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Mujeres en comisiones ordinarias de los legislativos en las américas

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Documento para módulo: Más allá de la representación de género del curso virtual Formación para la igualdad política de las mujeres - Pro Mujer y Partido Morado, Perú

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Mujeres en comisiones ordinarias de los legislativos en las américas

  1. 1. MUJERES EN COMISIONES ORDINARIAS DE LOS LEGISLATIVOS EN LAS AMERICAS Carlos Ugo Santander1 Isadora Cardoso Vasconcelos Marcos Cristiano Reis Introducción A diferencia de Estados Unidos y Canadá, las políticas de reconocimiento - entre ellas el tema de género- estuvo ausente en la literatura académica en los procesos de transición y democratización en América Latina, siendo que movimientos sociales vinculados al tema tuvieron una gran importancia en la ampliación y expansión de la democracia por el continente. Sólo en la década de los años 90 es que se establecerá una agenda política que buscará ampliar la representación de las mujeres en el espacio político formal y alcanzar así la paridad de género, luego de importantes avances en la representación política de las mujeres, hoy aun es importante acompañar más allá de la representación, en la búsqueda de entender mejor como se da ese proceso en una perspectiva comparada con la finalidad de identificar tendencias o patrones que limitan o incentivan la paridad de género en el continente (Waylen, 2010) y/o proporcionar ideas para una comprensión más profunda sobre los roles que desempeñan hombres y mujeres dentro de las instituciones públicas, cómo estas influencian sus resultados y como las oportunidades institucionales contribuyen a la paridad de género (Chapell, 2010). En esos términos la presente investigación tiene dos objetivos: a. Identificar la distribución de la representación femenina en las comisiones ordinarias de los legislativos latinoamericanos y b. verificar si existe relación entre concentración de mujeres en comisiones ordinarias específicas y el incremento de la representación política de las mismas. Nuestra hipótesis establece que si las mujeres son relegadas en posiciones irrelevantes o no expectantes en procesos electorales, por extensión sería obvio que ocupen también posiciones marginales en comisiones ordinarias en los legislativos. Para alcanzar nuestros objetivos los datos serán levantados en el primer semestre de la actual legislatura de 2019 los mismos que confirmarán si existe o no discriminación en las relaciones de género. Partimos de la premisa que si existen relaciones asimétricas inclusive previas a la entrada de las mujeres en la política (participación, nominación de candidaturas, sistema electoral, etc.). Algunos estudios envuelven algunos países y evidencian el papel marginal de las mujeres al interior de los legislativos dado que se establece una distribución desigual posicionándolas en las comisiones ordinarias de menor relevancia, como parte de la 1 Dr. En Estudios Comparados sobre América Latina por la Universidad de Brasilia, Pósdoctor por la LUISS/Italia y Profesor Adjunto en la Universidad Federal de Goiás. Material exclusivo para o curso se ruega NO CITAR Ni distribuir por cualquier medio PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  2. 2. reproducción de un patrón de roles tradicionales, esto es, la reafirmación de roles que se trasladan de la vida privada a la vida pública los mismos que impiden el desarrollo de una carrera política competitiva entre géneros. Es cierto que en cualquier institución existen relaciones diferenciadas de poder, sin embargo consideramos que es posible identificar que la posición de que ocupan a las que se le asigna a las mujeres se fundamentan de forma expresiva a una matriz de género independiente de la propia representación proporcional y la especialización del trabajo legislativo. El presente estudio se organiza de la siguiente manera, se realiza una reseña sobre los estudios de país en que se ha desarrollado esta temática, se identifican las políticas de acción afirmativa y su impacto, así como el impacto del sistema electoral –la puerta de entrada- y luego pasamos a una categorización con base a los criterios que se definen las comisiones ordinarias verificando también los mecanismos electorales que inciden en la elección de las parlamentarias (cuotas, formato del congreso, tipo de elección, fórmula de votación), incluyendo la ideología partidaria que caracteriza la actual representación de las parlamentarias, los mecanismos institucionales para distribuir cargos y posiciones en las comisiones para luego analizar empíricamente la posición de las parlamentarias en las comisiones de relevancia o no. Consideramos las comisiones ordinarias principalmente por la continuidad en el tiempo de los trabajos legislativos dado que estas por lo general se renuevan anualmente, descartando de esa forma otros tipos de comisiones por el carácter temporal o de naturaleza distinta como podrían ser las comisiones de estudio o de control político como es el caso de las Comisiones Parlamentarias de Investigación. Es necesario señalar que, en los países analizados, la categoría ¨comisión ordinaria¨ identifica un trabajo de especialización, se reconoce que este es heterogéneo de acuerdo a temáticas nacionales que varían de país a país, como es el caso de la Comisión de Infraestructura Pública y asuntos del Canal de Panamá o el caso de la Comisión de Patrimonio y Cultura del Perú. Aún frente a esa heterogeneidad, es posible identificar elementos comunes de ¨importancia¨ de las comisiones ordinarias de acuerdo con el ¨poder¨ que tienen los parlamentarios en esas comisiones o en las grandes áreas de actuación sean estas en el campo político, económico o social. Cabe esclarecer que la asignación de parlamentarios a las comisiones ordinarias se establece por una cuestión de normativa electoral la que traduce los resultados electorales que cada partido obtuvo en las elecciones parlamentarias, además de ello se establecen criterios de especialización del trabajo legislativo con las que se determina la posición de los parlamentarios en determinadas comisiones, es decir, la especialización se establece de acuerdo al perfil de los parlamentarios. El criterio de distribución por proporcionalidad por lo regular es cumplido por que se encuentra en la ley interna de los congresos a diferencia del criterio de especialización que generalmente no lo es. Más allá de la asignación del número de asientos parlamentarios, es posible identificar si existe una posición marginal de las mujeres cuando les son asignadas en las comisiones ordinarias, en otras palabras, este criterio es independiente de la regla de proporcionalidad y de especialización de acuerdo a lo establecido en los reglamentos PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  3. 3. internos de los legislativos latinoamericanos, dado que no existe en la legislación ¨cuotas¨ en la distribución de parlamentarios en las comisiones. Estado del arte Desde una perspectiva teórica, Miguel y Biroli (2010) presentan tres argumentos que explican la sub-representación de las mujeres en la política, un primer conjunto de argumentos esta asociado al carácter patriarcal subyacente a las instituciones políticas liberales que restringió a las mujeres en la esfera privada (Pateman, 1990), el segundo enfocado al patrón cultural y de socialización en donde se demuestra el cómo lo masculino se apropia de lo político e inhibe las carreras políticas de las mujeres (Darcy, 1996, 888–89; Taylor-Robinson and Heath 2003) y un tercer conjunto de argumentos asociados a los obstáculos propiamente estructurales referidos a la participación política de las mujeres, las mismas que poseen menos recursos y tiempo libre a diferencia de los hombres (Matos, 2010). Enfocados en el segundo conjunto de argumentos y siendo que la representación política de las mujeres se ha incrementado en América Latina, varios estudios identifican que existe una sub-representación de grupos tradicionales tales como minorías étnicas, indígenas o mujeres en las comisiones legislativas, en el caso de las mujeres, estas serían relegadas a las comisiones menos importantes situación que se convierte en un condición poco equitativa dado que se les impediría seguir una carrera política –acceso a recursos y visibilidad (Heath et al., 2005:421; Rodríguez, Victoria, 2003:145). Como explica Heath et al.(2005:432) en un estudio que cubre 6 países de América Latina, identifica una evidente discriminación en la distribución del trabajo al interior del legislativo, las mismas que están pautadas por las relaciones de género, cuestión que va más allá de criterios de desproporcionalidad, sino a temas que tradicionalmente estarían centrados en la mujer y con ello una sub-representación en las comisiones más importantes: ¨First, it makes previous findings of women’s overrepresentation on women’s issues committees in the U.S. Congress generalizable to new democracies in the developing world […]. Second, it reveals that women have little control over crafting policy in important issue areas such as economics, foreign affairs, defense, and budgets. Third, this kind of marginalization of women may explain the limited advancement of women into top executive branch posts in Latin America¨ (Rodriguez 2003, 138–39). Chasquetti y Peréz (2012) para el caso uruguayo identifican que si bien existe desigualdad en el desarrollo de las carreras políticas entre hombres y mujeres, sin embargo, la posición de las mujeres en las comisiones ordinarias en el legislativo no puede ser explicado por su sexo y sí por una estructura de oportunidades que se encuentran determinadas por variables institucionales que se encuentra en la ¨puerta de entrada¨, esto es, al trabajo de las mujeres para el partido y en el uso de listas cerradas y bloqueadas las mismas que otorgan poder a los líderes para seleccionar y definir la posición de los candidatos, poder que se ejerce con significativa discrecionalidad de acuerdo a la magnitud de la circunscripción. PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  4. 4. Los resultados empíricos abren espacio para identificar lo que Mayhew (1974) denominó como ¨dos arenas¨: la electoral y la legislativa. Si bien para el autor la primera es más importante que la segunda dado, que la arena electoral condiciona el comportamiento de los parlamentarios por cuenta que estos orientan su acción política en la arena legislativa movidos por re-elegirse y así poder garantizar su sobrevivencia política colocando como foco principal sus bastiones electorales, pero que lo hacen de forma independiente de los intereses de los intereses del partido o de las limitaciones institucionales. Ya en sintonía con los uruguayos, Gary Cox (1987) y Cox y McCubbins (1993) explican que el comportamiento legislativo no es apenas motivado por la conexión electoral, sino también orientado por reglas y procedimientos centralizadores en la arenas legislativa que colocan a los partidos en ventaja en relación a las acciones individuales de los parlamentarios, que lo que se hace en la arena legislativa esta desvinculada de la arena electoral y que en el caso de Uruguay Chasquetti (2011) demuestra que los lideres en la arena legislativa establecen incentivos para la promoción de la carrera política de los parlamentarios en comisiones, determina la posición de los mismos en las listas de candidatos así como de la fuerza política a proyectos individuales, los lideres también pueden implementar castigos como la remoción en comisiones, la degradación en la lista de candidatos o sanciones más severas propias del reglamento interno de los partidos. Clasificando las comisiones Realizar estudios comparados sobre temas legislativos en América Latina implica encontrarse con una heterogeneidad de diseños y formatos, los legislativos además de diferir en cuanto al número de cámaras, existe diversos grados de asimetría entre las mismas (Lijphart, 1999) y/o la posición de fortaleza o no del poder Ejecutivo frente al mismo Legislativo (Colomer y Negretto, 2003; Santos, et. al., 2014) o del poder del Ejecutivo a respecto de comisiones específicas (Gazmuri, 2012). A pesar de estas dificultades, es posible encontrar puntos de comparación. Las comisiones ordinarias definen un número fijo de miembros, además existe una racionalidad común entre los parlamentarios que optan por comisiones más deseadas que otras dada el potencial de visibilidad o recursos disponibles para llevar promover una carrera política (Schlesinger, 1966; Rohde, David. 1979, Samuels, 2000). Para identificar cuáles son las comisiones ordinarias más importantes algunos estudios han apuntado diferentes criterios, por ejemplo Heath et al. (2005) sobre representación de género en comisiones al interior de los legislativos latinoamericanos identifica como exclusivas la Comisión de Economía y de Relaciones Exteriores, comisiones dominadas por hombres, mientras que las demás comisiones y principalmente aquellas que le son asignadas a su ¨papel tradicional¨ les son asignadas a las mujeres: Social issues committees deal with issues traditionally thought to be women’s interests (e.g., education, health care). Economic policy and foreign affairs are “historically male-dominated areas” (Htun 2003, 121) that men may want to preserve for themselves. Power committees confer prestige within the chamber or provide exceptional personal vote-seeking resources. PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  5. 5. Chasqueti y Peréz (2012) cuando analizan el caso uruguayo definen que existen dos tipos de comisiones: las ¨poderosas¨ y las de ¨asuntos sociales¨. Esta clasificación fundamentada con base a una encuesta aplicada a los mismos parlamentarios que declararon que son cuatro las comisiones ¨poderosas¨: dos vinculadas a temas económicos como es el caso de la Comisión de Hacienda y la Comisión de Presupuesto y las otras dos comisiones más políticas y legislativa como es la Comisión de Constitución y Legislación, y la Comisión de Asuntos Internacionales, por cuenta que estas brindarían un mejor posicionamiento de los políticos en los asuntos nacionales. Para el caso brasileño Miguel y Biroli (2011:111) al analizar las diferentes formas de actuación entre hombres y mujeres en los trabajos legislativos, los autores toman como base la 51 y 52 legislatura de la Cámara de Diputados dividiendo las comisiones ordinarias o permanentes en 3 categorías: hard, soft y middle términos de uso común en la ciencia política norteamericana. Siendo que en la hard politics se desarrolla los puntos más relevantes del proceso político, así como el ejercicio del poder del Estado y la gestión de la economía, ya la soft politics los asuntos son fundamentalmente de carácter social, mientras que la middle politics se refiere a temas mixtos, como la previdencia social o las cuentas públicas. Comisiones hard, soft y middle según Miguel y Biroli (2011) Hard politics Middle politics Soft politics • Relaciones exteriores • Defensa • Reforma Política y legislación • Administración Pública y Reforma del Estado • Política Brasileña • Corrupción • Política Económica y Tributaria • Política Industrial • Política agrícola • Violencia y Seguridad Pública • Reforma Agraria • Cuestiones Internas del Congreso Infraestructura • Economía • Empleo • Ciencia y Tecnología • Funcionalismo Público • Comunicación Social • Propiedad intelectual • Previdencia social • Cuestiones religiosas • Cuestiones irrelevantes y otros • Homenajes y conmemoraciones • Salud pública y saneamiento • Habitación • Derechos Humanos • Cuestiones sociales (Pobreza, desigualdad, hambre) • Medio ambiente • Educación • Cultura y deporte • Derecho del Consumidor • Familia y derechos reproductivos • Infancia y adolescencia Fuente: Miguel e Feitosa (2009) p.208 Esta ultima clasificación nos permite identificar la distribución de las mujeres en las comisiones más relevantes en el Congreso Brasileño. Sin embargo, es necesario anotar que además del brasileño los legislativos en la mayor parte de los países aquí estudiados no son tan institucionalizados o las comisiones no tienen tanto poder cuanto las comisiones del Congreso de los Estados Unidos que es la referencia de los autores, y donde además se agregan expectativas en la carrera política muchas veces diferentes a la de los congresistas latinoamericanos donde existe una renovación alta de las elites legislativas siendo así carreras no tan estables, como demuestra Leoni et al. (2003) en el caso brasileño. Género y cuotas en el sistema electoral Latinoamericano Desde que en Argentina se aprobó en 1991 una ley de cuotas para garantizar la representación de la mujeres en el legislativo, una serie de países se sumaron a esta PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  6. 6. iniciativa, luego de más de casi dos décadas, trece países de los diecisiete aquí estudiados decidieron implementar políticas de cuotas para asegurar la paridad de género en la política, tornando hoy más visibles los efectos de esta política. Una primera generación de reformas se caracterizó por implementar iniciativas de corto impacto pues apenas buscaban alcanzar apenas el 30% de participación femenina y no la paridad propiamente dicha, ya en la década siguiente, una segunda ola de reformas llevaron a los países a ser más osados y dieron un gran impulso a las políticas de paridad, un ejemplo de ello es Bolivia en la que la representación es del 48,4% o México con el 48,3% alcanzando la casi plena paridad de género en la cámara baja. Otros países le siguen de forma próxima como Ecuador (41,6%) y Nicaragua (41,3%). Son pocos los países que han aprobado reformas más radicales en la búsqueda de alcanzar la paridad como Costa Rica que desde 2009 busca establecer cuotas del 50%. y Honduras que por su parte en 2012 aprobó una cuota mínima del 40% para las mujeres, siendo que para las elecciones primarias se establece el principio de paridad siendo intercaladas las posiciones entre hombres y mujeres. Países que han establecido cuotas electorales Cuotas Electorales Países con Cuotas Países sin Cuotas Paridad 50% Argentina (1991-2017) Costa Rica (1996-2009) México (1996-2014) Ecuador (1997-2009) Panamá (1997-2012) Venezuela (1997-2015) Bolivia (1997-2009) Nicaragua (2010-2012) Estados Unidos Guatemala Canadá Mínima del 40% Honduras (2000-2012) Chile (2015) Mínima del 30% Progresiva Perú (1997-2000) Fija Brasil (1997-2009) Uruguay (2009) Colombia (2011) El Salvador (2013) Mínima del 20% Paraguay (1996) Nicaragua en 2012 formalizó legalmente una cuota del 50% la participación de las mujeres sobre aquello que los estatutos partidarios ya promovían con anterioridad sobre paridad de género. El Salvador aprobó en 2013 una ley de cuotas, mientras que Paraguay aprobó una cuota mínima de 20%, Venezuela si bien aprobó en 1997 una ley de cuotas esta fue posteriormente declarada inconstitucional en 2001. Sin embargo, sólo en la mitad de 2015 el Consejo Nacional Electoral dictaminó una nueva resolución que estableció que se debía cumplir la paridad total del 50% con posiciones intercaladas para hombres y mujeres en la lista. Sin embargo, la resolución sólo pudo entrar en vigor después de la elección de diciembre de 2015, dado que varios partidos habían realizado elecciones primarias y siendo que la misma resolución fue dictada con ciertas irregularidades de ahí que el resultado haya sido poco expresivo para las mujeres, desconociéndose si se aplicará en futuras elecciones. El único país que se ha mantenido inalterable es Guatemala sin un cuadro legal ni garantías para la representación de las mujeres en el parlamento, siendo hoy el único país a no aprobar una ley de cuotas. PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  7. 7. Con relación a los países bicamerales, Chile recién en 2015 aprobó una ley de cuotas en la que considera que los partidos pueden disponer de un 60% máximo de candidatos del mismo género, garantizando de forma indirecta que por lo menos el 40% de candidaturas sea de mujeres. Los resultados en las ultimas elecciones fueron alentadores como se observa en las dos cámaras. En Colombia en 1999 se aprobó una ley de cuotas en la que las mujeres debían ocupar el 30% de los cargos decisorios en todos lo niveles, sin embargo, esta ley fue declarada inconstitucional al siguiente año. En 2011 se retomó la ley y hubo una cierta flexibilización y según la ley estatutaria n. 1475 se estableció que las listas donde se elijan 5 o más curules –independiente de su resultado- debe conformarse por un mínimo de 30% de uno de los géneros, lo que permitió un incremento de la representación femenina en el parlamento. PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  8. 8. Si en 1991 Argentina fue el país pionero en la aplicación de cuotas (30%) para garantizar la representación de las mujeres, sólo en noviembre de 2017 se aprobó la ley que garantiza la paridad definitiva en la que se establece que en las listas hombres y mujeres tengan una posición intercalada en la lista, siendo que ahora en las elecciones de octubre de 2019 se corroborará la paridad en la cámara baja, mientras que en el Senado sólo se verificará en 2023. En México en 2014 se estableció la paridad de géneros por medio de una reforma constitucional, de ahí que tanto en el Senado como en la cámara baja se haya conseguido prácticamente la paridad, evidenciando una evolución expresiva entre un antes y un después de la reforma. Paraguay y Brasil hacen parte de los países donde la política de cuotas de género ha sufrido o la indiferencia plena como el caso de Guatemala y Estados Unidos o se ha desvirtuado el sentido de la misma, evidenciando bajos índices de representación política de las mujeres. En Brasil la política de cuotas de 30% fue aprobada en 1997. Sin embargo, sólo comenzó a valer en las elecciones de 2002. Los partidos estaban obligados a disponer de 30% de los cupos para candidatas mujeres, pero no estaban obligados a registrar esas candidaturas. En las elecciones brasileñas de 2016, se registró que el 86% de los candidatos que no recibieron votos, eran mujeres. En 2018 se colocó en evidencia un esquema de corrupción en el propio partido que eligió al presidente Bolsonaro de candidatas laranjas o en calidad de testaferros que asumen la condición de candidata, pero los recursos públicos que debían ser destinados para sus campañas terminan siendo destinados a las campañas de otros candidatos. En Paraguay si bien se aprobó en 1996 una ley de cuotas del 20% para las mujeres, sin embargo, las candidatas eran posicionadas en los últimos lugares de las listas, no teniendo posibilidades reales de ser electas. En 2016 fue presentado un proyecto de ley que establecía la paridad de género con alternancia en las listas electorales, aprobado inicialmente en el Senado, en la Cámara de Diputados antes de finalizar el año de 2018 el proyecto prácticamente desvirtuado y reducido a la necesidad de capacitar a las mujeres al interior de los partidos políticos. El presidente Mario Abdo Benitez tuvo que vetar la aprobación de la ley por haber desnaturalizado el sentido del proyecto original dado que fue vaciado en su contenido. PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  9. 9. Lo cierto es que las políticas de paridad de género iniciada en la década de l990, colocó a las Américas -si comparada con otros continentes- como la región donde las mujeres ganaron espacios relevantes en la política, un ejemplo de ello es que en 1995, según datos proporcionados por la Unión Interparlamentaria (2018) las cámaras combinadas tuvieron un incremento del 15,7% pasando de 12,7% para 23,4% en 2018, ya Europa en 1995 que registraba el 13,2% de mujeres en las cámaras llega en 2018 al 27,1%. Siendo así, el continente americano como el de mayor potencial y vanguardia en lo referente a alcanzar la paridad de género. Mandato de Posición y Magnitud del distrito Archenti y Tula (2007) consideraron que el mandato de posición tiene un impacto importante para la elección de las mujeres sobre todo en países que definen sus elecciones por medio de listas cerradas o abiertas. Es comprensible que no existiera consenso en la época sobre los efectos que tienen la estructura de la boleta de votación o el tipo de lista para asegurar la paridad en los legislativos latinoamericanos dada la corta serie histórica de procesos electorales (Rule, 1987; Matland, 1998; Htun y Jones, 2002; Polanco, 2003; Reynoso y DÀngelo, 2004; Villanueva Flores, 2004)2. Sin embargo, hoy podemos afirmar que es correcto que siendo que las listas cerradas tienden a impedir la alteración del orden de los candidatos, puede resultar discriminador si no se introducen posiciones intercaladas entre hombres y mujeres en la misma lista, dado que las mujeres pueden ser posicionadas al final de la lista como en el caso de Paraguay y Uruguay (Chasqueti, 2012). Para el caso de los países que adoptan listas abiertas es importante mencionar que los procesos electorales analizados por las autoras en aquella época podrían llevar un sesgo, por que a inicios de 2001, el Perú pasó de elegir representantes con base a una sola circunscripción electoral o distrito único para elegir representantes con base a circunscripciones plurinominales, además de la ausencia de una serie histórica más amplia. Hoy podemos afirmar que en el caso de países que se adoptan listas abiertas como en caso de Perú el mandato de posición tiene una significativa relevancia. Aunque se puedan verificar otras variables las mismas que juegan en contra de la paridad, donde la disputa de las candidatas por la preferencia electoral enmascara un supuesto punto de partida igualitario entre los candidatos por la que se compite por la disputa del voto preferencial En el caso de Brasil, el mandato de posición no es relevante, por que la lista de candidatos no evidencia una secuencia de jerarquía de posición, como el voto es electrónico el elector debe escoger primero la identificación numérica de dos dígitos establecida previamente al partido, adicionando más dígitos más para identificar al candidato a elección federal, en el caso de senador se adiciona uno y para diputado federal se adicionan dos. Siendo que el candidato puede escoger su propio numero de identificación. En Perú aunque formalmente no se establece una secuencia jerárquica de 2 Mencionar los trabajos de estos autores si fuera necesario PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  10. 10. posición o de presentación de candidatos. Los candidatos disputan las primeras posiciones dado que en términos simbólicos los ¨mejores¨ candidatos se encuentran en las primeras posiciones. En ese sentido para identificar si existe correlación entre el mandato de posición y la elección de mujeres en el legislativo se analizaron cuatro procesos electorales regulares de 2001, 2006, 2011 y 2016. Para eso se retiró la circunscripción de Lima dentro del análisis por provocar un sesgo significativo. La Magnitud del Distrito de Lima es de 35/36, una magnitud grande y desproporcional a respecto de las otras veintiún circunscripciones donde la Magnitud del Distrito es pequeña con una media de 3,2 escaños disputados, mientras que las otras cuatro circunscripciones con magnitud mediana oscilan entre 6,5 escaños a ser disputados. Magnitud del Distrito en el Perú Magnitud del Distrito 1 2 3 4 5 6 7 36 Región Madre de Dios Ucayali Tacna Moquegua Pasco Tumbes Amazonas Apurimac Huancavelica Ayacucho Huánuco Loreto San Martín Ica Callao Lima Prov. Ancash Cusco Junín Lambayeque Puno Arequipa Cajamarca Piura La Libertad Lima En la relación entre sexo de los candidatos/as y la posición de estos en la lista se encuentra que existe una relación siendo que el valor de la significancia estadística de la correlación es de 0,004, informando que se puede aceptar la hipótesis de que las mujeres en las circunscripciones -con excepción de Lima- se concentran en las posiciones entre 2 y 5 de la lista electoral. La posición uno en la lista es predominantemente masculina y tanto hombres, cuanto mujeres dejan de frecuentar las posiciones arriba de 6. El valor de R de Pearson es igual a 0,064, lo que significa que hay correlación entre las variables, o sea hay una probabilidad de que por el hecho de ser mujer irá a determinar su posición en la lista electoral entre las posiciones de 2 a 5. Relación entre Candidato y Posición en la lista Symmetric Measures Sexo Value Asymp. Std. Errora Approx. Tb Approx. Sig. Femenino Interval by Interval Pearson's R ,064 ,022 2,874 ,004c Ordinal by Ordinal Spearman Correlation ,055 ,022 2,458 ,014c N of Valid Cases 1999 Masculino Interval by Interval Pearson's R ,020 ,018 1,080 ,280c Ordinal by Ordinal Spearman Correlation ,018 ,018 ,995 ,320c N of Valid Cases 3016 Total Interval by Interval Pearson's R ,047 ,014 3,300 ,001c Ordinal by Ordinal Spearman Correlation ,038 ,014 2,709 ,007c N of Valid Cases 5015 a. Not assuming the null hypothesis. b. Using the asymptotic standard error assuming the null hypothesis. c. Based on normal approximation. Por otro lado, como se verifica en los siguientes cuadros, a pesar de haberse aprobado la ley de cuotas en 1997 del 30% ha sido una constante la desproporcionalidad del número de candidatos hombres de las candidatas mujeres, sin embargo lo que se PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  11. 11. verifica es que el mandato de posición de las mujeres fueron en posiciones poco expectantes, mayoritariamente se han concentrado en la tercera posición siguiendo una tendencia decreciente, mientras que la de los hombres la concentración mayoritariamente la ha sido en las primeras posiciones. Además, se verifica que a medida que se fue ampliando el debate por paridad de género en los diversos eventos electorales, la tendencia podría haber supuesto una mejora en el mandato de posición de las mujeres, sin embargo, se revela que no hubo ningún cambio significativo a favor de las mujeres como candidatas desde la aprobación de las cuotas. A la pregunta ¿Existe relación entre Posición en la lista de los candidatos, el sexo y la condición electo/no electo? El análisis estadístico de relación entre variables verifico que considerando el banco de datos contemplando Lima, la significancia estadística era casi perfecta, esto es, presenta un valor de significancia igual a 0,002 proporcionando aceptar esa relación. Se verificó también el valor R de Pearson que es igual a -0,136, una correlación moderada débil y negativa. La correlación negativa se da en función de la forma como las variables fueron organizadas, las mujeres fueron clasificadas como código 1, así cuando aumenta el número de estas en la lista electoral, el conteo va en el sentido contrario de lo que se esperaba. El valor de correlación es moderado débil, eso significa que la posibilidad de hacerse una afirmación sobre la 40 89 139 76 65 11 5 90 161 227 126 107 26 17 41 86 120 100 56 28 15 48 57 108 71 46 28 16 0 50 100 150 200 250 Primeira posição Segunda posição Terceira posição Quarta posição Quinta posição Sexta posição Sétima posição Femenino Posición de Mandato y Tamaño de la Magnitud (sin Lima) (Elecciones 2001, 2006, 2011, 2016) ANO 2001 ANO 2006 ANO 2011 ANO 2016 260 209 161 59 47 14 8 383 293 224 101 72 18 3 214 167 131 49 42 14 7 171 155 109 54 35 12 4 0 50 100 150 200 250 300 350 400 450 Primeira posição Segunda posição Terceira posição Quarta posição Quinta posição Sexta posição Sétima posição Masculino Posición de Mandato y Tamaño de la Magnitud (sin Lima) (Elecciones 2001, 2006, 2011, 2016) ANO 2001 ANO 2006 ANO 2011 ANO 2016 PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  12. 12. relación de las variables es menor. Esto es, existe una chance moderada de que las mujeres no se eligen por que se encuentran en posiciones muy inferiores a los hombres. Cambiando de perspectiva y excluyendo la ciudad de Lima del banco de datos, dado que presenta un elemento de sesgo en los análisis, se encontró una significancia estadística igual a 0,000, se verificó que hay sentido en la relación entre sexo, posición en la lista electoral y condición de electo/no-electo, por lo tanto aquí es posible afirmar con moderación que la posición en la lista fue determinante (r de Pearson= -0,192), dado que la fuerza de asociación de las variables se mostro moderada débil. Mandato de Posición, sexo y condición electo/no-electo (con Lima) Mandato de Posición, sexo y condición electo/no-electo (sin Lima) Symmetric Measures Condição eleito/não eleito Value Asymp. Std. Errora Approx. Tb Approx. Sig. não eleito Nominal by Nominal Contingency Coefficient ,310 ,000 Interval by Interval Pearson's R -,307 ,013 -22,012 ,000c Ordinal by Ordinal Spearman Correlation -,322 ,013 -23,187 ,000c N of Valid Cases 4658 eleito Nominal by Nominal Contingency Coefficient ,236 ,002 Interval by Interval Pearson's R -,192 ,061 -3,689 ,000c Ordinal by Ordinal Spearman Correlation -,151 ,057 -2,886 ,004c N of Valid Cases 357 Total Nominal by Nominal Contingency Coefficient ,314 ,000 Interval by Interval Pearson's R -,313 ,013 -23,308 ,000c Ordinal by Ordinal Spearman Correlation -,327 ,013 -24,512 ,000c N of Valid Cases 5015 a. Not assuming the null hypothesis. b. Using the asymptotic standard error assuming the null hypothesis. c. Based on normal approximation. En cuanto a la magnitud del distrito, es decir el número de escaños que se disputan en un determinada circunscripción electoral, los países lo definen de acuerdo a un diseño uninominal, plurinominal o resultado de la combinación de ambos. Los países que optan por un diseño uninominal o de elegir sus representantes en un solo distrito que hacen que la elección generalmente sea mayoritaria, mientras que otros países optan por un sistema plurinominal donde el sistema electoral por lo general es proporcional, La cuestión es. ¿el tamaño de la magnitud del distrito incide en la no elección de las candidatas mujeres? se verifica que en el cruce entre las variables condición electo/no-electo, sexo y magnitud del distrito, considerando que magnitud de distrito pequeño son aquellos en se disputan de dos a cinco escaños, en circunscripciones de magnitud mediana se disputan entre seis y diez escaños, mientras que en las circunscripciones de magnitud grande, se disputan más de diez escaños (Nolhen, 1981, 1994). Se acepta como convencional que en circunscripciones de magnitud pequeña, se establezcan elecciones mayoritarias, mientras que a partir de las Symmetric Measures Condição eleito/não eleito Value Asymp. Std. Errora Approx. Tb Approx. Sig. não eleito Nominal by Nominal Contingency Coefficient ,265 ,000 Interval by Interval Pearson's R -,019 ,012 -1,563 ,118c Ordinal by Ordinal Spearman Correlation -,144 ,012 -11,700 ,000c N of Valid Cases 6470 eleito Nominal by Nominal Contingency Coefficient ,310 ,000 Interval by Interval Pearson's R -,136 ,050 -3,054 ,002c Ordinal by Ordinal Spearman Correlation -,165 ,046 -3,724 ,000c N of Valid Cases 498 Total Nominal by Nominal Contingency Coefficient ,265 ,000 Interval by Interval Pearson's R -,032 ,012 -2,677 ,007c Ordinal by Ordinal Spearman Correlation -,159 ,011 -13,433 ,000c N of Valid Cases 6968 a. Not assuming the null hypothesis. b. Using the asymptotic standard error assuming the null hypothesis. c. Based on normal approximation. PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  13. 13. magnitudes medianas y grandes se producen generalmente elecciones proporcionales. En ese sentido, en cuanto mayor la magnitud del distrito, mayor posibilidad de que escaños sean representados por sectores heterogéneos, por lo tanto más proporcional (Rae, 1971, Sartori, 53:2003) En esa perspectiva, se encontró significancia estadística en el valor de 0,004, considerándose perfectamente aceptable de que existan relaciones entre las variables, el valor R de Pearson para las variables en tela fue igual a -0,128. En el caso de la relación entre candidato electo y la magnitud del distrito ser pequeña, los candidatos hombres son privilegiados. De otra forma también es posible afirmar que las candidatas mujeres consiguen elegirse a partir de distritos con altas magnitudes. Eso significa que hay una fuerte posibilidad que, si se aumenta la magnitud del distrito, la candidata pueda ser electa. Schmidt y Araujo (2004) si bien señalaron que el voto preferencial en el Perú tenía aspectos favorables, se puede afirmar que el esfuerzo para estimular la paridad de género manteniendo el mismo formato de la elección peruana, sea por la legislación en la que establezcan lugares ¨expectables¨ o ¨salidores¨ en la lista para ser ocupados por mujeres ya sea sobre la base de un sistema de alternancia, o con base a lugares pre- establecidos en listas abiertas, como señalaban las autoras Archenti y Tula (2007) en la época. Pueden tener un impacto importante a favor de las mujeres, sin embargo, el efecto asociado al tamaño de la magnitud no garantiza la paridad de género en elecciones a cargos de elección popular. Perú implementó una política de cuotas en 1997, y a esta política de acción afirmativa no le siguió un incremento constante que apuntase hacia la paridad de género. Encontramos que en los últimos cuatro procesos electorales entre 2001 y 2016, de 6,968 candidatos, las mujeres apenas representaron el 32,4% (2,661) de las candidaturas, mientras que 57,9% (4,307) lo fueron de hombres. Una relación de casi 2 candidatos hombres por una candidata mujer. Siendo así, la desproporcionalidad aumenta cuando electos. Del total de 500 escaños disputados, apenas 121 candidatas fueron electas (en 2001 fueron 22 mujeres, 2006 fueron 35, en 2011 28 mientras que en 2016 fueron 36 mujeres) frente a 362 hombres electos, estableciéndose una mayor desproporcionalidad. Desde el proceso de democratización, en esos cuatro procesos electorales, se verifica que en relación a todas las circunscripciones electorales las mujeres nunca superaron el 50% de las candidaturas, es más, en circunscripciones electorales como Tumbes, Ucayali, Tacna y Madre de Dios, nunca se eligió una mujer, mientras que una sola región Ayacucho se presentó como la única que consiguió elegir 50% de hombres y mujeres. Es importante anotar que la posición de mandato de las mujeres en listas abiertas como se ha verificado no es la única variable para explicar su no elección dado que existen otras variables que intervienen en los limites a la representación política de las mujeres, como el tienen que ver con recursos para financiar sus propias campañas, el tipo de reclutamiento de las candidatas, el capital político y posición al interior de los partidos, hasta el fenómeno conocido como glass ceiling, etc. En el caso peruano sólo intercalar posiciones en un sistema de lista abierta no tendría efectos relevantes para alcanzar la paridad de género. PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
  14. 14. ¿Por qué es importante la magnitud del distrito? Por que en cuanto una sociedad sea heterogenenea y se busque traducir la representación en términos proporcionales a los diversos segmentos, mayor será el grado de representatividad (Dahl, 1971), en este sentido, mientras la magnitud del distrito sea mayor, existirá mejores posibilidades que diversos segmentos obtengan representación política, como lo demuestran los estudios a nivel sub-nacional de Rule (1997), Matland (1998), Htun y Jones (2002) Tula y De Luca (1999, Argentina), Jiménez Polanco (2003, República Dominicana), Schmidt (2004, Perú), Jones (2004, Costa Rica); Reynoso y D`Angelo (2004, México), Villanueva Flores (2004, Perú) y Araújo (2004, Brasil). La mayoría de las investigaciones confirman el efecto positivo que tiene la combinación entre elección proporcional y magnitud del distrito grande. En Perú, la actual reforma política presentada por el Poder Ejecutivo contempla definitivamente la paridad de género por medio de la eliminación del voto preferencial y un mandato de posición intercalado de hombres y mujeres en las listas para garantizar la paridad. Se puede verificar que medidas más concretas por medio de una ley con base a reformas constitucionales pueden promover correctamente la paridad de la representación política, como se verifica en el caso de los países que lo han conseguido, encontrándose en debate en países como Perú, Chile y Uruguay para alcanzar la paridad. Aumentando así el número de países que se afirman en esta tendencia de reconocimiento. Si bien fortaleciendo las variables institucionales se viene fortaleciendo la participación política de las mujeres, sin embargo hay elementos que se han presentado como obstáculos para alcanzar la paridad en otros espacios. Se sabe que bajo medidas contundentes las cuotas garantizan la presencia de las mujeres como candidatas garantizando a su vez su elección. Bibliografía - ARCHENTI, Nelida y TULA, María Inés (2007) Cuotas de género y tipo de lista en América Latina. OPINIÃO PÚBLICA, Campinas, vol. 13, nº 1, Junho, 2007, p.185-218. - COLOMER, Josep M. y Gabriel Negretto (2003), Gobernanza con poderes di- vididos en Latina, en Política y Gobierno, vol. 10, núm. 1, México, primer semestre, pp. 13-61. - CHAPPELL, Louise. 2010. Comparative Gender and Institutions: Directions for Research. Perspectives on Politics. March 2010 | Vol. 8/No. 1. p. 183-189. - CHASQUETTI, Daniel y PÉREZ, Verónica (2012) ¿Mujeres en los márgenes?: Sistema de comisiones y poder de asignación en el Parlamento uruguayo. Revista de Ciencia Política. Volumen 32, Nº 2 / pp. 383-409 - CHASQUETTI (2011) El secreto del éxito: Presidentes y Cárteles legislativos en Uruguay (1995-2010) Revista Uruguaya de Ciencia Política Vol. 20. n.1 Enero. Montevideo. - DARCY, Robert (1996). Women in the State Legislative Power Structure: Committee Chairs. Social Science Quarterly 77(4):888–98. - GAZMURI M., Jaime (2012) Experiencias de oficinas técnicas de presupuesto en el Poder Legislativo de países latinoamericanos. Washington, Banco Interamericano de Desarrollo. - HEATH, Roseanna Michelle; SCHWINDT-BAYER, Leslie A. y TAYLOR-ROBINSON, Michelle M. (2005). Women on the Sidelines: Women's Representation on Committes in Latin American Legislatures. American Journal of Political Science 49 (2): 420-436. - LIJPHART, Arendt. (1999) Patterns of Democracy. Government Forms and Performance in Thirty Six Countries. Yale University Press. - NORRIS, Pippa y Joni Lovenduski. 1995. Political recruitment: Gender, race and class in the British Parliament. Cambridge: cambridge university press. PR O H IBID A SU D ISTR IBU C IÓ N
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