Desarrollo Humano
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I. Información general de la asignatura
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Así se efectúa la domesticación de los espíritus.
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1.3. Ética y moral
Hay varias ciencias que examinan los actos h...
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“La ética no crea moral. Aunque es cierto que toda moral efecti...
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Concepto
El concepto de libertad, ha sido entendido y usado de ...
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2. El fatalismo
Terminantemente expresa que el hombre no es lib...
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reemplaza el término determinado, por el de “condicionado”, por...
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  1. 1. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Primer cuatrimestre Desarrollo humano Programa desarrollado 1
  2. 2. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Contenido I. INFORMACIÓN GENERAL DE LA ASIGNATURA a. Ficha de identificación b. Descripción c. Propósito II. COMPETENCIAS A DESARROLLAR III. TEMARIO IV. METODOLOGÍA DE TRABAJO V. EVALUACIÓN VI. MATERIAL DE APOYO VII. DESARROLLO DE CONTENIDOS POR UNIDAD a. UNIDAD 1 b. UNIDAD 2 c. UNIDAD 3 2
  3. 3. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado I. Información general de la asignatura a. Ficha de identificación Nombre de la Licenciatura Ingeniería: Nombre del curso o asignatura Clave de asignatura: Seriación: Cuatrimestre: Horas contempladas: o Tronco Básico Desarrollo Humano Sin seriación Uno 90 b. Descripción El Tronco Común de la oferta educativa de la ESAD está conformado por cuatro asignaturas que te serán útiles a lo largo de tu preparación académica, independientemente de tu elección vocacional. Poseen un enfoque común y se complementan con el propósito de que domines adecuadamente los fundamentos metodológicos de las ciencias y de la investigación; adquieras un lenguaje común que favorezca la comunicación con tus compañeros(as) y facilitadores(as); vincules de forma apropiada la teoría con la práctica, y enfrentes los problemas que caracterizan nuestro tiempo desde un enfoque ético y humanista. De manera particular, la asignatura Desarrollo humano busca dotarte de aquellas competencias que te permitan desempeñar tu profesión en el marco de la alteridad y el respeto, desarrollando en ti la conciencia de ser un ser social éticamente responsable. Todo(a) egresado(a) de la Educación Superior debe regir su conducta y sus actos bajo una serie de normas y valores, teniendo siempre presente que su responsabilidad en la consecución del bien común es mucho mayor que la del ciudadano(a) común y corriente. Así, la sociedad en general, y en específico la institución en la que te formes, esperarán de ti no sólo la aplicación de las competencias propias de tu profesión, sino que te conviertas en la vanguardia de la cultura. Por lo anterior, es muy importante que se te proporcionen todas las herramientas y conocimientos que te permitan desempeñar tu profesión en el marco de la responsabilidad social y profesional, así como interactuar con profesionales de campos diferentes al tuyo, siempre respetando las diferencias existentes, propiciando un ambiente de empatía y consideración al trabajo de los demás. Concretamente, Desarrollo Humano posee la siguiente estructura temática: 3
  4. 4. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado La unidad 1 busca que identifiques la libertad como una facultad inherente al ser humano y reconozcas el peso de tus decisiones individuales, así como el impacto de éstas en el medio que te rodea. Además de lo anterior, se pretende que reflexiones en torno a las variables que intervienen en la voluntad humana. En la unidad 2 se pretende que examines la condición social del ser humano para evaluar la importancia de actuar responsablemente en el marco de tu profesión, partiendo de los conceptos “alteridad” y “dignidad humana”. En suma, se espera que consideres las ventajas de establecer una comunicación efectiva basada en la asertividad y la inteligencia emocional. Con base en lo anterior, en la unidad 3 determinarás la importancia de los valores para establecer y justificar responsablemente los criterios que guían tus actos con vistas en tu propia autorrealización. Finalmente, conocerás los elementos que intervienen en la elaboración de un proyecto de vida. c. Propósito La asignatura Desarrollo Humano pretende que integres y sistematices tus valores, a través de una reflexión crítica y metódica que te permitan actuar y tomar decisiones éticas en el ámbito de tu desempeño profesional, con la finalidad de que contribuyas en la construcción de una sociedad sustentable donde se privilegie la dignidad humana, teniendo en cuenta la condición dinámica y compleja de la realidad, así como tu experiencia individual. II. Competencias a desarrollar Competencia general:  Integra valores y criterios, por medio de la reflexión crítica y metódica, para actuar y tomar decisiones éticas en el ámbito de su desempeño profesional, con el fin de contribuir en la construcción de una sociedad sustentable donde se privilegie la dignidad humana, teniendo en cuenta la condición dinámica y compleja de la realidad, así como su experiencia individual. Competencias específicas  Identifica la libertad, como una facultad inherente al ser humano para estimar la relevancia de las decisiones individuales y el impacto de éstas en el mundo que le rodea, a través del examen de situaciones en las cuales hay un margen de acción. 4
  5. 5. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado    Analiza los elementos que intervienen en la voluntad humana para reconocer la justificación que subyace a todo acto moral, por medio del estudio de diversos contextos y sus consideraciones particulares. Examina la condición social del ser humano para reconocer la importancia de actuar responsablemente, partiendo de los conceptos “alteridad” y “dignidad humana”, considerando el alcance de sus decisiones y cómo afectan el núcleo social en el que vive. Determina la importancia de los valores para definir responsablemente los criterios que guían sus actos, por medio de la reflexión en torno a sus principios vitales y cómo éstos influyen en la toma de decisiones. 3. Temario 1. La libertad: facultad inherente a todo ser humano Los alcances de la libertad: intención, consejo y elección La voluntad Ética y moral El juicio ético 1.4.1. Objeto, fin y circunstancias 1.1. 1.2. 1.3. 1.4. 2. El hombre como ente social 2.1. 2.2. 2.3. Las dimensiones del ser humano La dignidad humana y el concepto de alteridad Inteligencia emocional Competencia comunicativa y asertividad Autonconocimiento Autocontrol y autoestima Ética profesional Consideraciones éticas en torno a la tecnología y sus aplicaciones 2.3.1. 2.3.2. 2.3.3. 2.4. 2.4.1. 3. 3.1. 3.1.1. 3.1.2. 3.1.3. 3.2. 3.2.1. 3.3. 3.3.1. 3.4. Valores y proyecto de vida ¿Qué son los valores? Clasificación y jerarquización de los valores Valores universales Valores sustentables Criterios para la toma de decisiones Prioridades y objetivos existenciales Proyecto de vida Estrategias de planeación Autorrealización 5
  6. 6. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado IV. Metodología de trabajo El modelo educativo de la ESAD está diseñado conforme a las características y necesidades de su población objetivo. Por ello, retoma los principios de la educación andragógica y el constructivismo social: el estudiante es el centro de los procesos educativos, se busca su involucramiento en éstos haciéndolos relevantes a su contexto inmediato (tanto personal como profesional) y retomando su experiencia por medio del planteamiento de problemas, casos y proyectos concretos (en contraste con la educación convencional, que comúnmente se centra en la exposición de contenidos “en abstracto”). La asignatura Desarrollo Humano posee un enfoque práctico, a través de la resolución de problemas basados en situaciones cotidianas, se busca el desarrollo y aplicación de la reflexión ética en contextos que requieren consideraciones particulares. Conforme a lo anterior, el aprendizaje que se propiciará será de corte significativo, activo y colaborativo, promoverán en el estudiante la autorregulación, la autovaloración, la reflexión personal y la articulación de ideas propias, favoreciendo la retroalimentación sincrónica y asincrónica con sus compañeros por medio de una estrategia de interacción efectiva y el apoyo de personal académico dispuesto a facilitar el aprendizaje y orientar su trabajo. V. Evaluación En el marco del Programa de la ESAD, la evaluación se conceptualiza como un proceso participativo, sistemático y ordenado que inicia desde el momento en que el estudiante ingresa al aula virtual. Por lo que se le considera desde un enfoque integral y continuo. Por lo anterior, para aprobar la asignatura, se espera la participación responsable y activa del estudiante así como una comunicación estrecha con su facilitador para que pueda evaluar objetivamente su desempeño. Para lo cual es necesaria la recolección de evidencias que permitan apreciar el proceso de aprendizaje de contenidos: declarativos, procedimentales y actitudinales. En este contexto la evaluación es parte del proceso de aprendizaje, en el que la retroalimentación permanente es fundamental para promover el aprendizaje significativo y reconocer el esfuerzo. Es requisito indispensable la entrega oportuna de cada una de las tareas, actividades y evidencias así como la participación en foros y demás actividades programadas en cada una de las unidades, y conforme a las indicaciones dadas. La calificación se asignará de acuerdo con la rúbrica establecida para cada actividad, por lo que es importante que el estudiante la revise antes realizarla. 6
  7. 7. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado A lo largo de la asignatura encontrarás autoevaluaciones, que te servirán de ejercitación y práctica, su realización te preparará para resolver el examen final de la asignatura. Dicho examen se presenta al concluir el estudio de todas las unidades temáticas que integran la asignatura. A continuación presentamos el esquema general de evaluación. ESQUEMA DE EVALUACIÓN Foros y base de datos Taller y tareas E-portafolio. 50% Examen final CALIFICACIÓN FINAL Evidencias Autorreflexiones 10% 30% 40% 10% 10% 100% Cabe señalar que para aprobar la asignatura, se debe de obtener la calificación mínima indicada por la ESAD. VI. Materiales de apoyo Unidad 1: la libertad: facultad inherente a todo ser humano Bibliografía básica       Aristóteles (2009). Ética a Nicómaco, España: Tecnos. Aquino, Tomás de (2009). Suma teológica, Argentina: Distal. Fromm, Erich (2006). El miedo a la libertad (traducción de Gino Germani). Barcelona: Paidós. García Alonso, Luz (2006). Ética o Filosofía Moral, México: Trillas. Hernández, Baqueiro, Alberto. “Elementos Formales para el análisis ético”, Lecturas en humanidades #7, ITESM-Campus Ciudad de México, 1997. Sánchez Vázquez, Adolfo (2007). Ética. Crítica, Barcelona. Bibliografía secundaria    Beuchot, Mauricio (2002). Los principios de la Filosofía Social de Santo Tomás. Líneas generales del pensamiento socio-político de Sto. Tomás de Aquino. México: IMDOSOC. García Alonso, Luz (2000). El hombre: su conocimiento y libertad. México: Universidad Anáhuac del Sur. Gardeil, H.D. (1974). Iniciación a la filosofía de Santo Tomas de Aquino (cuatro volúmenes; traducción de Salvador Abascal Carranza). México: Tradición. 7
  8. 8. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado       Arendt, Hannah. “ ¿Qué es la libertad?" (Traducción de Mara Kolesas). Artículo publicado en la revista Zona Erógena #8. 1991. Jolivet, Régis (1984). Diccionario de Filosofía. Buenos Aires: Club de lectores. Llano Cifuentes, Carlos (1989). “Las caras de la dignidad”. Artículo publicado en la revista ISTMO #181, marzo – abril, 1989. Ocampo Ponce, Manuel (2002), La importancia de la fundamentación metafísica para la comprensión de las dimensiones de la persona humana. México: Estudios ocasionales, Universidad Anáhuac del Sur. Platts, Mark (1999). Sobre usos y abusos de la moral. México: Paidós. Royo Marín, Antonio (2002). Teología moral para seglares I. Moral fundamental y especial. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos. Unidad 2: el hombre como ente social y responsable Bibliografía básica        Whittaker, J.O. (2005). Psicología. México: Edit. Interamericana. Alonso Tapia, Jesús. (2005). Orientación educativa. Teoría, evaluación e intervención. “Capítulo IV: Problemas de aprendizaje (II): Evaluación y mejora de la motivación hacia el aprendizaje”. Madrid: Síntesis. Castro, S. Alejandro (2005). Analfabetismo emocional. Buenos Aires: Editorial Bonum. Gardner, H. (2005). Inteligencias Múltiples; la teoría en la práctica. Barcelona: Edit. Paidós. Gaxiola, Patricia (2005). La inteligencia emocional en el aula. México: Ed. Aula nueva SM. Goleman, D. (2009). La Inteligencia Emocional. Madrid: Zeta. Kant, Immanuel (2005). Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Madrid: Alianza. Bibliografía secundaria       Gerrig, Richard J. y Philip G. Zimbardo (2005), tr. José Francisco Dávila Martínez y Leticia Esther Pineda Ayala. Psicología y vida. México: Pearson educación. Lucas, Ramón (2003). Bioética para todos. México: Trillas. p. 25-27. Morales, J.F. (1994). Psicología Social, España: McGraw-Hill. Payá, Montserrat (1992). “El autoconocimiento como condición para construir una personalidad moral y autónoma”. En Comunicación, lenguaje y educación, 69-76. Sartre, J.P. (2004). El ser y la nada. Buenos Aires: Losada. Universidad Autónoma del Estado de México (2000). Diccionario de Filosofía Latinoamericana. Toluca: UAEM. 8
  9. 9. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Unidad 3: valores y proyecto de vida Bibliografía básica          Blindé, Júreme (2006). ¿Hacia dónde se dirigen los valores? Coloquios del siglo XXI. México: FCE. Casullo, María Martina (2008).Proyecto de vida y decisión vocacional. Buenos Aires: editorial Paidós. Ivancevich, John M., Robert Konopaske y Michael T. Matteson (2006) Comportamiento organizacional. México: Mc Graw-Hill. Kras, Eva (2009). Desarrollo de una conciencia sustentable. México: Grupo Editores, S.A. de C.V. Loza Ramos, Ismael (2005). Ética y valores 2. México: ST editorial. Martínez Clares, Pilar (2009). La Importancia de la toma de decisiones. Barcelona: Universidad de Murcia. Robbins, Sthephen P., y Timothy A. Judge (2009). Comportamiento organizacional. México: Pearson – Prentice Hall. Pantoja Ospina, Martín Alonso. Estilos Cognitivos. Revista Creando: Universidad nacional de Manizales. Año 2, Número 3. Vargas Trepaud, Ricardo (2005), Proyecto de vida y planeamiento estratégico personal. Perú: Seguridad & Gestión Edit. Bibliografía secundaria           Abad Pascual, Juan J. (1995). La vida moral y la reflexión ética. Madrid: Mc Graw Hill. Angulo Parra (2004). Ética y valores I. México: Ed. Santillana. Castañeda Martínez, Luis (2002), Un plan de vida para jóvenes. México: Ediciones Poder. D’Angelo Hernández, Ovidio (1994). Proyecto de Vida como categoría básica de interpretación de la identidad individual y social. Buenos Aires: Biblioteca Virtual CLACSO. Dawn-Marie Driscoll y W. Michael Hoffman. Ethics Matters: How ti Implement ValuesDriven Managemente. Walthman. M.A.: Bentley College Press, 2000. Frankl, Viktor (1991). El hombre en busca de sentido. Barcelona: Herder. Maslow, Abraham (2003). El hombre autorrealizado. Hacia una psicología del ser. Barcelona: Ediciones Kairós. Herbert A., Simon (1960). The new Science of Management Decision. New York: Harper & Row. Rodríguez Estrada, Mauro, Georgina Pellicer y Magdalena Eyssautier (1998). Planeación de vida y trabajo. México: Editorial El Manual Moderno. Russek, Silvia. Cómo establecer prioridades. Crecimiento y bienestar emocional. http://www.crecimiento-y-bienestar-emocional.com/prioridades.html. Consultado el 22 de febrero de 2010. 9
  10. 10. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado VII. Desarrollo de contenidos por unidad Unidad 1. La libertad: facultad inherente a todo ser humano Presentación Imagina que los seres vivos se clasificaran según sus capacidades cognitivas. En el nivel inferior, estarían sin duda las plantas, desprovistas de todo razonamiento. Enseguida se encontrarían los animales, que actúan guiados por sus instintos, como el pájaro que levanta inmediatamente el vuelo al ver un gato, reaccionando según su instinto natural que no incluye la posibilidad de actuar de otra manera ante la advertencia de peligro. El ser humano se hallaría en la cúspide de la clasificación, puesto que posee la facultad de reflexionar y actuar en función de sus gustos o necesidades. A esto se le llama libre albedrío o facultad de elección. CASPER, David Friedrich (1774- 1840). El caminante sobre el mar de nubes. Óleo sobre lienzo, 1818. Kunsthalle de Hamburgo, Alemania. Propósitos de la unidad En esta unidad reflexionarás acerca de la libertad e identificarás algunos de los elementos que influyen en tu voluntad como sujeto racional, con el objeto de que valores el alcance de tus decisiones y su impacto en tu contexto inmediato. Para ello, examinarás algunas situaciones de la vida cotidiana que seguramente te serán familiares. ¡A empezar! Competencia específica Identifica la libertad como una facultad inherente al ser humano, para estimar la relevancia de las decisiones individuales y el impacto de éstas en el mundo que le rodea, a través del examen de situaciones en las cuales hay un margen de acción. 10
  11. 11. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Analiza los elementos que intervienen en la justificación de todo acto, así como sus posibles valoraciones, por medio del estudio de distintos contextos y sus consideraciones particulares. 1. La libertad: facultad inherente a todo ser humano Muchas veces, durante la niñez, el ser humano acepta en forma pasiva las normas y reglas que recibe de los mayores (padres, maestros, ministros de la iglesia, autoridades gubernamentales, etc.), ya sea por imposición o por convicción, pero al crecer, poco a poco la razón busca los fundamentos de dichas reglas. Quizá durante tu adolescencia pusiste en duda algunos de los principios que aprendiste en el seno de tu familia, motivado por tus propias reflexiones y en un afán de formar tu propia identidad. Pues bien, al ser adulto, te encuentras en el mejor momento para seguir cuestionando lo que sucede a tu alrededor e incluso ir más allá, transformando tu realidad para mejorarla o adaptarla a tus necesidades. Todo ello es posible gracias a la razón, que es aquella característica fundamental que nos hace ser humanos, y que nos permite, entre otras cosas:    reflexionar antes de actuar postergar planificar En la película 2001: Odisea del espacio hay una escena en la que el protohumano se da cuenta de que puede utilizar un hueso como una herramienta para modificar activamente su entorno; esta imagen poética representa el momento en el que el humano se separa del resto del reino animal: descubre, analiza, repite, concluye, planea, explica y consigue. Video alojado en la siguiente dirección: http://www.google.com.mx/search?q=2001+the+dawn+of+man &hl=es&tbs=vid:1&tbo=u&ei=K9SjS7aeC8qutgeHk5WNCg&sa=X &oi=video_result_group&ct=title&resnum=1&ved=0CBAQqwQw AA Contrario a lo que pueda suponerse, la razón no es una facultad que nos brinde la solución a nuestros problemas automáticamente, como si se tratara de una computadora. La razón, ante todo, es flexible, y tiene la capacidad de adaptarse a las múltiples situaciones que se nos presentan cotidianamente. Cabe señalar que, para que la razón sea plena, es necesaria la presencia de la libertad: para poder actuar de acuerdo a lo que cree conveniente, el ser humano tiene que ser libre. Sin embargo la 11
  12. 12. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado libertad también requiere de la razón, ya que sólo por medio de ella hombres y mujeres podemos decidir qué hacer ante un mar de posibilidades. Gracias a la razón el ser humano decide qué hacer; gracias a la libertad, se mueve a sí mismo para alcanzar sus propósitos. ¡Razón y libertad! maravillosos dones que permiten a mujeres y hombres ser dueños de sus acciones, escoger entre alternativas, hacer o dejar de hacer y ser responsables de ello, elegir una cosa sobre otra y disfrutar el fruto de su cosecha. A continuación profundizarás en el tema de la relación que existe entre la razón y la libertad. Pero antes, lee el texto ¿Qué es la libertad?, de Hannah Arendt y reflexiona sobre el tema. ¿QUÉ ES LA LIBERTAD? (FRAGMENTO)1 Hannah Arendt2 *…+ No hay duda de que la vida humana, situada en la Tierra, está rodeada de procesos automáticos por los procesos naturales de la Tierra, que a su vez, están rodeados de procesos cósmicos, y hasta nosotros mismos somos conducidos por fuerzas similares en tanto somos también parte de la naturaleza orgánica. Más aún, nuestra vida política, a pesar de ser el reino de la acción, también se ubica en el seno de procesos que llamamos históricos y que tienden a convertirse en procesos tan automáticos o naturales como los procesos cósmicos, a pesar de haber sido iniciados por los hombres. La verdad es que el automatismo es inherente a todos los procesos, más allá de su origen; ésta es la razón por la cual ningún acto singular, ningún evento singular, puede en algún momento y de una vez para siempre, liberar y salvar al hombre, o a una nación, o a la humanidad. Está en la naturaleza de los procesos automáticos a los que está sujeto el hombre, pero en y contra los cuales puede afirmarse a través de la acción, el que estos procesos sólo pueden significar la ruina para la vida humana. Una vez que los procesos producidos por el hombre, los procesos históricos, se han tornado automáticos, se vuelven no menos fatales que el proceso de la vida natural que conduce a nuestro organismo y que, en sus propios términos, esto es, biológicamente, va del ser al no- ser, desde el nacimiento a la muerte. Las ciencias históricas conocen muy bien esos casos de 1 Publicado en Zona Erógena. Nº 8. 1991. 2 Hannah Arendt (Hanóver, 1906-1975) filósofa alemana, autora de “Los orígenes del totalitarismo".  12
  13. 13. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado civilizaciones petrificadas y desesperanzadamente en declinación, donde la perdición parece predestinada como una necesidad biológica; y puesto que tales procesos históricos de estancamiento pueden perdurar y arrastrarse por siglos, éstos llegan incluso a ocupar lejos el espacio más amplio en la historia documentada; los períodos de libertad han sido siempre relativamente cortos en la historia de la humanidad. Lo que usualmente permanece intacto en las épocas de petrificación y ruina predestinada es la facultad de la libertad en sí misma, la pura capacidad de comenzar, que anima a inspira todas las actividades humanas y constituye la fuente oculta de la producción de todas las cosas grandes y bellas. Pero mientras este origen, permanece oculto, la libertad no es una realidad terrenalmente tangible, esto es, no es política. Es porque el origen de la libertad permanece presente aun cuando la vida política se ha petrificado y la acción política se ha hecho impotente para interrumpir estos procesos automáticos, que la libertad puede ser tan fácilmente confundida con un fenómeno esencialmente no político; en dichas circunstancias, la libertad no es experimentada como un modo de ser con su propia virtud y virtuosidad, sino como un don supremo que sólo el hombre, entre todas las criaturas de la Tierra, parece haber recibido, del cual podemos encontrar rastros y señales en casi todas sus actividades, pero que, sin embargo, se desarrolla plenamente sólo cuando la acción ha creado su propio espacio mundano, donde puede por así decir, salir de su escondite y hacer su aparición. Cada acto, visto no desde la perspectiva del agente sino del proceso en cuyo entramado ocurre y cuyo automatismo interrumpe, es un "milagro", esto es, algo inesperado. Si es verdad que la acción y el comenzar son esencialmente lo mismo, se sigue que una capacidad para realizar milagros debe estar asimismo dentro del rango de las facultades humanas. Esto suena más extraño de lo que en realidad es. Está en la naturaleza de cada nuevo comienzo el irrumpir en el mundo como una "infinita improbabilidad", pero es precisamente esto "infinitamente improbable" lo que en realidad constituye el tejido de todo lo que llamamos real. Después de todo, nuestra existencia descansa, por así decir, en una cadena de milagros, el llegar a existir de la Tierra, el desarrollo de la vida orgánica en ella, la evolución de la humanidad a partir de las especies animales. Desde el punto de vista de los procesos en el Universo y en la Naturaleza, y sus probabilidades estadísticamente abrumadoras, la aparición de la existencia de la Tierra a partir de los procesos cósmicos, la formación de la vida orgánica a partir de los procesos inorgánicos, la evolución del hombre, finalmente, a partir de los procesos de la vida orgánica, son todas "infinitas improbabilidades", son "milagros" en el lenguaje cotidiano. Es debido a este componente milagroso presente en la realidad que los eventos, sin importar cuán anticipados estén en el miedo o la esperanza, nos impactan con un shock de sorpresa una vez que han sucedido. El impacto de un acontecimiento no es nunca completamente explicable, su facultad trasciende en principio toda anticipación. La experiencia que nos dice que los 13
  14. 14. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado acontecimientos son milagros no es ni arbitraria ni sofisticada es, por el contrario, de lo más natural, en realidad, en la vida cotidiana, es casi un lugar común. Sin esta experiencia corriente, la parte asignada por la religión a los milagros sobrenaturales sería poco menos que incomprensible. He elegido el ejemplo de los procesos naturales que son interrumpidos por el advenimiento de una "infinita improbabilidad" con el propósito de ilustrar que lo que llamamos real en la experiencia ordinaria ha en general adquirido su existencia a través de coincidencias más extrañas que la ficción. Por supuesto que este ejemplo tiene sus limitaciones y no puede ser aplicado sin más al dominio de los asuntos humanos. Sería pura superstición esperar milagros, "infinitas improbabilidades", en el contexto de procesos automáticos ya sean históricos o políticos, aunque tampoco esto puede ser nunca completamente excluido. La historia, en oposición a la naturaleza, está llena de acontecimientos; aquí el milagro del accidente y de la "infinita improbabilidad" ocurre tan frecuentemente que incluso parece completamente extraño el hecho de hablar de milagros. Pero la razón de esta frecuencia es meramente que los procesos históricos son creados y constantemente interrumpidos por la iniciativa humana, por el initium que el hombre es, en tanto es un ser que actúa. De aquí que no sea en lo más mínimo supersticioso, es más bien un precepto del realismo buscar lo imprevisible y lo impredecible, el estar preparado para el esperar "milagros" en la esfera política. Y cuanto más esté desequilibrada la balanza en favor del desastre, tanto más milagroso aparecerá el acto realizado en libertad; porque es el desastre y no su salvación, lo que siempre ocurre automáticamente y que por lo tanto siempre debe aparecer como irresistible. Objetivamente, esto es, visto desde afuera y sin tener en cuenta que el hombre es un inicio y un iniciador, la posibilidad de que el futuro sea igual al pasado es siempre abrumadora. No tan abrumadora, por cierto, pero casi, como lo era la posibilidad de que ninguna tierra surgiera nunca de los sucesos cósmicos, de que ninguna vida se desarrollara a partir de los procesos inorgánicos y de que ningún hombre emergiera a partir de la evolución de la vida animal. La diferencia decisiva entre las "infinitas improbabilidades", sobre la cual descansa la realidad de nuestra vida en la Tierra, y el carácter milagroso inherente a esos eventos que establece la realidad histórica es que, en el dominio de los asuntos humanos, conocemos al autor de los "milagros". Son los hombres quienes los protagonizan, los hombres quienes por haber recibido el doble don de la libertad y la acción pueden establecer una realidad propia. Traducción: Mara Kolesas Revisión: Claudia Hilb Razón y libertad En ocasiones, los seres humanos tomamos decisiones de las que nos arrepentimos más tarde. Para ejemplificar, imagina que un compañero de tu grupo tiene un mal día y decide desquitarse al 14
  15. 15. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado entrar al aula virtual. Durante el tiempo que esté conectado será descortés y escribirá lo que se le venga en gana sin seguir las reglas de convivencia. Como consecuencia de sus actos, probablemente obtendrá una amonestación de su Facilitador(a), perderá la confianza de los demás y obtendrá un bajo aprovechamiento. Posteriormente desilusionará a quienes creían en él, y con ello disminuirá su autoestima, perdiendo finalmente el interés por concluir sus estudios y abandonando su carrera. Se trata de un ejemplo un tanto extremo, aunque nos ayuda a mostrar hasta qué punto razón y libertad se relacionan. ¿Puedes deducir por qué?” Actuar al margen de la razón o ignorar que los actos tienen consecuencias y que de uno mismo dependen los resultados, puede ser desfavorable; sin embargo, algunos lo hacen de vez en cuando, por ejemplo: el alumno que debe estudiar para un examen al día siguiente y decide ir a una fiesta; el diabético que elige comer una rebanada de pastel a pesar de saber el daño que le produce ingerir alimentos con azúcar; el joven que empieza a fumar a pesar de comprender que la nicotina es altamente dañina. Todos ellos tienen algo en común: ignoran el sentido común y dan prioridad a la satisfacción de sus impulsos inmediatos, mismos que le ocasionan sólo un bien momentáneo. Actuar a partir de impulsos inmediatos, sin razonar, trae consecuencias no deseables. En este sentido, la libertad, orientada por la razón, permite lograr los mejores resultados en todo aquello que se emprende. Aunque a veces hay excepciones. En ocasiones se actúa con base en aquello que se considera acertado y aún así se obtienen malos resultados. Una madre de familia, por ejemplo, golpea a su hijo en afán de inculcar en él la disciplina y el orden. ¿Puede eso llamarse auténticamente “razonable”? Tal vez esta persona así lo cree. Sin embargo pasa por alto que la violencia dejará heridas en la psique de su hijo, que posiblemente serán difíciles de sanar. En este caso se trata de un bien aparente, que se basa sólo en la apreciación subjetiva, en aquello que se piensa o se siente que puede ser correcto, pero no lo es si reflexionamos a profundidad sobre ello. 15
  16. 16. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Actividad 1: Los reflejos de la libertad Análisis del video Reflejos de la libertad y participación en foro: 1. Definición personal de libertad 2. ¿Qué relación guarda la libertad con la razón? 1.1. Los alcances de la libertad: intención, consejo y elecciones Hasta este punto se puede concluir que para ser realmente libres, los seres humanos debemos emplear objetivamente la razón. Sin embargo la fórmula no es tan sencilla, ya que lo que consideramos razonable depende de muchos factores. Por otro lado, es necesario señalar que la libertad se ve restringida por las situaciones que nos determinan, es decir, que nos limitan al decidir entre una acción u otra. Una de las preguntas que ha acompañado al hombre a lo largo de la historia es si realmente existe la libertad. ¿Cuántas veces tenemos que hacer cosas que no deseamos, o dejar de hacer aquello que queremos? ¿Podemos decir, en tal caso, que somos libres? Sin duda, hombres y mujeres estamos determinados por las condiciones en las que vivimos, así como por nuestras propias necesidades orgánicas; sin embargo ello no quiere decir que no exista la libertad. Ser libre no significa hacer todo lo que se quiera: una persona es plenamente libre cuando es capaz de elegir, después analizar detenidamente, lo que más le conviene, tomando en cuenta las limitaciones que tiene, así como las consecuencias (tanto buenas como malas) que acarrearán sus acciones. Los actos del ser humano, al ser libres, implican el tener que asumir la responsabilidad de los resultados que conllevan. 16
  17. 17. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Para profundizar en el punto anterior, realiza la lectura del texto Antropología de la libertad, de Edgar Morín, en el cual encontrarás algunas consideraciones en torno a los alcances de la libertad desde la perspectiva antropológica. ANTROPOLOGÍA DE LA LIBERTAD3 Edgar Morín4 Resumen La libertad es posibilidad de elección. Pero ¿cómo es posible? El autor examina los condicionamientos impuestos por el medio ambiente, la influencia de los genes, el marco sociológico y cultural y la constricción de las ideas. Entre ellos pasan los caminos de la libertad. El nudo gordiano se resuelve al comprender la íntima relación entre autonomía y dependencia. Las libertades del espíritu se conquistan, pero es necesario que nuestra conciencia esté despierta. Una libertad es una posibilidad de elección. Una posibilidad de elección puede ser interior, es decir, subjetivamente o mentalmente posible; es una libertad de espíritu. Puede ser exterior, es decir, objetivamente o materialmente posible; es una libertad de acción. Cuantos más sean los dominios que ofrecen posibilidades de elección, más, en cada dominio, las elecciones son numerosas y variadas, mayores son las posibilidades de libertades; cuanto más importante para su propia existencia es el tipo de elección posible, más elevado es el nivel de libertad (elección de medio de transporte, elección de profesión, de residencia, de vida). A primera vista, nos parece evidente que el ser humano dispone, en condiciones favorables, de posibilidades de libertad. Sentimos subjetivamente nuestra libertad cada vez que tenemos la ocasión de elegir entre alternativas y tomar una decisión. A la inversa, toda consideración objetiva de nuestra condición parece reducir la libertad a una ilusión subjetiva; sufrimos las coacciones de nuestro medio natural al que debemos adaptarnos; estamos sometidos por nuestro patrimonio genético que produce y sustenta sin cesar nuestra anatomía, nuestra fisiología, nuestro cerebro y, por tanto, nuestra posibilidad de inteligencia y de consciencia; estamos sometidos por nuestra cultura que inscribe en nuestro espíritu, desde nuestro nacimiento, sus normas, tabúes, mitos, ideas, 3 Texto publicado en: GRASCE (Groupe de Recherche sur l'Adaptation, la Systémique et la Complexité Économique) (ed.), Entre systémique et complexité, chemin faisant... Mélanges en hommage à Jean-Louis Le Moigne, PUF, París, 1999: 157-170. Traducción de José Luis Solana Ruiz, profesor de Antropología Social de la Universidad de Jaén. 4 Edgar Morín. Director honorario de investigaciones del CNRS. París, Francia.  17
  18. 18. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado creencias, y estamos sujetos a nuestra sociedad que nos impone sus leyes, reglas y prohibiciones; estamos incluso poseídos por nuestras ideas que se adueñan de nosotros cuando creemos disponer de ellas. De este modo, somos ecológicamente dependientes y estamos genética, social, cultural e intelectualmente sometidos. ¿Cómo podríamos disponer de libertades cuando estamos tan sometidos por todas partes? El imperio del medio Como frecuentemente hemos dicho (cf. El método 1 y 2), nos hace falta sustituir la concepción de que el medio exterior impone sus fatalidades a los seres vivientes por una concepción de la autonomía dependiente. La autonomía viviente es inseparable de la autoorganización; ésta produce sus propias reglas y el ser vivo efectúa su propio comportamiento en el seno de su ambiente. Ciertamente, una organización así depende de determinaciones físico-químicas, pero éstas son integradas, trascendidas y utilizadas en y por la autoorganización viviente (cf. El método 1: 108-110). Como lo hemos expuesto igualmente en otra parte, la autonomía viviente depende de su medio exterior, de donde extrae energía y organización. Así, no hay autonomía viviente que no sea dependiente5. Lo que produce la autonomía produce la dependencia que produce la autonomía. La existencia social ha dado al ser humano una autonomía considerable; los desarrollos técnicos de la agricultura, los transportes, la industria, han constituido conquistas de autonomía mediante sojuzgamiento de energías materiales y explotación de producciones naturales, conduciendo a una efectiva dominación de la naturaleza, a través evidentemente de una multiplicación de dependencias y una dependencia global con respecto a la biosfera de la que formamos parte. Al desarrollar su autonomía domesticando la naturaleza, la sociedad histórica desarrolla e impone sus coacciones sobre los individuos (frecuentemente hasta someter al mayor número), lo que nos conduce a preguntarnos: ¿la autonomía ganada con respecto a la naturaleza estaría perdida, por los individuos, con respecto a la cultura y la sociedad? La influencia de los genes Antes de pasar a esta interrogación, es necesario examinar si la autonomía viviente con respecto al mundo exterior no comporta en sí misma una dependencia interior ineluctable. Desde luego la dependencia de una organización autónoma con respecto a sí misma es la condición evidente de toda autonomía. Pero el problema se profundiza cuando se considera que la autoorganización viviente -y desde luego la humana- es genéticamente dependiente.   Su dependencia con respecto al ecosistema es en bucle. La biocenosis (parte viviente del ecosistema) está constituida por las interacciones entre seres vivos, y por tanto depende de los seres vivos que dependen de ella. 18
  19. 19. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Se trata de una dependencia de origen anterior puesto que es hereditaria. Como los genetistas especifican el papel de los genes mediante la palabra programa, entonces la autonomía viviente, incluida en ella la humana, estaría programada como la de un autómata. Así genos (la organización genética) da a anthropos la autonomía con respecto a oikos (el ambiente natural), pero poniéndolo bajo su dependencia. Según esta concepción, el gen, unidad a la vez química e informacional, detenta la verdadera soberanía sobre nuestros seres. Hemos examinado en otra parte (El método 2) las formas fetichistas, racionalizadoras (delirantes) del pangenetismo que ha sustituido el imperio del medio por el imperio de los genes. Recordemos brevemente los argumentos que se oponen a esa concepción imperialista. 1. Si es verdad que la autonomía del individuo en el mundo exterior procede de una autonomía genética, esta autonomía genética depende ella misma de la autonomía individual que ella produce. Como vimos (El método 2: 115 ss., y más ampliamente 101300), la autoorganización viviente asocia en el individuo, de manera indisociable y complementaria, el genos (la especie, el patrimonio hereditario, el proceso de reproducción) y el phenon (el individuo vivo hic et nunc en un mundo de fenómenos). Su relación es en bucle recursivo, es decir, constituye un circuito generador/ regenerador donde la producción produce un producto que la produce y reproduce, donde cada término es a la vez producto y productor del otro, donde la especie produce al individuo que produce la especie: el individuo es producido por un ciclo de reproducción, el cual tiene necesidad del individuo para perpetuarse: el genos produce el phenon que produce el genos. El ADN tiene necesidad de las proteínas que él especifica y que lo especifican como especificador; la invariancia genética tiene necesidad de una actividad fenoménica siempre recomenzada. Más aún, el aparentemente todopoderoso ADN está sometido a fisuras, roturas, brechas, y es la unidad global de la organización geno-fenoménica la que permite a las proteínas con dedicación ancilar reparar, reajustar, recomponer, remendar los trozos inválidos. Y, en lo que concierne a las mutaciones del ADN en curso de reproducción, es, en el caso feliz en que la mutación provoque una cualidad nueva, la misma unidad global quien restaura su propia organización transformándola. Los engramas genéticos se transforman en programas según las necesidades y actividades. Lo que está inscrito en esos engramas es en primer lugar la formidable experiencia de nuestro linaje, de nuestra especie, de nuestro orden (primate), de nuestra clase (mamífera), de nuestro filo (vertebrado), de nuestro reino (animal), de nuestra organización (viviente). Este capital genético nos da nuestra autonomía. La unidad global se encuentra en los individuos, los cuales se encuentran recíprocamente en esta unidad global que atraviesa las generaciones. El individuo está en un todo que está en los individuos. Así los genes no son los Señores de lo viviente: son un momento en la autoorganización: en ellos están concentradas en forma de engrama la memoria y la experiencia hereditaria. Es la actividad computante propia de la autoorganización la que los transforma en programa. La 19
  20. 20. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado auto(geno-feno)-eco-organización es señora- dependiente y produce la autonomía/dependencia del individuo que la produce. El cerebro humano es un aparato epigenético que depende del bucle geno-fenoménico (el cual, como veremos más adelante, se integra en un gran bucle ego-sociocultural donde el espíritu se forma como emergencia, sin cesar de depender del cerebro, e integra en ella este bucle). El más mínimo de nuestros pensamientos es inseparable de síntesis y transformaciones moleculares, ellas mismas inseparables de la acción de los genes presentes en las neuronas. Y es en estas múltiples dependencias como emerge la autonomía mental del ser humano, capaz de efectuar elecciones y elaborar estrategias. En lo que a la actividad cerebral del hombre concierne, lo innato y lo adquirido no se oponen absolutamente. Son también complementarios. Sólo podemos adquirir de modo autónomo porque nuestro cerebro dispone de la aptitud innata para adquirir aptitudes no innatas. Cuanto más rico en competencias es el dispositivo cerebral innato, más rica es la disponibilidad para el aprendizaje y para la realización de cualidades autónomas. Más aún: el espíritu humano ha podido, en las condiciones históricas de este fin de siglo, tomar conocimiento, control y posesión de los genes de los que depende, y ha comenzado a manipularlos para sus propios fines. Un moderno Saulo de Tarso podría exclamar: «Oh gen, ¿dónde está tu victoria?». Detengamos este lirismo. Retengamos que sólo podemos escribir nuestros destinos obedeciendo a la inscripción genética incluida en cada una de nuestras células. Es en esta servidumbre como se forja nuestra autonomía. El individuo sufre un destino que le permite devenir autónomo. Así pues, el gen significa a la vez herencia y heredad, carga y regalo, determinación y autonomía, limitación y posibilidad, necesidad y libertad. No estamos destinados únicamente a la reproducción, estamos igualmente destinados a gozar la vida, y la reproducción misma está también destinada a producir individuos que puedan gozar de la vida. El amor y la voluptuosidad utilizan el acto reproductor para realizarse y pueden eliminar sus consecuencias reproductoras mediante coito interrumpido, preservativos, píldoras. Estamos invadidos por la sexualidad, pero la sexualidad está invadida por el goce y el amor. Cuando consideramos nuestra doble dependencia, con respecto a genos (el gen) y con respecto a oikos (el medio), podemos ver que la dependencia con respecto a genos proporciona autonomía individual con respecto a oikos, y que la dependencia con respecto a oikos alimenta esa autonomía. El cierre genético del individuo le impide ser destruido por la invasión de determinismos exteriores, y su apertura fenoménica le permite constituir y desarrollar sus prácticas autónomas. Más ampliamente, nuestra dependencia genética nos permite no sufrir totalmente los determinismos ecológicos y los determinismos culturales. Nuestra dependencia ecológica 20
  21. 21. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado nos permite alimentar y desarrollar nuestra autonomía. La autonomía individual se forma y se mantiene a partir de estas dos dependencias que se oponen y se unen en ella. Más profunda y fundamentalmente, la autonomía del individuo vivo, y singularmente el humano, se afirma en su cualidad de sujeto. Recordemos que ser sujeto es ocupar el centro del propio mundo, es decir, el lugar egocéntrico del «para sí». La constitución misma del sujeto es dialógica, puesto que comporta al mismo tiempo un principio de exclusión (nadie puede ocupar su lugar) y un principio de inclusión (en un «nosotros» -la familia, la especie, la sociedad- y de inclusión de este «nosotros» en sí mismo), que incluye las actividades reproductoras, la inscripción hereditaria, la inserción comunitaria en el interior del sujeto. Además la autoafirmación del sujeto efectúa la apropiación egocéntrica de su inscripción hereditaria, la apropiación egocéntrica de su legado, no sólo familiar, sino, como hemos visto, antropológico, primático, mamífero, etc. Así el fatum genético se transforma en destino personal en el acto de autoafirmación del sujeto. El individuo sujeto se apropia de su genos, pero sin dejar de depender de él, pues el ocupante egocéntrico está él mismo dialógicamente ocupado por el genos. El individuo se autonomiza al apropiarse del genos al que obedece. Su dependencia hereditaria singular, sin dejar de ser dependencia, deviene fundamento de la identidad personal: nuestra herencia plural hace de nosotros individuos singulares. Nuestras vidas las vivimos resucitando los ingredientes de las vidas de nuestros antecesores. De modo que poseemos los genes que nos poseen. De ahí la paradoja: toda existencia humana es a la vez jugadora y jugada; todo individuo es una marioneta manipulada desde el interior y desde el exterior y al mismo tiempo un ser que se autoafirma en su misma calidad de sujeto. Es evidentemente mediante la consciencia como, diferenciándose de todo animal, el ser humano puede, en determinadas condiciones y ocasiones a veces decisivas, manifestar su libertad. El individuo humano, no puede ciertamente escapar a su suerte paradójica: es una pequeña partícula de vida, un momento efímero, una insignificancia, pero al mismo tiempo despliega en sí la plenitud de la realidad viviente: la existencia, el ser, las actividades, y así contiene en sí el todo de la vida sin dejar de ser una unidad elemental de la vida. Al mismo tiempo, despliega en sí la plenitud de la realidad humana, con la consciencia, el pensamiento, el amor, la amistad. Contiene en sí el todo de la humanidad, sin dejar de ser la unidad elemental de la humanidad. Y, como vamos a ver ahora, su inscripción en una cultura y una sociedad le hace sufrir una nueva dependencia, que le ofrece a la vez la posibilidad de una nueva autonomía, a veces el acceso a la libertad. El imperio sociológico y la influencia cultural Existe en primer lugar la influencia sociocultural. 21
  22. 22. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado La cultura de las sociedades arcaicas permitió la realización de individuos que desarrollaron una extrema agudeza de sentidos, que les permite captar como signos y mensajes los múltiples indicios y acontecimientos de su ambiente natural; individuos con aptitudes manuales politécnicas, maestros en el arte de manejar sus armas para la caza, de fabricar sus útiles y edificar su casa. Los arcaicos son seres «libres», sin Estado, pero no ciudadanos; libres pero sometidos a tabúes; libres en su medio ambiente, pero limitados a ese ambiente; adquirieron una autonomía técnica, pero no pueden desarrollar el mundo de ideas que les permita desarrollar su autonomía mental. Las sociedades históricas dotadas de Estado sojuzgan, dominan, no dan libertades a las élites sino privando de ellas a los inferiores, condenándolos a la obediencia y a la ignorancia. El Estado se inscribe como superyó en el espíritu de los individuos e instala en ellos una cámara sagrada dedicada a su devoción. Y, en todas las sociedades, la cultura se impone a los individuos. El feto sufre influencias culturales en su vida intrauterina (alimentos, sonidos, músicas) y desde su nacimiento el individuo comienza a recibir el legado cultural que asegura su formación, su orientación, su desarrollo como ser social; sufre tabúes, imperativos, normas (que se inscriben cerebralmente por estabilización selectiva de sinapsis), y en él se fijan los automatismos sociales. En todo individuo, el legado cultural se combina con su herencia biológica, determinando estimulaciones o inhibiciones que modulan la expresión de esta herencia. Así cada cultura, mediante su sistema de educación, su régimen alimentario, sus modelos de comportamiento, reprime, inhibe, favorece, estimula, sobredetermina la expresión de tal aptitud, ejerce sus efectos sobre el funcionamiento cerebral y sobre la formación del espíritu, y así interviene para co-organizar y controlar el conjunto de la personalidad. La cultura llega a inscribir en el individuo su imprinting, impronta matricial frecuentemente sin retorno que marca a los individuos en su modo de conocer y de comportarse desde la tierna infancia y que se profundiza con la educación familiar y luego escolar. El imprinting fija lo prescrito y lo prohibido, lo santificado y lo maldito, implanta las creencias, ideas, doctrinas, que disponen de la fuerza imperativa de la verdad o de la evidencia. Arraiga en el interior de los espíritus sus paradigmas, principios iniciales que comandan los esquemas y modelos explicativos, la utilización de la lógica, las teorías, pensamientos, discursos. El imprinting se acompaña de una normalización que acalla toda duda o impugnación de sus normas, verdades y tabúes. De ahí el carácter aparentemente implacable de los determinismos interiores al espíritu. Imprinting y normalización se reproducen de generación en generación: «una cultura produce modos de conocimiento entre los humanos sometidos a esa cultura, quienes, por su modo de conocimiento, reproducen la cultura que produce esos modos de conocimiento» (Las ideas: 27-28). 22
  23. 23. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Así se efectúa la domesticación de los espíritus. Como, en el seno de una misma sociedad, los individuos son extremadamente diversos, genética y psicológicamente, algunos individuos llegan a mostrarse resistentes al imprinting justamente porque su individualidad se manifiesta mediante una fuerte autonomía cerebral, y serán reacios con respecto a lo que la mayor parte acepta como evidencia. El juego entre los caracteres individuales producidos por la herencia biológica y la formación de la personalidad, mediante las normas culturales, diversifica los individuos, y permite la aparición de no conformistas, incluso desviantes, que podrán escapar al imprinting y serán mentalmente autónomos. La vitalidad de la autonomía cerebral/mental es una condición de la libertad del espíritu. Son espíritus libres los que se atreven a la insumisión o la resistencia. Algunos, desde Antígona a Soljenitsin, afrontan incluso el suplicio y la muerte en su rebelión contra un Orden implacable. Pero muchos reacios secretos o potenciales desviantes no podrán manifestarse más que en condiciones de debilitamiento del imprinting y la normalización. Por lo tanto podemos concebir las condiciones socioculturales de la autonomía cognitiva y de la libertad. Son las de la alta complejidad social: las que limitan la explotación, restringen el sometimiento, permiten la autonomía física, mental y espiritual, y, cuando hay democracia, la libertad política. Esta alta complejidad está ligada a la importancia de la componente autoorganizadora espontánea de la sociedad, ella misma ligada al desarrollo de las comunicaciones, de los intercambios económicos que llevan consigo los de las ideas, al juego de los antagonismos entre intereses, pasiones y opiniones. Por lo tanto el campo de las libertades humanas crece con el crecimiento de las elecciones individuales (de mercancías, parejas, amistades, ocios, opiniones, etc.). Los desarrollos de las pluralidades, comunicaciones, intercambios, antagonismos en los campo económico, en el campo político (democracia), en el campo de las ideas constituyen así los caldos de cultura de las libertades individuales. En estas condiciones, el sometimiento de los individuos se vuelve moderado e intermitente, las dos cámaras del espíritu se comunican, el superyó no sofoca al yo, las brechas se multiplican en el imprinting cultural y la normalización. La desviación no es ya eliminada siempre de raíz y puede desempeñar su papel innovador. Pueden propagarse ideas desconocidas, llegadas de otros lugares o de los mismos subsuelos de la sociedad. La democracia y la laicidad otorgan al ciudadano el derecho de fiscalizar sobre la ciudad y sobre el mundo. El examen y la opinión le son permitidos, y hasta demandados, sobre lo que ha dejado de ser sagrado: la conducción de los asuntos públicos y la reflexión sobre su destino. A partir de entonces, la parte autónoma del espíritu se introduce en la cámara que había sido subyugada, y, al mismo tiempo, emerge una libertad que otorga raíces mentales 23
  24. 24. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado a las libres elecciones del ciudadano; una libertad del espíritu individual. Esta libertad es dependiente y relativa; en los espíritus sigue habiendo santuarios de lo sagrado, imprintings profundos, múltiples prejuicios, conformismos, y la normalización no cesa de rechazar las desviaciones extremas. Al menos las libertades tienen un dominio más amplio que el pequeño círculo de las decisiones de la vida privada. La vida cotidiana, al tornarse relativamente autónoma, permite expansiones personales especialmente en el amor. La adoración y el culto dedicado a las divinidades se extienden en la vida privada y se encarnan en la persona amada. Así se democratiza el complejo de amor que comporta su parte de mitología y de religión, y que poetiza las existencias individuales. Entonces, existe una vida cultural, intelectual y a veces política de carácter dialógico, fundada sobre los conflictos de ideas, el intercambio de argumentos, que comporta sus reglas de juego, que prohíben agresiones y liquidaciones físicas, y esta vida cultural nutre la autonomía del espíritu. Cuando las reglas dialógicas están inscritas en la cultura y en la política (democracia), entonces el imprinting cambia de naturaleza y prescribe la libertad. Se arraiga una tradición de espíritu escéptico y crítico. Se constituye una intelectualidad socialmente medio desarraigada y parcialmente cosmopolita, que llega a constituir el caldo de cultivo de las ideas universalistas. Y en ciertos lugares, en ciertos momentos privilegiados, hay brotes de libertad creadora en el pensamiento. Algunos individuos despliegan entonces sus aptitudes para imaginar y concebir, y, transgrediendo los imprintings, se manifiestan como descubridores, teóricos, pensadores, creadores. Ocurre incluso, en determinadas condiciones que hemos examinado (El método 4: 45 ss.), que hay quienes efectúan inmersiones radicales en los problemas impensados de las estructuras del pensamiento o de la organización de la sociedad. En fin, en las democracias, los individuos se convierten en ciudadanos relativamente libres. Están sometidos a sus deberes para poder disfrutar de sus derechos. De ahí la importancia antropológica de la democracia en el sentido de instituir posibilidades de libertad humana. Los derechos permanecen desigualmente repartidos, incluso en las sociedades democráticas de alta complejidad, y las posibilidades de libertad de movimiento, de acción, de gozos, de espíritu, están muy desigualmente repartidas... También, en las sociedades muy complejas que comportan no obstante sojuzgamientos y sujeciones, algunos pasan a través de las mallas de la sociedad, anómicos, locos, vagabundos, hippies, buscan en el subsuelo refugio para su libertad personal, pero pierden sus libertades civiles en la exclusión. Otros, situados en la mega-máquina, practican en ella una resistencia colaboracionista, es decir, se las arreglan para que las cosas funcionen sin por ello conformarse a las instrucciones: son las astucias sociales de la libertad. 24
  25. 25. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Hay, pues, repitámoslo aquí, ambivalencia a la vez en la relación entre la relación sociocultural y el individuo. La cultura impone su imprinting y al mismo tiempo aporta sus habilidades, saberes y conocimientos que desarrollan la individualidad, constituye en las sociedades pluralistas un caldo de cultivo para la autonomía de las ideas y la expresión de las creencias o dudas personales. De aquí su ambivalencia radical: la cultura permite la autonomía, pero sometiéndose a sus normas. Toda cultura subyuga y emancipa, aprisiona y libera. Las culturas de las sociedades cerradas y autoritarias contribuyen fuertemente a la subyugación, las culturas de las sociedades abiertas y democráticas favorecen una pluralidad de libertades. Así la complejidad del ser social es el caldo de cultivo de la complejidad individual. La influencia de las ideas Los individuos no se encuentran sometidos sólo por su sociedad y su cultura, están también sometidos por sus dioses y sus ideas. Como vimos (El método 4, Las ideas: 105-157) los dioses y las ideas, han surgido como ectoplasmas colectivos a partir de los espíritus humanos, han llegado a ser entidades dotadas de vida y de individualidad, son alimentados por la comunidad de sus fieles y, retroactuando sobre nuestros espíritus sin los cuales nada serían, nos someten, reinan, ordenan. Hemos secretado estos seres espirituales, pero tienen una autonomía relativa y una existencia real tanto en nuestros espíritus como en nuestras sociedades. Estamos poseídos por los dioses y las ideas en el sentido vudú y en el sentido dostoievskiano del término. Las ideas que nos poseen son ideas-fuerzas, Ideas-Mitos, es decir, de sustancia sobrehumana, cargadas de providencialismo. Véase el ímpetu de las ideas que se sirven de los humanos, los encadenan, se desencadenan y los arrastran: «Las ideas han quebrantado al siglo XX, incendiado el planeta, hecho fluir un Danubio de sangre, deportado a millones de hombres» (Tchossitch, Le temps du pouvoir, L'âge d'homme: 235). Cuántos millones de individuos no han sido víctimas de la ilusión ideológica, creyendo obrar por la emancipación humana y obrando de hecho por su sojuzgamiento. Pero, del mismo modo que hay rupturas del imprinting, hay, y frecuentemente bajo los efectos de la experiencia vivida, fracturas de ideas, desinflamientos de ideologías. Y hemos podido ver espíritus que se liberaban, antes de recaer en otras ilusiones. No podemos prescindir de ideas maestras, de ideas-fuerzas. Pero entre estas ideas maestras e ideas-fuerzas se encuentra la idea de libertad. Y cuando estamos poseídos por ella, nos permite adquirir libertades. 25
  26. 26. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado La libertad está en una relación dialógica con nuestras ideas, de las que somos posesos y poseedores. En fin, a tantas influencias resultantes de la sociedad y la cultura, es preciso añadir la influencia de la historia: los individuos son llevados, bamboleados en una historia que aporta sometimientos y liberaciones, que no solamente opone sino también asocia civilización y barbarie, y cuyo juego, cuya continuación... no conocen. Los caminos de la libertad Si nos atenemos a una concepción determinista del ser humano, no hay posibilidad de libertad y ésta aparece como una pura ilusión. Si nos atenemos a una concepción espiritualista de la libertad, ella sería independiente de las condiciones físicas, biológicas, sociológicas. Nosotros hemos intentado concebir las posibilidades de libertades humanas en y por sus dependencias ecológicas, biológicas, sociales, culturales, históricas. Hemos intentado ir más allá del genetismo, del culturalismo, del sociologismo, pero integrando el gen, la cultura, la sociedad. Lo que significa en primer lugar que es necesario concebir el carácter incierto y complejo de la relación entre autonomía y dependencia. La autonomía necesita dependencias, pero las dependencias comportan servidumbres y pueden determinar sometimientos que aniquilen la autonomía. No podemos ignorar el peso trágico de las dependencias, las determinaciones, los sometimientos, las sujeciones, las posesiones. Un ser humano puede estar totalmente sometido a la necesidad de vivir para sobrevivir, es decir, trabajar sin tener asegurado el gozo de vivir, si no es por flashes, momentos privilegiados de poesía... Vivir para sobrevivir mata de raíz la libertad, y son una aplastante mayoría de los humanos los que, en la historia y hoy por doquier en el mundo, sólo han podido vivir para sobrevivir, y, en las sociedades de baja complejidad, en las peores condiciones. El nudo gordiano Y sin embargo la autonomía humana y las posibilidades de libertad se producen, no ex nihilo, sino por y en la dependencia anterior (patrimonio hereditario), la dependencia exterior (ecológica), la dependencia superior (la cultura), que la coproducen, la permiten, la alimentan, a la vez que la limitan, la subordinan, y corren permanentemente el riesgo de someterla y destruirla. Recordemos que el individuo es un sujeto cuya sede egocéntrica incluye la inscripción genocéntrica (de la especie) y la inscripción sociocéntrica. Todo ocurre como si su cómputo/cógito obedeciese a tres soportes lógicos en uno, el del mí-yo, el de la especie, el de la sociedad. Este programa triúnico es dialógico, es decir, que sus instancias antagonistas son al mismo tiempo complementarias al permitir la autoafirmación del sujeto. 26
  27. 27. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Las poli-dependencias son factores de autonomía en su complementariedad y su oposición: la autonomía biológica se debe a la relación dialógica entre el individuo y su medio, la autonomía cerebral se debe a la dependencia genética, la autonomía mental se alimenta de la dependencia cultural, la autonomía del comportamiento es nutrida por la cultura que suministra las técnicas y los conocimientos que permiten actuar de modo eficaz. La mayor parte del tiempo somos máquinas aparentemente triviales, pues obedecemos simultáneamente a nuestras determinaciones ecológicas, biológicas, sociales y culturales. Pero somos de hecho máquinas no triviales, porque disponemos de un soporte polilógico, genético, cultural y egocéntrico, necesario para nuestra autoafirmación como sujetos. Las dependencias genéticas tienden a reprimir las dependencias culturales, y las dependencias culturales tienden a rechazar las dependencias genéticas; en este juego el espíritu humano formado por la cultura puede disponer de bastante autonomía cerebral para resistir a los imprintings de esa cultura. Nuestra autonomía se sitúa en un bucle y una dialógica entre los genes, el medio, el cerebro, el espíritu, la cultura, la sociedad. Estamos en relaciones antagonistas con cada una de las instancias de este bucle que tiende a destruir nuestra autonomía, pero esta relación es complementaria para instaurar esta autonomía. Estamos poseídos por y en este bucle, pero en nuestros momentos de autonomía, cuando dejamos de vivir únicamente para sobrevivir, poseemos este bucle que nos posee. E incluso en los raros momentos creadores que sobrevienen en el mundo humano, la posesión permanece en la creación aunque esta transcienda la posesión. El acto creador es a la vez autónomo y poseído. Vivimos por ello efectivamente casi como posesos. Cumplimos de manera alucinada nuestro oficio de vivir, como si efectivamente fuéramos máquinas triviales programadas desde siempre, con nuestro corazón que late automáticamente, nuestro organismo que trabaja hiper-cibernéticamente con sus miríadas de células y sus centenares de órganos, nuestro enorme ordenador viviente, cuyas operaciones inconscientes tienen nuestra consciencia a su merced. ¿En qué juego estamos? Estamos en varios juegos, jugados, juguetes, pero también somos al mismo tiempo jugadores. Y, en todo esto, interviene el azar que, incluso antes del nacimiento, repartió los genes parentales; que a partir del nacimiento interviene en forma de accidentes, muertes, experiencias singulares, encuentros; que en el interior de cada uno surge de manera inesperada en sus actos o decisiones de máquina no trivial, sobre todo en la conversión a una fe o la desconversión, con sus efectos asimismo inesperados. Así nuestras libertades dependen también del azar: pueden realizarse cogiendo el azar al vuelo, pero pueden ser abolidas por el azar. Como nuestras vidas, son tributarias de la buena y de la mala suerte. 27
  28. 28. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Si la libertad es elección y toda elección es aleatoria, entonces tomamos nuestras libres decisiones en la incertidumbre y el riesgo. Y he aquí la paradoja: estando insertos en procesos transindividuales, genéticos, familiares, sociales, culturales, noológicos, estando sometidos a áleas de toda clase, somos individuos relativamente autónomos, relativamente capaces de perseguir nuestros fines individuales y que disponemos eventualmente de libertades. El destino humano se conduce en zigzag, en una dialógica de azar, necesidad y autonomía. Tantos azares, tantas necesidades en una vida humana, y sin embargo hay posibilidades de autoconstrucción de su autonomía: - a través de la integración y las lecciones de las experiencias de la vida; - a través de la capacidad de adquirir, capitalizar, explotar la experiencia personal (ciertamente también con la posibilidad de enormes errores e ilusiones); - a través de la capacidad de elaborar estrategias de conocimiento y de comportamiento (es decir, de plantar cara a la incertidumbre y utilizar el álea); - a través de la capacidad de elección y de modificar la elección; - a través de la capacidad de consciencia. La verdadera consciencia de la libertad se funda en la consciencia de la relación autonomía/dependencia, posesión/poseedor, en la consciencia de la ecología de la acción, en la voluntad de pensar de modo autónomo a pesar de puestas en el índice, anatemas y peligros. Las libertades del espíritu El espíritu (mind) de un individuo/sujeto es la sede de la sujeción y la sede de la libertad. Cuando algunos individuos dejan de estar sujetos a las órdenes, mitos y creencias que emanan del Gran Ordenador y llegan a ser al fin sujetos de conocimiento y de reflexión, entonces comienza la libertad del espíritu. Pero el problema noológico permanece: el sometimiento por las ideas, incluidas las emancipadoras: la libertad de espíritu debe llevarse a efecto en dialógica con el mundo noológico. La libertad del espíritu es mantenida, fortalecida por: - las curiosidades y las aperturas hacia los más allá (de lo ya dicho, conocido, enseñado, recibido); - la capacidad de aprender pos sí mismo (autodidactismo); - la aptitud problematizadora; 28
  29. 29. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado - la práctica de estrategias cognitivas (las estrategias comportan siempre un juego entre las decisiones y acciones autónomas, por un lado, y, por otro, las condiciones exteriores inciertas); - la invención y la creación, que revelan el carácter no trivial del espíritu humano; - la posibilidad de verificar y de eliminar el error; - la consciencia reflexiva: la capacidad cerebral se autocomputarse es integrada, prolongada y superada por la capacidad del espíritu para autoexaminarse, y del individuo para autoconocerse, autopensarse, autojuzgarse; - la consciencia moral. En toda sociedad, hay una minoría de espíritus reacios al imprinting y a la normalización, son desviantes potenciales y son (a veces con la suerte de un soberano también desviante) los precursores de las libertades del prójimo. Despiertos y sonámbulos Somos autómatas, sonámbulos, posesos, pero podemos ser conscientes de nuestro sonambulismo, de nuestros automatismos, de nuestras posesiones. Somos máquinas la mayoría de la veces triviales, pero somos también sujetos conscientes capaces de autoafirmarnos y, por ello, somos también máquinas no triviales. En cierto modo, podemos tomar posesión de lo que nos posee. El bucle de doble posesión prolonga y transforma el bucle de autonomía/dependencia. La autoafirmación del sujeto se apropia de lo que lo posee sin dejar de ser poseído. Lo mismo que podemos poseer el amor que nos posee, el sujeto consciente puede poseer lo que lo posee. La consciencia, emergencia de tantas posesiones poseídas, de tantas dependencias productoras de autonomía, metapunto de vista reflexivo de sí sobre sí, metapunto de vista del conocimiento del conocimiento, es la condición de la libertad humana. La autoafirmación del sujeto (subjetiva) es el acto en el cual toma posesión de sus posesiones, el acto de apropiación de su destino. En la consciencia, se da el acto de autoafirmación del sujeto, y en el acto de autoafirmación del sujeto humano, se da el acto de autoafirmación de la consciencia. Está claro que las concepciones dominantes que ignoran al sujeto, la consciencia, la creatividad son incapaces de percibir autonomía y libertad. El sujeto está en el corazón de la autonomía humana: en él, la consciencia, la reflexividad, la existencialidad. La complejidad bio-ántropo-social es la condición de la libertad. Cuanto más grandes son las complejidades biológica, social, cultural, ideológica, tanto más grande es la parte de autonomía individual, más grandes son las posibilidades de libertad. La libertad tiene necesidad de reglas y coacciones exteriores (las leyes de la sociedad) e interiores (los imperativos morales). La libertad que se quiere suprema transgrede la ley, 29
  30. 30. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado puede convertirse en crimen y en el límite se autodestruye como en el suicidio de Kirilov, donde la posesión total de sí se convierte en la destrucción total de sí. La libertad sin freno va hacia el crimen y, al afirmarse contra el sometimiento y la sujeción, corre riesgo de muerte. La libertad o mata, o está condenada a muerte. En democracia el pensamiento libre es una desviación frecuentemente tolerada, pero sin más, y debe con frecuencia aceptar la incomprensión y la soledad. Asumir conscientemente las tres finalidades, la del individuo/sujeto, la de la especie humana, la de la sociedad humana, es elegir el destino humano con sus antinomias y su plenitud, y es por ello afirmar al más alto nivel la libertad que es, así, puesta al servicio, no sólo de sí misma, sino también de la especie y de la sociedad. La libertad alcanza su mayor fuerza cuando está poseída por el espíritu de libertad. Su mayor capacidad para afrontar lo sagrado sólo la logra cuando ella misma es sacralizada. Intención, consejo y elección Examinemos ahora la forma en la cual se toman las decisiones en la práctica, teniendo en cuenta nuestros deseos y aquello que nos determina. Alberto Hernández Baqueiro6 (1997) dice que este proceso consta de varias etapas:    Intención - Voluntad o deseo de hacer algo Consejo – Intervención del juicio ¿es posible y viable lo que queremos hacer? Elección – Decisión final Cuando una persona toma una decisión, en su interior se origina un proceso gradual en el que intervienen varias de sus facultades: a la inteligencia le corresponde reconocer y poner el orden de la actuación, mientras que a la voluntad corresponde mover o empujar al sujeto, por fuerza de su deseo, hacia el objeto elegido. Al respecto del proceso de toma de decisiones, Alberto Hernández Baqueiro señala lo siguiente: 6 Alberto Hernández Baqueiro es doctor en filosofía por la Universidad de Navarra, España. Actualmente es profesor a nivel maestría y doctorado en estudios humanísticos, derecho internacional y estudios internacionales en el ITESM. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (SIN).  30
  31. 31. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado “El proceso por el que se llega a formar una decisión consiste en una alternancia de intervenciones tanto del conocimiento como del deseo. En ese proceso, un avance en el conocimiento es el que se desencadena un movimiento progresivo en el que las dos facultades, inteligencia y voluntad, se retroalimentan, impulsándose mutuamente a ir adelante hasta llegar a un punto en el que se da la elección, y por consiguiente el acto libre completo”. Más adelante, en la unidad 3 de nuestro curso, estudiaremos con más detalle el proceso de la toma de decisiones. 1.2. La voluntad Tenemos, pues, que uno de los elementos que intervienen en la toma de decisiones es la voluntad, entendida como el deseo de hacer algo. ¿Pero cómo se expresa la voluntad en la práctica? Las acciones que realizamos pueden ser clasificadas en tres formas:    voluntarias contravoluntarias no voluntarias Clasificación de las acciones 31
  32. 32. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Imagina que un amigo te cuenta que una madre abandonó a sus hijos. Te preguntarás entonces: ¿se fue para iniciar “una nueva vida” con otra pareja y con otros hijos?, ¿la situación económica tan precaria la obligó a buscar trabajo en un lugar distante?, ¿sufrió una enfermedad que la llevó a la muerte? Si quiso separarse de sus hijos para tener una nueva vida, lo hizo voluntariamente. Si las circunstancias la forzaron a irse, entonces fue contravoluntario. Si murió, su partida y el abandono de sus hijos fue no voluntario. Los obstáculos de la libertad Hasta ahora podemos concluir que la libertad, en una dimensión plena, implica la intervención de la voluntad o deseo y la inteligencia. Por ello, cuando llevamos a cabo ciertas acciones sin dimensionar las posibles consecuencias, somos libres únicamente en apariencia. La inteligencia nos permite tomar en cuenta las determinaciones que nos rodean y ser conscientes de las consecuencias que acarrearán nuestros actos, para así tomar las mejores decisiones para nosotros y para quienes nos rodean. 32
  33. 33. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Cabe resaltar que el grado de libertad no nos exime de la responsabilidad. El estado de ignorancia en el que nos encontremos puede llevarnos a actuar ciegamente, pero es nuestra obligación hacernos cargo de las consecuencias. Piensa en una persona que, en estado de ebriedad, atropella a alguien más. Si bien puede alegar que no era consciente de sus actos, sí es responsable de haber ingerido el alcohol que lo llevó a provocar dicho accidente. Así como la ignorancia, hay muchos factores que obstaculizan el uso pleno de la libertad. Te invitamos a leer el documento Los obstáculos de la libertad, para conocer algunos más. LOS OBSTÁCULOS DE LA LIBERTAD Carmen Godínez Flores7 Existen diversos factores que pueden obstaculizar el ejercicio de nuestra libertad. A continuación enunciaremos algunos de ellos. La ignorancia La ignorancia puede explicarse como la carencia de determinado conocimiento que se podría tener. Imposibilita el uso pleno de la libertad porque implica la privación de información, elemento que nos impide advertir las posibilidades de elección que tenemos, así como las posibles consecuencias que nuestros actos acarrearán. Piensa, por ejemplo, en aquellas personas que inician una carrera sin saber exactamente a qué se enfrentan. Al darse cuenta de que no era lo que deseaban, la abandonan, lamentando el tiempo, dinero y esfuerzo que perdieron, tanto suyo como de sus padres. Otro ejemplo podría ser el del comerciante que abre un negocio sin conocer plenamente las características del producto que ofrecerá, ni su demanda, ni el nivel de competencia en la zona donde se establece. Probablemente se irá a la quiebra. Como puedes ver, la ignorancia quita el carácter voluntario al acto. El miedo El termino miedo8 proviene del latin Metus, y es el recelo o aprensión que padece quien teme que le suceda algo contrario a lo que desea. El miedo provoca una perturbación angustiosa del ánimo por el riesgo o daño. Puede no ser real, sino sólo imaginario. Aristóteles9 explica que existen males que naturalmente provocan nuestro miedo, tales como la pobreza, la enfermedad, la falta de amigos y la muerte; de alguna manera, 7 La maestra Carmen Godínez es profesora de humanidades de la Universidad Politécnica de Pachuca. Diccionario de la lengua española, Vigésima segunda edición, http://www.rae.es/ 9 Cfr. Aristóteles, Ética Nicomáquea, Libro II, 1107 a y b. 8 33
  34. 34. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado temerlos es normal para cualquier hombre en su sano juicio. Está en el justo medio el valiente quien reconoce lo que es peligroso, mas tiene confianza en sí mismo y en el manejo de las situaciones. Aun en la tribulación, soporta y realiza acciones dictadas por la razón. Sin duda, el miedo afectara al razonamiento, al turbar a la inteligencia y limitar a la voluntad. Las pasiones También como impedimentos del acto racional (informado, voluntario y libre) están las pasiones, que son definidas por Tomas de Aquino como: “todo movimiento del apetito sensitivo que pertenece al género moral en la medida que es voluntario”10 que provoca ciertas alteraciones más o menos intensas en el organismo de quien las padece. Ejemplo de pasiones son: amor, odio, deseo, aversión, gozo, tristeza, esperanza, desesperación, audacia, temor e ira. Veamos un ejemplo. La ira produce enfado, enojo, indignación e incluso puede originar un deseo desordenado de venganza. Los animales también sienten ira: piensa en los perros que muestran sus fauces cuando son molestados. Los hombres solemos gritar y gesticular bruscamente cuando somos molestados. Sentimos ira especialmente cuando las cosas no salen como esperábamos o ante una injusticia para con nosotros o para con alguien que nos importe. Para superar estos excesos es conveniente desarrollar virtudes como la virtud de la fortaleza, que es una cualidad que nos impulsa a hacer lo que tenemos que hacer, aunque existan riesgos y obstáculos que vencer. Nos ayuda a vencer las dificultades que se interponen en nuestro camino, pero con prudencia y paciencia, sin arriesgarnos y dotándonos de una verdadera esperanza ante lo loable por alcanzar. La violencia En un ser racional, la violencia será llamada coacción, entendida esta como la fuerza que es ejercida en una persona que la obliga a decir o hacer algo en contra de su voluntad. La violencia puede ser física (empujones, arañazos, golpes, etc.) o verbal (mentiras, gritos, insultos, desprecios, comentarios sarcásticos y burlas públicas) o psicológica (descalificaciones, humillaciones que hacer sentir mal e insegura a una persona, deteriorando su autoestima). El grado de responsabilidad habrá de medirse en cada caso por el de su conocimiento y libertad al realizar el acto. 10 Aquino, Tomás de, Op. Cit., q. 20, a 6. Ob. 2 34
  35. 35. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado 1.3. Ética y moral Hay varias ciencias que examinan los actos humanos (la antropología, psicología, sociología, historia, etc.) pero cada una los aborda desde una perspectiva diferente. Para propósitos de la materia nos apoyaremos en la ética y la moral, que se ocupan de las normas o costumbres que rigen la conducta de los miembros de un núcleo social desde la “bondad” o “maldad” que involucran. ¿Cuál es la diferencia entre ética y moral? ¿Cuál es la diferencia entre ética y moral? Los seres humanos tenemos la capacidad de actuar conscientemente, a voluntad. Somos responsables de nuestros actos, pero con frecuencia dichos actos se sujetan a las normas de nuestra comunidad, y esto nos lleva a ser morales. La moral es prescriptiva, es decir, dicta reglas de conducta y normas que favorecen la convivencia entre los individuos de una comunidad (de ello se desprende que existan diversos sistemas morales); la ética, por otra parte, es la reflexión en torno a dichas reglas. Mientras que la moral se pregunta: ¿qué debo hacer?, la ética se interroga sobre los fundamentos de aquello que se hace. Adolfo Sánchez Vázquez clarifica la distinción entre la ética y la moral de la siguiente manera: 35
  36. 36. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado “La ética no crea moral. Aunque es cierto que toda moral efectiva supone ciertos principios, normas o reglas de conducta, no es la ética la que, en una comunidad dada, establece esos principios y normas. La ética se encuentra con una experiencia histórico-social en el terreno de la moral, o sea, con una serie de morales efectivas y dadas y, partiendo de ellas, trata de establecer la esencia de la moral, su origen, las condiciones objetivas y subjetivas del acto moral, las fuentes de valoración moral, la naturaleza y función de los juicios morales, los criterios de justificación de dichos juicios y el principio de que rige el cambio y sucesión de diferentes sistemas morales. La ética es la teoría o ciencia del comportamiento moral de los hombres en sociedad. O sea, es ciencia de una forma específica de conducta humana”. Sánchez Vázquez, Adolfo. Ética, Crítica, Barcelona 1979, 2da. Ed., p. 24-25. Hay algunas acciones conscientes que no pueden ser juzgadas desde la ética, ya que no son ni buenas ni malas. Por ejemplo: alimentarse, rascarse la cabeza o beber agua cuando tenemos sed. Para juzgar éticamente una acción se requiere analizar la intención con que se realizó. Para ello, podemos llevar a cabo un juicio ético. A continuación, analizaremos qué es y en qué consiste. Pero antes, lee El problema de la libertad, de Oswaldo Orna, donde encontrarás elementos para profundizar en el estudio de los temas desarrollados hasta este momento. EL PROBLEMA DE LA LIBERTAD Dr. Oswaldo Orna Sánchez11 Diferentes conceptos de libertad Etimología El vocablo latino liber, del cual deriva «libre», tuvo al principio, según Onians, el sentido de «persona en la cual el espíritu de procreación se halla naturalmente activo» de donde la posibilidad de llamar liber al joven, cuando al alcanzar la madurez sexual, se incorpora a la comunidad como hombre capaz de asumir responsabilidades. Recibe entonces la toga Virilis o toga libera. En este sentido, el hombre libre es el que es de condición no sometida o esclavo. 11 El Dr. Oswaldo Orna Sánchez es abogado por la Universidad Nacional de San Marcos (Perú); profesor de Filosofía y Ciencias Sociales por la Universidad Federico Villarreal; licenciado en Filosofía por la Universidad Nacional de San Marcos; doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle. 36
  37. 37. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado Concepto El concepto de libertad, ha sido entendido y usado de muy diversos modos y aun en demasía en los diferentes contextos geohistóricos, tanto en la literatura filosófica y parafilosófica, desde la época de los griegos hasta nuestros días. He aquí algunos modos como se ha entendido como posibilidad de autodeterminación, como posibilidad de elección, como acto voluntario, como espontaneidad, como margen de indeterminación, como ausencia de interferencia, como liberación frente a algo, como liberación para algo, como realización de una necesidad. Junto a ello el concepto en cuestión ha sido entendido de diferentes maneras según la esfera de acción o alcance de la libertad; así, se ha hablado de libertad privada o personal, libertad pública, libertad política, libertad social, libertad de acción, libertad de palabra, libertad de idea, libertad moral, etc. Los griegos usaron el término libre en el sentido que tenían los romanos, en el sentido de no ser esclavo. Posteriormente el vocablo de libertad se empleó en diferentes sentidos. Pueden agruparse de la siguiente manera: 1. En un sentido que puede llamarse natural Por una parte, puede ser concebido como un modo de operar del Destino. Por otra parte, puede ser concebido como el orden de la Naturaleza en tanto que están todos los acontecimientos están estrechamente imbricados. 2. Una libertad que puede llamarse social (o política) Esta libertad está concebida primariamente como autonomía o independencia. Para los individuos dentro de una comunidad, dicha autonomía o independencia, consiste primariamente no en evadir la ley, sino en obrar de acuerdo con las propias leyes, es decir conforme a las otras leyes del propio Estado. 3. Una libertad que puede llamarse personalDe este modo el hombre libre acaba por ser el que se atiene solamente- como decían los estoicos- “a las cosas que están en nosotros”- a lo que- según indicaba Séneca “está en nuestras manos”. Por eso decían Epícteto y Marco Aurelio nadie puede arrebatarnos nuestra libre elección. Platón y Aristóteles, coinciden con los demás filósofos en cuanto a la autonomía; Aristóteles, concibe la libertad en la cual se coordinan de alguna manera el orden natural y el orden moral, la importancia de esta coordinación se encuentra en la finalidad. Según este sabio, las acciones involuntarias son las producidas por coacción o por ignorancia, las voluntarias son aquellas en las que no hay coacción ni ignorancia. Los autores cristianos, especialmente San Agustín, colocaron el problema de la libertad dentro de un marco muy distinto: el conflicto entre la libertad humana y la llamada predestinación divina. Pero, San Pablo ha manifestado su radicalismo al indicar que “no el bien que quiero, sino el mal que no quiero hago”. Hobbes, Locke, Voltaire, tendieron a destacar el elemento de “lo que quiero” en el “ser libre”. 37
  38. 38. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado La discusión entre “libertarios” y necesitarios”, adquirió una nueva discusión en el modo en que afrontó Kant. Según este filósofo, habían errado todos los anteriores pensadores, porque habían considerado la libertad como una cuestión que puede decidirse dentro de una sola y determinada esfera. Frente a ello, Kant establece, que en el reino de los fenómenos que es el reino de la naturaleza, hay completo determinismo: es totalmente imposible “salvar” dentro de él la libertad. Ésta en cambio aparece en el reino del nóumeno, que es fundamentalmente moral. La libertad, en suma, no es ni puede ser una “cuestión física”: es solo y únicamente moral. El hombre, ha afirmado Sartre, está condenado a ser libre, aunque rehúya, o no quiera saber de ello, está condenado. Por eso inventa artificios y artilugios que le permitan no tener que asumir su libertad radical, esto es, que le permitan no tener que hacer frente a la decisión de lo que tendrá que hacer con ella. Ciertos autores han presentado al marxismo, dogmáticamente, como una doctrina considerablemente determinista; aunque se alegue que no es ningún determinismo “mecánico” sino un proceso dialéctico, se sigue insistiendo en que es inútil oponerse a “la Marcha de la Historia”. Asimismo, el concepto de “libertad”, ha variado con criterios ideopolíticos, como se aprecia a continuación: Mussolini que en cierta oportunidad manifestó: “pasaremos por encima del cuerpo putrefacto de la diosa libertad”, refiriéndose a la libertad lograda y defendida a partir de la revolución francesa, cuyo lema como sabemos era: “libertad, igualdad, fraternidad”; el del Presidente de Estados Unidos F.D. Roosevelt, durante la Segunda Guerra Mundial, quien enunciara las cinco libertades fundamentales: libertad de pensamiento, libertad de creencia y no creencia, libertad de temor, libertad económica y libertad política; el de los países socialistas y el Tawantinsuyo donde la libertad tenía contenido social recortando el sentido individualista. Las doctrinas y teorizaciones que han tratado de responder esas interrogantes son varias, van desde aquellas que sostienen o dicen sí y las que se pronuncian por no, hasta las que responde con un sí-no o un no-sí. Citémoslas brevemente. Ante lo problemático que es precisar el carácter esencial del concepto libertad, las teorías y doctrinas que hemos mencionado, podríamos agruparlas de la siguiente manera. Teorías y doctrinas de la libertad 1. El libre arbitrismo Dice que el hombre es libre; que su acción depende de él, después de haber cotejado dos o más posibilidades de actuar; que se decide por una en forma libre y de acuerdo a su conciencia moral inclinándose por lo bueno y dejando de lado lo malo o decidiéndose por lo malo y dejando de lado lo bueno. La doctrina del libe arbitrio o libre albedrío es indeterminista. 38
  39. 39. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado 2. El fatalismo Terminantemente expresa que el hombre no es libre. La palabra fatalismo deriva del latín FATUM que significa sino, destino, estrella y se relaciona con el término “fatalis” equivalente a funesto, fatal. La conducta humana está orientada por fuerzas de carácter extraterrestre, trascendentes (los astros, por ejemplo) que dirigen nuestras decisiones de modo que, lo que tiene que suceder sucede, lo que tiene que cumplirse se cumple, no pudiendo el hombre hacer nada para evitarlo porque no goza de libertad en sus actos 3. El determinismo Afirma, también, que el hombre no es libre en sus decisiones, que se halla determinado a obrar bien o mal por causas ya no trascendentes sino inmanentes, terrenas, diferenciándose por esto del fatalismo porque las causales de sus actos pueden sustentarse científicamente. Puede haber un determinismo físico-geográfico, un determinismo biológico, psicológico, social, a los que el hombre no puede eludir en forma alguna, aunque tenga la ilusión de obrar libremente por ignorar las causales que lo determinan. 4. El bergsonsismo El filósofo francés Henri Bergson formuló su teoría de la Evolución Creadora, dentro de la cual afirma, en referencia al tema de la libertad, que el hombre no es libre en los momentos de su aparición, pero, va siendo cada vez más libre con el acontecer histórico. De ese modo ante la pregunta ¿es el hombre libre? Debe responderse NO o SÍ, con sentido dialéctico que, en su caso, es idealista-espiritualista pues la razón de ese proceso evolutivo es metafísica. 5. El existencialismo Jean Paul Sartre filósofo francés representante del existencialismo ateo, afirma que el hombre definitivamente es libre, está condenado a ser libre, o como ya dijimos, es un esclavo de su libertad. Aunque quisiera dejar de ser libre no lo podría; no es libre de dejar de ser libre. 6. La fenomenología Fundada por el filósofo alemán Edmundo Husserl, la fenomenología en este tema, asume una posición muy particular. En principio se alinea con el libre arbitrismo, pero, hay momentos en que, por ejemplo, con Aloys Müller nos dice: cuando el hombre ha llegado a aprehender, captar un valor, se halla “determinado” a realizarlo, no puede dejar de cumplirlo aduciendo libertad alguna. Podemos señalar esta posición como un “determinismo axiológico” que, ante la pregunta ¿es el hombre libre? contesta Sí en todo, menos frente a los valores ante los cuales NO es libre. 7. El materialismo dialéctico El materialismo dialéctico, que supera las posiciones materialistas anteriores (vulgar) contesta a la pregunta ¿es el hombre libre? con un NO, pues, el hombre inicialmente no es libre y se hace más y más libre gracias al avance de las ciencias y no de una “evolución creadora”. El hombre marcha, como decía Engels, “del reino de la necesidad a la libertad” y, 39
  40. 40. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado reemplaza el término determinado, por el de “condicionado”, porque la determinación impera en el campo físico y se atenúa en el campo humano. Determinalismo: clases o tipos El determinismo es una doctrina filosófica que afirma que todo acontecimiento responde a una causa y, una vez dada esa causa, el acontecimiento ha de seguirse sin lugar al azar o a la contingencia. El determinismo, por lo tanto, niega la existencia de la libertad. Hay varios tipos de determinismo: 1. Determinismo genético: afirma que nosotros no somos libres porque estamos condicionados o determinados por nuestros genes. 2. Determinismo ambiental o educacional: afirma que no son los genes los que nos condicionan, sino la educación que recibimos a lo largo de nuestra vida, que es la causante de nuestro comportamiento. El psicólogo Barrhus Frederic Skinner defendía esta postura (conductismo). 3. Determinismo económico: afirma que no somos libres porque estamos determinados por factores económicos. El filósofo Karl Marx fue uno de sus defensores. 4. Determinismo teológico: afirma que no somos libres porque estamos determinados por Dios. El religioso Martín Lutero fue uno de sus defensores. 5. Determinismo cosmológico: afirma que no somos libres porque nosotros estamos determinados por el destino. 6. Determinismo por carácter social (como lo sostiene Hobbes) niega la libertad en virtud de la convivencia social. La sociedad que impone reglas o leyes necesarias para equilibrar los intereses y deseos individuales, pues en caso de faltar dicha reglamentación el hombre se desembocaría en un caos generalizado que atentaría contra todos y cada uno de los individuos, pues como afirma Hobbes:"El hombre es un lobo para el hombre". 7. En física, el determinismo sobre las leyes físicas fue dominante durante siglos, siendo algunos de sus principales defensores Isaac Newton y Albert Einstein. Actualmente, la física cuántica lo niega para sistemas microscópicos (a escalas inferiores al átomo). Opinión personal Independientemente, de las diferentes teorías, corrientes o pensamientos de los filósofos, podemos plantearnos la pregunta: ¿el hombre es libre? Podríamos reflexionar y responder: el hombre es libre absolutamente, desde el punto de vista de su pensamiento (nadie le obliga ni impide de pensar o imaginar de tal o cual manera); pero el hombre no es libre absolutamente 40
  41. 41. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado desde el punto de vista de su existencia (porque el hombre es gregario, es sociable, no vive aislado). Se debe implementar un MARCO ÉTICO en la comunicación hablada, escrita, televisiva e informática, para no caer en el libertinaje y la pornografía, que es perjudicial para la sociedad en general. Conclusiones  Existe libertad desde un punto de vista ONTOLÓGICO (desde un punto de vista del pensamiento del hombre).  No existe libertad desde un punto de vista FENOMÉNICO (la realidad del ser humano).  Desde un punto de vista jurídico la libertad es relativa, porque tenemos que actuar dentro de un marco legal (Constitución Política). Actividad 2. Teorías de la libertad. De acuerdo a la lectura El problema de la libertad, de Oswaldo Orna, construirás un cuadro comparativo de las teorías y doctrinas de la libertad que se exponen en el documento. 1.4. El juicio ético El juicio ético nos permite determinar en qué grado los actos se apegan o alejan de las normas o principios establecidos por un sistema moral. Es ético porque se basa en aquellos criterios que justifican la forma de obrar. Por lo general, los sistemas morales de las sociedades toman como principio aquello que se reconoce como bueno, por ende, se actúa correctamente cuando los actos generan un bien. Podríamos citar el imperativo categórico de Immanuel Kant12, mismo que se erige como un principio moral compartido por diversas culturas y religiones: 12 Immanuel Kant, filósofo alemán (1724-1804). Es considerado uno de los pensadores más influyentes del idealismo; en su obra cumbre, la Crítica de la razón pura, señala los límites del entendimiento humano. A partir de ello, deriva los fundamentos de su teoría del conocimiento, así como los principios de una ética autónoma e independiente, haciendo énfasis en la importancia del deber.  41
  42. 42. Desarrollo Humano Unidades 1, 2 y 3 Programa desarrollado “Obra sólo según una máxima tal, que puedas querer al mismo tiempo que tus actos se tornen un ejemplo de ley universal." Immanuel Kant. Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Esto quiere decir, que uno debe actuar como quisiera que actuaran los demás. Existe una serie de normas fundamentales que ha guiado nuestros actos a lo largo de la historia. A través de la razón, por ejemplo, todo hombre reconoce que el bien común es su propio bien; que no debe conducirse atendiendo sólo su propio interés sin cuidar el bien de los demás. Otras normas morales son: el respeto a la vida de los demás seres (en especial la de sus congéneres con los cuales comparte la misma dignidad humana), la lealtad a la verdad (ya que por ley natural, la palabra debe estar al servicio de la verdad, y por ello lo expresado debe coincidir con lo que se piensa. Si la palabra no refleja la idea, se violenta el orden natural de las cosas), etc. Ahora revisarás algunas pautas para elaborar un juicio ético que te permitirá definir si un acto es moralmente bueno o malo bajo determinadas condiciones. 1.4.1. Objeto, fin y circunstancias Para determinar si un acto se apega a las normas morales de determinado sistema, se deben considerar tres elementos: el objeto, el fin y las circunstancias. Objeto El objeto de un acto es aquello que se realiza en lo inmediato e independientemente de las circunstancias. No se debe confundir con el fin. Fin El fin es el resultado final que el agente (es decir, quien realiza la acción) desea obtener por medio de su acción. Circunstancias Las circunstancias se definen como accidentes (lugar, modo, medios empleados, cantidad, relación, tiempo, etc.) que envuelven al acto humano moral. Pueden no estar presentes, pero pueden agregar mayor o menor maldad o bondad a los actos. Ejemplo: Un hombre rompe el parabrisas de un automóvil para sustraer una laptop que estaba en el asiento, la vende para comprar droga, ya que es un adicto. 42

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