespe- cializados en el ferrocarril a nivel de toda Europa. Pero tal vez esto no sea lo que mas me inquieta, porque que la persona responsable del patronato del museo vasco del ferrocarril admita que no es ningún entendido en la mate- ria, y además se atreva a decir que no es necesario, porque para eso se rodea- rá de un buen grupo de asesores y expertos, me hace pensar que usted se va a dedicar a escuchar a todos aquellos a los que va a tener por debajo como ayudantes y va a hacer lo que estos le indiquen, y en consecuencia no entien- do cual es el gasto que dicha fundación va a hacer con su puesto de trabajo en estos tiempos de crisis donde hay que recortar gastos superfluos. Con todo esto me gustaría acabar diciéndole que el hecho de que se haya encontrado una gran repulsa por su nombramiento quizá tenga que ver con que cinco meses después de su llegada al museo todavía no se ha visto ninguna de esas mejoras de las que usted habla, y el tren de vapor sigue sin funcionar, que como usted bien dice es una parte muy importante del museo y que desde su llegada no se ha podido poner en marcha, y me gustaría aclarar que no creo que haya habido ningún boicot en este tema, sino más bien que la persona realmente entendida en ese tipo de máquinas después de más de veinte años es el Sr. Juanjo Olaizola, que fue despedido injustamente como lo demuestra la reciente sentencia. Muchas gracias. Juana María Martín Portugalete “T ODOS los seres humanos nacen libres e iguales en dig- nidad y derechos”. Así empie- za la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el conjunto de prin- cipios internacionales que genera derechos para toda la ciudadanía y debería garantizar el respeto de todos ellos; no solo de los dere- chos civiles y políticos, como a veces se cree, sino también de los económicos, culturales y sociales. Qué duda cabe de que estamos esperanza- dos en lo que atañe a los derechos a la vida y a la integridad física y psíquica, porque indu- dablemente la situación ha mejorado con el cese definitivo de la actividad armada decla- rado por ETA, el 20 de octubre de 2011, tras la Conferencia de Aiete. Pero resulta terrible- mente preocupante la persistencia de denun- cias de torturas y malos tratos, dentro y fue- ra del País Vasco, y parece que el Gobierno no se siente en absoluto interpelado, como si no fuera con él. Vemos alarmados también como la violencia de género no parece dis- minuir, sino que muestra síntomas de ir en aumento, ante la aparente incapacidad de las instituciones y la sociedad civil para lograr su erradicación. Autoritarismo Pero además de derechos tan conocidos como estos, cabe recordar que el sistema funda- mental de los Derechos Humanos se compo- ne de una trilogía: la Declaración Universal de 1948 y los dos Pactos Internacionales de 1966, el de Derechos Civiles y Políticos, y el de Derechos Sociales, Económicos y Cultu- rales. Todos ellos firmados y ratificados por el Estado español y plenamente vigentes. Repasemos, pues, otros derechos más olvi- dados. Los derechos de reunión y de asociación pacíficas, junto con el derecho a la libertad de opinión y de expresión, se ven gravemen- te amenazados. La anunciada reforma del Código Penal contempla, entre otras cosas, criminalizar la protesta civil calificando la resistencia pasiva como “delito de integra- ción en organización criminal”, que podrá ser penada hasta con cuatro años de cárcel y prisión provisional. Un atentado clarísimo a los pactos internacionales, que reconocen ampliamente dichos derechos básicos. Tam- poco presagia nada bueno que esta reforma busque penalizar como “atentado a la auto- ridad” el “encadenarse” por los brazos duran- te una manifestación. Si además los recortes económicos o legales, por ejemplo, llegasen a limitar de facto el derecho al acceso a los tribunales cuando se violan nuestros dere- chos fundamentales, estaríamos en una situa- ción muy cercana al autoritarismo puro y duro. Todas las personas, también, tenemos dere- cho a un nivel de vida adecuado que nos ase- gure la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asis- tencia médica y los servicios sociales nece- sarios. La Declaración afirma que mediante el esfuerzo nacional y la cooperación inter- nacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, se deben satis- facer los derechos económicos, sociales y cul- turales, indispensables a la dignidad y al libre desarrollo de la persona. En cambio nos dicen que hay crisis y que hay que apretarse el cinturón. Y además nos aseguran que los recortes en Sanidad, Edu- cación y Servicios Sociales, de unos 10.000 millones, no supondrán una merma de estos derechos. ¿Es creíble? ¿Cómo se van a man- tener estos servicios de manera adecuada, con un acceso para toda la ciudadanía (inclui- dos los emigrantes, el gran “chivo expiato- rio” de esta crisis propiciada por la especu- lación financiera) si se recorta tan drástica- mente el presupuesto? Olvidan que la propia Declaración estable- ce que no cabe realizar actos tendentes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en dicha Declaración, por lo que recurrir a la escasez de recursos para eliminar el derecho a una Sanidad y una Educación de calidad es una clara violación de los derechos humanos. Máxime cuando este argumento no se aplica con la misma contundencia a la hora de recortar gastos en Defensa o en la casa real. Responabilidades de estado Queremos recordar que las responsabilida- des del Estado para garantizar estos derechos se miden según tres parámetros: la disponi- bilidad de los recursos públicos (que existan centros de salud, viviendas públicas, escue- las); el acceso a los mismos (que cualquier persona pueda acceder a ellas, independien- temente de que viva en una u otra comuni- dad o localidad), y la calidad. Ningún siste- ma educativo ha mejorado despidiendo al pro- fesorado y poniendo más alumnos y alumnas en las clases, ni ningún sistema sanitario fun- ciona mejor cerrando quirófanos y alargan- do las listas de espera. Pero parece que el Gobierno olvida que todo pacto internacional firmado y ratificado por el Estado tiene un rango legal superior a cual- quier ley, excepto la Constitución. Y en lugar de defender esos derechos y cumplir con sus obligaciones hacia las ciudadanas y ciuda- danos, solo le preocupan los mercados y los especuladores financieros y se limita a ren- dir cuentas ante ellos. Los derechos de reunión y de asociación pacíficas, junto con el derecho de opinión y expresión, se ven amenazados - Ningún sistema educativo ha mejorado despidiendo profesores y poniendo más alumnos en las clases Tribuna Abierta P O R A S O C I A C I Ó N P R O D E R E C H O S H U M A N O S A R G I T U Z Ya no voy a la escuela y estoy bien de salud Los textos dirigidos a esta sección no pueden exceder los 1.700 caracteres y deben ir firmados con nombre y dos apellidos. Debe adjuntarse fotocopia del DNI del remitente y número de teléfono. NOTICIAS DE GIPUZKOA se reserva el derecho de publicarlos, así como el de resumirlos y extractarlos. No se devolverán originales ni se mantendrá correspondencia. >> Dirección: Cartas a la Dirección. Avenida de Tolosa 23; 20018 Donostia. >> Correo electrónico: cartas@noticiasdegipuzkoa.com
  2. 2. Noticias de Gipuzkoa Viernes, 4 de mayo de 2012 OPINIÓN 5 ONDA VASCA 94.8/95.6 FM Ni en lo más sensible, en todo lo que concierne a la paz, la memoria y la convivencia, son capa- ces los socios preferentes del Gobierno Vasco de guardar las formas. El lamentable espectá- culo de esta agonía gubernamental tiene pinta de ir creciendo a medida que nos acerquemos a la fecha en la que López decida convocar las elecciones. Resulta ahora que lo que quiere Ares, que participe Gisasola en un congreso, se lo niega Basagoiti en nombre del Gobierno español. Impresionante. Y aguantan. El lapitzero Congreso Parafraseando al Pastor Martin Niemöller, en su famoso sermón pronunciado en 1946 en Kaiserslautern: primero vinieron a por el derecho a la libertad de manifestación, guar- dé silencio porque no me suelo manifestar. Luego vinieron a por el derecho a la libre sin- dicación, pero tampoco me importó, no soy sindicalista. Ahora vienen a por el derecho a la sanidad y a la educación, pero no voy a pro- testar: ya no voy a la escuela y estoy bien de salud. Cuando vinieron a por mí, ya era tarde. * Andrés Krakenberger, Xabier Urmeneta, Juana Mari Astigarraga, Jon Mirena Landa e Iñaki Lekuona Colaboración P O R M E R T X E A I Z P U R U A ( * ) Delamentiraalsilencio P OR lo general, las verdades a medias, con su justa dosis de maledicencia, son más dañinas que una men- tira a secas. Y, según dicen que dijo Goebbels, de lanzar una mentira, para alcanzar la eficacia máxima, cuanto más grande sea, mucho mejor. Hace poco más de tres años, los habitantes de un pequeño pue- blo guipuzcoano tuvimos ocasión de comprobarlo: el gobierno muni- cipal de entonces se empeñó en un objetivo loable, tan loable como reducir la cantidad de residuos generados en el municipio. Y esto fue presentado por algunos grupos y partidos políticos como una auténtica barbaridad desde todos los puntos de vista. Digo todos. Has- ta desde los impensables. Eso sucedió hace tres años. El sis- tema de recogida puerta a puerta implantado en Usurbil consiguió salir casi indemne de aquella cam- paña agresiva y visceral, y durante este tiempo los resultados del reci- claje han demostrado y demues- tran, simple y llanamente, que los usurbildarras lo estamos haciendo bien. O muy bien. Sin más vueltas. Una de las ventajas de hacer lo correcto es que las cosas pueden explicarse con bastante sencillez. Sin embargo, desde hace unos meses, desde que las elecciones municipales dieran mayorías muni- cipales al grupo político que está por la labor de hacer lo correcto también en la cuestión medioam- biental, la amalgama político- financiera-mediática ha vuelto a revolverse. A las mentiras más des- comunales, a la tergiversación y a la manipulación, a la exageración de la anécdota se ha unido la mini- mización de lo importante. Y así hemos tenido la oportunidad de observar cómo el silencio se incor- poraba al arsenal contra el puerta a puerta. Con un intervalo de pocos días, se han difundido dos buenas noticias: desde la Comisión Euro- pea llegaba una directiva que, apo- yándose en el modelo de recogida selectiva, anunciaba el camino que deberá seguirse en toda Europa en materia de reciclaje, y desde Madrid, el Ministerio de Medio Ambiente situaba como ejemplo de buenas prácticas en la gestión de residuos el caso de Usurbil y su sis- tema de recogida puerta a puerta. Convendrán conmigo en que no deja de tener su aquel que un siste- ma de recogida criticado y denos- tado hasta la extenuación por algu- nos sea precisamente objeto de reconocimiento por parte del Minis- terio de Medio Ambiente. El puerta a puerta, sinónimo de hacer las cosas bien... El caso es que ni la noticia que llegaba de Bruselas ni la mención de Usurbil desde Madrid han suscitado declaracio- nes al respecto. Ni valoraciones, ni comentarios, ni preguntas, ni res- puestas. Nada. ¿La elocuencia del silencio? Dejémoslo ahí. Porque los silencios son elocuentes cuando es la elocuencia de la verdad la que se impone. El hecho es que la realidad, aun- que sea poco a poco, termina impo- niéndose sobre la elucubración interesada y que en este pueblo, tres años después de implantarse el puerta a puerta, en lugar de las cala- midades, plagas y desastres varios que se vaticinaron y nunca llega- ron, lo que ha sobrevenido es el reconocimiento del Ministerio del Medio Ambiente español. No está mal como balance, aunque eso no es lo más importante. En realidad, no creo que un premio importe. Ni tan siquiera si se publica o se men- ciona. Importan otras cosas. Impor- tan la responsabilidad, la concien- cia cívica y el futuro; importa la convicción y la confianza que da el hacer lo correcto. En fin, que visto que la profecía del cataclismo no se cumple, y que muchos pueblos de Gipuzkoa enca- minan sus pasos no solo hacia lo que dicta la modernidad, el futuro sostenible y Europa, sino sobre todo hacia lo que dicta el sentido común, no me queda más que animar a estos en el empeño de hacer las cosas bien. Al resto, a quienes tie- nen responsabilidades de gobierno y se encastillan en el acoso y derri- bo permanente al puerta a puerta, les recomendaría que aderezaran el análisis con unas gotas de sentido común y que lo abordaran desde una perspectiva real y sin teñir de color político el problema que hay que resolver, que no es otro que el de conseguir reducir al máximo los residuos que generamos. Las localidades que lo hacemos de una forma muy razonable y que nos hemos marcado el objetivo del Resi- duo Cero estamos recogiendo las ventajas de este sistema. Ya que hemos sido nominados como ejem- plo de buenas prácticas, considero que desde Usurbil podemos pedir a quienes tanto critican nuestro sis- tema que lleguen, al menos, a nues- tras tasas de reciclaje. Incluso, que aspiren a más. Y, ya puestos, les ani- mo a que nos superen. A que se empeñen también en esa tarea. Es posible que descubran un sistema diferente al puerta a puerta que mejore los resultados de reciclaje que este ofrece. Personalmente, estaría encantada de que así fuera. Porque esta no es una pelea de par- te; es una pelea global. Y así gana- ríamos todos. Y ganaría el futuro. Que es de lo que se trata. * Alcaldesa de Usurbil

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