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Las prioridades educativas

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Publicado en: Educación
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Las prioridades educativas

  1. 1. LAS PRIORIDADES EDUCATIVAS: UN COMPROMISO CON LA CALIDAD Y LA EQUIDAD SOCIAL 1. La expansión de la educación inicial. Se debe asegurar una educación básica de calidad para todos, que incluya, al menos, un año de preescolar, y que asegure la capacidad de asimilar los continuos cambios, asumir la innovación como una constante, incrementar las posibilidades de formular y resolver problemas y desarrollar la responsabilidad de cada uno frente a sí mismo y a su sociedad. Sólo una educación básica de calidad puede aportar valores individuales y sociales significativos y ser el sustento de posteriores aprendizajes que permitan construir una cultura del trabajo, el acceso a perfiles laborales amplios y la preparación para el puesto de trabajo. Es necesario potenciar las posibilidades de acceso a la educación secundaria, así como su calidad, incrementando la proporción de los conocimientos científicos y tecnológicos básicos, fomentar la cultura de la responsabilidad y la tolerancia, imprimir un carácter polivalente a la formación y abrir la oportunidad para el acceso, tanto al mundo del trabajo productivo como a la educación superior. La expansión y diversificación de la educación superior, impone al sistema universitario la búsqueda y definición de una identidad que lo comprometa con la sociedad y el sistema productivo y le permita perfeccionar su papel en el futuro, tanto en lo que respecta a la formación de personal de alto nivel como a la índole de sus contribuciones a la investigación científico-tecnológica. La educación debe entenderse como un proceso continuo y abarcador, que se extiende a lo largo de toda la vida de la persona y que adopta modalidades formales -desde el nivel inicial hasta la universidad-, así como no formales e informales, donde se incorpora a niños, jóvenes y adultos. La educación desempeña un papel fundamental que determina cómo se vivirá en la edad adulta, tener un mayor nivel de educación significa que se tendrán ingresos más altos, una mejor salud y una vida más larga. En el mismo tenor, los costos financieros y sociales de largo plazo del fracaso educativo son elevados. La gente sin las aptitudes para participar social y económicamente genera costos más altos para la salud, el apoyo al ingreso, el bienestar de la infancia y los sistemas de seguridad social. Así que un sistema justo e incluyente que permita que todos dispongan de las ventajas de la educación es una de las palancas más eficaces para que la sociedad sea más equitativa. La educación se ha ampliado considerablemente en los últimos cincuenta años, pero las esperanzas de que eso originara automáticamente una sociedad más justa se han hecho realidad sólo en forma parcial. Las mujeres han logrado avances espectaculares, pero la
  2. 2. movilidad social en general no ha aumentado y en algunos sitios las desigualdades en ingresos y riqueza han aumentado. 2. Calidad Educativa 2.1.Perspectiva General. Imaginemos un libro de texto escrito en un lenguaje indescifrable o una pizarra sin tizas. Imaginemos una clase que se celebra en una sala de conciertos estruendosa, o a un niño o niña que intenta hacer sus deberes en medio de un huracán. Es claro que cuando faltan los componentes clave del proceso de aprendizaje y el contexto, la educación en sí misma está condenada al fracaso. Ciertamente, recibir una educación de escasa calidad es lo mismo que no recibir educación alguna. Tiene poco sentido brindarle a un niño o niña la oportunidad de matricularse en la escuela si la calidad de la educación es tan precaria que no le permitirá alfabetizarse, adquirir las habilidades aritméticas básicas o prepararse para la vida. Una educación de calidad, esencial para el aprendizaje verdadero y el desarrollo humano, se ve influida por factores que proceden del interior y el exterior del aula, como la existencia de unos suministros adecuados, o la naturaleza del entorno doméstico del niño o niña. Además de facilitar la transmisión de conocimientos y aptitudes necesarios para triunfar en una profesión y romper el ciclo de pobreza, la calidad desempeña un papel crítico a la hora de disminuir la brecha existente entre los géneros en materia de educación básica. El obstáculo más importante que dificulta la educación es la discriminación por motivos de género: las niñas constituyen el grupo poblacional más extenso privado del derecho a aprender. De los 93 millones de niños y niñas desescolarizados, casi el 52% son niñas. Para los progenitores que cuentan con recursos limitados, la calidad de la educación desempeña un papel crucial a la hora de decidir matricular a sus hijas o que éstas prosigan su educación. Si las niñas no aprenden, si lo que aprenden no es útil, o si el entorno escolar no es seguro, los progenitores no enviarán a sus hijas a la escuela. Mejorar la calidad educativa deberá ser la prioridad de cualquier programa cuyo objeto sea escolarizar a las niñas y lograr que prosigan su educación. UNICEF adapta sus programas educativos a los estilos de aprendizaje de las niñas y promueve entornos que facilitan su formación. El modelo de Escuelas adaptadas a la niñez es en la actualidad el medio más importante empleado por UNICEF para concienciar acerca de la calidad en la educación y promoverla.
  3. 3. 2.2.Elementos que afectan la calidad de la educación. Existen al menos cinco elementos clave que afectan a la calidad de la educación: lo que el estudiante trae consigo, el entorno, los contenidos, los procesos y los resultados. Estos elementos constituyen una base que permite supervisar la calidad. 1. Lo que el estudiante trae consigo. ¿Qué experiencias aporta el estudiante a la escuela y qué dificultades concretas enfrenta? ¿Se ha visto afectado por situaciones de emergencia, por el maltrato, el trabajo infantil o el SIDA? ¿En su primera infancia, su educación preescolar y las experiencias vividas en su familia y su comunidad fueron positivas? ¿El lenguaje empleado en su hogar es muy distinto del que se usa en su escuela? ¿Ha contado con la preparación suficiente que la permita mantener el ritmo de la escuela? 2. Entorno. ¿El entorno de aprendizaje es saludable, seguro, protector, estimulante y tiene en cuenta las necesidades de los géneros? 3. Contenidos educativos. ¿Son pertinentes los materiales didácticos y los programas de estudios? ¿Imparten destrezas básicas, especialmente en lo que se refiere a la alfabetización y la aritmética elemental? ¿Promueven técnicas para la vida y aprendizaje sobre cuestiones tales como el género, la salud, la nutrición, la prevención del SIDA, la paz, u otras prioridades de ámbito nacional y local? ¿En qué medida el contenido de los programas de estudio y los materiales didácticos incluyen o excluyen a las niñas? 4. Procesos. ¿Los métodos que los profesores emplean se centran en los niños y las niñas? ¿Sus valoraciones facilitan el aprendizaje y reducen las disparidades? ¿Se gestionan debidamente las aulas y las escuelas? ¿Los métodos de enseñanza, aprendizaje y apoyo provengan de los supervisores, el personal docente, los programas o las comunidades– mejoran o disminuyen la capacidad de las niñas? 5. Resultados. ¿Qué resultados esperamos para las niñas en materia de educación básica? ¿Cómo se puede documentar el grado de progreso del aprendizaje de las niñas y valorar la influencia del programa de estudios en su crecimiento futuro? Los resultados educativos deberían estar vinculados a los objetivos nacionales relativos a la educación y promover una participación positiva en la sociedad. La educación de calidad es clave para la igualdad entre los géneros, la seguridad humana, el desarrollo de las comunidades y el progreso de las naciones. Es un reto enorme, pero también una oportunidad. Como el motor de un coche o las alas de un avión, representa la diferencia entre permanecer inmóviles y avanzar hacia el futuro.
  4. 4. 2.3.Elementos a Evaluar para una mejor Calidad Educativa. Una educación de calidad supone que todas las personas pueden adquirir y ampliar competencias que les faciliten convivir pacífica y productivamente, indistintamente de su condición social, económica o cultural. Por lo anterior, en calidad, todos los esfuerzos y estrategias giran en torno al proceso de aprendizaje de los estudiantes. Esto implica que el proyecto educativo, sus condiciones de desarrollo, las características y perfiles de quienes lo ejecutan, las acciones pedagógicas y administrativas, los vínculos que se establezcan dentro y fuera del aula y la escuela, son aspectos de especial cuidado e interés para quienes tienen la responsabilidad de fijar objetivos y metas, asignar y distribuir recursos y diseñar acciones para el acompañamiento que se realiza a los establecimientos educativos. Los Secretarios de Educación deben hacer conciencia de que los niños, niñas y jóvenes son el objetivo principal de la educación, toda vez que ellos y sus familias depositan en ésta sus expectativas de vida para desarrollar características personales que les garanticen un futuro mejor. Las autoridades locales deben contar con un enfoque de calidad basado en las competencias que dirija su gestión a mejorar la capacidad del sistema para lograr que los estudiantes alcancen niveles satisfactorios de éstas, las cuales facilitan la integración pedagógica de todo el sistema educativo, desde el preescolar hasta la educación superior. El sistema cuenta con estándares de calidad que dan cuenta de estas competencias, en un nivel creciente de complejidad y especialización, y se espera que los estudiantes las desarrollen y las alcancen en cada uno de los grados y niveles educativos. Estos estándares aclaran y precisan las expectativas de comportamiento e incluyen valores sociales e identidad cultural. A través de los mismos se busca garantizar equidad en el aprendizaje y, al mismo tiempo, ofrecer herramientas para la planificación y ejecución de los proyectos escolares. Los estudiantes son evaluados con base en estos estándares, lo que permiten medir los avances en sus procesos de aprendizaje y establecer acciones que contribuyan a cualificar el desempeño escolar de niños, niño y joven. La evaluación de los estudiantes forma parte del Sistema de Evaluación de la Educación, un sistema de monitoreo sostenido del desarrollo de áreas elementales que permite medir la pertinencia de los conocimientos adquiridos y formular acciones con base en los resultados para garantizar la calidad de la educación. Dicho sistema también cuenta con herramientas para medir la idoneidad de: i) los docentes y directivos docentes, ii) aspirantes a docentes y directivos docentes, iii) funcionamiento, características y condiciones de los establecimientos educativos del país.
  5. 5. a. Sistema de Evaluación de la Educación El análisis de los resultados evaluativos ha orientado la toma de decisiones de las políticas de calidad educativa, con miras a alcanzar las metas establecidas o a proponer nuevas políticas que reformulen las existentes. En consecuencia, los agentes educativos cuentan con elementos que les permiten apreciar, estimar y emitir juicios sobre cómo van y qué decisiones pueden tomar, es decir, cuentan con información para formular estrategias y asignar recursos. También pueden focalizar acciones y realizar comparaciones, dentro y fuera del aula, que les permitan ponderar la situación particular de cada estudiante o establecimiento educativo según las características zonales (rural o urbana), sectoriales (oficial o privada), culturales y étnicas (indígenas, afro descendiente, raizales y ROM), e incluso, pueden establecer comparaciones con otras regiones o con el nivel nacional, en los casos en que se pueda referenciar. b. Evaluación de Estudiantes La evaluación de estudiantes tiene como propósito determinar en qué medida el sistema educativo está posibilitando que los estudiantes alcancen los estándares asociados a los aprendizajes que se espera logren durante su paso por la escuela. Los directivos y docentes de los establecimientos educativos deben fijar los criterios de evaluación escolar en los Proyectos Educativos Institucionales (PEI) con los cuales identifiquen claramente, por mes y por año, el estado de avance en el que se encuentran sus estudiantes y los grupos, por cada grado, en relación con los estándares básicos de competencias y los objetivos de aprendizaje trazados en el PEI. La evaluación en el aula debe ser continua, permanente, integral, flexible y abierta, lo que impone transformación en la manera en que el docente, el directivo docente y quienes hacen parte del establecimiento educativo, implementan acciones de enseñanza y aprendizaje. El análisis y observación del proceso en sí mismo, su resultado parcial y total, además de los factores que lo intervienen, son la base fundamental para tomar decisiones de promoción y cualificación del aprendizaje de los estudiantes en cada grado y nivel, con miras a que alcancen mejores desempeños y puedan asumir los retos que les impone la sociedad. c. Auto evaluación del Establecimiento Educativo La auto evaluación es un proceso autónomo y colectivo, que se basa en la reflexión y el análisis metódico de la implementación del proceso escolar y los resultados de esa labor, en relación con las metas y los objetivos formulados en el Proyecto Educativo Institucional (PEI).
  6. 6. Sus resultados constituyen una fuente importante de información que sustenta la formulación de planes de mejoramiento y de planes de apoyo al mejoramiento, realizados por los establecimientos educativos y las secretarías de educación, respectivamente. Lo anterior le implica al establecimiento diagnosticar componentes de gestión, tales como directivos, administrativos, financieros, pedagógicos y comunitarios. Esta visión integral requiere de la acción coordinada de los diversos estamentos de los establecimientos y de la secretaría de educación, así como la participación activa de los padres de familia y los sectores relacionados. d. Evaluación de Docentes y Directivos La evaluación a docentes y directivos docentes es una herramienta fundamental a la hora de diseñar las acciones de mejoramiento que deben implementar los establecimientos educativos y las secretarías de educación y constituye un insumo para los establecimientos de educación superior que se encargan de la formación docente. De acuerdo con las diferentes normas que regulan el sector educativo, existen las siguientes modalidades de evaluación. 1- Evaluación para el ingreso (concurso de méritos): Los aspirantes a los cargos de docente y directivo docente del sector oficial, sólo podrán ocupar, en propiedad, las vacantes definitivas una vez superado el concurso de méritos que se convoque para el efecto, incluyendo el periodo de prueba. Este proceso comprende la evaluación de aptitudes, competencias básicas, experiencia, relaciones interpersonales y condiciones personales de los inscritos. Se puede realizar cada año, verificando la pertinencia de su aplicación según las vacantes disponibles. Una vez realizado, se establece la lista de elegibles, vigente por dos años, para garantizar disponibilidad en futuras vacantes. 2- Evaluación del período de prueba: Esta evaluación confirma la idoneidad y capacidad de los nombrados y la realizan al final de cada año académico los docentes y directivos docentes que ejercieron durante un período no inferior a cuatro meses las funciones del cargo para el cual fueron nombrados como resultado de concurso de méritos. Si dentro del mencionado año escolar no se alcanzaron los cuatro meses establecidos en la reglamentación respectiva, el candidato deberá esperar hasta finalizar el siguiente año escolar para cumplir con este requisito. Los responsables de su aplicación son la Secretaría de Educación y sus establecimientos educativos. Los instrumentos de evaluación se diseñan a nivel nacional pero se incluyen variables que contemplan las características particulares de la región y la población.
  7. 7. Vale la pena reiterar que luego del concurso para el ingreso, la aprobación de la evaluación del periodo de prueba es el requisito indispensable para ser nombrado en propiedad en un cargo público docente o directivo docente. 3- Evaluación anual de desempeño: Tiene como fin establecer el cumplimiento de las funciones y responsabilidades por parte del docente o directivo docente. La realizan al finalizar cada año escolar quienes hayan ejercido el cargo durante un período mayor a tres meses. Para los docentes será aplicada por el rector o director del establecimiento, y para los directivos docentes la aplicará el superior jerárquico del directivo. Al igual que con la evaluación del período de prueba, los instrumentos de se diseñan a nivel nacional pero se incluyen variables que contemplan las características particulares de la región y la población. 4- Evaluación de competencias (ascenso): Es una prueba nacional aplicada por la Comisión Nacional del Servicio Civil, a través de las entidades territoriales y sus respectivas secretarías de educación, a los docentes y directivos docentes inscritos en el escalafón que de manera voluntaria quieran presentarla y hayan cumplido al menos tres años de servicio en un nivel del escalafón. Se lleva a cabo cuando la entidad territorial lo considere necesario, pero entre una y otra no puede transcurrir un tiempo mayor a seis años. Esta evaluación determina los ascensos o cambios de grado en el escalafón docente, y permite establecer si el crecimiento profesional del docente cumple con los avances necesarios para el ejercicio del cargo. 3. La equidad 3.1.Definición de equidad La Equidad es un valor de connotación social que se deriva de lo entendido también como igualdad. Se trata de la constante búsqueda de la justicia social, la que asegura a todas las personas condiciones de vida y de trabajo digno e igualitario, sin hacer diferencias entre unos y otros a partir de la condición social, sexual o de género, entre otras. El término equidad proviene de la palabra en latín “aéquitas”, el que se deriva de “aequus” que se traduce al español como igual. De este modo, la equidad busca la promoción de la valoración de las personas sin importar las diferencias culturales, sociales o de género que presenten entre sí. La importancia de la equidad toma especial importancia a partir de la constante discriminación que diferentes grupos de personas han recibido a lo largo de la historia. Un claro ejemplo de aquello es la discriminación contra la mujer en el ámbito laboral y social, lo que ha impulsado la creación de diferentes organizaciones, tanto a nivel gubernamental como independiente, las que se hacen cargo de situaciones como esta y
  8. 8. luchan contra ellas a diario. Sucede también que en muchas naciones se discrimina a aquellas personas provenientes de otras culturas, marginándolos de la sociedad, y limitando así en forma dramática las posibilidades de surgir y desarrollarse. No cabe duda de la falta de equidad en el mundo, ya que ejemplos como los anteriormente mencionados existen por millones. Sin embargo, lo más importante es que cada persona, a partir de su propia intimidad y cotidianeidad ponga en práctica la equidad, valorando a cada persona sin tener en cuenta su condición social o sexual, su cultura, su apariencia o su religión, ya que todos los seres humanos se merecen respeto y el ser considerados como tal, teniendo el derecho a acceder a condiciones de vida dignas, en todo el espectro que ésta incluya. 4. La equidad en la educación 4.1.La equidad en la educación aumenta la cohesión social y la confianza. Este Resumen de Políticas examina cómo aumentar la equidad en la educación en tres campos estratégicos: el diseño de los sistemas educativos, las prácticas dentro y fuera del plantel y la provisión de recursos. Propone diez medidas que ayudarían a reducir el fracaso escolar y los porcentajes de deserción, harían que la sociedad sea más justa y contribuirían a evitar los cuantiosos costos sociales de adultos marginados con pocas aptitudes básicas. ¿Qué desafíos enfrenta la equidad en la educación? La equidad en la educación tiene dos dimensiones. La primera es la imparcialidad, básicamente significa asegurar que las circunstancias sociales y personales, como el sexo, la condición socioeconómica o el origen étnico, no sean un obstáculo para realizar el potencial educativo. La segunda es la inclusión, es decir, garantizar un estándar mínimo básico de educación para todos; por ejemplo, que cada persona sepa leer, escribir y hacer operaciones simples de aritmética. Las dos dimensiones están estrechamente entrelazadas: atacar el fracaso escolar ayuda a superar los efectos de las privaciones sociales que a menudo provocan dicho fracaso. Tanto la equidad como la imparcialidad son problemas para los países de la OCDE. Los niños de los hogares más pobres en la mayoría de los países de la OCDE tienen entre el triple y el cuádruple de probabilidades de obtener las puntuaciones más bajas en matemáticas a la edad de 15 años 4.2.¿Qué desafíos enfrenta la equidad en la educación? El concepto de equidad, en el campo de la educación, hace referencia al tratamiento igual, en cuanto al acceso, permanencia y éxito en el sistema educativo para todos y todas, sin distinción de género, etnia, religión o condición social, económica o política. En otras palabras, la equidad, en materia educativa, es hacer efectivo para todos y todas, el derecho humano fundamental de la educación, proclamado en la “Declaración Universal de Derechos Humanos” de 1948 (Artículo 26).
  9. 9. Pero la equidad va más allá de la igualdad ya que, por razones de equidad, el Estado debe tomar medidas compensatorias o correctivas que restablezcan la igualdad ante situaciones desiguales. La “Declaración Mundial sobre Educación para todos”, aprobada por los Ministros de Educación de todos los Estados miembros de la UNESCO en Jomtien, Tailandia, en 1990 sobre la base de la anterior Declaración, estableció que la educación “es un derecho para todas las personas, hombres y mujeres, de todas las edades, a través de todo el mundo”. Sin embargo, en su Preámbulo, dicha Declaración advirtió que al momento de aprobarse subsistían muchas inequidades en la educación mundial. 4.3.¿Cuándo estamos en presencia de inequidades educativas? Una de las peores inequidades son los millones de niños que en América Latina no asisten a escuela y las altas tasas de analfabetismo que aun presentan varios países de la región. Pero también se manifiesta en las elevadas tasas de analfabetismo funcional, en las altas tasas de deserción escolar, motivada principalmente por razones socioeconómicas (un tercio de los niños que en la región comienza la primaria no la concluye); en lo poco que aprenden los niños que asisten a las escuelas rurales y de los barrios marginales porque reciben una educación muy pobre. Asimismo, son víctimas de la inequidad educativa los adolescentes que no pueden acceder a una educación básica completa, o que se les hace imposible asistir al bachillerato o a la media superior, así como los que abandonan estos niveles sin completarlos, tanto por deficiencias en su formación previa como por razones económicas o de procedencia social o étnica. La inequidad educativa se da principalmente en el nivel superior. La tasa de escolaridad promedio en este nivel, en América Latina, es de 36%, lo que significa que 64 jóvenes de cada 100 se quedan fuera de la educación superior, mientras en los países desarrollados estas tasas de escolaridad van ya por el 60 y el 85%. 4.4.Formas más sofisticadas de inequidad. Tal sucede cuando es marcada la diferencia entre las escuelas urbanas privilegiadas y las desatendidas de los barrios marginados y zonas rurales, en cuanto al número de alumnos por aula, la disponibilidad de textos, la preparación de los docentes, la inexistencia de bibliotecas escolares, laboratorios, centros de cómputo, materiales didácticos, etc… Otras manifestaciones de inequidad pueden estar asociadas a las diferencias en el número de horas lectivas, los espacios disponibles, el estado de las ediciones escolares, la disponibilidad o no de un local que estimule el aprendizaje, y hasta el llamado “paisaje pedagógico”, etc.
  10. 10. Cifras de la Unesco revelan que un tercio de las escuelas de la región latinoamericana son incompletas, porcentaje que crece en el medio rural. En las escuelas unidocentes suelen trabajar maestros empíricos o sin formación adecuada para la tarea encomendada. Existe inequidad educativa cuando el Estado no ofrece el nivel de educación preescolar a todos los niños ni dispone de suficientes escuelas especiales para atender adecuadamente a los niños con discapacidades, o no se construyen en las escuelas facilidades para el acceso de niños, adolescentes y jóvenes con alguna clase de discapacidad. En países de diversidad cultural y lingüística, se incurre en inequidad educativa si no se ofrecen alternativas curriculares que tomen en cuenta esa diversidad. América Latina tiene importantes poblaciones indígenas. Tenemos una deuda histórica con ellas, ya que estas poblaciones generalmente presentan las tasas más altas de analfabetismo, deserción escolar, extraedad, repitencia, etc. Según el Instituto Indigenista Interamericano, los sistemas educativos han contribuido muy poco a mejorar la situación de las poblaciones indígenas. Se da también la inequidad educativa cuando en las áreas rurales se imparte un currículo diseñado para zonas urbanas de clase media. Finalmente, cabe la pregunta: ¿No es una inequidad educativa ofrecer a nuestros niños, adolescentes y jóvenes una educación carente de calidad y

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