INSEGURIDAD URBANA Y TRAUMA: JÓVENES EN RIESGO
ROXANA VUANELLO
Universidad Nacional de San Luis
1. MARCO CONCEPTUAL
1.1 Un...
En las condiciones actuales es posible sostener que la violencia se alberga en nuestra
vida cotidiana, expresándose en esp...
La Criminología distingue entre delito (constituido por el volumen real de la
criminalidad y sus consecuencias) y temor al...
alimenta el sentimiento de inseguridad de los habitantes y provoca la demanda de
castigos más crueles para los victimarios...
Se efectuó una investigación previa en calidad de estudio piloto a un conjunto de 110
jóvenes que habían sido víctimas de ...
-Los grupos de jóvenes, tanto mujeres como varones víctimas, alcanzan en mayor
número, los niveles de estrés severo y post...
La presencia de alguna respuesta afirmativa a alguno de los ítems se considera
orientativa en la evaluación de los efectos...
afrontamiento necesarias para sobrellevar la influencia de estímulos aversivos, en
razón de contar con mayores recursos. E...
-Presentarse como ambiciosos, egocéntricos, desconsiderados con los demás por
saberse y sentirse más competentes y talento...
un amplio conjunto de conductas que las personas muestran y que son aprendidas por
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Ausencia de Estrés
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Estrés Ext. o Post Traum.
No Victimas
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8,69
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10,14
18,84
Vict...
M
Ausencia de Estrés
No Victimas
26,96
18,26
27,53
26,37
28,98
Victimas
22,40
15,38
25,44
19,52
25,58
Estrés Moderado
No V...
18,84
1,44
19,03
Victimas
28,34
17,15
25,93
11,83
22,71
Tabla 3
PORCENTAJE DE RESPUESTAS AL CUESTIONARIO SOBRE TRASTORNO D...
7. Me enojo con facilidad
46,72
42,59
8. Me siento culpable porque otras personas murieron y yo sobreviví
12,29
12,34
9. M...
3. Tengo pesadillas y recuerdos horribles de lo que sucedió
28,89
22,58
34,55
16,66
27,27
21,43
4. Me mantengo lejos de lo...
36,36
16,67
22,73
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Vuanello roxana inseguridad urbana y trauma

  1. 1. INSEGURIDAD URBANA Y TRAUMA: JÓVENES EN RIESGO ROXANA VUANELLO Universidad Nacional de San Luis 1. MARCO CONCEPTUAL 1.1 Una mirada a nuestro acontecer social Los cambios estructurales profundos de las últimas décadas que han caracterizado nuestra realidad y la de varios países latinoamericanos, se observan en la actualidad a través de la profundización de desigualdades sociales, económicas y políticas. Las modificaciones en las funciones estatales, producto de procesos políticos de globalización y de ideologías neoliberales han producido un impacto social y personal que transforma la cotidianeidad de todos los habitantes. El cambio de valores, donde se prioriza el mercado por sobre el valor de lo humano ha fragmentado los tejidos de nuestro orden social y en especial a cada uno de sus actores. La necesidad de favorecer el mercado establece políticas de reducción de gastos y de destrucción de servicios públicos que profundizó las tasas de desocupación y amplió los niveles de pobreza y empobrecimiento (Briceño León, R, 2002) La ortodoxia de la globalización no entiende de humanismos ni de solidaridades, ni siquiera de democracias ya que está pensado para los vencedores. No entiende de sufrimientos humanos porque dejó atrás las relaciones sociales y disolvió ampliamente la resistencia a la explotación capitalista. Bajo el principio de la competencia y de la maximización del valor de las acciones, el neoliberalismo se presenta como justamente violento. El contenido implícito es la sobrevivencia de los más aptos (Del Bruto, B. 2004). En este espacio social se introduce la violencia como fenómeno que impresiona por sus diferentes manifestaciones y ámbitos de desarrollo. No se trata de un fenómeno nuevo, si consideramos la historia de nuestros pueblos, sus conquistas y luchas, o las producciones individuales donde la agresividad aflora en las relaciones interpersonales. La gravedad e intensidad de su presencia en la cotidianeidad del espacio urbano y sus instituciones expresa su carácter social al resultar la expresión de conflictos sociales y económicos a los que responde.
  2. 2. En las condiciones actuales es posible sostener que la violencia se alberga en nuestra vida cotidiana, expresándose en espacios de lucha por la dominación, convirtiendo al prójimo en un enemigo, un contrario al que forzosamente se subordina. La violencia aparece así como un recurso generalizado que legitima la fuerza como medio para la resolución de frustraciones y conflictos, tanto en el mundo de los privado como de lo público, generando sus propios mecanismos de reproducción que promueven una cultura de violencia. A ella accedemos internalizando símbolos y pautas de comportamiento, vehiculizadas principalmente a través de los medios de comunicación de masas. Sostenida por las deficiencias en las necesidades básicas derivadas del proceso globalizado de desarrollo mundial, se manifiesta ante elementos tales como la marginalidad y desigualdad de amplios sectores de la sociedad (Saín, 2004), ineficiencia de la justicia, falta de capacidad de las instituciones encargadas de prevenir y controlar los delitos, uso de armas por los propios ciudadanos, agresividad de los victimarios, etc. Sin olvidar la expansión y diversificación de las actividades propias de la criminalidad organizada (tráfico de drogas, secuestros, desarmaderos, etc.) Esta creciente vulnerabilidad social constituye un ambiente propicio para el aumento de la delincuencia surgiendo una crisis de seguridad que resulta una constante en la historia contemporánea (Aniyar de Castro, L, 1999) 1.2. Cuando se pierde la Seguridad Las situaciones que implican conflicto o desequilibrios suelen tener una trascendencia directa en la seguridad urbana. En términos amplios la seguridad es una condición humana básica que permite la supervivencia del hombre y a la cual, cada cultura responde generando mecanismos institucionalizados para garantizarla. Su pérdida se ha transformado en la actualidad en un tema emergente que da lugar a un campo de estudio que resulta reclamado por diferentes sectores de nuestra sociedad, no sólo para alcanzar información al respecto sino para que a partir de allí se oriente la acción planificada que se destine a superar las condiciones que generan inseguridad. Se plantean diferentes estadísticas nacionales que suelen no ser representativas de la realidad, si se considera la cifra negra de los delitos, pero que sí alcanza un consenso generalizado acerca del creciente uso de la violencia que presenta la actividad delictual. Esto genera un daño físico, pecuniario y sobre todo un sentimiento de inseguridad en la población al verse expuesta en cualquier momento a un acto violento en contra de su persona o sus bienes. De tal manera este fenómeno tiene una doble incidencia. En lo individual en cuanto afecta la calidad de vida y en lo colectivo en su influencia en el desarrollo de una comunidad.
  3. 3. La Criminología distingue entre delito (constituido por el volumen real de la criminalidad y sus consecuencias) y temor al delito (conformado por la percepción de la criminalidad y el riesgo de ser victimizado. De esta manera se conforman dos espacios de análisis que emergen de las investigaciones criminológicas, distinguiendo una dimensión subjetiva: sentimiento de inseguridad diferenciable de la criminalidad real u objetiva que se denomina inseguridad personal (Domínguez, J. C, 1999) La sensación de desprotección que generan estas circunstancias sociales, se traduce en un estado físico y mental particular en el orden individual. Se traduce en un sentimiento generalizado en el cual los ciudadanos perciben que las instituciones no están brindando protección a sus vidas, ni garantías a sus actividades diarias, ni seguridad a sus bienes. Este es el sentimiento de inseguridad que afecta a los habitantes de modo distinto a cualquier otro hecho traumático. El factor diferencial está dado por la repetición de los eventos y su difusión por diferentes maneras en la sociedad del mensaje traumatizante (medios, comentarios, etc), lo que lleva a un estado de revictimización constante que actúa como refuerzo de los síntomas negativos, al naturalizarse las situaciones y definírselas como normales "por que a todo el mundo le ocurre algo". Las manifestaciones personales más frecuentes son la alteración del sueño, cansancio generalizado, ideas negativas especialmente sobre el futuro, ansiedad, dificultades en la vida de relación, concentración y memoria, falta de energía en general. Por lo que se reacciona evitando hacer cosas, provocando el encierro individual, predominando el miedo y el recuerdo de imagines de situaciones que ocurrieron, fueron relatadas por otros o se transmitieron por TV. Estos síntomas representan las consecuencias de una respuesta de alteración generalizada que dá cuenta de la instalación de un trauma psíquico, dado por aquellos acontecimientos y/o situaciones en los que los individuos sienten que su integridad se ve amenazada. ( Belloch A. y otros, 1995) Resulta interesante estudiar desde esta perspectiva si el miedo es mayor que la probabilidad real de ser víctima. Debido a que las personas transmiten sus experiencias de haber sido víctimas de delito a otras, se generaliza el miedo con un alcance amplio por la elaboración vicaria de este sentimiento que les lleva a reconocerse como víctimas potenciales. Un amplio conjunto de conductas que las personas muestran son aprendidas por observación, sea deliberada o inadvertidamente a través de la influencia del ejemplo:.".observando la conducta de los demás, puede uno aprender estrategias generales que proporcionen guías para acciones que trasciendan los ejemplos concretos modelados" ( Bandura, 1977). El miedo y la desprotección también se transmiten por este mecanismo. La tensión entre la realidad criminal y la percepción de la gente deviene del hecho de que la población se forma una opinión de la criminalidad a partir de las experiencias que van aconteciendo, donde los medios de comunicación juegan un importante papel aumentando la sensación de malestar general. El horror de la violencia urbana, descripta y mostrada en sus detalles más escabrosos produce indignación moral,
  4. 4. alimenta el sentimiento de inseguridad de los habitantes y provoca la demanda de castigos más crueles para los victimarios. Para la mayoría de las personas vivir una experiencia delictiva tiene diversas consecuencias que se vinculan a la ansiedad provocándole un daño físico o psicológico. No se hace necesario padecer de manera personal eventos tales como robos, accidentes, violaciones, sino que ser testigos de estos hechos puede resultar tan traumático como protagonizarlos. Si bien es una problemática que afecta a todos los individuos, impacta diferencialmente. Fundamentamos la elección de los sujetos que forman parte de esta unidad de estudio por que los jóvenes en su desarrollo evolutivo van transitando un camino que significa salir de un espacio endogámico como es la familia sin poder lograr el dominio del espacio urbano, al menos en las edades adolescentes. Necesitan modificar hábitos, ganar independencia en un marco de control y vigilancia que produce confusión en el ensayo de conductas cada vez mas autónomas. La adaptación al contexto social urbano les significa un esfuerzo extra en relación a las habilidades que exige poner en juego, resultando contradictorias sus ansias de libertad con la necesidad de apoyo social que requieren debido al marco de violencia urbana del medio actual. Método A modo de respuesta a esta área de vacancia se creó el Cuestionario de Inseguridad Urbana (CIU) como instrumento de evaluación psicológica y victimológica. ( Ver Anexo) Este instrumento ha sido realizado sobre la base de una versión del ISRA (Inventario de Situaciones y Respuestas de ansiedad) de Miguel Tobal y Cano Vindel (1994). El Cuestionario de Inseguridad urbana (CIU) es un cuestionario con formato S-R, es decir que incluye tanto situaciones como respuestas. La tarea de la persona que responde consiste en evaluar la frecuencia con que en ella se manifiestan una serie de respuestas o conductas asociadas a la inseguridad ante diferentes situaciones. Otra característica de este Cuestionario es que recoge respuestas o reacciones pertenecientes al sistema afectivo, cognitivo, fisiológico y conductual, por lo que se puede obtener una puntuación para cada uno de los mismos. La obtención de estas puntuaciones por sistemas o escalas diferenciados permite la evaluación parcial de aquellos espacios de mayor debilidad que pueden presentar las personas en su afrontamiento a los estresores cotidianos a los que están expuestos, facilitando la planificación terapéutica hacia los constituyentes de cada escala o bien de su totalidad, si resulta necesario.
  5. 5. Se efectuó una investigación previa en calidad de estudio piloto a un conjunto de 110 jóvenes que habían sido víctimas de delitos y 125 que no habían sido victimizados directamente, de edades comprendidas entre 16 y 24 años (67 mujeres y 43 varones), realizada en la ciudad de San Luis, Argentina, durante los años 1999-2001 como primer paso para el conocimiento del afrontamiento de la violencia delictual Entre otros resultados, se observó que las estrategias de afrontamiento que utilizan para resolver las situaciones que les preocupan apuntan a la búsqueda de apoyo a partir de generar vínculos y la pertenencia necesaria que les permita conformar una red de ayuda. Recursos que utilizan a fin de disminuir el trastorno emocional que pueden ocasionar los hechos delictivos acontecidos o la amenaza de situaciones similares para reducir las conductas de riesgo y validar las creencias de control, amortiguando los efectos psico y fisiológicos provocados por el estrés suscitado por la experiencia traumática del delito. En la intención de profundizar estos resultados se efectuó una nueva administración del CIU en la búsqueda de su validación como instrumentos definitorios de los efectos de la victimización, evaluando el temor al delito como dimensión subjetiva. Se aplicó este cuestionario a 922 jóvenes de la ciudad de San Luis, Argentina, agrupados en dos submuestras (370 víctimas y 552 los no víctimas). El período temporal analizado abarca los hechos delictivos acontecidos durante los años 2000-2003, seleccionados en virtud de que representan una etapa de aumento en la tasa de criminalidad en Argentina (al menos como delitos denunciados) con relación a las situaciones de crisis socio-política que desarrolladas a partir de esa época. A través de la administración instrumento ad-hoc denominado CIU se obtienen cuatro puntuaciones: Afectivo, Cognitivo, Fisiológico y Conductual, que representan las puntuaciones de cada uno de los sistemas de respuesta. De tal manera se delimitan cuatro niveles de estrés: -Ausencia de estrés o estrés normal para la activación: cuando los resultados caen en los centiles 5 al 25. -Estrés moderado: en este nivel están incluidas las personas que alcanzan al centil 50. -Estrés severo: cuando se superan los resultados llegando a valores dentro del centil 75. -Estrés extremo o post-traumático: los resultados ocupan los centiles 80 al 99. Resultados A modo integración de la información obtenida (tablas 1 y 2) se concluye que:
  6. 6. -Los grupos de jóvenes, tanto mujeres como varones víctimas, alcanzan en mayor número, los niveles de estrés severo y postraumático. Mientras que esto se invierte si se evalúa la categoría Ausencia de Estrés donde los puntajes mayores corresponden a quienes no han sufrido delitos. Este dato explicaría las reacciones exacerbadas en todos los sistemas evaluados como consecuencia del acontecimiento traumático vivido. -No obstante el grupo no víctima alcanza en una alta proporción (entre un 18 y 20 %) valores propios del estrés severo y extremo. Debido a que las variables que conforman el CIU están referidas a situaciones y reacciones frente a la criminalidad, -no sólo vivenciada sino también la temida-, esta información representa la incidencia del sentimiento de inseguridad que esta generación presenta en muchos de sus integrantes, y que alcanza niveles de estrés cercanos a quienes han sido víctimas directas. -Tanto los varones como las mujeres víctimas o no, demuestran mayor impacto en los sistemas cognitivo y conductual cuando alcanzan valores propios del Estrés Moderado y Severo. Sin embargo, cuando sus puntajes son pertenecientes al Estrés Extremo o Post-Traumático sus reacciones mayores son de carácter afectivo y fisiológico. Ello podría estar marcando una diferencia de cómo los sistemas, si bien actúan integradamente, a niveles extremos presentan consecuencias diferenciales en relación a que las mayores afecciones se presentan en el orden de lo orgánico y lo emocional. - Resulta difícil marcar un límite entre los dos grupos muestrales por esta razón. De modo tal que se explica como el temor al delito provoca reacciones en todas las escalas estudiadas por la observación y el aprendizaje vicario de otras situaciones que afectan a los individuos, aún cuando ello no resulte propio de los contextos en que se habita. Esta información representa el impacto del sentimiento de inseguridad que acompaña a esta generación al manifestar una nueva patología, alcanzando puntuaciones cercanas a quienes han pasado por la experiencia directa de ser víctimas Datos que confirman que el delito o la amenaza de su ocurrencia resulta en muchos jóvenes, eventos factibles de constituir situaciones traumáticas en cuanto producen conmoción, afectan las habilidades de percibir e integrar la experiencia que resulta abrumadora. Sucesos que vienen de la realidad externa irrumpen en lo cotidiano, cambian la escena y generan indefensión y sensación de estrés inescapable que colma los mecanismos de afrontamiento del individuo. A los efectos de corroborar la funcionalidad del CIU se administró el Cuestionario sobre Trastorno de Estrés postraumático, del Nacional Institute of Mental Health al grupo victimizado, que consta de nueve enunciados construidos sobre la base de los signos presentes en este cuadro clínico, según criterios del DSM IV. Se le solicita a las personas que en relación al/os hecho/s delictivos del que resultó víctima, seleccione aquellas alternativas que explican las posibles consecuencias que se desprenden de ese/os acontecimientos.
  7. 7. La presencia de alguna respuesta afirmativa a alguno de los ítems se considera orientativa en la evaluación de los efectos causados por el acontecimiento traumático. Es necesario recordar que el espacio temporal investigado involucra tres años (2000- 2003), administrando la prueba durante el último de los mismos. Ello significa que la reexperimentación de algunos de estos síntomas del trastorno y de la activación (arousal), como el comportamiento de evitación a lo largo de este período, puede haber mostrado variaciones a lo largo del tiempo, sin perder presencia a través de las dificultades que los jóvenes enuncian aún como persistentes (criterio de duración que diferencia el TEPT del TEA). Observando el análisis del impacto individual, interesa conocer el comportamiento del grupo de jóvenes como población vulnerable a los efectos de la inseguridad experimentada por el delito acontecido y, además, alimentada por la información de distinto origen que circula en el contexto. Los resultados (Tabla 3 y 4) reflejan un alto número de jóvenes que presentan síntomas relacionados con este cuadro. Las mujeres manifiestan con facilidad respuestas emocionales de enojo y sobresalto ante situaciones que evalúan como amenazantes. La re-experimentación del/os hechos a través de episodios reiterados de volver a vivenciar el trauma en forma de reviviscencia o sueños, en una suerte de "embotamiento emocional" acompaña a estas jóvenes en alto porcentaje, provocando cambios de hábitos como el alejamiento de los espacios que pueden rememorar lo ocurrido, sobre todo en las más jóvenes de 14 a 16 años. Presentan desapego, con falta de capacidad de respuesta al medio en una actitud que engloba el miedo y la desesperanza. Denuncian una hiperactividad vegetativa con hipervigilancia (en los grupos de 17 a 19 y los varones de 20-21 años), un aumento de la reacción de sobresalto y tensión permanente. En algunas personas se ha especificado el surgimiento de la culpa, haciendo referencia a conductas negligentes o imprudentes que pueden favorecer la comisión de los delitos. Respecto de los varones, en casi la mitad de ellos se presenta un estado de alarma y vigilia a modo de protección. También acontecen respuestas de miedo y enojo, sobre todo en los adolescentes de 14 a 16 años, en quienes surge la desconfianza a las relaciones sociales, por lo que crean distancia y modifican los patrones conductuales como medio de mayor seguridad. Las mujeres presentan mayor arousal, mientras que son los varones quienes afrontan el recuerdo y los estímulos asociados a la experiencia traumática de manera evitativa. El primer aspecto que es necesario poner de relevancia es el alto número de jóvenes que aducen presentar síntomas relacionados a este cuadro clínico. Si bien las tres categorías etarias establecidas presentan en común y con más frecuencia las repercusiones emocionales ya precisadas, se perfila una diferencia al observar que a medida que aumenta la variable edad, disminuye la cantidad de jóvenes mujeres con sintomatología. Es posible inferir que la maduración aporte estrategias de
  8. 8. afrontamiento necesarias para sobrellevar la influencia de estímulos aversivos, en razón de contar con mayores recursos. En los varones se presenta una situación diferente: los individuos de menor edad muestran mayor compromiso emocional que decae en las edades intermedias para ascender en el extremo superior. En tal sentido, aumenta la desconfianza y surge la respuesta evitativa a modo de mayor protección. Si bien las estadísticas indican que el PSTD puede presentar un curso fluctuante que permite la recuperación en la mayoría de los casos, se conoce que en un 2 o 3% puede cronificarse y evolucionar hacia una transformación persistente de la personalidad. De allí la importancia psicosocial que engloba investigar esta enfermedad asociada a cualquier situación estresante. Cuando los eventos estresantes resultan de ser víctima o testigo pasivo de algún hecho antijurídico se deberán tener en cuenta la cotidianeidad de su ocurrencia así como la ausencia de políticas de salud de las agencias gubernamentales que atiendan los efectos que producen en los habitantes. Estas reacciones se condicen con los elementos del entorno ya descriptos, donde la ciudad de San Luis presenta tasas de criminalidad que van en ascenso, o al menos así lo indican las referencias, que estos jóvenes han vertido como información de los hechos que les han tocado como protagonistas. Ahora bien, sabemos que la probabilidad de manifestar un trauma está definida por la intensidad, la duración y los factores predisponentes de orden biológico y cognitivo, así como los sociales que las personas presenten. O sea los mecanismos de afrontamiento y la vulnerabilidad del sujeto frente al estresor. En este último sentido Lazarus y Folkman en 1984 definieron la vulnerabilidad psicológica por la relación de dos elementos: a.. La importancia que las consecuencias tienen para la persona. b.. Los recursos que presenta para evitar la amenaza de las mismas. Es decir, que esta vulnerabilidad resulta una amenaza potencial, determinada por diferentes variables de la situación y del individuo. Desde esta conceptualización, decimos que los resultados antes descriptos, expresan las variables individuales de este grupo (conocidas a través de la administración del Inventario de Personalidad de Millon T. en su versión para jóvenes y adolescentes) que constituyen esta vulnerabilidad psicológica, que en esta muestra se caracteriza por: -Centrar su existencia en valores y creencias personales lo que significa orientarse a satisfacer sus propias necesidades y deseos desde actitudes individualistas y poco solidarias. -Ser dominantes, enérgicos, con cierto alejamiento emocional que les imposibilita las demostraciones afectivas. -Procesar la información del medio utilizando sus propios pensamientos y sentimientos en una suerte de omnipotencia cognitiva que les impide considerar otras alternativas de conocimiento que puedan ser de utilidad.
  9. 9. -Presentarse como ambiciosos, egocéntricos, desconsiderados con los demás por saberse y sentirse más competentes y talentosos. -Actuar de manera independiente, y sin autodominio. -Apartarse de las normas, no respetar lo reglado y definido como autoridad. -Presentar expectativas de éxito personales en el control de las situaciones, dañadas por los delitos vivenciados o la amenaza de los mismos. Todo este material puede ser evaluado desde la existencia de ciertos elementos que pueden modular el proceso de estrés, que se dividen en factores de riesgo y factores protectores (Holahan y Moos, 1987). En base a ello, el perfil que denuncia la expresión de factores moderadores de estrés se compone por: - Factores de riesgo: afrontamiento evitativo, estresores diarios, conducta autorreferencial, alta reactividad fisiológica y alexitimia (que se demuestra en la aplicación del resto de los instrumentos psicológicos), falta de auto-dominio aunque presenten la creencia de poseerlo. - Factores protectores: apoyo social, relativo "hardiness" o fortaleza personal (caracterizada por la alta autoestima y el sentimiento de control sobre las situaciones). Desde lo situacional, han pasado por experiencias traumáticas de daño y pérdida en las cuales los acontecimientos han resultado imprevistos y perjudiciales, por lo que se infiere que los procesos cognitivos que han mediado entre estos estímulos y sus reacciones han resultado evaluaciones primarias estresantes. En ellas la amenaza tiene su lugar en cuanto previsión a futuro porque se consideran las implicancias negativas que toda pérdida lleva consigo y que favorecen el temor frente a la inminencia de nuevos hechos. El impacto de las conductas antijurídicas enfrenta a los individuos con su condición de indefensión y desprotección, motivo por el cual ha sido interesante conocer qué aspectos personales confluyen en la relación con el entorno, para evitar la repetición de esta experiencia (evaluación secundaria). En estos procesos evolutivos incide también la historia personal de miedos aprendidos, así como también el sistema de valores y creencias acerca de la propia concepción de la realidad y las construcciones sociales que se transmiten culturalmente. De esta manera, la evaluación cognitiva de amenaza es mucho más abarcativa de lo que puede experimentar una persona que ha sufrido un delito así como quienes no han pasado por estas situaciones. Ello porque la observación de variables situacionales y el conocimiento de lo que acontece en materia de criminalidad en el medio promueven
  10. 10. un amplio conjunto de conductas que las personas muestran y que son aprendidas por observación, sea deliberado o inadvertidamente a través de la influencia del ejemplo. Este es el sentimiento de inseguridad que afecta a estos jóvenes. El cual se demuestra en su vulnerabilidad psicológica, definida no por un déficit de recursos personales, sino más bien por la amenaza que los efectos de la criminalidad y la percepción de la misma, representa para estas nuevas generaciones, para lo cual la existencia de ciertas características de personalidad parecen no resultar suficientes, en un medio per se violento. Este sentimiento presente en quienes han sido víctimas de delitos demuestra que en sus procesos de reevaluación cognitiva no se pueden eliminar las situaciones estresantes según la información que obtienen de un ambiente violento que favorece el temor al delito. Reacciones que, además, modelan la conducta de quienes aún sin sufrir las experiencias de modo directo, refuerzan su vulnerabilidad a través de la información vicaria. Estos síntomas de mayor frecuencia aquejan a los jóvenes en cantidades cercanas a la mitad de ellos y en algunos casos, como en las reacciones femeninas, acontecen en una proporción mayor. Ello plantea el fuerte impacto ocasionado y sostenido en el tiempo, lo cual provoca la factibilidad de contar con un colectivo humano en riesgo de enfermedad. Estos resultados son significativos ya que ponen de relevancia el alto número de jóvenes que aducen presentar síntomas relacionados a este cuadro clínico, en razón de las experiencias delictivas de las que han resultado víctimas. Cabe preguntarse por la trascendencia de estas reacciones, en virtud de que estos jóvenes representan sólo una parte de la población, ante un fenómeno que se socializa a diario por la influencia del aprendizaje vicario. Bibliografia Aniyar de Castro. L. (1999) La participación Ciudadana en la Prevención del Delito: Antecedentes, Debates y Experiencias. Los Comités de Seguridad Vecinales. Revista Alter-Nativas del Control Social. Año 1 Nª 1. Buenos Aires. Argentina.. Pág. 80-99. Bandura, A.y Ribes Iñesta E. (1977) Modificación de conducta:Análisis de la agresión y la delincuencia, México:Ed. Trillas. Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (1995) Manual de Psicopatología. Volumen 2. Mc Graw-Hill. España. Dominguez Lostaló, J. C. (1999) Hacia un programa integral de Desarrollo Comunitario para la seguridad humana en Latinoamérica. Revista Alter-Nativas del Control Social Año 1, 1, 7-37.
  11. 11. Lazarus, R.S. y Folkman, S. ( 1984) Coping and adaptation. ( Afrontamiento y adaptación) W. D. Gentry (ED) The handbook of behavioral medicine. Nueva York: Guilford. Opazo, R. (1992) Integración en psicoterapia, Chile: Ediciones CECIDEP Pegoraro,J. (2002) Las políticas de seguridad y la participación comunitaria en el marco de la violencia social. En Briceño-León, (comp.) Violencia, Sociedad y Justicia, Buenos Aires . Saín, M.(2004) Política, policía y delito. La red bonaerense. Capital Intelectual. Tobal M. y Cano Vindel,A. (1997) Inventario de Situaciones y Reacciones de Ansiedad (ISRA) Madrid: TEA Ediciones S.A. ANEXOS - Protocolo del Cuestionario de Inseguridad Urbana ( CIU) CUESTIONARIO Fecha: Esta investigación está destinada a conocer cómo influyen en la vida de los jóvenes las situaciones de victimización por delitos contra la propiedad como el robo o el hurto, tanto por la experiencia directa de haberlo sufrido, como por la posibilidad de que acontezca. A continuación encontrarás una lista de situaciones ubicadas en la parte izquierda de la hoja, y arriba hallarás las posibles reacciones y/o respuestas que podrías presentar ante un delito. Solicitamos que contestes a cada una de las situaciones en su relación a cómo sería tu conducta, pensamiento o emoción, de acuerdo a su ocurrencia, en base a la siguiente escala:
  12. 12. 0: Nunca 1: Pocas veces 2: Algunas veces 3: Muchas veces 4: Siempre Si deseas precisar o hacer alguna observación utiliza la columna destinada a Observaciones. Por favor, necesitamos que completes estos datos: Sexo: Edad: Barrio o zona en que vivís: Escuela o carrera: Año que cursas: Has sido víctima de algún robo o hurto? SI NO Fecha en que ocurrió: Lugar: Se realizó la denuncia: Dónde y con qué resultado: Tabla 1- Perfil de sujetos Varones de los grupos Victimas y No Víctimas según nivel de estrés, discriminando escalas del CIU ESCALAS
  13. 13. Nivel Grupo Afectivo Cognitivo Fisiologico Conductual Total M M M M M Ausencia de Estrés No Victimas 31,88 19,39 26,87 19,91 31,85 Victimas 25,37 17,41 24,64 17,39 30,43 Estrés Moderado No Victimas 25,12 40,09 28,50 36,71 25,12 Victimas 30,84 42,79 29,85 37,83 26,37 Estrés Severo No Victimas 24,63 33,82 27,05
  14. 14. 35,26 25,60 Victimas 28,36 38,34 28,85 40,79 29,87 Estrés Ext. o Post Traum. No Victimas 18,36 8,69 18,84 10,14 18,84 Victimas 49,42 8,92 21,42 18,95 33,90 Tabla 2- Perfil de sujetos mujeres de los grupos Victimas y No Victimas según nivel de estrés, discriminando escalas del CIU ESCALAS Nivel Grupo Afectivo Cognitivo Fisiologico Conductual Total M M M M
  15. 15. M Ausencia de Estrés No Victimas 26,96 18,26 27,53 26,37 28,98 Victimas 22,40 15,38 25,44 19,52 25,58 Estrés Moderado No Victimas 25,53 37,68 27,27 41,56 23,50 Victimas 27,44 52,66 29,99 49,42 27,03 Estrés Severo No Victimas 25,50 29,52 26,63 22,31 22,08 Victimas 27,80 36,54 24,62 31,81 30,66 Estrés Ext. o Post Traum. No Victimas 19,13 7,24
  16. 16. 18,84 1,44 19,03 Victimas 28,34 17,15 25,93 11,83 22,71 Tabla 3 PORCENTAJE DE RESPUESTAS AL CUESTIONARIO SOBRE TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO SEGÚN SEXO Mujeres Varones 1. Siento que la horrible experiencia que tuve está ocurriendo otra vez 32,78 25,92 2. Esta sensación me viene a menudo sin que me dé cuenta 31,15 19,75 3. Tengo pesadillas y recuerdos horribles de lo que sucedió 31,15 19,75 4. Me mantengo lejos de los lugares que me recuerdan lo que pasó 31,15 30,09 5. Me sobresalto y me siento muy mal cuando algo me pasa sin previo aviso 45,1 43,83 6. Me cuesta mucho trabajo confiar en la gente o acercarme a otras personas 36,88 30,09
  17. 17. 7. Me enojo con facilidad 46,72 42,59 8. Me siento culpable porque otras personas murieron y yo sobreviví 12,29 12,34 9. Me cuesta trabajo dormir y mis músculos están tensos 36,07 18,51 Tabla 4 PORCENTAJE DE RESPUESTAS AL CUESTIONARIO SOBRE TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO DISCRIMINANDO EDAD 14-16 17-19 20-21 Mujeres Varones Mujeres Varones Mujeres Varones 1. Siento que la horrible experiencia que tuve está ocurriendo otra vez 35,55 24,19 34,55 34,72 22,73 7,14 2. Esta sensación me viene a menudo sin que me dé cuenta 35,55 22,58 27,27 19,44 31,82 14,28
  18. 18. 3. Tengo pesadillas y recuerdos horribles de lo que sucedió 28,89 22,58 34,55 16,66 27,27 21,43 4. Me mantengo lejos de los lugares que me recuerdan lo que pasó 37,78 43,55 30,91 29,17 18,18 14,28 5. Me sobresalto y me siento muy mal cuando algo me pasa sin previo aviso 62,22 50 36,36 38,89 31,82 42,86 6. Me cuesta mucho trabajo confiar en la gente o acercarme a otras personas 37,78 32,26 36,36 37,5 36,36 17,86 7. Me enojo con facilidad 57,78 46,78 43,64 38,89 31,82 39,28 8. Me siento culpable porque otras personas murieron y yo sobreviví 15,56 12,9 10,91 13,89 9,09 7,14 9. Me cuesta trabajo dormir y mis músculos están tensos 42,22 20,96
  19. 19. 36,36 16,67 22,73 17,86 -~--------------------------------------------------------------------~- Consultas recomendadas: * Formación ->> http://www.egrupos.net/hs/53/formacion.html * Nivel de comunicaciones ->> http://www.egrupos.net/hs/83/nivel-comunicacion.html * Turismo Rutal ->> http://www.egrupos.net/hs/121/turismo-rural.html * Aprender Inglés ->> http://www.egrupos.net/hs/9/aprender-ingles.html -~--------------------------------------------------------------------~- -~--------------------------------------------------------------------~- Algunos de los cientos de artículos en venta/subasta en www.egrupos.net * [Mexico] Accesosrios para celulares (15500.00 MXN) -->> http://www.egrupos.net/artid/966 * [El Salvador] Pedal de distorsion (65.00 USD) -->> http://www.egrupos.net/artid/967 --~------------------------------------------------------------------~-- Compra o vende de manera diferente en www.egrupos.net --------------------------------------------------------------------- Tu dirección de suscripción a este grupo es lilianagomez@datafull.com Para darte de baja, envía un mensaje a congresopsj-baja@egrupos.net Para obtener ayuda, visita http://www.egrupos.net/grupo/congresopsj

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