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¿QUE SIGNIFICA EL CONCIERTO ECONOMICO VASCO?

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Regimen fiscal foral del País Vasco

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¿QUE SIGNIFICA EL CONCIERTO ECONOMICO VASCO?

  1. 1. 1 ¿QUÉ SIGNIFICA EL CONCIERTO ECONOMICO VASCO? Manfred Nolte De tormenta perfecta cabe calificar la serie de inclemencias emocionales, reproches estadísticos y críticas frontales por las que ha debido atravesar el modelo de financiación foral del País Vasco durante los días pasados, debido a las manifestaciones recogidas en los distintos medios de comunicación, fundamentalmente en la prensa escrita. No es novedad la existencia de posicionamientos adversos a la fiscalidad vasca. En 2005, el entonces Presidente de la Generalitat, Pascual Maragall, lo calificó de “inadmisible”. En junio de 2013, el líder del PSC, Pere Navarro, pidió su supresión. Ciudadanos y UPyD lo rechazan y están aun calientes las declaraciones de presidentes populares exigiendo cambios en el actual modelo de financiación autonómica. Susana Díaz y Ximo Puig han coincidido en denunciar un trato fiscal privilegiado para vascos y navarros y han reclamado reformar las “asimetrías” vigentes “modulándolas” cuanto sea necesario. El miércoles le tocaba el turno a Asturias. El Gobierno del Principado considera que el cupo vasco y la aportación navarra son "un claro privilegio financiero ajeno a los principios constitucionales", que "discrimina claramente a las comunidades autónomas de régimen común". Al hilo de estos pronunciamientos aparecen escasas réplicas y alguna declaración institucional. Como siempre el diablo está en los detalles, si bien los detalles en el tema que nos ocupa están cargados de una enorme sensibilidad social, generalmente según el lado que ocupe el sujeto juzgante en el campo fiscal a debate, según sea o no residente y beneficiario de un territorio fiscal autonómico. Tratándose de derechos y obligaciones estaríamos debatiendo sobre un tema jurídico, pero me apresuro a adelantar que el asunto es ante todo y sobre todo de naturaleza política, por lo que trataré de discurrir con la fortuna deseable por los entresijos del ‘arte de lo posible’ como viene a definirse la política y de su mano por los cauces del sentido común, del sentido conciliador común. Lo auténticamente novedoso, por tanto, no es la existencia de un discurso objetor sino la proliferación, la virulencia y la exégesis argumental que han
  2. 2. 2 revestido la última oleada de descalificaciones. El cuestionamiento es inveterado, pero en los tiempos recientes se ha constituido en tema estrella. ¿Cual es el centro o centros de las referidas críticas y descalificaciones? En primera instancia, la objeción central surge del hecho de que el régimen fiscal foral del País Vasco aporta aproximadamente el doble de recursos públicos(4.300 euros año per cápita) que la media del régimen común(2.000 euros año per cápita).Lógicamente, los ingresos de las autonomías dependen también del peso de sus economías. A más riqueza, a más PIB, mayor potencia tributaria. Pero aun ponderando las cifras en términos de PIB, la diferencias siguen siendo notables. La mayor abundancia de recursos redunda en una mayor capacidad de gasto, por lo que las atenciones a la ciudadanía serían mayores –y presumiblemente mejores- en los territorios de régimen foral. Las comunidades forales pueden gastar más en educación, sanidad y servicios sociales que el resto de comunidades del estado. De ello cabe inferir (se diga de forma matizada o explícita) que estaríamos asistiendo en el Concierto Económico a “un sistema de privilegio”, a un “sistema injusto” que los líderes políticos llaman a “modular”, limando “asimetrías”, hasta allanar “discriminaciones” y “privilegios” y alcanzar un equilibrio desde el pretendido desequilibrio actual. Las servidumbres de un espacio limitado impiden replicar en detalle el valor de las estadísticas citadas , pero al menos constancia taquigráfica de que no toda la diferencia relatada obedece a una situación discriminante, señalándose criterios de eficiencia de modelo productivo, la mayor transparencia y la menor economía sumergida –entre otras- como posibles razones amortiguantes de la diferencia citada. Pero hay algo más nuclear. De haber diferencias, incluso significativas, ¿constituirían estas una situación de ‘injusticia’? Para contestar esta pregunta hay que formular una nueva, a saber ¿que significa en el contexto fiscal autonómico el adjetivo ‘justo’? El concepto ‘justo’ remite a una concepción ética o iusnaturalista de difícil discernimiento, por lo que parece más lógico y sobre todo mas practico pasar del campo moral (iustitia) al normativo(lex), en definitivo al político, por lo que el atributo de su justicia le vendría conferido por la legitimidad democrática, por su legalidad y finalmente por su constitucionalidad. Es muy importante no perder de vista la validación política del tema del Concierto o Pacto económico El Concierto añade a su raigambre consuetudinaria y legitimidad histórica, su legalidad con rango constitucional. El Concierto Económico con el País Vasco, las Normas Forales y el cupo que lo desarrollan son legales ya que han sido aprobados por ley. Además, el Concierto Económico con el País Vasco, las Normas Forales y el cupo que lo desarrollan son constitucionales dado que no ha sido declarado inconstitucional por el Tribunal Constitucional. Tal como está pactado. Tal y como está consensuado, no cabiendo en consecuencia, una referencia al concepto de privilegio o injusticia sino al deliberada y libremente pactado concepto de ‘excepción’ o de ‘singularidad’.
  3. 3. 3 El Concierto representa un sistema eficiente de obtención de recursos públicos para el País Vasco sin que se juzgue extensible a otras comunidades autónomas. Sólo se comprende como excepción en un territorio que representa un porcentaje reducido del producto interior bruto del estado en virtud de una manifiesta voluntad política entre las partes, justamente debido a las virtudes y beneficios políticos que el pacto entraña y que ha sido el mantenimiento de la estabilidad constitucional de Euskadi. El foralismo es el reconocimiento de unos derechos históricos y su refrendo democrático a cambio de la estabilidad constitucional de España. Mediante este pacto, las sensibilidades soberanistas y la unidad del Estado español se avienen en una voluntad de convivencia y progreso común. Olvidar esta referencia en el debate del Concierto económico es hurtar las esencias de su cabal interpretación. Tan es así que los actuales objetores del Concierto matizan que los males no están en el Concierto como tal, sino en las leyes del Cupo donde los principios y procedimientos de valoración establecidos en la Ley del Concierto se desvirtúan. Por un lado se infravaloran las cargas estatales no asumidas por el País Vasco y por otro el ajuste por IVA se realiza utilizando valores y coeficientes desfasados, amen de muchas cosas más. Fuentes solventes consultadas esbozan una sonrisa ante esta crítica de naturaleza meramente aritmética, donde los minuendos y sustraendos se adulterarían en la cocina política de la comisión paritaria del cupo. Puro desconocimiento del complejísimo procedimiento de determinación del cupo liquido y que arroja unas diferencias de cifras de muchos cientos de millones de euros cada año, que llevan ocho años sin conciliarse y que malamente reflejan un presunto apaño contable por el que el Estado haría la vista gorda a las obligaciones forales en detrimento de la recaudación general. En conjunto entre la factura calculada por el Estado y la que ha elaborado para ese mismo periodo el Gobierno Vasco, hay una diferencia de casi 1.200 millones de euros, y como es obvio, cada parte barre para su casa. El concierto, además, es rigurosamente solidario en las términos expresados en su Ley y en la Ley del Cupo contribuyendo con el 6,24% a todos los gastos estatales por competencias no transferidas, incluido el Fondo de compensación internacional, el déficit publico, el servicio de la deuda central, el AVE, las fuerzas armadas y otras más. Y lo hace por encima de su cuota-PIB que es el 6,07% o la que le corresponde por el ratio de población (4,6%). Y es asimétrico en su configuración dado que con el pago del Cupo el País Vasco se obliga a contribuir a los gastos comunes con independencia de la situación de sus finanzas incurriendo en un sistema de riesgo unilateral. Se objeta a su vez que el Fondo de Compensación Interterritorial es residual. La compensación interterritorial se materializa a través de otros Fondos previstos en la LOFCA, a los que directamente no contribuyen el País Vasco y Navarra, argumento que es relativo ya que el presupuesto del estado es deficitario, se cuadra con el endeudamiento y ahí aparece nuevamente la contribución del Concierto. Concluiremos con una reflexión del antropólogo Pierre Teilhard de Chardin. El visionario científico francés consideraba la diferenciación del proceso evolutivo humano como un factor de unión (‘L’ union diférencie’). No otra cosa traduce, en lo político y en su modesta dimensión absoluta, este pacto de convivencia
  4. 4. 4 llamado Concierto económico.

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