182 Historia universal 
Alemania al negarse ésta a escuchar sus advertencias sobre el respeto a la neutralidad belga. Por ...
Capítulo 5 Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa 183 
sufrida en la guerra franco-prusiana. El entusiasmo nacionalista ...
184 Historia universal 
La trinchera (maqueta) Equipo alemán de comunicaciones 
Participación de Turquía e Italia en la Pr...
Capítulo 5 Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa 185 
En un momento de extrema tensión en las relaciones internacionale...
186 Historia universal 
Fuente 2. Relatos de combatientes 
Es un bombardeo intenso, inaudito, como no habíamos visto todav...
Capítulo 5 Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa 187 
Aspectos económicos. La guerra no sólo había afectado negativamen...
188 Historia universal 
Aspectos ideológicos. En 1916, pasados dos años de guerra sin que se vislumbrara un final 
cercano...
Capítulo 5 Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa 189 
Wilson en el Congreso estadounidense Cartel sobre el reclutamient...
190 Historia universal 
General Pershing de Estados Unidos Woodrow Wilson 
Wilson proponía suprimir todo tipo de diplomaci...
Capítulo 5 Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa 191 
El tratado con la Rusia revolucionaria colocó a Alemania en una s...
192 Historia universal 
Tratados de paz 
En enero de 1919 comenzaron en París las conferencias internacionales de paz, en ...
Capítulo 5 Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa 193 
• Se disponía la liberación de los prisioneros de guerra y la ent...
194 Historia universal 
El fin de la guerra significó 
el derrumbamiento definitivo 
de los grandes imperios 
territoriale...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

LECTURA: Desarrollo Primera Guerra Mundial

1.493 visualizaciones

Publicado el

Texto para realizar actividad sobre la Primera Guerra Mundial

Publicado en: Educación
0 comentarios
0 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
1.493
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
543
Acciones
Compartido
0
Descargas
14
Comentarios
0
Recomendaciones
0
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

LECTURA: Desarrollo Primera Guerra Mundial

  1. 1. 182 Historia universal Alemania al negarse ésta a escuchar sus advertencias sobre el respeto a la neutralidad belga. Por otra parte Japón, quien buscaba ampliar su zona de influencia en China del norte, trató de evitar un enfrentamiento con la Triple Entente y con Estados Unidos, y le declaró la guerra a Alemania el día 23 de agosto. De esta manera, el sistema de alianzas, creado para mantener la paz, precipitó el comienzo de la gran guerra europea. 3. Desarrollo de la guerra El transcurso de la Primera Guerra Mundial presenta dos fases sucesivas: la primera, derivada directamente del incidente de Sarajevo, comprende un lapso de casi tres años —agosto de 1914 y marzo de 1917—, y compromete de manera directa sólo a las potencias europeas en conflicto. La segunda fase inicia en marzo de 1917 —cuando la lucha se convirtió en “mundial” con la interven-ción militar de Estados Unidos en los campos de batalla europeos y el abandono de la neutralidad de algunos países de Iberoamérica en favor de los países aliados de la Entente—, y llega hasta noviembre de 1918, fecha en que concluyó la guerra. 3.1 La fase europea Inicio de la guerra europea. El conflicto bélico internacional que surgiera en una zona ubicada al sureste de Europa se extendió luego en una “guerra total” a buena parte del continente como una reacción en cadena que fue afectando a las potencias europeas igual que si fueran eslabo-nes atados por el sistema de alianzas. Por un lado, estaban los países generadores del conflicto, Alemania y Austria-Hungría, dos de los integrantes de la Triple Alianza —Italia optó a última hora por no apoyar a sus aliados en este conflicto internacional—, a los cuales se conocían como poten-cias centrales; y en el bando contrario los integrantes de la Triple Entente: Gran Bretaña, Francia y Rusia, que constituyeron el bloque de los llamados países aliados. Después de la declaración de guerra por parte de Gran Bretaña a Alemania el 4 de agosto, el conflicto bélico europeo era ya un hecho. Las circunstancias en que se dieron las declaraciones de guerra entre las potencias centrales y los aliados parecían demostrar, ante los altos medios polí-ticos, el interés de Alemania en precipitar los acontecimientos para conducir a los demás países hacia el enfrentamiento armado. Sin embargo, entre el pueblo alemán existía la creencia general, alimentada por la propaganda oficial, de que su nación era víctima de las agresiones de los países de la Entente, por lo que los alemanes recibieron el anuncio con gran entusiasmo nacionalista. Pero tal fervor no era exclusivo del pueblo alemán. Al iniciarse el conflicto armado en los primeros días de agosto de 1914, los pueblos europeos, bajo la influencia de la propaganda, no sólo aceptaban participar en la contienda, sino que estaban dispuestos a luchar por la patria hasta vencer a sus enemigos; por eso, independientemente de su pertenencia a determinada clase social o partido político, los europeos se solidarizaron con sus respectivos gobiernos en una unión sagrada, como le llamaron los franceses, quienes deseaban vengarse de Alemania por la derrota Franceses dirigiéndose al reclutamiento El káiser alemán y los generales Ludendorff Ejercicio 3 1. En el mapa 5.1 ubica a los países que integraban la Liga Balcánica. 2. Explica por qué la Liga Balcánica fortaleció la posición de Serbia en la región de los Balcanes. 3. ¿En qué consistió el llamado incidente de Sarajevo? 4. Describe los acontecimientos derivados del incidente de Sarajevo que condujeron al comienzo de la Gran Guerra europea. Los pueblos europeos se solidarizaron con sus respectivos gobiernos en una unión sagrada, dispuestos a luchar hasta vencer a sus enemigos. Cartel británico de reclutamiento y Hindenburg
  2. 2. Capítulo 5 Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa 183 sufrida en la guerra franco-prusiana. El entusiasmo nacionalista de estos pueblos permitió a sus gobernantes reforzar su autoridad y, al mismo tiempo, mantener el orden interno. El hecho más sorprendente al respecto lo constituyó la actitud que, en casi todos los países beligerantes, asumieron los grupos socialistas, cuya oposición a la guerra se había manifestado en varias ocasiones, pero que luego estuvieron dispuestos a apoyar la causa del gobierno. En un prin-cipio, la aceptación popular al conflicto significó en todas partes una estabilización en la situación política interna; los parlamentos no dudaron en aprobar los gastos correspondientes y estuvieron de acuerdo con pasar a un segundo plano, dejando la toma de decisiones al Poder Ejecutivo. Guerra de posiciones y estancamiento. Cuando se inició la guerra, ambos bandos espe-raban que el conflicto fuera de corta duración. La estrategia bélica de Alemania se apoyaba princi-palmente en el Plan Schlieffen, elaborado por Alfred von Schlieffen, jefe del Estado Mayor alemán entre 1891 y 1907. Este plan proponía una rápida movilización ofensiva contra Francia a través de Bélgica, y suponía la destrucción total del ejército francés en un lapso de seis semanas, para lanzar luego una ofensiva hacia el este contra Rusia. Por otra parte, los aliados confiaban también en la brevedad de la guerra, entre otras cosas porque no estaban en posibilidades de costear un enfren-tamiento prolongado y suponían que sus enemigos se encontraban en iguales circunstancias. Al igual que los alemanes, los franceses habían elaborado un plan de ataque, el Plan 17, así llamado por ser la decimoséptima ocasión que Francia intentaba vengarse de los alemanes desde la guerra franco-prusiana. Este plan había sido cuidadosamente elaborado durante varios años, y los france-ses tenían absoluta confianza en que sería una trampa mortal para los alemanes. Sin embargo, los hechos no ocurrieron como esperaban, y con el desconcierto de ambos bandos por el fracaso de los planes respectivos —debido principalmente a que cada uno subes-timó la capacidad de resistencia del contrario— tuvieron que dar marcha atrás en su estrategia ofensiva, obligados a adoptar una posición defensiva que llevó al estancamiento de la lucha y a la necesidad de atrincherar las tropas en los frentes de guerra, con lo cual la Primera Guerra Mundial se prolongó mucho más de lo esperado. El Plan Schlieffen fue puesto en práctica por los alemanes desde los primeros momentos pero, si bien lograron entrar a territorio francés, la estrategia no tuvo el éxito esperado debido a la tenaz resistencia de los franceses, quienes recibieron ayuda de las fuerzas británicas. Los batallones alemanes se vieron obligados a salir de Francia y replegarse hacia el norte después de la Batalla del Marne, en septiembre de 1914. El fracaso del plan militar alemán, en el que las potencias centrales habían depositado una gran confianza, fue de importancia decisiva para el curso que seguiría la guerra.6 En el frente oriental, los alemanes habían logrado una importante victoria sobre Rusia en la Batalla de Tannenberg, en la Prusia oriental (agosto de 1914), y durante 1915 consiguieron ganar a los rusos algunas batallas en las que las tropas alemanas emplearon gases asfixiantes. Al mismo tiempo, los austriacos fueron derrotados por las tropas rusas que entraron a su territorio y amenazaron con trasponer la frontera alemana. A pesar de los graves fracasos que enfrentaron ambos grupos de países contendientes, ninguno de ellos desistió; se mantuvieron en las posiciones a las que habían logrado avanzar y perfeccionaron sus sistemas defensivos al tiempo que se daba un relativo estancamiento en la estrategia militar, de manera que los frentes de guerra se convirtieron en líneas fortificadas donde los soldados de uno y otro bando se mantenían inmóviles durante periodos prolongados. A partir del otoño de 1914, comenzó un periodo de estancamiento, con los batallones hacina-dos en trincheras sufriendo lastimosas condiciones de subsistencia y sin la posibilidad de vencer al adversario. Todo el arsenal de guerra —ametralladoras, minas, morteros, bombas, lanzallamas y gases asfixiantes— se acumuló en las líneas del frente que permanecían estáticas. En el oeste se enfrentaban franceses e ingleses contra alemanes, desde el paso de Calais hasta la frontera suiza. En el este, los frentes se extendían desde el Mar Báltico hasta la frontera rumana, a través de la Polonia rusa y austriaca, Galitzia. Esas líneas fueron en su mayoría, y durante el resto del tiempo que duró la guerra, gigantescos laberintos de refugios, centros de mando, búnkers, líneas de comunicación y puestos avanzados protegidos por hileras de espesas alambradas. El fracaso de los planes bélicos de ambos bandos llevó a un estancamiento de la lucha y a un atrincheramiento de las tropas, que prolongaron la Gran Guerra mucho más de lo esperado. General Petain de Francia 6 Antonio Fernández, Historia Universal. Edad Contemporánea, op. cit., p. 413. Granaderos con máscara de gas
  3. 3. 184 Historia universal La trinchera (maqueta) Equipo alemán de comunicaciones Participación de Turquía e Italia en la Primera Guerra Mundial. Dada su situación estratégica, Turquía e Italia tenían una gran importancia para ambos bandos, quienes buscaron atraerlas a su lado desde que, al empezar la guerra, estos países se declararon neutrales. A los gobiernos de las potencias centrales no pareció sorprenderles mucho la posición neutral de Italia, no obstante que este país formaba con ellos la Triple Alianza, porque el tratado de la misma preveía el compromiso de entrar en guerra sólo cuando cualquiera de las tres naciones necesitara de una acción defensiva en caso de un conflicto no provocado por ellas. En cambio, al empezar la contienda, las potencias centrales vieron la conveniencia de atraerse a Turquía porque, dada su vecindad con Rusia, presentaba una posición estratégica para atacar a este país, además de que la población turca veía con desagrado el expansionismo ruso. Pocos después de iniciada la contien-da, el 2 de noviembre de 1914, Rusia declaró la guerra a Turquía cuando este país bombardeó el puerto de Odesa sin previa declaración de guerra. En el conflicto, Turquía intervino en favor de las potencias centrales y su participación fue decisiva en la derrota de la expedición naval francobritánica en el territorio de los Dardanelos (1915), así como en las graves derrotas sufridas por los rusos ese mismo año, donde influyó tam-bién la participación de Bulgaria en favor de los países centrales, con los que se había aliado poco después de que lo hiciera Turquía. Por otra parte, los aliados de la Entente desde un principio entablaron negociaciones diplo-máticas con Italia para que se aliara con ellos y aceptara sus condiciones de participar en el reparto territorial, una vez que las potencias centrales fueran vencidas. En principio, el gobierno italiano se mostró indeciso debido a los fuertes lazos económicos que tenía con las potencias centrales y porque la opinión pública de su país era contraria a su participación en la guerra. Sin embargo, después del fracaso del plan alemán contra Francia, los italianos vieron la posibilidad de triunfo para los aliados y el beneficio que obtendrían en el reparto del botín al terminar la guerra, por lo que el gobierno aceptó el compromiso de unirse a ellos y el 26 de abril de 1915 firmó en Londres un tratado con los tres países de la Entente. Casi un mes después, el 23 de mayo, Italia declaró la guerra al Imperio Austro-Húngaro. La participación de Italia favoreció la apertura de un nuevo frente de guerra en el sur, amplia-do cuando Grecia y Rumania se unieron a los países de la Entente en 1916. Aparte de lo que mili-tarmente significaba la apertura de este nuevo frente, sirvió para que los aliados, aprovechando la situación geográfica de sus enemigos, pudieran realizar un bloqueo que impidió la provisión de mercancías y materias primas para Alemania, en tanto que ellos podían contar con la ayuda eco-nómica y el abastecimiento de materias primas por parte de Estados Unidos. La Primera Guerra Mundial entre 1915 y 1916. En Alemania aumentaba la exasperación por el bloqueo inglés y la idea de la guerra submarina ganaba cada vez más partidarios entre la opinión pública y las autoridades militares, por lo que el gobierno tomó la decisión de desplazar sus ataques al frente marítimo utilizando naves submarinas. En este aspecto, Gran Bretaña se en-contraba en posición más ventajosa, ya que su predominio naval era indiscutible, además de que podía contar con la ayuda de Estados Unidos, pues no obstante su neutralidad en esta guerra, para nadie era un secreto la simpatía que el gobierno estadounidense mostraba hacia el bloque de los Aliados. Combate aéreo Turquía intervino en favor de las potencias centrales y su participación fue decisiva para propiciar las derrotas sufridas por los aliados en territorio balcánico. La participación de Italia de parte de los aliados favoreció la apertura de un nuevo frente de guerra en el sur, ampliado cuando Grecia y Rumania se unieron a la Entente. Ejercicio 4 1. Explica por qué Alemania y Austria-Hungría se consideran los países que motivaron la Primera Guerra Mundial. 2. Indica por qué fracasó el Plan Schlieffen. 3. Describe las características del periodo de estancamiento en la guerra europea, a partir del otoño de 1914. 4. Explica la participación de Turquía e Italia en la Primera Guerra Mundial.
  4. 4. Capítulo 5 Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa 185 En un momento de extrema tensión en las relaciones internacionales, el 7 de mayo de 1915 un buque de vapor británico, el Lusitania, fue torpedeado sin previo aviso por un submarino alemán, cerca de Irlanda, incidente en el que perdieron la vida 1198 personas, entre ellas 120 ciudadanos estadounidenses. Los alemanes asegu-raron que el barco, que había zarpado de Nueva York, transportaba un cargamento de armas para los Aliados, lo cual fue confirmado por investigaciones posteriores, y que los estadounidenses habían sido advertidos del peligro de viajar en buques británicos. El hundimiento del Lusitania fue considerado por los países neutrales, principalmen-te por Estados Unidos, como “una prueba concreta de la inhumanidad con la que los alemanes hacían la guerra”7, y el gobierno del presidente Woodrow Wilson exigió enérgicamente la suspensión de la guerra submarina, bajo amenaza de interrumpir las relaciones diplomáticas con Alemania. Desde que comenzó la guerra submarina, y sobre todo después del hundimien-to del Lusitania, Estados Unidos se convirtió en factor decisivo en la evolución del conflicto, y el presidente Woodrow Wilson empezó a destacar en la política internacional por sus ideas en favor de la paz y sus intentos de actuar como mediador entre los bandos beligerantes. Sin embargo, las propuestas de paz de Wilson no tuvieron éxito, porque ninguno de los países contendientes estaba dispuesto a entablar negociaciones de este tipo sin haber llegado a obtener un triunfo definitivo sobre sus adversarios. Después de los fracasos sufridos por los alemanes en el frente occidental durante los pri-meros meses de la guerra, en febrero de 1916, el mando militar supremo de Alemania planeó una gran batalla de desgaste contra Francia, que tendría como objetivo desangrar a los franceses hasta el punto de obligarlos a aceptar negociaciones de paz. Esa batalla debería tener lugar en las proximidades del poblado de Verdún, sitio de especial interés histórico para Francia y punto central de su sistema militar fortificado. El objetivo no era ganar territorios, sino destruir el mayor número posible de fuerzas enemigas en un punto del frente. La Batalla de Verdún, prolongada durante 10 meses (febrero a diciembre de 1916) y en la que los alemanes utilizaron el lanzallamas como una nueva y terrible arma, es uno de los episodios más significativos de la Primera Guerra Mundial. Sin dejar de considerar las cuantiosas pérdidas humanas que provocó en ambos bandos, a pesar de haber sido planeada por los alemanes como decisiva para su triunfo definitivo sobre los Aliados, resultó ser el fracaso más grave para las potencias centrales. La acción de Verdún fue demasiado costosa para los alemanes, pues consumieron en ella todas las reservas de su material bélico, cuando la reposición de éste era cada vez más difícil y los Aliados recibían continuamente ayuda material de Estados Unidos. Situación interna en los países europeos en guerra Aspectos políticos. En los países europeos de tradición democrática como Gran Bretaña y Francia, la guerra provocó que los postulados del liberalismo político fueran dejados a un lado por razones de orden práctico. La difícil situación social y económica, que vivía la población de los países afectados por la guerra, obligó a los jefes de Estado a centralizar el poder ante la impo-sibilidad de convocar a los parlamentos para consultarlos sobre la toma de decisiones, cuando se hacía imperioso resolver asuntos de manera inmediata. En esos dos países, de forma similar al resto de las naciones involucradas, se hizo necesario imponer un estado de sitio con el fin de volver al orden a la población civil si los ánimos se exaltaban por la desesperación, el hambre y el constante temor a la muerte. De este modo, los gobernantes fueron despojando a los parlamentos de sus funciones, y se creó un Poder Ejecutivo fuerte, con muy amplias facultades, que resultó en perjuicio del progreso democrático. Pero esa circunstancia no se presentó de manera idéntica en todos los países en guerra, puesto que la situación política de Gran Bretaña y Francia era dife-rente a la de los países de Europa Oriental: Alemania, Austria-Hungría y Rusia. En Alemania, en vez de darse una concentración del Poder en el Ejecutivo, que mantuviera la unidad nacional como era entonces la tendencia general en Europa, se vivía una situación de crisis Hundimiento del “Lusitania” Desde el comienzo de la guerra submarina, y después del hundimiento del Lusitania, Estados Unidos se convirtió en factor decisivo en la evolución de la guerra. La Batalla de Verdún, prolongada durante 10 meses, es uno de los episodios más significativos de la Primera Guerra Mundial. 7 Wolfgang J. Mommsen, La época del imperialismo. Europa 1885-1918, op. cit., p. 297. Bombardeo de Verdún
  5. 5. 186 Historia universal Fuente 2. Relatos de combatientes Es un bombardeo intenso, inaudito, como no habíamos visto todavía en toda la campaña. La tierra tiembla, trepidamos, somos sacudidos; granadas de todo calibre caen de nues-tro lado. La trinchera no existe más, está colmada; nos agazapamos en la fosa de una gra-nada y pronto estamos cubiertos por el barro arrojado al aire que nos cae encima a cada estallido. El aire es irrespirable. Los soldados enceguecidos, heridos, arrastrándose, gritan-do, nos caen encima y vienen a morir salpicándonos con su sangre. Es el infierno desatado. ¡Cómo se puede sobrevivir a semejantes momentos! Las sienes, el corazón, todo se siente mal: no se puede imaginar un sufrimiento igual, la garganta seca quema, tenemos sed y esto dura hasta el infinito. Un sargento en Verdún, 1916, citado por Richard Thoumin, La Gran Guerra. Los tanques, que al principio se tomaron en broma, resultan un arma terrible. Vienen blin-dados, rodando en una larga fila. Más que otras cosas, representan para nosotros el horror de la guerra. No vemos los cañones que nos hacen fuego graneado; las líneas del adversario se componen de hombres como nosotros; pero estos tanques son máquinas, sus cadenas corren sin fin, como la guerra; son el exterminio cuando ruedan, implacables, por dentro de los embudos, cuando suben y bajan sin posibilidad de detenerlos. Flota de acorazados que surgen, que vomitan humo. Bestias de acero, invulnerables, que trituran cadáveres y heridos. Nos hacemos pequeñitos ante ellos, dentro de nuestra delgada piel; ante el empuje tremendo, nuestros brazos son como canutillos de paja; nuestras granadas de mano se convierten en fósforos. Granadas. Vaho de gases asfixiantes. Flotillas de tanques… Ser triturados, corroídos… muertos. Disentería, gripe, tifus… Ahogarse, arder, morir… Trinchera, hospital, fosa común… No hay otras posibilidades. Erich M. Remarque, Sin novedad en el frente. (Novelista alemán que actuó en el frente occidental.) interna motivada por la presión de los partidos políticos contrarios que se disputaban el control del Parlamento, al tiempo que tomaba auge un movimiento socialista dirigido por un grupo que se hacía llamar espartaquista. Por otra parte, la debilidad de los dirigentes políticos provocaba graves tensiones entre éstos y las autoridades militares, sin que el káiser Guillermo II fuera capaz de lograr la unidad interna tan necesaria en aquellos difíciles momentos. Austria-Hungría sufría también de conflictos internos causados por la inconformidad de los grupos étnicos que integraban el Imperio, y que estaban molestos por las fuertes exigencias y pri-vaciones que les imponía el gobierno ante la situación de guerra, lo cual hizo aumentar su descon-tento en contra del yugo austriaco. Surgieron así nuevos levantamientos de rebeldes nacionalistas que trastornaron el orden político interno. Un suceso más se agregó a los problemas políticos cuando, en noviembre de 1916, murió el emperador Francisco José y quedó en el trono Carlos I, cuyo desempeño provocó el descontento de algunos partidos políticos de origen alemán que buscaban obtener el control del gobierno. En Rusia la situación era aún peor. En medio de una grave desorganización económica originada por la incapacidad y el abuso de poder de la burocracia zarista, las masas trabajadoras sufrían terribles injusticias. Además de soportar todo el peso de los gastos excesivos de la corte, se sumaban el sostenimiento de la guerra y la amenaza de perder la vida en los frentes de bata-lla. En el otoño de 1916 la situación se había tornado tan grave que incluso los miembros de la Duma, a pesar de su conservadurismo, propusieron la destitución del primer ministro Boris V. Stürmer, a quien acusaban no sólo por su incapacidad para gobernar, sino incluso por su traición, ya que intentó, en forma personal, buscar la paz con Alemania. Mientras las cosas iban de mal en peor en Rusia, en el extranjero, precisamente en Alemania, se organizaba un movimiento social-demócrata destinado a llevar a cabo acciones revolucionarias en contra del zar. Debido a la situación de guerra, los gobernantes europeos fueron despojando a los parlamentos de sus funciones, y se creó un Poder Ejecutivo fuerte, con muy amplias facultades, en perjuicio de la democracia.
  6. 6. Capítulo 5 Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa 187 Aspectos económicos. La guerra no sólo había afectado negativamente al liberalismo en lo político, sino también en el aspecto económico dada la intervención de los gobiernos en la economía, lo que violaba el principio de libertad de empresa y de comercio, en virtud de las cir-cunstancias específicas de la situación de guerra. Los gobernantes de los países de tradición liberal-demócrata tuvieron que imponer a la industria políticas de producción encaminadas a satisfacer la demanda de las armas que exigían sus frentes de guerra. Los gobiernos decretaron además el racionamiento de víveres, reorganizaron el mercado de trabajo para sustituir a los jóvenes que habían sido enviados a combatir, controlaron la relación entre precios y salarios y, para hacer frente a los gastos de guerra, recurrieron al endeudamiento externo, lo que a la larga habría de beneficiar a los países neutrales que otorgaban los préstamos. Al quedar supeditada la producción industrial a los propósitos militares, la eco-nomía de los países de ambos grupos contendientes tuvo efectos favorables en cierta medida; puede decirse que, al menos en algunas ramas de la economía, el crecimiento fue mayor que las destrucciones, como fue el caso del sector de la construcción naval. Por otra parte, la productividad del trabajo aumentó gracias a la adopción de nuevas técnicas, a la aplicación del taylorismo y a la presión ejercida por la demanda creciente de armamento. Pero en el aspecto negativo, el sector más seriamente perjudicado fue el agrícola, no tanto por los daños de la guerra en las zonas rurales, sino porque al ser enviados los campesinos a los frentes de batalla, se dejaban las tareas agrícolas en manos de ancianos, mujeres y niños, que difícilmente producirían las cantidades de alimentos requeridos para abastecer a la población, por lo que fue necesario aplicar medidas de racionamiento. Desde luego, en los países en guerra menos desarrollados la escasez de alimentos era mucho más grave. Aspectos sociales. Aparte de los graves daños que sufrió la población civil como causa directa de la guerra, se vio afectada también por los problemas económicos y las acciones autoritarias de los gobernantes, para quienes ganar la guerra se había convertido en un asunto prioritario. En un principio, la población en general, con excepción de algunos grupos pacifis-tas, se mostró entusiasta gracias a la propaganda de sus gobiernos, interesados en convencerla de que se trataba de una guerra patriótica que les permitiría demostrar la superioridad de su país. Pero a medida que la guerra se prolongaba sin que ninguno de los dos bandos obtuviera el triunfo definitivo, se fueron multiplicando las dificultades. En el frente de batalla, los soldados pasaban días y días inmóviles en las trincheras bajo una terrible tensión nerviosa por el constante peligro de muerte, soportando, además, el mal tiempo y la insalubridad. Los civiles se veían afec-tados por el temor a los ataques, el estado de sitio, el racionamiento de víveres y la pérdida de sus bienes; pérdida que no sólo se debía a las destrucciones producidas por los ataques enemigos, sino también al derecho de requisa decretado por los gobiernos, que los facultaba para confiscar bienes privados con el fin de satisfacer sus necesidades financieras. En el aspecto laboral, los sectores agrícola e industrial se vieron afectados por la ausencia de la mayoría de la población adulta masculina, enviada a los campos de batalla, con la consecuente disminución de la producción, además de que en las fábricas se dio un cambio importante al incorporarse la mujer en trabajos que antes solamente desempeñaban los hom-bres. La propaganda nacionalista de los gobiernos buscaba alentar a las mujeres a sustituir en los puestos de trabajo a quienes defendían a la patria en el frente de batalla. Por otra parte, la difícil situación generada por la prolongación de la guerra causó el descontento de la población; muchos soldados desertaban y la pobla-ción civil realizaba manifestaciones de protesta exigiendo el fin de la guerra. En ese contexto se enmarcaron los movimientos socialistas que cobraron nuevo auge en esos años en casi todos los países en guerra, y se presentaron en mayor o menor grado según fueran las circunstancias socioeconómicas en cada nación. En Alemania y Rusia, como se verá en temas posteriores, los partidos socialde-mócratas ejercieron fuertes presiones —e incluso encabezaron movimientos revolucionarios— con el propósito de lograr los cambios políticos que permi-tieran el establecimiento de reformas sociales. La guerra afectó negativamente al liberalismo económico con la intervención de los gobiernos en la economía, lo que violaba el principio de libertad de empresa y de comercio. Mujeres trabajando en fábrica La población civil, además de sufrir la situación de guerra de manera directa, se vio afectada por problemas económicos y por las acciones autoritarias de los gobernantes. Filas de civiles franceses ante la escasez de carbón
  7. 7. 188 Historia universal Aspectos ideológicos. En 1916, pasados dos años de guerra sin que se vislumbrara un final cercano, se hicieron frecuentes los movimientos en favor de la paz, principalmente entre los gru-pos socialistas y anarquistas de las zonas urbanas industrializadas, donde la huelga fue utilizada como medio de protesta en ciertos sectores burgueses de algunos países en que la economía capitalista no era muy sólida. Al mismo tiempo, la realidad de una lucha devastadora en la que por primera vez la población civil se veía amenazada por los ataques aéreos, la destrucción y el hambre, además de una serie de nuevas circunstancias sociales que surgieron en consecuencia, provocaron un trascendental cambio de mentalidad respecto a los valores tradicionales de la orgu-llosa Europa anterior a 1914, cambio que se manifestaría luego en una forma distinta de ver las cosas; dejando atrás el romanticismo de la era decimonónica para despertar al mundo real, aunque también más materialista y competitivo: el mundo del siglo XX.8 3.2 La fase mundial de la guerra Desde finales de 1916, ante el descontento social y el peligro de un rompimiento en la unidad nacional, las autoridades militares de los países en guerra intensificaron la búsqueda de una solu-ción final; entendida como la derrota definitiva del enemigo, ya que ninguno de los contendientes se resignaba a una paz negociada, sino que buscaban un triunfo completo, dificultando así la posi-bilidad de poner fin a la guerra. En los primeros meses de 1917 ocurrieron dos sucesos que influ-yeron para acelerar el final del conflicto: la Revolución Rusa y la participación de Estados Unidos. Influencia de la Revolución Rusa en el nuevo rumbo de la guerra. En febrero de 1917 estalló en Rusia un movimiento revolucionario que derribó al régimen zarista instalándose luego un gobierno provisional, circunstancia que dio un nuevo giro al conflicto internacional. A partir de entonces, los acontecimientos de la Revolución Rusa provocaron en todos los países belige-rantes un notable aumento de los movimientos sociales en favor de la paz, en los cuales participó principalmente la clase obrera. Ante su impotencia para poner fin a la guerra, los trabajadores ejercieron la presión de las huelgas buscando manifestar su descontento y desesperación ante sus correspondientes gobiernos. Los movimientos huelguistas se presentaron con diferente grado de intensidad de acuerdo con las características específicas de cada nación; los más graves ocurrieron en las potencias cen-trales, donde ya había comenzado un proceso de revoluciones internas. Pero las protestas obreras se manifestaron también en Gran Bretaña y Francia, países donde los partidos socialistas habían intentado mantener la estabilidad interna frenando aquellas huelgas que ocurrían en forma espon-tánea y sin control sindical, pero en las que se dejaba sentir también la influencia de la Revolución Rusa y los avances del socialismo. Esas circunstancias convencieron a los socialistas de Europa Occidental de la necesidad de convocar a un nuevo congreso socialista internacional, en el que se discutiera la manera de poner fin a la guerra. En la primavera de 1917, ante la amenaza que representaba el avance del socialismo para la paz interna de los países en guerra, muchos políticos pertenecientes no sólo a las potencias cen-trales, sino también a las naciones de la Entente, trataron de restablecer la paz por medio de nego-ciaciones secretas entre los países comprometidos en la contienda. Pero los esfuerzos pacifistas fracasaron porque en los medios políticos predominaban personas interesadas en que su nación alcanzara una victoria total sobre sus enemigos, con los correspondientes beneficios de obtener territorios e indemnizaciones de guerra sobre los vencidos. A pesar de que las negociaciones de paz fracasaron en general, la situación política de Rusia habría de ser un factor decisivo para que este país se retirara del conflicto armado. Después del derrocamiento del zar, la Revolución rusa tomó un nuevo giro debido a que el gobierno provi-sional, establecido al triunfar la Revolución de febrero, fue incapaz de dar solución a los graves problemas sociopolíticos. Se presentó entonces la oportunidad para que los bolcheviques, que formaban el sector radical del socialismo, encabezaran un nuevo movimiento armado que derro-có al gobierno provisional en octubre de 1917. Una vez en el poder, bajo la fuerte presión de las masas populares y ante el peligro de ser derrocados por sus enemigos políticos, los bolcheviques Ejercicio 5 1. ¿Cómo influyó el hundimiento del Lusitania en el apoyo de Estados Unidos a favor de los países Aliados? 2. Explica por qué la Batalla de Verdún fue uno de los episodios más significativos de la Primera Guerra Mundial. 3. ¿Por qué durante la Primera Guerra Mundial en algunos países fue necesario establecer un Ejecutivo fuerte? 4. Describe cómo se vieron afectados por la guerra los sectores agrícola e industrial en los países europeos que participaron en la Primera Guerra Mundial. 8 Ibid., pp. 302-313. Luego de dos años de guerra se hicieron frecuentes los movimientos en favor de la paz entre grupos socialistas y anarquistas de las zonas urbanas industrializadas. En Rusia, los bolcheviques triunfantes en la Revolución de octubre de 1917 firmaron por separado un tratado de paz con Alemania para retirar a su país de la Gran Guerra.
  8. 8. Capítulo 5 Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa 189 Wilson en el Congreso estadounidense Cartel sobre el reclutamiento naval de Estados Unidos se vieron obligados a retirar a Rusia de la guerra, para lo cual firmaron por separado un tratado de paz con Alemania —el Tratado de Brest-Litovsk, en marzo de 1918—, no obstante las condiciones desventajosas que impuso el gobierno alemán, al obligar a Rusia a ceder los territorios de Polonia y los países bálticos. Pero este tratado, que parecía favorecer a las potencias centrales, llegó dema-siado tarde para ellas, puesto que desde hacía casi un año, los países de la Entente tenían un nuevo y poderoso aliado: Estados Unidos.9 Participación de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial. En abril de 1917, des-pués de haber fracasado en sus intentos por conseguir la paz entre los países europeos mediante la vía diplomática, el presidente Wilson justificó ante el pueblo estadounidense la decisión de entrar en la guerra con el propósito de que “triunfaran la justicia, la democracia, la soberanía nacional y la libertad de los mares”, esto último apoyado en el hecho de que los alemanes habían hundido barcos británicos donde viajaban ciudadanos estadounidenses. Además, Wilson había sido adver-tido por los medios de inteligencia británicos sobre un telegrama enviado al gobierno de México por Arthur Zimmermann, ministro alemán de relaciones exteriores, quien proponía a este país una alianza para “hacer la guerra y la paz juntos”, con la promesa de que, en caso de triunfar Alemania, México recuperaría los territorios perdidos en la guerra que sostuvo con Estados Unidos (1846- 1848). Ante estas provocaciones del gobierno alemán, Wilson no necesitó mayores pretextos para entrar en la contienda. El 2 de abril de 1917 el Congreso de Estados Unidos aprobó la declara-ción de guerra y la participación de todas sus fuerzas armadas, como país asociado a la Entente; es decir, se reservaba el derecho de retirarse de la guerra si así convenía a sus intereses.10 Con la intervención de Estados Unidos se rompió el equilibrio de fuerzas en favor de los paí-ses de la Entente, gracias a los diversos recursos que aportó, no sólo directos, como armamentos y tropas, sino indirectos a través de la presión económica que ejerció sobre los países enemigos, ya que embargó las exportaciones de éstos e incrementó para los Aliados el crédito público y el privado. A la participación de Estados Unidos se agregaba, en consecuencia, la de algunos países latinoamericanos, Cuba, Panamá y Brasil, sometidos a la influencia económica estadounidense, los cuales dejaron su neutralidad en favor de los Aliados. China, Grecia y Portugal declararon también la guerra a Alemania. En enero de 1918, el presidente Wilson presentó ante el Senado de su país un documento en el que definía los objetivos bélicos de su gobierno. En dicho documento, que constaba de 14 puntos —lo cual dio origen al nombre con el que se conoce el documento—, se planteaban las medidas para lograr una paz justa y duradera basada en el principio de autodeterminación de los pueblos, que beneficiara no sólo a los países vencedores, sino también a los vencidos. En síntesis, 9 Ibid., pp. 315-320. 10 Thomas V. DiBacco, et al., History of the United States, vol. 2, McDougal Littell, Evanston, IL, EUA, 1997, pp. 293-294. La intervención de Estados Unidos en la guerra rompió el equilibrio de fuerzas en favor de los países de la Entente. Ejercicio 6 1. Describe cómo influyó la Revolución Rusa en los movimientos sociales ocurridos en los países participantes en la guerra europea. 2. Explica por qué el Tratado Brest-Litovsk, firmado entre Rusia y Alemania, resultó desventajoso para Rusia. 3. Indica cómo influyó el telegrama Zimmermann para que se diera la intervención de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial. 4. Describe cómo la entrada oficial de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial colaboró a la derrota de la potencias centrales. En el documento de los Catorce Puntos, el presidente estadounidense proponía medidas para una paz justa basada en el principio de la autodeterminación de los pueblos; pero no fueron aceptadas por los países europeos en guerra.
  9. 9. 190 Historia universal General Pershing de Estados Unidos Woodrow Wilson Wilson proponía suprimir todo tipo de diplomacia secreta, además de buscar la libertad de los mares y la reorganización de Europa basada en el principio de soberanía nacional. Para Austria- Hungría y para los pueblos no turcos del antiguo Imperio Otomano, Wilson proponía solamente “bases más amplias para un desarrollo autónomo”; los Catorce Puntos culminaban en la propuesta de Wilson para crear una Sociedad de Naciones que garantizara una seguridad efectiva tanto a los países grandes como a los pequeños. Los Catorce Puntos de Wilson no fueron del completo agrado de los países europeos en guerra. Para las potencias de la Entente equivalían a una anulación de los acuerdos de los Aliados sobre los objetivos de la guerra, los cuales se encaminaban a la obtención de los territorios que se quitarían a los vencidos y se repartirían entre los vencedores como botín de guerra, y, además, porque las propuestas de Wilson sobre la libertad de los mares ponían en entredicho el dominio marítimo de Gran Bretaña. Por otra parte, las potencias centrales consideraron inaceptables en un principio los Catorce Puntos porque éstos exigían la cesión de los territorios de Alsacia y Lorena y de algunas regiones polacas, aparte de que ponían la democratización del Estado alemán como primera condición para la apertura de conversaciones de paz, con lo cual se alentaba la rebeldía de los partidos socialdemócratas alemanes. Sin embargo, para los imperios centrales existía la posibilidad de demostrar su voluntad de poner fin a la guerra y de lograr una posición ventajosa cuando llegaran a celebrarse los tratados de paz con los países occidentales, a pesar de que no estaban dispuestos a renunciar a sus objetivos de guerra en las regiones orientales de Europa, más alcanzables gracias al Tratado de Brest-Litovsk. Los franceses vuelven a Estrasburgo Soldados alemanes en la batalla del Somme después de 47 años
  10. 10. Capítulo 5 Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa 191 El tratado con la Rusia revolucionaria colocó a Alemania en una situación favorable para realizar su expansión hacia el este, y se constituyó en un motivo de gran preocupación para los países aliados, los cuales decidieron intervenir militarmente en Rusia respaldando a los ejérci-tos blancos que se oponían al gobierno bolchevique. La situación se volvió tan grave para el nuevo gobierno ruso que se decidió a pedir ayuda a los imperios centrales, medida que implicó el esta-blecimiento de acuerdos adicionales al de Brest-Litovsk, que sacrificaban todavía más a Rusia res-tándole territorios; sin embargo, también le reportaban una relativa seguridad contra una posible intervención alemana mientras que, por otro lado, le brindaban ayuda militar contra las fuerzas aliadas de occidente. 3.3 Etapa final A mediados de 1918, las potencias centrales habían entrado ya en la fase crítica de la guerra. El 8 de agosto de ese mismo año tuvo lugar un ataque anglofrancés cerca de Amiens, junto al río Somme, en el que se emplearon por primera vez en forma masiva tanques de guerra, los cuales permitieron infligir al ejército alemán una derrota de la cual ya no pudo reponerse. Semanas más tarde, el 25 de septiembre, los aliados lanzaron una nueva ofensiva de gran magnitud en contra de Alemania, en la que se emplearon más de un millón de hombres de las fuerzas armadas estadounidenses, mientras que en los Balcanes las tropas aliadas habían conseguido la derrota de Bulgaria. El 28 del mismo mes de septiembre, el alto mando militar alemán hacía una oferta de armisticio y paz al presidente Wilson, recomendando a las autoridades políticas de Alemania la inmediata formación de un gobierno parlamentario sobre amplia base nacional; Austria se había rendido desde el 15 de septiembre y poco después le siguió Turquía, derrotada por las fuerzas inglesas en Palestina. El 11 de noviembre del mismo año representantes alemanes y de las potencias aliadas firmaron en Francia, en el interior de un vagón de ferrocarril situado a las afueras de París, el armisticio que puso fin a la guerra. GRAN BRETAÑA NORUEGA SUECIA DINAMARCA PAÍSES BAJOS BÉLGICA IMPERIO RUSO IMPERIO OTOMANO PORTUGAL ESPAÑA FRANCIA SUIZA ALEMANIA IMPERIO AUSTRO-HÍNGARO ITALIA SERBIA RUMANIA BULGARIA ALBANIA GRECIA IRLANDA Londres Lisboa Madrid París Roma Salónica Constantinopla Gallípoli las potencias centrales habían entrado en la fase crítica de la guerra y el 11 de noviembre de ese año se firmó en Francia el armisticio que puso fin O E Bagdad Damasco Jerusalén Viena Oslo Estocolomo Helsinki Petrogrado Moscú Copenhague Berlín OCÉANO ATLÁNTICO M a r d e l N o r t e M a r M e d i t e r r á n e o M a r N e g r o M a r C a s p i o Aliados Estados que abandonaron el bando aliado antes del fin del conflicto Potencias centrales Estados aliados de las potencias centrales Líneas del frente en 1917 Zonas de combate Bloqueo naval contra Alemania en 1916 N S 2 0 ˚O 1 0 ˚O 0˚ 1 0˚ E 2 0˚ E 3 0˚ E 4 0˚ E 5 0˚ E 6 0˚ E 2 0˚ E 3 0˚ E 4 0˚ E 5 0˚ N 4 5˚ N 4 0˚ N 3 5˚ N 3 0˚ N A mediados de 1918, al conflicto armado. 5 0˚ N 4 5˚ N 4 0˚ N 3 5˚ N 3 0˚ N 2 5˚ N MAPA 5.2 Primera Guerra Mundial (1914-1918).
  11. 11. 192 Historia universal Tratados de paz En enero de 1919 comenzaron en París las conferencias internacionales de paz, en las que sola-mente participaron los vencedores, ya que por primera vez en la historia de los tratados inter-nacionales se negó la participación a los países vencidos. Además, Rusia tampoco fue invitada a participar para no correr el riesgo de que se extendieran las ideas comunistas del nuevo gobierno soviético. La decisión definitiva correspondió a los representantes de las potencias sobresalientes: Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia, Italia y Japón, siendo los “cuatro grandes” —W. Wilson de Estados Unidos, Lloyd George de Gran Bretaña, Georges Clemenceau de Francia y Vittorio Orlando de Italia— quienes ratificaron los acuerdos. No resultó fácil para los conferenciantes llegar a un acuerdo, porque en el nuevo reparto terri-torial cada nación tenía intereses particulares que de alguna manera afectaban a los demás y, por lo mismo, se buscaba que los tratados satisficieran a todos los vencedores —lo cual era imposible— y dejaran a Alemania completamente derrotada para evitar una nueva guerra. Los Catorce Puntos de Wilson no fueron aceptados en su totalidad porque, principalmente, defendían la soberanía nacional y la autodeterminación de todos los pueblos, tanto vencedores como vencidos, a lo cual se oponían las potencias europeas triunfadoras, que no querían desaprovechar la oportunidad de dejar a las potencias centrales fuera del reparto imperialista del mundo, e incluso pretendían excluirlas de la política internacional, aunque fuera temporalmente, con el propósito de evitar toda posibilidad de revancha. Después de varios días de discusiones y deliberaciones, durante los cuales se establecieron algunos acuerdos menores, se llegó al más importante y definitivo, el Tratado de Versalles, firmado en enero de 1919, por el que se hacía responsable de la guerra a Alemania y se le imponían seve-ras condiciones, además de crearse la Sociedad de Naciones con base en la propuesta de Wilson. Las principales condiciones impuestas a Alemania por el Tratado de Versalles fueron las siguientes: • El país germano perdía todas sus colonias, las cuales serían entregadas a las potencias vencedoras. • Se rectificarían las fronteras en beneficio de Francia —a la que se le devolverían Alsacia y Lorena—, Bélgica, Dinamarca, Polonia y Lituania. • Se obligaba a Alemania a pagar una indemnización por los daños y gastos causados durante la guerra, para lo cual se estableció una comisión especial encargada de deter-minar, al cabo de dos años, la cifra total de dinero que debería pagar el país vencido. Además, se le obligaba a entregar una parte de su marina mercante, a construir en un lapso de cinco años 200 mil toneladas de buques armados para las potencias Aliadas, así como entregar a éstas una determinada cantidad de ganado, material ferroviario y carbón. En las conferencias internacionales de paz solamente participaron los vencedores y Rusia no fue invitada por temor a que se extendieran las ideas comunistas del nuevo gobierno. Por el Tratado de Versalles se hacía responsable a Alemania de la guerra, imponiéndole severas condiciones de paz, además de crearse la Sociedad de Naciones. Firma del Tratado de Versalles W. Wilson, L. George, G. Clemenceau y V. Orlando, tras la firma del Tratado de Versalles
  12. 12. Capítulo 5 Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa 193 • Se disponía la liberación de los prisioneros de guerra y la entrega de más de 800 crimi-nales de guerra, que serían juzgados por las naciones afectadas —se exigía la entrega del emperador Guillermo II y del general Hindenburg, considerados como parte de esos criminales. • Se prohibía a Alemania poseer un ejército mayor de 100 mil hombres y tener servicio militar obligatorio, además de obligarla a reducir considerablemente su armamento; en adelante no contaría con submarinos ni con aviación militar, de manera que su escuadra de guerra se reducía a unas cuantas naves. Se le obligaba también a desmi-litarizar la zona fronteriza con Francia, en donde no podría tener tropas ni construir fortificaciones. También en 1919, en septiembre, se firmó el tratado de paz con Austria —a la que se hizo también responsable de la guerra— por el que se limitó su ejército al tiempo que se le obligó a reconocer la separación completa de Hungría y la liberación de las diversas minorías étnicas —che-cos, yugoslavos, eslavos, rumanos— para que formaran naciones independientes, con lo cual se atendía una de las propuestas de Wilson. Austria se vio obligada a ceder a Italia algunos territorios; se le prohibió que se integrara a Alemania e incluso que se considerara como estado alemán. Hungría también fue considerada responsable de la guerra por haber pertenecido al Imperio Austriaco y se le obligó a ceder algunos territorios en favor de los países vencedores. Bulgaria y Turquía, que participaron en la guerra al lado de las potencias centrales, también perdieron algu-nos territorios que fueron repartidos entre Gran Bretaña y Francia. La paz armada. Durante el periodo de “la paz armada”, entre 1871 y 1914, el agra- Ejercicio 7 1. Describe lo que Woodrow Wilson proponía, en síntesis, con el documento conocido como los Catorce Puntos. 2. ¿Por qué los Catorce Puntos del presidente Wilson no fueron aceptados en su totalidad en los tratados de paz? 3. Explica tres de las cinco principales condiciones impuestas a Alemania en el Tratado de Versalles. 4. Describe el contenido del tratado de paz con Austria. vamiento de las tensiones internacionales derivadas de las rivalidades económicas y coloniales, así como del auge del nacionalismo exaltado, condujeron a una escalada en la producción de armamentos. Las potencias europeas incrementaron sus gastos militares, destinados a la fabricación de nuevas armas y al perfeccionamiento de la tecnología desa-rrollada durante la Segunda Revolución Industrial. Los principales elementos que integraron el armamento fueron: • El carro de combate o tanque. Este vehículo fue fabricado por los británicos y empleado por vez primera en 1916. Las condiciones de lucha en el frente occidental impulsaron, en el ejército británico, la investigación de un vehículo autopropulsa-do que pudiera cruzar trincheras, derribar alambradas y que fuera impenetrable a los disparos de las ametralladoras. Inicialmente se les llamó buques de tierra (landship); pero fueron más conocidos como transportes de agua y más tarde tanques, para mantener su existencia en secreto. • Armas químicas. Aunque las armas químicas se han utilizado desde la Antigüedad, fue durante la Primera Guerra Mundial cuando se utilizaron a gran escala, a pesar de haber sido prohibidas en la partir Conferencia de la Haya de 1899. En abril de 1915, los alemanes atacaron con cloro a las tropas de los países aliados y, desde enton-ces, ambas partes utilizaron agentes respiratorios, lacrimógenos e irritantes, entre ellos fosgeno y gas mostaza, además del cloro, los cuales causaron numerosos muer-tos y heridos entre los combatientes. Sin embargo, en el transcurso de la guerra su importancia bélica se fue reduciendo, gracias a la creación de máscaras protectoras, las cuales atenuaron el efecto tóxico de los gases. • Desarrollo de la aviación. La tecnología relacionada con la aviación avanzó rápida-mente debido a la guerra. Al principio de ésta, los aviones apenas podían cargar con el piloto, pero después de muchas mejoras, se agregó a un pasajero adicional. Los ingenieros crearon motores más potentes y se fabricaron aeronaves cuya aerodiná-mica era sensiblemente mejor que la de antes de la guerra. Asimismo, los aviones pudieron dotarse de armas de fuego que se utilizaron de manera efectiva a partir de finales de 1914, cuando el francés Roland Garros colocó una ametralladora fija al frente de su aeronave, permitiéndole disparar a la vez que controlaba el aparato, gracias a que cubría las hélices con una placa metálica que las blindaba.
  13. 13. 194 Historia universal El fin de la guerra significó el derrumbamiento definitivo de los grandes imperios territoriales que absorbían pueblos de distinto origen étnico. • El submarino. Aunque desde el siglo XVII en Inglaterra se efectuó la construcción de una nave sumergible, e incluso buques de este tipo llegaron a utilizarse durante la guerra civil de Estados Unidos, el primer submarino realmente práctico fue creado por el estadounidense John Philip Holland en 1898. No obstante, la primera vez que los submarinos militares tuvieron un impacto significativo en batalla fue en la Primera Guerra Mundial. Los alemanes emplearon intensivamente el submarino U-Boot y causaron grandes pérdidas, tanto entre los buques de guerra como entre los navíos mercantes, ya fueran de los países beligerantes o neutrales. Destaca el caso del trasatlántico británico Lusitania, que hacía el trayecto de Nueva York a Liverpool, hundido por los alemanes el 7 de mayo de 1915 en la costa irlandesa; como entre las víctimas se encontraban ciudadanos estadounidenses, el suceso impulsó la decisión de Estados Unidos a entrar en la guerra. • Los medios de transporte y comunicación. Además del ferrocarril y el automóvil, que facilitaron el rápido y masivo traslado de tropas y pertrechos, en esta guerra tuvieron un importante papel el telégrafo, la radio y el teléfono, utilizados en la transmisión de mensajes entre los mandos militares y las tropas. Entre las armas previamente experimentadas se utilizaron y perfeccionaron las si-guientes: • La ametralladora. El modelo Browning de esta arma fue el más utilizado, debido a su gran efectividad en la lucha defensiva de trincheras, al ser capaz de frenar y destruir con facilidad grandes formaciones de combatientes enemigos. • La artillería. El calibre y la precisión de la artillería se incrementaron a lo largo del conflicto, hasta llegar a fabricar máquinas de gran tamaño. Como novedad destacó el cañón antiaéreo y, para la lucha cercana, se creó toda una serie de armas ligeras como el lanzagranadas, el mortero o el lanzallamas. • El acorazado. Perfeccionado por el británico John Fisher, el acorazado de esta época era un buque de guerra de gran tonelaje, fuertemente blindado y dotado de artillería de grueso calibre. Los acorazados, principalmente británicos, tuvieron un papel muy importante en la guerra naval de superficie. Es preciso reconocer que no obstante su finalidad destructiva, la tecnología de guerra impulsó los avances que en tiempos posteriores tuvieron gran beneficio para la humanidad. Asimismo, la labor desarrollada durante la guerra en el campo de la medicina abrió el cami-no hacia nuevas investigaciones a favor de la salud de los pueblos del mundo. 4. Consecuencias de la Primera Guerra Mundial 4.1 Consecuencias políticas En el plano internacional, el final de la guerra produjo una nueva división política y un nuevo tipo de relaciones enmarcado en la Sociedad de Naciones, establecida con la esperanza de que la diplomacia lograra impedir el estallido de otra guerra. Dentro de la nueva división política, es importante destacar el derrumbamiento definitivo de los grandes imperios territoriales de Europa occidental y central, que absorbían pueblos de distinto origen étnico, los cuales tuvieron la oportunidad de convertirse en naciones independientes acogiéndose al principio de autodeter-minación tomado de la doctrina Wilson. Respecto al nuevo tipo de relaciones internacionales, el fin de la guerra hizo desaparecer la alianza entre los países de la Entente, lo cual volvió a poner en primer plano los intereses imperia-listas de cada nación, manifiestos ya en las discusiones que se presentaron durante las conferen-cias de paz, sobre todo porque el progreso económico de Estados Unidos y de Japón, acrecentado gracias a la guerra, ofrecía una nueva forma de competencia internacional, a la que se agregaba entonces el nuevo Estado comunista soviético surgido de la Revolución Rusa. El progreso económico de Estados Unidos y de Japón, acrecentado con la guerra, ofrecía una nueva forma de competencia internacional, a la que además se agregaba al nuevo Estado comunista soviético.

×