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Cuento: Caracolín

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Cuento: Caracolín

  1. 1. C A R A C O L Í N
  2. 2. Caracolín era tímido y solitario, vivía en un frondoso prado y no conocía otro lugar. Normalmente andaba triste abriéndose paso entre la espesa hierba y se refugiaba en su concha cuando se encontraba con algún otro habitante. Las arañas, hormigas, gusanos y escarabajos, que ya le conocían, no le saludaban para no importunar.
  3. 3. Un día, después de una tormenta, mientras Caracolín andaba apesadumbrado por lo oscura y fría que estaba aquella mañana la tierra y lo difícil que era respirar, oyó un canto suave, una especie de lamento y se atrevió a buscar de donde provenía. Encontró un ser extraño, su carita mostraba una pena tal, que conmovió a Caracolín y se decidió a acercarse para preguntarle en que le podía ayudar.
  4. 4. El dulce llanto era de una mariposita que el viento y la lluvia habían arrastrado bajo la hierba y por si sola no podía volver a volar. Era la primera vez que Caracolín veía a una mariposa, él sólo conocía insectos oscuros, de voces apagadas, pues así eran la mayoría de los que vivían en este prado.
  5. 5. Una vez vencida su timidez, el buen corazón de Caracolín le empujó a decidirse a ayudar. Como tenía entendido que los caracoles pueden trepar, aunque él nunca lo había hecho, cargó con la mariposa y empezó a subir por el tallo de una hierba. A medida que iba subiendo, se disipaba la oscuridad y sentía el aire acariciando sus tentáculos.
  6. 6. Cuando llegó a lo alto, se quedó maravillado, por todo cuanto sus sentidos estaban captando: la luz, la suave brisa, los colores de las flores, el canto de los pájaros… y cuando la mariposa desplegó sus alas, comprendió que ayudando a la mariposa se había ayudado a si mismo. Si no hubiera sido por su buen corazón no habría descubierto la belleza de aquel prado, si no hubiera vencido su miedo, siempre habría vivido pensando que la vida es triste y oscura y se habría perdido el goce de lo que estaba al otro lado.
  7. 7. FIN

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