¿Quién se ha llevado     mi queso?
Una manera sorprendente para afrontar los cambios,      del destacado autor Spencer Johnson
Érase una vez un país muy lejano en el que vivían cuatropersonajes. Todos corrían por un laberinto en busca del quesocon e...
Dos de ellos eran ratones, y se llamaban Oliendo y Corriendo (Oliy Corri para sus amigos); los otros dos eran personistas,...
Tanto los ratones como las personitas se pasaban el día en ellaberinto buscando su queso favorito. Oli y Corri, los ratone...
Kif y Kof, las personitas, utilizaban un tipo de cerebro repleto decreencias para buscar un tipo muy distinto de Queso – c...
Por distintos que fueran los ratones y las personitas, tenían algoen común: Todas las mañanas se ponían su buzo y sus zapa...
Oli olfateaba el aire con su gran hocico a fin de averiguar en quédirección había que ir para encontrar queso y Corri seab...
Sin embargo, Kif y Kof, las dos personitas, utilizaban un métododistinto que se basaba en su capacidad de pensar y aprende...
Con el tiempo, siguiendo cada uno su propio método, todosencontraron lo que habían estado buscando: un día, al final deuno...
A partir de entonces, los ratones y las personitas se ponían todaslas mañanas sus prendas deportivas y se dirigían a la Ce...
Oli y Corri se despertaban temprano todas las mañanas, comosiempre, y corrían por el laberinto siguiendo la misma ruta.Cua...
Al principio, Kif y Kof también iban corriendo todos los díashasta la Central Quesera Q para paladear los nuevos y sabroso...
Kif y Kof se despertaban cada día más tarde, se vestían másdespacio e iban caminando hacia la Central Quesera Q. Al fin y ...
Todas las mañanas, cuando llegaban a la Central Quesera Q, Kify Kof se ponían cómodos, como si estuvieran en casa, colgaba...
Esto es una Maravilla – dijo Kif -. Aquí tenemos queso suficientepara toda la vida. Las personitas se sentían felices y co...
No tardaron mucho en considerar suyo el queso que habíanencontrado en la Central Quesera Q. Y había tal cantidadalmacenada...
Para sentirse más a gusto, Kif y Kof decoraron las paredes conFrases e incluso pintaron trozos de queso que los hacían son...
Todas las noches, las personitas volvían a casa cargadas de quesoy todas las mañanas regresaban, confiadas, por más queso ...
Nos merecemos este queso – dijo Kif -. Realmente tuvimos quetrabajar muy duro y durante mucho tiempo para conseguirlo. –Tr...
Todo siguió igual durante un tiempo, pero una mañana Oli yCorri llegaron a la Central Quesera Q y descubrieron que nohabía...
No les sorprendió. Como habían notado que las reservas de quesohabían ido disminuyendo poco a poco, Oli y Corri estabanpre...
Se miraron el uno al otro, cogieron las zapatillas deportivas quellevaban atadas al cuello, se las calzaron y se las anuda...
Ambos asomaron la cabeza por el laberinto. Entonces Oli alzó elhocico, husmeó y asintió con la cabeza, tras lo cual, Corri...
Ese mismo día, más tarde, Kif y Kof hicieron su aparición en laCentral Quesera Q. No habían prestado mucha atención a losp...
-¿Qué? ¿No hay queso? – gritó Kif - ¿No hay queso? – repitiómuy enojado, como si gritando fuese a conseguir que alguien se...
Kof sacudió negativamente la cabeza con gesto de incredulidad.Él también había dado por supuesto que en la Central Quesera...
Para las personitas, encontrar queso era dar con la manera deobtener lo que creían que necesitaban para ser felices. Para ...
Para Kif , significaba convertirse en un Gran Queso con otros asu cargo y tener una hermosa mansión en lo alto de las coli...
Las personitas no daban crédito a lo que veían. ¿Cómo podíahaber ocurrido aquello? Nadie les había avisado. No estaba bien...
Aquella noche, Kif y Kof volvieron a casa hambrientos ydesanimados; pero antes de marcharse de la Central Quesera Q,Kof es...
Al día siguiente, Kif y Kof salieron de sus respectivas casas yvolvieron a la Central Quesera Q, donde esperaban encontrar...
Pero la situación no había cambiado: el queso seguía sin estar allí.Las personitas no sabían qué hacer. Kif y Kof se queda...
-¿Porqué me han hecho esto?- se preguntó Kif -. ¿Qué estápasando aquí?Kof miró a su alrededor e inquirió:-Por cierto, ¿dón...
-¿Qué quieres que sepan?- espetó Kif en tono de desprecio-. Noson más que ratones. Reaccionan ante lo que ocurre. Nosotros...
Mientras Kif y Kof seguían discutiendo lo que debían hacer, Oli yCorri ya se habían puesto en marcha y habían recorrido mu...
Pasaron mucho tiempo sin encontrar nada, hasta que, al final,llegaron a una zona del laberinto en la que nunca habían esta...
Mientras, Kif y Kof seguían en la Central Quesera Q evaluando lasituación. Empezaban a sufrir los efectos de la falta de q...
A veces, Kof imaginaba que Oli y Corri habían encontrado quesonuevo y los veía disfrutando de él. Pensaba en lo bien que l...
-¡Vámonos!- exclamó de repente.-¡Nó!- replicó Kif rápidamente-. Estoy bien aquí, es un lugarcómodo y conocido. Además, sal...
Estas palabras hicieron que Kof volviera a sentir miedo al fracaso,y sus esperanzas de encontrar queso nuevo se desvanecie...
Finalmente, un día Kof empezó a reírse de sí mismo.“Mírate, Kof, mírate –se decía-. Cada día hago las mismascosas, una y o...
-¿Dónde has puesto nuestros buzos y las zapatillas deportivas?-le preguntó a Kif.Cuando Kif vio a su amigo poniéndose el b...
-Mira, Kif, no entiendes lo que pasa. Yo tampoco quería verlo,pero ahora me doy cuenta de que ya no nos devolverán aquelqu...
-Pero ¿y si no hay más? – repuso Kif-. Y aun en caso de que haya,¿Si no lo encuentras?-No lo sé- respondió Kof.
-A veces, las cosas cambian y nunca vuelven a ser como antes.Creo que estamos en una situación de este tipo, Kif ¡Así es l...
Mientras Kof se preparaba para salir, empezó a sentirse más vivoal tomar conciencia de que por fin era capaz de reírse de ...
Antes de marcharse, Kof cogió una pequeña piedra afilada yescribió un pensamiento sobre la pared con la esperanza de hacer...
A continuación, Kof asomó la cabeza y observó el laberinto conansiedad. De pronto creía que posiblemente no hubiera queso ...
Kof se sentía cada vez más angustiado, y se preguntó sirealmente quería volver al laberinto. Escribió una frase en lapared...
Pensó en ello. Sabía que, a veces, un poco de miedo es bueno.Cuando piensas que las cosas pueden empeorar si no haces algo...
Entonces, respiró hondo y se adentró en el laberinto, avanzandocon paso veloz hacia lo desconocido. Mientras intentaba enc...
Tuvo que admitir que se desorientaba en el laberinto. Las cosasparecían haber cambiado desde la última vez que había estad...
Pero cada vez que empezaba a desalentarse, se recordaba a símismo que lo que estaba haciendo, por incómodo que le resultas...
Durante los días sucesivos, Kof encontró un poco de queso aquí yallá, pero no eran cantidades que durasen mucho tiempo.Esp...
Más tarde, Kof reconstruyó los hechos y llegó a la conclusión deque el queso de la Central Quesera Q no había desaparecido...
En aquel momento comprendió que el cambio no lo habría pilladopor sorpresa si se hubiera fijado en que éste se iba produci...
Se detuvo a descansar, y escribió en la pared del laberinto:
Cuando llevaba sin encontrar queso durante un tiempo que lepareció muy largo, Kof llegó a una inmensa Central Quesera quet...
“Ya he tenido esta sensación de vacío con demasiada frecuencia”,pensó, con ganas de abandonar la búsqueda. A Kof empezaban...
Se preguntó si Kif se habría movido o seguiría paralizado por susmiedos. Entonces, Kof, recordó las ocasiones en que se ha...
Escribió una frase en la pared, sabiendo que era tanto unrecordatorio para sí mismo como una señal por si su compañeroKif ...
Cuando empezó a correr por el oscuro pasillo, una nueva sonrisase dibujó en sus labios. Kof todavía no lo comprendía, pero...
Para su sorpresa, vio que cada vez se lo pasaba mejor.“¿Por qué me siento tan bien?- se preguntó –No tengo ningunapizca de...
No tardó en comprender por qué se sentía de aquel modo.Y se entretuvo para escribir de nuevo en la pared:      CUANDO DEJA...
Kof comprendió que había sido prisionero de su propio miedo.Avanzar en una dirección nueva lo había liberado. En esemoment...
Respiró hondo unas cuantas veces y se sintió revitalizado.Después de haber dejado atrás el miedo, todo resultó mucho másag...
Para que todo fuera aún mejor, Kof empezó a hacer un dibujo ensu mente. Se veía con todo detalle y gran realismo, sentado ...
Cuanto más clara veía la imagen del nuevo queso, más real sevolvía y presentía que iba a encontrarlo.
“¿Por qué no lo había hecho antes?”, se preguntó.Entonces, echó a correr por el laberinto con más energía yagilidad. Al po...
Vio tipos de queso que no conocía pero que tenían un aspectofantástico. Los probó y le parecieron deliciosos. Comió de cas...
Entró a la Central Quesera muy excitado, pero para suconsternación, descubrió que estaba vacía. Ya había estadoalguien y s...
Kof decidió volver atrás y averiguar si Kif estaba dispuesto aacompañarlo. Mientras desandaba el camino, se detuvo y escri...
Al cabo de un tiempo, Kof llegó a la Central Quesera Q yencontró a Kif. Le ofreció unos pedazos de queso, pero su amigolos...
Kof sacudió la cabeza, decepcionado, y volvió a salir solo.Mientras regresaba al punto más alejado del laberinto al quehab...
Sabía que no era sólo tener queso lo que le hacía sentirse feliz. Sesentía feliz porque no lo dominaba el miedo y porque l...
Al darse cuenta de ello, no se sintió tan débil como cuando estabasin queso en la Central Quesera Q. El solo hecho de sabe...
En esos instantes supo que encontrar lo que necesitaba era sólocuestión de tiempo. De hecho, ya había encontrado lo quebus...
Kof advirtió que lo que nos da miedo nunca es tan malo como loimaginamos. El miedo que dejamos crecer en nuestra mente esp...
Sin embargo, desde que había empezado el recorrido habíaencontrado queso suficiente para sobrevivir. Y esperabaencontrar m...
Antes pensaba en la posibilidad de no tener bastante queso o deque no le durase el tiempo necesario. Solía pensar más en l...
Antes pensaba que el queso no debía moverse nunca de su sitio yque los cambios no eran buenos. Ahora veía que era natural ...
Cuando advirtió que su sistema de creencias había cambiado,hizo una pausa para escribir en la pared:
Kof todavía no había encontrado grandes cantidades de queso,pero mientras corría por el laberinto pensó en lo que habíaapr...
Supo que, al cambiar de creencias, había cambiado de forma deactuar. Todo dependía de lo que decidiera creer. Escribió den...
Kof comprendió que si hubiera previsto el cambio, en vez deperder el tiempo negando que este se había producido,probableme...
Hizo acopio de fuerzas y decidió explorar las zonas másdesconocidas del laberinto. Encontró pedazos de queso aquí yallá, y...
Mientras pensaba en el camino que llevaba recorrido desde quehabía salido de la Central Quesera Q, se alegró de haber escr...
Se detuvo y escribió en la pared lo que llevaba tiempo pensando:
En esos momentos, Kof ya se había liberado del pasado y seestaba adaptando al futuro. Avanzó por el laberinto con másenerg...
Cuando ya le parecía que llevaba toda la vida en el laberinto, suviaje (o al menos aquella parte del viaje) terminó rápida...
Al entrar, se quedó pasmado por lo que vio. Había las montañasmás grandes de queso que se hubiera visto jamás. No losrecon...
Oli le dio la bienvenida con un movimiento de la cabeza, y Corrilo saludó con la pata. Sus abultadas barriguitas indicaban...
Kof les devolvió el saludo y enseguida se puso a probar sus quesosfavoritos. Se quitó las zapatillas y el buzo y lo doblóc...
Supo que había aprendido algo muy útil de Oli y Corri, susamigos los ratones, sobre el hecho de avanzar. Los ratonesllevab...
Kof tuvo que admitir que el inhibidor más grande de los cambiosestá dentro de uno mismo y que las cosas no mejoran para un...
Pero lo más importante de todo era que cuando te quedabas sin elqueso viejo, en otro lugar siempre había un nuevo queso, a...
Cuando se produjo el cambio, no le había gustado, pero ahoracomprendía que había sido una bendición, ya que lo había lleva...
Entonces Kof se acordó de su amigo Kif y pensó en la posibilidadde volver a la Central Quesera Q y tratar de encontrarlo,s...
Kif tenía que encontrar su propio camino, prescindiendo de lascomodidades y dejando los miedos atrás. Nadie podía hacerlo ...
Se dirigió hacia la pared más grande de la Central Quesera N yescribió un resumen de todo lo que había aprendido:1.- EL CA...
5.-                       ¡CAMBIA!Muévete cuando se mueva el queso6.- DISFRUTA EL CAMBIOSaborea la aventura y disfruta del...
Aún quedaba mucho queso, pero Kof salía a menudo del laberintoy exploraba nuevas zonas para estar en contacto con lo queoc...
De pronto le pareció oír ruido de movimiento en el laberinto. Elruido era cada vez más fuerte, y advirtió que se acercaba ...
Kof rezó una oración y esperó, como tantas veces había hecho,que su amigo finalmente hubiese sido capaz de....           ¡...
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Quien se ha llevado mi queso

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Resumen del libro de Spencer Johnson para afrontar los cambios

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Quien se ha llevado mi queso

  1. 1. ¿Quién se ha llevado mi queso?
  2. 2. Una manera sorprendente para afrontar los cambios, del destacado autor Spencer Johnson
  3. 3. Érase una vez un país muy lejano en el que vivían cuatropersonajes. Todos corrían por un laberinto en busca del quesocon el que se alimentaban y que los hacía felices.
  4. 4. Dos de ellos eran ratones, y se llamaban Oliendo y Corriendo (Oliy Corri para sus amigos); los otros dos eran personistas, seres deltamaño de los ratones, pero que tenían un aspecto y una manerade actuar muy parecidos a los de los humanos actuales. Susnombres eran Kif y Kof.
  5. 5. Tanto los ratones como las personitas se pasaban el día en ellaberinto buscando su queso favorito. Oli y Corri, los ratones,aunque sólo poseían cerebro de roedores, tenían muy bueninstinto y buscaban el queso seco y curado que tanto gusta a esosanimalitos.
  6. 6. Kif y Kof, las personitas, utilizaban un tipo de cerebro repleto decreencias para buscar un tipo muy distinto de Queso – conmayúscula -, que ellos creían que los haría felices y triunfar.
  7. 7. Por distintos que fueran los ratones y las personitas, tenían algoen común: Todas las mañanas se ponían su buzo y sus zapatillasdeportivas, salían de su casita y se precipitaban corriendo hacia ellaberinto en busca de su queso favorito.
  8. 8. Oli olfateaba el aire con su gran hocico a fin de averiguar en quédirección había que ir para encontrar queso y Corri seabalanzaba hacia allá. Como imaginarán, se perdían, dabanmuchas vueltas inútiles y a menudo chocaban contra las paredes.
  9. 9. Sin embargo, Kif y Kof, las dos personitas, utilizaban un métododistinto que se basaba en su capacidad de pensar y aprender delas experiencias pasadas, aunque a veces sus creencias yemociones los confundían.
  10. 10. Con el tiempo, siguiendo cada uno su propio método, todosencontraron lo que habían estado buscando: un día, al final deuno de los pasillos, en la Central Quesera Q, dieron con el tipo dequeso que querían. CENTRAL QUESERA Q
  11. 11. A partir de entonces, los ratones y las personitas se ponían todaslas mañanas sus prendas deportivas y se dirigían a la CentralQuesera Q. Al poco tiempo, aquello se había convertido en unacostumbre para todos.
  12. 12. Oli y Corri se despertaban temprano todas las mañanas, comosiempre, y corrían por el laberinto siguiendo la misma ruta.Cuando llegaban a su destino, los ratones se quitaban laszapatillas y se las colgaban del cuello para tenerlas a mano en elmomento en que volvieran a necesitarlas. Luego se dedicaban adisfrutar del queso.
  13. 13. Al principio, Kif y Kof también iban corriendo todos los díashasta la Central Quesera Q para paladear los nuevos y sabrososbocados que los aguardaban. Pero al cabo de un tiempo, laspersonitas fueron cambiando de costumbres.
  14. 14. Kif y Kof se despertaban cada día más tarde, se vestían másdespacio e iban caminando hacia la Central Quesera Q. Al fin y alcabo, sabían dónde estaba el queso y como llegar hasta él.
  15. 15. Todas las mañanas, cuando llegaban a la Central Quesera Q, Kify Kof se ponían cómodos, como si estuvieran en casa, colgabansus zapatillas y se ponían las pantunflas. Como ya habíanencontrado el queso, cada vez se sentían más a gusto.
  16. 16. Esto es una Maravilla – dijo Kif -. Aquí tenemos queso suficientepara toda la vida. Las personitas se sentían felices y contentas,pensando que estaban a salvo por siempre.
  17. 17. No tardaron mucho en considerar suyo el queso que habíanencontrado en la Central Quesera Q. Y había tal cantidadalmacenada allí que, poco después, trasladaron su casa cerca de lacentral y construyeron una vida social alrededor de ella.
  18. 18. Para sentirse más a gusto, Kif y Kof decoraron las paredes conFrases e incluso pintaron trozos de queso que los hacían sonreír.Una de las frases decía:
  19. 19. Todas las noches, las personitas volvían a casa cargadas de quesoy todas las mañanas regresaban, confiadas, por más queso a laCentral Quesera Q.
  20. 20. Nos merecemos este queso – dijo Kif -. Realmente tuvimos quetrabajar muy duro y durante mucho tiempo para conseguirlo. –Tras estas palabras, cogió un trozo de queso y se lo comió.Después Kif se quedó dormido, como solía ocurrirle.
  21. 21. Todo siguió igual durante un tiempo, pero una mañana Oli yCorri llegaron a la Central Quesera Q y descubrieron que nohabía queso.
  22. 22. No les sorprendió. Como habían notado que las reservas de quesohabían ido disminuyendo poco a poco, Oli y Corri estabanpreparados para lo inevitable e, instintivamente, enseguidasupieron lo que tenían que hacer.
  23. 23. Se miraron el uno al otro, cogieron las zapatillas deportivas quellevaban atadas al cuello, se las calzaron y se las anudaron. Losratones no se perdían en análisis profundos de las cosas. Ytampoco tenían que cargar con complicados sistemas decreencias.
  24. 24. Ambos asomaron la cabeza por el laberinto. Entonces Oli alzó elhocico, husmeó y asintió con la cabeza, tras lo cual, Corri se lanzóa correr por el laberinto y Oli lo siguió lo más deprisa que pudo.Ya se habían puesto en marcha en busca de queso nuevo.
  25. 25. Ese mismo día, más tarde, Kif y Kof hicieron su aparición en laCentral Quesera Q. No habían prestado mucha atención a lospequeños cambios que habían ido produciéndose y, por lo tanto,daban por sentado que su queso seguiría allí.
  26. 26. -¿Qué? ¿No hay queso? – gritó Kif - ¿No hay queso? – repitiómuy enojado, como si gritando fuese a conseguir que alguien se lodevolviera -. ¿Quién se ha llevado mi queso?- bramó indignado.Finalmente, con los brazos en jarra y el rostro enrojecido de ira,vociferó –¡Esto no es Justo!.
  27. 27. Kof sacudió negativamente la cabeza con gesto de incredulidad.Él también había dado por supuesto que en la Central Quesera Qhabría queso, y se quedó paralizado por la sorpresa. No estabapreparado para aquello.
  28. 28. Para las personitas, encontrar queso era dar con la manera deobtener lo que creían que necesitaban para ser felices. Para Kof,el queso significaba simplemente sentirse a salvo, tener algún díauna estupenda familia y una confortable casa en la calle Cheddar.
  29. 29. Para Kif , significaba convertirse en un Gran Queso con otros asu cargo y tener una hermosa mansión en lo alto de las colinasCamembert.
  30. 30. Las personitas no daban crédito a lo que veían. ¿Cómo podíahaber ocurrido aquello? Nadie les había avisado. No estaba bien.Se suponía que esas cosas no tenían que pasar.
  31. 31. Aquella noche, Kif y Kof volvieron a casa hambrientos ydesanimados; pero antes de marcharse de la Central Quesera Q,Kof escribió en la pared:
  32. 32. Al día siguiente, Kif y Kof salieron de sus respectivas casas yvolvieron a la Central Quesera Q, donde esperaban encontrar, deuna manera u otra, su queso.
  33. 33. Pero la situación no había cambiado: el queso seguía sin estar allí.Las personitas no sabían qué hacer. Kif y Kof se quedaronparalizados, inmóviles como estatuas.
  34. 34. -¿Porqué me han hecho esto?- se preguntó Kif -. ¿Qué estápasando aquí?Kof miró a su alrededor e inquirió:-Por cierto, ¿dónde están Oli y Corri? ¿Crees que saben algo quenosotros no sabemos?
  35. 35. -¿Qué quieres que sepan?- espetó Kif en tono de desprecio-. Noson más que ratones. Reaccionan ante lo que ocurre. Nosotrossomos personitas, somos especiales. Tendríamos que ser capacesde dar con la solución. Además, merecemos mejor suerte queellos.
  36. 36. Mientras Kif y Kof seguían discutiendo lo que debían hacer, Oli yCorri ya se habían puesto en marcha y habían recorrido muchospasillos, buscando queso en todas las centrales queseras queencontraban en su camino.
  37. 37. Pasaron mucho tiempo sin encontrar nada, hasta que, al final,llegaron a una zona del laberinto en la que nunca habían estado:La Central Quesera N. Al entrar profirieron un grito de alegría.Habían encontrado lo que estaban buscando: una gran reserva dequeso.
  38. 38. Mientras, Kif y Kof seguían en la Central Quesera Q evaluando lasituación. Empezaban a sufrir los efectos de la falta de queso.Cada vez estaban más frustrados y enfadados, y se culpaban el unoal otro de la situación en la que se hallaban.
  39. 39. A veces, Kof imaginaba que Oli y Corri habían encontrado quesonuevo y los veía disfrutando de él. Pensaba en lo bien que lesentaría andar a la aventura por el laberinto y encontrar un nuevoqueso. Casi podía saborearlo.
  40. 40. -¡Vámonos!- exclamó de repente.-¡Nó!- replicó Kif rápidamente-. Estoy bien aquí, es un lugarcómodo y conocido. Además, salir ahí afuera es peligroso.-No, no lo es- repuso Kof-. Hemos recorrido ya muchas zonas dellaberinto y podemos hacerlo otra vez.-Soy demasiado viejo para eso- dijo Kif-. Y no tengo ningúninterés en perderme ni en engañarme a mí mismo ¿Tú sí?.
  41. 41. Estas palabras hicieron que Kof volviera a sentir miedo al fracaso,y sus esperanzas de encontrar queso nuevo se desvanecieron. Laspersonitas estaban cada vez más débiles debido al hambre y alestrés. Kof empezaba a cansarse de esperar que la situaciónmejorase. Comenzaba a comprender que cuanto más tiempoestuvieran sin queso, peor se encontrarían.
  42. 42. Finalmente, un día Kof empezó a reírse de sí mismo.“Mírate, Kof, mírate –se decía-. Cada día hago las mismascosas, una y otra vez, y me pregunto por qué la situación nomejora. Si esto no fuera tan ridículo, sería incluso divertido.”
  43. 43. -¿Dónde has puesto nuestros buzos y las zapatillas deportivas?-le preguntó a Kif.Cuando Kif vio a su amigo poniéndose el buzo, le preguntó:-No irás a salir del laberinto otra vez, ¿verdad? ¿Por qué no tequedas aquí conmigo, esperando a que devuelvan el queso?.
  44. 44. -Mira, Kif, no entiendes lo que pasa. Yo tampoco quería verlo,pero ahora me doy cuenta de que ya no nos devolverán aquelqueso. Ese queso pertenece al pasado y ha llegado la hora deencontrar uno nuevo.
  45. 45. -Pero ¿y si no hay más? – repuso Kif-. Y aun en caso de que haya,¿Si no lo encuentras?-No lo sé- respondió Kof.
  46. 46. -A veces, las cosas cambian y nunca vuelven a ser como antes.Creo que estamos en una situación de este tipo, Kif ¡Así es la vida!La vida se mueve y nosotros también debemos de hacerlo. Pero elmiedo de Kif se había convertido en ira y no quiso escucharle.
  47. 47. Mientras Kof se preparaba para salir, empezó a sentirse más vivoal tomar conciencia de que por fin era capaz de reírse de sí mismo,vencer el miedo y seguir adelante.-¡Ha llegado el momento de volver al laberinto¡- anunció.
  48. 48. Antes de marcharse, Kof cogió una pequeña piedra afilada yescribió un pensamiento sobre la pared con la esperanza de hacersonreír a Kif y de animarlo a buscar un nuevo queso, pero suamigo no quiso mirar.En la pared se leía:
  49. 49. A continuación, Kof asomó la cabeza y observó el laberinto conansiedad. De pronto creía que posiblemente no hubiera queso en ellaberinto o que no iba a ser capaz de encontrarlo. Aquellospensamientos llenos de miedo lo estaban paralizando y acabaríanpor matarlo.
  50. 50. Kof se sentía cada vez más angustiado, y se preguntó sirealmente quería volver al laberinto. Escribió una frase en lapared que tenía adelante y se quedó un rato mirándola:
  51. 51. Pensó en ello. Sabía que, a veces, un poco de miedo es bueno.Cuando piensas que las cosas pueden empeorar si no haces algo, elmiedo puede incitarte a la acción. Pero cuando el miedo te impidehacer algo, no es bueno.
  52. 52. Entonces, respiró hondo y se adentró en el laberinto, avanzandocon paso veloz hacia lo desconocido. Mientras intentaba encontrarel buen camino, lo primero que pensó fue que tal vez se habíaquedado esperando demasiado tiempo en la Central Quesera Q.Hacía tanto tiempo que no comía queso que se encontraba débil.
  53. 53. Tuvo que admitir que se desorientaba en el laberinto. Las cosasparecían haber cambiado desde la última vez que había estado allí.Justo cuando pensaba que había encontrado la dirección correcta,se perdía en los pasillos. Era como si diera dos pasos adelante yuno atrás.
  54. 54. Pero cada vez que empezaba a desalentarse, se recordaba a símismo que lo que estaba haciendo, por incómodo que le resultaseen aquel momento, era mucho mejor que quedarse de brazoscruzados sin queso.
  55. 55. Durante los días sucesivos, Kof encontró un poco de queso aquí yallá, pero no eran cantidades que durasen mucho tiempo.Esperaba encontrar una buena ración para llevársela a Kif yanimarlo a que volviera al laberinto.
  56. 56. Más tarde, Kof reconstruyó los hechos y llegó a la conclusión deque el queso de la Central Quesera Q no había desaparecido de lanoche a la mañana, como había creído al principio. En losúltimos tiempos, había cada vez menos queso y además, el quequedaba, ya no sabía tan bien.
  57. 57. En aquel momento comprendió que el cambio no lo habría pilladopor sorpresa si se hubiera fijado en que éste se iba produciendogradualmente y lo hubiese previsto. Quizás era eso lo que Oli yCorri habían hecho.
  58. 58. Se detuvo a descansar, y escribió en la pared del laberinto:
  59. 59. Cuando llevaba sin encontrar queso durante un tiempo que lepareció muy largo, Kof llegó a una inmensa Central Quesera quetenía un aspecto prometedor. Pero cuando entró sufrió una grandecepción al ver que estaba totalmente vacía.
  60. 60. “Ya he tenido esta sensación de vacío con demasiada frecuencia”,pensó, con ganas de abandonar la búsqueda. A Kof empezaban aflaquearle las fuerzas. Pensó en dar marcha atrás y regresar a laCentral Quesera Q. Al menos, si lo conseguía y Kif estaba aúnallí, no se sentiría tan solo. Entonces volvió a formularse la mismapregunta de antes: “¿Qué haría si no tuviera miedo?”.
  61. 61. Se preguntó si Kif se habría movido o seguiría paralizado por susmiedos. Entonces, Kof, recordó las ocasiones en que se habíasentido más a gusto en el laberinto. Siempre habían sido estandoen movimiento.
  62. 62. Escribió una frase en la pared, sabiendo que era tanto unrecordatorio para sí mismo como una señal por si su compañeroKif se decidía a seguirlo: AVANZAR EN UNA DIRECCIÓN NUEVA AYUDA A ENCONTRAR UN NUEVO QUESO
  63. 63. Cuando empezó a correr por el oscuro pasillo, una nueva sonrisase dibujó en sus labios. Kof todavía no lo comprendía, pero estabadescubriendo lo que alimentaba su alma. Se sentía libre y teníaconfianza en lo que le aguardaba, aunque no supiera exactamentequé era.
  64. 64. Para su sorpresa, vio que cada vez se lo pasaba mejor.“¿Por qué me siento tan bien?- se preguntó –No tengo ningunapizca de queso ni sé hacia donde voy”.
  65. 65. No tardó en comprender por qué se sentía de aquel modo.Y se entretuvo para escribir de nuevo en la pared: CUANDO DEJAS ATRÁS EL MIEDO, TE SIENTES LIBRE
  66. 66. Kof comprendió que había sido prisionero de su propio miedo.Avanzar en una dirección nueva lo había liberado. En esemomento notó la brisa que corría por aquella parte del laberintoy le pareció refrescante.
  67. 67. Respiró hondo unas cuantas veces y se sintió revitalizado.Después de haber dejado atrás el miedo, todo resultó mucho másagradable de lo que él había pensado que sería. Hacía muchotiempo que no se sentía de aquella manera. Casi había olvidado lodivertido que era.
  68. 68. Para que todo fuera aún mejor, Kof empezó a hacer un dibujo ensu mente. Se veía con todo detalle y gran realismo, sentado enmedio de un montón de sus quesos favoritos, desde el Cheddarhasta el brie. Se vio comiendo de todos los quesos que le gustabany disfrutó con lo que vio. Luego imaginó lo felicísimo que loharían todos aquellos sabores.
  69. 69. Cuanto más clara veía la imagen del nuevo queso, más real sevolvía y presentía que iba a encontrarlo.
  70. 70. “¿Por qué no lo había hecho antes?”, se preguntó.Entonces, echó a correr por el laberinto con más energía yagilidad. Al poco localizó otra Central Quesera en cuya puertavio, con gran excitación, unos pedacitos de un nuevo queso.
  71. 71. Vio tipos de queso que no conocía pero que tenían un aspectofantástico. Los probó y le parecieron deliciosos. Comió de casitodos y se guardó unos trozos en el bolsillo para más tarde yquizás para compartirlos con su amigo Kif. Empezó a recuperarlas fuerzas.
  72. 72. Entró a la Central Quesera muy excitado, pero para suconsternación, descubrió que estaba vacía. Ya había estadoalguien y sólo había dejado unos pedazos pequeños del nuevoqueso. Comprendió que si se hubiera movido antes, con todaprobabilidad habría encontrado allí más cantidad de queso.
  73. 73. Kof decidió volver atrás y averiguar si Kif estaba dispuesto aacompañarlo. Mientras desandaba el camino, se detuvo y escribióen la pared:
  74. 74. Al cabo de un tiempo, Kof llegó a la Central Quesera Q yencontró a Kif. Le ofreció unos pedazos de queso, pero su amigolos rechazó.-No creo que me guste ese nuevo queso- dijo Kif. No estoyacostumbrado a él. Yo quiero que me devuelvan mi queso, y novoy a cambiar de actitud hasta que esto ocurra.
  75. 75. Kof sacudió la cabeza, decepcionado, y volvió a salir solo.Mientras regresaba al punto más alejado del laberinto al quehabía llegado, aunque echaba de menos a su amigo, le gustaba loque iba descubriendo.
  76. 76. Sabía que no era sólo tener queso lo que le hacía sentirse feliz. Sesentía feliz porque no lo dominaba el miedo y porque le gustaba loque estaba haciendo en aquellos momentos.
  77. 77. Al darse cuenta de ello, no se sintió tan débil como cuando estabasin queso en la Central Quesera Q. El solo hecho de saber que nopermitía que el miedo lo paralizase y que había tomado unanueva dirección le daba fuerzas.
  78. 78. En esos instantes supo que encontrar lo que necesitaba era sólocuestión de tiempo. De hecho, ya había encontrado lo quebuscaba. Sonrió y escribió en la pared:
  79. 79. Kof advirtió que lo que nos da miedo nunca es tan malo como loimaginamos. El miedo que dejamos crecer en nuestra mente espeor que la situación real. Había temido tanto no encontrar quesoque ni siquiera se había atrevido a buscarlo.
  80. 80. Sin embargo, desde que había empezado el recorrido habíaencontrado queso suficiente para sobrevivir. Y esperabaencontrar más. Mirar hacia adelante lo llenó de entusiasmo.
  81. 81. Antes pensaba en la posibilidad de no tener bastante queso o deque no le durase el tiempo necesario. Solía pensar más en lo quepodía ir mal que en lo que podía ir bien.
  82. 82. Antes pensaba que el queso no debía moverse nunca de su sitio yque los cambios no eran buenos. Ahora veía que era natural quese produjeran cambios constantes, tanto si uno los esperaba comosi no. Los cambios sólo pueden sorprenderte si no los esperas nicuentas con ellos.
  83. 83. Cuando advirtió que su sistema de creencias había cambiado,hizo una pausa para escribir en la pared:
  84. 84. Kof todavía no había encontrado grandes cantidades de queso,pero mientras corría por el laberinto pensó en lo que habíaaprendido hasta entonces.Advirtió que las nuevas creencias estimulaban conductas nuevas.Se estaba comportando de manera muy distinta a cuando volvíadía tras día a la misma la Central Quesera vacía.
  85. 85. Supo que, al cambiar de creencias, había cambiado de forma deactuar. Todo dependía de lo que decidiera creer. Escribió denuevo en la pared:
  86. 86. Kof comprendió que si hubiera previsto el cambio, en vez deperder el tiempo negando que este se había producido,probablemente ya habría encontrado lo que buscaba.
  87. 87. Hizo acopio de fuerzas y decidió explorar las zonas másdesconocidas del laberinto. Encontró pedazos de queso aquí yallá, y recuperó el ánimo y la confianza en sí mismo.
  88. 88. Mientras pensaba en el camino que llevaba recorrido desde quehabía salido de la Central Quesera Q, se alegró de haber escritofrases en diversos puntos. Esperaba que esas frases le indicaran elcamino a Kif si este decidía salir en busca de queso.
  89. 89. Se detuvo y escribió en la pared lo que llevaba tiempo pensando:
  90. 90. En esos momentos, Kof ya se había liberado del pasado y seestaba adaptando al futuro. Avanzó por el laberinto con másenergía y a mayor velocidad. Y al poco, lo que estaba esperandoocurrió.
  91. 91. Cuando ya le parecía que llevaba toda la vida en el laberinto, suviaje (o al menos aquella parte del viaje) terminó rápida yfelizmente. ¡Encontró nuevo queso en la Central Quesera N!. CENTRAL QUESERA N
  92. 92. Al entrar, se quedó pasmado por lo que vio. Había las montañasmás grandes de queso que se hubiera visto jamás. No losreconoció todos, ya que algunos eran totalmente nuevos para él.Por unos momentos se preguntó si aquello era real o sóloproducto de su imaginación, pero entonces vio a Oli y Corri.
  93. 93. Oli le dio la bienvenida con un movimiento de la cabeza, y Corrilo saludó con la pata. Sus abultadas barriguitas indicaban quellevaban ahí mucho tiempo.
  94. 94. Kof les devolvió el saludo y enseguida se puso a probar sus quesosfavoritos. Se quitó las zapatillas y el buzo y lo doblócuidadosamente, dejándolo a su lado por si lo necesitaba denuevo.
  95. 95. Supo que había aprendido algo muy útil de Oli y Corri, susamigos los ratones, sobre el hecho de avanzar. Los ratonesllevaban una vida simple. No analizaban en exceso nicomplicaban demasiado las cosas. Cuando la situación cambió yel queso se movió de sitio, ellos hicieron lo mismo. Kof prometióno olvidar eso.
  96. 96. Kof tuvo que admitir que el inhibidor más grande de los cambiosestá dentro de uno mismo y que las cosas no mejoran para unomientras uno no cambia.
  97. 97. Pero lo más importante de todo era que cuando te quedabas sin elqueso viejo, en otro lugar siempre había un nuevo queso, aunqueen el momento de la pérdida no lo vieras. Y que seríasrecompensado con ese queso nuevo tan pronto como dejaras atráslos miedos y disfrutaras con la aventura de la búsqueda.
  98. 98. Cuando se produjo el cambio, no le había gustado, pero ahoracomprendía que había sido una bendición, ya que lo había llevadoa encontrar un queso mejor. Incluso había encontrado una partemejor de sí mismo.
  99. 99. Entonces Kof se acordó de su amigo Kif y pensó en la posibilidadde volver a la Central Quesera Q y tratar de encontrarlo,suponiendo que diera con el camino de vuelta hacia allí. Siencontraba a su amigo, tal vez podría enseñarle la manera desalir del apuro. Pero después recordó que ya había intentado quesu amigo cambiara.
  100. 100. Kif tenía que encontrar su propio camino, prescindiendo de lascomodidades y dejando los miedos atrás. Nadie podía hacerlo porél. Lo único que tenía que hacer era leer las frases que Kof habíaescrito en la pared.
  101. 101. Se dirigió hacia la pared más grande de la Central Quesera N yescribió un resumen de todo lo que había aprendido:1.- EL CAMBIO ES UN HECHOEl queso se mueve constantemente2.- PREVÉ EL CAMBIOPermanece alerta a los movimientos del queso3.- CONTROLA EL CAMBIOHuele el queso a menudo para saber si se está enmoheciendo4.- ADÁPTATE RÁPIDAMENTE AL CAMBIOCuanto antes se olvida el queso viejo, antes se disfruta el nuevo
  102. 102. 5.- ¡CAMBIA!Muévete cuando se mueva el queso6.- DISFRUTA EL CAMBIOSaborea la aventura y disfruta del nuevo queso7.- PREPÁRATE PARA CAMBIAR RÁPIDAMENTE YDISFRUTAR OTRA VEZEl queso se mueve constantementeKof advirtió lo lejos que había llegado desde que saliera de laCentral Quesera Q en la que había dejado a Kif, pero supo que lesería fácil cometer el mismo error si no estaba atento. Así pues,todos los días inspeccionaba la Central Quesera N para saber enqué estado se encontraba el queso. Iba a hacer todo lo posiblepara impedir que el cambio lo pillase desprevenido.
  103. 103. Aún quedaba mucho queso, pero Kof salía a menudo del laberintoy exploraba nuevas zonas para estar en contacto con lo queocurría a su alrededor. Advertía que era más seguro estar alcorriente de sus posibilidades reales que aislarse en su zonasegura y confortable.
  104. 104. De pronto le pareció oír ruido de movimiento en el laberinto. Elruido era cada vez más fuerte, y advirtió que se acercaba alguien.¿Sería Kif? ¿Estaría a punto de doblar la esquina?
  105. 105. Kof rezó una oración y esperó, como tantas veces había hecho,que su amigo finalmente hubiese sido capaz de.... ¡MOVERSE CON EL QUESO Y DISFRUTARLO! Adaptación: María Elena Sarmiento

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