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MITO
DE
ESCILA Y GLAUCO
En la parte derecha del estrecho
de Mesina se encuentra Escila, y en
la izquierda, Caribdis. Esta última
captura y devora ...
De repente, apareció Glauco,
transformado en divinidad marina.
Al ver a Escila, quería seducirla;
pero ella huyó al monte....
Se preguntaba de qué le servía ser un
dios si no le gustaba a ella. Escila dejó
al dios a mitad de hablar, y éste
enfureci...
Glauco, al verla, lloró y siguió
rechazando a Circe. Escila no se
movió de allí, y cuando pasó Ulises,
del que Circe se ha...
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Escila y Glauco

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Elsa Cáceres, Cristina Oliver y Zaida Nogales nos ofrecen esta visión a partir de la lectura del mito de "Escila y Glauco"

Publicado en: Educación
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Escila y Glauco

  1. 1. MITO DE ESCILA Y GLAUCO
  2. 2. En la parte derecha del estrecho de Mesina se encuentra Escila, y en la izquierda, Caribdis. Esta última captura y devora las naves y luego las vomita. Anteriormente, era una enamoradiza joven a la que pretendían muchos hombres. Incluso visitaba a las ninfas para contarles cómo se deshacía de ellos. Un día Galatea contó su desafortunada historia contando que, siendo hija de Nereo y de Doris, consiguió liberarse del cíclope Polifemo, sufriendo un gran dolor: la transformación de su amado Acis en río.
  3. 3. De repente, apareció Glauco, transformado en divinidad marina. Al ver a Escila, quería seducirla; pero ella huyó al monte. Él le dijo a ella que no era un monstruo, sino el dios de las aguas. Le contó cómo al morder unas briznas de hierba de un prado se convirtió en tal divinidad. Pronunció nueve veces una fórmula para quitar toda mácula profana y le ordenaron que se sumergiera en cien ríos. Recobró la conciencia y vio el cambio en su cuerpo: barba verdosa, larga cabellera, brazos de color azulado y las piernas curvadas.
  4. 4. Se preguntaba de qué le servía ser un dios si no le gustaba a ella. Escila dejó al dios a mitad de hablar, y éste enfurecido acudió a Circe, la hija del Sol. Glauco le pidió un hechizo para enamorar a Escila. Circe le dijo que se olvidara de Escila y le confesó su amor. Glauco le dijo que mientras Escila viviera, no se olvidaría de ella. Circe, enfurecida por su respuesta, e infectó la cala donde Escila se bañaba. Al llegar, Escila se mete en el agua hasta el vientre, y se asusta al ver sus costados transformados en monstruos ladradores.
  5. 5. Glauco, al verla, lloró y siguió rechazando a Circe. Escila no se movió de allí, y cuando pasó Ulises, del que Circe se había encaprichado, le arrancó seis compañeros por odio a Circe. Finalmente, Escila fue transformada en un escollo, y a día de hoy, los marineros todavía la evitan.

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