Las libretas de José




           Selección y prólogo de
                 Daniel Kon



          Editorial Galerna




2
Segunda edición: marzo 1978.
Tercera edición: setiembre 1978.
Cuarta edición: noviembre 1978.
Quinta edición: junio 1979.
...
A todas las chicas y muchachos que escribieron en mis libretas.
                                                          ...
perdidos. Una canción aprendida en la infancia en Polonia y olvidada en el tiempo ayuda a demorar
el regreso a la pieza de...
aprendices, que le hacían todos los trabajos, además de lavarle la ropa y cocinarle. Pero no le
pagaba un peso a nadie. Cu...
José no sospechaba, entonces, que esa aventura no sólo le permitiría retornar a su patria,
sino también conocer las cárcel...
Después seguimos viviendo juntos nada más que por costumbre. Cuando el pibe tenía seis años nos
separamos, y ella se fue a...
estrellas", "Vivir sin amor es vivir a medias", y "Sólo habla si estás seguro de que tus palabras
superarán a tu silencio"...
Pero, inevitablemente, después de una larga noche de encuentros, cuando sus libretas
vuelven cargadas de frases y nombres ...
OPINIONES




         Conviene aclarar que las opiniones que siguen no fueron extraídas de las páginas de las libretas de...
José Tcherkaski

       Me hace acordar a algo que estaba muy de moda cuando yo era joven: el cuaderno de opinión. Era
un ...
viva, como en una crónica, qué es lo que le está pasando a la gente y cómo es este momento que nos toca
vivir.
           ...
LAS FRASES DE LAS LIBRETAS 1974-1977




     Estoy podrido. Pero feliz.
            Al, 10-8-74
     Superman es virgen.
...
Plumita
      José, envíale un beso a mi novia. Espero que la halles; dile que la espero en esta página.
                 ...
Nosotros morimos cada muerte de obispo.
                       Caggiano
      Para ser independiente he decidido depender ...
Liliana, (mañana cumplo 13)
      Soy lo que es mi esperanza.
                   Al
      Hace un rato viniste para darme ...
Lo que no crece se gasta.
                Horacio Biso
      En el amor nuevo amo todos los amores anteriores.
           ...
¿Por qué amarrar mi barca a un puerto, si puedo desplegar mis velas y que el viento me lleve a feliz
destino?
            ...
Ana
       El hombre que no ha aprendido a amar a una mujer y a ser la mitad de alguien, termina siendo la mitad
de sí mis...
Raúl
      Un camino de mil millas comienza con el primer paso.
                   Proverbio chino plagiado por mí.
      ...
Dios existe. Los que no existimos somos nosotros.
                                              H. A. A.
      Contéstame ...
José, estas libretas son tu vida. Lo que te escribo es sólo un instante de ella. Suerte, hermano.
                        ...
D.M.
      ¡ ¡ ¡Quiero vivir! ! !
                Marcos
      Si amarte es pecado el infierno es sólo mío.
              ...
Los idealistas construyen castillos en el aire, los locos los habitan y los psicólogos cobran el
alquiler.
               ...
Las chicas del Comercial 31 son todas blancas y puras, pero como la que a mí me gusta no
hay ninguna.
                    ...
Liliana, a las 23 horas
       ¿Adónde vamos a ir a parar, eh, José?
                                        Marcelito
   ...
La vida es como una carrera. Hay que saber dominar las curvas.
                                        Oscar
       Todos ...
Hoy, 21 de junio de 1975, murió Mingo, el mozo de La Paz. Te homenajeamos, Mingo, Nunca te
vamos a olvidar.
              ...
Seamos efectivos en el amor.
                         Oscar, Carrnen y Ana Paula
      La importancia de las cosas no depe...
Cuanto más tratamos a la gente; más contentos estamos de estudiar veterinaria.
                             José, Carmen y...
M. A. C.
      La guerra está cerca nuestro. ¡ ¡ ¡Rajemos! ! !
                                          M.
      Hay homb...
Norberto
      Padre, ¿qué tengo que hacer para ser virgen? Nada, hija, nada . . .
                                       ...
Lalo
Nosotros dos somos amor.
          Adriana y Raúl
José, sos más peligroso que cirujano con hipo.
                    ...
Un parkisoniano
     Yo quería estar, nomás.
               Stella Maris
     Viva Deep Purple.
               Marcelo
   ...
P.R.
El no-ente es una expresión de vida.
                    El no-ente
Aquí, yo.
  Jorge
No me ocurre nada.
           R...
Quien niega la filosofía está filosofando verdaderamente.
                                  Platón lo dijo. Yo lo filosofo...
1 Roberto; 2 Abel; 3 Luis; 4 Alberto 5 Patricio; 6 Enrique; 7 Horacio; 8 Walter; 9 Rosario; 10
Sergio; 11 Daniel; 12 Gabri...
H.

      Vivir es un poema.
      (Esta frase me la regalaste vos, gordo divino, Federico Manuel Peralta Ramos).
      ¿D...
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose

3.542 visualizaciones

Publicado el

Publicado en: Salud y medicina
  • Sé el primero en comentar

7023366 Rosenwasser Jose Las Libretas De Jose

  1. 1. Las libretas de José Selección y prólogo de Daniel Kon Editorial Galerna 2
  2. 2. Segunda edición: marzo 1978. Tercera edición: setiembre 1978. Cuarta edición: noviembre 1978. Quinta edición: junio 1979. Tapa: Douglas Wright Tirada: 3.000 ejemplares. © 1977, Editorial Galerna. Charcas 3741, Buenos Aires. Hecho el depósito que indica la ley 11.723. Derechos reservados para todos los países e idiomas. Prohibida la reproducción parcial o total sin la autorización de la editorial. Impreso en la Argentina. 3
  3. 3. A todas las chicas y muchachos que escribieron en mis libretas. José Rosenwasser A Abel, Ricardo y Nori, por su colaboración, la parte que me toca. D.K. Cuando a Jorge Luis Borges le contaron la historia de José Rosenwasser, el hombre que recorre todos los días los bares y cafés de Buenos Aires con una libreta en la mano para pedirle a la gente que escriba, dudó de su existencia. "Es probable —dijo— que todo esto sea una simple ficción. ¿No será una invención suya este señor de las libretas? ". Pero a pesar de la incredulidad de Borges, José existe y camina todos los días por la ciudad. Es un hombre sencillo, humilde, con una filosofía de la vida inundada de candor y dignidad inmigrantes; uno de esos hombres a los que inevitablemente se los llamará por su nombre desde el primer encuentro. Llegó a la Argentina a los quince años, solo, con el cuarto grado de escuela primaria cursado en su pueblo natal de Polonia. En Buenos Aires lo esperaban el trabajo y el sacrificio. Cincuenta años en el oficio de pulidor metalúrgico le robaron la salud; sus ojos ya no ven tan claro y camina con pasos muy lentos. Pero conserva todavía un resplandor interrogante en la mirada y los bolsillos llenos de caramelos para regalarles a los pibes. Durante muchos años se perdió entre los rostros sin rostro de la ciudad. Trabajó durante todo el día, todos los días. Hasta que se cansó de la rutina del taller y de la charla de los hombres de su edad, decepcionados de todo, gastados por los años. Al principio intentó la más simple y directa de las formas de comunicación. Detenía por la calle, o en los bares, a las personas que le parecían interesantes, y les decía con su acento educado "Señor, ¿no quiere hablar conmigo? ". Pero sólo algunos de los estudiantes de la facultad de Filosofía que se reunían en el bar Boliche, de la calle Independencia, aceptaban ese diálogo sorpresivo y resuelto. En junio de 1974 dos estudiantes amigos le regalaron, para su cumpleaños, una libreta de teléfonos. Pero José no tenía a nadie a quien llamar, y se le ocurrió llenar aquellas páginas en blanco con algunas reflexiones. Poco después empezó a pedirles a los estudiantes que escribieran también en su libreta. La idea comenzó a gustarle, y empezó a recorrer otros bares, otros barrios. Poco a poco se fue haciendo popular; a su primera libreta le siguieron muchas más. José no imponía orden ni premisas rigurosas. En sus páginas abiertas siempre había sitio para todos. Cada tarde, al salir del trabajo, recorría Buenos Aires para cosechar confesiones y poemas, relatos y chistes, historias propias o plagiadas. Y creó su propia presentación, preparada contra la desconfianza y el temor de muchos porteños: "No vendo nada ni pido plata. ¿No me regalaría tres minutos de tiempo? ". José, el obrero metalúrgico, el viejo solitario y melancólico, el polaco canoso y de ojos de chico, se fue transformando en un personaje más de la ciudad. Y por eso fue bautizado. Sus amigos lo llamaron Ladrón de Tiempo. José camina despacio, los sábados a la noche, arrastrando los pasos por Corrientes, para robarle unos minutos más al amanecer; las manos en el bolsillo, la cabeza inclinada, los ojos 4
  4. 4. perdidos. Una canción aprendida en la infancia en Polonia y olvidada en el tiempo ayuda a demorar el regreso a la pieza del hotel de la calle Bonpland. Nació el 25 de junio de 1911, en la ciudad de Rzeszow, al sur de Polonia. Los recuerdos de su pueblo son borrosos; conserva apenas la imagen de los conductores de mateos azotando a los caballos en los atardeceres nevados, o el desfile de los campesinos que bajaban a ofrecer sus mercancías una vez por semana. Pero le entristece hablar de la infancia. "Cuando yo nací —dice con una voz apagada y áspera— mi viejo se pegó un tiro. Él era empleado de un banco, y después que murió, mi mamá y yo nos fuimos a vivir con un tío que tenía un almacén. Mi vieja se la pasaba hablando mal de mi padre; me decía que nunca le había gustado el trabajo, y que se gastaba toda la plata jugando. Unos días antes de que yo naciera mi papá había retirado todo el dinero que había en la casa y lo perdió. Al día siguiente alquiló una habitación y se suicidó. Yo, desde entonces, me vengo haciendo preguntas. No entendía a los grandes, y aún hoy sigo sin entenderlos muy bien. Mi tío, por ejemplo, tenía tres hijas, y al único que quería educar era a mí. Me pegaba todo el día; volvía enojado a la casa y se la agarraba conmigo...” En aquel entonces José adoptó por primera vez una conducta que repetiría muchas veces en la vida. La de alejarse, simplemente, cuando algo o alguien no le gustara. "Un día decidí escaparme. Le pedí plata a una vecina, diciendo que iba de parte de mi abuela. Fui hasta la estación y me hice sacar un boleto hasta la casa de otro tío, un hombre muy rico, que vivía en un pueblito, a una hora de viaje desde Rzeszow. Cuando llegué, le dije que mi mamá me enviaba a vivir con él. Pero la mentira no duró mucho. Al poco tiempo llegó una carta de mi vieja aclarando mi situación. Todo el pueblo me había estado buscando. Claro, tenía nada más que seis años. . ." Antes que del pasado, prefiere hablar de sus libretas, contar las historias nacidas con ellas en estos tres años, recordar a los hombres que ha conocido. Pese a su actitud humilde e inocente, José tiene una intuición casi infalible para reconocer a los seres humanos. "A simple vista me doy cuenta quién va a aceptar escribir en la libreta y quién no. Por eso casi siempre elijo a gente joven, sobre todo a los estudiantes. Es muy difícil que un estudiante me ofenda; puede ser que se disculpe, que me diga que no tiene tiempo, pero jamás me va a tratar mal. No sé por qué será; tal vez porque los jóvenes son todavía un poco niños, no perdieron del todo su infancia. Después se hacen hombres y chau... En cambio, los chicos son lindos y maravillosos. Lástima que a veces tengan que sufrir. Fijate, yo tenía siete años y todavía no me daba cuenta de que mi mamá no me quería. Pero aunque no entendía qué pasaba, igual sufría mucho. Me había escapado a otro pueblo y ella ni se preocupó por hacerme volver. Después fui comprendiendo que nunca me perdonó a mí los errores de mi viejo. Siempre fui para ella la imagen de mi papá; nunca me pudo llegar a querer. En la casa de mi tío estudié primero y segundo grado de la escuela primaria; después volví a Rzeszow y cursé tercero. Pero entonces me enfermé de fiebre tifoidea y quedé mal de la cabeza. Bah, supongo que debe ser así porque quedé pibe para toda la vida". Para José, Buenos Aires ya no es una extraña. Él conoce sus secretos, sus códigos más sutiles. La vio por primera vez el 1o de diciembre de 1926. Tenía quince años y mucho miedo cuando bajó del barco. La ciudad, entonces, le pareció enorme y deslumbrante, pero también sucia y devoradora. Descubrió un aire de tango, historias oscuras y relatos de malevos. Llegó en el tiempo en que la ciudad aún no había empezado a ensancharse sin piedad para robarle sus leyendas a los barrios. No sabía por qué lo habían enviado a ese lugar extraño y lejano. Después de aquella larga enfermedad de la infancia había vivido una temporada con unos parientes en Viena, donde cursó el cuarto grado del colegio en idioma alemán y realizó sus primeros trabajos, a los doce años, en una fábrica de cordones y cintas de seda. Pero aunque su madre lo rechazaba no se podía alejar de ella, y volvió a Rzeszow. "Mi mamá hacía todo lo posible porque yo no estuviera con ella; por eso me puso a trabajar de aprendiz en una herrería. El herrero tenía doce 5
  5. 5. aprendices, que le hacían todos los trabajos, además de lavarle la ropa y cocinarle. Pero no le pagaba un peso a nadie. Cuando alguien se recibía de oficial lo echaba, y tomaba a otro aprendiz. Como a mí no me gustaba trabajar ahí, mi mamá decidió sacarme pasaje para la Argentina. Me mandó para acá, solo.. ." En ese tiempo José encontró un Buenos Aires en el que los hombres conversaban en las calles y se quitaban el sombrero para saludarse. Después la ciudad creció y, paradójicamente, la multitud engendró la soledad y la angustia. Desde que pasea con sus libretas José conoce muy bien esa soledad y esa angustia cotidianas. Las descubre en una adolescente sentada sol; a la mesa de un bar, revolviendo con pereza el café y sus pensamientos; o en el muchacho que, cuando le tienden una libreta abierta, sólo escribe con letra desesperada la palabra "socorro"; o en el joven que implora entre signos de admiración " ¡No me dejen solo! "; o hasta en el oficinista solitario que le confiesa a un papel humilde lo que nunca le dijo a nadie ("me gusta la chica de suéter verde que todos los días se sienta en la mesa de al lado del espejo"). "Yo pido que me escriban alguna frase propia, algún poema, o lo que se les ocurra. Pero, en cambio, muchos escriben su agradecimiento. Ponen cosas como 'gracias por hacerme olvidar de mi tristeza' o 'gracias por regalarme este ratito de alegría’. Yo, realmente, no entiendo; me asusta encontrar a tantos chicos jóvenes solos, tristes. .." Esa aproximación a la soledad le hace revivir, también, sus primeros años en la Argentina. Por necesidad, más que por entusiasmo, aprendió muy pronto a hablar el castellano y tuvo su primer trabajo en un hotel y restaurante de la calle Florida. Empezaba a las cinco de la mañana y terminaba a las once de la noche; dormía y comía allí mismo. "Pero después cambié de empleo. Empecé a trabajar en algunos talleres de metalurgia y aprendí el oficio de pulidor, que es el que seguí haciendo toda la vida. En aquel entonces ganaba bastante plata. Pero tenía quince años y era como un chico de nueve. Todo lo gastaba en caramelos y en el cine." Sin orden ni prolijidad, con ese desmaño porteño, las palabras se agolpan en las páginas de las sesenta libretas que José ha juntado en estos tres años. En total, entre 15 y 20 mil personas han escrito hasta hoy para él. Penetrar en esas páginas significa sumergirse en un vértigo nuevo; es como espiar en el diario de alguien a quien se conoce y se quiere, pero de quien se ignoran algunos secretos. Ese alguien, en este caso, son miles de personas con las que se comparte la misma geografía y los mismos cuentos de la infancia. Es fácil reconocer allí las pasiones, los desvelos, las broncas, las manías de los hombres y mujeres de Buenos Aires. Y también su amor; el amor tierno o descarnado, inocente o voluptuoso, pero inevitable. Las mujeres, según cuenta José, casi siempre escriben sobre el amor. Sin pudores, ellas cuentan sus secretos y sus sueños. A los hombres, en cambio, confesarse les cuesta mucho más. Y una tradición de machismo los hace refugiarse en la ironía o en la crueldad, cuando hablan de amor. "Los hombres en la ciudad parecen todos muy valientes, muy machos —dice José— pero en el fondo muchos son tiernos y románticos. Aunque parece que tuvieran vergüenza de demostrarlo, como si fuera malo". En 1934, después de vagar un año por el interior, trabajando aquí y allá, decidió que quería regresar a su patria. "Extrañaba a mi pueblo, a mi familia. No me daba cuenta de que a nadie le importaba que yo volviera. Fui al puerto con la intención de embarcarme de contrabando, y me encontré con otro polaco que estaba en mi misma situación. Juntos anduvimos recorriendo los muelles, hasta que encontramos un barco cargado que salía a la madrugada. Yo me imaginé que el sereno que se quedaba en la planchada en algún momento entraría a la cocina a tomar algo. Así ocurrió, y a las doce de la noche pudimos subir al barco. Nos escondimos en los tubos que aspiran aire para ventilar las bodegas. Y a las tres horas ya escuchábamos el ruido de los remolcadores. Cada uno de nosotros llevaba unos litros de agua, un poco de pan, caramelos y cigarrillos". 6
  6. 6. José no sospechaba, entonces, que esa aventura no sólo le permitiría retornar a su patria, sino también conocer las cárceles y juzgados de varias ciudades europeas. Después de permanecer ocultos durante un par de días, él y su compañero fueron descubiertos y el capitán del barco optó por la más rápida y eficaz de las soluciones: tirarlos al agua. "Pero por suerte yo pude arreglar un poco las cosas. El capitán hablaba en inglés, hacía gestos, gritaba.. . Yo hablo alemán, polaco, hebreo, me defiendo en inglés, y ya había aprendido bastante castellano. Pero creo que le hablé en todos los idiomas a la vez; al final nos pudimos entender y decidió hacernos trabajar. Picamos el óxido del barco, pintamos, y hasta hicimos de foguistas. Cuando el barco llegó a Holanda, a mi compañero, que tenía pasaporte, lo mandaron a Polonia, A mí, como no tenía documentos, me mandaron a la cárcel durante un mes. Después me trasladaron a la cárcel de convictos de Sunderland, en Inglaterra, durante dos semanas. Finalmente, pasé un mes en una cárcel de encausados en Londres y cuando mis papeles estuvieron en regla, me despacharon hacia Polonia". Cuando llegó a Rzeszow nadie, ni aun su madre, se alegró demasiado. "Si yo hubiera entendido que ella no me quería, jamás habría regresado. Había pasado las mil y una para volver, y mi mamá lo único que hizo fue mandar una carta a las autoridades militares, diciendo que yo quería hacer la conscripción. Estuve un año y medio en el ejército". Cuando volvió a su hogar, en 1937, su madre ya no estaba. Había viajado a Palestina y nunca la volvería a ver. Consiguió algo de dinero y, aceptando un destino que parecía prefijado, retornó para siempre a la Argentina. Hasta hace poco, cuando terminaba la jornada del taller a las cinco de la tarde, José dejaba que el tiempo se escapara con pereza hasta la noche. "Era siempre lo mismo; de lo único que sabe hablar alguna gente es del tiempo. Te dicen '¿lloverá mañana?', 'me parece que está por refrescar' o cosas por el estilo. Los otros temas de los que podes charlar con ellos son el fútbol y la comida. Y eso a mí me aburre." Por eso empezó a llegar al centro a las seis de la tarde, a esa hora en que las oficinas empiezan a descargar hombres y mujeres en las calles, y la multitud camina solitaria como un solo nombre. Y mientras todos se apuraban, José buscaba refugio en los jóvenes. "Yo apenas si llegué hasta cuarto grado. Por eso me gusta tanto sentarme a la mesa con gente que estudia. A los estudiantes los quiero muchísimo, tal vez porque son todos soñadores, igual que yo. Durante mucho tiempo yo soñaba con sacarme la grande, pero nunca compraba un billete de lotería. Los estudiantes son iguales. Será por eso que los quiero tanto". La calle Corrientes, desde Callao hacia el Obelisco, y todos los boliches cercanos a las Facultades (Veterinaria, Filosofía, Medicina, Económicas, Bellas Artes) comenzaron a reconocer sus pasos. Ahora ya muchos lo saludan cuando pasa, le piden las libretas, lo llaman para conversar. Pero todavía se sigue encontrando, a menudo, con la incredulidad y la desconfianza. "Antes de que hable ya me están diciendo que no; o me preguntan si es cierto que no tienen que pagar nada. Otros, directamente, no logran entender por qué hago esto". Cuando la rutina y la locura se hacen costumbre, hasta los actos más simples y puros empiezan a resultar incomprensibles. Pero la gran mayoría termina entregándose a la humildad de José. "Cuando ya están seguros de que no hay nada raro, se entusiasman, quieren ponerse a conversar, leen las frases que escribieron los demás. A la gente le gusta hablar, poder decir sus cosas, aunque al principio desconfíe. Yo, en cambio, nunca desconfié en mi vida, de nada ni de nadie. Y así me fue; me hicieron mal muchas veces. Cuando aprendí a desconfiar, ya era tarde..." Cuando volvió a Buenos Aires, en el 38, se resignó a pasar los días puliendo metales. Encontró un amigo, Diego, que le enseñó a pescar, y juntos pasaban las mañanas de verano en el puerto. Y a los veintinueve años conoció a Sara, una muchacha polaca de su misma edad. Estuvieron un tiempo de novios y muy pronto se casaron. "Pero después nuestro amor se fue enfriando. Cuando ella estaba embarazada de seis meses le agarró sífilis y yo me pasé la noche llorando. El chico, de todos modos, nació sano; era en 1942. 7
  7. 7. Después seguimos viviendo juntos nada más que por costumbre. Cuando el pibe tenía seis años nos separamos, y ella se fue a vivir a Rosario". Se reencontraría con su hijo mucho tiempo después, cuando el muchacho ya tenía veinte años. "Necesitaba una firma mía para viajar a Europa, becado, y me vino a ver. Fue un encuentro muy triste. Me dijo que había venido a buscar sólo la firma, que yo no le interesaba porque había abandonado a su madre". José siguió su camino solo, por algún tiempo, "pero como no se puede andar sin mujer me metí con otra. Estuvimos unos años juntos, pero nunca nos llevamos muy bien. Al final, también nos separamos". Sus desencuentros le dieron cierto escepticismo y una visión algo decepcionada del amor. Sin embargo, todavía es capaz de emocionarse cuando descubre la ilusión de una pareja adolescente. "Me encanta ver a los chicos que se quieren. A veces me emociona mucho que alguien escriba en la libreta solamente el nombre de una mujer, por más simple que eso parezca. Me parece que la gente que sabe amar es más buena. Y a mí me gusta la gente buena. Hace unos años iba en el colectivo, sentado al lado de un cura, y se me ocurrió preguntarle si valía la pena ser bueno. 'Sí, hijo, pero con precaución', me contestó. Yo le dije 'padre, ser bueno con precaución es ser un vivo'. El cura se quedó pensando, y después de un rato me dijo: ‘Y casi, casi.. .'." Está la confesión desesperada y el poema del estudiante trasnochado, el humor cruel de algún oficinista, la filosofía del café y la retórica dudosa, las eternas discusiones políticas, y el amor. Pero por sobre todo está el humor, que atraviesa cada una de las libretas. El humor, en estas páginas, se disfraza de ironía, de chiste verde, de reflexión cáustica o autocrítica, pero aparece constantemente. En la increíble meditación de quien se pregunta "¿Justo a mí me tocó ser yo?", o en la ingenuidad del que sostiene que "no hay nada más aburrido que un choque entre tortugas"; en la picardía de Miriam y Adriana, dos futuras odontólogas que aconsejan "Sonrían, coman turrones y sonrían"; en el ingenio del muchacho que sale del paso escribiendo, simplemente, "uno, dos, tres, probando. . ."; en la desconcertante y casi surrealista invocación "Absuelvan a Sócrates", y en la simpática crueldad de quien sentencia "el día que nosotros dominemos al mundo todos temblarán" y firma "Un epiléptico"; hasta en la lacónica advertencia "Cuidado con el perro" deslizada por un anónimo Pavlov porteño, o en la metafísica conclusión de que "morir es como dormir, pero sin levantarse para hacer pis", está presente el humor de la ciudad, que ayuda a los hombres a sobrevivir, a pesar de todo. José quiere que la gente se exprese, y aunque le importa cada una de las palabras que le regalan, no impone ni exige nada. Lo principal es saber qué piensan todas esas personas con las que a lo largo de la vida cambió palabras, pero nunca conversó en realidad. Y algunas conversaciones silenciosas habitan también estas libretas. En una ciudad enorme viven todas las ideas, y son muchos los que eligen discutir lo escrito en un párrafo anterior, dialogar, criticar o ironizar sobre las opiniones de alguien a quien nunca vieron. Y aunque, por ejemplo, la pregunta "¿Por qué amarrar mi barca a un puerto, si puedo desplegar mis velas y que el viento me lleve? ", no esperaba respuesta, no faltó quien se apresurara a contestarla ("ma, sí, chantún, desplegalas de una vez y que te garúe finito"). Y muchos, a pesar de que ésa no era la intención inicial de José, han adoptado a las libretas como un magnífico medio publicitario móvil y aprovechan para promocionar grupos de teatro o poesía, revistas undergrounds o, simplemente, para dejar un mensaje para la novia perdida, para que si alguna vez José la encuentra, ella se entere de que no se la puede olvidar. En las libretas de 1974 y en las de comienzos del 75 hay una cita de Antoine de Saint- Exupéry (Lo esencial es invisible a los ojos) que gana todos los récords de aparición. Legitimada en ocasiones, desfigurada muchas veces, plagiada por algún desprejuiciado Pepe o parafraseada para la burla (La inflación es invisible a los ojos), aquella frase del "zorro domesticado" al Principito aparece innumerables veces. Hacia 1976 y 1977 Exupéry pierde su lugar de privilegio y son otras las frases más reiteradas. "Si lloras porque perdiste el sol, las lágrimas te impedirán ver las 8
  8. 8. estrellas", "Vivir sin amor es vivir a medias", y "Sólo habla si estás seguro de que tus palabras superarán a tu silencio", con sus incontables variaciones y posibilidades sintácticas, son las tres más frecuentadas. Pero junto a esos ejemplos de ingenio discutible, hay muchísimos de imaginación y creatividad. Muchos periodistas y escritores que han repasado alguna vez las libretas han quedado sorprendidos, precisamente, de esa capacidad de reacción instantánea del hombre de la calle. Ellos, en cambio, han reconocido, en general, sus dificultades para responder a una propuesta de este tipo, tan repentina e incalculable. Y quizás esté oculta allí una de las claves para comprender mejor el fenómeno surgido a partir de José y sus libretas; no como un hecho para ser juzgado con rígidos conceptos, o en un sentido estrechamente literario. Sí, en cambio, como un testimonio, como una imagen fresca del hombre sin nombre, del que jamás tiene oportunidad de aparecer y de contar sus cosas. Y las libretas son, a su modo, una posibilidad humilde y desprolija de mostrarse. Por esa razón, las frases incluidas en este libro no fueron seleccionadas con criterio rigurosamente estético, ni reflejan en todos los casos el gusto o la opinión personal del autor de la recopilación. Sencillamente, se intentó ofrecer la imagen más aproximada posible de lo que son en realidad las libretas de José, haciendo un resumen de ellas, y no una antología que contemplara sólo las frases más ingeniosas o graciosas. De otro modo se hubiera falseado la realidad e ignorado muchos párrafos, en apariencia insulsos o triviales, pero que describen, de todos modos, una conducta, una forma de reaccionar ante el desafío de un papel en blanco. Escudado en las iniciales J.R., José escribe también en las libretas sus pensamientos, sus ideas sobre el mundo y sobre los hombres. Un tono general de resignación se descubre en sus opiniones. "A mí me parece que la ciencia avanza y la técnica nos apabulla, pero cada vez el hombre vale menos. Y lo malo es que no toda la gente se da cuenta de que está sola, como presa, y entonces no hace nada por cambiar. Pero igual no quiero abandonar del todo la esperanza; por más crueldades que he visto, por más injusticias y maldades que he presenciado, necesito seguir creyendo en la gente. Y estas sesenta libretitas me ayudaron mucho a no perder del todo la fe, que ya me había empezado a faltar". El suyo, al fin de cuentas, era un drama más de soledad, pequeño y tremendo como otros tantos. Y ahora José consiguió amigos jóvenes, treinta o cuarenta años menores que él, se sentó a muchas mesas a compartir vino y madrugadas. Escuchó historias y pudo contar la suya. Cuando encuentra a alguien amigo de la conversación demorada, se anima a sacar del bolsillo una libreta en la que lleva anotados más de quinientos chistes. "Me gusta contarlos, sobre todo, para ver como se ríe la gente. Una sonrisa le cambia la cara a cualquiera, lo hace más lindo. Pero hay gente que hasta se olvidó de sonreír. Yo, en una época también estuve muy triste, pero ahora me encuentro embarcado en una tarea que nunca había imaginado tan linda. En un tiempo yo iba casi todos los días al cine, y ahora me empiezo a preguntar si mi vida no es también como una película, después de todo. Cuando uno comienza a ponerse viejo piensa más en la muerte, se acostumbra a ella y le teme menos. Por eso ahora ya no me importa morir; pero quiero estar seguro de que alguna vez estuve. Y me gustaría mucho que la película que cuenta mi vida se parezca a esas películas románticas que yo veía en mi juventud, y pueda tener un final feliz. La habitación del hotel, con las paredes pintadas de un gris monótono y el piso frío, resulta grande a pesar de su estrechez para albergar las cosas de José. Apenas un puñado de libros, muy poca ropa, el único saco colgado en el armario, las libretas sobre la mesa de luz y una silla maltrecha que nadie usa. José se acostumbró a vivir modestamente. En 1975 estuvo muy enfermo; todavía no habían terminado los trámites de su jubilación y tenía que seguir trabajando diez horas por día en el taller. Los sábados a la noche vendía diarios en el quiosco de Santa Fe y Juan B. Justo. Apenas si juntaba el dinero para pagar los remedios y no tenía un peso para comer. Muchas veces se sintió desolado, con muy pocas ganas de vivir. 9
  9. 9. Pero, inevitablemente, después de una larga noche de encuentros, cuando sus libretas vuelven cargadas de frases y nombres nuevos, José siempre está tranquilo, se siente satisfecho. Y aunque entonces nadie lo ve, aunque no es más que un hombre solo con un montón de libretas arrugadas llenas de palabras, José se pone contento: "Entonces siempre me pasa lo mismo. Siento que empiezo a volar, alto, muy alto... Vuelo con la imaginación, sin parar, hasta que llego a otros planetas. En esos momentos siempre me siento feliz, y puedo ver cosas distintas, hermosas. Veo cosas que nunca nadie ve." Daniel Kon Buenos Aires, agosto de 1977. 10
  10. 10. OPINIONES Conviene aclarar que las opiniones que siguen no fueron extraídas de las páginas de las libretas de José. La mayoría han sido expresadas a través de distintos medios informativos (radio, televisión, diarios y revistas), o a requerimiento del autor de este trabajo. Lo que hace este hombre es algo hermoso, como darse la mano. En sus libretas hay frases increíbles, geniales, y con muchas se podría escribir toda una novela. Pero creo que la principal pregunta que debemos hacernos es por qué un hombre tiene que llegar a esto. ¿Adónde hemos llegado, qué le está pasando al hombre que tiene necesidad de buscarse tanto? Norberto Aroldi Lo más importante son las conclusiones que se podrían sacar a partir de este material. Esta idea nos coloca a los escritores compitiendo con casi toda la población. Pero yo nunca escribiría en esas libretas, ya he agregado demasiadas frases en mi vida, y bastantes errores he cometido en páginas corregidas y entregadas a la imprenta. Después de todo, es probable que este señor sea sólo una invención, una simple ficción... Jorge Luis Borges Si yo viviera en cualquier otro lugar del mundo, tendría una fantástica imagen del porteño, leyendo estas libretitas. Juan Carlos Calabró José ha logrado vencer al monstruo, ha conseguido imponer un acto de amor en medio de esta ciudad tan alienada, donde nadie conversa con nadie. La gente necesita hablar y que le hablen; por eso en las frases se nota una entrega total. Es extraordinario que en medio del ruido, del apuro, de la locura, haya surgido este apóstol.... Blackie Es insólito, genial, divertido. . . Leyendo estas páginas podemos aprender cómo somos en realidad. Este hombre es un santo. Las calles tendrían que estar llenas de Josés. Carlos Perciavale La feliz realización de este hombre se ha convertido en una suerte de profundo ensayo sociológico. En todas estas frases se advierte el mal humor, a través de la ironía; el buen humor, chispeante, que es característica de mucha gente; pero, sobre todo, campea ese espíritu tan individualista que nos define. La riqueza de este material es increíble. Ulises Barrera Se puede pensar que José Rosenwasser es simplemente un preguntón o un curioso; pero también podemos decir que es un hombre que ama desesperadamente al mundo. La curiosidad es un oficio. 11
  11. 11. José Tcherkaski Me hace acordar a algo que estaba muy de moda cuando yo era joven: el cuaderno de opinión. Era un cuaderno que se le daba a la gente para que opinara sobre uno. Creo que ésta es una forma buena y saludable de perder el tiempo. Landrú Es genial; todo el mundo tendría que inventar algo así, para aprender a comunicarnos un poco más. Marta Minujin Puede que ésta sea una manifestación del estado de soledad de la gente, y del deseo de trascender que se esconde en cada uno de nosotros. Mucha gente, por ejemplo, deja su nombre grabado en una piedra. Y aunque quizás nunca regrese a ese lugar, allí queda patente su deseo de salvarse del olvido y de trascender al tiempo. Marta Lynch En medio de la vorágine del Buenos Aires de hoy, esto nos trae la reminiscencia del tiempo en que nuestros abuelos escribían sus libros de pensamientos; ese tiempo en que los autógrafos se firmaban en los abanicos de las muchachas o en los puños postizos de las camisas de los hombres. Y el día de mañana, leyendo estas páginas, podrán saber cómo pensó toda una generación, porque las libretas de don José son una verdadera radiografía espiritual del Buenos Aires de hoy. Santiago Gómez Cou En aquella inolvidable película American Graffitti se recuperaba la pequeña dimensión de lo cotidiano, de lo aparentemente intrascendente para mensurar la verdadera estatura de un pueblo. Afortunadamente para nosotros, las libretas de don José Rosenwasser rescatan con aquella ternura un contenido similar. Debemos agradecer tanta suela gastada para tan noble propósito. Miguel Ángel Merellano A mí no me interesa lo que contienen sus libretas. Yo creo solamente en la literatura científica, producto del trabajo serio del claustro. Pero este señor es interesante, yo lo compararía con esos taxistas que llenan sus coches de estampas y fotos. Beatriz Guido Por supuesto que en estas frases no vamos a encontrar el pensamiento elaborado, trabajado, pero sí encontraremos una espontaneidad vibrante. Estos son arrebatos de un porteñismo que marca nuestra individualidad. La espontaneidad de estas libretas es la misma que tengo yo cuando largo una puteada en la cancha, sin importarme que después me vengan a decir que soy un grasa. Vicente Forte Realmente terrible este José Ladrón de Tiempo. Yo tengo desconfianza de los grabadores; los considero testigos insolentes, capaces de registrar nuestros tonos más o menos delatores al emitir opiniones de las que no estamos del todo convencidos. Pero José me inspira pánico, ya que a diferencia de un cassette, nunca podría borrarlo. Bróccoli Desde hace un tiempo se viene poniendo el dedo en la llaga sobre el problema de la identidad del hombre. Los graffitti, una expresión típica de nuestra época, son una necesidad de expresarse de toda la gente. Del mismo modo, lo que hace don José puede resultar muy útil, ya que registra de una manera muy 12
  12. 12. viva, como en una crónica, qué es lo que le está pasando a la gente y cómo es este momento que nos toca vivir. Andrés Percivale Aquí está todo el ambiguo encanto de los graffitti populares. Sutileza y grosería, alegría y dolor, amor y bronca. Las voces de Buenos Aires crecen en un Buenos Aires de palabras que aletean a nuestro alrededor todos los días, que están a nuestro alrededor en todos los rincones de la ciudad y que no siempre sabemos escuchar. Por suerte, José Rosenwasser las ha reunido en viejas libretas. Por suerte, Daniel Kon ha seleccionado algunas. Eduardo Gudiño Kieffer Lo que más me gusta del Ladrón de Tiempo es su gran inocencia, su pureza. Es un tipo super romántico, bohemio. . . Me parece genial que un hombre, en esta época, quiera conversar, se quiera comunicar. Pero creo que el método de comunicación que eligió es un poco incoherente en relación con la realidad, no coincide con la realidad que vivimos. Cualquiera habría elegido comunicarse a través de la radio, o de una revista, que son los medios de este tiempo. Pero podemos preguntarnos si no es la realidad la que es incoherente. Charly García Qué lindo personaje que es José Rosenwasser; me provoca muchísimo afecto, ganas de brindarle cariño. Yo lo asocio con ese candor en vías de extinción en la actualidad, y que normalmente se relaciona con ciertas formas de vivir instaladas en la irrealidad. Pero que puede significar, también, una realidad más compleja, más rica, con valores en los que yo, personalmente, creo mucho más. Sergio Renán Ante la grandeza de la gente que a veces incurre en pequeñeces, firmar lo que se dice no es sino una pedantería del deseo de quedarse más allá de la muerte, sin darse cuenta que la vida, realmente la vida, es anónima y ejemplar. José Rosenwasser es un gran psicoanalista al paso; su trabajo me conmueve, no es sino un trabajo de amor. Y como todo trabajo de amor, queda. Hugo Guerrero Marthineitz 13
  13. 13. LAS FRASES DE LAS LIBRETAS 1974-1977 Estoy podrido. Pero feliz. Al, 10-8-74 Superman es virgen. Luisa Lane Hay que tener una sonrisa para todos, y el puño cerrado para algunos. ¡Y no al revés! Mario, 23 años. (En el colectivo 41) No hay que confundir introspección con rectoscopía. Raúl Estoy solo y triste. Alejandro, 1974 Amar es ser inteligente. R.S. 21-8-74 Sálvese quien pueda. 7-8-74 Estas libretas son como las puertas de los baños. Pero del lado de afuera. B. Lo voy a saludar como se saluda a un gran amigo. Chau, hasta el próximo hola. Daniel, 31-8-74 ¡Paz! Jorge, 20 años Endurecernos sí, pero nunca perder la ternura. Daniel José el bueno. Adriana Hoy respiré 23.040 veces, filtré 180 litros de plasma, mi corazón bombeó 7.200 litros de sangre, caminé 5 kilómetros, abrí y cerré mis ojos 15.673 veces, y realicé 38.573 movimientos musculares. Por eso es que hoy, como ayer, estoy realmente cansado Raúl, estudiante de medicina Si los salames tuvieran antena yo agarro radio Pekín. Guillermo Los niños nacieron para ser felices. Pat Vivir y dejar vivir. ¡No jodan! Daniel El día que nosotros dominemos al mundo, todos temblarán. Un epiléptico La vida es color sorpresa con un matiz de ilusión. 14
  14. 14. Plumita José, envíale un beso a mi novia. Espero que la halles; dile que la espero en esta página. Lar ¿Qué otra cosa es la vida sino la preparación a la muerte? Robby Al que madruga Dios lo ayuda. ¿Y al que no duerme? Raúl Esta noche a José le hicieron una chanchada que le hizo muy mal. José está triste y enojado. La persona que le robó una libreta le hizo un mal muy grande. Rosita 20-11-74 Primo mangiare, doppo filosofare. Carlos Quanni Primero comer, después filosofar. Rodolfo Beltramini (traductor) Gracias por existir. Leonor. 74 Quisiera ser lo que era cuando quería ser lo que soy. José Luis La vida es osiforme. (Una estudiante de medicina en vísperas de un parcial de Histología) Si los únicos privilegiados son los niños, ¿para qué carajo crecemos? Raúl, setiembre del 74 Vivir en los demás es siempre poder encontrarse en uno mismo. R.O.L. Viva Paco. ''Francisco Manrique” Querer quitar un dolor de muelas sacando la muela es como quitar un dolor de cabeza sacando la cabeza. Grupo de estudiantes de Odontología. Yo te quiero, José Ladrón de Tiempo. No me robaste mi tiempo; se lo robaste al mundo. Silvia Dicen que Colón era un superhombre, porque hacia parar hasta los huevos. Isabel la Católica Sin ti me siento solo, absolutamente solo. Sin ti, novia querida, estoy por perder la vida. H.P.C. Las mujeres nunca se entregan desnudas. Siempre lo hacen vestidas de ternura. Alfredo Te miro y no me sale qué decirte. Me intrigas, qué carajo, me intrigás y te amo. Me haces bolsa, y no sé qué escribir. Un abrazo, viejo terrible. Jorge No sea cochino. El Marqués de Sade Violo a domicilio. (Muestras gratis) P.P. 15
  15. 15. Nosotros morimos cada muerte de obispo. Caggiano Para ser independiente he decidido depender únicamente del dinero. A. Yo no estoy aquí, yo no estoy aquí. Sólo mi sonrisa me delata. Tanguito Cuando alguien señala las estrellas los tontos miran el dedo. 12-9-74 La gota, cuando llega al mar, ya es mar. Hondureño Amar es mirar siempre ambos en la misma dirección. Alejandra lorio, 14 años En un momento en que la realidad es tan oscura, esta libreta es como la paloma de la paz. Nilda, 24-9-74 Ya apareció la biografía de Marrone: "Mi amigo el che". R.H. Por ayer, por hoy, y por mañana. Siempre existirás, José. Lizardo, en el Politeama, 1974 Madre hay una sola y me viene a tocar justo a mí. Carlos, 29-10-74 Si nunca miras hacia arriba creerás que eres el punto más alto. A. (Lo plagié) Si tuviera que regalar mi corazón te lo daría. Si tuviera que apostar mi vida por vos, lo haría sin temor. Pero sólo hay una cosa que nunca te daría, y eso es mi tristeza. Tu Gustavo Si tuviera que decir en palabras toda la felicidad que me entregaste en estos tres meses, tardaría cien años. Lo único que sí puedo decir es que desde hace tres meses olvidé mi soledad. Para vos, Gustavo, mi vida. Tu Dora Mi cuerpo es tuyo como mis poesías. Gerónimo Y quiero que Gay sepa que he estado esperándolo dos años. Él vive muy lejos, pero pronto volverá. Lucy A mí me molesta la gente. Y yo a la gente. Jorge Ramírez A José: mientras sigas con tus libretas todo va a seguir igual que ahora. Quiero enterarme cuando las dejes; va a ser la señal de que la gente no las va a necesitar más. Porque vamos a aprender a hablar entre nosotros sin libretas en el medio. Ernesto Al fin y al cabo sólo somos una partida de nacimiento y seremos una partida de defunción. Pero trata de que esto no sea cierto. Liliana Fuerza canejo! ! ! R.A.B. Deseo ser una adolescente que crezca sana y libre, llena de cosas lindas y buenas. Y amar, amar sin miedos. Quiero crecer como las flores libres del campo. 16
  16. 16. Liliana, (mañana cumplo 13) Soy lo que es mi esperanza. Al Hace un rato viniste para darme tiempo. Vibro por encontrarme otras mil veces con vos. Ahora me voy sin ponerme triste, por eso lo hago rápido. En una librería, 21 horas. Eric 31-1-75 ¿Dónde se va la luz cuando se apaga? Pichi José, nunca mejor mendigo; envidio la humildad de tu pobreza. Hugo La perversión es lo más lindo que hay. La "neurótica" Por si alguna vez lee esto mi amiga Mónica: para vos, con todo el cariño de nuestros años de colegio. Susana, 20 años. (Filosofía y Letras) El hombre es como el oso, cuanto más feo más hermoso. El oso Viva el chino. Kung-Fu Dejad que los hombres vengan a mí. Pero de a uno. Silvia La vida es un vómito. El exorcista Aunque en los últimos años se han logrado importantes adelantos en los medios de comunicación, aún no ha perdido su importancia la sonrisa. ¡Sonría! María Cristina En la noche de Buenos Aires sólo brillan los semáforos y los ojos de los gatos. Eduardo ¡Cuidadito con el crucifijo! El exorcista Para mí hoy es un día FEFIFO. (Ni fu ni fa) B. Lo mejor que tengo en el mundo soy yo. Jorge Luis Estoy tan acostumbrado a perder que el día que gano me desmayo. A.A.R. ¡ ¡Al fin solos! ! El Llanero Solitario Amigo es aquél cuya presencia no me impide pensar en voz alta. Lili La pequeñez del hombre se ve en el tiempo: tenemos un infinito desconocido a nuestra espalda, y un futuro ignorado a nuestro frente. Alberto, 1974 17
  17. 17. Lo que no crece se gasta. Horacio Biso En el amor nuevo amo todos los amores anteriores. Cualquiera Si buscas una mano dispuesta a ayudarte la encontrarás al final de tu propio brazo. M.V.A. Llanto de arroyo profundo, hielo y sol en el silencio, fuego lento que consume, manto frío de locura. Curda a medianoche La felicidad radica con más fuerzas en la cosas simples; en un plato de sopa caliente, el calor de los niños jugando, una casa de ladrillos crudos, y el cuerpo desnudo de mi amor entre los brazos. El otro curda, a medianoche y un minuto. Piedras sucias no hay. Son diamantes, tómalos. Ponte brisa en la mente y verás como brillan. Otro curda, a medianoche y dos minutos. Todos unidos triunfaremos. Los tres curdas. Sonríe, y todos te preguntarán qué te pasa. J. Cisna Kung-Fú es el Cisco Kid de los Hare Krishna. Lulú No hay vacío dentro de mí, porque llevo guardadas las sonrisas de la gente que amo. M. C. Silva Te quiero más que a mis ojos, más que a mis ojos te quiero, y si me sacan los ojos te miro con los agujeros. Cristina La conciencia es lo más barato que se compra en el mundo. Al Capone (lo dijo en serio) Busco al hombre. Un despistado La sonrisa es la distancia más corta entre dos personas. Cristina 23-10-74. Las ideas no se matan. Se copian. Ricardo Es una pena que, aunque a uno le encante que existan, le cueste escribir en estas libretas. Susana Lo esencial es invisible a los ojos. Mónica (Del libro "El Principito") La inflación es invisible a los ojos. Mario, Veterinarias. Para una antología de una cultura de masas consulte estas libretas. D. Lilla Mi vida está llena de aspiraciones. Un asmático José no es un ladrón de tiempo. Él nos da su tiempo, nos regala su alegría y su libertad. José es amor. Eduardo 24-10-74 18
  18. 18. ¿Por qué amarrar mi barca a un puerto, si puedo desplegar mis velas y que el viento me lleve a feliz destino? 28 años, bar La Paz ¡Ma sí, desplégalas de una vez y que te garúe finito, chantún! Raúl, 24 años Más vale volátil en cavidad metacarpiana que cien de estos mismos entes pululando por los espacios etéreos. A. N. Hay veces que existe la letanía de no volver jamás. Entonces nos acurrucamos como los gatos de pardas colas entre las nubes de los cielos celestes, y una sonrisa impalpable nos asoma. Pat 74 (Para leer cuando nos anida una tristeza pequeña). En el mundo de los locos los cuerdos van de visita. Daniel Dichoso aquél que sus sentimientos domina. Yo no puedo hacerlo y por eso arruino mi vida. Rogelio, Mar del Plata Nuevamente soy feliz: he encontrado un amigo. Tulio Hay quienes no ven la luz del sol. S. 30-10-74 Amar es entregarle pétalos a las margaritas, en lugar de quitárselos. Cris Hace algún tiempo que tengo ganas de borrarme del mundo. Gracias por hacerme olvidar eso. Diana La suerte está echada. Bar Ramos Estamos salvados: dos más dos ya no son cuatro. Ana Nunca es tan oscuro como un minuto antes de amanecer. E. Una sonrisa, un café, y alguien a quien querer. Nada más. J.B.P. Arrepentirse de lo que se hizo. No de lo que no se hizo. Eduardo Luche contra la alienación. Gulliver Se ofrece revista de prosa y poesía. Llamarnos al teléfono 93-24... (Previamente haber leído las publicaciones Grito, Solosol, y Rolanroc). Gracias. A este gentil caballero que pretende de nosotros alguna dedicación no sabemos que decirle, simplemente chas' gracias por su atención. Unos amigos: Horacio, Graciela, Diego, Jorge, Julieta y Nancy. Seminario: recipiente para guardar semen. 19
  19. 19. Ana El hombre que no ha aprendido a amar a una mujer y a ser la mitad de alguien, termina siendo la mitad de sí mismo. A.C. 5-11-74 Soy feliz. Qué dicha, ¿no? Silvia Solo sé que no sé nada. Un analfabeto En un día frío, estas letras cálidas. Juan 8-11-74 Y todavía la sigo amando, y todavía la sigo amando; Pepe Si no puedes una vez, inténtalo otra. Si no puedes otra vez, inténtalo otra vez más. Y si no puedes otra vez. . . bueno, flaco, hacete ver porque me parece que sos impotente. Viejo proverbio chino-porteño. Si los que dicen que el mundo es un pañuelo tienen razón, entonces estamos sonados. Osvaldo Soy feliz y no lo sé demostrar a la persona que amo. Por eso dentro de quince días me caso con ella. Jorge El que vive de balde es un idiota al cubo. Colegio Revolución de Mavo, 1°, 2o. Yo amo. Inés Esi, te quiero, te busco, te amo. Cuando veas a este José Rosenwasser dale el beso de la vida. Lar Una cosa es conocer la velocidad del viento, y otra es saber volar, gozar del vuelo, y observar al mundo desde lo alto. A. G. B. Es muy agradable ser importante. Pero es mucho más importante ser agradable. Enrique Vivir es acostumbrarse a una serie de adioses . . . M. Fidelidad no es estar, sino regresar. Agustín Mató la idea de hacer esta libretita, loco! ! ! Susana 11-11-74 Caminante no hay camino. ¡Guarda que nos hacemos pelota! Silvio El niño es un amor que se ha hecho visible. Adolfo, en El Paulista El hombre desciende del mono. Chita El cementerio es el lugar en donde están todos los que creían que sin ellos el mundo no podría continuar. 20
  20. 20. Raúl Un camino de mil millas comienza con el primer paso. Proverbio chino plagiado por mí. A caballo regalado, muchas gracias. Oscar ¡ ¡Bien macho! ! R. La verdad de la vida está en la vida misma, así como la belleza de la flor está en la flor misma. Con este método se pueden seguir escribiendo pavadas hasta lo infinito, que estaría en el infinito mismo. Raúl Felicidad. Alejandra Voy a escribir algo profundo: subsuelo. Yo Cuando los buitres vuelan en círculo es señal de que están mareados. Kung-Fu Había una vez un verso escrito sobre la arena. Alguien pasó caminando, lo pisó y lo borró. Al final de la playa, en la bahía, esa persona se detuvo, se volvió hacia atrás, y buscó con la vista sus huellas: el mar las había borrado. Y gritó. Nadie lo pudo oír. Ni sus recuerdos, ni su presente, ni su pasado. Estaba solo. Jorge 12-11-74 Al que nace barrigón es al ñudo comprarle un "Lee? Arturo. No sé que es esto, pero me gusta. Por alguna razón es lindo. Leonor 6-12-74 Los molinos de viento se vencen con un caballo flaco, una lanza y locura. Tito, 11-12 Me alegro de haberlo conocido. ¿Usted es de verdad? Tulio Acompáñame un día y una noche y sabrás el origen de mis poemas. R. A otra con ese verso, chanta. Si querés te acompaño, pero de día, nada más. Marta El eructo es la comida en aerosol. 27-12-74 Perdí a mi novia, José. Si Esi te encuentra decile que ella es mi libreta, en donde anotaría la palabra vida. Amigo, que nos hagas reencontrar, para siempre. Lar 74 Un amigo es una sucursal del yo. P.A. ¡Venganza! (Un ganso llamando a una gansa) Al que madruga yo lo ayudo. Dios ¡ ¡ ¡Abraham! ! ! Profeta que llegó tarde a la Biblia. Judas 21
  21. 21. Dios existe. Los que no existimos somos nosotros. H. A. A. Contéstame una pregunta con sinceridad. ¿Por qué cerrás los ojos cuando me besas? María Martínez, 20 años Si cometo un error y no lo corrijo estoy cometiendo otro error. J. A mí no me den consejos que sé equivocarme solo. Raúl Si la reencarnación existe yo querría reencarnarme en vos, Juan José, ¿Por qué? Porque te amo, simplemente, porque te amo. Lily, bar La Paz Cuando yo me muera moriré en silencio, pero tan en silencio, que ni el cierre de mis ojos parecerá cierto. Y vos me mirarás. Entonces habré muerto. Liliana, en La Paz Si alguna vez, vos, Juanjo, tomas esta libreta y me encontrás, no te vas a asombrar. Porque ésta no es la primera vez que te digo que te quiero. ¡Y mira que lindo es que la gente encuentre amor en una hoja de papel! Para Juanjo, de Liliana. El buey solo es un salame. R. Feliz Año Nuevo, José. Mónica Después de leer todo esto, paren el mundo que me quiero bajar. Ricardo Yo quiero mucho a Silvia. ¡Y con eso tengo bastante! Mario Yo quiero mucho a Mario. ¡Y con eso tengo bastante! Silvia (¡Qué copiona! ) Quiero decirle que, aunque es difícil, lo quiero un poco, don José. Rolo Buenos Aires, mi ciudad de tristezas, que a empujones me retiene la lágrima. Porque sigo tu huella, inevitablemente, te conozco, te amo, Buenos Aires. Y te dejo en este papel manchado de azul la última lágrima de esta tarde. Hally "Porque me duele si me quedo, pero me duele si me voy, por todo y a pesar de todo mi amor yo quiero vivir en vos." (Perdón, María Elena Walsh) Hally. Don José, cuando haga una fiesta con todos los que escribimos estoy contento de pensar que formaremos una linda Babel. Horacio. Soñar es privilegio de poeta. Sandra Y ya lo ve, y ya lo ve, son las libretas de José. Magoya 2 Dios dijo E = m . c y la luz se hizo. Tigrero 22
  22. 22. José, estas libretas son tu vida. Lo que te escribo es sólo un instante de ella. Suerte, hermano. Raúl, 1975 ¡ ¡ ¡Esta ciudad me tiene podrido! ! ! Ricardo Un día soñamos que no nos conocíamos, y nos despertamos para ver si era verdad que nos amábamos. Néstor Compro amor, a cualquier precio. Pago con amor al contado. José Luis Lo triste no es ir al cementerio, sino quedarse. D.R Gracias por tu idea. Aunque me aterra descubrir tanta soledad. Ernesto Dime con quién sueñas y te diré con quién no te acuestas. Eduardo Estoy solo. ¡Estoy solo! F. febrero del 75 La t.v. educa. Hoy los niños se hacen la del mono relojero. A. En esta mesa, hace un rato, se pronunció la palabra infantil. Ahora la palabra se hizo hombre y el café La Paz se hizo jardín. RaúlDopazo, 12-2-75. Crear es dar muerte a la muerte. José Lo mejor de la vida es que la estás viviendo. Carlos. Amar sin ser amado... la pucha, qué feo, ¿no? Aníbal De tal palo tal chichón. Herb Lucy, si alguna vez volvés a escribir aquí, acordate de dejar un mensaje. Es extraño, pero mira dónde nos venimos a encontrar. Chau, Momea. ¡No soy Nadie! Raúl El mejor de los lenguajes es el silencio. Shhh. . . Mabel La solución está en nuestras manos. Lo difícil es sacarse los guantes. Yo Lástima que muchos escriben en esta libreta lo que deberían gritar hasta deshacerse la garganta. M.N. Soledad es una palabra llena de silencios y vacíos. Es un disco girando, girando. Es una mesa del bar sin compartir. Es un libro abierto en cualquier página. Es un domingo sin vos. Soledad es una mariposa absurda que me acaricia el rostro. Soledad es esta tarde, llena de perfumes y oscuridades. Es este café enfriándose. Es esta noche tan larga y tan mía. Soledad... es esta manía mía de compartir la vida con el silencio y la noche. 23
  23. 23. D.M. ¡ ¡ ¡Quiero vivir! ! ! Marcos Si amarte es pecado el infierno es sólo mío. Kike Estoy en el bar San Francisco. Me voy, chau . . . A. Amar, amar, amar, amar, amar, amar, amar, Hasta siempre, Mat. 15-2-75. ¿Se puede morir de amor? Jorge Me gusta la noche y me gusta el vino Juan El peatón es un humano al que le amputaron el coche. Fora (Qué bonito ¿eh? ) Te quiero no sólo por lo que sos, sino por lo que yo soy cuando estoy con vos. Andrés, 16 años. Madre hay una sola. ¿Y quién aguanta dos? Litio Soy un enamorado de las noches y me gustan los días luminosos cuando el aire es fresco. Mario Kogan Recibirse es como escalar una montaña. Cuando uno llega a la cima se da cuenta de que las estrellas se ven igual desde abajo. N.N. No se me ocurre nada. Pasar mañana. R. H. A. ¡Socorro! Clara Conócete a ti mismo. José Espejo Coma caca: tantos millones de moscas no pueden estar equivocadas. U. U. Una noche, en un bar, me encontré con un amigo que no conocía. Jopo En esta noche sin estrellas, donde reina la paz y el amor, Héctor, Tony y Osear se recibieron de contador. Héctor, Tony y Oscar. Cuánto amor se necesita para odiar tanto. ... En el Bar Agua Sucia. Raúl de Acha, (Barbarroja), créanlo o no, es una mala persona. Raúl de Acha Refrán cuervo: déjate criar por los hombres y les quitarán los ojos. M.N. Lloramos al nacer por tener que entrar en este gran escenario de locos. A.C. 24
  24. 24. Los idealistas construyen castillos en el aire, los locos los habitan y los psicólogos cobran el alquiler. marzo del 75 No olvidarse que un día es una vida en miniatura. Pat Nunca trates de entender a las mujeres. Simplemente ámalas. Roy Si el vino te hace temblar el pulso y no podes dibujar, larga el dibujo. Omar Cuando no tengas un peso hacete estudiante, vivirás todo el día con un café. Rubén (Historia) Yo amaba hasta el olor de su ropa. P. Z Repetimos tanto Lis cosas que hasta nos las creemos. J La vida es triste. La mía, claro. ,/. La vida es un dibujo sin goma de borrar. 1975 Hoy estoy contento. Jorge Hoy quiero volar. Icaro Si hay oscuridad es porque hay luz. Mano Un vaso de vino. Salud, Susana. José ladrón de tiempo te dicen. Sólo nosotros sabemos el tiempo que ocupa en esto. Siempre adelante. Cariñosamente Elisa, la dueña del hotel donde vive José. El tuerto tiene un solo punto de vista. Jorge Sólo sé que no se nada. Sócrates. Sólo sé que no sé nadar. Glu-glu-glu. Yo te escribo porque soy contradictorio. Pocho Si hay un hueco en tu vida, tápalo. Porque si no te desinflas. Oscar Esta manera de quedar aquí me hace sentir acompañado. Espero que así sea. Gracias: Rubén Guzmán Estoy enamorado del amor. Pero el amor juega conmigo. Voy a dejarlo que juegue hasta cansarse y después que me ame hasta la muerte. Hugo A Lertora, 21 años. 25
  25. 25. Las chicas del Comercial 31 son todas blancas y puras, pero como la que a mí me gusta no hay ninguna. Hugo Eso es lo que vos te crees . . . Beto Te quiero tanto que quererte no es suficiente. Mirla A un amigo que encontré, lo saludé y se fue. Pasajero del subte El silencio es la ciencia de los humildes. Catty No sé por qué escribo esto. Tal vez quiera ser famoso. Guillermo. Chau, José, te quiero. Tengo bulín chico, pero con cama de dos plazas. Alfredo Teoría musical: una gorda es igual a dos blancas, dos blancas igual a dos negras, y 4 negras igual a una orgía. Sergio Marcelo, gracias por ser, por haber nacido, porque en tanta tierra fue aquí, y en tanta gente fui yo. Ana Cuando anochece y los niños dejan de jugar, el sol cierra los ojos y se entristece. M. Yo quiero a María. ¿María me quiere a mí? Raúl Bal La soledad es el mejor fabricante de malas compañías. F. R. D. C. La soledad es también la creadora de las obras. D. A., 14-3-75 ¡Otoño! 21-3-75. Hoy comienzan a perder sus hojas los árboles . . . pero de todos modos son más felices que yo, pues al año tendrán otras hojas más tiernas, más verdes. ¿Y yo, que hace setenta años voy perdiendo todo y nada reverdece? Antonio Cosens Yo tengo miedo del invierno frío y del otoño con sus hojas muertas. Un muerto de frío Era más pesado que collar de melones. A. F. D. Yo las amo a todas. Pero no quiero a ninguna. Jorge Si el trabajo es salud, ¿por qué no trabajan los enfermos? J.B. Chiquito es un falluto. Me dejó esperándolo; me dijo que venía a las 21.30 y son las 23 y todavía no llegó. "Cuando venga le rompo los huesos. 26
  26. 26. Liliana, a las 23 horas ¿Adónde vamos a ir a parar, eh, José? Marcelito En mayo me caso con Mauricio y están todos invitados. Silvia Andrea. Andrea. Andrea. P. G. B. La vida es como un helado. Si no la aprovechas a tiempo se derrite y te quedas sin nada. Perla Hoy me siento tan bien que necesito darte a vos, que me encontrás en estas líneas, mi sensación tan hermosa y plena de felicidad. Y esto se lo debo a Juan "Cacho" José G. (15-9-43) que es mi "principito". También a: Carlos M, Clarita y Chiche, Mirta la flaca rubia, Myette, Diego Espina, Walter Lotti, Blanquita, Luis Alberto Spinetta, Dany N, Dany M, Dany S, Gerardo, Moris, Marcela, la Vida, el Amor, Daniel García, Juanjo, JUANJO. Liliana La gente recortada y vacía no sabe nada de la fantasía. César, 1975. No toque bocina. Pase por encima. Olmedo El mundo está intoxicado. Sr. Smog No le temo a la muerte. Le temo al "no ser". Tata ¿Quosque tándem, Isabellus, abutare patientia nostra? María Rosa ¿Por qué vivir cuesta tanto si no somos nada? Marta La más linda palabra: mamá. La más fea: guerra. Susana y Pepino ¿Por qué la vida es injusta con quien tiene 20 años, y se encuentra sola, perdida? Problemas, problemas, problemas . . . C. El amor es muy lindo, dulce y sabio, y por sobre todas las cosas imposible de frenar. Al ¡ ¡ ¡No me dejen solo! ! ! Miguel Aunque yo no me reciba pienso sacar buenos frutos de este pobre estudiante que está a mi lado, y al cual convencí para que me acompañe al Registro Civil. Inés C. Je, je, je, me tocó a mí terminar esta libreta. Chau Hoy estoy triste, porque estoy sola, y nerviosa porque tengo que rendir un examen. Necesito sentir una mano tendida, abierta, junto a mí, que me haga sentir que la vida es hermosa. Inés 27
  27. 27. La vida es como una carrera. Hay que saber dominar las curvas. Oscar Todos los hombres, desnudos, somos iguales. Sólo que algunos se ponen el sobretodo de lo ficticio. 20-4-75 La vida está llena de contrasentidos: venimos al mundo sin nuestro consentimiento y nos sacan de él contra nuestra voluntad. Víctor L. Richter, Buenos Aires. Rita se va a dormir. Chau y chuic. Lo esencial es invisible a los ojos. (La pucha . . . qué original) Si lee estas palabras alguien que me conoce, alguien que me quiere, o alguien que me odia, muchos saludos y felicidades. Puchi No basta destruir lo que estorba. Hay que construir lo que falta. Anabella. Muchacho, libera tu mente: practica moto-cross. D. José dice que busca un millón de amigos, y ahora le faltan solamente 999.999. J. Armando ¡ ¡ ¡Mentira! ! ! 999.998 R. Escribe las faltas de tu amigo en la arena. A. M. Lo cortés no quita lo caliente. Héctor Los árboles crecen de abajo hacia arriba. Pero los hombres crecen de adentro hacia afuera. (Copiado de la pared de mi casa. Lo escribió Marcelo). Delia No es que yo duerma mucho. Es que descanso más lentamente. (Copiado de la pared de mi casa. Lo escribió Marcelo). Delia La raíz de los problemas es irse por las ramas. (Lo escribió Marcelo en la pared de mi casa). Delia Lo mejor de la colimba es la baja. (Copiado de la pared de mi casa; lo escribió Marcelo, en ese entonces marinero). Delia Como verá, José, le regalo un pedazo de la pared de mi casa. Delia El que tiene plata se compra un perro, y el que no, aprende a ladrar. Chúcaro ¡ ¡Cuidado con el perro! ! Pavlov 28
  28. 28. Hoy, 21 de junio de 1975, murió Mingo, el mozo de La Paz. Te homenajeamos, Mingo, Nunca te vamos a olvidar. Liliana Santa María, tú que has concebido sin pecar, déjanos pecar sin concebir. Lulú ¿Acaso es necesaria una razón para ser feliz? O. Vivir sin amor es vivir a medias. Pablo Lástima que me tengo que bajar. (Pasajero de colectivo) Invierno del 75. José, que tengas un ángel color de verano para que este invierno seas más transparente, y puedas volver más tiempo a aquellos que te lo saben dar. Con amor, Norita Estar enamorado es estar seguro de tener las manos limpias. Carmen, Facultad de Derecho El amor es como un bebé recién nacido. Hasta que no llora no te das cuenta de que vive. Blanca Me gustan estas cosas raras. J. D. (pasajero del subte). Si los tontos fueran globos yo andaría por todos los cumpleaños. M. Espero que esta libreta llegue a manos de Palito Ortega. Soy tucumano. Que me tire unos mangos. El tucumano Ir de la amistad al amor es muy factible, pero ir del amor a la amistad es imposible. J. Rial, en Callao y Sarmiento. Le gustaba tanto el vino que lo llamaban enero y febrero: no tenía un solo día fresco. Raúl Tengo la leve sospecha de que un día de estos caigo en cana. 1975 En el país de los ciegos el tuerto está preso. R.H. ¡Libertad al tuerto! Guillermo Mis padres compran un televisor en cuotas. Mis padres compran una casa en cuotas. Mis padres compran una heladera en cuotas. Mis padres compran un ventilador en cuotas. Mis padres compran la felicidad en cuotas. Mis padres pagan mis estudios en cuotas. Mis padres pagan sus sueños en cuotas. Me cago en las cuotas. Daniel La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando. Ana María 29
  29. 29. Seamos efectivos en el amor. Oscar, Carrnen y Ana Paula La importancia de las cosas no depende de su forma o dimensión. Se han necesitado, tan sólo siete notas para escribir miles de sinfonías. Mirta El que suscribe no está inspirado. Carlos En este momento lo único que siento es miedo. Si esto lo lee un estudiante que está próximo a dar un examen, me comprenderá. Alejandra Yo dije: "no sé escribir". Y Roque me dijo: "tan grandota y tan pavota". Cris, 11-8-75 Tiren para adelante que empujan atrás. Enrique Graciela, te quiero hasta el eco invisible de la palabra adiós. Jorge José, hoy no puedo escribir. Estoy en un stress pre-examen. M.H. El mundo es un regalo y sólo hay que saber desatarlo. L. El problema es que muy pocos encuentran el nudo. O. Amor se escribe con Nora. Daniel, 29 de agosto. No sé hacia dónde vamos. Sólo sé que vamos todos. Ochi Gracias por querernos así a los estudiantes, José. Grupo de Proyectivas La araña es el yo-yo de la pared. Luis Grupo literario Chaira Confitería San Martín Dorados tus ojos milanesa a la maryland carnosos labios medallones de lomo al champignon mirada tierna de conejitos sonrisas de almendras y ruhn vajilla de plata cubiertos de cartón. (Raúl, del Grupo Chaira) Se vive con la esperanza de llegar a ser un recuerdo. Miguel 30
  30. 30. Cuanto más tratamos a la gente; más contentos estamos de estudiar veterinaria. José, Carmen y Diego, 11-9-75. Masturbarse: hacer justicia con las propias manos. Federico, 13-9-75 Es lindo parar, a veces, este remolino y este caos que nos envuelve diariamente. Gracias por este intervalo. Silvia Creo en Dios. Por eso soy feliz. Mónica, 20-9-75. Hoy es primavera. Al, 21 de. setiembre de 1975. Para un muchacho de afuera que viene a estudiar a esta gran ciudad no puede haber mejor regalo que un amigo. Gracias. Mario, de Arrecifes. Los valientes, en realidad, tienen miedo de ser cobardes. O. U. Para que siempre recuerde a los "culpables". Sidy y Gregorio (nosotros le regalamos la primera libreta). Antes de salir a la calle dejemos las ventanas de casa definitiva, desesperadamente abiertas. Daniel Les Paul Avisos clasificados: se busca, para ejecutar difícil obra musical, pianista con doce dedos. Conjunto en formación "Los locos por la música". Hospital Neuropsiquiátrico Borda Se busca mujer de ideas liberales. Traer colchón. La Mano Negra Bis. Avenida de Mayo 62 . . . A esta hora, en Valparaíso, el viento inundará los cerros, y si estuvieras en las escalinatas que lleva a mi cerro, te sentirías inundado de gaviotas, a esta hora, en Valparaíso. Jorge 75 La felicidad se recuerda; no se experimenta. C. G. Mi pobreza no es total; falto yo. Silvia Dios existe pero él no lo sabe. Luis (plagiado) Si los hombres fueran hombres qué bien viviríamos las mujeres. Lilián La única manera de ganar al mundo y a la juventud de esta generación es con el amor a Jesús. Te amamos: Los Niños de Dios La paz está dentro nuestro: saquémosla a tomar sol. 31
  31. 31. M. A. C. La guerra está cerca nuestro. ¡ ¡ ¡Rajemos! ! ! M. Hay hombres que dicen que una mujer no es buena, precisamente porque no quiso ser mala. María Estela, 12-10-75 Nosotros somos la gente de la que nuestros padres nos enseñaron a cuidarnos. O. I. Al fin de cuentas hay de todo en el mundo y la gente es divina. M. G. C. Si por tu vida se cruza este viejo, nunca le escribas de mala gana. Es mejor no decir nada que poner una macana. Mandrake. No sé si el hombre desciende del mono. Pero se lo merece. A. A. Los caramelos son ricos; pero el deseo no trae caries. A. A. Ahorre agua; báñese acompañado. A. A. Si querés una fija decile a Tito, el turfman de América. Para el 18 de noviembre jugate hasta los pantalones a la del pichicatero Penna, en el clásico Apolo. 18 de noviembre Ganó y dio seis pesos. Gracias. 21 de noviembre. La mejor manera de vencer una tentación es sucumbir a ella. Susana Simplemente. Pajarito En un momento cualquiera, por un motivo cualquiera. Adriana Que este encuentro en el 60 se repita alguna vez en una mesa de café. Marcela 7-12-75 ¿Dónde está la verdad? A veces en el diván, a veces en la cama. Olga, la psicoanalizada Entre gente que canta, siéntate con confianza. Los perversos no tienen canción. Edu Digan lo que digan River Campeón 1975. U.A. Feliz Navidad. Pedro A través de las semanas, estudiamos día a día, oh, Dios, ha sido un desastre reprobar Fisiología. J. O. Este tachero te desea, por lo que haces, muy Felices Fiestas. Oscar Yo no tendría ningún problema en morirme ya mismo a cambio de vivir toda mi muerte. 32
  32. 32. Norberto Padre, ¿qué tengo que hacer para ser virgen? Nada, hija, nada . . . U. El camino es largo; pero hay que recorrerlo. Good-Year Quien pudo inventar la muerte con tanto para vivir... Martín Sé que no me esperas a mí, y es por eso que no te busco. Es simple la coincidencia de que andemos las mismas calles. De Pedro (Mendoza) para Afónica (Santa Fe) ¡Callar el dolor es heroísmo! Alberto Dentro de un rato empieza 1976. Ana Lo bue si bre do ve bue. Jo Ma Hoy estoy de fiesta con el sol. Me espera tu ternura en todas mis esquinas. María Elena Perdona, José, por no haberte dado bola al principio. Susana Desgracia. No hay peor tragedia para una persona que levantarse todos los días sin saber qué hacer y sólo esperar que pasen las horas y los días, hasta el final. Un jubilado Ojalá que cuando yo tenga su edad me aprecie tanta gente como le aprecia a usted. Con cariño, Patricia. Yo soy amiga de Patricia (la que escribió más arriba) y estoy contenta. Ojalá haya muchas Patricias más. Lucía Amarte es encontrarte en todas partes. De Lucía para Gerardo Vos no me engañaste; permitiste que yo te creyera. Alicia Simplemente vivir, no sobrevivir. Carlos Acaban de regalarme una rosa. Cuánto tiempo hacía que nadie se acordaba de mí... Elizabeth, en la Opera. Tomen una goma y bórrense todos. Chau Soy feliz. Kokismu El que quiere celeste que mezcle blanco y azul. Julio Taxi: dícese de una negra con peluca rubia. 33
  33. 33. Lalo Nosotros dos somos amor. Adriana y Raúl José, sos más peligroso que cirujano con hipo. Hip ¡Que lo parió! ¡Cuánto quilombo arman, a las dos de la mañana, una libreta y un lápiz abiertos! Bigote Locos, vivan en paz. R. ¿Qué cuernos está pasando? Daniel Un ... dos . . . tres . . . probando . . . Luis Cinco por ocho cuarenta, prohibido fijar carteles. Esteban, sombra larga. ¿Quién le pegó al sauce llorón? Roque Tengo bronca. Roque No por miedo a la locura arriaremos las banderas de la imaginación. Nora ¿Por qué no se miran ai espejo? Pero en serio . . . Roberto Despierten, no se dejen embromar. Tienen todo el tiempo que hay. N. Siempre hay que sonreír, aunque las cosas salgan mal. Vamos, sean buenos, a ver esos dientecitos. Norma. Sábado 11 de enero de 1976, 22.50 hs. Soy feliz. Mónica El amor es el único deporte que no se suspende por falta de luz. Pedro Un huevo cuesta un dólar. ¿O al revés? Pedro ¿Sabes lo que es el amor? Mira el brillo de mis ojos . . . Raúl ¡Vivan Mandrake y las gallinas! Rab. Creo que si mirásemos siempre el cielo, acabaríamos por tener alas. Silvia Me pica. Gustavo Para mí sin soda. Gracias, José. Elisa El vino es como la mujer; más tenés y más querés. G. J. C. ¡Mira como tiemblo! 34
  34. 34. Un parkisoniano Yo quería estar, nomás. Stella Maris Viva Deep Purple. Marcelo La plata no es lo primero en el mundo. Lo primero es el oro. P. R. Dos por uno dos. Dos por dos cuatro. Dos por tres me bochan. Horacio Porque todos escriban la verdad. M. Las mujeres son de los poetas. 8-2-76 No tengo noción de nada. Jorge Si tomáramos conciencia de que en este mismo instante podríamos desaparecer para siempre, cuántas cosas haríamos, cuántas. . . Modesto Me llamo Raúl. Le cuento sobre mi vida: todos los días trabajo hasta las diez de la noche y como no tengo nada más que decir, cierro esto así: Raúl Castello Dios es el único que ilumina mi camino. Roberto Querer de verdad es querer mucho más que mucho. Cami Proverbio árabe: cree en Alá, pero cuida tu camello. A. Cosens, marzo del 76. El cementerio es uno de los lugares más caros: la gente se mata por entrar. Jorge El jueves gana el glorioso Boca. Adolfo Si querés la felicidad no hagas preguntas. Max NO! ! ! María Si queréis que el mundo se entere de algo, contádselo a una mujer. Confucio y yo La felicidad no es un punto de llegada; es una forma de caminar. R.L. Semen retentum in corpus, venenum mortae est. Josecito Burzaco Dios existe; lástima que algunos no lo crean, o crean no creer. J.S. Nunca te vendas. Alquílate. 35
  35. 35. P.R. El no-ente es una expresión de vida. El no-ente Aquí, yo. Jorge No me ocurre nada. Roberto El error no se encuentra en las doctrinas sino en los hombres. Claudio. Patricio la quiere a Amalia, la quiere de corazón, pero nunca se le tira, porque es un maricón. La Pesada Sólo habla si estás seguro de superar a tu silencio. Damián No hablar nunca de lo que no se conoce. Juan Carlos Hola, ¿está Hegel? Sí y no. Gabriel Hola, ¿está Freud? ¿Y a usted qué le parece? Gabriel "El yo es ante todo un yo corporal". Freud. (¿Y qué habrá querido decir con eso? ) Crema de leche batida, el sol no sale de noche, cuatro ruedas tiene mi coche, pobre, mi madre querida. Juan Manuel Dios está hasta en un terrón de azúcar. B 76 Vomite sin salpicar, por favor. H. de P. Pasan cosas lindas en Buenos Aires ¿eh? . Walter En el jardín de mi casa la flor más linda es mi vieja. Jorge, de Villa Crespo La única verdad es la ficción. F. M. P. R. y S. L. B. Gloria la cabezona es un mito especial. Va al comercial 31 pero nunca se va a ratear. L.P. Ja-ja-ja qué risa que me da; ahora resulta que Alejandra no nos quiere saludar. La Pesada A la ocasión la pintan calva. Hare Krishna Isabel va a recibir el Premio Nobel de Química. Convirtió el peso en pomada. Anónimo veneciano El día que Nieves se calienta no hace el amor; se derrite. Mario 36
  36. 36. Quien niega la filosofía está filosofando verdaderamente. Platón lo dijo. Yo lo filosofo. De tanto hablar y escribir me quedé sin salir. Sábado, 22 horas. Jorge La nada es un cuchillo sin mango al que le falta la hoja. Joe Como no se me ocurre qué escribir, quiero que en estas hojas quede escrito que soy una más y existo. Mirta Don José, quiero decirle un secreto, sabiendo que aquí está seguro. Quiero que mi mujer sepa que la amo. José Luis Los muchachos de antes no usaban gomina, pero sí coca y morfina. El turco Gracias por este espacio que me brinda. 15-4-76 Quiero dejar escrito, en este lugar, un homenaje. Quiero ocupar toda esta página con un solo nombre, SHAKESPEARE. Daniel, en El Paulista Y yo quiero llenar esta página con otro nombre: BOCA. Chirulo To Boca or not to Boca Chirulo Si la paz es quererte estoy condenada a tus brazos. Ana La mejor ventana que miré fueron tus ojos. Eduardo ¿Quiere alguno de ustedes enseñarme a decir 'te quiero' con palabras nuevas? Daniel Qué envidia siente el agua quieta del agua que se va... Mario Las palabras son sólo eso . . . nada más que palabras. Nada menos. Siempre hay, en cada alcantarilla, en cada hueco, en cada aljibe, enterrada una palabra sorda que espera ser rescatada. Sucede que a veces tenemos las manos demasiado cortas, y no nos damos cuenta. 1976 Soledad, ¿por qué me pesas tanto si sos tan sólo un enorme vacío? Amarvilia Aquí se habla de la revelación interior a la que llega todo aquel que medita en humilde búsqueda. De un libro anónimo Anónimo rima con Gerónimo. Gerónimo Morir es como dormir; pero sin levantarse para hacer pis. Lito 37
  37. 37. 1 Roberto; 2 Abel; 3 Luis; 4 Alberto 5 Patricio; 6 Enrique; 7 Horacio; 8 Walter; 9 Rosario; 10 Sergio; 11 Daniel; 12 Gabriel; 13 José Luis; 14 Mariano; 15 Eduardo. Un saludo especial a todos nuestros aliados: La Pesada Mis ambiciones finalizan cuando estoy sobre ti. Julio José, que es el dueño, y todos los que escribimos en estas libretas, somos más fijas que Yatasto para ser pacientes del Borda. Miguel Soy tan narigón que tengo que tomar el café con pajita. Timmy Si apruebo Matemática I, River sale campeón Paty, 30-4-76. A este flaco Timmy lo desafío a un espadeo. Mario Oscar y Silvia se quieren. Oscar y Silvia Yo también me quiero. R.M. Supercalifrágilisticoespialidoso. Los bohe (Cacho y Marcelo). ¿Quién le pisó el pie a Ginamaría Hidalgo? Sat Sergio, te adoro todavía. Elena Hoy, recién ahora, después de 26 años, me doy cuenta que soy un salame que no sabe escribir cosas inteligentes. Fernando De lejos te vi venir, te reconocí por las botas, parecías un canguro, revoleando las pelotas. Carlos Sergio, gracias, por enseñarme a vivir, por enseñarme a querer, por haberte conocido, por haberme enamorado. Por dejarme partir sin ver tu llanto, por dejarme partir sin ver el mío. Por este adiós, gracias. Elena Hoy, 25 de junio de 1976, José Ladrón de Tiempo cumple 65 años. Happy birthday to you, happy birthday to you . . . S. El tener mucha cabeza implica saber usarla. Gloria O ser un cabezón. Cristina Lo moral, el respeto a los mayores, ha perdido vigencia en esta hora. Rescatémoslo. L. J. (docente} Dijo Madame Curie: "Pedro, apaga la radio". 38
  38. 38. H. Vivir es un poema. (Esta frase me la regalaste vos, gordo divino, Federico Manuel Peralta Ramos). ¿Dónde están mis amigos? Daniel, en la cola de un cine cualquiera. En esta cara hechicera se destaca una nariz como palo de bandera. Jorge Escribir cartas es fácil porque ellas no se ruborizan. S. C. Dime con quién andas y te diré quién es el otro. Moni En la puerta de mi casa he plantado un ombú. ¡Qué boludo! Ahora no puedo salir. R.R. Edipo, volvé, te perdonamos todo. Mamá Antes tendrán que pasar sobre mi cadáver. Papá ¿Quién le robó una joroba al dromedario? Mondy Morir de amor no es abrirse las venas en la espectacularidad de las primeras planas... Es morir en un susurro cortito y darse cuenta de que el aire asfixia. Ricardo No sean pelotudos; escriban cosas originales y buenas. M.F. Mandarina, mandarina, para poder ser campeones no se puede ser gallina. ¡Viva Boca! B. De mí, para vos. Maty Todos somos inocentes. Me. En el amor siempre ofrezco mi ilusión. Alberto Ni el mismo diablo sabe dónde las mujeres afilan sus cuchillos. Autor: ? Redactor: Edgardo Gracias, José, es la primera vez que puedo contarle a alguien mi amor. Esteban Si el sábado pego Química, el domingo me voy de pic-nic. Rubén Este asunto de las libretas sólo podía pasar en Buenos Aires. Ricardo En cada madre hay un pichón de suegra. Jorge 39

×