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Tesina sobre Arte ® Raul Piuzzi
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Índice
Introducción........................................................................................................
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Introducción
¿Qué es el arte? ¿Por qué algo es arte o no lo es? ¿Se puede estar haciendo arte y no
saberlo? Responder es...
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tranquilos, aquí no utilizaremos esos lenguajes, sino hitos de referencia sólidos para
destripar cualquier argumento que...
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Plan de trabajo
El presente ensayo se divide en tres apartados.
El primero de ellos se refiere al concepto arte, pues el...
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Apartado 1- Conceptos básicos
¿De qué hablamos cuando decimos arte?
Hay quien dice que todo lo que hace el hombre es art...
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¿Por qué hemos de creer que es así, que si algo tiene utilidad tecnológica ya no es arte, o si
fue alguna vez de utilid...
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Si observáramos la obra del plástico colombiano Fernando Botero, de inmediato nos
veríamos tentados a pensar que el uni...
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sentido profundo de la obra buceando en su propia vida, y puede haber tantos significados
como observadores.
El arte ti...
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¿De no desarrollar estas funciones seguiría siendo arte? Seguramente, pues nada puede
quitarle su potencial. Pero es in...
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debe ser directa con lo representado, y más simplificaciones con intención de predigerir la
experiencia. Incluso los ex...
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Apartado 2 – Las bellas artes
Clasificar las artes
Arquitectura, escultura, música, cine, performances, etc.
Cada una p...
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Veremos que algunas comparten las tres características. Escultura/ pintura o
cine/teatro/performances.
Esto nos dice qu...
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literaria puede ser almacenada en diferentes soportes, incluso en la memoria, siempre que
se garantice que las palabras...
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mitológico sobre bestias devoradoras de hombres, que a revelaciones oníricas. Al fin y al
cabo su vida dependería por i...
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una retrospectiva de la vida de ambos. El sinsentido de ser madre cuando ya no hay hijo. etc,
etc.
Miguel Ángel no esta...
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Para hablar del fenómeno artístico, apelaremos a la siguiente definición de belleza. - “Belleza
es la cualidad de aquel...
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Al revés que el Dadaísmo que, aunque es anterior, hay quienes sostienen que es surrealismo
en acción y libre de planteo...
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Literatura
La literatura es un concepto ampliado de la poesía, manteniendo de esta la esencia de que
lo importante no e...
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En el segundo tamiz encontramos lo alegórico. Estas alegorías son casi siempre relaciones
directas con lo que quieren d...
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Un escrito apetece cuando es elocuente. Pero eso no garantiza su nivel alimenticio. A veces
lo que mejor hace al cuerpo...
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Música
Ya en las tragedias griegas, la música valía para inducir diferentes estados emocionales.
Liberar y equilibrar l...
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Es decir que la idea de ritmo es bastante más compleja de lo que creíamos, tanto de que
desde cierto punto de vista, ri...
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ritmos sincopados llegan al mismo lugar espiritual que la primera, pero Satie aborda paisajes
psicológicos que muy poco...
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Arquitectura
Como el lector ya habrá podido deducir, nuestro análisis está enfocado a destilar la esencia
de las discip...
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Un edificio como la Sagrada Familia11, es más apreciado por su carácter escultórico que
arquitectónico. Es una escultur...
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No pretendemos arrebatarles a los arquitectos su bella profesión. Hablamos de arte y de por
qué la arquitectura es arte...
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Danza
La danza es música interior. No porque requiera de melodías o ritmos musicales, sino porque
es el propio cuerpo e...
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“Al principio, la danza tenía un componente ritual, celebrada en ceremonias de fecundidad,
caza o guerra, o de diversa ...
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Vanguardias dinámicas
En un primer vistazo una obra cinematográfica no se diferencia en nada de una obra literaria
como...
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“Charco de sangre, huellas de perros...”19 No se menciona a los perros sino a sus huellas,
pero suponemos que han olisq...
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La capacidad de participar en el desenlace de una situación es algo nuevo y encantador. Pero
para los que estáis entusi...
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Apartado 3- La obra de arte como cosa
Hemos dicho que una obra de arte debe cumplir ciertos requisitos y es conveniente...
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Recordemos aquel pintor que por saberse poco diestro en su labor, debajo de cada dibujo
escribía el nombre del objeto q...
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No vamos a extendernos. Dejaremos aquí este breve esbozo acerca de la convivencia entre
distintas artes, aunque tal vez...
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Consideraciones finales
Sabemos que hemos tocado unos pilares muy genéricos y que cada disciplina artística
merece un t...
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Bibliografía consultada y/o recomendada:
Matila C. Ghyka: El número de oro. I los ritmos. II los ritos.
J. Jimenez Cuna...
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  1. 1. 1 Tesina sobre Arte ® Raul Piuzzi
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  3. 3. 3 Índice Introducción...................................................................................................................................... 5 Plan de trabajo.................................................................................................................................. 7 Apartado 1- Conceptos básicos ........................................................................................................ 9 ¿De qué hablamos cuando decimos arte?.................................................................................... 9 La finalidad del arte .................................................................................................................... 10 Las funciones del arte................................................................................................................. 12 El rol del observador................................................................................................................... 13 Apartado 2 – Las bellas artes.......................................................................................................... 15 Clasificar las artes ....................................................................................................................... 15 Artes plásticas............................................................................................................................. 17 Literatura .................................................................................................................................... 22 Música......................................................................................................................................... 25 Arquitectura................................................................................................................................ 28 Danza .......................................................................................................................................... 31 Vanguardias dinámicas............................................................................................................... 33 Apartado 3- La obra de arte como cosa......................................................................................... 37 Consideraciones finales .................................................................................................................. 41 Bibliografía consultada y/o recomendada:..................................................................................... 43
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  5. 5. 5 Introducción ¿Qué es el arte? ¿Por qué algo es arte o no lo es? ¿Se puede estar haciendo arte y no saberlo? Responder estas preguntas y salir bien parados es casi imposible, pero tal vez ese peligro sea lo que mueve a embarcarse en una aventura de este tipo. Es necesario posicionarse uno mismo en un lugar aún inmerecido, una vocación hacia lo fútil y conjeturas suspendidas de delgados hilos como son la historia y la lógica, endebles, por supuesto, en referencia al tema a tratar. El arte ha ido cambiando en concepto y objeto con el pasar de los siglos y en ese transcurrir la lógica va cediendo protagonismo, pues racionalizar el arte nunca es sondear en el tuétano del asunto, sino definir estructuras que no necesariamente se sustentan en lo esencial. Aun así no tenemos alternativa, de algún sitio deberemos partir, y si bien es verdad que buscaremos cierto rigor analítico dejaremos de lado el propósito de decodificar la obra de arte. Toda obra de arte que se precie amerita respeto y una manera de demostrarlo es no intentar desmenuzarla. Comprender una obra desde la deconstrucción es tarea de los científicos del arte, no del público. ¿Qué interés tiene pues presentar bases teóricas para una mejor comprensión del arte? Para el artista ninguno. No hablaremos de ellos ni de su oficio, sino de la obra, cuya vida comienza en el instante que el artista da por terminada su labor. Por lo tanto los artistas están a salvo de nosotros, no así otros que pretendiéndolo hacen pompa de habilidades técnicas o supuestas posturas de vanguardia distan de proponer sentido y sustancia en sus planteos. También se sentirán cuestionados los que dan por sentado que cualquier tarea creativa es necesariamente artística, pues la obra de arte debe cumplir con unas pautas donde la creatividad no es la columna vertebral. El objetivo central de este ensayo es aprender a pensar y en consecuencia aprender a hablar. Y como de arte va la cosa, vamos a aprender a pensar el arte para conseguir hablar de arte con propiedad. Este trabajo va dirigido a todo aquel que busque desentrañar este universo sin que para ello deba dedicar años de estudio. El arte es bastante más fácil de comprender de lo que se piensa, pero no solo eso, sino que también es bastante más fácil de disfrutar conociendo las claves de aquello que lo hace ser arte. En nuestro tiempo la elocuencia ha perdido su antiguo vigor y será por eso que hemos visto a eruditos del arte desplegando lenguajes inaccesibles, suscitando laberintos técnicos aburridos y recusables. Nuestra posición prioriza al público común y rechaza las actuaciones elitistas y auto referenciales. Ser elocuente es en última instancia transmitir bellamente una idea y eso se traduce en que el interlocutor, al margen de su formación académica, entienda lo que escucha, justo lo contrario de lo que referíamos anteriormente. Por lo tanto debéis estar
  6. 6. 6 tranquilos, aquí no utilizaremos esos lenguajes, sino hitos de referencia sólidos para destripar cualquier argumento que pretenda dejaros de lado en una discusión. Nos hemos planteado acercaros al arte desde una perspectiva diferente a la que noblemente hacen los museos o los grandes auditorios, donde se exponen obras importantes dando por sentado que la concurrencia trae consigo suficientes armas para lidiar con ellas. Sabemos habitualmente se posee información acerca de fechas, momentos políticos, simbologías y otros datos que se aprenden en la escuela. Pero son pocos los que van dispuestos a dejarse seducir por un planteo psicológico que pueda cambiar sus vidas. En otras palabras, rara vez se va a una muestra con la permeabilidad imprescindible para vincularse con el arte que siempre tiene, o debería tener, al espectador como protagonista. Por ello iremos hacia el arte por un camino distinto al que traza la educación oficial. Complementaremos datos académicos con la contención de un pensamiento estructurado, pues para que la libertad no mute en caos hacen falta reglas. Por lo tanto para ser plenamente libres habrá que ajustarse a protocolos que nos acerquen al disfrute. Al final se trata de conocimiento, pero no cualquier conocimiento, sino aquel que sea aplicable al ámbito en el que nos encontramos. Para resumir este preámbulo diremos que este trabajo proporciona información para utilizar los recursos intrínsecos del arte y que permiten ejercer efectivamente dicha libertad en vez de quedarnos en la sola admiración de algunas variables como son las formas, los colores o la técnica.
  7. 7. 7 Plan de trabajo El presente ensayo se divide en tres apartados. El primero de ellos se refiere al concepto arte, pues el punto de partida para cualquier discusión es estar de acuerdo acerca de qué se va a discutir. Generar un escenario acorde y no distraernos en asuntos tangenciales. Es decir que el primer paso será situar el arte en una determinada categoría. Los ítems que desarrollaremos son: la finalidad del arte, sus funciones y la participación del observador. El segundo apartado está destinado a explorar cada una de las llamadas bellas artes y cuando nos adentramos en sus respectivos terrenos identificar lo esencial. Propone además un método práctico y sencillo para diferenciar las diferentes disciplinas del arte definiendo las variables que intervienen en cada una de ellas. Por último haremos un resumen de comprensión e identificación tomando en cuenta la convivencia de diferentes disciplinas del arte y ver de qué manera influyen unas en otras, como lo son, por ejemplo, las canciones o la arquitectura monumental. Obras en las que se conjugan varios oficios resultando un hecho artístico específico.
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  9. 9. 9 Apartado 1- Conceptos básicos ¿De qué hablamos cuando decimos arte? Hay quien dice que todo lo que hace el hombre es arte y que debemos aprender a diferenciar entre el arte bueno y el arte malo. Para nosotros es una forma demasiado genérica de verlo. Deberíamos comenzar por definir bueno y malo, un escollo insalvable. No obstante tomaremos en cuenta la sentencia y la utilizaremos para hacer una distinción entre dos definiciones de arte: por una parte el arte como artesanía, como fruto de las manos y el intelecto humano, y por otra, el arte como bello arte, arte moderno, arte mayor o arte a secas. Para ello usaremos ars para nombrar al primero y diferenciarlo del otro al que llamaremos arte como un submundo específico de este ars. Según la RAE1 toda manifestación cultural es ars. En pocas palabras, desde que el hombre es hombre sus obras son ars-tísticas, desde un mortero de piedra hasta el telescopio Hubble, y se diferencia de lo que es naturaleza por tratarse de cosas tocadas por una mano humana que deja su impronta en ellas. Ese ars será entonces toda cosa hecha o modificada por el hombre que a partir de su intervención torna en una nueva unidad conceptual y se materializa de un modo sensible a otros. Por lo tanto aceptamos los discursos que señalan la moda, los comics y los anuncios publicitarios como arte, pero solo bajo esta idea primaria. Vemos que este ars es más amplio que el arte tal como se entiende en pinacotecas y bibliotecas. Debido a que diferentes disciplinas precisan siempre de alguna dosis de creatividad, una persona que realiza una tarea creativa puede suponer que por ello está haciendo arte. Vemos que arte y creatividad son cosas distintas, al punto que existen actividades que requieren de altas concentraciones de creatividad y no por ello son artísticas, tal el caso de la creación de un videojuego o un mueble, por el contrario, hay formas de arte en donde predomina la disciplina y el aspecto técnico sobre el creativo, como algunas formas musicales o arquitectónicas. Cuando decimos obra de arte de inmediato evocamos un cuadro o un poema. Lo que nos da un indicio de que diferentes entidades del ars deberían estar organizadas de algún modo categorial. Al parecer ese tronco común a cierta altura, tal vez no más nacer, se ha dividido en otras gruesas ramas que denominamos tecnología, política, arte, etc., donde vemos aparecer nuevamente esta palabra, pero esta vez sí con un sentido más concreto. Esta rama llamada arte deja fuera todo aquello que no reúna ciertas condiciones, de lo cual se intuye que no es posible que una misma cosa forme parte de dos disciplinas o de dos ramas originalmente separadas. 1 RAE. Arte: Del lat. ars, artis, y este calco del gr. τέχνη téchnē.: Capacidad, habilidad para hacer algo.
  10. 10. 10 ¿Por qué hemos de creer que es así, que si algo tiene utilidad tecnológica ya no es arte, o si fue alguna vez de utilidad religiosa solo por eso deja de ser arte? En un nuevo intento de comprender esta materia arte (ya no el ars cuya definición sostenemos), apelaremos a otro tipo de organización más próxima a las que hace la psicología y así alejarnos un poco de las ganas de querer aislarlo todo. En psicología, cuando se habla de tipos de personalidad o trastornos de esta, casi nada aparece en estado puro, sino como una predominancia de ciertas características sobre otras también presentes. Vamos a asumir un criterio parecido para, una vez escogida una entidad particular del ars, discernir en ella el contenido de teoría, servicio o religiosidad, tal como si las ramas de aquel árbol dieran cada una de ellas un cierto alcaloide y cuya combinación en diferentes proporciones resulta en algo con identidad propia. Una píldora, a la que por comodidad diferenciaremos de acuerdo a la importancia de sus componentes. Así una motocicleta, por agradable a la vista o por teórico que sea su funcionamiento, gozará de un sitio en el ars- técnico, pues no puede renunciar a su función motociclística sin desprenderse de su razón de ser. Y en paralelo un cuadro de Hockney tampoco podrá abandonar su pedestal de ars- artístico, por más que un equipo de rugby lo pusiera sobre dos caballetes y lo usara como mesa para una barbacoa. Diremos entonces que el sitio de cada entidad está definido por la finalidad para la que fue concebida y constituye desde el origen su valor esencial. La finalidad del arte Un sombrero es un sombrero porque hay una aceptación general acerca de su finalidad. Los factores de consenso son: Llevarlo en la cabeza y que dé sombra. Su inventor debió convencer al mundo de cuál era esa finalidad. Si por el contrario los demás hubieran visto en ese objeto un recipiente para colocar flores, la intención de su creador habría quedado aniquilada sin más remedio que reconocerse a sí mismo como inventor del florero. Para que haya finalidad debe haber consenso acerca de dicha finalidad, es decir que la cosa debe someterse a un análisis crítico, que terminará cediendo a que tal cosa es lo que su ideólogo dice que es o de lo contrario será una cosa distinta. Deducimos que no todo el que hace un trabajo con intención de que sea arte está haciendo arte. Para plasmarlo ha de mediar el consenso de que cumple con la finalidad, del arte. ¿Pero cuál es esa finalidad? ¿Es estética, reveladora, comunicadora, oracular, pedagógica, ornamental? ¿Es la realidad cotidiana vista a través de un cristal en posesión del artista que solemos llamar su mundo? ¿Es todo esto en las dosis adecuadas? ¿Y en ese caso, es suficiente para que una obra se pueda considerar artística o hacen falta otras cualidades? Revisemos el llamado mundo o universo del artista en el siguiente ejercicio:
  11. 11. 11 Si observáramos la obra del plástico colombiano Fernando Botero, de inmediato nos veríamos tentados a pensar que el universo boteriano es gordo. Podríamos también suponer que el cristal del que hemos hablado es uno que deforma la realidad y la contagia de una obesidad monumental. Pero caeríamos en el error de un pensamiento ingenuo e incompleto. En este caso, la obesidad es un recurso. Podríamos pensar que es su estilo pero no por ello su mundo. El mundo de este artista está dado por la relación moral-psicológica de los personajes con su imagen. Personajes que aparentan vivir sometidos a un destino de obesidad y admitirlo en plenitud. Esa plenitud está sostenida no solo en la aceptación del destino, sino en la vanagloria de ese destino. Resignación y plenitud conviven a su pesar y a su dicha. La obesidad en la obra de Botero es, por proyección, cualquier cosa de la que un hombre no podrá librarse jamás y, subyugada u orgullosamente, extrapola esa imagen en su “yo soy” en demérito de “esto me ha sido dado”. Esta es solo una de las críticas posibles a su obra, sin duda hay muchas más. Estudiando diferentes pintores observamos que en sus mundos artísticos hay una insistencia permanente en aspectos que poco tienen que ver con el oficio sino más bien con la condición humana de la cual ya se ocuparon los mitos antiguos (Edipo, Narciso, Ícaro), expuestos parabólicamente y por tanto abiertos a diferentes interpretaciones. Diremos entonces que lo que define el universo particular de cada artista es su manera de resolver la problemática universal. No solo formalmente sobre el lienzo, sino espiritual o psicológicamente. En el universo del artista resolver no es dar la respuesta, sino saber plantear la pregunta. El artista es un sujeto con una vida corriente que por medio de la obra nos presenta sus incertidumbres. La calidad de esas incertidumbres y su manera de exponerlas distinguen al gran artista del mediocre. Si estamos atentos comprobaremos que ningún autor de las llamadas bellas artes se libra de esto, y de librarse podemos conjeturar que, sin restarle importancia, su trabajo no es arte. De momento diremos que el arte aborda el problema de la condición humana y lo resuelve en forma singular. Y aquí ya podríamos plantar la bandera de aquella mentada finalidad e intuir que nos acercamos a una definición de arte. ¿Por qué resolverla de forma singular, no obvia? En primer lugar porque, como hemos dicho, no es competencia del artista dar respuestas y en segundo porque una verdadera obra de arte tiene la virtud de renovarse en el receptor. Esta renovación puede ser intelectual y/o también emocional. La obra obvia es privativa de nuevos discursos. En consecuencia, la no obviedad de la obra es el catalizador que transforma el impulso original de denuncia en arte. Llamaremos parábola a esa no-obviedad. Es fundamental distinguir esta parábola de la metáfora y de los eufemismos. La parábola, tal como la estamos usando es diferente de los anteriores, que guardan una relación uno a uno con el significante. Aquí, por el contrario, el receptor deberá encontrar el
  12. 12. 12 sentido profundo de la obra buceando en su propia vida, y puede haber tantos significados como observadores. El arte tiene la virtud de ser parabólico y en eso se distingue de otras formas de expresión que hábilmente esconden mensajes encriptados solo descifrables por quienes responden al mismo patrón del autor. Dicha habilidad no es medular del arte, porque se niega a ser universal y el contenido es unívoco. “Los inocentes son los culpables dice su señoría, el rey de espadas”2. Es una clara alusión a la represión ejercida por la dictadura militar en Argentina entre 1976 y 1982. Metáfora. “Bajo la tierra/Retuercen sus secretos/Los olivares”3 ¿Qué secretos son esos? ¿Qué olivares, qué geografía? ¿El olivo es uno mismo? Etc.-Parábola. La obra de arte, por lo tanto, deberá cumplir al menos tres requisitos: • Pertenecer al ars, es decir ser fruto de una actividad humana • Resolver al menos una relación arquetípica hombre-mundo. • Presentar esta de manera parabólica y universal posibilitando al receptor descifrarse a sí mismo. Estos son los factores de consenso para determinar que una obra es de arte. En la actualidad es muy difícil que una obra sea tenida en cuenta como tal si no cumple mínimamente con estos requisitos. Las funciones del arte Hablamos de funciones y no de su esencia pues el arte en efecto no requiere de estas funciones para ser, aunque no está demás e incluso es conveniente que las tenga. El arte tiene una función estética en la concepción original de la palabra, la del disfrute de los sentidos, y entre otras cosas porque no puede librarse de ella, ya sea porque promueve a ese disfrute o a la repulsión, pero nunca es indiferente. También el arte tiene funciones sociales y socioeconómicas. Puede ser atractivo turístico, testigo presencial de la historia y barómetro del mercado. Funciones oraculares y pedagógicas, en tanto que el artista es capaz de ejercer una inteligencia que se manifiesta en pronósticos y enseñanzas. De comunicación. El artista se comunica con su público mediante sus trabajos y aunque no pueda escuchar lo que ese público tiene para decirle, propone puntos de partida para que aquel se comunique entre sí. 2 C. Garcia: Canción de Alicia en el país. 1980. 3 O. Rodriguez: Haikus urbanos. 2013.
  13. 13. 13 ¿De no desarrollar estas funciones seguiría siendo arte? Seguramente, pues nada puede quitarle su potencial. Pero es indispensable no llegar a creer que solo por cumplir estas funciones algo es arte. Hacemos esta aclaración pues sabemos de obras y artistas que marcan tendencia en asuntos de cotización o de estética, pero dicho fenómeno está relacionado con la moda y la publicidad, más que por superar un análisis de rigor artístico. El rol del observador Muchos artistas contemporáneos han entendido la importancia del observador-receptor en el desarrollo y destino de la obra. No obstante debemos recordar que cuando se aborda el estudio de un trabajo artístico se hace casi siempre sobre la propia obra, como elemento aislado. Las obras son objetos de examen en sí mismas, incluidas aquellas de carácter emocional como la música o la danza. Los parámetros utilizados son generalmente técnicos. Morfología, teoría del color, análisis frecuenciales, escalas, historia, contexto en que fueron creadas, etc. A los que se han sumado las teorías hermenéuticas sobre qué y cómo deben ser interpretadas. Pero la fuerza innovadora del arte contemporáneo tiene componentes vinculados a la evolución de la sociedad, y una innovación fundamental es aceptar la presencia participativa del observador. Hemos dicho que uno de los factores de consenso es que el arte posibilite al receptor descifrarse a sí mismo. Decimos que el observador debe participar del hecho artístico, no como transeúnte que mira de reojo, sino como individuo que se implica en la obra de arte, la vivencia. La obra no es una cosa a admirar, sino vector de transformación con magnitud y sentido, pero de no provocar esa transformación la obra no pasará de ser un objeto decorativo a los ojos de ese observador. Esta es una diferencia importante con la antigua concepción. La idea de belleza ha mudado a otra de complejidad superior. La belleza torna en una entidad activa, provocadora, móvil, que hasta aquí hemos identificado como parábola pero también podemos denominar potencia. La belleza es un foco que ilumina mientras se está presente, pero una vez apagada todo vuelve al estado previo. La belleza también responde a un juicio oblicuo, que va desde uno hacia fuera. Por el contrario la potencia es transformadora y el juicio es directo, desde uno hacia uno mismo. Y tal transformación es permanente. Sin metamorfosis no hay arte. Como contrapartida se podrá decir que por verlo así el arte perdería objetividad. Que el símbolo requiere de una voz autorizada para ser interpretado con precisión. Que la parábola
  14. 14. 14 debe ser directa con lo representado, y más simplificaciones con intención de predigerir la experiencia. Incluso los expertos en teorías interpretativas que aceptan la multivocidad supondrán un rango limitado de interpretaciones. Creemos que todo esto es un error. La potencia del arte es independiente de la cualificación del observador. Al igual que una misma hoguera no calienta a todos por igual, el arte influye en cada receptor de un modo único y tendrá el valor que cada uno sepa darle. A todos no ha sucedido que hemos leído el mismo libro media docena de veces y en cada una hemos encontrado distintos mensajes. Esto no es porque el texto haya cambiado, quienes evolucionamos somos nosotros y al pasar el tiempo nos hemos renovado. Con todas las artes sucede igual. El impacto es diferente en cada persona.
  15. 15. 15 Apartado 2 – Las bellas artes Clasificar las artes Arquitectura, escultura, música, cine, performances, etc. Cada una presenta características propias que las distinguen de las demás. Unas se desarrollan en el tiempo, otras permanecen inalterables; a algunas se las puede ver y tocar, y a otras las percibimos por su atmósfera; unas proponen desafíos intelectuales y otras emocionan sin que sepamos con certeza el porqué. Desde un punto de vista, las artes se pueden agrupar: -Según el soporte en tangibles o intangibles. -Según su impronta en intelectuales o emocionales. -Según sus características temporo-espaciales en estáticas o dinámicas. Tangibles: La obra está plasmada en un objeto y a su vez es el objeto. Intangibles: Las que existen con independencia del soporte. Intelectuales: Cuyo disfrute es a través del raciocinio. Emocionales: Su apreciación es por el sentir emocional/espiritual. Estáticas: Permanecen inalterables en el tiempo. Dinámicas: Requieren de un tiempo de desarrollo. Proponemos estos seis ejes TANGIBLEINTANGIBLE
  16. 16. 16 Veremos que algunas comparten las tres características. Escultura/ pintura o cine/teatro/performances. Esto nos dice que deberíamos encontrar para estas un término que las englobe. Pintura y la escultura son artes plásticas. Las otras son un grupo relativamente nuevo en el cual día a día se suman otras manifestaciones: cine, gif´s, live-art, action-art, etc. que llamaremos vanguardias dinámicas. De esta manera hemos limitado combinaciones a seis casos posibles, y todas las manifestaciones artísticas estarán contenidas o será la suma de algunas de ellas. Se excluye, por supuesto, la combinación estático-intangible. No queremos decir con esto que un libro no pueda emocionar ni que debamos ignorar la maestría formal de un concierto. Sino que en las artes intelectuales lo emocional es consecuencia de una racionalización y por otra parte, en las emocionales, lo racional forma parte del método más que del fenómeno de interacción. También vemos que literatura y música son intangibles, y aunque esto no es difícil de entender, vale destacar que ambas son fundamentalmente conceptuales y que una obra TANGIBLEINTANGIBLE Plástica Arquitectura Música Vanguardias dinámicas LiteraturaDanza
  17. 17. 17 literaria puede ser almacenada en diferentes soportes, incluso en la memoria, siempre que se garantice que las palabras mantengan el orden que definió su autor. Incluso la música utiliza el pentagrama para este fin, aunque el fenómeno musical sea netamente auditivo. Artes plásticas Siempre es complicado conseguir un acercamiento verás al origen remoto de fenómenos culturales puros. No lo es tanto cuando se habla de tecnología. Por ejemplo, cómo, cuándo y porqué aparecieron en el mundo las primeras armas de fuego. Es posible saber que en oriente, lugar de su invención, la pólvora no se utilizaba con fines bélicos y que no fue hasta el siglo XIII coincidiendo con los grandes exploradores que llegó a occidente y recién entonces alguien pensó por primera vez en emplearla para impulsar un proyectil. Esta aproximación a la historia es posible no solo porque se hayan conservado documentos, sino que la humanidad no ha cambiado sustancialmente en los últimos 800 años. Es decir que aunque no conociéramos las causas que motivaron dicha evolución, igualmente podríamos deducirlas sin mayores desviaciones puesto que las religiones ya estaban institucionalizadas, los territorios repartidos, el ansia de poder ya corroía el espíritu y, al igual que en el presente, había mucha gente que sufría bajo el yugo de sus semejantes. Pero cuando se trata de las primeras esculturas o las primeras pinturas la dificultad aumenta. Remontarse al paleolítico inferior enreda bastante cualquier especulación y que las cosas fueran de una u otra manera ya no dependerá del grado de veracidad de lo que digamos, sino de su factibilidad. O qué tan inteligentemente logremos hilvanar una hipótesis. Imaginemos un escenario donde historia y mitología fueran prácticamente lo mismo. Una sociedad en la que aún no habían hecho mella las grandes paranoias que rigen la nuestra: la ciencia como patrón de lo que es y de lo que no es, e incluso de lo que puede ser; una lógica fundada en lo sensorial; una fe ciega depositada en nuestra propia descripción del mundo; y un gran escepticismo hacia aquello que es imposible de verificar a través del método. Una sociedad sin estas normas estaría dispuesta a otorgar la misma trascendencia a un relato TANGIBLEINTANGIBLE
  18. 18. 18 mitológico sobre bestias devoradoras de hombres, que a revelaciones oníricas. Al fin y al cabo su vida dependería por igual de uno y de otro. No descartar nada sería la mejor forma de ir sobre seguro. ¿Tiene esto algo que ver con el origen de la escultura y la pintura? Sin dudas. Hemos pasado en pocos años de suponer que la Venus de Willendorf fue en su origen un canon de belleza, a situarla como estereotipo de fertilidad. La primera idea fue plausible durante un tiempo y la segunda lo sigue siendo hasta ahora. La verdad es que no se sabe por qué alguien decidió esculpir esa piedra. En nuestra opinión diremos que posiblemente sea el fruto de la excitación de un señor que no conseguía quitarse a cierta dama de la cabeza. Nuestra justificación se sostiene en que podemos afirmar que si algo no ha cambiado desde entonces es el impulso sexual. En cuanto a las pinturas de bisontes podemos suponer que tenían gran importancia en la vida cotidiana de esta sociedad, seguramente como sustento. Por lo que las pinturas tal vez estuvieran destinadas a transmitir conocimientos de cómo identificarlos y cómo cazarlos. Nos preguntábamos si la finalidad del arte sería estética, ornamental o pedagógica. Pareciera que las artes plásticas ha pasado por distintas etapas y que en su ir y venir nunca ha dejado de lado a ninguna de ellas. Lo que hace 30.000 años fue un registro o un rito, hace 5000 tornó en ornamento y por fin, hace poco más de doscientos años ingresaron en las bellas artes bajo las premisas expuestas. Hemos dicho que una obra de arte deberá: - Ser fruto de una actividad humana. - Resolver una relación arquetípica. - Presentar esta relación de manera parabólicamente universal. Repetimos esta idea pues somos conscientes de que diferenciar de este modo lo artístico de lo no artístico puede levantar ampollas entre los defensores del arte clásico. Siguiendo esta línea de razonamiento Leonardo y Miguel Ángel no deben ser considerados artistas, ya que sus obras normalmente ni buscan ni logran ese discurso parabólico. La razón es que ninguno de ellos se consideraba a sí mismo ni era tomado por artista en el sentido moderno. Recordemos que la categorización de bellas artes, no sucedió hasta el S. XVIII. Los del renacimiento eran pintores, escultores o ingenieros, ars-tistas, no artistas. Miguel Ángel fue contratado por el Papa para decorar la capilla Sixtina, y no para dar una nueva lectura de la religión o cuestionar la relación de la iglesia con la humanidad. No obstante, hay pocas esculturas que se adentren más en la condición humana que su pietà y que lo resuelva tan impecablemente. El arquetipo es una madre arrullando a su hijo muerto. Pero no es esto lo que la hace moderna sino que lo resuelve retratando a María joven, tal vez con la edad que tenía en el momento de nacer Jesús. Esta licencia que se toma Miguel Ángel nos hace pensar en que el sentimiento de maternidad es atemporal, que una madre siempre ve a su hijo con los mismos ojos a pesar de los aciertos y errores de este, que María mira aquel cuerpo maltrecho y hace
  19. 19. 19 una retrospectiva de la vida de ambos. El sinsentido de ser madre cuando ya no hay hijo. etc, etc. Miguel Ángel no estaba siendo consciente de que esa obra encajaría en la concepción moderna del arte y la sociedad de su época no estaba preparada para entender tal enfoque, de lo contrario se había hecho escuela de aquello y el arte moderno habría comenzado allí. Daremos otro ejemplo: el retrato de Inocencio X de Velázquez. No encontramos en él ningún indicio de que ese hombre lleve sobre sus espaldas el peso de la Inquisición o el enorme poder de la Iglesia, ni el drama que todo ello supone. Nada de esto se deduce del cuadro, a menos que la sutileza de Velázquez llegue a tal extremo que termine por escurrirse tras la mirada del modelo. Sin embargo, cuando vemos las reinterpretaciones que Bacon hace de ese cuadro no necesitamos ningún dato más para captar la tragedia. Las pinturas muestran el sufrimiento y desafían al observador a desentrañar su origen. En síntesis: Bacon sondea en el espíritu, Velázquez no. ¿Desmerece a Velázquez no ser un artista acorde a esta nueva definición o le hace menos importante para la historia del arte y del mundo? ¿Le hace mal pintor? Está claro que no. Posiblemente el primer pintor que entendió el sentido parabólico del arte fuera Goya. Comenzó por usar el dibujo y la pintura como denuncia y luego debió enmascararla para evitar la condena de la sociedad de la época. Ese enmascaramiento dejó abiertas todas las puertas para que cada quién interprete la obra desde nuevas perspectivas, incluso hasta hoy. En los institutos enseñan que “Goya es considerado el primero de los pintores modernos debido al realismo que elige para mostrar su época en toda su crudeza”. No es así. Goya es el primer pintor moderno porque es el primero en ajustarse a las premisas de arte que hemos dicho. ¿Por qué incluir a la pintura y la escultura en una misma disciplina? Los límites entre pintura y escultura no son nada claros. Los frisos mesopotámicos y egipcios, las coloridas esculturas griegas, etc. así lo dicen. La pintura tiene espesor y un cuadro para ser contemplado requiere de una distancia. Es necesario ese aire entre nosotros y el cuadro y por lo tanto la tercera dimensión está presente como factor básico en tal experiencia. En cuanto a cómo las hemos categorizado, ambas, pintura y escultura, no se desarrollan en el tiempo, sino que están ahí, eternas, para ser contempladas, para que el espectador tenga la oportunidad de hacer introspección frente a ellas. Son un encuentro con la verdad. La verdad no puede ser alterada, es uno quien debe acomodarse a ella. Una verdad acomodada al raciocinio deja de ser. Los ojos no requieren de la intuición, todo está expuesto. La experiencia de la contemplación plástica es antes de nada intelectual. Una obra plástica no tiene impacto emocional al menos hasta que los circuitos de la razón decodifiquen algo en nuestro interior.
  20. 20. 20 Para hablar del fenómeno artístico, apelaremos a la siguiente definición de belleza. - “Belleza es la cualidad de aquello que, conforme a su propia naturaleza, es capaz de despertar fascinación estética. Y si bien el encantamiento sucede en el otro, la belleza sigue siendo propiedad de lo que la inspira y nunca de quien la contempla. Este último se ilumina solo mientras está en presencia del primero.” La experiencia plástica evidentemente se desarrolla en el receptor, como toda obra de arte, pero la obra ocupa un lugar físico y lo seguirá ocupando cuando el espectador se haya ido. Por eso decimos que la obra plástica es tangible, porque tiene sustancia material o mejor dicho es materia y no es sin la materia. Muchos están de acuerdo en suponer que el medio (también le hemos llamado recurso) es arte en sí mismo, y no siempre es así. La marquetería o la serigrafía no son arte por sí solas, tampoco la pintura. Pero hemos dicho que la manera de mostrar algo puede ser arte bajo ciertas condiciones. Pongamos por caso el cubismo. El cubismo es un recurso sumamente elaborado que consiste en concentrar en dos dimensiones un modelo que está en tres o, en las esculturas cubistas, en tres lo que está en cuatro. Al ver un cuadro cubista y contemplar la complejidad con la que ha debido lidiar el pintor, el solo hecho de haber ejecutado bien su tarea, nos hace suponer que estamos ante una obra de arte, por más que el planteo crítico-psicológico parezca no existir. Lo que sucede aquí es que la solución formal es el propio planteo crítico- psicológico. Embarca al observador en un juego de idas y venidas (más evidente cuanto mejor trabajado) que cumple con aquello. Lo mismo pasa con el puntillismo en el que solo vemos las figuras si estamos lo bastante lejos, que es también una forma de decir que lo que define la realidad es la escala. El impresionismo también tiene lo suyo, y otras escuelas-recurso como el hiperrealismo o el arte pop. Lo que no quiere decir que cualquier trabajo hecho en estos estilos sea arte. Hay obras y obras. El surrealismo va por otro camino. No es una escuela formal sino racional. Su principal objetivo es hacer una crítica hacia la descripción cultural burguesa (en el sentido de acomodada), que tenemos del mundo en que vivimos. El método que usa normalmente es sacar de contexto objetos que estamos habituados a ver integrados en ciertos ámbitos. Un juego que tiene puntos en común con la actividad onírica, de allí la relación del surrealismo con el mundo de los sueños, pero no hay que confundir esta coincidencia con aquella finalidad. Cuando Duchamp coloca una rueda sobre una banqueta lo que hace es darnos con la realidad en las narices. Una en la que normalmente no reparamos casi siempre por habernos acostumbrado a ella. Todo lo contrario de lo que vulgarmente se entiende por surrealismo que es explorar el imaginario de los sueños. También lo hace Dalí cuando pinta un burro muerto u hormigas saliendo de una oreja. Es difícil encontrar pintura más terriblemente realista y despojada de convenciones que la suya, y lo es justamente por señalar con el dedo realidades que no sabemos o no queremos ver. El surrealismo es en esencia super-realismo. El objeto es una reinterpretación de la realidad, no otra realidad.
  21. 21. 21 Al revés que el Dadaísmo que, aunque es anterior, hay quienes sostienen que es surrealismo en acción y libre de planteos intelectuales. El dadaísmo no desnuda la realidad sino que hace un discurso organizado al margen de la realidad y carece de sentido hasta que alguien se lo otorga. Es parábola pura y es quizás la única corriente en la que la constante es la irrealidad. Por tanto tiene un planteamiento diametralmente opuesto al surrealismo. En fin, con estos ejemplos hemos querido mostrar que aunque una obra de arte no exponga abiertamente la condición humana, puede abordarla desde otros ángulos y la solución formal muchas veces revela un arquetipo crítico-psicológico o moral-psicológico. Una última cosa que debemos aclarar es que, aunque muchas veces en el intento de interpretar un trabajo se apela al pintor, a lo que quiso decir o a la realidad que lo inspiró, no debemos olvidar que un cuadro es un hecho acabado. Una obra tiene todos los elementos necesarios para valerse por sí sola. Si debemos apelar a otros datos para darle sentido es que la obra no es todo lo que debería ser. Ni el título debería ser necesario. Los datos anecdóticos que acompañan a una pintura pueden ser aportes interesantes a nuestra erudición pero casi siempre son condicionantes que limitan la experiencia artística. La experiencia artística es transformadora, no ilustradora.
  22. 22. 22 Literatura La literatura es un concepto ampliado de la poesía, manteniendo de esta la esencia de que lo importante no está en lo que dice, sino en lo sugiere. Crea un laberinto para que el lector descubra su sentido en lo que evoca más que en lo que muestra. El arte no es la salida del laberinto, sino el propio laberinto. “Es una araña que temblaba fija en un filo de piedra; el abdomen a un lado, y al otro la cabeza.”4 Vallejo utiliza la metáfora. Puede que su inspiración fuera política, no lo sabemos con certeza. Lo importante es que la araña en cuestión podría ser también otras cosas: la sociedad occidental; la humanidad toda; cada uno de nosotros anclado al enorme abdomen que simboliza nuestros prejuicios; la carga extra de información de la que un artista no consigue librarse y que no le permite avanzar aun teniendo en claro su objetivo, etc. El punto de partida del poeta adquiere, gracias a su maestría, vuelos de parábola, trasciende a las circunstancias y se hace universal y atemporal. Aquello que el escritor no dice pero que el lector supone es el eje del arte literario. Discernir el contenido de un escrito hasta llegar a partículas etéreas que se volatilizan ante nosotros, es tarea complicada. Hay que estar muy atentos, pues casi siempre en ese proceso de volatilización está la clave. Discernir es separar con el cernidor. En el primer tamiz quedan aquellos textos que solo cuentan una historia. A veces son buenas historias que consiguen movilizarnos hacia la alegría o el pesar, aunque no por ello dejen de ser lineales y directas. Incluso algunas contienen planteos filosóficos interesantes o muestran personajes en crisis con los que identificarnos. Son trabajos que no buscan ir más allá del simple relato y aun así cuando están bien escritos dejan un buen sabor de boca. 4 C. Vallejo: La araña (Incluida en Los heraldos negros). 1918. TANGIBLEINTANGIBLE
  23. 23. 23 En el segundo tamiz encontramos lo alegórico. Estas alegorías son casi siempre relaciones directas con lo que quieren decir. Prácticamente toda la literatura que se encuentra en este nivel es digna de ser leída. Hay alegorías maravillosas: "Pobre barquilla mía entre peñascos rota sin velas desvelada y entre las olas sola…"5 Lope está hablando del alma y su inocencia y es imposible trasladar la metáfora a otros planos sin forzar la idea. Si se comparan estos versos con los de Vallejo vemos que son más bonitos que aquellos, más elegantes y deliciosos. Aunque tal como se dijo, en literatura lo artístico es lo no dicho. Ambos lo hacen, pero Vallejo “no dice” más cosas. Vallejo es parabólico y por ello “La araña” es una poesía ejemplar de arte literario. Lo artístico de una obra no garantiza que una obra deba ser bella o pregonar altos principios éticos, sino que simplemente es una condición de la que no se puede librar. Hay obras francamente oscuras y cuyos planteos atañen al lado perverso del ser humano. A veces el recurso del arte es la oposición y es por ello que no conviene fiarse de nadie y de nada, ni de Sade, ni de Disney. Volviendo a nuestros ejemplos, en una primera lectura la mayoría de lectores, disfrutarán más de “Pobre barquilla mía…”, ¿Pero qué sucede en las siguientes lecturas? Permitir más lecturas es lo que se filtra del segundo tamiz. “Según Hans-Georg Gadamer, la verdad del arte vendría a implicar una auto comprensión privilegiada coincidente con un golpe que nos es asestado, o bien un vuelco de nosotros mismos producido por la experiencia del arte, vuelco según el cual el mundo se ve diferente”6 Creemos más acertado vuelco que auto comprensión, pero aceptaremos que son partes del mismo proceso. Entenderse a sí mismo habla de recorridos racionales. Solo las artes intelectuales, apolíneas, según Nietzche7, permiten estos recorridos. La literatura no se unió al grupo de las artes hasta mil setecientos y pico, a pesar de que antes ya existían grandes obras literarias que hoy consideramos clásicos. Primero fue la poesía y a esta se le sumó la elocuencia o el arte del buen decir, dos caras que abarcan todo el espectro de la palabra. Lo sugerido y lo dicho. El arte y la artesanía trabajando juntos es lo que hoy conocemos por poesía. Un símil válido para describir la función de lo elocuente y lo poético de un escrito, puede ser compararlo con el sabor de un manjar y su contenido proteico. Casi todos elegimos una comida por su sabor, cuanto más rico más nos apetece. 5 Lope de Vega: Pobre barquilla mía (Incluida en La Dorotea). 1632. 6 Alberto J.L. Carrillo Canán: Obra de arte, hermenéutica y educación: Para la crítica de Heidegger y Gadamer. 2002 7 F. Niezche: El nacimiento de la tragedia.1886.
  24. 24. 24 Un escrito apetece cuando es elocuente. Pero eso no garantiza su nivel alimenticio. A veces lo que mejor hace al cuerpo no es lo más apetitoso. Más de una vez lo rico también es tóxico, y si confundimos el buen cocinar con los grandes sabores podemos acabar enfermos. Lo mismo pasa con la literatura. Esta no es una reflexión superficial. Cuando miramos el mundo y vemos que el súmmum de la sofisticación comparte el asiento con la máxima decadencia, esta es la causa de tal desventura: Haber puesto las miras en lo refinado de las formas olvidando por completo la necesidad que dio origen a las cosas. Una sociedad que pierde de vista la columna vertebral que le hace ser lo que es acaba irremediablemente en el desastre. Lo mismo el cocinero que pospone el valor nutricional de sus elaboraciones, o el literato que resigna el valor parabólico-poético de su obra en favor de lo inmediatamente bello, lo agradable a la vista, oídos e incluso a la inteligencia. Hay otra inteligencia que no se conforma con la complejidad de la métrica, ni la imagen cándida, ni el abismo del interlineado. Una inteligencia paralela, que sigue trabajando incluso cuando hemos cerrado el cuaderno. Es allí a donde dirige su saeta el arte literario.
  25. 25. 25 Música Ya en las tragedias griegas, la música valía para inducir diferentes estados emocionales. Liberar y equilibrar los humores del espectador que en esa purga encontraba regocijo espiritual. La influencia de la música en las emociones es tan contundente que pareciera que no hay ni ha habido ninguna música que no tenga ese poder. “Canta, oh diosa, la cólera de Aquiles, hijo de Peleo; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Hades muchas almas valerosas…”8 En la Grecia de Homero poesía, danza y música eran parte de una misma disciplina. Homero pide a la musa que cante a través de su pluma. ¿Cómo se entendería si no que unas cuantas palabras fueran a tocar el alma? Solo una diosa podría dictarlas, los hombres no tenemos esa capacidad. De las tres, poesía, danza y música, la última heredó el sentido original del término: el arte de las musas, y no por casualidad. En tanto que la poesía se decantó por sugerir y la danza se transformó en una experiencia en primera persona, la música conservó el poder de acariciar el alma. Hablamos del alma pues de alguna manera habrá que llamarle al aspecto afectivo, emocional, espiritual, psicológico, exento a priori de la intervención del raciocinio. ¿Y por qué la música afecta directamente al alma? Por el ritmo. Académicamente se explican tres componentes musicales: ritmo, armonía y melodía. El ritmo son los pulsos en un compás. No hemos sabido que se aplique a las variaciones de frecuencia de un sonido por altura o timbre, pero también existen patrones rítmicos o “microrrítmicos” que vinculan las diferentes notas musicales y sus armónicos, ya sean estas consecutivas –melodía- , simultánea –armonía- o ambas a la vez. 8 Homero: La Ilíada. siglo VIII a. C. TANGIBLEINTANGIBLE
  26. 26. 26 Es decir que la idea de ritmo es bastante más compleja de lo que creíamos, tanto de que desde cierto punto de vista, ritmo podría ser sinónimo de música, pues no se queda solo en la acentuación, sino que hay elementos rítmicos intrínsecos a los sonidos que la definen. Trataremos de explicarnos mejor. El timbre es la propiedad por la que diferenciamos el sonido de una flauta del de un violín o un arpa de un oboe, y está dado por los armónicos que emanan del instrumento. Diferentes instrumentos inducen una serie distinta de armónicos, y estos forman un conjunto de vibraciones, que combinadas se conocen como timbre. Dichos armónicos no entran al grupo de cualquier manera, sino en un orden específico, en un ritmo particular en relación a la nota principal o tónica. Son patrones específicos del instrumento ejecutado, del que de antemano ya se sabe que sonará a trompeta o a piano, según el caso. Cada instrumento viene de fábrica con esos patrones. Son el espíritu y la personalidad de dicho instrumento. También la altura de un sonido responde a una circunstancia microrítmica. Todo sonido es una onda e impacta con una periodicidad. Tal periodicidad es constante, rítmica. Estos microrritmos o nanorritmos, son parte fundamental del fenómeno acústico y por lo tanto también del musical. Suponemos que los mencionados patrones que componen una obra musical, el ritmo propiamente dicho (2x4, 3x8, etc.), sumados a los ritmos vibracionales (timbre y altura), estimulan ciertos biorritmos en el oyente y esa es la razón de que la música no requiera de la intelectualización para llegar a donde llega. El cuerpo del oyente vibra, resuena con la música. En consecuencia es muy atinado decir que atañe a cuestiones paralelas a la razón. Los aspectos que hemos llamado “alma” tienen una probada interdependencia con respuestas químicas del organismo y estas a su vez están fuertemente vinculadas con los biorritmos –frecuencia cardíaca, respiratoria, nerviosa, etc.- y sus variaciones. La música es vibraciones sonoras. La música transcurre. Crea tensiones que luego se resuelven o que mutan en otras. Es decir que oír música es un fenómeno que utiliza gran variedad de conexiones. Lo conocido, lo nuevo, lo esperado y lo inesperable, pero que siempre termina anidando en un lugar recóndito al que a la mente le resulta muy difícil llegar. Respecto de las premisas que hemos definido en el apartado anterior podemos afirmar que entra en el misterio humano, pues no hay nada más humano que los sentimientos. Nos mueve al sentir emocional. Y lo parabólico, obviamente, es proporcional a su complejidad. La calidad de la música tiene gran relación con esta última. La complejidad del “Rock de la cárcel”9, es baja; la de las “Gnossiennes”10, alta. Hablamos de calidad musical en relación a dicha complejidad, no por prejuicio, sino porque quisiéramos estar de acuerdo en que hay emociones que son más fáciles de inducir que otras. Muchos 9 J. Leiber y M. Stolle. 1957 10 E. Satie. Finales del siglo XIX
  27. 27. 27 ritmos sincopados llegan al mismo lugar espiritual que la primera, pero Satie aborda paisajes psicológicos que muy pocos han explorado, parecidos en todo caso a los de otro músico, el gran Ravel. Hay un valor propio, estrictamente artístico, que tiene que ver con la naturaleza de los asuntos tratados. Tantos más artísticos, cuanto más espiritualmente ricos sean quienes que participan de la experiencia musical, autores, intérpretes, técnicos y oyentes, o mejor, todos ellos. Es verdad que será menos trabajoso reflotar emociones conocidas que descubrir nuevas y esa debe de ser la razón por la que algunas músicas son más fácilmente reconocibles, las que atañen a emociones primarias como la euforia o la melancolía. En cambio hay músicas que se ponen como objetivo otras menos comunes y hasta desconocidas que gracias a ella pueden dejar de serlo. La música es radicalmente emocional. Apreciar la música por la maestría de un autor sobre el pentagrama no tiene relación con el arte musical, sino intelectualizar la música. El auditor común debe dejarse llevar por el fenómeno acústico y cuando la discusión entre en el terreno de los A-B-A-C o de la armonía por grados, saber que el discurso no va de arte, sino del estudio formal de la música, del ars musical. En síntesis, el intento de apreciar lo artístico de una obra musical debería llevarnos a formular la pregunta de a qué estado emocional no lleva y, por supuesto, si queremos o no estar en ese sitio.
  28. 28. 28 Arquitectura Como el lector ya habrá podido deducir, nuestro análisis está enfocado a destilar la esencia de las disciplinas consideradas artísticas, es decir por qué tal cosa es arte o por qué no lo es. No por ello vamos a negar que todo arte requiere de una inteligencia, de una ejecución, de técnicas y materiales. En el entendimiento de la mayoría cuando se habla de arte se tienen en cuenta todos esos elementos. Sin embargo este artículo quiere hacer hincapié en qué hace a estas disciplinas pertenecer al universo del arte y no en esos otros factores, pues sin dicha esencia la obra perdería su carácter artístico y quedaría fuera de nuestro interés. Es loable el trabajo de los lutieres que generosamente donan su ciencia a la música, o de los geómetras que hacen lo propio para con las composiciones plásticas. Y es justo reconocerlos junto a otros que posibilitan la realización de una obra como parte del universo al que pertenecen. El artista utiliza una serie de elementos para trabajar. Pero la obra no son las pinceladas, ni el tipo de lienzo, ni sus colores. La obra, en su concepción filosófica, es un fenómeno abstracto. Refrescamos esta idea, pues cuando se habla de los universos artísticos muchas veces esto se pierde de vista. Es normal que sea así, porque el artista deberá tomar decisiones ejecutivas: qué paleta elegir o que armonía utilizar. La problemática del artista es más práctica que filosófica. Este criterio de practicidad cobra mayor importancia en unas disciplinas artísticas que en otras y la arquitectura es en la que más. A tal punto que suena hasta caprichoso considerar la arquitectura como una de las bellas artes. El arquitecto debe resolver demasiados problemas técnicos y le queda poco tiempo para detenerse en ese aspecto de su trabajo. La obra arquitectónica, su carácter artístico, es emocional. Es un estado espiritual al que accede quien habita el espacio. Pensar la arquitectura como monumento no es arquitectura, sino escultura. La arquitectura es un espacio vacío, un adentro, o un estar dentro. TANGIBLEINTANGIBLE
  29. 29. 29 Un edificio como la Sagrada Familia11, es más apreciado por su carácter escultórico que arquitectónico. Es una escultura preciosa, colosal, que se disfruta desde los cuatro costados, pero no tiene más valor arquitectónico - artísticamente hablando- que la humilde ermita de Sant Joan en el monasterio de Montserrat12. La Sagrada Familia, en efecto es infinitamente más ambiciosa y lograda, como escultura y como trabajo de ingeniería, pero no lleva al habitante a un estado emocional más exquisito que la ermita. Algo parecido sucede con el Museo Guggenheim Bilbao13. Cuando se dice que estas construcciones son maravillas de la arquitectura, no se está hablando de la arquitectura, sino de ars-quitectura, y en todo caso, se les juzga artísticamente como grandes esculturas. Su habitabilidad es secundaria. El impacto artístico corre por cuenta del intelecto. Se admira el recorrido racional que propone, y desde la sensibilidad plástica sí que puede inducir al observador a una catarsis artística. Es factible reconocerlas como grandes obras aún sin haber estado nunca en su interior. La arquitectura como arte no es una escultura habitable, pues para la arquitectura aquella catarsis no es intelectual, sino emocional y afectiva. Una construcción que expone cabalmente la esencia artística propia de la arquitectura es la Mezquita de Córdoba14. Al ingresar a ella es inevitable que el visitante sea impelido a experimentar un estado de emociones específicas. Al igual que en la música lo que dirá si estamos frente a una obra importante o no, será la calidad de ese estado emotivo. Una discoteca en la que estallan luces y a uno se le viene encima el techo también tiene valor arquitectónico pero no de la misma calidad que una cabaña de piedra en los Alpes. Visto así, un interiorista también tiene su responsabilidad en la obra arquitectónica. El esqueleto de un edificio, sus paredes, sus aberturas, la altura del falso techo, son solo una parte en el fenómeno artístico, atañen a las dimensiones, distribución y recorrido de la obra. Pero la temperatura, la cantidad de luz, los olores, el por ciento de humedad, los ruidos, etc. son la otra parte y pocas veces la decide una sola persona. La arquitectura nació con carga artística. En sus orígenes el hábitat fue un refugio ante los elementos. Sus ocupantes pasarían del estrés del peligro exterior a la tranquilidad del interior. Un estado psicológico diferente, de protección y contención que ese hábitat proporcionaba. La arquitectura en su marcha fue abarcando otras funciones sin perder de vista aquella primera. Sin embargo son pocos los que se han propuesto experimentar con las vivencias emotivas y espirituales a los que la arquitectura puede acceder. Las construcciones religiosas sí han tenido en cuenta esto, pero en la arquitectura de calle, muy pocas, y por lo tanto la carga artística de la arquitectura moderna es bastante escasa. 11 A.Gaudí.1882. Actualmente sin terminar. 12 Reconstruida en el S. XIX. 13 F. O. Gehry. 1992. Inaugurada en 1997. 14 Comenzada a construir en el año 785. Modificada en 1523.
  30. 30. 30 No pretendemos arrebatarles a los arquitectos su bella profesión. Hablamos de arte y de por qué la arquitectura es arte. Debemos saber que cuando conectamos la calefacción o cambiamos un cuadro de lugar estamos haciendo una intervención arquitectónica y que eso tendrá efectos emocionales. “El feng-shui, literalmente viento y agua, es un antiguo sistema filosófico chino de origen taoista basado en la ocupación consciente del espacio. Es parte de un conocimiento chino denominado shenminwenhua, el cual trata sobre asuntos misteriosos, secretos e imposibles de ver. Su territorio se sitúa en la frontera de dos mundos: el de la tierra - denominado ken kai-, visible y físico, y el del cielo - denominado yu kai-, desconocido, invisible y vibrátil” 15 Confirma lo que venimos diciendo. El universo físico interviene en la condición vibrátil del organismo, la misma condición que mencionamos al hablar de música. Para redondear la idea, la arquitectura es el tratamiento de los espacios habitables, es la anti-escultura. Debemos resaltar que los grandes arquitectos reconocidos por la sociedad por ser excelentes creadores y piedras fundamentales en el desarrollo y en la calidad de vida de todos los días, casi nunca consiguen la fama por su función artística, sino por su talento en ingeniería arquitectónica y en muchos casos por su labor de arquitectos escultores. Pues obviamente hay una arquitectura que no es ni pretende ser arte lo que, por cierto, es de agradecer. Los arquitectos artistas son más humildes. Personas que se involucran en la idiosincrasia de quienes habitarán sus cuevas y que generan un ámbito para transformar la energía vibracional de aquellos. Ese proceder, mínimo en relación a construir grandes torres o resolver el movimiento de una ciudad es, en definitiva, lo que hace que la arquitectura siga teniendo un lugar en el mundo de las bellas artes. 15 R. Green: Feng Shui para el Hemisferio Sur y el Hemisferio Norte. 2001.
  31. 31. 31 Danza La danza es música interior. No porque requiera de melodías o ritmos musicales, sino porque es el propio cuerpo el que encuentra la manera de modificar sus biorritmos a través del movimiento. El hombre siempre danzó. Es un llamado natural a empatizar con lo natural y eventualmente con fuerzas espirituales desconocidas. Desconocidas no porque alguien mande a que tengan que permanecer en el anonimato, sino porque no son posibles de conocer. El planeta, el universo, el cosmos, vibra con sus propias pulsiones. La danza pone al danzante en armonía con esas pulsiones. De todas las artes es la única que acepta estar interactuando con energías misteriosas. La arquitectura modifica la naturaleza y proporciona un ámbito específico, la música mueve al espíritu en tal o cual dirección, pero la danza entra en un terreno extraño en donde el espacio y lo que sea que fluye en él entra en armonía con el danzante y viceversa. Una disciplina netamente dionisíaca en la que se precisa entrega. Un trance del que solo se sale esporádicamente para controlar los pasos y mantener el equilibrio psicofísico. Danzar es un estado. Danzar es la obra. No existen dos sujetos como en las otras artes, no hay un observador. El mismo bailarín es la obra y el observador. Todo artista de la danza sabe esto. Por ello la danza no requiere de discursos, ni parabólicos ni de ningún otro tipo. Es experiencia pura sobre arquetipos eternos, innombrables. El espíritu no necesita nombres, pues los nombres son para la razón. Quizás el gran arquetipo de la danza sea el misterio mismo. “El Tai chi es, en el taoísmo, un sinónimo del principio generador supremo… que intenta expresar el interjuego armónico de las fuerzas duales yin y yang. Lo conocido, el cuerpo, adentrándose en lo desconocido.”16 16 H. Oberlack: Helmut Innere Kampfkünste: Ein Special des Taijiquan & Qigong Journals. 2005 TANGIBLEINTANGIBLE
  32. 32. 32 “Al principio, la danza tenía un componente ritual, celebrada en ceremonias de fecundidad, caza o guerra, o de diversa índole religiosa, donde la propia respiración y los latidos del corazón sirvieron para otorgar una primera cadencia a la danza.”17 “Tribus del sureste de Estados Unidos, efectuaban danzas para promover la lluvia y para limpiar la tierra de espíritus malignos. La leyenda sostiene que la lluvia provocada por el ritual contiene los espíritus de antiguos jefes tribales que, al caer, se enfrentan a los espíritus malignos en el plano intermedio entre la realidad y el mundo espiritual.”18 Y podríamos seguir con las danzas africanas y su evolución en América, danzas árabes, la danza en la cultura nativa mesoamericana, etc. En resumen la sacralidad de la danza, o las danzas, está en directa relación con lo artístico tal como lo estamos definiendo. El hombre siempre ha asociado lo desconocido con lo religioso, o mejor dicho lo religioso como método seguro para entrar en lo desconocido. El método, la coreografía, es lo que define en qué tipo de experiencia nos estamos embarcando y en última instancia también lo que garantiza el regreso con vida de esa experiencia. Deberíamos hablar del teatro de la danza pero imaginamos que a esta altura ya podemos reconocer por nosotros mismos la diferencia entre bailar y ver bailar. 17 A. Abad Carlés: Historia del ballet y de la danza moderna 2004. 18 Wikipedia: Danza de la lluvia. 2016.
  33. 33. 33 Vanguardias dinámicas En un primer vistazo una obra cinematográfica no se diferencia en nada de una obra literaria como tampoco lo hace el teatro, el cual nunca pretendió un sitio entre las bellas artes. Al teatro le bastó con ser un escenario para convocar a las musas y con el tiempo interpretar a los artistas literarios o coreográficos, como si hubiera sido consciente desde el principio de lo que diremos ahora. El cine y el teatro, en el concepto popular, son maneras de relatar. Es decir, o está dentro de lo que llamamos literatura o tiene gran similitud. Una obra cinematográfica primero se escribe. La discusión sobre si el relato en el cual se asienta la obra cinematográfica se debe o se puede considerar arte concierne a un análisis literario. De vez en cuando un film requiere de títulos y discursos sugerentes de la postura política, crítica o humorística en la que debería situarse el espectador, fuerza la atmosfera emotiva, comprime el tiempo perceptivo y toma atajos en asuntos donde los atajos son peligrosos. En pocas palabras el cine es un relato puesto, sin escapatoria, en el sitio donde el director quiere situar dicho relato. No decimos que allí donde el cine nos conduce sea un mal sitio. A veces es tan interesante que nunca podríamos haber llegado de otra manera. Hay directores importantes que son capaces de contar varias historias en una, o varias capas de la misma. Su trabajo soporta diferentes enfoques, todos atendibles, tal que la tarea del espectador es descubrir cada una de esas historias. Pero aun así podemos afirmar que estas siempre estuvieron allí y que el desafío no es otro que descubrirlas. El cine tiene todo a la vista, justo lo opuesto a lo que hace la poesía: TANGIBLEINTANGIBLE
  34. 34. 34 “Charco de sangre, huellas de perros...”19 No se menciona a los perros sino a sus huellas, pero suponemos que han olisqueado o bebido del charco, imaginamos perros callejeros, famélicos, caníbales. La poesía, a diferencia del cine, como se dijo, se sitúa en lo que no dice. Pero si el cine deja de decir también deja de ser cine. Un ejemplo: Lolita20 del cineasta Stanley Kubrick, es probablemente la mejor versión que se haya hecho jamás del libro de Vladimir Nabokov21, pero suponer que es la mejor interpretación que se puede hacer cierra las puertas a otras por venir, aun cuando estas no fueran llevadas al cine y solo se quedaran revoloteando en el espíritu de un lector desconocido. Estamos de acuerdo en que Kubrick es extremadamente inteligente, pero ¿Y si ese lector desconocido fuera más inteligente o sensible que él, se deberá igualmente conformar con la película? Hablar de la versión definitiva es una manera coloquial de decirle al director cuanto le admiramos, pero deseamos fervientemente que no lo sea, y lo que es más, estamos convencidos de que no lo es. Como se ve, seguimos hablando de literatura. Que el cine sea una nueva forma de arte debería suponer que introduce elementos nuevos, inexplorados por las otras artes y no un subproducto de aquellas. El cine tiene la oportunidad de ser arte teniendo en cuenta los grupos que mencionábamos antes. La combinación tangible- intelectual-dinámica no está siendo tratada por ninguna de las demás. Hablamos ni más ni menos que de cuadros en movimiento, que por otro lado es el origen del cine, y es el único modo en que logra ser un arte nuevo. El ejemplo perfecto de lo que decimos es “Un perro andaluz”22 de Buñuel-Dalí, que funciona como compendio de pequeñas obras plásticas en movimiento, y en el cual cada escena, o al menos la mayoría de ellas, son en sí obras plásticas completas. La combinación imagen-razón-tiempo es el origen intelectual del cine, pero no es el único que avanza sobre estas vías. Otras vanguardias, las performances, e incluso el propio teatro y la danza moderna, también reclaman aquel lugar con igual fuerza. Como conclusión diremos que el cine puede ser arte como experiencia visual. Y lo será, en efecto, compartiendo este honor con otras vanguardias dinámicas, pero en el momento en que el cine se convierte en un soporte de la literatura no es arte en sí mismo, sino un artilugio interpretativo. Si se ha seguido el hilo de lo que venimos diciendo, los videojuegos en apariencia caen como una pera madura en la categoría de arte, con el agregado del protagonismo en acción que hasta ahora ninguna de las otras proponía salvo la danza. 19 O. Rodriguez: Haikus urbanos. 2013. 20 Película de 1962 21 Novela de 1955 22 Película de 1929
  35. 35. 35 La capacidad de participar en el desenlace de una situación es algo nuevo y encantador. Pero para los que estáis entusiasmados con estos argumentos advertimos que no debemos olvidar lo que se dijo al principio en lo referente a la finalidad y a las condiciones para que algo pueda ser considerado arte. Las preguntas siguen siendo las mismas. ¿Resuelve algún arquetipo? ¿Y de ser así lo hace de forma no obvia? Estamos tentados a decir que sí. Que hay una nueva manera en que el hombre se relaciona con su entorno, o un nuevo entorno, el virtual. Pero este análisis no es intrínseco al videojuego, sino a la filosofía de los videojuegos. El videojuego no propone nada que no haya sido propuesto antes por otras disciplinas, solo que utiliza nuevas tecnologías para conseguirlo. Y hay algo más importante: Su finalidad es entretener, como la de cualquier otro juego. Su discurso puede ser literario, plástico, musical, pero no responde a la finalidad del arte.
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  37. 37. 37 Apartado 3- La obra de arte como cosa Hemos dicho que una obra de arte debe cumplir ciertos requisitos y es conveniente que goce de funciones que le son propias. Todo lo construido por el hombre, lleva en su fórmula alguna proporción de otras disciplinas, sin exceptuar a las que pertenecen a la matriz del arte. De hecho cuando se habla de escuelas del arte se da por supuesto que existen aulas reflexivas que sirven de soporte. El objeto del que hablamos antes son problemáticas comunes a los artistas que dicen pertenecer a estas escuelas. También hay una evolución tecnológica que puede proporcionar medios físicos como nuevos materiales, instrumentos, tecnologías aplicadas, etc. También pueden presentarse determinadas corrientes ideológicas influyentes en el artista, manifiestas o derivadas incluso algunas que no hayan sido aún delimitadas en su contexto. Estos aportes externos no son requisitos del arte, sino que ayudan al artista a desarrollar su trabajo en un ámbito afín, y al crítico para clasificarlo. Asi como el arte se complementa con factores ajenos a él, las demás categorías en el conjunto del ars pueden tener un pequeño contenido de arte. Como ejemplo podemos citar que un anuncio publicitario de pasta dental se asoma a una relación hombre-mundo: El de tener una sonrisa blanca y la valoración que la sociedad hace de esta, aunque su finalidad no es artística sino comercial. En lo que nos ocupa, prestaremos atención a esa multiplicidad funcional ocurrente en las diferentes ramas del arte. ¿Qué sucede cuando hay convivencia entre diferentes artes? Una poesía escrita en un cuadro al óleo, puede ser una obra literaria y una obra plástica al mismo tiempo. Es decir, serían dos cosas ocupando el mismo espacio. Si bien es cierto que el receptor experimentará una fluctuación entre ambos hechos. Las diferentes naturalezas (el pictórico está detenido en el tiempo y está físicamente fuera del receptor; el literario transcurre en el tiempo y su lugar es conceptual) harán imposible que este se sitúe en los dos a la vez. Pero hay veces que una disciplina interviene a la otra. Un ejemplo claro se encuentra en “Cuadros de una exposición”23, cuyo título sugiere que la obra es la descripción musical del recorrido a dicha exposición. Y esto es verdadero a medias. Pensamos que el título es solamente una excusa para incluir en un mismo concierto una serie de obras cortas usando un tema como nexo entre estas. Pero si el maestro no nos despierta con el título y los nombres de los cuadros, nunca hubiéramos supuesto aquella referencia. Y a decir verdad no estamos seguros que haberlo hecho haya aportado nada al trabajo musical, más bien lo condiciona dentro de unos límites que perfectamente podrían haberse evitado. En síntesis, la carga literaria, si se puede llamar así, es decir los nombres con que el autor define su trabajo, para espectadores novatos puede suponer una ayuda, pero a la larga es una limitación. 23 M. Músorgski Cuadros de una exposición. Suite de piezas.1874
  38. 38. 38 Recordemos aquel pintor que por saberse poco diestro en su labor, debajo de cada dibujo escribía el nombre del objeto que había pintado, y entonces una flor empezaba a ser una flor recién cuando uno leía flor al pie del cuadro. Como consecuencia unas manchas que podrían ser cualquier cosa y que por tanto dejaba el cielo abierto a diferentes vuelos embriagados de fantasía, de un plumazo pasaba a ser una flor mal pintada. Eso es más o menos lo que hace Mussorgski con sus cuadros, que de no haber nombres podría tratarse de cualquier cosa, o de ninguna cosa. La sola existencia de títulos cierra todas las puertas y nos sitúa mirando cuadros en el interior de un museo. Lo que no le quita ningún mérito a la obra musical, es decir musicalmente no cambia nada. Otro caso muy común de intervención de una disciplina sobre otra son las canciones. En las canciones la música es una madre sobreprotectora de la poesía. Es un maquillaje que puede convertir casi cualquier bazofia literaria en algo soportable e incluso bello. Y decimos madre sobreprotectora pues dicha poesía muy difícilmente conseguirá elevarse en la medida que esté bajo el amparo de la música y al final se torna conformista y mediocre. La música es generosa con los versos. Les proporciona un aura celestial que les hace parecer sustanciosos y profundos, y esa aura no es más que un estado emocional al cual la música llega antes y nos hace creer que tal estado se desprende de una reflexión tras el mensaje poético, lo que no es verdad. La música también es una cruel dictadora con el texto de las canciones, pues en tanto que la poesía pura le deja al lector el tiempo que necesite para recrearse, paladear cada palabra y reconstruir cada idea, cuando está bajo las reglas del tempo musical, esa libertad desaparece. Al leer un haiku de Basho24, podemos deambular horas en una atmósfera de diecisiete sílabas. Pero una canción no suele durar más de tres o cuatro minutos. La música es implacable en ese sentido y como si esto fuera poco, algunas veces pide, o más bien exige, tal o cual métrica o rima. Chico Buarque sintetiza mejor lo que estamos tratando de explicar: “En una canción la música muchas veces te lleva a una exaltación sentimental, pide versos fáciles, contundentes. No quiere inteligencia, quiere ingenuidad, y es por eso que el autor suele renunciar a esa inteligencia y decir cosas que, por pudor, nunca escribiría a palo seco”25. Las canciones son un subproducto musical y literario. Generalmente mucho del primero y poco del segundo. No negamos que puede ser increíblemente estimulante, pero estamos tratando de ser puristas respecto de la naturaleza del arte y como tal es importante reconocer qué fibras están en juego en cada situación. Ya hemos hablado del cine aunque podríamos agregar que en general utiliza artilugios que nada tienen que ver con su esencia plástica. Atmosferas sonoras y otros efectos que abarcan la oscuridad de la sala y la predisposición a las que nos induce la crítica. Una serie de disciplinas que se conjugan para hacer del cine un espectáculo de entretenimiento más que de arte. 24 Matsuo Bashō. Poeta japonés. S XVII. 25 Youtube
  39. 39. 39 No vamos a extendernos. Dejaremos aquí este breve esbozo acerca de la convivencia entre distintas artes, aunque tal vez deberíamos exponer muchas más, pero nos parece interesante dejar el trabajo a quienes compartan nuestra vocación.
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  41. 41. 41 Consideraciones finales Sabemos que hemos tocado unos pilares muy genéricos y que cada disciplina artística merece un tratado especial, pero debería ser suficiente para despertar la curiosidad y sabernos merecedores de un criterio propio respecto de a qué llamar arte. En otro orden esperamos haber aclarado que el contenido artístico se asienta en la capacidad de una obra en promover transformaciones importantes en el observador. Estas transformaciones son incómodas, trabajosas, dolorosas, y por lo tanto el arte no es para los que aspiran a contemplar la belleza desde un lugar confortable, sino para revolucionarios de sí mismos, sean artistas o público. Respecto a quienes hacen arte, esperamos que lo expuesto sirva para definir algunos límites, no porque esté prohibido transgredirlos, sino para que sepan lo que hay detrás de la valla. R.P. Junio 2015
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  43. 43. 43 Bibliografía consultada y/o recomendada: Matila C. Ghyka: El número de oro. I los ritmos. II los ritos. J. Jimenez Cunalao: Teleología del arte. Hans-Georg Gadamer: Estética y Hermenéutica. A. Carrillo Canán: Obra de arte, hermenéutica y educación. Frederic Nietzche: El nacimiento de la tragedia. Matsuo Basho: Sendas de Oku O. Rodriguez: Haikus urbanos A. Abad Carlés: Historia del ballet y de la danza moderna H. Oberlack: Helmut Innere Kampfkünste: Ein Special des Taijiquan & Qigong Journals R. Green: Feng Shui para el Hemisferio Sur y el Hemisferio Norte Homero: La Ilíada Lope de Vega: La Dorotea. Cesar Vallejo: Los heraldos negros. David Hockney: Así lo veo yo. I. Rodríguez Cunill: Multiplicidad y fragmentariedad en el arte contemporáneo a través de un análisis de instalaciones y videoinstalaciones. Lucio Muñoz: El conejo en la chistera.

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