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  1. 1. Introduccióna la ComunicaciónAcadémica –Semana 4 1 ©UniversidadEstataldeMilagro–UNEMI Anexo 1 Las aventuras de los hermanos Martínez A orillas de un río existe un lindo pueblo llamado “CHANDIA” cuyo clima es cálido, con hermosos paisajes y en él vive una familia muy peculiar y diferente. Ahí en una casita acogedora habitan los “Martínez”, esta familia la conforman Don Felipe y la señora Tania, quienes tienen dos hijos, llamados Carlos y Noris. Quienes siempre se ayudan en todo, trabajaban muy duro fabricando juguetes únicos y originales, para comercializarlos en la ciudad, y sobre todo son muy unidos, amorosos y siempre sonríen. A pesar de que el dinero no les alcanzaba y a duras penas su huerto les daba uno que otro vegetal y frutas, nunca se los veían desanimados. Un día la situación de la familia se puso muy, muy pero muy difícil, nadie está satisfecho, ni comprendía el por qué no podían vender todos los juguetes. Carlos, Noris y sus padres estaban muy decepcionados y preocupados por su economía, habían puesto su máximo esfuerzo en hacer aquellos juguetes, pasaban los días y seguían sin vender nada y lo poco que tenían guardado se estaba acabando. Una tarde después de regresar de un intento fallido en vender sus piezas de arte y juguetes, los señores Martínez decidieron que era hora de dejar de hacer ese trabajo y cambiarlo por algo que les permita sobrevivir y sobre todo regresar ese ánimo tan positivo con el que se caracterizaban. Al escuchar lo que sus padres querían hacer, Carlos y Noris se empezaron a entristecer. Ya que a ellos les fascina ayudar a sus padres en el taller armando y fabricando los juguetes y no soportaban tal idea; así que los pequeños salieron al patio trasero para despejar su mente, ahí se encontraba el huerto y en él un gran peral, los dos hermanos se recostaron junto al gran árbol y observando el cielo estrellado mientras pensaba en que podrían hacer e inventar para cambiar
  2. 2. Introduccióna la ComunicaciónAcadémica –Semana 4 2 ©UniversidadEstataldeMilagro–UNEMI la idea de sus padres, y volver a crear los juguetes que tanto les fascinaban, entre una idea y otra seguían los pequeños tratando de descifrar cómo lo lograrían su objetivo. Cuando de repente empezó hacer viento, y fue en ese preciso momento que sonó un ¡baam! se rompió una ramita del peral, la cual les pegó muy fuerte en la cabeza a los pequeños. Los niños despertaron, pero todo era muy diferente para ellos, y estaban muy desconcertados habían despertado en un lugar espectacular y mágico, en ese lugar se encontraban muchos juguetes de todos los colores, tamaños y formas era algo sorprendente, lo que nunca habían visto jamás. Al instante se sintieron completamente serenos y felices, porque se percataron que se encontraba en una juguetería en la cual se hallaban muñecos muy similares a los que fabricaba en conjunto con sus padres, lo extraño era que aquellos, parecían que se encontraba ahí, ya hace mucho tiempo llenos de polvo y de telarañas. Al verlos sigilosamente Carlos y Noris se percataron que los juguetes tenían fallas y pensaron: Carlos: - ¿Quizás por eso siguen aquí estos juguetes hermana? Noris: - Sí..., ¡Ya se los repararemos juntos hermanito! Ambos habían crecido viendo a sus padres crear y reparar toda clase de juguetes, que no era difícil para ellos arreglarlos ya que sabían manejar muy bien las herramientas; así que no perdieron tiempo y fueron corriendo a buscar lo que necesitaban, pero como el sitio era desconocido para los chicos, no encontraban y no tenían idea de donde hallar todas las herramientas necesarias para empezar a trabajar, comenzaron a buscar en una caja, en otra y así sucesivamente. Por lo cual les tomó más tiempo de lo que esperaban, y ya se estaba ocultando el sol, cuando al fin encontraron las herramientas. En ese preciso momento en que se acercaba al sitio donde estaban los juguetes, los niños se percataron que los juguetes se movían. Noris: - Mira hermano ¡Ay!, ¿Por qué está pasando eso? Carlos: - No lo sé hermanita ¡Creo que el cansancio nos está haciendo que veamos cosas extrañas, no, no, no puede ser posible, acaso estamos enloqueciendo; son muñecos hecho de maderas! Si estaban viendo muy bien Carlos y Noris, y no deliraban como ellos creía. El cascanueces, pantera, princesa, marioneta y muñeca se movían, habrían cobrado vida.
  3. 3. Introduccióna la ComunicaciónAcadémica –Semana 4 3 ©UniversidadEstataldeMilagro–UNEMI Los pequeños hermanos estaban completamente sorprendidos no podían creer que los juguetes caminaran y sobre todo que hablaran, eran como personas reales con disfraces. Tanto fue el asombro de ambos que decidieron esconderse tras unas cortinas cerca de la ventana. Transcurrían los segundos y los niños Martínez consternados observaban y escuchaban a los juguetes cuidadosamente, aun sin creer lo que estaba pasando, susurrando al oído Carlos le dijo a Noris: ¡mira en donde hemos venido a parar ojalá que no nos vean! Muñeca: ¡Hola amigos, ¡cómo se sienten hoy! Cascanueces: Como siempre mal, no te das cuenta. Princesa: Y sí que lo estamos Marioneta: ¿Cuánto tiempo creen que seguiremos en este estado? Pantera: ¡Eternamente! Cascanueces y Princesa: Sí eso creemos…. Muñeca: Porque, piensan de ese modo, deben ser más positivos. Ya verán pronto nos repararán. Al escuchar aquella controversia de los juguetes Carlos y Noris, querían brindar su ayuda a los muñecos, pero el temor que sentían los pequeños en pensar que los juguetes no aceptarían su ayuda, no les permitía salir de su escondite. Mientras tanto en casa de los Martínez, los padres de los niños aún no se daban cuenta de la ausencia de ellos, tan preocupados y concentrados estaban con respecto a la situación en que se encontraban, que pasaron horas y horas en percatarse que los niños no estaban por los alrededores. Cuando era la hora de la cena y llamaron a los niños, con voz alarmante dijo su padre no están en la casa, la esposa con voz serena y tranquila contesta: no te asustes han de estar en el huerto como de costumbre conversando o comiendo alguna fruta. El padre se dirige al huerto a buscar a sus hijos, pero no los encuentra, asustado se dirige corriendo a comunicarle a su esposa: ¡los niños no están!
  4. 4. Introduccióna la ComunicaciónAcadémica –Semana 4 4 ©UniversidadEstataldeMilagro–UNEMI Al escuchar tal cosa, la madre muy asustada y consternada le contesta: es de noche en donde los buscaremos. Don Felipe abrazando muy fuerte a su esposa le indica que iría a buscarlos por los alrededores, tranquila ellos son muy inteligentes y sabrán cuidarse. Tenemos que mantener la calma y rezar que no les pase nada. Mientras que los padres de Carlos y Noris buscaban sosiego. Los dos pequeños seguían en el mismo lugar sin saber qué hacer. Noris: Hermano ha pasado mucho tiempo desde que nos escondimos aquí, que, si salimos y dejamos a un lado este miedo de rechazo, y sólo los ayudamos. Carlos: No aun no, Noris deja que los juguetes se desahoguen Noris: Esta bien… Carlos: Hermano yo pienso que ya podemos salir de este escondiste porque los juguetes ya se fueron a escuchar de donde venia esa melodía. De repente escucharon una hermosa y dulce melodía, les entró mucha curiosidad a los dos hermanitos por saber de dónde o de quien provenía tan majestuosa música, así que abrieron sigilosamente un poquito las cortinas que los cubrían para descubrir el porvenir de esa mezcla de sonidos tan increíbles. Al abrir apenas las cortinas se dieron cuenta que los muñecos eran quienes emiten los magníficos sonidos. Noris: ¡Carlos, viste los muñecos son! Carlos: ¡Silencio! nos van a descubrir. Seguían maravillados por tan dulce melodía, sin notar que estaban por ser descubiertos por tan solo un despiste. La pantera, marioneta, princesa, cascanueces y muñeca escuchaban los susurros de los pequeños. Marioneta: Escuchan eso, paren de entonar… Princesa: ¿Qué cosa tenemos que escuchar? Pantera: Silencio...oigan. Cascanueces: Si son vocecillas y pasitos. Muñeca: ¡Ay! Y si son ratones… Pantera: Silencio, así no vamos a descubrir que es…. Marioneta: Creo que viene de atrás de las cortinas
  5. 5. Introduccióna la ComunicaciónAcadémica –Semana 4 5 ©UniversidadEstataldeMilagro–UNEMI Princesa: Sí es de ahí Cascanueces: Pues veamos Y de pronto los muñecos fueron descubrieron a los pequeños. Aja ya los hemos vistos, salgan. Carlos y Noris salieron todos penosos de su escondite. Juguetes: ¿Qué tiempo llevaban escondidos? Respondan Muñeca: No sean duros con los pequeños, permitirán que se expliquen Juguetes: ¡Está bien! anden hablen Noris: Bueno verán…No sabemos bien como hemos aparecido acá, estamos en nuestro pequeño huerto pensando en cómo ayudar a que nuestros padres Carlos: Es cierto lo que mi hermanita dice Muñeca: ¡Oh! no se preocupen pequeños, los ayudaremos y cuidaremos, verdad amigos Juguetes: Mmmm Carlos y Noris: Creo que nosotros somos quienes los ayudaremos Juguetes: ¿Como? Carlos: Mi hermana y yo somos muy buenos reparando juguetes, con nuestros padres hemos aprendido… Noris: Sí, podemos ayudar, esa es la razón por la cual aún se encuentran aquí Muñeca: Pues sí, esperábamos ser reparados, y ya todos comenzaron a pensar que ese milagro no pasaría. Les agradecemos mucho por ayudarnos Juguetes: Están seguros en poder… Carlos y Noris: Sí, confíen en nosotros Los hermanos Martínez fueron enseguida a buscar las herramientas que las habían dejado atrás de las cortinas, sin perder tiempo alguno los dos pequeños iniciaron su trabajo. Limpiaron, lijaron, retocaron, barnizaron con gran alegría a todos los juguetes. La pantera. princesa, cascanueces, marioneta y muñeca lucían como nuevo, ninguno de los juguetes podía creer lo bien que se veían. Pero en toda la alegría por los juguetes.
  6. 6. Introduccióna la ComunicaciónAcadémica –Semana 4 6 ©UniversidadEstataldeMilagro–UNEMI De repente Noris sintió pesar y le dijo a su hermano con voz sollozante. Ojalá hermanito que nuestros padres no se hayan dado cuenta, que no estamos en casa, hermanito creo que hay que regresar a casa. Carlos: Pero como, no sabemos ni siquiera como hemos llegamos acá Noris: Es verdad, que haremos… Juguetes: No se preocupen, hallaremos una solución. Recuerdan por que salieron al huerto Carlos y Noris: ¡Claro que sí! Estábamos pensando en cómo ayudar a nuestros padres a poder vender los juguetes que fabricamos, porque parece que ya no son atractivos ni novedosos Noris: Hermanito, vamos rápido antes que anochezca, pues nuestra casa se ha de hallar al otro lado creo, y tendremos que caminar apresurados Juguetes: Calma Noris, todo estará bien. Díganos encontraron cómo ayudar a sus padres. Carlos: no, aún no Pero en ese preciso instante Noris y Carlos supieron cómo ayudar a sus padres, sin pensarlo aquellos juguetes le otorgaron la respuesta que tanto buscaban. Cuando lo niños les daban las gracias a los muñecos, estos ya no se movían ni hablaban, así que al salir del lugar los hermanitos se dieron cuenta que estaban en un laberinto y no podían salir del lugar, vamos por el otro lado por ahí de seguro habrá otra salida. De repente Carlos y Noris se dieron cuenta que los juguetes le habían dejado pistas para salir del lugar, los niños Martínez se miraron y con una gran sonrisa caminaban para encontrarse con sus padres. Después de todo lo sucedido los pequeños Carlos y Noris despertaron de ese alocado sueño y junto a ellos encontraron una ramita del peral. Carlos: Por qué será que aún estamos aquí, Noris, por qué estas riéndote Noris: Es que es muy chistoso saber que, gracias al peral de nuestro huerto, conocemos las respuestas de cómo ayudar a papá y mamá De pronto los padres de ambos pequeños escucharon la voz de los niños y salieron corriendo, a ver de dónde. Don Felipe: Son los chicos, amor… Señora Tania: Sí son ellos, que alegría vamos...
  7. 7. Introduccióna la ComunicaciónAcadémica –Semana 4 7 ©UniversidadEstataldeMilagro–UNEMI El sonido de las voces llevó a Don Felipe y a la señora Tania hasta el huerto, en donde vieron que las voces provenían de la parte trasera del peral, y justo ahí estaban los pequeños. Los padres estaban tan felices de haberlos encontrarlos, tanto era la felicidad que no paraban de abrazar a sus hijos. Los niños se sintieron tan feliz de ver que sus padres ya habían pasado el susto al encontrarlos. Al siguiente día y después del desayuno Carlos y Noris regresaron al huerto, y se sentaron otra vez junto al peral con sus padres, para contarles la extraña situación que tuvieron el día anterior. De pronto todas escucharon una voz que provenía de una flor morada que estaba cerca de la perla, que decía: Corran niños vengan aquí junto a mí del otro lado, los hermanitos miraron a la flor y era una flor tan hermosa, la cual empezó a explicarles a todos por qué los chicos habían vivido aquello. Pero todos los Martínez estaban tan atónitos que ni hablaban. La flor les dijo que no temieran y que se relajaran, después les siguió contando una historia muy antigua del sitio, y pregunto ¿quieren oirá?; era tanto el asombro que solo movieron la cabeza la familia Martínez, sabe mucho antes de que hayan personas, este lugar era un bosque muy lindo y especial; y aquel peral que ven aquí es el más antiguo, en él desplaza magia y sabiduría, quien necesita saber o descubrir alguna cosa para solucionar sus inconvenientes, y esté cerca del gran perla el con su magia yo ayudará, claro que hay veces que brinda su apoyo de manera muy excéntricas, como lo hizo con ustedes exclamó la pequeña flor. Noris y Carlos salieron del asombro y todos contentos exclamaron: ¡Así fue! Carlos: ¡Es verdad! Nos entregó la solución de nuestro problema Don Felipe y la señora Tania: ¿Cómo fue que hizo eso el peral? Flor: ¡¡Sí!! Cuéntenos chicos Hace que los niños iniciaron a narrar su muy tierna y peculiar historia, los padres no creían lo que sus pequeños hijos decían, ya estaban perplejos. Carlos y Noris: ¡Eso nos pasó padres! Señora Tania(mamá): ¡Estamos muy seguros mis pequeños, cierto amor! Don Felipe(papá): Pero... como supieron cuál era la solución que les dio el peral, aun no comprendo bien Flor: ¿Podrían ser más específicos chicos?
  8. 8. Introduccióna la ComunicaciónAcadémica –Semana 4 8 ©UniversidadEstataldeMilagro–UNEMI Noris: Pues Verán…Cuando mi hermano y yo, terminamos de reparar a todos los juguetes vimos que estaban muy lindos; ellos nos querían agradecer indicando como llegar a casa, fue ahí que Carlos y yo nos dimos cuentas que volvieron a ser juguetes estáticos y también vimos que nos dejaron señalando el camino para volver. Carlos: Así, es mi hermana y yo supimos que la solución no era dejar de hacer lo que hacemos, sino mejor aquello que realizamos con tanto cariño. Noris y Carlos: ¡Y que creen ya saben cuál es la respuesta a este problema! Don Felipe (papá): Creo que sí, la solución es mejor nuestro trabajo; pero ¿Como? Señora Tania (mamá): Amor, deja que los niños concluyan la idea. Flor: Me parece perfecto, continúen Noris: Yo terminare la idea, sí; pues esa respuesta es que, si mejores los juguetes de madera que hacemos, pero que le si los lijamos y pintamos con colores llamativos y si de damos vida. Don Felipe (papá): ¿Como haríamos eso Noris? Carlos: Padre lo que mi hermana quiere decir que como usted es bueno con la mecánica y electricidad, puede hacer los muñecos tengan movimiento Señora Tania (mamá): Sí, puedes hacerlo es genial. Don Felipe (papá): ¡Es verdad puedo hacer unos circuitos eso hará que se muevan! La familia estaba tan alegre que, ni notaron que la flor volvió hacer una flor. Y ni siquiera perdieron más tiempo, entre todos fueron a buscar lo necesario para llevar a cabo la idea de los nuevos juguetes, los cuales se hicieron muy famoso en varias ciudades. El tiempo transcurrió y los juguetes siguen siendo populares e incluso, varias empresas querían sus muñecos, muñecas y demás juguetes, era impresionante lo que había causado esa peculiar historia que vivieron los niños Martínez; el negocio creció tanto que ellos tuvieron varias sucursales y contrataron más personal debido al trabajo. Pero ya ni siquiera tenían que seguir trabajando, pero como era de esperarse esta peculiar familia lo seguían realizando, ya que les gustaba mucho y lo hacían sobre todo para ver felices a los demás.
  9. 9. Introduccióna la ComunicaciónAcadémica –Semana 4 9 ©UniversidadEstataldeMilagro–UNEMI De seguro se han de preguntar que paso con el gran peral y la ramita que les cayó en la cabeza a los hermanos. Pues el peral sigue ahí en el huerto, que está ubicado en el patio trasero de su acogedora casa, siendo cuidado y como siempre sin dar un fruto y la ramita se encuentra en un lugar donde todos pueden verla; para la familia Martínez esa pequeña ramita es como un gran tesoro al igual que el árbol. Y de esta manera es como los Martínez siguieron realizando lo que tanto los apasionaban, como siempre junto y compartiendo el amor familiar que tantos los caracteriza. FIN

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