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Descripcion de los procesos socioambientales de la reserva forestal

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Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre
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  1. 1. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 1 de 29 Descripcion de los procesos socio-ambientales de la reserva forestal de la Amazonia en el departamento de Guaviare Fuente: Fotografía: Gerald Bermudez. En: http://www.bosquesterritoriosdevida.com/node/238 Emilio Garcia Gutierrez Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, junio- septiembre de 2018
  2. 2. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 2 de 29 Los procesos socio-ambientales de la reserva forestal de la Amazonia en el departamento de Guaviare Emilio Garcia Gutierrez Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, junio- septiembre de 2018 Introducción Desde 1974 el país en el Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables y de Protección del Medio Ambiente indicaba la necesidad de incluir la dimensión ambiental, vista como los recursos biofísicos, en la planificación; sin embargo, solo hasta la promulgación de la Ley 99 de 1993 se expresa abiertamente la necesidad de integrarla en el desarrollo del país. De esta forma, se adopta y consolida el concepto de “desarrollo sostenible” y se amplía el concepto de ordenamiento territorial con el surgimiento del ordenamiento ambiental territorial, como nueva posición frente a la planificación del desarrollo (Ingeominas, 1998). En consecuencia, se define el ordenamiento ambiental territorial como proceso técnico-político que define el uso adecuado del territorio con un enfoque ecosistémico, establece la compatibilidad de las actividades que se realizan en las diferentes unidades territoriales con las características ecológicas, sociales y económicas de las mismas, que hagan sostenible el desarrollo desde el punto de vista ambiental (Ministerio del medio ambiente, 1998). La zonificación y ordenamiento ambiental de las zonas de reserva forestal (Ley 2ª de 1959) revisten importancia teniendo en cuenta que actualmente en el país bajo dicha figura legal existen 51.376.621 hectáreas, y en la Amazonia el territorio de este tipo de reserva cubre cerca del 74% de la
  3. 3. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 3 de 29 región. En el departamento del Guaviare este territorio representa cerca del 43% del territorio. Sin desconocer que en la Amazonia cerca de 7.009.640 de hectáreas ya están bajo alguna figura de protección (IDEAM, 2005b), la magnitud de la superficie en reserva forestal amerita que las propuestas de ordenamiento se orienten de tal manera a que el país tenga en dichos territorios, la posibilidad de conservar la biodiversidad que se encuentra albergada en ella, mantener la oferta y regulación hídrica, adaptarse al cambio climático sobre la base de conservar las amplias áreas en bosques que aún están en la reserva forestal, garantizar territorios sin deforestar como base para la presencia de los pueblos indígenas, hacer uso de recursos desde las comunidades locales como soporte para su bienestar, y aprovechar todo el potencial de servicios ambientales que tienen los ecosistemas y recursos naturales presentes en la reserva para generar beneficios a la sociedad. Frente a este panorama, (la zonificación y ordenamiento ambiental de las zonas de reserva forestal, Ley 2ª de 1959) se consideró que la ART, debía indagar acerca de las situaciones ambientales de los municipios en el área rural de San José del Guaviare, El Retorno y Calamar, todos ellos en la reserva forestal de la Amazonia en el departamento de Guaviare.
  4. 4. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 4 de 29 Fuente: Diálogos preparatorios comunidad rural - PDET en La Macarena, Meta Lo anterior es posible si se entiende que la forma de aprovechar el potencial de estos territorios no debe ser bajo el modelo de transformación total del ecosistema, tal como se ha estado haciendo desde que se iniciaron los procesos de ocupación y poblamiento reciente de la Amazonia; en vez de esto, es necesario modificar la forma de intervención de la reserva, y necesariamente se deben tener en cuenta criterios y lineamientos de manejo sostenible de los recursos naturales, permitiendo que los servicios ecosistémicos que prestan, se mantengan y sean la base para obtener los beneficios económicos que las comunidades requieren para vivir bien; de esta manera se puede evitar que a través de la deforestación desaparezcan ecosistemas, especies de flora y fauna, pueblos indígenas y obviamente el territorio mismo, dejando grandes áreas deterioradas con baja posibilidad de recuperación. Las notas aquí incluidas se nutren especialmente de la opinión de los campesinos del área rural de los tres municipios, anotados anteriormente, y de los documentos recientes aportados para lectura por el instituto Sinchi y la CDA en el departamento, durante cuatro meses del 2018. El trabajo de
  5. 5. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 5 de 29 campo fue realizado por los estudiantes de la ESAP, Lorena Maria Lozano y Clara Forero. Para todos ellos mis agradecimientos, 2. Diagnóstico ambiental El instituto Sinchi y otras entidades nacionales, estudio en el 2016, la reserva forestal de la Amazonia en el departamento de Guaviare y busco interpretar la relación entre el componente ambiental y el social-económico, lo cual implicaba la evaluación del territorio, considerando los conflictos, las amenazas y las potencialidades del mismo. Este diagnóstico ambiental fue elaborado mediante fuentes secundarias. El diagnostico implica un análisis de los componentes que han servido de base para la caracterización, como son: La base natural a partir de las unidades de análisis, la oferta y demanda de los servicios ambientales, las tendencias de las condiciones del territorio, los aspectos demográficos y económicos, la infraestructura básica y la situación político-institucional, entre otros. 2.1. Conflictos de uso del suelo Una de las principales presiones que soporta el medio natural corresponde a la explotación de los suelos, representada por el uso de las tierras en actividades productivas de tipo agropecuario principalmente, transformando así las condiciones iniciales del medio; de esta manera se pueden generar impactos negativos de tipo directo que afectan los valores ecológicos de los ecosistemas (flora, fauna, recursos hídricos y suelos). Este cambio de los usos y coberturas de los suelos respecto de la capacidad de uso de estas tierras, desarrolla discrepancias que se constituyen en los diversos grados de conflictos de uso del suelo y por consiguiente de las tierras, lo que da inicio al deterioro paulatino del medio. La determinación de los conflictos de uso del suelo se fundamenta esencialmente en un procedimiento que define una actividad de
  6. 6. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 6 de 29 confrontación entre las temáticas de la cartografía de degradación del suelo (evaluando las coberturas de pastos en los años 2002 y 2007) y de capacidad de uso de las tierras (clases agrológicas), estableciendo las desviaciones entre el aprovechamiento representado por el uso actual de las tierras y la oferta del recurso suelo. Las principales categorías de conflicto establecidas se definen a continuación: - Tierras Sin Conflicto (TSC): Hace referencia a las tierras en que los usos actuales (evaluados desde el año 2002) guardan total concordancia respecto de la capacidad de uso de las tierras, sin presentar el recurso suelo deterioro significativo, permitiendo mantener las actividades productivas o desarrollar nuevas, sin deteriorar la base natural de los recursos. Adicionalmente se incluyen las tierras definidas como subutilizadas en las cuales los suelos permiten una mayor explotación. – Tierras en Conflicto Bajo (TCB): Corresponde a las tierras en las que el uso actual, está próximo a la capacidad de uso de tierras, manifestando una ligera inconsistencia, que se evidencia en un nivel de explotación del recurso por encima del recomendado; tal condición conlleva al deterioro progresivo por el incremento de procesos erosivos, la disminución de la fertilidad natural y el deterioro de la flora y la fauna asociada, aspectos que de no ser atendidos promoverán alteraciones mayores en el largo plazo. – Tierras en Conflicto Medio (TCM): Se establece en las tierras en las cuales el uso actual se encuentra de forma moderada por encima de la capacidad de uso de las tierras, afectando medianamente su producción sustentable, y disminuyendo la productividad y la capacidad de regeneración de los suelos; adicionalmente, este conflicto se refleja en la pérdida de la flora nativa y la consiguiente disminución de hábitats para la fauna, promoviendo en un mediano plazo alteraciones mayores. - Tierras en Conflicto Alto (TCA): Identifica las tierras que presentan usos actuales inadecuados totalmente contrarios a la capacidad de uso de las tierras, sobrepasando la capacidad de soporte del medio natural en un grado
  7. 7. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 7 de 29 severo; presentan graves riesgos de tipo ecológico y social, que evidencian en algunos sectores la degradación avanzada no solo de los suelos sino de los recursos naturales asociados, como son el agua, la flora y la fauna, de manera que se afecta el balance natural y la estabilidad de los ecosistemas. 2.2. Conflictos de ocupación Se presenta este tipo de conflicto cuando los procesos de ocupación del territorio por parte de las comunidades de campesinos o colonos ingresan en zonas en las cuales no debería realizarse, tales como las áreas protegidas (PNNs, RNNs, RFPs), en los resguardos indígenas o en territorio bajo RFA. Para evidenciar este tipo de conflictos se aplicó un análisis espacial a partir de las capas de información del estado legal del territorio y el mapa de veredas, teniendo en cuenta a este último como expresión social de apropiación del territorio. El análisis evidencia las zonas que estando delimitadas como una o varias veredas, están localizadas dentro de los territorios antes nombrados. La valoración del conflicto obedece a la siguiente clasificación: - Áreas de veredas en área protegida: conflicto alto; - En resguardo indígena o en reserva forestal: conflicto moderado; - La restante área de la zona se clasifica: sin conflicto. 2.3. Capacidad de uso de los suelos Se obtuvo a partir de la clasificación agrológica, la cual agrupa unidades de suelos en categorías de capacidad de uso y manejo similares, sin causar deterioro del suelo por periodos largos. Esta agrupación permite hacer generalizaciones basadas en las potencialidades de los suelos, limitaciones en cuanto a su uso y problemas de manejo, incluyendo los tratamientos de
  8. 8. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 8 de 29 conservación. La base para la agrupación de los suelos por capacidad de uso la constituye las unidades de mapeo. El sistema de clasificación de tierras por capacidad de uso utilizado es el Americano (USDA, 1961), con última versión de adaptación para Colombia por parte del IGAC. Este sistema tiene tres categorías: clase, subclase y grupo de manejo o unidad de capacidad: las clases de capacidad son grupos de suelos que presentan el mismo grado relativo de riesgos o limitaciones; las subclases son grupos de suelos que poseen las mismas limitaciones tales como: erosión, exceso de agua, y limitaciones de desarrollo radicular, climáticas, o por pendiente; el grupo de manejo o unidad de capacidad agrupa suelos dentro de la subclase que tienen potenciales similares así como también limitaciones y riesgos permanentes. En este tipo de agrupamiento se establecen ocho (8) categorías a nivel de clase a las normas contenidas en USDA (1961). Las tierras de las primeras cuatro (4) clases, son apropiadas para ser cultivadas y producir cosechas remunerativamente, aplicando buenas prácticas de manejo; la producción y eficacia de la clase I es mayor que en la IV, pues en la medida que aumenta los rendimientos lo hacen sus limitaciones. Las clases V, VI, VII son aptas para el desarrollo de plantas nativas de la zona y eventualmente para pastos y bosques. Y la clase VIII requiere prácticas demasiado costosas para su recuperación y por tanto no ofrece utilidad inmediata, excepto la de proteger la fauna silvestre y otros recursos renovables de la naturaleza. Como insumo para obtener las clases agrológicas del departamento del Guaviare, se parte de las características de las unidades de suelos identificadas,
  9. 9. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 9 de 29 3. Propuesta de adopción del ordenamiento ambiental de la reserva forestal Este es el documento de análisis sobre la vía o instrumento para que el MAVDT adopte los resultados del ordenamiento del proyecto de zonificación ambiental, y la manera como el MAVDT acordaría con la CDA para que las figuras de ordenamiento del ámbito regional se acojan y se declaren por la CDA. Este es un documento elaborado por el Instituto Sinchi en el 2016, El proyecto de zonificación ambiental arroja como resultados una caracterización general del departamento de Guaviare, en sus aspectos bióticos, físicos y socioeconómicos, una zonificación ambiental que tiene en cuenta además, sus potencialidades, amenazas y riesgos, y unas nuevas áreas protegidas, bajo la figura de parque natural regional, áreas de recreación, reservas forestales protectoras. Es claro que estos resultados constituyen un insumo fundamental para las políticas públicas, la ordenación del territorio y su manejo, pero su efecto vinculante requiere que se manifieste bajo unas directrices jurídicas que guíen y ordenen la actuación de manera general. 3.1. Instrumento para adoptar los resultados del proyecto de Ordenamiento ambiental en el departamento de Guaviare. El principal instrumento es de orden jurídico- político, que se manifiesta primero por medio de una resolución del MAVDT que declare las nuevas reservas forestales protectoras de importancia estratégica en el departamento de Guaviare. Segundo, a través de las directrices a los miembros de las corporaciones autónomas regionales que representan al Ministerio y a sus órganos vinculados o adscritos que participan en dichos consejos o juntas, para que motu proprio acojan la propuesta de ordenamiento y la declaración de nuevas áreas protegidas en el ámbito de su jurisdicción, mediante la expedición de un acuerdo por parte de la Junta directiva de la CDA, para garantizar la autonomía de la corporación. De todos modos se requiere concepto previo favorable de los institutos adscritos y vinculados al MAVDT en el área de su especialidad. Sin embargo, se sugiere que se adopten actos administrativos por separado, ya que la
  10. 10. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 10 de 29 creación de áreas protegidas tiene un procedimiento y normativa especial, pueden dar lugar a mayores tiempos en su promulgación, y si se impugnan, los efectos serían individuales y no sobre todas las áreas. Por tanto, el cuerpo que pueden contener dichos instrumentos, desde el campo normativo, es el siguiente: a. Para la resolución o resoluciones individuales para cada reserva forestal protectora por parte del MAVDT. b. Para la declaratoria de Parques Naturales Regionales, por parte de la CDA. c. Para la declaratoria de otras figuras de ordenamiento por parte del MAVDT; se tiene estructurada la propuesta de acto administrativo que permite acoger las zonas forestales productoras. d. Una vez llevada a cabo la declaratoria de nuevas áreas protegidas, tanto por la autoridad nacional como la corporación autónoma regional, se deberá expedir una nueva resolución para integrar el subsistema. El otro instrumento es la expedición de una resolución o decreto de carácter general, aplicable a todas las reservas forestales nacionales, a modo de lineamientos o desarrollo legislativo. Por supuesto, si las competencias reglamentarias se ejercieran, el decreto reglamentario se convierte en el mejor instrumento, por su mayor jerarquía normativa y la capacidad de cumplimiento, seguimiento y control. Y finalmente, un convenio o acuerdo entre el MAVDT y cada una de las CAR dentro del área de su competencia, de manera que se expida un acto administrativo complejo en el que de consuno, tanto ministerio como corporación autónoma, suscriben. Cabe observar que la expedición de una nueva ley sobre reservas forestales, podría fácilmente convertirse en un instrumento negativo para las mismas, principalmente porque se pone en el tapete la posibilidad de negociación política con las extensiones territoriales para satisfacer otros intereses, por lo
  11. 11. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 11 de 29 que no se recomienda; es decir, se convierte en una estrategia de negociación y no de protección. 3.2. Determinantes ambientales para los planes de ordenamiento de los municipios Desde la introducción de la ley 388 de 1997, los determinantes ambientales han sido considerados como las condiciones bióticas, físicas, socio- económicas y culturales que constituyen la base para organizar e inspirar la ordenación del territorio municipal, y por eso mismo, se convierten en normas de superior jerarquía (en sus propios ámbitos de competencia), pero respetando la constitución y las leyes. Efectivamente, en la citada ley se habla de tres tipos de determinantes: los primeros relacionados con la conservación y protección del medio ambiente y los recursos naturales; los segundos a las determinaciones dadas para las áreas expuestas a amenazas y riesgos naturales, no mitigables, para la ubicación de asentamientos humanos, y como terceros, la necesidad de señalar y localizar las infraestructuras para el aprovisionamiento de servicios públicos domiciliarios, y la disposición final de residuos. Para el caso de la RFA, el determinante ambiental que mayor énfasis introduce es la Estructura Ecológica Principal, como un eje central de ordenamiento ambiental, en tanto contiene un sistema espacial, estructural y funcionalmente interrelacionado, que define un corredor ambiental de sustentación, de vital importancia para el mantenimiento del equilibrio ecosistémico del territorio y la conservación de los suelos, las aguas, la fauna y la flora, que se propusieron con su constitución legal. Y es esa misma estructura ecológica, la que atrae y hace girar la protección y la producción sostenible, porque sin ella, la reserva forestal tendería a desaparecer, por lo cual su territorio quedaría vulnerable a degradarse. El Decreto 3600 de 2007 define en relación con los determinantes de ordenamiento del suelo rural, la Estructura Ecológica Principal como el
  12. 12. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 12 de 29 conjunto de elementos bióticos y abióticos que dan sustento a los procesos ecológicos esenciales del territorio, cuya finalidad principal es la preservación, conservación, restauración, y uso y manejo sostenible de los recursos naturales renovables, los cuales brindan la capacidad de soporte para el desarrollo socioeconómico de las poblaciones. La importancia de los determinantes ambientales radica entonces, en su fuerza, soporte y estatus como organizadores jerárquicos de las decisiones locales, al definir criterios de convergencia indispensables para ajustar el proceso de Ordenamiento Territorial a la realidad también jerárquica de los ecosistemas (Caicedo et al, 2010). Aunque en principio podría considerarse que la biodiversidad solo hace parte del primer grupo de determinantes, al considerar temas como el abastecimiento de agua o servicios de saneamiento, estos no se pueden desligar de la gran importancia que poseen los procesos bióticos y ecosistémicos en su provisión, calidad y permanencia, y en general, para todos los servicios ambientales (Caicedo et al, 2010). Y como quiera que la vinculación al convenio internacional, la Agenda 21 y a los programas de las conferencias de estados parte, conminan al país a adoptar medidas efectivas para su protección e incorporación a los servicios ambientales, la biodiversidad encuentra su anclaje en este determinante ambiental para todos los municipios. La RFA en general, se constituye en un determinante ambiental de todos los planes (POT, PBOT, EOT, UPR) y esquemas de ordenamiento, de manera que su área tiene la característica de ser o de implicar la adopción de las siguientes medidas: a. Suelo de protección, en el que se encuentra restringida la posibilidad de urbanizarse (art. 35, ley 388/1997), sea urbano, rural o de expansión urbana del municipio, poblado o vereda. b. En el plan de ordenamiento se deben señalar las medidas para garantizar la conservación y protección de las áreas del sistema nacional de áreas protegidas (SINAP), las áreas de reserva forestal, las áreas de
  13. 13. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 13 de 29 manejo especia y las áreas de especial importancia ecosistémica, como los páramos y subpáramos, nacimientos de agua, zonas de recarga de acuíferos, rondas hidráulicas, humedales, pantanos, lagos, lagunas, ciénagas, manglares y reservas de flora y fauna. c. En los centros poblados rurales, las medidas de protección para evitar que se afecten la estructura ecológica principal y los suelos pertenecientes a alguna de las categorías de protección. d. Incluir en la superficie de territorio circunvecina y colindante a las áreas protegidas, una zona que deberá cumplir una función amortiguadora para mitigar los impactos negativos que las acciones humanas puedan causar sobre dichas áreas. e. Las que fijen las normas, directrices, regulaciones y políticas de las autoridades del SINA, MAVDT, CAR, PNN, en lo de su competencia, y las derivadas de la zonificación ambiental, como lo dispone el artículo 10 de la ley 388 de 1997. De manera específica, los determinantes ambientales para los planes y esquemas de ordenamiento territorial en la zona de RFASOP en el departamento de Guaviare, son además: a. La zonificación y el ordenamiento ambiental de la zona de RFASOP en el departamento de Guaviare, presentada por el SINCHI pasa a conformar la Estructura Ecológica Principal, en lo que tiene que ver con todas las figuras de protección definidas. b. Las zonas forestales productoras presentadas en la presente propuesta de zonificación y ordenamiento ambiental de la reserva forestal se asimilarán a las áreas para la producción agrícola, ganadera y de explotación de recursos naturales que son definidas en el Decreto 3600 de 2007.
  14. 14. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 14 de 29 c. Si bien el Decreto 3600 de 2007 deja abiertas las posibilidades para la red vial, los centros poblados rurales, las áreas y parques industriales y las áreas suburbanas, es de precisar lo siguiente: *La red vial no se extenderá hacia las zonas de protección en ninguna de las figuras que se definieron, a no ser las que defina la autoridad ambiental competente y que sean necesarias para el desarrollo de las actividades de administración y manejo. *La red vial existente se consolidará de acuerdo a las especificaciones dadas en el decreto, sin prever nuevos desarrollos, a excepción de aquella que es básica y funcional para interconectar las zonas forestales productoras a los principales centros de mercado y comercialización, y que sea autorizada por la autoridad ambiental competente, en las dimensiones y especificaciones estipuladas por el Decreto 3600; lo anterior siempre que no se constituyan en ejes de afectación de la reserva forestal y puntos de apoyo para la apertura de nuevos frentes de colonización. d. Dado que en la actualidad existen solamente tres centros poblados rurales en la zona de RFASOP en el Guaviare, no se propiciará la construcción de un nuevo centro poblado rural. e. A cambio de los poblados rurales, se promoverá la conformación de las Unidades de Planeación Rural, que se constituirán como “perímetro de ocupación” hacia la reserva forestal, en el entendido que una vez definidas y conformadas, no se prestará ningún servicio estatal más allá de su jurisdicción; tales unidades no excederán el límite de las zonas forestales productoras aquí definidas. Lo anterior significa que su jurisdicción no puede abarcar las figuras de protección definidas para la zona de RFASOP aquí presentadas f. En los planes y/o esquemas de ordenamiento, no se definirán zonas sub- urbanas ni áreas para la construcción de vivienda campestre.
  15. 15. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 15 de 29 g. Los planes de ordenamiento y manejo de cuencas abastecedoras, aprobados por la Corporación autónoma regional, al poseer mayor jerarquía que los POT, PBOT y EOT, deben ser tenidos en cuenta para su formulación, aprobación o modificación por las autoridades locales relacionadas con dicha cuenca. h. La prevención y extinción de incendios forestales constituye igualmente un determinante ambiental. i. Consolidar el catastro municipal del departamento de Guaviare a través de la generación de convenios con el Instituto geográfico Agustín Codazzi, para iniciar procesos de formación y actualización catastral. j. Definir y poner en marcha una metodología para la legalización de la tenencia de la tierra, en el área sustraída de la reserva forestal y en las zonas forestales productoras propuestas en el ordenamiento ambiental de la reserva forestal, siguiendo para este último caso la propuesta jurídica de comodato. k. Crear el módulo de información de tierras municipales, que deberá estar articulado a la oficina de Registro Público (o la oficina encargada del registro de la propiedad inmobiliaria y de registro de venta de la propiedad, donde se expide el certificado catastral o inmobiliario). 4. Características socioeconómicas en el territorio de la RFA en el departamento del Guaviare 4.1. Aspectos sociales y económicos generales 4.1.1 Sistema de información geográfica para la Amazonia: el caso Guaviare (Martínez et al., 1997). Área: sustraída en el del departamento del Guaviare
  16. 16. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 16 de 29 Resultados: a. Poblamiento y configuración del sistema de producción (proceso espacio-temporal), el cual presenta el siguiente desarrollo cronológico: * Década de los 30: economía extractiva (balata, chicle y pesca) * Década de los 50: llegan colonos expulsados por la violencia. * Periodo 1968-1971: en 1968 San José del Guaviare tenía 2500 habitantes y el Retorno-Caño Grande 1500. Se da la colonización dirigida en el eje San José del Guaviare -El Retorno, impulsada por el INCORA, y continuando a Calamar. Se deforestaron entre 1973 y 1977 unas 23.000 ha. * Periodo 1976-1980: población total del Guaviare de 15,000 habitantes. Se da la crisis del maíz y se comienza a sembrar pasto. Deforestación 1978-1980 de 22.500 ha. La población pasa de 960 a 4840 en San José del Guaviare y en El Retorno de 609 a 703. *Periodo 1981-84: crisis de la economía de la coca, pasando la población de San José del Guaviare de 5580 a 7743 habitantes. * Periodo 1985-90: se da el mayor incremento poblacional, pasando San José del Guaviare de 4.840 a 10.190 habitantes y en la zona rural se pasó de 7.225 a 8.255. Se da una marcha campesina en 1986 y como respuesta se realiza una nueva sustracción en 1987 de 221.000 ha. Posteriormente (años 1986- 1990), la población rural se mantiene constante, pero se incrementa en los centros poblados de San José del Guaviare y El Retorno, comenzando a descender en 1989. b. Organización socio-espacial del territorio: Se tiene la distribución de la población en 73 veredas y tres (3) resguardos, y dos (2) centros urbanos (San José del Guaviare y El Retorno). Se concluye que 33 veredas tienen entre 121 y 200 habitantes (24,6% de la población), y los dos (2) centros urbanos el 54,3%.de la población).
  17. 17. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 17 de 29 Se da una «nuclearización» de la población alrededor de San José del Guaviare, ya que este municipio suministra servicios básicos del Estado e institucionales, así como una amplia gama de comercio, lo cual hace que su entorno dependa de él. Las veredas más cercanas a San José del Guaviare tienen más alta densidad poblacional que las más lejanas; El Retorno tiene alta cobertura, y Cerritos, El Capricho y Guacamayas presentan tendencia a la nuclearización, por ser cabeceras de inspección y centros de abastecimiento primario de bienes de consumo primario. c. Infraestructura vial: la cual se caracteriza por 39 trochas que en total suman 692,1 km. Se señala que las vías primarias de acceso son los ríos Guayabero, Ariari y Guaviare, así como la vía central San José del Guaviare - El Retorno - Calamar, que funciona como eje en forma de espina de pescado. d. Sistema de producción agropecuario: La dinámica agropecuaria tiene como punto de partida la tala del bosque, pasando a rastrojos y cultivos, y llegando luego a pastos. La visión transitoria del uso del suelo y el bajo nivel tecnológico (pero suficiente para vivir) lleva a problemas económicos y ecológicos. Como la colonización es la alternativa a la reforma agraria, el problema es político, en donde poseer tierra es sinónimo de bienestar y entonces es la justificación para la sustracción de tierras. La tipología de colonos sería: Colono 1, que es el campesino (reproducción de la unidad familiar y reducido nivel de acumulación); Colono 2, con cierto grado de organización (para producir cierta acumulación, teniendo mano de obra contratada y familiar); y Colono 3, empresarial (acumulación ampliada y pago de fuerza de trabajo). La coca es muy rentable, incrementa los ingresos rurales, combina salarios altos e insumos costosos, provoca el desplazamiento de la producción agropecuaria de autoconsumo (aumento de dependencia del exterior), introduce formas modernas de racionalidad capitalista, aumenta el volumen
  18. 18. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 18 de 29 de recursos financieros, eleva el nivel de vida del colono y genera impacto ambiental negativo (contaminación y deforestación). e. Clasificación de subsistemas de producción: Desde el nivel agroecológico, los subsistemas tienen la siguiente distribución de cultivos: *Subsistema 1: Áreas en cultivos 6,0; Maíz 2,3; Arroz 1,2; Plátano 0,8; Yuca 0,8; Caña 0,9. * Subsistema 2: Áreas en cultivos 5,7; Maíz 1,6; Arroz 0,8; Plátano 0,7; Yuca 0,9; Caña 1,8. * Subsistema 3: Áreas en cultivos 6,3; Maíz 2,7; Arroz 1,5; Plátano 0,7; Yuca 0,8; Caña 0,7. La producción agrícola legal es limitada ya que produce exiguos excedente es de pobre calidad, e implica altos costos de producción (incluye costos de transporte); a lo anterior se suma que la misma población produce tradicionalmente sus productos para la auto-subsistencia, por lo cual no hay mercado significativo. Desde los pastos, cada subsistema tiene un número de potreros: cuatro (4) en el subsistema 1, cinco (5) en el subsistema 2, y seis (6) en el subsistema 3 con un incremento de hectáreas y años de posesión que aumentan con cada subsistema, al igual que el número de vacunos (25 cabezas en el subsistema 1, 28,8 en el subsistema 2, y 37,2 en el subsistema 3), aunque con cargas de 0,9 para los subsistemas 1 y 2, y de 0,8 para el subsistema 3. Aquí los vacunos al aumento son más comunes en el subsistema 1 (40,6) y van disminuyendo, pues en el subsistema 2 son 14,2 y en el subsistema 3 son 19,0. Ello se refleja proporcionalmente en el porcentaje de vacunos propios. Desde lo político, el departamento del Guaviare no puede competir con el Meta, pero es abastecedor de carne, permaneciendo la coca en el escenario con una política de erradicación incompleta (que no es de sustitución de cultivos).
  19. 19. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 19 de 29 Desde el origen, la mayor parte de los colonos tienen un origen de actividades mayoritariamente agrícolas y muy poco ganaderas, existiendo la tendencia a compra de mejoras, mayor en el subsistema 3 que en el 1, aumentando las compras de tierras en los subsistemas 2 y 3. Desde los jornales agrícolas, el subsistema 1 paga menos jornales al año (94,7), que el dos (198) y el tres (185,3). La actividad ganadera es atractiva en razón de: *Un valor monetario del producto relativamente alto. * Adaptabilidad biológica. *Flexibilidad económica para el mercadeo. *Bajo riesgo frente a la agricultura. *Baja demanda de mano de obra. *Políticas de crédito subsidiado. *Limitadas e inseguras alternativas de inversión en el territorio del Guaviare. Frente al crédito se encuentra que el 46% de las fincas tienen crédito y quien tiene más es el subsistema 2; y quien más ha invertido en la finca es el subsistema 3. 4.1.1.2 POT del departamento de Guaviare (Sinchi & Gobernación del Guaviare, 2000). Área: Zona central del departamento, eje San José del Guaviare - Calamar a escala 1:50.000. Resultados: a. Cobertura de la tierra: Se determinan las distribuciones por tipo de cobertura y por municipio. Así, se concluye que el 84,3% del territorio era de bosques, el 2,3% de asocio rastrojo-cultivos-pasto, el 1,7% de pastos naturales, el 0,9% de rastrojos, de otros el 1,1% y sin información el 9,8%. Adicionalmente, se hizo un análisis de cambio de cobertura entre 1986 y 1997, estableciendo un incremento del 168% del área en pastos, que pasaron
  20. 20. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 20 de 29 de 37.652 a 100.812 hectáreas. El 45,5% del área intervenida se ubica en San José, el 31,8% en El Retorno, el 14,9% en Calamar y el 7,5% en Miraflores. b. Usos del suelo: Se hizo una clasificación de las veredas según rangos por tipo de uso (7 clases), y se concluye que existe una tendencia a la deforestación, que de continuar transformaría el ecosistema, en un nivel que llevaría al mayor establecimiento de potreros. c. Sistemas de producción: La intervención se clasifica así: *AC= alta intervención <30% de bosque. *MC=moderada intervención 30-60% del bosque *BC= baja intervención >60% de bosque. La inversión (expresada en salarios mínimos legales), se enuncia en valores de la infraestructura (cercas, corrales y bebedores), valores de la inversión (maquinaria, instalaciones pecuarias, valor del área en pastos, valor de los bovinos y valor del área en cultivos): * BC= baja inversión < 210 SMLMV. *MC= moderada inversión 210-420 SMLMV * AC= alta inversión > 420 SMLMV De allí se obtuvieron las zonas de consolidación, en un cruce entre los grados de intervención y los de inversión. La clasificación quedó entonces así: Alta consolidación: fincas con cobertura dominante en pastos (>60%) y menor proporción de bosques (<30%), con una inversión por finca mayor a los 420 SMLVM (alta inversión). Se unen las fincas con alta intervención y moderada inversión y fincas con moderada intervención y alta inversión. Moderada consolidación: áreas con fincas de mediana inversión y un grado de intervención que oscila entre el 30% y el 60% del bosque. También allí se
  21. 21. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 21 de 29 encuentran las fincas con baja intervención pero con alta inversión y las de alta intervención con baja inversión. Baja consolidación: áreas con baja inversión y baja intervención, a las que se agregan las zonas de baja intervención y moderada inversión, así como las de moderada intervención con inversión baja. 4.1.1.3. Aspectos socio-demográficos: Descripción general según una clasificación en centros urbanos o cabeceras municipales, centros poblados o estribos, área rural dispersa y territorios indígenas. Se hizo otra clasificación según: *Áreas de consolidación de la colonización. Corresponden a las zonas más antiguas, con ganadería extensiva e intentos de conformación de agroindustria. Son los asentamientos más grandes. *Áreas transicionales o intermedias. Con pequeñas economías ganaderas y algunas actividades agrícolas de algún rendimiento comercial. Son las zonas que soportan la mayor presión (debido a las mejoras y su valorización) por parte de los demás actores de ocupación. *Frentes de colonización o áreas de punta. Ubicadas en las riberas de los ríos o sus afluentes y en trochas y caminos carreteables en construcción. Tienen activo movimiento poblacional y una agricultura de subsistencia. 4.1.1.4. Producción ilícita en San José del Guaviare : El área aproximada de coca sembrada en el Municipio de San José del Guaviare es para ese entonces( 2000) de 2.808 ha en el área sustraída, y 5.600 ha en territorio de la RFA, para un total de 8.408 ha (35,7% del total departamental), seguido del municipio de Miraflores con un 31,2%; el 47,4% del área sembrada en el área sustraída del departamento se encontraba en San José del Guaviare, seguido de Calamar con un 32%. Además se determinó la dependencia en el cultivo de coca de los tipos de producción, oscilando entre 0.8 ha para el sistema de producción Agrícola Semi-empresarial de vega de río y 2,4 ha para al sistema agrícola familiar de
  22. 22. Emilio Garcia Gutierrez, Asesor externo de la ART para la Macarena –Guaviare Villavicencio, septiembre junio- septiembre de 2018 Página 22 de 29 sabana. La conclusión más relevante es que los sistemas ganaderos de tipo familiar y los sistemas agrícolas de vega, dependen menos del “rebusque” en el cultivo de la coca. Los demás sistemas requieren de más de una hectárea, para garantizar los ingresos necesarios que permiten suplir las necesidades cotidianas. El nivel de cultivo de coca coincide más con los frentes de colonización. Agrega que la producción en pequeña escala es muy difícil, más aún con la toma del control del mercado por parte de la guerrilla. Entonces: «Si se tiene en cuenta que de las áreas intervenidas y efectivamente ocupadas en el municipio, existen unas 8.803 ha sembradas en coca, y que cada hectárea produce anualmente 16 Kg., se puede concluir que los pequeños, medianos y grandes productores están generando unos 140.840 Kg. (más de 140 toneladas) de pasta básica de cocaína durante el año. Asumiendo un precio promedio de $1.700.000 Kg., es posible decir que esta actividad genera unos $239.428.000 de ingreso bruto cada año.» 4.1.1.5.Producción indígena en San José del Guaviare : Se presenta aquí una descripción gruesa del aprovechamiento del bosque, horticultura y chagras (parcelas que oscilan entre 0,5 y 2 ha, donde se produce tabena, caña de azúcar, yuca brava, y yucuta, y frutas como piña, anón, guanábana, ají, naranja, mango, mandarina, limón y papaya, entre otros). La cacería, la pesca y la tala y quema del bosque, son actividades practicadas de una manera semi-sedentaria, de acuerdo a los periodos de verano e invierno. Se agregan algunos productos artesanales, cuya materia prima es cáscara de algunos árboles, los cogollos de la palma del moriche, los bejucos como el Yaré, y la Guaruma. De ellos se fabrican chinchorros, matafríos, sebucán, balayes, escobas, canastos, sombreros, robamuchachas, abanicos, arcos para las flechas, canoas, remos, y cerbatanas. Se trabaja hilandería combinando fibras de árboles, que se tuercen para obtener fibras e hilos.
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