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El comercio al mayoreo. la feria de Saltillo

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ArnoldoHernández Torres

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  3. 3. HUMBERTO MOREIRA VALDÉS GOBERNADOR CONSTITUCIONAL DEL ESTADO DAVID AGUILLÓN ROSALES SECRETARIO DE GOBIERNO ARTURO BERRUETO GONZÁLEZ DIRECTOR DEL CONSEJO EDITORIAL
  4. 4. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 7 Presentación LA VIEJA IDEAdeldesarrollo,llenaderomanticismoyañoranzaporel pasado, estrascendidaporunhechoineludibleyqueessiempremuchomás histórico y concreto que idílico. Se trata de las formas de relación entre los individuos de una sociedad y, específicamente, la relación cifrada en el intercambiodeproductosquehacenposiblelasubsistencia. La ciudad deSaltillo, la antigua llave dela tierra adentro, no esajena a esa dinámica. Desde el momento mismo de su fundación se hizo necesario el abastecimientodeproductosimprescindiblesparasostenerlavidadequienes se establecieron como avanzada de incursiones posteriores, para fundar pueblosenelseptentrión. Más tarde, cuando la población alcanzó la estabilidad que garantizó su crecimiento, el intercambio de mercancías fue una consecuencia natural, naciendoasíelcomercio. Puesbien,ésteeseltemaqueabordaArnoldoHernándezTorresensuobra El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez. Loque estáenel trasfondodeestelibro esesenúcleo derelaciones entrelosindividuosapartirdeunintercambiodeobjetosdeconsumo,vitales todosparaeldesenvolvimientodelacomunidadyqueterminanporconstruir unavisióndelmundomuyparticular. Loimportantenoes,sinembargo,larelaciónmisma,sinoloquesepropicia conello:establecimientosparaefectuarelintercambio,víasdecomunicación, transportes, sistemas de información para optimizar la compraventa, movilidadsocial;enotras palabras la cultura, paradarlerostroespecíficoa unacomunidad.
  5. 5. 8 200 100 Independencia Revolución Ellibroesunaciertopuesdocumentaunaetapadelahistoriadelaciudadde Saltilloy,alhacerlo, documentatambiénlasformasculturalesque,consus valoresvigentes, predominaroneneseperiodo. Elautorlogróencontrarlaconexiónquefueeldetonantedeimportanciaen esta actividad: La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez, ambos de extraordinariacontribuciónalahoradefortalecerlahistoriaylaculturadela capitalcoahuilense.Una,consuespíritudefiestaenriqueciendolasrelaciones seculares y religiosas de la población; la otra, constituyéndose en el punto clavedonde, enbuenamedida, sefortalecíaelprocesodesocialización. El libro se complementa con un variado acervo fotográfico que ilustra adecuadamentelaslíneasargumentalesdesarrolladasporelautoralolargo de sus casi ciento setenta páginas. Otro acierto, sin duda, en el que más de uno podrá reconocer a algún antepasado y a todos refrescará la memoria reactualizandoel pasadoque yase vivió. Publicado por el Consejo Editorial del Estado de Coahuila en el marco de los festejos conmemorativos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, El comercio al mayoreo y al menudeo. La FeriadeSaltilloyelMercadoJuárez,deArnoldoHernándezTorres, esun libroimprescindibleparacomprenderlalógicadeldesarrollo–apartirdela actividadcomercial–delahistoriaylaculturadeunaciudadquehasidode vitalimportanciaparaelpoblamientodebuenapartedelnortedeMéxico. Profr. ArturoBerruetoGonzález Director del Consejo Editorial del Estado
  6. 6. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 9 Reconocimientos Agradezco a la Universidad Autónoma de Coahuila el apoyo que he recibido, a través de la Facultad de Economía, para la realización de la investigación de la cual es producto este libro. Al Gobierno del Estado de Coahuila que a través del Consejo Editorial, que dirige el profesor Arturo Berrueto González, hace posible esta publicación. Al Colegio Coahuilense de Inves- tigaciones Históricas, cuyo presidente, el profesor Jesús Alfonso Arreola Pérez, impulsó la publicación de los textos sobre la Feria de Saltillo, y al Centro Cultural “Vito Alessio Robles” por permitirme publicar parte y/o completo cada uno de los artículos. Particularmente a Miguel Ángel Cepeda Reynosa, alumno de la Facultad de Economía, con quien publiqué dos de los artículos aquí utilizados. A José Luis Salas Arreguín (JLSA) por su apoyo en la búsqueda de documentación en el Archivo General de la Nación y por algunas de las fotografías que ilustran el libro. A Apolonio Contreras Castillo que tan amablemente me facilitó su colección de periódicos. Resulta imprescindible dar gracias por su amable ayuda al personal del Archivo Municipal de Saltillo, delArchivoGeneraldel Estadode CoahuilaydelConsejo Editorial del Gobierno del Estado de Coahuila. El autor
  7. 7. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 11 Introducción EL COMERCIO ES EL PRINCIPALservicio económicoquesurgió a partir de que se generó un excedente en la producción, el que podía ser intercambiado. Para efectuar el intercambio comercial se requiere de otros servicios como los transportes, las comunicaciones y particularmente los sistemas de información para la compraventa de materias primas, productos intermedios y productos de consumo final. En Saltillo esta actividad se ha desarrollado a lo largo de su historia debido a su ubicación geográfica, que lo hace cruce de caminos, lo que facilitó que se establecieran centros de acopio y distribución desde su fundación. Para los primeros colonizadores establecerse en Saltillo significaba la búsqueda de materiales que permitieran la producción de diversos artículos para su venta. Éstos, según su tipo, se podían comercializar al menudeo en el mercado o al mayoreo en la feria. Al mercado acuden los vendedores y compradores de los productos necesarios para la vida diaria, se trata de perecederos y otros que se venden al menudeo. Por su parte, la feria está ligada al día de fiesta patronal, a la venta de materias primas y artículos que no se producen en la localidad y aquéllos que se venden al mayoreo. En todos los tiempos, las ferias comerciales son ocasión de fiestas seculares y religiosas. Así se pueden ver en la antigüedad
  8. 8. 12 200 100 Independencia Revolución grecorromana, durante la Edad Media, en la época de la Ilustración y hasta la segunda mitad del siglo XIX, cuando se transformaron en ferias de exposiciones, tal como continúa su realización hasta nuestros días. Junto a la compraventa se efectuaban actividades de entretenimiento para divertir a la concurrencia, generalmente de las zonas circunvecinas. Comerciantes y ayudantes realizaban operaciones de compraventa de productos locales y de otras ferias regionales y del extranjero. Este libro nació de una investigación mayor, de ella se generaron cuatro ponencias que fueron publicadas después, la primera por la revista Provincias Internas del Cecuvar, las otras tres se publicaron en la Revista Coahuilense de Historia, del Colegio Coahuilense deInvestigacionesHistóricas. Además partedel texto corresponde aotro libro que estudia la renta de alcabalasen Saltillo para los últimos años del periodo virreinal, pero tiene mucho que ver con el tema de la Feria de Saltillo. Juntar textos ya publicados, que en conjunto integran el tema del comercio en Saltillo, es una tarea que resulta bastante laboriosa, algunos de mis compañeros me sugirieron que era más fácil volver a escribirlos que tratar de sumarlos. Espero haberlo logrado para comodidad del lector, quien tiene la última opinión. De cualquier forma el resultado es responsabilidad del autor. El texto se divide en cuatro capítulos. En el primero se hace una descripción y análisis de la figura del comerciante y se distingue el comerciante al menudeo del comerciante mayorista, ya que su caracterización depende de su estatus social y económico. En el segundo capítulo se presenta la historia de la Feria de Saltillo como ocasión para la realización del comercio al mayoreo desde
  9. 9. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 13 los últimos años del Virreinato hasta nuestros días, enese recorrido se destaca la feria durante el movimiento de Independencia, a lo largo del siglo XIX, y se termina con una breve descripción de la feria de exposición que se realiza desde finales del XIX, durante el siglo XX y principios del XXI. En el capítulo tercero se presenta la evolución del comercio al menudeo en Saltillo, el cual tiene como centro el mercado, caracterizado principalmente por la venta de productos perecederos, para ello se describen los diferentes establecimientos que ha tenido la localidad, El Parián y el Mercado Juárez. También se destaca el paso del mercado al supermercado como centro comercial de las nuevas zonas urbanas, resultado del crecimiento de la ciudad. Finalmente, en el capítulo cuatro se presentan brevemente las dificultades sufridas por el comercio ante la falta de uniformidad delsistema depesas y medidas, yaquepararealizar las operaciones de compraventa se requiere contar y comparar, se describe la aparición del sistema métrico decimal y una tabla de pesos y medidas mexicanas antiguas y su equivalencia con el nuevo sistema métrico que se difundió durante el siglo XIX. Además se ofrece un anexo con iconografía relacionada con la historia de la Feria de Saltillo y del Mercado Juárez, imágenes que permitirán al lector apreciar la evolución de la actividad comercial de la ciudad.
  10. 10. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 15 EL COMERCIANTE ES UN PERSONAJEespecial, nopuedeserlo cualquiera, se trata de alguien que siempre puede ver la ocasión oportuna para comprar y vender al precio más ventajoso, dicho personaje debe estar dispuesto a vivir cualquier aventura o correr el riesgo que le permita aprovechar ese momento que puede ser ahora, en el corto o en el largo plazo, es decir, se trata de una relación particular del comerciante con el tiempo que no solamente maneja la anticipación, basada en los pronósticos de cambio o en la información privilegiada, propia del comerciante al mayoreo, porque separa el precio de venta que aumenta de un día a otro, del precio de compra que ya ha pasado, pero el precio de venta se puede retrasar para generar un encarecimiento artificial. A este manejo del tiempo hay que agregar la venta al instante, la que realizan los comerciantes que compran a otros comerciantes, se trata de las ventas al menudeo. Desde la época grecorromana se puede ser comerciante por dos razones, se trata de personas empobrecidas que tratarán de vender en pequeñas cantidades los productos deseados, de los que se aprovechan para venderlos más caros, o bien se trata de personas pertenecientes a las clases con poder económico, pero deseosas de aventuras y de mayores riquezas. Al respecto Claude Mossé señala que: El comerciante
  11. 11. 16 200 100 Independencia Revolución …era asunto de marginados, campesinos agobiados por las deudas, hijos menores excluidos de la herencia familiar que se echaban a la mar con la esperanza de obtener algunas ganancias vendiendo caro lo que se había comprado a precio ventajoso. Para otros, en cambio, comerciar implicaba por una parte estar en posesión de un barco y, por otra, de una carga de productos para intercambiar. Por ello, los grandes comerciantes sólo podían ser los que ostentaban el poder en las ciudades, personas que vivieran a un tiempo de las rentas de sus tierras y de los beneficios que les aseguraba la posibilidad de disponer de excedentes (1991:51). Desde entonces se tienen esas dos imágenes de quienes ejercen el comercio, tanto por parte de propietarios ricos y poderosos como por parte de marginados por la necesidad. La ampliación del comercio al menudeo y al mayoreo sirvió de base para el desarrollo de los transportes para los caminos terrestres y las rutas marítimas, además del uso del dinero para resolver las necesidadesdel intercambiodemercancías yde lamedidadesuvalor, la mayoría de los autores ubican el inicio del uso del dinero con esas funciones desde la segunda mitad del siglo VI a. C. El comercio es el servicioporexcelenciaquellevaytraelosexcedentesdelaproducción a los lugares donde faltan, ya sea por mar o por tierra, en los medios de transporteque lo permitan. Los granos, los metales ylos productos metálicos, así como los textiles de algodón y de lana, además de los productos de lujo como telas finas, perfumes, especias, vinos y aceite son las mercancías que se intercambian prácticamente durante toda la historia del mundo occidental. Aunado al comercio, sobre todo al mayoreo, surge otro servicio también desde la antigüedad griega, el préstamo, el cual se ejerció por algunos esclavos liberados, sin que la intensidad de los intercambios permitiera la aparición de la figura de otro personaje,
  12. 12. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 17 el banquero que, como el comerciante, también es intermediario entre elacreedor yel acreditado, que custodia el contrato que fijaba las modalidades del préstamo, además era el cambista que procuraba la moneda necesaria para el comerciante extranjero que requería de monedas locales y necesitaba que le valoraran su propio dinero. Dichas funciones las ejecuta de manera básica sin llegar afinanciar inversionesproductivascomolo hacen los bancos modernos (Mossé: 1991, 55-57). El comerciante al menudeo A los comerciantes en el mercado, en muchas épocas y lugares se les ha identificado con los mercaderes de baja condición social, a quienes se les atribuían todas las cualidades y los vicios del oficio, tales como la astucia para vender a precios más altos del justo, hábiles falsificadores de la calidad y del engaño acerca del origen Comerciante del MercadoJuárez, venta de carne fresca y menudencias. (JLSA)
  13. 13. 18 200 100 Independencia Revolución de los productos, aprovechados de la escasez y la lejanía de los productores yávidos degananciasque nose merecían. Laganancia del comerciante al menudeo se basa en la operación al instante por ser revendedor. Dichos calificativos se neutralizaban si se trataba de pequeños productores que directamente vendían sus mercancías, por lo que se menospreciaba a los revendedores e intermediarios que compraban a otros comerciantes para vender al detalle. “La literatura antigua está totalmente sembrada de referencias a la figuray al oficio delcomerciante, al gran comercio, a las más modestas prácticas de compraventa, a la relación entre agricultura y comercio y al problema del justo precio” (Giardina, 1992:29). Engeneral, laépocaromanaestácargadade calificativos positivos y negativos en torno al personaje, al parecer resultan más numerosas las prácticas detestables del comerciante al menudeo. Con el paso del tiempo la figura ha cambiado, de manera que ser vendedor al menudeo exige el desarrollo de capacidades para recordar el nombre y los gustos de los clientes, mentalidad abierta para tratar a todos por igual sin importar la religión o condición socialde loscompradores, durantecada temporadadelañoo fechas especiales de cada comunidad. Tal personalidad exige del comerciante una inteligencia dotada para la previsión, que le permitía conocer antes que los demás los cambios de las situaciones de sobreproducción en escasez de mercancías, las buenas cosechas y las carestías, naturales o artificiales (Giardina, 1992:296). Este comerciante debe tener la disciplina para madrugar y presentarse en la tienda a primera hora, para iniciar las actividades
  14. 14. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 19 según se requiera, desde barrer, acomodar la mercancía, encargar y recibir nuevos productos, prepararse para ir al banco a efectuar depósitos y pagos, en cada salida aprovechar para saludar a los clientes y amigos, algunos se dan tiempo para regresar a la casa a almorzar o llegar a la tienda para hacerlo allí mismo, igualmente para la comida, ya sea que la tienda cierre durante ese lapso o bien cierre hasta el día siguiente. En el mercado, hoy en día, el comerciante de artesanías y curiosidades debe considerar el gusto por los productos locales y combinarlo con el de artesanías de otras regiones del país, sin perder de vista la diferencia de precios entre las producidas en México o en China, ¡sí, las artesanías mexicanas!, debe desarrollar la habilidad para destacar los materiales, colores y texturas. La formación del comerciante al menudeo se adquiere con la práctica, a la vista de quien desea comprar, primero contará con un ayudante y, después, con un socio o un sucesor para continuar con el negocio. Ya que alguien así, no necesariamente es el hermano, el primo, el hijo o el ahijado, se trata de alguien que posea algunas habilidades, sólo hay que desarrollarlas. Una parte de las ganancias debe ser siempre devuelta a Dios omnipotenteyalaSantaVirgen María, asícomoalos santosa losque selestienedevociónyselespideayuda,comolomuestranlosdiversos altares, nichos o santuarios dispuestos en todos los mercados. Algún comerciante, en ciertas ocasiones, prefiere dedicar parte de su capital al préstamo con el cobro de un interés, ya que los bancos siempre resultan difíciles para dar crédito a los pequeños comerciantes, a losartesanosy a los campesinos. Cuandopractican
  15. 15. 20 200 100 Independencia Revolución esta actividad siempre resultan criticados como usureros y condenados por la obtención de ganancias consideradas ilícitas debido a la aplicación de una tasa de interés poco razonable. Los pequeños comerciantes siempre se enfrentan a las disposiciones del gobierno local. Cuando se trata del pago de impuestos y otros requerimientos referentes al mantenimiento de los edificios, la limpieza y los servicios públicos, situaciones que obligan al agrupamiento en torno a líderes naturales o bien aglutinados a los partidos políticos, religiosos, gremiales o de cualquier otra índole. Generalmente, los comerciantesal menudeo llevan registro no sólo de su contabilidad, sino que también anotan las sumas que ellos regalan para los pobres y las instituciones de beneficencia, con el fin de poner sus propias almas a salvo de los tormentos del más allá, por si acaso, además, se registra la cuota para el gremio o sindicato, la Cámara de Comercio o para alguna ONG. Así Dios estará directamente interesado en procurar a estos empresarios los máximos ingresos. Para interceder por ellos, los comerciantes reconocieron en la antigüedad al dios Mercurio, después a san Nicolás de Bari como su santo patrono, protector ante las adversidades (Gurevie, 1992: 280) o la Virgen de Guadalupe, sobre todo en los mercados de México y en muchos estable- cimientos de comerciantes en pequeño. Las actividades comerciales se asociarán a los meses del año cuando crece la demanda de dinero y, por tanto, cuando se puede invertir con el máximo deganancias, mientras calculan sus propios recursos y la manera de multiplicarlos, los comerciantes tienen la mirada fija en el calendario, porque: ¡El tiempo es dinero!
  16. 16. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 21 Para el comerciante desperdiciar el tiempo y oportunidades es imperdonable, ya que siempre debe actuar con la rapidez que garantice ganancias extraordinarias. Por ello, dedicar tiempo de más a la toma de decisiones ante un negocio se transforma en un costo de oportunidad que resulta contrario a toda racionalidad mercantil y es objeto de desprecio. El comerciante tiene muy interiorizadas las leyes inexorables del tiempo que marcan los límites de la ganancia y de la temida pérdida, particularmente para quienes se dedican a la reventa, ya que el paso del tiempo devora el beneficio (Tenenti, 1992: 210). La conjugación deltiempo y la distancia introdujeron enelcomercio la preocupación acerca del riesgo, así aparecieron los seguros –para proteger parte o el total del valor de las mercancías–, que vienen a dar mayores garantías de éxito a los negocios, los seguros también disminuyen los riegos de transporte de dinero en efectivo, sobre todo con los sistemas de información, cuyo acceso se vuelve limitado en la época del Renacimiento, pero con una demanda creciente desde otros sectores de la sociedad, hasta llegar a la gran red de información necesaria para las compras y ventas que, desde los últimos años del siglo XX, caracteriza nuestro tiempo: la Internet. El comerciante al mayoreo Por su parte, ser comerciante mayorista, importador de mercancías de países lejanos, con gran aprecio debido a sus materiales, colores y texturas, lo que significaba poseer grandes fortunas, importantes relaciones con los gobernantes y relaciones con las familias más poderosas del reino o de la nación, es decir, se trata de personajes con reconocimiento social por los riesgos que debían correr para
  17. 17. 22 200 100 Independencia Revolución beneficiar a la sociedad proveyéndola de las mercancías traídas contantoesfuerzo. Entreestos comerciantestambiénse reconocían la avidez por la ganancia y la astucia, para realizar intercambios con las mejores ventajas, con otros comerciantes de diferentes etnias, religiones y reinos, características de la personalidad que se conocerá como la persecución del lucro. Tal personalidad exige del comerciante una inteligencia dotada para la previsión, al igual que la del comerciante al menudeo, que le permitía conocer antes que los demás los cambios de las situaciones de sobreproducción, escasez de mercancías, las buenas cosechas y las carestías, naturales o artificiales. Se trata de saber de la especulación sobre el tiempo, que se une al monopolio de la información. El comerciante al mayoreo es un personaje que cumple un papel especial en la sociedad sobre todo cuando se trata de los cambios que han marcado las nuevas épocas, tal vez como producto de su mentalidad que los hace previsores, de manera que la actividad y el modo de vida de estos hombres favorecen la formación de nuevas orientaciones éticas y tipos diferentes de conducta, por ejemplo, con las Cruzadas resurge el comercio que había decaído durante la alta Edad Media (Gurevic, 1992:255); con la conquista y colonización del Nuevo Mundo que genera la primera mundialización de la economía; o en la actualidad la globalización económica y social. El impacto más importante del comercio sobre la conducta social es, sin duda, sobre el gusto por adquirir las mercancías elaboradas en otros lugares o, después de la revolución industrial, cuando el desarrollo tecnológico permite la producción en gran escala: la moda en las ciudades.
  18. 18. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 23 En Noruega o en España el hombre que se propone convertirse en mercader, ya desde el siglo XIII, según el Speculum, regale, expone su vida a muchos peligros, ya sea en el mar, ya sea en tierras paganas y entre pueblos extranjeros. Debe por ello atenerse constantemente a la prudencia en cualquier lugar donde se encuentre. En el mar es necesario saber tomar decisiones rápidas y estar dotado de gran valor. Cuando en cambio se llega a una localidad comercial o a otro lugar cualquiera, se debe mostrar educación e ir con cuidado para conquistar la simpatía general. Es necesario estudiar atentamente los usos ligados al comercio de los lugares a los que se llega. En particular es importante conocer bien el derecho mercantil. Para conseguir éxitos con el propio comercio, el mercader debe conocer las lenguas, sobre todo el latín y el francés porque son las más difundidas. El mercader navegante debe saber orientarse por la disposición de los astros y por los cambios del tiempo a lo largo del día, así como discernir los puntos cardinales. El mercader no debe dejar pasar ni siquiera un día sin aprender algo útil para él, si en verdad se quiere adquirir una reputación de sabio se debe aprender continuamente. La caracterización continúa señalando que el mercader debe ser pacífico y discreto, pero, si las circunstancias obligan enfrentarse al adversario, no hay que tener prisa por abandonar el lugar, después de valorar todo con atención, hay que actuar con firmeza. Una particular cautela se manifiesta en la elección de socios para el comercio. Una parte de las ganancias debe ser siempre devuelta a Dios omnipotente y a la Santa Virgen María, así como a los santos a los que se les tiene devoción y se les pide ayuda (citado por Gurevie, 1992: 257-258). Tan larga lista de recomendaciones concluye con otra para el uso de las ganancias, al señalar que cuando las riquezas aumenten notablemente, lo mejor será retirar de los negocios dos tercios del capital y emplearlos en una sólida posesión agrícola, ya que este género de bien parece ser el más seguro, ya sea para el propietario, ya sea para sus descendientes (citado por Gurevie, 1992: 258).
  19. 19. 24 200 100 Independencia Revolución Esta recomendación será desdoblada hacia el financiamiento de otras actividades como la minería, la banca y la industria a lo largo de los siglos XIX y XX. El comerciante, en ciertas ocasiones, prefería dedicar parte de su capital al préstamo con el cobro de un interés, porque visualizaba grandes riegos en los viajes comerciales a tierras lejanas, en cambio el dinero siempre lo necesitaban todos: desde los soberanos hasta los nobles, los pequeños comerciantes, los artesanos y los campesinos (Gurevie, 1992: 260). Cuando practicaban esta actividad siempre resultaron criticados como usureros y condenados por la obtención de ganancias consideradas ilícitas, hasta la determinación de una tasa razonable fijada por la Iglesia, ya que ella misma se volvió prestamista de los fondos de diezmos, con una tasa del 5%, por arriba de esa tasa el préstamo era usurero. Dicha situación se legalizó con la aparición de los bancos como instituciones especializadas en el financiamiento, servicio que se generalizó durante la segunda parte del siglo XIX. Por tanto, el servicio de préstamo como actividad ligada al comerciante mayorista es una práctica que va desde el Renacimiento hasta el siglo XIX, en algunos lugares se vuelve a practicar cuando la banca comercial se enfrenta a periodos de recesión económica y deja de ofrecer el servicio, sobre todo a los pequeños inversionistas. La participación de los comerciantes en todas estas actividades relacionadas con la actividad mercantil les va a permitir relacionarse con las capas sociales más poderosas hasta volverse ellos mismos parte de la clase gobernante, integrantes de los consejos ciudadanos, para desarrollar una política tributaria que les sea ventajosa y con poder para controlar la justicia y la legislación local.
  20. 20. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 25 La aceptación entre las capas sociales aristocráticas será una preocupación constante de los mercaderes a lo largo de los siglos, desde el XIV, cuando su peso social es tan fuerte que logran matrimonios con miembros empobrecidos de la aristocracia (Gurevie, 1992: 271), o en el caso de la Nueva España, en el último tercio del siglo XVIII, las hijas de los comerciantes se casaban con los peninsulares llegados a las villas como representantes de la nueva burocracia ilustrada impuesta por las Reformas Borbónicas. Los comerciantes también se ven a sí mismos como hombres instruidos, ya que un mercader analfabeto difícilmente puede tener éxito en los negocios. En las ciudades grandes y en algunas pequeñas aparecen las escuelas laicas con fines prácticos, donde los hijos de los pudientes aprenden a leer, escribir y hacer cuentas. Las necesidades de la clase mercantil contribuyeron a pasar de los números romanos a los árabes, más aptos para la contabilidad comercial y a la introducción del cero. El cambio del carácter del alfabeto, el paso de la minúscula carolingia a la cursiva estuvo directamente ligado al desarrollo de la correspondencia de negocios y en particular a la comercial (Gurevie, 1992: 277). En su registro de la contabilidad el comerciante anotaba, junto a las salidas y las entradas, las noticias más diversas de sucesos que, a su parecer, eran dignos de mención. Su horizonte se había ampliado no sólo por la visita a otros países y ciudades, sino también a causa de la instrucción. Al estudiar los mercados europeos, orientales o del Nuevo Mundo, el comerciante llegaba a conocer lascostumbresy las institucionesde los distintospueblos y era capaz de compararlas con la historia y la cultura de su propia ciudad o país (Gurevie, 1992: 278).
  21. 21. 26 200 100 Independencia Revolución Dicha experiencia dio lugar a las guías prácticas de la actividad comercial en las que se enumeran las mercancías, los pesos y las medidas y se indicaban los cursos de las monedas y los impuestos aduaneros, los impuestos a los mercaderes; se ofrecían en estas guías descripciones de las vías comerciales, modelos de cuentas, calendarios y, finalmente, consejos para la fabricación de artículos de distinto género (Gurevie, 1992: 279). Ser comerciante mayorista significa ser un hombre instruido y preparado para todo, tener en perfecto orden los negocios y antes de la muerte hacer las cuentas con Dios y con los socios. En los libros de contabilidad de los mercaderes y de las compañías comerciales se llevaban cuentas particulares del señor Dios, como también lo hacían quienes comerciaban al menudeo. Se trataba al Creador como un miembro de la compañía comercial, y la cuota que se le debía dependía del valor de las ganancias obtenidas por ésta (Gurevie, 1992: 280). Las cuentas con Dios hicieron que el cálculo y el interés penetraran también en la esfera de lo ultraterreno. El siglo XIII es la época en la que en la geografía católica del mundo de ultratumba, se afirma unnuevo reino: el purgatorio. Si en el precedente periodomedieval al alma del muerto le estaban destinados –inmediatamente o después del Juicio Universal– el paraíso o el infierno, ahora se abría frente a ella una nueva posibilidad: acabar en el cielo después de haber sufrido tormentos más o menos prolongados en el purgatorio. Para abreviar el tiempo de permanencia en el fuego del purgatorio, se celebraban misas fúnebres, se hacían generosas donaciones a la Iglesia y se prestaba ayuda a los pobres. En los testamentos de los siglos XIV y XV los ricos propietarios
  22. 22. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 27 disponen que, inmediatamente después de su muerte, los albaceas y los herederos hagan celebrar una enorme cantidad de misas para que sus almas se libren lo antes posible de los tormentos del purgatorio y accedan al paraíso. El miedo a los tormentos de ultratumba difunde la práctica de los testamentos. El rico y el mercader se esfuerzan por asegurarse todas las comodidades posibles incluso en el mundo ultraterreno. Por tanto el comerciante siempre cuidará las buenas relaciones con la Iglesia católica y, posteriormente, con las iglesias protestantes puesto que noson irreconciliables el bienestar y la riqueza en este mundo con la salvación del alma (Gurevie, 1992: 289). La asistencia a las ferias, el aprovechamiento de la coyuntura favorable para sacar ventaja de las operaciones comerciales y financieras y el éxito en la especulación exigían una elevada preocupación por el tiempo. El comerciante piensa en días, no en siglos. Es completamente natural que junto a la reorganización del espacio aparezcan también los cambios en la percepción del tiempo. A los hombres de negocios ya no les sirve el calendario eclesiástico con sus fiestas móviles y el inicio del año oscilante entre el 22 de marzo y el 25 de abril; necesitan una forma de subdivisión para cálculos temporales más exactos y en relación con estaexigencia suyael inicio del año es el día de la Circuncisión de Cristo: el 1 de enero (Gurevie, 1992: 290). Pero los comerciantes necesitan también una medida precisa y uniforme de los pequeños intervalos de tiempo, relojes cuyos cuadrantes estén divididos en partes equivalentes. Inventados a finales del siglo XIII, se instalan en las torres de las casas consistoriales y de las catedrales los relojes mecánicos y en el siglo XV aparecen los relojes mecánicos para uso personal,
  23. 23. 28 200 100 Independencia Revolución generalizado hasta después de la revolución industrial, cuando la fábrica marca el ritmo de la vida diaria. En sustitución del tiempo impreciso ligado a la liturgia, aparece el tiempo secularizado y mensurable, dividido en intervalos de igual longitud. El tiempo teológico es desplazado por el tiempo tecnológico. Aumenta la estimación del tiempo, se considera lo más valioso y se reconoce que todo lo que se pierde puede ser recuperado, menos el tiempo (Gurevie, 1992: 291). En las guías se señala que en Génova las actividades son en septiembre, enero y abril, cuando las naves se hacen a la mar; en Valencia en julio y agosto, tras la recogida del grano; en Montpellier la necesidad de dinero es mayor en el periodo de las ferias que se celebran tres veces al año... (Gurevie, 1992: 292). El comerciante será uno de los principales participantes en la aventura de la conquista y colonización del Nuevo Mundo y será en quien se personifique el espíritu empresarial necesario para el desarrollo del nuevo sistema económico, consolidado desde finales del siglo XVIII, con una mentalidad abierta al cambio y dispuesta a evolucionar hacia otras actividades económicas, de las cuales tal vez la banca sea la más inmediata, a partir del renacimiento, limitada poco a poco con la aparición de los bancos centrales de cada reino convertido en nación capitalista. En la caracterización del comerciante-banquero, Alberto Tenenti (1992), señala que trató de observar a los destacados operadores económicos durante el siglo XV, evitando citar a otros mejor conocidos e incluso de mayor notoriedad. Utiliza sus libros de contabilidad, diarios y correspondencia, materiales que se han conservado y permiten ver cómo se identifican entre ellos mismos.
  24. 24. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 29 Durante el siglo XVII el gran comerciante continuará en sus intentos de ennoblecerse y lograr el reconocimiento social, dicha búsqueda lo llevará a otras actividades relacionadas como las del financiamiento de las empresas del reino y, particularmente notables, las de la guerra, ya que el periodo se caracteriza por la lucha que llevará a la unificación de los reinos y su transformación en naciones. Una vez lograda la unificación nacional durante el siglo XVIII, el movimiento de la Ilustración permitirá una serie de cambios que transforman el Antiguo Régimen en el sistema capitalista. El comerciante al mayoreo cumplirá un papel revolucionario en esa transformación, de comerciante se desdoblará en empresario, banquero e industrial. Dicho proceso se experimentó en la nueva Nación Mexicana durante el siglo XIX. En Saltillo prácticamente se vivió a finales de ese siglo y a principios del XX, con comerciantes notables como Guillermo Purcell, Praxedis de la Peña, Marcelino Garza yDámaso Rodríguez o, ya entradoel siglo XX, Isidro López Zertuche.
  25. 25. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 31 PARA LOS HABITANTES del Septentrión novohispano el momento de adquirir mercancías que no se producían en la región era el periodo de la feria, porque en caso de no poder acudir a realizar las compras de lo necesario para el año, había que esperar hasta la siguiente o comprar a los revendedores y a los contrabandistas, que introducían esos productos durante todo el año desde la tienda de los franceses instalada en el pueblo de Nachitoches, en la Louisiana. En la feria no solamente se compraban los artículos traídos de otras partes, también se vendían al mayoreo las materias primas que en esta región se producían. La Feria de Santiago del Saltillo a finales del periodo virreinal, 1777-1815 En el noreste del Septentrión de la Nueva España, la feria de la villa de Santiago del Saltillo alcanzó su máximo apogeo en los años que van de 1777 a 1815, según lo indican los montos del impuesto de alcabalas recaudados durante esos años (Hernández, 2005). Esta feria, como seguramente lo fueron otras fiestas novohispanas que año con año se repetían hasta formar un sistema de circulación de mercancías en la región septentrional, se acompañaba de la más importante fiesta religiosa y de diversión popular que en conjunto sumergían a la villa en un estado de El comercio al mayoreo
  26. 26. 32 200 100 Independencia Revolución euforia, ajetreo, movimiento y circulación que contrastaban con la quietud en la que se desenvolvía la vida cotidiana. Diversos autores señalan la importancia de la Feria del Saltillo, aunque pocos ofrecen una visión del conjunto en sus tres versiones: religiosa, mercantil y de diversiones populares. Las referencias y reseñas conocidas se pueden agrupar de acuerdo con dichos aspectos. La fiesta religiosa se comenta particularmente en los informes de las visitas de funcionarios de la Corona y pastorales de los obispos de la diócesis de Guadalajara a donde pertenecía la parroquia de Santiago del Saltillo, tales como el de Pedro Tamarón y Romeral (1985); el diario de fray Agustín de Morfi que acompañó al caballero De Croix en su visita a las Provincias Internas (1949), el viaje oficial de ingenieros encabezado por don Nicolás de Lafora, y la historia del bachiller Pedro Fuentes (2001). Por su parte, José Miguel Ramos Arizpe (1988) es el primero que destaca la importancia de la feria en sus aspectos económicos; Charles H. Harris III (1990) trabaja la documentación privada de la familia Sánchez Navarro para señalar los lazos comerciales durante la feria; Vito Alessio Robles (1934 y 1938) y Pablo Cuéllar Valdés (1975) se enfrentaron a la falta de organización de la documentación disponible en los archivos locales en la época en que realizaron sus investigaciones, sin embargo tratan de cubrir los tres aspectos de la feria. En el mismo sentido la describen otros autores que desarrollan sus textos basados en documentos del Archivo Municipal, como José Cuello (1990 y2004)y Leslie Scott Offutt (1993), así como el trabajo especializado en la Feria de Santiago del Saltillo de Jesús F. de la Teja (1998), en el cual se hace un recuento de las referencias acerca del evento, destaca los
  27. 27. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 33 aspectos religiosos y populares, la administración y organización de la feria y la reacción ante el cobro de impuestos.1 De la fiesta popular queda testimonio en los papeles del cabildo, responsable de la diversión, de agradar a los vecinos y de cobrarles los derechos que de ellos recibía buena parte del año, como lo describe Laura Gutiérrez (1996). El presente trabajo, como parte de una investigación mayor, busca construir la historia de la Feria del Saltillo, durante el periodo de 1777-1815, pretende destacar la versión mercantil que le imprimió fama y reconocimiento a la fiesta considerando los aspectos religioso y popular junto a los cuales se desarrolló. Se intenta ampliar y profundizar los diversos aspectos de la feria en un solo trabajo, complementado con documentación adicional del Archivo Municipal, enriquecido con ladocumentación del ArchivoGeneral de la Nación y del Archivo General de Indias* y, en el aspecto mercantil, a partir de la información de los registros del impuesto de alcabalas que se cobraban en las operaciones de ventas durante la feria, bajo el supuesto de que la concomitancia de estos factores permiten una visión más comprensiva no sólo de la feria sino también de los sistemas mercantiles de la época. 1 La documentación catalogada de los archivos históricos de Saltillo, General del Estado de Coahuila y del General de la Nación, no identifica un fondo o grupo documental que permita acceder a la información relativa a la Feria de Santiago del Saltillo. * La organizacióny trabajosde catalogación de la documentación colonial del Archivo General de la Nación de la ciudad de México no ha concluido. Gran cantidad de documentos relativos al Septentrión novohispano se remiten al llamado fondo Indiferente General que, en el mejor de los casos, sólo se encuentra inventariado. Dichasituacióntambiénseobservaenel ArchivoGeneraldeIndiasenSevilla,España.
  28. 28. 34 200 100 Independencia Revolución En el siglo XVIII, paralelamente a la reorganización de los reinos, el sistema económico mundial inicia la unidad nacional, alentada bajo la perspectiva del mercantilismo en su última etapa. En las últimas cuatro décadas del periodo colonial, el mercantilismo contribuyó a la formación de un mercado interno o nacional que actúa frente al mercado externo o internacional. Estrechamente ligado a la integración de los mercados nacionales, aparece un avance en la consolidación de los mercados regionales y locales, definidos tanto por la división política del territorio, para su administración gubernamental, como por sus condiciones geográficas: el clima y los recursos naturales, así como por su situación estratégica en el cruce del camino regional. Este procesose desarrollóen laNuevaEspañaenlaépocaconocida como de las Reformas Borbónicas, impulsado desde el último tercio del siglo XVIII hasta la Independencia. En el ámbito económico, sepuedenobservar diversoscambios, tales como el cobro de impuestos y la ampliación de la burocracia para el cobro y la administración, el apoyo a la red de ferias comerciales septentrionales y el renovado impulso a la minería y las actividades relacionadas. Como resultado de dichas reformas se observó la intensificación de la producción local y del comercio.2 2 Para la provincia de Coahuila los cambios en el ámbito político fueron principalmente en la reorganización administrativa del territorio –la creación de la Comandancia de lasProvincias Internasy de lasIntendencias, así como la anexión de Saltillo y Parras a la provincia de Coahuila. En el ámbitomilitar se fortaleció el sistemademisionesypresidiosa través delapolíticade poblamientoparaconsolidar la ocupación–el exterminio de indios “bárbaros” y la creación de nuevospresidios y misiones– y colonización del territorio –establecimiento de pueblos de indios tlaxcaltecas y facilidades para la inmigración de españoles a las villas.
  29. 29. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 35 La fiesta religiosa No se sabe cuándo inició la Feria de Santiago del Saltillo, al parecer le pasólo mismo que ala fundación dela villa, que hastanuestros días no tienefechadefundaciónporquenosecuentaconelactacorrespondiente. Quizá por haber sido un puesto de avanzada para descanso y abastecimiento, pocoa pocose fue volviendo un lugarde asentamiento y comercio, ya que hay referencia de este lugar desde 1568.3 Santiago Apóstol. Catedral de Saltillo ...por los siglos de los siglos, UA de C y SEP Coahuila. 3 Ante lo cual el capitánAlberto del Canto, a quiense atribuye la fundación, procedió a organizar el cabildo y a realizar el primer reparto de tierras, para pasar a ser asentamiento de derecho, porloque sólo se conoce el acta de reparto de noviembre de 1578, asentada en el Libro del Cabildo de la Villa de Santiago del Saltillo, 1578-1655 (Garza y Pérez, 2002:34). Antigua imagen de Santiago Apóstol. Catedral de Saltillo ...por los siglos de los siglos, UA de C y SEP Coahuila.
  30. 30. 36 200 100 Independencia Revolución La fiesta religiosa se remonta a los orígenes de la villa del Saltillo que fue dedicada a Santiago Apóstol, cuya celebración se constituyó en la fiesta principal de la villa. En Santiago del Saltillo la fecha religiosa a conmemorar era el 25 de julio, día del santo patrono de la villa. Seguramente para los fundadores fue decisiva la asociación con el santo, considerando la importancia que tuvo para los españoles durante la reconquista desuterritorio demanosde losárabes, proceso queculminó apenas ochenta años antes, porque se trataba de un santo poderoso para acciones de conquista, llamándolo matamoros e invocando su nombre: ¡Santiagooo! como grito de guerra. El santo resultaba muy apropiado porque la villa se encontraba en un territorio de comunidades seminómadas de huachichiles y borrados, grupos de los más feroces resistentes a la dominación. La fiesta para celebrar al santo patrono no todos los años se realizaba el 25 de julio, ese día se efectuaba sólo si las condiciones climatológicas lo permitían, ya que es común que en esa fecha se presenten las lluvias de verano, con truenos, relámpagos y, en ocasiones, granizo y fuertes aguaceros. Por ello, al igual que otras celebraciones cívicas, la fiesta se trasladaba ocho o diez y hasta doce semanas después, a finales de septiembre o durante octubre, cuando mejorara el clima. Lostlaxcaltecasavecindadosenel pueblode SanEsteban, contiguo a la villa del Saltillo, colonia madre para varios asentamientos de la región, se dedicaron a las actividades agropecuarias, venían inscritos a la tradición Náhuatl por lo que había que cumplir con las celebraciones marcadas por el calendario agrícola, el cual señala el 6 de agosto como la mitad del verano, día para festejar
  31. 31. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 37 las primeras cosechas. La cristianización de dicha fecha se dedicó a Cristo Crucificado, según se puede observar en otros lugares del noreste novohispano con influencia tlaxcalteca, como lo señalan recientes investigaciones: el Señor de Mapimí, Zacatecas; Santa Teresa de los Muchachos, Saltillo; Calandrias, Anhelo y Mesillas, en Coahuila; el Señor de Tlaxcala, en Bustamante, Nuevo León (Villarreal, 2003); el Señor de Mapimí en Cuencamé, Durango, o elSeñordeBurgos enJiménez, Chihuahua(Reyes, 2003). Al Cristo se le dedican las primicias de las cosechas como parecen indicarlo los adornos de las fachadas el día de la festividad. El Santo Cristo de la Capilla. Catedral de Saltillo ...por los siglos de los siglos, UA de C y SEP Coahuila.
  32. 32. 38 200 100 Independencia Revolución Aun cuando se cambiaba la fiesta patronal a los días de la feria en el otoño, en la villa y el pueblo de San Esteban se festejaba al Cristo de la Capilla en el verano, el 6 de agosto.4 La fiesta popular La fiesta del santo patrono se celebraba con el ritual de las fiestas religiosas inscritas en la tradición desde la antigüedad griega, asociadas a una comensalía popular, en la cual se ingerían los alimentos ofrecidos a los dioses, tal como lo señala Oswyn Murray (1991), con el cristianismo dicho ritual se modificó en cuanto que, en lugar de comer las ofrendas, se sirven alimentos en puestos semifijos y ambulantes que se venden a los asistentes durante la víspera y el día de la fiesta patronal. Elelemento popularde la fiesta consistía, ademásde la comensalía, en la ofrenda de danzas de los indios, desarrolladas en el atrio de la parroquia, quema de fuegos artificiales, corrida de toros, en la plaza de madera montada en la Plaza Real; puestos de diversión para niños como el de la manita, los caballitos y el circo; para los adultos la chuza, ruletas, lotería y carcamanes, además de cantinas y plaza de gallos. Así como la vendimia de frutas de la estación, pan, dulces, pulque, aguamiel y agua. Esto sucedía en cualquier fiesta religiosa popular en las villas de la Nueva España, tal como 4 La celebración del 6 de agosto, día del Santo Cristo de la Capilla desarrolló una devoción a la que se le atribuyeron intervenciones milagrosas en favor de los residentes y de habitantes de otras regiones aledañas, según lo narra el bachiller Pedro Fuentes (2001). Los milagros concedidos que presenta el bachiller Fuentes en su reseña están ligados a la propia historia de la villa, los problemas del asentamiento, los enfrentamientos con los indios ante sus incursiones y las dificultades de la vida diaria de la población, enfermedades, sequías y los riesgos durante la construcción del edificio parroquial, entre 1745 y 1800.
  33. 33. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 39 lo describe Juan Pedro Viqueira para el caso de la ciudad de México (1987). La fiesta del Santo Cristo de la Capilla se conmemora desde 1608, cuando, según la leyenda, llegó ala villa en unamulaque se detuvo frente a la iglesia parroquial y no hubo forma de llevarla a otro lugar, por lo que se decidió depositar dicha imagen en la capilla de La Ánimas de dicho templo, la escultura había sido traída de la Feria de Xalapa por uno de los comerciantes más prósperos de la villa, Santos Rojo. Esta festividad actualmente todavía se celebra, con un novenario al Santo Cristo y las actividades populares de la víspera y durante el día 6 de agosto. Una historia de esta fiesta la narra el bachiller Fuentes (2001), en dicha conmemoración convivían tanto los pobladores de la villa del Saltillo así como los tlaxcaltecas del pueblo contiguo, San Esteban de la Nueva Tlaxcala, fundado el 13 de septiembre de 1591, día de san Juan Crisóstomo; la dedicación a San Esteban se debe al nombre del pueblo de origen del grupo de 91 familias de indios tlaxcaltecas desplazados para colonizar y ser ejemplo de sedentarización para los indígenas de laregiónseptentrional delaNuevaEspaña, llamadadesdeentonces de Tierra Adentro, muy distinta de los asentamientos mesoamericanos, Saltillo se convirtió en la llave de entrada a las Provincias Internas de Oriente. La Feria Comercial de Santiago del Saltillo El correr de los años y el crecimiento de la población de la villa y del pueblo aumentaron la demanda de productos no generados en la localidad, por ello fue necesario agregar en la fiesta del santo
  34. 34. 40 200 100 Independencia Revolución patrono puestos de venta, que se instalaron junto al mercado de productos locales, al lado norte de la plaza de San Esteban de la Nueva Tlaxcala.5 La reorganización económica provocada por la actividad de la feria se vio intensificada durante la época llamada de las Reformas Borbónicas implantadas en el último tercio del siglo XVIII. Así la describe el Informe del Gobernador de la Mitra de octubre de 1791, citado por Vito Alessio Robles (1934: 190): Todos los años, en los últimos días del mes de septiembre se hace una feria en donde se proveen de cuanto necesitan para todo el año, no solamente los habitantes de Saltillo, sino todos los de las provincias del Nuevo Reino de León, Coahuila, y Texas y gran parte de los de la colonia del Nuevo Santander que concurren a vender en ella, lanas, cueros de venado, sal, mulas y algunos otros cortos efectos que producen aquellos países, y llevan en retorno, ropa, cueros curtidos, jabón, monturas y varios comestibles que vienen de Michoacán y la Nueva Galicia, a saber, arroz, azúcar, garbanzo y otros artículos que se cosechan en estas tierras. Con este motivo viene a ser la villa del Saltillo como un almacén donde no solamente se proveen en tiempo de feria las provincias de la comarca, sino que a ella recurren para surtirse por entre año de los artículos que se escasean, que son bastantes, por la imposibilidad de conservarlos en parajes calurosos. De todos estos principios que dejo asentados nace que su comercio es mayor él solo que todo el restante de las cuatro provincias, y que es el único lugar de algún modo provisto de lo necesario para la vida humana, y donde puede pasarse con menos incomodidad. 5 La cual ha tenido diversos nombres, pero entre la gente del pueblo desde entonces se le conoce como la plaza del mercado, llegando a tener gran movimiento de mayoristas y al menudeo, no sólo de la región sino de las Provincias Internas de Oriente. Lo cual hizo que la fiesta del 6 de agosto se separara de la feria como la fiesta de Santiago Apóstol.
  35. 35. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 41 Para1811, elChantreMiguelRamosArizpeensusMemoriassobre el estado de las Provincias Internas de Oriente presentadas a las Cortes de Cádiz (1988:93), también hace una reseña de la Feria delSaltilloy destacael valordel volumendel comercio, por encima de un millón de pesos. Cuando la feria empieza a tomar cierta envergadura económica, a mediados del siglo XVIII, los comerciantes van a ligarla a la red de ferias comerciales de la Nueva España. Los grandes mayoristas de la Feria de Xalapa van a tener mayor interés en la Feria del Saltillopor ser degran concentración decompradores deproductos terminados y de vendedores de materias primas. En laFeriadelSaltillo, despuésdela visita delcondeJosédeGálvez, se inició el cobro de alcabalas a los vendedores, al principio fue de una cuota fija de 1500 pesos, cuya recaudación estaba a cargo del cabildo, pero a partir de 1777 se instaló la recaudación de los impuestos de alcabalas por un administrador responsable. El mercado regional septentrional y el mercado de Saltillo La expansión de la producción novohispana hacia el Septentrión significó la incorporación de la villa del Saltillo al mercado interno colonial, que en el ámbito local se manifestó en una intensificación del comercio de productos regionales como trigo, mulas, pieles y cebo, enviados a las regiones mineras de Zacatecas, Charcas y Durango; además, con propósitos de acopio y distribución en la región conformada por las villas del Saltillo y de Parras, las misiones y presidios de las provincias de Coahuila y Tejas, el Nuevo Reino de León y la colonia Nuevo Santander.
  36. 36. 42 200 100 Independencia Revolución De esa manera, en la villa del Saltillo y su entorno6 se dio un proceso distinto al vivido en otras partes de la Nueva España, al perfilarse este territorio como una micro-región económica, fundamentalmente comercial, que se integró al mercado interno novohispano, en razón deque, con excepción de algunos productos agrícolas y ganaderos, como el ganado ovino para San Miguel el Grande, Querétaro y la ciudad de México, y las mulas de las haciendas de Arriba, en Saltillo, para las recuas que transitaban por el ramal del camino real que corría desde Zacatecas hasta Nacogdoches, Tejas, enla fronteraconla Louisiana, lamayor parte de la producción que allí se comercializó no se generó en la localidad,7 sino enotras partes de Europay otras zonas dela Nueva España, como las telas, herramientas de labranza y para ganadería y la construcción, así como enseres domésticos que se ofrecían en la Feria del Saltillo. El grupo de comerciantes-hacendados de la región, principales actores locales de la feria, fue integrado tanto por peninsulares como por criollos, unidos por lazos matrimoniales, sociedades mercantiles o por su oficio político dentro del cabildo de la villa.8 El estudio sobre los comerciantes realizado por Scott Offutt (1993: 24), referido sobre todo a la década de 1790, señala que en la villa 6 En la actualidad corresponde a los municipios de Saltillo, Ramos Arizpe, Arteaga y General Cepeda. 7 Las características de losrecursosnaturales yclimatológicoslas describen: Cuello, 1981: 5-42 y 1990: 139-141 y Scott Offutt, 1993: 12-14. Sinyacimientos de plata, conmantos acuíferos insuficientescomo para una producciónagrícola y ganadera abastecedora de la región. 8 Tanto Cuello, 1990: 146-148, como Scott Offutt, 1993: 48-60, coinciden en su identificación.
  37. 37. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 43 del Saltillo había aproximadamente 60 comerciantes reconocidos como tales, aunque el censo de 17919 registra sólo 40, y al parecer no se especializaron sólo en un giro, pues en sus tiendas lo mismo se ofrecía ropa y telas, así como alimentos, enseres domésticos y otros productos variados, incluso libros (Scott Offutt 1993: 39, 46-47). Los vínculos con otros comerciantes se realizaron mediante líneas de crédito con negociantes de las ciudades de México y Veracruz, y, desde los últimos años del siglo hasta la Independencia, con los de Guadalajara. Entre los comerciantes se pueden identificar a mayoristas y minoristas, vendedores de productos importados y novohispanos, los que abastecieron durante el año y en la feria, y que compraron los productos locales y los realizaron en sus establecimientos, gracias a su relación con las haciendas agrícolas y ganaderas de la región. Es frecuente encontrar lazos familiares en las redes mercantiles, incluso entre los peninsulares que se asentaron permanentemente en la villa después de contraer matrimonio con las hijas de hacendados, de donde surge la figura del comerciante-hacendado. También era común que se apadrinaran los hijos de unos y otros, siendo los comerciantes mayoristas los padrinos más solicitados. Los lazos familiares funcionaron también hacia afuera, ya que existía parentesco con otros comerciantes, generalmente de la 9 AMS, PM, c 43, e 1, 122 f. Los principalescomerciantesregistradosson: JuanJosé Dávila,Tomás Travieso,Felipa Galindo,Isabel Gutiérrez,JuanPalomo, José Tomás Botello, Antonio de Lisarrarás y Cuéllar, Luis Vargas de Anda, Vicente Recio, Juan de Acuña, Agustín de Loya, José Ventura y Moreno, FranciscoForundarena, IgnacioVelasco, Manuel Morales, Cristóbal Rodríguez, Rafael Martínez de Abal, JuanGarcía, José María Carrillo, Manuel de Peña, Felipe Calzado, Andrés Antonio de la Mata y Cos, Francisco José Pereyra, JuanGoríbar, Mariano de Ábrego, Juan Manuel del Campillo, Toribio de Alcalá, José Pereyra de Castro y Juan de la Fuente Fernández.
  38. 38. 44 200 100 Independencia Revolución ciudad de México, o bien eran representantes o socios de los grandes comerciantes capitalinos. Un elemento que indica el arraigo de los comerciantes extranjeros eseldesusposesiones debienes raíces,tantoruralescomourbanas, aunque Scott Offutt (1993: 62, 66-73) indica que, con frecuencia, hacían operaciones de compraventa para revender más adelante. Esta autora señala a comerciantes que fueron propietarios de haciendas completas, días de agua y casas en la villa, como don Antonio de Cárdenas, quien al morir dejó una herencia de 16,100 pesos, de los cuales 4,300 pesos correspondían a propiedades inmuebles. En las haciendas aledañas a Saltillo, se procuró una combinación de producción ganadera para la venta en el mercado local y novohispano, con producción agrícola para el autoconsumo y venta de los excedentes en el mercado de la villa. Esto ocurrió en los casos de las haciendas más grandes, como La Encantada, Agua Nueva y San Juan de la Vaquería, pertenecientes al Marquesado de San Miguel de Aguayo y Santa Olalla, que constituyó el latifundio más grande de la región en esta época, lo mismo que en la hacienda de Guachichil de la Casa Fernisa, ubicada a media legua de distancia al sur de la villa, o en las haciendas de mayor producciónagrícola comolas deSanta AnadelosRodríguez, Santa Ana de los Valdeses, Capellanía y San Diego, San Juan Bautista de los González, San Isidro de las Palomas de Adentro y San Isidro de las Palomas de Afuera, y en los ranchos y potreros. En general las haciendas de Abajo (ubicadas en las tierras bajas al norte de la villa) se dedicaban a la agricultura, por ser donde había más agua; y las haciendas de Arriba (ubicadas en las tierras altas del sur) se dedicaban a la ganadería, pero cualquiera que fuere el tipo
  39. 39. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 45 de producción, muy buena parte de ella se realizaba en el mercado local de las haciendas del valle del Saltillo (ver mapa I). Por el origen y destino de los artículos comercializados, es posible advertir que el mercado local se integró al mercado regional del Septentrión novohispano, conformado por un circuito mercantil constituido por las Provincias Internas de Oriente, teniendo a Saltillo como centro de acopio y distribución y por las Provincias Internas de Occidente, con Chihuahua como centro de comercialización y de producción minera (ver mapa II). Mapa I. Las haciendas del valle del Saltillo en el siglo XVII
  40. 40. 46 200 100 Independencia Revolución En el comercio de la región de Saltillo es posible identificar dos tipos de circulación: a) la ordinaria, que se realizó durante el año con productos locales y novohispanos, y b) la de temporada de feria, que era parte de una red de ferias de comercio integrada por: la feria de Taos en la provincia de Nuevo México, que se realizaba durante el mes de julio; la feria de Chihuahua en la provincia del mismo nombre, que se efectuaba durante el mes de enero; la feria del Saltillo, en la provincia de Coahuila, desarrollada durante los meses de septiembre y octubre; y la feria de San Juan de los Lagos, la de mayor importancia y núcleo de las mencionadas, al norte del Reino de la Nueva Galicia, que se hacía a fines de noviembre y Mapa II . Provincias Internas
  41. 41. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 47 diciembre, con un intenso intercambio para asegurar las ventas ordinarias, que durante el periodo de estudio fueron creciendo en participación a lo largo de cada año (ver mapa III). Con los intercambios efectuados en dicho espacio, es posible identificar las esferas local y regional de la circulación como diferentes niveles mercantiles del sistema económico colonial. Dichos niveles se encontraban inmersos en un proceso de mercantilización que se reconoce por el uso de la plata –producto Mapa III. Las Ferias Novohispanas
  42. 42. 48 200 100 Independencia Revolución dominante– en forma de dinero, en pasta o quintada, mediante la cual se realizan los intercambios, particularmente los de la feria.10 La identificación de los niveles mercantiles permite ubicar en ellos los sectores que participaron en la economía septentrional novohispana, y su respectiva división social del trabajo; así, la esfera de la producción de las mercancías de productos primarios, corresponde a las Provincias Internas; los productos manufacturados, en forma creciente corresponden a la región de Guadalajara, desplazando a los de Querétaro y Puebla, y los productos de lujo provienen de las importaciones que, para el mercado del Saltillo, sólo se registraron provenientes de España y Europa. Para el periodo que se estudia no hay evidencia registrada de que se importaran productos de China, aunque es posible que se haya realizado su distribución a través del contrabando, que creció en importancia al no habilitarse otros puertos además del de Acapulco (Alessio Robles, 1934:164-165). La distribución de este tipode productos sepuede confirmar enel texto deScott Offutt (1993:39), que al reseñar el inventario de la tienda de uno de los principales comerciantes, incluye productos de China, sin explicar cómo fueron introducidos en la localidad. 10 Carrera Stampa, s/f. 182-200. Aquí hay que destacar que también las ferias en su reglamentaciónorganizacional son producto de los primeros cambiosintroducidos por la dinastía de los Borbones, ya que con el establecimiento en definitiva de la principal feria de la Nueva España en Xalapa, a partir de 1729, se modeló el esquema jurídico que se aplicaría a las otras ferias novohispanas que a lo largodel siglo XVIII fueron creadas, o impuesto a las que estaban en operación. Este antecedente vino a ser básico para la integración de la región del Septentrión novohispano, al momento de instaurarse lasreformas hacendariasyadministrativas de las intendencias en combinación con la pragmática de libre comercio y su aplicación específica en cada localidad.
  43. 43. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 49 Se puede inferir que el enlace de las regiones septentrionales con Guadalajara, centro del mercado regional del occidente de la Nueva España, se desarrolló a través de los centros mineros de Zacatecas: Real de Catorce y Sombrerete; y Durango, alrededor de los cuales crecieron una serie de puntos de abastecimiento de diversos satisfactores que, con el tiempo, se transformaron en centros de producción, acopio y distribución destinada a dichos centros mineros, como lo fue el caso del Saltillo. La vinculación de Saltillo con el mercado regional del occidente de la Nueva España se reforzó con la Diputación del Saltillo ante el Consulado de Comercio de Guadalajara, desde 1797,11 así como con los lazos comerciales entre familias. A este respecto puede citarse el caso de don Teodoro Carrillo, originario de Teocaltiche El Grande, criadero de mulas y centro de arriería de la zona de Guadalajara, quien al establecerse en Saltillo, a finales del siglo XVIII, llegó a ser de los más ricos y poderosos personajes de la localidad, yalcasarse conMaría LoretoSánchez delBosque, última heredera de la familia Del Bosque, utilizó la influencia de sus relaciones familiares en las operaciones comerciales;12 Teodoro Carrillo era tan poderoso económicamente que pudo hacer un empréstito forzoso de 3,262 pesos como ayuda contra los insurgentes, en 1814. Así pues, la creciente articulación con el mercado regional de Guadalajara es la consecuencia tanto del crecimiento económico de la región del Saltillo, como de su posición estratégica en la ruta del camino real de la época, según se puede apreciar en el mapa IV que ilustra el camino real México-Zacatecas-Saltillo. 11 AMS, PM, c49, e24, 4f. 12 AMS, PM, c62, e41, d7, 80f.
  44. 44. 50 200 100 Independencia Revolución Para 1814, cuando la feria debía reestructurarse con la sustitución de los productos importados por los novohispanos, se logró, por primera vez, contar con una autorización legal para su realización según el documento emitido por la Regencia en Madrid, el 26 de marzo de 1814, citado por De la Teja (1998:18). Pero, al año siguiente, se remitió otro bando de don Manuel Pardo, teniente coronel de Caballería de los Reales Ejércitos, ayudante inspector de las Provincias Internas de Oriente de Nueva España y Mapa IV. Camino Real México-Zacatecas-Saltillo
  45. 45. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 51 comandante de Armas de la villa del Saltillo, que comunica la transferencia de la feria de esta villa a la villa de Monterrey,13 después de gran insistencia por parte del comandante de las Provincias Internas de Oriente y, tal vez, como una muestra de rechazo por el apoyo prestado a los insurgentes. Con dicha acción, Monterrey logró concentrar el poder regional en lo económico, en lo político-militar y en lo religioso: la feria, la comandancia y el obispado. En conclusión, se puede decir que la Feria del Saltillo se realizó durante el periodo de estudio a la manera de las sociedades precapitalistas, con la conjugación de las tres versiones de la fiesta, siempre mezcladas: la religiosa, la popular y la mercantil. La Feria de Santiago del Saltillo durante la Independencia Como ya se señaló, la Feria de Santiago del Saltillo fue uno de los acontecimientos más importantes para la vida social de la villa y del pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala ya que en ella se conjugaban tres aspectos: el religioso, el popular y el económico; por ello era motivo de gran atracción para todo tipo de individuos que concurrían a su celebración. Estudiar la Feria del Saltillo implica observar los tres aspectos, sin embargo en este apartado se destaca el económico por ser el eje en torno al cual giraban el religioso y el popular. Aquí se sostiene que la importancia económica de la feria se debe a que sirvió de base al desarrollo socioeconómico logrado en la última etapa del periodo virreinal y al momento del estallido del movimiento de la 13 AMS, PM, c61/1, e76, 2f.
  46. 46. 52 200 100 Independencia Revolución Independencia se encontraba en los años de mayor actividad económica, lo que permitió la incorporación de la villa del Saltillo al mercado interno colonial que, en el ámbito local, se manifestó en una intensificación del comercio de productos primarios regionales para abasto de las zonas mineras de Zacatecas, Charcas y Durango; además, con propósitos de acopio y distribución en la región conformada por las villas del Saltillo y de Parras, las misiones y presidios de las provincias de Coahuila y Tejas, del Nuevo Reino de León y de la colonia Nuevo Santander, es decir, a las Provincias Internas de Oriente. Así en la villa del Saltillo y sus alrededores14 se dio un proceso distinto al que se presentaba en otros lugares de la Nueva España basado enlaminería, mientrasque para estazona serábásicamente comercial, por lo que formó parte del mercado interno novohis- pano, ya que, con excepción de algunos productos agrícolas y ganaderos, la mayorparte de laproducción queallí se comercializó se generó en otras partes, por ser una zona sin yacimientos de plata y con mantos acuíferos insuficientes para alcanzar una producción agrícola y ganadera abastecedora de la región.15 Para el momento en que inició el movimiento de Independencia los vínculos comerciales continuaban a través del crédito con negociantes de las ciudades de México y Veracruz, y, desde los últimos años del siglo hasta la Independencia, con los de Guadalajara. Segúnlosreportesdelpagodelimpuestodealcabalas, 14 Actualmente Saltillo, RamosArizpe, Arteaga y General Cepeda. 15 Las características de losrecursosnaturales yclimatológicoslas describen: Cuello, 1981: 5-42 y 1990: 139-141 y Scott Offutt, 1993: 12-14.
  47. 47. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 53 los 25 principales comerciantes para los años previos y posteriores al estallido del movimiento insurgente de 1808 a 1813 fueron, de acuerdo al número de operaciones: D. Teodoro Carrillo, D. José María Carrillo, D. José Toribiode Alcalá, D. JoséMaría Valdés, D. Venancio Zepeda, D. Luis de Cuéllar, D. Melchor de Cárdenas, D. EusebioMexía, D.Pedro Acuña,D. JoséGrande, D.RicardoLobo, D. Juan Sánchez, D. Cristóbal Rodríguez, D. Francisco Taboada, D. Antonio Robledo, D. Miguel Fernández Rumayor, D. José Luis de Cárdenas, D. José Ignacio de Arizpe, D. José Jerónimo Cacho, D. Francisco Benito Taboada, D. Juan Nepomuceno Sánchez, D. Juan González de Hermosillo, D. José Luis de Cuéllar, D. Pedro Nolasco y D. José Cruz de Cosgalla. En la lista anterior se puede observar que sólo tres (D. José María Carrillo, D. José Toribio de Alcalá y D. Cristóbal Rodríguez) de los comerciantes de la década anterior continúan en la actividad mercantil, pero los apellidos de lamayoríasiguen presentes(AGN, LibrosdeAlcabalasdelSaltillo, C1, f 7/82). La intensidad de la actividad comercial también se puede observar por las compras efectuadas en otros lugares directamente por los vecinos delavilladelSaltillo, de entrequienesdestacan:D. Manuel Carrillo, D. AntoniodelBosque, D. PedroAguirre, D. Julián Trejo, D. Juan Ángel Seguí, D. Ponciano García, D. Juan Pichardo, D. FranciscoSánchez, D. TiburcioCarrillo, D. Juan Fuentes, D. Pablo Espronceda, D. Juan Flores, D. José Miguel Sánchez, Melchor Valdés, D. Mariano Solís y D. Francisco Aguirre, aunque en los registros consultados aparecen como vecinos, en la información trabajada por María Elena Santoscoy (1997) a la mayoría los reconoce como comerciantes.
  48. 48. 54 200 100 Independencia Revolución Endichosregistros se encuentran otras personas que, simplemente, pagaron los impuestos de alcabalas para poder realizar ventas de efectos diversos, como: D. Miguel María Lobo y D. Julián de Goríbar; D. Juan Nepomuceno Valdés, D. Román de Letona, D. Ramón Trejo,D. MauriciodeAlcocer,D. FranciscoFloresValdez, D. Pedro Valdés, D. José María Galván, D. José Guevara, D. Francisco Grande, D. Pedro Trujillo y 14 personas más, registradas con gran actividad de compraventa, además de algunas instancias del gobierno como los juzgados de la Subdelegación y del alcalde dela villa, D. Domingo Andrés de Ibarra, administrador de tabacos y D. Ignacio Dávila,abastecedor decarnesdela villa(AGN, Libros de Alcabalas del Saltillo, C1, f 7/82). Esos mismos reportes registran a comerciantes de otros lugares como D. Lorenzo Ruelas, vecino deSayula; D. FranciscoBaca, D. JoséMaríaTexeda, D.JoséMaríaRodríguez,D.CasianoBocanegra y D. AntonioGarcíaTorres, vecinosdeSanLuisPotosí;D. Joaquín de Rosas, vecino de Santa María del Río; D. Francisco Martínez, vecino de Monterrey; y a D. Clemente Jáuregui, vecino de Camargo; además a los de otros lugares de la provincia: D. Juan Francisco de Riojas y D. José Antonio Flores, vecinos de Monclova; Juan Rodríguez, de San Buenaventura y Juan Sánchez, de Candela; el administrador de la hacienda La Enramada, D. Manuel de Oviedo y el mercader viandante D. Francisco Palomino (AGN, Libros de Alcabalas del Saltillo, C1, f 7/82). Los productos que se vendieron durante estos años, en su mayoría provenían de la propia Nueva España, por la frecuencia de envíos destacan San Luis Potosí, Parras, Monclova, Monterrey, México, Guadalajara, Revilla, SanBuenaventura,León, SayulayCadereyta. Otros lugares de las Provincias Internas de Oriente también
  49. 49. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 55 muestran intercambios de importancia con la villa del Saltillo y su feria comercial, tales como: Camargo, Altamira, Laredo, Mier, Aguayo, Tampico, Reynosa, Linares, Cerralvo, Pueblo Viejo de Tampico, Río Grande, Pesquería Grande y Borbón. Los efectos o productos de mayores ventas fueron: lana, algodón, piloncillo, caldos, aguardiente y vino, harinas, ganado y mulas. Además de jabón, jarciería, trigo, frijol, arroz, garbanzo, cerdos, reses, carne seca, manteca, chile, cueros, pieles, cordobanes, calzado y loza, asícomocigarros,plomo, mantas,caña, chilepiquínydulces(AGN, Libros de Alcabalas del Saltillo, C1, f 7/82). Igualmente se observan en los registros envíos de otras provincias vecinas a la de Coahuila, como las ligadas al Occidente de la Nueva España, Guadalajara y el Bajío, así se tiene a Querétaro, San Miguel elGrande,Celaya,Aguascalientes,SanJuandelosLagosyZacatecas (AGN, Libros de Alcabalas del Saltillo, C1, f 7/82). La falta de información estadística de los precios y volúmenes de producción vendidos impide hacer un análisis directo de la actividad comercial de la época, por ello se puede recurrir a la documentaciónque registrael pagode losimpuestos porlas ventas, llamados alcabalas, que sirven de indicadores indirectos. Los registros correspondientes a la villa de Santiago del Saltillo se encuentran, en su mayoría, en el Archivo General de la Nación, unos cuantos datos en el Archivo Municipal de Saltillo y, sorprendentemente, ninguno en el Archivo General de Indias, al menos hasta donde se tienen avances en la catalogación. El cobro de las alcabalas por la Administración Real y el establecimientodetasas,plazos,suelosalcabalatoriosyexcepciones, eran determinados, según señalamiento de Garavaglia y Grosso
  50. 50. 56 200 100 Independencia Revolución (1987: 28-40), de la manera siguiente: el cobro se deducía a partir del valor mercantil del producto gravado, sobre el que se aplicaba un determinado porcentaje variable, ya sea con relación a diversos periodos oreferidoaciertas receptoríasque, pordiferentes motivos, se favorecían o recibían tratamiento especial, salvo las transacciones inmobiliarias que pagaron el 6% durante el periodo de 1776 a 1811. Las tasas generales aplicadas para el reino de la Nueva España fueron: del 6% en el lapso 1778-1780; del 8% entre 1781 y 1790; y de 6%, nuevamente de 1791 a 1810. Durante los años del movimiento insurgente (1810 a 1821), la situación financiera de la Corona entró en una nueva crisis, lo que llevó a un aumento de la presión fiscal, que se tradujo en una serie de nuevos impuestos agregados a las alcabalas, con tasas variables que no fueron aplicadas uniformemente y en plazos también indefinidos, según se puede apreciar en la correspondencia de los administradores de la renta, pidiendo continuamente aclaraciones acerca de su vigencia. En 1816, los gravámenes cobrados para todas las compraventas y reventas, eran el 6% de alcabala y 2% de recargo para el pago del préstamo de 200,000 pesos, llamado ‘patriótico’; a lo que se agregaba, el 2% de derecho de convoy para algunas transacciones, y 6% como contribución temporal de guerra. Para los últimos años del periodo colonial (1817-1821), las tasas se fijaron en 6% de alcabala ‘permanente’, 2% de aumento y 8% de alcabala ‘eventual’.
  51. 51. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 57 Las receptorías septentrionales consideradas de frontera16 tuvieron trato de excepción en los montos aplicados por concepto de alcabalas, a saber: 1. Administración Foránea de Sonora: Arizpe, Cieneguilla, Horcasitas, Álamos, Sinaloa, Culiacán y Cosalá; 2. Administración Foránea de San Luis Potosí: Coahuila, Saltillo, Santander y Monterrey; 3. Administración Foránea de Zacatecas: Mazapil-Parras, y 4. Administración Foránea de Durango: Chihuahua. En estas receptorías, las tasas aplicadas variaron de un mínimo del 2% a un máximo del 5.33%, y en algunas de ellas, por su situación particular, ciertos productos gozaron de exención total de las alcabalas.17 Dada la importancia de los volúmenes de mercancías que se comercializaban en Saltillo como consecuencia de la feria comercial anual que se realizaba desde principios del siglo XVII (Alessio Robles, 1938: 392), en 1777 se designó un funcionario a cargo de la Administración Real de la Renta de Alcabalas del Saltillo. Para la época que se estudia, el volumen del comercio se incrementó notablemente, lo que apoyó el establecimiento –además de la Administración de Alcabalas– de una Caja Real en 16 Velázquez, 1974 y 1979, presenta la descripción de los territorios septentrionales segúndiferentes cronistas de la época, la cual señala reiteradamente la situación de guerra permanente entre las villas y pueblos de frontera con las tribus de indios nómadas. Ademásde lasdificultadesque derivan del clima ylos recursosnaturales, muy distintos a la región mesoamericana. 17 “Razón del tanto por ciento que se exige en los lugares de este Reyno” [1788]. A.G.N.-Indif.RHyla real ordendel 9 de mayo de 1790, A.G.N.-Alcabalas, T. 259. Citados en Garavaglia y Grosso, 1987: 29.
  52. 52. 58 200 100 Independencia Revolución 1794. Con ello la plaza se convirtió en distrito administrativo, al frente del cual se nombró un ministro, y se designó además un subdelegado de la Intendencia y de la Real Hacienda, dependiente de San Luis Potosí. TePaske y Klein (1986, T. II: 16) señalan que la Caja Real de Saltillo fue fundada para apoyar la defensa de la frontera y para implantar la maquinaria administrativa española, aunque era la Caja de San Luis Potosí la que proporcionaba la mayor parte de los recursos necesarios paralos presidios y colonias de Nuevo León, Nuevo Santander y Tejas. En dicho aparato administrativo cada caja novohispana tenía importanciapor símisma ylas relacionesentreellaseran esenciales en la determinación de la estructura fiscal del Imperio español en América. A partir de 1777, año en el que se inician las reformas administrativas con la creación de la Administración de la Renta de Alcabalas, se emprendieron otras acciones que afectaron a la villa. En ese mismo año se estableció la Comandancia General de las Provincias Internas, con un gobierno relativamente autónomo, situado entreel Virreyy losgobernadores provinciales(AMS, PM, c 45, e 31, 7 f). En1779, lajurisdiccióneclesiásticade Saltillo,junto conel derecho al cobro del diezmo, fue trasladada de la diócesis de Guadalajara a la recién creada diócesis de Linares. En 1787 la jurisdicción política de Saltillo, junto con la de Parras, fue transferida de la provincia de la Nueva Vizcayaa la de Coahuila (AMS, PM, c 39/1, e 69, 2 f).
  53. 53. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 59 En ese mismo año, al crearse las Intendencias (ver mapa V), las provincias deCoahuila, Tejas, el NuevoReino de León y la colonia del Nuevo Santander, se integraron a la Intendencia de San Luis Potosí desapareciendo el cargo de alcalde mayor que fue sustituido por un subdelegado, sujeto al intendente de San Luis Potosí, quedando la actividad del Consejo Municipal supeditada a dicho subdelegado (AMS, PM, c 42/1, e 66, 1 f). Mapa V. Las Doce Intendencias de la Nueva España El peso relativo de la Aduana del Saltillo explica que permanezca como tal después de que su territorio se incorporó a la provincia
  54. 54. 60 200 100 Independencia Revolución de Coahuila en 1787, como resultado del proceso de reorganización de las Provincias Internas a partir de la creación de las Intendencias (AGN Provincias Internas. Vol. 58, e. 2, f. 15- 113). Para ese año, “el administrador de alcabalas de Saltillo había logrado controlar los monopolios del tabaco, los naipes, la pólvora y el papel sellado” (Cuello, 1990: 143), pero nunca podría ser, al mismo tiempo subdelegado, según lo marca el artículo 77 de la Real Ordenanza para la creación de las Intendencias.18 El administrador de alcabalas y encargado de los estancos del tabaco, naipes, pólvora y papel sellado fue promovido a tesorero regional en 1793, sujeto a la autoridad de San Luis Potosí, con la responsabilidad de las nóminas de los presidios y misiones destacados en la frontera nororiental (Cuello, 1990: 143). La Audiencia de Guadalajara y el propio Virrey, pasaron a ser autoridades en última instancia para conflictos y consultas, salvo cuando era requerida la intervención del soberano. Las reformas administrativas, particularmente las fiscales, se fortalecieron con el levantamiento de censos y padrones. Éstos eran realizados con tal detalle, que registraban no sólo edad, sexo, raza y ocupación de los habitantes, sino también el inventario del capital porhabitante,tantolíquidocomoenmobiliario,casas,tierras, ganado yarmasdisponibles,asícomoinformessobresalarios,yestimaciones sobre volúmenes de productos consumidos; por ejemplo, el informe acerca de la provincia solicitado por el Tribunal del Consulado de Veracruz, que permitíaestimarlas ventasy elmonto de las alcabalas (AMS, PM, c55/1, e 2, 24f). 18 Real Ordenanza para el Establecimientoe Instrucción de Intendentes de Ejército y Provincia en el Reino de Nueva España, 1786. Facsimilar, 1984. Introducciónpor Ricardo Rees Jones: 89-90.
  55. 55. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 61 LasseriesdecaptacióndelaRealHaciendaporconceptodealcabalas del Saltillo muestran una estrecha relación cíclica entre la actividad económica y la recaudación fiscal. Para 1810 se puede observar una intensificación en la recaudación en 234%, la cual supera los niveles de captación alcanzados en los primeros años cuando se registraron los pagos de este impuesto, en el lapso de 1777 a 1781. Los ingresos se desploman como resultado de la desconexión de los circuitos mercantiles después del estallido del movimiento de Independencia de 1810, la captación de 1811 cayó 76%, y para 1812, en unúltimo periodo, seaprecia una recuperación quepermite que se supere el monto de lo recaudado en 1807, que fue el más alto del periodo de 1781 a 1811, y a partir de este año hay una tendencia decreciente, incluso si se proyectan los datos hasta el final del periodo colonial en 1821 (ver la gráfica 1). Gráfica 1. Ingresos de la Real Renta de Alcabalas 1777-1821.
  56. 56. 62 200 100 Independencia Revolución En el periodo de 1791 a 1796 la tasa aplicada fue de 4%, para pasar al 4% de alcabala y 2% para fondo de milicias durante la siguiente guerra contra Inglaterra, de 1796 a 1802 (ver cuadro 1). LIBROS REALES DE ALCABALAS Arnoldo Hernández Torres CAJA REAL DE SALTILLO TePaske y Klein AL. NOVOHISPANAS Garavaglia y Grosso AÑOS PRODUCTO TOTAL PRODUCTO TOTAL PRODUCTO TOTAL 1777 3452.6 3487 3487 1778 9380.8 9380 9380 1779 7293.8 7293 7293 1780 14265.4 14265 14265 1781 14403.0 14403 14403 1782 4615.6 4615 4615 1783 4749.9 4749 4749 1784 4952.8 4952 4952 1785 7567.9 7567 7567 1786 5245.9 5245 5245 1787 6189.6* 6153 6153 1788 6107.3* 4870 4870 1789 6024.6* 5931 5931 1790 5942.2* 6228 6228 1791 5859.6* 6604 6604 1792 7836.5 7836 7836 1793 6132.5 6132 6132 1794 6474.6* 6775 6775 1795 8290.8 8290 8290 1796 7391.9* 11307 11307 1797 7514.7* 7954 7954 1798 5900.3 5900 5900 1799 6768.8* 7090 7090 1800 8437.8 8437 8437 1801 9559.4 9559 9559 1802 7310.5 7310 7310 1803 12250.3 12250 12250 1804 14577.6 14577 14577 1805 11987.5 11987 11987 1806 14857.8 14857 14857 1807 17783.5 17783 17783 1808 15480.5 15480 15480 1809 14282.4 14282 14282 1810 17089.8*** 17090 17090 1811 4075.3 17381.5** 17381.5** 1812 18257.6 18041.8** 18041.8** 1813 17719.9 18702.0** 18702.0** 1814 10134.1 19362.3** 19362.0** 1815 13768.5** 20022.6* 20022.6** 1816 13833.3** 20682.9** 20682.9** 1817 13898.0* 21343.2** 21343.2** 1818 13962.8** 22003.4** 22003.4** 1819 14027.5** 22663.7** 22663.7** 1820 14092.3** 23324.0** 23324.0** 1821 14157.0** 23984.3** 23984.3** CUADRO 1. INGRESOS DELA REAL RENTA DE ALCABALAS 1777-1821 FUENTE: Elaboración propia con datos del AGN-Alcabalas. Vols. 610, 611, 608, 152, 420; AGN-INDIF. Alcabalas / San Luis Potosí /Saltillo Caja 3. *Estimado por el método de suavizamiento de Brown con un alpha de .25 .**proyectado. ***No incluye el mes de diciembre.
  57. 57. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 63 En el año de 1803 se aplicó la tasa general del 6%, misma que se vio incrementada con motivo de la última guerra contra Inglaterra, entre 1804 y 1808, en un 2%, manteniéndose en ese nivel hasta el inicio de la Independencia, cuando se aplicaron nuevos préstamos forzosos para financiar la guerra contra los insurgentes y contra los indios bárbaros.19 Este auge puede ser considerado como producto del crecimiento económico regional, hipótesis que se refuerza si se considera que la población, otro de sus principales indicadores, registró una tendencia a la alza que coincide con el aumento en la recaudación fiscal de alcabalas (véase gráfica 2 y el cuadro 2). Total de Almas 19 La lista de los donativos y préstamos forzososque hizo la villa del Saltillo desde el año de 1809 al de 1816, se puede ver en AMS, PM, c 62, e 22, 2f. Gráfica2.FUENTE:1777,Censo, AMS, PM, c31,e2,112f.; 1785,Censo, AMS,PM, c37/ 1,e 42, 58 f.;1786,Padrón,AMS,PM, c37,e35,1f.;1787,Padrón,AMS,PM,c39/1,e73,1f.;1788,Padrón,AMS, PM, c40, e 39, 1f.;1791, Censo, AMS, PM,c 43, e 1,122f.; 1813, Padrón, AMS, PM, c 60/1,e 72, 1f.
  58. 58. 64 200 100 Independencia Revolución Si comparamos los datos de los dos últimos censos de población del periodo colonial –1791 y 1813–, con los montos registrados para los mismos años por la Real Renta de Alcabalas, se observa que los censos de habitantes de 1813 en Saltillo representaban el 195% del total de 1791, y la recaudación de 1813 representó el 268% de los ingresos alcabalatorios de 1791; es decir, se dio un incremento en los impuestos más que proporcional al crecimiento de la población (véase cuadro 1). De la misma manera, los volúmenes y estimaciones del valor de losefectos comercializados duranteel periodode estudio, permiten establecer una relación entre éstos y el incremento de las tasas impositivas del 4% al 8% para los mismos años (ver cuadro 2). Así, los valores comercializados en 1791 ascenderían a 97,660 pesos y para 1813 alcanzarían la suma de 126, 676 pesos, de tal forma que el incremento resulta del 29%. Éste indica un crecimiento económico combinado con un alza de las tasas de impuestos, que se mantuvo en el periodo en razón de que se volvió a aplicar la tasa general de alcabalas que, a pesar de las protestas, ya no se redujo en el resto del periodo colonial. AÑOS HOMBRES MUJERES TOTAL DE ALMAS 1777 3026 3461 6487 1785 3980 4188 8168 1786 10812 1787 4537 4129 8666 1788 4087 4204 8291 1791 5291 5912 11203 1813 11042 10779 21821 CUADRO 2. CENSOS Y PADRONES DE LA POBLACION DEL SALTILLO Y SU JURISDICCION. 1777-1813. FUENTE: elaboración propia con datos de 1777, Censo, AMS, PM, c 31, e 2, 112 f.; 1785, Censo, AMS, PM, c 37/ 1, e 42, 58 f.; 1786, Padrón, AMS, PM, c 37, e 35, 1f.; 1787, Padrón, AMS, PM, c 39/1, e 73, 1f.; 1788, Padrón, AMS, PM, c 40, e 39, 1f.; 1791, Censo, AMS, PM, c 43, e 1, 122f.; 1813, Padrón, AMS, PM, c 60/1, e 72, 1f.
  59. 59. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 65 En suma, la reconstrucción de la serie de datos de este estudio permite concluir que la tendencia que muestran los ingresos de la Real Renta de Alcabalas, para los últimos años, es la de un ciclo que termina. Por lo que, de mantenerse las mismas condiciones previas al estallido del movimiento insurgente, la actividad económica de la villa del Saltillo en torno a su feria comercial pronto entraría en una fase de desaceleración y el consecuente estancamiento. La Feria del Saltillo durante el siglo XIX El auge logrado con la realización de la Feria del Saltillo se vio interrumpido con el decreto que ordena su cambio a Monterrey. Posteriormente se autorizará una nueva feria para Saltillo, pero ésta no logrará la importancia económica de aquella época. La nueva Feria de Saltillo de1826 a 1889 tomará el carácter de feria regional. Esemismoaño, 1889, se realizóla Feria Mundialde París en la cual participaron los saltillenses con el monumento a Manuel Acuña, por ello muy pronto se difundió la modalidad de feria de exposición y diversión; su carácter de compraventa de mayoristas se dejó atrás porque, ahora, se contaba con otros medios de abasto y distribución de mercancías para todo el año: el ferrocarril, el cual llegó a Saltillo después de la feria de 1883. El estudio de la feria en el siglo XIX se puede hacer en cuatro periodos, a) de 1800 a 1814 el periodo final de la feria colonial; b) de 1815 a 1826 cuando sólo se realizaron las fiestas patronales; c) de 1826 a 1889 el periodo de realización de la nueva feria comercial de Saltillo y d) de 1889 a 1900 cuando se efectuaron las primeras ferias de exposición y diversión.
  60. 60. 66 200 100 Independencia Revolución El periodo final de la feria colonial Este periodo, prácticamente, se corresponde con el de inicio del movimiento de Independencia, que ya se presentó en el apartado anterior, sin embargo para dar una visión del siglo XIX en su conjunto, se puede decir que para esta etapa la feria había logrado amplia aceptación entrelos comerciantes de toda la Nueva España, sobre todo porque acudían compradores yvendedores de las cuatro Provincias Internas de Oriente, lo que hizo de Saltillo su centro de acopio y distribución. Para 1814, cuando la feria debía reestructurarse con la sustitución de los productos importados por los novohispanos, se logró, por primera vez, contar con una autorización legal para su realización según el documento emitido por la Regencia en Madrid, el 26 de marzo de 1814. Dicho decreto autoriza la Feria del Saltillo para las Provincias Internas de Oriente, al respecto señala: Las ferias constituyen un incremento en la actividad económica del lugar en donde tienen efecto así como en la extensión que invisiblemente se difunde. En la organización de las ferias se aplicará tiempo y trabajo precisos porque el tiempo, la situación del lugar, producción, consumos de la provincia y las relaciones de su comercio con las provincias limitantes tienen muchas particularidades. Laferia del Saltillo promovería avance en las provincias deOriente, además que su suelo no tiene obstáculos que no permitan la llegada de criadores, mercaderes, fabricantes, etc. (AGEC, Fondo Decretos, C1, F46). Ese mismo decreto autoriza otra feria para las Provincias Internas de Occidente:
  61. 61. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 67 Chihuahua ha caído en desgracia ya que decayeron sus minas. Tiene un buen comercio con Nuevo México y con Sonora, cosa que hará a los vecindarios opuestos y fronterizos sean fomentados con prontitud y felicidad, también se verán aprovechados de esto los puestos militares ya que éstos son los que más sufren en lograr los caminos hacia Chihuahua. Si se hace en Chihuahua se tendría que retrasar la fecha un poco para que los mercaderes que asisten a la feria de San Juan de los Lagos puedan llegar hasta este territorio (AGEC, Fondo Decretos, C1, F46). En la feria de la villa de Chihuahua se comercializaron volúmenes mayores, hasta cuatro veces, de las ventas efectuadas en Saltillo, según el reporte de la recaudación de la renta de alcabalas (Garavaglia y Grosso, 1987), porque se abastecía a esas provincias que contaban con mayor número de población, debido a la dinámica económica que imponía la actividad minera de Parral. Pero, al año siguiente, el 2 de octubre de 1815, se remitió otro bando de don Manuel Pardo, teniente coronel de Caballería de los Reales Ejércitos, ayudante inspector de las Provincias Internas de Oriente de Nueva España y comandante de Armas de la villa del Saltillo, que comunica la transferencia de la feria de esta villa a la villa de Monterrey (AMS, PM, c61/1, e76, 2f), después de gran insistencia por parte del comandante de las Provincias Internas de Oriente y, tal vez, como una muestra de rechazo por el apoyo prestado a los insurgentes. Con ello se podría concentrar el volumen de comercio en un nivel más aproximado al de la feria de Chihuahua, esto se puede observar en el cuadro 3 que registra el pago de alcabalas en las tres villas durante los primeros años del siglo XIX.
  62. 62. 68 200 100 Independencia Revolución Con dicha acción, Monterrey logró concentrar el poder regional, muchos años antes de lasgestionesdel gobernadorBernardo Reyes a finales del siglo XIX, cuando algunos historiadores ubican su despegueeconómico regional. Conelloreunió el podereconómico conlaferia, elpolítico-militarconlaComandanciadelas Provincias Internas de Oriente y el religioso con el obispado, inicialmente de Linares y finalmente de Monterrey. Por tanto, se puede decir que la Feria del Saltillo se realizó durante los últimos 40 años del periodo virreinal a la manera de las sociedades precapitalistas, con la conjugación de las tres versiones de la fiesta, siempre mezcladas: la religiosa, la popular y la mercantil. Las fiestas patronales de 1815 a 1825 Después del cambio de la feria comercial a Monterrey, sólo se celebraron las fiestas patronales del 25 de julio y otras fiestas CUADRO 3. INGRESOS DE ALCABALAS DE LAS ADMINISTRACIONES DEL SALTILLO, MONTERREY Y CHIHUAHUA. 1800-1810
  63. 63. El comercio al mayoreo y al menudeo. La Feria de Saltillo y el Mercado Juárez 69 religiosas que se efectuaron año con año, como la Epifanía (6 de enero) y Corpus Christi (40 días después de domingo de Resurrección) también asociadas a actividades de mercadeo local y de diversión, así se hicieron durante el periodo que no hubo autorización de la feria comercial, de 1815 a 1825. La organización de las “fiestas acostumbradas”, religiosas, comerciales, populares y, más tarde, las cívicas siempre fueron responsabilidad del cabildo por lo que debían avisar de su realización a los habitantes de la villa, aunque parece que no siempre se organizaban mediante un acuerdo, ya que en el Archivo Municipal se encuentra la primera acta del Cabildo de Santiago del Saltillo, de fecha del 23 de septiembre de 1696, en la cual se señala que: …estando juntos y congregados los miembros del cabildo, para tratar las cosas útiles a esta villa y al bien público, compareció el alférez Matías de la Peña, encargado de organizar las fiestas reales en el presente año, solicitando se le proporcionen del fondo de propios cincuenta pesos, para cubrir los gastos… (AMS, AC, L 1, t 111, a 15, f 21). Por lo que el alcalde era el responsable directo de dichas actividades. Otras fiestas religiosas se agregaron como parte de las responsabilidades del cabildo, como la de la Virgen de Guadalupe que, a partir del 19 de septiembre de 1737, el cabildo acordó que: …teniendo conocimiento los capitulares de esta villa que en la Ciudad de México el Virrey ha nombrado por patrona universal a la Santísima Virgen de Guadalupe, mandando que en todos los pueblos y ciudades según sus posibilidades, se le hagan fiestas, han acordado que tan pronto pasen las que le están organizando al patrono y titular de esta villa, las harán a la madre de Dios… (AMS, AC, L 4, a 32, f 21).
  64. 64. 70 200 100 Independencia Revolución Las fiestas patronales debían realizarse en las fechas que acordara el cabildo, de acuerdo con los rituales oficiales que, para tal efecto, se practicaban desde mucho tiempo atrás, por ejemplo el 30 de agosto de 1754, se dispuso que “para conocimiento de todos los habitantes se acuerda promulgar por bando que se han señalado los días 21 y 22 del próximo mes de septiembre, para celebrar las fiestasdelApóstolSantiago,asícomoparaelpaseodelRealPendón (AMS, AC, L 4, a 85, f 96). La fiesta religiosa popular en las villas de la Nueva España, la describe Juan Pedro Viqueira para el caso de la ciudad de México (1987). De la fiesta popular queda testimonio en los papeles del cabildo, responsable de la diversión, de agradar a los vecinos y de cobrarles los derechos que de ellos recibían buena parte del año, como lo describe Laura Gutiérrez (1996). Para las autoridades la celebración de las “fiestas acostumbradas” era un compromiso que había que cumplir cuando las dificultades del clima, particularmente las lluvias torrenciales de verano, lo permitieran, así, prácticamente lo hicieron con las fiestas patronales del 25dejulio,díade SantiagoApóstol, patronodela villadelSaltillo, se realizaron junto con la feria en los meses de septiembre y octubre, según lo permitieran las lluvias de temporal, ahora del otoño, de manera que cada año se disponía su realización según se previera el estado del tiempo. Llama la atención que en las actas de cabildo no hay registro anual de las disposiciones para tal efecto. Un ejemplo de los acuerdos del cabildo se tomó del 3 de septiembre de 1805 cuando “se acuerda posponer el inicio de la feria hasta el día 30 del actual en virtud del copioso temporal que se ha experimentado desde hace más de 20 días” (AMS, AC, L 6, a 128, f 167 v). De cualquier manera, se acuerda también que durante “los días de la feria hasta la clausura de

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