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Análisis sistémico de la región del ariari

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  1. 1. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 Análisis sistémico de la región del Ariari. Variables estratégicas Emilio García Gutiérrez Paula Andrea Muñoz Aguirre Cristina del Pilar Sánchez Adriana Iguavita Iguavita 1. La dimensión natural En esta sección del documento se analiza la realidad del desarrollo de la subregión en función de las cinco dimensiones que se esquematizan como natural, construida, económica, social e institucional. Iniciamos con la dimensión natural la cual se examina desde el punto de vista del desarrollo territorial considerando sus estructuras básicas ecosistémicas de manera interrelacionada, e identificando inicialmente la forma como la sociedad se ha relacionado con el subregión del Ariari al realizar sus actividades económicas y sociales. Aunque el análisis se desarrolló por dimensiones, se encuentran variables estratégicas que aparecen en diferentes dimensiones y que parecen tener un papel fundamental en el desarrollo del territorio del Ariari. El ejercicio en la dimensión natural confirmó la necesidad de mejorar las características de los sistemas de producción para que sean más eficientes y realicen un mejor uso de los recursos sin afectar la capacidad de los ecosistemas para recuperarse de los efectos ambientales negativos. Recientemente se viene destinando tierras al cultivo de palma aceitera en áreas que años atrás se dedicaban a cultivos de maíz, arroz, soya y plátano. En este punto conviene avanzar en aspectos sociales que presionan la viabilidad de los ecosistemas, acceso a la tierra y nivel digno de empleo e ingresos, como también en la obligación de generar una cultura ambiental. Aun se esta lejos de solucionar los problemas de tenencia de tierra ya que en el Ariari la mayoría de transacciones de tierras se realizan mediante carta venta que realmente no es un titulo. Desde este punto de vista tienen en cuenta las tres áreas de actuación del desarrollo sostenible, el cual tiene como fin primordial lograr una mejor calidad de vida para las personas. 1
  2. 2. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 Los nuevos desarrollos tecnológicos brindan nuevas oportunidades a los pobladores del Ariari y pueden ser una oportunidad para mejorar aspectos relacionados con la viabilidad ambiental. La responsabilidad ambiental para todos es un compromiso para incorporar, de manera integral en el proceso productiva, la dimensión ambiental y social, de tal manera que a la vez que mejora la productividad y competitividad, se contribuye en la atención de necesidades sociales, generando bienestar social y protegiendo el medio ambiente. También puede disminuir la presión de la población sobre los ecosistemas al permitir un empleo en otras condiciones diferentes a las tradicionales. El modelo actual de expansión de la frontera agrícola a gran escala puede ser un aspecto de doble filo, por un lado es factible sistemas agropecuarios con mejoras tecnológicas que permitan una menor afectación del ambiente y por otro lado puede ser un factor de pérdida de biodiversidad al establecer, por ejemplo, una producción agrícola extensa a nivel de monocultivo, esto sin tener en cuenta la afectación de humedales, el bajo número de empleos que se genera y la disminución de áreas dedicadas a la producción de alimentos. En el Bajo Ariari la implementación de monocultivos de palma africana presenta implicaciones ambientales como cualquier monocultivo: el deterioro acelerado de los suelos, el uso intensivo de agroquímicos, que implica graves daños ambientales, y los impactos ambientales de obras complementarias como trochas. Se utilizan como una manera de “domesticar” la tierra y abrir paso al “desarrollo”. La concentración de la tierra que se experimenta en estas zonas del departamento significa el aumento de la presión sobre las áreas boscosas del Ariari, que de hecho son altamente vulnerables y muy apetecidas por los grandes terratenientes, en un proceso en el que la pobreza se utiliza como medio y justificación para eliminar las áreas boscosas. El uso irracional de los recursos, el desarrollo urbano desorganizado y la poca importancia que se le da a los aspectos ambientales se relaciona también con la poca conciencia ambiental en la población y el incumplimiento de las normas, ya sea por negligencia o por desconocimiento. Adicionalmente la deforestación destruye, entre otros, recursos madereros que de otra manera podrían estar disponibles para un uso sostenible del suelo. Es claro que la práctica recurrente de sembrar en un suelo tan frágil puede llevar rápidamente al deterioro ambiental y al agotamiento de los recursos naturales, especialmente a la erosión del suelo y a la pérdida de la capa superior. Existe en la Región del Ariari factores críticos como la educación y cultura ambiental en la dimensión ambiental, seguido de la necesidad de un marco político e institucional efectivo. Existe una débil institucionalidad ambiental pese a que el país tuvo una posición aventajada en este sentido. Los marcos de planeación de largo plazo y ordenamiento territorial no son operativos. 2
  3. 3. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 No olvidar que en el Meta y parcialmente en el caso del Ariari, se está convirtiendo con gran velocidad en un país minero, y eventualmente se convertirá en un productor de agrocombustibles, dos actividades de alto impacto ambiental. Y se puede afirmar que el debilitamiento de la institucionalidad y la política ambientales, en los últimos ocho años, corresponde a la visión según la cual para impulsar este modelo de crecimiento económico exportador, basado en gran parte en la inversión extranjera, es necesario quitar del camino aquellos obstáculos que, como muchas de las políticas y normas ambientales, puedan obstruir estos propósitos. Los actos de gobierno, expuestos en este escrito, así como las reiteradas expresiones de los altos funcionarios del gobierno, de crear las condiciones más favorables para atraer la inversión extranjera y de facilitar las cuestiones ambientales, apuntan en esa dirección. Es una visión sobre lo ambiental que constituye un gran retroceso con relación a la que motivó la reforma de principios de los años noventa y que, además, no tiene en consideración las más recientes formulaciones que ubican la sostenibilidad ambiental del desarrollo como uno de los objetivos fundamentales de toda sociedad, en el contexto del capitalismo globalizado (Porrit, Jonathan. 2006. Capitalism. As if the World Matters. Londres: Earthscan. 2006). 2. La dimension construida – Urbano- regional Es una dimensión que muestra elementos importantes para el análisis sistémico, pero poco analizado por los asistentes a los Talleres. Es importante la red vial de interconexión departamental y regional con la posibilidad de apertura de nuevas conexiones (Mesetas- Uribe- Colombia, interconexión férrea entre San Martin - Mapiripán- Puerto Gaitán, la vía Granada – San José del Guaviare- El Retorno- San Vicente del Caguán).Así mismo el Ariari en los últimos años parece desbalanceado frente a la inversión en infraestructura que se hace en la zona del piedemonte metense que concentra toda la actividad económica, especialmente en Villavicencio en este aspecto es importante el desarrollo de vías secundarias y terciarias que permitan irrigar de mejor manera los beneficios de las actividades económicas. Un aspecto a resaltar es el anhelo de muchos ciudadanos a convertir el Ariari en un nuevo departamento, para lo cual se plantea tres puntos básicos orientados a identificar las políticas, estrategias, programas y proyectos que remuevan en el corto y el largo plazo los obstáculos para el desarrollo integral de la subregión. Son ellos: *Asumir el compromiso de desarrollar todas las actividades tendientes a la constitución de la Región del Ariari como una sola persona jurídica de derecho público y con autonomía administrativa y patrimonial, que tenga la finalidad de 3
  4. 4. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 planificar y administrar el desarrollo social, económico, cultural y ambiental de los municipios de la Región. *Invitar a la ciudadanía para que, en ejercicio de los mecanismos de participación democrática, se pronuncie en torno a la creación de la región del Ariari. *Y, finalmente, promover la más amplia participación de todos los estamentos sociales, económicos, académicos y políticos en este proceso empoderándose del mismo. Entonces tenemos que preguntarnos: ¿la autonomía para qué? Para dar respuesta a este interrogante tenemos que reiterar la preocupación por el crecimiento y desarrollo desigual del Meta, lo cual ha determinado la existencia de una gran brecha que en lugar de cerrarse tiende a ampliarse cada vez más. Al subdesarrollo del Ariari se vienen a añadir las lacras sociales que la afligen, lastrada como lo está por la pobreza y la exclusión, lo cual redunda en la falta de oportunidades para sus moradores. Se trata, entonces, de remover los obstáculos que frenan su desarrollo e impiden su despegue económico y de superar los desequilibrios y las inequidades que la afectan. Ya es hora de nivelar la cancha de juego, en aras de una mayor cohesión social. Por ello, el Ariari como subregión debe de volver por sus fueros. Una tarea conjunta es impulsar la aprobación de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (LOOT), así como la creación de las regiones administrativas y de planificación territorial (RAP), como paso previo a la constitución de las regiones como entidades territoriales. Otro elemento esencial para que el Ariari se sacuda y optimice el aprovechamiento de su potencial y progrese en competitividad hace relación con la política económica. Existe la imperiosa necesidad de promover una política económica que consulte la realidad y las expectativas subregionales en orden a corregir los desequilibrios y recuperar el tiempo perdido en crecimiento y desarrollo. Hay que replantear la política económica, repensarla y reenfocarla, de modo que consulte la realidad y las expectativas locales y subregionales. Podemos plantear una política económica basada en los siguientes aspectos: *Una política departamental que trascienda los gobiernos de turno y las coyunturas económicas. *Una política integral, en la cual todas las intervenciones de los Gobiernos nacional y departamental en las zonas rezagadas del Ariari esté orientada a dinamizar el crecimiento y a reducir la pobreza de sus habitantes. *La inversión estratégica para las regiones rezagadas es la inversión en el capital humano de sus habitantes. *La lucha contra la pobreza debe tener un claro componente espacial, pues ella no se distribuye en el territorio al azar sino que se concentra en ciertas localidades. 4
  5. 5. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 3. La dimensión Económico-productiva En el Ariari se tiene un discurso no propio de la Región que habla de competitividad sin tener en cuenta que desde tiempos de la apertura la subregión perdió buena parte de su institucionalidad lo cual es una limitante para su desarrollo al igual que la falta de infraestructura y servicios básicos para la población. Los municipios y las áreas pobladas han aumentado de población pero no así los servicios básicos que necesita una sociedad cada día más joven. Lo que se aprecia es que la subregión tiene limitaciones en sus procesos de investigación y de apropiación tecnológica. Se habla de crecimiento en renglones agrícolas, pero estos no van acompañados de investigación sino de aproximaciones de ensayo y error que los productores van ensayando y apropiándose de ellos, mientras las entidades encargadas de adelantar estos procesos mantienen alejados de la subregión en un claro desconocimiento de sus gentes y su capacidad productiva. Como el Ariari no puede desempeñar el papel de plañidera, se requiere avanzar en la construcción de redes, alianzas y acuerdos en los sectores productivos, igualmente en la necesidad urgente de canalizar inversión para mejorar aspectos de infraestructura e indicadores de ciencia y tecnología, lo que también se relaciona con la política macro que tiene el país en la materia. En términos generales se tiene una baja inversión en infraestructura, baja inversión en ciencia y tecnología e insuficiencia del transporte multimodal, lo cual puede obedecer a marcos de centralismo y de política pública que dificultan este desarrollo en la subregión, pues gran parte de las inversiones en estos sectores dependen de la política nacional. Opera también sobre la subregión un macartismo moderno que la declara zona de conflictos, de presencia de la guerrilla y de confabulación de la población con este grupo ilegal al margen de la ley, olvidando perversamente que esta es una subregión con presencia de paramilitarismo y narcotraficantes que han mantenido secuestrado a las gentes de la subregión y que se han apropiado de los escasos recursos del Estado en beneficio propio. Existen razones para pensar que la subregión tiene perspectivas de mejorar, debido a la articulación público – privada, sociedad y academia. El entorno regional se fortalece gracias a la ubicación estratégica frente a mercados y la demanda nacional de alimentos. Sin embargo plantea claramente como una oportunidad la apertura de mercados nacionales, lo que depende en buena parte de los compromisos y la voluntad política del Gobierno nacional y departamental con esta subregión. Esa desigualdad subregional se hace más evidente cuando se analiza la tradicional marginalidad del Ariari a la lógica impuesta por la economía nacional. La presencia de sectores económicos tradicionales (agricultura pequeña y mediana) con poco 5
  6. 6. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 dinamismo en la última década ha limitado las expectativas de alcanzar mejores resultados en términos de crecimiento. Ello, sumado al déficit en infraestructura, la baja competitividad sectorial y la difícil situación social de su población, ubica a la subregión en desventaja frente a otras zonas del país. Se puede decir que la piedra angular del desarrollo económico del Ariari radica en la capacidad de los actores regionales para gestionar y reorientar los aspectos sociales, productivos y además plantear una mejor posición de negociación o influencia frente a las políticas nacionales que afectan al territorio. Los participantes de la dimensión económica productiva ven como amenaza las políticas incoherentes del gobierno nacional y acuerdos de libre comercio como el TLC sin tener en cuenta las particularidades regionales. En esa misma perspectiva, es entendible la necesidad de que el Estado exija un mejor desempeño en eficiencia en la prestación de los servicios a los entes territoriales, justificando plenamente la asignación de incentivos fiscales, tal como aparece consignado en la norma (situado fiscal). En este aspecto, la prestación de los servicios públicos (salud, agua potable y alcantarillado, etc.) en el Ariari se caracteriza por coberturas bajas. La educación, pese a evolucionar positivamente, también presenta serias limitaciones comparada con otras regiones. Además, la poca dinámica en el crecimiento económico de la subregión limita el esfuerzo fiscal de ésta, lo que implica una menor recepción de recursos de inversión por la aplicación de estos criterios. Finalmente, es obvio que existen diferencias abismales en la eficiencia entre regiones en el Meta. Poner en competencia regiones con marcadas desigualdades no sólo en desarrollo económico y social, sino institucional, por una cuota de recursos de inversión de los Gobiernos de turno no parece ser la fórmula más equitativa, puesto que serán las regiones aventajadas las que seguirán conquistando los mayores porcentajes de recursos transferidos por el gobierno nacional. Ojo acá cabe revisar el papel de la Universidad en el desarrollo local y subregional. El nuevo orden mundial, la tendencia actual a la regionalización, y más aún, el mismo estado precario de la población ariarense en todos los ámbitos, ha obligado a las universidades a repensar su labor. A revisar su papel en cuanto a generar y transmitir conocimientos como un bien público, mas no tan particular, como impulsores del desarrollo endógeno de la región (Eduardo Wills Herrera, El papel de la universidad en la creación del desarrollo endógeno regional, recuperado el 7 de mayo de 2011 en http://www.eumed.net/rev/oidles/02/Unidere.htm). “Pensar la relación entre universidad y desarrollo local implica tener una propuesta de universidad que entre en confrontación directa con el programa de su disolución a manos del mercado. Implica la recomposición del sistema universitario para 6
  7. 7. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 contribuir a la generación de utopías, la crítica epistemológica de las verdades desde las cuales se justifican las políticas de dominio, el desarrollo de estrategias de investigación y formación que contribuyan a la constitución de actores sociales y políticos democráticos” (José Luis Coraggio. Universidad y Desarrollo Local, recuperado el 7 de mayo de 2011 en http://www.eumed.net/rev/oidles/02/Unidere.htm). Se espera entonces que las universidades del Meta se perfilen como actores sociales, dado que “la universidad puede contribuir a ofrecer un espacio público pluralista, convocando a todos los sectores a tratar de manera transparente los problemas de la sociedad local en el contexto nacional y mundial” (José Luis Coraggio. Universidad y Desarrollo Local, 2007).Esto a su vez, beneficia a la Universidad y la coloca de cara a la sociedad en su proceso de legitimación dentro de la sociedad, por la participación activa y directa en el desarrollo de la misma. Resumiendo, para resolver esta dificultad es necesario lograr un acuerdo político regional para discutir una agenda con el gobierno nacional, sobre los aspectos relacionados con infraestructura, inversión nacional, fomento del sector agropecuario, política de empleo y transferencia de tecnología que permita el surgimiento de empresas basadas en la agro transformación de productos que aprovechen las ventajas en biodiversidad y posición estratégica del territorio. 4. La dimensión socio – cultural En esta subregión se mantiene altos índices de desempleo y los ingresos son bajos frente a los registrados en Villavicencio. El tema del ingreso está relacionado con las características de la estructura económica del Ariari y del Meta, donde se encuentra un modelo de desarrollo centralizado, que genera inequidades y baja capacidad técnica y tecnológica en la subregión. Igualmente, los asistentes a los Talleres realizados insisten en la posibilidad de aprovechar sosteniblemente los recursos naturales y ventajas comparativas que brinda el territorio. Se enfatiza por parte de los Talleristas en la necesidad de generar las condiciones para la acumulación del capital social. El tema de la seguridad, la superación del conflicto armado y los programas de inclusión y generación de oportunidades fueron constantemente enunciados por los asistentes. Cabe aquí un paréntesis, ya que estos municipios del Ariari están siendo atendidos de manera integral en los tres últimos años por el III Laboratorio de Paz y los del Bajo Ariari por el PCIM- Plan de Consolidación Integral de la Macarena. Como se ha mencionado, las regiones en donde operan los PDP tienen en común ser zonas de 7
  8. 8. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 alta confrontación armada. Asi, es la guerra y la violencia uno de los aspectos que mas preocupa a estas iniciativas de paz y desarrollo : cómo avanzar en la superación de las condiciones estructurales y coyunturales que alimentan la guerra. Esta preocupación es clara y urgente, y en mayor medida dado que es la población civil la principalmente golpeada por el conflicto armado ; masacres, homicidios, desplazamiento forzado, despojo de tierras, etc. son el cada día de los reportes y análisis sobre violación de derechos humanos. En el caso del desplazamiento, por ejemplo, son las mujeres y los niños los mayoritariamente afectados. En la actualidad la disputa política cobra fuerza en tanto se ha evidenciado la pretensión de los actores armados por acceder a los espacios de poder formal, como lo son las alcaldías municipales y las corporaciones públicas. Este tipo de accesos se da en las zonas de control de los actores armados al margen de la ley. Así ha sido en el caso de las guérillas, que han ejercido este control en sus zonas de influencia, y lo es actualmente con mayor fuerza en el caso del paramilitarismo. La elección popular de alcaldes y gobernadores que rige legalmente en Colombia desde el año 1986 favorece estas pretensiones, pues los actores armados pueden “persuadir” a la población en su intención de voto u obligar a los funcionarios a definir líneas de política pública y destinación de presupuestos. Por supuesto se trata de una situación que hace conflicto con la democracia, ante lo cual los principales afectados son los partidos políticos, sean estos tradicionales o nuevos, los intereses de los gremios económicos e incluso para los funcionarios públicos que se ven limitados en la realización de sus funciones; esto, sin contar la clara repercusión negativa sobre el ejercicio de la ciudadanía y los costos por el riesgo de perder la vida en estas tensiones que se entremezclan con la confrontación armada. Directivos locales del DANE consideran que del total de la gente nueva que habita en la capital departamental, más de 60.000 personas son producto del desplazamiento que se registra en las zonas rurales del Meta, incluyendo a la parte no urbana de Villavicencio. Ahora, según el Observatorio de derechos humanos y derecho internacional humanitario del Meta, las cifras de población desplazada de manera forzada en el segundo semestre de 2009 se redujo notablemente, al parecer por el cambio en la metodología de registro. Pasó de 11.027 a 4.379 personas desplazadas por expulsión, es decir se redujo un 40%. La cifra de desplazamiento por recepción también se redujo en este periodo pasando de 12.126 en el segundo semestre de 2008 a 5.064 desplazados recibidos en el Meta en el segundo semestre de 2009, o sea el 42%. Villavicencio, Granada, Acacías y Vista Hermosa siguen siendo los grandes receptores, aunque en el periodo analizado en 2009 todos recibieron menos población desplazada comparada con el mismo periodo del 2008, así: Villavicencio recibió 38% menos, Granada 51%menos, Acacías 64% menos, Vistahermosa 41% 8
  9. 9. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 menos (Observatorio de derechos humanos y derecho internacional humanitario del Meta). Con este panorama que presentan los informes y de seguir con esta tendencia la crisis humanitaria de las comunidades se incrementara y seguirá creciendo el desplazamiento. Se necesita romper con esta tendencia y con las lógicas que fortalecen esta. Necesitamos seguir fortaleciendo el movimiento de los ciudadanos que exigimos la paz que nos permitan parar el crecimiento y dar atención a esta crisis humanitaria. Junto con esto tenemos que pensar la forma de cortar este círculo de guerra para que no haya más desplazados y podamos construir una propuesta de paz que esté basada en la justicia y en la reparación a las víctimas de la guerra. Las expresiones de los asistentes en el ejercicio participativo dejaron entrever la posibilidad de fallas en el diseño y aplicación de políticas públicas en superación de la pobreza y cubrimiento se servicios públicos. Como se observa en la Tabla 18 la situación de los doce municipios del Ariari en lo relacionado con el equipamiento urbano se ubica en el rango de bueno a regular, con dificultades referidas principalmente a deficiencias en la infraestructura de los espacios tanto en servicios como en instalaciones o ausencia total de los mismos. Los mataderos y las plazas de mercado en la mayoría de los casos no se encuentran con la infraestructura adecuada para operar ni cumplen con los requisitos de Invima, por lo que el riesgo de sufrir enfermedades es alto. Por otra parte, se necesita dotar y modernizar los centros culturales en los diferentes municipios como mecanismo de comunicación, participación y aprendizaje por parte de la población. Tabla 1. Equipamiento municipal en el Ariari Municipio Plaza de mercado Centro deportivo y Matadero recreativo Centros culturales Cubarral No registra No registra Si Si El Castillo No registra Si Si Si El dorado No Si Si Si Fuente de Oro Si Si Si No registra Granada Si Si Si Si 9
  10. 10. Lejanías Si Si Mapiripán Si Puerto Concordia No Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 Si Si Si Si No registra Si Si Si No registra Puerto Lleras Si No No registra Puerto Rico Si Si Si No registra San Juan de Arama No Si Si Si San Martín Si Si Si Si Fuente: Secretaria de Planeación y Desarrollo Territorial del Meta. SIID 2008. Por último, cabe destacar que en la mayoría de los municipios se cuenta con centros deportivos en buen estado por lo que se resalta la inversión realizada por parte de los gobernantes de los municipios en este rubro. En algunos municipios de la región del Ariari no se ha alcanzado cobertura total en los sistemas de acueducto y alcantarillado, presentándose así mismo infraestructura deficitaria e inadecuada para la prestación de estos servicios, generando distintos problemas de salud a la población. La intervención del Estado, además de promover y permitir la inversión foránea, debe ser la de fortalecer el capital humano y social de la región para que los habitantes participen abiertamente de los beneficios de la inversión. Los empresarios locales a su vez, deben prepararse para grandes retos, modernizarse y buscar alianzas. Pero este proceso no es tan fácil como se piensa. Los empresarios, gremios, instituciones educativas, la academia y gobierno deben trabajar en el mismo sentido. Por una parte, es fundamental construir una visión conjunta, como se pretende con este proyecto, pero, simultáneamente hay que reorientar recursos y modificar la gestión pública y empresarial. Ese norte estratégico se plasma en dos vías generales: Una, la de aumentar la productividad, es decir, seguir haciendo lo mismo, pero con mayor eficiencia. Y otra, mediante la transformación productiva, o sea, cambiando la forma de producir, generando valor agregado a la producción o generando nuevas alternativas productivas. Por ejemplo, producir cueros, lácteos, cárnicos, en vez de ganado en pie. Los dos caminos requieren de personas competentes, tecnología, inversiones y una buena dosis de gestión y optimismo. De otra parte, hay que tener un conocimiento detallado del mercado y escoger con mucho cuidado nuestros clientes. No podemos pecar y producir lo mismo y de la misma manera que nuestros competidores (otras 10
  11. 11. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 regiones y otros países), pues muy seguramente perderemos el impulso, pues ellos pueden tener más ventajas en infraestructura y cercanía a los mercados. El Ariari requiere dar un salto en la gestión de políticas, en lo empresarial y en lo tecnológico, que posibilite empresas con liderazgo, un entorno adecuado, políticas activas con acertada intervención de las alcaldías y gobernaciones, con una inyección tecnológica muy importante. No hay que actuar con improvisación, hay que pensar en el futuro. Debido a la agudización de los problemas sociales en el Departamento y en el Ariari (causas institucionales, violencia, conflicto armado y fenómenos como las cadenas de dinero) los instrumentos desarrollados por el Estado para luchar contra estos flagelos (programas casabe, fogones comunitarios y restaurantes comunitarios) se han convertido en mecanismos permanentes, altamente costosos y que pueden transformarse en una nueva trampa social o foco de problemas de clientelismo y corrupción. Igualmente, se analiza también los efectos sociales que tiene la implementación de políticas de poblamiento y políticas de desarrollo productivo. Se plantea que la política de incentivos al establecimiento de cultivos de escala agroindustrial como la palma aceitera, que son intensivos en capital pueden llegar a afectar procesos de tenencia de la tierra y cambios en la estructura del empleo rural con algunos efectos benéficos, pero también problemas relacionados con la calidad del empleo y la concentración de la tierra. Algunos terratenientes y ganaderos de varios municipios del Meta, como Puerto López, San Martin, Mapiripán y Puerto Gaitán entre otros, tienen una alta participación política en los órganos que deciden los estándares de tributación (Congreso y concejos municipales) y a través de ella garantizan que los tributos que los pueden afectar se mantengan en niveles bajos.(Se comenta que imponen alcaldes y reordenamiento territorial, aprobando quien entra, quien sale, quien vende, quien compra y que siembran). De esa manera impiden que los municipios accedan a recursos para hacer inversión social que mejore la situación de la población rural e imposibilitan una acción estatal idónea en la garantía de seguridad. Luego, cuando la inseguridad y el crimen los atacan, organizan sus propios sistemas de seguridad (autodefensas/paramilitares) que terminan convirtiéndose en un monstruo de mil cabezas que engulle a sus propios creadores. Esta presión terrateniente no sólo ha impedido que se produzca un replanteamiento de la estructura tributaria del sector rural en los municipios, sino que ha promovido una política de “demolición” de la institucionalidad agraria. Con ello, la situación de los derechos de propiedad y uso de los derechos se ha debilitado aún más. Íntimamente relacionado con lo anterior, se debe mencionar el problema de la gran desactualización del catastro administrado por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi –IGAC-. 11
  12. 12. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 El IGAC creado en 1940 como una entidad estrictamente civil, (hasta esa fecha había sido una institución comercial de los bienes inmuebles del país- base fundamental para la equidad tributaria-) es la responsable de elaborar los mapas que permitan conocer la geografía física y social del territorio. Muchos analistas han señalado la importancia de un buen mapeo para ejercer control territorial –tan necesario en un país bajo conflicto armado interno para defender los derechos de propiedad de los ciudadanos y, en últimas, para proteger los Derechos Humanos y garantizar el desarrollo económico y social de la población (Geoffrey, Demarrest, Mapping Colombia: The Correlation Between Land Data and Strategy” Strategic Studies Institute, 2004). Algunos expertos estiman que más o menos el 40% del territorio nacional no aparece registrado en el catastro y la mitad de los predios registrados tienen un valor económico desactualizado (estos datos no se conocen en el caso del Ariari, pero se indica que esta cifra puede ser mayor a nivel subregional). A esto se añade que el sistema estatal encargado de registrar los movimientos y transacciones de los derechos de propiedad de la tierra es complejo pues involucra a las Notarías y las Oficinas de Registro de Instrumentos Públicos, controladas ambas por la Superintendencia de Notariado y Registro. Esta es una red Institucional que ha probado ser extremadamente vulnerable a la corrupción (Recordar a Bernardo Moreno, Sabas Pretell de la Vega, Yidis Medina y Teodolindo). De altísima importancia es la Oficina de Catastro, fuente primordial de información predial. Esta institución debe ser fortalecida, actualizada y articulada a las tareas de control territorial del Estado (incluyendo lo militar y lo policial). Si el Estado no conoce qué ocurre en su propio territorio, si carece de información sobre cómo están establecidos los derechos de propiedad, tenencia y uso sobre la tierra ¿Cómo podrá hacer una eficiente defensa de los derechos civiles de los ciudadanos, de los derechos humanos de sus nacionales? ¿Cómo podrá desarrollar una política tributaria equitativa y eficiente? Las oficinas de Registro de Instrumentos Públicos y las Notarías constituyen una red institucional que ha despertado muchas dudas en su función de garante de la fe pública. Tal andamiaje institucional es muy vulnerable a la corrupción. Esa red es producto de una particular estructura normativa contenida en nuestro Código Civil, que, a su vez, proviene del Código Civil Napoleónico. Probablemente para modificar ese diseño institucional habría que modificar algunos capítulos del sacrosanto Código Civil. Y, como decía López Michelsen, el Derecho Público es dúctil y reformable pero nada más difícil que modificar la normatividad del Derecho Privado. Sin embargo, ¿cómo podemos hablar de ciudadanía si hay tantos colombianos excluidos de la protección los derechos civiles elementales: propiedad, circulación, libertad de contratación, expresión y demás? En últimas debemos lograr que el Estado Social de Derecho ordene el campo y no los paramilitares o la guerrilla. 12
  13. 13. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 Los aspectos económicos pueden llegar a ser importantes en la búsqueda de soluciones a la problemática social. Los asistentes analizan que los problemas relacionados con el ingreso y la seguridad alimentaria, mejores condiciones de nutrición pueden superarse si la región logra generar valor agregado y aprovecha las ventajas de localización geográfica y recursos naturales para explorar nuevas oportunidades de negocios y nuevos mercados. 5. La dimension Institutional Buena parte de la subregion y en especial los municipios con mayor nivel de crecimiento, experimentan niveles elevados de corrupción, que demuestra que ella es estructural y que existe un conjunto de factores objetivos que potencian los riesgos de corrupción en la gestión de las entidades públicas. Entre ellos se encuentran la visibilidad y publicidad de los actos públicos, la capacidad para cumplir las normas en todos los procesos de gestión, y la aplicación de mecanismos de control y sanción legales, políticos y sociales. Se confirmó que los riesgos de corrupción siguen siendo una de las mayores amenazas para la institucionalidad y el buen gobierno local y departamental. De no ser enfrentados eficazmente, en los próximos años, van a convertirse en el mayor obstáculo para el desarrollo social, político y económico de esta región del país. Hay algunos temas particularmente críticos y que deben prender las alarmas de los alcaldes presentes y futuros. En materia de visibilidad, sobresale su precariedad en temas como la planeación, contratación, trámites, sistema de atención al ciudadano y programas sociales. Esto significa que la información pública está lejos de serlo, y que se caracteriza por la opacidad. En el tema de la gestión institucional, la discrecionalidad de los funcionarios sigue predominando, especialmente en temas relacionados con los procesos de contratación y el recurso humano: los primeros no son suficientemente públicos, el monitoreo de las obras no es la norma, es frecuente que haya un solo proponente en las licitaciones que se hacen en convenio con el Gobierno departamental y tiende a predominar la contratación directa para obras medianas. De igual manera, la meritocracia aún es un objetivo por alcanzar: los perfiles de los funcionarios no responden a los manuales de funciones; los funcionarios de libre nombramiento y remoción son cada vez más numerosos, no son elegidos por concurso y rara vez son evaluados. Y en cuanto al control y las sanciones, estos siguen siendo la excepción, lo que confirma que la corrupción en el Meta y en el Ariari sigue siendo una actividad de altos rendimientos y muy bajos costos. 13
  14. 14. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 Si bien unas instituciones fuertes y transparentes pueden convertirse en un muro de contención contra estos hechos, éstas no son suficientes para combatir un fenómeno relacionado con debilidades estructurales del Estado colombiano y enraizadas en la cultura política del Ariari y del país, como son el clientelismo y la captura del Estado por parte de actores ilegales y legales. Éstos, de la mano de la impunidad, son los mejores aliados de la corrupción. En estas condiciones de la institucionalidad es difícil establecer relaciones de confianza y diálogo, lo que resulta en poca credibilidad en las instituciones y poca participación de la ciudadanía en las decisiones que los afectan, algunos casos por apatía y otros por exclusión. Existe una poca capacidad de repuesta frente a las responsabilidades y competencias, por causas que tienen que ver por deficiente planeación, falta de recursos físicos, financieros, tecnológicos o humanos. Igualmente, como el desplazamiento forzado puede ser una causa de problemas relacionados con la capacidad de respuesta de lo público frente a la problemática de servicios básicos o también ser el resultado de una relación conflictiva basada en la exclusión, desconocimiento de los derechos humanos y falta de confianza en las instituciones. En el Ariari en los años recientes la situación socioeconómica ha estado acompañada de un cambio significativo en el control del negocio de la coca: los grupos armados ilegales pasaron de cumplir funciones de protección y vigilancia del ilícito, al control de todos los circuitos de producción y comercialización, que se manifiesta en hechos como la fijación unilateral de precios, la venta obligada del producto, el establecimiento de restricciones a la movilización o a la residencia de pobladores en la región, entre otras. Paralelo a este proceso, el Ariari y en general el departamento del Meta atraviesa por una profunda crisis de gobernabilidad, que se manifiesta en lo social, en lo ambiental, acciones de paz, participación ciudadana, y apoyo al sector productivo, hechos que no son coyunturales y que son la punta del iceberg de todo el problema político-administrativo que aqueja a la sociedad en su conjunto. Hoy se ha vuelto un lugar común hablar de la influencia de los grupos armados ilegales en las administraciones públicas, así como de la influencia de los llamados “dineros calientes” en la financiación de las campañas electorales y en el posterior ejercicio de la política. Sin embargo, este es uno de esos temas fáciles de denunciar y difíciles de demostrar, particularmente porque se encuentra enquistado en la misma dinámica del conflicto y en las mismas posibilidades reales de las administraciones públicas para cumplir con sus funciones en un contexto donde el control territorial no está en manos del Estado y donde el fuerte de la economía proviene de actividades ilícitas. El ejercicio desarrollado con actores sociales del Ariari menciona la posibilidad de una mayor autonomía de los entes territoriales, lo que puede estar advirtiendo un 14
  15. 15. Dimensiones del desarrollo territorial Región del Ariari, 2011 proceso de consolidación y desarrollo de la administración pública a partir de un proceso de regionalización. Como aspecto a destacar es la tendencia en el crecimiento en diversidad y densidad de las organizaciones del territorio departamental, lo cual se advierte tanto en lo urbano como en lo rural. No obstante, aún persisten problemas relacionados con la violencia y el conflicto armado que afectan de manera grave este proceso. En los últimos años se advierte en el Ariari un aumento de las organizaciones sociales y un mejoramiento de las relaciones Estado- sociedad y público-privadas. No olvidar que, una democracia compuesta de grandes privilegios para unos pocos – que están además exentos de responsabilidad pública- y una gran cantidad de personas excluidas de las mínimas garantías económicas y sociales, es una democracia absurda y sin ciudadanos, una falacia de derechos disfrazada de principios y libertades formales, pero sin el menor contenido de igualdad o justicia que la sostenga El desarrollo tecnológico, especialmente en tecnologías de informática y comunicaciones se identifica como una oportunidad para mejorar la capacidad de respuesta de lo público y mejorar su interacción con la sociedad, también en un nuevo espacio de participación para la ciudadanía. Una última palabra: mientras Colombia, al igual que otros países, busca un ordenamiento territorial que exprese las nuevas relaciones políticas y económicas entre territorios, el proceso de internacionalización de la economía no para. Ningún Estado nacional por si solo, y menos las regiones a como el Ariari, puede garantizar crecimiento y equidad por fuera de la creciente interdependencia global. Advertimos de la importancia de avanzar al tiempo, como en el baile en pareja, en el nuevo diseño territorial interno y externo; acometer el primero sin el segundo es una vía expedita a la fragmentación departamental y al empobrecimiento de muchas regiones y de la población que en ellos habita. 15

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