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Plan de formación ciudadana

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Una propuesta desde la sociedad civil para abordar la formación ciudadana desde el Gobierno Municipal de Santa Cruz de la Sierra como una estrategia sostenida y permanente.
Trabajo realizado por Isabella Prado del área de investigación de CEDURE, con el apoyo de la Fundación Cultural Pedro y Rosa, por encargo de la Revolución Jigote.

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Plan de formación ciudadana

  1. 1. PLAN DE FORMACIÓN CIUDADANA PARA SANTA CRUZ DE LA SIERRA Una propuesta desde la sociedad civil Marzo, 2015
  2. 2. 1 ÍNDICE I. INTRODUCCIÓN II. LOS FOROS URBANOS III. EXPERIENCIAS CRUCEÑAS EN EDUCACIÓN CIUDADANA: Programa de Formación Ciudadana y Revolución Jigote IV. NIVEL DE CULTURA CIUDADANA EN SANTA CRUZ DE LA SIERRA: ¡APLAZADOS! V. MARCO CONCEPTUAL Y LEGAL 1. Marco conceptual: Concepto de cultura ciudadana, de calidad de vida, Teoría de las Necesidades Humanas Fundamentales, Paradigmas de Ciudad 2. Marco legal: Herramientas previstas en la legislación para desarrollar un Plan de Formación Ciudadana VI. PROPUESTA DE PLAN DE FORMACIÓN CIUDADANA DESDE LA SOCIEDAD CIVIL 1. Objetivos 2. Marco institucional 3. Estructura 4. Estrategia 5. Contenidos VII. A MODO DE CONCLUSIONES … VIII. BIBLIOGRAFÍA
  3. 3. 2 I. INTRODUCCIÓN Santa Cruz de la Sierra es una ciudad que hasta los años ’50 creció muy lentamente y con muy poca comunicación con el resto del país. A partir de esa década y con el impulso estatal, empieza a darse un vertiginoso crecimiento, que llega a alcanzar incluso el 7% anual, uno de los más altos a nivel latinoamericano. En los años ’60 y ’70 hay un interesante énfasis en la planificación, llevada adelante con criterios técnicos y poca injerencia política o del mercado, y a partir de instituciones autárquicas como el Consejo del Plan Regulador. De este modo, Santa Cruz de la Sierra se destacó con el diseño de la ciudad a partir de anillos, radiales y unidades vecinales con equipamiento definido, diseño que llegó hasta el 4º anillo. Lamentablemente, a partir de mediados de los años ’80, esta visión planificadora de la ciudad, va perdiendo terreno frente a las presiones políticas, a partir del nuevo rol que juegan los Gobiernos Municipales; y presiones económicas, con la tierra como el principal bien de especulación. A partir de la retirada del Estado local en la planificación (concordante con las políticas neoliberales), CEDURE1 asume el reto de cubrir este vacío y organiza los Foros Urbanos para la Planificación Estratégica de Santa Cruz de la Sierra, con amplia participación de la sociedad civil. Estos Foros Urbanos realizados casi anualmente, se constituyen en espacios de encuentro y análisis sobre la realidad local, convirtiéndose en verdaderos Observatorios Urbanos. Los resultados de los Foros son planteados al Gobierno Municipal como orientación para sus políticas públicas y para incidir de alguna manera en la organización y funcionamiento de la ciudad. En este esfuerzo de la sociedad civil organizada estuvo siempre presente la preocupación por el comportamiento ciudadano como uno de los elementos de desarrollo de la ciudad, y la consiguiente necesidad de una instancia que se dedicara de manera sostenida y permanente a la educación y formación ciudadanas. La premisa fue que no sólo la infraestructura es desarrollo, sino el uso que se hace de la misma y allí, el papel de los ciudadanos es fundamental. A partir de los planteamientos de los Foros Urbanos es que CEDURE crea el Programa Permanente de Formación Ciudadana el año 2004, con campañas educativas en temas diversos como el cuidado del espacio público, educación vial, medio ambiente, derechos y deberes y otras, con soportes variados, como cuñas, programas televisivos, teatro, concursos ciudadanos. El año 2013 se condensan estos aprendizajes en la Revolución Jigote, también iniciativa de CEDURE que se plantea “poner de moda” un comportamiento ciudadano respetuoso y amable con los demás y con el entorno, además de construir ciudadanía a partir del conocimiento y ejercicio de derechos y deberes. Por otro lado, las encuestas de Cultura Ciudadana llevadas adelante por Captura Consulting en coordinación con CEDURE, muestran un grave déficit en este tema, dando cuenta de un vacío en la formación ciudadana. Alcanzamos sólo un 33% de cultura ciudadana, quedando aún un largo camino por recorrer. Estos años de aprendizaje llevan a concluir que las actividades de formación y educación ciudadana son importantes e imprescindibles para la calidad de vida y el desarrollo de la 1 CEDURE: Centro de Estudios para el Desarrollo Urbano y Regional, institución privada sin fines de lucro, creada en el año 1996 y con énfasis en la Planificación y el Desarrollo Urbanos.
  4. 4. 3 ciudad, y requieren ser ampliamente difundidas, además de sostenidas en el tiempo. Es decir, es necesario que se conviertan en políticas públicas para poder tener un alcance más amplio a nivel de la población, generando un cambio en las condiciones de vida en la ciudad. Es así que surge la necesidad de diseñar un Plan de Formación Ciudadana, con todo el bagaje y la experiencia acumulada por CEDURE en estos años, nutrida de manera muy rica por los aportes de la sociedad civil a través de los Foros Urbanos, talleres y otros espacios de participación. El Plan de Formación Ciudadana que presentamos en este documento prioriza los temas más importantes desde la perspectiva de la ciudadanía, propone estrategias para abordar dichos temas, identifica actores centrales para las distintas temáticas y posibles alianzas que puedan tener un efecto sinérgico, y presenta un marco institucional para que este Plan pueda ser llevado adelante. El valioso apoyo de la Fundación Pedro y Rosa es el que permite sistematizar lo construido hasta el momento para volcarlo en este Plan de Formación Ciudadana, pensado para ser ejecutado desde la institución pública, pero también desde las distintas instancias de la sociedad que se dedican o quieren dedicarse a ello; todo esto, validado por la participación ciudadana en diversos talleres.
  5. 5. 4 II. LOS FOROS URBANOS “Si no sabes a dónde estás yendo, entonces da lo mismo que tomes cualquier camino”. (Lewis Carrol, en Alicia en el País de las Maravillas). Santa Cruz de la Sierra es una ciudad con una interesante tradición de Planificación Urbana a nivel de América Latina. Son reconocidos los esfuerzos del Plan Techint de finales de los años ’70. La estructura de radiales y anillos, las amplias áreas de uso público, la definición del parque industrial son algunos de los grandes aciertos. El “Consejo del Plan Regulador”, creado en 1967 y compuesto por instituciones de la sociedad civil y profesionales especializados, tuvo a su cargo la planificación urbana y su implementación. La Alcaldía municipal era un miembro más y estaban aún ausentes las presiones gremiales, políticas, así como los fuertes intereses del mercado de la tierra que hoy existen. En 1978 se elabora el Plan Director Ampliado, pues la ciudad planificada hasta el 4º anillo empezaba a desbordarse. A partir de los años ’80 entran en juego dos actores que van adquiriendo mayor poder: la política y el mercado, que empieza a tener un rol protagónico a partir de la liberalización de la economía. 2 En 1993 se elabora por primera vez un Plan de Desarrollo Urbano para la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, pero este plan no se implementa. En 1995 el Plan Regulador elabora el Plan Director, con base en el anterior. Se implementó a medias. Los años ‘80 y ‘90 fueron quitando importancia a la planificación desde el Estado (en sus distintos niveles), acorde a una ideología neoliberal presente no sólo en Bolivia, que consideraba que habían elementos que el mercado debía regular, no así el Estado. De esta manera, las acciones estatales, ya sea desde el Estado central, y replicándose esto en los gobiernos locales como los municipios, fueron dejando de lado la planificación urbana. Sin embargo, desde CEDURE se continuó trabajando en planificación urbana, considerándola como una herramienta para tener una visión de futuro compartida de la ciudad. Es así que, con el apoyo de la Universidad de Toronto, el Colegio de Arquitectos, las Cooperativas de Servicios, universidades y otras Instituciones, nace el I Foro Urbano3 ante la ausencia de políticas para el desarrollo de la ciudad. CEDURE se proponen cubrir el vacío existente y elabora colectivamente los Lineamientos Estratégicos para el Desarrollo Urbano Cruceño, trabajo que en junio del año 1999 es aprobado en el I Foro Urbano con un conjunto de 16 acciones estratégicas de corto plazo, las mismas que se recomienda tengan un seguimiento por parte del CEDURE, quien debía cumplir a partir de entonces con el rol de Observatorio Urbano informando 2 CEDURE. (2003). V Foro Urbano para la Planificación Estratégica de Santa Cruz de la Sierra. 1º taller institucional del Plan de Ordenamiento Territorial. Tema: Orientación y Agenda para la Elaboración del Plan de Ordenamiento Urbano Territorial. Santa Cruz, Bolivia. 3 Los Foros Urbanos para la Planificación Estratégica son una iniciativa de CEDURE y se constituyen en un Observatorio Urbano en el que participan la sociedad civil organizada y los ciudadanos en los destinos de la ciudad. La primera experiencia fue en el año 1999 y a partir de ahí, se ha realizado casi de manera anual, influyendo en las políticas públicas municipales. Todo ello lo convierte en un capital institucional relevante para el desarrollo de nuestra ciudad.
  6. 6. 5 los avances en los sucesivos Foros. Hasta hoy, se han realizado doce Foros Urbanos, con una periodicidad casi anual.4 Este I Foro Urbano para la Planificación Estratégica no sólo identificó problemas y recomendó acciones a seguir, sino que desarrolló un rico trabajo conceptual, partiendo de la necesidad de contar con un marco estratégico y una visión de largo plazo para la ciudad, que diera coherencia a las acciones e indicara hacia dónde queríamos dirigirnos como colectividad. Conceptos nuevos en ese momento, como equidad social, desarrollo humano, sostenibilidad, enfoque de género, descentralización, gestión ambiental y otros, fueron ampliamente trabajados en este Foro. Asimismo, el documento final contiene una reflexión teórica acerca de los actores sociales en Santa Cruz de la Sierra, fundamental para comprender la dinámica de este sistema complejo que es la ciudad. Los resultados, pensados para orientar la gestión del Gobierno Municipal, incluyeron los aportes de una amplia y activa participación de la sociedad civil organizada, que es al mismo tiempo beneficiaria y co-responsable de las condiciones de vida en la ciudad. Gremios profesionales, laborales, medios de comunicación, fundaciones, instituciones de investigación y otros, fueron parte activa y propositiva de este Foro Urbano. En el tema que nos concierne, el de la educación ciudadana, la cuarta acción estratégica recomendada por este I Foro Urbano, fue la “promoción de la creación de una unidad de formación ciudadana, descentralizada, al margen de las presiones políticas y con la participación de la sociedad civil, que concentre todas las campañas de formación y educación ciudadana y que esté en manos de expertos. Los principales temas serían la salud, la seguridad vial, la autoconstrucción, el medio ambiente, la nutrición, etc.” (p. 101). Ya en este primer Foro, se encuentra la importancia que tienen la información y la formación con que cuentan las personas para ejercer ciudadanía. Esta cuarta acción estratégica deriva de la constatación de una deficiente formación en cultura urbana y de la convivencia, que se refleja en el comportamiento cotidiano de amplios sectores de la población y que está al origen de muchos problemas urbanos. Esta falta de cultura ciudadana aparece en todos los lineamientos sectoriales: no hay conciencia ambiental, no hay educación vial, no hay apego hacia la ciudad, no se respeta los espacios públicos. La ciudad tiene un rol pedagógico que cumplir, y esto le compete a la sociedad en su conjunto y al Gobierno Municipal en particular. El II Foro Urbano, realizado en junio del año 2000, se dedicó al tema de la pobreza en el marco del Diálogo Nacional y con apoyo del PNUD, publicándose un documento denominado Estrategias de Lucha contra la Pobreza Urbana, que el Gobierno Nacional utilizó en su Estrategia de Reducción de la Pobreza. El aporte central fue el de establecer que la lucha en realidad no es contra la pobreza, sino contra las causas de la pobreza urbana, considerada más bien como un efecto. Además, puso en evidencia que a pesar de que el municipio de Santa Cruz de la Sierra es el mejor ubicado económicamente en el país, las diferencias internas son mucho más marcadas que en el resto de los municipios a nivel nacional. 4 Citamos los Foros Urbanos de CEDURE porque son el esfuerzo sostenido más importante en planificación urbana, con amplia participación de la sociedad civil organizada y donde, de manera consistente, se ha demandado la intervención en formación ciudadana para alcanzar un verdadero desarrollo de la ciudad.
  7. 7. 6 Este importante Foro Urbano propone una serie de acciones estratégicas, entre las cuales destaca por su importancia para el presente trabajo, la siguiente: “Pedagogía ciudadana para una cultura urbana que promueva la convivencia y la equidad social (…) que contemple una enseñanza y formación para vivir en la ciudad y para vivir la ciudad, con el movilizador argumento de que la ciudad es de todos y entre todos se puede contribuir a gestionarla mejor en beneficio colectivo” (p. 68). El documento destaca que se requiere de voluntad política y de la participación decidida de los medios de comunicación. En este II Foro Urbano se hace énfasis en la formación ciudadana requerida para “sobrevivir” en la ciudad, principalmente para las personas de escasos recursos, considerando sus condiciones de inseguridad alimentaria, deficientes condiciones de vivienda, falta de saneamiento básico, frágiles condiciones de salud y desconocimiento de espacios e instituciones a donde recurrir frente a sus necesidades. La formación ciudadana se convertiría así en una herramienta de equidad. En el mes de febrero del año 2001 se realiza el III Foro Urbano, en el que se retoman las 16 acciones estratégicas del primer Foro, con nuevas ideas y aportes. En este Foro se analiza una a una dichas acciones estratégicas, para ver su avance (o la falta del mismo), tratando de explicar su estado. En el tema que nos ocupa, el de la formación ciudadana, el II Foro Urbano sentencia: “En este tema no se ha avanzado nada. Ingentes cantidades de dinero se gastan en publicidad de la gestión y de la figura del alcalde (…). Ausencia total de programas de formación, educación e información sobre derechos ciudadanos. Ello impide la exigencia y fiscalización civil (…). No existe la voluntad política ni la capacidad para entender su importancia” (p. 10). Esta falta de avance no sólo se detecta en el tema de formación ciudadana, sino en todos los temas planteados para la ciudad: descentralización, participación ciudadana, seguridad ciudadana, pobreza y falta de oportunidades, gestión pública, tráfico urbano, mercados y otros. A los temas anteriores, que estaban presentes en el Foro de 1999, los participantes del III Foro Urbano añadieron la falta de credibilidad y liderazgo de la gestión municipal. En el tema de formación ciudadana, el III Foro Urbano encomienda a CEDURE elaborar un proyecto para poner en marcha un Programa Permanente que encare la educación ciudadana en derechos, deberes y destrezas necesarias para vivir en la ciudad. Sintetizando el análisis y discusión, se elabora el Informe sobre el estado de la ciudad en el año 2000 y se presentan propuestas de acción para el año 2001. Una de las propuestas, ligada al tema del desarrollo humano, es la de “Creación de una Unidad Permanente de Formación Ciudadana, a cargo de instituciones de la sociedad civil, para el fortalecimiento del aprendizaje y ejercicio de ciudadanía sobre derechos y deberes ciudadanos” (p. 24). Siguiendo con el encargo que le otorgó el II Foro Urbano, de constituirse en un Observatorio Urbano, CEDURE organiza un nuevo encuentro y el mes de octubre de 2002 se lleva a cabo el IV Foro Urbano. La coyuntura es muy particular, pues la gestión municipal que mostraba graves fallas de acuerdo a los análisis de los anteriores Foros, estaba a dos años de concluir, y cambiaba en ese momento de alcalde, pues el titular dejaba el sillón municipal para lanzarse a su candidatura presidencial. El nuevo alcalde
  8. 8. 7 (hermano de la autoridad saliente) manifiesta su interés de participar activamente del Foro y se compromete a canalizar y concretar las iniciativas que allí se planteen. De este modo, el IV Foro Urbano plantea un Plan de Acciones Estratégicas de corto plazo para el Gobierno Municipal 2003 – 2004, considerando 10 de ellas como las más urgentes. La primera Acción Estratégica plantea “construir una ciudad con equidad social, igualdad de oportunidades y Desarrollo Humano, que forme ciudadanos y satisfaga las necesidades humanas más profundas, como la seguridad, la afectividad y la identidad” (p. 9). Para llegar a ello, se propone una serie de acciones muy concretas, entre las cuales está “la creación de un Programa Permanente de Formación Ciudadana a cargo de instituciones de la sociedad civil. Se recomienda que este programa sea manejado por un equipo multidisciplinario y expertos en comunicación social. Las campañas tratarían de temas vinculados a la salud, a la nutrición, promoción de la mujer, jóvenes y ancianos, violencia familiar, medio ambiente, seguridad vial, autoconstrucción, normas urbanísticas. Pero además, capacitar en cuanto a los mecanismos de control y fiscalización social como ejercicio de derechos ciudadanos” (p. 12). En la visión del IV Foro Urbano, estas campañas tendrían un impacto positivo en la lucha contra la exclusión, la pobreza y la falta de oportunidades, reforzando la integración social, la identidad y el sentido de pertenencia. Además, incorporaría entre sus mecanismos de comunicación a los artistas y creadores locales, considerando el arte y la cultura como herramientas fundamentales para construir y transmitir los contenidos. En este IV Foro, CEDURE presenta su propuesta de Programa Permanente de Formación Ciudadana, atendiendo a la recomendación del III Foro Urbano y recibe el apoyo para su implementación de parte del Gobierno Municipal y otras instituciones. En sus conclusiones finales, este Foro nos recuerda que la ciudad es su gente, por lo que paralelamente a la construcción física de la ciudad, se debe construir ciudadanos, es decir, habitantes con la necesaria formación para la vida urbana y la suficiente información para conocer sus derechos y deberes. Un año más tarde y después de mucho tiempo en que la planificación y sobre todo la ejecución de los Planes de Desarrollo Urbano, habían sido prácticamente abandonados por parte del municipio, éste se ve en la obligación de desarrollar uno nuevo, requerimiento que estaba establecido en la Ley de Municipalidades 2028. De este modo, el V Foro Urbano realizado en septiembre 2003 se convierte en el espacio para que el Gobierno Municipal presente el alcance del Plan de Ordenamiento Territorial y reciba sugerencias de la sociedad civil. Los resultados se conocen como Agenda para la elaboración del PLOT. Todos los insumos del V Foro Urbano fueron incorporados por la consultora contratada por el municipio (CONIN) al momento de elaborar el Plan. Una de las principales conclusiones generales a las que se llegó con la participación de los asistentes, fue la de constatar “la ausencia de una cultura urbana, planteando que el ciudadano y su comportamiento están al origen de muchos de los problemas urbanos. Quemar basura, hacer ruidos, parquear mal, ocupar los espacios públicos, serían problemas urbanos derivados de una deficiente cultura urbana a ser atacada con campañas de formación ciudadana” (p. 27).
  9. 9. 8 Incorporando el diagnóstico y expectativas expresadas por los participantes en esta primera etapa, la consultora CONIN elaboró el PLOT, cuyo borrador final fue puesto a consideración un año después, en octubre de 2004, en el VI Foro Urbano. En este espacio se recibieron sugerencias y comentarios que fueron incorporados en la versión final del documento. En el tema que nos compete, el de la educación y formación ciudadanas, dentro del diagnóstico del PLOT se establece que la ciudad no está satisfaciendo las necesidades humanas fundamentales, por lo que la convivencia y la salud psicosocial del cruceño se deterioran rápidamente. Se plantea como objetivo el promover la cultura de la convivencia, la equidad, la solidaridad, la interacción y la cohesión social y la protección mediante el acceso a equipamientos sociales y a programas de formación ciudadana. De manera más puntual, se plantea como uno de los objetivos específicos la Participación y Cultura Ciudadana, para lo cual se recomienda “promover una cultura urbana de convivencia a través de un Programa Permanente de Formación Ciudadana para generar sentido de pertenencia, difusión de derechos y deberes, y normas de cuidado de espacios públicos” (p. 15). A un año de la aprobación del PLOT, se realiza el VII Foro Urbano en diciembre de 2006, cuyo contenido central fue la evaluación de los avances del Plan de Desarrollo Urbano Territorial-PLOT. En este encuentro el Gobierno Municipal presentó los avances en cada temática abordada por el PLOT, las dificultades enfrentadas y los desafíos pendientes. Se discutió además aquellos proyectos que estaban siendo llevados adelante en conjunto con instituciones de la sociedad civil, como el referido a la Desconcentración Municipal, Seguridad Ciudadana y la Cadena Productiva de la Basura, con la Fundación PAP y el Programa Permanente de Formación Ciudadana, con CEDURE, que había desarrollado ya varias campañas e iniciativas de educación para la cultura urbana. 5 Este VII Foro Urbano es el primer espacio en que pudieron mostrarse ya algunas experiencias concretas en formación ciudadana, los aprendizajes que dejó y los desafíos a futuro. El VIII Foro Urbano realizado en marzo de 2008 se aparta de la problemática estrictamente urbana y recoge la preocupación de la ciudadanía ante el desastre ambiental y de salud pública vivido anualmente en la temporada de chaqueos. La devastación por incendios demandaba medidas urgentes de prevención y el estudio de modelos alternativos de producción, pues esa actividad, tal como se desarrolla es incompatible con la existencia misma de aglomeraciones urbanas. Si bien los chaqueos e incendios forestales no se dan en el municipio de Santa Cruz de la Sierra, sus efectos se sienten de manera directa, sobre todo cuando los focos de calor registrados pasan de 9.841 en el año 2006 a 13.991 en el 2007 (p. 19). El humo resultante ocasiona patologías como conjuntivitis, infecciones respiratorias agudas, enfermedades de la piel, empeora el asma. La población más vulnerable son los niños y los ancianos. El VIII Foro Urbano entre sus recomendaciones enfatiza la educación, no sólo a la población, sino al personal de salud, para poder atender adecuadamente los casos que se presentan en estas épocas. Asimismo, las escuelas, las juntas vecinales, y otros, juegan un 5 Se detallará en el próximo acápite.
  10. 10. 9 portante papel en la difusión de la educación. Los medios de comunicación son una herramienta privilegiada para la educación, por lo que debieran destinar espacios fijos y periódicos con contenidos de prevención y tratamiento en salud. El IX Foro Urbano se realiza en el mes de septiembre de 2009. Se propone discutir nuevos paradigmas y visiones de desarrollo para la ciudad del siglo XXI, considerando que es el espacio donde trabajamos, nos relacionamos con los demás, formamos nuestros valores, criamos y educamos a nuestros hijos. El pensar colectivamente en este espacio es lo que otorgará una visión compartida del rumbo que queremos seguir, puesto que hoy son los intereses sectoriales y de grupo los que se van imponiendo en una sociedad cruceña dispersa y disgregada. Este IX Foro Urbano reconoce explícitamente a la ciudad como formadora de ciudadanía, equidad e identidad, pero también como un sistema de gran complejidad, con contradicciones e intereses contrapuestos, por lo que no bastan las buenas intenciones, sino que se requiere capacidad de análisis, investigación, conocimientos que nos permitan actuar en realidades de alta complejidad e incertidumbre (p. 5). Los seis paradigmas de ciudad que propone este IX Foro, son: • Ciudad saludable y ambientalmente sostenible (como garantía del bienestar físico y mental) • Ciudad creativa, educadora y promotora de la equidad (aspectos socioculturales y políticos) • Ciudad productiva y competitiva (economía urbana) • Ciudad planificada y estructurada (estructura urbana) • Ciudad equipada y organizada (infraestructura y equipamientos de red) • Ciudad eficiente en su gestión (gestión urbana) El tema de la formación y educación ciudadanas se enmarca naturalmente en el segundo paradigma, el de la Ciudad creativa, educadora y promotora de la equidad, reconociendo el rol pedagógico de la ciudad y la necesidad de construir una cultura de la convivencia. Se propone una política pública concreta: “Promover una cultura urbana de la convivencia, difundiendo normas y comportamientos para el respeto mutuo en temas como las circulación, el aseo urbano y los ruidos molestos” (p. 37). El X Foro Urbano realizado en octubre de 2010, plantea por primera vez las relaciones entre “Los jóvenes y la ciudad” mostrando cómo los jóvenes son los principales usuarios del espacio urbano y por tanto los más interesados en su futuro. Este X Foro buscó evaluar si la ciudad estaba respondiendo a las necesidades de los jóvenes, de formación, de esparcimiento, de espacios laborales, en fin, de todas esas herramientas que les van a permitir desplegar sus potencialidades y realizar sus sueños, habida cuenta que este segmento poblacional se constituye en casi la cuarta parte de la población urbana. La participación de los jóvenes fue muy activa y propositiva. Opinar y actuar, son demandas de los jóvenes en este Foro y la necesidad de abrir espacios para ello, una de sus principales conclusiones. Con todo este camino recorrido se llega al XI Foro Urbano, desarrollado con el movimiento ciudadano “Santa Cruz Cómo Vamos”. En este Foro se explicita la relación entre la planificación estratégica, la calidad de vida y la cultura ciudadana. Además, se debate por primera vez la necesidad de definir indicadores como mecanismo de medición de los logros para los objetivos que se plantean.
  11. 11. 10 A este Foro asiste el alcalde de La Paz, Luis Revilla, para compartir la experiencia municipal paceña en cultura ciudadana; también acompañaron este encuentro autoridades de otros municipios y expertos de Argentina en temas de participación ciudadana. La discusión central del Foro gira en torno a la importancia de la cultura urbana para promover la identidad, la convivencia, la participación y la ciudadanía haciendo del ciudadano un actor del desarrollo urbano y no mero observador. Por supuesto, cuando se habla de calidad de vida no se olvida la infraestructura necesaria para poder cubrir las necesidades más urgentes, o la gestión pública que debiera poner en marcha programas de apoyo a los ciudadanos. Pero no se considera estos elementos como suficientes y se plantea el rol clave del ciudadano para cerrar el círculo. Al analizar los avances de las políticas públicas planteadas en anteriores Foros, el XI Foro Urbano concluye que en el caso de la educación y formación ciudadanas para mejorar la convivencia urbana y construir ciudadanía, ésta iniciativa ha quedado como una propuesta de alto consenso, pero con avances pequeños encarados sólo por parte de la sociedad civil (p. 33, 34), de CEDURE en este caso. De ahí la necesidad de construir una propuesta para que el Gobierno Municipal tome este tema como una política pública, de modo de ampliar su alcance y darle sostenibilidad. Entre sus conclusiones, presentadas y aprobadas en plenaria, el XI Foro Urbano indica que “la formación ciudadana para logar cultura urbana, es un tema estratégico para alcanzar niveles aceptables en la calidad de vida. No hay calidad de vida sin ciudadano activo y sin campañas permanentes y sostenidas de formación ciudadana, que son competencia municipal, pero apoyada en instituciones especializadas” (p. 59). De ahí que recomienda, nuevamente, contar con un Programa Permanente de Formación Ciudadana para promover la cultura urbana. Acorde a estas conclusiones y recomendaciones, en este XI Foro y con la participación de amplios sectores de la sociedad civil organizada nace la Revolución Jigote, como una propuesta desde CEDURE para “poner de moda” el ser buen ciudadano, entendiendo los beneficios que esto trae para todos.6 El año 2014, en el mes de noviembre, se realiza el XII Foro Urbano para la Planificación Estratégica.7 Este Foro tiene como novedad que incorpora de manera protagónica a las organizaciones de la sociedad civil organizada. El XII Foro Urbano propone un Plan Estratégico para la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. En esta propuesta, se entiende por planificación estratégica aquella que elabora la sociedad civil, identificando los que para ella son los principales temas, problemas y acciones a desarrollar en el tiempo y presentándolos como insumo para los planes oficiales de alcance municipal y departamental, pero también a instituciones y otros agentes de la sociedad civil, a quienes en conjunto corresponde ya seleccionar, elaborar y ejecutar los planes en el detalle que corresponda. El Plan Estratégico contiene la visión de futuro compartida entre los diversos actores de la ciudad: 6 Se detalla en el siguiente acápite. 7 Se encuentra aún en edición.
  12. 12. 11 “Ciudad justa y solidaria, con igualdad de oportunidades, promotora de desarrollo humano y ciudadanía, que satisfaga las necesidades humanas más profundas como la afectividad, la convivencia, la identidad y la seguridad. Debe proporcionar ingresos a sus habitantes, pensando tanto en la ciudad moderna como en la ciudad popular. Debe ofrecer niveles aceptables de calidad de vida mediante una organización del territorio que garantice acceso a servicios eficientes, equilibrio ecológico y belleza paisajística. Para concretar esta visión es esencial una gestión que equilibre la necesidad de obras físicas con las acciones de mejoramiento de los servicios pensados para la gente, con transparencia, eficiencia y control social, en función de un Plan derivado de un proyecto colectivo.” Para alcanzar esta visión de futuro, el XII en su Plan Estratégico, prioriza 16 acciones centrales, que contienen temas como la salud, el drenaje, el abastecimiento, la movilidad urbana, la descentralización y otros, e incorpora también la promoción de la cultura urbana como acción estratégica, considerando que “el tema de la formación ciudadana para la cultura urbana es estratégico para alcanzar niveles aceptables en la calidad de vida. La realidad ha mostrado que la calidad de vida, como resultado de la satisfacción de las necesidades humanas, es inseparable del nivel de cultura ciudadana, de sus posibilidades de participar en la definición de prioridades y en el despliegue de las soluciones. No hay calidad de vida sin ciudadano activo y sin campañas permanentes y sostenidas de formación ciudadana, que son competencia municipal, pero apoyada en instituciones especializadas. Ninguna solución es posible sin ciudadanos concientes”. Entre las conclusiones más importantes de este XII Foro Urbano, está la evidencia de que toda una era en la gestión urbana cruceña está llegando a su fin, y es la que tuvo como paradigma prioritario y casi único la construcción física de la ciudad, paradigma válido en su momento y que se ha concretado en muchas obras urbanas que sin duda serán reconocidas por la historia, como el pavimento, los canales de drenaje, las escuelas, los hospitales, los parques y los mercados, entre otros. Paradójicamente, el hecho mismo de haber dado cumplimiento a esas tareas es el que ha generado nuevas exigencias y necesidades que se imponen con fuerza. La misma dinámica generada para cumplir sus objetivos hizo que este paradigma “constructivo” sea ya insuficiente para las complejas y nuevas demandas que presenta la ciudad, y que exigen nuevas y más complejas capacidades, como son las de la planificación y la gestión de los servicios recurriendo no sólo a la ingeniería sino también a las ciencias sociales, ambientales y de gestión pública. Es en la comprensión de estas nuevas condiciones de la ciudad, que la necesidad de formación y educación ciudadanas adquieren aún más relevancia. A modo de conclusión de este capítulo: podemos evidenciar que desde la sociedad civil en Santa Cruz de la Sierra ha habido desde hace al menos 14 años la preocupación por la educación y formación ciudadanas. Se ha diagnosticado con acierto que el comportamiento ciudadano afecta la convivencia urbana y la calidad de vida, requiriendo así de iniciativas sostenidas en el tiempo que formen a los ciudadanos para aprovechar los recursos de la ciudad al mismo tiempo que aportar a la misma, sin atropellar los derechos de los demás.
  13. 13. 12 Hasta el momento, todos los esfuerzos en formación ciudadana han partido de instituciones privadas, salvo esporádicas y puntuales campañas municipales. Lamentablemente, el aprendizaje y madurez de la sociedad civil organizada en este tema, no ha encontrado aún contraparte en la institución pública local, que continúa en el ahora limitado paradigma del municipio constructor de hace décadas. Se espera que los planteamientos aquí presentados puedan abrir las perspectivas de una nueva gestión municipal, más actual, moderna y sensible a los temas de desarrollo humano. Este documento, que contiene el Plan de Formación Ciudadana es una iniciativa más de la sociedad civil, como una herramienta tanto teórica como práctica, para elevar verdaderamente la cultura ciudadana en Santa Cruz de la Sierra, aplicable ya sea desde el municipio, como desde las instancias locales dedicadas a la formación ciudadana.
  14. 14. 13 III. EXPERIENCIAS CRUCEÑAS EN EDUCACIÓN CIUDADANA: El Programa Permanente de Formación Ciudadana y La Revolución Jigote Ciudadano se hace, no se nace. La creación del Programa Permanente de Formación Ciudadana (PPFC) fue encomendada a CEDURE ya en el III Foro Urbano, habiendo largamente madurado a nivel de sociedad civil organizada la necesidad de una estrategia educativa permanente y sostenida, que facilite a los ciudadanos la adaptación a la nueva escala de la ciudad. En su desarrollo, el PPFC parte de la constatación de que Santa Cruz de la Sierra es una ciudad que crece aceleradamente, desde hace por lo menos 50 años. De aproximadamente 40.000 habitantes que tenía en 1950, sobrepasa hoy el millón y medio. A medida que fue creciendo en población y superficie, lo hizo también en su complejidad: conviven hoy distintas culturas, diversas formas de economía (formal y popular), distintos “grados de pobreza”, profundizándose los contrastes y las contradicciones. Personas de distintas características culturales habitamos la ciudad. Este crecimiento acelerado no ha sido acompañado por un apoyo sistemático y permanente a las personas, para adquirir las destrezas para desenvolverse en un ámbito urbano que la nueva escala de la ciudad exige, ni para transmitir y reflexionar acerca de la importancia de respetar ciertas normas de convivencia. Es decir, no hubo un trabajo que vaya creando y consolidando una cultura urbana en los ciudadanos, aspecto que no aparece automáticamente sólo por el hecho de ocupar un espacio llamado urbano. No hubo políticas sostenidas, en resumen, que hagan que las personas pasen de “habitante” a “ciudadano”. En sus inicios, el PPFC concentró en cuatro puntos conflictivos, las áreas a trabajar con prioridad: 1. Altísima contaminación ambiental debida a malos hábitos ciudadanos (identificado en el PLOT, que no son sólo las grandes industrias, sin querer eximirlas): basura que es echada en cualquier parte; poca conciencia (económica y ambiental) de la importancia del reciclaje; quema de basura, incluso tóxica; la condición insalubre de los mercados; el ruido ambiental que no respeta a los demás y que se convierte en un factor estresor en la ciudad; invasión del espacio aéreo con publicidad fuera de norma; agresión a lugares tradicionales, naturales como el río Piraí o construidos como El Arenal. 2. Descuido y abandono de las áreas públicas, sean plazuelas, canchas, áreas verdes en general; aunque se ha avanzado bastante en este último período, no es suficiente si no se cuenta con el apoyo de los ciudadanos, sin que éstos hayan interiorizado la importancia de un bien público, su responsabilidad hacia éste y los beneficios que de éste recibe. Las aceras son otra muestra penosa del desinterés por los demás: construidas (donde hay) desconociendo el contexto y la función de la acera: para que los peatones pasen.
  15. 15. 14 3. El caótico y peligroso tráfico urbano, la falta de señalización, pero principalmente, la falta de respeto a la señalización existente, vulnera los derechos de los peatones. Semáforos, líneas peatonales, aceras, que son elementos para regular el paso y proteger a los peatones, son obviados sin ningún remordimiento. 4. La inseguridad ciudadana, que la entendemos no solamente como el riesgo de ser asaltados, sino como lo que se citó anteriormente: la posibilidad de enfermarse por la contaminación; la posibilidad de ser atropellado en este tráfico. Trabajar por los espacios públicos los hace más seguros: un espacio cuidado, que da la sensación de que tiene dueño, por decirlo de alguna manera, que es ocupado por familias, niños, jóvenes, será menos presa de la delincuencia. Lo mismo si es un espacio iluminado. Y todo ello, sin apelar a la represión, al menos en una primera instancia. Todos los problemas antes mencionados, el tener que bajar de la acera para poder caminar, el no tener un centro de abastecimiento como se debe, el tener parques descuidados, hacen de Santa Cruz una ciudad agresiva y hostil para el ciudadano común, y estos problemas nos van haciendo perder la cualidad de lugar apacible y de gente amable, la “hospitalidad” con la que tanto nos gusta identificarnos como cruceños. ¿Es esto un tema de gestión municipal? Si, también, pero es sobre todo un tema de asumir nuestra condición de ciudadanos y como tales, ejercer nuestros derechos y cumplir con nuestros deberes. Esta problemática fue identificada ya en los primeros Foros Urbanos, como se ha señalado en los anteriores puntos, en los cuales se recomendaba desarrollar una estrategia sostenida de educación y formación ciudadanas. Se reconocía y planteaba que todo lo que se invirtiese en infraestructura, no sería sostenible si no es acompañado de una educación al ciudadano, para su uso, cuidado y mantenimiento, y a su vez, sólo si esta educación es sistemática y sostenida en el tiempo, dará resultados en el mediano y largo plazo. De este modo, en el III Foro Urbano, se asigna al CEDURE la tarea de desarrollar una propuesta y esta institución acepta el desafío. Nace así a mediados del 2003, el Programa Permanente de Formación Ciudadana, en el seno del CEDURE, y con el apoyo de varias empresas e instituciones locales, con los siguientes objetivos centrales: 1) Contar con una población que maneje las herramientas indispensables para mejorar y dignificar sus condiciones de vida y las de su familia (Destrezas Urbanas). 2) Contar con una población capaz de convivir de manera respetuosa y armónica con los demás, su ciudad y con el medio ambiente (Convivencia Urbana). 3) Contar con una población que conozca y ejerza sus derechos y deberes, siendo así menos proclive a ser manipulada (Cultura Institucional). En otras palabras, el PPFC busca que Santa Cruz sea una ciudad más cálida y habitable, como diría Manfred Max Neef, una ciudad “a escala humana”,8 donde además los habitantes tengan cultura urbana, entendida como un conjunto de acciones y reglas mínimas compartidas que… 8 Max-Neef, Manfred. (1991). Desarrollo a Escala Humana. Santiago, CEPAUD, Fundación Dag Hammarskjöld.
  16. 16. 15 … generan sentido de pertenencia … facilitan la convivencia urbana … conducen al respeto del patrimonio común y … llevan al reconocimiento y ejercicio de los derechos y deberes ciudadanos. El CEDURE se propuso llevar todo esto a cabo a través de campañas educativas que mantengan tres premisas básicas: - comunicación horizontal, es decir, haciendo notar al ciudadano sus infracciones, pero no desde una posición de autoridad, sino destacando el efecto de esta infracción sobre los demás (convivencia como eje transversal); - humor, pues se busca evitar los mensajes moralistas y desde una posición sermoneadora; además va con el carácter jovial y lúdico del cruceño y no genera resistencia; alegría, mensajes positivos; - calidad de las propuestas, tanto estéticamente como de contenido, ya sean spots, teatro, diseños gráficos o cualquier otra. Las problemáticas fueron estructuradas como campañas educativas, con sus objetivos y estrategias específicas (ya sean teatro, spots, concursos, programa televisivo, u otras). Cada campaña diseñó sus objetivos y buscó a sus socios estratégicos, que fueron instituciones y/o empresas con afinidad de objetivos. Se inaugura el Programa Permanente de Formación Ciudadana, en el mes de mayo de 2003. Sus primeras producciones fueron testimonios breves en audiovisuales, acerca de cómo ciertos líderes de opinión veían a la ciudad en ese momento. También se trabajó en material gráfico, con el apoyo de artistas reconocidos, se imprimieron banners que fueron rotando por distintos lugares de la ciudad. Se presentó la obra teatral “El Cometa”, en centros culturales de barrio. Esta obra fue escrita para el Programa de Formación Ciudadana con el tema de convivencia urbana. Siguiendo con el tema de la limpieza urbana, y con el apoyo de la gestión de EMACRUZ, el año 2004 se organizó una campaña, creando un personaje teatral central y manteniéndolo por 5 meses. Se lanzó primero un spot de planteamiento del problema, para luego ir desarrollando la campaña. Aprovechando la coyuntura política, el personaje central se llamó Pepe Limpias, candidato a alcalde, que hizo su lanzamiento de campaña en el Parque Urbano. Varios canales televisivos, en especial la Red Uno, se apropió de esta campaña y difundió los mensajes sin costo, así como Cristal de TV. Cada mes de la campaña, se ponía un spot nuevo. Además de ese apoyo en tv, hubo una cuña en la radio, la canción del personaje, y el candidato hacía paseos por distintas zonas de la ciudad, con sus seguidores, y con contacto permanente con las personas difundiendo su mensaje.
  17. 17. 16 Paralelamente, y con el mismo tema de la basura, se realizó teatro de calle, en plazuelas y semáforos de la ciudad. Jóvenes de la Escuela Nacional de Teatro crearon los sketches con los insumos teóricos del PPFC, construyeron la utilería con apoyo del CEDURE y estuvieron durante 3 meses trabajando en la ciudad. El año 2005 se presenta la oportunidad de trabajar con un medio de comunicación, la Red Uno, que nos propone una campaña para cultura urbana. Se produjeron 5 spots televisivos que fueron difundidos uno por mes, acerca de la convivencia en la ciudad y la pérdida paulatina de los valores tradicionales cruceños. La campaña convocaba a recuperarlos a través de la frase: “No puej cruceño, sos amable, hospitalario … demostrálo!”. Ese mismo año 2005 se inicia el programa televisivo educativo “De toco a silla”, como forma de unir todos los contenidos trabajados por el PPFC (educación vial, nutrición, medio ambiente). Se contó con alianzas con medios de comunicación local. Esta sin duda ha sido la experiencia más demandante del Programa, en cuanto a su conceptualización, recursos y tiempo. Pero también ha tenido importantes resultados en términos de impacto en la población. Los buenos resultados de la primera temporada nos animaron a llevar adelante una segunda, esta vez de una hora de duración y con segmentos fijos de medio ambiente, educación vial, espacios urbanos (tradicionales y nuevos) y otros. El programa mantuvo las premisas básicas de todo lo que el Programa Permanente de Formación Ciudadana produce: comunicación horizontal, humor y calidad. Además del programa televisivo, se creó una obra de teatro para colegios, “Telensucia”, que tuvo 53 funciones en 37 establecimientos educativos, públicos y privados. También se realizó una presentación abierta en la Manzana Uno. Esta obra buscó promover la reflexión sobre el manejo de la basura que hacemos los ciudadanos, contaminando todo a nuestro paso. La obra estuvo a cargo de actores de la Escuela Nacional de Teatro, cuyo elenco de 5 personas, la escribió y montó en el marco de los objetivos del Programa Permanente de Formación Ciudadana. A partir de un convenio interinstitucional con la Dirección de Medio Ambiente del Gobierno Municipal, se ideó la campaña “Santa Cruz, ciudad extrema”, nombre que ironizaba y caricaturizaba lo heroico y arriesgado que es vivir en Santa Cruz de la Sierra, por los problemas de mal estado de aceras, presencia de basura, y otras violaciones de las normas ambientales. Por ello, vivir en la ciudad era un “deporte extremo”. El slogan de la campaña fue: “Jugá limpio … estamos todos del mismo lado”, teniendo como significado el ser honesto, pero también haciendo referencia a la limpieza de la ciudad. Sketches teatrales de calle
  18. 18. 17 En una escala pequeña, esta alianza entre una institución privada como el CEDURE, que fue especializándose en comunicación educativa, y el Gobierno Municipal, resultaba interesante, pues el municipio tiene todas las competencias para educar y las atribuciones para sancionar. CEDURE, por su parte, cuenta con el bagaje teórico y de investigación y análisis de la ciudad para aportar en la construcción de los mensajes educativos, además del equipo creativo para diseñarlos y producirlos. Más adelante y con la participación de empresas locales, en producción televisiva, se elaboraron también los programas 2Semanas (ejercicio de ciudadanía), Chichi Grillo en el Pantanal (educación medioambiental), Manejando como la Gente (15 capítulos con Don Fercho). Para abordar el tema del espacio público, que se hacía cada vez más evidente como un elemento central para la calidad de vida en la ciudad, se optó por otras vías, menos convencionales: un concurso interbarrios. El concurso llamado inicialmente “Vecinos en acción … construyendo una ciudad pintuda!” y que hoy se denomina “Barrios Pintudos”, se lanza por primera vez el año 2004. Los buenos resultados, la alta participación y el apoyo recibido, impulsaron el concurso nuevamente los años siguientes, habiéndose desarrollado el 2014 la 11º versión del concurso. Este concurso promueve la participación vecinal, la apropiación y apego hacia el espacio público y la recuperación del sentido de pertenencia al barrio y la ciudad. Para ello, los barrios deben organizarse, nombrar a sus representantes, plantearse un objetivo y trabajar por él. Al finalizar, un jurado independiente evalúa el trabajo, viendo las fotos de cómo inició el barrio, elige a los ganadores y se instalan los premios. Para el funcionamiento del concurso, se cuenta con el apoyo y auspicio de empresas privadas, públicas, medios de comunicación. La educación y la formación ciudadanas se han mostrado como aliadas vitales en el proceso de “construir ciudad”, pues contribuyen a desarrollar y/o recuperar el sentido de pertenencia y promueven una convivencia urbana armónica, no sólo entre las personas, sino también hacia la ciudad que nos acoge. Por ello, se ha visto que son herramientas indispensables para contribuir a la sostenibilidad de la ciudad, pues una población con cultura urbana, respeta sus plazuelas, sus calles, su mobiliario urbano. No hay inversión suficiente, cuando la población destruye la infraestructura de su ciudad. Para que la educación y formación den resultados en el mediano y largo plazo, es indispensable que sea sostenida en el tiempo, que se de en forma permanente. El Programa Permanente de Formación Ciudadana ha dado grandes pasos y ha recogido acertadamente las preocupaciones de los ciudadanos. Ha sido capaz de contactarse con las personas. Prueba de ello es que sus campañas han sido apoyadas por instituciones y empresas de las sociedad civil organizada, así como por algunas direcciones del municipio.
  19. 19. 18 A lo largo de todo este recorrido, se ha tenido la oportunidad de reflexionar acerca de la problemática de la convivencia y las estrategias para la educación ciudadana. Se ha visto que son cuatro los elementos más importantes que imprescindiblemente deben concurrir para lograr resultados. Éstos son: La información: es básico conocer la existencia de normas para poder saber qué se puede y qué no se debe hacer. La motivación: se trata de conocer el sentido de las normas, por qué se decretaron, qué beneficios nos trae el cumplirlas. Las condiciones: contar con los elementos para poder cumplir con las normas: basureros, paradas de micros, cruces peatonales señalizados, y otros, facilitarían el cumplimiento de las normas. La sanción: en todo proceso educativo, una acción debe tener una consecuencia. Para lograr verdaderamente una educación ciudadana, las sanciones deben ser oportunas, proporcionales a la falta e iguales para todos. Cuando el dinero y las influencias “permiten” a las personas no respetar las normas, las autoridades que las deben hacer cumplir, pierden credibilidad. Todo ello requiere una comunicación constante entre la entidad pública (quien emite las normas) y la ciudadanía. En los dos primeros casos puede participar activamente la sociedad civil, con mensajes, campañas, actividades de diverso tipo. Pero en los dos últimos, la competencia es del Gobierno Municipal: los ciudadanos no tienen atribuciones para instalar paradas de micro o multar a quienes arrojan basura en las calles. Continuando con este esfuerzo de educar y formar ciudadanos, y a partir del XI Foro Urbano, se crea la Revolución Jigote, concebida como una estrategia para promover la cultura urbana. INFORMACIÓN SANCIÓN MOTIVACIÓN CONDICIONES
  20. 20. 19 Ante un escenario en el que se evidencia la pérdida del sentido de pertenencia al lugar y la sensación de que es tierra de nadie, la manera más “efectiva” de adaptarse es velar cada uno por sus propios intereses y supervivencia, aún a costa de pasar por encima de los derechos de los demás, o atentando contra el patrimonio de todos. Es decir, se impone la cultura del atajo. Es más vivo el que más abusa. El resultado es una cantidad enorme de injusticias, daños a los bienes públicos, y un atropello a los más vulnerables. Y claro, el reforzamiento de estos antivalores (el abuso, la ilegalidad), que se transmiten a las siguientes generaciones y se transforman en un rasgo cultural. Transformar hábitos, maneras de actuar y rasgos culturales es una tarea compleja y relativamente lenta. Puede llegar a tomar una generación. La manera de encarar el reto es a través de un proceso educativo. Este proceso, que se denomina formación ciudadana, debe ser permanente y sostenido: las iniciativas esporádicas y dispersas no dan resultado. La Revolución Jigote es una campaña permanente de formación ciudadana, impulsada por el Programa Permanente de Formación Ciudadana del CEDURE, en alianza con actores de la sociedad civil para encarar este proceso educativo evitando la dispersión de esfuerzos. Profesionales de la comunicación y el diseño, creativos, audiovisualistas y artistas, junto a medios de comunicación y empresas e instituciones han sumado esfuerzos para crear una marca paraguas que permita potenciar las iniciativas de todos en pos de una mejor convivencia en la ciudad. El target primario de la campaña lo constituyen los adolescentes y jóvenes entre 13 y 30 años. Esto no quiere decir que no se busque llegar al público adulto, sino que se prioriza y se concentran los esfuerzos en este target primario. Esto tiene su justificación en dos motivos: los jóvenes, al ser la generación inmediatamente siguiente, deben ser los portadores y abanderados de la revolución del comportamiento que se busca. Por otro lado, son un público mucho mas permeable y con capacidad de producir cambios que los adultos, a quienes se debería “educar” directamente aplicándoles el control y las sanciones que dictan las normas. Esta es una tarea de las autoridades, y no de la sociedad civil. Considerando el público objetivo, el lenguaje de la Revolución Jigote es completamente joven y espontáneo, descontraído, informal y estéticamente moderno y rupturista. Las redes sociales serían el principal vector de difusión, buscando generar un fenómeno viral. Grafitis, conciertos de música, intervenciones urbanas son otras de las herramientas de la campaña. Los medios masivos de comunicación se integraron gradual y progresivamente en el proceso de inducción de la campaña, para reforzar el carácter ciudadano de la iniciativa, levantada desde la base (el barrio, las redes sociales) hacia arriba (los medios, las instituciones). Las herramientas del lenguaje de las que se hace uso son la palabra “jigote”, para describir la actitud y el comportamiento ciudadano deseable, y “mojigote” como su opuesto, a manera de instrumento de sanción moral en manos de la ciudadanía. El emblema gestual de la campaña es el dedo meñique levantado como saludo positivo, optimista y comprometido.
  21. 21. 20 Un trabajo reciente9 identificó en nuestra ciudad más de cien comportamientos ciudadanos calificados como nocivos, que deberían ser transformados. Es claro que mucho antes de abordar cada uno de esos múltiples temas específicos, era necesario dotar a la campaña de una filosofía que dé sustento al trabajo posterior. Esa filosofía jigote está condensada en el siguiente postulado o llamado a la acción: “Sonreí, respetá, cuidá” Este llamado contiene las claves que a su vez engloban todos los problemas puntuales y específicos que atentan contra la sana convivencia, y se explican del siguiente modo: Sonreí. Se refiere a un cambio de actitud y de trato hacia los demás. Es un hecho comprobable que cuando uno sonríe, se siente mejor. Es comprobable también que cuando uno sonríe a los demás, estos devuelven la sonrisa y también se sienten mejor. Pasa lo mismo con los otros gestos de amabilidad: dar el paso, abrir una puerta, saludar, dar las gracias, etc. El “sonreí” entonces se refiere a cambiar la actitud y ser amable con los demás. Respetá. Se refiere a los derechos de los demás. La libertad y la felicidad sólo son posibles en un marco de respeto a los derechos de las personas y ya se sabe que “la libertad de uno termina donde comienzan los derechos de otro”. Este llamado se refiere entonces a que si el camino corto para lograr algo –llegar antes, etc.- implica pasar por encima de un derecho de otra persona, lo que corresponde hacer es tomar nomás el camino largo, con paciencia y buen humor. Cuidá. Se refiere a los bienes públicos. Evitar contaminar el aire, ensuciar las calles y plazas, destruir la infraestructura pública, los árboles, desperdiciar el agua, etc. y también cuidar los otros bienes públicos no físicos: la democracia y las instituciones. La Revolución Jigote se lanza en junio de 2013 y en este corto tiempo ha alcanzado logros importantes, llegando a ser reconocido con el Patujú de Bronce otorgado por el diario El Deber. Su principal herramienta de trabajo es el Manual del Perfecto Jigote, que contiene todos los temas de cultura y convivencia urbanas, aglutinados en 6 ejes: Medio Ambiente y Salud, Movilidad Urbana, Espacios y Bienes Públicos, Democracia y Gobernanza, Seguridad Ciudadana y Formas de Relacionarnos. Este manual sirve también como material de consulta, ya que contiene las normas y ordenanzas que atañen a cada uno de los temas y las instancias públicas o privadas responsables de atenderlos. En este año y medio de trabajo, la Revolución Jigote ha llevado adelante decenas de talleres de capacitación en colegios y otros espacios; ha realizado campañas educativas para el cuidado y mejoramiento de las aceras (“Tu vereda, pariente”), el valor de los árboles urbanos (“Estamos a tiempo, mi pejerrey”), amabilidad y buen trato (“Funquipauer”), parqueo en doble fila (“Otra cosa es con ejticker”), entre las actividades más importantes. La Revolución Jigote se ha planteado un horizonte de trabajo de 10 años, tomando en cuenta que se requiere un cambio de actitud y de comportamiento, derivados de una toma de conciencia en torno a los temas de cultura ciudadana. Hasta el momento, ha avanzado con pasos pequeños pero firmes, logrando el interés de muchos grupos de personas, aglutinando un interesante y motivado grupo de voluntarios, y generando alianzas con instituciones, empresas y medios de comunicación locales. 9 Talleres para el Plan de Formación Ciudadana para 10 años. PPFC-CEDURE, Santa Cruz Cómo Vamos, 2012-2013.
  22. 22. 21 IV. NIVEL DE CULTURA CIUDADANA EN SANTA CRUZ DE LA SIERRA: ¡APLAZADOS! La empresa Captura Consulting, en conjunto con la Revolución Jigote, diseñó una encuesta para evaluar el nivel de cultura ciudadana en Santa Cruz de la Sierra, a partir de una selección de indicadores relevantes para el tema. Esta encuesta se realizó los años 2013 y 2014, obteniendo como resultado que nuestra ciudad tiene un índice de 34% y 33% de cultura ciudadana, respectivamente, lo cual se constituye en un argumento más para trabajar de manera enfática en el tema. La encuesta organizó las preguntas en 6 dimensiones, coincidentes con los ejes temáticos de la Revolución Jigote: 1. Medio ambiente y salud.- Se consultó acerca de cuatro temas: el respeto al derecho al descanso y la tranquilidad, quema de basura y hojas secas, reciclaje de residuos en casa, basura en las calles. 2. Movilidad urbana.- Se consultó acerca del respeto al cruce de peatones, a estacionar correctamente y al respeto a los semáforos. 3. Espacios y bienes públicos.- Se consultó acerca de las condiciones de las aceras, el cuidado del mobiliario urbano y la compra a vendedores ambulantes o asentados en espacios públicos. 4. Democracia y gobernanza.- Se consultó acerca del pago de impuestos, participación en elecciones y el conocimiento de planes del municipio para la ciudad y sus habitantes. 5. Formas de relacionarnos.- Se consultó acerca de la tolerancia con opiniones diferentes, la amabilidad con las personas, y la ayuda a personas necesitadas. 6. Seguridad ciudadana.- Se consultó acerca de la iluminación pública, y la relación de vecindad. La encuesta evaluó por un lado el nivel de conciencia en torno a los diversos temas, preguntando “qué tan importante es …”; mientras que ponderó las prácticas vinculadas a los temas tratados preguntando “con qué frecuencia usted …”. Esto nos permitió conocer qué tanto se practica lo que se predica. Estos son los principales resultados: En cuanto a medio ambiente y salud:
  23. 23. 22 a.) Un 87% de los consultados responde que es importante o muy importante no quemar la basura y hojas secas por el daño ambiental que produce, así como a la salud. Sin embargo, sólo el 43% afirma que no lo hace nunca. Una aproximación a la comprensión de esta brecha del 44% entre conciencia y práctica, está en las respuestas de quienes sí admiten que queman sus hojas y basura: la mayoría lo hace porque los residuos no son recogidos a tiempo y quieren evitar que se les acumulen. Al parecer, la empresa municipal desconcentrada de limpieza no tiene la capacidad de cubrir la demanda, dejando a muchos usuarios sin un servicio oportuno y adecuado, dejando a los ciudadanos el problema de deshacerse de su basura como puedan. b.) La separación de residuos y el reciclaje son valorados como importantes por un 87% de los consultados. Sin embargo, sólo el 14% realiza esta separación en su domicilio, un 14% afirma que no lo hace “nunca” (frente a un 25% que no lo hacía nunca en el año 2013). La brecha entre conciencia y práctica, es una de las más grandes: 73%. Quienes afirman que nunca o casi nunca separan sus residuos domiciliarios, explican esta actitud por falta de tiempo (no se le da la prioridad suficiente como para volverse un hábito), por falta de costumbre, por flojera, por falta de bolsas, por falta de incentivo y porque la empresa de limpieza no recicla (las personas separan y los trabajadores botan todo junto al camión). Los menos respondieron que no sabían cómo hacerlo. Vemos así que no es tanto la falta de información la que lleva a las 87% 43% 44% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante no quemar No quemo nunca Brecha Quema de basura 87% 14% 73% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante separar y reciclar Siempre separa y recicla Brecha Separación y reciclaje
  24. 24. 23 personas a no realizar una separación de residuos en origen, sino la falta de condiciones para hacerlo y el objetivo claro que se alcanza al realizar una separación de residuos domiciliarios, como ser, alargar la vida útil del vertedero, dar empleo a personas, contribuir con los recolectores u otros. c.) El derecho al descanso es considerado como muy importante o importante por un 90% de los consultados. Sin embargo, hay una brecha de 60% entre lo que se dice y lo que se practica, ya que sólo el 30% respeta este derecho habitualmente, haciéndose evidente un desinterés por el otro. Entre quienes arman fiestas “siempre” o “con frecuencia”, la respuesta más común es que lo hacen para festejar cumpleaños. Si consideramos que la respuesta de quienes lo hacen “a veces” es de 48%, pues vemos que casi todos los ciudadanos festejarían ruidosamente sus natalicios, algo que se da “sólo” una vez al año, pero si sumamos una vez uno, una vez el otro y una vez el millón y medio de personas, nos encontramos con una ciudad en permanente fiesta y por lo tanto, atentando con el necesario reposo del resto. No olvidemos que un mal descanso es fuente de estrés, mal humor e incluso enfermedades, afectando así negativamente la calidad de vida en la ciudad. d.) Un 93% considera muy importante o importante que las personas eviten echar basura a las calles, pero sólo un 43% afirma que nunca arroja basura. La brecha entre la conciencia y la práctica es de un 50%. Ha disminuido un 23% la cantidad de personas que siempre evitan echar basura en las calles con respecto al 2013. Este “desplome” en el indicador puede deberse a una disminución en la agresiva campaña municipal de “Pepe Mosca” o un desgaste de la misma. 90% 30% 60% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es importante respetar el derecho al descanso Nunca organizo fiestas Brecha Respeto al derecho al descanso
  25. 25. 24 Con estos datos podemos inferir que mientras hay en marcha una campaña que coloca como discurso público la idea de que es negativo echar los desperdicios en los espacios públicos, las personas evitan hacerlo o afirman evitar hacerlo, para no ser sancionadas socialmente. Al no haber ya esa contención, pues “se sinceran”, tanto en sus comportamientos como en sus palabras. Pero esto no sólo nos habla de una negativa actitud en relación a la higiene y al medio ambiente, sino también de un desprecio por el espacio público, como espacio “de nadie”, sin considerar que se comparte con otros ciudadanos a quienes se les quita el derecho de un lugar limpio, ya sea por “costumbre” o “comodidad”, como explican algunos encuestados. En cuanto a movilidad urbana: e.) 91% de los consultados consideró muy importante o importante estacionar correctamente, pero sólo 49% afirma que “nunca” se estaciona en doble fila, presentándose una brecha de 42% entre la conciencia y la práctica. En esta pregunta hay una disminución del 22% de quienes nunca estacionan en doble fila en relación al año 2013. En este sentido, observando la realidad, vemos que el esfuerzo municipal por poner orden en el parqueo en el centro (ya que no se ha ampliado a ningún otro sector de la ciudad) ya no tiene los mismos efectos que tenía el año pasado, en el que al menos a nivel de discurso público, las personas eran reacias a reconocer que estacionaban en doble fila. 93% 43% 50% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante no arrojar basura en la calle Nunca arrojo basura en la calle Brecha Basura en las calles
  26. 26. 25 Consideramos que esta pérdida de efecto puede deberse al grave y rápido deterioro que ha sufrido la imagen de los funcionarios de Tráfico y Transporte, que han mostrado comportamientos agresivos, fuera de lugar, en algunos casos (hay fotos en medios de prensa de funcionarios pateando vehículos) y proclives a “arreglar” con los infractores, en otros. Es común encontrar comentarios ciudadanos que hacen referencia a estos inspectores como “extorsionadores”, puesto que no les interesaría corregir al infractor, sino “recaudar”. Su imagen y la valoración ciudadana se acerca cada vez más a la de los policías, la entidad de peor evaluación de acuerdo a encuestas. Esto tiene un grave efecto en términos de mensaje educativo, pues se resume en: “si tengo dinero, las normas no son para mí”. Más grave aún es que este mensaje venga de la autoridad local, que pierde así su solvencia moral frente al ciudadano. f.) Un alto porcentaje (94%) considera que es importante o muy importante respetar los semáforos. Pero sólo el 43% evita pasarse en rojo. Incluso un 2% llega a afirmar que “siempre” pasa con el semáforo en rojo. Esto lo explican porque “están apurados”. A esto contribuye el hecho de que sea un acto que no tiene absolutamente ninguna sanción. La ausencia de autoridad en este tema, es notoria. g.) El 92% considera muy importante o importante respetar el cruce de peatones, pero sólo el 34% lo hace, mostrando una importante brecha entre conciencia y práctica (58%). 91% 49% 42% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante estacionar correctamente Nunca estaciono en doble fila Brecha Estacionar correctamente 94% 43% 51% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante respetar el semáforo Nunca paso un semáforo en rojo Brecha Respeto al semáforo
  27. 27. 26 El peatón es el más vulnerable en el espacio de movilidad urbana, ya que no cuenta con condiciones para su seguridad, ni de infraestructura (aceras, pasos a desnivel, señalización), ni de comportamiento de los conductores (que respeten los semáforos y los cruces), ni de una autoridad que equilibre las relaciones en el espacio vial. El ciudadano dentro de un vehículo no considera que comparte el espacio con otros, y son sus propias necesidades (como su “apuro”) las que se colocan por encima de los demás y en muchos casos, como se ha visto en el punto anterior, también por encima de las normas de tránsito. En cuanto a espacios y bienes públicos: h.) El 93% considera importante o muy importante mantener la acera en buenas condiciones; sin embargo, sólo el 26% lo hace con regularidad. Sólo un 3% afirma que no lo hace “nunca” frente a un 10% del año 2013, mostrando una ligera mejora. Es probable que la campaña “Tu vereda pariente”, creada por Revolución Jigote y protagonizada por una conocida presentadora local, haya influido en llamar la atención sobre este tema. Si bien la acera es parte del espacio público, de acuerdo a Ordenanzas Municipales, su construcción y mantenimiento son responsabilidad de los ciudadanos y existen normas para construirlas (alturas, desniveles, materiales, 92% 34% 58% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante respetar el cruce de peatones Siempre respeto el cruce de peatones Brecha Respeto al cruce de peatones 93% 26% 67% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante la acera en buenas condiciones Siempre mantiene su acera Brecha Mantenimiento de las aceras
  28. 28. 27 continuidad). Esta información no se difunde y tampoco existen acciones del municipio para hacerla conocer y menos, cumplir. Vemos que al igual que en relación a los peatones y vehículos, las personas se ocupan de su espacio privado (la casa) desentendiéndose por quienes deben circular por la ciudad. El argumento es la “falta de tiempo”. En otro extremo igual de perjudicial, están quienes consideran la acera como un espacio estrictamente privado y colocan casetas o parquean su vehículo sobre ellas, impidiendo el paso del peatón que termina circulando arriesgadamente por la calzada. i.) El mobiliario urbano de la ciudad es considerado como muy importante o importante por el 93% de las personas consultadas. Sin embargo, sólo el 30% se ocupa de denunciar la destrucción o robo del mismo, el resto de las personas sencillamente no se involucra en el problema. La brecha entre conciencia y práctica es enorme: 73%, de las más altas de esta encuesta. Un 24% afirma que “nunca” realiza este tipo de denuncias. Entre las explicaciones para ello, las personas argumentan que “nunca se percataron” del mobiliario urbano (62%), prefieren evitarse problemas (27%), no tienen tiempo (6%), consideran que perderán el tiempo (2%), y no les gusta denunciar o no saben dónde hacerlo (2% cada una). Vemos en estas respuestas un desinterés por el espacio público, aquel que parece no pertenecer a nadie. Las personas no se percatan de sus condiciones y no tienen interés en intervenir para mejorarlas. Pero además, si quisieran, no hay canales abiertos de comunicación con los responsables del mantenimiento del mobiliario urbano, de competencia municipal, y se tiene poca confianza en que serán oídos. De ahí que consideren que perderán su tiempo (que parece ser un bien cada vez más escaso en nuestra ciudad). j.) 76% de los consultados considera importante o muy importante no comprar en la calle a los vendedores ambulantes; sin embargo, sólo el 12% evita hacerlo, mostrando una brecha de 64% entre la conciencia y la práctica. 93% 14% 79% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante cuidar el mobiliario urbano Siempre denuncio su destrucción Brecha Cuidado del mobiliario urbano
  29. 29. 28 Este debe ser uno de los hábitos más arraigados de la ciudadanía, explicado con argumentos de economía (38%), comodidad (31%), oportunidad (“me antojo cuando lo veo”, 15%). En tanto exista la demanda, estará presente la oferta, puesto que la ley de oferta y demanda sí se cumple (a diferencia de otras normas locales). En cuanto a democracia y gobernanza: k.) A pesar de que el pago de impuestos es obligatorio y 93% lo considera muy importante o importante, sólo el 50% lo hace siempre. Es decir, prácticamente la mitad de la población no paga sus impuestos. Es un resultado muy alto para algo que tiene medidas de sanción claras, a diferencia de otros comportamientos. Vemos en este tipo de respuestas, una ausencia de co- responsabilidad ciudadana en relación al país. Ello puede estar influido en la poca claridad que hay en el manejo de los recursos, sus destinos y la transparencia en su gestión. Sin duda, la falta de confianza en las instituciones, así como la falta de mecanismos de control, favorecen la evasión. l.) Otra medida obligatoria es el votar en las elecciones, sin embargo, prácticamente la mitad (50%) lo hace, mientras que la otra mitad, no, a pesar de la importancia que se le otorga (93% lo considera importante o muy importante). 76% 12% 64% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% Es muy importante no comprar en la calle Nunca compro en la calle Brecha Compras en la calle 93% 50% 43% 0% 50% 100% Es muy importante pagar impuestos Siempre pago mis impuestos Brecha Pago de impuestos
  30. 30. 29 Podemos exponer aquí la misma explicación tentativa que en el caso de los impuestos: falta de confianza en la utilidad del voto, en el respeto al voto y falta de sanción. Probablemente, el nivel de importancia es más a nivel teórico, es decir, se comprende que la participación democrática a través del voto, bien llevada adelante, es importante para una sociedad; pero a la hora de pensar en la realidad concreta, otros criterios intervienen, desviando la conciencia de la práctica. m.)La brecha entre conciencia y práctica en torno al conocimiento de planes municipales (69%) es alta. Un 89% lo considera muy importante o importante, pero sólo el 20% busca informarse en torno a los mismos. Aunque ha subido un 6% en relación al 2013, pensamos que se está confundiendo la propaganda de gestión municipal con la información acerca de los planes municipales, ya que no se han visto incrementados los espacios en que los ciudadanos puedan informarse efectivamente en los planes municipales, sobre todo si no están agremiados o “apadrinados” políticamente. Al ciudadano se le informa qué se hizo, pero muy poco qué se hará y de qué manera. 92% 55% 37% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante votar en elecciones Siempre voto en elecciones Brecha Votar en elecciones 89% 20% 69% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante conocer los planes municipales Siempre me informo de los planes municipales Brecha Conocimiento de los planes municipales
  31. 31. 30 En este punto debemos reiterar que existen pocos mecanismos puestos a disposición del ciudadano común, para que pueda acceder a esta información. La interlocución con el municipio es muy limitada o casi nula y los espacios verdaderamente participativos, son escasos y copados por intereses políticos. Quienes “nunca” se informan acerca de los planes municipales, argumentan falta de tiempo (50%), falta de interés (31%) y falta de comunicación de parte del municipio (19%). En cuanto a las formas de relacionarnos: n.) El 91% de los consultados considera muy importante o importante ser tolerante con las opiniones diferentes. Sin embargo, sólo un preocupante 31% lo hace (2% menos que en 2013). Incluso hay un 3% que afirma que “nunca” o “casi nunca” es tolerante con opiniones diferentes. Cuando se pregunta por qué no se toleran las opiniones diferentes, responden “porque no comparto las mismas ideas”, como si la tolerancia fuera sinónimo de estar de acuerdo, cuando es precisamente lo contrario: discrepar y aún así, respetar, conversar. Esta actitud da cuenta de un estado beligerante de las personas, en el que uno debe imponerse sobre el otro, en una lógica de que uno gana y el otro pierde. No es posible construir una democracia de esta manera, cuando falta el elemento central de la cultura ciudadana, que es precisamente la convivencia. o.) Un 94% considera que la amabilidad es muy importante o importante, pero sólo la mitad de las personas (47%) la practica de manera permanente. Se debe hacer notar, sin embargo, que este indicador subió en 8 puntos en relación al año 2013, y coincide con la campaña Funquipauer de Revolución Jigote, llevada adelante en colegios y radios locales. Aún así, el comprobar que menos de la mitad de las personas procura ser siempre amable, siendo este un rasgo identitario cruceño, es para preocuparse. 91% 31% 60% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante respetar las opiniones diferentes Siempre respeto las opiniones diferentes Brecha Tolerancia a opiniones diferentes
  32. 32. 31 Al menos sólo el 1% confiesa no ser amable casi nunca y nadie afirma que “nunca” es amable con los demás. En las condiciones que se ha descrito en anteriores puntos, que incluyen ausencia de respeto a las normas, y vacío de autoridad que haga respetar los derechos de las personas, es comprensible que la amabilidad disminuya: desconfiamos del otro. p.) El 94% considera muy importante o importante ayudar a las personas necesitadas, pero sólo el 35% lo hace con regularidad. Esto contrasta con las respuestas que da en general la ciudadanía frente a campañas benéficas concretas, que activan a muchas personas en coincidencia con un mismo fin. Allí vemos una alta participación. Sin embargo, se trata de objetivos puntuales, en un marco limitado de tiempo, luego del cual el interés y preocupación difícilmente se mantienen. Considerando que la solidaridad es otro de los rasgos que se identifican como cruceños, es necesario hacer notar que éste parece estar perdiéndose. En cuanto a la seguridad ciudadana: q.) El 93% opina que la iluminación pública es muy importante o importante para la seguridad ciudadana. Sin embargo, sólo el 25% reclama cuando sus plazuelas o calles de su barrio requieren iluminación, presentándose así una brecha de 68% entre conciencia y práctica. 94% 47% 47% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante ser amable Siempre soy amable Brecha Amabilidad con las demás personas 94% 35% 59% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es importante ayudar a los necesitados Siempre ayudo a los necesitados Brecha Ayuda a personas necesitadas
  33. 33. 32 Un 8% afirma que nunca o casi nunca presenta reclamos por la deficiencia de iluminación en sus barrios. Explican que esto se debe a que no tienen tiempo (67%), es una pérdida de tiempo, lo hace la junta vecinal o no les interesa reclamar (11% para cada opción). Nuevamente vemos que el factor tiempo define el comportamiento. Pero además, al delegar la posibilidad de reclamar una mejora para el propio barrio a la junta vecinal, se está renunciando al derecho ciudadano a participar. ¿Sólo quienes tienen cargos formales pueden ejercer ciudadanía? Cualquier ciudadano debiera tener canales de comunicación abiertos con las autoridades locales responsables de la gestión de la ciudad. r.) El 92% considera que es muy importante o importante mantener relaciones con su vecindad, conocer a sus vecinos. En contraste, sólo el 25% comparte con ellos, resultando en una brecha del 67%. Este dato contradice otra de las características atribuidas a los cruceños, la sociabilidad y el gusto por estar con otras personas, mostrando nuevamente una tendencia a encerrarnos. Un 10% de las personas encuestadas afirma que nunca o casi nunca se relaciona con sus vecinos, explicando que carece del tiempo (48%), desconocimiento y falta de comunicación (19% y 14% respectivamente), desconfianza, falta de afinidad, antipatías y poco tiempo en casa (5% cada uno). Vemos nuevamente evidencias 93% 25% 68% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante la iluminación pública Siempre reclamo la falta de iluminación Brecha Iluminación pública 92% 25% 67% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Es muy importante compartir con los vecinos Siempre comparto con los vecinos Brecha Relación de vecindad
  34. 34. 33 de que Santa Cruz de la Sierra se ha convertido en una gran ciudad, pues el tiempo para compartir es escaso, lo que lleva a las personas a encerrarse en lo privado y ante el desconocimiento, desconfiar de quienes no son parte de este mundo más cercano. Promover actividades que impliquen al barrio como conjunto, sin duda mejoraría la convivencia entre las personas, otorgándoles la posibilidad de crear lazos de confianza, y tornando los barrios más seguros. En base a estos resultados, podemos concluir de la siguiente manera: Los datos arrojan un nivel de cultura ciudadana de 33%, mostrando que hay mucho camino por recorrer en un tema vital para la calidad de vida en la ciudad. El nivel de conciencia acerca de los temas tocados, es muy alto en todos los casos (por encima del 76%), lo que muestra que la gente está informada y sensibilizada en torno a éstos. Sin embargo, no cuenta con las condiciones para desarrollar un comportamiento acorde a este nivel de conciencia, ya sea porque no hay la motivación suficiente, las condiciones físicas para hacerlo (por ejemplo, bolsas para el reciclaje) o por último, no existe la sanción necesaria frente a la infracción. Un argumento que se repite para explicar varios de los comportamientos es “la falta de tiempo”, “el apuro”. Vivimos en una ciudad grande, estresante y complicada, más de lo que debería justamente por esta ausencia de acatamiento voluntario de las normas. Esto nos lleva a manejar atropellando las reglas de tránsito, no compartir con los vecinos, no ocuparnos de nuestro entorno urbano. La convivencia amable y el interés por el otro, no son prioridad. Nos encerramos en el espacio privado como si fuera el único en el que nos debemos mover. En otro ámbito, hacen falta más canales de comunicación fluida y efectiva entre el ciudadano de a pie, y el municipio. Hacer menos engorrosos los trámites, menos arriesgadas las denuncias, tener respuestas más prontas, mejoraría sin duda las condiciones de la ciudad, y promovería verdaderamente una corresponsabilidad entre el municipio y el ciudadano, que se sentiría partícipe de la construcción de su urbe. Nos hemos (mal)acostumbrado a que tenemos que estar agremiados para ser oídos, a partir de la presión. Sin embargo, esto debe revertirse para poder hablar verdaderamente de desarrollo y madurez como sociedad verdaderamente democrática. Hay tres tipos de relaciones que pueden caracterizarse a partir de los resultados de esta encuesta: - la relación entre ciudadanos que no se conocen: donde prima la desconfianza y la indiferencia, y en la que va ganando terreno la falta de amabilidad; - la relación entre los ciudadanos y el Estado local: se percibe un Estado ausente, sin los debidos mecanismos de interlocución y participación, y con comportamientos que llevan al ciudadano a desconfiar de éste; - la relación de entre los ciudadanos y el espacio público: se ha ido abandonando y descuidando el espacio público que parece ser percibido como espacio de nadie: se arroja basura, no se asume ninguna acción ante su deterioro. Estos resultados nos muestran que hay mucho trabajo por hacer y vale la pena hacerlo por los efectos positivos que tendría en la calidad de vida de las personas en la ciudad.
  35. 35. 34 VI. MARCO CONCEPTUAL Y LEGAL Marco conceptual: Manfred Max-Neef,10 teórico chileno, plantea que las necesidades humanas son finitas, pocas y clasificables, e idénticas en todas las culturas y los tiempos. Lo que varía es la manera de satisfacerlas, a través de lo que él llama satisfactores. Uno de los aspectos que define una cultura, es justamente su elección de satisfactores. De esta manera, la necesidad de subsistencia, por ejemplo, es satisfecha entre otras cosas, por la alimentación, pero en unas culturas se alimentarán de hamburguesas y en otras de majao. Es así que ante la misma necesidad (subsistencia), se presentan diversas maneras de resolverla, dependiendo de las culturas, los tiempos y, otras variables. Eso hace que no haya una correspondencia unívoca entre las necesidades y su satisfacción. De acuerdo a esta postura, no hay una jerarquía en las necesidades humanas, que más bien conforman un sistema. Si se quiere evaluar un contexto en función de las necesidades humanas, no basta con comprender cuáles son las posibilidades que este contexto pone a disposición de las personas, sino también es preciso examinar en qué medida reprime, tolera o estimula que las posibilidades disponibles sean recreadas por los propios individuos. Las necesidades son al mismo tiempo carencia y potencialidad. Se convierten así en el motor mismo del desarrollo. Sin embargo, la no satisfacción persistente de necesidades, genera patologías colectivas. Bajo esta teoría, las necesidades serían 9: Subsistencia: que implica la salud, física y mental, la adaptabilidad, el sentido del humor, contar con comida, con abrigo. Protección: nos habla del cuidado, la autonomía, la adaptabilidad, contar con algún sistema de seguridad (de salud, de ahorros, de lazos con otros), incluye el prever, planear, cuidarse. Afecto: incluye la autoestima, la solidaridad y el respeto, la tolerancia y generosidad; requiere de los amigos, la familia, compañeros y pareja; expresar y recibir expresiones de afecto, cuidar de otros. Conocimiento: capacidad crítica, receptividad, curiosidad, intuición, racionalidad, disciplina, capacidad de asombro; requiere de políticas educacionales y comunicacionales, maestros; implica la posibilidad de estudiar, de investigar, analizar, 10 Max-Neef, Manfred. (1991). Desarrollo a Escala Humana. Santiago, CEPAUD, Fundación Dag Hammarskjöld.
  36. 36. 35 para lo que es necesario contar con escuelas, universidades, espacios de interacción, incluida la familia y la comunidad. Participación: solidaridad, receptividad, voluntad, determinación, respeto, adaptabilidad; conocimiento y ejercicio de derechos y deberes, trabajo; disentir, interactuar, expresar opiniones; afiliarse a grupos, pertenecer a barrios, cooperar. Ocio: valora la curiosidad, la imaginación, el sentido del humor; se refiere a juegos, espectáculos, fiestas, relajarse, disfrutar. Creación: incluye la pasión, la determinación, imaginación, valor, autonomía, inventiva; requiere desarrollar habilidades, destrezas, métodos, trabajo; implica inventar, diseñar, componer, interpretar; es fomentada por espacios productivos, talleres, grupos culturales, espacios de expresión. Identidad: sentido de pertenencia, diferenciación, autoestima, asertividad; son elementos de esta necesidad los símbolos, el lenguaje, la religión, los hábitos y costumbres, la sexualidad, los valores, las normas, la memoria histórica, el trabajo; requiere comprometerse consigo mismo, decidir, conocerse, crecer; se da en espacios cotidianos, ambientes a los que uno pertenece. Libertad: autonomía, autoestima, determinación, pasión, asertividad, apertura de mente, coraje, rebeldía, tolerancia; derechos, posibilidad de disentir, de elegir, de ser diferente, correr riesgos, desarrollar conciencia, comprometerse. La educación y la formación ciudadanas, generarían de manera directa la satisfacción de las necesidades de afecto, conocimiento, participación y la identidad; y de manera indirecta, también de las necesidades de subsistencia, creación, ocio, creación y libertad, al proveer los medios y crear los espacios y condiciones para llegar a ellas; es decir, en lenguaje de Max-Neef, la educación y formación ciudadanas se constituyen en satisfactores de necesidades humanas fundamentales. A través de la formación y educación ciudadanas lo que se obtiene son mejores niveles de cultura ciudadana, lo que redunda en una mayor calidad de vida, entendida como el resultado de la satisfacción de las necesidades humanas. A mayor y mejor satisfacción de estas necesidades, mayor calidad de vida. Entenderemos la formación ciudadana como un complejo proceso de adquisición de destrezas para desarrollar las propias potencialidades como persona en un contexto urbano, y lograr una convivencia respetuosa y armónica con los demás y el medio ambiente, natural y construido. Esta adquisición de destrezas no se da espontáneamente, menos aún en una ciudad de alto crecimiento e importantes tasas de inmigración rural, como es el caso que nos ocupa. De ahí que se requieren políticas públicas sostenidas en el tiempo para generar los resultados deseados. De acuerdo a Velásquez (2003), la formación ciudadana es un proceso activo de educación, que tiene como fin alcanzar una cultura ciudadana, entendida como un conjunto de costumbres, comportamientos y reglas mínimas compartidas que generan sentido de pertenencia, facilitan la convivencia urbana y conducen al respeto del patrimonio común y al reconocimiento y ejercicio de los derechos y deberes ciudadanos. En una ciudad de rápido crecimiento como es Santa Cruz de la Sierra, los marcos de referencia que orientan la conducta de las personas y su toma de decisiones, varían
  37. 37. 36 también de manera acelerada. De ahí que muchas de las formas de solucionar los problemas en la ciudad de los años ’80, no resulten ya adecuadas para enfrentar los problemas actuales. Un ejemplo muy concreto que ayuda a ilustrar lo antes mencionado, es el parqueo: cuando habían menos vehículos en la ciudad, se podía estacionar en la puerta del lugar al que se pretendía asistir; hoy no, son tantos los vehículos que difícilmente se encuentra un parqueo a tan poca distancia como se quisiera. Querer seguir llegando a la puerta, implica parquearse en doble fila, afectando a otros ciudadanos. Esto es lo que algunos autores han llamado la cultura del atajo: cuando la motivación principal de la persona es obtener resultados a corto plazo sin reparar en los riesgos o las consecuencias en el mediano y largo plazo, sobre sí mismo y sobre los demás. La cultura del atajo se refiere a los excesos que son resultado de los procedimientos utilizados para tratar de resolver las distintas situaciones producidas a raíz del crecimiento y complejidad de la ciudad, procedimientos como botar basura en las aceras, no respetar los cruces vehiculares, cruzar la calle en cualquier lugar, tomarse las veredas, no respetar los semáforos y un largo etcétera (Manuel Espinel Vallejo). Al compartir con muchas más personas el mismo espacio urbano, ya no se puede contemplar sólo y únicamente las propias necesidades; se requiere de considerar al otro y que el otro también considere a los demás para alcanzar una convivencia armónica que no atropelle los derechos de las personas. Las acciones de cada uno, a diferencia de hace un par de décadas, afectan de manera directa e inmediata a los conciudadanos. Esta conciencia es parte de la cultura ciudadana. En otros casos, lo que falta es la adecuada y suficiente información sobre la mejor manera de resolver algunos problemas urbanos, como el de la basura. De ahí que muchas veces los desechos se descartan en cualquier parte o se queman, ignorando los graves daños a la salud. La cultura ciudadana no sólo implica una convivencia armónica basada en el respeto a los demás, sino también hacia el entorno natural y construido de los ciudadanos, el patrimonio histórico con el que se cuenta y los espacios públicos de encuentro. En el espacio público convivimos individuos con diversidad de valores culturales, que actuamos por infinidad de motivaciones, intereses y objetivos, que se entrecruzan y pueden llegar a ser contrapuestos y chocar. En medio de esta diversidad, el margen para el conflicto puede ser muy amplio. Para minimizarlo existen normas, morales, culturales y legales que regulan la conducta de los individuos. Es importante que estas normas sean verdaderos acuerdos sociales, compartidos por la mayoría de las personas para alcanzar una verdadera convivencia y la satisfacción de las necesidades de dicha mayoría. Aún en las sociedades más avanzadas, la capacidad del Estado para hacer cumplir las normas es limitada. El ciudadano tiene por tanto, una responsabilidad vital que cumplir. Un Estado que invierte en cultura ciudadana a través de la educación y la formación, está mejorando el funcionamiento de la sociedad y la calidad de vida, yendo más allá de un rol de “controlador” del cumplimiento de normas, más bien motivando el cumplimiento voluntario de las mismas. Pero además, una ciudadanía informada y formada acerca de sus derechos y deberes, será capaz de demandar una relación más horizontal con las autoridades que lo representan, interpelará de manera constructiva conociendo las obligaciones de dichas autoridades, y será menos proclive a ser manipulada.
  38. 38. 37 De acuerdo a Antanas Mockus, exalcalde de Bogotá, la convivencia ciudadana se da cuando hay una coincidencia entre ley, moral y cultura. Se entiende la ley como toda la normativa construida, formal, que implica sanciones a quien no la cumple; la moral son aquellas normas y valores que se interiorizan básicamente en el hogar; y la cultura son aquellos comportamientos tolerados o no , promovidos o no, dentro del grupo al que se pertenece. La falta de congruencia entre estos tres elementos obstaculiza el camino hacia la convivencia y hacia la cultura ciudadana. Por ejemplo, si hay un comportamiento ilegal, como el dar una “coima”, que nos han enseñado en el hogar que es reprochable, pero en la realidad cotidiana, es más difícil hacer un trámite sin “coima” que con ella, esta acción ilegal y reprochable, se realiza con frecuencia, se tolera y hasta se promueve desde lo cultural. Una de las acciones de la formación y educación ciudadanas es lograr la menor discrepancia entre ley, moral y cultura. Trabajar por la cultura ciudadana, redundará entonces en satisfacción de necesidades humanas y por lo tanto, en mayores niveles de calidad de vida. Marco legal: La Constitución Política del Estado (CPE) es el documento legal que organiza los principios por los cuales se rige el Estado boliviano. A partir de la CPE aprobada en el año 2009, se reconoce explícitamente al Estado boliviano como un Estado autonómico, otorgándole a los municipios 43 competencias exclusivas.11 Entre las competencias exclusivas, pertinentes a este trabajo de manera directa, están las siguientes (art. 302): - la planificación y promoción del desarrollo humano; - la preservación, conservación y contribución a la protección del medio ambiente y recursos naturales, la fauna silvestre y los animales domésticos; - el control de la calidad y la sanidad en la elaboración, transporte y venta de productos alimenticios para el consumo humano y animal; - el deporte en el ámbito de su jurisdicción; - la promoción y conservación del patrimonio natural municipal; - la promoción y conservación de la cultura, el patrimonio cultural, artístico, histórico, monumental, arquitectónico, tangible e intangible municipal; - el transporte urbano, el registro de propiedad automotor, el ordenamiento y la educación vial, la administración y el control del tránsito urbano; - centros de información y documentación, archivos, bibliotecas, museos, hemerotecas y otros espacios municipales; 11 Competencias exclusivas, implica que el nivel de gobierno, en este caso, el municipio, tiene sobre una determinada materia las facultades legislativa, reglamentaria y ejecutiva, pudiendo transferir y delegar estas dos últimas.
  39. 39. 38 - el aseo urbano, manejo y tratamiento de residuos sólidos en el marco de la política de Estado; - la promoción de la cultura y las actividades artísticas; - convenios y contratos con personas naturales o colectivas, públicas y privadas para el desarrollo y cumplimiento de sus atribuciones, competencias y fines. Como puede colegirse de esta revisión, la CPE no sólo faculta sino que demanda a los Gobiernos Municipales a llevar adelante esfuerzos en temas que hacen a la cultura ciudadana, en coordinación con organizaciones de la sociedad civil organizada (ya sea por convenios o contratos). Educación vial, cuidado del medio ambiente, conservación del patrimonio y otros, están explícitamente establecidos como competencias exclusivas de este nivel de gobierno. Para el desarrollo de sus competencias, la CPE da importancia a la participación y el control social, estableciendo que la sociedad civil organizada sea escuchada en el diseño de las políticas públicas. Además, establece que la sociedad civil organizada ejerza el control social a la gestión pública en todos los niveles del Estado y a las empresas e instituciones públicas, mixtas y privadas que administren recursos fiscales (Art. 241). La ley Marco de Autonomías y Descentralización, en sus artículos 138 y ss hace también referencia a la participación social aplicada a la elaboración de políticas públicas, así como a otros temas. Establece que las normas de los gobiernos municipales deberán garantizar la existencia y vigencia de espacios de participación ciudadana y la apertura de canales para recoger y atender las demandas sociales en la gestión pública a su cargo, con los siguientes objetivos: - planificación, seguimiento, evaluación y control social de las políticas públicas, planes, programas y proyectos; - participación directa, iniciativa legislativa ciudadana, referendo y consulta previa; - atención permanente de la demanda social y ciudadana. La Ley de Gobierno Autónomos Municipales (GAM) de febrero de 2014, en sustitución de la Ley de Municipalidades 2028, da importancia a la participación y control social, estableciendo que los Gobiernos Autónomos Municipales deberán generar instancias o espacios formales para el pronunciamiento sobre la formulación del Plan Operativo Anual y sobre el Presupuesto Institucional, así como sobre la rendición de cuentas. Asimismo, esta Ley deja abierta la posibilidad de los GAM generen otros espacios para garantizar Participación y Control Social (Art. 38). La Ley de Gobiernos Autónomos Municipales establece que es la sociedad civil la que se organizará para definir la estructura y composición de la participación y control social, de acuerdo al Art. 241 de la CPE. Lo que ha ocurrido en los hechos en el municipio de Santa Cruz de la Sierra, es que lo que hoy se llama el “Control Social”, está compuesto casi por las mismas personas que formaban parte del Comité de Vigilancia, derogado por la presente Ley de Participación y Control Social. Es decir, se ha cambiado de nombres, pero en los hechos no se ha dado una verdadera apertura a la participación de ciudadanos sin simpatías político-partidarias. Ciudadanos pertenecientes a otras organizaciones de la sociedad civil, siguen encontrando éstos límites para participar. La mencionada Ley de Control Social del 05 de febrero de 2013 tiene como fin principal el “consolidar la participación y control social como elementos transversales y continuos de la gestión pública; y en los procesos de planificación, seguimiento a la ejecución y evaluación de las políticas públicas y las acciones del Estado Plurinacional, en todos sus
  40. 40. 39 ámbitos y niveles territoriales” (Art. 3). Sin embargo, para hacerlo, un ciudadano prácticamente requiere ser reconocido legalmente por el municipio e incorporarse a la estructura ya existente de “Control Social”, lo que deja muy poco margen de acción independiente. En síntesis, existe el respaldo legal para que un municipio aborde los temas que se han identificado en distintas instancias (Foros Urbanos, encuestas ciudadanas, talleres) como los prioritarios para la cultura ciudadana. Estos temas están dentro de las competencias exclusivas de un Gobierno Municipal. Además, las leyes facultan a los Gobiernos Municipal a trabajar bajo convenios con organizaciones de la sociedad civil, compartiendo fines y objetivos, ampliando el alcance y la riqueza de las propuestas del trabajo. En lo que aún la ciudadanía independiente debe trabajar, es en insistir en mecanismos libres de participación, sin condicionamientos político partidarios.

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