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La honestidad y el encuentro consigo mismo

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El hombre a través del tiempo ha tenido que construir un marco de referencia que le permita identificar las cualidades tanto positivas como negativas, las cuales le han permitido comprender como debe de guiar su vida.

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La honestidad y el encuentro consigo mismo

  1. 1. Tema: La honestidad y el encuentro consigo mismo: Desarrollo del ser o despertar interior. Índice 1.- Introducción 1.1. La honestidad y la honradez 1.2. Los tres grados de la honestidad según Confucio (551 a.C., a 479 a.C.) 1.3. La integridad: la unidad e integridad personal. 1.4. El valor y el poder de la palabra 1.5. La sombra de la honestidad y la integridad: la corrupción y la discriminación. 1.6. La responsabilidad y la libertad 1.7. ¿Puede un fanático o un loco ser honrado o honorable? 1.8. ¿Quién es honesto es confiable e íntegro? 2. La soledad y su relación con la disolución del ego 2.1. El desarrollo de la corteza cerebral y la función de la memoria implícita 2.2. La falsa conciencia y sus efectos en la vida de las personas 2.3. El círculo vicioso y su influencia en el demérito del fortalecimiento del potencial del ser 3. La actitud y el conocimiento de sí mismo 3.1. Las relaciones interpersonales y su relación con el éxito y la felicidad (relaciones humanas) 3.2. La personalidad y el temperamento factores importantes en el desarrollo personal 3.3. El proyecto de vida y sus beneficios en la calidad del bienestar personal y comunitario 4.- La hipocresía y la falta de identidad personal 5. Conclusiones y recomendaciones 6. Fuentes de consulta
  2. 2. Tema: La honestidad como eje que equilibre nuestra integridad personal y restaure la confianza en los actos humanos y principio para la construcción de una sana convivencia que fortalezca una cultura del respeto y la dignidad humana. 1.- Introducción Hoy en día, ser honesto en cualquier ámbito de la sociedad es un problema social muy grave, puesto que, generalmente siempre nos encontramos con situaciones difíciles, que pareciera nos obstruyen a decir la verdad y esta actitud, nos orilla a cambiar el sentido de las cosas. Por lo tanto, la honestidad constituye uno de los valores más importantes en la formación de la personalidad del niño, al ser la base de relaciones personales en las que la proyección hacia el otro, implica un afecto personal desinteresado, y un respeto, que se fortalece a través de las mismas interrelaciones. Para desarrollar la honestidad en el niño, es preciso formar nociones, conocimientos, habilidades, emociones, vivencias, sentimientos, que los preparen para una conducta honesta, que es necesario aprender y practicar diariamente en la familia y en la sociedad.
  3. 3. Por su propio desarrollo evolutivo, el niño en la primera infancia cree que todo le pertenece, que todo gira en torno a él, y por tanto, todos los objetos del mundo físico circundante cree que son suyos, así como aprobadas todas las acciones para obtenerlos. Este egocentrismo inicial, va cediendo poco a poco a comportamientos más socializados, que lo obligan a no mentir, a no utilizar medios no adecuados, para obtener lo que quiere y así cumplir sus deseos o caprichos. Es por eso, que en la formación de una cultura de paz, la honestidad se convierte en un pilar de la misma. La honestidad quizás sea uno de los valores más básicos y universales, imprescindible para poder construir la convivencia humana y establecer, una buena relación entre las personas, Gobiernos, instituciones, etc. La marcha de la humanidad, ya sea a gran escala o en pequeñas comunidades, depende del grado de honestidad de quienes la integran, una honestidad que debería impregnar todas las esferas que involucran la actividad humana. El saber que se puede o no se puede hacer, y que conducta es la más apropiada, es un aspecto fundamental en el desarrollo de la honestidad.
  4. 4. Comprender por qué un comportamiento (conducta) honesto logra buenos amigos y un reconocimiento moral, es básico para desarrollar, este valor en las personas. Esforzarse, por hacer algo útil en beneficio de los demás, sin esperar recompensa y solo por el hecho de hacerlo, es importante para estos fines. Como muchas virtudes, la honestidad se le valora más cuanto más se ausenta de nuestra sociedad, apreciándola tarde, cuando se resquebraja el edificio de lo social y sufrimos las consecuencias. Como se destaca, la honestidad es un valor o concepto general que engloba otros más específicos, como es el respetar a los demás, no apropiarse de lo ajeno, ser sincero en las relaciones, no mentir, decir siempre la verdad, indubitablemente, evitará que carguemos con culpas y emociones encontradas. Cuando en el año 2008, un reducido grupo de filósofos trataron de dar forma a la declaración de principios en torno a una ética universal, escribieron sobre la honestidad y la integridad personal: “El mundo necesita que los seres humanos vivamos con honestidad, con coherencia con nuestros propios principios y nuestro sentido del Bien y la Justicia. Es decir, con una cierta unidad entre pensamiento, sentimiento y acción [congruencia en el pensar, decir, y hacer], que se manifieste en sinceridad y fortaleza moral para no dejarse arrastrar por las oportunidades de corrupción que se nos presenten”.
  5. 5. Solo la honestidad produce ejemplo y es este, el ejemplo, el imprescindible motor de la transmisión de valores y de la confianza en los poderes públicos, representados en sus responsables. Es una cualidad bastante abstracta de comprender. Si bien el relativismo imperante en el siglo XX, ha producido una gran confusión con respecto a este y otros valores humanos, humildemente creo que se impone la necesidad del sentido común y de poder abordar valores esenciales que, por universales, son comunes a toda la humanidad, si bien cada cual puede recorrerlos con sus diferentes matices y expresiones particulares. Honestidad y honradez van de la mano y se refieren hoy en día a lo mismo. En general, se trata de actuar coherentemente con nuestros valores, pensamientos y sentimientos. El hombre o la mujer honrados son fieles a sí mismos y coherentes con sus propios principios. No albergan ocultas intenciones. Pero la coherencia solo no bastaría para reconocer la honradez. La honradez nos habla no solo de coherencia, sino de rectitud de ánimo e intención, es decir, que haya una buena voluntad en nuestros pensamientos y actos, lo que supone que nuestra intención está guiada por el deseo de hacer el bien, de hacer lo correcto. Por lo tanto, para ser honrado hay que tener valores con los que identificarnos.
  6. 6. Para que haya honradez tiene que haber conciencia del bien y un impulso de desarrollo personal, afirmado en lo mejor de nosotros mismos, que fortalezca el altruismo, la bondad y el respeto por los demás. Es una expresión de nuestra fortaleza moral (como nos recordaría Platón), de nuestra capacidad de mantenernos firmes en nuestros principios más allá de la adversidad. Se trata de un acto de fidelidad a nosotros mismos. Por ese motivo se convierte en la medida de nuestra valía, de nuestro valor. 1.2.- Los tres grados de honestidad según Confucio (551 a.C.- 479 a.C.) Confucio señalaba tres grados de honestidad. El primero (denominado Li) hace referencia al comportamiento que, basado en la sinceridad, busca conseguir los propios intereses, ya sea a corto o a largo plazo, busca el bien personal. Un nivel superior (denominado Yi) se produce cuando el motor de nuestro comportamiento no es únicamente nuestro personal interés, sino que este se funde con lo que creemos justo y produce un bien, es decir, está movido por la bondad y la justicia. Contempla no solo lo que uno piensa y necesita, sino que incluye a los demás, sus necesidades y su bienestar.
  7. 7. El nivel más elevado de honestidad (denominado Ren) surge cuando alcanzamos un sentido de fraternidad y humanismo tal que tratamos a todas las personas y seres como parte de nosotros mismos. 1.3.- Unidad e integridad personal. El gobierno de uno mismo Como vemos, la honestidad nos habla de la coherencia que necesita el ser humano entre lo que piensa, siente y hace, para el logro de una cierta felicidad y convivencia. Cuando hay honestidad, nuestros actos hablan de nuestras intenciones y estas son buenas. Pero toda unidad, toda armonía necesita une eje que equilibre, y este ha de estar constituido por lo mejor de nuestra naturaleza humana. La honestidad nos transforma en individuos (el individuo platónico que se diferencia del hombre-masa), en seres humanos que han logrado una básica armonía interior, desarrollando un gobierno de sí mismos desde una conciencia elevada, desde el propio discernimiento, amor y sentido de la justicia. Nos hace libres y autónomos, pues nos permite movernos guiados por nuestra voluntad iluminada por los valores, y no por las circunstancias y los impulsos caprichosos de nuestra personalidad cambiante.
  8. 8. Es, pues, como decíamos antes, una muestra de la fidelidad hacia nosotros mismos. Pero ¿a qué aspecto de nosotros mismos, considerando los muchos impulsos e inclinaciones que conviven y se manifiestan en cada uno constantemente? Pienso que a aquello que nos hace humanos, más allá de nuestra realidad animal. Es decir, que busca la propia identidad en nuestra capacidad de discernir, de percibir la belleza y desarrollar la bondad… cada uno en su medida. 1.4.- La base de la dignidad En cierto modo, podemos decir que la honestidad es atributo de nuestra dignidad y la medida de nuestra valía. Sin olvidar que todos los seres humanos (y me atrevería a decir que todos los seres vivos) somos dignos y, por lo tanto, objeto de respeto, tenemos que aceptar la natural aspiración a desarrollar y desplegar el maravilloso potencial que como seres humanos tenemos y que aún no se ha puesto de manifiesto. Todos necesitamos un poco de autoestima y de aceptación, de valoración por parte de los demás, pero no son los honores y reconocimientos sociales lo que nos dignifica, sino nuestra integridad personal expresada en nuestros actos y los valores que los mueven.
  9. 9. Quien tiene en estima su propia honradez es porque valora su dignidad, y esta la considera la mejor carta de presentación de sí mismo. No valora más lo que dicen los demás que su propia conciencia, y en su relación con el mundo, estima más sus principios que sus bienes. Su honestidad no se refleja únicamente en puntuales actos, sentimientos o ideas, sino en una constante y honesta trayectoria en aras del bien. 1.5.- El valor de la palabra y su poder La palabra, como vehículo de comunicación, revela nuestras ideas e intenciones –o debería hacerlo–, establece vínculos y crea puentes de conocimiento mutuo y del mundo. Si la palabra es sincera, es decir, expresa nuestras ideas e intenciones y compromete nuestros actos, entonces es constructiva y tiene valor. La palabra se convierte en un instrumento de poder, capaz de generar entendimiento, confianza y, por ende, convivencia. Solo cuando la palabra tiene verdadero valor puede, a través del diálogo sincero, resolver los conflictos y sustituir a las armas de guerra.
  10. 10. Pero cuando la “palabra” es un instrumento de engaño, un arma demagógica, cuando la palabra de un ser humano ya no vale nada, entonces es muy probable que sea reemplazada por la violencia y las armas. ¿Qué es lo que devuelve entonces el valor a la palabra? Aquello que se lo dio: el ejemplo. Solo el ejemplo da valor a la palabra. Por lo tanto, es importante enfatizar, que la falsedad, la mentira, destruyen y corrompen, como también lo hace el que faltemos a nuestros compromisos adquiridos, a nuestra palabra dada. En el antiguo Egipto, había una expresión para aquel que sabía medir sus palabras, ser veraz y honrado en sus compromisos: ser Justo-de-voz. 1.6.- La sombra de la honestidad: la corrupción La vida nos ha enseñado que para conocer la calidad de algo, su autenticidad y nobleza, hay que verlo sometido a pruebas que lo lleven al límite de su naturaleza (como las pruebas de resistencia de materiales o de calidad de los productos). Solo entonces sabemos la pureza y calidad con que está hecho. Y, efectivamente, son las situaciones difíciles las que comprometen nuestra calidad humana, y es en ellas, donde se forja nuestra honestidad, nuestro auténtico valor.
  11. 11. El sentido de la honestidad, se construye sobre los sólidos pilares de nuestros principios, pero se desenvuelve sobre lo que las situaciones de la vida nos presentan y, si bien, la vida exige flexibilidad y adaptación, no podemos disfrazar la corrupción con adaptación a la realidad. Cuando algo pierde su naturaleza y se descompone es cuando decimos que se corrompe. La corrupción no es sino la pérdida de autenticidad, de unidad y coherencia para con los valores que nos comprometen. Y se suele presentar ante las oportunidades de satisfacer nuestros intereses egoístas o cuando estos intereses están en peligro. Se corrompe quien ha puesto su dignidad moral en el mercado, o sencillamente siempre tuvo como amos y señores sus deseos y apetitos, más allá de las apariencias. Hay quienes se venden por el dinero, por el halago, por el sexo o la apariencia de poder, que es falso, pues acaban siendo marionetas movidas por los hilos de sus propias debilidades. La honradez se cimienta sobre la ética personal. Ni las intenciones egoístas ni la ceguera dogmática son buenos consejeros. Por eso, el que es honrado no abusa ni de la confianza ni de la debilidad de los demás.
  12. 12. 1.7.- Responsabilidad La honestidad es un ejercicio de responsabilidad y libertad. Supone no solo ser consecuentes con nosotros mismos, sino asumir las consecuencias que se derivan de nuestras palabras y actos. Si cometemos un error, deberíamos recoger el fruto, corregirlo o rehacer el camino. El error no nos hace indignos ni merma nuestra honradez, pero sí la actitud que trata de culpabilizar o responsabilizar a otros de nuestros errores. Si somos libres para elegir, debemos ser responsables para asumir las consecuencias de nuestras elecciones. Esto es la base de la libertad, no se puede separar de la responsabilidad. Paradojas de un mundo que se cree libre, pero que constantemente huye de su libertad. 1.8.- ¿Puede un fanático o un loco ser honrado? Si por honestidad entendemos únicamente actuar tal y como se piensa, los fanáticos y los malhechores lo serían, pues actuarían en muchos casos en consecuencia con lo que sus enfermizas mentes o impulsos instintivos les dictan. Sin embargo, al hablar de honestidad reconocemos que la primera integridad que necesitamos es para con nuestra naturaleza
  13. 13. humana. Nadie puede permanecer ajeno al compromiso con la propia vida y con el bien común. ¿Existe un deber propio del ser humano? Es difícil responder en un tiempo en el que solo hablamos de derechos, pero si reconocemos unos derechos humanos, es porque intrínsecamente aceptamos unos deberes humanos que, como los derechos, forman parte de nuestra naturaleza, y nuestra integridad debe medirse con respecto a ese deber ser, a ese deber ser humano. En Oriente se nos hablaba de la recta conciencia, el reconocer el Dharma y ajustarnos a él, siendo el Dharma, en este caso, aquello que conduce hacia el buen desarrollo de lo mejor de nuestra condición humana. En el Noble Óctuple Sendero, Buda recomienda elegir unos rectos medios de vida que no traicionen el deber natural que nos corresponde como seres humanos. Platón nos insta a aspirar a ser guiados en nuestra vida por el mayor bien y sabiduría. Esa es la mejor aspiración a la que puede llevar el valor de la honestidad. 1.8.- Quien es honesto es confiable Esta es la base de toda relación y convivencia. Nadie quiere ser decepcionado o engañado.
  14. 14. La honestidad genera confianza, y la primera confianza que necesitamos es en nosotros mismos. De la misma forma que el ejemplo que recibimos de alguien nos permite realmente confiar en él, la confianza en nosotros mismos nace del ejemplo que nos damos, más allá de si nos ven o no; nace de la honestidad que tengamos para con nosotros mismos, para reconocer nuestras debilidades, pero también nuestras fortalezas. Hoy más que nunca, cuando vemos cómo se derrumba la confianza en nuestros representantes políticos y agentes sociales, y con ese derrumbe vemos tambalearse el equilibrio social y la convivencia, se pone de manifiesto que la honestidad es la base de la confianza y que esta pasa inexorablemente por dar ejemplo. 1.9.- HIPÓTESIS Quien es honesto es confiable. Esta es la base de toda relación y convivencia en un grupo social determinado. El valor de la honestidad genera confianza. Por lo tanto, una persona que no es honesta no es confiable. Quien es honesto es íntegro y auténtico. La persona con esta cualidad cuida sus palabras, pensamientos y deseos. Respeta a los demás como se respeta a sí misma, tiene un alto sentido de autoestima.
  15. 15. El hombre o la mujer honrados, son fieles a sí mismos y coherentes, con sus propios principios. Es decir, no albergan ocultas intenciones. Pero la coherencia solo no bastaría para reconocer la honradez. 1.9.- ¿Cuál es el beneficio de practicar la honestidad? 1.- Lograr una conciencia íntegra y libre de cargas emocionales. 2.- Generar un entorno de confianza con los demás. 3.- Disfrutar de la paz, tranquilidad y dicha. Estar en paz consigo mismo, con nuestros pensamientos, sentimientos y con nuestros actos y palabras. 4.- Fortalecer la coherencia con los pensamientos, sentimientos, la palabra y las acciones. Dignificar las acciones justas y honestas. 5.- Contribuir a la construcción de una nueva sociedad. En resumen, podemos mencionar, que el alcoholismo, las drogas, el bajo rendimiento escolar, la ansiedad, la desesperación, el temor, la duda, la irresponsabilidad, la corrupción, la desigualdad social, la violencia y la delincuencia organizada, etc. Son el resultado de la falta de honestidad en nuestra vida, como eje rector que nos permite construir una sana y recta conciencia.
  16. 16. 2.- LA SOLEDAD Y SU RELACIÓN CON LA DISOLUCIÓN DEL EGO: Falsa conciencia o conciencia foránea. La soledad puede manejarse como una oportunidad para que se manifieste la singularidad en las personas. Si se comprende, que esta experiencia, contribuye a favorecer la maduración emocional y cognitiva en el desarrollo humano. El conseguir esto en la psicoterapia, implica un cambio en el concepto de sí mismo, y en la forma que se establecen las relaciones interpersonales, por ejemplo, en las relaciones de pareja, el trabajo con estos sentimientos, permitirá la posibilidad de expresarse en forma más auténtica y espontánea. Los cambios en la concepción de sí mismo, se producen cuando se aventura la persona a experimentar esta singularidad, que no puede anticipar, sino se anima a vivirla dentro del proceso de enfrentar su propia soledad. Aunque este proceso puede llevarse a cabo, recurriendo al empleo de los propios recursos y fortalezas, es recomendable que, se acompañe de ayuda profesional. Una vez que, se adquiere autoconsciencia de la soledad, se da un nuevo comienzo en el que se podrá experimentar emociones, sentimientos y pensamientos con mayor libertad. En la psicoterapia de soledad, la separación o pérdida, no es lo que origina la crisis, sino el “falso yo” que, construyen las personas alrededor de sí mismas, y a partir de este sector, se actúa en cualquiera de los ámbitos, que funciona como un mecanismo de defensa (identificando amigos y enemigos, según sean las circunstancias, lo bueno y lo malo a parte de este tipo de consciencia foránea), para enfrentar situaciones de la vida cotidiana que traen experiencias de dolor, sufrimiento, angustia, desesperación y que acompañan las relaciones vinculantes entre las personas. (Joel Moguel M. pág. 77). Este mecanismo impide y mutila la posibilidad de reconocerse a sí mismo en la singularidad. Lo anterior es debido, al diálogo interior y sus voces, que la persona escucha en el interior de su mente sin que ella se dé cuenta. El enfoque de una psicología de la singularidad, nos aporta, otra forma de trabajar de los duelos (dificultades o problemas), orienta hacia el tránsito de una vida original y única.
  17. 17. La región de la soledad es un espacio dinámico en el que se puede entrar o salir según las necesidades de maduración emocional o psicológica, para enfrentar situaciones de la vida que traen experiencias de dolor, y que acompañan a las relaciones vinculares humanas. El desapego es una condición necesaria para el descubrimiento de sí mismo en las relaciones con los otros, si no se establece contacto con la soledad, es difícil poder percatarse de la singularidad que existe en un mismo, y que impulsa al desarrollo de la creatividad y originalidad. En la singularidad no existe manera de anticiparse a lo que va suceder emocional y sentimentalmente en uno mismo, y tampoco lo que sucederá en las relaciones significativas. Por lo que toda preocupación basada en algo ya establecido por el pasado o futuro, deja de existir como basada en algo, que frena la posibilidad de ser con el otro. Una de las formas más frecuentes en que se manifiesta el estar solo, es el saber que uno es el responsable de su propia vida y conducta. Esto se logra cuando se moldean las emociones para que se facilite este desprendimiento, abriéndose un nuevo mundo lleno de posibilidades que no puede imaginar la persona, porque la singularidad, es extraña y rompe con los patrones establecidos, lleva a colocar a las personas en lugares que desconoce, pudiendo cambiar su vida significativamente. La singularidad en la región de la soledad, es un espacio-tiempo de oportunidad para liberarse del autoengaño. Dicho de otro modo, implica construir un entorno interno, que pueda reflejar lo que verdaderamente somos, lograr habitar en una región espacio-temporal donde se construyan nuevas reglas, y estas, pueden ser que, no empaten con las costumbres, normas o estereotipos vigentes de una época. Como bien se ilustra en una de las obras de Jalil Gibran. La soledad es un consuelo para un alma entristecida, que aborrece a los que la rodean, igual que un ciervo herido cuando abandona su rebaño (manada) para refugiarse en una cueva, en la que sobrevira o morirá.
  18. 18. La soledad es un fenómeno de la naturaleza, que nos permite percatarnos de nuestra ignorancia, al establecer contacto con la mismidad. Los receptores sensoriales del encéfalo se hacen más sensible, y esto permite un mayor acceso a la información interna o externo. Una de las emociones, que se presentan en el proceso de hacer frente a los sentimientos de soledad, es el temor a no tener de donde sujetarse. La necesidad de sentirse parte de algo o alguien, es una condición existencial humana, que aparece en las separaciones, pérdidas, distanciamientos o los sentimientos de abandono, que forman parte de la vivienda subjetiva de la soledad. En la mayoría de los casos, la soledad está asociada a una experiencia negativa, que hay que superar, para ya no sentir esa sensación de vacío, solo en dos casos se refieren que la experiencia les contribuyo a fortalecer los sentimiento de autonomía, seguridad emocional y creatividad. Hay personas en las cuales, se han acostumbrado a vivir en forma permanente con un inmenso vacío creyendo que les aporta creatividad, lo usan como una forma de vida. Es importante mencionar, que existe una expresión de miedo que se ha identificado en estas personas al momento le hacerles la siguiente pregunta ¿alguna vez te has sentido sola o solo (han experimentado un vació inmenso en tu interior)? Por ejemplo, en otro contexto experimental, una mesera respondió a esa misma pregunta, lo siguiente: ¡sí, me he sentido sola¡ mientras su rostro cambiaba a la tristeza y sus ojos se ponían húmedos por las lágrimas derramadas, al momento de hacer referencia al ¿cuándo? Esta persona contestó “siempre”. Después de un silencio que duró unos segundos, se incorporó a sus labores para ya no hablar más del asunto. El ser solitario también puede ser una forma de vida, que invade todas las esferas de la vida, aunque se busque sujetarse de algo o alguien para olvidarse de la sensación que vive diariamente. (pág. 75)
  19. 19. Una gran parte de la información que sucede en nuestro interior, se produce sin acceso consciente, es decir, no tenemos control de ella. Nuestra ignorancia sobre nosotros mismos, depende por decirlo de otra forma, de la capacidad de la corteza cerebral para reducir los efectos de la estimulación externa, sobre la memoria implícita, que es la que da dirección al comportamiento involuntario. La singularidad aparece en el punto donde la disolución del yo (ego) produce una discontinuidad (singularidad), donde el pasado y el futuro, deja de ser la frontera del pensamiento. (Pág. 65) Se nos ha dotado de una facultad (la corteza cerebral y la memoria implícita), que evita que seamos absorbidos por los dictados del mundo social, que en ocasiones pueden llegar a bloquear nuestro potencial del ser (singularidad). La soledad en la cultura se vive en angustia, debido al desconocimiento que se tiene de ella, cuando una persona se da cuenta, que no tiene sentido seguir sosteniendo la “ilusión de un yo falso (ego)”, que nada tiene que ver con él mismo, ni con su experiencia fenoménica, entonces se libera y permite la expresión de su singularidad como ser humano. La fórmula que se aplica por decirlo de algún modo, es estar en función del otro para poder ser. Por eso es tan difícil, que las personas adquieran responsabilidad por sí mismos, y busquen la maduración de su encéfalo, y con ello, también su autonomía y originalidad. El círculo vicioso, se reproduce de generación en generación durante años y años en las familias que forman parte de la humanidad, sin que se evite lo más posible conocer cuál es la historia detrás de lo que somos. No hay contacto con uno mismo en la soledad, puesto que, sólo se estimula al cerebro desde el exterior sin ponerle atención al sector inconsciente o a la parte interior del ser humano. Por lo tanto, hasta donde es posible se evita el desarrollo del encéfalo, lo cual puede permitir aumentar el potencial de ser, y con ello, dotar al sujeto con mayores recursos o para responder al entorno.
  20. 20. Hoy en día resulta paradójico, que aunque la tecnología de las comunicaciones ha acortado la distancia entre los seres humanos, la comunicación personal y consigo mismo parece evitarse, es como una especie de búsqueda de sí mismo en el exterior, que lleva a un sentimiento de vació que no puede ser llenado. Las personas poder seguir sintiendo soledad aun intercambiando mensajes con miles de personas, drogándose o buscando experiencias externas en cualquier lugar de la sociedad, etc. (las personas compran, venden, viajan, y hacen muchas cosas creyendo que eso les traerá felicidad, dicha, paz; sin embargo, esto es sólo pasajero y efímero, puesto que, huyen de una realidad). Autores como Joel Moguel Mondragón, en el párrafo número tres en la página número cincuenta y tres, en el Libro titulado: Soledad y singularidad, México 2016, señala lo siguiente: “Desafortunadamente se carece de una orientación adecuada para hacerle frente (soledad), y en ocasiones, esto pueden producir una crisis de angustia, que lleve al suicidio o al desarrollo de neuropsicopatologías. Sin embargo, que existen casos extremos, no quieren decir, que la causante de estos infortunios sea la soledad”. En resumen, es importante mencionar que, una gran mayoría de las personas en cualquier parte del mundo, huyen de sí mismas, puesto que, las rutinas diarias y la búsqueda del placer, los aleja del conocimiento de ellos mismos, provocando una gran vació que no puede llenarse con nada de lo que ofrece el mundo. Palabras clave Autoengaño, miedo, temor, angustia, falso yo (conciencia foránea), singularidad, mecanismo de defensa, falta de originalidad y autenticidad, hombres de segunda mano, conciencia acrecentada, memoria implícita, encéfalo, desapego, personalidad, carácter, temperamento, potencial del ser.
  21. 21. 3.- La actitud y el conocimiento de sí mismo (conciencia acrecentada): conducen al hombre al éxito y al desarrollo personal pleno. La vida de cada persona es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, un boceto de un sendero. (Herman Hesse). La habilidad social y de negocios, que se admira después de la personalidad, indudablemente, se encuentra en la manera de tratar y alternar con otras personas con buen éxito, es decir, las relaciones interpersonales. ¿De qué sirven los diplomas universitarios y el reconocimiento académico, sí sencillamente, la persona no es capaz de entender y llevarse bien con sus semejantes? Por lo tanto, podemos decir que, personalidad es el nombre que se da a la suma de cualidades individuales adquiridas y que se revelan en la conducta de cada persona. Es el nombre de la actividad personal y única, que resulta de la herencia, hábito y costumbres sociales, en la vida del sujeto. Aunque hay quienes mencionan, que hay más de eso, es una combinación de actitudes ganadas por conciencia propia en la dirección sensible de propósito y deseo organizado con la ayuda de la disciplina y la voluntad. Personalidad, entonces es una organización de las características individuales manifestadas en coherentes y efectiva conducta personal. Se vuelve algo para construir, para aspirar, y para conquistar cada día sin alguno punto de término. Así de esta manera, cada uno de nosotros nos aventuramos en el vasto mundo repleto de seres humanos, equipados con una personalidad sujeta a mejoramiento y expansión continua para hacer una feliz y satisfactoria adaptación a la vida y a todo lo que ésta envuelva. Sin embargo, para conquistar la felicidad y el logro de la adaptación a la vida, es importante desarrollar la habilidad de tratar con otros y tener la sensibilidad hacia los derechos y sentimientos del prójimo, esto constituye un privilegio humano y establece la diferencia entre el saber y la cultura, entre la información y la experiencia, entre el refinamiento y la influencia social.
  22. 22. No obstante, puede una persona conocer todas las filosofías, artes y ciencias del mundo, y sin embargo, la comprensión y la práctica de las relaciones humanas son aún más importantes y difíciles de lograr. Por consiguiente, vivir en un mundo tan vasto y tan heterogéneo, significa un gran juego, el juego de la adaptación personal, intrigando, desafiando, alardeando, siempre pidiendo lo mejor de lo mejor para nosotros, en este juego que necesitamos ser un crédito personal y un haber para las personas que están a nuestro alrededor. Un hecho concreto de lo más significativo y completamente inevitable es que, queramos o no, hemos nacido en un maravilloso planeta habitado por seres humanos de todos los tipos, temperamentos y carácter: adorables, mezquinos, egoístas, generosos, arrogantes, soberbios, mendigos, ignorantes, inteligentes, bondadosos y algunos otros, malvados y asesinos. Como podemos apreciar, estas cualidades positivas y negativas, son parte de la personalidad de los sujetos y existen en todas las razas, colores y clases sociales, que conocemos hoy en nuestro mundo. Atendiendo a estas cualidades anteriores, es importante que cada uno de nosotros, en este mundo postmoderno y que se mueve a gran velocidad, deliberadamente, necesitamos tomar tiempo para dedicarlo a leer, reflexionar, estar en contacto con las plantas y los animales, descansar y pensar; para poder evaluarnos y hacer un balance de las cualidades positivas y negativas, que forman parte de nuestra personalidad y temperamento. Si fallamos en hacer tal cosa, perennemente a través de los años, habremos adquirido una tendencia creciente a ser superficiales, de mentalidad y acción mediocres; perderemos nuestra individualidad (singularidad) y amenazaremos seriamente, el mejor desarrollo de nuestra personalidad definida y sobresaliente. Hay ciertas ocasiones en nuestra vida, en que por el instinto de nuestro espíritu gregario, crecemos y nos desarrollamos en un grupo social determinado, sin embargo, cansados de la gente, de sus caras, de sus muchas indiscreciones y del vaivén de la humanidad, acabamos suspirando por un quieto rincón, alejados del bullicio hasta que volvamos a reanudar nuestra vida espiritual y reconstruir nuestra paz mental.
  23. 23. Más importante saber de qué se vive, es mejor llegar a comprender para qué se vive, es decir, cuál es el propósito de nuestra vida. Quien tiene un por qué vivir, encontrará siempre el cómo vivir plenamente la vida, y además, estar agradecido por cada amanecer. Quién aún no ha encontrado el propósito de su vida andará como un barco en alta mar sin timón y puerto en donde atracar. Es decir, siempre desorientado y renegando por todo. Gracias a investigaciones realizadas por expertos en psicología, sociología, y en las neurociencias, se ha podido identificar algunos factores que influyen de manera importante en los ámbitos o roles de cada persona, los cuales contribuyen de manera positiva o negativa en el desarrollo o calidad del índice humano y son los siguientes: a).- Personal.- Físico, intelectual, afectivo (sentimientos y emociones), espiritual. b).- Familiar; c).- Social, y d).- Laboral. ¿Cómo descubrir nuestra misión personal o destino? Es conveniente, en primer término encontrar el sentido de la vida, y después, de esto se vislumbra la visión y la misión de cada uno de nosotros. La visión y la misión, está constituida por objetivos claros y concretos, metas y líneas de acción bien definidas y detalladas. La visión es lo que quiero lograr en la vida, es el destino final. En otras palabras, es nuestro porvenir. Consiste en el tener. La misión es el para qué estoy en este planeta tierra (mundo). Es el propósito del ser. Es lo que escojo hacer en el recorrido o en el sendero del diario vivir. Es encontrar, el hacer a lo que me siento llamado de
  24. 24. acuerdo con los talentos y habilidades que poseo, a través de ese camino, que escoja seré capaz de alcanzar la visión. En primer lugar, debemos de hacer un inventario personal de nuestras fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas (matriz FODA). Así de esta manera, seremos capaces de saber que queremos, hacia donde vamos y por qué queremos llegar ahí. Muy pocas personas a una temprana edad, serán capaces de encontrar la misión o el para qué de su vida. La gran mayoría, andarán por mucho tiempo deambulando por la vida, sin encontrar el propósito de su vida, y esto, les producirá frustración, enojo y malestar fisiológico y psicológico. Por ello, es muy importante identificar las fuerzas que yacen en el interior de cada uno de nosotros. Una vez encontradas estas fuerzas internas, serán de gran utilidad para que impulsen nuestro diario vivir, y con ello saber realmente que deben hacer. Las habilidades, destrezas y competencias, serán en cada momento la fuerza motivadora, que nos guíen a través de las acciones y nos ayuden a superar nuestros propios límites y obstáculos, que se interpongan en cualquier momento en nuestro camino. De acuerdo como nos desempeñemos cada día en nuestro trabajo u oficio (conducta, carácter y personalidad), seremos capaces de reflejar nuestras aspiraciones y deseos más profundos. Dice un dicho: “Si no sabes a dónde vas, cualquier camino te conduce allí”. El saber hacia dónde nos dirigimos con nuestra vida, nos permite saber cuándo y cómo llegar a donde queremos. Muchas personas caminan por la vida sin saber que quieren y por qué están aquí. Si una persona no tiene un proyecto de vida, todas las novedades y las situaciones superficiales lo atraerán hacia ellas.
  25. 25. Si una persona no sabe que quiere en su vida, o a dónde quiere llegar, cualquier camino la llevará a donde menos se espera llegar. Esto ocurre, porque no sabe cuándo llegar y por dónde. Sin embargo, no basta con saber únicamente hacia donde nos dirigimos, sino que haremos ahí una vez que lleguemos. Por ejemplo, una persona que en algún momento de su vida de niño pensó en tener una empresa, la cual diera trabajo a un grupo de personas y de esta manera, sostener a sus familias a través de la prestación de un servicio en el mercado. Debe de tener en claro, que producto desea comercializar y que innovaciones, debe estar haciendo para sostenerse en el mercado y además, cómo lograr expandirse hacia otros nichos de mercado interior y exterior. Hoy en día en nuestra sociedad, somos testigos de una gran cantidad de empresas, y muchas de ellas, no han logrado sostenerse y han tenido que cerrar por problemas financieros o de corrupción. En estos últimos 100 años, son muy pocas empresas que han logrado pasar la prueba de calidad, innovación y sobre todo del buen trato a sus trabajadores, quienes con su esfuerzo y trabajo, producen y hacen, que sea prospera algunas empresas gracias al esfuerzo humano y el trabajo colaborativo de sus integrantes. Quiero enfatizar, que los seres humanos somos personas de hábitos, y estos dirigen nuestra vida diaria, sin que nos demos cuenta de ello, cada día y a cada momento hasta el instante último de la muerte. Un hábito es una actividad inconsciente, que se ha integrado a nuestro diario vivir, y actúa de manera automática, sin que nos demos cuenta de ello, esto sucede porque no somos capaces de reflexionar sobre lo que hacemos y porque lo hacemos.
  26. 26. Los hábitos requieren solo de la práctica de unas cuantas veces y después de manera automática, se integran a nuestra vida. Por ejemplo, abrocharnos las agujetas de los zapatos, lavarnos las manos, comer, tomar algún líquido, incluso bañarnos y muchas actividades más, las cuales hemos aprendido desde la niñez y a la fecha, no hemos reflexionado ni cuestionado su hacer. Por otra parte, las virtudes son fuerzas que llevan a la persona a la excelencia, a la perfección, es decir, a ser capaces de hacer algo excelente y grandioso con nuestro obrar personal. Por ejemplo, tocar un instrumento, sobresalir en alguna disciplina científica, destacarse en alguna actividad deportiva o artística, o bien como líder en algún campo laboral, social o económico. La virtud es la encarnación operativa del valor. La virtud sólo puede dirigirse al bien a través de valores éticos y morales. Los ideales que han de iluminar, el camino del hombre próspero y exitoso, una y otra vez, y que han infundido valor para enfrentarse a la vida, sin importar los obstáculos o fracasos necesarios, que han aparecido en el diario vivir, los podemos ver en científicos y artistas. Para un físico premio nobel por el trabajo de la Mecánica Relativista (1920), como lo fue Albert Einstein, los valores que guiaron su vida fueron la belleza y la búsqueda incansable de la verdad. Como podemos apreciar, la vida cotidiana debe de tener en todo momento una finalidad y un significado. Es decir, un por qué vivir. Todo persona de éxito y emprendedora, cuenta con valores sólidos, que son el camino necesario para el crecimiento personal, y estos deben de conducir al individuo a una plena dicha y felicidad. Escribe en una hoja los valores que considere importante en su vida, y mencione porque ha elegido estos valores.
  27. 27. Las facultades del ser humano, que actúan para realizar los valores que ha elegido tener en su vida cotidiana y ponerlos en práctica. a).- En la mente se conoce, se investiga, se reflexiona. b).- En la conciencia se elige, es este lugar donde está el bien y el mal. La conciencia ocupa mucho tiempo para despertar y madurar. c).- En la acción se pone en práctica, lo que cree necesario y con valor. La praxis se logra a través de la experiencia y el sufrimiento. Por tanto, podemos mencionar, que el ser humano está hecho para vivir con valores, para encarnarse en aquello que es bueno, verdadero y valioso para la vida en sociedad y para el cuidado de la naturaleza. El valor es algo que se descubre como un bien, y se elige de forma libre y consciente, y además, busca en todo momento ser realizado por la persona con el propósito de un bien común. La finalidad a los principios inspira la elección de los medios. Por lo tanto, es importante volver a retomar el tema del proyecto de vida, y hacernos la pregunta siguiente: ¿Qué quiero ser o en qué me quiero convertir en algún día muy cercano? Es importante como persona, tener definido un fin en nuestra mente, y trabajar con ahínco, disciplina y mucha dedicación cada día, para que en un momento determinado, se logre alcanzar la meta que hemos elegido o trazado. Son los valores, los principios y los hábitos, sean estos positivos o negativos, los aspectos o factores que nos llevarán al éxito o al fracaso en un momento determinado. Reconozcamos con humildad y honestidad, que cada uno de nosotros somos los arquitectos de nuestro propio porvenir, por lo tanto, cada uno somos los responsables de lo que logremos en nuestra vida.
  28. 28. Nuestras actitudes, emociones, sentimientos y pensamientos, son las fuerzas invisibles que dirigen nuestra vida interior y esta se manifiesta, en la conducta a través de actos o acciones cotidianas. Por ello, es importante cuidar y estar atento a todo lo que sucede en nuestro interior (pensamientos, emociones, actitudes, sentimientos) Cada momento, debemos de estar alerta como guardianes de un valioso tesoro, el cual está en nuestro interior y sólo nosotros, podemos ser capaces de lograr lo que queremos en nuestra vida. Por ejemplo, a lo largo de la evolución de la humanidad, sin lugar a dudas, han aparecido grandes obstáculos y retos o desafíos, que han tenido que enfrentar en su momento, los grupos sociales que nos han antecedido. A lo cual solo unos cuantos han logrado realizarse. Desafíos como catástrofes y desastres naturales, en forma de una erupción volcánica, deslaves, y desbordamiento de ríos o causes de agua debido a las lluvias torrenciales, o por la sequía. En fin, tantos ejemplos reales, que en algún lugar del planeta tierra se han manifestado, han existido y han tenido, que enfrentar en su momento, el hombre en su lugar de origen. Sin lugar a dudas, estas inclemencias han templado el alma y el espíritu, impulsado a las personas en su momento para conseguir lograr la dicha y la felicidad, y comprender, que la vida es un campo de entrenamiento tanto físico como psicológico, y triunfará, aquella persona que aproveche al máximo cada experiencia de su vida. Ante estas situaciones o circunstancias naturales o sociales, es importante preguntarnos: qué aspectos en la vida son necesarios cuidar y con esto empezar a construir una vida con propósito. 1.- Tener un fin en la mente, es decir, que queremos llegar a ser. 2.- Encontrar un sentido a la vida, un por qué vivir.
  29. 29. 3.- Cada día de nuestra existencia fortalecer a través de valores, principios y buenas actitudes, nuestro actuar. 4.- Cada día, debemos de esforzarnos a lo máximo para dar lo mejor de nosotros mismos en cada uno de los ámbitos: Familiar, social, laboral, etc. 5.- Implementar en nuestra vida hábitos y virtudes como: la disciplina, la dedicación, el esfuerzo, el respeto, la responsabilidad, la honestidad, la laboriosidad, la fe, la voluntad, la asertividad, la esperanza, la prudencia, la empatía y el altruismo. La personalidad y el carácter, se nutre del crecimiento de la vida interior, y la conducta se engrandece con los buenos hábitos y actitudes. Por la tanto, cada día debemos de trabajar con ahínco y esmero, como si fuera el último día de nuestra existencia. Todos los seres humanos tenemos una tarea que realizar, lo difícil, es que cada uno de nosotros de manera personal, debemos de encontrar la forma individual de descubrirla. Aun no hay un manual o una guía, que nos permita de manera fácil y rápida, encontrar nuestro destino o nuestra misión en la vida. Cada uno de nosotros tarde o temprano lo descubriremos, o quizás muchos otros, nunca se darán cuenta, que ya la encontraron y la dejaron pasar, o bien se perdieron en el camino, y viven frustrados y angustiados porque el pasado los ha dejado muy lastimados con cada experiencia que tuvieron que pasar en su momento. QUE JEHOVÁ DIOS TE ACOMPAÑE EN ESTE VIAJE, TE DESEA TU AMIGO Y SERVIDOR: RAMON RUIZ LIMON.
  30. 30. 4. La hipocresía y su relación con la falta de identidad personal Pascal y Teilhard de Chardin coinciden al señalar, que el hombre puede sentirse perdido al darse cuenta que no somos nada en comparación con nuestra galaxia (vía láctea) o con el Universo. Como podemos apreciar, muy pocas personas se percatan que estamos rodeados por la inmensidad (constelaciones, galaxias y sistemas solares) y que además, nos rodea lo infinitamente pequeño, con esto me refiero a los electrones, protones, mesones y otras partículas, que forman parte de los átomos. Decía Pascal, que los seres humanos somos una nada en comparación con el todo (Universo), sin embargo, a través de todos estos años el hombre se ha dado cuenta, que somos un todo por comparación de la nada. Mínimos y grandes, somos seres extraordinarios que nos preguntamos por el sentido de nuestro ser. Cada día que pasa vemos a los demás morir, y esta experiencia no hace reconocer, que un día tendremos un encuentro con la muerte, nos preguntamos qué es la vida y aceptamos, que la muerte es parte de la vida, es decir, es una continuidad de nuestra vida con procesos diferentes en donde la materia deja sola a energía y esta continua realizando procesos más complejos y sofisticados. Muy pocas personas se dan cuenta, que nuestro mundo es un misterio, y ante nuestro propio asombro de este mundo misterioso, surge en nuestro interior la pregunta siguiente: ¿qué es la vida, cuál es su propósito o cuál es el sentido que debemos darle o para qué estamos aquí y qué debemos hacer con ella? Hombres a la vez perdidos y encontrados en un mundo que desconocemos, nos vemos llevados por la inquietud, por el desasosiego y por la esperanza. Las preguntas acerca del sentido de la vida, son un hecho. Han sido planteadas, desde los tiempos más remotos, todos los hombres en algún lugar del mundo se ha preguntado, cuál es la razón de estar aquí en este extraordinario planeta. Por otra parte, es conveniente mencionar, que durante mucho tiempo el hombre vivió una gran parte de su vida como sedentario, recorrió largos caminos en busca de comida y de sustento, y poco a poco, fue capaz de aprender a cultivar sus propios alimentos y así de esta manera, logro establecerse en un solo lugar. Sin darse cuenta, a través de grupos de personas formó una comunidad conocida como tribu y fue compartiendo sus experiencias, con sus hijos y con los hijos de sus compañeros. Para sobrevivir fue necesario constituir una comunidad.
  31. 31. El 92% de la población de cualquier grupo social hace uso de la Hipocresía debido a la falta de honestidad basada en una ética de valores, que le permita construir su identidad personal. Por lo tanto, una gran mayoría de personas sin importar su nivel socioeconómico, raza o lugar de origen, viven atrapadas cada día en el “laberinto de un autoengaño”, esto debido a la falta de una ética de valores, que permita ser la base de sus actos diarios a través de la honestidad y la integridad. Este laberinto, produce un vació existencial que se convierte en un malestar generalizado y se apodera del comportamiento de la persona, como parte fundamental de su vida formando un patrón de comportamiento social, sin que las personas se den cuenta de ello. Hoy en día, investigaciones en psicología y neurociencias han reconocido, que al despojarle a una persona su –identidad- entonces no será capaz de expresar su ser y esto, lo convertirá en esclavo de los vicios y de los actos de deshonestidad, los cuales afectarán de manera importante su autoestima y sus esperanzas en un porvenir, que pueda mejorar su calidad de vida y de bienestar social. Ante estos antecedentes mencionados, es necesario decir que, la cultura se nos presenta como una telaraña de significados que nosotros mismos hemos tejido a nuestro alrededor y dentro de la cual podríamos quedar atrapados. Una característica de la especie humana, que se observa en su evolución biológica e histórica, en sus mitos, sueños y obras de arte. Es la capacidad que tiene, para representar a través de símbolos, ya sean estos gráficos o verbales, lo que más apuntala en su ser, en esa curiosidad por saber más, sobre sí mismo y su entorno, además, de contribuir a desarrollar una identidad trascendente para su vida. Para fines de explorar, un sentido más profundo de lo que subyace al concepto de hipocresía y sus usos, podemos remontarnos a varias culturas. Para Clifford Geertz, quien ha sido considerado el fundador de la Antropología Simbólica. Las interpretaciones de las culturas pueden explorarse mediante símbolos o procesos, que se dan en las expresiones o formas culturales. A través de ellas, podemos descubrir cuáles podrían ser los significantes que están detrás de las acciones o construcciones asociadas a la hipocresía, y a partir de esto, tomarlos como punto de referencia, para explorar, cuál podría ser la base de pensamiento que sostiene una creencia o concepción del ser humano.
  32. 32. En el caso de la lengua, se nos presenta la oportunidad de recuperar lo que ha quedado fijo en la estructura de la lengua, podemos llevar a cabo una arqueología de símbolos, que nos permita recuperar o redescubrir, el sentido semántico implícito en su expresión. La lengua es un patrimonio cultural que se conserva la memoria de las costumbres y cosmovisión de las etnias de la humanidad, nos aporta un conocimiento del pasado, y forma parte del descubrimiento de lo que haya dejado de existir en forma física o como organizador social, queda rastros de memoria, plasmados en la lengua y en los hablantes de las próximas generaciones. En la lengua quedaron registrados, los restos de memoria sobre las experiencias las experiencias de percepción con el entorno, es decir, el lenguaje de uso común que se mantuvo por periodos largos de tiempo en los sujetos hablantes. Cada lengua es una puerta de acceso a la impresionante facultad que tiene el encéfalo para generar alternativas de percepción sobre nuestra visión del mundo. Lo que permite ampliar nuestra reflexión y empatizar con las diferentes formas de expresión, una forma de reconocer al otro en su historia y forma de ser. Para adentrarse en el análisis de las culturas, es importante que el lector responda antes a la siguiente pregunta ¿Qué tan abierto eres a otras formas de sentir, pensar y percibir?, menciona una experiencia significativa, donde hayas sido tolerante con las creencias o pensamientos de otros?, ¿Qué reacción emocional o cognitiva has experimentado? Tolerancia en este contexto se entiende como el respeto a la naturaleza humana en su originalidad, para elegir con libertad lo que es mejor para su desarrollo y del grupo al que pertenece, sin causarse daño a sí mismo y a los otros. El descubrimiento de sí mismo y la honestidad, es un asunto de preocupación milenaria y hoy más que nunca incansablemente, el hombre postmoderno. Varias concepciones acerca de lo que se piensa y se cree, qué es el ser humano, han surgido de diferentes culturas desde los comienzos de la civilización. Es decir, hace más de diez mil años hasta nuestros días. En los egipcios existía la creencia de que, si se era deshonesto (que significa, deshacer), lo que permanece invariante en el interior. Una fuerza cósmica se encargaría de destruir a la persona en su vida, porque no se podía estar en desarmonía con el orden universal, el cual llamaban Ma´at.
  33. 33. El vocablo Ma´at, suele ser traducido como justicia o verdad, aunque al parecer significa algo más complejo, en esa búsqueda por saber el porqué de la existencia humana y cuál era su destino. El proceso de inoculación de un lenguaje interno en las emociones morales de una población, es un fenómeno qua aparece en todas las época históricas. Es un elemento de construcción de la identidad de un colectivo, que ha regido al pensamiento humano por milenios, sin embargo, regularmente se omite describir de donde proviene, porque perdería su magia o misterio. Un misterio es un atractivo a los humanos, porque estimula el mecanismo cerebral asociado a la curiosidad, conduce a la exploración de lo que creemos ser como seres humanos, y contribuye de una identidad y moral. Desde hace unos dos mil quinientos años en otras culturas, por ejemplo, la moral (la forma de vivir la vida la mujer y el hombre en un grupo social) se dicta a los seres humanos a través de un libro sagrado, o un mensaje captado por un intermediario, en este caso podría ser un rey, un sacerdote, un profeta, un mesías, un obispo o un pastor. Posteriormente, después de 1700 a la fecha, se han redactado leyes primarias y secundarias, alrededor de todos los países del mundo, las cuales establecen penas administrativas y penales, conforme al grado de la falta o delito (se implementó otros mecanismos de control y sujeción de la conducta de las personas para que obedezcan haciendo el bien y no el mal que los conduce al pago de sus acciones). En estos últimos trescientos años, los ciudadanos han sido testigos de diferentes actos que en su momento, han atentado contra la vida de los seres humanos a través de la destrucción masiva con el uso de armas de fuego y otros agentes químicos. En algunos de los casos, los factores han sido de carácter político y social, como consecuencia de la opresión del más fuerte sobre el más débil, a lo cual se han suscitado movimientos sociales, que han parado en enfrentamientos sangrientos entre los más ricos y los más desprotegidos. En cambio, en el otro sistema de moralización basado en la “Culpa a causa del pecado”, un hipócrita sería quien no reconoce el mismo, las faltas cometidas a través de sus acciones (conducta sesgada o errar en el blanco). En ambos, la hipocresía puede presentarse como un mecanismo de ilusión en la identidad del hipócrita que la adopta, para gestionar las emociones morales, a través de sentenciar a los otros a través de sus juicios morales.
  34. 34. Esta actitud o conducta podría convertirse en algo que oprime o libera, según la elección que haga la persona con su comportamiento haciendo el bien o el mal (conducta cotidiana apropiada o no apropiada), es decir, si trasgrede o no, la consigna que está más allá de lo humano. Entonces, la hipocresía se origina junto con el proceso de moralización histórica, y luego esta se expresa en forma involuntaria mediante las emociones morales, que se manifiestan como una predisposición del encéfalo a temer a lo desconocido o a la muerte. La hipocresía y la moral nacerán probablemente de este conflicto existencial, que se traduce en un proceso de duelo entre la culpa y el deseo por liberarse de esta acción errónea. El papel de lo divino funge como elemento organizador de la conciencia, para poder visualizar las pasiones (concupiscencias del cuerpo) que lo hacen perderse, y así poder hacer algo para no verse arrastrado por las necesidades y deseos del cuerpo. Al considerar al ser humano en su triple constitución como es cuerpo, alma y espíritu, entonces tenemos la enorme tarea de hacer despertar todo el potencial espiritual para comprender el mundo ilusorio de las apariencias y una vez hecho esto, entonces seremos capaces de comprender, que tenemos que dedicar más tiempo a la comprensión del alma y del espíritu. La forma de someter a un pueblo no solo se consiguió con la milicia (grupos de soldados pagados por el rey o el patrón) también fue gracias al moldeado de las emociones, a través de inculcar primero, la adoración de deidades diferentes, y después, un dios basado en el monoteísmo, dos caras de una misma moneda, por un lado, revelarían un mensaje sagrado, y por el otro, infundirían miedo, culpa, temor y respeto, un enigma indescifrable para el profano e ignorante. Este mecanismo tan sutil de apropiación del lenguaje interno, es una estrategia que se ha utilizado a través de la historia, como sistema de adoctrinamiento en diferentes épocas, solo que su rastro se ha venido perdiendo en la antigüedad. La hipocresía es una forma de vida parasitaria de algunos grupos que participan en los sistemas políticos, económicos y religiosos, que nada tiene que ver con los valores o principios del bien común para la humanidad, porque solo se orientan a buscar prevalecer, y mantener el poder sobre sus gobernados, aun si esto implica el detrimento de su calidad de vida.
  35. 35. La hipocresía consiste en que se usan diversos instrumentos para mostrar lo contrario a lo que profesan, crean un espejismo en donde ellos, se convierten en el modelo a seguir por la humanidad, y a final de cuentas esto es falso. La lucha de identidades ha persistido en la historia en las diferentes formas de organización de la vida humana, enfrentamientos entre gobernantes (países), gobernantes contra pueblos, lucha de géneros (feminicidios), […], etnias luchando por prevalecer sobre otros, economías que someten e ingieren a países enteros, y luego legitiman su proceder mediante diferentes ideologías, el resultado es pobreza, destrucción del medio ambiente, corrupción, violencia y conflictos armados, etc. Como podemos apreciar, es conveniente mencionar, que se necesita un fundamento de las normas de conducta, que permitirán alcanzar una vida libre de ignorancia e hipocresía. Es decir, mientras en la antigüedad se mantenía a los pueblos sin acceso y desarrollo de su propia identidad, es una de las causas probables, que han originado la extensión de la hipocresía como forma de vida. Por consiguiente, podemos decir, que la “deshonestidad, la hipocresía, la corrupción, la discriminación y otros grandes males más”, que aquejan hoy en día, a los pueblos y ciudadanos, se han convertido en obstáculos del desarrollo social y económico de las naciones en el mundo, sin que nos demos cuenta de ello, durante mucho tiempo han estado mermando el potencial humano. Es decir, cuando se niega la posibilidad de desarrollar el “ser” a los seres humanos y únicamente, se dedican durante toda su vida al “hacer” entonces se les implantan creencias o estereotipos sociales en calidad de adoctrinamiento o endoculturación, sin que estos hayan sido reflexionados por ellos mismos o sepan de donde provienen. Este drama humano, que alcanza al de una novela, ha sido empleado como instrumento que condiciona las emociones morales, para convertirlas en perversas dentro de los sistemas de corrupción o engaño, así como otras formas de invasión exógenas, y además, las personas participan en esta dualidad sin que se den cuenta de este importante obstáculo, que impide el desarrollo del potencial humano.
  36. 36. Es probable que se corra el riesgo de quedar instalado en la hipocresía, como consecuencia de la manipulación de esta dualidad. La hipocresía camina en paralelo con las estrategias de domesticación humana, orquestadas regularmente por una minoría privilegiada que legitima su poder a través de la construcción de un sistema hipócrita, perverso y corrupto. Este drama humano, que alcanza al de una novela, ha sido empleado como instrumento que condiciona las emociones morales, para convertirlas en perversas dentro de los sistemas de corrupción y engaño, así como otras formas de invasión, a la integridad de las personas, sin que estas se den cuenta de estos hechos abominables. Como podemos apreciar, nuestro “encéfalo” está expuesto a un doble mensaje, uno que maneja el miedo a perder la seguridad o libertad, a través de propuestas o promesas, y por el otro lado, responde a la desvaloración humana, con un idealismo que niega o disocia la condición social en que se encuentra. Por lo tanto, para mejorar nuestra condición humana, quizás primero sea necesario enfrentar el miedo a ser, y responsabilizarse por ello, no depositando la confianza en el exterior, y si se adopta una creencia, esta no se convierta en una excusa para no responsabilizarse por la propia hipocresía, cuando se pretende negar las emociones, sentimientos o pensamientos en sí mismos o en los otros. La conducta de dependencia a las costumbres ancestrales o familiares, sin ser reflexionadas, ocasiona que, en algunos casos, no se puedan poner límites a las restricciones de esta posibilidad de ser en la honestidad. ¿Es posible invertir este proceso de domesticación humana en su contrario, es decir, hacia una libertad basada en la honestidad? Se infunde el miedo a no pensar en ello, sin embargo, esto es decisión de cada persona, si está dispuesto a respetar su ser y el de los otros, y empezar a dejar de participar de la hipocresía en todos los hábitos de su vida. Atrás de la hipocresía existe una verdad y una falsedad al mismo tiempo, como diría Martín Heidegger, “la verdad de la no verdad”. Se propone que primera, podría ser descifrada como lo hacían en la antigüedad, a través de descubrir el propio lenguaje interno, y reflexionar, la identidad que se ha adoptado y sus consecuencias en el sistema que se está inmerso.
  37. 37. La otra corresponde a la costumbre recibida involuntariamente, la que dirige la conducta humana, a partir de las respuestas de la emoción moral, como lo veremos más adelante. ¿Es la hipocresía un instrumento de enajenación del espíritu o perversión de la moral, que tiene como consecuencia, la ignorancia, deshumanización o la desvaloración? La divinidad frente a la hipocresía, se muestra como un proceso de moralización que, por un lado, ha buscado liberar al humano de sí mismo, pero, por otro lado, también lo ha llevado a restringir su libertad de ser, en ese afán por hacer prevalecer una verdad absoluta. Quizás en esta reflexión sobre el origen de las civilizaciones, sea importante considerar el siguiente pensamiento: Crear sin poseer, trabajar sin retener, producir sin dominar. Lao Tsé, Siglos VI-IV a.C. En todo este acontecer histórico, hay algo que todavía se mantiene oculto, tal vez, un espejismo, que permite que se continúe manipulando la necesidad de valoración de los humanos, a través de gestionar sus emociones morales. Al despojar a una persona su identidad entonces no será capaz de expresar su ser, y será esclavo del deber ser, esto se convierte en una opresión o invasión a la identidad personal, que lo ahoga y le produce un gran vació, que lo somete cada día sin que la persona se dé cuenta de ello. En algunos sectores del medio académico o en artículos de investigación, se menciona que, la moral no es susceptible de estudio científico, etc., ¿Qué podría suceder, sí se explora lo que hay detrás de la conciencia y la moral? En resumen, podemos mencionar que, cuando se disuelve la voluntad de poder y se modifica la forma de pensar de una persona entonces es posible construir, un mundo mejor en el cual los actos de deshonestidad y la hipocresía no tienen cabida, esto es debido al desarrollo del ser. Ante el sinnúmero de situaciones tristes y desoladas, que hoy en día se presentan en cada una de las sociedades del mundo, es conveniente reflexionar, que los comportamientos particulares de cada persona logra poco a poco, consolidar un valor general. Hagamos uso de la honestidad.
  38. 38. Su siguiente paso. El lector ha recibido, el mensaje de este importante material. Para que puede obtener de su lectura el mayor beneficio, se le recomienda el siguiente ejercicio. PRIMERO.- Anote en las próximas páginas, aquellos detalles que más le interesaron del tema y subtemas expuestos a lo largo de sus páginas, y que considera, que hubo comprensión para su eficaz aplicación en la vida diaria. SEGUNDO.- Haga una lista de las cosas que pueda y deba hacer ahora, a fin de mejorar y superar su vida, por medio de los conocimientos adquiridos. Comience su nueva vida inmediatamente, aplicando las enseñanzas de esta lectura. Para ejecutar su plan, debe valerse de las instrucciones que a los largo de las páginas, se mencionaron con exhortos e invitaciones, y por favor, guíese por ellas. Mental y espiritualmente, propóngase redactar un Plan de Vida, útil a usted mismo, y llévelo a la práctica hasta el fin, siempre recuerde: téngase paciencia y comprensión de sí mismo sin caer en la conformidad. Ponga toda su fuerza, con la ayuda de la disciplina, laboriosidad y voluntad por mejorar su calidad de vida. Así será más útil a usted mismo y a la sociedad de su país, y sin duda, obtendrá todo el éxito y el bienestar que desea, y sobre todo, conquistará la dicha, felicidad y se conquistará así mismo; es decir, encontrará su singularidad y el desarrollo de su conciencia.
  39. 39. Palabras clave Honestidad, responsabilidad, autenticidad, ética personal, principios y valores éticos, coherencia, autoestima, respeto, justicia, hombre de doble ánimo, personalidad, carácter, convivencia social. Fuentes de consulta 1.- Ensayo sobre la honestidad. Disponible en: https://www.revistaesfinge.com/filosofia/corrientes-de-pensamiento/item/1560-honestidad-e- integridad 2.- Disponible en: http://ceujalitb.blogspot.com/2013/02/ensayo-sobre-la-honestidad.html 3.- Educamos: La honestidad. Disponible en: 4.- Xirau, Ramón. Introducción a la historia de la filosofía. Disponible en: 5.- Ruiz Limón, Ramón. El viaje al poder de la conciencia. Disponible en: 6.- Ruiz Limón, Ramón. Los métodos didácticos y el conocimiento científico. Disponible en: 7.- Ruiz Limón, Ramón. El poder de los dichos de la boca y del pensamiento. Disponible en: 8.- Nuestros valores sociales. Enciclopedia de eficiencia personal. University Society de New York. Tomo VIII. Tercera Edición, 1948. Estados Unidos de Norteamérica. 9.-Joel Moguel Mondragón. Soledad y singularidad. Primera edición, México, 2016. 10.- Joel Moguel Mondragón. El espejismo de la hipocresía. Primera edición, México, 2018. Matamoros, Tamaulipas, a 12 de febrero de 2019.

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