Diálogos 75

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El periódico Diálogos es una publicación bimestral de distribución gratuita, realizada por los alumnos de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, con la coordinación del Departamento Editorial de la institución.

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Diálogos 75

  1. 1. Atropello Alejandra Ayluardo Gómez 1 / 3 Ensangrentado y con la conciencia casi perdida, yacía a la mitad del carril del Metrobús entre las estaciones de Ayuntamiento y Fuentes Brotantes, al sur de la Avenida Insurgentes que atraviesa la Ciudad de México. Continúa en la Pág. 7 Periódico-taller de los alumnos de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García Año 15, No. 75, octubre - novIEMBRE 2017 • OPINA • DIALOGA • PARTICIPA • POlÍTICA MEDIOS @CarlosSeptienG epcsg@CarlosSeptienG www.septien.mx ESPECTÁCULOS Pág. 4 Pág. 8 Pág. 16 El presidente de México, Enrique Peña Nieto, se comprometió a defender y fortalecer hasta el último día de su mandato las condiciones para que cualquier joven que lo decida pueda ejercer un periodismo profesional, riguroso y valiente, sin temor a sufrir represalias por su contribución al desarrollo de nuestro país. “El trabajo de un periodista es fundamental para el desarrollo democrático de cualquier país. En sus manos está la misión de investigar e informar a los ciudadanos sobre los principales asuntos de interés nacional. Es gracias a su trabajo que se consolida la libertad de expresión y se mantiene la pluralidad en la vida pública. “Estos últimos años han sido tiempos difíciles para el periodismo; la amenaza del crimen organizado y su infil- tración en instancias gubernamentales han costado la vida a quienes, con trabajo decidido y una gran ética de res- ponsabilidad, han denunciado públicamente diversos hechos. Debemos reconocer su labor y trabajar para que estos lamentables hechos no se repitan”, expresó Peña Nieto. En entrevista vía electrónica para el periódico Diálogos, el Presidente de la República dio este mensaje a estudian- tes de periodismo, además de abordar temas de interés periodístico, política nacional, tecnología y sustentabilidad. ¿Qué medidas reforzará el gobierno para garantizar la protección de los periodistas y la libre expresión? “Recientemente anuncié diversas acciones para fortalecer las capacidades institucionales y brindar mayor seguri- dad al trabajo periodístico, a fin de asegurar la libertad de expresión que, considero, es uno de los principales pilares de nuestra democracia. “Primero, continuaremos fortaleciendo la estructura y los recursos asignados al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas para mejorar la respuesta a las solicitudes de adhesión de estos últimos, a fin de salvaguardar su seguridad. Segundo, estamos trabajando para consolidar las capacidades de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión. Y, tercero, en conjunto con la Confe- rencia Nacional de Gobernadores, estamos desarrollando un Esquema Nacional de Coordinación con las Entidades Federativas y un Protocolo de Operación para acordar acciones y reducir el riesgo que enfrentan los periodistas. Estoy convencido de la necesidad de mantener un vínculo estrecho con las entidades federativas para garantizar el acceso a la justicia y combatir la impunidad. Igualmente, el contacto y el diálogo constante con el gremio periodístico será fundamental para garantizar su trabajo y continuar colaborando en beneficio de su seguridad.” Continúa en la Pág. 2 Redes Sociales, fundamentales en 2018, señala Lucharé para que cualquier joven que decida ejercer periodismo lo haga sin temor a represalias: Enrique Peña Nieto* "Selfies reflejan el trabajo realizado en cinco años" Héctor Antonio Meza
  2. 2. Directorio Diálogos • Octubre - noviembre 2017 • 2 Diálogos es un periódico-taller de distribución gratuita realizado por los alumnos de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. El contenido es responsabilidad de sus autores y no refleja, necesariamente, el criterio de los editores. Se autoriza su reproducción total o parcial, siempre y cuando se identifiquen fuente y autor. Escuela de Periodismo Carlos Septién García Basilio Vadillo 43, Col. Tabacalera, Del. Cuauhtémoc, CP 06030, Ciudad de México. Teléfonos: 5510 4900, 01, 02 y 03; Fax: 5518 5565. e-mail: dialogos@septien.edu.mx www.septien.mx DIRECCIÓN GENERAL: Víctor Hugo Villalva DIRECCIÓN ACADÉMICA Y DIRECCIÓN DE SERVICIOS ESCOLARES: Enrique Mandujano DIRECCIÓN ADMINISTRATIVA: Arnoldo Meléndrez COORDINACIÓN DOCENTE DE POSGRADO: Estrella Velázquez PALABRA DIGITAL: Analletzin Díaz EDITORES POLÍTICA: Miguel Osorio, Fernando Villanueva y Gustavo Ricaño ECONOMÍA: Citlalli Sánchez y Paola Juárez OPCIÓN SOCIAL: Daniela Cervantes y Belén Guízar CIUDADES: Begoña García INTERNACIONAL: Frida Valencia y Carlos Salgado MEDIOS: Sofía Muñoz CULTURA: Itzel Luviano y Llyther Méndez ESPECTÁCULOS: Fernando Guevara y Daniel Romero CIENCIA Y TECNOLOGÍA: Yeseline Trejo y Alma Castro DE HOMBRE Y LOBO: Alejandro Nájera y Eduardo Ramos DEPORTES: Miguel Baca y Manuel Treviño FOTOGRAFÍA: Alejandro Orellana CORRECCIÓN: Alejandra Montiel y Fernanda Ramos DISEÑO: Rosario Ugalde, editorialseptien@gmail.com Edición octubre - noviembre 2017 COORDINADORA EDITORIAL: CORRECCIÓN: Adriana Téllez Enrique Mandujano Lucharé... viene de la portada ¿Qué papel cree que van a jugar las redes sociales para las elecciones en 2018, conside- rando la nueva forma de hacer política, tomando el ejemplo de Donald Trump en Twitter? “Uno de los grandes retos del Estado es adaptar su forma de hacer gobierno a partir de una sociedad cada vez más informa- da y exigente, que observa el ac- tuar de sus gobernantes a través las redes sociales. Esto se aplica a los partidos políticos y a la com- petencia para renovar los cargos públicos. En 2018, las redes so- ciales tendrán un papel funda- mental en el proceso electoral, pues serán uno de los principales instrumentos con los cuales la población –sobre todo los jóve- nes– se acercará a las propues- tas de los diferentes candidatos y partidos. “Sin duda, los políticos que aspiren a entrar en contacto con las nuevas generaciones deberán conocer y dominar el uso de estas herramientas tecnológicas.” ¿Cuál ha sido su experiencia personal con el uso de las re- des sociales, tomando en cuen- ta su gusto por las selfies? “Estamos en una época de cambios tecnológicos en la que cada vez más personas se infor- man, debaten y forman opinión a través de los medios digitales y las redes sociales. En mi caso, son un medio que me permite estar en contacto directo con los ciudada- nos, informando sobre mis activi- dades y logros de gobierno. “No obstante, más allá de los indudables beneficios, también hay que reconocer que las mismas tecnologías de la información y la comunicación plantean nuevos re- tos a los gobiernos alrededor del mundo. Los medios digitales y las redes sociales son una buena pla- taforma para manifestar y denun- ciar lo que no funciona. “En el caso específico de las sel- fies, es una de las actividades que más disfruto durante mis recorridos por las entidades, tomarme foto- grafías con las personas que saludo y conozco. Son momentos que me recuerdan el compromiso que ten- go con mi país, con los mexicanos. Todas las selfies que nos hemos to- mado reflejan el trabajo realizado en estos cinco años, muestran la transformación de México.” ¿Cómo le ha funcionado la Estrategia Digital Nacional al Gobierno Federal, haciendo un balance de cinco años? “Este plan de acción está trans- formando profundamente la ma- nera de brindar servicios públicos y está ayudando a desarrollar las ha- bilidades digitales en la población. Estamos fomentando la adopción y el desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunica- ción para que las personas apro- vechen su potencial y para lograr que México se inserte al cien por ciento en la sociedad de la infor- mación y el conocimiento. “Para darte algunos ejemplos: hemos impulsado el uso de la Ventanilla Única Nacional para los trámites e información guber- namentales. Desde 2012, el por- centaje de usuarios de Internet que interactúan con el gobierno ha aumentado más de 17 veces. También hemos promovido la sa- lud universal y efectiva mediante la estrategia IMSS Digital, que cuenta con casi 50 servicios que se pueden llevar a cabo de ma- nera no presencial. Y con el pro- grama México Conectado hemos facilitado el acceso a Internet en más de cien mil sitios públicos, con lo que 50% más mexicanos tienen acceso a la red. “Uno de los intereses del gobier- no federal es avanzar en temas de sustentabilidad, renovando cons- tantemente, por ello las respuestas a las siguientes preguntas fueron contestadas el 16 de agosto, y ya han dado un cambio notable. “Ante un panorama de degra- dación ambiental con situaciones como: escasez de agua, pérdida de la biodiversidad de bosques, selvas, mares…, aunado a la con- taminación, entre muchos otros problemas, se hace evidente la necesidad de lograr que la ciuda- danía adquiera conocimientos en temas ambientales.” ¿Qué es lo que está hacien- do su gobierno respecto de la protección de los recursos na- turales y la concientización e interés de la sociedad en este ámbito? “México es un país privilegiado en materia de recursos naturales y en diversidad biológica; por ello, es nuestra prioridad preservar esta riqueza fomentando prácti- cas que incidan en el cuidado del medio ambiente y el uso racional de nuestros recursos. La imple- mentación de políticas públicas y tratados internacionales ha sido nuestra hoja de ruta. “El año pasado, en el marco de la COP13, adoptamos la Declara- ción de Cancún, donde nos com- prometimos a integrar el cuidado de la biodiversidad y anunciamos que hemos logrado proteger 16% del territorio terrestre y 23% del marino a través de 181 Áreas Na- turales Protegidas. “En materia energética, crea- mos estrategias para construir in- fraestructura que genere energía limpia e impulsamos el uso de combustibles de bajo costo y más amigables con el medio ambiente. Sobre el calentamiento global, en noviembre de 2015 firmamos el Acuerdo de París y nos comprome- timos a reducir en 22% las emisio- nes de gases de efecto invernade- ro y 51% las de carbono negro. “Y para generar conciencia y motivar el interés de la sociedad sobre estos temas, a través del Nuevo Modelo Educativo hemos impulsado que el perfil de egreso de los estudiantes sea de conocer y practicar hábitos para el cuida- do del medio ambiente: desde recoger y separar la basura, hasta comprometerse con la aplicación de acciones sustentables en sus comunidades. “México es un país comprome- tido con la Agenda 2030 y ha lo- grado alcanzar metas a nivel país muy importantes, pero ¿cómo cumplen estos objetivos de desa- rrollo sostenible a nivel local? En la Agenda 2030 para el De- sarrollo Sostenible, las autoridades tienen una gran responsabilidad como generadoras de políticas
  3. 3. Política • 3 • Política Escúchanos en: www.septien.mx/radio-septien LUNES •VILLAMELONES 13:00 A 14:00 •RESUMEN INFORMATIVO 14:00 •EL PALCO 14:00 A 15:00 •PAR DE ASES 17:30 A 18:00 MARTES •LOS DE PINTA 13:00 A 13:30 •ZONA DE CONFORT 13:30 A 14:30 •RESUMEN INFORMATIVO 14:30 MIÉRCOLES •MELOMANÍA 12:00 A 12:30 •TENDENCIA MUSICAL 12:30 A 13:00 •INTERFERENCIA RADIO 13:00 A 13:30 •REFRACCIÓN 3.0 13:30 A 14:30 •RESUMEN INFORMATIVO 14:30 JUEVES •ENCUENTRO 12:00 A 12:30 •TRIKELION 12:30 A 13:30 •PLANO SECUENCIA 13:30 A 14:00 •NOVA MUSIC 14:30 A 15:30 •PAR DE ASES 17:30 A 18:00 VIERNES •INTERLUDIO 12:00 A 13:00 •COLLAGE 013:00 A 13:30 •DESCANSO INFORMATIVO 13:30 A 14:00 LAS NUEVAS GENERACIONES DE PERIODISTAS ESTÁN AL AIRE El asesinato de Mara Castilla Se trata del feminicido 59 en Puebla en lo que va del año Miguel Osorio Mara Fernanda Castilla Miranda, de 19 años, estudiante de tercer semestre de Ciencias Políticas en la Universidad Popular Autónoma de Puebla. Otro nombre a la lista. Otra vez esta rabia, esta impotencia. Mara Fernanda abordó un taxi a las 05:06 horas del 8 de septiem- bre. Ésa fue la última vez que su familia y amigos supieron de ella. La tarde del 15 de septiembre se dió a conocer una noticia que cambió a la nación, que devuelve el llanto al rostro de esa mujer que son todas las mujeres de nuestro país; que llena de miedo a madres, hermanas e hijas. La noticia que, como mexicanos, nos duele en lo más profundo y nos hace cuestio- nar nuestro nacionalismo ni más ni menos que en esta fecha. El cuerpo sin vida de la joven fue encontrado en el municipio de Santa María Xonacatepec. El discurso de género resulta incon- tenible en estos escenarios. Muy en el fondo sé que, como varón, no puedo comprender la totalidad del miedo y frustración que una mujer siente al enterarse de estos hechos. No por eso hay que care- cer de empatía. Paulina tiene 21 años y es estu- diante en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, entre otras actividades, forma parte del con- tingente feminista Pan y Rosas. La noticia de la desaparición de Mara la hizo, una vez más, aborrecer al sistema de justicia insolente. Ente- rarse que se encontraba sin vida y precisamente en esta fecha, la hi- raba y jamás volvió a verla, pienso en el terror y en su cabeza maqui- nando planes que al final fallaron y en los que terminó dejando la vida. Pienso también en este estado co- rrupto hasta los cimientos, en sus estúpidas respuestas de robar más y matar más.” Hay elementos de prueba sufi- cientes para condenar al asesino; videos, localización de los teléfo- nos móviles de víctima y agresor, declaraciones... pero uno pone los pies en la tierra y es inevitable pensar en el último informe del gobierno implementen acciones que no se queden en el discurso popular para ganar votos, también es necesario que las mujeres rom- pan con la inacción con la que se las ha querido caracterizar. Según la hipótesis dada a cono- cer por la Fiscalía General de Pue- bla el viernes 15 de septiembre, tras matarla, el probable feminici- da tiró el cuerpo de Mara en una barranca entre los límites de Pue- bla y Tlaxcala. “Sólo puedo pensar en ella, pienso en su hermana que la espe- zo derrumbarse… “Hace exactamente 12 años fui víctima de violencia sexual —y no por primera vez— durante una noche mexicana, sobra decir que desde ese momento los 15 de septiembre, más que cientos de banderitas y accesorios tricolor, los recuerdo por las noches de pesa- dillas que le anteceden”, comenta Paulina, mientras su voz se vuelve cada vez más baja. El fiscal general de Puebla infor- mó que las indagatorias revelan que el conductor de Cabify, señala- do como Ricardo “N”, no permitió que Mara abandonara la unidad al llegar a su domicilio, la transportó a su casa y posteriormente a un motel de la capital del estado. El modo en que operó el asesino lle- na de escalofríos a Paulina y tam- bién de pésimos recuerdos. “Hace poco más de un año te- mí por mi vida dentro de un taxi, armé cientos de planes distintos para salvarme: peleé, arañé, y al final pude zafarme, pero el terror no lo olvido.” Cuenta que a partir de esta ex- periencia, decidió tomar al menos el sentido de justicia en sus manos y adquirió un cuchillo. “Cuando la gente lo ve, abre los ojos enormes, pero no lo suelto: me hace sentir segura, aunque sea consciente de que con o sin él, en un país en donde siete mujeres son asesina- das a diario, el riesgo que mi vida corre sigue siendo el mismo.” Para ella, aunque la prioridad deba ser que las instituciones y el Índice Global de Impunidad, en el que nuestro país figura como la nación más impune del continen- te y cuarta a nivel mundial, con 69.21 puntos. Uno piensa en el caso de Karen, la joven del Estado de México que fue secuestrada y asesinada y en cómo, al día de hoy, la sentencia del feminicida sigue aplazada, en los cientos de casos registrados y los miles que no se cuentan. “¿Cómo seguir caminando tran- quilas sobre este maldito cemente- rio?”, piensa Paulina • aquellas acciones que contribuyen a dos o más ODS. “El Gobierno de la República se suma a ese esfuerzo y acom- paña el trabajo para promover que el diagnóstico, la planeación, instrumentación y evaluación de las políticas públicas locales ocu- rran en el marco del Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030, ba- jo el lema de “No dejar a nadie atrás”. En la medida en que los planes de desarrollo puedan in- corporar la perspectiva y cumpli- miento de los 17 ODS, podremos fortalecer el compromiso de los gobiernos, pero también la coo- peración con las organizaciones de la sociedad civil, la academia y la iniciativa privada” • *Entrevista electrónica realizada al presidente de México, Enrique Peña Nieto. públicas. En México, las entidades federativas y los municipios están haciendo suyos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, pa- ra dar el debido seguimiento, la Conferencia Nacional de Gober- nadores ha creado una comisión ejecutiva. “La participación local genera acciones más visibles, efectivas, coherentes y menos costosas. Además, por su proximidad con los ciudadanos, los gobiernos lo- cales son los que mejor pueden captar las demandas y necesida- des de la gente, y los que tienen el conocimiento necesario para definir prioridades e identificar los aceleradores del desarrollo es- pecíficos para su región –es decir,
  4. 4. No fue secuestro, a Lucas lo mataron Begoña García Iturribarría Consuelo lavaba los platos cuan- do recibió una llamada a su telé- fono celular. Era su hermana Celia que, con voz nerviosa y sollozos, le dio la noticia que dejaría a Con- suelo sin aliento. A partir de esa llamada el frío recorrió su cuerpo y la incertidum- bre comenzó a sugestionarla. Pen- só en su padre, quien padece dia- betes y que seguramente estaría muy mal con la noticia. Llamó a su familia y contestó su mamá, quien lo confirmó: su tío había sido se- cuestrado ese mismo día. *** El papá de Consuelo tuvo con- sulta con el doctor, como cada semana, cuando recibió la llamada de su hermano Lucas. Ambos ha- bían quedado de almorzar en una fonda del centro de la comunidad de Hueytlalpan, en la ciudad de Chilpancingo, Guerrero. • 4 La Suprema Corte dio visto bueno al proyecto y ahora se busca expandir por todo el país María Paula Gen La Suprema Corte de Justicia de la Nación dio su visto bueno el pa- sado 28 de agosto a la ley aproba- da por el Congreso de Jalisco el 1 de junio; la llamada “ley Kumamo- to” o #SinVotoNohayDinero. Con esta decisión, la entidad jaliscien- se se convertirá en la primera que reduzca los recursos entregados a los partidos políticos y entrará en vigor en 2019. Esta ley busca que el financia- miento otorgado a los partidos políticos en los años electorales dependa de la cantidad de votan- tes conseguidos y que en los no electorales se le aplique una dis- minución de 20% de la Unidad de Medida de Actualización (que en 2017 equivale a $75.49). Ahora, Pedro Kumamoto, di- putado local independiente y promotor de la ley, busca que al menos 27 estados más aprueben la iniciativa. “Sin voto no hay dinero es cons- titucional. Los estados de la Repú- blica tienen la facultad de plantear cómo quieren darles los recursos Diálogos • Octubre - noviembre 2017 a los partidos”, señaló el indepen- diente. La decisión de la Suprema Corte da una esperanza para que el proyecto siga avanzando. Ya se cuenta con el apoyo de 127 aso- ciaciones civiles en 27 estados pa- ra seguir impulsándolo. “Es un día histórico. Son cuatro estados donde se ha presentado la iniciativa, así como aquí en Ja- lisco. Una de las principales excu- sas es que la iniciativa aún no se resolvía en la Suprema Corte, hoy les decimos que aquí estamos, la red está en todo el país, somos 27 que vamos a impulsar la iniciativa”, declaró la coordinadora de Red de Alianzas Sin Voto No Hay Dinero, Paola Flores. La iniciativa, en estos mismos términos, fue presentada ante el Congreso de la Unión por el di- putado independiente Manuel Clouthier, por lo que, ya contando con el visto bueno de la Suprema Corte, se abre el debate a nivel nacional y abona a contrarrestar la falta de credibilidad que impera para con la clase política • Opción social Durante ese momento en el que los padres de Consuelo pedían de comer al mesero, notaron que Lucas se veía nervioso. Volteaba varias veces a los lados como si al- guien lo vigilara. Al terminar de comer, mencionó que iría a su casa por unos papeles que le habían pedido del Sindicato de Materialistas de Chilpancingo, donde él trabajaba. Se despidieron con un abrazo cálido y terminaron el encuentro como cualquier per- sona que cree que con un “nos vemos al rato” se mantendrá la es- peranza de un encuentro a futuro. No esta vez. Después de ese día no lo vieron más. *** Los días de aquel marzo lluvioso y ventoso acompañaron la atmós- fera de tensión, miedo y desaso- siego. La luz y la comunicación se veían obstaculizadas por el tiempo que azotaba a todo el país. Con- suelo —en la Ciudad de México— se sentía aún más impotente al no poder comunicarse con su familia en esos momentos difíciles. *** Los hermanos de Lucas, al en- terarse del posible secuestro, se desplazaron a Tixtla a esperar la llamada de los raptores, debido al problema de interferencia en las vías telefónicas en la comunidad. La esposa de Lucas, Lizbeth, fue a casa de un hombre del pueblo —quien había sido secuestrado años atrás— para obtener cual- quier tipo de información que le fuera de ayuda. La tía de Consuelo se encontró en la entrada de aque- lla casa. Una mujer, la esposa de aquel hombre, la recibió y la pasó a la cocina. La mujer hervía frijo- les en una olla. En ese momento Lizbeth, que había tomado asien- to en una de las banquitas de la cocina, fisgoneaba los objetos que se encontraba ahí hasta toparse con un periódico. Su curiosidad se posó unos minutos en una imagen de la primera plana que llamó su atención: “Encuentran a hombre en la Laguna El Resumidero.” Lo tomó con ambas manos y comen- zó a hojearlo. Al ver la fotografía su sorpresa fue aún mayor. Era Lu- cas con heridas graves. La imagen resultaba estremecedora. Lizbeth, con el nudo en la gar- ganta, afónica y alterada, tomó el teléfono para comunicarse con Antonio, el tío de Consuelo, para darle la noticia de que Lucas esta- ba muerto. —¡Toño, Lucas está muerto! —¡No! ¡Es imposible! ¡Estás inventando! —Apareció en el periódico, ese día que lo vi por última vez usa- ba unos pantalones y unos tenis con los que salió de casa. No es coincidencia —Lizbeth le platicó a Consuelo la situación en la que aquellos días de incertidumbre habían acabado en una completa tragedia. Consuelo contaba, entre un llanto contenido, tristeza y amar- gura el recuerdo de aquel momen- to que la había tenido preocupa- da por su tío y por la salud de su padre. Los rasgos de Consuelo se cris- paban y de pronto suspiros delata- ban la tristeza que acompañaría a su familia durante toda la vida, ya que como ella lo mencionaba, ese había sido el primer caso trágico en la familia. *** Tras la noticia, los hermanos de Lucas llegaron al Semefo de Chil- pancingo en donde se encontraba el cuerpo de Lucas. Antonio, su hermano, pasó para reconocerlo y tiempo después Lizbeth llegó. Era un hecho, Lucas estaba muerto y había sido torturado, dadas las he- ridas hechas con navaja que tenía en el rostro. De inmediato trataron de co- municarse con la familia, sin em- bargo, debido a la falta de señal por la tempestad se dificultaba la comunicación por teléfono. Después de varios intentos lo- graron comunicarse con Faustino, hermano de Consuelo, notificán- dole lo ocurrido y advirtiéndole una espera larga que les tomaría llevarlo a casa debido a la infini- dad de trámites para trasladarlo al pueblo. Consuelo platica la sensación que tuvo al escuchar la dura noti- cia que la petrificó por un instante y la afligió al pensar en la salud de su padre. *** En ese momento y con lágrimas en los ojos sabía que tenía que ir para Guerrero. Dinero, un suéter, una maleta con comida, cepillo dental, fueron objetos que tomó y guardó en una mochila, además de su celular que llevaba en la ma- no para comunicarse con Celia. Ambas se encaminaron a la estación de autobuses. Entre lá- grimas, un viento duro y fatigoso, las acompañó hasta la central en donde esperaron media hora para partir a su pueblo. Al llegar, Daniel, su vecino, pa- só por ellas. Su piel morena lucía pálida y estaba anonadado por la terrible situación que nubló al pue- blo de Hueytlalpan. Celia y Consuelo, con el cabello y ropa mojados, con los ojos hin- chados, miedo y ansia de abrazar a su padre que había perdido a su hermano, llegaron a casa de su abuela. Ella, una mujer adulta, lle- vaba puesto un reboso color azul en la cabeza y lloraba mientras un rosario curveaba su muñeca: —No es posible que mi hijo menor haya muerto y yo siga con vida. El papá estaba en el patio trase- ro. Mientras la mamá de Consuelo y su hermana se desahogaban con la abuela, ella salió a abrazar a su padre. El encuentro de Consuelo y su padre no tuvo palabras. El abra- zo más esperado liberó en ella una sensación de tristeza y al mismo tiempo calma. Trató de contenerse para dar ánimo a su padre. Él no lloraba, estaba bien de salud, pero la tristeza era evidente. *** Le habló del último almuerzo juntos donde, sin saberlo, se dije- ron adiós: —Tu tío dijo que me iba a cui- dar, pero quizá se estaba despi- diendo. Quizá no me cuidará en vida, pero me cuidaría desde don- de estuviera. El cuerpo llegó a las 12 de la no- che a la casa de su abuela, donde lo velaron y días después hicieron la misa y el entierro en el pueblo. Consuelo, después de un largo suspiro que la mantuvo entristeci- da cada vez que recordaba aque- llas imágenes, soltó unas palabras esperanzadoras que le devolvían el aliento. “No quisieron hacer la investi- gación. A todos nos da miedo que se vayan ahora contra alguien más de la familia, sobre todo por mis primos. Sería el cuento de nunca acabar. Y quién sabe, pudieron ser los sicarios o incluso del mismo Sindicato de Materialistas; en don- de mi tío trabajaba. Ahora sí que ojalá algún día tenga su merecido aquel que mató o mandó matar a mi tío. Ahora sí que como me dijo mi papá, sólo Dios sabe por que hace las cosas” • Aprueban ley
  5. 5. El puto macho mexicano Belén Guízar Tuits para Jimena Sánche,z de Fox Sports: “Maldita prostituta.” “Cállate puta. Mejor saka tu Chikito para que conozca a mi mo- coso hija de tu puta madre jajaja.” “Quiero violarte hasta que te sangre el culo, perra.” Para Lady Marion Reimers pe- riodista en Fox Sports: “Lo único culero del partido fue @LaReimers sintiéndose experta en fútbol. Regresa a la cocina pe- rra tus opiniones son estúpidas.” “@LaReimers debería de ser autocrítica y dejar de creerse pe- riodista y mejor dedicarse a lavar baños y cocinas. Eso o la prostitu- ción también.” Éstos son algunos de los tuits con los que despiertan las conduc- toras de Fox Sports. Para muchos pueden ser simples fantasías se- xuales que gente descarada escri- be, para otros pueden ser la raíz de las 81 denuncias por violencia sexual que se registran al día en nuestro país. Hablando como mujer, no creo que exista algo peor —dentro de esa enorme categoría— que la violación y ¿con qué se perpetra comúnmente este delito? Con el pene. En México pareciera que el falo tiene un termómetro que puede Opción social • 5 • medir la “hombría” de un buen macho. Se pueden pavonear con sus amigos dependiendo de cuán- tas veces logren tener sexo. Inclu- so llegan a frases como: “El que escoge, no coge.” Por eso es lógico que el peor in- sulto que le enseñan a un hombre para humillar a otro de su mismo género sea la palabra “puto”, pero ¿por homofóbicos o por misógi- nos? Los grandes articulistas alre- dedor del mundo la han clasifica- do como una grosería que afecta directamente a los homosexuales y claro que es verdad. Sin embar- go, sería interesante reflexionar cómo se emplea realmente con respecto de las mujeres. Todos podemos visualizar una bola de jóvenes —o adultos— gritándole “aaay pinche puto” al adolescente que sigue siendo vir- gen, al hombre enamorado, al se- ñor que respeta a una mujer. En pocas palabras, cuando in- sultan con la grosería “puto” no es que realmente piensen que tienen una preferencia sexual por los hombres, sino que les quieren decir que son menos machos. Por el simple hecho de no meter su pe- ne en la “cavidad correcta” de la “anatomía indicada”. Los diccionarios de la Real Aca- demia Española y de Modismos Mexicanos también le atribuyen varios significados, como un sinó- nimo de cobarde, o de pinche pa- ra describir algo despreciable. En pocas palabras, para el mexicano gritar puto en un estadio significa decirles miedosos. Con toda la polémica que se ha desatado en los estadios por el gri- to de “eeeh puto” ha salido gran parte de la sociedad a manifes- tarse. A decir que “la palabra no ofende a nadie”, “que usan esa grosería con millones de significados”, “que no se tomen todo tan a pecho”. ¿Es normal gritar eso a los cuatro vientos en un estadio o lo normaliza- mos para no tener que ir a lavar nuestras culpas cada domingo a la Catedral? A veces podemos ser autoindul- gentes y creer que las palabras con las que nos expresamos no son realmente como pensamos, pero es posible que nuestra manera de pensar nos tenga tan aprisionados que no podamos dejar de refle- jarla dentro de la forma en la que hablamos. ¡Qué puto calor! ¡Qué puto oso! ¡Qué puta vieja! ¡Qué puto gato! ¡Qué puto indio! ¡Qué puto naco! ¡La puta que te parió! Los mexica- nos nos sentimos muy chuscos por cómo empleamos las groserías y, al parecer, denotan todo nuestro inconsciente. Somos misóginos y misóginas, porque también las mujeres les decimos “pinches pirujas” a las que envi- diamos o queremos lastimar. So- mos racistas, usamos la palabra “indio” como insulto cuando son nuestras raíces. Somos clasistas, porque todos los que no tienen el estatus económico que vemos como “aprobable” los clasificamos como nacos. Me reconozco como una per- sona machista, clasista y racista. Lucho todos los días contra estos conceptos, pero en el lenguaje me siguen atrapando. He llamado “zorra” a la mujer que trató de li- garse a mi novio. He llamado naco al que se pasó el alto. Le he dicho “gata” a una mujer muy provoca- tiva con la que no tengo los mis- mos gustos de ropa. Culturalmente es lo que hemos aprendido, pero esa no es excusa para rehabilitar nuestras cabezas cerradas y opresoras. Es nuestra responsabilidad cambiarnos para modificar esta sociedad que no conoce la palabra “equidad”. Ser “puto” es el peor atentado contra lo que debe ser un hombre tradicional- mente. Ser “puta” también te margina socialmente, sin embargo, a las prostitutas las ven como “un mal necesario”. De otro modo, ¿con quién llevarían los papás retrogradas a desvirgar a sus hijos de 14 años para ins- cribirlos en el club de los machos empedernidos? Prohibir el grito de “puto” en los estadios es una medida completa- mente prudente ante la violencia que se vive en el mundo contra los homosexuales y contra las muje- res. Nosotros como público pode- mos decir que es una exageración, pero si es algo tan sencillo ¿por qué nos cuesta tal trabajo eliminar estas palabras de nuestros voca- bularios? Además, tomando en cuenta, que muchas vienen desde la época de la Colonia. Desde el entendido de que puto quiere decir miedoso, me gustaría, por última vez para que no me ta- chen de hipócrita, decirles putos a todos esos machos mexicanos que no se atreven a llorar, que no se atreven a sentir, que no se atreven a mostrarse frágiles, que no se atreven a romper lo que sus padres les enseñaron, que no se atreven a contradecir a sus amigos, que no se atreven a sentirse ofendidos y contestar: ¿sí, soy puto y qué? • • Licenciatura en Periodismo RVOE SEP Acuerdo 8166 del 2 de julio de 1976 • Turnos matutino y vespertino • Beca parcial en el vespertino • Prensa, Radio, televisión: –Sala de cómputo (Mac) –Fotografía digital –Estudios de radio y tv –Radio Septién por internet –Periódicos impreso y en línea 68 años de experiencia Escuela de Periodismo Carlos Septién García
  6. 6. • 6 Diálogos • Octubre - noviembre 2017 Ser hombre Arath Sereno Ponce ¿Cuántas veces hemos escu- chado la típica frase “respeto a los gays pero sino se meten conmigo no tengo problema”?, además de ésta, hay algunas más ofensivas que otras. En lo personal, la frase más ofensiva viene con un tono de pregunta y de juicio, quizá es parte de la cultura mexicana o só- lo curiosidad, pero la primera vez que me preguntaron: ¿Y quién es el hombre y quién es la mujer? No sólo me sentí apenado, también enojado e impotente; es decir ¿por qué mi preferencia sexual o mis gustos en la cama definían mi género?, recuerdo que aquella primera vez sólo me quede frío y confundido, de la confusión pasé a la rabia y al enojo, a los hetero- sexuales nunca se les cuestionan sus prácticas íntimas o la forma en la que interactúan con su pareja, ¿por qué a nosotros sí? El proceso de salir del clóset es distinto para cada persona, en al- gunas ocasiones es más fácil que en otras, pues la familia y la gen- te que te rodea (llámese amigos, compañeros de trabajo, comu- nidad escolar) son factores que influyen en tomar la decisión; no es lo mismo nacer en la Ciudad de México que en una ciudad o pue- blo pequeño de provincia. Cuando tomé la decisión de salir del armario no sabía qué me es- peraba, sobre todo cuando ciertas partes de mi familia tienen algu- nos juicios o ideas erróneas acerca de la homosexualidad. Afortuna- damente mi madre tomó bien la noticia de que tiene un hijo gay, pero eso no me libró de una expli- cación de media hora de que no quería travestirme, que mi actitud y personalidad no iban a cambiar por estar fuera del closet y que no estaba en un proceso para conver- tirme en mujer. Pero me llama la atención ¿por qué decir que eres gay automáticamente te encasilla como un hombre con deseos de ser mujer? Los medios de comunicación tienen cierta culpa en esto, pues si bien desde la segunda mitad del siglo pasado los hombres ho- mosexuales ya eran representados de una forma afeminada e incluso con intenciones de ser del sexo opuesto. La televisión en los úl- timos años se ha distinguido por romper barreras y por romper tabúes, temas cada vez más sen- sibles o que antes no eran bien vistos, ahora son normales en todo tipo de transmisiones. Sin embargo, la homosexualidad si- gue siendo un estereotipo, como lo menciona cine3, un blog de lo último en televisión y cine, la comunidad LGBT sigue sin tener una representación adecuada, lo vemos con la programación de la década pasada, la barra cómica de la televisora de San Ángel es- taba llena —y sigue— de progra- mas humorísticos que dentro de su tono cómico manejan chistes homofóbicos utilizando recursos como que el personaje gay siem- pre está vestido de forma extra- vagante. Es el personaje que está haciendo referencia al sexo con frases en doble sentido o que incluso carece de conocimientos generales tachándolo de ignoran- te y lo mismo pasa en el mundo de las telenovelas o en el cine, pues el año pasado se estrenó la película Pink, que no sólo refuer- za estereotipos también estigma- tiza a una comunidad con el VIH y dando ejemplos negativos sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo. Durante los últimos tres años que he vivido como una persona abiertamente homosexual han pa- sado muchas cosas, socialmente, culturalmente e incluso política- mente. Sin embargo queda claro que hay personas —que como yo, lo admito— gozan de privilegios ya sean económicos, culturales o sociales para desarrollarse libre- mente en cualquier ámbito que decidan o estén involucrados. ¿Pero qué pasa con aquellos que no? Una nota publicada en el por- tal de Aristegui Noticias menciona que México es el segundo país con mayor cantidad de violencia por homofobia, pues desde 1996 has- ta 2015 se habían registrado más de mil homicidios por homofobia, además de que diversos estudios realizados por varias Organizacio- nes No Gubernamentales (ONG’s) han mencionado que en nuestro país por cada crimen por homo- fobia quedan tres sin denunciarse, irónicamente la Ciudad de México que es uno de los pocos lugares donde es legal el matrimonio en- tre personas del mismo sexo es donde se registran gran parte de estos delitos. A decir verdad no me sorpren- de, sobre todo pensando el con- texto en el que se vive en México una cultura de machismo impre- sionante donde las niñas usan ro- sa y los niños nunca deben llorar, donde a los jotos se les tiene que convertir en “hombres” y a los que no cumplan con esta norma se les relega, claro que si eres pobre o de una comunidad de provincia una madriza es lo que te toca, si eres de clase alta “te vas a estudiar seis meses a Europa”, hasta para ser puto hay clases. Hablando de clases sociales, no hay cosa más importante para la clase alta o más bien, para la clase alta conservadora que los buenos valores o lo que ellos mismos han llamado los buenos valores. Ser gay es algo de lo que estoy seguro, pero eso no me convierte en una persona que esté en contra de la iglesia o que quiera destruir todas las estructuras sociales. El periódico La Jornada habló de es- to en un artículo sobre la marcha de la familia, misma a la que asis- tieron personas que nunca verías pararse en un plantón por los 43 o en un movimiento recordando el 68, algo que el diario destacó fue la contradicción de la gente que participaba, pues muchos de ellos no sabían a qué se refería la ideo- logía de género, tampoco estaban de acuerdo con entablar diálogo con las personas que no estaban de acuerdo sobre sus ideales, mis- Maestrías: •Periodismo Político RVOE SEP Acuerdo 2007128 del 19 de febrero de 2007 •Periodismo Económico RVOE SEP Acuerdo 2007127 del 19 de febrero de 2007 Con duración de seis trimestres (18 meses efectivos) en clases presenciales los sábados en horario de 9 a 15 horas Escuela de Periodismo Carlos Septién García Iniciamos clases en marzo y octubre de cada año mos que son reforzados por quien convocó a la marcha. En un estado laico no se debería interponer la opinión de la iglesia al momento de tomar decisiones, dicha opinión basada absoluta- mente en nada, en una nota que se publicó en El Economista, se abordó la opinión de los curas ca- tólicos acerca de las relaciones ho- mosexuales, mismas que tachaban de anormales y dañinas, llegando a considerarse un problema de salud pública, de hecho, la arqui- diócesis publicó un texto titulado: “¿Por qué la iglesia se opone al matrimonio gay?”, es indignante que se quieran negar derechos co- mo querer formar familias, por un grupo que se supone no deber y no puede influir en las decisiones políticas de la nación. Pero la realidad es distinta, el matrimonio gay es algo que se en- cuentra limitado y la adopción por este tipo de parejas está aún más limitada, porque según la lógica católica es preferible tener niños sin hogar y sin una familia que los procure, a que sean adoptados por una pareja de dos hombres o de dos mujeres. Sé que cuando camino por la calle de la mano con mi novio to- davía hay gente que nos observa y seguramente nos está juzgando, pero como lo mencioné anterior- mente soy privilegiado de estar en la posición en la que estoy; sin embargo, si estuviera en una co- munidad rural o en un pueblito las cosas serían distintas, ni siquiera podríamos salir a la luz del sol y no seriamos llamados jotos, ahí prefieren decirnos putos, como lo menciona un texto de la revis- ta online Homosensual, vivimos un problema cultural, donde sí es difícil ser gay en la capital, en provincia eso no existe, al menos no abiertamente, imaginen la can- tidad de hombres y mujeres que se casaron para cumplir una norma social, una que dice que los hom- bres son machos y viriles y que las mujeres deben casarse jóvenes pa- ra no quedarse a vestir santos. Ser hombre es ser macho que nunca se raja y que tiene los pan- talones bien puestos, pues para mí, ser gay en México es una de las cosas para las que más se necesita ser hombre •
  7. 7. Ciudades • 7 • Sin que nadie se acercara a auxi- liarlo, los grandes ballenatos rojos lo esquivaban a toda velocidad, provocando caos en los carriles de automóviles. Los mirones en la banqueta se empezaron a juntar, los conductores bajaban la veloci- dad cuando pasaban por el lugar del siniestro para observar con morbo la fractura expuesta de la espinilla derecha de Carlos. 13:57 pm El Metrobús llegó a la estación de Ayuntamiento, abrió sus puertas, el molesto pitido que anuncia el cierre de puertas aturdió mis oí- dos. El chofer aceleró como si hu- biera una jauría de perros rabiosos persiguiéndolo. Pasábamos la cur- va más peligrosa de Avenida Insur- gentes, equivalente a la famosa “pera” de la Autopista del Sol. Un motociclista pasó cerca del camión endiablado. Frenó violen- tamente, se sintió un golpe, se es- cuchó el descontrolado rechinado de las dos llantas del vehículo ne- gro, una Bajaj Pulsar 200NS, una de las motos de moda entre los jóvenes. Las personas dentro del Metrobús se acercaron a las venta- nas para ver lo que había pasado, mientras un tétrico silencio reinó en el lugar. Una robusta señora fumando un cigarrillo; montada en una ca- mioneta Lincoln negra comenzó a gritar: —¡Hagan algo carajo! ¡Qué barbaridad! —tiró el tabaco a la mitad y se abalanzó con el gran fierro negro atravesando el carril del Metrobús mientras la gente muda se acumulaba en la banque- ta con cara de sorpresa. —¡Me vale, me voy a bajar! Na- die hace nada! 14:00 pm Me quedé impresionada por lo que acababa de presenciar y la ne- cesidad de ayudar recorrió todo mi cuerpo. El Metrobús se escabulló rápidamente y llegó a la siguiente estación, Fuentes Brotantes. Me bajé sin pensarlo dos veces, corrí a la curva en donde se encuentra el monumental Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía. La gente estorbaba mi paso. Mirones con sus batas blancas, con ropas viejas, niños... Nadie movía un so- lo dedo. Crucé la calle aprovechando que los autos frenaban para ver lo que pasaba y continuar su camino. Tirado en el piso, agonizando por el dolor y el agobiante calor, se encontraba él con no más de 18 años. La señora de la camioneta le hablaba desesperada a una am- bulancia mientras decía con voz molesta y caminando de un lado a otro: —No contestan, el número es- tá ocupado... ¡Carajo! ¿En dón- Ciudades de quedó mi país? ¡Mi México chingao!” Me acerqué a él de manera en la que mi cuerpo le tapaba el sol y le pregunté: —¿Cómo te llamas? —se que- dó callado sollozando. —¿Cuál es tu nombre? —insistí. —Carlos, me llamo Carlos. —Bien Carlos, ¿en dónde vives? —A diez minutos, por la caseta a Cuernavaca. —¿De dónde vienes? —De la Facultad, estudio dere- cho en CU. —¿Tienes a alguien a quien le podamos hablar, Carlos? ¿Algún familiar o amigo? —Sí, mis papás —abrió los ojos y buscó en la bolsa de su chamarra. 2 / 3 —¿Puedes marcar tú? —Sí, creo que sí. 14:25 pm Un policía que tenía la pinta de te- ner no más de 30 años, llegó pre- guntando si todo estaba bien. La señora que seguía con su teléfono en la oreja volteó a verlo y le dijo: —Sí oficial, todo está bien. Sólo estamos aquí, asoleándonos. ¡Qué barbaridad! ¡Cuánto se tardan! Los cuatro Metrobuses que han pasado casi nos atropellan, por- que agarran el vuelo de la curva... ¡Por eso está aquí tirado el mucha- cho! ¡Todos son unas bestias! —Señora, vengo a apoyar. No se altere. La señora se volteó con un ges- to despectivo y él se alejó hacia dónde comienza la curva para desviar a los camiones y agilizar el tránsito. 14:15 pm —Hola, papá... me acaba de aven- tar un Metrobús… Sí, estoy bien... Me duele todo… Aquí en la curva del hospital de Neurología... Ok, sí papá... Te amo... 14:36 pm Una pareja de jóvenes se acerca- ron gritando que una ambulancia ya venía en camino, que estaban del otro lado de la calle y vieron lo que pasó. Comentaron que acaba- ban de salir de trabajar de un su- permercado que está a una cuadra y que lo primero que hicieron fue marcar el número de emergencia. Una patrulla llegó para auxiliar al oficial que agilizaba el tránsito. La señora volteó a ver a Carlos diciéndole que todo iba a estar bien. Se arrodilló a un lado del cuerpo herido y comenzó a rom- perle cuidadosamente el panta- lón para que respirara un poco la herida. —Como es pantalón entubado, necesita respirar tu pierna —dijo la señora con tono de preocupación. La pareja joven se alejó y pidió un taxi. El sonido de una ambulancia nos taladró el oído y nos tranquili- zó. Se escuchó a un hombre gritar que la ambulancia estaba llegan- do. Al pasar la curva, el letrero de la PGJ hizo que se intensificara la desesperación de no poder hacer más. 14:45 pm Una mirada perdida se acercaba a la escena. Un señor alto, robusto, con los ojos llorosos, la respiración acelerada, jadeando, la quijada desencajada… Atrás, una señora llorando desenfrenada casi arras- trando a un niño que tomaba de la mano. El pequeño, con la mira- da ausente, asustado, casi incons- ciente y al mismo tiempo captan- do todo su entorno. Despavorida, se aventó al piso y abrazó a su hijo sin soltar al otro. El padre se quedó anonadado, perplejo, observando el hueso ex- puesto de su hijo. 15:15 pm El sonido del rescate abrió la es- peranza, todos volteamos. Era una ambulancia privada. Se esta- cionaron enfrente de la camioneta atravesada de la señora rechon- cha que seguía despotricando en contra del gobierno y de la gente inútil. Un hombre con ropa blanca, delgado, ojeroso, con ojos medio rojos y con la piel amarillenta bajó de la carroza de rescate. —Buenas —le tomó el pulso al muchacho postrado en el piso. —Venimos a dar primeros auxi- lios, el costo de traslado tiene un cargo extra —dijo el chofer. 3 / 3 Todos nos quedamos callados. El padre reaccionó diciendo que ya estaba en camino la Cruz Roja. El paramédico siguió haciendo su trabajo. 15:03 pm El niñito empieza a llorar. La ma- dre llora más desesperada que hace unos minutos. Volteó y agra- deció a cada una de las personas que estábamos ahí. La señora de la Lincoln la abrazó y le dijo: —Yo también tengo hijos y en- tiendo por lo que estás pasando. El riesgo en la motocicleta está presente todos los días, pero todo va a estar bien, ya lo verás. La madre siguió en llanto. Carlos conservó la calma y trataba de decirle a su mamá que todo iba a estar bien. 14:56 pm Me acerqué al señor y le comenté que yo viajaba en el Metrobús que atro- pelló a su hijo, que checara las cámaras de seguridad en la delegación para captar el número de Metrobús. Me pidió mi teléfono junto con el de la señora de la camioneta. 15:35 El camión blanco con cruces rojas llegó derrapando sus llantas en el negro pavimento. Se bajaron los paramédicos mientras los de la ambulancia priva- da desaparecían de la escena. La señora de la camioneta se despidió de los padres de Carlos deseándoles una pronta recuperación y se fue con prisa. Pasó una hora y media en donde Carlos comenzó a perder sangre y es- taba ya muy débil. La inconsciencia y falta de humanidad de la gente fue algo que en ese momento se notó, las personas nunca se movieron, con ojos de plato y bra- zos cruzados contemplaban los movimientos, las palabras, los sonidos… • Atropello viene de la portada Se abre socavón a media cuadra de Paseo de la Reforma Daniela Cervantes Montemayor Entre las calles de Cristobal Colón y Humboldt en la colonia Tabacalera se abrió un socavón, a media cuadra de Paseo de la Reforma. Alrededor de las 07:50 horas del pasado jueves 31 de agosto, policías acordonaron la zona y prohibieron el paso a los automóviles que circulaban por estas calles, debido a que un socavón fue reportado a las autoridades correspondientes. A pesar de no haber personas afectadas, en un principio la oquedad era de aproximadamente dos metros y medio de profundidad. Sin embargo, cerca de las 09:45 horas, el socavón se hizo más grande, hasta llegar a los 20 metros de diámetro y 13 de profundidad. En tanto, el jefe delegacional de Cuauhtémoc, Ricardo Monreal, supervisó el área. El Centro de Información Vial de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México explicó que servicios de emergencia comenzarán a pla- near la reparación, mientras que una alternativa vial es Paseo de la Reforma. El director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, Ramón Aguirre Díaz, estimó que la reparación del socavón cerca de Paseo de la Reforma podría tardar hasta dos meses y representará un costo de cerca de 3 millo- nes de pesos. Según las autoridades, fue causado por el rompimiento de un canal co- lector de drenaje que tenía alrededor de 50 años de uso. Elementos de la Secretaría de Obras de la Ciudad de México trabajaron para contener el crecimiento de este socavón que se abrió a una calle del Metro Hidalgo •
  8. 8. • 8 Diálogos • Octubre - noviembre 2017 Desde la digitalización de los medios se buscan formas de atraer lec- tores a las páginas de éstos, adaptándose al lenguaje web y al nuevo público que cada día busca información, concisa, fiable, que no consuma mucho tiempo para leer. Dentro de esta transformación también hay que recordar que las páginas requieren visitantes y que no siempre se van por la vía de los textos que valen realmente la pena leer. Se valen títulos llamativos para información irrelevante • Clickbait para viralizar notas • El tráfico de la página sobre la calidad de la información Sofía Muñoz Medios El clickbait es una estrategia de marketing digital, usada pre- cisamente para atraer lectores, basada en el impacto que éstos puedan causar, utilizando titu- lares como “alguien hizo esto, lo que pasó después te dejará impactado” o “tal cosa le pasó a alguien por hacer algo que es- tamos seguros de que también haces en casa” pretenden crear más tráfico en las páginas para así ganar popularidad, además de basarse en la premisa de que el público compartirá el conteni- do aún sin haberlo leído. Hay varios tipos de clickbait y no todos sirven para guiar a con- tenidos basura, algunas páginas que ya están bien posicionadas y son populares entre sus usuarios siguen usándolos, aunque me- nos sensacionalistas, por ejem- plo, Buzzfeed utiliza el curiosity gap en el que omite datos para saber que vamos a encontrar, las listas y los títulos que nos re- cuerdan el lenguaje popular que usamos día a día para atraer las miradas hacia su página. Así, lo viral se hace más impor- tante para los medios que el con- tenido que realmente vale la pe- na leer. Prima el conseguir clicks, likes, visitas y ser compartidos en redes, que son su principal motor de viralización, sin embargo hay quienes luchan contra este tipo de contenidos irrelevantes. Face- book es un buen ejemplo del es- fuerzo por reducir lo más posible la propagación de este tipo de páginas cambiando su algoritmo, privilegiando el tiempo que pasa desde que el usuario da click a la publicación hasta que regresa a la red social. Asimismo, lanzó una lista de lineamientos a seguir para editores para ayudar a que los contenidos del News Feed sean relevantes, da calidad y que inte- resen de verdad al usuario, entre los que se incluyen: Crear histo- rias significativas e informativas, contenido auténtico y preciso, titulares claros, evitar el spam y dar información precisa. Básica- mente lo que todo periodista que se precie de serlo debería tomar en cuenta para poder generar un producto que interese al público, crear contenido de calidad. Aunque esto último sea total- mente subjetivo dado que mien- tras que haya contenidos que no- sotros denominamos “basura”, otro tipo de público puede con- siderarlo interesante o divertido de leer. Un ejemplo de esta sub- jetividad pueden ser las páginas de memes o de revistas digitales como Escándala, una publicación dirigida al público homosexual, cuyo contenido va desde espec- táculos hasta notas más serias sin dejar de lado el lenguaje estereo- tipado que le caracteriza. Javier Pastor, experto en tecno- logía, explica que este fenómeno se ha vuelto el pilar de los medios para “lograr la mayor exposición posible”, entonces el futuro de los medios depende de lo que comparten y no de la calidad de la información. Nadie está exento del clickbait pero podemos usarlo en formas menos sensacionalistas y más serias para así lograr que la gente se interese en el contenido y no en que el título contenga ad- vertencias o se basen en la emo- ción para hacer que el público en- tre a los portales digitales •
  9. 9. Cultura • 9 • En ausencia, Sergio Loo Alejandro Nájera I El 2014 fue un año trágico para la literatura. Entre los escritores que se fueron están José Emilio Pache- co, Federico Campbell y Vicente Leñero, entre los mexicanos. Juan Gelman, Leopoldo María Panero y Gabriel García Márquez, entre los extranjeros. Sin embargo, entre los fallecidos nacionales también hay dos nombres que para casi to- do el mundo pasaron desapercibi- dos. El primero: Marco Fonz, poe- ta que se suicidó en Chile mientras estaba en un viaje como invitado a una feria del libro. El otro: Sergio Loo, poeta que falleció por un cáncer en la pierna, a la edad de 31 años: esto nos im- pidió a todos sus lectores ver el de- sarrollo del “Ramón López Velarde de nuestra generación”, como lo calificó un amigo luego de leerlo. Así que, al igual que el autor de La suave patria, Sergio terminará siendo un descubrimiento para to- da la generación que le sigue. Lo magnifico de Sergio es que tenía múltiples facetas. No vivía en la incertidumbre de tener un “yo verdadero”, sabía que eso era una farsa de las personas. Entre sus fa- cetas: la que siempre lo caracterizó fue la de viajero. “Siempre andaba de pata de perro”, me contó la se- ñora Reyna, su madre. La defensa del débil fue algo en lo que siempre creyó y ejerció: si no podía enmendar un problema en persona, lo hacía a través de su literatura: una especie de justicia poética caracterizada por lo corro- sivo del humor que manejaba. II Mucha gente acude a los libros es- perando a que la lectura les deje algo. Que se resuelva los misterios de su vida. Esto lleva a muchos a preguntarse: ¿Cuál fue el men- saje que me dejó esta obra? Por mi parte, tengo la certeza de que un lector experimentado, inclusive curioso y deductivo, tendrá como respuesta una carencia de mensa- je, que tal vez lo único que le sirvió pasarse horas, tal vez días; es des- cubrir un nuboso y enigmático ha- lo de incertidumbre cuando vuelva a su vida real. De igual manera, he visto un desprecio por la autoayuda: “Por lo fácil que es y el mensaje tan cursi y moral que busca dejar”, llegué a escuchar en una tertulia. A diferencia de las grandes obras, tragedias en donde el protago- nista se enfrenta a un tormento provocado por la evolución de su mundo. No porque un libro hable de desgracias significa que deje lo cursi a un lado. Las cursilerías son vistas como una hipérbole de la ternura. En lo personal, he lle- gado a concluir que esto viene de una formación colectiva gracias a ciertos estereotipos: las grandes narraciones tienen que ser una larga serie de lamentaciones. Si llega a haber algo de amor, incluso una compasión sublimada, queda totalmente denigrada. Un punto de lo anterior se ve con la lectura de Operación al cuerpo enfermo (Ediciones Aca- pulco, 2015). El primer libro póstu- mo de Sergio, el cual es un confe- sionario sobre la enfermedad que lo acogió. Aquí es donde lo cursi se ve: no intenta chantajear al lec- tor queriendo provocar lástima. Tampoco busca incomodarlo. Sólo procura que se le lea en una iróni- ca ternura entre “el lector que vive y el escritor que muere” como es- cribió su amiga Xitlalitl Rodríguez. Un claro ejemplo es con uno de los fragmentos que lo integran: Tarso Le pregunto al doctor si la tumora- ción que tengo es grave (no respon- de), si es cáncer o un tumor y qué Cultura diferencia hay entre un tumor y el cáncer (mira fijamente los estudios), le pregunto si me van a operar (no dice nada), qué debo darle de comer o si debo sacarlo a pasear por las tardes, si me lo puedo llevar a casa cuando me lo extirpen, si le puedo po- ner un nombre lindo. O, si es lo su- ficientemente grande, casarme con él o copularlo. No se trata de que se aleccio- ne al lector. Se trata de vivir el problema como si nosotros es- tuviéramos en el papel protagó- nico. Se desea que la amargura sea tolerable, aunque ésta vaya a perder su, aparente, significado. Consiste en que apaguemos por un momento a la vida real y todas las desgracias que acontecen. Lo- grar que una lectura amenace la estabilidad emocional de nuestra vida, como lo tendría que hacer el buen arte. III Lamentablemente no tuve el gusto de conocer a Sergio. Luego de la lectu- ra de sus versos he llegado a quererlo mucho. A extrañarlo. Afortunadamente, para los que fueron sus amigos y sus próximos lec- tores nos queda su madre Reyna y su hermana Jetzabel. Cabe destacar que el título de este texto es un homenaje al homenaje que hace la señora Reyna: ella dedica los libros de Sergio con un sello de su firma original y agregando “en ausencia”. “Entre las cosas más preciadas que nos dejó fueron ustedes, sus amigos heredados”, me confesó en una parte de la larga y tendida platica que tuvimos, “espero que nos sigamos viendo, ya que ahora también formas parte de mi vida”, terminó por decir • El año mágico de García Márquez Alfredo Narváez Se celebra en la Biblioteca Nacio- nal de Buenos Aires un homenaje a una de las obras más represen- tativas del Boom Latinoamericano, escrita por el Premio Nobel de Li- teratura de 1982, Gabriel García Márquez. Cien años de soledad, cumple 50 años desde su publica- ción y en Argentina resaltan que la primera edición de la novela saliera de una editorial local llamada Edi- torial Sudamericana en 1967. El motivo fundamental, además de celebrar la obra, es la conmemo- ración de la primera y única vez que el autor colombiano pisó tierras argentinas, en ese año. La presen- tación celebrará todos los eventos ocurridos en 1967 alrededor de García Márquez en la capital ar- gentina. A lo largo de su visita ofre- ció dos entrevistas, una sesión de fotos tomadas por Sara Facio y se dice que escribió una carta dirigida a Mario Vargas Llosa. En el even- to, se expondrán diversos artículos representativos del escritor, tales como grabaciones exclusivas de él leyendo su obra y su medalla recibi- da por parte de la Academia Sueca. Como parte de las celebraciones se juntará una serie de fragmentos de críticas emitidas por escritores de distintas corrientes y nacionali- dades como: Carlos Fuentes, Milan Kundera, Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, con el fin de exponer la in- fluencia del colombiano en la litera- tura universal contemporánea. A su vez, se le ofrecerá al público la posi- bilidad de leer distintas ediciones del libro, así como podrán apreciar un collage con todas las portadas he- chas de Cien años de soledad desde su primera publicación. La Biblioteca Nacional de Co- lombia también colaborará con materiales cedidos por la familia del escritor en una exposición lla- mada Un espejo del mundo, nom- brada así debido a la superstición del también periodista de no sen- tarse frente a los espejos por temor a la mala suerte. Todo el material, incluyendo a las colaboraciones del museo colombiano, se encuentran expuestas desde inicios del mes de septiembre. A la festividad se le nombró El año mágico de García Márquez, pues los medios argentinos consi- deran que fue en su país, en 1967, donde pasaría a la historia de la literatura sin saberlo realmente, pues construiría los primeros pasos rumbo al movimiento literario del Boom Latinoamericano. Argentina será el único país de Latinoaméri- ca que llevará a cabo este home- naje sin precedentes a Cien años de soledad, esperando que más naciones del continente le den su justo valor a la obra cumbre de la literatura latinoamericana. México podría ser uno de los próximos albergadores de una exhibición referente al cuentista del realismo mágico, ya que fue en este país donde escribió la ma- yoría de sus obras. Por lo pronto, Buenos Aires tendrá su exposición abierta al público hasta el mes de diciembre •
  10. 10. • 10 Diálogos • Octubre - noviembre 2017 Del café, el poder de la gente y Patti Smith Marcia Chi Barrales “Where the pure air recognized and my senses newly opened, I awakened to the cry that the people have the power.” Sí, ahí donde el conocido aire puro abre los sentidos nuevamente, una voz nos despertó al grito de que la gente tiene el poder. En su séptima edición, el proyecto de arte público Sonora 128, en la Ciudad de México, presentó a la poeta, artista visual y cantante Patti Smith, como parte de Sesiones del Café La Habana, una serie de obras y performances organizados entre el 1 de septiembre y el 31 de noviembre de 2017. Desde 1954, el Café La Habana se posicionó como el favorito de grandes personajes como poetas y periodistas; en Morelos 62, esquina con Bucareli, cerca de dos periódicos —El Universal y Excélsior— era de esperarse. Sus mesas fueron testigo de las pláticas entre escritores y revolucionarios, desde Roberto Bolaño y Octavio Paz hasta Fidel Castro y el Che Guevara. Patti Smith, ícono del punk, con su inconfundible cabellera canosa y desaliñada, no quiso irse de México sin tomarse un café en La Habana. De paso firmó su foto que ya cuelga de una de las paredes. “Me siento más orgullosa de tener mi foto aquí que en el MOMA”, le contó Patti a José Kuri, director de la galería Kurimanzuto, responsable de la visita de la artista al país. El pasado sábado 2 de septiembre Smith acompañada de Lenny Kaye y su guitarra, se presentó en la Casa del Lago. El motivo principal era hacer una lectura en voz alta de su poema Hecatombe, dedicado e inspirado en el escritor chileno Roberto Bolaño y su obra 2666 pero, para fortuna de todos los presentes, Smith hizo mucho más que eso. Su visita fue anunciada apenas un par de días antes por medio de las redes sociales; ahí se informó que el acceso comenzaría a las 12:30, que media hora después comenzaría el evento y que sería de entrada libre. Al leer esto, supe que me esperaban un par de horas formada para ser parte del acontecimiento. Llegué a las 11:15 al Bosque de Chapultepec y no tuve que preguntar nada, supe que mi lugar en la fila era ese: a la altura de los baños en la entrada de acuario. Los libros y los discos parecían parte del vestuario de los asistentes, que en su mayoría no pertenecían a la época de auge de la artista. La fila fue creciendo con rapidez, torcida para seguir el camino. Con puntualidad se permitió el acceso; el camino era lento, la fila parecía no terminar: estaba al frente, a un lado, atrás… Al llegar a las rejas se hacía una división en- tre hombres y mujeres para la es- cueta revisión. Sin lugares asigna- dos la gente se amontonaba frente al escenario. Desde la izquierda vi a lo lejos, del otro lado una cara conocida: Juan Villoro, algunos medios y per- sonas se acercaban a él. La noche anterior se había publicado una fo- to del escritor junto con la artista. A las 13 horas con dos minu- tos, el eterno dúo apareció en el escenario frente a un espacio re- pleto de sus seguidores. Inició su presentación recitando parte de la canción People have The Power para luego entablar una con- versación con los asistentes, se refirió al espectacular que acaba- ba de inaugurar en Sonora 128, parte de un proyecto de la galería Kurimanzutto. ¡De pronto sostuvo su libro Just Kids y leyó un fragmento en el que ella y Robert Mapplethorpe —ex- pareja sentimental— van a ver el espectacular de John Lennon y Yoko Ono que predicaba War is over! If you want it. Así, la tercera sorpresa fue escu- charla cantar la primera can- ción: Wing, seguida de un cover a capella de Mothers of the Disappeared, de U2, que dedicó a los padres de los 43 normalistas desaparecidos. El diálogo se mantuvo entre canciones, ahí reveló haber visitado la Se- cretaría de Educación Pública (SEP), donde observó los murales de Diego Rivera y resultado de ello rompió la tradición de vestir blusa blanca en sus presentaciones, sustituyéndola con una del color que más la marcó: el rojo. Pero esto no fue todo, escribió, y recitó para nosotros, un poema titulado Red Song. De esta forma, los más de 2 mil asistentes se rindieron ante La Bruja Ma- yor, y él, su Merlín, su guitarrista y cómplice, mientras cantaba una canción llamada Noguchi’s Butterflies que escribió hace tres años cuando visitó la Casa Azul, y donde, a causa de esa venganza que mantiene frente a los extranjeros el que fue rey de los tlatoanis, se recostó en la cama. La lectura de Hecatombe en voz de ella nunca llegó, fue Juan Villoro quién, después de hablar sobre Roberto Bolaño, leyó a solas en el escenario la versión en español del poema. Al finalizar la lectura, Patti Smith y Lenny Kaye volvieron para interpretar algunas canciones más; incluyendo Beneath the Southern Cross que dedicó al recién fallecido Sam Shepard, Because The Night que cantó en honor a su esposo Fred Sonic Smith (que falleció en 1994) y un cover a Can’t Help Falling In Love de Elvis Presley. Para despedirse, Patti regresó a interpretar People Have The Power, esta vez cantando a todo pulmón y dedicando la canción a todas las personas en México. Reveló que el 14 de septiembre repetirá esta acción durante un concierto en Central Park como respuesta a Donald Trump. Después de ese momento culminante, y entre gritos y aplausos por parte del público, Patti Smith se fue con un último recordatorio: “No lo olviden, siempre han sido libres. Los amamos”´ • Cuando el género opaca el mensaje: Cannibal Holocaust Yaotlalli A. Salazar González Cuando se habla sobre la película Cannibal Holocaust se piensa en la polémica que generó en su época y las censuras que obtuvo, no sólo por el tema tabú del canibalismo, sino por la manera en la que fue rodada: hubo demandas justificadas por maltrato animal y esto es lo que llevó a la fama a su director Ruggero Deodato. La cinta tiene un planteamiento interesante sobre el sensacionalismo y hasta dónde puede llegar la crueldad humana, y aunque tiene un objetivo, éste se pierde y se ve opacado por el género al que pertenece. Como película de género cumple como tal, logra rechazo y malestar a quien la vea; es en extremo gráfica y cruel, algo que con el tiempo se ha perdido en el cine gore, convirtiéndolo en cine de explotación y recurso de la comedia. Además, Cannibal Holocaust es pionera en el género found footage (36 años antes de The Blair Witch Projec) ya que los espectadores —al encontrarse con los efectos especiales tan bien logrado de las muertes— llegaron a pensar que eran reales y salían de las salas de cine aterrorizados pensando que era un documental (lo mismo que La guerra de los mundos de Welles), razón que la hace más valiosa cinematográficamente. Los invito a ver este filme y sean ustedes quienes juzguen si Cannibal Holocaust se merece el lugar que tiene en la his- toria; claro con la idea en mente de que la vean desde una perspectiva distinta a lo que el morbo del cine gore genera • @yaosagy Cine Título original: Cannibal Holocaust Nacionalidad: Italia Año: 1980 Director: Ruggero Deodato Guión: Gianfranco Clerici, Giorgio Stegani Intérpretes: Robert Kerman, Francesca Ciardi, Perry Pirkanen
  11. 11. 11 • Mar abierto Jaqueline García Tello Anthea Esteffan Martínez Cuando mi cabeza se llenaba de nubes negras era como todo el miedo que tu presencia me traía. No era un miedo de aquellos que no puedes controlar, ni del tipo que te atemoriza y ni siquiera pue- des dar un paso por temor a que te dañe. Era del tipo que me hacía sentir náuseas: insegura, más que cualquier persona en su primer día de trabajo, o en una clase de matemáticas impartida por el pro- fesor más viejo de la escuela, o en un examen de admisión. Más insegura que cuando vas a la playa y no vez realmente dónde pisas, porque sabes que cada vez está más hondo de lo que tu cuer- po aguanta. Sólo sientes que los problemas chocan contra ti a una velocidad rápida y brusca. Sí, más bien eso era. Eras como el mar. Me ahoga- bas. Chocabas contra mí y yo tra- taba de pararte, te perdía la pista. Y la obsesión que sentía por ti cre- cía cada vez más. No sabía realmente qué quería. Pretendía que me llevaras entre las olas o quería quedarme en una esquina para contemplarte: sólo verte y no cruzarme contigo. A veces la inseguridad me trai- cionaba y no te miento llegue a derramar algunas lágrimas —a lo mucho tres—, pues me dolía pen- sar que tal vez todas aquellas his- torias que me confiaste, las men- 8:25pm. Volvió a despertar no sólo él, parece que volvió a la vida un señuelo del abismo, un mal augurio. No dejes de mirarme; susúrrame, cálcame, atrápame. –Le agradece tenerla como rehén, amordazarla con sus besos, atarla con humo que forma poesía en las madrugadas azul marino. Se terminó la conexión de miradas, la realidad los descobija, un día más para fingir… Ella se va, él mira irse drogas tiradas al retrete, se prepara para un día pálido y artificialmente oscurecido por cortinas, maldice la sobriedad, la euforia. Anthea no sueña, no observa las estrellas con ojos de cristal. Creció en el lado olvidado de la Luna, aquel que roza con el Sol, pero es golpeada por cometas. No puede dejar de temblar, sus manos probaron la tentación siendo vulnerables, fabricaron adicción: lo probaron a él. La sutileza arde, la moral se moldea, el placer se desmorona para conver- tirse en finas virutas cual tabaco, el placer es fumado en la misma habita- ción donde ella es rehén y él carnada. ¿Sientes el viento gritar desesperado? Ambos temen a la oscuridad, pero, todas sus vidas han preferido sentir, erizarse la piel, ser amantes del miedo; temer y amarse, pólvora y gatillo. Pasan horas y jeringas, pestañeos y música, remolinos debajo de la cama, odio a la realidad que jamás estará invitada a dormir. –Suéñame desnuda, ebria por ti. Él mira el susurro, siente callarse al viento, su piel se derrite, ella bebe aquel elixir tóxico, para entonces estar segura de que, si cae al cielo o sube al infierno, él estará ahí. Sobredosis de oscuridad se apodera de un muerto en vida, lo encadena y ofrece a la realidad noctámbula e inútil. Es cierto que te digo que no tengo sentimientos porque de esa manera te acostumbras a que no me puedes hacer sentir como los demás. Pero te equivocas, tu amis- tad me hace sentir todas las sensa- ciones posibles que puedan existir. A veces tanto odio, felicidad, náu- seas, rabia, dolor, que cuando to- do se mezcla no sé si agradecer el que tú estés aquí u odiar el porqué nuestros caminos llegaron al mis- mo lugar. Todo tu pasado, presente, fu- turo, incluso, me dan problemas porque nunca sé sí estoy haciendo un buen trabajo, o si soy parte de tus venganzas o si tu furia se mani- festará algún día contra mí o si de Volvió a despertar, pero ahora solo, por primera vez deja de ser señuelo del abismo para conver- tirse en dueño de él, deja de ser un mal augurio para ser el gato negro. Ellos prometieron viajar no en este mundo, fumar en la entrada al limbo. ¿Por qué no cumpliste? ¿Por qué no me esperaste? ¿Por qué te fuiste sin mí? Intrusas luces rojas y azules penetran las cortinas. Anthea se inmuta ante el flash de la Luna, atrapa estrellas con lágrimas imi- tando perlas, abraza al sol y aca- ricia cometas. Las cadenas siguen, el escape ensordecedor enfría su sangre, compra boletos al limbo; está la tremulante esperanza, el prefacio de su viaje se lo lleva el viento. No te sientas solo, voy en cami- no, estaremos juntos…siempre • De hombre y lobo De hombre y lobo • tiras que dijiste para consolar a otros, aquellas humillaciones que les hiciste podrías también hacér- melas a mí. Por eso es que nunca sabía si lo que me mostrabas era sincero. Si realmente estaba con- fiando en alguien o como siempre seguía estando sola. Pero tampoco te emociones. Aquellas pequeñas gotas que caían en las noches no era de tris- teza, sino de rabia porque todo mi mundo se relacionaba contigo y eso no estaba bien, eso sólo me hundía. Jamás me había apegado tanto a alguien, ese era mi miedo. No me gusta apegarme a la gen- te porque luego se van sin dejar huella. verdad me alabas tanto como dices y no quieres perderme. Tu historia me obsesiona, pero tonta yo por dejar que eso pasara. En un intento de controlar todo lo que se hacía parte de ti se me salió de las manos. No... Como ya dije no es amor ni enamoramiento ni siquiera atracción. Es una amistad demasiado fuerte, una que me puede como nun- ca lo habían hecho. Pero es normal, ¿no? Así funcionas. La mayoría de personas que están cerca de ti quedan idiotizadas por tus ojos, tu bondad; por tu gracia, sin saber que lo que haces es forzoso y toda aquella persona que se deja de ti la tomas y manipulas. Lo que me queda claro es que yo no soy toda esa gente. Pero entonces. Si se supone que conozco las partes peores de ti. ¿Por qué te sigo tan obsesionadamente? No obsesionada como tus amigas anteriores, sino de otra forma, quizá como una búsqueda incongruente por entenderte. Eso me agobia. Pero es capaz una amistad de causar tantos conflictos en la mente. Si sólo es amistad se supondría que debería estar disfru- tando de ella, pero no puedo, me corrompe, las nubes regresan y llueven los pensamientos sobre ti. O tal vez sólo se trate de una conexión máxima entre tú y yo. Aquel día que me confesaste tu problema en el cerebro, no sé por qué no me fui asustada en el vagón que seguía; no sé porque no llamé a mi madre aterrada para que me recogiera, tampoco porque no rompí en llan- to atemorizada; no supe cómo es que seguí ahí, intacta, escuchándote, riéndome, nerviosa, intentando percibir tus facciones al decirlo; queriendo encontrar alguna pequeña mentira que derramara la gota del vaso, sólo seguí ahí, tratando de entenderte, de ver tu universo. Me conecté a ti de una manera igual de loca que las palabras que salían de tu boca. Recuerdo perfectamente que parecías más aterrado tú al decír- melo que yo al escucharlo; también que nos quedamos tiempo abrazados, no quería soltarte, intentaba casi leerte el pensamiento como en esas nove- las de ficción, y sí, tal vez suene muy loco pero por cómo lo estoy viviendo. Así como el amor también la amistad puede consumir a una persona. No he perdido la opción de que también yo tenga problemas mentales, pero eso sólo es una justificación más que mi mente crea para entendernos a los dos •
  12. 12. • 12 Diálogos • Octubre - noviembre 2017 Un “amos” incierto Marcia Chi Barrales Mi amor no es hambre Gisella Chavarría Mudanza (Y de la nada, se hace la luz) Daniel Lara Hernández Me dicen que se te fueron las ganas de vivir, que no te levantas de la cama y no quieres comer. Eso dicen, que después de más de 94 años ya no le encuentras sentido a la vida. Ése que sí lograste ver cuándo, entrando a tus 20, tenías que arrancarte del pecho a esa cría para ir a coser botones. Que se te fueron las ganas de vivir. ¿Será que se te fueron o que te las quitamos? Me da miedo la respuesta, porque tal vez, muy posiblemente, no sea apropiado el “amos”. Pero puede ser que sí, que las veces contadas que te vi hasta ahora, que entro a mis 20 —sin cría que arrancarme del pecho—, fueran suficientes para formar parte del mundo que ya no quieres. El pretexto de la distancia, ése que usa toda tu descendencia, siempre me ha dado rabia; porque cualquiera es capaz de recorrer es- ta mancha urbana dos veces al día por la necesidad de un salario, que no lo hicieran por dar un abrazo… Si de verdad se te fueron las ga- nas, y no figuro dentro de la tris- teza del adiós, te pido perdón, si se te fueron, y te duele despedirte pero aún así te vas, te pido mil veces perdón mientras te despido en paz. Cierra los ojos, respira tranquila, recuerda aquellos días en que no paraban las ganas. Recuerda las caras, evoca los aromas; piensa en los lugares de los días felices y en la compañía de los tristes. Si des- pués de todo, no te quedan ganas, vete y no te despidas de nada • Has movido fibras sensibles en mí, lo digo porque nunca había sido tan entregada a alguien, al punto de no querer mirar a ningún otro hombre porque tú eres todo lo que quiero. Tú eres algo que es un todo, promesas que se guardan en la parte del dedo meñique, apapuchi por la playa, palabras que viven después de tanto tiempo. Mis ojos se cruzan en tu alma mientras te fundes en mí. Mi corazón ruge de amor por ti Y mi estómago late por todos los besos que había contenido esos días que no te vi. Nunca he entendido cómo le haces. Cómo encuentras mis puntos más débiles que oprimes los botoncitos latentes que me hacen quererte más de lo que debería. Sé que mi amor no es hambre, es algo que va más allá de cualquier etiqueta • Él abre sus ojos. La blanca luminosidad lo deslumbra. Él, tratando pesada- mente de incorporarse, voltea hacia cualquier parte, intentando encontrar sentido a lo que estaba viviendo. Pero no hay nada. Sólo mar. Sólo mar y arena. Y nada. Hincado, apoya sus manos en la suave arena y ve cómo se hunden lenta y delicadamente entre los diminutos granitos. Siente cómo se deslizan sigi- losamente por entre sus dedos y en el canal que hay entre carne y uña. Le gusta esa sensación, como a todos. Mientras se encuentra en esa posición procura recobrar sus fuerzas, pues siente como si hubiese dormido por mucho tiempo y tuviera que recordar cómo mover su cuerpo. Se levanta poco a poco, aún con la cabeza gacha, y al meter sus pies dentro de la imagen que sus ojos estaban captando nota que trae puestos sus zapatos favoritos, ésos que siem- pre ha procurado mantener boleados. Son negros. Es en ese momento y ya con un mo- vimiento más firme, que logra levantarse por completo y, sorprendido, observa que está vis- tiendo su mejor traje. Una camisa inmaculada con un planchado impecable, una corbata que, cual cascada, desciende imperturbable hacia su cintura, unos pantalones lisos, del- gados, de ésos que acompañan muy bien a las piernas en días de calor y un saco, de tiro amable, abrazando su cuerpo como guardián de su alma. Y a un costado, una pequeña mo- chila, un portafolio quizás. No pesa mucho, pero algo en su interior le dice que no lo abra. No lo hace. Lo toma. Él observa. Mar. Mar y arena. Se dispone a caminar a lo largo de la interminable playa, unión de dos antiguos espíritus. Mientras camina lo acaricia una suave brisa, él podría casi jurar que se trataba de la mano de algún antiguo amor. El contacto es suave, casi imperceptible, lo siente más en el corazón que en la piel. Camina y camina y lo único que puede ver es el mismo escenario repetir- se una y otra vez, infinito. Irremediablemente comienza a sentirse ansioso, asustado, pero es plenamente consciente de que no debe dejarse ir por los susurros de la desesperación y, por tanto, se serena y se detiene. No hay nada, no se escucha nada. Sólo hay mar. Mar y arena. Y silencio. Algo en él cambia. Un escalofrío recorre su cuerpo de extremo a extremo. Se sacude, pero la sensación se hace cada vez más intensa. No siente miedo y ya no siente ansia, ahora un peculiar instinto se apodera de él, como si en un instante ya no se sintiera perdido. Y camina de nuevo, mas ya no hacia los costados, no, ahora camina hacia el frente. Hacia el mar. Con cada paso que da la brisa se torna cada vez más fuerte. Y el mar camina también y se dirige hacia él. Dos cuerpos a punto de colisionar. Él no siente miedo. Su respiración es suave, sus ojos inertes y su determinación, inque- brantable. La brisa lo azota, lo que antes eran cariños ahora son golpes. Pero él sigue. Él no se detiene. La arena se acaba, se despide. El viento ruge, furioso. El mar abre su boca… Y ahí está él. Entero. Con su traje y su portafolio, cuyo interior desconoce. Ahí está. Parado. Pero no hay arena bajo sus pies, hay agua, hay mar. Ya no siente desconcierto. Y, tal vez sea mejor así, sin dudar, sin preguntar. Después de todo, ¿quién le daría la respuesta? Él camina. Derecho, sereno y con su suave respiración, quien es su única acompañante. A lo lejos alcanza a divisar algo. No pue- de distinguir qué es lo que podrá ser, pero dentro de él, debajo del manto de tranqui- lidad, una tenue luz de alegría se enciende. Apresura su paso, entregándose de nuevo a la incertidumbre, pero esta vez, con un be- so de esperanza en sus labios que, por más que tratan, no pueden impedir que una ligera sonrisa tome forma. Conforme se acerca, aquello que no podía distinguir se vuelve más claro. Pero no. No puede ser. Es imposible –pensaba. Aquello se volvía cada vez más cercano, pero no para su men- te. Sus ojos lo acercaban y su cabeza se lo llevaba. No. No podía creerlo. ¿Por qué?, se preguntaba. ¿Por qué sus deseos lo habían traicionado de esa manera? Él se detiene. Él observa. Dos escaleras. Una apuntando al lejano y superior horizonte, y otra, cuyo final se ocultaba en las profundidades del mar. Él observa. Hay mar. Hay mar. Y hay dos escaleras. No siente miedo. No siente esperanza. Y aquella tenue luz de alegría se esfuma por completo. Pero es ahí, en medio de todo, en el centro del mar y frente a la decisión que debe tomar, que ese instinto, frío y cálido a la vez, ese instinto que lo empujó y lo hizo caminar de frente, ese instinto que le dio las respuestas a unas preguntas imposibles, ese instinto lo toma de la mano otra vez. Él lo siente. Él levanta la mirada. Él camina. De frente. Con su impecable traje, con su cascada ondulando cual bandera en popa de algún navío. Con su portafolio en la mano. Sereno. De frente. Él camina •
  13. 13. 13 • Frenesí Paloma Takahashi Llegas a un lugar desconocido, sin saber que este lugar existe. No hay dirección ni coordenadas; no sabes si es real, si está en tu men- te, si tiene sentido siquiera. Llegas con calma, te detienes a observar, pues sientes una vibra especial. El lugar te atrapa, capta tu atención. Comienzas a sentir la adrenalina que recorre lentamente tu cuerpo; empieza en tu estóma- go y de ahí se propaga hacia tus manos y piernas. Tu temperatura cambia, tu tem- peramento también. De pronto sientes la calidez. Te tocas la ca- ra y estás caliente. Tu corazón se acelera, las pupilas se dilatan. Es inconsciente, involuntario, repen- tino, inesperado, es único. Sigues sin reconocer el lugar. Es moldeable, cambiante. Por alguna razón te sientes seguro. De hombre y lobo • Caída Ángel Gregorio Antúnez Zarza Mi centro está roto aunque por dentro aún quedo cauto. Soy gobernado algo me ha atrapado casi destruido. En mi ser queda algo aunque ya nada me cambia sé que me ama. Si no espero durar sólo un poco hasta no suspirar. Decir adiós sin más estoy en caída y ya no importan los demás. Tal vez pequé pero tú sabes que sí te amé. Se aproxima una persona. A lo lejos, tu visión de ella es una ima- gen borrosa. No alcanzas a perci- bir su forma, su cara, ni sabes su nombre. Se va aproximando, lo sientes cercano. Llega al mismo lugar en donde tú te encuentras. No viene buscando algo, ni viene buscándote, simplemente llegó, sin saber en dónde se encuentran. Ambos están curiosos, confun- didos también, pues no planearon llegar aquí. Siguen sin mirarse, sin reconocerse, sin explorarse. Una mirada lo inicia todo, cu- riosidad por lo desconocido; una mirada inquieta, que desata un diálogo, empieza la conversación. Una palabra inicia un sinfín de futuras pláticas; un mar de pensa- mientos y sentimientos, inicia una interacción. Se puede sentir la conexión in- mediata, un momento espontá- neo, jamás se sintió tan adecuado. Es un instante aislado de todos los que has tenido. Es especial, fami- liar, por poco lo puedes tocar. Es inexplicable, no lo tienes que razo- nar, te vuelves a sentir único. De manera inconsciente se co- mienzan a buscar. Siempre se vuel- ven a encontrar en el mismo lugar. La conversación no se detiene, no existen las pausas, no existe el si- lencio ni la incomodidad. Se sien- ten cercanos, humanos. Mientras, el universo cumple su movimien to, el movimiento que realizas es acercarte cada vez más a esa persona. Te sientes parte de algo ahora. Empiezas a creer que per- teneces a este lugar desconocido, que algo te pertenece, que eres parte de algo nuevo que se ha he- cho parte de ti, alguien comparte tu sentir. Y de pronto lo que sucedió tiempo atrás desaparece. Comien- zas a ver cómo se va desvanecien- do frente a tus ojos. Bajas la mira- da hacia tus manos y los recuerdos se deslizan de ellas. Tu mente em- pieza a olvidar nombres, rostros, palabras, conversaciones, lugares, sensaciones, sentimientos, colo- res, olores. Es como si tus sentidos comen- zaran a fallarte. Ya no recuerdas y no deseas hacerlo. Lo dejas ir, disfrutas cómo se desvanecen tus momentos, cómo pierden forma. Dejan de tener sentido, dejas de retenerlos, hasta que terminas por olvidar todo y el todo se ol- vida de ti. No planeaste llegar aquí, cono- cer a esta persona, sentirte de esta manera; no planeaste olvidar. Te sientes de manera distinta, con un aire fresco. Las nuevas sen- saciones te invaden, se apoderan de ti, te convierten en alguien dife- rente. Miras tu reflejo y no te reco- noces. Esta personalidad no había emergido de ti. Habías conocido bastantes ver- siones de ti, con distintas perso- nas, pero jamás algo similar, y esta personalidad te gusta, se ajusta a lo que siempre quisiste sentir, a lo que esperaste que existiera para ti y existe. Lo puedes tocar, dis- frutar. Te dejas llevar, inundar del sentimiento, de la persona, del momento. No lo quieres dejar ir, ya no puedes. La necesidad se mete en tus entrañas, quieres encontrarte con esta persona, platicar, compartir, crear momentos para reproducir- los en tu mente; sentir a la per- sona. De pronto las teorías que profesabas de no necesitar, de ser independiente, terminan por aver- gonzarte. Tus teorías te traicionan. Necesitas de esa persona y ella ne- cesita de ti. Es personal, es íntimo, es afortunado, son afortunados. El lugar se tornó cálido, aho- ra tiene nombre; la persona tie- ne rostro, lo reconoces, añoras, esperas, estimas, atesoras y lo haces tuyo. Su rostro se plasma en tu mente, tus manos buscan su esencia, tus ojos su mirada, se entrelazan. Son parte de algo no creado por el hombre, de algo más grande, de algo infinito. Se convierten en inexpertos. Eso lo convierte en perfecto. El en- cuentro de dos seres imperfectos, con la piel descubierta, con el al- ma expuesta. Ahora todo está en calma. Sus demonios escapan por- que no encuentran lugar en un es- pacio tan consolidado. Huyen los miedos. Sus momentos se vuelven eternos. El lugar ahora es un mundo lle- no de sus recuerdos, está invadi- do por sus caricias, adornado de sus pensamientos, impregnado por sus olores, los que desprende la piel en un arrebato de pasión, decorado por sus sentimientos desbordados, rodeado de ríos de lágrimas derramadas por ambos, repleto de edificios llenos de dis- cusiones, montañas que se forma- ron por la confianza. Sólo viven los dos en el lugar. Nada ni nadie los puede alejar de ahí, es donde per- tenecen, ahora es su hogar. Un lugar se convierte en tu ho- gar, un desconocido se convierte en tu reflejo, un vacío se transfor- ma en una fuente de constante sentir. Entras en un estado mental del cual no quieres escapar jamás. De pronto vuelven tus sentidos y ahora sientes más, se desarrolla tu sensibilidad, te enterneces, cre- ces; ahora todo importa, duele, se queda tatuado en ti. Contemplas amando cada parte. Guardas to- do, lo haces tuyo, lo entierras en lo más profundo de tu mente. Se siente, ¡sí!, lo sientes, quizás es lo mejor que vas a sentir. *** Ahora detente y deja que el efí- mero frenesí se apodere de ti •
  14. 14. • 14 Diálogos • Octubre - noviembre 2017 El hastío vacío Antonio Rosales Morales Quiero un amor con independencia Gisella Chavarría Imposible Ángel Gregorio Antúnez Zarza Guardo en un rincón tu recuerdo, en un rincón, sensual anhelo; en mi cuerpo placer y dolor, al tiempo que inmortalizaba tus silencios. Pinté0 de deseo castas hojas, las horas muertas y lloronas, para romper con canto de palomas suspiros que ya no adoras. Pero quemamos tardes delirantes entre cursis riñas interminables, entre agridulces regresos constantes y cuando nos sorprendió el hastío (cansado, mustio, colorido) no supimos disfrazar el vacío. No necesito un alma en pena que sufre la larga condena de un amor incomprendido. No quiero regalos ni cursilerías. Busco emociones, quiero sentirlas. Quiero un corazón como el mío. Un corazón completo, uno sanado. Anhelo un alma sin recelos. No busco curar a nadie. No deseo compartir la locura de la venganza. No quiero la mentira, ni el fingir un amor de tarjeta postal. Estoy sana. Estoy completa. Quiero eso, un amor con independencia. Eres lo que no quiero que seas pero me gusta tu despertar por las mañanas al levantar. Ambos sabemos lo que nuestro corazón dice pero hacemos caso mejor a la razón y por más que no queremos la obedecemos. Aunque ese día que te vi te fuiste y no sabía si volverías si de mi te acordarías. Y ahora que por fin estamos juntos negamos con creces este amor que nos mata cuando nos vemos. En lugar de engrandecer esta vida me pongo a acontecer como se va nuestro amor, nuestra cabida.
  15. 15. 15 • Espectáculos Espectáculos • Foo Fighters y Green Day regresan a México Alan Carmona La Ciudad de México será testigo de uno de los festivales más esperados del año, el Corona Capital, que llevará a cabo su octava edición el 18 y 19 de noviembre en la curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez. Pero adentrémonos un poco a algunas bandas que encabezan el cartel: La banda originaria de Seattle Foo Fighters, tras cuatro años de ausencia en tierras aztecas (la última vez que se presentó en el Foro sol fue en 2013) por fin estarán de regresó el sábado 18 en el festival. Todo indica que podrán estar presentando su nuevo material titulado Concrete and Gold, que está a la venta desde el 15 de septiembre. Green Day con dos visitas a México (1998 y 2004) se estarán presentando por tercera ocasión el domingo, trayendo nostalgia de muchos fans de antaño con canciones como Basket Case o Wake Me Up. Además The XX el trio inglés regresa a la capital a tan solo siete meses de haberse presentado en el Pabellón Cuervo, en el cual dejaron un muy buen sabor de boca y esta vez no será la excepción con temas que los identifican tales como Intro, Angels. Y en el caso de Cage the Elephant estará debutando en México, se presentara el sábado. Fue una grata sorpresa incluir al grupo estadounidense de indie rock, ya que sus fans mexicanos los aclamaban desde hace un buen tiempo. Otro de los géneros presentes será el indie pop con los neoyorkinos de The Drums, que vienen sacando del horno su nuevo material Abysmal Thoughts, y aseguran a su público que la experiencia tanto visual como auditiva será todo un deleite. Recordemos que aparte de brindarnos la parte musical, el encuentro contará con zonas de food trucks, una exposición de carteles de conciertos presentada por el American Poster Institute y con los espacios de arte visual ya característico y esencial para el espectáculo. En días anteriores hubo un cambio en donde se informó por parte de la página oficial de Corona Capital que las bandas Sampha, Jain y The Japanese House no conformarán parte del lineup del festival por causas ajenas a la organización. Se encontró a las bandas sustitutas, las cuales son Washed Out, Dua Lipa, Sheppard y Spencer Ludwig, caracterizados por su experiencia y buen nivel en el concepto musical. Con estos últimos cambios se confirman 50 actos de la escena internacional del momento • El show y el placer Lo que Televisa ignora se llama Se busca comediante Miguel Jiménez El humor en la televisión mexi- cana siempre ha sido una cosa extraña, al carecer tanto de co- mediantes como de programas de comedia, y cuando se han presentado éstos, el resultado es la repetición de las mismas series que combinan “chistes” de abier- ta misoginia y homofobia, produ- cidas en su mayoría por Televisa, aunque por fortuna o desgracia ha llegado un canal estadouni- dense especializado en el género como Comedy Central para in- tentar cambiar esto a través de Se busca comediante, su reality show mexicano. Con la reciente inclusión de Noche de buenas, barra progra- mática de Televisa transmitida por su canal principal Las Estrellas, no sólo se desafía a los es- pectadores para creer que lo presentado hace reír, obvio acompañado de risas graba- das prescindibles en este momen- to de la televisión —a menos de ser una sitcom al uso con pocos escenarios, constantes chistes y mucho éxito, como The Big Bang Theory, sino que además ningu- na serie aporta algo al género para capturar a los televidentes y engancharlos, incluso con futuras temporadas. De las cinco series que confor- man la barra de comedia, sólo dos son nuevas producciones (Mita y mita y Renta congelada), mien- tras que las tres restantes estrenan temporada (Vecinos, 40 y 20 y No- sotros los guapos). El caso más lla- mativo es el de Vecinos, al presen- tar estos nuevos capítulos d e s p u é s de 10 años de su últi- ma tempo- rada. En un aire de Arrested Deve- lopment —valgan las distancias de la producción disparatada que Netflix regresó el año pasado—, al saberse una de las mejores sitcoms hechas en el país, por tropicalizar el género con personajes estereo- tipados con gracia, intentó en este regreso adaptarse a los cambios tecnológicos que han ocurrido, con algunas fallas en su verosimi- litud pero sin perder su estilo de comedia y el ritmo de sus chistes, pese a contar con ausencias en su elenco principal. Lo más preocupante es que en los 10 años no apareciera ningu- na otra comedia que igualara lo hecho, además de que Vecinos se basa en la serie española Aquí no hay quien viva. Por su parte, Mita y mita, pro- tagonizada por Martín Altomaro y Magali Boysselle, narra la historia de una pareja de esposos que se odian y se divorciarán cuando de pronto él se gana la lotería, pero tendrá, por ley, que compartir la fortuna con su aún esposa, co- mo él no quiere eso, tendrá que reconquistar a su esposa para evitar que el divorcio lo obli- gue a compartir su fortuna. Desconozco si esta ley exis- ta y se aplique en México, pero en su primer capítu- lo, nunca supe en dónde radicaba lo gracioso, con acciones tan predecibles que producen cualquier cosa menos continuar con la historia. Las otras tres series poseen una increíble violencia verbal y hasta física que no puede ser tomada como algo chistoso, porque sus ofensas nunca tienen algo ocurrente que desnude o demuestre la ineptitud o desgracia de los personajes, sino es el ataque por ser diferente al otro, seas nerd o vegano (Renta congelada), si eres sirviente o la madre que se divorció (40 y 20), o si eres naco, moreno y tu vida se ambienta en los sectores populares de la sociedad (Nosotros los guapos). Ver cualquiera de estas ficciones televisivas es plantearse si existe la co- media en la televisión mexicana o en qué momento los creadores de estas obras creyeron que escribían algo con lo que no dejaban de reír y provo- carían lo mismo en los demás. El mundo cambia cuando se ve algo como Se busca comediante, reality show de Comedy Central y radiografía social del humor mexicano a bordo de una camioneta con Mauricio Barrientos El Diablito, las standuperas Manunna y Alexis de Anda, así como el youtuber Berth Oh, quienes visitan sectores clave del país, como Monterrey, Gua- dalajara, Ciudad de México, Veracruz y Mérida para saber de qué se ríen. Así, recorren las ciudades para invitar a la gente a los castings, donde aparecen múltiples estilos de hacer comedia, desde el tradicional cuenta chistes, el creciente stand-up, hasta el humor mudo, absurdo y la comedia musical, para seleccionar a los participantes según qué tanto representa el lugar, así como sostener una variedad temática. No se puede dejar de lado que en este viaje también se manifiesta el machismo y homofobia imperante en casi todas las ciudades, aunque prin- cipalmente en Monterrey, donde Alexis de Anda y Manunna se oponen y muestran su rechazo desde la crítica, compartida por Mauricio Barrientos El Diablito y Berth Oh, aunque posteriormente terminan con una extraña aceptación, al argumentar que si eso representa al lugar, lo deben elegir. El programa aprovecha su formato de reality show para dar una lección de comedia desde sus propios protagonistas, a través de la creación de situaciones y la exageración de sus personajes, quienes ofrecen escenas úni- cas e hilarantes en cada uno de sus 11 capítulos de la primera temporada. Se busca comediante concluye con un show donde los finalistas de cada ciudad muestran sus presentaciones ante público en vivo y los conductores- jurados, quienes eligen a los ganadores y dejan abierta una segunda tem- porada, la cual sin saber en qué se traducirá, debería reflejarse en cualquier formato televisivo del género, ya que si se hacen cosas como las de Televisa sin verdaderos comediantes, se pierde una oportunidad de retratar la socie- dad desde una perspectiva original y graciosa con lo que sí lo son. Nadie pide comedias ingeniosas de observación social como Curb your enthusiasm de Larry David o Master of None de Aziz Ansari, pero si se han hecho cosas como La familia Peluche —cómica antes de hartar como ahora producto de sus repeticiones—, el humor blanco e involuntario de Papá soltero y el experimento insólito de humor absurdo y nunca repetido de Canal Once titulado Fonda Susilla, demuestran que, en algún momento fue posible hacer series mexicanas de humor ¿por qué con todas las situaciones sociales y apertura de plataformas de contenido ahora no se podría hacer ni una sola? Comediantes mexicanos, hay. Productores valientes que apuesten por reírse como modelo de negocio, quién sabe •

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